{"id":2238625,"date":"2022-01-16T00:05:12","date_gmt":"2022-01-15T23:05:12","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2238625"},"modified":"2022-01-15T23:17:34","modified_gmt":"2022-01-15T22:17:34","slug":"la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-1-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/01\/16\/la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-1-2\/","title":{"rendered":"LA VIDA DE DISRAELI, por Andr\u00e9 Maurois (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/04\/12\/indice-de-entradas-de-la-vida-de-disraeli\/\">INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_28340\" aria-describedby=\"caption-attachment-28340\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-28340\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/AndreMourois-224x300.jpg\" alt=\"VIDA DE DISRAELI\" width=\"360\" height=\"483\" data-id=\"28340\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/AndreMourois-224x300.jpg 224w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/AndreMourois.jpg 671w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-28340\" class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Andr%C3%A9_Maurois\"><span style=\"color: #008000;\">Andr\u00e9 Maurois<\/span><\/a><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000;\"><em><span style=\"font-size: 24pt;\">ANDR\u00c9 MAUROIS\u00a0<\/span><\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(Prologo de la edici\u00f3n de Disraeli de Colecci\u00f3n Crisol)\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nacido en Elbeuf, el 26 de julio de 1885, hizo sus estudios en el Liceo de Ru\u00e1n, disc\u00edpulo en literatura de Texcier y en filosof\u00eda de Emile-Auguste Chartier, y respir\u00f3 desde su infancia las influencias inglesas, que todav\u00eda pesan sobre el ambiente de Normand\u00eda. Durante diez a\u00f1os trabaj\u00f3 activamente en las empresas industriales de su familia. Tom\u00f3 parte en la guerra de 1914. Luch\u00f3. Contra el enemigo de armas. Y mucho m\u00e1s, contra s\u00ed mismo. En 1918, el armisticio le devolvi\u00f3 a s\u00ed mismo como \u00abun hombre nuevo\u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Frutos de su contacto con los aliados ingleses durante tres a\u00f1os fueron sus primeras obras: Les silences du colonel Bramble (1918) y Les discours du doctor O\u00b4Grady (1919); obras de guerra con un tono y un tino llenos de originalidad y de humorismo. El \u00e9xito de ambas determin\u00f3 el camino a seguir por este hombre de letras, que, moral, temperamental y expresivamente, acababa de nacer, o de quedar vuelto del rev\u00e9s, por efecto de la cat\u00e1strofe mundial. Contra lo que pod\u00eda esperarse, no naci\u00f3 un escritor pesimista o francamente rebelde: naci\u00f3 un analista agud\u00edsimo, un pensador francamente libre de desesperaciones, un hombre fiel a una \u00e9poca vibrante de emociones y de esperanzas democr\u00e1ticas. El m\u00e9rito mayor de Maurois es el de haber fijado de modo inimitable el valor de su presente con relaci\u00f3n a un per\u00edodo antecedente corto y como impulso vigoroso para un futuro inmediato y muy intenso. El drama espiritual de Maurois es el drama de la Francia victoriosa, pero deshecha. M\u00e1s que rehacerse, les interesa conformarse en un panorama mundial de crisis espirituales rapid\u00edsimas y complejas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como ha escrito con mucho tino Luis Ignacio Beltr\u00e1n, Andr\u00e9 Maurois \u00ab<em>escritor fiel a su filosof\u00eda, lector perspicaz de su tiempo, crea, a sabiendas, personajes deformados, figuras sobre cuyas almas los contrastes han marcado su relieve, cuya vida interior socava la carcoma de los complejos. Concede el mismo valor pl\u00e1stico al molde que a la estatua, a los pedazos de m\u00e1rmol que sobran que a la escultura final. Sus retratos de alma no se limitan al contorno psicol\u00f3gico del sujeto, sino que profundizan en el ambiente que les sirve de fondo. Ni trabaja, pues, sobre un modelo, sino para un modelo, vagamente idealista, en ejercicio incesante de realizaci\u00f3n<\/em>\u00ab.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si hoy se tuviera que elegir mundialmente el tipo representativo de escritor literato, acaso la elecci\u00f3n recayera, just\u00edsimamente, en Andr\u00e9 Maurois. Nadie, al menos, con m\u00e9ritos mayores. El representa al hombre nuevo, pero no re\u00f1ido con el pasado, sino haciendo perdurar de \u00e9ste las m\u00e1s puras esencias. El representa la curiosidad nueva -o distinta- hacia los momentos psicol\u00f3gicos creados por una nueva concepci\u00f3n de los valores vitales. El es due\u00f1o de un nuevo estilo \u00e1gil, terso, universal, cuya gracia y cuya m\u00fasica caen bien en todos los o\u00eddos y se posan con dignidad en las curiosidades todas alerta. M\u00e1s amigo de la inteligencia que de los ideales, m\u00e1s experto en la pasi\u00f3n contenida que en la pasi\u00f3n desbordada, \u00e9l representa, con su obra, no una integraci\u00f3n de valores culturales, sino un combate arduo por la revaloraci\u00f3n cultural. El, con su delicadeza pasmosa, con su expresividad de buen tono, jam\u00e1s perdido, representa ese momento psicol\u00f3gico en que el devenir cotidiano del hombre, su hoy, se ve sumado a su pasado, pero sin que \u00e9ste lo absorba, sino que lo reafirma para alcanzar con \u00e9xito una nueva etapa. Si la imagen no fuera un poco chocante, yo insistir\u00eda en afirmar que Maurois es una inteligencia filtro. Lo que por este filtro magn\u00edfico, lento, preciso, no pase de las antiguas esencias culturales&#8230;., es que realmente debe ser desechado. A lo muy filtrado por \u00e9l es a cuanto pueden llegar las nuevas esencias, que no quedar\u00e1n, as\u00ed, desligadas de lo pasado, sino reafirm\u00e1ndose con claridad insospechada, hacia continuidad paradigm\u00e1tica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A Andr\u00e9 Maurois le interesan todos los aspectos de la Vida. Su curiosidad es la morosa, la ardiente, la se\u00f1oril, la insaciable curiosidad que desvel\u00f3 a todos los ep\u00edgonos del pensamiento y de la sensibilidad. As\u00ed ha escrito ensayos de orden intelectual, como la Introducci\u00f3n al m\u00e9todo de Paul Val\u00e9ry; trabajos de orden psicol\u00f3gico como Ni \u00e1ngel ni bestia, El demonio de la ternura, Meipe o la liberaci\u00f3n, El pesador de almas, Lord Chelsea; exposiciones de los problemas cordiales y de sus conflictos con el pensamiento, como Sentimientos y costumbres, Un arte de vivir, Cinco aspectos del amor, Mis sue\u00f1os que aqu\u00ed veis, El arte del matrimonio; exploraciones m\u00e1s de \u00abclima contempor\u00e1neo\u00bb: Inglaterra, 1928, Viaje por Am\u00e9rica, Poetas y profetas, Estados Unidos, 1939, Viaje por Am\u00e9rica; cr\u00edticas de la sociedad actual y atisbos de la venidera en novelas como Climas, El instinto de la felicidad, El circulo de familia, Bernardo Quesnay; ensue\u00f1os quiz\u00e1 ut\u00f3picos, como Viaje al pa\u00eds de las treinta mil voluntades; biograf\u00edas tonificantes o revulsivas, como las Eduardo VII, Lyautey, Disraeli, Turgueniev, Byron, Voltaire, Shelley, Chauteaubriand, Dickens; ingeniosas elucubraciones acerca de reafirmaciones hist\u00f3ricas: Fragmentos de una Historia Universal de 1992, Estudios ingleses, Si Luis XVI&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De los m\u00faltiples aspectos de este literato excepcional, los m\u00e1s conocidos y acreditados son los de bi\u00f3grafo y novelista. Para ser una gran novelista re\u00fane las condiciones m\u00e1s excelentes: sentido \u00edntimo del tema, exquisitez de exposici\u00f3n, profundidad en la intenci\u00f3n, amenidad en el desarrollo, gracia plena de las im\u00e1genes. Para ser un gran bi\u00f3grafo -eliminada toda pedanter\u00eda erudita- a estas dotes, que hacen de una verdad absoluta una verdad con aureola encantadora de ficci\u00f3n, une la escrupulosidad del estudio, la ponderaci\u00f3n de los datos, la sutil y exact\u00edsima interpretaci\u00f3n moral y psicol\u00f3gica del sujeto. Maurois comparte hoy la maestr\u00eda en este g\u00e9nero con Belloc, Ludwing y Stephan Zweig.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De las biograf\u00edas de que es autor Maurois, quiz\u00e1 es la m\u00e1s perfecta la dedicada a Disraeli. Libro \u00e9ste inolvidable, de los que todo el mundo siente que se acaben, de los que saben a poco. Disraeli est\u00e1 traducido a quince idiomas y se han vendido de \u00e9l m\u00e1s de cinco millones de ejemplares.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">F. S. R.\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-28343 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/portada-libro-maurois.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"499\" data-id=\"28343\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/portada-libro-maurois.jpg 360w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/portada-libro-maurois-216x300.jpg 216w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong><em>LA VIDA DE DISRAELI<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Por Andr\u00e9 Maurois*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>PARTE 1<\/strong><\/span><\/p>\n<p><em>*Traducci\u00f3n del franc\u00e9s por Remee de Hern\u00e1ndez\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-28349\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli-235x300.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"433\" data-id=\"28349\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli-235x300.jpg 235w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/disraeli.jpg 302w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong><em>PRIMERA PARTE<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">La vida es demasiado corta para ser peque\u00f1a<\/span><\/em><\/strong> (<strong>DISRAELI<\/strong>)<\/span><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>I<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>DOS GENERACIONES<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el a\u00f1o 1290, y en el d\u00eda de Todos los Santos, el rey Eduardo I expuls\u00f3 de Inglaterra a los hebreos, a quienes hasta entonces fue tolerada su permanencia en aquel pa\u00eds. Era la \u00e9poca de las Cruzadas. En todas las aldeas, los monjes predicaban contra los infieles. Los pueblos exig\u00edan la Cruzada interior. El \u00e9xodo arrastr\u00f3 a unos seis mil jud\u00edos. El monarca mostr\u00f3 deseo de que se los dejase partir en paz, y se puede decir que fue obedecido. \u00danicamente el patr\u00f3n de un barco deposit\u00f3 a sus pasajeros sobre un banco de arena en medio del mar dici\u00e9ndoles:\u00bb<em>! Llamad a Mois\u00e9s!<\/em>\u00bb , y lev\u00f3 las anclas . De este modo perecieron unas docenas de hebreos; pero el patr\u00f3n fue ahorcado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_28348\" aria-describedby=\"caption-attachment-28348\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-28348\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Eduardo_I_de_Inglaterra.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"686\" data-id=\"28348\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-28348\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">EDUARDO I DE INGLATERRA, protagoniz\u00f3 la novena cruzada, que es muchas veces considerada como parte de la octava. El pr\u00edncipe Eduardo de Inglaterra, despu\u00e9s Eduardo I, se uni\u00f3 a la cruzada de Luis IX de Francia contra T\u00fanez, pero lleg\u00f3 al campamento franc\u00e9s tras la muerte del rey. Tras pasar el invierno en Sicilia, decidi\u00f3 continuar con la Cruzada y comand\u00f3 sus seguidores, entre mil y dos mil, hasta Acre, adonde lleg\u00f3 el 9 de mayo de 1271. La Cruzada acab\u00f3 con la firma de una tregua por diez a\u00f1os y diez meses el 22 de mayo de 1272 en Ces\u00e1rea<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos de los que escaparon a las furias del mar y de los marineros hallaron asilo en Francia, aunque por poco tiempo. En 1306, el rey Felipe el Hermoso, careciendo de recursos, decidi\u00f3 embargarles todos sus bienes y echarlos hacia Espa\u00f1a. All\u00ed gozaron de dos siglos de paz; luego se encendieron las hogueras, y parec\u00eda que aquella desgraciada raza, no pudiendo ya emigrar m\u00e1s lejos, hab\u00eda de perecer. Pero en la persecuci\u00f3n estaba mal ordenada. En el momento en que Espa\u00f1a se mostraba hostil hacia los jud\u00edos, la Rep\u00fablica de Venecia, la de \u00c1msterdam,\u00a0 por \u00faltimo Francia, los acog\u00edan de nuevo. Hasta en Inglaterra, la Reforma, con la lectura de la Biblia, despert\u00f3 hacia ellos una curiosidad que lindaba con la simpat\u00eda. Los puritanos adoptaban nombres patron\u00edmicos hebreos y buscaban las <em>tribus perdidas<\/em>. En 1649, lord Fairfax formul\u00f3 una petici\u00f3n referente al retorno del pueblo jud\u00edo, y Cromwell se mostr\u00f3 favorable a ella. Carlos II confirm\u00f3 esta decisi\u00f3n. De tal modo se reconstituy\u00f3 en Londres, hacia el final del siglo XVII, una comunidad poco numerosa de hebreos portugueses y espa\u00f1oles. Algunas familias \u2013 los Villa Real, los Medinas, los Laras- fueron ennoblecidas durante la dominaci\u00f3n sarracena y despreciaban a los jud\u00edos poloneses y lituanos, a quienes la sublevaci\u00f3n de los cosacos hac\u00edan afluir hacia el Oeste, y se opon\u00edan a que penetrasen en sus sinagogas unos personajes tan ordinarios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1748 aquella sociedad hebrea de Londres vio llegar a un joven italiano. Benjam\u00edn Israeli, o D\u00b4Israeli. Nacido en Cento, en Ferrara, busc\u00f3 primero fortuna en Venecia, que abandon\u00f3 con la esperanza de alcanzar m\u00e1s f\u00e1cilmente sus prop\u00f3sitos en un pa\u00eds m\u00e1s nuevo y m\u00e1s pr\u00f3spero. Sus comienzos fueron muy penosos. Hizo especulaciones, perdi\u00f3 y se le supon\u00eda arruinado; pero contrajo por segunda vez matrimonio con una mujer que ten\u00eda sangre de los Villa Real y una dote muy respetable, lo que le permiti\u00f3 entrar en el Stock Exchange y se cre\u00f3 una fortuna considerable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Era un hombre indulgente y alegre, que hizo plantar en un arrabal de Londres un jard\u00edn a la italiana, que ofrec\u00eda a sus hu\u00e9spedes macarrones a todo lujo, y despu\u00e9s de las comidas, cogiendo un la\u00fad, les cantaba una <em>canzonetta<\/em>. Un ligero acento veneciano, despuntando entre el rumor ingl\u00e9s, daba\u00a0 a su lenguaje un pintoresco encanto. Cuando hablaba, se pod\u00eda adivinar entre las brumas amarillentas de la City el oro de San Marcos y los postes de colorines donde se amarran las g\u00f3ndolas, ante los palacios sonrosados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fuera de los negocios, el se\u00f1or D\u00b4Israeli no frecuentaba a ning\u00fan hebreo. No era, sin embargo, por c\u00e1lculo; su bondad y su sencillez no se desment\u00edan nunca, y tem\u00eda sobre todo el zaherir; pero su mujer lo distanciaba de ellos. Si hubiese sido cristiana, su fortuna y su belleza le habr\u00edan asegurado en Londres la m\u00e1s brillante de las situaciones mundanas. Rabiaba por haber nacido hebrea y por llevar, por su matrimonio, un nombre casi simb\u00f3lico. En vano pretend\u00eda su marido apaciguar su \u00e1nimo colm\u00e1ndola de presentes. Permanec\u00eda mortificada, amargada, desde\u00f1osa. Por serle agradable (y tambi\u00e9n por natural indiferencia) no iba jam\u00e1s a la sinagoga, pero se hallaba inscrito entre los miembros de la comunidad portuguesa, y siempre generoso y prudente, hacia de cuando en cuando al Dios de Israel la ofrenda de algunas monedas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Benjam\u00edn y Sara D\u00b4Israeli tuvieron tan solo un hijo, Isaac, que caus\u00f3 la extra\u00f1eza de sus padres. Se imaginaron un hombre de negocios, y el muchacho era p\u00e1lido, t\u00edmido, no abandonaba nunca los libros y mostraba el mayor desprecio por todas las formas de acci\u00f3n. Aquella indolencia excitaba el esp\u00edritu sarc\u00e1stico del se\u00f1or D\u00b4Israeli, quien pon\u00eda fin a todas las querellas colmando de regalos a la madre y al hijo. Para \u00e9l, era desgraciado un ni\u00f1o que deseaba un juguete. Cuando el suyo un d\u00eda se escap\u00f3 de la casa y fue encontrado m\u00e1s tarde acostado sobre una tumba, le dio un abrazo y le regal\u00f3 una jaca.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_28346\" aria-describedby=\"caption-attachment-28346\" style=\"width: 499px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-28346\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/reading-room-library-british-226x300.jpg\" alt=\"\" width=\"499\" height=\"662\" data-id=\"28346\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/reading-room-library-british-226x300.jpg 226w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/reading-room-library-british-772x1024.jpg 772w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/reading-room-library-british-768x1018.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/reading-room-library-british.jpg 905w\" sizes=\"auto, (max-width: 499px) 100vw, 499px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-28346\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Sala de lectura de la Biblioteca del British Museum, 1900<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A los trece a\u00f1os el muchacho escribi\u00f3 un poema. A pesar de su bondad y de su optimismo, el se\u00f1or D\u00b4Israeli se alarm\u00f3. Pose\u00eda un grabado de Hogart, que representaba a un poeta muri\u00e9ndose de hambre en una buhardilla. En el primer barco fue enviado Isaac a casa de un corresponsal extranjero; pas\u00f3 cuatro a\u00f1os en Holanda y en Francia, vigilado por un preceptor que result\u00f3 ser librepensador y disc\u00edpulo de los fil\u00f3sofos franceses. El joven D\u00b4Israeli torn\u00f3 saturado de Voltaire y admirador de Rousseau. Cuando, al cumplir los dieciocho a\u00f1os entr\u00f3 de nuevo en la casa de sus padres, llevando un extra\u00f1o indumento, el cabello largo, y, siguiendo el ejemplo del protagonista del Emilio, se arroj\u00f3 en los brazos de su madre , inund\u00e1ndola de lagrimas, esta le tendi\u00f3 la mejilla con notoria repugnancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante alg\u00fan tiempo, Benjam\u00edn d\u00b4Israeli conserv\u00f3 alguna esperanza; pero cuando supo el argumento del gran poema que su hijo preparaba, titulado <em>Contra el comercio, que es la corrupci\u00f3n del hombre<\/em>, renunci\u00f3 a su idea de\u00a0 iniciarlo en sus negocios y decidi\u00f3 dejarlo vivir a su gusto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces adopt\u00f3 Isaac d\u00b4Israeli una existencia que no hab\u00eda de variar hasta su muerte. Pasaba los d\u00edas en la biblioteca del British Museum, delicioso lugar donde entonces no acud\u00edan nunca m\u00e1s de cinco o seis lectores. All\u00ed cubr\u00eda de notas los papeles que ocupaban totalmente sus bolsillos. Al principio, aquel trabajo ten\u00eda por objeto preparar una historia de la literatura inglesa, pero en seguida se vio sumergido por una ola de fichas y se resign\u00f3 a no llenar mas papel que el humilde, pero divertido, de compilador. Public\u00f3, con el titulo de <em>Curiosidades de la literatura<\/em>, un tomo de an\u00e9cdotas, que conoci\u00f3 un gran \u00e9xito, y decidi\u00f3 de su suerte en la carrera de las letras.\u00a0 A los treinta y cinco a\u00f1os se cas\u00f3 con una mujer dulce, ingenua, que pertenec\u00eda, como \u00e9l, a una familia, judeoitaliana. Solo deseaba amarla fielmente, con tal que lo despreocupase de todas las faenas domesticas y le permitiese dedicar su vida a leer y a tomar notas. Precisamente estas condiciones convinieron a la mujer que \u00e9l eligi\u00f3, y ya, a partir de entonces, la vida de Isaac d\u00b4Israeli se orden\u00f3 seg\u00fan un programa inflexible. Despu\u00e9s del <em>breakfast<\/em> entraba en su biblioteca, en donde permanec\u00eda hasta la hora del <em>lunch<\/em> leyendo y anotando. Luego iba al British Museum, le\u00eda y tomaba notas. Al volver se deten\u00eda en todas las librer\u00edas que encontraba al paso, volv\u00eda a su casa cargado de libros, tomaba el t\u00e9 y se encerraba, hasta la hora de la cena, con sus nuevas compras, leyendo y anotando una vez m\u00e1s. Si iba a su club, era tambi\u00e9n para convertir en fichas la biblioteca. Amaba los libros como otros aman a las mujeres, el opio o el tabaco, y eran para \u00e9l una droga muy dulce que le hac\u00eda olvidar las amarguras de la vida. Se le apreciaba en el mundo de las letras, en donde contaba con amigos muy distinguidos. Se hac\u00eda agradable por su amabilidad y, sobre todo, por su absoluta carencia de vanidad. Bryon le\u00eda con verdadero placer las peque\u00f1as producciones de D\u00b4Israeli, en las que encontraba, sobre la vida de los grandes hombres, sobre sus desgracias y sus ego\u00edsmos, ejemplos que calmaban algunas de sus inquietudes. Por ello, el nombre de Bryon era venerado en aquella casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuestiones de religi\u00f3n, Isaac d\u00b4Israeli era volteriano; en pol\u00edtica, conservador; pero le parec\u00eda bien cualquier r\u00e9gimen que permitiera a un hombre de mediana fortuna coleccionar an\u00e9cdotas literarias sin ser molestado por nadie.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_28345\" aria-describedby=\"caption-attachment-28345\" style=\"width: 468px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-28345\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/british-museum.jpg\" alt=\"\" width=\"468\" height=\"343\" data-id=\"28345\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/british-museum.jpg 262w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/british-museum-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 468px) 100vw, 468px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-28345\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Londres: British Museum a mediados del siglo XIX<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>II<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>ESCUELAS<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El hijo mayor de Isaac D\u00b4Israeli se llam\u00f3, como su abuelo, Benjam\u00edn. Ten\u00eda una hermana mayor, que se llamaba Sara, y entre los dos rein\u00f3 siempre gran intimidad. El se\u00f1or D\u00b4Israeli limitaba su papel de padre a dar de cuando en cuando, con la torpeza de un hombre de biblioteca, un tir\u00f3n de orejas a su hijo. La se\u00f1ora D\u00b4Israeli, persona que por naturaleza se mostraba siempre extra\u00f1ada y confusa, escuchaba con respetuoso terror los comentarios, para ella ininteligibles, de sus precoces hijos, y se dedicaba con \u00e9xito a rizarles los cabellos. Ellos, a su vez, la adoraban, sin decirle sin embargo, nada de lo que m\u00e1s les interesaba. Sent\u00edan mucha admiraci\u00f3n por su padre, que supon\u00edan un gran escritor, y cuyo rostro encantador los cautivaba; pero comprend\u00edan que no podr\u00edan esperar que se ocupara nunca de ellos. Lo ve\u00edan aparecer a las horas de las comidas cubierto con un gorro de terciopelo, que dejaba asomar sus cabellos grises, siempre distra\u00eddos y silenciosos. Sab\u00edan que su \u00fanico deseo era volver de nuevo con sus libros. Cuando se le molestaba o se le reten\u00eda, daba pruebas de una cortes\u00eda extremada, pero se notaba su exasperaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nunca hablaba con sus hijos de las minucias de la vida cotidiana, sino de sus trabajos y de sus estudios. Escrib\u00eda a la saz\u00f3n su libro sobre la vida de Carlos Estuardo. Se complac\u00eda en explicarles que no solo aquel hermoso y caballeresco rey no fue un tirano, sino que fue un m\u00e1rtir. La devoci\u00f3n por los Estuardos y el odio hacia los puritanos era la \u00fanica religi\u00f3n en aquella casa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_28351\" aria-describedby=\"caption-attachment-28351\" style=\"width: 590px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-28351\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GreatSyngogue-300x230.jpg\" alt=\"\" width=\"590\" height=\"452\" data-id=\"28351\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GreatSyngogue-300x230.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GreatSyngogue-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/GreatSyngogue.jpg 490w\" sizes=\"auto, (max-width: 590px) 100vw, 590px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-28351\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">GRAN SINAGOGA EN LONDRES, de Thomas Rowlandson (1756\u20131827) and Augustus Charles Pugin (1762\u20131832). <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos los domingos la familia se trasladaba a pie a casa de los abuelos D\u00b4Israeli. Era un paseo interminable y fastidioso, al cabo del cual encontraban a la agriada abuela, que pellizcaba las mejillas de los ni\u00f1os y juzgaba severamente sus modales, sin ofrecerles nunca una golosina. En cambio, el abuelo les daba una moneda, tocaba la bandurria y les hablaba de Italia. El peque\u00f1o Ben se extasiaba escuchando aquellos relatos, sobre todo los que refer\u00edan a Venecia. Le agradaba imaginarse aquella poblaci\u00f3n, donde las casas eran de encaje de piedra y en la cual los tejados estaban revestidos de oro. El abuelo les dec\u00eda que su familia residi\u00f3 en Italia durante mucho tiempo; en \u00e9pocas anteriores, durante el reinado de Fernando e Isabel, vivi\u00f3 en Espa\u00f1a. Al recuerdo de Italia se mezclaba el de los turcos, y al de Espa\u00f1a, el de los \u00e1rabes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando Ben evocaba la bandurria y los macarrones de su abuelo, no podr\u00eda dejar de asociarlos a unos turbantes y a unas chaquetillas bordadas de colores vivos y a unos pa\u00edses de lujo y de sol. Algunas veces se acostaba a la sombra de una \u00e1rbol en el jard\u00edn a la italiana, y so\u00f1aba creando paisajes extra\u00f1os y brillantes. Se cruzaba su imaginaci\u00f3n con seres perfectamente bellos: un adolescente caballero ingl\u00e9s, a quien \u00e9l salvaba de la muerte; una princesa, a quien dedicaba todos sus desvelos&#8230; los tres extraviados en la selva&#8230;; ca\u00eda la noche y sus compa\u00f1eros sent\u00edan miedo. Entonces Ben tomaba el mando, porque \u00e9l era siempre quien dirig\u00eda, quien triunfaba en todos sus ensue\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue enviado al colegio desde muy tierna edad, primero a casa de una cierta miss Roper, despu\u00e9s a casa del reverendo Potticany, mansi\u00f3n muy respetable, en donde la hija del cl\u00e9rigo &lt;se ocupaba de la moral y de la ropa&gt;. All\u00ed\u00a0 le fue revelado un hecho sorprendente: no era de la misma religi\u00f3n ni de la misma raza que sus compa\u00f1eros. Era una cosa muy dif\u00edcil de comprender. Sin embargo, la casa de Ben, aquella casa de ladrillos rojos (peristilo griego, tres escalones y una verja que corr\u00eda paralela a la acera), era una casa inglesa. Su padre, con su gorro de terciopelo, su cara sonrosada y rasurada escrupulosamente, su lenguaje escogido y ameno, era un escritor ingl\u00e9s. Ben aprendi\u00f3 a leer en libros ingleses, y las canciones que merecieron su sue\u00f1o eran inglesas; pero en aquel colegio le hac\u00edan sentir que no era igual que los dem\u00e1s. Era jud\u00edo, y sus camaradas, salvo uno, no lo eran. \u00a1Qu\u00e9 confuso todo ello! El pueblo hebreo es el que nombran en la Biblia, el que cruz\u00f3 el mar Rojo, el que conoci\u00f3 la cautividad de Babilonia y edific\u00f3 el templo de Jerusal\u00e9n. \u00bfQu\u00e9 ten\u00eda \u00e9l de com\u00fan con aquellos hombres?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por las ma\u00f1anas, cuando todos los alumnos se arrodillaban para rezar, \u00e9l y el otro hebreo, que se llamaba Sergio, hab\u00edan de alejarse, permaneciendo en pie. Un d\u00eda a la semana iba un rabino a ense\u00f1arles a leer el hebreo, un idioma incomprensible que se escrib\u00eda al rev\u00e9s, con caracteres semejantes a cabezas de clavos. El joven D\u00b4Israeli sab\u00eda que aquellas pr\u00e1cticas lo apartaban de una comuni\u00f3n misteriosa y que para sus camaradas, y tambi\u00e9n para su maestro, ten\u00eda cierta vis c\u00f3mica. Esto le mortificaba, porque era muy orgulloso. Hubiera deseado ser admirado en todo. Cuando jugaban al caballo no consinti\u00f3 nunca dejarse enganchar; pero su sufrimiento estribaba sobre todo en que no amaba a Sergio. Le era odioso el verse ligado a un ser inferior. Los muchachos con quienes Ben llevaba gustosa amistad ten\u00edan el cabello como el lino y los ojos intensamente azules, y aun cuando su esp\u00edritu fuese m\u00e1s r\u00e1pido que el de ellos, los quer\u00eda de todo coraz\u00f3n y usaba con ellos de una paciencia extraordinaria, sobre todo con Jones, el hijo de un doctor, el cual, durante las horas de recreo, refer\u00eda historias de bandidos y de cavernas, que al mismo tiempo iba r\u00e1pidamente ilustrando a l\u00e1piz. Cuando Ben llevaba un libro nuevo, el peque\u00f1o iba a sentarse a su lado y le\u00edan juntos, pero aun iba Jones por en medio de la p\u00e1gina cuando ya Ben la hab\u00eda recorrido, disponi\u00e9ndose a volverla. Hab\u00eda le\u00eddo tanto y hab\u00eda o\u00eddo hablar con tanta frecuencia a su padre de los libros, que su vocabulario era vast\u00edsimo, y ning\u00fan texto, por dif\u00edcil que fuese, se le resist\u00eda. Suspiraba Jones, se apresuraba. Entonces Benjam\u00edn D\u00b4Israeli, adivinando el apuro de su amigo, sonre\u00eda un poco y dec\u00eda con mucha gentileza :&lt;Puedo esperar.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por la noche, en su sala de estudio, Sara y Ben hablaban con frecuencia de aquel extra\u00f1o problema de jud\u00edos y cristianos. \u00bfPor qu\u00e9 parec\u00eda reprocharles un nacimiento que no hab\u00edan elegido y contra el cual nada pod\u00edan? Cuando le ped\u00edan alguna explicaci\u00f3n a su padre, Isaac D\u00b4Israeli, filoso volteriano, se contentaba con encogerse de hombros. Todo eso carec\u00eda de importancia, eran supersticiones. El, por su parte, no sent\u00eda la mayor verg\u00fcenza por ser jud\u00edo; al contrario, hablaba con mucho orgullo de la historia de su raza; pero juzgaba completamente rid\u00edculo el mantenimiento en tiempos razonables, de unas pr\u00e1cticas y unas creencias que fueron adaptadas a las necesidades y a la fiel inteligencia de unas tribus de \u00e1rabes n\u00f3madas, unos miles de a\u00f1os antes. Al igual que su padre, y para complacer a este, segu\u00eda inscrito en la sinagoga y pagaba sus cuotas, y hasta permiti\u00f3, para evitar unas discusiones que le hubieran hecho perder unas horas de lectura, que aquel rabino fuese a ense\u00f1arle el hebreo a su hijo; pero no ten\u00eda fe en ning\u00fan dogma y no practicaba ning\u00fan rito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A pesar de aquella actitud, y quiz\u00e1 por causa de ella, le fue anunciado un d\u00eda, en 1813, que los jud\u00edos de Londres, orgullosos de su prestigio literario, acababan de nombrarlo jefe de su comunidad. Se mostr\u00f3 indignado, y en aquel mismo instante escribi\u00f3 una carta en t\u00e9rminos muy violentos: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00ab<strong>Un hombre que ha vivido siempre alejado de vosotros y lleva un vida retirada, sin querer compartir vuestros ejercicios, porque opina que en su forma actual destruyen, en lugar de provocar, la emoci\u00f3n religiosa; que se ha limitado a tolerar una parte de vuestros ritos, dispuesto a hacer grandes concesiones en materia que juzga indiferente, ese hombre, si tiene un poco de dignidad, no puede aceptar un puesto solemne entre vosotros<\/strong><\/em><strong>.<\/strong>\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El consistorio conden\u00f3 al presidente forzoso a cuarenta libras de multa. Isaac d\u00b4Israeli se neg\u00f3 a pagarlas. No se le molest\u00f3 durante tres a\u00f1os, al cabo de los cuales la comunidad hebrea reclam\u00f3 el pago. En aquel intervalo muri\u00f3 el abuelo, habiendo conservado hasta la \u00faltima hora su brillante y alegre serenidad, a pesar de tener una mujer odiosa y un hijo desconcertante. Con \u00e9l desapareci\u00f3 el \u00faltimo lazo, muy fr\u00e1gil por cierto, que un\u00eda aquella familia al juda\u00edsmo activo. El se\u00f1or D\u00b4Israeli contest\u00f3 al consistorio diciendo que deseaba se borrase su nombre de la lista de los fieles. Hombre de car\u00e1cter sencillo, era capaz de enfurecerse cuando ve\u00eda atacada su tranquilidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aun cuando dej\u00f3 de ser hebreo, no se convirti\u00f3 en cristiano, perfectamente acomodado a aquel estado intermedio. Uno de sus amigos, Sharon Turner, el historiador, le hizo observar que convendr\u00eda a los ni\u00f1os seguir la misma religi\u00f3n que la mayor\u00eda de los ingleses. A los varones sobre todo, el no estar bautizados les vedar\u00eda muchas carreras, puesto que los jud\u00edos, como los cat\u00f3licos, estaban privados de derechos civiles. El se\u00f1or D\u00b4Israeli estimaba mucho a Turner, que fue el primero en explorar los manuscritos del British Museum; por otra parte, la bella y ego\u00edsta abuela, fiel a los rencores de su juventud, lo apremiaba para que librase a sus nietos del yugo a que los entreg\u00f3 una alianza por la que ella tanto hubo de padecer. Isaac D\u00b4Israeli se dej\u00f3 convencer. Aparecieron en la casa el catecismo y los libros de rezos, y uno tras otros fueron conducidos los ni\u00f1os a la Iglesia de San Andr\u00e9s, donde se los bautiz\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Contaba Benjam\u00edn trece a\u00f1os. Era indispensable hacer coincidir el cambio de religi\u00f3n con el colegiado. Mas&#8230; \u00bfad\u00f3nde enviarlo? Su padre pens\u00f3 en Eton; pero su madre temi\u00f3 que sufriera, porque era evidente que la acogida que se dispensar\u00eda all\u00ed al hebreo reci\u00e9n convertido no ser\u00eda muy fraternal. Ben se hallaba dispuesto a correr la aventura; pero la prudencia materna prevaleci\u00f3. Por entonces precisamente el se\u00f1or D\u00b4Israeli encontraba con frecuencia en las librer\u00edas a un reverendo Cogan, que adquir\u00eda ediciones raras y pasaba por ser el \u00fanico pastor no conformista que supiese griego. Un hombre que gustase tanto de la lectura no pod\u00eda dejar de ser perfecto. Se decidi\u00f3 confiarle a Ben.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_28352\" aria-describedby=\"caption-attachment-28352\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-28352 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/aula-colegio-ingl\u00e9s-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"28352\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-28352\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Grabado que reproduce el interior del aula de clase de la Bristol Infant School, siglo XIX <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El colegio del doctor Cogan era una casa antigua, cubierta de hiedra. En los muros de las salas desnudas, rodeadas de bancos de roble, se le\u00eda en grandes cuadros: &lt;<em>Soy la Voz, la Verdad, la Vida<\/em>&gt;. Setenta alumnos en tropel, despierta la curiosidad y dispuestos a la cr\u00edtica, se agruparon alrededor del reci\u00e9n llegado. Su indumento era agresivamente lujoso, y causaron extra\u00f1eza su traje, el color mate de su piel verdosa y la belleza de su rostro. El los contempl\u00f3 fijamente, devolviendo mirada por mirada. Estaba decidido a hacer frente a todos y a contestar, si preciso fuere, al desprecio con la insolencia. &lt;<em>No es nada <\/em>-dec\u00eda cuando sent\u00eda muy honda la emoci\u00f3n-. <em>Son chiquillos como yo, a quienes debo dominar<\/em>&gt;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las primeras clases pusieron de manifiesto las cualidades y los defectos de su educaci\u00f3n. Sus compa\u00f1eros ten\u00edan m\u00e1s conocimiento que \u00e9l del griego y del lat\u00edn, muchos m\u00e1s conocimientos; pero en cuanto se trat\u00f3 de inventar, de escribir, varios de sus camaradas notaron que les descubr\u00eda un mundo nuevo de sentimientos y de sensaciones. Se repet\u00edan sus palabras, sus frases; los condisc\u00edpulos copiaban sus versos para le\u00e9rselos a sus hermanas y a sus primas. Se form\u00f3 a su alrededor una pandilla modernista. Aun cuando detestaba los movimientos violentos, la ambici\u00f3n triunf\u00f3 en su temperamento, y con m\u00e9todo practicaba los ejercicios f\u00edsicos. Su popularidad fue en aumento, y pronto conquist\u00f3 un puesto de jefe que lo embriagaba. Cuando se paseaba solo se complac\u00eda en imaginarse primer ministro o jefe de un ej\u00e9rcito. Eso deb\u00eda de ser delicioso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para afianzar su poder organiz\u00f3, en contra de las reglas del colegio, unas funciones de teatro. Adoraba el teatro. Cuando por primera vez lo llevaron sus padres a una representaci\u00f3n, lo entusiasmaron aquellos discursos tan bien dichos y aquellas sorprendentes aventuras. \u00a1Por fin hab\u00eda encontrado un mundo en donde los seres parec\u00edan moldeados por su coraz\u00f3n, en donde los hombres hac\u00edan grandes cosas y hablaban como los h\u00e9roes de sus sue\u00f1os! Se form\u00f3 una compa\u00f1\u00eda. D\u00b4Israeli fue nombrado director y primer actor. Transcurr\u00edan las semanas y gozaba lo indecible con aquella vida nueva, con su poder, \u00a1era completamente feliz! Tan completamente, que no vio como se iba formando una tormenta. El \u00e9xito le proporcionaba alegr\u00edas que ingenuamente cre\u00eda compartidas. Puso muy de manifiesto su desd\u00e9n por la lentitud de esp\u00edritu. A pesar del agua bautismal, ol\u00eda a hereje. Sus m\u00e1s violentos enemigos fueron los monitores del colegio, que antes de su llegada reinaron all\u00ed como amos. Su poder oculto, fundado en el placer, y que aumentaba por momentos, los irritaba. El director de la compa\u00f1\u00eda fue denunciado al reverendo Cogan, poniendo a \u00e9ste en antecedentes de los ensayos clandestinos. Este, indignado, pronunci\u00f3 en clase un discurso sobre las costumbres modernas y escandalosas. &lt;<em>Nunca<\/em> \u2013dijo-, <em>en la familia que aqu\u00ed constituimos, he visto nada semejante. Sin duda un esp\u00edritu extranjero, sedicioso o incapaz de comprender las normas de esta casa, es el que ha concebido ese plan<\/em>.&gt;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La oposici\u00f3n acogi\u00f3 alegremente la frase. Durante el recreo, un grupo murmur\u00f3 al pasar junto al joven D\u00b4Israeli; alguien silb\u00f3. El muchacho se volvi\u00f3 y dijo sin perder la calma:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfQui\u00e9n ha silbado?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El mayor de los monitores se adelant\u00f3 diciendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00a1Estamos hartos de ser dirigidos por un extranjero!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">D\u00b4Israeli le dio un pu\u00f1etazo en pleno rostro. Se form\u00f3 un c\u00edrculo alrededor de los boxeadores. D\u00b4 Israeli era m\u00e1s chico, menos fuerte, pero m\u00e1s r\u00e1pido y \u00e1gil sobre sus piernas. Combat\u00eda con mucha ciencia y con sombr\u00edo valor. Pronto se vio al otro cubierto de sangre. Los alumnos, consternados, miraban a su jefe, que comenzaba a perder noci\u00f3n de lo que lo rodeaba. Por fin cay\u00f3. Un silencio de estupor acogi\u00f3 aquella ca\u00edda de un r\u00e9gimen, acaso hubiese sido menor la sorpresa si hubiesen sabido que hac\u00eda tres a\u00f1os que, a escondidas, el vencedor tomaba lecciones de boxeo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-28354 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/DISRAELI-7-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"28354\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE DE ENTRADAS DE \u00abLA VIDA DE DISRAELI\u00bb *** &nbsp; ANDR\u00c9 MAUROIS\u00a0 (Prologo de la edici\u00f3n de Disraeli de Colecci\u00f3n Crisol)\u00a0 Nacido en Elbeuf, el 26 de julio de 1885, hizo sus estudios en el <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/01\/16\/la-vida-de-disraeli-por-andre-maurois-parte-1-2\/\" title=\"LA VIDA DE DISRAELI, por Andr\u00e9 Maurois (Parte 1)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":28339,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-2238625","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2238625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2238625"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2238625\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28339"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2238625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2238625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2238625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}