{"id":2252841,"date":"2022-07-25T00:05:47","date_gmt":"2022-07-24T22:05:47","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2252841"},"modified":"2022-07-25T16:12:10","modified_gmt":"2022-07-25T14:12:10","slug":"el-paisaje-patrimonio-cultural-por","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/07\/25\/el-paisaje-patrimonio-cultural-por\/","title":{"rendered":"EL PAISAJE, PATRIMONIO CULTURAL, por Eduardo Mart\u00ednez de Pis\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>EL PAISAJE, PATRIMONIO CULTURAL<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">El paisaje se formaliza necesariamente sobre un sistema territorial, es no s\u00f3lo la visi\u00f3n de una forma geogr\u00e1fica sino esa misma forma. Pero el paisaje no es el territorio. Este consiste en el espacio-funci\u00f3n, el solar, la base geogr\u00e1fica manipulable y su expresi\u00f3n administrativa. El paisaje es la configuraci\u00f3n morfol\u00f3gica de ese espacio b\u00e1sico y sus contenidos culturales; en este sentido es una categor\u00eda superior al fundamento territorial. La condici\u00f3n cultural del paisaje es su misma sustancia, lo que permite su asimilaci\u00f3n a tal trasfondo, lo que da lugar a que pueda residir en \u00e9l la identificaci\u00f3n de un pueblo.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por\u00a0Eduardo Mart\u00ednez de Pis\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Punto Cr\u00edtico, 1.998<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2252879 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Paisaje-arboreo.jpg\" alt=\"EL PAISAJE\" width=\"414\" height=\"311\" data-id=\"2252879\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Paisaje-arboreo.jpg 414w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Paisaje-arboreo-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Paisaje-arboreo-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/Paisaje-arboreo-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 414px) 100vw, 414px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El paisaje se formaliza necesariamente sobre un sistema territorial, es no s\u00f3lo la visi\u00f3n de una forma geogr\u00e1fica sino esa misma forma. Pero el paisaje no es el territorio. Este consiste en el espacio-funci\u00f3n, el solar, la base geogr\u00e1fica manipulable y su expresi\u00f3n administrativa. El paisaje es la configuraci\u00f3n morfol\u00f3gica de ese espacio b\u00e1sico y sus contenidos culturales; en este sentido es una categor\u00eda superior al fundamento territorial. La condici\u00f3n cultural del paisaje es su misma sustancia, lo que permite su asimilaci\u00f3n a tal trasfondo, lo que da lugar a que pueda residir en \u00e9l la identificaci\u00f3n de un pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ello permite situar esa realidad en otro plano que la protecci\u00f3n del suelo, que la conservaci\u00f3n del monumento o de la fauna. El paisaje es, pues, un ente geogr\u00e1fico dotado de soporte estructural, de forma, de rostro, complejo (<em>con numerosos factores, componentes y relaciones<\/em>), mixto (<em>natural y social<\/em>) y, sobre todo, vivo: no es materia fr\u00eda, sino donde vivimos; no es s\u00f3lo escenario, sino parte del drama; no pasivo, sino activo; no es est\u00e1tico, sino que cambia; no es s\u00f3lo objeto de contemplaci\u00f3n, sino el lugar de la acci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El paisaje es un ente geogr\u00e1fico dotado de soporte estructural, de forma, de rostro, complejo (<em>con numerosos factores, componentes y relaciones<\/em>), mixto (<em>natural y social<\/em>) y, sobre todo, vivo: no es materia fr\u00eda, sino donde vivimos; no es s\u00f3lo escenario, sino parte del drama; no pasivo, sino activo; no es est\u00e1tico, sino que cambia; no es s\u00f3lo objeto de contemplaci\u00f3n, sino el lugar de la acci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El paisaje es, pues, un lugar y su imagen. Es una realidad f\u00edsica, un nudo de problemas territoriales y es su modo de entendimiento y de relaci\u00f3n -no necesariamente s\u00f3lo material- con sus habitantes. Es a la vez una figuraci\u00f3n y una configuraci\u00f3n. Esta \u00faltima se compone de elementos y partes, de objetos, de unidades de paisaje y de asociaciones de unidades que son objetivamente defendibles y cartografiables. Esas partes poseen una estructura interna que es el constituyente b\u00e1sico del paisaje. As\u00ed, siempre \u00e9ste es m\u00e1s que una visualizaci\u00f3n o un panorama percibido desde fuera (<em>es un \u00abdentro\u00bb<\/em>) e incluso m\u00e1s que un albergue o escenario con figuras (<em>lo constituyen tambi\u00e9n elementos vivos en organizaciones morfol\u00f3gicas y puede estar dominantemente formado por aportaciones antr\u00f3picas, es decir, en la mayor\u00eda de los casos, hist\u00f3ricas<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En consecuencia, el paisaje es la configuraci\u00f3n de la realidad geogr\u00e1fica completa, o, si se prefiere, la morfolog\u00eda de los hechos geogr\u00e1ficos. Esto significa que sus caracter\u00edsticas esenciales son su volumen, su localizaci\u00f3n, su superficialidad, su decantaci\u00f3n de una estructura espacial, su pluralidad e integraci\u00f3n de componentes, sus relaciones internas y externas, su organizaci\u00f3n espacial interior, su temporalidad y flujo de cambio: es decir, el constituir un individuo geogr\u00e1fico completo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El paisaje es, pues, un lugar y su imagen. Es una realidad f\u00edsica, un nudo de problemas territoriales y es su modo de entendimiento y de relaci\u00f3n -no necesariamente s\u00f3lo material- con sus habitantes. Es a la vez una figuraci\u00f3n y una configuraci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los <em>paisajes rurales<\/em> las formas se construyen por un proceso acumulador hist\u00f3rico, sobre el potencial ecol\u00f3gico, de madera que fijan, funcionalmente, el legado del pasado. Este representa en s\u00ed mismo un valor cultural de integraci\u00f3n, de organizaci\u00f3n del espacio. Se trata de las morfolog\u00edas acumulativas que presentan los modos de civilizaci\u00f3n, se trata de memoria y de ah\u00ed deriva el alto papel significativo de los paisajes agrarios, pese a su aparente falta de monumentalidad. Los paisajes rurales poseen, pues, contenidos culturales propios que llegan a definir la personalidad regional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pese a sus modificaciones recientes y actuales, siguen siendo referencias fundamentales del sentido geogr\u00e1fico de los pueblos. De su variedad nacieron las comarcas, hoy casi disueltas. Tambi\u00e9n la imagen art\u00edstica de los paisajes -que les otorga a su vez una parte importante de su identidad, que les da no poco de su definici\u00f3n cultural- se basa en buena medida en las morfolog\u00edas rurales. Por tanto, ser\u00eda indispensable encontrar soluciones culturales para que estos paisajes no fueran arrastrados hacia su p\u00e9rdida por hechos tan contundentes como la decadencia del poblamiento rural, la crisis del mosaico comarcal o la disoluci\u00f3n de su variedad. Es visible, sin embargo, que cada vez quedan menos supervivientes de las morfolog\u00edas caracter\u00edsticas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los paisajes rurales poseen, pues, contenidos culturales propios que llegan a definir la personalidad regional.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Pese a sus modificaciones recientes y actuales, siguen siendo referencias fundamentales del sentido geogr\u00e1fico de los pueblos. De su variedad nacieron las comarcas, hoy casi disueltas.<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Ser\u00eda indispensable encontrar soluciones culturales para que estos paisajes no fueran arrastrados hacia su p\u00e9rdida por hechos tan contundentes como la decadencia del poblamiento rural, la crisis del mosaico comarcal o la disoluci\u00f3n de su variedad<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <em>paisajes urbanos<\/em> son, obviamente, reveladores de su historia en la m\u00e1s alta potencia. Cada elemento, casa, calle, conjunto, posee valores, s\u00edmbolos, tradiciones, usos. No me refiero a los monumentos, sino al fen\u00f3meno urbano material en s\u00ed, que es necesario activo a la vez que legado, que se compone, en las ciudades tradicionales, de elementos complementarios no s\u00f3lo sociales, sino tambi\u00e9n, originalmente incorporados, naturales y rurales, quiz\u00e1 disfuncionales, seguramente amenazados, pero admitidos como hechos culturales. La ordenaci\u00f3n urbana es el camino que permite la supervivencia de tales creaciones culturales, de tales paisajes culturales, integrados con m\u00e1s o menos talento y sensibilidad en los nuevos usos econ\u00f3micos, sociales y t\u00e9cnicos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Los <em>paisajes urbanos<\/em> son, obviamente, reveladores de su historia en la m\u00e1s alta potencia. Cada elemento, casa, calle, conjunto, posee valores, s\u00edmbolos, tradiciones, usos. No me refiero a los monumentos, sino al fen\u00f3meno urbano material en s\u00ed, que es necesario activo a la vez que legado, que se compone, en las ciudades tradicionales, de elementos complementarios no s\u00f3lo sociales, sino tambi\u00e9n, originalmente incorporados, naturales y rurales, quiz\u00e1 disfuncionales, seguramente amenazados, pero admitidos como hechos culturales<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <em>naturaleza europea<\/em> es un modelo de paisaje cultural, de paisaje perdonado y de construcci\u00f3n cultural. Su ideaci\u00f3n como tal constituye uno de los hechos m\u00e1s caracter\u00edsticos de la historia de nuestra cultura: en el <em>Renacimiento<\/em> es ya entendida como un mundo propio-especialmente la alta monta\u00f1a- ante el que los sabios y poetas tienen, en principio, una actitud admirativa. Es la actitud que se traslada a <em>Am\u00e9rica<\/em> con los primeros descubridores, Recientemente, <strong>Briffaud<\/strong> ha seguido el proceso derivado de tal talante en una monta\u00f1a concreta, el <em>Pirineo<\/em>: ese proceso: consiste en el descubrimiento del esplendor, de lo oculto en la altitud, de la capacidad \u00e9tica del contacto con la naturaleza. Unamuno se refiere a esta capacidad, cuando sus paisajes est\u00e1n a\u00fan respetados, como provocadora de \u00ab<em>inquietadores pensamientos eternos<\/em>\u00ab. La naturaleza es un hecho formal y un medio cargado de sentidos y de tradici\u00f3n cultural. El paisaje natural es, por tanto, muy principalmente, una cuesti\u00f3n moral.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El paisaje es la manifestaci\u00f3n formal de la realidad geogr\u00e1fica. <span style=\"font-size: 14pt;\">La naturaleza es un hecho formal y un medio cargado de sentidos y de tradici\u00f3n cultural. El paisaje natural es, por tanto, muy principalmente, una cuesti\u00f3n moral<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, adem\u00e1s, el paisaje es la manifestaci\u00f3n formal de la realidad geogr\u00e1fica. Por ello, no s\u00f3lo lo integran una pluralidad de medios o de constituyentes, sino de miradas y de esquemas. Hace ya a\u00f1os, en el n\u00famero uno de esta misma revista, escrib\u00eda con raz\u00f3n evidente <strong>Fernando Vela<\/strong> que \u00ab<em>la riqueza y complicaci\u00f3n de la vida depende del n\u00famero de esquemas; cuanto menor es el n\u00famero de esquemas, m\u00e1s pobre es la vida<\/em>\u00ab. Por tanto, a\u00fan menos conviene, en principio, la visi\u00f3n unilateral en estas realidades plurales, sino la completa, la multilateral e integradora.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">el paisaje es escenario com\u00fan de vivos y muertos, el lugar de reuni\u00f3n de miradas sin tiempo (Ortega)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En segundo lugar, tal integraci\u00f3n debe reunir toda la informaci\u00f3n de las diferentes \u00ab<em>miradas<\/em>\u00ab, lo que requiere la recogida no s\u00f3lo de las contempor\u00e1neas y simult\u00e1neas, sino tambi\u00e9n las de las distintas \u00e9pocas que lo han vivido o hasta configurado. Como <strong>Ortega<\/strong> escribi\u00f3, el paisaje es escenario com\u00fan de vivos y muertos, el lugar de reuni\u00f3n de miradas sin tiempo. Ellas explican el paisaje como construcci\u00f3n cultural m\u00faltiple en la que se integran todas las im\u00e1genes, todos los esquemas, todas las visiones -hasta tal punto que aqu\u00e9l se hace ininteligible sin \u00e9sta. Incluso el paisaje propiamente dicho, su individuaci\u00f3n. identificaci\u00f3n, protagonismo, vivencia no termina en la realidad geogr\u00e1fica activa que la objetiva, sino en una creaci\u00f3n mental colectiva, que puede tener bastante de subjetiva. A su vez, en el paisaje se materializan con frecuencia tales \u00ab<em>miradas<\/em>\u00ab, por lo que se pueden leer en sus formas las que sobreviven al tiempo: el paisaje es as\u00ed un documento hist\u00f3rico, es decir, un hecho cultural, m\u00e1s all\u00e1 de su percepci\u00f3n meramente est\u00e9tica, que s\u00f3lo es parte, aunque importante de tal hecho.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">el paisaje es as\u00ed un documento hist\u00f3rico, es decir, un hecho cultural, m\u00e1s all\u00e1 de su percepci\u00f3n meramente est\u00e9tica, que s\u00f3lo es parte, aunque importante de tal hecho<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No obstante, seg\u00fan <strong>Kenneth Clark<\/strong>, las \u00ab<em>representaciones<\/em>\u00bb culturales de paisajes (<em>quiz\u00e1 su primer descubrimiento sea el pict\u00f3rico<\/em>) significan el fondo de esas miradas y as\u00ed \u00ab<em>el paisaje marca las etapas por las que ha pasado nuestro concepto de la naturaleza<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2252887\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/recortada-2.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"218\" data-id=\"2252887\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/recortada-2.jpg 1758w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/recortada-2-300x99.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/recortada-2-1024x338.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/recortada-2-768x254.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/recortada-2-1536x508.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/recortada-2-610x202.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/recortada-2-1320x436.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>LOS VALORES OTORGADOS.<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El paisaje, sin duda alguna, reside en una configuraci\u00f3n objetiva, pero esta morfolog\u00eda se hace s\u00f3lo completa, en un uso integrador del t\u00e9rmino, con la \u00ab<em>mirada<\/em>\u00bb -cient\u00edfica, vivencial, literaria, pict\u00f3rica&#8230;- que lo encuadra, da dimensi\u00f3n y perspectiva. otorga valores y cualidades, etc. No es s\u00f3lo, pues, una cuesti\u00f3n de percepci\u00f3n individual o social, es que el paisaje final tiene un ingrediente de creaci\u00f3n humana que no est\u00e1 incluso impreso en el lugar, sino en libros, en grabados, colgado en museos, pero que revierte sobre el lugar cualific\u00e1ndolo. El paisaje completo, como escribe <strong>Mar\u00edas<\/strong>,\u00bb<em>lleva dentro los ojos del hombre<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto significa que el paisaje no es total mente aut\u00f3nomo, totalmente objetivo, Significa que depende tambi\u00e9n del observador. Y, con \u00e9l, de la cualificaci\u00f3n de su mirada. Como dec\u00eda <strong>Torga<\/strong>: \u00ab<em>S\u00f3lo hay grandes paisajes si los miran grandes hombres<\/em>\u00ab. O si grandes hombres transmiten a otros la posibilidad de verlos con grandeza. Estos iluminan los paisajes de modos conocidos, que llegan a ser una v\u00eda de cualificaci\u00f3n mayor que la de solo an\u00e1lisis geogr\u00e1fico: \u00e9ste, en una visi\u00f3n acertada, puede llegar a sustituirse por una s\u00edntesis literaria, por un modo de ver plasmado en un cuadro o por una tradici\u00f3n cultural referida a un individuo geogr\u00e1fico. Es lo que ocurre, en Espa\u00f1a, con ciertas p\u00e1ginas de <strong>Ortega<\/strong>, de <strong>Machado<\/strong>, de <strong>Azor\u00edn<\/strong>, de <strong>Unamuno<\/strong>, de <strong>Jovellanos<\/strong>. Es lo que ocurre en los paisajes alpinos con <strong>Ruskin<\/strong>, con <strong>Byron<\/strong>, con <strong>Senancour<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por este gran peso de lo otorgado desde el que mira, indicaba <strong>Pessoa<\/strong> que un paisaje no es lo que vemos, sino lo que somos. En una reciente recopilaci\u00f3n de sus textos, titulada <strong><em>M\u00e1scaras y paradojas<\/em><\/strong>, se recoge un poema que dice:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Ah, todo es s\u00edmbolo y analog\u00eda!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El viento que pasa, la noche que refresca<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">son algo m\u00e1s que el viento y la noche<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0Sombras de vida son, de pensamiento<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0Cuando vemos es algo diferente<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0La marea vasta, la marea ansiosa,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0es el eco de otra marea que est\u00e1 donde<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">el mundo es real.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La cualificaci\u00f3n es nuestra; ver la realidad natural externa, \u00ab<em>pudiendo prescindir de todo salvo de aquello que se ve<\/em>\u00bb ser\u00eda la \u00ab<em>ciencia de ver<\/em>\u00bb (<em>que, por cierto, \u00abno es ninguna ciencia\u00bb<\/em>). Pero \u00ab<em>no basta abrir la ventana\/para ver los campos y el<\/em> rio\u00bb &#8230;Se precisa tambi\u00e9n no tener filosof\u00eda alguna. \u00ab<em>Con filosof\u00eda no hay \u00e1rboles: hay ideas tan s\u00f3lo<\/em>\u00ab. Pero, \u00bfse puede mirar sin ideas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los paisajes no son, as\u00ed, s\u00f3lo ellos como materia y acci\u00f3n, sino lo que los ha te\u00f1ido desde la cultura, capa a veces, de los poetas, menos visible que la de dura relaci\u00f3n pragm\u00e1tica. Son, adem\u00e1s, pues, los valores que se les ha otorgado desde la vivencia, la contemplaci\u00f3n reflexiva o est\u00e9tica, etc., que pueden constituir cuerpos culturales bien definidos, que, aunque sea posible extraer los de una directa -aunque sabia- observaci\u00f3n de los lugares, habitan fundamentalmente en las reservas destinadas a estos productos bibliotecas, museos, representaciones mentales. En su <strong><em>Po\u00e9tica del espacio<\/em><\/strong> <strong>Bachelard<\/strong> se refiere a la unificaci\u00f3n que consigue, a partir de la inmensidad y la diversidad de las im\u00e1genes del desierto, la profundidad del espacio de dentro, de su interiorizaci\u00f3n, y cita a <strong>Philippe Diol\u00e9<\/strong> cuando \u00e9ste escribe que \u00ab<em>hay que vivir el desierto tal y como se refleja en el interior del hombre errante<\/em>\u00ab. En relaci\u00f3n con esta reciprocidad que no debe entenderse deterministamente- ocurre que no s\u00f3lo los hombres influyen en los paisajes, sino tambi\u00e9n (<em>lo que puede ser m\u00e1s fundamental<\/em>) los paisajes en los hombres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay, no obstante, momentos de mayor producci\u00f3n cultural en este campo que en otros. Sin entrar aqu\u00ed en sus posibles causas, as ocurre en Espa\u00f1a, con un m\u00e1ximo reciente en el <strong>98<\/strong>; sin embargo, hoy parece un terreno-si no en decadencia- al menos poco frecuentado. Quiz\u00e1 por eso es obligado, cuando hablamos de la cultura del paisaje, hacer referencia preferente a un talante <em>institucionalista<\/em>, <em>unamuniano<\/em> o <em>machadiano<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2252886\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"248\" data-id=\"2252886\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-scaled.jpg 2560w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-2048x1152.jpg 2048w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-610x343.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/IMG_20151206_124214-1320x743.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>LA SUMA DE CONCEPTOS.<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La limitaci\u00f3n de las visiones parciales o unilaterales del paisaje, si no son conscientes de su car\u00e1cter sectorial -lo que ocurre con frecuencia-, conduce a un empobrecimiento de su contenido y a que tales im\u00e1genes sean incomprensibles entre s. Se supera ese l\u00edmite, evidentemente, con el aumento del n\u00famero de esquemas y con m\u00e9todos integradores, lo que s\u00f3lo requiere esp\u00edritu abierto para efectuar la suma de conceptos y la aceptaci\u00f3n de que ello pueda presentar alguna dificultad de tratamiento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Para empezar, no se deben aislar los elementos naturales de los humanos, porque el paisaje resulta de su mezcla. El paisaje es un hecho esencialmente mixto; si en \u00e9l se realiza una disociaci\u00f3n de elementos y partes s\u00f3lo se hace para su inicial identificaci\u00f3n, pero a ella es obligatorio que suceda una asociaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por un lado, para comprender y luego explicar el paisaje, es necesario acumular sus diversos entendimientos parciales desde la ciencia, la cultura y la t\u00e9cnica. Su separaci\u00f3n s\u00f3lo se debe a la mayor facilidad metodol\u00f3gica mediante la divisi\u00f3n del trabajo, pero no porque el resultante geogr\u00e1fico completo cuya comprensi\u00f3n global es lo que estamos buscando -sea de letras o de ciencias. En el paisaje esos componentes que disociamos por nuestras especialidades no s\u00f3lo est\u00e1n juntos, sino trabados. Para empezar, no se deben aislar los elementos naturales de los humanos, porque el paisaje resulta de su mezcla. El paisaje es un hecho esencialmente mixto; si en \u00e9l se realiza una disociaci\u00f3n de elementos y partes s\u00f3lo se hace para su inicial identificaci\u00f3n, pero a ella es obligatorio que suceda una asociaci\u00f3n. El paisaje es mezcla hasta el grado que gustaba se\u00f1alar a <strong>Unamuno<\/strong>: <em>\u00abLa ciudad es naturaleza. Tambi\u00e9n sus calles, sus plazas y sus torres enhiestas de chapiteles son paisaje. Y sus l\u00edneas son como las l\u00edneas de esos campos&#8230; Los hombres, como madr\u00e9poras, levantaron estos pardos corales..<\/em>.\u00bb, mientras \u00ab<em>los escarpes de esos arribes que del vasto tablazo de la Armu\u00f1a bajan a las riberas del Tormes son como contrafuertes de una gigantesca seo, son arquitect\u00f3nicos<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El elemento o el agregado art\u00edstico aparece inserto en el geogr\u00e1fico, es funcional en \u00e9l y lo dota de valores propios. Ello pertenece a un marco com\u00fan si se entienden los paisajes como morfolog\u00edas culturales. Pero, adem\u00e1s, los valores otorgados se suman a tales morfolog\u00edas -no s\u00f3lo fisionom\u00edas y contribuyen a incrementar su car\u00e1cter est\u00e9tico, sensible y moral. Incluso tales valores o el mismo hecho morfol\u00f3gico encierran una referencia impl\u00edcita o expl\u00edcita al trasmundo, a la estructura interna de organizaci\u00f3n territorial y a sus invisibles fuerzas, a las que responde esa forma.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">para comprender y luego explicar el paisaje, es necesario acumular sus diversos entendimientos parciales desde la ciencia, la cultura y la t\u00e9cnica. Su separaci\u00f3n s\u00f3lo se debe a la mayor facilidad metodol\u00f3gica mediante la divisi\u00f3n del trabajo, pero no porque el resultante geogr\u00e1fico completo cuya comprensi\u00f3n global es lo que estamos buscando -sea de letras o de ciencias. En el paisaje esos componentes que disociamos por nuestras especialidades no s\u00f3lo est\u00e1n juntos, sino trabados<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta forma permite el acceso al sistema que la genera a trav\u00e9s de la investigaci\u00f3n, de la intuici\u00f3n, pues la misma existencia del paisaje se\u00f1ala que, en el espacio terrestre, todo el sistema adquiere una forma responde a un sistema. (<em>Las apariencias posibles de caos indican, tal vez, s\u00f3lo des conocimiento de un cierto orden<\/em>).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El paisaje muestra a la vez el escenario y el drama: en \u00e9l se escucha el di\u00e1logo de las cosas<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El paisaje muestra a la vez el escenario y el drama: en \u00e9l se escucha el di\u00e1logo de las cosas. Es una puerta, desde una realidad materializada, a otras realidades no tan visibles, S\u00f3lo la conexi\u00f3n entre todos los componentes de la noci\u00f3n geogr\u00e1fica completa de paisaje (<em>estructura, forma,\u00a0faz, elementos, unidades, evoluci\u00f3n, din\u00e1mica, funci\u00f3n y contenidos<\/em>) permite acceder al entendimiento y manejo de esta realidad inmediata, de este \u00e1mbito funda mental de la vida. Si nos restringi\u00e9ramos, por ejemplo, a un territorialismo funcionalista extremo (<em>no infrecuente<\/em>), perder\u00edamos lo mejor de tal realidad como mero \u00ab<em>ruido<\/em>\u00ab, como estorbo al pragmatismo: ante posibles simplificaciones de este tipo habr\u00eda que recabar la necesidad intelectual, cient\u00edfica, \u00e9tica- de elevar el territorio a la categor\u00eda de paisaje.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-12089\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/campo-de-girasol-fondo-IP-de-paisaje-de-granja-y-agricultura-lo-peque\u00f1o-es-hermoso.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"247\" data-id=\"12089\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/campo-de-girasol-fondo-IP-de-paisaje-de-granja-y-agricultura-lo-peque\u00f1o-es-hermoso.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/campo-de-girasol-fondo-IP-de-paisaje-de-granja-y-agricultura-lo-peque\u00f1o-es-hermoso-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>LOS CONTENIDOS DEL PAISAJE.<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El paisaje posee significados naturales, hist\u00f3ricos, funcionales en sus elementos y en su organizaci\u00f3n tangible. Pero tambi\u00e9n posee otros en sus referencias culturales y sociales, en sus mitos, sus identificaciones, personalidad, literatura, valores, etc., que puedan ser expl\u00edcitos, controlables, objetivados a trav\u00e9s de los m\u00e9todos de las disciplinas human\u00edsticas. Estos significados a\u00f1adidos son a veces formidables cargas simb\u00f3licas. Ignorarlas es mutilar el paisaje tan gravemente como pudiera serlo la tala de un bosque, el derribo de un pueblo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Si el paisaje bien entendido se construye tambi\u00e9n culturalmente, como una conquista mental, en su trasfondo no s\u00f3lo hay un sistema territorial, sino un sistema de im\u00e1genes<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pensemos en los valores a\u00f1adidos -objetivos y subjetivos, materiales o no- a la <em>sierra de Guadarrama<\/em>, favorecida en este sentido, por la cercan\u00eda intelectual de Madrid, a trav\u00e9s de la historia, de la literatura, de la pintura, de la ciencia, de la pedagog\u00eda, del excursionismo, de la reflexi\u00f3n moral y filos\u00f3fica sobre sus mismas realidades paisaj\u00edsticas-base de la atracci\u00f3n y de la posibilidad del s\u00edmbolo- naturales y humanas. Recordemos la frase de <strong>Azor\u00edn<\/strong> de que <em>Castilla<\/em> ha sido hecha por la literatura. Est\u00e1n esos valores otorgados en el ni\u00f1o que confunde, en un poema de <strong>Goethe<\/strong>, un jir\u00f3n de niebla que se mueve con la aparici\u00f3n del <em>rey de los Elfos<\/em>, lo que remite al car\u00e1cter esencialmente m\u00e1gico en la cultura europea de los bosques brumosos, de tal modo que una referencia de ese tipo los define m\u00e1s sint\u00e9ticamente que una descripci\u00f3n geogr\u00e1fica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si, como decimos, el paisaje bien entendido se construye tambi\u00e9n culturalmente, como una conquista mental, en su trasfondo no s\u00f3lo hay un sistema territorial, sino un sistema de im\u00e1genes. Es la monta\u00f1a complementaria de pensamientos que <strong>Unamuno<\/strong> exig\u00eda al que alcanzaba una monta\u00f1a de roca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la introducci\u00f3n a la edici\u00f3n en espa\u00f1ol de los <strong><em>Aforismos<\/em><\/strong> de <strong>Georg Christoph Lichtenberg<\/strong>, <strong>J. Villoro<\/strong> relata la reacci\u00f3n de un cient\u00edfico el propio <em>Lichtenberg<\/em>&#8211; que recibe un libro para que lo analice qu\u00edmicamente: \u00ab<em>\u00bfAnalizar el contenido qu\u00edmico de un libro? El contenido de un libro es su significado!<\/em>\u00bb Igualmente, el entendimiento del paisaje puede pasar m\u00e1s por su lectura que por su an\u00e1lisis. Pero si recordamos la antes citada idea de <strong>Pessoa<\/strong> de que el paisaje es lo que somos, podr\u00eda ocurrir que no fuera accesible a todos tal lectura. Siguiendo uno de los aforismos de aquel autor: un libro (<em>un paisaje?<\/em>) \u00ab<em>es como un espejo: si un mono se asoma a \u00e9l no puede ver reflejado a un ap\u00f3stol<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-10672\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/incendios-declarados-Xures-arrasan-hectareas_EDIIMA20171011_0669_19.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"248\" data-id=\"10672\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/incendios-declarados-Xures-arrasan-hectareas_EDIIMA20171011_0669_19.jpg 643w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/incendios-declarados-Xures-arrasan-hectareas_EDIIMA20171011_0669_19-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>EL PAISAJE, MORFOLOG\u00cdA CULTURAL.<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta realidades est\u00e1 claro, por lo que venimos diciendo, que pertenecen a la cultura, que son bienes culturales, que deben ser tambi\u00e9n explicadas y definidas desde esta perspectiva, adem\u00e1s de las barricadas y enfoques de la ecolog\u00eda, de la ciencia natural, de la geograf\u00eda de la materia, pioneras en el esfuerzo. La faz de la Tierra es, pues, un universo cultural.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La faz de la Tierra es, pues, un universo cultural<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde un punto de vista moral, los paisajes han sido considerados como bienhechores por sus recursos educativos, no s\u00f3lo en la instrucci\u00f3n sino en su vivencia y en su disfrute. Son fuente y escenario de concepciones morales que nacen directamente de su experiencia vital y de la participaci\u00f3n en el terreno com\u00fan de la vida: com\u00fanmente mirado, pensado, habitado, construido, cuidado, \u00bfdestruido? Participaci\u00f3n en la naturaleza, hasta en la luz, como la que describe magistralmente <strong>Herman Hesse<\/strong> en uno de sus viajes al <em>paso de San Gotardo<\/em>, cuando corre a mezclarse en el \u00ab<em>esplendor azulado<\/em>\u00bb del paisaje, tan magistralmente se\u00f1alada por <strong>Unamuno<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta es una funci\u00f3n objetiva de los paisajes y un serio motivo m\u00e1s para cuidarlos. Hacer extensa esta idea requiere, no obstante, madurez cultural social, que parece tardar en obtenerse, Ya en 1911 <strong>Azor\u00edn<\/strong> ped\u00eda una ense\u00f1anza que condujera a conocer y a amar nuestros paisajes y el resultado hoy de tal deseo est\u00e1 a la vista. <strong>Unamuno<\/strong> segu\u00eda ya la honda frase que suger\u00eda hacer de los paisajes estados de conciencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hoy, de momento, tratar\u00edamos de conseguir s\u00f3lo un cierto estado previo de conciencia general -incluso desde el punto de vista pr\u00e1ctico de su funci\u00f3n de testimonio, de legado educativo- que condujera a la estimaci\u00f3n y cuidado social de nuestros paisajes. Es evidente que este legado fr\u00e1gil y desprotegido, a cuyo vaciamiento asistimos, es especial, porque constituye el solar manipulable y cambiante: ello significa que requiere tambi\u00e9n una particular inteligencia -ilustrada, generosa, realista- en su conservaci\u00f3n, pues su misma base territorial, que los hace especialmente vulnerables, no hace posible ni deseable su conversi\u00f3n en un museo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">De esta conciencia inicial nace el dolor, m\u00e1s o menos expl\u00edcito y concreto, por los paisajes perdidos, productos irrecuperables del tiempo, de hechos naturales y humanos insertos en la evoluci\u00f3n y la historia, en los que encontramos nuestro propio sentido<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otras conservaciones (<em>de monumentos, de la naturaleza<\/em>) no tienen los mismos objetos. Los <em>espacios naturales protegidos<\/em> est\u00e1 claro que son paisajes, pero su conservaci\u00f3n est\u00e1 fundamentada m\u00e1s en sus hu\u00e9spedes y tienden a ser reservas biol\u00f3gicas de diverso grado. En consecuencia, hay un cap\u00edtulo fundamental, geogr\u00e1fico, cultural, vivencial, desatendido. Ser\u00eda preciso objetivarlo m\u00e1s, comunicarlo todo lo posible, hacerlo valer de modo constante y preferente en todas sus modalidades. Ser\u00eda conveniente reescribir ya lo recomendaba <strong>Ortega<\/strong>&#8211; la historia de nuestros paisajes, valle a valle, ciudad a ciudad, de sus conjuntos y sus elementos para guiar los conocimientos -no s\u00f3lo los pasos- de habitantes y viajeros. De esta conciencia inicial nace el dolor, m\u00e1s o menos expl\u00edcito y concreto, por los paisajes perdidos, productos irrecuperables del tiempo, de hechos naturales y humanos insertos en la evoluci\u00f3n y la historia, en los que encontramos nuestro propio sentido. Los paisajes son testigos culturales, legados como las artes, el pensamiento, la literatura de un pa\u00eds, pero envueltos en la vida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">La conveniencia de tal esfuerzo s\u00f3lo se mide correctamente si se pondera que el costo de la p\u00e9rdida en paisaje es siempre costo en civilizaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Incluso el <em>paisaje natural<\/em> es, en nuestras coordenadas, una perspectiva de tales hechos, como tantos otros espacios tradicionales. No digamos, por tanto, los rurales y urbanos, en gran medida paisajes- memoria y con ello, morfolog\u00edas a veces disfuncionales; en consecuencia, el paisaje-legado habitualmente aparece camino de su sustituci\u00f3n si no se efect\u00faa una r\u00e1pida y delicada operaci\u00f3n que permita su mantenimiento. Este es quiz\u00e1 s\u00f3lo posible mediante readaptaciones funcionales, incluyendo en ellas las que surgen de las necesidades culturales. La conveniencia de tal esfuerzo s\u00f3lo se mide correctamente si se pondera que el costo de la p\u00e9rdida en paisaje es siempre costo en civilizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n en cada paisaje borrado aniquila algo de la diversidad de la <em>Tierra<\/em>, de la variedad geogr\u00e1fica que es un don no s\u00f3lo biol\u00f3gico. <strong>Manuel de Ter\u00e1n<\/strong> hab\u00eda ya escrito en 1966 sobre el deseo de \u00ab<em>que la imagen de nuestro planeta no sea la de una inmensa conurbaci\u00f3n indiferenciada y que se salven del arrasamiento uniformador la variedad de modos de ser hombre y organizar el espacio<\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los paisajes son, en este sentido, las plasmaciones de los pueblos en sus territorios: su conservaci\u00f3n no es sino una cuesti\u00f3n de respeto propio; la desatenci\u00f3n a nuestra memoria, a la casa y la cultura com\u00fan llevan, en cambio, a lo que <strong>Ortega<\/strong> defin\u00eda como <em>zozobra del yo sin circunstancia<\/em> y al dolor que se siente aun en el cuerpo, como si se localizara en un miembro que nos han amputado. En las circunstancias actuales, geogr\u00e1ficas, sociales, jur\u00eddicas y hasta gestoras -no muy alentadoras-, s\u00f3lo podr\u00eda reconducirse positivamente este proceso median te la acci\u00f3n que antes propon\u00eda y, sobre todo, mediante la confecci\u00f3n y promulgaci\u00f3n de una ajustada y dif\u00edcil -no imposible- <em>Ley de Protecci\u00f3n del Paisaje<\/em>. No s\u00e9 si ser\u00edamos capaces de hacerla y administrarla. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Quiz\u00e1 podr\u00eda ensayarse con el paisaje la f\u00f3rmula propuesta por el ya citado <strong>Lichtenberg<\/strong>: \u00ab<em>Para sentir con plenitud algo bueno que no provoca indiferencia debemos pensar que lo hab\u00edamos perdido y lo acabamos de recuperar en ese instante<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2252878\" aria-describedby=\"caption-attachment-2252878\" style=\"width: 660px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2252878\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/MM00000_AD3797_TemploDebod.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"165\" data-id=\"2252878\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/MM00000_AD3797_TemploDebod.jpg 1400w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/MM00000_AD3797_TemploDebod-300x75.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/MM00000_AD3797_TemploDebod-1024x256.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/MM00000_AD3797_TemploDebod-768x192.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/MM00000_AD3797_TemploDebod-610x153.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/MM00000_AD3797_TemploDebod-1320x330.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2252878\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Templo de Debod (Madrid)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>AUTOR<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.google.com\/search?q=prohibici%C3%B3n+de+ballestas&amp;rlz=1C1GGRV_enES751ES751&amp;oq=prohibicion+de+la+ballesta&amp;aqs=chrome.1.69i57j0i22i30.23697j0j7&amp;sourceid=chrome&amp;ie=UTF-8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Eduardo Mart\u00ednez de Pis\u00f3n<\/strong><\/a>, Catedr\u00e1tico de Geograf\u00eda F\u00edsica en la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid (hoy em\u00e9rito). Premio Nacional de Medio Ambiente 1991. Autor de numerosos trabajos, presidi\u00f3 el Comit\u00e9 espa\u00f1ol del Scientific Commitee on Antartic Research. Art\u00edculo publicado en Revista de Occidente (Julio- agosto 1997). Adem\u00e1s, de ge\u00f3grafo, es escritor y alpinista.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1998 public\u00f3 este art\u00edculo en \u00ab<strong>Revista de Occidente<\/strong>\u00ab, otorg\u00e1ndonos, tanto <strong>Soledad Ortega<\/strong>, hija del fundador, <em>Jos\u00e9 Ortega y Gasset<\/em>, entonces directora de \u00ab<em>Revista de Occidente<\/em>\u00ab, como el propio autor, su autorizaci\u00f3n para su publicaci\u00f3n en <strong>Punto Cr\u00edtico<\/strong>, que entonces edit\u00e1bamos \u00ab<em>en papel<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando se public\u00f3 este ensayo, interven\u00eda -profesionalmente- en un asunto que implicaba el Impacto Ambiental de una autopista, que se solvent\u00f3 por el Promotor dividiendo el Impacto Ambiental -muy grave- del Proyecto, en varios Impactos moderados, que se presentaban aislados unos de otros, sin estudiar sus efectos conjuntos ni los efectos sin\u00e9rgicos de todos los subproyectos en que, artificiosamente, se dividi\u00f3 (y <em>cuyas Evaluaciones de Efectos Ambientales\u00a0 -Evaluaciones de Impacto Ambiental simplificadas- resultaron aprobadas sin medidas correctoras, ni consideraci\u00f3n alguna a las Alegaciones presentadas en Fase de Informaci\u00f3n p\u00fablica, ni a otros Informes aportados a los Expedientes por diferentes afectados por el Proyecto -que claramente era un \u00danico proyecto, compartimentado en varios<\/em>) <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, el promotor logr\u00f3 sortear el tr\u00e1mite ambiental mediante no una, sino varias, Declaraciones de Impacto Ambiental, incurriendo en la proscrita \u00ab<em>compartimentaci\u00f3n<\/em>\u00bb de un \u00fanico Proyecto en varios proyectos que aparentan ser independientes, ocultando la verdadera -e inaceptable- entidad de la afecci\u00f3n ambiental causada por un Proyecto \u00fanico, dividi\u00e9ndolo en varios Impacto Ambientales que, tomados aisladamente, uno a uno, aparentan ser l\u00edcitos y asumibles por el medio (<em>hablamos de un Proyecto \u00fanico, sometido al procedimiento de Evaluaci\u00f3n de Impacto Ambiental m\u00e1s exigente, no a una Evaluaci\u00f3n de Impacto \u00abEstrat\u00e9gica\u00bb, por tanto<\/em>) pero cuyo Impacto conjunto sobre el Medio resulta claramente ilegal, a la vez que -como en el caso de esta autopista- ecol\u00f3gicamente inaceptable, por inasumible para el Medio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Autopista que, pese a todo, estaba ya en fase de construcci\u00f3n, Al visitar las obras, las enormes <strong>cicatrices<\/strong> que estaban causando a aqu\u00e9l entorno natural singular, de gran importancia ecol\u00f3gica, me hab\u00edan arrancado algunas l\u00e1grimas. La p\u00e9rdida, lo fue tambi\u00e9n del paisaje. La p\u00e9rdida de un bien, no solo natural y humano, sino sobre todo cultural. E irreemplazable. Fue entonces cuando le\u00ed, agradecido, este enriquecedor ensayo. De inmediato contacte con Revista de Occidente y as\u00ed conoc\u00ed a una mujer excepcional, Soledad Ortega, con quien, afortunadamente, segu\u00ed en contacto durante algunos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt; text-align: right;\">Chus<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>EL PAISAJE, PATRIMONIO CULTURAL El paisaje se formaliza necesariamente sobre un sistema territorial, es no s\u00f3lo la visi\u00f3n de una forma geogr\u00e1fica sino esa misma forma. Pero el paisaje no es el territorio. 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