{"id":2239396,"date":"2022-01-27T00:05:00","date_gmt":"2022-01-26T23:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2239396"},"modified":"2023-07-17T11:11:29","modified_gmt":"2023-07-17T09:11:29","slug":"la-bolsa-del-estado-y-sus-falanges-de-mercenarios-por-thomas-jefferson-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/01\/27\/la-bolsa-del-estado-y-sus-falanges-de-mercenarios-por-thomas-jefferson-2\/","title":{"rendered":"LA BOLSA DEL ESTADO Y SUS FALANGES DE MERCENARIOS, por Thomas Jefferson"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">LA BOLSA DEL ESTADO Y SUS FALANGES DE MERCENARIOS, por Thomas Jefferson<\/span><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-459352\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jefferson1.jpg\" alt=\"\" width=\"235\" height=\"320\" data-id=\"459352\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jefferson1.jpg 235w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/jefferson1-220x300.jpg 220w\" sizes=\"auto, (max-width: 235px) 100vw, 235px\" \/><\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong><em>\u201cHab\u00eda salido de Francia\u00a0durante su primer a\u00f1o de revoluci\u00f3n, en pleno fervor de los derechos naturales y del celo reformador. Mi concienzuda devoci\u00f3n a dichos derechos no pod\u00eda hacerse m\u00e1s grande, pero su ejercicio diario la hab\u00eda despertado y excitado.\u00a0El presidente Washington me recibi\u00f3 cordialmente, y mis colegas y el c\u00edrculo de ciudadanos principales con aparente benevolencia. Pero no puedo describir el asombro y mortificaci\u00f3n de los que me llenaron las conversaciones de sus mesas. El tema principal era la pol\u00edtica, y el sentimiento m\u00e1s favorecido, con toda evidencia, la preferencia del gobierno mon\u00e1rquico sobre el republicano. Yo no pod\u00eda ser ap\u00f3stata ni hip\u00f3crita, y a menudo me encontraba en la situaci\u00f3n de \u00fanico abogado del lado republicano de la cuesti\u00f3n. El sistema financiero de Hamilton hab\u00eda sido aprobado. Dos eran sus objetivos: primero, como rompecabezas, evitar toda posibilidad de comprensi\u00f3n e investigaci\u00f3n popular; segundo, como m\u00e1quina, un sistema para corromper el legislativo.\u00a0Y con dolor y verg\u00fcenza hay que reconocer que su m\u00e1quina no era ineficaz; que incluso en el mismo nacimiento de nuestro gobierno se encontraban miembros lo bastante s\u00f3rdidos como para subordinar sus intereses y cuidarse m\u00e1s bien del\u00a0bien particular que del p\u00fablico.\u201d<\/em><\/strong><\/span><\/h3>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>LA BOLSA DEL ESTADO Y SUS FALANGES DE MERCENARIOS, por Thomas Jefferson<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>n los primeros tiempos de ejercicio de mi cargo no tom\u00e9 m\u00e1s nota que \u00e9sta de las transacciones en que intervine; mas no tard\u00e9 en comprender la importancia de hacerlo, para ayudar a mi memoria. En consecuencia, hice a menudo memorandos en papeles sueltos, que sacaba del bolsillo para la ocasi\u00f3n y pon\u00eda a un lado para copiarlos en limpio cuando mis ocupaciones me lo permitieran, lo que rara vez ocurri\u00f3. Por consiguiente, hice encuadernar los papelajos arrugados, borrados y mal escritos como estaban, con los dem\u00e1s documentos; el encuadernador lo hizo en mi gabinete, ente mis propios ojos, y no tuvo oportunidad de leer un solo papel.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #339966;\"><strong>GRACIAS A LOS DEFENSORES DE LOS PRINCIPIOS REPUBLICANOS, ESTADOS UNIDOS NO ES HOY UNA MONARQU\u00cdA\u00a0OLIG\u00c1RQUICA Y CENTRALISTA<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>H<\/strong>oy, transcurridos veinticinco a\u00f1os o m\u00e1s desde aquellas fechas, he revisado todo con calma, olvidadas ya las pasiones del momento y ateni\u00e9ndome s\u00f3lo a las razones de las transacciones como determinantes del juicio. Algunas de las informaciones que registr\u00e9 han sido hasta ahora apartadas de las dem\u00e1s, porque he visto que eran incorrectas, o dudosas, o simplemente personales y privadas, que nada tienen que hacer aqu\u00ed. Quiz\u00e1 habr\u00eda pensado que tampoco merec\u00eda la pena conservar las otras si no hubieran contenido un testimonio contrario a la \u00fanica historia de aquel per\u00edodo que pretende haberse compilado en base a documentos aut\u00e9nticos no publicados.<\/span><\/p>\n<figure style=\"width: 420px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Reserva_federal_p.jpg\" rel=\"lightbox[2239396]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Reserva_federal_p.jpg\" alt=\"LA BOLSA DEL ESTADO\" width=\"420\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #339966;\"><strong>RESERVA FEDERAL DE EEUU<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>ero una breve revisi\u00f3n de los hechos demostrar\u00e1 que las contiendas de aquellos tiempos fueron contiendas de principios entre los defensores del gobierno republicano y los del gobierno mon\u00e1rquico, y que, de no haber sido por los esfuerzos de los primeros, nuestro gobierno ser\u00eda, en fecha tan temprana como la actual, algo muy distinto a lo que el feliz resultado de aquellos esfuerzos ha hecho de \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>L<\/strong>a alianza entre los Estados bajo los antiguos art\u00edculos de la Confederaci\u00f3n, cuyo fin era la defensa conjunta frente a la agresi\u00f3n de Gran Breta\u00f1a, demostr\u00f3 ser insuficiente, como en general suelen ser los tratados de alianza, para garantizar el cumplimiento de las estipulaciones mutuas; y una vez cumplidas estas \u00faltimas, el lazo de uni\u00f3n hab\u00eda de desaparecer por s\u00ed mismo, convirti\u00e9ndose todos los Estados en entidades soberanas e independientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>ero a nadie se escapaba que estas entidades independientes y separadas, como los peque\u00f1os Estados griegos, estar\u00edan eternamente en guerra unas con otras, para convertirse finalmente en meros partidarios y sat\u00e9lites de las principales potencias europeas. Todos debieron, en consecuencia, concebir esperanzas\u00a0en un nuevo lazo de uni\u00f3n, capaz de garantizar una paz eterna y un sistema pol\u00edtico propio e independiente del europeo. Evidentemente, las constituciones, las costumbres y las circunstancias individuales dar\u00edan nacimiento a opiniones diferentes sobre si todos los Estados deb\u00edan consolidarse bajo un solo gobierno o mantener su independencia en cuestiones internas, configurando una sola naci\u00f3n en relaci\u00f3n con el extranjero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>S<\/strong>iempre se ha dicho y cre\u00eddo que algunos oficiales del ej\u00e9rcito (dirigidos, seg\u00fan la opini\u00f3n un\u00e1nime, por\u00a0<strong>Steuben<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Knox<\/strong>), habituados a la monarqu\u00eda por sus costumbres militares, propusieron al general\u00a0<strong>Washington<\/strong>\u00a0decidir esta cuesti\u00f3n ante el ej\u00e9rcito antes de licenciarlo y asumir personalmente la corona, para lo cual contar\u00eda con su seguro apoyo. La indignaci\u00f3n con que, seg\u00fan se dice, rechaz\u00f3 esta propuesta patricida fue digna de su virtud y sabidur\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>l siguiente paso (sugerido por los mismos individuos, con ocasi\u00f3n de su despedida) fue el establecimiento de una orden hereditaria denominada\u00a0<em>Orden de los Cincinnati<\/em>, bien preparada por la mencionada caracter\u00edstica para injertarse en el futuro marco gubernamental, y encabezada tambi\u00e9n por el general\u00a0<strong>Washington<\/strong>. El general me escribi\u00f3 sobre este tema cuando me encontraba en el Congreso de Annapolis, y en la la p\u00e1gina 28 del volumen 5\u00ba de la historia de\u00a0<strong>Marshall<\/strong>\u00a0hay un extracto de mi carta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>D<\/strong>espu\u00e9s me rindi\u00f3 visita en el mismo lugar, camino de una reuni\u00f3n de la Sociedad, y tras conversar conmigo hasta bien entrada la noche, dej\u00f3 el lugar completamente decidido a poner cuanto fuera de su parte para lograr la plena desaparici\u00f3n de la Sociedad. Pero no pudo conseguir m\u00e1s que la abolici\u00f3n de su principio hereditario, pues la encontr\u00f3 firmemente enraizada en los sentimientos de sus miembros, reforzados por un acontecimiento casual.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #339966;\"><strong>LA MAYOR\u00cdA DE LOS ASISTENTES A LA CONVENCI\u00d3N DE FILADELFIA ERAN DEMASIADO HONESTOS, SABIOS Y FIRMES PARA DEJARSE ENGA\u00d1AR POR LAS MANIOBRAS DE HAMILTON Y LOS MON\u00d3CRATAS<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>M<\/strong>e visit\u00f3 de nuevo en su camino de regreso, explic\u00e1ndome detalladamente la oposici\u00f3n con que hab\u00eda tropezado, el efecto de la llegada del enviado\u00a0a Francia, y la dificultad para limitar la duraci\u00f3n de la Sociedad a la vida de sus primeros miembros. Se hallar\u00e1n m\u00e1s detalles entre mis papeles, en sus cartas y las m\u00edas, y algunos en la\u00a0<em>Encyclop\u00e9die M\u00e9thodique et Dictionnaire d\u2019 Economie Politique<\/em>, comunicados por m\u00ed a su autor,\u00a0<strong>M. Meusnier<\/strong>, que en esa obra hab\u00eda hecho de la Sociedad la base de un libelo contra nuestro pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>L<\/strong>a falta de una autoridad capaz de hacer justicia\u00a0a los acreedores p\u00fablicos y garantizar el cumplimiento de los tratados con otras naciones, condujo, alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, a la convocatoria en Annapolis de una convenci\u00f3n de los Estados. Aunque ya en esta reuni\u00f3n se evidenci\u00f3 una diferencia de opini\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n del gobierno republicano o mon\u00e1rquico, el sentimiento en favor del primero estaba tan generalizado entre los Estados, que los partidarios del \u00faltimo se limitaron a obstruir y demorar todo cuanto se propon\u00eda; ten\u00edan la esperanza de que, al paralizarse todo, todo ir\u00eda de mal en peor, provocando al usurpaci\u00f3n del poder mediante el establecimiento de un gobierno mon\u00e1rquico al que el pueblo se someter\u00eda, prefiri\u00e9ndolo a la anarqu\u00eda y a la guerra interior y exterior, consecuencias seguras de la falta de un gobierno general.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>l efecto de sus maniobras junto con la insuficiente asistencia de diputados de los Estados, fue la convocatoria de una convenci\u00f3n m\u00e1s general, a celebrar en Filadelfia. En \u00e9sta, el mencionado partido persisti\u00f3 en sus pr\u00e1cticas, con el mismo objetivo de evitar el establecimiento de un gobierno de concordia, que preve\u00edan republicano, y abrirse camino hacia la monarqu\u00eda por el sendero de la anarqu\u00eda. Pero la mayor\u00eda de los asistentes a aquella reuni\u00f3n eran demasiado honestos, sabios y firmes para dejarse enga\u00f1ar por sus maniobras.<\/span><\/p>\n<figure style=\"width: 420px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Firma_Constituci\u00f3n_EEUU_p.jpg\" rel=\"lightbox[2239396]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Firma_Constituci\u00f3n_EEUU_p.jpg\" width=\"420\" height=\"271\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #339966;\"><strong>Firma de la Constituci\u00f3n de EEUU (1787)<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>U<\/strong>na de \u00e9stas fue la propuesta del coronel\u00a0<strong>Hamilton<\/strong>\u00a0de una forma de gobierno que constitu\u00eda de hecho un compromiso entre el partido mon\u00e1rquico y el republicano. Conforme a ella, el ejecutivo y una rama del legislativo ejercer\u00edan sus funciones mientras acreditasen buena conducta, es decir, con car\u00e1cter vitalicio, y los gobernadores de los Estados ser\u00edan nombrados por estos dos \u00f3rganos permanentes. La propuesta, sin embargo, fue rechazada, a la vista de lo cual\u00a0<strong>Hamilton<\/strong>\u00a0abandon\u00f3 la convenci\u00f3n por considerarla imposible, y no regres\u00f3 hasta poco antes de su conclusi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>stas opiniones y esfuerzos, secretos o confesados, de los partidarios de la monarqu\u00eda hab\u00edan provocado grandes recelos en la generalidad de los Estados; estos recelos fueron la base de la fuerte oposici\u00f3n a la Constituci\u00f3n convencional, y s\u00f3lo la general decisi\u00f3n de establecer ciertas enmiendas a guisa de barreras contra un gobierno mon\u00e1rquico o consolidado pudieron aplacarlos. Relato lo ocurrido durante el per\u00edodo de las dos convenciones en base a la informaci\u00f3n de quienes fueron miembros de las mismas, pues yo me encontraba ausente, en misi\u00f3n en Francia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>R<\/strong>egres\u00e9 de dicha misi\u00f3n el primer a\u00f1o del nuevo gobierno, desembarcando en Virginia en diciembre de 1789 y dirigi\u00e9ndome a Nueva York en marzo de 1790 para tomar posesi\u00f3n del cargo de Secretario de Estado. All\u00ed encontr\u00e9, ciertamente, el estado de cosas m\u00e1s inesperado que hubiera podido imaginar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>H<\/strong>ab\u00eda salido de Francia\u00a0durante su primer a\u00f1o de revoluci\u00f3n, en pleno fervor de los derechos naturales y del celo reformador. Mi concienzuda devoci\u00f3n a dichos derechos no pod\u00eda hacerse m\u00e1s grande, pero su ejercicio diario la hab\u00eda despertado y excitado. El presidente me recibi\u00f3 cordialmente, y mis colegas y el c\u00edrculo de ciudadanos principales con aparente benevolencia. Los corteses almuerzos que se me ofrecieron, como reci\u00e9n llegado entre ellos, me situaron de inmediato en su sociedad cotidiana. Pero no puedo describir el asombro y mortificaci\u00f3n de los que me llenaron las conversaciones de sus mesas. El tema principal era la pol\u00edtica, y el sentimiento m\u00e1s favorecido, con toda evidencia, la preferencia del gobierno mon\u00e1rquico sobre el republicano.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #339966;\"><strong>EL SISTEMA FINANCIERO DE HAMILTON TEN\u00cdA DOS OBJETIVOS: EVITAR QUE EL PUEBLO INVESTIGARA LAS CUENTAS DEL GOBIERNO, Y CORROMPER AL LEGISLATIVO<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>Y<\/strong>o no pod\u00eda ser ap\u00f3stata ni hip\u00f3crita, y a menudo me encontraba en la situaci\u00f3n de \u00fanico abogado del lado republicano de la cuesti\u00f3n, salvo que entre los invitados se hallase por casualidad alg\u00fan miembro de dicho partido con esca\u00f1o en una de las C\u00e1maras legislativas. El sistema financiero de\u00a0<strong>Hamilton<\/strong>\u00a0hab\u00eda sido aprobado. Dos eran sus objetivos: primero, como rompecabezas, evitar toda posibilidad de comprensi\u00f3n e investigaci\u00f3n popular; segundo, como m\u00e1quina, un sistema para corromper el legislativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>\u00c9<\/strong>l no se recataba de confesar su opini\u00f3n de que s\u00f3lo hay dos motivos que\u00a0gobiernan al hombre, la fuerza o el inter\u00e9s; comentaba que en este pa\u00eds no pod\u00eda ni pensarse en la fuerza, por lo que, evidentemente, hab\u00eda que apoderarse de los intereses de los miembros del legislativo para mantener a \u00e9ste ligado al ejecutivo. Y con dolor y verg\u00fcenza hay que reconocer que su m\u00e1quina no era ineficaz; que incluso en el mismo nacimiento de nuestro gobierno se encontraban miembros lo bastante s\u00f3rdidos como para subordinar sus intereses y cuidarse m\u00e1s bien del\u00a0bien particular que del p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>s bien sabido que la mayor dificultad\u00a0con que tropezamos durante la guerra fue la falta de dinero o medios para pagar a nuestros soldados, que combat\u00edan,\u00a0y a nuestros campesinos, fabricantes y comerciantes, que suministraban el alimento y vestido que los primeros necesitaban. Cuando el sistema del papel moneda se agot\u00f3 por s\u00ed mismo, se entregaron certificados de deuda a los acreedores particulares, con garant\u00eda de pago en cuanto los Estados Unidos pudieran hacerlo. Pero las penalidades de estas\u00a0gentes a menudo las obligaron a desprenderse de ellos por\u00a0la mitad, un quinto e incluso un d\u00e9cimo de su valor; y los especuladores se dedicaron a obtenerlos con enga\u00f1o de los poseedores, recurriendo a las pr\u00e1cticas m\u00e1s fraudulentas y persuadi\u00e9ndoles de que jam\u00e1s les pagar\u00edan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>n el proyecto para financiar y pagar los certificados,\u00a0<strong>Hamilton<\/strong>\u00a0no distingui\u00f3 entre los primitivos poseedores y los compradores fraudulentos del papel. Poner a estas dos clases de deudores a la misma altura provoc\u00f3 repugnancias tan notables como justas, y se hicieron los mayores esfuerzos en favor del pago completo a los primeros y el reembolso a los \u00faltimos del precio que ellos pagaron, m\u00e1s intereses. Pero esto hubiera impedido el juego que hab\u00eda de jugarse, y para el cual\u00a0ya se hab\u00edan preparado y adiestrado las mentes de los \u00e1vidos miembros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>C<\/strong>uando la medida de las fuerzas, en esfuerzos contradictorios, indic\u00f3 la forma en que finalmente se aprobar\u00eda el proyecto de ley, cosa que se supo antes de puertas para adentro que de\u00a0puertas para afuera, sobre todo en lo que se refiere a los habitantes de zonas alejadas de la Uni\u00f3n, la s\u00f3rdida lucha dio comienzo.\u00a0Los correos y los caballos por relevos, y veloces veleros pr\u00e1cticos, por mar, volaban en todas direcciones. En todos los Estados, poblaciones y comunidades campesinas se asociaban y contrataban socios activos y agentes que compraban el papel a cinco chelines, y hasta a dos chelines la libra, antes de que sus portadores supieran que el Congreso ya hab\u00eda decidido su redenci\u00f3n a la par. De esta forma se hurtaron inmensas sumas a gentes pobres e ignorantes, mientras otros, que antes fueron tambi\u00e9n pobres, acumulaban inmensas fortunas. Como es natural, unos hombres enriquecidos de tal manera por la destreza de un gobernante segu\u00edan al jefe que les conduc\u00eda a la fortuna, convirti\u00e9ndose en los m\u00e1s celosos instrumentos de todas sus empresas.<\/span><\/p>\n<figure style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Alexander_Hamilton_p.jpg\" rel=\"lightbox[2239396]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/12\/Alexander_Hamilton_p.jpg\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #339966;\"><strong>Alexander Hamilton<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>C<\/strong>uando yo llegu\u00e9, este juego ya hab\u00eda terminado; sobre el tapete hab\u00eda otro, en el que particip\u00e9 llevado por mi ignorancia y mi inocencia. Esta maniobra fiscal es bien conocida bajo el nombre de \u201cla Asunci\u00f3n\u201d. Aparte de las deudas del Congreso, los Estados hab\u00edan contra\u00eddo durante la guerra otras deudas independientes y de gran envergadura, especialmente Massachussetts, en una tentativa absurdamente dirigida contra la palaza inglesa de Penosbscott; y cuanta m\u00e1s deuda acumulaba\u00a0<strong>Hamilton<\/strong>, m\u00e1s bot\u00edn para sus mercenarios. Este dinero, sabia o tontamente gastado, se supon\u00eda empleado en servicios de inter\u00e9s general y, por consiguiente, deb\u00eda ser restituido de la bolsa general. Pero se objetaba que nadie sab\u00eda c\u00f3mo eran las deudas, su monto y las pruebas de haberse contra\u00eddo. Poco importa; las estimamos en veinte millones. Pero de eso veinte millones no sabemos cu\u00e1nto debe reembolsarse a un Estado y cu\u00e1nto a otro. Poco importa; lo estimaremos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>\u00a0inici\u00f3se as\u00ed otra disputa entre los diversos Estados, y algunos consiguieron mucho, otros poco, otros nada. Pero se consigui\u00f3 el principal objetivo, y la falange del Tesoro se vio reforzada por nuevos reclutas. Esta medida dio pie a la m\u00e1s amarga y furiosa contienda que haya conocido el Congreso, antes o despu\u00e9s de la Uni\u00f3n de los Estados; yo llegu\u00e9 en mitad de la misma. Pero, sinti\u00e9ndome extra\u00f1o en el terreno, extra\u00f1o a sus actores, y habiendo estado ausente tiempo m\u00e1s que suficiente para haber perdido toda familiaridad con el tema, cuyos objetivos no conoc\u00eda a\u00fan, no me preocup\u00e9 del mismo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #339966;\"><strong>PARA HACER PERMANENTE LA INFLUENCIA DEL SISTEMA FINANCIERO EN EL GOBIERNO DEL PA\u00cdS,\u00a0SE CRE\u00d3 EL BANCO DE LOS ESTADOS UNIDOS<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>n cualquier caso, la grave y penosa cuesti\u00f3n fue rechazada por la C\u00e1mara de Representantes. Las enemistades derivadas de este tema fueron tan poderosas que al rechazarse se suspendieron los trabajos. El Congreso abr\u00eda y levantaba sus sesiones d\u00eda tras d\u00eda sin hacer nada en absoluto, pues las partes no estaban de humor para cooperar. Los miembros orientales que, con\u00a0<strong>Smith<\/strong>, de Carolina del Sur, eran los principales jugadores en este juego, amenazaban con secesi\u00f3n y disoluci\u00f3n.\u00a0<strong>Hamilton<\/strong>\u00a0estaba desesperado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>U<\/strong>n d\u00eda, cuando me dispon\u00eda a visitar al presidente, me lo encontr\u00e9 en la calle. Me tuvo media hora paseando de un lado a otro delante de su puerta. Pint\u00f3 con los colores m\u00e1s pat\u00e9ticos el humor del legislativo, la decepci\u00f3n de los llamados Estados acreedores, el peligro de\u00a0<em>secesi\u00f3n<\/em>\u00a0de sus miembros y de separaci\u00f3n de sus Estados. Coment\u00f3 que los miembros de la Administraci\u00f3n deb\u00edan obra de com\u00fan acuerdo, que aunque la cuesti\u00f3n no compet\u00eda a mi departamento, nuestro com\u00fan deber la transformaba en com\u00fan preocupaci\u00f3n, que el presidente era el centro donde en definitiva reca\u00edan todas las cuestiones administrativas, y que todos nosotros deb\u00edamos agruparnos en torno suyo y apoyar con esfuerzos mutuos las medidas por \u00e9l aprobadas; y que, como la cuesti\u00f3n s\u00f3lo se hab\u00eda perdido por pocos votos, era probable que una apelaci\u00f3n por mi parte al buen juicio y discreci\u00f3n de algunos de mis amigos diera lugar a un cambio en la votaci\u00f3n, con lo que la m\u00e1quina del gobierno, por el momento inmovilizada, podr\u00eda ponerse de nuevo en movimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>L<\/strong>e dije que era ciertamente un extra\u00f1o en aquel tema; que, al no haberme informado todav\u00eda sobre el sistema financiero adoptado, no sab\u00eda hasta qu\u00e9 punto aquello era necesario; que, sin lugar a dudas, si su rechazo amenazaba con disolver nuestra Uni\u00f3n en su incipiente estado, yo lo considerar\u00eda la m\u00e1s desafortunada de todas las consecuencias, para evitar la cual deb\u00eda aceptarse cualquier otro mal parcial y transitorio. Le propuse, no obstante, almorzar juntos al d\u00eda siguiente, con el prop\u00f3sito de invitar a uno o dos amigos y conferenciar todos juntos, pues me parec\u00eda imposible que hombres razonables, consult\u00e1ndose fr\u00edamente, no pudieran llegar a un compromiso para salvar la Uni\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>L<\/strong>a discusi\u00f3n se celebr\u00f3. En ella no tuve otra intervenci\u00f3n que la meramente exhortativa, pues era ajeno a las circunstancias que la determinaban. Pero finalmente se acord\u00f3 que si se atribu\u00eda la sede del gobierno a Filadelfia por diez a\u00f1os y despu\u00e9s permanentemente a Georgetown, el fermento provocado en los Estados del Sur por la otra medida podr\u00eda quiz\u00e1 calmarse un poco. En consecuencia, dos de los miembros del Potomac (<strong>White<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Lee<\/strong>, aunque\u00a0<strong>White<\/strong>\u00a0con una revulsi\u00f3n casi convulsiva del est\u00f3mago) consintieron en cambiar sus votos, y\u00a0<strong>Hamilton<\/strong>\u00a0se comprometi\u00f3 a ocuparse del otro asunto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>L<\/strong>a influencia que ten\u00eda sobre los Estados orientales, unida a la de\u00a0<strong>Robert Morris<\/strong>\u00a0con los centrales, asegur\u00f3 el cumplimiento de su parte del acuerdo; y as\u00ed se aprob\u00f3 \u201cla Asunci\u00f3n\u201d, dividi\u00e9ndose veinte millones de acciones entre los Estados favorecidos, buen alimento para el reba\u00f1o de corredores de Bolsa. Esto increment\u00f3 el n\u00famero de incondicionales del Tesoro, haciendo a su jefe due\u00f1o y se\u00f1or de toda votaci\u00f3n del legislativo capaz de imprimir al gobierno la direcci\u00f3n m\u00e1s conveniente a sus puntos de vista pol\u00edticos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>B<\/strong>ien s\u00e9, y as\u00ed debe entenderse, que s\u00f3lo una cifra muy inferior a la mayor\u00eda del Congreso se rindi\u00f3 a esta corrupci\u00f3n. Lejos de ello. Pero los miembros honestos de aquel organismo estaban ya divididos, en n\u00fameros casi iguales, entre los partidos denominados republicano y federal. Los \u00faltimos, de principios mon\u00e1rquicos, se adhirieron, como era de esperar, a\u00a0<strong>Hamilton<\/strong>, su director en cuanto tocaba a esos principios, y a ellos se uni\u00f3 la falange\u00a0mercenaria, garantiz\u00e1ndole una segura mayor\u00eda en ambas C\u00e1maras; por consiguiente, toda la actividad legislativa qued\u00f3 bajo la direcci\u00f3n del Tesoro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>ero la maquinaria no era todav\u00eda perfecta. Los efectos del sistema financiero y de \u201cla Asunci\u00f3n\u201d eran transitorios; se perder\u00edan con la desaparici\u00f3n de los miembros\u00a0a quienes hab\u00edan enriquecido particularmente. Hab\u00eda, pues, que inventar un dispositivo que hiciera m\u00e1s permanente su influencia, mientras los esbirros se manten\u00edan en su lugar para contrarrestar toda oposici\u00f3n. Este dispositivo fue el Banco de los Estados Unidos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3340\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Thomas-Jefferson-6.jpg\" alt=\"\" width=\"344\" height=\"146\" data-id=\"3340\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Thomas-Jefferson-6.jpg 344w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Thomas-Jefferson-6-300x127.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 344px) 100vw, 344px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">* * *\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Thomas_Jefferson\"><strong>THOMAS JEFFERSON<\/strong><\/a>,\u00a0<em>Las Anotaciones<\/em>.\u00a0Autobiograf\u00eda y otros escritos. Editorial Tecnos, 1987. Traducci\u00f3n de A. Escohotado y M. S\u00e1enz de Heredia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>LA BOLSA DEL ESTADO Y SUS FALANGES DE MERCENARIOS, por Thomas Jefferson \u201cHab\u00eda salido de Francia\u00a0durante su primer a\u00f1o de revoluci\u00f3n, en pleno fervor de los derechos naturales y del celo reformador. 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