{"id":2234284,"date":"2021-12-01T00:05:59","date_gmt":"2021-11-30T23:05:59","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2234284"},"modified":"2023-05-23T22:16:22","modified_gmt":"2023-05-23T20:16:22","slug":"polibio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/12\/01\/polibio\/","title":{"rendered":"POLIBIO DE MEGAL\u00d3POLIS (203 \u2013 120 a. C.). \u00abHISTORIAS\u00bb. LA ANACICLOSIS: El Ciclo de Degeneraci\u00f3n de las Formas de Gobierno, de la Monarqu\u00eda (Gobierno de uno) a la Oclocracia (populismo o corrupci\u00f3n de la Democracia)."},"content":{"rendered":"<div class=\"hero-section\" data-type=\"type-1\">\n<h1 class=\"entry-header\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 36pt;\">Historias, Polibio \u2013 Libro Sexto<\/span><\/h1>\n<div class=\"page-description \" style=\"text-align: center;\">\n<h2><em><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Historias, por Polibio de Megal\u00f3polis &#8211; Tomo II &#8211; Libro 6. Obra pionera de la Historia universal escrita alrededor del a\u00f1o 140 a.C.<\/span><\/strong><\/em><\/h2>\n<blockquote>\n<p><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">POLIBIO, el Historiador. Un Soci\u00f3logo que vivi\u00f3 hace dos milenios. Pol\u00edtico y militar, no fue en modo alguno un Fil\u00f3sofo. Vio como, bajo su responsabilidad, se hund\u00eda definitivamente el Imperio Griego. Pero, sobre todo, consigui\u00f3 su supervivencia en la derrota. Grecia se reflej\u00f3, gracias a Polibio, en el Imperio Romano. El vencedor fue vencido en su victoria. Polibio gan\u00f3 la \u00abGuerra Cultural\u00bb, convirtiendo a un floreciente Imperio Romano al Helenismo.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Polibio describe un Ciclo (ANACICLOSIS) en seis fases, divididas en tres pares sucesivos y antit\u00e9ticos (Reino-Tiran\u00eda; Aristocracia-Oligarqu\u00eda y Democracia-Oclocracia), que se inicia con la MONARQU\u00cdA, fuera del ciclo, -Monarqu\u00eda como el Gobierno de uno solo, el Gobierno del \u00abBrazo Fuerte\u00bb que ha surgido del Caos en que, por efecto del fin del Ciclo anterior (la Oclocracia), se ha sumido el grupo social.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La inicial Monarqu\u00eda, al institucionalizarse y desconcentrarse, se convierte en en REINO. <\/span><\/strong><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">El Reino, en manos de los sucesores de aqu\u00e9l \u00abBrazo Fuerte\u00bb, pronto degenera en TIRAN\u00cdA, que ser\u00e1 seguida del Gobierno de la ARISTOCRACIA, de una Aristocracia virtuosa, que ha vencido al Tirano y que, a su vez, pronto se corrompe y degrada a OLIGARQU\u00cdA. <\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Oligarqu\u00eda, frente a cuyos excesos se levantar\u00e1 el Pueblo, expulsando del Gobierno a los oligarcas, e instaurando <\/span><\/strong><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">la DEMOCRACIA. <\/span><\/strong><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Democracia que degenera, en una sexta fase, en el peor r\u00e9gimen: La OCLOCRACIA (el <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/10\/04\/populismo-analisis-marxista-la-conexion-con-el-liberalismo-segun-lenin\/\">POPULISMO<\/a>, del Siglo XXI, que puede pretender ser tanto\u00a0 de \u00abizquierdas\u00bb como de \u00abderechas\u00bb), que desembocar\u00e1 en el Caos, de donde solo se saldr\u00e1 con la llegada del \u00abBrazo Fuerte\u00bb, del \u00abhombre providencial\u00bb, que de nuevo iniciar\u00e1 el ciclo desde su punto de partida, la Monarqu\u00eda.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Anaciclosis\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A<\/a><i>naciclosis describe una <\/i>sucesi\u00f3n c\u00edclica de reg\u00edmenes pol\u00edticos, bas\u00e1ndose en los Hechos hist\u00f3ricos, para afirmar que todo r\u00e9gimen pol\u00edtico tiende a degenerar. Por medio del ingenio humano (y sus obras pol\u00edticas, las Constituciones, pues solo aqu\u00e9llas que \u00b4consigan integrar lo mejor de los 3 sistemas \u00abvirtuosos\u00bb, Reino, Aristocracia y Democracia, podr\u00e1n sostenerse en el tiempo. Si bien, como Polibio comprueba respecto al Imperio Griego (ciclo que ve finalizar, al igual que hab\u00eda recientemente sucedido con el Imperio Cartagin\u00e9s), y previene para el Imperio Romano (nuevo ciclo iniciado), todos los Reg\u00edmenes pol\u00edticos acaban sumi\u00e9ndose en el Caos. Si quiera a la manera de La Fundaci\u00f3n, de Asimov, cabe preguntarse si lo \u00fanico posible es acortar el tiempo de permanencia en el Caos, pero no evitarlo.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">El Proceso de Anaciclosis que describe Polibio, hace m\u00e1s de 2.000 a\u00f1os, contiene una Dial\u00e9ctica Hist\u00f3rica, un esbozo de sistema de Divisi\u00f3n de Poderes y un enfoque Naturalista, incluso Gen\u00e9tico, de la Historia.\u00a0 Y, a la vez, fue uno de los primeros historiadores en excluir la acci\u00f3n divina entre las causas materiales y sus consecuencias. Todo ello lo convierte hoy, contra todo pron\u00f3stico, en un autor sumamente actual.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">A continuaci\u00f3n, reproducimos los m\u00e1s relevantes cap\u00edtulos del Libro Sexto, el de mayor inter\u00e9s pol\u00edtico, de la obra cumbre de Polibio, cuya mayor parte ha llegado hasta nuestros d\u00edas: las \u00abHISTORIAS\u00bb.\u00a0<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Al final hay un enlace al Libro Sexto completo, pues en esta entrada s\u00f3lo se reproducen sus Cap\u00edtulos 1 a 7 y 14 a\u00a0 20 (dejando al margen los Cap\u00edtulos 8 a 13, que tratan aspectos relativos a la organizaci\u00f3n Militar romana).<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2235026\" style=\"text-align: justify;\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/POLIBIO-ESTATUA.jpg\" alt=\"Polibio \" width=\"330\" height=\"504\" data-id=\"2235026\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/POLIBIO-ESTATUA.jpg 262w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/POLIBIO-ESTATUA-197x300.jpg 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>POLIBIO<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>Polibio<\/b>\u00a0(Megal\u00f3polis,\u00a0Grecia,\u00a0200 a. C.-118 a. C.) fue un\u00a0historiador\u00a0griego. Es considerado uno de los historiadores m\u00e1s importantes, debido a que es el primero que escribe una\u00a0historia\u00a0universal. Su prop\u00f3sito central fue explicar c\u00f3mo pudo imponerse la\u00a0hegemon\u00eda romana\u00a0en la cuenca del\u00a0Mediterr\u00e1neo, mostrando c\u00f3mo se encadenan los sucesos\u00a0pol\u00edticos\u00a0y militares acontecidos en todos los rincones de este \u00e1mbito geogr\u00e1fico. Adem\u00e1s de esto, Polibio es el\u00a0historiador\u00a0antiguo que m\u00e1s ha escrito sobre la historia y sobre la forma de hacer Historia. Ser\u00e1 retomado en la modernidad para forjar algunos de los puntos b\u00e1sicos que formaran la disciplina de la\u00a0Teor\u00eda de la Historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sus apreciaciones pol\u00edticas son consideradas a\u00fan hoy en d\u00eda, siendo material de estudio en diversas disciplinas, como la\u00a0Ciencia Pol\u00edtica\u00a0o las\u00a0Relaciones Internacionales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n se lo considera el creador del\u00a0Cuadrado de Polibio, una forma de cifrar un mensaje reemplazando letras por pares de n\u00fameros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como miembro de la clase gobernante, Polibio tuvo la oportunidad de conocer de primera mano los asuntos pol\u00edticos y militares de su \u00e9poca. Su carrera pol\u00edtica estuvo dedicada durante largo tiempo a conservar la independencia de la\u00a0Liga Aquea. Se inici\u00f3 como embajador, junto con Licortas (su padre) y Arato el Joven en la malograda embajada a Ptolomeo V Ep\u00edfanes. Luego fue elegido hiparca de la liga para el per\u00edodo 169\/168\u00a0a.\u00a0C. Como principal representante de la pol\u00edtica de neutralidad en la guerra entre\u00a0Roma\u00a0y\u00a0Perseo de Macedonia, atrajo sobre s\u00ed las sospechas de los romanos, siendo uno de los 1000 nobles\u00a0aqueos\u00a0transportados en el\u00a0166\u00a0a.\u00a0C.\u00a0a Roma como\u00a0rehenes, lugar donde permaneci\u00f3 retenido durante diecisiete a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gracias a su elevado nivel cultural, Polibio fue admitido en las m\u00e1s distinguidas casas de Roma, particularmente en la de Lucio Emilio Paulo Maced\u00f3nico, vencedor de la tercera guerra maced\u00f3nica (171-168 a. C.), quien le encarg\u00f3 la educaci\u00f3n de sus hijos: Fabio y Escipi\u00f3n. Mediante la intercesi\u00f3n de Escipi\u00f3n en el 150 a. C., Polibio obtuvo el permiso para regresar a su hogar, pero en lugar de ello, pas\u00f3 los siguientes a\u00f1os en compa\u00f1\u00eda de su amigo en \u00c1frica, donde pudo estar presente en la tercera guerra p\u00fanica y en la captura de Cartago, hecho que describi\u00f3 en su narraci\u00f3n hist\u00f3rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tras la muerte de su amigo Escipi\u00f3n, regres\u00f3 de nuevo a Grecia, donde muri\u00f3 a la edad de ochenta y dos a\u00f1os al caer de su caballo tal como se\u00f1ala el\u00a0Pseudo Luciano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Polibio\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Wikipedia<\/span><\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*******<\/strong><\/span><\/p>\n<div class=\"entry-content\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"has-text-align-center has-large-font-size\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>HISTORIAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">POLIBIO<\/span><\/strong><\/p>\n<div id=\"ezoic-pub-ad-placeholder-112\">\u00a0<\/div>\n<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 100%; border-color: #000000; background-color: #f5faf7;\">\n<p class=\"has-text-align-center\" style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Polibio de Megal\u00f3polis<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"booklet\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las\u00a0<strong><em>Historias<\/em><\/strong>, tambi\u00e9n llamadas\u00a0<strong><em>Historia universal bajo la Rep\u00fablica romana<\/em><\/strong>, es la obra m\u00e1xima del historiador griego\u00a0<strong>Polibio de Megal\u00f3polis <\/strong><em>(203 \u2013 120 a. C.)<\/em>. Junto a Tuc\u00eddides, Polibio fue uno de los primeros historiadores en escribir sobre sucesos hist\u00f3ricos como un fen\u00f3meno meramente humano, ignorando el accionar de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.imperivm.org\/resumen-de-los-dioses-griegos-y-romanos-los-dioses-olimpicos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">los dioses<\/a>. Las Historias son un trabajo pionero de la Historia universal, abarcando los acontecimientos ocurridos en los pueblos mediterr\u00e1neos entre el\u00a0<strong>a\u00f1o 264 a.C. hasta el a\u00f1o 146 a.C.<\/strong><em>(y m\u00e1s espec\u00edficamente entre los a\u00f1os 220 a.C. a 167 a.C.)<\/em>. Exactamente el per\u00edodo en el cual Roma derrota a Cartago y se vuelve una potencia mar\u00edtima y militar en el Mediterr\u00e1neo. La obra, que fue preservada a lo largo de los siglos en una biblioteca bizantina, se divide en tres tomos y cuarenta libros,\u00a0<strong>algunos de los cuales han llegado incompletos hasta nuestros d\u00edas<\/strong> (IMPERIUM).<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<div id=\"ezoic-pub-ad-placeholder-120\">\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"wp-block-spacer\" style=\"text-align: center;\" aria-hidden=\"true\"><span style=\"font-size: 36pt;\"><strong>HISTORIAS<\/strong><\/span><\/div>\n<div class=\"entry-content\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"has-text-align-center\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Libro Sexto<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2235023 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/POLIBIO-cierre-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2235023\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"entry-content\" style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo I<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Sobre la fundaci\u00f3n de Roma.- Antiguas costumbres.- Licio, hijo de Demarates, en Roma.- Su amistad con el rey Anco Marcio. Persuadido estoy de que fue fundada Roma en el segundo a\u00f1o de la s\u00e9ptima olimp\u00edada.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El monte Palatino tom\u00f3 este nombre del de un joven llamado Palante, que all\u00ed fue muerto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los romanos prohib\u00edan beber vino a las mujeres. Permit\u00edanlas, sin embargo, beberlo cocido. Hac\u00edase este vino con uva cocida y asemejaba en el gusto al vino ligero de Agosthenes o de Creta. Cuando las mortificaba la sed, apag\u00e1banla con esta bebida; pero la que beb\u00eda vino no pod\u00eda ocultarlo, primero por no tener a su cuidado y libre disposici\u00f3n la despensa o bodega donde era guardado, y adem\u00e1s porque la costumbre obligaba a besar en la boca a sus allegados y a los de su esposo, hasta los hijos de sus primos, siempre que los ve\u00eda, aunque fuera diariamente; de suerte que, ignorando a quien encontrar\u00eda, evitaba beber vino, porque el aliento era indicio seguro de la falta<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Anco Marcio fund\u00f3 tambi\u00e9n a Ostia, ciudad fortificada junto al T\u00edber<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Lucio, hijo de Demarates el Corintiano, fue a Roma con grandes esperanzas, fundadas en su propio m\u00e9rito y en su riqueza, y persuadido de que encontrar\u00eda ocasi\u00f3n de probar que no era inferior a ning\u00fan ciudadano de la rep\u00fablica. Estaba casado con mujer que, a otras dotes, un\u00eda la de \u00e1nimo apropiado para secundarle en las empresas que exigen prudencia y astucia. Lleg\u00f3 a Roma; concedi\u00f3sele derecho de ciudadan\u00eda; hizo alarde del mayor respeto a las \u00f3rdenes del rey, y al poco tiempo, debido en parte a su liberalidad, en parte a la agudeza de su ingenio, y especialmente a las artes que aprendi\u00f3 desde la ni\u00f1ez, tanta influencia adquiri\u00f3 en el \u00e1nimo del rey, que tuvo con \u00e9l gran confianza. Andando el tiempo, convirti\u00f3se en estrecha amistad con el rey Anco Marcio, hasta el extremo de habitar en su palacio y despachar con \u00e9l los asuntos de Estado. Velando con celo en esta administraci\u00f3n por el inter\u00e9s p\u00fablico, ayudaba al mismo tiempo con su cr\u00e9dito y esfuerzos a quienes alguna merced le ped\u00edan, y a las veces usaba sus propias riquezas con magnificencia, logrando con los beneficios la adhesi\u00f3n de muchos ciudadanos y la benevolencia de todos por su reputaci\u00f3n de honradez: por tales medios consigui\u00f3 ser elevado al trono.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span>\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2235027 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Fundacion-de-Roma-POLIBIO.jpg\" alt=\"Polibio \" width=\"770\" height=\"394\" data-id=\"2235027\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Fundacion-de-Roma-POLIBIO.jpg 770w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Fundacion-de-Roma-POLIBIO-300x154.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Fundacion-de-Roma-POLIBIO-768x393.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Fundacion-de-Roma-POLIBIO-610x312.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 770px) 100vw, 770px\" \/><\/p>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo II<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Diversas clases de gobierno.- Origen y cambio natural de una en otra.- El mejor sistema de gobierno es el que participa de todos. As\u00ed es la Rep\u00fablica Romana.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Si s\u00f3lo se hubiera de tratar de las rep\u00fablicas griegas, del acrecentamiento de unas y de la ruina total de otras, a poca costa se dar\u00eda cuenta de lo pasado y se juzgar\u00eda de lo porvenir. Repetir lo que se sabe, es f\u00e1cil; y pronosticar lo futuro por conjeturas de lo pasado, no es dif\u00edcil. Pero habi\u00e9ndose de hablar de la Rep\u00fablica Romana, no es lo mismo. Porque ni es f\u00e1cil analizar su estado presente, por la variedad de gobierno, ni adivinar el futuro, por la ignorancia de las costumbres que, en general y en particular, us\u00f3 este pueblo antiguamente. Y as\u00ed, si se han de investigar con precisi\u00f3n las ventajas que en s\u00ed encierra esta Rep\u00fablica, es empresa de un estudio y atenci\u00f3n nada com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los m\u00e1s que escriben con m\u00e9todo de pol\u00edtica, asignan tres especies de gobierno: <strong>Real, Aristocr\u00e1tico y Democr\u00e1tico.<\/strong> Me parece se les pudiera preguntar con justo motivo si nos las proponen como solas o como las mejores. Pero sea lo que fuese, a mi entender pecan en uno y otro extremo. No son las mejores; pues que es evidente, y lo comprueba no s\u00f3lo la raz\u00f3n, sino la experiencia, que la mejor forma de gobierno es la que se compone de las tres sobredichas, tal como la que estableci\u00f3 Licurgo el primero en Lacedemonia. No son tampoco las \u00fanicas: vemos ciertos gobiernos mon\u00e1rquicos y tir\u00e1nicos que se distinguen much\u00edsimo del real, bien que tengan con \u00e9ste alguna semejanza, bajo la cual todos los monarcas y tiranos procuran en lo posible paliar y colorear el nombre de reyes. Se encuentran tambi\u00e9n muchos Estados gobernados por un corto n\u00famero, que aunque parecen tener alguna conformidad con la aristocracia, es infinita la diferencia que entre ellos se halla. Lo mismo se debe decir de la democracia. Para convencimiento de lo que digo, n\u00f3tese que no toda monarqu\u00eda es reino, sino s\u00f3lo aquella que est\u00e1 formada de vasallos voluntarios y que es gobernarla m\u00e1s por raz\u00f3n que por miedo y violencia; ni toda oligarqu\u00eda merece el nombre de aristocracia, sino aquella donde se eligen los m\u00e1s justos y prudentes para que la manden. Asimismo no es democracia aquella en que el populacho es \u00e1rbitro de hacer cuanto quiera y se le antoje, sino en la que prevalecen las patrias costumbres de venerar a los dioses, respetar a los padres, reverenciar a los ancianos y obedecer a las leyes entre semejantes sociedades s\u00f3lo se debe llamar democracia donde el sentimiento que prevalece es el del mayor n\u00famero.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sentemos, pues, que hay seis especies de gobiernos tres que todo el mundo conoce y nosotros acabamos de proponer, y tres que tienen relaci\u00f3n con las antecedentes, a saber: el gobierno de uno solo, el de pocos y el del populacho. El gobierno de uno solo o mon\u00e1rquico se estableci\u00f3 sin arte, s\u00f3lo por impulso de la naturaleza: de \u00e9ste se deriva y trae su origen el real, si se a\u00f1ade el arte y la correcci\u00f3n. El real, si degenera en los vicios que le son connaturales, viene a parar en tiran\u00eda, y de las ruinas de \u00e9sta y aqu\u00e9l nace la aristocracia. De \u00e9sta, que por naturaleza se inclina al gobierno de pocos, si el pueblo se llega a irritar y vengar las injusticias de los pr\u00f3ceres, se origina la democracia, y si llega a ser insolente y menospreciar las leyes, se engendra la olocracia o gobierno del populacho. Que es cierto lo que digo, lo conocer\u00e1 cualquiera f\u00e1cilmente si reflexiona sobre los principios naturales, origen y alteraciones de cada especie de gobierno. S\u00f3lo el que conozca la constituci\u00f3n natural de cada Estado es el que podr\u00e1 conocer a fondo sus progresos, su auge, su mutaci\u00f3n, su ruina, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo suceder\u00e1 y en qu\u00e9 forma se cambiar\u00e1. Me presumo que si a alguna rep\u00fablica es adaptable este g\u00e9nero de examen, es en especial la romana, porque su primer establecimiento y sus progresos son conformes a la misma naturaleza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Se me dir\u00e1 acaso que este cambio natural de Estados se halla tratado con m\u00e1s exactitud en Plat\u00f3n y algunos otros fil\u00f3sofos. Pero como esta materia es oscura, prolija y entendida de pocos, nosotros extractaremos lo que convenga a una historia verdadera y sea adaptable a la comprensi\u00f3n de todos; pues caso que esta idea general no satisfaga en un todo el examen individual que se har\u00e1 adelante, satisfar\u00e1 plenamente las dudas que ahora se formen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2235028 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tarquinio-Prisco-entra-en-Roma.jpg\" alt=\"Polibio \" width=\"800\" height=\"498\" data-id=\"2235028\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tarquinio-Prisco-entra-en-Roma.jpg 800w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tarquinio-Prisco-entra-en-Roma-300x187.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tarquinio-Prisco-entra-en-Roma-768x478.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Tarquinio-Prisco-entra-en-Roma-610x380.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo III<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Origen de las sociedades, y especialmente de las monarqu\u00edas y de los reinos.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfCu\u00e1l es, pues, el principio de las sociedades, y de d\u00f3nde diremos que traen su origen? Cuando por un diluvio, una enfermedad epid\u00e9mica, una escasez de frutos u otras calamidades an\u00e1logas viene la ruina del g\u00e9nero humano, como ya ha ocurrido y dicta la raz\u00f3n que ocurrir\u00e1 a\u00fan muchas veces, con los hombres perecen tambi\u00e9n los inventos y las artes. Pero despu\u00e9s que de las semillas que se han salvado se vuelve a multiplicar con el tiempo la especie humana, entonces sucede a los hombres lo que a los dem\u00e1s animales. Se asocian, se congregan, como es regular a los de una misma especie y lo dicta la debilidad de su misma naturaleza; y entonces por necesidad el que excede a los otros en fuerzas corporales, esp\u00edritu y atrevimiento, se pone a su cabeza y los gobierna. Esto debemos creer que es obra puramente de la naturaleza; pues que vemos en los otros animales que no se gobiernan sino por instinto, que los m\u00e1s fuertes sin disputa hacen oficio de conductores, como el toro, el jabal\u00ed, el gallo y otros semejantes. Es muy probable que al principio fuese as\u00ed la vida de los hombres, juntarse en una grey a manera de animales, y dejarse conducir de los m\u00e1s fuertes y poderosos. Mientras la autoridad se mide por las fuerzas, se llama monarqu\u00eda; pero despu\u00e9s que con el transcurso del tiempo se introduce en la sociedad una educaci\u00f3n com\u00fan y un trato mutuo, ya entonces pasa a ser reino; y este es el momento en que el hombre comienza a formar idea de lo honesto y de lo justo, as\u00ed como de los vicios contrarios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal es el origen y modo de formarse las sociedades. Todos nos inclinamos naturalmente al coito, y de aqu\u00ed nacen los hijos. Cuando \u00e9stos llegan a la pubertad y no proceden reconocidos, ni socorren a los que los han criado, sino al contrario los tratan mal de palabra u obra, es claro que ofenden y dan en rostro a los que lo ven y son sabedores de los cuidados y desvelos que han tenido los padres en la educaci\u00f3n y crianza de los hijos. Y como el hombre se distingue de los dem\u00e1s animales en que \u00e9l solo piensa y discurre, no es veros\u00edmil deje de considerar una cosa que advierte a\u00fan en los otros animales; por el contrario, le har\u00e1 eco tal ingratitud, le chocar\u00e1 por el pronto tal procedimiento, y previendo el futuro, har\u00e1 su cuenta de que podr\u00e1 sucederle a \u00e9l igual dificultad. Lo mismo digo de un hombre que es socorrido y aliviado de otro en un peligro: si este tal, en vez de dar las gracias al libertador, intenta agraviarle, es constante ser\u00e1 odiado y aborrecido de los que lo sepan, y al paso que se compadecer\u00e1n del pr\u00f3jimo, se temer\u00e1n no les ocurra a ellos otro tanto. De aqu\u00ed nace en el hombre una idea de la obligaci\u00f3n, contempla la fuerza que tiene, y en esto consiste el principio y fin de la justicia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2235040\" aria-describedby=\"caption-attachment-2235040\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2235040\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/POLIBIO-ROSTRO.jpg\" alt=\"Polibio \" width=\"360\" height=\"532\" data-id=\"2235040\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2235040\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Polibio de Megal\u00f3polis<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Asimismo \u00bfpor qu\u00e9 al que se expone a los peligros por la salud de todos, al que sufre y resiste el \u00edmpetu de los animales m\u00e1s bravos, se le aplaude, se le venera y se le mira como a patrono, y al que hace lo contrario se le desprecia y aborrece? Esto no puede provenir sino de la consideraci\u00f3n que hace el vulgo sobre lo torpe y honesto, y sobre la diferencia que hay entre uno y otro extremo; de donde se deduce, lo honesto merece nuestro celo e imitaci\u00f3n, por la utilidad que nos procura; lo torpe nuestra aversi\u00f3n y desprecio. Cuando el que manda y supera en fuerzas a los dem\u00e1s llega a adquirir en el pueblo el concepto de perpetuo favorecedor y recto distribuidor del premio entre sus s\u00fabditos seg\u00fan el m\u00e9rito; de all\u00ed adelante, como ya deja de temerse la violencia y hace su oficio la raz\u00f3n, se someten, se unen para conservarle la autoridad; y aunque llegue a la decrepitud, un\u00e1nimes le defienden y conspiran contra los que quieren atacar su poder: y de esta manera, cuando la raz\u00f3n llega a ejercer su imperio sobre la ferocidad y la fuerza, de monarca pasa a rey insensiblemente y sin que nadie lo perciba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal es la primera noci\u00f3n que naturalmente adquiere el hombre de lo honesto y de lo justo, y de los vicios opuestos. Tal el principio y origen del verdadero reino. Los s\u00fabditos no s\u00f3lo conservan a \u00e9stos la dignidad real, sino que la contin\u00faan a sus descendientes por largo tiempo: porque se persuaden que ramas de semejante tronco, y educadas por tales padres, tendr\u00e1n tambi\u00e9n iguales costumbres. Mas desde que el pueblo se disgusta con los sucesores, pasa a elegirse magistrados y reyes; y entonces ya no recae la elecci\u00f3n sobre el br\u00edo y la fuerza, sino sobre la prudencia y sabidur\u00eda, desenga\u00f1ado por la experiencia de las ventajas de los dotes de esp\u00edritu sobre los del cuerpo. Antiguamente los que una vez eran puestos sobre el trono, envejec\u00edan en la dignidad. Sus cuidados eran fortificar puestos ventajosos, rodearlos de murallas y extender sus dominios, tanto para seguridad propia, como para abundancia de lo necesario en sus vasallos. Mientras se ocupaban en esto, como no se diferenciaban ni en el vestido ni en la mesa, sino que tra\u00edan igual porte y m\u00e9todo de vida que los dem\u00e1s, estaban exentos de los tiros de la calumnia y de la envidia. Pero despu\u00e9s que sus herederos y sucesores hallaron prevenido todo lo concerniente a la seguridad, y aun m\u00e1s de lo que necesitaban para satisfacer las necesidades de la vida, entonces lisonjeadas sus pasiones con la abundancia, creyeron que la majestad deb\u00eda fundarse en traer un vestido m\u00e1s rico, mantener una mesa m\u00e1s op\u00edpara, gastar un tren m\u00e1s costoso que sus s\u00fabditos, y en que ninguno pudiese contradecirles en sus amores y pasiones aunque il\u00edcitas. De estos des\u00f3rdenes, unos se suscitaron la envidia y ofensa, otros el odio e ira implacable, y de reyes pasaron a tiranos; pero al mismo tiempo se echaron los cimientos de su ruina, y se conspir\u00f3 contra su autoridad; prop\u00f3sito que nunca fue de hombres despreciables, sino de los m\u00e1s ilustres, m\u00e1s magn\u00e1nimos y m\u00e1s esforzados; porque \u00e9stos son los que menos pueden sufrir la insolencia de los tiranos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2235031\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Fundacion-de-Roma-polibio-2-300x215.jpg\" alt=\"Polibio \" width=\"660\" height=\"473\" data-id=\"2235031\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Fundacion-de-Roma-polibio-2-300x215.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Fundacion-de-Roma-polibio-2.jpg 395w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo IV<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Or\u00edgenes de la aristocracia, la oligarqu\u00eda, la democracia y la oclocracia.- Sucesi\u00f3n de unas en otras hasta tornar a la monarqu\u00eda.<\/span><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed que se ve el pueblo con jefes, cuando les presta su poder\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">contra los reyes; y abolida hasta la sombra de reino y monarqu\u00eda, pasa a fundar y establecer la aristocracia. El pueblo, reconocido a los que le han liberado de los monarcas, se entrega sin reflexionar su conducta, y les f\u00eda sus personas. \u00c9stos, pagados de tal confianza, al principio reputan por principal obligaci\u00f3n el bien de la rep\u00fablica, y dan toda su atenci\u00f3n y cuidado al manejo de los negocios, tanto particulares cono del Estado. Pero suceden sus hijos en las mismas dignidades, gentes poco acostumbradas a trabajos, sin la m\u00e1s m\u00ednima noci\u00f3n de la igualdad y de la libertad constitutivos de una rep\u00fablica, criados desde la infancia entre los honores y dignidades de sus padres; y abandon\u00e1ndose unos a la avaricia y torpe deseo de riquezas, otros a las borracheras y comilonas insaciables, otros a los adulterios y amores infames, transforman la aristocracia en oligarqu\u00eda; pero al mismo tiempo excitan en el pueblo los mismos sentimientos que anteriormente hab\u00eda tenido, y vienen a lograr el mismo fin que lograron los tiranos. Si despu\u00e9s alguno, vista la envidia y odio de que el pueblo est\u00e1 animado, tiene la audacia de decir o hacer alguna cosa contra los jefes, y halla a la multitud en disposici\u00f3n de coadyuvar sus intentos, las consecuencias son la muerte de unos\u2026 y el destierro de otros. En este caso a nombrar rey ya no se atreven; dura aun el temor de la injusticia de los pasados. Para confiar el gobierno a muchos no tienen \u00e1nimo; est\u00e1 aun muy reciente la memoria de sus anteriores yerros. S\u00f3lo les queda salvo el recurso que hallan en s\u00ed mismos, a \u00e9ste se atienen, y he aqu\u00ed transformado el gobierno de oligarqu\u00eda en democracia, y sustituido el poder y cuidado de los negocios en sus personas. Mientras duran algunos que sufrieron la insolencia y despotismo del gobierno anterior, contentos con el presente estado, prefieren a todo la igualdad y la libertad. Pero suceden j\u00f3venes, entra el gobierno en manos de sus nietos, y ya entonces la misma costumbre desestima la igualdad y la libertad, y s\u00f3lo se anhela por dominar a los otros: escollo donde com\u00fanmente tropiezan los que exceden en riquezas. De aqu\u00ed adelante, arrastrados de esta pasi\u00f3n, como no pueden satisfacerla ni por s\u00ed propios ni por sus virtudes personales, emplean sus bienes en cohechar y corromper el pueblo de todas maneras. Una vez ense\u00f1ado \u00e9ste a dejarse sobornar y vivir a costa de la loca ambici\u00f3n de honores de sus jefes, desde aquel punto desaparece la democracia, y sucede en su lugar la fuerza y la violencia. Porque acostumbrada la plebe a mantenerse de lo ajeno y a fundar la esperanza de subsistencia sobre el vecino; si a la saz\u00f3n se la presenta un jefe esforzado, intr\u00e9pido y excluido por la pobreza de los cargos p\u00fablicos, se asocia con \u00e9l, se entrega a los \u00faltimos excesos, y todo son muertes, destierros, repartimientos de tierras, hasta que al fin encrudelecida vuelve a hallar se\u00f1or y monarca que la domine.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal es la revoluci\u00f3n de los gobiernos, tal el orden que tiene la naturaleza en mudarlos, transformarlos y tornarlos a su primitivo estado. Conocidos a fondo estos principios, bien podr\u00e1 uno enga\u00f1arse sobre la duraci\u00f3n que ha de tener el presente estado; perorara vez le desmentir\u00e1 el fallo que eche sobre el grado de elevaci\u00f3n o decadencia en que se halla, ni sobre la forma de gobierno en que vendr\u00e1 a cambiarse, si lo forma sin pasi\u00f3n ni envidia. Con esta investigaci\u00f3n f\u00e1cilmente se conocer\u00e1 el establecimiento, progresos, elevaci\u00f3n y trastorno que vendr\u00e1 a tener la Rep\u00fablica Romana. Pues aunque, como acabo de decir, esta Rep\u00fablica est\u00e1 fundada desde el principio y acrecentada seg\u00fan las leyes de la naturaleza tan bien como otra, con todo sufrir\u00e1 igualmente su trastorno natural. Pero esto lo aclarar\u00e1 mejor la consecuencia. Ahora disertaremos brevemente sobre la legislaci\u00f3n de Licurgo; asunto que no desdice de nuestro prop\u00f3sito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<h3><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2235033\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-POLIBIO-300x149.png\" alt=\"Polibio \" width=\"710\" height=\"353\" data-id=\"2235033\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-POLIBIO-300x149.png 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-POLIBIO.png 493w\" sizes=\"auto, (max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo V<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Alabanza del gobierno de Licurgo.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Ciertamente Licurgo hab\u00eda llegado a comprender que todos los trastornos que hemos dicho eran naturalmente inevitables. Se hallaba persuadido que toda especie de gobierno simple y constituida sobre una sola autoridad era peligrosa, por degenerar r\u00e1pidamente en el vicio familiar y consiguiente a su naturaleza. A la manera que el or\u00edn en el hierro, la polilla y la carcoma en la madera son pestes connaturales que, sin necesidad de otros males exteriores corroen estos cuerpos, porque fomentan en s\u00ed mismos la causa de su destrucci\u00f3n; de igual modo cada especie de gobierno alimenta dentro de s\u00ed un cierto vicio que es la causa de su ruina. Por ejemplo, la monarqu\u00eda se pierde por el reino, la aristocracia por la oligarqu\u00eda, la democracia por el poder desenfrenado y violento; en cuyas transformaciones es imposible, como poco ha manifest\u00e1bamos, dejen devenir a parar con el tiempo todas las especies de gobierno mencionadas. Atento a esto, Licurgo form\u00f3 su rep\u00fablica, no simple ni uniforme, sino compuesta delo bueno y peculiar que encontr\u00f3 en los mejores gobiernos, para que ninguna potestad saliese de su esfera y degenerase en el vicio connatural. En su rep\u00fablica estaban contrapesadas entre s\u00ed las autoridades, para que la una no hiciese ceder ni declinar demasiado a la otra, sino que todas se hallasen en equilibrio y balanza, a la manera del barco que por todas partes es impelido igualmente de los vientos. El miedo del pueblo, que ten\u00eda su buena parte en el gobierno, conten\u00eda la soberbia de los reyes. Al pueblo, para que no se atreviese contra el decoro de los reyes, refrenaba el respeto del Senado, cuerpo formado de gentes escogidas y virtuosas, que siempre se hab\u00edan de poner de parte de la justicia. De suerte que la parte m\u00e1s flaca, pero que conservaba en vigor la disciplina, ven\u00eda a ser la m\u00e1s fuerte y poderosa con la agregaci\u00f3n y contrapeso del Senado. Con este g\u00e9nero de gobierno conservaron los lacedemonios su libertad por m\u00e1s tiempo que otro pueblo de que tengamos noticia; y con esta pol\u00edtica, Licurgo, previendo de d\u00f3nde y c\u00f3mo se originan los males, estableci\u00f3 la mencionada rep\u00fablica sin peligro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Los romanos, aunque en el establecimiento de su rep\u00fablica se propusieron el mismo objeto, no fueron conducidos por la raz\u00f3n, sino por los muchos combates y peligros, a cuya costa aprendieron la forma de gobierno que m\u00e1s bien les conven\u00eda. De este modo llegaron al mismo fin que Licurgo y fundaron una rep\u00fablica la m\u00e1s perfecta que conocemos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El recto juez no debe calificar los escritores por lo que omiten, sino por lo que manifiestan. Si en ellos encuentra alguna cosa falsa, se debe persuadir que aqu\u00e9lla se les escap\u00f3 por ignorancia; pero ti todo es verdadero, les debe hacer el favor de que el silencio, en ciertas cosas, m\u00e1s proviene del juicio que de la ignorancia.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-10431 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Ius-fas-Derecho-romano-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"10431\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo VI<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Diversas potestades que forman la Rep\u00fablica Romana y derechos propios de cada una.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como hemos dicho antes, el gobierno de la Rep\u00fablica Romana estaba refundido en tres cuerpos, y en todos tres tan equilibrados y bien distribuidos los derechos, que nadie, aunque sea romano, podr\u00e1 decir con certeza si el gobierno es aristocr\u00e1tico, democr\u00e1tico o mon\u00e1rquico. Y con raz\u00f3n; pues si atendemos a la potestad de los c\u00f3nsules, se dir\u00e1 que es absolutamente mon\u00e1rquico y real; si a la autoridad del Senado, parecer\u00e1 aristocr\u00e1tico, y si al poder del pueblo, se juzgar\u00e1 que es Estado popular. He aqu\u00ed, con poca diferencia los derechos propios que ten\u00eda en lo antiguo y tiene ahora cada uno de estos cuerpos. Los c\u00f3nsules, mientras se hallan en Roma y antes de salir a campa\u00f1a, son \u00e1rbitros de los negocios p\u00fablicos. Todos los dem\u00e1s magistrados, a excepci\u00f3n de los tribunos, les est\u00e1n sujetos y obedecen. Ellos conducen los embajadores al Senado, proponen los asuntos graves que se han de tratar, y les pertenece todo derecho de formar decretos. A su cargo est\u00e1n todos los actos p\u00fablicos que se han de expedir por el pueblo, convocar asambleas, proponer leyes y decidir sobre el mayor n\u00famero de votos. Tienen una autoridad casi soberana en los aparatos de la guerra y en todo lo concerniente a una campa\u00f1a, como mandar en los aliados a su antojo, crear tribunos militares, alistar ej\u00e9rcitos y escoger tropas. En campa\u00f1a pueden castigar a su arbitrio y gastar del dinero p\u00fablico cuanto gusten, para lo cual les acompa\u00f1a siempre un cuestor, que ejecuta prontamente todas sus \u00f3rdenes. Al considerar la Rep\u00fablica Romana por este aspecto, se dir\u00e1 con raz\u00f3n que su gobierno es simplemente mon\u00e1rquico y real. Si no obstante alguno de estos derechos, o de los que diremos despu\u00e9s, se cambiase en la actualidad o dentro de poco, no por eso dejar\u00e1 de ser nuestro juicio menos verdadero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo primero en que manda el Senado es en el erario. Nada entra ni sale de \u00e9l sin su orden. Ni aun los cuestores pueden expender alguna suma en los usos particulares sin su decreto, a excepci\u00f3n de lo que gasta para los c\u00f3nsules. Aun para aquellas grandes y considerables sumas que tienen que gastar los censores todos los lustros en reparo y adorno de los edificios p\u00fablicos, es el Senado quien les da su autorizaci\u00f3n para tomarlas. Asimismo, todos los delitos cometidos dentro de Italia, que requieren una correcci\u00f3n p\u00fablica, como traiciones, conjuraciones, envenenamientos y asesinato, son de la jurisdicci\u00f3n del Senado. Es tambi\u00e9n de su inspecci\u00f3n ajustar las diferencias que se originen entre particulares o ciudades de Italia, castigarlas, socorrerlas y defenderlas si lo precisan. Si es menester despachar alguna embajada fuera de Italia para reconcilian las potencias, exhortarlas o mandarlas que emprendan o declaren la guerra, es el Senado quien tiene esta incumbencia. De igual modo da audiencia a los embajadores que vienen a Roma, delibera sobre sus pretensiones, y da la conveniente respuesta. En nada de cuanto hemos manifestado tiene que ver el pueblo; de suerte que si uno entra en Roma a tiempo que no est\u00e9n los c\u00f3nsules, le parecer\u00e1 su gobierno una pura aristocracia; concepto en que est\u00e1n tambi\u00e9n muchos griegos y reyes a la vista de que casi todos sus negocios dependen de la autoridad del Senado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este supuesto no ser\u00e1 extra\u00f1a la pregunta: \u00bfqu\u00e9 parte es la que queda al pueblo en el gobierno? Por un lado el Senado dispone de todo lo que hemos dicho, y lo principal, maneja a su arbitrio el cobro y gasto de las rentas p\u00fablicas; por otro, los c\u00f3nsules son absolutos en los aparatos de guerra, e independientes en campa\u00f1a. Sin embargo, el pueblo tiene su parte, y muy principal. \u00c9l es el solo \u00e1rbitro de los premios y castigos, \u00fanicos polos en que se sostienen los imperios, las rep\u00fablicas y toda la conducta de los hombres. En el Estado donde no se conoce diferencia entre estos dos resortes, o reconocido se hace de ella mal uso, no puede existir cosa arreglada. Y si no, \u00bfqu\u00e9 equidad donde el bueno est\u00e1 a nivel del malo? El pueblo juzga e impone multas cuando lo merece el delito, y \u00e9stas recaen principalmente sobre los que obtienen los primeros cargos. \u00c9l s\u00f3lo condena a muerte, en lo cual hay una costumbre laudable y digna de recordar, por la que el reo de pena capital, mientras se le sigue la causa, tiene facultad de ausentarse p\u00fablicamente y acogerse a un destierro voluntario, aunque falte alguna tribu que no le haya prestado su voto. El reo puede vivir con seguridad en N\u00e1poles, Preneste, Tibur u otra ciudad con quien se tenga derecho de asilo. El pueblo distribuye los cargos entre los que lo merecen; la m\u00e1s bella recompensa que se puede conceder a la virtud en un gobierno. Es due\u00f1o de aprobar o reprobar las leyes; y lo principal, se le consulta sobre la paz y sobre la guerra; y bien se trate de hacer alianzas, bien de terminar una guerra, bien de concertar un tratado, \u00e9l es el que ratifica y aprueba estos proyectos, o los anula y desprecia. A la vista de esto cualquiera dir\u00e1 con raz\u00f3n que el pueblo tiene la mayor parte en el gobierno, y que es popular el Estado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_1641976\" aria-describedby=\"caption-attachment-1641976\" style=\"width: 644px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1641976\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/julio-cesar.jpg\" alt=\"\" width=\"644\" height=\"362\" data-id=\"1641976\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/julio-cesar.jpg 644w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/julio-cesar-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/julio-cesar-610x343.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1641976\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Asesinato de Julio C\u00e9sar<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo VII<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Contrapeso y conexi\u00f3n que poseen entre s\u00ed las tres potestades que forman la Rep\u00fablica Romana.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una vez expuesto c\u00f3mo la Rep\u00fablica Romana esta dividida en tres especies de gobierno, veamos ahora de qu\u00e9 forma se pueden oponer la una a la otra, o auxiliarse mutuamente. El c\u00f3nsul, despu\u00e9s que revestida de esta dignidad sale a campa\u00f1a al frente de un ej\u00e9rcito, aunque parece absoluto cuanto al \u00e9xito de la expedici\u00f3n, sin embargo necesita del pueblo y del Senado, sin los cuales no puede llevar a cabo sus prop\u00f3sitos. Al ej\u00e9rcito por precisi\u00f3n se le han de estar remitiendo, provisiones sin interrupci\u00f3n, pues sin orden del Senado; no se le puede enviar ni v\u00edveres, ni vestuario, ni sueldo, de suerte que los prop\u00f3sitos de los c\u00f3nsules quedar\u00e1n sin efecto si el Senado se propone no entrar en sus miras o hacer oposici\u00f3n. El consumar o no los c\u00f3nsules sus ideas y proyectos depende del Senado, pues en \u00e9l est\u00e1 enviar sucesores concluido el a\u00f1o, o continuarle el mando. En \u00e9l estriba tambi\u00e9n exagerar y pondera sus expediciones u oscurecerlas y disminuirlas. Lo que entre los romanos se llama triunfo, ceremonia que representa al pueblo una viva imagen de las victorias de sus generales, o no lo pueden celebrar con decoro los c\u00f3nsules, o no lo obtienen, si el Senado no consiente y da para los gastos. Por otra parte, como el pueblo tiene autoridad para concluir la guerra, por m\u00e1s distantes que se hallen de Roma, precisan, no obstante, su favor. Porque, como hemos manifestado antes, el pueblo es el que puede anular o ratificar los pactos y tratados. Y lo que es m\u00e1s que todo, una vez depuestos del mando, toca al pueblo el juicio de sus acciones. De suerte que de ninguna forma pueden sin peligro desatender ni la autoridad del Senado, ni el favor del pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por el contrario, el Senado, en medio de ser tanta su autoridad, necesita sin embargo atender y tener gran consideraci\u00f3n al pueblo en el manejo de los negocios p\u00fablicos. No puedo proceder en los juicios graves y arduos, ni castigar los delitos de Estado que merezcan muerte si el pueblo antes no los confirma. Lo mismo es de las cosas que respectan al Senado mismo; porque si alguno propone una ley que hiera de alg\u00fan modo la autoridad de que est\u00e1n en posesi\u00f3n los senadores, o que coarte sus preeminencias y honores, o que disminuya sus haberes, de todo esto toca la aprobaci\u00f3n o reprobaci\u00f3n al pueblo. A m\u00e1s de esto, si un tribuno se opone a las resoluciones del Senado, no digo pasar adelante, por ni aun reunirse o congregarse pueden los senadores. El cargo de los tribunos es ejecutar siempre la voluntad del pueblo y atender principalmente a su gusto. A la vista de lo que hemos dicho, no es extra\u00f1o que el Senado tema y respete al pueblo. De igual modo el pueblo se halla sujeto al Senado y necesita contemporizar o con todo el colegio o con alguno de sus miembros. Son innumerables las obras que hay por toda Italia, cuyo asiento est\u00e1 a cargo de los censores, como construcci\u00f3n y restauraci\u00f3n de edificios p\u00fablicos, impuestos sobre r\u00edos, puertos, jardines, minas, tierras, y, en una palabra, cuantas gabelas comprende el Imperio romano. Todas estas cosas pasan por manos del pueblo; de suerte que casi desde el primero hasta el \u00faltimo est\u00e1 implicado o en estos ajustes o en el cuidado de estos ministerios. Unos hacen por s\u00ed el arriendo con los censores, otros se forman en compa\u00f1\u00eda, aqu\u00e9l sale por fiador del asentista, \u00e9ste asegura con sus haberes al erario, y de todo esto es \u00e1rbitro el Senado. Porque \u00e9l da moratorias, \u00e9l remite en parte la deuda si sobreviene alg\u00fan caso fortuito, y en caso de imposibilidad \u00e9l rescinde enteramente el asiento. En fin, tiene mil ocasiones en que puede hacer un gran perjuicio o favor a los que manejan las rentas p\u00fablicas, porque toda inspecci\u00f3n de esto ata\u00f1e al Senado. Y, sobre todo, de este cuerpo es de donde se sacan jueces para los m\u00e1s de los contratos, tanto p\u00fablicos como particulares, que son de alguna importancia. Convengamos, pues, en que todo el pueblo tiene puesta su confianza en el Senado, y por temor de que con el tiempo necesite su amparo no se atreve a resistir ni oponerse a sus \u00f3rdenes. Asimismo se guarda bien de hacer oposici\u00f3n a los prop\u00f3sitos de los c\u00f3nsules, porque todos, en particular y en general, est\u00e1n sujetos en campa\u00f1a a sus preceptos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal es el poder que tiene cada una de estas potestades para perjudicarse o ayudarse mutuamente, y todas ellas est\u00e1n tan bien enlazadas contra cualquier evento, que con dificultad se encontrar\u00e1 rep\u00fablica mejor establecida que la romana. Sobreviene del exterior un terror p\u00fablico que pone a todos en la precisi\u00f3n de conformarse y coadyuvarse los unos a los otros; es tal el vigor y actividad de este gobierno que nada se omite en cuanto es necesario. Todos los cuerpos contribuyen a porf\u00eda a un mismo prop\u00f3sito. No halla dilaciones lo decidido, porque todos en general y en particular cooperan a que tenga efecto lo proyectado. He aqu\u00ed por qu\u00e9 es invencible la constituci\u00f3n de esta rep\u00fablica, y siempre tienen efecto sus empresas. Por el contrario, sucede que los romanos, libres de toda guerra exterior, disfrutan la buena fortuna y abundancia que les han procurado sus victorias, y que el logro de tal dicha, la adulaci\u00f3n y el ocio los hace, como es regular, soberbios e insolentes; entonces principalmente es el ver a esta rep\u00fablica sacar de su misma constituci\u00f3n el remedio de sus males. Porque al punto que una de las partes pretende ensoberbecerse y arrogarse m\u00e1s poder que el que la compete, como ninguna es bastante por s\u00ed misma, y todas, seg\u00fan hemos dicho, pueden contrastar y oponerse mutuamente a sus prop\u00f3sitos, tiene que humillar su altivez y soberbia. Y as\u00ed todas se mantienen en su estado, unas por hallar oposici\u00f3n a sus deseos, otras por temor de ser oprimidas de las compa\u00f1eras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span>\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_1622912\" aria-describedby=\"caption-attachment-1622912\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1622912\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/minos.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"339\" data-id=\"1622912\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/minos.jpg 350w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/minos-300x212.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1622912\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Minos, rey de Creta (Monumento a Dante, Trento)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Cap\u00edtulo XIV<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Gobiernos famosos en la antig\u00fcedad y comparaci\u00f3n de unos con otros.- Gobierno de Creta, ni parecido ni digno de alabanza como el de Licurgo.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aproximadamente todos los escritores han hablado con elogio de las rep\u00fablicas de Lacedemonia, Creta, Mantinea y Cartago. Las de Atenas y Tebas han tenido asimismo sus admiradores. Cuanto a las cuatro primeras, vaya en hora buena; pero respecto de las dos \u00faltimas, como sus progresos no han sido proporcionados, ni su elevaci\u00f3n permanente, ni sus reformas realizadas con moderaci\u00f3n, creo no es preciso que nos detengamos. Si tal vez estos pueblos florecieron, fue como una luz pasajera, que al tiempo mismo que los representaba el colmo de la gloria y felicidad que disfrutar\u00edan despu\u00e9s, los redujo al extremo opuesto. Los tebanos, si han adquirido reputaci\u00f3n entre los griegos, ha sido porque uno u otro de sus ciudadanos, informados del estado de los lacedemonios, les han atacado a tiempo que la imprudencia de \u00e9stos les hab\u00eda conciliado el odio de sus aliados. Prueba clara de que no es la causa de sus pr\u00f3speros sucesos la constituci\u00f3n del gobierno, sino el m\u00e9rito de los que gobernaban, es que todas sus proezas crecieron, florecieron y finalizaron durante la vida de Epaminondas y Pel\u00f3pidas. Convengamos en que no al gobierno, sino a las cabezas se debe atribuir el brillante papel que entonces hizo la Rep\u00fablica de Tebas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El mismo juicio se ha de hacer de la Rep\u00fablica de Atenas. Feliz de tiempo en tiempo, pero en el colmo de su elevaci\u00f3n cuando la gobernaba Tem\u00edstocles, en un instante decay\u00f3 de aquel grado de poder por la in-constancia de sus costumbres. El pueblo de Atenas ha sido siempre como una nave sin piloto. En \u00e9sta, bien por temor de un enemigo, bien por peligro de una tempestad, si a los marineros les place conformarse, y obedecer al piloto, todos cumplen con sus ministerios exactamente; mas si recobrados del miedo pasado, empiezan a despreciar a sus jefes, a amotinarse y a no convenirse, entonces, como uno quiere que se prosiga el viaje, otro insta a que se tome puerto, aquel manda que se desplieguen las velas, \u00e9ste que se recojan, semejante divisi\u00f3n y trastorno representa un espect\u00e1culo horrible a los nav\u00edos pr\u00f3ximos, y es una constituci\u00f3n peligrosa a los mismos que la tripulan. As\u00ed se ve, que despu\u00e9s de haber recorrido espaciosos mares, y haber escapado de furiosas borrascas, vienen a naufragar en el puerto y sobre la misma costa. He aqu\u00ed cabalmente lo que ha ocurrido ya muchas veces por la Rep\u00fablica de Atenas. Puesta a salvo tal vez de los mayores y m\u00e1s terribles vaivenes por el valor del pueblo y de los que la gobernaban, la hemos visto otras estrellarse en su mayor bonanza y cuando no existe peligro, por no s\u00e9 qu\u00e9 temeridad e imprudencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto supuesto, se me dispensar\u00e1 hablar m\u00e1s de estas dos rep\u00fablicas, donde el pueblo dispone de todo a medida de sus pasiones. En la primera, todo se hace con precipitaci\u00f3n y encono; y en la segunda, con fuerza y violencia. Pasemos a la de Creta, y examinemos los dos puntos que nos refieren los m\u00e1s h\u00e1biles escritores de la antig\u00fcedad, Eforo, Jenofonte, Cal\u00edstenes y Plat\u00f3n. Primeramente sientan que esta rep\u00fablica es similar y una misma con la de Lacedemonia; y en segundo lugar dicen que es digna de alabanza. En mi opini\u00f3n, ni uno ni otro es verdadero, y si no, v\u00e9ase la prueba. Empieza por la desemejanza. Tres cosas caracterizan el gobierno de Lacedemonia: primera, la posesi\u00f3n de bienes ra\u00edces, de los cuales no es l\u00edcito tener un ciudadano mas que otro, sino que todos han de poseer igual porci\u00f3n de tierra concejil; segunda, el ning\u00fan valor del dinero, por cuyo medio se logra cortar de ra\u00edz en el gobierno la disputa del m\u00e1s y del menos; tercera, la perpetua sucesi\u00f3n en el reino de padres a hijos, y la constante autoridad de los que llaman viejos durante su vida por cuyas manos pasan todos los negocios del Estado. Todo lo contrario ocurre entre los cretenses. Las leyes les permiten tener bienes ra\u00edces cada uno seg\u00fan sus facultades, sin que haya l\u00edmites prescritos. El dinero se halla entre ellos en tanta estima, que su adquisici\u00f3n no s\u00f3lo se tiene por necesaria, sino por muy honrosa. En una palabra, las costumbres s\u00f3rdidas y avaras tienen all\u00ed tal imperio, que de todas las naciones en solo Creta ninguna ganancia se reputa por torpe y vergonzosa. En fin, la magistratura es anual, y se ejerce como en el estado popular; de suerte que muchas veces he llegado a dudar c\u00f3mo de dos rep\u00fablicas diametralmente opuestas han podido decir estos escritores que se asemejan y son entre s\u00ed conformes. Estos autores, despu\u00e9s de no advertir tan evidentes diferencias, se ponen a tratar, en un largo suplemento, que Licurgo solo entre todos los mortales es el que ha conocido que los dos principales polos donde se sostiene todo gobierno son el valor en la guerra, y la uni\u00f3n entre los ciudadanos; que este legislador, con haber cortado de ra\u00edz la avaricia, hab\u00eda desterrado de su rep\u00fablica toda dom\u00e9stica discusi\u00f3n y alboroto; y que por eso la Lacedemonia, libre de esta peste, era el gobierno mejor de toda la Grecia para conservar la uni\u00f3n. Luego de haber dicho semejantes expresiones, y haber realizado cotejo con la Rep\u00fablica de Creta, donde la ambici\u00f3n natural al dinero ha producido, no digo particulares discordias, sino generales sediciones, muertes y guerras civiles; sin reparar en esto, se atreven a proferir que son semejantes estos gobiernos. Eforo, en la descripci\u00f3n que efect\u00faa de estas dos rep\u00fablicas, usa de unos mismos t\u00e9rminos, a excepci\u00f3n de los nombres propios; de suerte que a no prestar atenci\u00f3n a esta diferencia, no se podr\u00e1 conocer de cu\u00e1l de las dos habla. Esta es la diversidad que a mi entender se encuentra en ellas, ahora se explicar\u00e1 c\u00f3mo la de Creta ni es digna de elogio, ni de emulaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En mi opini\u00f3n, dos son los fundamentos de todo gobierno, las leyes y las costumbres, y de \u00e9stas depende la estimaci\u00f3n o menosprecio de su fuerza y constituci\u00f3n. Aquellas leyes y costumbres merecen aprecio, que hacen la vida de los particulares inocente y casta, y forman los institutos p\u00fablicos humanos y justos, y aquellas otras son dignas de aversi\u00f3n, que producen los efectos contrarios. As\u00ed como cuando advertimos en un pueblo costumbres y leyes justas, afirmamos sin reparo que su gobierno y los miembros que le componen son laudables; as\u00ed tambi\u00e9n cuando vemos que la avaricia reina en los particulares y la injusticia en las acciones p\u00fablicas, podremos decir con raz\u00f3n que sus leyes son malas, sus usos particulares perversos, y su estado despreciable. Es as\u00ed que en pueblo ninguno, exceptuando a muy pocos, se hallar\u00e1n hombres de m\u00e1s dolo y mala fe que los cretenses, ni estado de designios m\u00e1s inicuos que el de Creta. Luego reprobada semejante comparaci\u00f3n, sentemos que ni es semejante al de Lacedemonia, ni merece aplauso ni emulaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No tuve por conveniente proponer aqu\u00ed la rep\u00fablica de Plat\u00f3n, a pesar de que entre los fil\u00f3sofos tiene sus panegiristas. Porque as\u00ed como en los combates p\u00fablicos no se admite a los cortesanos y atletas que no est\u00e1n matriculados, o han dado alguna prueba de su valor, tampoco se debe traer a colaci\u00f3n esta rep\u00fablica en una disputa sobre precedencia, si antes no presenta de propia cosecha alg\u00fan efecto real y verdadero. Hasta el presente, si se quisiese compararla con la de Esparta, Roma o Cartago, ser\u00eda lo mismo que proponerse hacer un parang\u00f3n entre una estatua y un hombre vivo y animado; por mucho realce que se quiera dar al arte en la estatua, los espectadores siempre hallar\u00e1n excesiva desproporci\u00f3n y desemejanza en el cotejo. Dejemos, pues, esta rep\u00fablica, y pasemos a la de Lacedemonia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span>\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_2235136\" aria-describedby=\"caption-attachment-2235136\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2235136 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Licurgo-legislador-espartano-678x381.png\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2235136\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2235136\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Licurgo, el legislador espartano<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo XV<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Gobierno de Licurgo, apto por s\u00ed solo para mantener la libertad.- Superior bondad y eficacia que encierra en s\u00ed la constancia de la Rep\u00fablica Romana para extender sus fronteras.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En mi opini\u00f3n, Licurgo estableci\u00f3 tales leyes y tom\u00f3 tan sabias providencias para mantener la concordia entre los ciudadanos, poner a cubierto la Laconia, y conservar a Esparta una libertad permanente, que m\u00e1s la juzgo esta obra divina que humana. Aquella igualdad de bienes ra\u00edces, aquella simplicidad y frugalidad de vida com\u00fan, por precisi\u00f3n hab\u00eda de formar hombres sobrios y un estado exento de toda discordia. Aquel ejercitarse en los trabajos, aquel endurecerse en las penalidades, sin remedio hab\u00eda de producir lacedemonios robustos y esforzados. Y desenga\u00f1\u00e9monos, que concurriendo en un hombre o en un Estado estas dos virtudes, la fortaleza y la templanza, ni es f\u00e1cil que nazca vicio dentro de casa, ni la conquista por el vecino es as\u00ed como quiera. He aqu\u00ed por qu\u00e9 Licurgo, fundada su rep\u00fablica sobre estas dos bases, procur\u00f3 a toda la Laconia una seguridad s\u00f3lida, y dej\u00f3 a sus moradores una libertad permanente. Sin embargo, me parece que este legislador, ni en el derecho privado de la rep\u00fablica, ni en el p\u00fablico del Estado, dej\u00f3 cosa dispuesta cuanto a la extensi\u00f3n de l\u00edmites, mando y arrogaci\u00f3n de autoridad sobre los pa\u00edses pr\u00f3ximos. Y as\u00ed le falt\u00f3, o haber impuesto a la naci\u00f3n esta cortapisa, o haberla inspirado este deseo, para que as\u00ed como form\u00f3 sobrios y parcos a los particulares, hubiese hecho asimismo moderado y contenido a todo el Estado. Y no que ahora, viviendo el particular sin codicia y con mucha moderaci\u00f3n en sus derechos p\u00fablicos y privados, el conjunto de la naci\u00f3n es el m\u00e1s ambicioso, el m\u00e1s amante de dominar y enriquecerse a costa de los otros griegos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Porque, \u00bfqui\u00e9n no sabe que los lacedemonios fueron casi los primeros de toda la Grecia que, codiciosos del pa\u00eds vecino, declararon la guerra a los messenios, por vender los prisioneros en almoneda? \u00bfQui\u00e9n ignora que la obstinaci\u00f3n les empe\u00f1\u00f3 entonces en el juramento de no levantar el sitio antes que Messena fuese tomada por fuerza? Fuera de que es notorio al mundo que por mandar en la Grecia tuvieron la debilidad de someterse a las \u00f3rdenes de aquellos mismos a quienes con anterioridad hab\u00edan vencido con las armas. Pues en la invasi\u00f3n de los persas en la Grecia, despu\u00e9s de haberlos vencido y haberlos hecho volver y retirar a su patria, les entregaron bajamente por la paz de Antalcida aquellas mismas ciudades por cuya libertad hab\u00edan tomado las armas, \u00fanicamente por reunir dinero para sujetar a los griegos. Entonces fue cuando supieron que su legislaci\u00f3n era defectuosa. Porque mientras se limit\u00f3 su ambici\u00f3n a los pa\u00edses pr\u00f3ximos y a mandar dentro del Peloponeso, la misma Laconia les sufrag\u00f3 suficientemente tropas y provisiones, d\u00e1ndoles proporci\u00f3n para tener todas las municiones necesarias, y comodidad para regresar r\u00e1pidamente a sus casas y transportar sus aprestos. Pero desde que pensaron en poner escuadras sobre el mar y mantener ej\u00e9rcitos en el exterior del Peloponeso, ya entonces se desenga\u00f1aron que ni su moneda de hierro, ni la permuta de frutos anuales que Licurgo hab\u00eda establecido, eran bastantes; y que sin una moneda com\u00fan, y sin auxilios extranjeros no pod\u00eda el Estado sufragar a sus necesidades. De aqu\u00ed la necesidad de mendigar el favor de los persas; de aqu\u00ed la imposici\u00f3n de tributos sobre los insulares; de aqu\u00ed, finalmente, se sigui\u00f3 la exacci\u00f3n de dinero de toda la Grecia; como que ya se hallaban persuadidos a que con solas las leyes de Licurgo no pod\u00edan no digo imperar sobre Grecia, pero ni aun emprender cosa considerable. Pero \u00bfa qu\u00e9 efecto esta digresi\u00f3n? Para que los mismos hechos den a conocer que el gobierno de Licurgo es suficiente por s\u00ed para la propia defensa del Estado, y para la conservaci\u00f3n de la libertad. Pues es preciso conceder a los que aplauden la forma y constituci\u00f3n del gobierno lacedemonio, que en cuanto a este punto, ni existe, ni ha existido jam\u00e1s otro que se le iguale. Mas si se ambiciona empresas mayores, si se tiene por glorioso y brillante aquello de mandar a muchos s\u00fabditos, someter y se\u00f1orear muchas provincias, y atraerse sobre s\u00ed las miras y atenci\u00f3n de todos; se debe confesar que la Rep\u00fablica de Lacedemonia es defectuosa, y que la romana la lleva muchas ventajas, por poseer una constituci\u00f3n m\u00e1s poderosa. Los hechos mismos evidencian lo que digo. Los lacedemonios, por aspirar al mando sobre la Grecia, estuvieron cerca de perder la libertad; los romanos por el contrario, despu\u00e9s de sujetada la Italia, sometieron en poco tiempo todo el universo, contribuyendo no poco al logro de la empresa la abundancia y facilidad que en s\u00ed mismos hallaron de proveerse de pertrechos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span>\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_2235137\" aria-describedby=\"caption-attachment-2235137\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2235137 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Asedio-Cartago-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2235137\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2235137\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">El asedio a Cartago<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo XVI<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Paralelismos de la Rep\u00fablica cartaginesa y la romana.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En mi concepto, la Rep\u00fablica de Cartago en sus principios fue muy bien establecida, por lo que se refiere a los puntos principales. Porque hab\u00eda reyes o sufetes, exist\u00eda un senado con una autoridad aristocr\u00e1tica, y el pueblo era due\u00f1o acerca de ciertas cosas de su inspecci\u00f3n. En una palabra, el enlace de todas estas potestades se asemejaba al de Roma y Lacedemonia. Pero en tiempo de la guerra de An\u00edbal era inferior la cartaginesa, y superior la romana. Esta es una ley de naturaleza, que todo cuerpo, todo gobierno y toda acci\u00f3n tengan sus progresos, su apogeo y su ruina; y que de todos el segundo sea el m\u00e1s poderoso. En este estado es cuando se ha de ver lo que va de gobierno a gobierno. Todo cuanto tuvo de anterior el estado de perfecci\u00f3n y vigor de la Rep\u00fablica de Cartago respecto de la de Roma, otro tanto tuvo de anticipada su decadencia; en vez de que la de Roma se hallaba entonces en su mayor auge. Ya el pueblo se hab\u00eda arrogado en Cartago la principal autoridad en las deliberaciones, cuando en Roma estaba a\u00fan en su vigor la del senado. All\u00ed era el pueblo quien resolv\u00eda, cuando aqu\u00ed eran los principales quienes deliberaban sobre los asuntos p\u00fablicos. Y he aqu\u00ed por qu\u00e9 a pesar de la entera derrota de Cannas, las sabias medidas del senado vencieron finalmente a los cartagineses. Sin embargo, si reflexionamos sobre ciertos puntos particulares, por ejemplo, sobre el arte militar, encontraremos que los cartagineses ten\u00edan m\u00e1s disposici\u00f3n e inteligencia de la guerra de mar que no los romanos, ya porque desde la antig\u00fcedad hab\u00edan heredado esta ciencia de sus mayores, ya porque la hab\u00edan ejercitado m\u00e1s que otro pueblo. Mas sobre la guerra de tierra eran much\u00edsimas las ventajas que los romanos llevaban a los cartagineses; puesto que Roma pon\u00eda sobre este ramo el mayor esmero, mientras que Cartago lo ten\u00eda del todo abandonado, aunque cuidase alg\u00fan tanto de su caballer\u00eda. La causa de esto es porque esta Rep\u00fablica se sirve de tropas extranjeras y mercenarias, y aquella, por el contrario, saca las suyas del pa\u00eds y de la misma Roma. Cuanto a esta parte, es m\u00e1s plausible el gobierno romano que no el cartagin\u00e9s. Porque el uno tiene puesta siempre su libertad en manos de tropas venales, y el otro en su propio valor y en el auxilio de sus aliados. Por eso, bien que tal vez reciba un golpe mortal el estado, los romanos en la hora recobran sus fuerzas, pero los cartagineses se levantan con trabajo\u2026 Adem\u00e1s de que, como los romanos pelean por su patria y por sus hijos, jam\u00e1s se enfr\u00eda en ellos aquel primer ardor, por el contrario, permanecen resueltos hasta triunfar del contrario. He aqu\u00ed por qu\u00e9, no obstante ser muy inferiores en habilidad sus tropas de mar, como manifest\u00e1bamos antes, con todo han salido vencedores por el valor de sus soldados. Pues aunque la ciencia n\u00e1utica contribuye much\u00edsimo para los combates navales, sin embargo, el esfuerzo de la mariner\u00eda hace un gran contrapeso para la victoria. A m\u00e1s de que la naturaleza ha diferenciado a los italianos de los cartagineses y africanos tanto en la fuerza corporal como en el ardor y esp\u00edritu, tienen asimismo ciertos institutos que excitan infinito el valor en la juventud. Un solo ejemplo bastar\u00e1 para dar una idea del cuidado que tiene el ministerio en formar hombres que arrostren todo peligro por lograr aplauso en su patria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando muere en Roma alg\u00fan personaje de consideraci\u00f3n, a m\u00e1s de otros honores que se le tributan en el entierro, se le lleva a la tribuna de las arengas, donde se le expone al p\u00fablico com\u00fanmente en pie, y rara vez echado. En medio de una innumerable concurrencia sube a la tribuna su hijo, si ha dejado alguno de edad competente y se halla en Roma, o cuando no un pariente, y hace el paneg\u00edrico de las virtudes del difunto y dem\u00e1s acciones y exponer a la vista de la multitud los hechos del muerto; de que proviene que no s\u00f3lo los part\u00edcipes en sus acciones, sino aun los extra\u00f1os toman parte en el sentimiento, que m\u00e1s parece luto general del pueblo que particular de su familia. Despu\u00e9s de enterrado el cad\u00e1ver y hechos los sufragios, se hace un busto que representa a lo vivo el rostro con sus facciones y colores, y se coloca en el lugar m\u00e1s visible de la casa, dentro de una urna de madera. Regularmente en las funciones p\u00fablicas se descubren estos bustos y se adornan con esmero. Cuando fallece otro personaje de la misma familia los llevan al entierro, y para que iguale en la estatura al que representa, se les pone un tronco de madera. Todos estos simulacros est\u00e1n con sus vestidos. Si el muerto ha sido c\u00f3nsul o pretor, con la pretexta; si ha sido censor, con una ropa de p\u00farpura; si ha logrado el triunfo o alg\u00fan otro honor parecido, con una tela de oro. Se les lleva sobre sus carros, precedidos de las fasces, hachas y dem\u00e1s insignias propias de la dignidad que obtuvo en la Rep\u00fablica en el transcurso de su vida. As\u00ed que se ha llegado a la tribuna, se sientan todos en sus sillas de marfil, lo cual representa el espect\u00e1culo m\u00e1s agradable a un joven amante de la gloria y de la virtud. Efectivamente, \u00bfhabr\u00e1 alguno que a la vista de tantas im\u00e1genes de hombres recomendables por la virtud, vivas, dig\u00e1moslo as\u00ed, y animadas, no se sienta inflamado del deseo de imitarlas? \u00bfSe puede representar espect\u00e1culo m\u00e1s pat\u00e9tico? Despu\u00e9s, que el orador ha finalizado el paneg\u00edrico del que ha de ser enterrado, pasa a hacer el elogio de las gloriosas acciones de los otros, empezando por la estatua m\u00e1s antigua de las que tiene delante. Con esto se renueva la fama de los ciudadanos virtuosos; con esto se inmortaliza la gloria de los que se han distinguido; con esto se divulga el nombre delos benem\u00e9ritos de la patria y pasa a la posteridad; y lo m\u00e1s importante de todo, con esto se incita a la juventud a pasar por todo, si media el bien p\u00fablico, por conseguir la gloria que se concede a la virtud. Sirva de prueba para todo lo que he manifestado, a ver a muchos romanos que voluntariamente han salido a un combate particular por la decisi\u00f3n de los asuntos del Estado; no pocos que han apetecido una muerte inevitable; unos en la guerra por la salud de sus compa\u00f1eros, otros en la paz por la defensa de la Rep\u00fablica. Aun ha habido algunos que, teniendo en sus manos el poder, han sacrificado sus hijos contra toda ley y costumbre, pudiendo m\u00e1s en ellos el bien de la patria que los v\u00ednculos de la naturaleza y de la sangre. Muchos casos se pudieran referir de esto entre los romanos; pero por ahora bastar\u00e1 uno, que sirva de ejemplo y comprobaci\u00f3n de lo que digo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuentan que Horacio llamado el Tuerto, estando peleando con dos enemigos (506 a\u00f1os antes de J. C.) a la entrada del puente que se halla junto a Roma sobre el T\u00edber, luego que advirti\u00f3 que ven\u00edan m\u00e1s en su socorro, temiendo que, forzado el paso, no penetrasen en la ciudad, se volvi\u00f3 a los que ten\u00eda a la espalda, y a grandes voces les dijo que se retirasen y cortasen el puente. Obedecida la orden, mientras que \u00e9stos lo desbarataban, \u00e9l, a pesar de las muchas heridas que hab\u00eda recibido, sostuvo el choque, y contuvo el \u00edmpetu de los enemigos, que quedaron admirados no tanto de sus fuerzas, cuanto de su constancia y atrevimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Arrancado el puente, y frustrado el empe\u00f1o del contrario, Horacio se lanza con sus armas en el r\u00edo, prefiriendo una muerte voluntaria por la salud de la patria, y la gloria que despu\u00e9s le redundar\u00eda, a la vida presente y los a\u00f1os que le quedaban. Tanto es el ardor y emulaci\u00f3n que inspiran en la juventud las costumbres de los romanos para las bellas acciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span>\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2235138\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Supersticiones-romanas-1.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"499\" data-id=\"2235138\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Supersticiones-romanas-1.jpg 650w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Supersticiones-romanas-1-300x230.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Supersticiones-romanas-1-610x468.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/Supersticiones-romanas-1-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo XVII<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Contin\u00faa la comparaci\u00f3n entre las dos rep\u00fablicas.- Influencia que posee en la de Roma la superstici\u00f3n.- Decadencia y perturbaci\u00f3n que la espera.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta las formas de ganar la vida son m\u00e1s leg\u00edtimas entre los romanos que entre los cartagineses. En Cartago no existe torpeza donde hay ganancia; en Roma no hay cosa m\u00e1s indecorosa que dejarse corromper, y enriquecerse con malas artes. Todo lo que tiene de honroso entre ellos ganar de comer honestamente, tiene de abominable atesorar riquezas con malos tratos. Prueba de esto es que en Cartago se compran p\u00fablicamente los cargos a fuerza de d\u00e1divas; en Roma es un crimen capital. A la vista de esto no hay que extra\u00f1ar que, siendo tan contrarios los premios que se proponen a la virtud en uno y otro pueblo, sean tambi\u00e9n diferentes los medios de conseguirlos. Pero la principal excelencia de la Rep\u00fablica Romana sobre las otras, consiste en el concepto que se tiene de los dioses. En mi juicio la superstici\u00f3n que en cualquier otro pueblo es reprensible, aqu\u00ed es la que sostiene el Imperio romano. Ella tiene tal imperio y tal influencia en los asuntos, tanto particulares como de Estado, que toda ponderaci\u00f3n es poca. Esto sin duda causar\u00e1 admiraci\u00f3n a muchos; pero, a mi modo de entender, se halla introducido por causa del pueblo. Si fuera dable que un Estado se compusiese de sabios, tal vez no ser\u00eda preciso semejante instituto; mas como el pueblo es un animal inconstante, lleno de pasiones desarregladas, y en quien domina la ira, la inconsideraci\u00f3n, la fuerza y la violencia, es necesario refrenarle con el temor de las cosas que no ve, y con otras parecidas ficciones que le horroricen. He aqu\u00ed por qu\u00e9, a lo que yo alcanzo, no sin motivo ni al aire introdujeron en el pueblo los antiguos estas ideas y opiniones acerca de los dioses y de las penas del infierno, y ser\u00eda una locura e inconsideraci\u00f3n que nuestro siglo las desechase. Porque sin meterme en otras consecuencias de la irreligi\u00f3n, en Grecia por ejemplo, si confi\u00e1is un talento a los que manejan las rentas p\u00fablicas, aunque se lo entregu\u00e9is delante de diez escribanos, aunque le exij\u00e1is diez firmas, y aunque lo atestig\u00fc\u00e9is con veinte testigos, no podr\u00e9is conseguir la fidelidad. Por el contrario en Roma, siendo as\u00ed que en las magistraturas y embajadas se manejan cuantiosas sumas de dinero, la religi\u00f3n sola del juramento les hace observar una fe inviolable. Y lo que en otros pueblos ser\u00eda un prodigio, hallar un hombre que se hubiese abstenido del dinero p\u00fablico y estuviese limpio de tal crimen, en Roma al contrario, es muy raro encontrar un reo de peculado manifiesto. Mas que todas las cosas de este mundo perecen y est\u00e1n sujetas a mudanza, es excusado advertirlo; bastante prueba de esto es la misma ley de naturaleza. De dos formas perece todo gobierno: la una le viene del exterior, la otra le nace dentro. El conocimiento de la exterior es vago e incierto, pero el de la interior fijo y determinado. Ya hemos manifestado antes cu\u00e1l es la primera forma de gobierno, cu\u00e1l la segunda, y c\u00f3mo se transforman unas en otras; de suerte que en esta materia el que consiga unir los principios con el fin, podr\u00e1 asimismo predecir lo que ocurrir\u00e1 en lo futuro. Al menos, a mi modo de entender, es evidente. Porque cuando una Rep\u00fablica, despu\u00e9s de haberse liberado de grandes y terribles vaivenes, llega a su mayor elevaci\u00f3n y a conseguir un poder incontrastable, no hay duda que, como la abundancia llegue a hacer asiento en ella mucho tiempo, el lujo se introducir\u00e1 en las costumbres, y la ambici\u00f3n desmedida de honores y otros desordenados deseos se apoderar\u00e1 de sus particulares. Con los progresos que cada d\u00eda har\u00e1n estos desarreglos, la pasi\u00f3n de mandar y la especie de mengua que se tendr\u00e1 en obedecer empezar\u00e1n el trastorno del gobierno; el fausto y el orgullo llevar\u00e1n adelante lo comenzado; y el pueblo, cuando la avaricia de unos se crea ofendida, y la ambici\u00f3n de otros lisonjeada y satisfecha, dar\u00e1 la \u00faltima mano. Entonces irritado, y consultando s\u00f3lo con la c\u00f3lera, ya no s\u00f3lo rehusar\u00e1 obedecer y dividir por igual la autoridad con los magistrados, sino que querr\u00e1 disponer de todo o de mayor parte. Despu\u00e9s de lo cual, el gobierno toma el m\u00e1s bello nombre, esto es, de estado libre y popular; pero en realidad no es sino la dominaci\u00f3n de un populacho el peor de todos los estados. Ahora, pues, hemos expuesto la constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica Romana, sus progresos, su apogeo, su estado actual, y su superioridad o inferioridad respecto de las otras, daremos aqu\u00ed fin al discurso. Pero antes, a semejanza que un buen art\u00edfice saca al p\u00fablico una pieza por muestra de su habilidad, referiremos tambi\u00e9n nosotros brevemente un hecho, tomado de aquella parte de la historia que pertenece al tiempo de donde nos hemos separado, para que, no s\u00f3lo las palabras, sino las obras hagan evidencia del alto grado de poder y vigor que ten\u00eda entonces esta Rep\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">An\u00edbal, tras de la derrota de los romanos en Cannas (217 a\u00f1os antes de J. C.), habiendo hecho prisioneros ocho mil hombres que hab\u00edan quedado para guarda, del campo, los dej\u00f3 ir todos libres a Roma para procurar su libertad y rescate. Ellos eligieron diez de los m\u00e1s principales, a los cuales An\u00edbal tom\u00f3 juramento de que regresar\u00edan, y permiti\u00f3 que marchasen. Uno de los elegidos, luego que estuvo fuera del real, cuando diciendo que se le hab\u00eda olvidado una cosa, torn\u00f3 al campamento, cogi\u00f3 lo que hab\u00eda dejado y volvi\u00f3 a emprender su viaje, creyendo que con este regreso hab\u00eda cumplido con el pacto y se hab\u00eda eximido de la fe del juramento. Llegados a Roma, suplicaron y exhortaron al Senado que no negase a unos prisioneros la vuelta a su patria, que les permitiese pagar tres minas por cada uno y volver a ver sus parientes, que esto era en lo que se hab\u00edan convenido con An\u00edbal; que ellos eran tanto m\u00e1s acreedores a esta gracia, cuanto que no hab\u00edan temido venir a las manos ni hecho cosa indigna del nombre de romano, sino que dejados para custodia del campo, despu\u00e9s de muertos todos sus compa\u00f1eros, la desgracia les hab\u00eda reducido a venir a poder del enemigo. Los romanos hab\u00edan sufrido por entonces grandes p\u00e9rdidas, se ve\u00edan casi privados de todos sus aliados, y amenazaba a la saz\u00f3n a la patria un peligro cual nunca se hab\u00eda imaginado; sin embargo, o\u00edda la propuesta, inflexibles a la desgracia cuando se atraviesa el desdoro, ni hicieron caso de la demanda, ni omitieron providencia de las que pudieran conducir a la Rep\u00fablica. Por el contrario, conociendo que el prop\u00f3sito de An\u00edbal con esta acci\u00f3n era tener abundancia de dinero y apagar al mismo tiempo en sus contrarios aquel ardor y emulaci\u00f3n en los combates, d\u00e1ndoles a entender que a\u00fan quedaba esperanza de salud a los vencidos, estuvieron tan distantes de otorgar lo que se les ped\u00eda, que sin compadecerse de sus parientes ni estimar los servicios que pudieran obtener de estos prisioneros; al contrario, les negaron el rescate y dejaron frustradas las intenciones y esperanzas de An\u00edbal. Promulgaron despu\u00e9s una ley que obligaba a las tropas a vencer o morir, para quitar todo otro recurso de salud a los vencidos. Tomada esta decisi\u00f3n, despacharon los nueve diputados, que voluntariamente se retiraron por cumplir con lo pactado, y al que hab\u00eda pretendido eludir el juramento le remitieron atado a los cartagineses; de suerte que An\u00edbal no tuvo tanto gozo de haber vencido a los romanos, como consternaci\u00f3n y espanto de haber visto la constancia y magnanimidad que brillaba en sus deliberaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Necesario es a los que desean adquirir buena educaci\u00f3n aprender y ejercitar desde la infancia las dem\u00e1s virtudes, especialmente el valor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El que asegura cosas no s\u00f3lo falsas, sino imposibles, comete una falta sin excusa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como sabio y prudente obra quien, seg\u00fan Hesiodo, sabe cu\u00e1ndo vale m\u00e1s la parte que el todo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aprender a no mentir a los dioses es base del culto de la verdad entre los hombres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay un sitio llamado Rhuncus en las inmediaciones de Stratum en Etolia, seg\u00fan dice Polibio en el libro sexto de su historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Olcium, ciudad de Etruria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span>\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2235139\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-1.jpg\" alt=\"\" width=\"676\" height=\"434\" data-id=\"2235139\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-1.jpg 676w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-1-300x193.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-1-610x392.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 676px) 100vw, 676px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo XVIII<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Constituci\u00f3n y revoluci\u00f3n de la Rep\u00fablica Romana.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00e9 cu\u00e1n dif\u00edcil resultar\u00e1 a algunos explicarse por qu\u00e9 interrumpo el hilo de mi narraci\u00f3n, para referir el expresado sistema pol\u00edtico; pero creo haber manifestado varias veces que desde el principio me impuse una obligaci\u00f3n, y forma parte integrante de mi plan general, d\u00e1ndola a conocer en el comienzo y en la exposici\u00f3n de mi historia, donde dije que la mejor y m\u00e1s preciosa ense\u00f1anza de las que puede ofrecer esta empresa m\u00eda a los lectores de mi obra ser\u00e1 la de saber por qu\u00e9 medios y con cu\u00e1l forma de gobierno lograron los romanos, despu\u00e9s de someter en menos de cincuenta a\u00f1os a casi todo el mundo conocido, sujetarlo a su dominio, cosa de que no existe ejemplo en los pasados siglos. Tomada esta determinaci\u00f3n, no he encontrado momento m\u00e1s oportuno que el actual para fijar la atenci\u00f3n en el examen de la constituci\u00f3n romana. Efectivamente, al juzgar las virtudes y vicios de las personas, para que haya verdad y certidumbre en el juicio, necesario es tomar por dato de observaci\u00f3n no la parte de existencia que transcurre en tranquila prosperidad, sino la agitada por alternativas de \u00e9xitos y contrariedades; que s\u00f3lo da pruebas de entereza de car\u00e1cter quien soporta con magnanimidad y constancia los cambios completos de fortuna. Del mismo modo debe ser juzgada una constituci\u00f3n. No pudiendo ocurrir cambios mayores ni m\u00e1s r\u00e1pidos que los efectuados en nuestros d\u00edas en la fortuna de los romanos, dej\u00e9 para este momento detalles y pruebas de lo antedicho. Puede juzgarse la grandeza de la revoluci\u00f3n por los hechos siguientes\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span>\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<h3><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2235140\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-2.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"410\" data-id=\"2235140\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-2.jpg 400w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-2-300x224.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ROMA-2-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/h3>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo XIX<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Conjugaci\u00f3n de lo agradable con lo \u00fatil.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Caracter\u00edstico es de un \u00e1nimo sediento de instrucci\u00f3n gozar observando las causas y procurar en cada circunstancia hacer la elecci\u00f3n m\u00e1s acertada. Lo mismo puede decirse de los estados en los que este estudio es el primer elemento de buen \u00e9xito y su olvido causa segura de reveses y cat\u00e1strofes. Este principio es un manantial no s\u00f3lo de nuestros designios y prop\u00f3sitos sino de su realizaci\u00f3n. En la mayor\u00eda de las cosas humanas, los que por s\u00ed adquirieren una fortuna, inclinados son a conservarla, y los que de otros la reciben hecha, propicios a disiparla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio<\/span>\u00a0<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h3>\n<figure id=\"attachment_1849468\" aria-describedby=\"caption-attachment-1849468\" style=\"width: 418px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1849468\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/persidskij-car-kserks-i-legenda-srazheniya-pri-fermopilah-Jerjes.jpg\" alt=\"\" width=\"418\" height=\"495\" data-id=\"1849468\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/persidskij-car-kserks-i-legenda-srazheniya-pri-fermopilah-Jerjes.jpg 418w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/persidskij-car-kserks-i-legenda-srazheniya-pri-fermopilah-Jerjes-253x300.jpg 253w\" sizes=\"auto, (max-width: 418px) 100vw, 418px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1849468\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Jerjes<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo XX<\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><em>Alusi\u00f3n a las campa\u00f1as de Jerjes en Grecia.- Apogeo de la Rep\u00fablica Romana.<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya hab\u00edan transcurrido treinta a\u00f1os de la expedici\u00f3n de Jerjes a Grecia, desde cuya \u00e9poca hemos separado cuidadosamente cada acontecimiento particular\u2026 El gobierno de Roma hab\u00eda alcanzado el apogeo de la perfecci\u00f3n y belleza en la \u00e9poca de An\u00edbal, punto de partida para hacer esta digresi\u00f3n. Explicada ya su forma, dir\u00e9 ahora lo que era cuando los romanos, reunidos en Cannas, vieron su imperio completamente arruinado. No ignoro que lo expuesto parecer\u00e1 insuficiente, por haber omitido algunos detalles, a los hombres nacidos bajo esta constituci\u00f3n. Poseedores en este asunto do conocimientos completos y de consumada experiencia, que deben a la ventaja de vivir desde la infancia dentro de las costumbres e instituciones de su patria, tendr\u00e1n menos estimaci\u00f3n a lo que he dicho que afici\u00f3n a buscar lo omitido: no supondr\u00e1n que el escritor ha desde\u00f1ado de intento debates de escaso inter\u00e9s, sino le acusar\u00e1n de callar por ignorancia las causas y ligaz\u00f3n de los hechos: sin aprobar las consideraciones que haya expuesto, por juzgarlas mediocres y superfluas, aplic\u00e1ranse a notar sus omisiones, calific\u00e1ndolas de esenciales, inspir\u00e1ndoles tal cr\u00edtica el deseo de aparecer m\u00e1s sabios que el autor. Mas un juez imparcial debe juzgar al escritor por lo que dice y no por lo que omite. Si el censor advierte alg\u00fan error en los hechos referidos, sabr\u00e1 que las omisiones proceden de ignorancia; pero si lo que dice es cierto, conceda al menos que lo callado es por discernimiento, no porque lo ignore. Con esto basta para aquellos que critican a los historiadores con m\u00e1s animosidad que justicia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"entry-content\" style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\">Historias, Polibio <\/span><a style=\"font-size: 14pt;\" href=\"https:\/\/www.imperivm.org\/historias-polibio-libro-vi-tomo-ii\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">IMPERIUM<\/a><\/p>\n<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2235141\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/JULIUS-Asterix.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"297\" data-id=\"2235141\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/JULIUS-Asterix.jpg 480w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/JULIUS-Asterix-300x186.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9528 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Historias, Polibio \u2013 Libro Sexto Historias, por Polibio de Megal\u00f3polis &#8211; Tomo II &#8211; Libro 6. Obra pionera de la Historia universal escrita alrededor del a\u00f1o 140 a.C. POLIBIO, el Historiador. Un Soci\u00f3logo que vivi\u00f3 <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/12\/01\/polibio\/\" title=\"POLIBIO DE MEGAL\u00d3POLIS (203 \u2013 120 a. C.). \u00abHISTORIAS\u00bb. 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