{"id":2240296,"date":"2022-05-01T00:05:13","date_gmt":"2022-04-30T22:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2240296"},"modified":"2022-04-29T15:46:49","modified_gmt":"2022-04-29T13:46:49","slug":"la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-16-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/05\/01\/la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-16-2\/","title":{"rendered":"LA VIDA DE DISRAELI, por Andr\u00e9 Maurois (Parte 16)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/04\/12\/indice-de-entradas-de-la-vida-de-disraeli\/\">INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>*<\/strong><span style=\"color: #008000;\"><strong>*<\/strong><\/span><strong>*<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-667617 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/ingleses.jpg\" alt=\"\" width=\"530\" height=\"367\" data-id=\"667617\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/ingleses.jpg 530w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/ingleses-300x208.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 530px) 100vw, 530px\" \/><\/p>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<blockquote>\n<h1 class=\"documentFirstHeading\" style=\"text-align: center;\"><span id=\"parent-fieldname-title\" class=\"\">POR QU\u00c9 GRAN BRETA\u00d1A ADQUIRI\u00d3 EGIPTO EN 1882<\/span><\/h1>\n<p><a href=\"http:\/\/carpetashistoria.fahce.unlp.edu.ar\/carpeta-1\/fuentes\/el-imperialismo\/fuente-6-lord-cromer-por-que-gran-bretana-adquirio-egipto-en-1882\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">http:\/\/carpetashistoria.fahce.unlp.edu.ar\/carpeta-1\/fuentes\/el-imperialismo\/fuente-6-lord-cromer-por-que-gran-bretana-adquirio-egipto-en-1882\/<\/a><\/p>\n<p class=\"documentDescription\"><span id=\"parent-fieldname-description\" class=\"\" style=\"font-size: 18pt;\">I. El imperialismo<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<div id=\"parent-fieldname-text\" class=\"\">\n<blockquote><figure id=\"attachment_667634\" aria-describedby=\"caption-attachment-667634\" style=\"width: 320px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-667634\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/crommer-300x291.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"311\" data-id=\"667634\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/crommer-300x291.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/crommer.jpg 309w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-667634\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">EVELYN BARING, LORD CROMER (1841-1917)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lord Cromer, miembro de la famosa familia de banqueros Baring, se dedic\u00f3 a la administraci\u00f3n colonial e inici\u00f3 su carrera en la India. En 1879 lleg\u00f3 a Egipto como integrante de una comisi\u00f3n que se hizo cargo del control de las finanzas del pa\u00eds para asegurar el pago de la deuda externa. Cuando Gran Breta\u00f1a impuso su protectorado sobre Egipto, fue nombrado c\u00f3nsul general.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>Texto escrito por Lord Cromer en 1908<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cPuede decirse que ahora Egipto casi forma parte de Europa. Est\u00e1 en la principal ruta hacia el Lejano Oriente. Nunca dej\u00f3 de ser un objeto de inter\u00e9s para todas las potencias de Europa, y especialmente para Inglaterra. Un numeroso e inteligente grupo de europeos y de orientales no egipcios ha hecho de Egipto su hogar. Ha sido invertido capital europeo en una gran cantidad en el pa\u00eds. Los derechos y privilegios de los europeos son guardados celosamente, y, sin embargo, han dado lugar a cuestiones complejas que requieren para su resoluci\u00f3n un monto nada peque\u00f1o de ingenio y conocimiento t\u00e9cnico. Las instituciones extranjeras se han arraigado y echado ra\u00edces en el pa\u00eds. Las capitulaciones amparan esos derechos de soberan\u00eda interna que son gozados por los gobernantes o legislaturas de la mayor\u00eda de los estados. La poblaci\u00f3n es heterog\u00e9nea y cosmopolita en un grado casi desconocido en parte alguna. A pesar de que la fe predominante es el islam, en ning\u00fan pa\u00eds del mundo hay una variedad m\u00e1s grande de credos religiosos que los que se encuentran en importantes sectores de la comunidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En adici\u00f3n a estas peculiaridades, que son de un car\u00e1cter normal, tiene que tenerse en mente que, en 1882, el ej\u00e9rcito egipcio estaba en estado de mot\u00edn; la tesorer\u00eda estaba en bancarrota; cada rama de la administraci\u00f3n hab\u00eda sido dislocada; el antiguo y arbitrario m\u00e9todo bajo el cual el pa\u00eds hab\u00eda sido administrado durante siglos hab\u00eda recibido un severo golpe, mientras, al mismo tiempo, no hab\u00eda sido instrumentado ning\u00fan orden ni ley nuevo que tomara su lugar. \u00bfEs probable que un gobierno compuesto por los r\u00fasticos elementos descritos m\u00e1s arriba, y liderado por hombres de tan pobre capacidad como Arabi y sus adjuntos, hubiera sido capaz de controlar una m\u00e1quina compleja de esta \u00edndole? \u00bfHabr\u00edan triunfado los sheiks de la mezquita de Al Azhar donde Tewfik Pash\u00e1 y sus ministros, que eran hombres de relativa educaci\u00f3n e ilustraci\u00f3n, actuando bajo la gu\u00eda e inspiraci\u00f3n de una potencia europea de primera clase, solo hab\u00edan alcanzado un mediocre \u00e9xito luego de a\u00f1os de paciente labor? Solo puede haber una respuesta a estas preguntas. No est\u00e1 en la naturaleza de las cosas que cualquier movimiento similar pudiera, bajo las condiciones presentes de la sociedad egipcia, encontrarse con ning\u00fan \u00e9xito mejor. La completa e inmediata ejecuci\u00f3n de una pol\u00edtica de \u201cEgipto para los egipcios\u201d, tal como fue concebida por los seguidores de Arabi en 1882, era, y todav\u00eda es, imposible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La historia, de hecho, registra algunos cambios radicales en las formas de gobierno a las que un Estado ha sido sujeto sin que sus intereses naufragaran absoluta y permanentemente. Pero ser\u00eda dudoso que pudiera citarse una instancia de una s\u00fabita transferencia de poder en cualquier comunidad civilizada o semicivilizada hacia una clase tan ignorante como los egipcios puros, tal como eran en el a\u00f1o de 1882. Estos \u00faltimos han sido, durante siglos, una raza sometida. Han dominado sucesivamente Egipto los persas, griegos, romanos, \u00e1rabes de Arabia y Bagdad, circasianos, y finalmente turcos otomanos, pero tenemos que retroceder hacia los dudosos y oscuros precedentes de los tiempos fara\u00f3nicos para encontrar una \u00e9poca en la que, posiblemente, Egipto fue gobernado por egipcios. Tampoco en el presente, parecen tener las cualidades que har\u00edan deseable, en su propio inter\u00e9s o en el del mundo civilizado en general, elevarlos a la categor\u00eda de gobernantes aut\u00f3nomos con todos los derechos de soberan\u00eda interna.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si, en consecuencia, era inevitable o casi inevitable una ocupaci\u00f3n extranjera, debe ser considerado hasta qu\u00e9 punto era preferible una ocupaci\u00f3n brit\u00e1nica a cualquier otra. Desde el punto de vista puramente egipcio, la respuesta a esta pregunta no puede ser dudosa. La intervenci\u00f3n de cualquier potencia europea era preferible a la de Turqu\u00eda. La intervenci\u00f3n de una potencia europea era preferible a la intervenci\u00f3n internacional. La especial aptitud mostrada por los ingleses en el gobierno de las razas orientales se\u00f1alaba a Inglaterra como el instrumento m\u00e1s efectivo y ben\u00e9fico para la introducci\u00f3n gradual de la civilizaci\u00f3n europea en Egipto. Una ocupaci\u00f3n anglo-francesa o una anglo-italiana, de las que escapamos estrecha y tambi\u00e9n accidentalmente, habr\u00eda sido en detrimento de los intereses egipcios y habr\u00eda finalmente causado fricci\u00f3n, sino seria disensi\u00f3n, entre Inglaterra, por una parte, y Francia o Italia, por la otra. La \u00fanica cosa que puede decirse a favor de una intervenci\u00f3n turca es que habr\u00eda relevado a Inglaterra de la responsabilidad de intervenir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mediante el proceso de agotar todos los otros expedientes, llegamos a la conclusi\u00f3n de que la intervenci\u00f3n armada brit\u00e1nica era, bajo las especiales circunstancias del caso, la \u00fanica soluci\u00f3n posible de las dificultades que exist\u00edan en 1882. Probablemente tambi\u00e9n era la mejor soluci\u00f3n. Los argumentos en contra de la intervenci\u00f3n brit\u00e1nica, de hecho, eran bastante obvios. Era f\u00e1cil prever que, con una guarnici\u00f3n brit\u00e1nica en Egipto, ser\u00eda dificultoso que las relaciones de Inglaterra tanto con Francia como con Turqu\u00eda fueran cordiales. Con Francia, especialmente, exist\u00eda el peligro de que nuestras relaciones se volvieran muy tirantes. Adem\u00e1s, perd\u00edamos las ventajas de nuestra posici\u00f3n insular. La ocupaci\u00f3n de Egipto empuj\u00f3 a Inglaterra hasta cierto punto dentro de la arena de la pol\u00edtica continental. En caso de guerra, la presencia de una guarnici\u00f3n brit\u00e1nica en Egipto ser\u00eda posiblemente una fuente de debilidad m\u00e1s que de fuerza. Nuestra posici\u00f3n en Egipto nos ubicaba en una posici\u00f3n diplom\u00e1tica desventajosa. Cualquier potencia con la que tuvi\u00e9ramos una diferencia de opini\u00f3n acerca de alguna cuesti\u00f3n no egipcia era ahora capaz de venganza mediante la oposici\u00f3n a nuestra pol\u00edtica egipcia. Los complicados derechos y privilegios de las variadas potencias de Europa en Egipto facilitaban acciones de esta naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No puede haber duda de la fuerza de estos argumentos. La respuesta a ellos es que era imposible para Gran Breta\u00f1a permitir a las tropas de cualquier otra potencia ocupar Egipto. Cuando se volvi\u00f3 claro que alguna ocupaci\u00f3n extranjera era necesaria, que el sult\u00e1n no actuar\u00eda a no ser bajo condiciones que eran imposibles de aceptar y que ni la cooperaci\u00f3n de Francia ni la de Italia estaban aseguradas, el gobierno brit\u00e1nico actu\u00f3 con prontitud y vigor. Una gran naci\u00f3n no puede dejar de lado las responsabilidades que su historia y su lugar en el mundo han impuesto sobre ella. La historia inglesa muestra otros ejemplos del pueblo y gobierno ingl\u00e9s llevados por accidente a hacer lo que no solamente era correcto, sino que era tambi\u00e9n m\u00e1s acorde a los intereses brit\u00e1nicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">The Earl of Cromer,\u00a0<em>Modern Egypt<\/em>, 2 Vols., Nueva York, Macmillan, 1908.Traducci\u00f3n: Luis C\u00e9sar Bou.<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-28349 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli.jpg 302w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli-235x300.jpg 235w\" alt=\"VIDA DE DISRAELI\" width=\"302\" height=\"385\" data-id=\"28349\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 36pt;\"><strong><em>LA VIDA DE DISRAELI<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Por Andr\u00e9 Maurois*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>PARTE 16<\/strong><\/span><\/p>\n<p><em>*Traducci\u00f3n del franc\u00e9s por Remee de Hern\u00e1ndez\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-667464 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-4.jpg\" alt=\"\" width=\"729\" height=\"421\" data-id=\"667464\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-4.jpg 729w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-4-300x173.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-4-610x352.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 729px) 100vw, 729px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>VIII<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>EL CONGRESO DE BERLIN<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>U<\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>n Congreso internacional es la m\u00e1s perfecta de las ferias de las vanidades. En primer lugar, en cada pa\u00eds se produce la eliminaci\u00f3n e vanidades locales. Cada primer ministro se figura que \u00e9l es el \u00fanico capaz de representar su pol\u00edtica. Cada ministro de Estado piensa que el presidente es un lego en diplomacia. Cada embajador profesional tiene la misma opini\u00f3n de su ministro. Reunida la asamblea, se enfrentan los grandes hombres. Orquesta de primeros violines.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El principie de Bismarck confiaba en que los grandes actores no acudir\u00edan. De Rusia esperaba a Schouvalov, a quien apreciaba y con quien determin\u00f3 parte del programa. Pero Gortchakov pens\u00f3 que no pod\u00eda confiar a nadie tan importante asunto y lleg\u00f3 a convencer a su emperador. Bismarck prometi\u00f3 desquitarse de todo el pasado. &lt;<em>No volver\u00e1 a montarse sobre mis hombros para convertirme en pedestal.<\/em>&gt; tambi\u00e9n el primer ministro de Inglaterra deseaba asistir al Congreso. \u00bfQui\u00e9n, aparte de \u00e9l, en su pa\u00eds comprend\u00eda a Oriente? Lord beaconsfield y lord Salisburry fueron nombrados plenipotenciarios. Se pusieron en marcha los trenes especiales. Bismarck pensaba: &lt;<em>El Congreso soy yo<\/em>.&gt; Ancianos impotentes, tendidos sobre los cojines de los vagones que desde Bruselas y San Petersburgo converg\u00edan hacia Berl\u00edn. Beaconsfield y Gortchacok ten\u00edan la misma pretensi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos los estados acud\u00edan previstos de convenios secretos a aquella Conferencia, en la cual se hab\u00eda de discutir libremente un tratado. Inglaterra ten\u00eda con Rusia el acuerdo de Londres. Turqu\u00eda hab\u00eda cedido Chipre a Inglaterra, pero ignoraba el convenio anglorruso. Austria ten\u00eda promesas de Alemania e Inglaterra, quienes le ced\u00edan sin m\u00e1s dilaciones Bosnia y Herzegovina. Francia exigi\u00f3 la certeza de que Egipto y Siria quedar\u00edan fuera de la discusi\u00f3n. El publico ingl\u00e9s, que se representaba con admirativo terror a lord Beaconsfield afrontando al oso moscovita, estaba lejos de imaginarse cuan ensayado estaba ya aquel espect\u00e1culo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al llegar a su hotel, el Jaiserhorv, lord Beaconsfield encontr\u00f3 la mesa del sal\u00f3n completamente cubierta de flores y una gran caja de deliciosas fresas rodeadas de flor de azahar y de rosas. Era el regalo de bienvenida de la Kronprinzessin, hija de la reina Victoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\"><em>Carta a la reina:<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>El pr\u00edncipe y la princesa colman de bondades a lord Beaconsfield. Estas le son tanto m\u00e1s agradables, cuanto que las sabe inspiradas por una persona a quien todo lo debe.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\"><em>Visita del secretario de Bismarck:<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>El canciller desea ver a lord Beaconsfield lo antes posible<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los dos hombres se conoc\u00edan y se apreciaban. Se encontraron en Londres diecis\u00e9is a\u00f1os antes. Cada uno adivin\u00f3 en el otro una inteligencia y una voluntad. Beaconsfield encontr\u00f3 muy variado a Bismarck. El p\u00e1lido gigante con cintura de avispa que vio en 1862 hab\u00eda engordado y dejaba crecer su barba blanca sobre un rostro rudo; pero encontr\u00f3 el tono que le agradaba, sencillo y realista, un poco brusco, de bruta franqueza, y aquellas terribles cosas expresadas con una voz tan dulce, que extra\u00f1aba o\u00edrlas salir de aquel cuerpo inmenso. Bismarck le dijo que ten\u00eda intenci\u00f3n de conducir r\u00e1pidamente los debates; pero que juzgaba necesario el dedicar los primero d\u00edas, aprovechando la tranquilidad de los esp\u00edritus, a los asuntos m\u00e1s importantes, es decir los que pod\u00edan ser motivo de guerras. Se comenzar\u00eda, pues, por Bulgaria.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-667457\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-6-300x233.jpg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"473\" data-id=\"667457\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-6-300x233.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-6.jpg 476w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al d\u00eda siguiente, a las dos, el Congreso se reuni\u00f3 por vez primera en un sal\u00f3n de noble aspecto que armonizaba con los uniformes bordados en oro, las estrellas las placas de \u00d3rdenes y las espaldas de los diplom\u00e1ticos. Antes de comenzar se bebi\u00f3 oporto y se comieron bizcochos. Beaconsfield se hizo dar los nombres personal internacional: el turco Caratheadory baj\u00e1 muy joven, barba negra, aspecto demasiado bondadoso; el anciano Gortchakov, decrepito; el italiano Corti, de facciones japonesas; el franc\u00e9s Waddington, medio ingl\u00e9s; el austriaco Andrassy&#8230;Muy bien; descontando a Bismarck y a \u00e9l, ning\u00fan gran car\u00e1cter. El canciller procedi\u00f3 con una precipitaci\u00f3n militar. Se aprob\u00f3 sin discusi\u00f3n la divisi\u00f3n de Bulgaria en dos partes, separadas por los Balcanes; pero ya despu\u00e9s, todo se enred\u00f3. Los rusos, que hab\u00edan concedido a los turcos la frontera de los Balcanes, pretendieron negarles el derecho de defenderla y sostener tropas en la parte de Bulgaria que les hab\u00eda sido cedida. Aquello era destruir indirectamente todos los efectos del convenio de Londres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De nuevo aquella Bulgaria sin ocupar estaba a merced de Rusia, y, por consiguiente, \u00e9sta ten\u00eda acceso al Mediterr\u00e1neo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Beaconsfield estall\u00f3. San Petersburgo hab\u00eda de renunciar a la ilusi\u00f3n de que la voluntad inglesa pod\u00eda ser burlada. Gortchacov, molesto, se obstin\u00f3, y lord Beaconfield declar\u00f3 solemnemente que las condiciones inglesas constitu\u00edan un ultim\u00e1tum. Consternados, los rusos enviaron un emisario a su emperador.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 100%; border-color: #000000; background-color: #f5fcf7;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>BEACONSFIELD A LA REINA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No abrigo ning\u00fan temor sobre el resultado, porque he dicho a quien corresponde que abandonar\u00e9 el Congreso si las proposiciones de Inglaterra no son adoptadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ma\u00f1ana del d\u00eda en que expiraba el plazo del ultim\u00e1tum, pase\u00e1ndose por la Unter den Linden del brazo de Corry, le orden\u00f3 encargar un tren especial para trasladar la Mision brit\u00e1nica a Calais. Corry transmiti\u00f3 la orden a los ferrocarriles alemanes. No se hizo desear el resultado. A las\u00a0 cuatro menos cuarto, el pr\u00edncipe de Bismark acudi\u00f3 al Kaiserhov:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Introd\u00fazcame cerca de lord Beaconfield -le dijo a Corry- y av\u00edseme cuando sean las cuatro menos cinco, porque tengo una cita a las cuatro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pregunt\u00f3 si se pod\u00eda encontrar una f\u00f3rmula de arreglo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Esa f\u00f3rmula se encontr\u00f3 cuando el acuerdo de Londres, y no es imposible volver a ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfDebo considerar \u00e9sta como un ultim\u00e1tum?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Desde luego.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Entonces he de ir a ver al Kronprinz; pero convendr\u00eda que habl\u00e1semos de nuevo de todo esto. \u00bfD\u00f3nde cenar\u00e1 usted esta noche?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-En la Embajada de Inglaterra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Quisiera que cenase conmigo&#8230;<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 100%; border-color: #000000; background-color: #edf7f3;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>BEACONSFIELD A LA REINA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acept\u00e9 su invitaci\u00f3n. Despu\u00e9s de la cena nos retiramos a una habitaci\u00f3n, donde \u00e9l se puso a fumar y yo imit\u00e9 su ejemplo&#8230; creo que he dado un mazazo a mi salud; pero era necesario. En esos casos, el hombre que no fuma parece estar espiando las palabras del otro&#8230; He gozado durante hora y media de la m\u00e1s interesante de las conversaci\u00f3n, enteramente pol\u00edtica. Se convenci\u00f3 de que el ultim\u00e1tum no era una ficci\u00f3n, y antes de irme a acostar tuve la satisfacci\u00f3n de saber que San Petersburgo capitulaba.<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al d\u00eda siguiente pudo telegrafiar a Londres: &lt;<em>Rusia acepta el proyecto ingl\u00e9s sobre frontera europea del Imperio turco, las prerrogativas militares y la pol\u00edtica del sult\u00e1n.<\/em>&gt;&lt;<em>De nuevo tenemos una Turqu\u00eda europea<\/em>&gt;, dijo Bismarck. &lt;<em>Hemos sacrificado cien mil soldados y cien millones para nada<\/em>&gt;, suspir\u00f3 Gortchakov.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquel episodio aument\u00f3 la estima de Bismark por lord Beacondsfield: Der alte Jede das ist der Man (El viejo jud\u00edo: he ah\u00ed el hombre), dec\u00eda. Estrecharon su amistad, encontrando un verdadero placer en hablar de su profesi\u00f3n. Les agradaba cambiar impresiones sobre sus relaciones con los pr\u00edncipes, los ministros, el Parlamento. Es tan raro encontrar un compa\u00f1ero cuando se es primer ministro, que inconscientemente se siente uno arrastrado hacia \u00e9l. Sin embargo, Bismark se juzgaba superior, porque se sab\u00eda con m\u00e1s desenfado y m\u00e1s cinismo. Lord Beaconsfield ten\u00eda algunos puntos m\u00e1s d\u00e9biles, era vulnerable; en cuanto se le combat\u00eda con ciertas asociaciones de ideas rom\u00e1nticas, se defend\u00eda mal. Bismarck estudiaba las vanidades, se divert\u00eda en oponerlas y explotaba los desfallecimientos. Por su parte, Beaconsfield adivinaba las lejanas miras del canciller. Como en pie ante un gran mapamundi discutieran sobre pol\u00edtica internacional, el dedo de Beaconsfield se detuvo sobre las provincias balc\u00e1nicas:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo opina usted que existe aqu\u00ed un hermoso campo de colonizaci\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bismark lo mir\u00f3 sin responder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-667466\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-3-300x205.jpg\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"410\" data-id=\"667466\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-3-300x205.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-3.jpg 567w\" sizes=\"auto, (max-width: 599px) 100vw, 599px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tras aquel gran d\u00eda, el Congreso se convirti\u00f3 en una rutina. Vida de Parlamento m\u00e1s excitante, que le hubiera agradado mucho a Beaconsfield si no lo hubiera molestado la gota. No solamente quer\u00eda a Bismarck, sino que Gortchakov se cont\u00f3 entre sus amigos. &lt;<em>Es muy penoso el tener que rehusarle algo a ese zorro viejo, que parece ba\u00f1ado por la leche de la bondad<\/em>&gt;. El comp\u00e1s era el del Sue\u00f1o de una noche de verano. Una noche era una excursi\u00f3n a Potsdam, capital del reino del Rococ\u00f3; al d\u00eda siguiente, una cena en la Embajada de Turqu\u00eda, la mejor de todas las cenas, con un pilaff delicioso, del cual tom\u00f3 dos veces el se\u00f1or Waddington, y m\u00e1s tarde, una cena en casa de Bleichrode, el banquero, donde s\u00f3lo tocaron m\u00fasica de Wagner. Por las calles, todo el mundo se fijaba en lord Beaconsfield. Los libreros hab\u00edan de telegrafiar a Inglaterra pidiendo nuevos ejemplares de sus novelas. Los gabinetes de lectura compraron en casa de Tauchnitz las ediciones completas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la tercera semana del Congreso <em>estall\u00f3 una bomba. <\/em>El acuerdo Schouvalov sobre Armenia fue divulgado por el peri\u00f3dico ingl\u00e9s del Foreign Office. La emoci\u00f3n fue enorme en Inglaterra. La adquisici\u00f3n de Chipre era secreta aun. No se ve\u00eda ninguna compensaci\u00f3n a las conquistas de Rusia en Asia. La prensa hizo tanto ruido, que los plenipotenciarios ingleses trataron de anular sus concesiones. &lt;<em>Bismarck promov\u00eda incidentes para tener el placer de arreglarlos.<\/em>&gt; Para su esp\u00edritu positivo, preciso y perfectamente informado, las querellas solemnes de aquellos personajes anticuados resultaban c\u00f3micas. Ni Gortchakov ni Beaconsfield eran ge\u00f3grafos. A Gortchakov le agradaba, como \u00e9l dec\u00eda, planear,&lt;<em>trazar magistrales&gt;<\/em>, es decir, hacer frases; pero ante un mapa no sab\u00eda encontrar Batum; por eso Schouvalov qued\u00f3 petrificado cuando su jefe le dijo que se reservaba la cuesti\u00f3n de la frontera asi\u00e1tica, que discut\u00eda directamente con Beaconsfield.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bf<em>C\u00f3mo?<\/em> -dijo lord Salisbury cuando Schouvalov le particip\u00f3 la noticia-. <em>Querido conde, lord Beaconsfield no puede negociar; no ha visto en su vida un mapa de Asia Menor&#8230;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Unas horas despu\u00e9s, los miembros del Congreso supieron con alegr\u00eda que el acuerdo era perfecto. El pr\u00edncipe de Bismarck convoc\u00f3 una sesi\u00f3n plenaria. Beaconsfield y Gortchakov tomaron asiento, uno junto al otro, para explicar los t\u00e9rminos de su acuerdo. Los dos presentaron un mapa de la nueva frontera; pero los dos mapas eran diferentes. Nunca se supo lo que hab\u00eda sucedido. Schouvalov pretendi\u00f3 que, habiendo recibido Gortchakov del Estado Mayor ruso el trazado de dos fronteras, una deseada y otra se\u00f1alando el l\u00edmite extremo a que pod\u00edan llegar las concesiones, cometi\u00f3 la torpeza de entregar la \u00faltima a Beaconsfield. Corry supon\u00eda que el canciller ruso hab\u00eda tratado, despu\u00e9s del acuerdo, de enga\u00f1ar a la delegaci\u00f3n inglesa. Los dos ancianos, enfermos los dos, comenzaron a desmentirse de un modo tan violento y rid\u00edculo, que Bismarck, ir\u00f3nico, propuso suspender la sesi\u00f3n durante media hora. Durante ese entreacto, Schouvalov, Salisbury y el pr\u00edncipe de Honenlohe intentar\u00edan resolver la cuesti\u00f3n. As\u00ed se hizo, y se lleg\u00f3 a un acuerdo en una l\u00ednea intermedia. Al d\u00eda siguiente, los ingleses hicieron p\u00fablico el acuerdo sobre Chipre, la opini\u00f3n brit\u00e1nica se entusiasmo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquella plaza fuerte en Levante y aquel Mediterr\u00e1neo ingles encantaron a todos; hasta en el extranjero se alab\u00f3 la valent\u00eda, muy disraelina, de tal golpe. &lt;<em>Las tradiciones de Inglaterra<\/em> -escrib\u00eda Le Journal des D\u00e9bats- <em>no han muerto; viven en el esp\u00edritu de una mujer y de un viejo pol\u00edtico<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><em> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-667415 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/disraeli-16-1.jpg\" alt=\"\" width=\"409\" height=\"488\" data-id=\"667415\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/disraeli-16-1.jpg 409w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/disraeli-16-1-251x300.jpg 251w\" sizes=\"auto, (max-width: 409px) 100vw, 409px\" \/><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se organiz\u00f3 una recepci\u00f3n magnifica para el retorno a Londres de los negociadores. La estaci\u00f3n de Charing Cross fue adornada con banderas de todos los pa\u00edses que tomaron parte en las negociaciones; palmeras, macizos de geranio, ornaban los muelles y los alrededores. Cuando descendi\u00f3 del vag\u00f3n el primer ministro, fue saludado por los duques de Northumberland, de Sutherland, de Abecorn, de Bedford, por el lord alcalde y los sheriffs de Londres. Tambi\u00e9n estaba all\u00ed John Manners y Peel, el hijo del gran hombre, apoyado en el brazo de Salisbury, pas\u00f3 anciano entre dos filas de lores y \u00a0pares con sus esposas y de miembros del Parlamento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A la salida de la estaci\u00f3n, las aclamaciones fueron formidables. Trafalgar Square era una alfombra de cabezas. Se agitaban los sombreros y los pa\u00f1uelos. Las mujeres arrojaban flores a su coche. En Dowing Street, todo tapizado de rojo, encontr\u00f3 lord Beaconsfield un inmenso ramo de flores enviado por la reina. Como no cesaban las aclamaciones, hubo de asomarse al balc\u00f3n con Salisbury y dijo, dirigi\u00e9ndose a la multitud:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Creo haberos tra\u00eddo la paz y el honor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Unos d\u00edas despu\u00e9s, en Osborne, arrodillado ante la reina, recibi\u00f3 de sus manos el cord\u00f3n azul de la orden de la Jarretiera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Grandes y chicos<\/em> -le escribi\u00f3 la soberana-, <em>todo el pa\u00eds est\u00e1 encantado, salvo Gladstone, que est\u00e1 loco furioso<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-667467\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-2.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"505\" data-id=\"667467\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-2.jpg 374w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-2-214x300.jpg 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>IX<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>AFGANOS, ZULUES, DILUVIOS<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Si al d\u00eda siguiente del Congreso de Berl\u00edn lord Beaconsfield hubiese hecho unas elecciones se habr\u00eda asegurado el Poder por seis a\u00f1os m\u00e1s; pero a\u00fan le quedaban dos a\u00f1os de la vida al Parlamento, y como era fiel al Gabinete, decidi\u00f3 dejarlo morir de muerte natural. Aquello fue un exceso de confianza en los favores del Destino. Un pa\u00eds se cansa pronto de las glorias que ha creado; hay que consultarlo cuando se le agrada.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Unas semanas despu\u00e9s de aquel triunfo, el cielo se oscureci\u00f3. Hac\u00eda tiempo que los rusos coqueteaban con el emir del Afganist\u00e1n, cuyo territorio monta\u00f1oso domina las puertas de la India. De acuerdo con el emir, enviaron una misi\u00f3n a Cabul, que era la capital en que \u00e9ste resid\u00eda. Lytton, virrey de las Indias, sinti\u00f3 celos por aquel \u00e9xito. El primer ministro eligi\u00f3 para aquel puesto al hijo de su amigo porque ten\u00eda imaginaci\u00f3n, ambici\u00f3n y mucha voluntad. Los acontecimientos demostraron que de todo ello tenia de sobra. En contra del parecer del jefe que se compromet\u00eda a conseguir de Rusia, con amables negociaciones, la retirada de la misi\u00f3n, tom\u00f3 \u00e9l\u00a0 mismo la iniciativa de enviar una misi\u00f3n inglesa a Cabul. El emir detuvo a los enviados de Lytton en las puertas del territorio afgano, y Beaconsfield se vi\u00f3 obligado a inclinarse vergonzosamente ante un reyezuelo semisalvaje, so pena de ser abocado a una guerra peligrosa. Esto le caus\u00f3 mucho disgusto: \u00ab<em>Cuando un virrey o un comandante en jefe desobedece las \u00f3rdenes recibidas, debe, por lo menos, estar seguro de su victoria\u00bb<\/em>.\u00a0 De nuevo Gladstone y sus amigos clamaron contra una guerra injusta, protestando contra la politica francamente agresiva de Baconsfield, y algunos observadores imparciales advirtieron a \u00e9ste que el pa\u00eds se hac\u00eda eco de ella. \u00bfSer\u00eda conveniente desenmascarar a Lytton y demostrar la inocencia de un Gobierno a la merced de su subordinado?\u00a0 Esto era contrario a todas las ideas del Primer Ministro. Lytton fue recriminado, pero sostenido en su puesto. El General Robert bati\u00f3 a las tropas del emir. La oposici\u00f3n se disip\u00f3, como ocurre siempre con la vitoria, y el pa\u00eds recobr\u00f3 su confianza.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_667454\" aria-describedby=\"caption-attachment-667454\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-667454\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/INGLESES-EN-URUDI-AFRICA-DEL-SUR-1879.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"360\" data-id=\"667454\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/INGLESES-EN-URUDI-AFRICA-DEL-SUR-1879.jpg 640w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/INGLESES-EN-URUDI-AFRICA-DEL-SUR-1879-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/INGLESES-EN-URUDI-AFRICA-DEL-SUR-1879-610x458.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/INGLESES-EN-URUDI-AFRICA-DEL-SUR-1879-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/INGLESES-EN-URUDI-AFRICA-DEL-SUR-1879-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-667454\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Ingleses en Urudi, 1879<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mas cuando se ha despertado la envidia de los dioses, no se calma f\u00e1cilmente. Desde hac\u00eda dos a\u00f1os, la industria estaba muy pr\u00f3spera.\u00a0 Estall\u00f3 una crisis. Son accidentes peri\u00f3dicos; unas cosechas malas durante varios a\u00f1os seguidos fueron la causa de aquella; pero hab\u00eda que censurar al Gobierno. La oposici\u00f3n se lamentaba de la inercia de los ministros, cuando a \u00e9stos les hubiera sido muy dif\u00edcil intervenir la cosecha o hacerles pedidos a los industriales. Sin embargo, como eran ministros, hab\u00edan de hacer algo: \u00ab<em>Tiene usted raz\u00f3n<\/em> -le escrib\u00eda lord Beaconsfield a ladi Bradford-\u00a0 <em>al pensar que el asunto que en este momento ocupa gran parte de mi tiempo es la crisis general; pero no se sabe qu\u00e9 hacer. Hay tantas razones, tantos planes y proyectos, que no es posible tener ni proyectos ni planes. Lo que temo es que la oposici\u00f3n, que tiene pocos escr\u00fapulos, adopte ese tema para necsidades del partido. Si no sostenemos sus proyectos seremos estigmatizados como malos patriotas, y si los sostenemos, ellos se llevar\u00e1n la gloria.\u00bb.<\/em>\u00a0 En esos momentos de soledad recordaba las patatas de Peel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo malo era que al administrar un Imperio tan inmenso pod\u00edan surgir en todo momento serios conflictos en cualquier rinc\u00f3n del mundo. Aun no se hab\u00eda disipado el humo de la p\u00f3lvora del Afganist\u00e1n, cuando se incendi\u00f3 \u00e9sta en el Africa del Sur. Tres poderes hostiles vivieron all\u00ed juntos durante mucho tiempo: los ingleses, en el Cabo; los b\u00f3ers holandeses, en el Transvaal, y los negros, en Zululandia. El ministro de Colonias, Carnarvon, que consigui\u00f3 en el Canad\u00e1 confederar a unos estados rivales creando un Dominio \u00fanico, estaba convencido, como todos los hombres que han logrado un gran \u00e9xito, de la eficacia de su receta para todos los males. Se cre\u00eda capaz de confederar al Universo. Para preparar la confederaci\u00f3n del \u00c1frica del Sur comenz\u00f3 anexionando el Transvaal. Ello suprimi\u00f3 el adversario favorito de los zul\u00faes, que se volvieron contra los ingleses. Lord Chelmsford, que mandaba las tropas, pec\u00f3 por exceso de confianza, y bruscamente una opini\u00f3n p\u00fablica sin preparaci\u00f3n alguna supo que se hab\u00eda sufrido un desastre, que hab\u00eda sido sitiado el cuartel y que los negros hab\u00edan matado o hechos prisioneros a mil quinientos hombres. Entonces el pa\u00eds se indign\u00f3. Mientras que el ministro conservador mantuvo la paz con el honor, se aplaudi\u00f3; pero cuando John Bull se vio comprometido en guerras rid\u00edculas y dif\u00edciles, en los cuatro extremos del mundo se dijo que acaso Gladstone no anduviera descaminado al se\u00f1alar el peligro de las colonias y la pol\u00edtica local de su rival.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para colmo de desgracia, el hijo de Napole\u00f3n III, el joven pr\u00edncipe imperial franc\u00e9s, quiso partir a batirse en el \u00c1frica del Sur. Beaconsfield hizo cuanto pudo por disuadirlo; pero la reina y la emperatriz Eugenia insistieron tanto, que hubo de ceder. &lt;<em>\u00bfQu\u00e9 hacer contra dos mujeres obstinadas?<\/em>&gt; En los comienzos de 1879, el pr\u00edncipe fue muerto por los zul\u00faes en un puesto de vanguardia. La reina que lo quer\u00eda mucho, tuvo un profundo pesar. Crey\u00e9ndose un tanto culpable\u00a0 de esta muerte, quiso acallar su conciencia haciendo al joven pr\u00edncipe ca\u00eddo solemnes funerales. El primer ministro protest\u00f3. \u00bfQu\u00e9 dir\u00eda el Gobierno republicano de Francia si honores correspondientes tan s\u00f3lo a soberanos se aplicaban tambi\u00e9n\u00a0 a un Bonaparte? La reina se molest\u00f3.\u00a1Ay, qu\u00e9 mal andaba todo! Beaconsfield, irritado, maldijo al hada, a lord Chelmsford, a los zul\u00faes. \u00a1<em>Admirable pueblo<\/em>! -dijo amargamente-. <em>Derrotan a nuestros generales, convierten a nuestros obispos y escriben la palabra FIN al pie de la historia de la dinast\u00eda francesa&#8230;<\/em>&gt; Trataba de sonre\u00edr; pero la reina le pon\u00eda mala cara, y no lo recib\u00eda sino con una frialdad oficial. Aquello le dol\u00eda, porque &lt;<em>mi modo de ser exige, o perfecta soledad o total simpat\u00eda&#8230;&gt;<\/em> Escribi\u00f3 a la marquesa de Ely, dama de honor, una carta atrevida y sincera, que, bien lo sabia \u00e9l, hab\u00eda de serle ense\u00f1ada a la reina. &lt;<em>Me da mucha pena el pensar que mis palabras\u00a0 o mis actos puedan desagradar a su majestad. Amo a la reina; acaso sea ella la \u00fanica persona en el mundo a quien me sea permitido amar. Ya puede comprender cuanto me inquieta cuando veo entre nosotros la menor nube. Es acaso candidez de mi parte; pero mi coraz\u00f3n, por desgracia, no ha envejecido con mi cuerpo, y cuando est\u00e1 enternecido me hallo tan abatido como hubiera podido estarlo hace cincuenta a\u00f1os<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Recibi\u00f3 un telegrama llam\u00e1ndolo a Windsor. El hada estuvo graciosa y dulce: no volvi\u00f3 a hablar de sus quejas; evidentemente, hab\u00eda le\u00eddo su carta. No le hab\u00eda sido, pues, del todo in\u00fatil su titulo de novelista&#8230;Bien es verdad que amaba a la reina.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-667549 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/zul\u00faes-contra-ingleses-derrota-colonial.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"348\" data-id=\"667549\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/zul\u00faes-contra-ingleses-derrota-colonial.jpg 510w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/zul\u00faes-contra-ingleses-derrota-colonial-300x205.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En fin, hacia agosto de 1879 todo parec\u00eda placarse. No quedaba ya ni un soldado en los estados del sult\u00e1n; en las Indias, una misi\u00f3n inglesa hab\u00eda sido recibida en Cabul; en \u00c1frica del Sur, Wolseley hab\u00eda capturado al jefe de los zul\u00faes. El \u00fanico peligro para el Ministerio era ahora el mal tiempo, que ni Robert ni Wolseley pod\u00edan vencer. Se preparaba la quinta mala cosecha. En Hughenden llov\u00eda d\u00eda y noche. Beaconsfield se paseaba bajo este diluvio desliz\u00e1ndose sobre un fango espeso, para preguntar a sus granjeros:&lt;<em>\u00bfHa salido ya la paloma del arca?<\/em>&gt; Los pavos reales, medio hundidos en el lodo, hab\u00edan perdido casi todas sus plumas y persist\u00edan en pasearse con aire glorioso, orgullosos de una belleza desvanecida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En esto, de pronto, el primer ministro recibi\u00f3 una nueva terrible. \u00a1Toda la misi\u00f3n inglesa hab\u00eda sido asesinada! \u00a1Verdaderamente, los astros eran adversos!&#8230;<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Hab\u00eda en Inglaterra, una vez m\u00e1s, un hombre por lo menos que no consideraba estos asesinatos, estos fracasos y este diluvio como los profundos huecos inevitables de las olas del tiempo, sino como castigo enviado por el Se\u00f1or, Dios de los ej\u00e9rcitos, porque su pueblo hab\u00eda excitado su c\u00f3lera haciendo sacrificios ante un dios extranjero. Para Gladstone, el beaconsfieldismo era una espantosa herej\u00eda que hab\u00eda mancillado el alma del pueblo ingles<\/strong>. Que lo hab\u00eda impulsado a combatir a todas las naciones de la tierra y que hab\u00eda atra\u00eddo sobre si una justa reproducci\u00f3n. Ahora, el pa\u00eds empezaba a comprender que hab\u00eda seguido a un falso profeta. Muchos detalles daban a entender que habr\u00edan de sentirlo en las siguientes elecciones. \u00bfNo ser\u00eda entonces el deber de Gladstone el volver a empu\u00f1ar el tim\u00f3n y virar hacia otro rumbo? Muchos corresponsales suyos expresaban sus m\u00e1s fervientes votos porque as\u00ed fuera. Un profesor escoc\u00e9s copiaba para \u00e9l m\u00e1ximas de Goethe: &lt;<em>\u00bfC\u00f3mo puede un hombre lograr el conocimiento de s\u00ed mismo? \u00bfPor la contemplaci\u00f3n? Cierto que no, sino por las acci\u00f3n. Tratad de cumplir con vuestro deber, y sabr\u00e9is para qu\u00e9 hab\u00e9is sido creados. Pero \u00bfCu\u00e1l es vuestro deber? Lo que exige el momento presente<\/em>.&gt; Otro le escrib\u00eda &lt;<em>que sus hijos llamaban al se\u00f1or Gladstone San Guillermo&gt;.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, comprend\u00eda que su misi\u00f3n era volver a ser una vez m\u00e1s primer ministro. Pero \u00bfC\u00f3mo? Hab\u00eda declarado con gran ruido que abandonaba la direcci\u00f3n del partido. Hab\u00eda cometido la imprudencia de decirlo y de repetirlo a la reina, que, por cierto, hab\u00eda tomado nota de ello. Hab\u00eda dejado a Hartington y a Granville ocupar los primeros puestos. \u00bfC\u00f3mo echarlos de ellos sin\u00a0 rid\u00edculo en el momento de su \u00e9xito? Por otra parte, \u00bfes que \u00e9l lo deseaba? \u00bfNo hab\u00eda deseado retirarse para aguardar tranquilo la muerte? Mas ya su conciencia, sutil e inquieta, entreve\u00eda caminos desviados y seguros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda elegido para presentarse una circunscripci\u00f3n escocesa, Midlothian, y en 1879, aunque no se hubiera anunciado ninguna elecci\u00f3n, fue a hacer por ella una torun\u00e9e. Aquella fue una procesi\u00f3n triunfal. En las estaciones de parada, miles de pueblerinos, acudidos de lejanas poblaciones, trataban de ver al gran anciano. Por las nevadas colinas ve\u00edanse ej\u00e9rcitos de curiosos en movimiento. En las ciudades, hab\u00eda cincuenta mil peticiones de ellas. Gladstone pronunciaba tres, cuatro, cinco discursos diarios. Parec\u00eda como si la cinta continua de sus largas frases oscuras y melodiosas se desarrollara sin detenci\u00f3n de sol a sol. Los pueblos escuchaban encantados, el les dec\u00eda que ya no se trataba de aprobar tal o cual medida pol\u00edtica, sino de escoger entre dos morales. Desde hac\u00eda cinco a\u00f1os, s\u00f3lo se les hablaba del inter\u00e9s del Imperio brit\u00e1nico, de fronteras cient\u00edficas, de nuevo Jibraltar, y todo ello, \u00bfcon que resultado? Rusia, engrandecida y hostil; Europa, perturbada; India, en guerra, y en \u00c1frica, una extensa mancha de sangre. \u00bfPor qu\u00e9? Porque existe otra cosa en el mundo, a m\u00e1s de las necesidades pol\u00edticas: las necesidades morales. &lt;<em>Acordaos de que la sanidad de la vida en las aldeas del Afganist\u00e1n entre las nueves invernales, es tan inviolable a los ojos del Todopoderoso como en nuestras ciudades.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquel hermoso rostro de ave de rapi\u00f1a, aquellos ojos penetrantes y fuertes, aquella voz, cuyo vigor continuo parec\u00eda un milagro; aquella alta y religiosa moral, llenaban a los aldeanos escoceses, y aun mas a los hombres, de una admiraci\u00f3n casi temerosa; les parec\u00eda o\u00edr la palabra divina y contemplar a un profeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La campa\u00f1a de Midlothian agit\u00f3 a todo el pa\u00eds. Los gigantescos discursos de Gladstone ocupaban las columnas de los peri\u00f3dicos. Toda Inglaterra puritana tan poderosa, segu\u00eda esta peregrinaci\u00f3n de pasi\u00f3n. Parec\u00eda como si el debate estuviera en lo futuro entre Midlothian y Maquiavelo, entre Gladstone y Satan\u00e1s. Los conservadores se chanceaban; uno de ellos contaba que Gladstone hab\u00eda pronunciado ochenta y cinco mil palabras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto al Se\u00f1or de las Tinieblas, realizaba penosamente en Londres su cotidiana tarea como primer ministro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las nieblas y las heladas de diciembre lo dejaban replegado en s\u00ed mismo. Todo aquel ruido que hacia Gladstone, aquella afectaci\u00f3n moral, aquella pretensi\u00f3n imp\u00eda y orgullosa de representar la voluntad divina, todo ello cansaba a Beaconsfield. La salud f\u00edsica de su rival, la fuerza despiadada de aquella voz irritante&#8230;Cuando se acab\u00f3 aquello dijo a uno de sus ministros:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Esta lluvia retorica ha escampado ya. Ello es ciertamente un respiro; pero yo no he le\u00eddo ni una palabra de cuando ha dicho. <em>Satis eloquentia sapientia parum<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando en el banquete anual del lord alcalde -en el que los mercaderes de la ciudad tienen derecho, consagrado por la tradici\u00f3n, de recibir, tras una sopa de tortuga, las confidencias del primer ministro- tuvo ocasi\u00f3n de hablar, afirm\u00f3 orgullosamente la excelencia de su pol\u00edtica:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>En tanto que el poder de Inglaterra se haga sentir en los consejos de Europa, la paz continuar\u00e1 mantenida, seg\u00fan creo, y mantenida por largo tiempo. Si nos abstenemos, la guerra me parece inevitable. Es asunto sobre el que hablo en confianza a los ciudadanos de Londres, porque se ve que no se averg\u00fcenzan de un sentimiento muy noble, pero actualmente desacreditado por los fil\u00f3sofos: el sentimiento del patriotismo; porque s\u00e9 que no se dejar\u00e1n persuadir de que por mantener su Imperio arriesgan su libertad. Uno de los m\u00e1s grandes romanos dijo, cuando le preguntaron lo que era la pol\u00edtica: Imperium et libertas.\u00a0 Y eso no ser\u00eda un mal programa para un ministro brit\u00e1nico. Y es de aquellos ante el cual ning\u00fan consejero de su majestad retrocede<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-667461\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-5-205x300.jpg\" alt=\"\" width=\"369\" height=\"541\" data-id=\"667461\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-5-205x300.jpg 205w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/DISRAELI-16-5.jpg 273w\" sizes=\"auto, (max-width: 369px) 100vw, 369px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb *** &nbsp; \u00a0 POR QU\u00c9 GRAN BRETA\u00d1A ADQUIRI\u00d3 EGIPTO EN 1882 http:\/\/carpetashistoria.fahce.unlp.edu.ar\/carpeta-1\/fuentes\/el-imperialismo\/fuente-6-lord-cromer-por-que-gran-bretana-adquirio-egipto-en-1882\/ I. 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