{"id":2242458,"date":"2022-03-18T00:05:04","date_gmt":"2022-03-17T23:05:04","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2242458"},"modified":"2022-05-09T19:51:24","modified_gmt":"2022-05-09T17:51:24","slug":"el-verdadero-fin-del-estado-es-la-libertad-por-baruch-de-spinoza-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/03\/18\/el-verdadero-fin-del-estado-es-la-libertad-por-baruch-de-spinoza-3\/","title":{"rendered":"EL VERDADERO FIN DEL ESTADO ES LA LIBERTAD, por Baruch de Spinoza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">EL VERDADERO FIN DEL ESTADO ES LA LIBERTAD<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\"><em>\u201c<\/em><em style=\"font-weight: inherit;\">Algunos economistas alemanes han forjado un concepto nuevo, el de capitalismo asesino. La maximizaci\u00f3n del beneficio, la acumulaci\u00f3n acelerada de la plusval\u00eda y la monopolizaci\u00f3n de la decisi\u00f3n econ\u00f3mica son contrarias a las aspiraciones profundas y a los intereses singulares del mayor n\u00famero. La racionalidad comercial causa estragos en las conciencias, aliena al hombre y desv\u00eda a la multitud de un destino libremente debatido, escogido democr\u00e1ticamente. La l\u00f3gica de la mercanc\u00eda ahoga la libertad irreductible, imprevisible, siempre enigm\u00e1tica del individuo. En nuestra \u00e9poca, la riqueza es el fruto de actuaciones imprevisibles de especuladores codiciosos y c\u00ednicos, obsesionados por la ganancia a cualquier precio y por maximizar los beneficios. Ning\u00fan estado, por poderoso que sea, ninguna ley ni ninguna asamblea de ciudadanos pueden ya aspirar a controlar estos movimientos. La burbuja especulativa cada vez se hincha m\u00e1s. La econom\u00eda virtual gana la mano a la econom\u00eda real<\/em><em>\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\"><strong>Jean<\/strong> <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/08\/13\/el-orden-asesino-del-mundo-por-jean-ziegler-2\/\"><strong>Ziegler<\/strong><\/a> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: inherit; font-size: 12pt;\">Relator Especial de ONU para el Derecho a la Alimentaci\u00f3n entre 2000 y 2008<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<figure id=\"attachment_1462975\" aria-describedby=\"caption-attachment-1462975\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Libre_albedr%C3%ADo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1462975\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Libre-Albedr\u00edo-OK.jpg\" alt=\"EL VERDADERO FIN DEL ESTADO ES LA LIBERTAD\" width=\"360\" height=\"318\" data-id=\"1462975\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1462975\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Libre_albedr%C3%ADo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #008000;\">Libre Albedr\u00edo<\/span><\/a><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*******<\/strong><\/span><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">EL VERDADERO FIN DEL ESTADO ES LA LIBERTAD, por Baruch de Spinoza<\/span><\/h1>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/12\/16\/hannah-arendt-como-la-soledad-alimenta-el-autoritarismo-por-samantha-rose-hill-letras-libres\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1462957 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Encerrado-en-pandemia-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"1462957\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Si fuera tan f\u00e1cil mandar sobre las almas como sobre las lenguas, todo el mundo reinar\u00eda con seguridad y ning\u00fan Estado ser\u00eda violento, puesto que todos vivir\u00edan seg\u00fan el parecer de los que mandan y s\u00f3lo seg\u00fan su decisi\u00f3n juzgar\u00edan qu\u00e9 es verdadero o falso, bueno o malo, equitativo o inicuo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-style: inherit; font-size: 14pt; color: #008000;\"><em>S\u00d3LO EN UN ESTADO MON\u00c1RQUICO SE PUEDE CONCEBIR QUE UN HOMBRE LO DICE Y HACE TODO POR INSPIRACI\u00d3N DIVINA, PERO NO EN EL ESTADO DEMOCR\u00c1TICO, DONDE MANDAN TODOS O GRAN PARTE DEL PUEBLO<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Es imposible, sin embargo, que la propia alma est\u00e9 totalmente sometida a otro, ya que nadie puede transferir a otro su derecho natural o su facultad de razonar libremente y de opinar sobre cualquier cosa, ni ser forzado a hacerlo. De donde resulta que se tiene por violento aquel Estado que impera sobre las almas, y que la suprema majestad parece injuriar a los s\u00fabditos y usurpar sus derechos, cuando quiere prescribir a cada cu\u00e1l qu\u00e9 debe aceptar como verdadero y rechazar como falso y qu\u00e9 opiniones deben despertar en cada uno la devoci\u00f3n a Dios. Estas cosas, en efecto, son del derecho de cada cual, al que nadie, aunque quiera, puede renunciar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Reconozco que el juicio puede estar condicionado de muchas y casi incre\u00edbles formas, y hasta el punto que, aunque no est\u00e9 bajo el dominio de otro, dependa en tal grado de sus labios, que pueda decirse con raz\u00f3n que le pertenece en derecho. No obstante, por m\u00e1s que haya podido conseguir la habilidad en este punto, nunca se ha logrado que los hombres no experimenten que cada uno posee suficiente juicio y que existe tanta diferencia entre las cabezas como entre los paladares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Mois\u00e9s, que hab\u00eda ganado totalmente, no con enga\u00f1os, sino con la virtud divina, el juicio de su pueblo, porque se cre\u00eda que era divino y que todo lo dec\u00eda y hac\u00eda por inspiraci\u00f3n divina, no consigui\u00f3, sin embargo, escapar a sus rumores y siniestras interpretaciones; y mucho menos los dem\u00e1s monarcas. Si hubiera alguna forma de concebir esto, ser\u00eda tan s\u00f3lo en el Estado mon\u00e1rquico, pero en modo alguno en el Estado democr\u00e1tico, en el que mandan todos o gran parte del pueblo; y la raz\u00f3n creo que todos la ver\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Aunque se admita, por tanto, que las supremas potestades tienen derecho a todo y que son int\u00e9rpretes del derecho y la piedad, nunca podr\u00e1n lograr que los hombres no opinen, cada uno a su manera, sobre todo tipo de cosas y que no sientan, en consecuencia, tales o cuales afectos. No cabe duda alguna de que ellas pueden, con derecho, tener por enemigos a todos aquellos que no piensan absolutamente en todo como ellas. Pero no discutimos aqu\u00ed sobre su derecho, sino sobre lo que es \u00fatil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Pues yo concedo que las supremas potestades tienen el derecho de reinar con toda violencia o de llevar a la muerte a los ciudadanos por las causas m\u00e1s balad\u00edes. Pero todos negar\u00e1n que se pueda hacer eso sin atentar contra el sano juicio de la raz\u00f3n. M\u00e1s a\u00fan, como no pueden hacerlo sin gran peligro para todo el Estado, incluso podemos negar que tengan un poder absoluto para estas cosas y otras similares; y tampoco, por tanto, un derecho absoluto, puesto que hemos probado que el derecho de las potestades supremas se determina por su poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_1462862\" aria-describedby=\"caption-attachment-1462862\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1462862\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/violencia_1-678x452-1.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"452\" data-id=\"1462862\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/violencia_1-678x452-1.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/violencia_1-678x452-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/violencia_1-678x452-1-610x407.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1462862\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">EL ESTADO M\u00c1S VIOLENTO SER\u00c1 AQUEL EN QUE SE NIEGA A CADA UNO LA LIBERTAD DE DECIR Y ENSE\u00d1AR LO QUE PIENSA; Y SER\u00c1 MODERADO AQUEL EN QUE SE CONCEDE A TODOS ESA MISMA LIBERTAD<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por consiguiente, si nadie puede renunciar a su libertad de opinar y pensar lo que quiera, sino que cada uno es, por el supremo derecho de la naturaleza, due\u00f1o de sus pensamientos, se sigue que nunca se puede intentar en un Estado, sin condenarse a un rotundo fracaso, que los hombres s\u00f3lo hablen por prescripci\u00f3n de las supremas potestades, aunque tengan opiniones distintas y a\u00fan contrarias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Pues ni los m\u00e1s versados, por no aludir siquiera a la plebe, saben callar. Es \u00e9ste un vicio com\u00fan a los hombres: confiar a otros sus opiniones, aun cuando ser\u00eda necesario el secreto. El Estado m\u00e1s violento ser\u00e1, pues, aquel en que se niega a cada uno la libertad de decir y ense\u00f1ar lo que piensa; y ser\u00e1, en cambio, moderado aquel en que se concede a todos esa misma libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">No podemos, no obstante, negar que tambi\u00e9n la majestad puede ser lesionada, tanto con las palabras como con los hechos. De ah\u00ed que, si es imposible quitar totalmente esta libertad a los s\u00fabditos, ser\u00eda, en cambio, pernicios\u00edsimo conced\u00e9rsela sin l\u00edmite alguno. Nos incumbe, pues, investigar hasta qu\u00e9 punto se puede y debe conceder a cada uno esa libertad, sin atentar contra la paz del Estado y el derecho de las supremas potestades. Como he dicho, \u00e9ste fue el principal objetivo de este tratado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">De los fundamentos del Estado, anteriormente explicados, se sigue, con toda evidencia, que su fin \u00faltimo no es dominar a los hombres ni sujetarlos por el miedo y someterlos a otro, sino, por el contrario, librarlos a todos del miedo para que vivan, en cuanto sea posible, con seguridad; esto es, para que conserven al m\u00e1ximo este derecho suyo natural de existir y de obrar sin da\u00f1o suyo ni ajeno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">El fin del Estado, repito, no es convertir a los hombres de seres racionales en bestias o aut\u00f3matas, sino lograr m\u00e1s bien que su mente y su cuerpo desempe\u00f1en sus funciones con seguridad y que ellos se sirvan de su raz\u00f3n libre y que no se combatan con odios, iras o enga\u00f1os, ni se ataquen con perversas ambiciones. El verdadero fin del Estado es, pues, la\u00a0libertad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-style: inherit; font-size: 14pt; color: #008000;\"><em>EN LAS ASAMBLEAS ES RARO QUE ALGO SE DECIDA POR UNANIMIDAD, Y, NO OBSTANTE, TODO SE HACE POR COM\u00daN OPINI\u00d3N DE TODOS, TANTO DE QUIENES VOTARON EN CONTRA COMO DE QUIENES VOTARON A FAVOR<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Hemos visto, adem\u00e1s, que, para constituir un Estado, \u00e9ste fue el \u00fanico requisito, a saber, que todo poder de decisi\u00f3n estuviera en manos de todos, o de algunos, o de uno. Pues, dado que el libre juicio de los hombres es sumamente variado y que cada uno cree saberlo todo por s\u00ed solo; y como no puede suceder que todos piensen exactamente lo mismo y que hablen al un\u00edsono, no podr\u00edan vivir en paz, si cada uno no renunciara a su derecho de actuar por exclusiva decisi\u00f3n de su mente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Cada individuo s\u00f3lo renunci\u00f3, pues, al derecho de actuar por propia decisi\u00f3n, pero no de razonar y de juzgar. Por tanto, nadie puede sin atentar contra el derecho de las potestades supremas, actuar en contra de sus decretos; pero s\u00ed puede pensar, juzgar e incluso hablar, a condici\u00f3n de que se limite exclusivamente a hablar o ense\u00f1ar y que s\u00f3lo defienda algo con la simple raz\u00f3n, y no con enga\u00f1os, iras y odios, ni con \u00e1nimo de introducir, por la autoridad de su decisi\u00f3n, algo nuevo en el Estado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Vemos, pues, de qu\u00e9 forma puede cada uno, dejando a salvo el derecho y la autoridad de las supremas potestades, es decir, la paz del Estado, decir y ense\u00f1ar lo que piensa: con tal que les deje a ellas decidir sobre las cosas que hay que hacer y no haga nada en contra de tal decisi\u00f3n, aunque muchas veces tenga que obrar en contra de lo que considera bueno y de lo que piensa abiertamente. Puede proceder as\u00ed, sin menoscabo de la justicia y de la piedad; m\u00e1s a\u00fan, debe hacerlo, si quiere dar prueba de su justicia y su piedad. Como ya hemos probado, en efecto, la justicia s\u00f3lo depende del decreto de las potestades supremas, y nadie, por tanto, puede ser justo, si no vive seg\u00fan de los decretos de ellas emanados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Por otra parte, la suma piedad es aquella que tiene por objeto la paz y la tranquilidad del Estado. Y como \u00e9ste no puede mantenerse, si cada uno hubiera de vivir seg\u00fan su propio parecer, es imp\u00edo hacer algo, por propia decisi\u00f3n, en contra del decreto de la potestad suprema, de la que uno es s\u00fabdito; pues, si fuera l\u00edcito que todos y cada uno actuaran as\u00ed, se seguir\u00eda necesariamente de ah\u00ed la ruina del Estado. M\u00e1s a\u00fan, no puede realizar nada en contra del juicio y dictamen de la propia raz\u00f3n, siempre que act\u00fae conforme a los decretos de la potestad suprema, puesto que fue por consejo de la raz\u00f3n como decidi\u00f3, sin reserva alguna, transferir a ella su derecho a vivir seg\u00fan su propio criterio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">Y lo podemos confirmar, adem\u00e1s, por la misma pr\u00e1ctica. En las asambleas, tanto de las potestades supremas como de las inferiores, es raro, en efecto, que se decida nada por sufragio un\u00e1nime de todos sus miembros; y, no obstante, todo se hace por com\u00fan decisi\u00f3n de todos, es decir, tanto de quienes votaron en contra como de quienes votaron a favor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1462977\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/encerrado-o-libre-OK.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"360\" data-id=\"1462977\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/encerrado-o-libre-OK.jpg 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/encerrado-o-libre-OK-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-style: inherit; font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit; font-size: 14pt;\">BARUCH DE SPINOZA, Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico. Alianza Editorial, 1986. Traducci\u00f3n de Atilano Dom\u00ednguez. Filosof\u00eda Digital, 2008.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>EL VERDADERO FIN DEL ESTADO ES LA LIBERTAD \u201cAlgunos economistas alemanes han forjado un concepto nuevo, el de capitalismo asesino. 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