{"id":2240370,"date":"2022-02-09T00:05:51","date_gmt":"2022-02-08T23:05:51","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2240370"},"modified":"2022-02-08T21:26:32","modified_gmt":"2022-02-08T20:26:32","slug":"derecho-de-resistencia-en-la-teoria-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/09\/derecho-de-resistencia-en-la-teoria-politica\/","title":{"rendered":"DERECHO DE RESISTENCIA EN LA TEOR\u00cdA POL\u00cdTICA. De la \u201cVindiciae contra Tiranos\u201d a la Teor\u00eda de la Guerra Justa en los siglos XVI Y XVII, por Susana Valencia C\u00e1rdenas."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Derecho de resistencia en la teor\u00eda pol\u00edtica<\/span><\/p>\n<div class=\"container article-top\">\n<div class=\"title-container\">\n<blockquote>\n<h2 class=\"title\" style=\"text-align: center;\">Confusi\u00f3n entre tiran\u00eda, dictadura y despotismo<\/h2>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<blockquote>\n<div class=\"epigraph-container\" style=\"text-align: justify;\" data-gtm-element-container=\"modulo-texto-link\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez Santill\u00e1n<\/span><\/p>\n<div class=\"author-name\">\n<p id=\"m52308-52307-52309\"><a href=\"https:\/\/www.cronica.com.mx\/notas-confusion_entre_tirania_dictadura_y_despotismo-1176066-2021.html\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cr\u00f3nica<\/span><\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<blockquote>\n<div class=\"container article-block\">\n<div class=\"row\">\n<div class=\"article-media-main\" style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1322853\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-1.jpeg\" alt=\"DERECHO DE RESISTENCIA EN LA TEOR\u00cdA POL\u00cdTICA\" width=\"480\" height=\"253\" data-id=\"1322853\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-1.jpeg 381w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Populismo-1-300x158.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando se habla de pol\u00edtica y, en especial de reg\u00edmenes autoritarios, es com\u00fan tomar a la tiran\u00eda, la dictadura y el despotismo como sin\u00f3nimos; sin embargo, no lo son. Cada uno de esos reg\u00edmenes tiene una historia y una definici\u00f3n diferente. En consecuencia, conviene distinguirlos y aclarar su naturaleza y alcance.<\/span><\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El m\u00e1s antiguo de ellos es la tiran\u00eda que los griegos inclu\u00edan dentro de las formas de gobierno. La clasificaci\u00f3n que los helenos hac\u00eda se basaba en dos criterios: \u00bfqui\u00e9n gobierna? \u00bfc\u00f3mo gobierna? <strong>Primero<\/strong>, pueden gobernar: uno solo, pocos o muchos. <strong>Segundo<\/strong>, se puede gobernar bien o mal. Para distinguir el buen gobierno del mal gobierno hay dos criterios: <strong>1)<\/strong> si gobierna de acuerdo con la ley (<em>eunom\u00eda<\/em>) o sin respetar la ley (<em>disnom\u00eda<\/em>); <strong>2)<\/strong> si se ejerce el poder para el inter\u00e9s de todos o tan s\u00f3lo para el inter\u00e9s de una parte.<\/span><\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed tenemos que la monarqu\u00eda es el r\u00e9gimen de una sola persona que gobierna bien, su contra parte es la tiran\u00eda; la aristocracia como constituci\u00f3n buena de pocas personas, su opuesto es la oligarqu\u00eda; la democracia es el gobierno de muchas personas que ejerce el poder para beneficio de todos, mayor\u00eda y minor\u00edas incluidas, su reverso es la demagogia que es el gobierno de la mayor\u00eda que excluye a las minor\u00edas (<em>por eso tambi\u00e9n se le conoce como la tiran\u00eda de las mayor\u00edas<\/em>). Es el actual populismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El libro can\u00f3nico sobre la tiran\u00eda fue escrito por <strong>Hubert Languet<\/strong> (1518-1581) bajo el seud\u00f3nimo de <strong>Sthephanus Junius Brutus<\/strong>, \u00ab<em><strong>Vindiciae contra Tyrannos<\/strong><\/em>\u00bb (1579). All\u00ed hace una distinci\u00f3n importante: Pueden haber tiranos por defecto de t\u00edtulo (<em>Tyranno ex defectu tituli<\/em>), es el caso del usurpador, quien carece de legitimidad; puede darse el caso de que habiendo llegado leg\u00edtimamente el poder, el gobernante lo ejerza arbitrariamente (<em>Tyranno ex parte exerciti)<\/em>, atropella la legalidad. Frente a estos dos tipos de tiranos, <strong>Brutus<\/strong> justifica el derecho de resistencia.<\/span><\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hoy la dictadura tiene una connotaci\u00f3n negativa: trae a la memoria sistemas opresivos como el de Augusto Pinochet en Chile, Rafael Le\u00f3nicas Trujillo en Rep\u00fablica Dominicana, La familia Somoza en Nicaragua o, para dar ejemplos actuales, el de Nicol\u00e1s Maduro en Venezuela y Daniel Ortega en Nicaragua. Sin embargo, en la rep\u00fablica romana la dictadura era una instituci\u00f3n constitucionalmente establecida. Se recurr\u00eda a ella en caso de necesidad, es decir, en situaciones de emergencia como una rebeli\u00f3n o una guerra. Uno de los c\u00f3nsules nombraba al dictador a quien se le confer\u00edan poderes extraordinarios: para que hiciera frente a la emergencia. Su encargo cesaba cuando era resuelta la eventualidad o a los seis meses de haber sido nombrado. Un dictador ejemplar fue <em>Cincinato<\/em> (519 a.C.-430 a.C.).<\/span><\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, la \u201c<em>dictadura comisaria<\/em>\u201d como la llama <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/09\/24\/maldito-spinoza-el-ataque-de-carl-schmitt-al-tratado-teologico-politico-de-baruch-de-spinoza-parte-1-2\/\"><strong>Carl Schmitt<\/strong><\/a> (1888-1985) (La Dictadura, Madrid, Alianza Universidad, 1985, p. 33) desapareci\u00f3 junto con la rep\u00fablica cuando se impuso la tiran\u00eda de Julio C\u00e9sar (Caesar Dict in Perpetuo) (48 a.C-44 a.C.). Es as\u00ed como la tiran\u00eda pasa a nuestro tiempo con el nombre de dictadura soberana con el prop\u00f3sito de asumir el poder indefinidamente y ejercerlo de manera arbitraria.<\/span><\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para entender el despotismo es conveniente leer la obra de <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/02\/03\/naturaleza-y-leyes-de-la-democracia-por-montesquieu\/\"><strong>Montesquieu<\/strong> <\/a>(1689-1755) <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/02\/del-espiritu-de-las-leyes\/\"><em><strong>Del Esp\u00edritu de las Leyes<\/strong><\/em><\/a> (1748). All\u00ed escribe: \u201c<em>el gobierno republicano es aquel en que el pueblo, o una parte del pueblo tiene el poder soberano; el gobierno mon\u00e1rquico es aquel en que uno solo gobierna, pero con sujeci\u00f3n a leyes fijas y establecidas; el gobierno desp\u00f3tico, tambi\u00e9n est\u00e1 en uno solo, pero sin leyes ni frenos, pues gobierna seg\u00fan su voluntad y sus caprichos<\/em>.\u201d (Del esp\u00edritu de las leyes, M\u00e9xico, Porr\u00faa, 2018, p. 19).<\/span><\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es evidente que los Padres Fundadores de los Estados Unidos tomaron en cuenta la obra de este pensador franc\u00e9s. Por eso establecieron una rep\u00fablica constitucional que evitara la concentraci\u00f3n del poder.<\/span><\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Montesquieu<\/strong>, introdujo en el an\u00e1lisis pol\u00edtico factores de tipo social, clim\u00e1tico, geogr\u00e1fico, religioso y cultural. Esto lo llev\u00f3 a concluir que las monarqu\u00edas y rep\u00fablicas son m\u00e1s comunes en Europa; en contraste el despotismo es propio de lugares como Asia y el mundo \u00e1rabe. De all\u00ed que se hable del \u201c<em>despotismo oriental<\/em>.\u201d<\/span><\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/08\/10\/la-botella-la-red-y-el-laberinto-por-norberto-bobbio-2\/\"><strong>Norberto Bobbio<\/strong><\/a> (1909-2004), reconoce que, efectivamente, suele haber una confusi\u00f3n entre la tiran\u00eda, la dictadura y el despotismo. Para despejar esa confusi\u00f3n el fil\u00f3sofo turin\u00e9s se\u00f1ala: <\/span><\/p>\n<p class=\"paragraph\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>La tiran\u00eda es monocr\u00e1tica, tiene poderes extraordinarios, pero no es leg\u00edtima y tampoco es necesariamente temporal; el despotismo es monocr\u00e1tico, tiene poderes excepcionales, es leg\u00edtimo, pero no temporal (al contrario, es un r\u00e9gimen de larga duraci\u00f3n). Estas tres formas tienen en com\u00fan la \u00edndole monocr\u00e1tica y el car\u00e1cter absoluto del poder; pero la tiran\u00eda y la dictadura se diferencian con base en la legitimidad (la dictadura tiene una plataforma de legitimidad de la que la tiran\u00eda adolece); despotismo y dictadura se distinguen respecto del fundamento de legitimidad (que es hist\u00f3rico-geogr\u00e1fico para el despotismo, el estado de necesidad para la dictadura). Por \u00faltimo, la dictadura se distingue tanto de la tiran\u00eda como del despotismo por la temporalidad<\/em>\u201d (La teor\u00eda de las formas de Gobierno, M\u00e9xico, FCE, 2014, p. 183).<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19168\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Dictadura-Judicial-2-paint.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"247\" data-id=\"19168\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Dictadura-Judicial-2-paint.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Dictadura-Judicial-2-paint-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">DERECHO DE RESISTENCIA EN LA TEOR\u00cdA POL\u00cdTICA<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">De la \u201cVindiciae contra Tiranos\u201d a la Teor\u00eda de la Guerra Justa en los siglos XVI Y XVII (1)<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">El siglo XVI se inscribi\u00f3 inevitablemente en el cambio de racionalidad pol\u00edtica aparejado a la aparici\u00f3n del Estado Moderno y a diversas transformaciones en las concepciones del mundo, de las ciencias naturales y del hombre. La religi\u00f3n, motor articulador de estas concepciones hizo parte de dicho cambio. Te\u00f3logos protestantes y cat\u00f3licos formularon tesis que derivaron en la legitimaci\u00f3n de una nueva forma de entender la pol\u00edtica: el ejercicio del nudo poder en aras de conservarlo y mantenerse en el mismo.<\/span> <\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>En este art\u00edculo, derivado de la monograf\u00eda del pregrado, se abordar\u00e1n algunas ideas del escritor pol\u00edtico franc\u00e9s Stephanus Junius Brutus, quien sostuvo vehementemente en el siglo XVI la existencia de un leg\u00edtimo ejercicio de la resistencia a la autoridad pol\u00edtica; posteriormente, se presentar\u00e1 el t\u00e9rmino guerra justa en los autores escol\u00e1sticos espa\u00f1oles de los siglos XVI y XVII Francisco de Vitoria y Francisco Su\u00e1rez.<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">La tiran\u00eda en el pensamiento del hugonote se clasifica en dos tipos. De un lado, como aquella ejercida por quien se apodera del reino por la fuerza, y de otro modo, como aquella de quien ejerce el gobierno del reino contra el derecho y la justicia; la primera, una tiran\u00eda sin t\u00edtulo, y la otra una tiran\u00eda de ejercicio, y quienes est\u00e9n a la cabeza, ladrones y poseedores de mala fe.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La Vindiciae defiende la posibilidad de reprimir por la fuerza al soberano que incumple sus promesas. Para esta justificaci\u00f3n su autor no duda en apelar al derecho natural, en raz\u00f3n del cual crey\u00f3 v\u00e1lida la protecci\u00f3n de la vida y la libertad contra todo ataque y violencia.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La destrucci\u00f3n del Estado, mediante el desprecio de sus leyes, supone una desestabilizaci\u00f3n tal que las acciones del tirano superan en maldad a las del ladr\u00f3n o del asesino.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Con respecto a Dios, el soberano se obliga a una obediencia piadosa; con respecto al pueblo, a gobernarle justamente, es decir, conforme a las leyes. El incumplimiento por parte del pueblo har\u00eda que este quedara como sedicioso, mientras el incumplimiento del soberano har\u00eda que este quedara como un tirano.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00f3lo el pueblo, entendido como \u00abel conjunto de esos individuos representados por otros\u00bb, puede tener iniciativa de resistir al tirano de ejercicio. No sucede lo mismo, de acuerdo a lo expuesto, frente al tirano sin t\u00edtulo porque estos no han suscrito ning\u00fan pacto o alianza \u2014cualquiera puede resistir su poder.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Susana Valencia C\u00e1rdenas (Universidad de Buenaventura)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Di\u00e1logos de Derecho y Pol\u00edtica; N\u00famero 17, A\u00f1o 7.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201c[\u2026] La tragedia de la modernidad es la disensi\u00f3n \u00edntima del hombre proyectada en el tiempo, la lucha permanente de las dos ciudades que siempre ha existido y existir\u00e1. La guerra es concebida como un medio necesario para resolver la crisis [\u2026]\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Luciano Pere\u00f1a y Vicente. Estudio preliminar (2).<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2240374 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/monos-palamento-banksy-1-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2240374\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">1. Legitimidad te\u00f3rica de la resistencia al soberano. La obra del monarc\u00f3maco franc\u00e9s Phillipe Duplessis Mornay (Stephanus Junius Brutus)<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u201c[\u2026]. Si el pr\u00edncipe persiste y no rectifica [\u2026], sino que tiende a cometer impunemente todo el mal que le plazca, entonces es en verdad culpable declarado de tiran\u00eda, y es l\u00edcito ejercer contra \u00e9l cuanto el derecho o una justa violencia permita contra un tirano [\u2026]\u201d (3).<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Stephanus Junius Brutus.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <em>Matanza de San Bartolom\u00e9<\/em>, en Francia, \u2014comenzada en agosto de 1572\u2014 acaeci\u00f3 en el fragor de la disputa religiosa que llev\u00f3 a la monarqu\u00eda cat\u00f3lica francesa a perseguir a los protestantes de su pa\u00eds que adoptaron la doctrina <em>calvinista<\/em>, tambi\u00e9n conocidos como <em>hugonotes<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A prop\u00f3sito de la matanza, un hugonote considerado rebelde por la realeza cat\u00f3lica francesa, <strong>Phillipe Duplessis Mornay<\/strong> o <strong>Stephanus Junius Brutus<\/strong>, seg\u00fan se le ha atribuido, public\u00f3 en <strong>1579<\/strong> la \u00ab<em><strong>Vindiciae contra tyrannos<\/strong><\/em>\u00ab, un texto de car\u00e1cter ideol\u00f3gico que se insert\u00f3 en el combate religioso de la \u00e9poca. En esta obra no se retoman<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2240389\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/VindiciaeContraTyrannos.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"522\" data-id=\"2240389\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/VindiciaeContraTyrannos.jpg 800w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/VindiciaeContraTyrannos-190x300.jpg 190w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/VindiciaeContraTyrannos-647x1024.jpg 647w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/VindiciaeContraTyrannos-768x1215.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/VindiciaeContraTyrannos-610x965.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/> directamente los supuestos de la teor\u00eda de la <em>guerra justa<\/em> a la manera como lo hicieron los <em>escol\u00e1sticos espa\u00f1oles<\/em> <strong>Francisco de Vitoria<\/strong> y <strong>Francisco Su\u00e1rez<\/strong> algunos a\u00f1os despu\u00e9s de la <em>Vindiciae<\/em>, pero s\u00ed se trazan las cuestiones o preocupaciones de los principales autores <em>monarc\u00f3macos<\/em>, como <strong>Theodore de B\u00e8ze<\/strong> y <strong>Fran\u00e7ois Hotman<\/strong>, en cuanto al mejor gobierno de los reinos. Se trataba de reflejar una preocupaci\u00f3n medieval a\u00fan presente a pesar de la convulsi\u00f3n generada por los <em>maquiavelistas<\/em>, y de la preocupaci\u00f3n por el gobierno en el cual el poder habr\u00eda de tener fijadas o establecidas claramente sus potestades, y en el que el pueblo ser\u00eda titular de derechos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En <strong>Junius<\/strong> <strong>Brutus<\/strong> la idea de alianza o pacto de fundaci\u00f3n del Estado que acoge la ley del Dios judeocristiano permite entender que, si bien la autoridad del soberano proviene de Dios, ella no ha de ser ilimitada. Sin embargo, el autor sugiere que de los hechos de la \u00e9poca podr\u00eda inferirse un constante abuso del poder por parte de los pr\u00edncipes al pretender disponer sobre las conciencias de los s\u00fabditos en lo atinente a la fe que profesaban. Un pr\u00edncipe que se dice\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">cristiano no habr\u00eda de ordenar a sus s\u00fabditos la obediencia de preceptos contrarios a Dios; sin embargo, si esa orden tuviera lugar, ella habr\u00eda de ser injusta, y ser\u00eda leg\u00edtimo que quienes est\u00e1n llamados a obedecerla ejercieran resistencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> El precepto injusto constituir\u00eda as\u00ed una violaci\u00f3n a la alianza entre Dios, el pueblo y los reyes, a quienes no les estar\u00eda dado regular los asuntos divinos, v. gr. la creencia en una determinada religi\u00f3n, sino s\u00f3lo los asuntos humanos o enteramente terrenales, v. gr. el cuerpo y los bienes de los s\u00fabditos; mas si sucediera que un pr\u00edncipe tambi\u00e9n buscara ejercer un dominio sobre el alma, transgredir\u00eda el juramento hecho ante Dios y su pueblo y, por ello, podr\u00eda perder su reino a manos de sus vasallos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Porque todos los reyes son vasallos de Dios, est\u00e1n sujetos a las leyes eternas e inmutables que \u00c9ste profiere en su potestad, y por consiguiente ser\u00eda m\u00e1s que una necedad considerar rebeldes a quienes se niegan a obedecer un precepto injusto: \u00abn<em>o s\u00f3lo no estamos obligados a obedecer al rey que ordene algo contrario a la ley de Dios, sino, al contrario, somos rebeldes a Dios si obedecemos<\/em>\u201d;(4) as\u00ed, el referente de legitimidad en el ejercicio del poder son las leyes divinas e inmutables proferidas por Dios, plasmadas en los diez mandamientos contenidos en las dos tablas entregadas por Dios a Mois\u00e9s. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <em>Vindiciae<\/em> plantea que los mandamientos de la primera tabla, atinentes a aquellas conductas de sumisi\u00f3n a Dios, son l\u00edmites inamovibles a los pr\u00edncipes y tambi\u00e9n a la autoridad superior de los mismos, mientras los mandamientos de la segunda tabla contienen los preceptos de conducta para con el pr\u00f3jimo y la obediencia al poder pol\u00edtico. \u00c9stos no son tanto o m\u00e1s relevantes que los primeros, puesto que: \u201c[\u2026]. <em>Si el pr\u00edncipe ordena matar a un inocente, expoliar, extorsionar, nadie que conserve un poco de conciencia querr\u00e1 obedecer tal mandato<\/em>. [\u2026]\u201d.(5) Aqu\u00ed aparece tambi\u00e9n el asunto de la conciencia como referente de la obediencia al poder en un reclamo moral que dirige <strong>Junius Brutus<\/strong>, quien no duda de que efectivamente, en su tiempo, la pena infligida a quien lesiona la persona del rey habr\u00eda de ser m\u00e1s grave en derecho que la de aquel que atenta contra un monumento construido para \u00e9l; pero pretende adem\u00e1s que, no s\u00f3lo en conciencia sino tambi\u00e9n en derecho, quienes vulneren las leyes de la primera tabla reciban igual castigo, atroz y severo \u2014v.gr. los reyes cat\u00f3licos de su tiempo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se niega, entonces, que la obediencia al poder pol\u00edtico, que hab\u00eda sido entendida hasta el momento en t\u00e9rminos de sumisi\u00f3n estricta a la autoridad, seg\u00fan las ideas protestantes, sea incondicionada o absoluta: en lugar de doblar la rodilla ante esos pr\u00edncipes que prescriben conductas injustas, dice <strong>Junius Brutus<\/strong>, habr\u00eda de rend\u00edrsele culto a Dios desobedeciendo sus mandatos (6).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La alianza se entiende en un primer momento como el pacto entre Dios y el pueblo por el cual aqu\u00e9l le otorg\u00f3 a este los reyes, del cual resultar\u00eda que \u00e9stos se obligan por igual a salvaguardar la fe cristiana; por esto se otorga validez a la posibilidad de que el pueblo haga resistencia frente al rey cuando este pretenda abolir la fe protestante, si es necesario, combatiendo con la guerra y con la astucia (7). La noci\u00f3n de pueblo al que le estar\u00eda dado resistir no refiere a la totalidad de la muchedumbre desenfrenada, sino s\u00f3lo a aqu\u00e9llos que ostentan autoridad y reconocimiento dentro del reino (8). Esta parte conformar\u00eda un conjunto que es superior al mismo rey; y porque se da por sentado que a esta parte le ha sido conferida la representaci\u00f3n universal del pueblo, se acepta que puede conspirar y conjurar en secreto para el \u00e9xito de la resistencia a un rey que ya no observa la ley de Dios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La resistencia ser\u00eda as\u00ed la manifestaci\u00f3n por antonomasia de que se observa estrictamente la alianza realizada con Dios: convendr\u00eda m\u00e1s apartarse del rey que de Aqu\u00e9l, y quienes resisten s\u00f3lo se apartar\u00edan de los mandatos del rey considerado imp\u00edo porque pretende usurpar lo que corresponde a Dios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los reyes son s\u00f3lo gobernantes del pueblo, previa elecci\u00f3n de Dios. Por ese motivo, aqu\u00e9llos tambi\u00e9n habr\u00edan de rendirle cuentas y reconocer que le deben su autoridad. De existencia previa a los reyes, la <em>Vindiciae<\/em> anticipa que el pueblo es su raz\u00f3n de ser; de hecho, recuerda a los reyes que: \u201c[\u2026] r<em>einan sin duda por Dios, pero a trav\u00e9s del pueblo y a causa del mismo; y [\u2026] no deben el reino s\u00f3lo a Dios y a su espada, porque el pueblo fue quien primero les ci\u00f1\u00f3 esa espada<\/em>\u201d (9) y que el pueblo pod\u00eda existir por s\u00ed, mientras ellos s\u00f3lo pod\u00edan ser reyes si exist\u00eda un pueblo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Asimismo, el texto plantea un germen importante para la posterior modernidad pol\u00edtica: la ficci\u00f3n de la representaci\u00f3n universal del pueblo por parte de sus estamentos, que est\u00e1n por encima del rey, quien s\u00f3lo es un administrador de la rep\u00fablica, y \u00fanicamente es reconocido como tal una vez el conjunto del pueblo o sus estamentos, investidos de majestad, hayan dado su aprobaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">En cuanto a la delimitaci\u00f3n y definici\u00f3n del <em>tirano<\/em>, la <em>Vindiciae<\/em> sostiene que lo era el soberano que se ubicaba fuera de la ley, que desde\u00f1aba de ella y se cre\u00eda exento de su cumplimiento; asimismo era tirano el soberano que pretend\u00eda ejercer el poder de vida y muerte sobre sus s\u00fabditos de manera arbitraria y movido por su solo capricho<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De otro modo, en la <em>Vindiciae<\/em> tiene lugar la <em>met\u00e1fora de la nave del Estado<\/em>. La rep\u00fablica, sostuvo, semejar\u00eda un barco cuyo piloto es el rey, pero cuyo propietario \u2014que no ya tripulante\u2014 es el pueblo, representado por los estamentos (10). En ese sentido, el \u00fanico fin del gobierno consiste en velar por el bien del pueblo, siendo la dignidad regia, m\u00e1s que un honor, una carga estatuida para poner fin a las disputas entre los ciudadanos por la propiedad de los bienes, administrando justicia y defendiendo al pueblo de los ataques externos mediante el ejercicio de la guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, si el pr\u00edncipe ejerc\u00eda esas dos funciones con su puro capricho deven\u00eda verdaderamente un <em><strong>tirano<\/strong><\/em>, por lo que no s\u00f3lo los s\u00fabditos eran sujetos a las leyes; sujetos o destinatarios irremediables de las mismas eran asimismo sus reyes, quienes se encontraban por debajo de ellas, neg\u00e1ndose la posibilidad de que su validez resultara relativizada por interpretaciones influenciadas por pasiones como la ira o el odio. El rey recib\u00eda las leyes del pueblo, que son justas en s\u00ed mismas, y \u201c<em>debe ser tenido por injusto lo que realice en contra o en fraude de ellas<\/em>\u201d (11). Las tesis del hugonote son una reivindicaci\u00f3n de tinte aristot\u00e9lico de que s\u00f3lo las leyes deb\u00edan gobernar y no los hombres, todos los cuales, incluso los reyes, se hallaban sujetos a las mismas, situaci\u00f3n ya ideal o considerada dif\u00edcilmente realizable en la pr\u00e1ctica de la pol\u00edtica, pero entendida asimismo como condici\u00f3n o supuesto de la libertad pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">y tambi\u00e9n era tirano el soberano que, sin atender al bien p\u00fablico, para atender a su inter\u00e9s privado, malgastara el dinero correspondiente al patrimonio p\u00fablico<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto a la delimitaci\u00f3n y definici\u00f3n del <em><strong>tirano<\/strong><\/em>, la <em>Vindiciae<\/em> sostiene que lo era el soberano que se ubicaba fuera de la ley, que desde\u00f1aba de ella y se cre\u00eda exento de su cumplimiento; asimismo era tirano el soberano que pretend\u00eda ejercer el poder de vida y muerte sobre sus s\u00fabditos de manera arbitraria y movido por su solo capricho: era una facultad reservada \u00fanicamente frente a quien fuera condenado seg\u00fan las leyes, las \u00fanicas que pose\u00edan el poder de vida y muerte; y tambi\u00e9n era <strong>tirano<\/strong> el soberano que, sin atender al bien p\u00fablico, para atender a su inter\u00e9s privado, malgastara el dinero correspondiente al patrimonio p\u00fablico: sobre \u00e9l el rey es s\u00f3lo su administrador, no su propietario ni su usufructuario.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">la instituci\u00f3n del rey supone la existencia previa del pueblo<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El segundo momento de la idea de la alianza es el correspondiente al pacto entre el rey y el pueblo, asunto transversal en la <em>Vindiciae<\/em>, porque su objetivo consist\u00eda en resaltar que la instituci\u00f3n del rey supone la existencia previa del pueblo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se afirma que no s\u00f3lo exist\u00eda un pacto entre Dios de un lado, y el pueblo y los reyes de otro, sino tambi\u00e9n entre los reyes y el pueblo (12). Con respecto a Dios, el soberano se obliga a una obediencia piadosa; con respecto al pueblo, a gobernarle justamente, es decir, conforme a las leyes. El incumplimiento por parte del pueblo har\u00eda que este quedara como sedicioso, mientras el incumplimiento del soberano har\u00eda que este quedara como un <strong>tirano<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Con respecto a Dios, el soberano se obliga a una obediencia piadosa; con respecto al pueblo, a gobernarle justamente, es decir, conforme a las leyes. El incumplimiento por parte del pueblo har\u00eda que este quedara como sedicioso, mientras el incumplimiento del soberano har\u00eda que este quedara como un tirano<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <strong>tiran\u00eda<\/strong> en el pensamiento del <em>hugonote<\/em> se clasifica en dos tipos. De un lado, como aquella ejercida por quien se apodera del reino por la fuerza, y de otro modo, como aquella de quien ejerce el gobierno del reino contra el derecho y la justicia; la primera, una tiran\u00eda sin t\u00edtulo, y la otra una tiran\u00eda de ejercicio, y quienes est\u00e9n a la cabeza, ladrones y poseedores de mala fe (13). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <em>Vindiciae<\/em> defiende la posibilidad de reprimir por la fuerza al soberano que incumple sus promesas. Para esta justificaci\u00f3n su autor no duda en apelar al derecho natural, en raz\u00f3n del cual crey\u00f3 v\u00e1lida la protecci\u00f3n de la vida y la libertad contra todo ataque y violencia. La defensa contra el ejercicio tir\u00e1nico del poder era considerada de esa manera indudablemente leg\u00edtima, lo que se explica as\u00ed:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Si alguien intenta quebrantar este derecho mediante la violencia o el fraude, todos estamos obligados a oponernos, porque ataca a la sociedad a la que debe todo, porque socava los cimientos de la patria, a cuya [defensa] estamos vinculados por naturaleza, por las leyes y por juramento; de tal modo que, si no lo hacemos, en verdad somos traidores de la patria, desertores de la sociedad humana y gentes que desprecian el derecho (14).<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y sostiene firmemente, contra las afirmaciones de <strong>Lutero<\/strong>, que el derecho natural, el derecho de gentes y el derecho civil s\u00ed permiten que esa defensa contra el <strong>tirano<\/strong> sin t\u00edtulo sea ejercida mediante las armas, y por cualquier particular, llamado a repeler la fuerza del <strong>tirano<\/strong> sin t\u00edtulo mediante la fuerza; quien resiste, de ning\u00fan modo podr\u00eda asumirse como rebelde, ni como sedicioso pues, dice: \u201c[\u2026] <em>es sedicioso quien intenta sublevar al pueblo contra la constituci\u00f3n pol\u00edtica. Y no promueve la sedici\u00f3n, sino que al contrario la impide, quien reprime al destructor de la patria y el orden p\u00fablico<\/em> [\u2026]\u201d (15).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">quien resiste, de ning\u00fan modo podr\u00eda asumirse como rebelde, ni como sedicioso; <span style=\"font-size: 14pt;\"> \u201c<em>es sedicioso quien intenta sublevar al pueblo contra la constituci\u00f3n pol\u00edtica. Y no promueve la sedici\u00f3n, sino que al contrario la impide, quien reprime al destructor de la patria y el orden p\u00fablico<\/em>\u201d<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed entonces se entiende que la <em><strong>tiran\u00eda<\/strong> <\/em>es la causa de los peores males. La destrucci\u00f3n del Estado, mediante el desprecio de sus leyes, supone una desestabilizaci\u00f3n tal que las acciones del <strong>tirano<\/strong> superan en maldad a las del ladr\u00f3n o del asesino. Precisamente por esto se afirma:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">[\u2026] el tirano que comete felon\u00eda contra el pueblo \u2014que es el se\u00f1or del feudo\u2014 y lesiona la sagrada majestad del reino o del imperio, es rebelde; cae por eso bajo las mismas leyes, y merece penas mucho m\u00e1s graves. Por eso [\u2026] podr\u00e1 ser depuesto por su superior [\u2026]. Y superior es todo el pueblo o quienes lo representan [\u2026] (16).<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con respecto a la <strong>tiran\u00eda de ejercicio<\/strong> se niega que cada uno de los individuos pueda resistir: no pudiendo los individuos protegerse por s\u00ed mismos, no est\u00e1n obligados a proteger la rep\u00fablica mediante la oposici\u00f3n armada al <strong>tirano de ejercicio<\/strong>. S\u00f3lo el pueblo, entendido como se mencionaba antes \u00ab<em>el conjunto de esos individuos representados por otros<\/em>\u00ab, puede tener iniciativa de resistir al <strong>tirano<\/strong> <strong><em>de ejercicio<\/em><\/strong>. No sucede lo mismo, de acuerdo a lo expuesto, frente al <strong>tirano<\/strong> <em><strong>sin t\u00edtulo<\/strong><\/em> porque estos no han suscrito ning\u00fan pacto o alianza \u2014cualquiera puede resistir su poder. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las cuestiones abordadas en la <em>Vindiciae<\/em> pretendieron asumirse como verdades apoyadas en testimonios aportados por las <em>Sagradas Escrituras<\/em>; sin embargo, luego de pretender ejercer sobre ellas una \u00ab<em>recta interpretaci\u00f3n<\/em>\u00ab, ejercicio propio del pensamiento protestante, esos testimonios se acompa\u00f1aron de preceptos y ense\u00f1anzas propios de la moral, de la filosof\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edtica, de la ley natural, entre otros, pero con el prop\u00f3sito de aducir que una rigurosa justificaci\u00f3n al ejercicio de la rebeli\u00f3n amparado en causas religiosas era necesaria para considerarla un ejercicio leg\u00edtimo y justo en s\u00ed mismo, siempre que resultara encaminado a salvaguardar la fe cristiana protestante, la \u00ab<em>verdadera religi\u00f3n<\/em>\u00ab. Esta devino as\u00ed una causa a defender y a extender a todos los territorios objeto de disputa. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por supuesto no ha de perderse de vista que esto no da cuenta de la existencia de continuidades discursivas: las ideas, por ser extra\u00eddas de los hechos de la \u00e9poca no sirvieron m\u00e1s que a necesidades concretas. Esto es lo que explica <strong>Harold J. Laski<\/strong>, a prop\u00f3sito de la contienda religiosa de la \u00e9poca y la b\u00fasqueda de los l\u00edmites de la obediencia pol\u00edtica como cometido intelectual, la cual se concreta despu\u00e9s en las aspiraciones de las religiones encontradas en el campo de batalla del reconocimiento estatal del valor de la tolerancia religiosa (17).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">la idea de la soberan\u00eda popular se abre paso, sugerida en el escrito de acuerdo a la concepci\u00f3n del ejercicio del poder por parte del soberano como una funci\u00f3n o carga y no una dignidad, y al reconocimiento del pueblo como el sustento de ese ejercicio<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed se presenta el momento en que la idea de la soberan\u00eda popular se abre paso, sugerida en el escrito de acuerdo a la concepci\u00f3n del ejercicio del poder por parte del soberano como una funci\u00f3n o carga y no una dignidad, y al reconocimiento del pueblo como el sustento de ese ejercicio. Pronto se la advirti\u00f3 como una idea tremendamente conveniente que comenz\u00f3 a servir a intereses particulares de quienes, como <strong>Catalina de M\u00e9dicis<\/strong>, antes que la libertad religiosa, pretend\u00edan conservar el poder; asimismo la idea sirvi\u00f3 a los <strong><em>hugonotes<\/em><\/strong>, miembros del brazo pol\u00edtico del protestantismo, para defender, en ocasiones, a la corona francesa, y en otras, para ejercerle resistencia mediante la fuerza o rebeli\u00f3n en el momento en que los <em>cat\u00f3licos<\/em>, haciendo lo propio mediante el fanatismo, optaron por perseguirlos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los escritos de los autores <em>hugonotes<\/em> \u2014<strong>Theodore de B\u00e8ze<\/strong>, <strong>F. Hotman<\/strong> y <strong>Junius Brutus o Duplessis Mornay<\/strong>, entre otros\u2014, son panfletos, no exposiciones organizadas que den cuenta de la filosof\u00eda de una doctrina religiosa, aunque sugieren numerosas pistas sobre la <strong><em>negaci\u00f3n del absolutismo de Estado<\/em><\/strong>. Este se consideraba incompatible con la reivindicaci\u00f3n de libertad religiosa entendida en ese momento pol\u00edtico como supuesto de la libertad pol\u00edtica. Tambi\u00e9n dieron claves sobre su afirmaci\u00f3n de los derechos del pueblo a ser reivindicados de cara a las intromisiones del pr\u00edncipe, y sobre la idea de un <strong><em>contrato social<\/em><\/strong> suscrito entre el pr\u00edncipe y el pueblo, idea presente durante aproximadamente un siglo, influenciando a <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/09\/27\/el-mundo-de-john-locke\/\"><strong>John Locke<\/strong><\/a> y principalmente a <strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/05\/14\/el-camino-de-un-pueblo-hacia-su-extrema-corrupcion-por-jean-jacques-rousseau-2\/\">Jean Jacques Rousseau<\/a>. <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En suma, la protesta contenida en la <em>Vindiciae<\/em> tuvo important\u00edsimo valor a pesar de haberse dado precisamente en un momento de auge de la centralizaci\u00f3n desp\u00f3tica del poder por parte del Estado, propugnada por quienes, como <strong>Jean<\/strong> <strong>Bodin<\/strong>, defendieron la existencia de un poder regio ilimitado, absoluto y no sujeto a un posible orden abstracto de naturaleza superior a \u00e9l mismo (18), y tambi\u00e9n en un momento de estricta diferenciaci\u00f3n de las <em>nacionalidades<\/em> europeas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">debida a una estratificaci\u00f3n de la sociedad burguesa, iniciada en la Edad Media, inconstante en diversos momentos, pero acentuada ya en los albores de la modernidad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Harold Laski<\/strong> afirma acertadamente que el prop\u00f3sito de la protesta no tuvo que ver con la libertad religiosa, con la admisi\u00f3n o la tolerancia del culto protestante o del cat\u00f3lico, sino con las pretensiones de establecer una nueva forma de gobierno de tinte <em>hugonote<\/em>, a fin de cuentas, otra <em><strong>tiran\u00eda<\/strong><\/em>, y que igualmente los <em>cat\u00f3licos<\/em>, al aspirar de manera clara a la persecuci\u00f3n eran tan ajenos a la idea de libertad como los <em>hugonotes<\/em>. Por esto, <strong>Laski<\/strong> sostiene: \u201c[\u2026] <em>los dos estaban realmente perplejos ante el problema espec\u00edfico de la lealtad. Intentaron negar el deber de obediencia cuando implicaba resultados desfavorables para una religi\u00f3n determinada<\/em> [\u2026]\u201d (19).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2240390 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-11-678x381.jpeg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2240390\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>2. Teor\u00eda de la guerra justa, una tradici\u00f3n medieval. Sus repercusiones respecto a la resistencia.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es importante retomar en este punto algunos aspectos se\u00f1alados por <strong>Alex J. Bellamy<\/strong> sobre <em>la contienda que comenz\u00f3 en los siglos XII y XIII consistente en la lucha de fuerzas en la constituci\u00f3n pol\u00edtica de Europa<\/em>: a quienes pretend\u00edan su unidad en el <em>Sacro Imperio Romano<\/em> se contrapon\u00edan quienes buscaban establecer una sociedad de soberanos iguales (20).\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">En l\u00edneas anteriores se ha intentado una breve aproximaci\u00f3n al asunto. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Interesa destacar en este punto las elaboraciones que permitieron concretar, en ese periodo de tiempo, la <strong>teor\u00eda de la guerra justa<\/strong> entendida seg\u00fan la idea romana como aquella que <em>s\u00f3lo deb\u00eda tender al restablecimiento de una situaci\u00f3n de paz<\/em> (<em>simplemente vista en sentido negativo, como aquella en que no hab\u00eda guerra<\/em>) y que, adem\u00e1s, habr\u00eda de satisfacer <strong>tres requisitos<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>primero<\/strong> de ellos era el inicio de la guerra con el fin de recuperar bienes robados, de vengar injurias o (<em>una comunidad pod\u00eda iniciar una guerra<\/em>) en defensa propia. Estos requisitos supon\u00edan entonces una agresi\u00f3n ajena (21).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>segundo<\/strong>, que la guerra se declarara y fuera emprendida por una <em>autoridad leg\u00edtima<\/em>, es decir, con plena facultad para realizar ese tipo de declaraciones, a pesar de que en dicho\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">momento no se ten\u00eda claridad sobre qu\u00e9 autoridad pod\u00eda hacerlo, en ocasiones se atribu\u00eda dicha facultad al Emperador, a los pr\u00edncipes o a los nobles de inferior autoridad a \u00e9stos; la disputa misma por la autoridad no permit\u00eda dilucidar esta cuesti\u00f3n te\u00f3rica de importantes repercusiones pr\u00e1cticas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>tercer<\/strong> supuesto se refer\u00eda a los medios para adelantarla. Seg\u00fan <strong>Bellamy<\/strong>, autores como los decretalistas (<em>comentaristas medievales del <strong>Decretum<\/strong>, escrito que versaba espec\u00edficamente sobre la teor\u00eda de la guerra justa<\/em>) se\u00f1alaban que pod\u00eda utilizarse cualquier medio necesario para que la victoria resultara asegurada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, el <em>m\u00e9todo escol\u00e1stico<\/em> seguido por <strong>Tom\u00e1s de Aquino<\/strong>, poco valorado en su \u00e9poca, seg\u00fan <strong>Bellamy<\/strong>, le permiti\u00f3 separarse de algunas proposiciones de <strong>Agust\u00edn<\/strong>, principalmente puesto que no consideraba que toda guerra fuera justa (22).\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Las <em>tres condiciones propuestas por<\/em> <strong>De Aquino<\/strong> eran: la <em>autoridad leg\u00edtima<\/em>, la existencia de una <em>justa<\/em> <em>causa<\/em> y de una <em>intenci\u00f3n<\/em> <em>correcta<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00f3lo la <em>autoridad<\/em> que tuviera entre sus facultades la de declarar la guerra pod\u00eda adelantarla, no los individuos particulares, quienes frente a aqu\u00e9lla no poseen derechos de mayor rango ni la posibilidad de movilizar y armar al pueblo, a la manera de quien constituye un ej\u00e9rcito. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <em>causa<\/em> <em>justa<\/em> ten\u00eda que ver con que la guerra se emprendiera para: \u00ab<em>vengar un mal, castigar a alguien que no hab\u00eda reparado un mal o recobrar algo que hab\u00eda sido tomado de manera ileg\u00edtima<\/em>\u00bb (23). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <em>defensa<\/em> <em>leg\u00edtima<\/em> <em>por parte de la comunidad<\/em> de cara a la tiran\u00eda no se menciona como causa justa en s\u00ed misma, circunstancia que <strong>Bellamy<\/strong> explica en que para <strong>De Aquino<\/strong> quienes infer\u00edan un da\u00f1o, y entre ellos hab\u00eda que contar a los gobernantes tir\u00e1nicos, no contaban con un derecho inherente a defenderse contra atacantes potencialmente leg\u00edtimos (24). Finalmente, la <em>intenci\u00f3n<\/em> <em>correcta<\/em> deb\u00eda consistir solamente en <em>hacer un bien o evitar un mal<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No es balad\u00ed que las tesis de <strong>Tom\u00e1s de Aquino<\/strong> resultaran problem\u00e1ticas en su \u00e9poca. La interpretaci\u00f3n que ofreci\u00f3 sobre la guerra justa result\u00f3 ser m\u00e1s \u00ab<em>terrenal<\/em>\u00bb que la realizada por <strong>Agust\u00edn<\/strong>; su disquisici\u00f3n fue la concreci\u00f3n de una combinaci\u00f3n y rec\u00edproca fundamentaci\u00f3n de la teolog\u00eda y la filosof\u00eda, y de la interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica de asuntos humanos a trav\u00e9s de la raz\u00f3n humana. A pesar de la injusticia inferida a sus tesis, <strong>A. Bellamy<\/strong> destaca la importancia de reconocer en los aportes de <strong>De Aquino<\/strong> una intenci\u00f3n de justificar filos\u00f3ficamente una limitaci\u00f3n de la guerra seg\u00fan el criterio de la <em>proporcionalidad<\/em>. Este principio, referido a que la guerra se ejerc\u00eda de modo leg\u00edtimo si se valoraba que el hecho de no hacerla era m\u00e1s grave que hacerla, continu\u00f3 resonando hasta la aparici\u00f3n de la tradici\u00f3n de la guerra justa interpretada en el siglo XVI, momento en que ya se hab\u00eda dado sepultura a la estructura del gobierno medieval en el marco del cual la teor\u00eda de la guerra justa hab\u00eda comenzado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El descubrimiento de la <em><strong>R<\/strong><strong><em>az\u00f3n <\/em>de Estado<\/strong><\/em> supuso la finalizaci\u00f3n o decadencia de la estructura del gobierno medieval y la aparici\u00f3n de una contingencia hist\u00f3rica aparejada a la concreci\u00f3n de la temprana modernidad pol\u00edtica, en lo que hoy se conoce como el <strong><em>Renacimiento<\/em><\/strong>. Sin embargo, los preceptos teol\u00f3gicos medievales sobre la guerra justa continuaron presentes en las obras de autores preocupados por el asunto de la guerra, cuya complejidad en la \u00e9poca \u2014 finales del siglo XVI y principios del XVII\u2014 quiz\u00e1 hab\u00eda determinado que el ejercicio b\u00e9lico llegara a ser una \u00ab<em>lucha de razas<\/em>\u00ab, en t\u00e9rminos de <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/01\/04\/poder-pastoral-y-neoliberalismo-a-proposito-de-poder-y-estado-en-michel-foucault-por-monica-flores-gomez-2\/\"><strong>M. Foucault<\/strong><\/a> (25), o por lo menos un combate entre grupos de personas llevado a cabo de acuerdo a criterios de identidad nacional. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, uno de los te\u00f3logos inquietos por el asunto de la guerra fue el fraile dominico espa\u00f1ol <strong>Francisco de Vitoria<\/strong>, preocupado principalmente por la legitimidad de la conquista espa\u00f1ola aqu\u00ed, en Am\u00e9rica. Sostiene, con <strong>Tom\u00e1s de Aquino<\/strong>, que <em>ninguna guerra es justa<\/em>, ni siquiera la iniciada por los espa\u00f1oles para \u00ab<em>convertir a los indios<\/em>\u00ab, y que a \u00e9stos les era dado usar la fuerza en defensa propia contra aqu\u00e9llos (26). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las preocupaciones del fraile <strong>De Vitoria<\/strong> tuvieron que ver, entre otros asuntos, con cu\u00e1les pod\u00edan y deb\u00edan ser las causas de una guerra justa, qui\u00e9n pod\u00eda declararla y qu\u00e9 actos pod\u00eda l\u00edcitamente cometer contra su enemigo quien se encontrara en una guerra justa (27). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La guerra defensiva era indudablemente l\u00edcita, as\u00ed como la guerra ofensiva, aquella en ejercicio de la cual no s\u00f3lo pretend\u00eda reclamarse o defender cosas o derechos, sino tambi\u00e9n reclamar la satisfacci\u00f3n por una injuria recibida. Ambas, dice <strong>Vitoria<\/strong> siguiendo a <strong>Agust\u00edn<\/strong>, habr\u00edan de emprenderse para preservar la paz y la seguridad de la rep\u00fablica y mantener al enemigo en su sitio. Con estos \u00fanicos fines bastar\u00eda para emprenderlas sin problemas teol\u00f3gicos y\/o \u00e9ticos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> <strong>De Vitoria<\/strong> pretend\u00eda probar que todo el orbe saldr\u00eda beneficiado con una guerra justa del pueblo contra sus enemigos, sean \u00e9stos tiranos y\/o ladrones; y parecer\u00eda ofrecer una justificaci\u00f3n, desde el punto de vista moral, sobre la licitud de que incluso quienes padecen una tiran\u00eda puedan repelerla mediante la fuerza y escarmentar a quien la ejerce: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">[\u2026] cualquiera, aunque sea un simple particular, puede emprender y hacer la guerra defensiva. Esto es manifiesto porque es l\u00edcito repeler la fuerza con la fuerza [\u2026] por consiguiente, cualquiera puede hacer una guerra de este g\u00e9nero sin necesidad de recurrir a la autoridad de otro, no s\u00f3lo para la defensa de su persona, sino tambi\u00e9n para la de sus cosas y bienes (28).<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, <strong>Vitoria<\/strong> <em>atribuir\u00eda licitud a un posible ejercicio de la resistencia a los <strong>tiranos<\/strong> en cabeza de los s\u00fabditos<\/em>. No obstante, esta afirmaci\u00f3n merece atenci\u00f3n y no puede dar lugar a distracciones porque a rengl\u00f3n seguido acude a <strong>Agust\u00edn<\/strong> (<em>a quien se sigue atribuyendo toda autoridad en la interpretaci\u00f3n del derecho natural, casi diez siglos despu\u00e9s de haber escrito sobre la guerra justa<\/em>) para sostener que s\u00f3lo en el <em>pr\u00edncipe leg\u00edtimo<\/em>, que es el que ha sido elegido por la rep\u00fablica, reside la autoridad para emprender la guerra. As\u00ed, no se trata de que cualquiera pueda resistir, sino que puede hacerlo cualquiera <em>que tenga autoridad o rango dentro de la comunidad sin necesidad de acudir a otra autoridad<\/em>. Asimismo, <strong>F. de Vitoria<\/strong> argumenta en defensa de los inocentes, sin distinguir si para el ejercicio leg\u00edtimo de la fuerza \u2014con la satisfacci\u00f3n de los requisitos de la teor\u00eda de la guerra justa\u2014 \u00e9stos habr\u00edan de ser simples s\u00fabditos que padecieran una situaci\u00f3n de injusta opresi\u00f3n, o personas con cierto rango entre la rep\u00fablica. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, <strong>Vitoria<\/strong> reserva el ejercicio de la guerra para la reparaci\u00f3n de un mal previo, aunque no todo mal deb\u00eda servir de causa para una guerra: \u201c<em>la guerra s\u00f3lo era justificable si el da\u00f1o que intentaba reparar era mayor que el probable mal que ella desencadenar\u00eda<\/em>\u201d (29). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En fin, el fraile espa\u00f1ol expuso extensamente sus preocupaciones sobre la guerra seg\u00fan criterios de derecho natural, de raz\u00f3n y de justicia para intentar delimitar cada detalle de lo que habr\u00eda de realizarse antes, durante y despu\u00e9s de la guerra e igualmente sostuvo la obediencia a la autoridad a la que atribu\u00eda un origen divino. No obstante, no se trataba ya de una obediencia incondicionada, a la manera en que hab\u00eda predicado <strong>Mart\u00edn Lutero<\/strong>. El contexto pol\u00edtico en que el escol\u00e1stico espa\u00f1ol vivi\u00f3 y escribi\u00f3 devino diferente y las guerras se intensificaron a\u00fan m\u00e1s; as\u00ed, los intelectuales y escritores se ocupaban m\u00e1s de limitar la guerra entre estados apenas nacientes, que de estudiar la posibilidad de que los s\u00fabditos pudieran resistir un ejercicio tir\u00e1nico del poder. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed a <strong>Vitoria<\/strong> se le haya atribuido \u2014con error considera <strong>Bellamy<\/strong>\u2014 el origen te\u00f3rico del derecho internacional, ha de destacarse que sus tesis, hilvanadas sobre la teor\u00eda de la guerra justa (30), abrieron la posibilidad te\u00f3rica de que los s\u00fabditos o, en general, los inocentes e inermes frente a la tiran\u00eda o ejercicio injusto e ileg\u00edtimo del poder, pudieran armarse contra \u00e9l para intentar eliminar sus ignominiosos efectos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es de ese modo como otro autor escol\u00e1stico y seguidor de <strong>Vitoria<\/strong>, <strong>Francisco<\/strong> <strong>Su\u00e1rez<\/strong>, propuso un enfoque similar en cuanto a la teor\u00eda de la guerra justa. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En su obra <em><strong>Guerra, intervenci\u00f3n y paz internacional<\/strong><\/em> (31), <strong>Su\u00e1rez<\/strong> se pregunta si la <em><strong>sedici\u00f3n<\/strong> <\/em>\u2014o ejercicio de resistencia como una forma de disidencia pol\u00edtica\u2014, es intr\u00ednsecamente mala. Entendida como \u00ab<em>toda lucha colectiva que se da dentro del mismo estado [y que] puede\u00a0<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>entablarse entre dos partidos o entre el soberano y su pueblo<\/em>\u201d (32), <strong>Su\u00e1rez<\/strong> responde que la <em><strong>sedici\u00f3n<\/strong> <\/em>en que llegara a expresarse la lucha emprendida por un partido contra otro, al que le est\u00e1 dada una leg\u00edtima defensa de la agresi\u00f3n, es il\u00edcita; pero reconoce que en la guerra del pueblo contra el soberano no hay maldad intr\u00ednseca aunque se desarrolle de manera agresiva \u2014 no pudiendo ser de otro modo\u2014 porque s\u00f3lo con el cumplimiento de las condiciones de una <em><strong>guerra justa<\/strong><\/em> la <em><strong>sedici\u00f3n<\/strong> <\/em>es honesta, debiendo ser ejercida adem\u00e1s contra un <strong>tirano<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El matiz introducido por <strong>Su\u00e1rez<\/strong> a esa afirmaci\u00f3n tiene que ver con su identificaci\u00f3n de <em><strong>dos clases de tiran\u00eda<\/strong><\/em>: <em>aquella en que el soberano ejerce una dominaci\u00f3n \u2014habiendo accedido al poder mediante usurpaci\u00f3n\u2014<\/em>, y la otra, atinente a la <em>manera de gobernar<\/em>. S\u00f3lo frente a la primera tiran\u00eda, considera, cualquiera de los miembros del Estado y aun otras instituciones del mismo tienen derecho a levantarse contra el <strong>tirano<\/strong>, un agresor que inicuamente mediante su actuaci\u00f3n emprende una guerra injustificada a la rep\u00fablica y sus miembros. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>La segunda forma que podr\u00eda revestir la <strong>tiran\u00eda<\/strong><\/em>, que tiene que ver con el ejercicio del poder, no conlleva en s\u00ed misma una injusticia tal que pudiera resist\u00edrsele leg\u00edtimamente: el pr\u00edncipe que realiza un ejercicio injusto del poder, considera, es propiamente un soberano y no realiza una verdadera agresi\u00f3n a los s\u00fabditos. En consecuencia, \u00e9stos no podr\u00edan declararle una guerra de agresi\u00f3n y si lo hicieren ella devendr\u00eda una verdadera <em><strong>sedici\u00f3n<\/strong><\/em>: a los s\u00fabditos s\u00f3lo les estar\u00eda dado hacer lo necesario para asegurar su propia defensa de la insoportable dominaci\u00f3n de quien ha usurpado el poder (33).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2240391\" aria-describedby=\"caption-attachment-2240391\" style=\"width: 330px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2240391\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Phillip-de-Mornay.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"456\" data-id=\"2240391\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2240391\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Philippe de Mornay<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>CONCLUSIONES.<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No puede perderse de vista que precisamente porque las ideas: \u201c[\u2026] <em>tienen una historia m\u00e1s duradera que sus patrocinadores. [y que] Nacidas de una circunstancia concreta, siguen viviendo hasta engendrar acontecimientos muy diferentes de lo que su \u00e9poca de origen pudo prever o desear<\/em>\u201d (34), conforme a las tesis del <em>monarc\u00f3maco<\/em> franc\u00e9s, luego de ser retomadas por <em>jesuitas<\/em> y <em>puritanos<\/em> ingleses, se gest\u00f3 luego una tradici\u00f3n que consider\u00f3 que los asuntos pol\u00edticos se derivaban de hechos sociales, que podr\u00edan ser corregidos por la raz\u00f3n eterna y la ley natural, y que amparaban dentro de m\u00faltiples posibilidades el derecho de resistencia a la tiran\u00eda. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por eso, mereci\u00f3 la pena ver c\u00f3mo estas mismas ideas sobre el poder pol\u00edtico y la posibilidad de ejercerle resistencia trascendieron te\u00f3ricamente, con \u00e9xito en las obras de los escol\u00e1sticos espa\u00f1oles <strong>Francisco de Vitoria<\/strong> y <strong>Francisco<\/strong> <strong>Su\u00e1rez<\/strong> elaboradas a fines del siglo XVI y comienzos del XVII, quienes retomaron tambi\u00e9n los planteamientos de la teor\u00eda de la guerra justa formulada desde la Edad Media. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Finalmente, podr\u00eda considerarse que el asomo de derecho que <strong>Su\u00e1rez<\/strong> reconoce conforme a la teor\u00eda de la guerra justa no tiene completa naturaleza insurreccional en el sentido de que no resulta atribuido exclusivamente al pueblo conformado por cada uno de los s\u00fabditos. Antes bien, estos est\u00e1n llamados a defender al Estado de la dominaci\u00f3n ejercida por el pr\u00edncipe. La\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">superioridad del poder del Estado sobre el poder delegado por \u00e9ste al pr\u00edncipe no admite duda para <strong>Su\u00e1rez<\/strong>, quien defiende la idea de Estado-naci\u00f3n que ya hab\u00eda hecho aparici\u00f3n en Europa en el siglo anterior al cual escribe. No es para menos, pues el autor asiste a una Europa totalmente fragmentada, a un tiempo de tragedia en que el Estado surgi\u00f3 como forma pol\u00edtica absoluta (35).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2240392\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-22.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" data-id=\"2240392\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-22.jpg 629w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-22-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-22-610x343.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/span><\/strong><\/p>\n<p>BELLAMY, Alex J. Guerras justas, de Cicer\u00f3n a Irak. Trad. Por Silvia Villegas. Madrid. Fondo de Cultura econ\u00f3mica. 2009. 412 pp.<\/p>\n<p>DE VITORIA, Francisco. Reelecciones del Estado, de los indios y del derecho de guerra. Editorial Porr\u00faa. M\u00e9xico, 1974. 101 pp. P. 76.<\/p>\n<p>FOUCAULT, Michel. Defender la sociedad (curso en el coll\u00e9ge de France). Trad. Por Horacio Pons. Buenos Aires. Fondo de cultura econ\u00f3mica. 2\u00aa reimpresi\u00f3n. 2001. 281 pp.<\/p>\n<p>JUNIUS BRUTUS, STEPHANUS (Seud\u00f3nimo de DUPLESSIS- MORNAY, Phillipe). Vindiciae contra Tyrannos o poder leg\u00edtimo del pr\u00edncipe sobre el pueblo y del pueblo sobre el pr\u00edncipe. Introducci\u00f3n hist\u00f3rica de Harold J. Laski. Estudio preliminar y notas de Benigno Pend\u00e1s. Traduccion de Piedad Garc\u00eda- Escudero. Editorial Tecnos, colecci\u00f3n cl\u00e1sicos del pensamiento. Madrid, 2008. 294 pp.<\/p>\n<p>LASKI, Harold J. La Vindiciae en su contexto: introducci\u00f3n hist\u00f3rica. Parte de: JUNIUS BRUTUS, STEPHANUS (Seud\u00f3nimo de DUPLESSIS- MORNAY, Phillipe). Vindiciae contra Tyrannos o poder leg\u00edtimo del pr\u00edncipe sobre el pueblo y del pueblo sobre el pr\u00edncipe. Estudio preliminar y notas de Benigno Pend\u00e1s. Traducci\u00f3n de Piedad Garc\u00edaEscudero. Editorial Tecnos, colecci\u00f3n cl\u00e1sicos del pensamiento. Madrid, 2008. 294 pp. P. 215-294.<\/p>\n<p>SU\u00c1REZ, Francisco. Guerra, intervenci\u00f3n y paz internacional. Estudio, traducci\u00f3n y notas por Luciano Pere\u00f1a y Vicente. 1\u00aa Edici\u00f3n autorizada. Madrid. Editorial Espasa-Calpe, colecci\u00f3n austral. 1956. 205 pp.<\/p>\n<p>WALZER, Michael. La revoluci\u00f3n de los santos. Estudio sobre los or\u00edgenes de la pol\u00edtica radical. Buenos Aires. Katz Editores. 354 pp. P. 45- 81; 185-198; 285-317.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2240393 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-111-678x381.jpeg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2240393\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-111-678x381.jpeg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-111-300x169.jpeg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-111-768x432.jpeg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-111-610x343.jpeg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/Vindiciae-contra-tyrannos-111.jpeg 929w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">NOTAS<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1 Art\u00edculo de difusi\u00f3n. Fruto de investigaciones personales de la autora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2 En: SU\u00c1REZ, Francisco. Guerra, intervenci\u00f3n y paz internacional. Estudio, traducci\u00f3n y notas por Luciano Pere\u00f1a y Vicente. 1\u00aa Edici\u00f3n autorizada. Madrid. Editorial Espasa-Calpe, colecci\u00f3n austral. 1956. 205 pp. P. 10<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 JUNIUS BRUTUS, STEPHANUS (Seud\u00f3nimo de DUPLESSIS- MORNAY, Phillipe). Vindiciae contra Tyrannos o poder leg\u00edtimo del pr\u00edncipe sobre el pueblo y del pueblo sobre el pr\u00edncipe (1579). Introducci\u00f3n hist\u00f3rica de Harold J. Laski. Estudio preliminar y notas de Benigno Pend\u00e1s. Traducci\u00f3n de Piedad Garc\u00edaEscudero. Editorial Tecnos, colecci\u00f3n cl\u00e1sicos del pensamiento. Madrid, 2008. 294 pp.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">4 Ib\u00edd. P. 35. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">5 Ib\u00edd. P. 36. En este punto el hugonote podr\u00eda estar retomando lo que sus contempor\u00e1neos calvinistas franceses consideraban respecto a que la obediencia a la autoridad tambi\u00e9n habr\u00eda de ser un asunto de conciencia. Cfr. WALZER, Michael. La revoluci\u00f3n de los santos. Estudio sobre los or\u00edgenes de la pol\u00edtica radical. Buenos Aires. Katz Editores. 354 pp. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">6 Ib\u00edd. P. 37.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7 Ib\u00edd. P. 54.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8 Ib\u00edd. P. 55. El pueblo, que podr\u00eda resistir, ser\u00eda conformado por: \u2015[\u2026] los magistrados inferiores al rey, elegidos por el pueblo o nombrados de otra forma como copart\u00edcipes del poder [\u2026] que representan al conjunto. Entendemos tambi\u00e9n la asamblea [\u2026], a la que se someten todos los asuntos p\u00fablicos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9 Ib\u00edd. P. 83.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10 Ib\u00edd. P. 89. \u201c[\u2026] el mismo pueblo atiende y obedece a aqu\u00e9l mientras cuida del bien p\u00fablico; sin embargo no es ni debe ser considerado menos siervo de la rep\u00fablica, como cualquier juez o jefe militar [\u2026]\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11 Ib\u00edd. P. 115.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12 Esta afirmaci\u00f3n de Junius Brutus se contrapone a lo que afirmara Lutero algunos a\u00f1os antes en el sentido de que los pr\u00edncipes s\u00f3lo ten\u00edan obligaci\u00f3n con respecto a Dios de acoger los mandatos de su fe, y que con respecto al pueblo no se encontraban vinculados por ninguna obligaci\u00f3n. Cfr. LUTERO, Mart\u00edn.Escritos pol\u00edticos. Madrid. Editorial Tecnos. 2\u00b0edici\u00f3n.1990. 170 pp.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13 El hugonote considera que la tiran\u00eda de ejercicio es m\u00e1s injusta, lo que difiere de lo sostenido por Francisco Su\u00e1rez para quien la segunda forma de concebir la tiran\u00eda no ser\u00eda nada reprochable o reprobable. Cfr. SU\u00c1REZ, Francisco. Ob. Cit. P.126, ya citado en l\u00edneas anteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14 Ib\u00edd. P. 168. Subraya propia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15 Ib\u00edd. P. 169. Subraya propia. Podr\u00eda considerarse que el concepto orden p\u00fablico es entendido por el hugonote, en su contexto, finales del siglo XVI, como aquella categor\u00eda que comprende la observancia de las leyes naturales, y del derecho de gentes y el derecho civil, en fin, como aquello que implica el respeto por par\u00e1metros de justicia inscritos en el referente jur\u00eddico y moral del gobierno de la comunidad pol\u00edtica. Por su parte se destaca el comienzo de la reivindicaci\u00f3n de un concepto de patria, propia de la conformaci\u00f3n de la sociedad europea estratificada, en estados nacionales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">16 Ib\u00edd. P. 176. Subraya propia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">17 LASKI, Harold J. La Vindiciae en su contexto: introducci\u00f3n hist\u00f3rica. En: JUNIUS BRUTUS, STEPHANUS (Seud\u00f3nimo de DUPLESSIS- MORNAY, Phillipe). Vindiciae contra Tyrannos o poder leg\u00edtimo del pr\u00edncipe sobre el pueblo y del pueblo sobre el pr\u00edncipe. Estudio preliminar y notas de Benigno Pend\u00e1s. Traducci\u00f3n de Piedad Garc\u00eda- Escudero. Editorial Tecnos, colecci\u00f3n cl\u00e1sicos del pensamiento. Madrid, 2008. 294 pp. P. 215-294.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">18 Ib\u00edd. P. 273- 278. A quien interese profundizar las tesis de Bodin, puede ver: BODIN, Jean. Los seis libros de la rep\u00fablica. Espa\u00f1a, Tecnos. 1986. 307 pp. No interesa hacer aqu\u00ed esa profundizaci\u00f3n dado que el supuesto transversal hasta el momento ha sido el del ejercicio de la resistencia como posibilidad te\u00f3rica. Si\u00a0bien la contrastaci\u00f3n con las tesis de Bodin puede ser interesante ha de suponer su negaci\u00f3n absoluta a la posibilidad de resistir el poder pol\u00edtico. No obstante debe destacarse que Laski s\u00ed realiza esa contrastaci\u00f3n y explica que las tesis de Bodin dejan entrever que el Estado deb\u00eda ser obedecido \u00fanicamente por ser tal, dado que su sola voluntad es ley. Mientras, las tesis de los hugonotes se encargan m\u00e1s bien de construir un derecho abstracto al poder regio, determinado por la voluntad divina, y al cual los reyes se encontrar\u00edan sujetos de manera irremediable: s\u00f3lo por ser tal, por provenir de la voluntad de Dios ese derecho es justo y leg\u00edtimo, fuente del poder soberano, y todo cuanto pudiera vulnerarlo devendr\u00eda ileg\u00edtimo y susceptible de ser repelido por la fuerza \u2014de las armas\u2014. Laski no identifica en la Vindiciae algo que pueda parecerse a una teor\u00eda de la soberan\u00eda, pero s\u00ed una idea del contrato social, lo que expone al texto a numerosas cr\u00edticas. Al respecto de esas cr\u00edticas, v\u00e9ase el texto de Laski citado en esta nota, P. 277 y 278.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">19 Ib\u00edd. P. 282. Subraya propia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">20 BELLAMY, Alex J. Guerras justas, de Cicer\u00f3n a Irak. Trad. Por Silvia Villegas. Madrid. Fondo de Cultura econ\u00f3mica. 2009. 412 pp.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">21 Ib\u00edd. P. 67. Bellamy sostiene que esta formulaci\u00f3n fue realizada por el autor escol\u00e1stico Graciano siguiendo el modelo de Agust\u00edn. No obstante para \u00e9ste era necesaria tambi\u00e9n la existencia de una intenci\u00f3n correcta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">22 Ib\u00edd. P. 74.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">23 Ib\u00edd. P. 76.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">24 Ib\u00edd. P. 76.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25 FOUCAULT, Michel. Defender la sociedad (curso en el coll\u00e9ge de France). Trad. Por Horacio Pons. Buenos Aires. Fondo de cultura econ\u00f3mica. 2\u00aa reimpresi\u00f3n. 2001. 281 pp. De acuerdo a la perspectiva de Foucault en los siglos XVI y principios del siglo XVII no se hace evidente ya el discurso hist\u00f3rico de la soberan\u00eda, sino el discurso de las razas, \u201cde la lucha de las razas a trav\u00e9s de las naciones y de las leyes\u201d. Asimismo se destaca que ese nuevo discurso constituye una historia de la lucha de razas en la que no todos aparecen como vencedores, tal como aparec\u00edan en la historia romana, sino que tambi\u00e9n se hace evidente la derrota de otros. Por eso se la caracteriza como contrahistoria. Ob. Cit. P. 70 y siguientes. Subraya propia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">26 BELLAMY, Alex J. Ob. Cit. P. 94.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">27 DE VITORIA, Francisco. Relecciones del Estado, de los indios y del derecho de guerra (1557). Editorial Porr\u00faa. M\u00e9xico, 1974. 101 pp. P. 76.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">28 Ib\u00edd. P. 78. Subraya propia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">29 Ib\u00edd. P. 95.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">30 BELLAMY, Alex J. Ob. Cit. P. 99.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">31 SU\u00c1REZ, Francisco (1548 \u2013 1617). Guerra, intervenci\u00f3n y paz internacional. Estudio, traducci\u00f3n y notas por Luciano Pere\u00f1a y Vicente. 1\u00aa Edici\u00f3n autorizada. Madrid. Editorial Espasa-Calpe, colecci\u00f3n austral. 1956. 205 pp.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">32 Ib\u00edd. P. 125.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">33 Ib\u00edd. P. 126.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">34 Ib\u00edd. P. 236.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">35 El autor del estudio preliminar de su obra considera que la construcci\u00f3n del Estado realizada por Su\u00e1rez tiene el fin de legitimar la pol\u00edtica del Imperio Espa\u00f1ol, que es la ant\u00edtesis a la construcci\u00f3n del Estado atribuida desde el siglo XVI a Maquiavelo o una forma de reacci\u00f3n a lo que las tesis del florentino, bien o mal interpretadas, hab\u00edan suscitado. Cfr. Luciano Pere\u00f1a y Vicente. Estudio preliminar. En: Su\u00e1rez, Francisco. Guerra, intervenci\u00f3n y paz internacional. 1\u00aa Edici\u00f3n autorizada. Madrid. Editorial Espasa-Calpe, colecci\u00f3n austral. 1956. 205 pp. P. 9-46.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-24149\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/poder-y-deber-guyuau-3.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"239\" data-id=\"24149\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/poder-y-deber-guyuau-3.jpg 360w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/poder-y-deber-guyuau-3-300x199.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Derecho de resistencia en la teor\u00eda pol\u00edtica Confusi\u00f3n entre tiran\u00eda, dictadura y despotismo Por Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez Santill\u00e1n Cr\u00f3nica &nbsp; Cuando se habla de pol\u00edtica y, en especial de reg\u00edmenes autoritarios, es com\u00fan tomar a la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/09\/derecho-de-resistencia-en-la-teoria-politica\/\" title=\"DERECHO DE RESISTENCIA EN LA TEOR\u00cdA POL\u00cdTICA. 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