{"id":2240128,"date":"2022-02-27T00:05:05","date_gmt":"2022-02-26T23:05:05","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2240128"},"modified":"2022-02-23T13:32:41","modified_gmt":"2022-02-23T12:32:41","slug":"la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-7-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/27\/la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-7-2\/","title":{"rendered":"LA VIDA DE DISRAELI, por Andr\u00e9 Maurois (Parte 7)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/04\/12\/indice-de-entradas-de-la-vida-de-disraeli\/\">INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>*<\/strong><span style=\"color: #008000;\"><strong>*<\/strong><\/span><strong>*<\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_301467\" aria-describedby=\"caption-attachment-301467\" style=\"width: 330px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-301467 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/William_Ewart_Gladstone_crop-330x381.jpg\" alt=\"VIDA DE DISRAELI\" width=\"330\" height=\"381\" data-id=\"301467\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-301467\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">William Ewart Gladstone (Liverpool, 29 de diciembre de 1809-Hawarden, 19 de mayo de 1898) fue un pol\u00edtico liberal brit\u00e1nico. Primero fue miembro de la C\u00e1mara de los Comunes del Reino Unido y luego ocup\u00f3 varios cargos en el gobierno de Su Majestad. Fue l\u00edder del Partido Liberal en los periodos de 1866-1875 y 1880-1894, y lleg\u00f3 a ser Primer Ministro del Reino Unido en cuatro ocasiones: de 1868 a 1874, de 1880 a 1885, en 1886, y de 1892 a 1894. Fue uno de los estadistas m\u00e1s c\u00e9lebres de la \u00e9poca victoriana, rival de Disraeli, y a\u00fan se lo considera uno de los m\u00e1s importantes primeros ministros que ha tenido el Reino Unido; Winston Churchill lo citaba como inspirador suyo.Gladstone proced\u00eda de una familia adinerada, lo que le permiti\u00f3 educarse en el Eton College y en Oxford. Sus primeros pasos en la pol\u00edtica los dio en 1832 como diputado del partido conservador, entonces llamado Partido Tory, en el gobierno bipartidista durante la \u00e9poca victoriana, pero a\u00f1os m\u00e1s tarde dej\u00f3 de ser conservador para unirse al liberalismo (Whig), situ\u00e1ndose a favor de libre cambio y acerc\u00e1ndose m\u00e1s a la Iglesia.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<blockquote>\n<h2 class=\"entry-header\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">El Le\u00f3n y el Unicornio<\/span><\/h2>\n<p><a href=\"https:\/\/pedroarturoaguirre.typepad.com\/palacioarpinati\/2008\/06\/el-le%C3%B3n-y-el-unicornio.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Pedro Arturo Aguirre &#8211; 9\/06\/2008<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-301504\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/lion-ant-unicorn-198x300.jpg\" alt=\"\" width=\"302\" height=\"458\" data-id=\"301504\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/lion-ant-unicorn-198x300.jpg 198w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/lion-ant-unicorn.jpg 266w\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" \/>Amo leer biograf\u00edas. Es cierto que, en particular (y como lo decubri\u00f3 Jorge Javier Romero), mucho disfruto leer biograf\u00edas de s\u00e1trapas locos, mismas con las que estoy alimentando mi Historia Mundial de la Megaloman\u00eda. Reconozco que este gusto es quiz\u00e1 culpa de alg\u00fan g\u00e9nero de perversi\u00f3n o v\u00e1yase a saber, pero tambi\u00e9n gozo enormemente de las biograf\u00edas de grandes estadistas. Obviamente, la lectura de las Vidas Paralelas de Plutarco es una de mis lecturas de cabecera. De hecho, extra\u00f1aba yo que no se siguiera cultivando (o que se cultivara tan poco) la idea plutarquiana de contar vidas en paralelo de estadistas que, por alguna raz\u00f3n tuviesen una fuerte liga entre s\u00ed. Cuando le\u00ed la biograf\u00eda de Disraeli de Andr\u00e9 Marois se me ocurri\u00f3 que ser\u00eda una buena idea escribir unas Vidas Paralelas comparando la trayectoria de este tit\u00e1n de la pol\u00edtica universal frente a la de su gran rival, el no menos portentoso William Gladstone. Pues bien, hace poco mi deseo se cumpli\u00f3. Escrita por Richard Aldous, El Le\u00f3n y el Unicornio es una estupenda biograf\u00eda comparada que enfatiza, como debe ser, en la historia de esta rivalidad pol\u00edtica que cubri\u00f3 buena parte de la \u00e9poca victoriana.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">William Gladstone, el t\u00f3tem del Partido Liberal, primer ministro y experto en el mundo cl\u00e1sico era tambi\u00e9n un odiador apasionado. Su enemistad abrumaba, y \u00e9sta no estaba confinada a enfocase a los temas que tanto detestaba como el pol\u00edtico responsable, absolutamente incorruptible y de altas miras que era (la injusticia, la corrupci\u00f3n, el desperdicio gubernamental, el Imperio Otomano) sino que nadie fue objeto de su ira como su adversario, el l\u00edder Tory Benjam\u00edn Disraeli, quien adem\u00e1s de ser un destacad\u00edsimo estadista\u00a0\u00a0era un estupendo escritor y un gran dandy. \u00a1Qu\u00e9 tama\u00f1os dirigentes se dio el lujo de tener la Gran Breta\u00f1a para recoger la estafeta de los Pitt, los Peel y los Palmerston!\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tanto los historiadores como la opini\u00f3n p\u00fablica en Inglaterra han tomado siempre partido por Disraeli, y no es para menos. \u00c9ste, quien fue el primer jud\u00edo en ocupar la casona del 10 de Downing Street, era un amante de la vida que sab\u00eda viajar y hab\u00eda hecho fama de escritor de novelas muy exitosas.Los gustos caros de Disraeli y algunos desafortunados negocios lo llevar\u00edan a ser permanentemente perseguido por los acreedores, a los cuales logr\u00f3 eludir en gran medida por su facilidad de penetrar los c\u00edrculos sociales gracias a sus publicaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Disraeli mostr\u00f3 siempre la cualidad de ser agradable y extremadamente culto lo que le granje\u00f3 simpat\u00edas de, entre otros, Napole\u00f3n III y la familia Rothschild, amistades que resultar\u00edan sumamente \u00fatiles tanto en lo referente a solucionar sus problemas econ\u00f3micos como a su carrera pol\u00edtica.\u00a0Las novelas de Benjam\u00edn Disraeli constituyen descripciones de la sociedad brit\u00e1nica y al mismo tiempo una expresi\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico y religioso de su autor. Entre las novelas m\u00e1s importantes de Benjam\u00edn Disraeli encontramos \u00abConingsby\u00bb, \u00abCibyll\u00bb y las m\u00e1s conocida e importante de todas \u00abVivian Grey.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por su parte, Gladstone era un anglicano austero que reprim\u00eda sus pasiones con una cara dura y desterrando cualquier destello de sentido del humor. Eso s\u00ed, fue due\u00f1o de una cultura cl\u00e1sica insuperable. Tuvo una batalla personal en contra de las tentaciones de la carne, pero muchas veces fue vencido. Estas debilidades lo han hecho aparecer como un hip\u00f3crita frente a un Disraeli que siempre fue fiel a si mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los duelos parlamentarios entre estos dos gigantes fueron legendarios. Eran dos pol\u00edticos de gran factura, ambos abismalmente cultos, que ten\u00edan visiones contrastantes de la pol\u00edtica basadas en las filosof\u00edas que alimentaban la raison\u00a0\u00a0d\u2019etre de sus partidos. Hoy s\u00f3lo vemos estulticia y vacuidad en los parlamentos de todo el mundo. Ante los burdos payasos como Berluconi -cuya principal arma ret\u00f3rica es el insulto-\u00a0\u00a0ignorantes monumentales como Bush Jr. \u2013absoluto ignorante del idioma ingl\u00e9s- quien apenas conoce el idioma ingl\u00e9s- o la caterva de soeces politiquillos incultos y tabernarios que padecemos en M\u00e9xico y el resto de Am\u00e9rica Latina, Disraeli y Gladstone parecer\u00edan ser de otro planeta o de una distinta dimensi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Disraeli y Gladstone tambi\u00e9n son ep\u00edtomes de dos maneras distintas de concebir y ejercer la pol\u00edtica. Disraeli, sin por ello desertar del conservadurismo burkiano, era ante todo un realista que con su postulado de \u201cconservadurismo de una sola naci\u00f3n\u201d puso las bases del actual partido conservador como una organizaci\u00f3n multiclasista. A Disreali no se le escap\u00f3 la realidad de que una naci\u00f3n que progresa experimenta un cambio constante, por lo que hizo que su partido supiera adaptarse a los cambios que tra\u00eda el progreso sin por ello traicionar su esencia conservadora \u201cNuestra lucha no consiste en detener al cambio, al contrario, lo que queremos es propiciar un cambio respetuoso de las formas humnas, de nuestras tradiciones y costumbres y no uno dictado por fr\u00edos principios e ideolog\u00edas abstractas\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gladstone era un moralista estricto muy apegado a la ideolog\u00eda y mucho menos pragm\u00e1tico que su rival. Se inici\u00f3 como diputado en las filas del partido\u00a0<em>Tory\u00a0<\/em>\u00a0con ideas extremadamente conservadoras, pero pronto se acerc\u00f3 al al liberalismo, centr\u00e1ndose en la defensa de una pol\u00edtica librecambista y suavizando su anterior intolerancia religiosa anglicana. Fue un convencido impulsor la liberalizaci\u00f3n del comercio exterior. Como l\u00edder del Partido Liberal Gladstone reicaliz\u00f3 las posturas de su partido. Tras vencer a los conservadores de Disraeli en las elecciones de 1868, se convirti\u00f3 en primer ministro (1868-74). Volver\u00eda a presidir el gabinete en 1880-85, 1886 y 1892-94. Su impresionante labor de gobierno incluye medidas modernizadoras como la apertura del ej\u00e9rcito y de las universidades, eliminando de estas instituciones tradicionales privilegios y prejuicios religiosos; extendi\u00f3 el sistema de oposiciones para el acceso a la funci\u00f3n p\u00fablica; puso las bases de un sistema educativo nacional; introdujo el secreto de voto, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La enemistad entre estos dos estadistas se dejo sentir sobre todo en los asuntos de pol\u00edtica exterior. En lo relativo a la decadencia del Imperio Otomano, tema que domino la atenci\u00f3n exterior de la Gran Breta\u00f1a en la d\u00e9cada de los 1870s, Gladstone era partidario ac\u00e9rrimo de defender a las minor\u00edas cristianas b\u00falgaras bosniacas de la feroz represi\u00f3n turca. Tambi\u00e9n denunci\u00f3 el imperialismo de Disraeli y conden\u00f3 con energ\u00eda las campa\u00f1as en tierra Zulu\u00a0\u00a0y en Afganist\u00e1n. Esta oposici\u00f3n al imperialismo ten\u00eda tintes claramente moralistas,\u00a0\u00a0pero tambi\u00e9n reflejaba el sentimiento de muchos brit\u00e1nicos de que los intereses estrat\u00e9gicos del pa\u00eds estaban m\u00e1s cerca de casa. Por ejemplo, en Irlanda, a la que Gladstone busc\u00f3, afanosamente, darle autonom\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Disraeli era el cl\u00e1sico realista que rechazaba el intervencionismo por razones humanitarias de Gladsotone y priorizaba la necesidad de mantener la correlaci\u00f3n de fuerzas y la estabilidad en Europa. S\u00ed para Gladstone el Imperio Otomano era\u00a0\u00a0el demonio del cual cuidarse, para Disraeli era Rusia.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este libro muestra como muchos de los temas que encararon Disraeli y Gladstone en el siglo XIX se parecen mucho a los de nuestro tiempo, incluidas las guerras de religi\u00f3n e idelog\u00eda que involucran a musulmanes y cristianos y las pugnas entre realistas y moralistas presentes casi n todas las canciller\u00edas importantes del mundo. Blair, por ejemplo, fue un personaje demasiado gladstoniano que gobernaba a base de principios morales. La paz en Irlanda e inclusive una intervenci\u00f3n militar en Medio Oriente que no sali\u00f3 bien (en el caso de Gladstone fue en Egipto, en el de Blair, Irak) tambi\u00e9n son coincidencias a destacar entre ambos gobernantes.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: 400; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El actual l\u00edder conservador David Cameron, por su lado, parece m\u00e1s un conservador pragm\u00e1tico adscrito a la idea disrealiana de \u201cuna sola naci\u00f3n\u201d (one-nation Conservative) que prefiere las consideraciones estrat\u00e9gicas al idealismo exacerbado. Habr\u00e1 que ver c\u00f3mo se comporta si es que llega al gobierno.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-28349 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli.jpg\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli.jpg 302w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli-235x300.jpg 235w\" alt=\"\" width=\"302\" height=\"385\" data-id=\"28349\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 36pt;\"><strong><em>LA VIDA DE DISRAELI<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Por Andr\u00e9 Maurois*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>PARTE 7<\/strong><\/span><\/p>\n<p><em>*Traducci\u00f3n del franc\u00e9s por Remee de Hern\u00e1ndez\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-301367\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/House_of_Commons_Microcosm-1-300x221.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"412\" data-id=\"301367\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/House_of_Commons_Microcosm-1-300x221.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/House_of_Commons_Microcosm-1-768x565.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/House_of_Commons_Microcosm-1-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/House_of_Commons_Microcosm-1.jpg 846w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>SEGUNDA PARTE<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><em>&#8230;Aun cuando un hombre se convierta en rey o en mendigo, siempre tendr\u00e1 los mismos ojos negros o grises, la misma boca prudente o indiscreta, la misma mano; entre la persistencia de la naturaleza en cada uno de nosotros y la variedad sin tasa de los encuentros, pasa nuestra historia como por una maquina laminadora, recibiendo a cada momento la doble huella&#8230;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><em>&#8230;De modo que, si bien no es posible variar las naturalezas de igual manera que no se pueden alisar los cabellos rizados, puede uno, en cambio, fiarse de las naturalezas. M\u00e1s aun: porque no es posible variarlas es por lo que se puede uno fiar de ellas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><em>Quien desciende hasta ah\u00ed, palpa rocas. Y el poder de un C\u00e9sar o de un Alejandro, acaso naciera principalmente del agrado que sent\u00edan por las diferencias, no reproch\u00e1ndole nunca al peral el que no produjera ciruelas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">(ALAIN.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-301389\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/disraeli-caricatura.png\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"590\" data-id=\"301389\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>I<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>THE MAIDEN SPEECH<\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En Bradenham era posible creer que toda Inglaterra se ocupaba del ingreso en el Parlamento de Benjam\u00edn Disraeli. En Londres se hablaba preferentemente de la joven reina, de su soltura, de su inteligencia, del afecto que demostraba sentir por su primer ministro Melbourne.<\/strong> Muchas personas, de vuelta de sus vacaciones, contaban tambi\u00e9n las impresiones que les produjo su primer viaje en ferrocarril. Al principio les asalt\u00f3 un sentimiento de peligro; pero pronto dejaron de pensar en ello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Disraeli se reuni\u00f3n en seguida con &lt;sus colegas&gt; y con Wyndham Lewis. La se\u00f1ora Wyndham, orgullosa de su protegido, lo llev\u00f3 al teatro para que viese a Kean desde un palco bien caldeado. Fue a recibir las felicitaciones de Lyndhurst y a cumplimentarlo a su vez, pues aquel apuesto anciano acababa de contraer matrimonio con una muchacha y no hablaba ya m\u00e1s que de tener un hijo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Wyndham Lewis le ense\u00f1\u00f3 el Parlamento. Como el antiguo palacio de Westminster hab\u00eda sido en parte pasto de las llamas, los Lores y los Comunes actuaban en salones provisionales. Hab\u00eda que apretarse un poco; pero Disraeli pudo proporcionarse un asiento precisamente detr\u00e1s de su jefe, sir Robert Peel. Este \u00faltimo se mostr\u00f3 cordial e invit\u00f3 al nuevo miembro a una cena en el Carlton el jueves siguiente. &lt;<em>Una cena C\u00e1mara de los Comunes. Nadie m\u00e1s ser\u00e1 admitido, ya para entonces conoceremos el estado de \u00e1nimo de esta nueva C\u00e1mara.<\/em>&gt; Aquel <em>conoceremos<\/em> era muy agradable. Wyndham Lewis, al volver a casa, le dijo a su mujer:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Peel ha cogido a Disraeli de la mano del modo m\u00e1s franco.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En las primeras votaciones se vi\u00f3 claramente que el Ministerio whig de lord Melbourne conservar\u00eda el Poder con el apoyo de los irlandeses<\/strong>. Durante quince d\u00edas, Disraeli fue silencioso espectador en los debates. Sent\u00eda grandes deseos de hablar, pero su timidez era extraordinaria. Se ve\u00eda rodeado de grandes hombres. Frente a \u00e9l, en el banco de los ministros y ante la caja roja oficial, se encontraba el<em> leader whig<\/em> lord John Russell, insignificante en su levita negra de forma adecuada, el rostro medio oculto debajo del ala de un sombrero enorme, con aire desolado, \u00e9l, que, perfecto s\u00edmbolo de su partido, expon\u00eda las ideas m\u00e1s atrevidas con un estilo muy rancio y pronunciaba &lt;<em>democracia<\/em>&gt; con aristocr\u00e1tica voz.\u00a0Junto a \u00e9l estaba lord Palmerston, el ministro de Estado, con grandes patillas te\u00f1idas y cuidadosamente cepilladas; Palmerston, de quien dec\u00eda Grandswille:&lt;<em>Parece un viejo croupier de Baden, retirado<\/em>&gt;, y que los whigs juzgaban vulgar, porque no demostraba aquel ceremonioso respeto por la Corona, del cual ellos siempre dieron prueba, sobre todo al destronar a los reyes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s cerca de \u00e9l, destac\u00e1ndose sobre la mesa maciza que separaba a los ministros de la oposici\u00f3n, ve\u00eda Disraeli por la espalda la forma imponente de sir Robert Peel, y de perfil, la nariz fina y curvada, la boca espiritual, los cabellos rizados y algo alborotados del brillante lord Stanley, tan indolente, tan desde\u00f1oso, tan inteligente, vestido con estudiado abandono, lleno de ense\u00f1anzas para Dizzi. Cerca de la entrada, entre los radicales, estaba su amigo Bulwer, y en medio de las tropas irlandesas, su terrible enemigo O\u00b4Connel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que tambi\u00e9n le produc\u00eda cierta turbaci\u00f3n era la mezcla en aquella asamblea de la majestad de los trajes y el abandono en los modales. Se escuchaba mal, se charlaba durante los discursos, los diputados entraban y sal\u00edan sin cesar; pero el speaker llevaba uniforme y peluca, los ujieres colocaban a los concurrentes y no se hablaba de un colega sino llam\u00e1ndolo &lt;<em>honorable<\/em> <em>gentleman<\/em>.&gt; Todos aquellos detalles encantaban a un ne\u00f3fito, que los contempl\u00f3 desde fuera durante mucho tiempo. Ten\u00eda la seguridad de no cometer ning\u00fan error el d\u00eda en que tomase la palabra, de dirigirse al speaker seg\u00fan la ficci\u00f3n admitida en aquel lugar; de dar a todos los diputados abogados el tratamiento de &lt;<em>honorable y sabio gentleman<\/em>&gt;; a los diputados oficiales, &lt;<em>honorable y valiente gentleman<\/em>&gt;; llamar a sir Robert Peel &lt;<em>muy honorable bar\u00f3n<\/em>&gt;, y a lord John, &lt;<em>el noble lord apuesto<\/em>&gt;. Ya cuando pensaba fund\u00eda sus frases en el molde parlamentario. Si alg\u00fan d\u00eda fuera ministro, \u00a1como sabr\u00eda golpear con su pu\u00f1o aquella caja encarnada, y tras un discurso que hubiese despertado el entusiasmo de la asamblea, sentarse indolentemente en el banco de la Tesorer\u00eda, pas\u00e1ndose por los labios un pa\u00f1uelo de hilo fino! Pero desde que hab\u00eda medido de cerca la potente inercia de aquel cuerpo, una extra\u00f1a ansiedad se mezclaba a su impaciencia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-301384\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Gentlemen-club.jpg\" alt=\"\" width=\"710\" height=\"406\" data-id=\"301384\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Gentlemen-club.jpg 512w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Gentlemen-club-300x172.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al dar validez a los poderes de la C\u00e1mara se lleg\u00f3 a discutir una suscripci\u00f3n abierta por un tal Spottiswood para facilitar a los protestantes de Irlanda los fondos necesarios para poder luchar contra los cat\u00f3licos. Aquella suscripci\u00f3n disgust\u00f3 mucho, no solo a los irlandeses, sino a los liberales, quienes la juzgaban contraria a la libertad de los electores. O\u00b4Connel acababa de hablar de ella con gran vehemencia, cuando Disraeli se levant\u00f3. Deb\u00eda responder lord Stanley, en nombre de los conservadores; pero Disraeli fue a pedirle su turno, y Stanley, sorprendido, pero indiferente, se lo hab\u00eda cedido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Irlandeses y conservadores miraron con igual curiosidad al nuevo orador que se alzaba frente\u00a0 a ellos; muchos hab\u00edan o\u00eddo decir que era un charlat\u00e1n, antiguo radical transformado en conservador, fabricante de novelas, orador pomposo; se sab\u00eda que hab\u00eda tenido una violenta disputa con O\u00b4Connel, y un numeroso grupo de amigos de su partido se hab\u00edan agrupado en cuanto Disraeli se levant\u00f3 a hablar. En los bancos conservadores, los gentiles hombres agrarios examinaban con inquietud aquella cara tan poco inglesa.<\/strong> Sus tirabuzones, como su traje, los pon\u00edan fuera de s\u00ed. Disraeli llevaba un traje verde botella, un chaleco blanco cubierto de cadenitas de oro (&lt;<em>\u00bfPor qu\u00e9 tantas cadenas, Dizzi? <\/em>-le hab\u00eda dicho Bulwer-. <em>\u00bfSe est\u00e1 usted ensayando en el papel de alcalde presidente (lord maire) o qu\u00e9?<\/em>&gt;), y una gran corbata negra que subrayaba la palidez de su cara. Estaba muy conmovido, era un momento grave, y mucho lo que se jugaba. Precisaba hacer ver a los liberales lo que hab\u00edan perdido con perderlo a \u00e9l; a los conversadores, que clase de \u00a0futuro estaba entre ellos, y a O\u00b4Connel, que hab\u00eda llegado ya el d\u00eda de la expiaci\u00f3n. Ten\u00eda motivos para estar confiado: su discurso; fuertemente preparado, conten\u00eda ciertas frases de seguro efecto, y era tradici\u00f3n en el Parlamento acoger los discursos de los principiantes con toda benevolencia.&lt;<em>Es el mejor discurso de principiante, despu\u00e9s del de Pitt<\/em>&gt;, se dec\u00eda de ordinario al orador. Por ejemplo, el que cinco a\u00f1os antes hab\u00eda pronunciado este joven Gladstone, ahora sentado en los bancos de la C\u00e1mara, en medio de la general simpat\u00eda de sus oyentes: &lt;<em>He hablado por primera vez durante cincuenta minutos &#8211;<\/em>hab\u00eda escrito en su diario<em>-. La C\u00e1mara me ha escuchado muy amablemente, y mis amigos se han quedado muy satisfechos. He tomado en seguida el t\u00e9 en el Carlton<\/em>&gt;. Pero Gladstone sal\u00eda de Eton y de Oxford, ten\u00eda un bello rostro ingl\u00e9s, facciones energ\u00e9ticas, trajes oscuros y modales graves.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La voz, un tanto forzada, de Disraeli extra\u00f1\u00f3 y desagrad\u00f3. Trataba de probar que los irlandeses, y en particular O\u00b4Connel, habianse siempre aprovechando de suscripciones semejantes a las actuales. &lt;<em>Esta majestuosa mendicidad&#8230;<\/em>&gt;, hubo de decir.\u00a0La C\u00e1mara ten\u00eda horror a las grandes frases, y se ri\u00f3 un poco. &lt;<em>No quiero <\/em>&#8211; continu\u00f3 el orador- <em>afectar que soy insensible a la dificultad de mi posici\u00f3n. (<\/em>Nuevas risas<em>.) Estoy seguro de la indulgencia de los honorables gentlemen. (Risas y voces de &lt; \u00a1al asunto!&gt;) Les aseguro que si no quieren o\u00edrme, me sentar\u00e9 de nuevo sin una queja.<\/em>&gt; (aplausos y risas.) Tras un minuto de calma relativa, una asociaci\u00f3n de palabras un poco asombrosa hizo descargar la tormenta. Del grupo irland\u00e9s partieron los silbidos, el pateo y las imitaciones de los animales. Disraeli conserv\u00f3 su calma. &lt;<em>Desear\u00eda que la C\u00e1mara se decidiera a concederme cinco minutos m\u00e1s. (<\/em>Risa general<em>.) Soy ahora, se\u00f1or, no formalmente, sino en cierto modo virtualmente, el representante de un gran n\u00famero de miembros del Parlamento. (<\/em>Carcajadas enormes.<em>) \u00bfPor qu\u00e9 os sonre\u00eds? (Risas.) \u00bfPor qu\u00e9 me envidi\u00e1is? (<\/em>Risa escandalosa y general.<em>)<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de ese momento, el barullo se hizo tan grande, que no se oyeron m\u00e1s que algunas frases sueltas: <em>&lt;Se\u00f1or, en el momento en que las campanas de nuestra catedral anunciaban la muerte del monarca&#8230; (&lt;\u00a1Oh! \u00a1Oh!,&gt; y risas numerosas.) Leemos, pues, se\u00f1or&#8230; (Gru\u00f1idos y gritos de &lt; \u00a1Oh!&gt;).\u00a0Si los honorables miembros creen justo el interrumpirme as\u00ed, me someto. (Destornillamiento de risa.) Todo cuanto puedo deciros que yo no me portar\u00eda as\u00ed con nadie. (M\u00e1s risas.) Pero quiero a toda costa pedir que&#8230; (<\/em>Risas<em>.) No hay cosa m\u00e1s f\u00e1cil que re\u00edrse&#8230; (Risa loca.) Cuando nos acordamos de la \u00e9gloga amorosa. (Nuevas risas) del antiguo y del nuevo amor que tuvo asiento entre el noble lord, el Tityre del banco de los ministros y&#8230;(<\/em>risas continuas<em>.) Al recordar que entre Irlanda emancipada e Inglaterra en la esclavitud, el noble lord, tranquilamente instalado en el pedestal de su poder, puede tener en una mano las llaves de San Pedro y agitar en la otra&#8230;<\/em>&gt; En este punto el honorable miembro fue interrumpido por tan escandalosas e incesantes carcajadas, que lo fue imposible saber c\u00f3mo habr\u00eda de acabar su frase interrumpida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al acabarse estas risas, reanud\u00f3: &lt;<em>Aqu\u00ed vemos, se\u00f1or speaker, los prejuicios filos\u00f3ficos de los hombres<\/em> (Risas y aplausos.) <em>Respeto los aplausos, aunque vengan de mis adversarios.<\/em> (Nuevas risas.) <em>Yo creo, se\u00f1or&#8230;<\/em> (Gritos numerosos: &lt;!<em>al grano!<\/em>&gt;) <em>No me sorprende en modo alguno la recepci\u00f3n que se me ha hecho, se\u00f1or&#8230;<\/em>(Risas.) <em>Yo he empezado muchas veces la misma cosa<\/em> (Mas risas), <em>y casi siempre he acabado por triunfar<\/em> (&lt;\u00a1<em>Al grano!<\/em>&gt;), <em>a pesar de que mucha gente me ha predicho que hab\u00eda de fracasar, como ellos hab\u00edan fracasado antes que yo<\/em>.&gt; (&lt;<em>!Al grano!<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En aquel momento, con voz formidable, mirando a sus interruptores con indignaci\u00f3n, alzando las manos y abriendo una boca enorme, grit\u00f3 con voz casi aterradora y que domin\u00f3 de pronto el tumulto: &lt;<em>Y ahora voy a sentarme; \u00a1pero d\u00eda llegar\u00e1 en que ustedes me escuchen<\/em>!&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y call\u00f3. Sus adversarios siguieron riendo; sus amigos lo miraban entristecidos y sorprendidos. A lo largo de su suplicio, un hombre lo hab\u00eda sostenido con total firmeza; era el muy honorable bar\u00f3n sin Robert Peel. Sin Robert no ten\u00eda por costumbre aprobar ruidosamente a los oradores de su partido; los escuchaba con silencio casi hostil. Pero en este caso se hab\u00eda vuelto varias veces hacia el joven orador para decirle en voz alta: <em>Hear! Hear! <\/em>Y cuando miraba hacia la sala, no pod\u00eda dejar de sonre\u00edr ligeramente.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_301558\" aria-describedby=\"caption-attachment-301558\" style=\"width: 410px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-301558\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Robert_Peel_Portrait-220x300.jpg\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"560\" data-id=\"301558\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Robert_Peel_Portrait-220x300.jpg 220w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Robert_Peel_Portrait-749x1024.jpg 749w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Robert_Peel_Portrait-768x1049.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/Robert_Peel_Portrait.jpg 808w\" sizes=\"auto, (max-width: 410px) 100vw, 410px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-301558\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Robert Peel<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lord Stanley se hab\u00eda levantado y, despreciativo, sin decir palabra ante la incre\u00edble acogida hecha a uno de sus colegas, hab\u00eda vuelto a la discusi\u00f3n del asunto con toda seriedad. Se le escuchaba con respeto. Disraeli, silencioso y sombr\u00edo, apoyaba su cabeza entre sus manos. Una vez m\u00e1s se hallaba ante el fracaso, ante el infierno. Jam\u00e1s, desde que segu\u00eda los debates de la C\u00e1mara, hab\u00eda presenciado escena tan deshonrosa. \u00bfEmpezaba de nuevo para \u00e9l en el Parlamento la vida soportada en el colegio de Cogan? \u00bfLe ser\u00eda necesario luchar tambi\u00e9n aqu\u00ed y odiar, cuando tanto hubiera deseado amar y ser amado? \u00bfPor qu\u00e9 todo era para \u00e9l m\u00e1s dif\u00edcil que para los dem\u00e1s? \u00bfPero por qu\u00e9 tambi\u00e9n desde su primer discurso hab\u00eda desafiado a O\u00b4Connel y a su banda? Ahora s\u00ed que le ser\u00eda dif\u00edcil ir contra la corriente. \u00bfAcaso le ser\u00eda posible hacerlo? Hab\u00eda incluso perdido su cr\u00e9dito ante aquella asamblea. Pensaba con amargura en las ilusiones que se hab\u00eda hecho con respecto a su comienzo. Hab\u00edase imaginado una C\u00e1mara conquistada por sus frases, encantada de sus im\u00e1genes, cautivada por sus sarcasmos; prolongados aplausos, \u00e9xito inmediato y profundo&#8230; Y aquellas risas insultantes&#8230; La derrota&#8230; \u00a1Ay! !Refugiarse bajo las arboledas de Bradenham!&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un voto lo oblig\u00f3 a levantarse. No hab\u00eda o\u00eddo los debates. El excelente lord Chandos fue hacia \u00e9l y lo felicit\u00f3. Respondi\u00f3 que no hab\u00eda motivo para ello, y murmur\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Es un fracaso&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-De ning\u00fan modo- dijo Chandos-; est\u00e1 usted muy equivocado. Acabo de ver a Peel y le he preguntado: &lt;<em>Ahora, d\u00edgame exactamente lo que piensa usted de Disraeli.<\/em>&gt; Y me respondi\u00f3 :&lt;<em>Algunos de entre mis amigos est\u00e1n un poco perplejos y hablan de fracaso. Yo digo precisamente lo contrario. Ha hecho lo \u00fanico que pod\u00eda en tales circunstancias. Yo opino que lo es todo menos un fracaso; es preciso que se abra camino.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los pasillos lo detuvo el discal de la Corona, liberal, y le dijo muy cordialmente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfPodr\u00e1 usted decirme ahora, se\u00f1or Disraeli, c\u00f3mo terminaba la frase de su discurso? Tenemos inter\u00e9s por saberlo: &lt;En una mano, las llaves de San Pedro&#8230;&gt; \u00bfY en la otra?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211; En la otra, el gorro de la libertad, sir John.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El otro sonri\u00f3 respondiendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Una figura muy exacta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Si- replic\u00f3 Disraeli con un poco de amargura-; pero sus amigos no me permiten exponer figuras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Yo le aseguro -dijo el fiscal de la Corona- que ten\u00edamos mucho inter\u00e9s por o\u00edrlo. Fue un grupito no sometido a nuestra vigilancia el que alborot\u00f3; pero no tiene usted nada que temer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De modo que en los dem\u00e1s no se hab\u00eda producido tan viva como en \u00e9l la impresi\u00f3n de ca\u00edda sin remedio. Como muchos nerviosos, Disraeli recuperaba la confianza con igual facilidad que la perd\u00eda. La desesperanza comenzaba a esfumarse. Al escribirle al d\u00eda siguiente a Sara, limit\u00f3 la extensi\u00f3n del desastre: &lt;<em>Como pretendo darte una idea exacta de lo ocurrido, comenzar\u00e9 por decirte que mi primer discurso ha sido un fracaso, en el sentido de que no consegu\u00ed decir lo que me propuse; pero el fracaso no ha sido causado por mi ca\u00edda o mi impotencia, sino sencillamente por la fuerza f\u00edsica de mis adversarios. No puedo describirte hasta qu\u00e9 punto se han mostrado agrios, facciosos, injustos. He combatido con un valor indomable y un humorismo inmutable, dando buenos golpes a diestro y siniestro cuando se produc\u00eda alg\u00fan silencio, y terminando cuando juzgu\u00e9 llegado el momento oportuno.<\/em><strong><em>..<\/em><\/strong>&gt; Y firmaba: &lt;<em>Tu D. muy decidido<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-301662 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/camara-comunes.jpg\" alt=\"\" width=\"679\" height=\"512\" data-id=\"301662\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/camara-comunes.jpg 679w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/camara-comunes-300x226.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/camara-comunes-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/camara-comunes-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 679px) 100vw, 679px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquel mismo d\u00eda, al entrar en el Atheneum, Bulwer vio al anciano Sheil, diputado irland\u00e9s, y al teniente O\u00b4Connell, rodeados por un grupo de j\u00f3venes radicales, que se regocijaban por el incidente ocurrido a Disraeli. Bulwer se aproxim\u00f3, guardando silencio. De pronto, Sheil arroj\u00f3 su peri\u00f3dico y dijo con voz punzante:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<strong><em>Gentleman, he o\u00eddo todo lo que acaban de decir, y adem\u00e1s he escuchado el discurso de Disraeli, y solo he de a\u00f1adir esto: Si alguna vez\u00a0 el soplo de la elocuencia ha anidado en un cerebro, es en el de ese hombre precisamente. Nada podr\u00e1 impedirle que llegue a ser uno de los primeros oradores de la C\u00e1mara de los Comunes. Como lo o\u00eds. Creo tener motivos para conocer esa C\u00e1mara, y voy a a\u00f1adir, adem\u00e1s, que sin aquellas interrupciones hubiera podido fracasar el se\u00f1or Disraeli; pero el incidente de ayer no es un fracaso, sino un aplastamiento. Mi comienzo fue un fracaso porque se me escuch\u00f3; pero fui tratado con desd\u00e9n;\u00a0 \u00e9l ha sido abucheado con maldad&#8230; El comienzo ha de ser incoloro. La C\u00e1mara no le permite a ning\u00fan hombre ser espiritual y orador antes que ella misma le haya descubierto tales cualidades.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Caus\u00f3 extra\u00f1eza aquel discurso pronunciado por un adversario. Los diputados se dispersaron un poco confusos. Bulwer, aproxim\u00e1ndose, le dijo a Sheil:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Disraeli cena conmigo esta noche; \u00bfle agradar\u00eda verse con \u00e9l?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-A pesar de mi gota -le respondi\u00f3 Sheil-, ardo en deseos de conocerlo y de decirle cuanto pienso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sheil\u00a0 se mostr\u00f3 encantador durante la cena; se apart\u00f3 un poco con Disraeli y le explic\u00f3 que aquella ruidosa recepci\u00f3n hab\u00eda sido muy ventajosa para \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Porque- a\u00f1adi\u00f3- \u00bfCu\u00e1l hubiese sido el resultado si le hubieran prestado atenci\u00f3n? Aun pronunciando el mejor discurso de su vida, se le hubiera acogido fr\u00edamente y usted mismo se hubiera desesperado. Por el contrario, ha demostrado usted a la C\u00e1mara que posee una hermosa voz, una perfecta facilidad de palabra, valor, car\u00e1cter y vivacidad. Ahora, durante una sesi\u00f3n, es preciso que se desembarace de su ingenio. Hable con frecuencia para que no parezca que est\u00e1 usted asustado; pero hable sucintamente. Conserve su calma y procure ser fastidioso; razone usted mal, porque si lo hace con precisi\u00f3n, pensar\u00e1n que pretende mostrarse espiritual. Sorpr\u00e9ndalos hablando de detalles, cite fechas, n\u00fameros. Al cabo de alg\u00fan tiempo, toda la C\u00e1mara a\u00f1orar\u00e1 la elocuencia que, en el fondo, ninguno le regatea a usted. Entonces lo animaran a usar de ella. Tendr\u00e1 la atenci\u00f3n de toda esa C\u00e1mara y se convertir\u00e1 en su favorito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquel inteligente consejo, que demuestra un perfecto conocimiento de los ingleses, ilumin\u00f3 el porvenir de Disraeli. Nadie estaba tan capacitado como \u00e9l para comprender tal consejo y para seguirlo. Le agradaba moldearse a s\u00ed mismo, como una obra de arte. Siempre estaba dispuesto a retocar la figura. Hab\u00eda cometido una vez m\u00e1s el error que tanto le reprochara su padre: el andar demasiado de prisa, el pretender hacerse c\u00e9lebre de un solo golpe. Mas ya sabr\u00eda avanzar lentamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una semana despu\u00e9s se levant\u00f3 durante una discusi\u00f3n sobre los derechos de autor. Casi todo el mundo se hallaba dispuesto a acogerlo favorablemente. Tories y liberales pensaban que aquel hombre hab\u00eda sido tratado muy injustamente. Eso les desagradaba. Cazadores todos ellos, les complac\u00eda que el hombre, al igual que los animales, tuviera tambi\u00e9n su tanto por ciento de probabilidades. De aquella brutal sesi\u00f3n les qued\u00f3 un recuerdo vergonzoso. Se encontraban dispuestos a sostener a aquel extra\u00f1o muchacho si osaba emprender otra tentativa. Se soportar\u00edan im\u00e1genes; pero, con gran sorpresa del auditorio, no dijo sino trivialidades sobre un asunto que conoc\u00eda muy bien, y se sent\u00f3 entre la aprobaci\u00f3n general. El autor del proyecto declar\u00f3 que tendr\u00eda muy en cuenta las excelentes observaciones del honorable miembro por Maidstone, uno de los m\u00e1s notables ornatos de la literatura moderna. Sir Robert Peel aprob\u00f3 vehemente: Hear! Hear!&#8230;, y muchos miembros felicitaron a Disraeli. Un viejo coronel tory fue hacia \u00e9l y le dijo, tras de un amable gru\u00f1ido:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Vamos!&#8230;Ya est\u00e1 usted de nuevo sobre el potro; ahora ya puede usted galopar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Le escribi\u00f3 a Sara: &lt;<em>La pr\u00f3xima vez tomar\u00e9 asiento entre salvas de aplausos<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lejos de perjudicarle aquel comienzo, lo rode\u00f3 del prestigio de la v\u00edctima. En tres semanas adquiri\u00f3 en aquella asamblea tan herm\u00e9tica una especial popularidad. Era valeroso y hablaba bien; parec\u00eda conocer a fondo los temas que abordaba&#8230;<em>&lt;\u00bfPor qu\u00e9?&gt;<\/em>, pensaban los <em>gentlemen<\/em> ingleses.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_301595\" aria-describedby=\"caption-attachment-301595\" style=\"width: 610px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-301595\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/The_1834_destruction_of_both_Houses_of_Parliament_by_fire-300x188.jpg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"382\" data-id=\"301595\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/The_1834_destruction_of_both_Houses_of_Parliament_by_fire-300x188.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/The_1834_destruction_of_both_Houses_of_Parliament_by_fire.jpg 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-301595\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">El Incendio del Parlamento del Reino Unido se produjo el 16 de octubre de 1834 en Londres, el Palacio de Westminster, el palacio real medieval utilizado como sede del parlamento brit\u00e1nico, fue destruido en gran parte por este incendio, causado por la quema de peque\u00f1os palos de madera que hab\u00edan sido utilizados como parte de los procedimientos contables del \u00e9chiquier hasta 1826. Los palos se desecharon sin cuidado en los dos hornos de la C\u00e1mara de los Lores, lo que provoc\u00f3 un incendio de chimenea en las dos chimeneas que corr\u00edan debajo del piso de la c\u00e1mara de los Lores y ascend\u00edan a trav\u00e9s de las paredes. El incendio resultante se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente por todo el complejo y se convirti\u00f3 en la mayor conflagraci\u00f3n en Londres entre el Gran Incendio de 1666 y los blitz de la Segunda Guerra Mundial; el evento atrajo a grandes multitudes que incluyeron varios artistas que proporcionaron registros pict\u00f3ricos del evento. El incendio dur\u00f3 la mayor parte de la noche y destruy\u00f3 gran parte del palacio, incluida la convertida Capilla de San Esteban, el lugar de reuni\u00f3n de la C\u00e1mara de los Comunes, la C\u00e1mara de los Lores, la C\u00e1mara Pintada y las residencias oficiales del presidente y el secretario de la C\u00e1mara de los Comunes.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>II<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>DESPOSORIOS<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-301569\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/disraeli-8-214x300.jpg\" alt=\"\" width=\"302\" height=\"424\" data-id=\"301569\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/disraeli-8-214x300.jpg 214w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/disraeli-8.jpg 277w\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" \/>Al llegar enero, el \u00e9xito de Disraeli se afianz\u00f3 en la C\u00e1mara.<\/strong> Hab\u00eda transcurrido el periodo de espera, de molesta gravedad, prescrita por Sheil. Tal como \u00e9ste lo predijo, deseaban entonces que se mostrase brillante. Su hermano Jem, que acudi\u00f3 a presenciar una sesi\u00f3n, pudo contar a su regreso a Bradenham c\u00f3mo al levantarse Ben todos los diputados se precipitaron en tropel, y c\u00f3mo se produjo un silencio prodigioso para o\u00edrlo. El anciano Isaac escuch\u00f3 enternecido aquel relato. Sara murmur\u00f3: <em>&lt;! Dios te bendiga, querido!&gt;<\/em> No ignor\u00f3 nunca ella que su hermano era un gran hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La pol\u00edtica oblig\u00f3 a Disraeli a dedicar menos atenci\u00f3n a la sociedad. Adem\u00e1s, la vida hab\u00eda evolucionado para muchos amigos suyos. El fr\u00e1gil y brillante matrimonio Bulwer se hab\u00eda disuelto. Este llev\u00f3 a su mujer a Italia para intentar un \u00faltimo esfuerzo; pero en N\u00e1poles lo asalt\u00f3 la idea de una novela y comenz\u00f3 a escribir <em>Los \u00faltimos d\u00edas de Pompeya<\/em>, abandonando a Rosina (lo mismo que en Londres). La pobre <em>Poodle,<\/em> perdida en aquel pa\u00eds extra\u00f1o, separada hasta de sus perros favoritos, se dej\u00f3 enamorar por un pr\u00edncipe italiano. Bulwer despert\u00f3 de su sue\u00f1o para irritarse ante la realidad, y tras unos episodios por dem\u00e1s penosos, hubieron de separarse. Rosina Bulwer, pobre y agriada, dej\u00f3 de frecuentar a los amigos de su marido, y s\u00f3lo los ve\u00eda para darles alguna queja de \u00e9l. Bulwer sent\u00eda remordimientos y no era feliz. Disraeli hall\u00f3 en todo aquello motivos evidentes para justificar su temor a los casamientos por amor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La linda Carolina Norton tambi\u00e9n hab\u00eda perdido su alegr\u00eda. Su odioso marido, tras aprovecharse de la amistad de su mujer y lord Melbourne, intent\u00f3 procesarlos por adulterio. Pudo ella demostrar que cien veces la condujo \u00e9l mismo hasta las puertas del ministerio. Los jurados terminan por absolverla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no\u00a0 por eso dej\u00f3 Norton de abandonar a su mujer, llev\u00e1ndose a sus hijos, que la ley inglesa le entregaba sin permitirle a la madre reclamarlos. Esta suplic\u00f3 a sus amigos Bulwer y Disraeli que hicieran modificar aquella ley. En el pisito de Storey Gate, el florido balc\u00f3n y los cortinajes de gasa no escucharon ya m\u00e1s que quejas y ruegos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Disraeli todav\u00eda pasaba algunas veces las veladas en casa de ladi Blessington, cuando no hab\u00eda sesi\u00f3n en la C\u00e1mara; mas tambi\u00e9n all\u00ed se hab\u00eda oscurecido el horizonte. Hab\u00eda vivido D\u00b4Orsay con tal boato y con tal tren de existencia, que empezaba a escasearle el dinero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos los acreedores se agolpaban ante las puertas. La \u00fanica casa donde se respiraba un ambiente tranquilo y acogedor era la de los Wyndham Lewis. Esta se\u00f1ora no ten\u00eda la gracia de las hermanas Sheridan, ni su talento; pero quiz\u00e1 fuera m\u00e1s necesario que la gracia y el talento un poco de cari\u00f1o para un joven miembro del Parlamento; lo cierto era que aquella amistad fue preciosa para Disraeli.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-301531\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/disraeli-discurso-parte-7-3-276x300.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"553\" data-id=\"301531\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/disraeli-discurso-parte-7-3-276x300.jpg 276w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/disraeli-discurso-parte-7-3.jpg 435w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una ma\u00f1ana, seis meses aproximadamente despu\u00e9s de su ingreso en el Parlamento, se enter\u00f3 de la muerte de su colega y corri\u00f3 a ver a la viuda, que encontr\u00f3 muy abatida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 100%; border-color: #000000; background-color: #fafffc;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">DISRAELI\u00a0 A LA VIUDA DE WYNDHAM LEWIS<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">Es natural que despu\u00e9s de la prueba tan dura que acaba usted de sufrir se abandone a sentimientos de soledad y tristeza. Es natural e inevitable; pero no debe usted complacerse en ello; esforz\u00e1ndose por no pensar siempre en el pasado. El porvenir puede estar aun para usted lleno de esperanzas y de promesas de felicidad&#8230; Por mi parte, le puedo decir que la desgracia que la aflige y las cualidades tan notables e inesperadas, se lo confieso, con que lo ha soportado, su firmeza y la dulzura de su car\u00e1cter, me han convertido en su m\u00e1s fiel amigo, y en la medida de mis fuerzas, si mis consejos, mi apoyo o mi presencia pueden contribuir a consolarla, cuente conmigo.<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, sigui\u00f3 acudiendo asiduamente a aquella casa. Rosina Bulwer, amiga de la viuda, observaba con inquieto desprecio las visitas del compa\u00f1ero de su ex marido. Mary-Ann le hab\u00eda confesado que Disraeli sent\u00eda por ella m\u00e1s que amistad. Rosina hab\u00eda aprendido a desconfiar de los hombres de letras, y le aconsejaba una gran prudencia.\u00a0 Para conmemorar la coronaci\u00f3n de la reina, cada diputado recibi\u00f3 una medalla de oro. La suya la ofreci\u00f3 Disraeli a la se\u00f1ora de Wyndham, y no a Sara, como era de esperar. Por entonces fueron inflam\u00e1ndose las formulas finales de las cartas.\u00a0De &lt;<em>Queda suyo afect\u00edsm<\/em>o&gt; pasaron al &lt;<em>Adi\u00f3s. Soy feliz si usted lo es tambi\u00e9n<\/em>.&gt;Y, s\u00edntoma importante, comenz\u00f3 a repartir entre ella y Sara sus relatos sobre sus \u00e9xitos, dejando al desnudo su orgullo. Ante ella tambi\u00e9n se despojaba de su careta. Abandon\u00f3 la corza. &lt;<em>Todos los peri\u00f3dicos de Londres, whigs y tories, se han ocupado de mi \u00faltimo discurso, dirigi\u00e9ndome los m\u00e1s calurosos elogios&#8230;<\/em>&gt; &lt; <em>Lord Chandos piensa ofrecerle n gran banquete al duque de Wellington. Todos los invitados son, por lo menos, ministros. Le sorprender\u00e1 seguramente el verme invitado con ellos; pero lord Chandos es un buen amigo y comparte mis triunfos en el Parlamento&#8230;<\/em>&gt; &lt;<em>Los de Londonderry van a dar un banquete a 150 personas, la elite de Londres. Fanny (<sub>1<\/sub>) me ha sido fiel y me ha invitado; por consiguiente, figurar\u00e9 en el Morning Post&#8230; Considero que he recibido de su parte una gran prueba de gentileza, pero es verdaderamente inesperado.<\/em>&gt; La descripci\u00f3n de las habitaciones llenas de naranjas, de las mesas cubiertas de magnificas cristaler\u00edas, el salm\u00f3n ahumado, el caviar y el foie-gras, fueron enviados al mismo tiempo a Sara y a la se\u00f1ora de Wyndham Lewis. Ya comenzaba a ser de la familia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(<sub>1<\/sub>)Frances-Anne, lady Londonderry.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPens\u00f3 \u00e9l acaso en el matrimonio? No hab\u00eda olvidado el consejo del conde D\u00b4Orsay: &lt; <em>Si encuentra usted una viuda.<\/em>..&gt; Pero no afrontaba esa idea sin objeciones. Ten\u00eda treinta y tres a\u00f1os, y ella cuarenta y cinco; una situaci\u00f3n mundana que no pod\u00eda compararse a la de \u00e9l. Las se\u00f1oras que se disputaba a Disraeli no eran entusiastas de Mary-Ann. \u00bfFortuna? Wyndham Lewis le dej\u00f3 a su mujer el usufructo de la casa de Grosvenor\u00b4s Gate y cuatro mil libras de renta. Era lo suficiente para vivir y recibir decentemente, pero no era una fortuna. No exist\u00eda ning\u00fan capital disponible con que poder pagar las deudas de Disraeli. No era, adem\u00e1s, una fortuna transmisible, y como ella ten\u00eda m\u00e1s edad, era muy probable que \u00e9l se viera, en medio de la vida, obligado a renunciar a su casa y a aquella existencia. Por otra parte, Mary-Ann no era un esp\u00edritu cultivado. Se la juzgaba bastante rid\u00edcula. Se dec\u00eda que nunca pudo saber quien existi\u00f3 antes, si los griegos o los romanos. Despu\u00e9s de una conversaci\u00f3n sobre Swift, pidi\u00f3 unas se\u00f1as para invitarlo a comer. Las dem\u00e1s mujeres la encontraban necia y fr\u00edvola. Hablaba mucho, con temible exuberancia, y su\u00a0 franqueza llegaba hasta la falta de tacto. Ten\u00eda un gusto detestable, ya fuese aplicado a muebles o a vestidos. Un joven escritor y futuro ministro pod\u00eda encontrar una mujer m\u00e1s brillante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero Disraeli no pensaba as\u00ed. En contra de la opini\u00f3n de todos, \u00e9l no la encontraba necia. Era, en efecto, ignorante; pero \u00bfQu\u00e9 importaba eso? La vio trabajar durante varias elecciones, y sab\u00eda que lleg\u00f3 a comprender a los hombres. Su juicio era sano, y pul\u00eda y remataba completamente todas sus obras. Ser\u00eda una compa\u00f1era \u00fatil. Sus frases fr\u00edvolas divert\u00edan a Disraeli, lo reposaban. Hab\u00eda tenido ya demasiadas amigas brillantes, no deseaba encontrarse obligado a sostener en su propia casa un continuo asalto de agudezas. Y, sobre todo, le agradaba la admiraci\u00f3n de Mary-Ann; comprend\u00eda que aquella mujer no viv\u00eda m\u00e1s que para \u00e9l. En sus momentos de desanimo, que eran harto frecuentes, necesitaba ser consolado. Sus dif\u00edciles comienzos lo torturaron mucho m\u00e1s de lo que dej\u00f3 adivinar su exterior frio. Encontrar otra Sara, una Sara que fuese al mismo tiempo hermana y esposa, fue el sue\u00f1o de toda su vida. Algunos hombres sienten la necesidad de conservar su independencia para rom\u00e1nticas aventuras. Disraeli prob\u00f3 el amor pasi\u00f3n, y en seguida lo encontr\u00f3 en desacuerdo con la ambici\u00f3n. El refugio de una eterna ternura era para \u00e9l m\u00e1s tentador.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-301623 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/siglo-xix-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"301623\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Siempre fue muy impulsivo. En cuanto estuvo persuadido de que Mary-Ann era la mujer que le conven\u00eda, se lo dijo sin ambages. Su declaraci\u00f3n fue bien acogida. Estimaba ella en sumo grado su talento y tenia gran confianza en su porvenir; pero comedida y tranquila, quiso concederse tiempo para reflexionar y le pidi\u00f3 un a\u00f1o para estudiar su car\u00e1cter.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Parlamento estaba de vacaciones. Bradenham, apacible y tranquilo; Disraeli, enamorado&#8230; Comenz\u00f3 a escribir una tragedia. D\u00eda por d\u00eda, fue comunic\u00e1ndole a Mary-Ann el curso de su obra y de su amor:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Progreso de un modo r\u00e1pido y brillante. No ignora usted que me ocurre con poca frecuencia el estar satisfecho de m\u00ed y que no tengo costumbre de hablar con complacencia de mis escritos. Puede creerme, pues, si le digo que lo que estoy haciendo sobrepasar\u00e1 mucho de todo lo que espera usted de mi&#8230; Ya van quedando muy pocas flores aqu\u00ed; sin embargo, le envi\u00f3 algunas&#8230;<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Gozo de perfecta salud y de muy buen humor. Mi trabajo marcha bien; estoy satisfecho de lo que hago. Miro mi creaci\u00f3n y veo que es buena. Con salud, el esp\u00edritu despejado y animado por nuestro amor, comprendo que puedo conquistar el mundo.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Seis d\u00edas despu\u00e9s a\u00f1ad\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>No puedo llegar a unir la idea del amor con la de la desesperaci\u00f3n. No concibo el amor sino gozando perpetuamente de la presencia de la encantadora mujer a quien me he entregado, compartiendo con ella todos mis pensamientos y todas mis preocupaciones&#8230;lo que deseo es estar con usted, vivir con usted, no separarme jam\u00e1s de su lado&#8230;; poco me importa el lugar: en el cielo, o en la tierra&#8230;, acaso debajo de las aguas<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mas pronto van siendo m\u00e1s espaciadas y m\u00e1s fr\u00edas las respuestas a las cartas de Disraeli. Un extra\u00f1o y prolongado silencio lo intranquiliza sobre los sentimientos de Mary-Ann&#8230; \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda ocurrir? Le pidi\u00f3 un a\u00f1o para estudiar su car\u00e1cter; acaso el juicio definitivo hab\u00eda sido desfavorable. Solicit\u00f3 una entrevista, la consigui\u00f3 y se entabl\u00f3 entre ellos una conversaci\u00f3n asaz penosa. La viuda de Wynsham Lewis estaba rodeada de amigos, que desaprobaban aquel casamiento. Todos sab\u00edan que Disraeli estaba cargado de deudas. \u00bfQui\u00e9n pod\u00eda creer en su amor por una mujer doce a\u00f1os mayor que \u00e9l? Sin duda la cortej\u00f3 para apaciguar a sus acreedores con la noticia de aquella boda. Rosina Bulwer hablaba a menudo del gran amor de Dizzi por las cuatro mil libras de renta de Mary-Ann. Eran los \u00faltimos toques para completar al retrato de aquel hermoso aventurero sin escr\u00fapulo. Hab\u00eda halagado a todos los partidos para conseguir entrar en el Parlamento, y terminaba por contraer matrimonio con una vieja para tener una casa y disfrutar de sus rentas. Aquellos rumores llegaron hasta los o\u00eddos de Mary-Ann, consiguiendo inquietarla. Era mujer ordenada y que llevaba sus cuentas al d\u00eda. Amaba, pero no consentir\u00eda ser burlada, y lo expuso bastante brutalmente. Al salir de su casa, le escribi\u00f3 Disraeli:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>&#8230;En lo que concierne a los intereses materiales, ese matrimonio no pod\u00eda serme de ninguna utilidad, se lo juro. Poseo todo lo que el mundo puede ofrecer. No es la aparente posesi\u00f3n de una renta lo que aumenta el brillo de la posici\u00f3n de un hombre. Quiero vivir como hasta ahora con honor, hasta que la inevitable marcha de los acontecimientos me conceda la independencia, que es lo \u00fanico que ambiciono. Hablo de estos detalles tan desagradables, porque usted me ha tachado de interesado. Mi condescendencia no llegar\u00eda nunca hasta convertirme en favorito de una princesa, y todo el oro de Ofir ser\u00eda poco para conducirme al altar. Son muy diferentes las cualidades que busco en el dulce ser que compartir\u00e1 mi existencia. Mi naturaleza exige que mi vida sea un perpetuo amor&#8230;<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>&lt;Adi\u00f3s. No afectar\u00e9 anhelar para usted la felicidad, porque no es usted persona capaz de conseguirla. Durante algunos a\u00f1os se agitar\u00e1 en un ambiente superficial; pero llegar\u00e1 el d\u00eda en que suspirar\u00e1 por el consuelo de un coraz\u00f3n amante, viendo con desconsuelo que no le es posible encontrar uno que pueda serle fiel. Esa ser\u00e1 la hora del castigo. Entonces me recordar\u00e1 con remordimiento y desesperaci\u00f3n. Entonces evocar\u00e1 el apasionado coraz\u00f3n que perdi\u00f3 y el genio a quien hizo traici\u00f3n.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 100%; border-color: #000000; background-color: #f2faf5;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">LA SE\u00d1ORA DE WYNDHAM LEWIS AI DISRAELI<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\">\u00a1Por Dios, le suplico que venga! Estoy enferma y medio loca. De viva voz contestar\u00e9 a todas sus preguntas. Nunca desear\u00e9 verle abandonar mi casa, jam\u00e1s pretend\u00eda hablar de intereses&#8230; No hace aun un a\u00f1o que qued\u00e9 viuda, y con frecuencia noto la aparente incorrecci\u00f3n de mi actitud. No dude usted de mi amistad.<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El 28 de agosto de 1839 contrajeron matrimonio en la iglesia de San Jorge. En su libro de cuentas apunt\u00f3 Mary \u2013Ann: &lt;<em>Guantes, 2\/6. En caja, 300 libras. Casada el 28 de agosto de 1839. El querido Dizzi se convierte en mi esposo.<\/em>&gt;<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&lt;<em>Ya s\u00e9 -le escribi\u00f3 \u00e9l unos d\u00edas antes de la ceremonia- que jam\u00e1s se ofrecieron a dos seres humanos mayores probabilidades de felicidad completa y permanente. Pienso en el d\u00eda de nuestra uni\u00f3n como en la \u00e9poca de mi vida que sellar\u00e1 mi carrera. Nada de lo que pueda ya ocurrir, estoy seguro de ello, podr\u00e1 trastornar mi alma, porque tendr\u00e9 el refugio de su coraz\u00f3n para las penas y las desilusiones, y para guiarme por las sendas de la prosperidad y el triunfo contar\u00e9 con su buen sentido, tan justo y r\u00e1pido.<\/em>&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto reflejaba, en efecto, exactamente lo que \u00e9l esperaba del matrimonio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-301620\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/George_William_Joy_-_The_Bayswater_Omnibus.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"351\" data-id=\"301620\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Aquel mismo a\u00f1o se celebraron, igualmente, las bodas de otro miembro del Parlamento, m\u00e1s joven aun y no menos brillante, aquel William Gladstone con quien cen\u00f3 Disraeli en casa de Lyndhurst el d\u00eda en que fue servido un cisne trufado. Fue un casamiento distinto por completo, del cual es interesante anotar brevemente las circunstancias.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gladstone encontr\u00f3 a su novia durante un viaje por Italia. Era hija de lady Glinne y viajaba con su madre, su hermana y sus damas, en una berlina. En Florencia las salud\u00f3 un muchacho de facciones regulares y bien trazadas, y hubo de preguntar Catalina Glynne:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n es?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfNo lo conoce usted? Es el joven Gladstone, el hombre que, seg\u00fan la opini\u00f3n p\u00fablica, ha de ser un d\u00eda primer ministro de Inglaterra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El joven pol\u00edtico intim\u00f3 en seguida con la bella y piadosa muchacha. Sostuvo con ella una conversaci\u00f3n en Santa Mar\u00eda Magione. Hablaron de la parsimonia de los ingleses aplicada a la ornamentaci\u00f3n de sus iglesias, si se le compara\u00a0 con el lujo con que viven. Ella le pregunt\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfCree usted que tenemos derecho a vivir de ese modo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El joven apunt\u00f3 en su diario: &lt;<em>La he amado por esa pregunta! Que grato es pensar que su coraz\u00f3n y su voluntad est\u00e1n entre las manos de Dios<\/em>! !<em>Quiera El estar siempre con ella!<\/em>&gt; Le pidi\u00f3 su mano cuando los dos se hallaban en el Coliseo, en una de las incomparables noches romanas de luna. Ella titube\u00f3; pero m\u00e1s tarde la volvi\u00f3 a ver en Inglaterra, y pase\u00e1ndose con ella por un jard\u00edn a las orillas de un riachuelo, le refiri\u00f3 la historia de su alma, sus deseos de ser sacerdote, la oposici\u00f3n de su padre, y de qu\u00e9 modo se consagr\u00f3 a la pol\u00edtica, comprendiendo que un hombre de Estado puede consagrar su poder a la gloria de la Iglesia. Lo escuch\u00f3 emocionada y consinti\u00f3 en ser su mujer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Fundaremos nuestra vida -le dijo \u00e9l- sobre este verso de Dante:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>In la sua voluntate \u00e9 nostra pace<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Contrajeron matrimonio en una aldea decorada de flores por sus respetuosos habitantes, que cubrieron con sus pobres alfombras el camino que los novios hab\u00edan de recorrer. Al atardecer de aquel mismo d\u00eda leyeron juntos la Biblia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Conf\u00edo en que esta pr\u00e1ctica diaria durar\u00e1 tanto tiempo como nuestra vida en com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La se\u00f1ora de Gladstone llev\u00f3 un poco de fantas\u00eda a la vida austera de su esposo. El era met\u00f3dico y puntual. Todo lo clasificaba, y ella todo lo perd\u00eda. Ella sol\u00eda decirle, en broma, que era conveniente para \u00e9l tener una mujer sin orden, porque eso lo hacia un poco m\u00e1s humano. El, por su parte, le ense\u00f1\u00f3 a analizar sus sentimientos, a vigilar su alma y a escribir un diario. Entre otras cosas, se le\u00eda en \u00e9l:&lt;<em>He contratado una cocinera tras una larga conversaci\u00f3n sobre asuntos religiosos, sobre todo entre ella y William.<\/em>&gt; Catalina Gladstone era encantadora.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-301627 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/La-aristocracia-y-la-burgues\u00eda-en-el-siglo-XIX.jpg\" alt=\"\" width=\"555\" height=\"392\" data-id=\"301627\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/La-aristocracia-y-la-burgues\u00eda-en-el-siglo-XIX.jpg 555w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/La-aristocracia-y-la-burgues\u00eda-en-el-siglo-XIX-300x212.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb *** El Le\u00f3n y el Unicornio Pedro Arturo Aguirre &#8211; 9\/06\/2008 &nbsp; Amo leer biograf\u00edas. Es cierto que, en particular (y como lo decubri\u00f3 Jorge Javier Romero), <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/27\/la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-7-2\/\" title=\"LA VIDA DE DISRAELI, por Andr\u00e9 Maurois (Parte 7)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":301523,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-2240128","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2240128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2240128"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2240128\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/301523"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2240128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2240128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2240128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}