{"id":2235948,"date":"2023-09-24T00:05:10","date_gmt":"2023-09-23T22:05:10","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2235948"},"modified":"2023-11-21T19:26:46","modified_gmt":"2023-11-21T18:26:46","slug":"calamandrei-oratoria-forense","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/09\/24\/calamandrei-oratoria-forense\/","title":{"rendered":"CALAMANDREI, \u00abElogio de los Jueces escrito por un Abogado\u00bb (Cap\u00edtulo 4): \u00abDe la llamada oratoria forense\u00bb"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Cap\u00edtulo 4: \u00abDe la llamada oratoria forense\u00bb<\/span><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Don Quijote de La Mancha<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/cvc.cervantes.es\/literatura\/clasicos\/quijote\/edicion\/parte2\/cap43\/default.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>CAP\u00cdTULO XLIII<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">De los consejos segundos que dio don Quijote a Sancho Panza<\/span><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQui\u00e9n oyera el pasado razonamiento de don Quijote que no le tuviera por persona muy cuerda y mejor intencionada? Pero, como muchas veces en el progreso desta grande historia queda dicho, solamente disparaba en toc\u00e1ndole en la caballer\u00eda, y en los dem\u00e1s discursos mostraba tener claro y desenfadado entendimiento, de manera que a cada paso desacreditaban sus obras su juicio, y su juicio sus obras; pero en esta destos segundos documentos que dio a Sancho mostr\u00f3 tener gran donaire y puso su discreci\u00f3n y su locura en un levantado punto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Atent\u00edsimamente le escuchaba Sancho y procuraba conservar en la memoria sus consejos, como quien pensaba guardarlos y salir por ellos a buen parto de la pre\u00f1ez de su gobierno. Prosigui\u00f3, pues, don Quijote y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014En lo que toca a c\u00f3mo has de gobernar tu persona y casa, Sancho, lo primero que te encargo es que seas limpio y que te cortes las u\u00f1as, sin dejarlas crecer, como algunos hacen, a quien su ignorancia les ha dado a entender que las u\u00f1as largas les hermosean las manos, como si aquel escremento y a\u00f1adidura que se dejan de cortar fuese u\u00f1a, siendo antes garras de cern\u00edcalo lagartijero, puerco y extraordinario abuso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbNo andes, Sancho, desce\u00f1ido y flojo, que el vestido descompuesto\u00a0da indicios de \u00e1nimo desmazalado, si ya la descompostura y flojedad no cae debajo de socarroner\u00eda, como se juzg\u00f3 en la de Julio C\u00e9sar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbToma con discreci\u00f3n el pulso a lo que pudiere valer tu oficio, y si sufriere que des librea a tus criados, d\u00e1sela honesta y provechosa m\u00e1s que vistosa y bizarra, y rep\u00e1rtela entre tus criados y los pobres: quiero decir que si has de vestir seis pajes, viste tres y otros tres pobres, y as\u00ed tendr\u00e1s pajes para el cielo y para el suelo; y este nuevo modo de dar librea no le alcanzan\u00a0los vanagloriosos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbNo comas ajos ni cebollas, porque no saquen por el olor tu villaner\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbAnda despacio; habla con reposo, pero no de manera que parezca que te escuchas\u00a0a ti mismo, que toda afectaci\u00f3n es mala.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbCome poco y cena m\u00e1s poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del est\u00f3mago.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbS\u00e9 templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbTen cuenta, Sancho, de no mascar a dos carrillos ni de erutar delante de nadie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Eso de\u00a0<em>erutar<\/em>\u00a0no entiendo \u2014dijo Sancho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y don Quijote le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014<em>Erutar<\/em>, Sancho, quiere decir \u2018regoldar\u2019, y este es uno de los m\u00e1s torpes vocablos que tiene la lengua castellana, aunque es muy sinificativo; y, as\u00ed, la gente curiosa se ha acogido al lat\u00edn, y al\u00a0<em>regoldar<\/em>\u00a0dice\u00a0<em>erutar<\/em>, y a los\u00a0<em>reg\u00fceldos<\/em>,\u00a0<em>erutaciones<\/em>, y cuando algunos no entienden estos t\u00e9rminos, importa poco, que el uso los ir\u00e1 introduciendo con el tiempo, que con facilidad se entiendan; y esto es enriquecer la lengua, sobre quien tiene poder el vulgo y el uso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014En verdad, se\u00f1or \u2014dijo Sancho\u2014, que uno de los consejos y avisos que pienso llevar en la memoria ha de ser el de no regoldar, porque lo suelo hacer muy a menudo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014<em>Erutar<\/em>, Sancho, que no\u00a0<em>regoldar<\/em>\u00a0\u2014dijo don Quijote.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014<em>Erutar<\/em>\u00a0dir\u00e9 de aqu\u00ed adelante \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, y a fee que no se me olvide.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Tambi\u00e9n, Sancho, no has de mezclar en tus pl\u00e1ticas la muchedumbre de refranes que sueles, que, puesto que los refranes son sentencias breves, muchas veces los traes tan por los cabellos, que m\u00e1s parecen disparates que sentencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Eso Dios lo puede remediar \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, porque s\u00e9 m\u00e1s refranes que un libro, y vi\u00e9nenseme tantos juntos a la boca cuando hablo, que ri\u00f1en por salir unos con otros, pero la lengua va arrojando los primeros que encuentra, aunque no vengan a pelo. Mas yo tendr\u00e9 cuenta de aqu\u00ed adelante de decir los que convengan a la gravedad de mi cargo, que en casa llena, presto se guisa la cena, y quien destaja, no baraja, y a buen salvo est\u00e1 el que repica, y el dar y el tener, seso ha menester.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014\u00a1Eso s\u00ed, Sancho! \u2014dijo don Quijote\u2014. \u00a1Encaja, ensarta, enhila refranes, que nadie te va a la mano! \u00a1Cast\u00edgame mi madre, y yo tr\u00f3mpogelas! Estoyte diciendo que escuses refranes, y en un instante has echado aqu\u00ed una letan\u00eda dellos, que as\u00ed cuadran con lo que vamos tratando como por los cerros de \u00dabeda. Mira, Sancho, no te digo yo que parece mal un refr\u00e1n tra\u00eddo a prop\u00f3sito; pero cargar y\u00a0ensartar refranes a troche moche hace la pl\u00e1tica desmayada y baja.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbCuando subieres a caballo, no vayas echando el cuerpo sobre el arz\u00f3n postrero, ni lleves las piernas tiesas y tiradas y desviadas de la barriga del caballo, ni tampoco vayas tan flojo, que parezca que vas sobre el rucio; que el andar a caballo a unos hace caballeros, a otros caballerizos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbSea moderado tu sue\u00f1o, que el que no madruga con el sol, no goza del d\u00eda; y advierte, \u00a1oh Sancho!, que la diligencia es madre de la buena ventura, y la pereza, su contraria, jam\u00e1s lleg\u00f3 al t\u00e9rmino que pide un buen deseo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbEste \u00faltimo consejo que ahora darte quiero, puesto que no sirva para adorno del cuerpo, quiero que le lleves muy en la memoria, que creo que no te ser\u00e1 de menos provecho que los que hasta aqu\u00ed te he dado: y es que jam\u00e1s te pongas a disputar de linajes, a lo menos compar\u00e1ndolos entre s\u00ed, pues por fuerza en los que se comparan uno ha de ser el mejor, y del que abatieres ser\u00e1s aborrecido, y del que levantares en ninguna manera premiado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbTu vestido ser\u00e1 calza entera, ropilla larga, herreruelo un poco m\u00e1s largo; greguescos, ni por pienso, que no les est\u00e1n bien ni a los caballeros ni a los gobernadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bbPor ahora, esto se me ha ofrecido, Sancho, que aconsejarte: andar\u00e1 el tiempo, y seg\u00fan las ocasiones, as\u00ed ser\u00e1n mis documentos, como t\u00fa tengas cuidado de avisarme el estado en que te hallares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Se\u00f1or \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, bien veo que todo cuanto vuestra merced me ha dicho son cosas buenas, santas y provechosas, pero \u00bfde qu\u00e9 han de servir, si de ninguna me acuerdo? Verdad sea que aquello de no dejarme crecer las u\u00f1as y de casarme otra vez, si se ofreciere, no se me pasar\u00e1\u00a0del mag\u00edn; pero esotros badulaques y enredos y revoltillos, no se me acuerda ni acordar\u00e1 m\u00e1s dellos que de las nubes de anta\u00f1o, y, as\u00ed, ser\u00e1 menester que se me den por escrito, que, puesto que no s\u00e9 leer ni escribir, yo se los dar\u00e9 a mi confesor para que me los encaje y recapacite cuando fuere\u00a0menester.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014\u00a1Ah pecador de m\u00ed \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, y qu\u00e9 mal parece en los gobernadores el no saber leer ni escribir! Porque has de saber, \u00a1oh Sancho!, que no saber un hombre leer o ser zurdo\u00a0arguye una de dos cosas: o que fue hijo de padres demasiado\u00a0de humildes y bajos, o \u00e9l tan travieso y malo, que no pudo entrar en \u00e9l el buen uso\u00a0ni la buena doctrina. Gran falta es la que llevas contigo, y, as\u00ed, querr\u00eda que aprendieses a firmar siquiera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Bien s\u00e9 firmar mi nombre \u2014respondi\u00f3 Sancho\u2014, que cuando fui prioste en mi lugar aprend\u00ed a hacer unas letras como de marca de fardo, que dec\u00edan que dec\u00eda mi nombre; cuanto m\u00e1s que fingir\u00e9 que tengo tullida la mano derecha y har\u00e9 que firme otro por m\u00ed, que para todo hay remedio, si no es para la muerte, y teniendo yo el mando y el palo, har\u00e9 lo que quisiere, cuanto m\u00e1s que el que tiene el padre alcalde&#8230;\u00a0Y siendo yo gobernador, que es m\u00e1s que ser alcalde, \u00a1llegaos, que la dejan ver! No, sino popen y cal\u00f3\u00f1enme, que vendr\u00e1n por lana y volver\u00e1n trasquilados, y a quien Dios quiere bien, la casa le sabe, y las necedades del rico por sentencias pasan en el mundo, y si\u00e9ndolo yo, siendo gobernador y juntamente liberal, como lo pienso ser, no habr\u00e1 falta\u00a0que se me parezca. No, sino haceos miel, y paparos han moscas\u00a0tanto vales cuanto tienes, dec\u00eda una mi ag\u00fcela, y del hombre arraigado no te ver\u00e1s vengado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014\u00a1Oh, maldito seas de Dios, Sancho! \u2014dijo a esta saz\u00f3n don Quijote\u2014. \u00a1Sesenta mil satanases te lleven a ti y a tus refranes! Una hora ha que los est\u00e1s ensartando y d\u00e1ndome con cada uno tragos de tormento. Yo te aseguro que estos refranes te han de llevar un d\u00eda a la horca, por ellos te han de quitar el gobierno tus vasallos o ha de haber entre ellos comunidades. Dime, \u00bfd\u00f3nde los hallas, ignorante, o c\u00f3mo los aplicas, mentecato? Que para decir yo uno y aplicarle bien, sudo y trabajo como si cavase.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Por Dios, se\u00f1or nuestro amo \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014, que vuesa merced se queja de bien pocas cosas. \u00bfA qu\u00e9 diablos se pudre de que yo me sirva de mi hacienda, que ninguna otra tengo, ni otro caudal alguno, sino refranes y m\u00e1s refranes? Y ahora se me ofrecen cuatro que ven\u00edan aqu\u00ed pintiparados, o como peras en tabaque, pero no los dir\u00e9, porque al buen callar llaman Sancho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Ese Sancho no eres t\u00fa \u2014dijo don Quijote\u2014, porque no solo no eres buen callar, sino mal hablar y mal porfiar; y, con todo eso, querr\u00eda saber qu\u00e9 cuatro refranes te ocurr\u00edan ahora a la memoria, que ven\u00edan aqu\u00ed a prop\u00f3sito, que yo ando recorriendo la m\u00eda, que la tengo buena, y ninguno se me ofrece.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 mejores \u2014dijo Sancho\u2014 que \u00ab<em>entre dos muelas cordales nunca pongas tus pulgares<\/em>\u00bb, y \u00ab<em>a idos de mi casa y qu\u00e9 quer\u00e9is con mi mujer, no hay responder<\/em>\u00bb, y \u00ab<em>si da el c\u00e1ntaro en la piedra o la piedra en el c\u00e1ntaro, mal para el c\u00e1ntaro<\/em>\u00bb, todos los cuales vienen a pelo? Que nadie se tome con su gobernador ni con el que le manda, porque saldr\u00e1 lastimado, como el que pone el dedo entre dos muelas cordales, y aunque no sean cordales, como sean muelas, no importa; y a lo que dijere el gobernador, no hay que replicar, como al \u00ab<em>sal\u00edos de mi casa y qu\u00e9 quer\u00e9is con mi mujer<\/em>\u00bb. Pues lo de la piedra en el c\u00e1ntaro un ciego lo ver\u00e1. As\u00ed que es menester que el que vee la mota en el ojo ajeno vea la viga en el suyo, porque no se diga por \u00e9l: \u00ab<em>espant\u00f3se la muerta de la degollada<\/em>\u00bb; y vuestra merced sabe bien que m\u00e1s sabe el necio en su casa que el cuerdo en la ajena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Eso no, Sancho \u2014respondi\u00f3 don Quijote\u2014, que el necio en su casa ni en la ajena sabe nada, a causa que sobre el cimiento de la necedad no asienta ning\u00fan discreto edificio. Y dejemos esto aqu\u00ed, Sancho, que si mal gobernares, tuya ser\u00e1 la culpa y m\u00eda la verg\u00fcenza mas consu\u00e9lome que he hecho lo que deb\u00eda en aconsejarte con las veras y con la discreci\u00f3n a m\u00ed posible: con esto salgo de mi obligaci\u00f3n y de mi promesa. Dios te gu\u00ede, Sancho, y te gobierne en tu gobierno, y a m\u00ed me saque del escr\u00fapulo que me queda que has de dar con toda la \u00ednsula patas arriba, cosa que pudiera yo escusar con descubrir al duque qui\u00e9n eres, dici\u00e9ndole que toda esa gordura y esa personilla que tienes no es otra cosa que un costal lleno de refranes y de malicias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Se\u00f1or \u2014replic\u00f3 Sancho\u2014, si a vuestra merced le parece que no soy de pro para este gobierno, desde aqu\u00ed le suelto, que m\u00e1s quiero un solo negro de la u\u00f1a de mi alma\u00a0que a todo mi cuerpo, y as\u00ed me sustentar\u00e9 Sancho a secas con pan y cebolla como gobernador con perdices y capones y m\u00e1s, que mientras se duerme todos son iguales, los grandes y los menores, los pobres y los ricos; y si vuestra merced mira en ello, ver\u00e1 que solo vuestra merced me ha puesto en esto de gobernar, que yo no s\u00e9 m\u00e1s de gobiernos de \u00ednsulas que un buitre, y si se imagina que por ser gobernador me ha de llevar el diablo, m\u00e1s me quiero\u00a0ir Sancho al cielo que gobernador al infierno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Por Dios, Sancho \u2014dijo don Quijote\u2014, que por solas estas \u00faltimas razones que has dicho juzgo que mereces ser gobernador de mil \u00ednsulas: buen natural tienes, sin el cual no hay ciencia que valga. Encomi\u00e9ndate a Dios, y procura no errar en la primera intenci\u00f3n: quiero decir que siempre tengas intento y firme prop\u00f3sito de acertar en cuantos negocios te ocurrieren, porque siempre favorece el cielo los buenos deseos. Y v\u00e1monos a comer, que creo que ya estos se\u00f1ores nos aguardan.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2286841\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/imagen_antonio_mingote-300x183.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"269\" data-id=\"2286841\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/imagen_antonio_mingote-300x183.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/imagen_antonio_mingote-1024x626.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/imagen_antonio_mingote-768x469.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/imagen_antonio_mingote.jpg 1275w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>ELOGIO DE LOS JUECES ESCRITO POR UN ABOGADO:\u00a0<\/strong><strong>\u00cdNDICE<\/strong><\/span><\/h2>\n<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/08\/27\/elogio-de-los-jueces-escrito-por-un-abogado-por-piero-calamandrei-presentacion-y-prologo\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Presentaci\u00f3n y Pr\u00f3logo<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/09\/03\/calamandrei-fe-en-los-jueces\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>I.<\/strong> De la fe en los jueces primer requisito del abogado\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/09\/10\/capitulo-ii-calamandrei-de-la-urbanidad\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>II.<\/strong> De la urbanidad ( o bien de la discreci\u00f3n) de los jueces\u00a0\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/09\/17\/calamandrei-capitulo-iii-de-ciertas-semejanzas-y-diferencias-entre-jueces-y-abogados\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>III.<\/strong> De ciertas semejanzas y diferencias entre jueces y abogados\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/09\/24\/calamandrei-oratoria-forense\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>IV.<\/strong> De la llamada oratoria forense\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/10\/01\/calamandrei-de-cierta-inmovilidad-de-los-jueces-en-audiencia-publica\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>V.<\/strong> De cierta inmovilidad de los jueces en audiencia publica<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/10\/08\/calamandrei-de-ciertas-relaciones-entre-los-abogados-y-la-verdad\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>VI.<\/strong> De ciertas relaciones entre los abogados y la verdad, o bien de la justa parcialidad del defensor\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/10\/15\/calamandrei-de-ciertas-aberraciones-de-los-clientes\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>VII.<\/strong> De ciertas aberraciones de los clientes, que los jueces deben recordar en disculpa de los abogados\u00a0\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/10\/22\/calamandrei-de-la-predileccion-de-abogados-y-jueces-por-las-cuestiones-de-derecho-o-por-las-de-hecho\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>VIII<\/strong>. De la predilecci\u00f3n de abogados y jueces por las cuestiones de derecho o por las de hecho\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/10\/29\/calamandrei-del-sentimiento-y-de-la-logica-en-las-sentencias\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>IX.<\/strong> Del sentimiento y de la l\u00f3gica en las sentencias\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/11\/05\/calamandrei-del-amor-de-los-abogados-por-los-jueces-y-viceversa\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>X.<\/strong> Del amor de los abogados por los jueces y viceversa\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/11\/12\/calamandrei-de-algunas-tristezas-y-heroismos-de-la-vida-de-los-jueces-11\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>XI.<\/strong> De algunas tristezas y hero\u00edsmos de la vida de los jueces\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/11\/19\/de-cierta-coincidencia-entre-los-destinos-de-los-jueces-y-de-los-abogados\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>XII<\/strong>. De cierta coincidencia entre los distintos de los jueces y de los abogados\u00a0<\/span><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2237367\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Calamandrei-elogio-jueces-PPAL2.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2237367\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Calamandrei-elogio-jueces-PPAL2.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Calamandrei-elogio-jueces-PPAL2-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Calamandrei-elogio-jueces-PPAL2-610x343.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #99cc00;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">CAPITULO IV<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>DE LA LLAMADA ORATORIA FORENSE<\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2268610\" aria-describedby=\"caption-attachment-2268610\" style=\"width: 555px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2268610\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/ROMA-1-300x196.webp\" alt=\"oratoria forense\" width=\"555\" height=\"362\" data-id=\"2268610\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/ROMA-1-300x196.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/ROMA-1-1024x667.webp 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/ROMA-1-768x501.webp 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/ROMA-1-610x398.webp 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/ROMA-1.webp 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 555px) 100vw, 555px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2268610\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u201cCicer\u00f3n denuncia a Catilina\u201d, del pintor italiano Cesare Maccari, 1880, Palazzo Madama, Roma.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tomad dos o m\u00e1s personas medianamente cultas y razonables, que quieran hablar entre s\u00ed para ponerse de acuerdo sobre cualquier cuesti\u00f3n t\u00e9cnica o para persuadir a un tercero que los escuche: hombres de negocios que gestionan un contrato, m\u00e9dicos llamados a consulta, generales que combinan un plan de ataque. Su modo de razonar ser\u00e1 en la forma el mismo: un di\u00e1logo cortado, formado de frases en el que cada uno tratar\u00e1 de expresar lo esencial con palabras sencillas, las objeciones ser\u00e1n expuestas e impugnadas una tras otra para llegar al punto central en que discuten, los per\u00edodos quedar\u00e1n a medias cuando quien los pronuncia se da cuenta de que el interlocutor ha comprendido el resto por s\u00ed, y el gesto, la mirada, el tono, bastar\u00e1n, mejor que las frases floreadas, para establecer el contacto y el acuerdo. As\u00ed hablan los hombres que quieren hacerse entender y persuadir. En cambio los abogados, estos <em>profesionales de la persuasi\u00f3n<\/em>, emplean a menudo un modo de expresarse que es todo lo contrario; el di\u00e1logo vivo y cortado es sustituido por el mon\u00f3logo cerrado; el est\u00edmulo vivificante de las objeciones es suprimido o diferido; es insuperable aquel que consigue, sin perder el aliento, pronunciar largos per\u00edodos, aunque desde la primera palabra todos hayan comprendido d\u00f3nde quiere ir a parar. Se insiste largamente sobre aquello en que todos est\u00e1n de acuerdo; se llenan los vac\u00edos del pensamiento con <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ornamentos ret\u00f3ricos in\u00fatiles o falaces. La interrupci\u00f3n es una ofensa; cada uno habla para s\u00ed, fijando su esquema mental, como un equilibrista que no levanta la mirada de la silla que le oscila sobre la punta de la nariz. Este modo de razonar, que es la negaci\u00f3n del que emplean para hablar entre s\u00ed las personas razonables, es llamado por algunos \u201c<strong><em>oratoria forense<\/em><\/strong>\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2287766\" aria-describedby=\"caption-attachment-2287766\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2287766\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-7.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"300\" data-id=\"2287766\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-7.jpg 257w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-7-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2287766\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Veritas nimium altercando amittitur (la verdad se pierde discutiendo demasiado)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para extirpar de los h\u00e1bitos forenses esta tendencia al <em>bel canto <\/em>que ha desacreditado entre los jueces la oralidad, ser\u00eda preciso que las Salas de justicia no fuesen demasiado vastas y que el lugar de los abogados estuviese muy pr\u00f3ximo al de los magistrados, de modo que el defensor pudiese, mientras habla, leer en los ojos de sus oyentes togados, la hilaridad o el disgusto que suscitan en ellos algunos de sus artificios ret\u00f3ricos. Las grandes salas, en las que falta todo sentimiento de recogida intimidad, llevan naturalmente al orador a forzar el tono, como la soledad invita a cantar. \u00bfC\u00f3mo no sentirse obligado a levantar la voz y a ampliar los gestos en la <em>gran Sala de las Secciones Unidas de la Corte Suprema<\/em>, en la que el abogado <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">se siente min\u00fasculo y perdido en la extensi\u00f3n de las columnatas y ve los jueces lejan\u00edsimos, all\u00e1 arriba, en el alto estrado, como \u00eddolos inm\u00f3viles en el fondo de un templo, mirados a trav\u00e9s de un anteojo invertido? Aquella sala con su ornada solemnidad es una instigaci\u00f3n a la oratoria altisonante. Verdad es que, como correctivo, el <em>arquitecto<\/em> ha hecho correr sobre lo alto de las paredes, escrita en oro entre hojas y festones, una m\u00e1xima de cuatro palabras, una por cada parte: <strong><em>Veritas <\/em><em>nimium altercando amittitur<\/em><\/strong>. Sobre la pared de cara al orador descuella en lo alto, por encima de las cabezas del lejano colegio juzgador, aquel <em>nimium<\/em>, \u00e1ureo como el silencio; y el orador que en medio de un vuelo de elocuencia posa all\u00ed la mirada, inmediatamente comprende el lat\u00edn, y r\u00e1pidamente concluye.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287767\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-6.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"225\" data-id=\"2287767\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Abogado novel, que sue\u00f1as con poder un d\u00eda, cuando seas una primera figura de la abogac\u00eda, dar rienda suelta a los torrentes de tu elocuencia ante la <em>Corte Suprema<\/em>, te aconsejo que tomes en seguida el tren de Roma y asistas, entre el escaso p\u00fablico, a una vista ante una secci\u00f3n de lo civil de la <em>Corte de Casaci\u00f3n<\/em>; te dar\u00e1s cuenta de la diferencia entre el sue\u00f1o y la realidad (<em>y m\u00e1s todav\u00eda lo notar\u00edas si en lugar de <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>entrar en una sala de lo civil, entraras al lado, en la de una secci\u00f3n de lo penal<\/em>). Si tienes la paciencia de resistir toda la sesi\u00f3n, que puede durar tres o cuatro horas, asistir\u00e1s, supongamos, a ocho recursos; menos de media hora por recurso. En cada uno de ellos, despu\u00e9s de una breve lectura del <em>magistrado relator<\/em>, oir\u00e1s hablar al <em>abogado<\/em> del recurrente, despu\u00e9s al del recurrido y finalmente al <em>Ministerio Fiscal<\/em>. Ocho o diez minutos por cada <em>informe<\/em>, apenas los suficientes, seg\u00fan las reglas de la elocuencia cl\u00e1sica, para comenzar el <em>exordio<\/em>. Y si un abogado se extiende m\u00e1s de diez minutos, oir\u00e1 al presidente censurarle por su <em>prolijidad<\/em>. Saldr\u00e1s de la Sala lleno de melancol\u00eda, pero tambi\u00e9n lleno de admiraci\u00f3n por <em>dos especies de hero\u00edsmo<\/em>: el de los defensores que consiguen decir en ocho minutos clara y correctamente, sin balbucear por la prisa y sin asustarse de ansiedad por el tiempo que vuela, todo lo que deben decir; y el de los jueces que toda una tarde soportan impasibles (<em>y as\u00ed a\u00f1os<\/em>) el tremendo destino de escuchar veinticuatro informes en tres horas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2287760\" aria-describedby=\"caption-attachment-2287760\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2287760\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/juicio_acusado_abogado_interrogatorio-300x239.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"319\" data-id=\"2287760\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/juicio_acusado_abogado_interrogatorio-300x239.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/juicio_acusado_abogado_interrogatorio-1024x816.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/juicio_acusado_abogado_interrogatorio-768x612.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/juicio_acusado_abogado_interrogatorio-1536x1224.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/juicio_acusado_abogado_interrogatorio-1320x1052.jpg 1320w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/juicio_acusado_abogado_interrogatorio.jpg 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2287760\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Vir bonus dicendi peritus (<em>un buen hombre, h\u00e1bil en hablar<\/em>). Vir bonus tacendi peritus (<em>un buen hombre h\u00e1bil en el silencio<\/em>).<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los jueces y los abogados opinan, de acuerdo, que debe retocarse la cl\u00e1sica definici\u00f3n del \u00a0defensor <em><strong>vir bonus dicendi peritus<\/strong>. <\/em>Opina el abogado. \u2014 La probidad es verdaderamente la primera virtud del defensor, en el sentido de que <strong>no debe nunca afirmar ante el juez, a sabiendas, nada contrario a la verdad<\/strong>. Pero <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como el defensor tiene la obligaci\u00f3n de guardar <em>secreto<\/em>, y no puede, para no traicionar la verdad, traicionar la defensa, debe saber callar a tiempo y encontrar en el silencio la conciliaci\u00f3n entre el deber de lealtad hacia el juez y el deber de patrocinio del cliente. Dice el juez. \u2014 <em>El defensor probo es verdaderamente un precioso colaborador de la justicia; pero como, cuando un abogado habla, tengo el deber de desconfiar de \u00e9l y de creer que quiere enga\u00f1arme en beneficio de su cliente, su probidad, en relaci\u00f3n a m\u00ed, se demuestra, sobre todo, callando<\/em>. La prueba m\u00e1s grata de lealtad que un abogado puede dar al juez, para evitarle sospechas, inquietudes y p\u00e9rdida de tiempo, es el <em>silencio<\/em>. En saber callar se acredita su sabidur\u00eda y su discreci\u00f3n. As\u00ed, pues, el abogado llega de acuerdo, aunque por diferente camino, a dar del perfecto defensor esta definici\u00f3n corregida y que entra\u00f1a una nueva visi\u00f3n: <em><strong>vir bonus tacendi peritus<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287768\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-5.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"234\" data-id=\"2287768\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No creo que en nuestras <em>Facultades de Derecho<\/em> haya necesidad de instruir a los j\u00f3venes en la elocuencia forense, como en las antiguas escuelas de ret\u00f3rica. Los estudios jur\u00eddicos deben servir para estimular el pensamiento; cuando \u00e9ste sea \u00e1gil y r\u00e1pido, el lenguaje brota por s\u00ed mismo. <strong>Pero si hubiera de instituirse una escuela de oratoria forense, la har\u00eda funcionar de la siguiente manera<\/strong>: dar\u00eda al alumno para <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que estudiase en una ma\u00f1ana los autos de una complicada y dif\u00edcil controversia civil, de la cual deber\u00eda darme cuenta oralmente, de modo claro y completo, en el inexorable t\u00e9rmino de <em>una hora<\/em>. Al d\u00eda siguiente, sobre el mismo argumento, tendr\u00eda que hablar <em>media hora<\/em>; al tercer d\u00eda, el tiempo que se le conceder\u00eda para repetir el informe habr\u00eda que reducirlo a un solo <em>cuarto de hora<\/em>. A esta \u00faltima prueba, que ser\u00eda\u00a0 la decisiva, deber\u00eda asistir un auditorio de estudiantes absolutamente desconocedores del caso. Si el relator consegu\u00eda tratar, en este informe concentrado, todos los puntos esenciales del pleito, de modo tan claro y ordenado que el auditorio lo pudiera seguir y entender, acreditar\u00eda con ello haber aprendido el g\u00e9nero de elocuencia necesario para ser un buen abogado de <em>casaci\u00f3n<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287761\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-11.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"268\" data-id=\"2287761\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El informe de defensa<\/strong>, para ser verdaderamente \u00fatil, deber\u00eda ser, no un mon\u00f3logo perfilado, sino un di\u00e1logo vivo con el juez, que es el verdadero interlocutor; y se deber\u00eda responder con los ojos, con los gestos y con las interrupciones. <em>El abogado debe estimar las interrupciones del juez, porque le acreditan que \u00e9ste no permanece inerte y extra\u00f1o a su discurso<\/em>. Interrumpir <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">quiere decir reaccionar; y la reacci\u00f3n es el mejor reconocimiento de la acci\u00f3n estimulante. El proceso se aproximar\u00e1 a la perfecci\u00f3n cuando haga posible, entre jueces y abogados, el cambio de preguntas y respuestas que se desarrollan normalmente entre personas que se respetan, cuando, sentadas a una mesa, tratan, <em>en inter\u00e9s de todos<\/em>, de aclararse rec\u00edprocamente las ideas. <strong><em>Desmenuzando la oraci\u00f3n en un di\u00e1logo, la oratoria forense se perder\u00e1, pero ganar\u00e1 la justicia<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287769\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-4.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"387\" data-id=\"2287769\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El informe de los abogados<\/strong> se considera por muchos jueces como un per\u00edodo de descanso mental; <em>el juez vuelve a estar espiritualmente presente en la Sala cuando el abogado se calla<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287762\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-10-300x200.jpeg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"220\" data-id=\"2287762\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-10-300x200.jpeg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-10-1024x682.jpeg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-10-768x512.jpeg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-10-1536x1024.jpeg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-10-1320x880.jpeg 1320w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-10.jpeg 1880w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Quien entrase en una Sala de justicia ignorando lo que es un juicio, mientras los abogados informan, se preguntar\u00eda, naturalmente, al cabo de unos momentos, qui\u00e9n era el auditorio obsequiado con aquella elocuencia<\/strong>. Y jam\u00e1s se le ocurrir\u00eda que lo forman aquellos se\u00f1ores aburridos y distra\u00eddos que se sientan all\u00e1 arriba en los sillones de los <em>magistrados<\/em>. El profano que observe por primera vez esta escena, tendr\u00e1 la impresi\u00f3n de que el orador afanoso, que gesticula envuelto en\u00a0 la toga, habla solamente por pasatiempo y desahogo, como se canta o se hace gimnasia en casa; y <em>que todas las personas que toman parte en el juicio, est\u00e1n all\u00ed no para escucharlo, sino para dejar que se desahogue<\/em>, esperando pacientemente que haya terminado su ejercicio, despu\u00e9s del cual cada uno podr\u00e1 empezar a trabajar en serio. El <strong>informe<\/strong>, m\u00e1s bien que parte integrante del proceso, ha llegado a ser una especie de par\u00e9ntesis, de divagaci\u00f3n, introducido en medio del proceso; como en ciertos antiguos espect\u00e1culos teatrales en los cuales, para que los actores descansasen, se colocaba entre un acto y otro un intermedio de baile, durante el cual los espectadores pod\u00edan tranquilamente dormir sin miedo a perder el hilo de la comedia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287770\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense3.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"271\" data-id=\"2287770\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense3.jpg 259w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense3-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Opini\u00f3n de un juez sobre la elocuencia forense<\/strong>. \u2014 La forma de elocuencia en que mejor se funden las dos cualidades m\u00e1s apreciables del orador, la brevedad y la claridad, es el <strong>silencio<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287763\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/426px-Iustitia_van_Heemskerck-213x300.png\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"366\" data-id=\"2287763\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/426px-Iustitia_van_Heemskerck-213x300.png 213w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/426px-Iustitia_van_Heemskerck.png 426w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El abogado que habla tiene la sensaci\u00f3n casi ac\u00fastica de los momentos en que su palabra llega a convencer al juez, y de aquellos en que lo deja en duda y hasta le molesta<\/strong>. Es como un fen\u00f3meno de <em>resonancia<\/em>: a veces se siente que los argumentos que salen de la boca del abogado est\u00e1n al un\u00edsono con la disposici\u00f3n del juez y le hacen vibrar; otras, su voz resuena falsa y sin eco, como aislada en el vac\u00edo. Y <strong>cuando m\u00e1s fuerza el abogado el tono, tratando de superar lo molesto de este aislamiento, tanto m\u00e1s se le hace imposible po<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>nerse a tono con quien lo escucha<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287771\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-2-165x300.webp\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"510\" data-id=\"2287771\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-2-165x300.webp 165w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-2.webp 439w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">No olvid\u00e9is que brevedad y claridad son las dos condiciones que el juez m\u00e1s aprecia en el discur<\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>so del abogado<\/strong>. \u00bfY si no consigo ser al mismo tiempo <em>breve<\/em> y <em>claro<\/em>, cu\u00e1l de las dos condiciones, con objeto de molestar menos al juez, debo sacrificar? In\u00fatil la claridad si el juez, vencido por la prolijidad, se duerme; dec\u00eddete, m\u00e1s bien, por la <strong>brevedad<\/strong>, aunque sea oscura; <strong>cuando un abogado habla poco, el juez, aunque no comprenda lo que dice, comprende que tiene raz\u00f3n<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287764\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-9-205x300.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"483\" data-id=\"2287764\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-9-205x300.jpg 205w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-9.jpg 564w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">No me enternecen las l\u00e1grimas de los que deploran que, con las normas actualmente establecidas en <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>el proceso penal para limitar la duraci\u00f3n de los informes, haya sido condenada a muerte la \u201c<em>bella<\/em>\u201d oratoria<\/strong>. Antes bien, me rebelo a admitir el valor de los <em>informes de los abogados<\/em> bajo el aspecto puramente <em>est\u00e9tico<\/em>; cuando oigo hablar de una hermosa defensa, de una defensa brillante, tengo la impresi\u00f3n de que estos calificativos, que ser\u00edan una alabanza agradable para un conferenciante de sal\u00f3n, son <em>irreverentes y fr\u00edvolos cuando se pretende aplicarlos al duro y austero oficio del abogado<\/em>. Pero aun desde el punto de vista de quien pretenda considerar la <strong>oratoria<\/strong> <strong>forense<\/strong> solamente bajo el aspecto art\u00edstico, todos saben que <em>no se ha visto ja<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>m\u00e1s un espect\u00e1culo\u00a0 est\u00e9ticamente\u00a0 m\u00e1s\u00a0 repugnante y humillante que el que ofrec\u00edan, en los juicios criminales de hace algunos decenios, los defensores de gran facundia<\/em>, los cuales, despu\u00e9s de haber hablado durante tres o cuatro sesiones seguidas, no consegu\u00edan encontrar el modo de acabar y finalmente produc\u00edan la penosa impresi\u00f3n de haber quedado aprisionados, <strong>sin facultad para poder detener al molino de viento de la propia elocuencia<\/strong>. <strong>El arte es medida y disciplina<\/strong>; y si todav\u00eda hay quien en las defensas de los abogados busca el placer art\u00edstico, agradezca al legislador que, limitando la duraci\u00f3n de los discursos, ha querido aconsejar, aun en el campo de la oratoria, un saludable retorno de las palabras en libertad al llamado <em>\u201cfreno del arte<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287772\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-1.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"319\" data-id=\"2287772\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Aquel d\u00eda en la Audiencia estuve elocuent\u00edsimo<\/strong>; me di cuenta de la satisfacci\u00f3n afectuosa que se dibuj\u00f3 en las caras de los magistrados cuando, al final de mi discurso, me sent\u00e9. Casi me parece que fu\u00e9 tanta la simpat\u00eda con que me saludaban, que por un milagro de amor, sus brazos envueltos en las mangas de la toga se alargaron algunos metros, para llegar desde sus sillones hasta m\u00ed y acariciarme. Esto ocurri\u00f3, si no recuerdo mal, aquel d\u00eda en que me levant\u00e9 para decir:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014 <em><strong>Renuncio a la palabra<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287765\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-8-225x300.webp\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"374\" data-id=\"2287765\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-8-225x300.webp 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-8.webp 530w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Tambi\u00e9n la oratoria forense tiende, como la arquitectura, a ser <em>\u201cracional<\/em>\u201d<\/strong> : l\u00edneas rectas, paredes\u00a0 lisas, supresi\u00f3n de in\u00fatiles adornos, franca ostentaci\u00f3n, en lugar de discreto disimulo de los elementos arquitect\u00f3nicos que responden a <strong>necesidades est\u00e9ticas<\/strong>. Tambi\u00e9n el orador, en fin, como el arquitecto, <strong>debe pensar antes de nada en la solidez de la construcci\u00f3n<\/strong>; tanto mejor despu\u00e9s, si de esa solidez surge, sin buscarla, la <em>belleza monumental<\/em>. Pero esto de despreciar los elementos ornamentales y dejar al descubierto los elementos maestros de la construcci\u00f3n, no me parece tarea exenta de riesgo. <strong>Tengo un gran miedo de que al <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>prescindir de los embellecimientos de ciertos discursos, como de ciertas fachadas, resulte que debajo, en lugar de robustas vigas, s\u00f3lo haya fr\u00e1gil estuco<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287773\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-15-228x300.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"368\" data-id=\"2287773\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-15-228x300.jpg 228w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-15.jpg 380w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los procesos civiles de algunas regiones de Italia, la pr\u00e1ctica ha creado (<em>acaso contra ley<\/em>) una forma de discusi\u00f3n oral de las causas que creo tiene <em>todas las ventajas de la oralidad, sin tener los inconvenientes de la oratoria<\/em>. <strong>En lugar de la solemne discusi\u00f3n en Audiencia p\u00fablica ante la Sala desconocedora del asunto y que no presta atenci\u00f3n, la discusi\u00f3n tiene lugar a puerta cerrada, algunas semanas despu\u00e9s del se\u00f1alamiento, cuando ya el ponente ha estudiado los autos y ha dado cuenta a la Sala<\/strong>. Este sistema tiene <strong>dos ventajas<\/strong>: <strong>primera<\/strong>, proporcionar al abogado oyentes que conocen la materia de que les habla y que, por lo tanto, est\u00e1n en condiciones de apreciar lo que les dice; <strong>segunda<\/strong>, establecer una forma de discusi\u00f3n familiar, dialogada, como puede darse entre personas que hablan en torno a una mesa, sin toga y sin solemnidad. A fin de que la oralidad, que quiere decir expresi\u00f3n pura y simple del propio pensamiento, recobre el puesto que le corresponde, <strong>es preciso arrojar del proceso la oratoria, entendida como arte ret\u00f3rica <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>de esconder el propio pensamiento bajo las palabras<\/strong>. <strong>Es preciso suprimir en el proceso los gestos, las actitudes estatuarias, las distancias. La oratoria es en gran parte cuesti\u00f3n de m\u00edmica<\/strong>; <strong>haced sentar a un orador e inmediatamente cambiar\u00e1 el registro de su m\u00fasica<\/strong>. No s\u00e9 imaginarme a <strong>Cicer\u00f3n<\/strong> declamando sus <em>catilinarias<\/em> correctamente sentado ante una mesa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287774\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/HonoreDaumier-GrandStaircaseofthePalaceofJustice1-222x300.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"378\" data-id=\"2287774\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/HonoreDaumier-GrandStaircaseofthePalaceofJustice1-222x300.jpg 222w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/HonoreDaumier-GrandStaircaseofthePalaceofJustice1.jpg 545w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por qu\u00e9 si un juez encuentra a un abogado en el tranv\u00eda o en el caf\u00e9 y traba conversaci\u00f3n con \u00e9l, acaso sobre cuestiones relacionadas con un proceso en curso, \u00bfest\u00e1 dispuesto a darle un mayor cr\u00e9dito que si le oyera decir las mismas cosas en Audiencia, actuando de defensor? <strong>\u00bfPor qu\u00e9 en la conversaci\u00f3n de hombre a hombre hay m\u00e1s confianza y m\u00e1s aproximaci\u00f3n espiritual que en el discurso que el abogado dirige al juez?<\/strong>\u00a0Abogado magn\u00edfico es el que consigue hablar en audiencia con la misma simplicidad y la misma pureza con que hablar\u00eda al juez que encontrase en la calle; aquel que, cuando viste la toga, consigue dar al juez la impresi\u00f3n de que puede fiarse de \u00e9l como si estuviera <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">fuera del Tribunal.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287775\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/26e404b8548749f13cb4ca1ca4af1f26-honore-daumier-beaux-arts.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"350\" data-id=\"2287775\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De un <strong>informe<\/strong> lleno de <em>artificios<\/em> <em>ret\u00f3ricos<\/em>, dijo cierto juez, despu\u00e9s de haberle o\u00eddo con delectaci\u00f3n, pero con recelo: \u2014 <strong>Dir\u00e9 como de aquella rosa: es <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>tan bella que parece artificial<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287789\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-16-244x300.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"345\" data-id=\"2287789\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-16-244x300.jpg 244w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-16.jpg 447w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La burla m\u00e1s maligna que un juez puede hacer a un abogado, es dejarle hablar sin interrumpirle cuando se da cuenta de que dice cosas in\u00fatiles o perjudiciales a la defensa que sostiene<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287777\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-12-300x205.webp\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"225\" data-id=\"2287777\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-12-300x205.webp 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-12.webp 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para el o\u00eddo tan pr\u00e1ctico del juez aparece como sintom\u00e1tico, m\u00e1s que lo que dice el abogado, <strong>el tono\u00a0 con que lo dice<\/strong>; ciertas frases de un <strong>informe<\/strong>, en las cuales se observa que la voz del abogado se esfuerza por no sonar a falsa, <strong>son como el tono sordo que, al auscultar, indica al juez el punto exacto en que se loca<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>liza la enfermedad<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287785\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-18.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"265\" data-id=\"2287785\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El cliente que asiste a la vista de su pleito no sale satisfecho si su abogado no habla en \u00faltimo lugar; porque es opini\u00f3n com\u00fan que en los debates quien habla el ultimo tiene siempre raz\u00f3n. <strong>Pero el cliente no sabe que tambi\u00e9n entre los jueces se encuentran seres desconfiados e irritables en los cuales el escuchar los argumentos ajenos provoca la irreprimible necesidad de impugnarlos<\/strong>. Cuando se tropieza con tales naturalezas dif\u00edciles, es mejor que el \u00faltimo que provoque la reacci\u00f3n del juez sea el abogado contrario; <strong>de modo<\/strong> <strong>que el juez entre en audiencia privada excitado en contra de \u00e9l por la ira pol\u00e9mica m\u00e1s reciente<\/strong>. En tales casos, el proverbio es cierto pero al rev\u00e9s: quien habla \u00e9l \u00faltimo no tiene nunca raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287787\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/country-lawyer-1905-padre-art-300x244.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"293\" data-id=\"2287787\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/country-lawyer-1905-padre-art-300x244.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/country-lawyer-1905-padre-art.jpg 651w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Confidencia de un magistrado despu\u00e9s de una vista: \u2014<strong> \u00bfQui\u00e9n ha dicho que en las causas civiles <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>la discusi\u00f3n oral no sirve para nada?<\/strong> Antes de los informes de los abogados estaba en duda. Ha hablado el defensor del actor y he comprendido que el actor no ten\u00eda raz\u00f3n; pero despu\u00e9s, por fortuna para el actor, ha hablado el defensor del demandado, y entonces me ha convencido de que el actor, verdaderamente, ten\u00eda raz\u00f3n.<strong> El cliente no sabe que en muchas ocasiones, despu\u00e9s de una victoria, deber\u00eda ir a abrazar conmovido, no a su abogado, sino al abogado contrario<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287788\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/oratoria-forense-17.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"422\" data-id=\"2287788\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me pregunto a veces, al ver c\u00f3mo hablan o escriben ciertos abogados, si la funci\u00f3n del defensor <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">no ser\u00e1, m\u00e1s bien que poner en evidencia las razones de su cliente, la de evidenciar las sinrazones; as\u00ed que <strong>el juez sagaz puede siempre, a golpe seguro, buscar las razones de una parte en los escritos del abogado contrario<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2287786\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/advocate-honore-daumier-300x226.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"362\" data-id=\"2287786\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/advocate-honore-daumier-300x226.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/advocate-honore-daumier-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/advocate-honore-daumier-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/advocate-honore-daumier.jpg 530w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #99cc00;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>FIN DEL CAPITULO IV<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" rel=\"lightbox[2235948]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" \/><\/a><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Cap\u00edtulo 4: \u00abDe la llamada oratoria forense\u00bb &nbsp; Don Quijote de La Mancha CAP\u00cdTULO XLIII De los consejos segundos que dio don Quijote a Sancho Panza &nbsp; \u00bfQui\u00e9n oyera el pasado razonamiento de don Quijote <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/09\/24\/calamandrei-oratoria-forense\/\" title=\"CALAMANDREI, \u00abElogio de los Jueces escrito por un Abogado\u00bb (Cap\u00edtulo 4): \u00abDe la llamada oratoria forense\u00bb\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2287861,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[70],"class_list":{"0":"post-2235948","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-justicia","8":"tag-calamandrei"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2235948","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2235948"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2235948\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2287861"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2235948"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2235948"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2235948"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}