{"id":2240286,"date":"2022-04-10T00:05:34","date_gmt":"2022-04-09T22:05:34","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2240286"},"modified":"2022-04-09T14:17:04","modified_gmt":"2022-04-09T12:17:04","slug":"la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-13-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/04\/10\/la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-13-2\/","title":{"rendered":"LA VIDA DE DISRAELI, por Andr\u00e9 Maurois (Parte 13)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/04\/12\/indice-de-entradas-de-la-vida-de-disraeli\/\">INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>*<\/strong><span style=\"color: #008000;\"><strong>*<\/strong><\/span><strong>*<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\">Irlanda en el siglo XIX<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Eduardo Montagut Contreras. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Doctor en Historia Moderna y Contempor\u00e1nea<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/losojosdehipatia.com.es\/cultura\/historia\/irlanda-en-el-siglo-xix\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">LOS OJOS DE HIPATIA<\/a><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_553094\" aria-describedby=\"caption-attachment-553094\" style=\"width: 560px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-553094\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/famine-memorial-300x199.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"372\" data-id=\"553094\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/famine-memorial-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/famine-memorial.jpg 420w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-553094\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Fotograf\u00eda: En el Customs House Quay, impactante grupo escult\u00f3rico en bronze llamado Famine Memorial que conmemora a los irlandeses que tuvieron que emigrar en el siglo XIX a causa de la hambruna en el pa\u00eds.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El panorama general en Irlanda al comenzar el siglo XIX era el siguiente: fin de su autonom\u00eda, ya que desde el comienzo del siglo estaba unida a Gran Breta\u00f1a, perdiendo su parlamento, con una Iglesia Anglicana como la \u00fanica oficial a la que los cat\u00f3licos irlandeses deb\u00edan sostener pagando una especie de diezmo, una estructura de la propiedad de la tierra favorable a la aristocracia inglesa, y el norte (Ulster) con una fuerte presencia de colonos brit\u00e1nicos y protestantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El nacionalismo \u00a0tuvo en Irlanda un intens\u00edsimo desarrollo. Part\u00eda de una larga memoria hist\u00f3rica de agravios hacia los ingleses, con hitos sobresalientes como la dureza que los irlandeses tuvieron que sufrir en tiempos de Cromwell.\u00a0Parte fundamental de este nacionalismo ten\u00eda un evidente factor religioso, con la defensa a ultranza de la religi\u00f3n cat\u00f3lica frente al anglicanismo, aunque en el siglo XIX hubiera destacados nacionalistas irlandeses de confesi\u00f3n protestante. Tambi\u00e9n conviene resaltar la defensa de la lengua propia, el ga\u00e9lico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los a\u00f1os veinte del siglo XIX surgi\u00f3 la figura de Daniel O\u2019Connell, un abogado cat\u00f3lico que decidi\u00f3 adoptar un procedimiento novedoso en el conflicto con Londres: intentar que los irlandeses aprovechasen los beneficios del sistema parlamentario, con el objetivo de obtener la supresi\u00f3n de la Uni\u00f3n. Elegido diputado en 1828, obtuvo la emancipaci\u00f3n de los cat\u00f3licos en 1829, y en 1840 lanz\u00f3 una campa\u00f1a a favor de la supresi\u00f3n de la Uni\u00f3n, fracasando por la intransigencia brit\u00e1nica y porque O\u2019Connell no se decidi\u00f3 ir m\u00e1s all\u00e1, ya que rechazaba profundamente el empleo de la violencia. Sus disc\u00edpulos fundaron la \u201cJoven Irlanda\u201d. La crisis econ\u00f3mica de 1845 afect\u00f3, indudablemente, al desarrollo de esta organizaci\u00f3n. Esta dur\u00edsima crisis es uno de los factores claves para entender la fuerte presencia inmigrante irlandesa en los Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el a\u00f1o 1857 y en Par\u00eds se fund\u00f3 la sociedad republicana de los\u00a0<em>Fenier<\/em>. Sus integrantes, los\u00a0<em>fenios<\/em>\u00a0luchaban por la independencia de Irlanda. Diez a\u00f1os despu\u00e9s estall\u00f3 un levantamiento que oblig\u00f3 a Londres a ceder en la cuesti\u00f3n de la Iglesia Anglicana. Esa fue una buena noticia para los campesinos pero Irlanda no se vio libre de graves problemas sociales por las peri\u00f3dicas crisis agr\u00edcolas que padeci\u00f3, agravadas porque el pa\u00eds no ten\u00eda ning\u00fan desarrollo industrial por decisi\u00f3n inglesa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de\u00a01870 comenz\u00f3 a ser perceptible la influencia del Partido Parlamentario Irland\u00e9s gracias al liderazgo de Isaac Butt, aunque la gran figura pol\u00edtica irlandesa del \u00faltimo tercio del siglo XIX fue la de su sucesor, Charles Parnell, abogado y terrateniente protestante nacido en Irlanda. Su papel en Westminster fue determinante para que Gladstone concibiese la cuesti\u00f3n irlandesa desde otra perspectiva, aceptando el\u00a0<em>Home Rule<\/em>, es decir, el gobierno aut\u00f3nomo, a pesar de la impopularidad de esta autonom\u00eda entre la clase pol\u00edtica y la opini\u00f3n p\u00fablica brit\u00e1nicas. Gladstone fue, sin lugar a dudas, el pol\u00edtico brit\u00e1nico del siglo XIX m\u00e1s favorable o comprensivo hacia la realidad irlandesa. Antes de plantearse el\u00a0<em>Home Rule<\/em>, comenz\u00f3 por una v\u00eda m\u00e1s moderada de\u00a0 reformas para reducir el poder de la Iglesia Anglicana, tema tan sensible para los cat\u00f3licos irlandeses, junto con otras de contenido agrario. La m\u00e1s importante fue la conocida como ley de las tres F: renta honesta, protecci\u00f3n del arrendamiento e indemnizaci\u00f3n del arrendatario saliente. Pero los irlandeses consideraban estos cambios como insuficientes.\u00a0 Se produjeron varios atentados y en Dubl\u00edn se lleg\u00f3 a reunir una Convenci\u00f3n Nacional. Estos hechos llevaron a Parnell a prisi\u00f3n. Pero Gladstone era consciente que deb\u00eda llegar a alg\u00fan acuerdo con el pol\u00edtico irland\u00e9s. Fruto de esas conversaciones es el conocido como Pacto de<em>\u00a0Kilmaiham<\/em>, que anulaba las deudas de m\u00e1s de cien mil campesinos irlandeses, indemnizando a los propietarios a cuenta del Tesoro. Parnell sali\u00f3 de prisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Salisbury, destacado l\u00edder de los conservadores, intent\u00f3 otra v\u00eda para solucionar el conflicto, a trav\u00e9s de la posibilidad de otorgar a Irlanda un estatuto similar al de Canad\u00e1, con parlamento y gobierno propios. Pero era un tema muy espinoso para los propios conservadores, por lo que Salisbury opt\u00f3 por negociar en secreto. Pero dichas negociaciones salieron a la luz p\u00fablica. El Partido Conservador no pod\u00eda presentarse como el defensor de la autonom\u00eda irlandesa y dio marcha atr\u00e1s de forma contundente. La conflictividad en Irlanda sigui\u00f3 acrecent\u00e1ndose. Desde Londres se opt\u00f3 por tratar el problema simplemente como una cuesti\u00f3n de orden p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gladstone decidi\u00f3, en consecuencia y de forma valiente, que hab\u00eda que optar por el\u00a0<em>Home Rule<\/em>, por lo que prepar\u00f3 el proyecto de ley de autonom\u00eda en 1886, que el Parlamento brit\u00e1nico rechaz\u00f3. El primer ministro brit\u00e1nico defend\u00eda que no se trataba de la independencia de Irlanda, ni de crear un parlamento independiente ni una constituci\u00f3n federal, sino de terminar con lo que en aquella \u00e9poca se denominaba el problema irland\u00e9s a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de un cuerpo legislativo con sede en Dubl\u00edn, que tuviera la misi\u00f3n de elaborar las leyes de Irlanda y hacerse cargo de la administraci\u00f3n del pa\u00eds, distinguiendo los asuntos propiamente irlandeses de los que permaneciesen como cuestiones del imperio. Pero el proyecto hizo caer a los liberales del poder, afectando gravemente al Partido. Gladstone present\u00f3 un segundo proyecto en 1893 con igual falta de \u00e9xito. El norte unionista irland\u00e9s se resist\u00eda a aceptar el\u00a0<em>Home Rule.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es importante que nos detengamos en analizar los argumentos de los enemigos del<em>\u00a0Home Rule,\u00a0<\/em>comenzando por los unionistas y lealistas. En principio, el nacionalismo irland\u00e9s no los tuvo muy en cuenta, considerando que su oposici\u00f3n no provocar\u00eda violencia alguna, a pesar de las amenazas, al respecto. En el norte de Irlanda se tem\u00eda que de establecerse el\u00a0<em>Home Rule<\/em>\u00a0con un parlamento en Dubl\u00edn, estar\u00eda dominado por los cat\u00f3licos. Poco importaba que Parnell y los principales l\u00edderes del Partido Parlamentario Irland\u00e9s fueran protestantes. No se pod\u00eda permitir ning\u00fan avance en un sentido aut\u00f3nomo porque podr\u00eda llevar a la independencia de una Irlanda que terminar\u00eda regida por los cat\u00f3licos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otro lado, un sector importante del Partido Conservador brit\u00e1nico tem\u00eda que el\u00a0<em>Home Rule<\/em>\u00a0fuera una cu\u00f1a nacionalista radical y que, una vez establecido el parlamento dublin\u00e9s, los irlandeses intentaran ampliar sus poderes, provocando la ruptura del Imperio brit\u00e1nico.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-553141\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DIBUJO-DISRAELI-242x300.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"546\" data-id=\"553141\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DIBUJO-DISRAELI-242x300.jpg 242w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DIBUJO-DISRAELI-768x953.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DIBUJO-DISRAELI-610x757.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DIBUJO-DISRAELI.jpg 825w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-28349 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli.jpg 302w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli-235x300.jpg 235w\" alt=\"VIDA DE DISRAELI\" width=\"302\" height=\"385\" data-id=\"28349\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 36pt;\"><strong><em>LA VIDA DE DISRAELI<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Por Andr\u00e9 Maurois*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>PARTE 13<\/strong><\/span><\/p>\n<p><em>*Traducci\u00f3n del franc\u00e9s por Remee de Hern\u00e1ndez\u00a0<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-553274\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/the-queens-prime-ministers-671x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"672\" data-id=\"553274\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/the-queens-prime-ministers-671x1024.jpg 671w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/the-queens-prime-ministers-197x300.jpg 197w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/the-queens-prime-ministers-610x931.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/the-queens-prime-ministers.jpg 688w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>II<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>LUTO<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aun cuando ya hubiese cumplido los sesenta a\u00f1os el se\u00f1or Gladstone, el extraordinario vigor de su temperamento le exig\u00eda todav\u00eda labores de gigante. Aguardando en el campo, en Haerden, el resultado de las elecciones, algunas veces recorr\u00eda treinta y tres\u00a0 millas en el d\u00eda, y tornaba por la noche \u00e1vido de actividad. Con frecuencia talaba en el bosque; era su placer favorito. Se encarnizaba contra aquellos venerables troncos, como lo hubiese hecho contra antiguos abusos. El d\u00eda 1 de diciembre de 1868 se hallaba en mangas de camisa, levantando el hacha, cuando un telegrafista le entreg\u00f3 un mensaje. La reina le anunciaba la visita del general Grey. El se\u00f1or Gladstone le dijo a su compa\u00f1ero. \u00a1<em>Muy significativo!.<\/em>..&gt;, y torn\u00f3 a su trabajo. Despu\u00e9s de unos momentos cesaron los hachazos, y con profunda gravedad dijo: &lt;<em>Tengo la misi\u00f3n de pacificar a Irlanda<\/em>.&gt;Apunt\u00f3 en su diario:&lt;<em>El Todopoderoso parece sostenerme y protegerme con miras a alguna gran empresa, aun cuando me s\u00e9 profundamente indigno. \u00a1Gloria a su nombre!&gt;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sostenido de este modo por las fuerzas divinas, y en los Comunes por una gran mayor\u00eda consciente de su fuerza atl\u00e9tica y del temple de su esp\u00edritu de acero, se sent\u00eda invencible. A los golpes de su hacha legisladora caer\u00edan algunos de los robles m\u00e1s antiguos del bosque; pero el aire y la luz penetrar\u00edan m\u00e1s libremente hasta las plantillas de los claros.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Hawarden, 13 de enero. Preparado un plan de medidas relativas a la Iglesia de Irlanda. Trabajado en Homero. Talado un tilo.-15 de enero. Talado un fresno. Conversaci\u00f3n con el virrey sobre la Iglesia de Irlanda. Trabajado Homero durante la noche.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunas veces apuntaba que un d\u00eda hab\u00eda sido tan agitado como el mar. Entre tanto, Disraeli, con reuma y asm\u00e1tico, tomaba el sol en la terraza de Hughenden, mirando las flores y los p\u00e1jaros, pensando en una nueva novela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando conoci\u00f3 el resultado de las elecciones y su derrota, pens\u00f3 al pronto en retirarse de la vida pol\u00edtica. La costumbre le permit\u00eda entonces hacerse conferir la dignidad de par, encontrando as\u00ed en la C\u00e1mara de los Lores un retiro honorable. Tras madura reflexi\u00f3n, le pareci\u00f3 poco airoso el abandonar un partido\u00a0 vencido y un puesto de combate en la C\u00e1mara de los Comunes. Cuando la reina mostr\u00f3 deseos de exteriorizar su gratitud, pidi\u00f3 que Mary-Ann fuese paresa, siguiendo\u00a0 siendo \u00e9l el se\u00f1or Disraeli. Habiendo aprobado la reina aquel proyecto, eligi\u00f3 para su mujer el nombre de Beaconsfield, que era el de un villorrio del condado de Buckingham. Sabia Disraeli que el gran Burke, si hubiese vivido m\u00e1s tiempo, hubiera deseado ser lord Beaconsfield; \u00e9l mismo cre\u00f3 un lord con ese nombre en <em>Vivian Grey.<\/em>\u00a0 Siempre se complugo en colocar sus novelas en la vida. Mary-Ann fue, pues, vizcondesa de Beaconsfield, y Dizzi sigui\u00f3 siendo Dizzi.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<figure id=\"attachment_553268\" aria-describedby=\"caption-attachment-553268\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-553268\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-y-otros-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"425\" data-id=\"553268\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-y-otros-300x209.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-y-otros.jpg 562w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-553268\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Disraeli y sus amigos. British Prime Minister Benjamin Disraeli (1804-1881, far right) with friends at his home, Hughenden Manor, Buckinghamshire, 1874. left to right: Selina Weld-Forester, Countess of Bradford, Montagu Corry, 1st Baron Rowton (1838 -1903), Orlando Bridgeman, 3rd Earl of Bradford (1819-1898), Susan Charlotte, Lady Wharncliffe, George Herbert, 13th Earl of Pembroke (1850 -1895, foreground), Edward Montagu-Stuart-Wortley-Mackenzie, 1st Earl of Wharncliffe (1827-1899) and Disraeli. (Photo by Henry W. Taunt\/Hulton Archive\/Getty Images)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Aquellos de entre sus amigos que esperaron ataques brillantes contra el Gobierno liberal sufrieron una decepci\u00f3n. Pensaron que la presencia en el Poder de un enemigo de tal categor\u00eda obligar\u00eda al jefe a superarse; pero nunca se mostr\u00f3 tan due\u00f1o de s\u00ed mismo, tan perezoso, tan oscuro. Su discurso sobre la Iglesia de Irlanda, ligero y superficial, se pareci\u00f3 a la falda de Colombina: &lt;<em>tul y lentejuelas<\/em>.&gt; Una vez m\u00e1s, extra\u00f1ado, el partido conservador se pregunt\u00f3 qu\u00e9 fin persegu\u00eda aquel hombre tan misterioso. \u00bfLe bastaba ya el haber gustado una vez el mando supremo? \u00bfIr\u00eda a abandonar a sus tropas en el combate? Pero tras la m\u00e1scara impenetrable y triste, un esp\u00edritu despierto velaba y se divert\u00eda. \u00bfLuchar contra aquella mayor\u00eda fresqu\u00edsima, contra el hermoso animal de combate que era Gladstone, de hocico humeante?&#8230; \u00a1Locura! Ya conoc\u00eda las mayor\u00edas. El domador le afloja la cuerda al caballo joven; de este modo se le domar\u00e1 aun m\u00e1s f\u00e1cilmente. \u00bfTiene fuerzas Gladstone? Pues que las emplee. Que trate de pacificar a Irlanda a fuerza de leyes. Irlanda ha resistido golpes m\u00e1s h\u00e1biles. Que su hacha ataque las finanzas, la educaci\u00f3n, el Ejercito; ya llegar\u00e1 el d\u00eda de las resistencias y de los abandonos y de los filos mellados. Entonces ser\u00e1 el momento de derribar al dios, ya tambale\u00e1ndose en su z\u00f3calo; pero entre tanto, paciencia, paciencia. Que cause extra\u00f1eza nuestra calma, agradable contraste junto a aquella agitaci\u00f3n.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El efecto dram\u00e1tico de la oposici\u00f3n de aquellos caracteres era tan grande, que ellos mismos parec\u00edan complacerse en ello. Algunos d\u00edas, la comedia parlamentaria llegaba hasta la farsa. En una ocasi\u00f3n, Gladstone, sonoro, admirable, abrum\u00f3 a su rival dirigi\u00e9ndole los m\u00e1s violentos ep\u00edtetos. A cada uno de \u00e9stos agachaba la cabeza Disraeli.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando su barbilla alcanz\u00f3 su pecho, su espalda comenz\u00f3 a encorvarse. Parec\u00eda estar materialmente aplastado por el formidable martilleo de la voz de Gladstone.\u00a0Por fin \u00e9ste hizo punto con un pu\u00f1etazo tan fuerte sobre la mesa que los separaba, que las plumas y los papeles salieron volando. Tom\u00f3 asiento. La c\u00e1mara, inm\u00f3vil y silenciosa, se pregunt\u00f3 un momento si Dizzi podr\u00eda levantarse. Entonces se vio a aquella forma postrada levantarse lentamente; primero la cabeza, y el busto luego; por fin se levant\u00f3, y en voz tan baja que apenas se le o\u00eda dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>El muy honorable gentleman ha hablado con mucha pasi\u00f3n, con mucha elocuencia y, \u00a1ejem!, violencia. (Una pausa&#8230;, una gran pausa.) Pero el da\u00f1o puede ser reparado.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se agach\u00f3 penosamente, recogi\u00f3 uno por uno todos los objetos que dispers\u00f3 el fogoso Gladstone, los coloc\u00f3 met\u00f3dicamente sobre la sagrada mesa en su lugar acostumbrado, mir\u00f3 complacido el orden restablecido, y con su m\u00e1s hermosa voz prosigui\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquel fragmento de drama simb\u00f3lico obtuvo un \u00e9xito muy merecido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero tales escenas eran bastante raras. Era evidente que Disraeli por el momento no pretend\u00eda derribar a Gladstone. Sus epigramas eran corteses. Un d\u00eda en que Gladstone se detuvo en medio de una frase, intervino amablemente:&lt;<em>\u00bfSu \u00faltima palabra?&#8230;Revoluci\u00f3n.<\/em>&gt;\u00a0 A una hija de su rival, que durante una cena le pidi\u00f3 explicaciones sobre cierto ministro extranjero, le repuso:&lt;<em>Es el hombre m\u00e1s peligroso de Europa, exceptu\u00e1ndome a m\u00ed, hubiera dicho su padre; yo prefiero decir exceptuando a su padre.&gt;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su esp\u00edritu estaba tan libre, que una vez m\u00e1s fue de la acci\u00f3n a la creaci\u00f3n, y trabajaba en una novela:<em> Lotario<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Lotario <\/em>era un joven y noble ingl\u00e9s, heredero de una fortuna disraelina, es decir, sin l\u00edmites, del cual tres fuerzas representadas por tres mujeres se disputaban el esp\u00edritu: la iglesia de Roma, la Revoluci\u00f3n internacional y la Tradici\u00f3n brit\u00e1nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como es natural, triunfaba la campeona de la Iglesia de Inglaterra, ladi Corisande.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El tema era peligroso, y la ejecuci\u00f3n, muy notable. Los tipos y figuras de prelados romanos, de revolucionarios y de pol\u00edticos ingleses estaban dibujados con extra\u00f1a exactitud. El libro consigui\u00f3 un gran \u00e9xito. Jam\u00e1s hab\u00edan vendido los libreros ingleses una novela de un antiguo primer ministro. En todos los salones se hablaba de Lotario. Caballos, barcos, ni\u00f1os y perfumes recib\u00edan el nombre de Lotario y Corisande. La lotariomania lleg\u00f3 hasta Am\u00e9rica. \u00danicamente el Parlamento se mostr\u00f3 hostil. El partido conservador sinti\u00f3 la verg\u00fcenza de tener por jefe a un novelista, que\u00a0 por a\u00f1adidura no carec\u00eda de ingenio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-553524 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DISRAELI-LORD-BEACONSFIELD.jpg\" alt=\"\" width=\"593\" height=\"391\" data-id=\"553524\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DISRAELI-LORD-BEACONSFIELD.jpg 593w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DISRAELI-LORD-BEACONSFIELD-300x198.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 593px) 100vw, 593px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entre tanto se hallaba gravemente enferma Mary-Ann. Desde el a\u00f1o 1866 padec\u00eda de un c\u00e1ncer en el estomago. Lo sab\u00eda y se esforzaba por ocult\u00e1rselo a Dizzi, y \u00e9l, creyendo que ella lo ignoraba, afectaba hablar con ligereza de aquella enfermedad. Con extraordinario valor segu\u00eda haciendo vida de sociedad. En 1872, un joven agregado\u00a0 de Francia vio en un sal\u00f3n a un ser extra\u00f1o vestido en forma de pagoda, y que supuso fuese un viejo raj\u00e1. Era Mary-Ann, y tras ella, Dizzi, pintado y sepulcral, lucia su ultimo bucle, te\u00f1ido de negro, sobre su frente desnuda. Como quien ostenta la placa de una Orden, as\u00ed llevaba Mary-Ann sobre el pecho un enorme medall\u00f3n con el retrato\u00a0 de su marido. Ten\u00eda a la saz\u00f3n ochenta a\u00f1os; \u00e9l, sesenta y ocho. Eran una pareja rid\u00edcula y conmovedora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Les iba siendo dif\u00edcil cuidar el uno del otro. Algunas veces, inv\u00e1lidos los dos, se escrib\u00edan de habitaci\u00f3n a habitaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 100%; border-color: #000000; background-color: #f5fcf8;\">\n<p style=\"text-align: center;\">DIZZI, A LA SE\u00d1ORA DE DIZZI:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Estoy acostado boca arriba; perdona que te escriba con l\u00e1piz. Acabas de mandarme la carta m\u00e1s divertida y encantadora que he recibido en mi vida. Superas a Horacio, a Walpole y a la marquesa de S\u00e9vign\u00e9. Grovesnor\u00b4s Gate se ha convertido en hospital; pero un hospital contigo es preferible a un palacio con otra. Tu D***.<\/em><\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ella le contaba a sus amigas:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Gracias a su bondad, mi vida no ha sido m\u00e1s que una escena de felicidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El respond\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Llevamos treinta a\u00f1os de matrimonio, y nunca me he aburrido con ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Apenas si Mary-Ann pod\u00eda ya tomar alimento. Una noche, en casa de unos amigos, tuvo una crisis de dolor tal, que le fue imposible ocultarla, y renunci\u00f3 a volver a salir. Entonces, su marido se vio precisado a abandonarla algunas veces; pero no lo hizo nunca sin dirigirle, por corta que fuese su ausencia, innumerables cartas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 100%; border-color: #000000; background-color: #f0faf3;\">\n<p style=\"text-align: center;\">DIZZI A LA SE\u00d1ORA DE DIZZI:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No tengo nada que decirte si no es que te amo, lo cual temo que te parezca un poco soso.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">LA SE\u00d1ORA DE DIZZI A DIZZI:<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">My own dearest: Te echo much\u00edsimo de menos; te estoy tan agradecida por tu ternura y tu constante bondad&#8230;<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como cre\u00eda no poder soportar el viaje, pasaron el est\u00edo juntos en Londres. Sal\u00edan en coche, visitaban barrios desconocidos y trataban de olvidar que el parque que se extend\u00eda ante sus balcones se llamaba Hyde; mas como se encontraba cada d\u00eda peor, comenz\u00f3 a imaginarse que una temporada en Hughenden le sentar\u00eda bien; pero nada pod\u00eda aliviarla. Su estomago no toleraba ning\u00fan alimento. Pronto muri\u00f3, se puede decir que de hambre. Aun recibi\u00f3 con gran gentileza a algunos amigos, y dio con ellos algunos paseos, montada en el cochecito que arrastraba un caballito viejo. En cuanto abandonaba la habitaci\u00f3n durante unos minutos, Disraeli hablaba de los sufrimientos de su mujer, y sus visitantes vieron por primera vez aquel rostro impasible trastornado por la emoci\u00f3n. Cuando tuvo la evidencia de que no sanar\u00eda, lo telegrafi\u00f3 a Montagu Corry para que fuese a acompa\u00f1arlo, pues se sent\u00eda incapaz de soportar solo la cat\u00e1strofe. Muri\u00f3 el d\u00eda 15 de diciembre de 1872. Entre sus papeles fue encontrada la siguiente carta:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<strong><em>My own dear husband: si abandono esta vida antes que t\u00fa, toma las medidas necesarias para que se nos entierre juntos, en la misma tumba; y ahora, que Dios te bendiga, mi bueno, mi querido esposo. Has sido para m\u00ed un marido perfecto. Adi\u00f3s, m\u00ed amado Dizzi. No vivas solo, dearest; espero con toda el alma que encontrar\u00e1s a alguien que te sea tan fiel como t\u00fa.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: right;\"><em><strong>Mary-Ann<\/strong>.&gt;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-553457\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-de-luto-300x246.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"419\" data-id=\"553457\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-de-luto-300x246.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-de-luto.jpg 486w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las almas m\u00e1s indiferentes, las m\u00e1s duras, sienten el precio humano de un verdadero dolor. La simpat\u00eda de todos fue muy viva. Gladstone, olvidando todo rencor pol\u00edtico, le escribi\u00f3 una carta conmovedora:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Creo recordar que nos casamos en el mismo a\u00f1o. Nos ha sido permitido a los dos el gozar durante un cuarto de siglo de la dicha sin tasa. Yo, que no he sufrido aun el golpe que lo hiere, puedo comprender lo que ha debido de ser, lo que es&#8230;&gt;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y le aseguro que en aquellas horas de prueba sufr\u00eda por \u00e9l y con \u00e9l. Era sincero, y sin duda, en aquellos instantes cada uno de los dos rivales apareci\u00f3 ante el otro tal como era en realidad y no deformado por las pasiones. As\u00ed ocurre que un loco tenga algunos minutos de tregua, durante los cuales los fantasmas se disipan, y de nuevo las l\u00edneas se retuercen, las facciones se crispan y el enfermero se vuelve un monstruo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mary-Ann se enorgulleci\u00f3 con justicia de que le evitaba a Dizzi todas las peque\u00f1as preocupaciones que agotan a un esp\u00edritu masculino. Desde su casamiento, la casa y la servidumbre fueron para \u00e9l una m\u00e1quina perfecta, a la cual no hab\u00eda de dedicar ning\u00fan pensamiento. &lt;<em>No existi\u00f3 preocupaci\u00f3n que ella no supiese atenuar, ni dificultad que no afrontase. Era la mujer m\u00e1s valiente y mas alentadora que he conocido<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya Mary-Ann muerta, no pod\u00eda defender a su gran hombre. Toda su fortuna fue vitalicia, y hasta la casa correspond\u00eda a los herederos, por lo cual Dizzi hubo de mudarse, refugi\u00e1ndose en el hotel. Abandonar Grosvenor\u00b4s Gate, donde pas\u00f3 treinta y tres a\u00f1os felices fue separarse de nuevo de Mary-Ann. Era la casa donde, noche tras noche, lo aguard\u00f3 ella, despu\u00e9s de las sesiones de la C\u00e1mara, con la casa siempre tan alumbrada, que \u00e9l la ve\u00eda brillar desde lejos, entre la niebla, cuando volv\u00eda tras una jornada dura. Era su hogar el lugar donde el alma y el cuerpo se distienden, donde la cr\u00edtica se convierte en elogio y la censura en caricia. Ten\u00eda la seguridad de no volver\u00a0 a encontrar la dulzura de un verdadero refugio. La soledad del hotel, la peor de todas, poblada de muebles est\u00fapidos, de comidas tristes y de vecinos desconocidos, seria en adelante su compa\u00f1era en la vida en Londres. Cuando dec\u00eda a su cochero: Home, recordaba de pronto que ya no ten\u00eda casa, y las l\u00e1grimas asomaban a sus ojos. Sin su secretario, que velaba por \u00e9l como un hijo; sin unos amigos como los Manners, los Rothschild, que lo recog\u00edan, hubiera sido un aislado, un solitario; pero por muy delicadas que sean las amistades, no pueden reemplazar la ternura de una mujer. En el silencio de su habitaci\u00f3n, en el hotel, espiaba el recuerdo borroso de una voz alegre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sus amigos pol\u00edticos llegaron a temer que el luto fuese pretexto para su retiro; pero sucedi\u00f3 todo lo contrario. No hallando en si mas que pensamientos l\u00fagubres, busc\u00f3 la actividad y, para no pensar, emprendi\u00f3 de nuevo la lucha.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Quiso la coincidencia que el momento fuese propicio. Su t\u00e1ctica de espera hab\u00eda producido su efecto. Le hab\u00eda aflojado la cuerda a Gladstone, quien obr\u00f3 en mil direcciones; ya no le quedaba m\u00e1s que aprovecharse de los errores que nacen siempre de toda acci\u00f3n:&lt;<em>Tengo la misi\u00f3n de pacificar a Irlanda<\/em>&gt;, hab\u00eda dicho el le\u00f1ador de Hawarden, apoyado en su enorme hacha.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para cumplirla suprimi\u00f3 la Iglesia protestante de Irlanda e hizo votar una serie de leyes destinadas a proteger a los granjeros contra los grandes propietarios. Pero Irlanda estaba menos pacificada que nunca. Unos hombres enmascarados golpeaban a los funcionarios, los polic\u00edas eran apu\u00f1alados, y las casas, destruidas. Durante mucho tiempo el pacificador sufri\u00f3 aquel escarnio, y, por fin, desesperado, hubo de recurrir a las tropas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>Recuerdo -dijo Disraeli, sarc\u00e1stico- haber o\u00eddo decir el a\u00f1o pasado a uno de los ministros de su majestad: &lt;Cualquiera puede gobernar a Irlanda con tropas y artiller\u00eda. Cualquiera, en efecto; hasta el muy honorable gentleman.&gt;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En pol\u00edtica extranjera, Gladstone admiti\u00f3 el arbitraje en todos los asuntos en que se vio mezclada Inglaterra; pero parec\u00eda que el arbitraje le hab\u00eda de ser siempre desfavorable. El orgullo popular estaba molesto. En un teatro representaron a Gladstone recibiendo a una embajada china que iba a pedirle a Escocia. El primer ministro reflexionaba y juzgaba que hab\u00eda tres respuestas razonables: ceder en seguida Escocia, esperar un poco y terminar por ceder o se\u00f1alar un \u00e1rbitro. El p\u00fablico encontraba el s\u00edmil exacto. La reina estaba de acuerdo con el p\u00fablico. No se acostumbraba a Gladstone. Los grandes \u00e1rboles que se derrumbaban por doquier lo asustaban. Ella hab\u00eda amado el bosque. Inteligente, sencilla y de ideas rectas, no llegaba a comprender los rincones de aquel esp\u00edritu complicado. En vano rele\u00eda sus proyectos de ley, y cuando le mandaba alguna carta explicativa, la entend\u00eda aun menos que el proyecto, encontr\u00e1ndola tan oscura como \u00e9ste. Despu\u00e9s de Disraeli, tan flexible, que dec\u00eda: &lt;<em>Es preciso ante todo que se cumplan los deseos de su majestad<\/em>&gt;, no pod\u00eda resistir aquel escoc\u00e9s tan duro, quien, con infinito respeto, le negaba todos sus derechos. Ella velaba por el prestigio de Inglaterra, y, a su entender, Gladstone, lo destru\u00eda. Era soberana protestante, y Gladstone despojaba a los protestantes irlandeses. Sent\u00eda un respeto demasiado vivo por la Constituci\u00f3n para oponerse al voto del Parlamento; pero deseaba con toda su alma la caida del Ministerio.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-553539 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DISRAELI-CHARING-CROSS.jpg\" alt=\"\" width=\"575\" height=\"459\" data-id=\"553539\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DISRAELI-CHARING-CROSS.jpg 575w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/DISRAELI-CHARING-CROSS-300x239.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 575px) 100vw, 575px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1873 se pudo prever que no lo desear\u00eda mucho tiempo. Todas las elecciones parciales eran favorables a los conservadores. Disraeli prepar\u00f3 con toda minucia la campa\u00f1a electoral. Con mucha antelaci\u00f3n fue nombrado en cada distrito un candidato conservador. En Whitehall se estableci\u00f3 una oficina conservadora central, en donde un director y un estado mayor permanente llevaban al d\u00eda las listas de las circunscripciones previstas y de las que hab\u00edan de proveerse. El mismo Disraeli vel\u00f3 porque aquel trabajo se ejecutase en todas partes, y moderando la impaciencia de sus partidarios, se neg\u00f3 a encargarse del Poder antes de que la energ\u00eda de Gladstone se hubiese agotado en nuevos fracasos. La experiencia le dio a conocer la fragilidad de los Gabinetes que no se ven sostenidos por una fuerte mayor\u00eda. Adem\u00e1s, todos los s\u00edntomas anunciaban el fin. En un discurso que pronunci\u00f3 en Manchester describi\u00f3 los \u00faltimos momentos del agonizante Ministerio:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Aquella anormal excitaci\u00f3n, despu\u00e9s de llegar al paroxismo, se termina en postraci\u00f3n. Algunos buscan refugio en la melancol\u00eda, y el eminente jefe alterna entre la amenaza y el suspiro. A m\u00ed, que ocupaba un lugar frente a su banco, me recordaba este Ministerio uno de esos paisajes submarinos que se encuentran en las costas de la Am\u00e9rica del Sur. Se contempla una l\u00ednea de volcanes extintos. Ni una llama vacila sobre aquellas crestas l\u00edvidas. Pero la situaci\u00f3n no ha dejado aun de ser peligrosa. La tierra tiembla un poco, y de cuando en cuando se oye el sombr\u00edo rugido del mar.&gt;<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-553395\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-y-la-reina-300x250.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"399\" data-id=\"553395\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-y-la-reina-300x250.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/disraeli-y-la-reina.jpg 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>III<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>ENTRE SUS ABUELAS<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>A pesar de los constantes \u00e9xitos pol\u00edticos; el invierno que sigui\u00f3 a la muerte de Mary-Ann fue horriblemente triste. No era solamente porque Dizzi sintiese la muerte del ser m\u00e1s querido del mundo; era tambi\u00e9n porque no encontraba ya donde satisfacer su inmenso apetito de ternura. La Esfinge entreg\u00f3 su secreto a Mary-Ann: su extremada timidez, timidez nacida durante la ni\u00f1ez, de las persecuciones del colegio, alimentada (bajo la m\u00e1scara de una audacia aparente) por la hostilidad de sus iguales, apaciguada luego en la madurez por unas amistades incomparables y curada por fin al lograr el Poder, hab\u00eda modelado aquel car\u00e1cter, impregn\u00e1ndolo de todos sus elementos, priv\u00e1ndolo particularmente del verdadero placer de frecuentar la sociedad de los hombres. Necesitaba ser el jefe para sentirse igual a los dem\u00e1s. En la soledad cualquier ingl\u00e9s menos \u00e9l se hubiera forjado una vida de club; pero esto le horrorizaba:&lt;<em>Hay muchas cosas temibles en la vida -dijo en cierta ocasi\u00f3n-, y una comida de hombres solos es la peor de todas.&gt;<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Necesito<\/em> \u2013le escribi\u00f3 en otros tiempos a Mary-Ann-\u00a0 <em>que mi vida sea un perpetuo amor<\/em>.&gt; El numero de sus a\u00f1os se hab\u00eda duplicado, pero la necesidad perduraba. &lt;<em>Necesito o la m\u00e1s perfecta soledad o la m\u00e1s perfecta simpat\u00eda<\/em>&gt;, escrib\u00eda despu\u00e9s de viudo. Exigencia de hombre herido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante varios meses solo frecuent\u00f3 las casas de algunos amigos \u00edntimos, pasando todas las vacaciones parlamentarias en Hughenden, en donde clasificaba los papeles de su mujer, conmovido hasta el llanto al encontrar cualquier pliego en el cual se leyeran unas palabras trazadas por ella, hasta el extremo de que una carta escrita con alguna terneza le parec\u00eda como la llegada de un buque al naufrago que se encuentra en una isla desierta. Todas esas correspondencias femeninas estaban muertas, y con ellas el encanto y la alegr\u00eda de esos mil incidentes, cuyo \u00fanico valor consiste en ser compartidos, pero que son los que saben hacer soportable la interminable aventura de la vida. En primavera, el azar de una visita le hizo, sin embargo, encontrar a dos amigas de la juventud, dos hermanas, ladi Chesterfield, tenia setenta a\u00f1os; Selina, condesa de Bradford, cincuenta y cinco, y las dos eran abuelas. Disraeli les record\u00f3 su ni\u00f1ez, vecina de la de ambas (vivieron ellas cerca de Bradenham), y aquel baile de trajes tan brillante, al cual asisti\u00f3 ladi Chesterfield vestida de sultana, y su hermana, la se\u00f1ora de Anson, de esclava griega, con los cabellos sueltos, y ladi Londonderry, de Cleopatra, cargada de rub\u00edes. La se\u00f1ora de Anson hab\u00eda muerto ya, as\u00ed como Fanny Londonderry; pero ladi Chesterfield y ladi Bradford conservaban gran parte de sus encantos. El encuentro fue agradable; prometieron escribirse y volverse a ver. Al llegar el est\u00edo fue invitado Disraeli a ir a pasar unos d\u00edas en casa de una de las hermanas, y luego, en casa de la otra. Al invierno siguiente solo viv\u00eda ya &lt;<em>por la deliciosa frecuentaci\u00f3n de las dos personas que m\u00e1s amo en el mundo.&gt;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Eran las dos muy distintas. Ladi Chesterfield, mucho mayor, era m\u00e1s grave y m\u00e1s tierna. Ladi Bradford, m\u00e1s coqueta. Ladi Chesterfield hab\u00eda le\u00eddo todas las novelas de Disraeli, y su hermana, que comenz\u00f3 la lectura bostezando, confund\u00eda todos los personajes. La mayor, de car\u00e1cter siempre igual, era mejor amiga, y ladi Bradeford, m\u00e1s exaltada, era la m\u00e1s amada de las dos, a quienes Disraeli escrib\u00eda en un tono de dulce intimidad. Ladi Chesterfield, que era viuda y septuagenaria, sonre\u00eda por ello, pero su hermana, que ten\u00eda un marido perfecto y unas hijas que casar, protestaba y amenazaba frecuentemente con suspender la correspondencia si el tono no dejaba de ser tan ardiente. Disraeli no pudo nunca soportar la separaci\u00f3n, aunque fuese muy breve, de los seres que amaba, y para asegurarse la compa\u00f1\u00eda de las dos hermanas le propuso a ladi Chesterfield el matrimonio. Ella se neg\u00f3, en primer lugar, porque le parec\u00eda rid\u00edculo un casamiento a su edad, pero sobre todo porque Disraeli amaba a su hermana. Se convirti\u00f3 en confidente.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_553396\" aria-describedby=\"caption-attachment-553396\" style=\"width: 401px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-553396 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/charles-dickens-benjamin-disraeli-12940888.jpg\" alt=\"\" width=\"401\" height=\"600\" data-id=\"553396\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/charles-dickens-benjamin-disraeli-12940888.jpg 401w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/charles-dickens-benjamin-disraeli-12940888-201x300.jpg 201w\" sizes=\"auto, (max-width: 401px) 100vw, 401px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-553396\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Charles Dickens and Benjamin Disraeli, 1870 (lithograph)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El jefe de la oposici\u00f3n buscaba diariamente unos momentos para redactar unas cartas muy tiernas a una u otra de las dos incomparables hermanas.&lt;<em>La m\u00e1s seductora de las mujeres no lo fue nunca tanto como esta tarde lo ha sido usted para m\u00ed. Hubiese deseado permanecer all\u00ed sentado para siempre, mirando sus movimientos llenos de encanto, escuchando sus brillantes palabras; mas, \u00a1ay!, de cuando en cuando el horrible pensamiento asaltaba mi imaginaci\u00f3n.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Esta visita de despedida&#8230; \u00bfNo cesaran nunca estas constantes separaciones? Tengo la evidencia de que no existe mayor desgracia que la de tener un coraz\u00f3n que no quiere envejecer.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Anciano vigoroso y abrumado de trabajo, responsable de la vida de un Imperio, no se sent\u00eda diferente del muchacho que fue; acaso el anciano fuese aun m\u00e1s rom\u00e1ntico. En el muchacho, la ambici\u00f3n luch\u00f3 muchas veces victoriosa contra el amor. &lt;<em>He vivido lo suficiente para saber que los escr\u00fapulos del amor tienen su esplendor y su riqueza. Quiz\u00e1 en los ancianos exista\u00a0 una mayor avidez de felicidad.&gt;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Maravillado al descubrir que aun pod\u00eda desear una presencia, encontrar un placer en mirar vivir a una mujer, consciente de la belleza de los d\u00edas pasados a su lado y del reducido n\u00famero de los que le restaban, no admit\u00eda la separaci\u00f3n de su amiga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Verla, o por lo menos recibir diariamente noticias suyas, es cosa indispensable para mi existencia&#8230; Verla en sociedad es un placer singular, muy diferente del de verla sola. Los dos encantadores, como la luz de la luna y la claridad del sol.<\/em>&gt; Hubiese deseado visitarla cada d\u00eda; pero ladi Bradford ten\u00eda muchas ocupaciones y lo contuvo. &lt; <em>\u00a1Tres veces por semana es bien poco!<\/em>&gt; Se celebr\u00f3 un baile de mascaras, al cual quiso el ministro asistir de domin\u00f3. Cuando le pidi\u00f3 a Selina una se\u00f1a que\u00a0 le permitiese reconocerla le contest\u00f3 fr\u00edamente, aconsej\u00e1ndole que no asistiera a \u00e9l. Se enoj\u00f3 un poco y se lament\u00f3 a su muy querida ladi Chesterfield. Conocido su sentimiento, se le envi\u00f3 una carta m\u00e1s suave, &lt;<em>que apoy\u00f3 en sus labios<\/em>&gt;. De este modo jugaba aquel viejo Alcestes con una Celimena madura y encantadora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lejos de haber olvidado a Mary-Ann, en su recuerdo escribi\u00f3, ya durante el resto de su vida, incluso sus cartas de amor, en papel de luto. El s\u00edmbolo era acertad\u00edsimo. Mucho despu\u00e9s, un d\u00eda en que ladi Bradford recibi\u00f3, por casualidad, una carta escrita en papel blanco, contest\u00f3 que aquel detalle le hab\u00eda causado mucha alegr\u00eda. &lt;<em>Me dice usted que le alegr\u00f3 el ver el papel blanco el otro d\u00eda. Es cosa extra\u00f1a. Ten\u00eda costumbre de pensar que al persistir en su luto la reina ced\u00eda a un sentimiento morboso, y he aqu\u00ed que soy como ella, y probablemente lo seguir\u00e9 siendo<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acababa de clasificar los papeles de Hughenden, entre los cuales encontr\u00f3 m\u00faltiples recuerdos de aquel minucioso cari\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante treinta a\u00f1os, y cada quince d\u00edas, le cort\u00f3 Mary-Ann el pelo a su marido, y cada vez lo guard\u00f3 en un sobre sellado. Encontr\u00f3 centenares de ellos. Descubri\u00f3 tambi\u00e9n millares de cartas: todas las de Bulwer, de D\u00b4Orsay, las del pobre Jorge Smythe y la ultima de ladi Blessington.\u00a1Cuantas sombras lo aguardaban ahora!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por fin hizo Gladstone unas elecciones. Los sentimientos del publico hab\u00edan variado tanto, que Disraeli esperaba un importante traslado de votos, acaso una mayor\u00eda conservadora. Durante el periodo electoral le escribi\u00f3 diariamente a ladi Bradford. Pronto pudo anunciarle que su partido hab\u00eda triunfado en diez distritos, y en veinte, y en cuarenta, y por fin, que la derrota de Gladstone era completa. Los conservadores consiguieron cincuenta votos de mayor\u00eda sobre todos los partidos reunidos, y m\u00e1s de ciento sobre los liberales solos. Estaba, pues, demostrado que un electorado popular pod\u00eda, como lo hab\u00eda sostenido siempre Disraeli, ser conservador. Todos los antiguos descontentos\u00a0 del partido olvidaron sus desconfianzas. El Carlton se llen\u00f3 de una exaltada multitud, que reclamaba al jefe, igual que con sus ladridos reclama la jaur\u00eda al montero al d\u00eda siguiente del deshielo. Gladstone decidi\u00f3 dimitir sin aguardar a la apertura del Parlamento, y anunci\u00f3 que dejar\u00eda de ser leader del partido. Quer\u00eda ser un simple diputado y no tener la obligaci\u00f3n de asistir con regularidad a las sesiones. Ten\u00eda sesenta y cinco a\u00f1os. Era una edad en que los grandes hombres pol\u00edticos del siglo hab\u00edan terminado desde hacia tiempo su carrera. Deseaba, sobre todo, ocuparse de asuntos religiosos y prepararse a morir, y le particip\u00f3 a la reina su decisi\u00f3n. Su majestad lo aprob\u00f3 con una firmeza apenas cortes, e hizo llamar a Disraeli. Uno de los primeros cuidados del nuevo ministro fue el de conseguir para su querida Selina un puesto importante en la casa de la reina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la apertura del Parlamento, Disraeli pronunci\u00f3 unas palabras de simpat\u00eda dirigidas a Gladstone. Este hubo de reconocer que tal actitud era generosa. Era hombre que sab\u00eda ganar como sabia perder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, cada vez que Gladstone lo recordaba, no pod\u00eda reprimir un movimiento delator de la indignaci\u00f3n que lo embargaba, y sent\u00eda crecer su c\u00f3lera, la implacable c\u00f3lera de Aquiles.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-553562\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/GOLD-CASKET.jpg\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"302\" data-id=\"553562\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/GOLD-CASKET.jpg 836w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/GOLD-CASKET-300x163.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/GOLD-CASKET-768x418.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/GOLD-CASKET-610x332.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb *** Irlanda en el siglo XIX Por Eduardo Montagut Contreras. 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