{"id":2237683,"date":"2024-04-20T00:05:55","date_gmt":"2024-04-19T22:05:55","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2237683"},"modified":"2024-09-18T20:50:46","modified_gmt":"2024-09-18T18:50:46","slug":"cagliostro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/04\/20\/cagliostro\/","title":{"rendered":"CAGLIOSTRO: la estafa y la magia, antesala de la Revoluci\u00f3n: Dos pel\u00edculas: Cagliostro \u00abEl Desalmado\u00bb (1949), por Orson Welles &#8211; Cagliostro (1975), por Daniele Pettinari"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">CAGLIOSTRO<\/span><\/p>\n\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 class=\"post-title entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">\u00abCagliostro\u00bb, de Gregory Ratoff y Orson Welles, <\/span><\/h2>\n<p class=\"post-title entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>un curioso divertimiento<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-287407 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/000CAgliostro.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"360\" data-id=\"287407\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/000CAgliostro.jpg 640w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/000CAgliostro-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Entre la \u00abcapa y espada\u00bb, el follet\u00edn y la usurpaci\u00f3n,\u00a0Cagliostro entretiene sin trascendencia y regocija sin pasi\u00f3n<\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Juan Poz\u00a0<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elojocosmologicodejuanpoz.blogspot.com\/2019\/05\/cagliostro-de-gregory-ratoff-y-orson.html?m=0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">EL OJO COSMOL\u00d3GICO<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No es extra\u00f1o que Welles confesara que el rodaje de esta pel\u00edcula era lo m\u00e1s divertido que hab\u00eda hecho jam\u00e1s en el cine. Quiero imaginar que se embarc\u00f3 en el viaje por su amistad con Ratoff y la libertad que tuvo para reescribir el guion y rodarse a s\u00ed mismo en mucha de sus escenas, de ah\u00ed que ahora le adjudiquemos la autor\u00eda compartida de la pel\u00edcula. Ratoff, ruso emigrado, pero prosovi\u00e9tico en aquellos a\u00f1os de histeria anticomunista, ya hab\u00eda dirigido la adaptaci\u00f3n de otro cl\u00e1sico de Dumas,\u00a0<em>Los hermanos corsos<\/em>, lo que imagino ser\u00eda el aval para acabar dirigiendo esta otra adaptaci\u00f3n de Dumas,\u00a0<em>Joseph Balsamo<\/em>, que recrea la figura del farsante Cagliostro, un mas\u00f3n, hipnotizador y seductor personaje real que pase\u00f3 por toda Europa su fama de exc\u00e9ntrico personaje misterioso de oscuros or\u00edgenes que daban p\u00e1bulo a toda suerte de relatos fant\u00e1sticos sobre su persona. Que a Welles le atrajera interpretar a \u201cese\u201d personaje est\u00e1 fuera de toda duda, y, de hecho, intuimos que no poco de ese hechizo por Cagliostro es llevado despu\u00e9s a Arkadin, en una de su larga serie de obras maestras. La pel\u00edcula tuvo varios candidatos, tanto para el rol central como para la direcci\u00f3n, el pen\u00faltimo, antes de Ratoff y Welles fue \u00a1nada menos que Douglas Sirk y George Sanders!, quienes a buen seguro que nos hubieran ofrecido una pieza magistral. Con todo, Welles se desempe\u00f1a a la perfecci\u00f3n en este papel de villano vengador y revolucionario intrigante a trav\u00e9s del poder mental con que, materializado en su capacidad para hipnotizar a cualquiera, pretende aspirar a conseguir el poder en Francia sustituyendo a la reina Mar\u00eda Antonieta por su doble exacto, con quien \u00e9l se ha casado, contra la voluntad de ella, que est\u00e1 enamorada de un capit\u00e1n de la guardia del Rey.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> La pel\u00edcula fue rodada en Italia, en estudio, y\u00a0\u00a0tiene una puesta en escena lujos\u00edsima, tanto en los decorados como en el vestuario, lo que contribuye poderosamente a darle el empaque de pel\u00edcula \u201chist\u00f3rica\u201d que recrea a la perfecci\u00f3n la corte francesa. No hay, claro est\u00e1, grandes escenas de exteriores ni de masas, excepto hacia el final, cuando \u00abel pueblo\u00bb se rinde al poder de sugesti\u00f3n de Cagliostro e intuye en \u00e9l poco menos que un \u00ablibertador\u00bb de la opresi\u00f3n real, en lo que es una prefiguraci\u00f3n de la inminente Revoluci\u00f3n que acabar\u00e1 con el Antiguo R\u00e9gimen en Francia. La introducci\u00f3n en la trama del cient\u00edfico, Franz Anton Mesmer, descubridor del supuesto \u00abmagnetismo animal\u00bb, nos sit\u00faa ante una supuesta doble impostura, aunque ello no se recalca en exceso en la pel\u00edcula: la de Cagliostro, ignorante de su poder hasta que Mesmer le habla, anacr\u00f3nicamente, sin embargo, de la hipnosis -porque el t\u00e9rmino lo inventa tiempo despu\u00e9s James Braid, un cirujano escoc\u00e9s, en 1842- y la del propio Mesmer, que dej\u00f3 Viena para instalarse en Par\u00eds, donde vivi\u00f3 7 a\u00f1os hasta que una comisi\u00f3n cient\u00edfica, en la que estaba integrado Benjamin Franklin concluy\u00f3 que no hab\u00eda ni rastro objetivo del magnetismo animal que Mesmer dec\u00eda que albergamos en nuestro cuerpo, y que era la base de su pr\u00e1ctica m\u00e9dica, que lo hizo rico. Convencido, pues, a trav\u00e9s de Mesmer, de que sus poderes mentales eran extraordinarios, Joseph Balsamo, el hijo de gitanos que hab\u00edan sido condenados a la horca y \u00e9l mismo a ser azotado y a que se le cegara, se convierte en el \u00abmago\u00bb Cagliostro que, con su troupe recorre Europa cimentando su fama.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> La historia del personaje se cruza con uno de los motivos de otra novela de Dumas,\u00a0<em>El collar de la reina<\/em>, una intriga en la que, a trav\u00e9s de una doble exacta de Mar\u00eda Antonieta, Cagliostro quiere apoderarse del poder del trono. Est\u00e1 claro que el retrato del mentalista ha de tener un magnetismo en la mirada que, en el caso de la actuaci\u00f3n de Orson Welles, est\u00e1 garantizado. Sus innegables dotes de actor, casi a la misma altura que su\u00a0\u00a0genio para la direcci\u00f3n, proveen al personaje central de un aura de misterio que acent\u00faa no solo el vestuario, sino la modulaci\u00f3n de su voz y el fulgor de su mirada. Mucho m\u00e1s all\u00e1 de cualquier planteamiento serio sobre el tema de la venganza por el agravio racista sufrido, el protagonista es gitano, hijo de gitanos ahorcados por una falsa acusaci\u00f3n, estamos ante una pel\u00edcula de aventuras en la que, adem\u00e1s, no falta una poderosa intriga, sobre un asunto nimio, ni las peleas con espada, las persecuciones e incluso la presencia de un coro, en este caso el pueblo, que magnifique los intereses en juego. Y a Welles se le ve disfrutar en cada secuencia, en cada plano, muchos de ellos rodados por \u00e9l o entre \u00e9l y Ratoff, con la aquiescencia de este, que tampoco se iba a atrever a discrepar, digo yo, de un reconocido genio del s\u00e9ptimo arte como Welles, con su historial. La dimensi\u00f3n\u00a0\u00a0embustera del personaje, la suplantaci\u00f3n de personalidad y el recurso a los poderes maravillosos -el t\u00edtulo original es\u00a0<em>Black Magic<\/em>, \u00abMagia negra\u00bb- conforman un tr\u00edo de rasgos muy pr\u00f3ximos al inter\u00e9s por la impostura que le llevar\u00eda a Welles a rodar una de sus pel\u00edculas m\u00e1s extra\u00f1as de Welles:\u00a0<em>F for Fake<\/em>, traducida por\u00a0<em>Fraude<\/em>, sobre el falsificador Elmyr de Hory, cuyas falsificaciones de los grandes genios de la pintura no pod\u00edan ser distinguidas por los m\u00e1ximo especialistas mundiales en esos artistas. \u00a1C\u00f3mo no iba a disfrutar Welles con un protagonista, Cagliostro, que se cree el rey todopoderoso del mundo, gracias a sus poderes de \u00abencantamiento\u00bb a trav\u00e9s de la hipnosis. Y ah\u00ed hallamos otro de los grandes temas que preocuparon siempre a Welles: el poder, y el poder absoluto espec\u00edficamente. Cierto que la pel\u00edcula acaba mal, por supuesto, a nadie se le escapa que no fue Cagliostro, ciertamente, quien encabez\u00f3 la Revoluci\u00f3n Francesa, pero las andanzas de este personaje intrigante por Par\u00eds le permitieron a ellos meterse en la piel de un personaje que no estaba tan alejado de lo que han sido sus intereses tem\u00e1ticos en el mundo del cine. Aqu\u00ed su labor est\u00e1 supeditada al funcionamiento de la historia como cine de entretenimiento, \u00a1y a fe que lo consigue!, porque estamos ante una de esas pel\u00edculas que elevan much\u00edsimos enteros lo que todos conocemos como programa \u00abde doble sesi\u00f3n\u00bb, en los que tant\u00edsimas horas de nuestra adolescencia y primera juventud hemos empleado los aficionados al cine. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A t\u00edtulo anecd\u00f3tico, quiero dejar constancia de que Vicente Huidobro, creador del \u00abcreacionismo\u00bb escribi\u00f3 sobre el personaje lo que \u00e9l llam\u00f3 una \u00abnovela-film\u00bb,\u00a0<em>Cagliostro<\/em>, (Ed. C\u00e1tedra), y que ya estoy deseando leer, si bien naci\u00f3 inicialmente como un guion.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-504646\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CAGLIOSTRO-1949-221x300.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"651\" data-id=\"504646\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CAGLIOSTRO-1949-221x300.jpg 221w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CAGLIOSTRO-1949-755x1024.jpg 755w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CAGLIOSTRO-1949-768x1042.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CAGLIOSTRO-1949-610x828.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/CAGLIOSTRO-1949.jpg 1022w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><span class=\"il\">Cagliostro<\/span> \u00abEl Desalmado\u00bb (Pel\u00edcula de Orson Wells y Gregory Ratoff, 1949)<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Dirigida por Gregory Ratoff\u00a0 y\u00a0 Orson Welles\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/mega.nz\/embed\/SYtFDaII#_sUsEzQUUVbVlXnrD7nYF-aU9sohhOS9zvu7PBsFoEk\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Ficha T\u00e9cnica<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>T\u00edtulo original<\/strong>: Black Magic (Cagliostro)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>A\u00f1o<\/strong>: 1949<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Duraci\u00f3n<\/strong>: 105 min.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pa\u00eds<\/strong>: Estados Unidos<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Direcci\u00f3n<\/strong>: Gregory Ratoff,\u00a0\u00a0Orson Welles<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Gui\u00f3n<\/strong>: Charles Bennett, Richard Schayer (Novela: Alejandro Dumas)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>M\u00fasica<\/strong>: Paul Sawtell<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Fotograf\u00eda<\/strong>: Ubaldo Arata, Anchise Brizzi<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Reparto<\/strong>: Orson Welles,\u00a0\u00a0Nancy Guild,\u00a0\u00a0Akim Tamiroff,\u00a0\u00a0Frank Latimore,\u00a0\u00a0Valentina Cortese, Silvana Mangano,\u00a0\u00a0Raymond Burr.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_504635\" aria-describedby=\"caption-attachment-504635\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-504635 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/busto_alessandro_di_cagliostro-678x381.jpg\" alt=\"Cagliostro\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"504635\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-504635\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Busto de Giuseppe Balsamo, conocido como conde Alessandro di Cagliostro<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">CAGLIOSTRO <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 24pt;\">(Pel\u00edcula de Daniele Pettinari,\u00a0<\/span><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">1975)\u00a0<\/span><\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Dirigida por Daniele Pettinari<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/mega.nz\/embed\/fFUCQLqA#Qm8sQpJe3EwP0HmWMjEVW-IMo1ndJnYOyEfst_D1Sjc\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>Ficha T\u00e9cnica<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"padding-left: 40px;\"><b><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-504685 alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartel-cagliostro-216x300.jpg\" alt=\"\" width=\"216\" height=\"300\" data-id=\"504685\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartel-cagliostro-216x300.jpg 216w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/cartel-cagliostro.jpg 369w\" sizes=\"auto, (max-width: 216px) 100vw, 216px\" \/><span style=\"font-size: 14pt;\">Dirigida por<\/span><\/b><span style=\"font-size: 14pt;\">:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Daniele Pettinari<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Protagonizada por<\/b>:<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Bekim Fehmiu<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Rosanna Schiaffino<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Robert Alda<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Ida Galli<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Massimo Girotti<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Estudios<\/b>:\u00a0Putignani\u00a0(Prod.)<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Pa\u00eds<\/b>:\u00a0Italia<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Estreno<\/b>:\u00a021 de Febrero\u00a0de 1975<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Duraci\u00f3n<\/b>: 103&#8242;<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>G\u00e9nero<\/b>:\u00a0Historica<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">\u2666<\/span><\/p>\n<h2 id=\"post_title\" class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 36pt;\">CAGLIOSTRO<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.elvelodeisis.com\/cagliostro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">EL VELO DE ISIS<\/a><\/span><\/p>\n<div class=\"post_content clearfix\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-408295\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Cagliostro.jpg\" alt=\"\" width=\"302\" height=\"300\" data-id=\"408295\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Cagliostro.jpg 250w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Cagliostro-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>Giuseppe Balsamo, conocido como conde Alessandro di Cagliostro, naci\u00f3 en Palermo (isla de Sicilia, Italia) el 2 de junio de 1743 y falleci\u00f3 en prisi\u00f3n en el castillo de san Leo (cerca de Pesaro, Italia) el 26 de agosto de 1795.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">O, al menos, esto es lo que dice la historia oficial, porque la anterior informaci\u00f3n es la m\u00e1s certera (y con ciertas reservas) que se conoce acerca de este personaje del cual, si bien es innegable su existencia hist\u00f3rica, su biograf\u00eda es tan controvertida que es dif\u00edcil decir cu\u00e1l es la realidad y cu\u00e1l la ficci\u00f3n en los hechos que se le atribuyen; todo depende de quien lo cuente. Porque incluso los autores que han tratado de enfocar los hechos del modo m\u00e1s objetivo han tenido que basarse en testimonios de la \u00e9poca que, o est\u00e1n m\u00e1s o menos viciados por la opini\u00f3n subjetiva tanto de admiradores como de enemigos ac\u00e9rrimos de nuestro hombre, o son demasiado difusos como para establecer una personalidad y trayectoria vital coherente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay ninguna duda de que Cagliostro fue un personaje que dio bastante que hablar (por motivos dispares) en su \u00e9poca, que se code\u00f3 con la nobleza y hasta con la realeza de algunos pa\u00edses europeos, y que por razones no muy claras se convirti\u00f3 en el blanco de poderosos enemigos. Y esta fama hizo que algunos personajes ilustres como Goethe o Alejandro Dumas se interesaran por sus andanzas, aportando algunos datos que han contribuido a enriquecer (y a complicar tambi\u00e9n) la biograf\u00eda de este enigm\u00e1tico personaje. Y, seguramente para su desdicha, llam\u00f3 tambi\u00e9n poderosamente la atenci\u00f3n del mism\u00edsimo papado de Roma, el cual le puso en el punto de mira de la Inquisici\u00f3n. Estos retazos de vivencias, las declaraciones de contempor\u00e1neos m\u00e1s o menos interesadas y el contenido de algunos documentos es todo lo que se conoce p\u00fablicamente acerca de este hombre; truh\u00e1n y embaucador para unos y un iniciado con extraordinarios poderes para otros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La primera duda que se presenta est\u00e1 en la identificaci\u00f3n del conde de Cagliostro con la persona de Giuseppe Balsamo; los testimonios favorables a esta hip\u00f3tesis son aparentemente bastante s\u00f3lidos, y de hecho se acepta oficialmente como v\u00e1lida esta teor\u00eda sobre el origen del conde; aunque si damos esto por cierto nos vemos impulsados a dilucidar el motivo por el cual el humilde Balsamo decidi\u00f3 adoptar el nombre y modo de vida del conde de Cagliostro; sus detractores insisten en que lo hizo para llevar m\u00e1s lejos sus embustes y tretas de buscafortunas, de no ser as\u00ed habr\u00eda que admitir que experiment\u00f3 un cambio de personalidad realmente extraordinario. La otra opci\u00f3n ser\u00eda, como otros sostienen, concluir que se asoci\u00f3 a Cagliostro la personalidad de Balsamo para denostarle y denigrarle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Charles Th\u00e9veneau de Morande fue un periodista sensacionalista, chantajista y esp\u00eda franc\u00e9s que vivi\u00f3 en Londres hacia finales del siglo XVIII. Fue en esa ciudad donde se cruz\u00f3 con Cagliostro, hacia 1776; por aquel tiempo se dice que fue precisamente cuando Giuseppe Balsamo asumi\u00f3 oficiosamente el nombre de conde de Cagliostro, y se dedicaba junto con su esposa a alternar por la capital inglesa con aspecto y maneras de un aut\u00e9ntico noble italiano. Fue entonces cuando Morande decidi\u00f3 airear p\u00fablicamente la, seg\u00fan \u00e9l, verdadera personalidad del conde desvelando que su verdadero nombre era Giuseppe Balsamo y su origen, extremadamente humilde. Este es el primer testimonio del supuesto desenmascaramiento, y adem\u00e1s llevado a cabo por un contempor\u00e1neo que probablemente trat\u00f3 personalmente con Cagliostro, pero aunque se suele dar por v\u00e1lido cabe la duda de si fue una acusaci\u00f3n interesada y falseada (Morande era un mon\u00e1rquico declarado). Cagliostro replic\u00f3 a estas acusaciones con su escrito \u201cCarta abierta al pueblo ingl\u00e9s\u201d, donde inst\u00f3 a Theveneau de Morande a retractarse de sus afirmaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Alejandro Dumas, el ilustre autor franc\u00e9s del siglo XIX, escribi\u00f3 entre 1846 y 1848 el libro \u201cMemorias de un m\u00e9dico: Jos\u00e9 Balsamo\u201d, como parte de una serie de cinco novelas ambientadas en la Francia del per\u00edodo comprendido entre Luis XV y la Revoluci\u00f3n Francesa. Se trata de una obra de ficci\u00f3n escrita en el tono propio de Dumas, donde narra algunas aventuras que tienen como protagonista a Balsamo (al cual identifica algo vagamente con Cagliostro) , y al que describe como un personaje misterioso, una especie de mago o taumaturgo con ciertos poderes, adem\u00e1s de activista revolucionario. En la novela menciona tambi\u00e9n, entre otros personajes en parte hist\u00f3ricos y en parte ficticios, a la esposa de Balsamo como Lorenza Feliciani, y a un tal Althotas, alquimista y supuesto maestro de Balsamo. Aunque no se puede tomar esta obra como referencia biogr\u00e1fica de Cagliostro, no cabe duda de que indica que el autor hab\u00eda o\u00eddo hablar largamente de \u00e9l (el cual ya hab\u00eda desparecido, por cierto, bastantes a\u00f1os antes de la redacci\u00f3n de la novela) y hab\u00eda quedado evidentemente impresionado, recreando al personaje a la medida de la obra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bastante m\u00e1s serio parece el testimonio de Goethe, el famoso escritor alem\u00e1n, el cual se tom\u00f3 la molestia de investigar personalmente el origen de Cagliostro. Contempor\u00e1neo suyo, el mismo Goethe reconoc\u00eda su renombre en las cortes europeas, y aunque no lleg\u00f3 a conocerle personalmente, indag\u00f3 en sus or\u00edgenes para tratar de discernir las verdaderas intenciones del misterioso conde. Esto nos da una idea al menos de que la fama de Cagliostro ya en vida traspasaba fronteras, y que los relatos de sus actividades llamaban la atenci\u00f3n. En un pasaje de su novela autobiogr\u00e1fica \u201cViaje a Italia\u201d, (escrita a modo de diario de viaje), Goethe explica sus observaciones e impresiones acerca de Cagliostro adem\u00e1s del resultado de sus pesquisas cuando se encontraba en Palermo en abril de 1787, lugar de nacimiento de Giuseppe Balsamo (probablemente ya p\u00fablico desde las declaraciones de Theveneau). Goethe comienza se\u00f1alando las discusiones de los ciudadanos de Palermo acerca de Balsamo, un conciudadano que se hab\u00eda ganado mala reputaci\u00f3n, saliendo pr\u00e1cticamente desterrado de all\u00ed. Las opiniones estaban divididas respecto de si se trataba del conde de Cagliostro o no, pero lo cierto es que los que hab\u00edan tratado a Balsamo le identificaban como el mismo rostro que aparec\u00eda en un grabado que circulaba de Cagliostro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Goethe cuenta c\u00f3mo descubri\u00f3 a un jurisconsulto de Palermo, al cual el gobierno franc\u00e9s hab\u00eda encargado investigar oficialmente la procedencia de Cagliostro (esto a ra\u00edz de un proceso que se hab\u00eda levantado en Francia contra el conde, posiblemente el del fraude del collar de perlas del que luego hablar\u00e9), a partir de lo cual este jurisconsulto hab\u00eda establecido el \u00e1rbol geneal\u00f3gico de Balsamo relacion\u00e1ndolo efectivamente con el conde de Cagliostro. Goethe tuvo acceso a esta informaci\u00f3n, quedando convencido de la relaci\u00f3n Balsamo-Cagliostro, al cual decididamente tacha de embaucador y sinverg\u00fcenza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Seg\u00fan esta genealog\u00eda, Giuseppe Balsamo naci\u00f3 en el seno de una muy humilde familia oriunda de Palermo desde generaciones; el apellido Cagliostro proced\u00eda efectivamente de un t\u00edo de Giuseppe, y este \u00faltimo hab\u00eda dejado en Palermo a su madre viuda y a una hermana en condiciones bastante precarias, lo cual critica con amargura Goethe. El estudio tambi\u00e9n menciona que de peque\u00f1o hab\u00eda estado en un seminario, demostrando gran inteligencia y dotes para la medicina, pero a causa de su mala conducta fue despedido, convirti\u00e9ndose en \u201cmago y buscador de tesoros en Palermo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tuvo que huir de Palermo por estafar a un joyero local (escap\u00f3 de una condena de prisi\u00f3n preventiva), de donde parti\u00f3 a Roma, donde comenzar\u00eda su periplo aventurero. Todo esto narra Goethe, el cual visit\u00f3 en persona a la familia de Giuseppe Balsamo quedando convencido de lo anteriormente dicho y de la falsedad de Cagliostro. A prop\u00f3sito de este asunto con el joyero, Goethe a\u00f1ade una an\u00e9cdota que recogi\u00f3 de las mismas fuentes y da por cierta y digna de menci\u00f3n: alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de su huida y ya casado, Cagliostro decidi\u00f3 volver a Palermo con su mujer bajo el nombre falso de marqu\u00e9s de Pellegrini. Un enemigo suyo antiguo, Marano, (el mismo joyero al que hab\u00eda timado), le reconoci\u00f3 y le denunci\u00f3 con lo que fue a parar a la c\u00e1rcel. Sin embargo, la mujer de Cagliostro se hab\u00eda ganado el favor de un pr\u00edncipe napolitano, de alto linaje e influencia. Este hab\u00eda declarado en p\u00fablico que era el protector de la pareja, as\u00ed que se indign\u00f3 cuando vio que encerraban a Cagliostro. Ensay\u00f3 varios medios para libertarlo pero no dieron resultado, por lo que se present\u00f3 en la antec\u00e1mara de la Audiencia y amenaz\u00f3 al abogado de Marano con darle una gran paliza si no abandonaba el juicio y hac\u00eda que pusieran en libertad inmediatamente al reo. El letrado se neg\u00f3, y el pr\u00edncipe le cogi\u00f3 por la casaca y empez\u00f3 a golpearle violentamente, hasta que lleg\u00f3 el presidente y los separ\u00f3. El abogado y Marano se retractaron, Cagliostro fue liberado y no se guard\u00f3 ning\u00fan registro de lo sucedido ni del porqu\u00e9 de la liberaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En base a estos hechos, comprobados personalmente por Goethe durante su estancia en Palermo, \u00e9ste elabora su juicio contra Cagliostro y a partir de esa opini\u00f3n expresa tambi\u00e9n su acuerdo con la informaci\u00f3n que, en esa l\u00ednea difamatoria, se divulgar\u00eda posteriormente desde Roma a toda Europa por parte de la Inquisici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra versi\u00f3n m\u00e1s ben\u00e9vola acerca del origen de Cagliostro afirma que fue hijo de un Gran Maestre de la Orden de Malta (o haber nacido en una insigne familia cristiana que lo abandon\u00f3 misteriosamente en Malta), tuvo por mentor a un insigne rosacruz llamado Althotas, el cual le inici\u00f3 y le introdujo en los Grandes Misterios y viaj\u00f3 desde temprana edad por Oriente, principalmente Egipto (donde alcanz\u00f3 la iluminaci\u00f3n en un ritual en las Grandes Pir\u00e1mides), volviendo posteriormente a Europa como Gran Maestro. Evidentemente esta versi\u00f3n niega toda relaci\u00f3n del Cagliostro mago e iniciado con el truh\u00e1n Balsamo, pero no da suficientes detalles sobre la vida del iniciado para que se pueda elaborar su trayectoria, por lo que continuar\u00e9 el relato donde lo deja Goethe: con Giuseppe Balsamo saliendo de Palermo en direcci\u00f3n a Roma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que acontecer\u00eda al joven Balsamo en los siguientes a\u00f1os no est\u00e1 nada claro, aunque parece que hay cierta unanimidad en reconocer que viaj\u00f3 por el Mediterr\u00e1neo llegando a Egipto y Oriente Medio. No parece razonable pensar que fuera a esos lugares a probar suerte; \u00e9l mismo sosten\u00eda que durante ese viaje inici\u00e1tico obtuvo la base de conocimiento que le capacitaba para hacer las cosas extraordinarias que se le achacan, sobre todo en el terreno de la alquimia y la medicina; adem\u00e1s trajo consigo lo que denomin\u00f3 \u201cRito Egipcio\u201d , un ceremonial esot\u00e9rico que impuls\u00f3 en Europa en el entorno de la francmasoner\u00eda con la que tuvo estrechos lazos. De aqu\u00ed provendr\u00eda tambi\u00e9n el apelativo o t\u00edtulo de \u201cGran Copto\u201d que Cagliostro se autoimpuso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sea como fuere, se ubica a Balsamo de vuelta en Roma hacia el a\u00f1o 1766; durante este per\u00edodo se le adjudican diversos oficios, todos innobles: desde la falsificaci\u00f3n de cuadros o documentos hasta la venta de elixires fraudulentos que \u00e9l mismo elabora, pasando por casi todo tipo de enga\u00f1ifas que le pudieran reportar beneficio. Y es entonces cuando conoce a la joven de origen humilde Lorenza Feliciani y se casa con ella ya en 1768. Su flamante esposa le acompa\u00f1ar\u00eda en adelante en sus viajes, desempe\u00f1ando un importante papel. Lorenza es conocida principalmente por haberse convertido r\u00e1pidamente en c\u00f3mplice perfecto de las estafas de su marido. Y generalmente se admite que su tarea era atraer a ricos ingenuos para lograr su protecci\u00f3n o beneficiarse a su costa; es decir, que se la trata m\u00e1s o menos de meretriz voluntariosa en connivencia con Balsamo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La pareja decide emprender viaje por la costa mediterr\u00e1nea en busca de mejor suerte en un azaroso peregrinaje, cambiando de identidades seg\u00fan la situaci\u00f3n lo requer\u00eda. Se sabe que llegaron por la costa francesa hasta Espa\u00f1a, ya que existe el testimonio de alguien que circunstancialmente se encontr\u00f3 con ellos en Aix-en Provence (cerca de Marsella, Francia) en 1770. Este testigo es el famoso aventurero Giacomo Casanova, que, en principio atra\u00eddo por la fama que estaban creando en el pueblo Balsamo y Lorenza (ahora se hac\u00eda llamar Serafina) debido a sus generosos regalos y limosnas, trat\u00f3 personalmente con ellos, que seg\u00fan dec\u00edan ven\u00edan como peregrinos desde Milan a Barcelona. Pero, al parecer, ya entonces dispon\u00edan de tal riqueza que sus acciones se comentaban en todo el pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed cuenta Casanova en su biograf\u00eda el encuentro, que fue inicialmente (c\u00f3mo no) con Lorenza:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cEncontr\u00e9 a la peregrina sentada en una silla con aspecto de hallarse exhausta, e interesante por su juventud y belleza singularmente realzadas por un toque de melancol\u00eda y un crucifijo de metal amarillo de seis pulgadas de largo que ten\u00eda en su mano. Su compa\u00f1ero, que estaba arreglando unas conchas de caracol en su casaca de bayeta negra, no hizo ning\u00fan movimiento. Parec\u00eda darse cuenta, por las miradas que dirig\u00ed a su esposa, de que s\u00f3lo me interesaba por ella.<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">-\u00bfHacia d\u00f3nde os encamin\u00e1is, mi hermosa doncella?- le pregunt\u00f3 Casanova.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y ella le respondi\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-Marchamos por los caminos viviendo de la caridad, el mejor de los medios para obtener la misericordia de Dios, el Dios a quien tan a menudo hemos ofendido. Aunque s\u00f3lo pido un c\u00e9ntimo por caridad, la gente me da siempre piezas de plata y oro. Y as\u00ed, al llegar a un pueblo, para no cometer el pecado de perder la confianza en la divina Providencia, nos vemos forzados a distribuir a los pobres todo lo que nos sobra, despu\u00e9s de haber subvenido a nuestras sencillas necesidades.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Casanova tambi\u00e9n menciona, casi con cierta admiraci\u00f3n, las dotes de falsificador de Balsamo. Si fue estafado por la pareja no llega a confirmarlo, pero s\u00ed aclara que volvi\u00f3 a encontrarse con ellos a\u00f1os despu\u00e9s en Venecia, esta vez pomposamente disfrazados de arist\u00f3cratas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Balsamo y su esposa continuaron su viaje hacia Espa\u00f1a, donde recorrieron en breve tiempo varias capitales ejerciendo, siempre seg\u00fan la biograf\u00eda oficial, sus artes ilegales que tan buenos frutos les iban proporcionando; probablemente pasaron de aqu\u00ed a Portugal, y desde Lisboa embarcan hacia Inglaterra, llegando a Londres donde se establecer\u00edan durante un cierto espacio de tiempo. De esta estancia en la capital inglesa hay informaci\u00f3n m\u00e1s detallada: aunque no hay opini\u00f3n un\u00e1nime, parece ser que por aquel entonces el matrimonio ya se presentaba como conde y condesa de Cagliostro, contando con una considerable riqueza que les procur\u00f3 una c\u00f3moda vida y tambi\u00e9n les atraer\u00eda algunos problemas debido a sus alardes de generosidad. En los siguientes a\u00f1os se les sit\u00faa en Par\u00eds, Bruselas, y de nuevo en Londres ya hacia 1776; este per\u00edodo est\u00e1 salpicado de informaci\u00f3n diversa de fuentes no muy claras (por ejemplo sus vivencias en Londres, documentadas sobre todo por el dudoso Theveneau de Morande) y que en general tratan de fuertes altibajos en la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de los Cagliostro, alg\u00fan que otro devaneo amoroso con resultados desastrosos (se cuenta un episodio en el que la pareja casi rompe por una clara infidelidad de Lorenza que lleva a su marido a denunciarla, lo que la lleva brevemente a una c\u00e1rcel parisina), casos judiciales en que se ven temporalmente envueltos (a veces, curiosamente, como v\u00edctimas) adem\u00e1s de, por otra parte, investigaciones alqu\u00edmicas de Cagliostro de importancia, contactos con la francmasoner\u00eda tanto inglesa como continental\u2026 en fin, una cada vez m\u00e1s marcada e interesante actividad esot\u00e9rica del conde de Cagliostro. Tambi\u00e9n se dice que fue en esta \u00e9poca donde \u00e9ste trat\u00f3 con el conde de Saint Germain, otro misterioso personaje que se menciona difusamente ora como maestro, ora como colaborador de nuestro hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de aqu\u00ed, se tienen noticias del conde de Cagliostro en diferentes lugares de Europa, unas veces como experimentado alquimista, fabricando oro, joyas y elixires, otras veces como espiritista invocando almas de fallecidos ilustres, en ocasiones como milagroso sanador\u2026cabe se\u00f1alar que hasta los m\u00e1s tenaces cr\u00edticos de Cagliostro coinciden en describir buena cantidad de hechos extraordinarios que por entonces se le atribu\u00edan, a veces en presencia de muchos testigos o incluso arrastrando verdaderas multitudes en los lugares por donde pasaba. Atend\u00eda y curaba gratuitamente a pobres y humildes y a la vez se codeaba con la m\u00e1s alta aristocracia. Tambi\u00e9n, m\u00e1s o menos veladamente, alternaba con logias mas\u00f3nicas de toda Europa. En este sentido, sus seguidores afirman que Cagliostro, como iniciado de primera magnitud, fue reconocido por todas las Ordenes Inici\u00e1ticas de su \u00e9poca, que le dispensaron honores s\u00f3lo reservados a los m\u00e1s elevados. Fue iniciado en el Rito de Emanuel Swedenborg (ilustre erudito y m\u00edstico sueco), fue amigo de Martinez de Pasqually quien le introdujo en su Orden de los Caballeros Elegidos Cohen, colabor\u00f3 con Jean-Baptiste Willermoz, y con Louis Claude de Saint Martin (notables estudiosos esoteristas del mismo c\u00edrculo), fue Gran Maestro del Rito Escoc\u00e9s, y Gran Maestro del Rito de los Filaletes (conocidos ritos mas\u00f3nicos), adem\u00e1s de difundir su particular Rito Egipcio en calidad de Gran Copto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hacia 1779 se sabe que Cagliostro estuvo en Rusia, aunque la zarina Catalina II decide expulsarle parece que, a su juicio, por la perniciosa influencia que el conde ejerc\u00eda sobre la aristocracia del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cagliostro decidi\u00f3 volver a Francia, instal\u00e1ndose en la ciudad de Estrasburgo. All\u00ed, casi todos sus bi\u00f3grafos coinciden en admitir que las demostraciones que hac\u00eda de los fen\u00f3menos ocultos asombraban a la gente que los presenciaba. Su capacidad llegaba a manifestar objetos que ordinariamente no eran visibles a los espectadores, as\u00ed como a hacerse visible simult\u00e1neamente en dos lugares, seg\u00fan se dice. De hecho, se cuentan cosas tan extraordinarias que los m\u00e1s reacios s\u00f3lo aciertan a explicar alegando que Cagliostro era un gran hipnotista, utilizando ese poder con la gente. Pero tales demostraciones de poder no s\u00f3lo ten\u00edan lugar ante las masas cr\u00e9dulas e ignorantes. Muchas personas ilustradas y versadas en ciencias tambi\u00e9n se hallaban presentes en esas ocasiones. San\u00f3 (muchas veces de forma descrita como milagrosa) y aliment\u00f3 gratuitamente a muchos pobres, acrecentando su fama; tambi\u00e9n aceptaba a adinerados pacientes, lo que le atrajo poderosas amistades. Fue as\u00ed como coincidi\u00f3 con el cardenal Luis Eduardo de Rohan, obispo de Estrasburgo, pol\u00edtico y hombre muy rico e influyente en Francia. Cagliostro disfrut\u00f3 durante varios a\u00f1os de la confianza de Rohan, pero esta relaci\u00f3n le report\u00f3\u00a0 a la postre bastante infortunio debido al \u201casunto del collar\u201d, que pr\u00e1cticamente ser\u00eda el principio del fin del conde.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Merece la pena detenerse un poco en el caso del collar de diamantes, muy destacable porque involucr\u00f3 directamente a la reina de Francia, Mar\u00eda Antonieta de Austria. Para calibrar la importancia pol\u00edtica que tuvo este escabroso asunto, baste decir que posiblemente fue uno de los detonantes de la Revoluci\u00f3n Francesa (el mismo Napole\u00f3n Bonaparte as\u00ed lo afirmaba posteriormente), ya que sin duda encendi\u00f3 vivamente las iras del pueblo franc\u00e9s contra la reina y la propia monarqu\u00eda. En realidad, nadie ha podido demostrar jam\u00e1s que Cagliostro estuviera implicado en el caso, pero por alguna raz\u00f3n (tal vez su cercan\u00eda en esos momentos a Rohan) se le imput\u00f3 cierta responsabilidad en los hechos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En agosto de 1784, unos joyeros denunciaron que Rohan hab\u00eda utilizado el nombre de la reina Mar\u00eda Antonieta para adquirir \u2013sin pagarlo\u2013 un valios\u00edsimo collar de diamantes. La verdad era que Rohan, que hab\u00eda perdido el favor de la reina Mar\u00eda Antonieta, crey\u00f3 poder reconquistarlo consigui\u00e9ndole un collar de diamantes que deseaba la soberana, muy amiga de estos lujos. La joya, sin embargo, desapareci\u00f3. Parece ser que fue volatilizada por la aut\u00e9ntica culpable de la trama, la condesa Jeanne de Valois, la cual hab\u00eda urdido el enga\u00f1o para conseguir mucho dinero a costa sobre todo del cr\u00e9dulo cardenal Rohan, el cual puso toda su confianza en ella (que le hab\u00eda prometido adquirir el collar directamente de los joyeros y ofrec\u00e9rselo a la reina en su nombre). La justicia fue directamente a por Rohan y, de paso, Cagliostro (a \u00e9ste se le acus\u00f3 de apoyar el enga\u00f1o convenciendo a Rohan), los cuales fueron encerrados en la Bastilla y juzgados por el Parlamento de Par\u00eds. Durante el largo y medi\u00e1tico juicio se descubri\u00f3 que Rohan hab\u00eda adquirido el collar pensando que lo hac\u00eda por amor y para la reina: ten\u00eda en su poder un mont\u00f3n de cartas de Mar\u00eda Antonieta, evidentemente falsas; estaba convencido de que viv\u00eda un secreto romance con la reina y de que \u00e9sta disfrutaba del collar desde hac\u00eda tiempo . El timo de la condesa de Valois fue casi perfecto; incluso debi\u00f3 de tener tiempo de empe\u00f1ar la joya por partes (seg\u00fan se dice, entre Par\u00eds y Londres) y disfrutar de un impresionante tren de vida antes de ser descubierta. Nunca m\u00e1s se supo (oficialmente) de los diamantes; el Parlamento franc\u00e9s (por otro lado resuelto a desprestigiar a la Corona) tras el juicio, que tuvo gran repercusi\u00f3n tanto dentro como fuera de Francia, acab\u00f3 absolviendo a Rohan y Cagliostro y condenando a la condesa de Valois\u00a0 a cadena perpetua (escapar\u00eda de prisi\u00f3n con una oportuna ayuda huyendo a Londres, donde muri\u00f3 al caer por una ventana, se dice que perseguida por agentes franceses). Un incre\u00edble caso de intriga palaciega al que, por ejemplo, el escritor Stephan Zweig dedica un interesante cap\u00edtulo en su obra biogr\u00e1fica \u201cMar\u00eda Antonieta\u201d narrando al detalle el suceso y mencionando a Cagliostro (al que tacha directamente de estafador) como c\u00f3mplice en el enga\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero lo cierto es que el asunto del collar le hab\u00eda supuesto a Cagliostro una estancia de nueve meses en la prisi\u00f3n de la Bastilla, una mancha en su reputaci\u00f3n (cuando estaba en el cenit de su carrera) que le acompa\u00f1ar\u00eda ya por siempre y el destierro, ya que al ser liberado las autoridades francesas le invitaron a irse del pa\u00eds por orden expresa del rey Luis XVI.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed que, en junio de 1786, Cagliostro parti\u00f3 hacia Inglaterra, donde fue recibido como un m\u00e1rtir de la tiran\u00eda. All\u00ed aprovech\u00f3 para exigir una indemnizaci\u00f3n desorbitada a la monarqu\u00eda francesa y publicar su \u201cCarta al pueblo franc\u00e9s\u201d, en la que describ\u00eda el trato vejatorio que hab\u00eda sufrido en la Bastilla, profetizaba que volver\u00eda cuando \u00e9sta se hubiera convertido en un paseo p\u00fablico y exhortaba el Parlamento \u00aba convocar los Estados generales y trabajar por la Revoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta declaraci\u00f3n de intenciones increment\u00f3 su popularidad, sobre todo entre la masoner\u00eda europea, aunque tambi\u00e9n puso en guardia a las monarqu\u00edas francesa e inglesa, que elaboraron una campa\u00f1a de desprestigio contra \u00e9l, sacando a la luz p\u00fablica toda la informaci\u00f3n (sobre todo la m\u00e1s difamatoria posible) acerca de sus andanzas a lo largo y ancho de Europa. Cagliostro, atacado y deshonrado, se exili\u00f3 temporalmente a Suiza (en Basilea a\u00fan se conserva el s\u00f3tano que supuestamente utiliz\u00f3 como laboratorio alqu\u00edmico para fabricar oro, mantenido en toda regla por el mism\u00edsimo Museo Farmace\u00fatico de la ciudad) y m\u00e1s tarde, en mayo de 1789, se establecer\u00eda definitivamente en Roma. Los hechos no tardar\u00edan en darle la raz\u00f3n, ya que en el verano de ese mismo a\u00f1o se convocaron los Estados Generales en Francia, con la posterior toma por el pueblo de la Bastilla, lo que precipit\u00f3 la Revoluci\u00f3n Francesa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Iglesia cat\u00f3lica segu\u00eda desde hac\u00eda tiempo los pasos de Cagliostro con gran preocupaci\u00f3n, alertada por la fama que iba ganando en todos los estamentos de la sociedad. Pero lo que la impuls\u00f3 a actuar fue la actitud del conde en Roma. Este, en parte a instancias de sus disc\u00edpulos y admiradores, decidi\u00f3 instaurar una logia mas\u00f3nica en la ciudad, cosa que estaba penada de muerte por edicto papal para los cat\u00f3licos. Fue arrestado el 27 de septiembre de 1789 por orden del Santo Oficio de la Iglesia de Roma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El proceso que tuvo lugar a continuaci\u00f3n es bastante contradictorio; la Iglesia afirma que se procur\u00f3 a Cagliostro una defensa justa y que le instaron a declarar sus faltas con la promesa de suavizar su condena, aunque\u00a0 otras fuentes hablan de coacciones y hasta tortura para hacer admitir a Cagliostro las acusaciones. Lo que s\u00ed parece cierto es que la Inquisici\u00f3n se vali\u00f3 del testimonio de la condesa Serafina, la esposa de Cagliostro, la cual no dud\u00f3 en denunciar a su marido, seg\u00fan describe el Santo Oficio, espont\u00e1neamente y para \u201cdescargar su conciencia\u201d. Este postrero y tr\u00e1gico episodio de la vida de Cagliostro est\u00e1 documentado por parte del tribunal del Santo Oficio en unos manuscritos que, aunque no forman parte estrictamente del juicio (no son las propias actas), s\u00ed son una compilaci\u00f3n hist\u00f3ricamente v\u00e1lida, recogida hacia 1870 para uso del propio tribunal (es conveniente se\u00f1alar que el Vaticano muy probablemente dispone de manuscritos al respecto de todo esto que ser\u00edan extraordinariamente reveladores, entre otras cosas toda la literatura, apuntes, etc\u2026 que se incaut\u00f3 a Cagliostro cuando fue apresado y que no fue destru\u00edda). En base a ello, tenemos que Serafina, aparte de denunciar a su marido \u201cpara procurar la salvaci\u00f3n de las almas de ambos\u201d, proporcion\u00f3 al tribunal informaci\u00f3n detallada de primera mano de las actividades de Cagliostro en diversas \u00e9pocas y lugares de Europa, como la constituci\u00f3n de logias, reuniones secretas, ceremonias m\u00e1gicas, rituales espiritistas y otros hechos que se escapaban al entendimiento de la esposa y que vinieron muy bien al Santo Oficio para argumentar la acusaci\u00f3n. Algunos investigadores van m\u00e1s all\u00e1 afirmando que Serafina ya ven\u00eda delatando a su esposo desde su encierro en la Bastilla, y que fue a instancias de ella por lo que ambos terminaron en Roma, en las mismas fauces de la Inquisici\u00f3n. La cuesti\u00f3n es que, tras el juicio, Serafina acab\u00f3 reclu\u00edda en un convento, y Cagliostro condenado por hereje, con pena de muerte que el papa le conmutar\u00eda por cadena perpetua. Esto ocurr\u00eda en abril de 1791; en consecuencia, fue trasladado a una celda del apartado castillo-fortaleza de san Leo donde se le pretend\u00eda enterrar en vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">All\u00ed permanecer\u00eda por espacio de cuatro a\u00f1os, hasta su muerte el 26 de agosto de 1795, hecho que tampoco est\u00e1 del todo claro ya que existen diferentes teor\u00edas en torno a ello: oficialmente, el motivo de la muerte fue una apoplej\u00eda, hay quien dice que fue asesinado en su misma celda, tal vez por temor a que escapara; tambi\u00e9n corri\u00f3 el rumor de que escap\u00f3 despu\u00e9s de estrangular a un sacerdote que fue a atenderle. Y por \u00faltimo, seg\u00fan\u00a0<a title=\"HELENA P. BLAVATSKY\" href=\"http:\/\/www.elvelodeisis.com\/helena-p-blavatsky\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">H.P. Blavatsky<\/a>, Cagliostro habr\u00eda escapado misteriosamente y, gracias a sus milagrosos elixires, habr\u00eda burlado a la muerte por muchos a\u00f1os m\u00e1s. La verdad es que su cad\u00e1ver jam\u00e1s fue encontrado, pese a que cuando los soldados revolucionarios franceses llegaron a San Leo en la campa\u00f1a contra Italia dirigida por Napole\u00f3n no encontraron a Cagliostro en el lugar, certificando su muerte en base al testimonio de sus carceleros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aparte de las operaciones delicitvas y fraudulentas consabidas, se atribuyen al conde de Cagliostro muchos hechos extraordinarios y sobrenaturales, tales como curaciones de todo tipo, la fabricaci\u00f3n de oro y joyas, tintes, elixires y todo tipo de elaboraciones alqu\u00edmicas, invocaci\u00f3n de fantasmas y personas fallecidas, adivinaci\u00f3n y don de la profec\u00eda, materializaci\u00f3n de objetos, telepat\u00eda, bilocaci\u00f3n\u2026algunos de estos hechos fueron corroborados por testigos objetivos que no pudieron darles explicaci\u00f3n. Mientras que nunca reneg\u00f3 de su cristianismo, est\u00e1 constatado que fund\u00f3 logias en varios pa\u00edses para el desarrollo de su Rito Egipcio; fue muy admirado por la francmasoner\u00eda europea y las sociedades rosacruces existentes, as\u00ed como muchos esoteristas posteriores a \u00e9l, le consideran un maestro rosacruz de primer orden.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-504644 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Cagliostro-615895040-large.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"525\" data-id=\"504644\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Cagliostro-615895040-large.jpg 400w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Cagliostro-615895040-large-229x300.jpg 229w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<div class=\"post_content clearfix\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>CAGLIOSTRO &nbsp; \u00abCagliostro\u00bb, de Gregory Ratoff y Orson Welles, un curioso divertimiento &nbsp; Entre la \u00abcapa y espada\u00bb, el follet\u00edn y la usurpaci\u00f3n,\u00a0Cagliostro entretiene sin trascendencia y regocija sin pasi\u00f3n Por Juan Poz\u00a0 EL OJO <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2024\/04\/20\/cagliostro\/\" title=\"CAGLIOSTRO: la estafa y la magia, antesala de la Revoluci\u00f3n: Dos pel\u00edculas: Cagliostro \u00abEl Desalmado\u00bb (1949), por Orson Welles &#8211; Cagliostro (1975), por Daniele Pettinari\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":504634,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[103],"class_list":["post-2237683","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea","tag-alquimia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2237683","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2237683"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2237683\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/504634"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2237683"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2237683"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2237683"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}