{"id":2232635,"date":"2021-11-07T00:05:47","date_gmt":"2021-11-06T23:05:47","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2232635"},"modified":"2021-11-07T11:18:13","modified_gmt":"2021-11-07T10:18:13","slug":"paris-en-el-siglo-xx-de-julio-verne-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/07\/paris-en-el-siglo-xx-de-julio-verne-parte-1\/","title":{"rendered":"Par\u00eds en el siglo XX, de Julio Verne (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">\u00abPar\u00eds en el siglo XX\u00bb, novela de Julio Verne<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><i><b>Par\u00eds en el siglo XX<\/b><\/i>\u00a0es una novela escrita por\u00a0Julio Verne\u00a0que fue publicada por primera vez en\u00a0franc\u00e9s\u00a0en\u00a01994. Es considerada como la \u00abnovela perdida\u00bb de Julio Verne, ya que fue escrita en\u00a01863\u00a0y se mantuvo oculta durante m\u00e1s de ciento treinta a\u00f1os. El manuscrito que sirvi\u00f3 de base a la novela fue completado ese mismo a\u00f1o y despu\u00e9s fue olvidado en una caja fuerte hasta que fue descubierto en\u00a01989\u00a0por\u00a0Jean Verne, bisnieto de Julio Verne.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El editor de Verne se neg\u00f3 a publicar el manuscrito, poco despu\u00e9s del gran \u00e9xito obtenido por la primera novela del escritor franc\u00e9s,\u00a0<i>Cinco semanas en globo<\/i>.\u00a0Pierre-Jules Hetzel\u00a0le explica sus razones a Verne en una carta que se estima fue escrita a finales de\u00a01863\u00a0o principios de\u00a01864, donde le dice que nadie leer\u00eda una novela tan pesimista y le afirma que la publicaci\u00f3n de dicho texto podr\u00eda constituir un verdadero desastre para la reputaci\u00f3n de Verne como escritor.<\/span><\/p>\n<blockquote class=\"m_-9054995906723150078gmail-citado\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abHa emprendido usted una tarea imposible y \u2014como sus predecesores en cosas an\u00e1logas\u2014 tampoco ha conseguido llevarla a buen fin. Est\u00e1 cien pies por debajo de Cinco semanas en Globo. Si la vuelve a leer estar\u00e1 de acuerdo conmigo. Es periodismo barato y sobre un tema nada afortunado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No esperaba una cosa perfecta; le vuelvo a decir que sab\u00eda que estaba intentando algo imposible, pero esperaba algo mejor. Aqu\u00ed no hay resuelta ninguna cuesti\u00f3n de futuro serio, ninguna cr\u00edtica que no parezca una caricatura ya hecha y rehecha, y si algo me asombra es que haya podido usted hacer, como en un arrebato y empujado por alg\u00fan dios, algo tan penoso, tan poco vivo&#8230;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">(&#8230;) No est\u00e1 usted maduro para un libro as\u00ed, vuelva a intentarlo dentro de veinte a\u00f1os\u00bb.<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Carta de Hetzel a Verne<\/span><\/div>\n<\/blockquote>\n<h1 style=\"text-align: center;\">\u00a0<span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/h1>\n<p><span style=\"font-size: 24pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/10\/09\/indice-paris-en-el-siglo-xx-de-julio-verne\/\"><strong>Indice<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Profec\u00edas de Julio Verne en su libro \u201cPar\u00eds en el siglo\u00a0XX\u201d<\/span><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_6479\" aria-describedby=\"caption-attachment-6479\" style=\"width: 200px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/200px-jules_verne.jpg\" rel=\"lightbox[2232635]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6479 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/200px-jules_verne.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"279\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6479\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #339966;\"><strong>Julio Verne<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hace varios a\u00f1os, leyendo un art\u00edculo sobre Julio Verne, y sobre la obra que ahora comentamos, qued\u00e9 muy impresionado por la descripci\u00f3n que hace de los establecimientos comerciales, que ser\u00edan tan lujosos como palacios, en una \u00e9poca en que estos eran simplemente el lugar donde se expon\u00edan las mercanc\u00edas, sin mayores pretensiones, y se pod\u00eda comprar lo que uno necesitaba y quer\u00eda. \u201cTan lujosos como palacios\u201d, y tan grandes como catedrales dir\u00edamos hoy, en que los centros comerciales se han convertido en las nuevas \u201ccatedrales del siglo XXI\u201d, y donde se congregan los fines de semana las nuevas multitudes, no para rezar a Dios, ni para solucionar los asuntos de la Res P\u00fablica. Cu\u00e1n mejor ser\u00eda intentar entrar en comuni\u00f3n con la naturaleza, o con el alma del pr\u00f3jimo.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Qu\u00e9 misterio el del tiempo! Desde cierta perspectiva s\u00f3lo existe el presente, el pasado es s\u00f3lo recuerdo y el futuro imaginaci\u00f3n; y desde otra el \u00fanico ilusorio, fugaz, es el presente, pues el pasado es inm\u00f3vil y permanente y el futuro espera cargado con sus mil frutos dulces y amargos.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y si por la memoria nos adentramos en las galer\u00edas del pasado, laber\u00ednticas y palpitantes del rastro de vida que por ellas pas\u00f3; con la imaginaci\u00f3n penetramos fantasmales atravesando como en sue\u00f1os las puertas cerradas del futuro. Esto es lo que acontece al genio cient\u00edfico, al prof\u00e9tico y tambi\u00e9n al visionario que muestran paisajes desconocidos. Y no sabemos si es que ven el futuro, y, o, excitan la imaginaci\u00f3n de quien despu\u00e9s recorrer\u00e1n dichos caminos. Otras veces las Profec\u00edas, como las atribuidas a Malaqu\u00edas reinaron tan poderosas sobre el imaginario colectivo, que aquellos que quer\u00edan ser Papas, o que eran nombrados como tales, asum\u00edan los escudos y emblemas descritos \u00a0en su libro, para legitimar su ascenso o para dar visos de credibilidad a su usurpaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Julio Verne\u00a0 (1828-1905) ha sido uno de los grandes visionarios cient\u00edficos del siglo XX, y con sus libros, uno de los autores m\u00e1s traducidos de la historia de la literatura. A veces parece como si hubiese viajado al futuro, tomado notas r\u00e1pidas y borrosas, y con ellas despu\u00e9s escrito sus novelas. Pensemos, si no en Viaje a la Luna o 20.000 Leguas de Viaje Submarino. En sus m\u00e1s de 100 libros, el literato que siguiendo su estro po\u00e9tico no quiso ser letrado aviv\u00f3 en sus contempor\u00e1neos sue\u00f1os y anhelos que luego se convirtieron en realidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Uno de sus manuscritos olvidados, \u201cPar\u00eds en el siglo XX\u201d durmi\u00f3 un siglo y medio y fue, curiosamente editado, no ya en el tiempo que hab\u00eda profetizado, sino despu\u00e9s. La acci\u00f3n se desarrolla en el Par\u00eds de los a\u00f1os 60 del siglo XX y el libro apareci\u00f3 a la luz en el a\u00f1o 1989. Evidentemente, al leerlo no podemos sino sonre\u00edr como har\u00edamos con cualquier otra descripci\u00f3n vista en retrospectiva, aunque escrita como profec\u00eda. Pero si intentamos ponernos en la visi\u00f3n y conocimientos del a\u00f1o 1863 en que fue escrito, es realmente sorprendente y admirable.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ejemplo, \u00a0Julio Verne anuncia en este libro el motor de combusti\u00f3n y la sustituci\u00f3n de la carroza, con los caballos fuera, por el coche moderno, con su potencia expresada en caballos, dentro. El tren de alta velocidad por las alturas, como en Jap\u00f3n, y el suburbano aparecen descritos, e incluso alude a un sistema de propulsi\u00f3n por golpes de presi\u00f3n de aire y deslizamiento aprovechando los electroimanes. Curiosamente en los a\u00f1os 60 a\u00fan no hab\u00edamos comenzado la Era de la Inform\u00e1tica y se viv\u00eda en el auge de la Era Industrial, que es la que con tanto detalle figura. Un mundo industrializado, con todo tipo de comodidades materiales, pero donde la estupidez embota las almas y una indefinible angustia es el resultado de que nadie pueda desarrollar su verdadera naturaleza y destino, al ser v\u00edctimas de la masificaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El mundo financiero \u2013en la obra de Julio Verne- ha clavado sus aceradas garras sobre todos los aspectos de la vida, especialmente en la educaci\u00f3n universitaria, como sucede, por ejemplo hoy en Estados Unidos. El dinero es la medida de todas las cosas y el estigma del triunfo o del fracaso.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunas de las afirmaciones de Julio Verne\u00a0 son geniales: Todo el mundo sab\u00eda ya leer y escribir (algo casi impensable en 1863), pero nadie lo hac\u00eda.\u00a0<em>No hab\u00eda hijo de artesano ambicioso o de simple campesino que no deseara una plaza en la administraci\u00f3n<\/em>, y el Estado comenzaba a sucumbir bajo el peso de tantos funcionarios. La instrucci\u00f3n dej\u00f3 de ser el natural medio de despertar las almas y de que el joven se reencontrase as\u00ed consigo mismo para ser una forma de \u201cconstrucci\u00f3n\u201d, no de car\u00e1cter, sino de informaci\u00f3n asimilada para ser una pieza m\u00e1s de esa maquinaria econ\u00f3mica. Los estudios cient\u00edficos y t\u00e9cnicos hab\u00edan convertido en una reliquia del pasado los humanistas:\u00a0<em>el lat\u00edn y el griego eran lenguas, no s\u00f3lo muertas, sino enterradas<\/em>\u00a0y la ret\u00f3rica hab\u00eda desaparecido de las aulas. Prev\u00e9 los diferentes anillos de las l\u00edneas de metro, tal y como rodean hoy mismo cualquier gran ciudad, y los trenes pasando cada diez minutos y cargados de miles de pasajeros cada vez. Toda la ciudad se hallaba iluminada el\u00e9ctricamente y m\u00e1s de cien mil farolas encend\u00edan sus luces a la vez, las tiendas eran visibles a lo lejos iluminadas con mil colores. Esta, que ni siquiera nos llama la atenci\u00f3n de lo acostumbrados que estamos, es una profec\u00eda admirable.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y respecto al transporte ordinario, no s\u00f3lo prev\u00e9, como dijimos, la existencia del coche individual, sino que incluso adelanta su forma:\u00a0<em>Era una m\u00e1quina f\u00e1cil, simple y manejable; el conductor\u00a0<\/em>(que llama \u201cmec\u00e1nico),\u00a0<em>sentado en su lugar, manejaba un volante de direcci\u00f3n; un pedal, bajo el pie, permit\u00eda que alterase inmediatamente la velocidad del veh\u00edculo<\/em>\u00a0. Y respecto a la fuerza invisible que la dirige, el ya mencionado motor de combusti\u00f3n. Dice:\u00a0<em>Esta m\u00e1quina, inventada en 1859, ten\u00eda, como primera ventaja suprimir la caldera<\/em>\u00a0(de la m\u00e1quina de vapor),\u00a0<em>el fog\u00f3n de la sala y el combustible<\/em>\u00a0(el carb\u00f3n).\u00a0<em>Un poco de gas de iluminaci\u00f3n, mezclado con aire e introducido bajo el pist\u00f3n y encendido por una chispa el\u00e9ctrica <a id=\"unoa\"><\/a><\/em><a href=\"#uno\">[1]<\/a>,<em> produc\u00eda el movimiento; algunos puestos de gas establecidos en diversas estaciones de veh\u00edculos, proporcionaban el hidr\u00f3geno necesario, y poco despu\u00e9s algunas mejoras permitieron suprimir el agua destinada a enfriar el cilindro de la m\u00e1quina<\/em>. No estuvo muy desacertado, pues el motor de combusti\u00f3n interna, casi id\u00e9ntico al que describe, fue inventado en 1867 por Nicolaus Otto.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hombres mecanizados que trabajan en una burocracia kafkiana <a id=\"dosa\"><\/a><a href=\"#dos\">[2]<\/a>, una \u00e9poca cuyo \u00fanico ideal es el \u00e9xito, social, econ\u00f3mico, mundano, y en que el ingl\u00e9s va sustituyendo al franc\u00e9s como lengua franca. Una sociedad en que el ser humano se haya alienado y en vez de forjar las m\u00e1quinas seg\u00fan sus necesidades, es \u00e9l quien se transforma y adapta seg\u00fan las m\u00e1quinas que inventa, convirtiendo as\u00ed su humanidad en esclava de las mismas: \u00a1qu\u00e9 sabios los fil\u00f3sofos alejandrinos cuando a\u00fan conociendo tanta mec\u00e1nica hicieron un uso tan discreto de las m\u00e1quinas, qu\u00e9 independencia de car\u00e1cter y mesura es necesario tener para utilizar bien las m\u00e1quinas y que estas no dirijan tu vida, y mecanicen nuestra forma de pensar y percibir al mundo y a los otros!<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Describe el correo electr\u00f3nico o email:\u00a0<em>Y sin embargo, la telegraf\u00eda el\u00e9ctrica har\u00eda disminuir singularmente ese n\u00famero de cartas, ya que nuevos inventos permit\u00edan en aquel tiempo que el remitente tuviera correspondencia directamente con el destinatario; se manten\u00eda as\u00ed el secreto de la correspondencia<\/em>\u00a0[bien, eso m\u00e1s o menos]\u00a0<em>y todos los negocios m\u00e1s importantes se trataban, de este modo, a la distancia<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La fotocopiadora y el fax:\u00a0<em>la telegraf\u00eda fotogr\u00e1fica permit\u00eda realizar la reproducci\u00f3n de cualquier documento, manuscrito o dibujo, y firmar letras de cambio o contratos a cinco mil leguas de distancia.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La importancia y actualizaci\u00f3n instant\u00e1nea de la bolsa:\u00a0<em>las variaciones de los valores de cotizaci\u00f3n en el mercado libre aparec\u00edan escritas directamente en los paneles colocados en el centro de las Bolsas de Par\u00eds, Londres, Frankfurt\u2026<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El consumo creciente de papel, hasta proporciones de locura <a id=\"tresa\"><\/a><a href=\"#tres\">[3]<\/a>, y en esto se qued\u00f3 corto, pues no tuvo en cuenta la importancia del papel en la publicidad. Dice, por ejemplo, que Francia gastar\u00eda 300 mil toneladas de papel en los a\u00f1os 60, y de hecho, en el 1990 gast\u00f3 8835 mil toneladas (casi 30 veces m\u00e1s de lo anunciado, lo que ya en aquella \u00e9poca ser\u00eda monstruoso y un desastre ecol\u00f3gico).<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El problema del crecimiento, la aglomeraci\u00f3n y la falta de espacio vital:\u00a0<em>Conseguir casa era, en aquel tiempo dif\u00edcil, en una capital demasiado peque\u00f1a para sus cinco <a id=\"cuatroa\"><\/a><\/em><a href=\"#cuatro\">[4]<\/a><em>\u00a0millones de habitantes, as\u00ed a fuerza de ensanchar las plazas, abrir avenidas y multiplicar los barrios, era una amenaza la falta de terreno para construcci\u00f3n de viviendas particulares. Y as\u00ed quedaba era muy apropiada la afirmaci\u00f3n que corr\u00eda de boca en boca de que en Par\u00eds ya no hay casas, s\u00f3lo calles.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En su profec\u00eda literaria, en el Par\u00eds del siglo XX ya no hay guerras, pues el poder de destrucci\u00f3n de las armas es enorme, y nadie se atreve a iniciar un conflicto; y ya no hay soldados, pues no hay enfrentamiento cuerpo a cuerpo y los militares son t\u00e9cnicos. Es evidente que Julio Verne pens\u00f3 s\u00f3lo en Europa y no en todos los otros pa\u00edses que iban emergiendo en el horizonte de la historia y que en su \u00e9poca eran nada m\u00e1s que colonias o tierras sin ning\u00fan protagonismo en el rumbo de los acontecimientos. Y sin embargo, es de nuevo agud\u00edsimo cuando dice que las invasiones no ser\u00edan ya militares, sino econ\u00f3micas, arruinando y comprando al pa\u00eds enemigo o rival (se salt\u00f3 el paso de la invasi\u00f3n ideol\u00f3gica que prim\u00f3 durante la segunda mitad del siglo XX en la llamada \u201cguerra fr\u00eda\u201d). C\u00f3mo vamos a luchar contra aquellos a quienes hemos vendido nuestras tierras, aguas y gesti\u00f3n de las mismas, todo tipo de empresas, etc\u2026 o sea, que hemos vendido nuestra independencia y libertad, algo semejante a decir que hemos vendido el alma, por solazarnos, como cerdos en el barro en nuestra sociedad de consumo. Julio Verne describe los peligros de tal invasi\u00f3n econ\u00f3mica:\u00a0<em>Los ingleses, los rusos, los americanos<\/em>\u00a0[ahora deber\u00edamos cambiar estos nombres o a\u00f1adir otros],\u00a0<em>no han invertido ellos sus billetes, los rublos y d\u00f3lares invertidos en nuestras empresas comerciales? El dinero no es enemigo del plomo y una bala de algod\u00f3n no sustituye a una c\u00f3nica! Pero piensa en esto, Jacques, \u00bfpor qu\u00e9 los ingleses, usando de un derecho que nos niegan, se convierten poco a poco en los<\/em>\u00a0<em>propietarios de los latifundios de Francia? Poseen inmensas tierras, casi regiones enteras, no conquistadas, sino pagadas, \u00a1lo que es m\u00e1s seguro! No se ha hecho nada por evitarlo, dejamos que lo hicieran!<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y algo a\u00fan m\u00e1s admirable, las guerras ya no se hacen por la honra de los pa\u00edses, sino como una empresa lucrativa. Hoy conocemos bien ese negocio: Destruimos tu pa\u00eds, tus puentes, tus empresas, tus carreteras, y luego nos pagas los gastos de la guerra y la reconstrucci\u00f3n, y adem\u00e1s te ponemos un presidente que sea un t\u00edtere o un hombre de paja para seguir con nuestros negocios.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Julio Verne fue tambi\u00e9n un visionario al describir la p\u00e9rdida de feminidad de las mujeres (y tambi\u00e9n por tanto de masculinidad en los hombres), el culto a los cuerpos adolescentes y de la \u201cbelleza\u201d anor\u00e9xica que martiriza nuestra actual sociedad, que al no mirar al alma, lo hace en el espejo deforme, esperp\u00e9ntico del barro del mundo y sus formas cadentes y renovables:<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>La forma cari\u00f1osa de andar de la Parisina, su apariencia graciosa, su mirada espirituosa y tierna, su amable sonrisa, su cuerpo de formas ajustadas y encantadoras al mismo tiempo a dado lugar a formas largas, delgadas, \u00e1ridas, descarnadas, macilentas, estiradas, en fin, a una desenvoltura mec\u00e1nica, met\u00f3dica y puritana. El aspecto se male\u00f3, su mirada se hizo austera y las articulaciones se anquilosaron<\/em>\u00a0(\u2026),\u00a0<em>el paso se hizo m\u00e1s largo; el \u00e1ngel de la geometr\u00eda, otrora tan pr\u00f3digo en sus curvas m\u00e1s atrayentes, confin\u00f3 a la mujer al rigor de la l\u00ednea recta y de los \u00e1ngulos agudos. La francesa se hizo americana, habla gravemente de asuntos serios, encara la vida con dureza, cabalga sobre el dorso estrecho de sus ropas<\/em>\u00a0[est\u00e1 insinuando, quiz\u00e1s porque no se atreve a decirlo claramente, que la vestimenta masculina y femenina, ser\u00eda muy semejante, por no decir igual, llevando las mujeres pantalones, algo impensable en la Francia de Julio Verne]<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Revela tambi\u00e9n, con inteligencia l\u00facida, el porvenir de la familia, para nosotros ya actualidad o pasado:\u00a0<em>En una \u00e9poca en que la familia tiende a ser destruida, en que el inter\u00e9s privado empuja a cada uno de sus miembros por caminos diferentes, en que la necesidad de enriquecerse a cualquier precio mata los sentimientos del coraz\u00f3n, el matrimonio me parece de una heroica inutilidad; en otro tiempo<\/em>\u00a0[habla desde el Par\u00eds del siglo XX],\u00a0<em>seg\u00fan los autores antiguos, todo suced\u00eda de otro modo; hojeando viejos diccionarios quedar\u00e1s asombrado al encontrar ah\u00ed palabras como hogar, casa, vida dom\u00e9stica, interior, compa\u00f1\u00eda de mi vida, etc., pero esas expresiones desaparecieron hace ya mucho tiempo con las mismas cosas que representaban. Ya no se utilizan.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es quiz\u00e1s mejor que el editor de Julio Verne, Hetzel, quedara disgustado con esta obra, pues as\u00ed atraves\u00f3 sin dejar huella la segunda mitad del siglo XIX. Y casi todo el siglo XX, y hemos podido mirar el futuro en retrospectiva y comprobar c\u00f3mo los dioses de hoy se convierten en las pesadillas del ma\u00f1ana\u2026 y viceversa\u2026 y la rueda de la vida gira, haciendo crecer, con dolor y angustia, las galer\u00edas y posibilidades del alma humana.<\/span><\/p>\n<div style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong style=\"font-style: inherit;\">Jos\u00e9 Carlos Fern\u00e1ndez<\/strong><\/span><\/div>\n<div style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em style=\"font-weight: inherit;\">Lisboa, 12 de octubre de 2012<\/em><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/josecarlosfernandezromero.com\/2012\/10\/12\/profecias-de-julio-verne-en-su-libro-paris-en-el-siglo-xx\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/josecarlosfernandezromero.com\/2012\/10\/12\/profecias-de-julio-verne-en-su-libro-paris-en-el-siglo-xx\/<\/a><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>NOTAS:<\/strong><\/span><\/div>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"uno\"><\/a><a href=\"#unoa\">[1]\u00a0<\/a>Con el detalle que da, casi podr\u00edamos afirmar que Julio Verne es el inventor del motor de combusti\u00f3n, le falt\u00f3 nada m\u00e1s hacer un plano y patentarlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"dos\"><\/a><a href=\"#dosa\">[2]<\/a>\u00a0Tal y como dice el art\u00edculo sobre este libro,\u00a0<em>Paris au XX siecle<\/em>\u00a0de la wikipedia francesa.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"tres\"><\/a><a href=\"#tresa\">[3]<\/a>\u00a0Y que gracias a Internet y al uso reciclado est\u00e1 por fin disminuyendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-weight: inherit; font-style: inherit; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a id=\"cuatro\"><\/a><a href=\"#cuatroa\">[4]<\/a>Cifra ajustada, aunque realmente se qued\u00f3 corta, pues Par\u00eds, en 1960 ten\u00eda no cinco, sino siete millones de habitantes.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #339966;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_6471\" aria-describedby=\"caption-attachment-6471\" style=\"width: 745px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/729.jpg\" rel=\"lightbox[2232635]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6471 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/729.jpg\" alt=\"\" width=\"745\" height=\"497\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/729.jpg 745w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/729-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 745px) 100vw, 745px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6471\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #339966;\"><strong>El m\u00edtico cabaret Moulin Rouge se ubica en el boulevard de Clichy, en las faldas de la colina de Montmartre, que preside la bas\u00edlica del Sagrado Coraz\u00f3n. Se trata del antiguo escenario de la vida bohemia del Par\u00eds de finales del siglo XIX y principios del XX<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Par\u00eds en el siglo XX\u00a0\u00a0(Parte I)<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Julio Verne<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Pr\u00f3logo<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La obra de Julio Verne nunca ha sido f\u00e1cil de clasificar. \u00bfIba dirigida a un p\u00fablico de gente joven o de adultos? \u00bfEra Verne sinceramente optimista y confiaba realmente en el progreso hasta que los sinsabores de la edad ensombrecieron sus \u00faltimas obras? \u00bfInvent\u00f3 de alguna manera las tecnolog\u00edas del futuro? \u00bfEra un escritor de verdad, habida cuenta que su editor le correg\u00eda y le rega\u00f1aba sin piedad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Leer a Julio Verne hoy<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Julio Verne es objeto hoy en d\u00eda de una ambigua rehabilitaci\u00f3n. Para algunos cr\u00edticos, el poeta de <em>Veinte mil leguas de viaje submarino<\/em>, el narrador rom\u00e1ntico del <em>Castillo de los C\u00e1rpatos<\/em>, ocultan a veces al testigo del progreso cient\u00edfico. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00eda que escoger? <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> deber\u00eda permitir que se superara este debate.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A trav\u00e9s de los defectos narrativos menores de un joven autor todav\u00eda marcado por el di\u00e1logo teatral asoma una vigorosa personalidad de anticipador en el sentido m\u00e1s exacto, m\u00e1s operativo y m\u00e1s contempor\u00e1neo del t\u00e9rmino. Su fuerza proviene precisamente de que no inventa nunca, sino que presta a lo real una atenci\u00f3n aguda, casi hipn\u00f3tica, hasta hacerle desvelar su secreto y manifestar sus posibilidades. Quien recuerde con placer la anatom\u00eda del aparato de Ruhmkorff que llevan los viajeros al centro de la Tierra, no podr\u00e1 meterse en el metro sin o\u00edr secretamente el silbido de los tubos electroneum\u00e1ticos que propulsan suavemente el ferrocarril de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La informaci\u00f3n cient\u00edfica de Julio Verne en 1863 es precisa, actual y est\u00e1 perfectamente documentada. El motor de los gaseom\u00f3viles no es una vaga y misteriosa energ\u00eda. Es el motor de explosi\u00f3n de Lenoir, inventado en 1859 y que no se aplicar\u00e1 al autom\u00f3vil hasta Daimler en 1889. El \u00abfacs\u00edmil\u00bb no se transmite por magia, sino mediante el Pantel\u00e9grafo Caselli, inventado en 1859. Y, como ocurre todav\u00eda ciento treinta a\u00f1os despu\u00e9s en algunas papeleras industriales, lo que convierte en pocas horas un tronco de \u00e1rbol en una resma de papel es el procedimiento de Watt y Burgess elaborado en 1859.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora, eso s\u00ed, las m\u00e1quinas pueden ponerse a so\u00f1ar, el sollado del <em>Leviat\u00e1n IV<\/em> puede cubrirse de \u00e1rboles y de flores, y los jinetes pisotear sus avenidas cubiertas de c\u00e9sped\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, en <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>, Julio Verne no s\u00f3lo cuestiona las m\u00e1quinas, lo hace tambi\u00e9n con la sociedad, el dinero, la pol\u00edtica y la cultura de su tiempo, a los que proyecta en el futuro. En este sentido, Julio Verne nunca ser\u00e1 m\u00e1s moderno ni m\u00e1s ambicioso: el mercantilismo de Estado del Segundo Imperio, escrutado sin concesiones, devora a Michel y a sus amigos en 1960 tanto como el demonio de la electricidad, y no vemos que el tiempo haya desmentido demasiado al autor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay que leer <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>, y releer a Julio Verne, para recordar que son a un tiempo la raz\u00f3n y la poes\u00eda las que abren las puertas del futuro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Un inventario razonado de su \u00e9poca<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> es una novela de anticipaci\u00f3n en todo el sentido del t\u00e9rmino, pero tambi\u00e9n es un inventario razonado de su \u00e9poca, lleno de sabrosas informaciones sobre el siglo\u00a0XIX. Dichas informaciones, anotaciones y juicios merecen ser explicitados. Para no sobrecargar el texto de notas hemos preferido presentar al final de la obra un conjunto de explicaciones agrupadas bajo el t\u00edtulo \u00abJulio Verne y su \u00e9poca\u00bb. Permitir\u00e1n al lector curioso ahondar en el texto. En cuanto a este \u00faltimo, aunque sea manifiestamente un \u00abprimer esbozo\u00bb, con todos los defectos que ello implica, se trata de un texto acabado cuya puntuaci\u00f3n (a Julio Verne le gustaba el punto y coma que en \u00e9l son como cesuras o respiros) hemos respetado lo mejor posible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>V\u00c9RONIQUE BEDIN<\/em><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2232707\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Paris-en-el-siglo-XX.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"459\" data-id=\"2232707\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Paris-en-el-siglo-XX.jpg 1654w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Paris-en-el-siglo-XX-215x300.jpg 215w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Paris-en-el-siglo-XX-735x1024.jpg 735w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Paris-en-el-siglo-XX-768x1069.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Paris-en-el-siglo-XX-1103x1536.jpg 1103w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Paris-en-el-siglo-XX-1471x2048.jpg 1471w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Paris-en-el-siglo-XX-610x849.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Paris-en-el-siglo-XX-1320x1838.jpg 1320w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">Prefacio<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">La historia del manuscrito<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>: un t\u00edtulo, por as\u00ed decirlo, m\u00edtico para los investigadores vernianos. Una novela de juventud de Julio Verne que permaneci\u00f3 in\u00e9dita, con un tema muy seductor. Al no haber manuscrito ni detalle alguno sobre su contenido, se habr\u00eda podido dudar de su existencia y habr\u00eda sido arriesgado incluirlo en una bibliograf\u00eda verniana si el hijo de Julio Verne no hubiera tomado la precauci\u00f3n de publicar la lista de las obras in\u00e9ditas del escritor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, a la muerte de Julio Verne, acaecida el 24 de marzo de 1905, una de las primeras cosas de las que se encarg\u00f3 Michel Verne, seguramente por consejo de Hetzel hijo, fue la de publicar lo m\u00e1s r\u00e1pidamente posible la lista de las obras in\u00e9ditas de su padre para que no le acusaran despu\u00e9s de haber escrito personalmente, y de cabo a rabo, los textos que iban a aparecer bajo el nombre del c\u00e9lebre escritor. Con esta finalidad dirigi\u00f3 una carta, fechada a 30 de abril de 1905, al periodista \u00c9mile Berr, quien, adem\u00e1s, hab\u00eda conocido a Julio Verne. Esta carta, que contiene la lista detallada de las obras in\u00e9ditas del escritor, fue publicada por <em>Le Figaro<\/em> del 2 de mayo, <em>Le Temps<\/em> del 3 de mayo, <em>Le M\u00e9morial d\u2019Amiens<\/em> del 4 de mayo, <em>Le Monde \u00e9l\u00e9gant<\/em> (de Niza) del 7 de mayo, <em>Le Petit R\u00e9publicain du Midi<\/em> (de Nimes) del 8 de mayo, <em>Le Bien public<\/em> (de Gante) del 10 de mayo, <em>Le Courrier R\u00e9publicain<\/em> (de Tours) del 12 de mayo, <em>Le Populaire<\/em> (de Nantes) del 14 de mayo, \u00a1y quiz\u00e1 falten algunos peri\u00f3dicos en esta larga lista!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El pasaje de la carta de Michel Verne que aqu\u00ed nos interesa es el siguiente: \u00ab[\u2026] Las obras p\u00f3stumas de mi padre se dividen en tres partes [\u2026] La segunda parte se compone de dos obras tambi\u00e9n anteriores, seg\u00fan todas las probabilidades, a los <em>Viajes extraordinarios<\/em>, pero muy interesantes en el sentido de que parecen presagiarlos. Una de ellas se titula <em>Viaje maldito por Inglaterra y Escocia <a id=\"ref1a\"><\/a><\/em><a href=\"#ref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>; la otra, <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> [\u2026]\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los bi\u00f3grafos de Julio Verne han citado a menudo este segundo t\u00edtulo sin conocerlo directamente. Por ejemplo, en la lista de <em>Oeuvres laiss\u00e9es par Jules Verne<\/em>, confeccionada por Charles Lemire, amigo amienense del escritor, en su importante biograf\u00eda <a id=\"ref2a\"><\/a><a href=\"#ref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, se encuentra <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> entre las obras in\u00e9ditas anteriores a <em>Cinco semanas en globo<\/em>. Asimismo, un gran especialista en Julio Verne, Cornelis Helling, en el primer n\u00famero del <em>Bulletin de la Soci\u00e9t\u00e9 de Jules Verne<\/em> (noviembre de 1935) cita <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> entre los in\u00e9ditos de Julio Verne.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las cosas habr\u00edan quedado as\u00ed si no me hubiera sido dado descubrir, en 1986, en los archivos privados de los herederos del editor Hetzel, el borrador de la carta con la que este \u00faltimo manifestaba a Julio Verne su negativa a publicar <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>. Dicha carta confirmaba de una vez por todas que la novela hab\u00eda existido realmente, aunque hubiera desaparecido y no figurara entre los manuscritos cedidos por la familia Verne a la ciudad de Nantes en 1980.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Encontrado en la caja fuerte de Michel Verne, que se cre\u00eda vac\u00eda y cuyas llaves se hab\u00edan perdido, reaparece hoy y arroja una nueva luz sobre la totalidad de la obra literaria de su autor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">El rechazo de Hetzel<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pierre-Jules Hetzel, cuya capacidad para percibir una obra maestra es indiscutible (\u00e9l fue el \u00fanico entre todos los editores parisinos a los que acudi\u00f3 Julio Verne, que acept\u00f3 publicar <em>Cinco semanas en globo<\/em>), rechaz\u00f3 <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>. Sus observaciones, sus cr\u00edticas, sus argumentos se encuentran en las anotaciones a l\u00e1piz que figuran en los m\u00e1rgenes del manuscrito y en una carta (cuya importancia es capital para la comprensi\u00f3n de su punto de vista) que dirigi\u00f3 probablemente a Verne a finales de 1863 o muy al principio del a\u00f1o siguiente. Aunque la carta contiene un rechazo formal de publicaci\u00f3n, en algunos casos las anotaciones que figuran en los m\u00e1rgenes del manuscrito parecen querer corregir o mejorar el texto con vistas a una edici\u00f3n, mientras que en otros casos atestiguan una voluntad firme de no publicarlo. Sin citar de una manera exhaustiva esas observaciones de Hetzel, me limitar\u00e9 a indicar las m\u00e1s significativas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde la primera l\u00ednea, Hetzel corrige: no aprecia los neologismos de Verne. El t\u00edtulo del primer cap\u00edtulo (\u00abSociedad General de Cr\u00e9dito Instruccional\u00bb) suscita la observaci\u00f3n siguiente (relativa a la palabra <em>Instruccional<\/em>): \u00abpalabra desagradable \u2014mal hecha\u2014, sobre todo para un principio. Est\u00e1 ah\u00ed como una barrera. Parece una palabra de Fourier. Evitar al principio los neologismos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muchas veces las observaciones del editor se refieren a la falta de inter\u00e9s que el manuscrito de Julio Verne presenta a sus ojos: \u00abprimer cap\u00edtulo nada estimulante\u00bb; \u00abno me va\u00bb; \u00abpara m\u00ed esto no tiene gracia\u00bb; \u00abestos trucos no son afortunados\u00bb; \u00abencuentro toda esta revista pueril\u00bb; \u00abtodo esto huele a caricatura. No hay medida, ni tampoco buen gusto\u00bb. En alg\u00fan caso la reacci\u00f3n de Hetzel es m\u00e1s fuerte. El t\u00edtulo <em>Que te abroches el pantal\u00f3n<\/em>, dado por Julio Verne a una obra de teatro que tienen que desarrollar los empleados del Gran Dep\u00f3sito Dram\u00e1tico, hace exclamar al editor, anonadado: \u00abest\u00e1 usted chiflado\u00bb. Hetzel observa tambi\u00e9n que Verne utiliza demasiado a menudo la f\u00f3rmula \u00abprofiri\u00f3\u00bb en lugar de \u00abdijo\u00bb y observa (refiri\u00e9ndose al protagonista, Michel): \u00ab\u00a1siempre <em>profiere<\/em>!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta aqu\u00ed, nada m\u00e1s que observaciones que permitir\u00edan suponer la intenci\u00f3n del editor de mejorar el manuscrito del joven escritor. Pero otras notas sugieren m\u00e1s bien un rechazo: \u00abQuerido amigo, esos grandes di\u00e1logos no son lo que usted cree. Parecen hechos a prop\u00f3sito, no est\u00e1n inducidos por las circunstancias. Este procedimiento est\u00e1 bien en la mano de Dumas, en un libro lleno de aventuras. Aqu\u00ed, cansa\u00bb; \u00abTodo esto es periodismo barato. Est\u00e1 muy por debajo de su idea\u00bb. Tambi\u00e9n: \u00absu Michel se comporta como un ganso con sus versos. \u00bfEs que no puede llevar paquetes y seguir siendo poeta?\u00bb; \u00abPor mucho que lo intente, todas esas cr\u00edticas, todas esas hip\u00f3tesis no me parecen interesantes\u00bb; \u00abno, no, esto no est\u00e1 conseguido. Espere veinte a\u00f1os para hacer este libro. Usted y su Michel queri\u00e9ndose casar a los diecinueve a\u00f1os\u00bb. Esta \u00faltima frase result\u00f3 prof\u00e9tica, porque el hijo de Julio Verne, que se llamaba precisamente Michel, como el protagonista de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>, pidi\u00f3 la emancipaci\u00f3n a los diecinueve a\u00f1os para casarse con una actriz. Otra observaci\u00f3n de Hetzel a\u00fan m\u00e1s tajante: \u00abnadie creer\u00e1 hoy en su profec\u00eda\u00bb y, cosa a\u00fan peor trat\u00e1ndose de un editor: \u00abno va a interesar a nadie\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los m\u00e1rgenes del manuscrito incluyen tambi\u00e9n anotaciones de Julio Verne tales como \u00abpor desarrollar\u00bb o \u00abpor detallar\u00bb, lo que permite suponer que al principio se trataba de modificar el manuscrito con vistas a su publicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo el rechazo fue tan definitivo que Julio Verne ya no volvi\u00f3 a intentar proponer a Hetzel esta novela. Ese rechazo fue manifestado por Hetzel en una carta sin fechar que debe de remontarse a fines de 1863 o a principios de 1864. He aqu\u00ed algunos extractos <a id=\"ref3a\"><\/a>[3]:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Querido Verne, dar\u00eda lo que fuese por no tener que escribirle hoy. Ha emprendido usted una tarea imposible y \u2014como sus predecesores en cosas an\u00e1logas\u2014 tampoco ha conseguido llevarla a buen fin. Est\u00e1 a cien pies por debajo de <em>Cinco semanas en globo<\/em>. Si la vuelve a leer dentro de un a\u00f1o estar\u00e1 de acuerdo conmigo. Es periodismo barato y sobre un tema nada afortunado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No esperaba una cosa perfecta; le vuelvo a decir que sab\u00eda que estaba intentando algo imposible, pero esperaba algo mejor. Aqu\u00ed no hay resuelta ninguna cuesti\u00f3n de futuro serio, ninguna cr\u00edtica que no parezca una caricatura ya hecha y rehecha, y si algo me asombra es que haya podido usted hacer, como en un arrebato y empujado por alg\u00fan dios, algo tan penoso, tan poco vivo\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>[\u2026]<\/em> Estoy desolado, desolado por lo que tengo que escribirle; mirar\u00e9 como un desastre para su buen nombre la publicaci\u00f3n de su trabajo. Creer\u00edan que el globo fue una afortunada casualidad. Yo, que tengo <em>El capit\u00e1n Hatteras<\/em>, s\u00e9 por el contrario que la casualidad es esta cosa fallida, pero el p\u00fablico no lo sabr\u00e1 <em>[\u2026]<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En las cosas en que me creo competente \u2014los asuntos literarios, nada nuevo\u2014 habla usted como un hombre de mundo que ha tenido alguna relaci\u00f3n con ellas, que ha estado en los estrenos, que descubre los t\u00f3picos con satisfacci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No parece ni un elogio ni una cr\u00edtica. Con esto est\u00e1 todo dicho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No est\u00e1 usted maduro para un libro as\u00ed, vuelva a intentarlo dentro de veinte a\u00f1os <em>[\u2026]<\/em> Nada en este libro ofende ni mis sentimientos ni mis ideas. S\u00f3lo ofende a la literatura, que es muy inferior a usted mismo en casi todas sus l\u00edneas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su Michel es un pasmarote \u2014los otros tampoco valen mucho, y a menudo resultan desagradables <em>[\u2026]<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfNo tengo raz\u00f3n, querido muchacho, en tratarle como a un hijo, cruelmente, s\u00f3lo porque le deseo lo mejor?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfVolver\u00e1 esto su coraz\u00f3n contra quien osa prevenirle con tanta dureza?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Espero que no, y sin embargo me he equivocado m\u00e1s de una vez sobre la capacidad de las personas para recibir una advertencia sincera <em>[\u2026]<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como el manuscrito de esta carta es un borrador conservado en los archivos privados del editor Hetzel, nadie puede saber si su texto fue modificado antes de ser enviado a Julio Verne. Adem\u00e1s, la respuesta de Verne, si es que la hubo, est\u00e1 perdida y es imposible conocer sus reacciones. La manera general en la que acept\u00f3, durante el periodo 1863-1870, las observaciones de Hetzel<a id=\"ref4a\"><\/a>[4] me hace pensar que tuvo que tragar de mejor o peor grado este rechazo sin quejarse demasiado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfC\u00f3mo podemos interpretar hoy el rechazo del editor? Parece dif\u00edcil responder de forma categ\u00f3rica, porque disponemos de dos elementos que act\u00faan a favor de la novela y que el editor desconoc\u00eda. Por una parte, sabemos lo que ocurri\u00f3 con Julio Verne <em>despu\u00e9s<\/em> de la publicaci\u00f3n de <em>Cinco semanas en globo<\/em> (y por lo tanto todos los elementos del mundo verniano, ya presentes en <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>, nos interesan y nos fascinan en el m\u00e1s alto grado); por otra parte, conocemos el Par\u00eds del siglo\u00a0XX y la comparaci\u00f3n entre la realidad y las extraordinarias intuiciones del joven Verne no pueden dejar de asombrarnos. Aunque es verdad que Hetzel conoc\u00eda muy bien a su p\u00fablico y que estaba al corriente de intentos an\u00e1logos que otros escritores hab\u00edan realizado antes que Julio Verne (el editor dice en su carta a Verne: \u00abHa emprendido usted una tarea imposible y \u2014como sus predecesores en cosas an\u00e1logas\u2014 tampoco ha conseguido llevarla a buen fin\u00bb). No hay que olvidar que <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> iba dirigido a un p\u00fablico adulto y no se presentaba como una obra c\u00f3mica del tipo de las que Albert Robida producir\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde (<em>El siglo veinte, La vida el\u00e9ctrica<\/em>, etc.). En este relato los personajes de Verne carecen a veces de verosimilitud (defecto que se repetir\u00e1 a lo largo de la carrera literaria de Verne con algunos de sus personajes). Probablemente Hetzel se vio ante un libro que pretend\u00eda ser aut\u00e9ntico, serio, incluso tr\u00e1gico, pero cuyo autor parec\u00eda, por una vez, carecer de genio y que, sea como fuere, no correspond\u00eda al proyecto literario que el editor ten\u00eda para su joven autor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>La fecha de composici\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como se ha podido ver m\u00e1s arriba, Michel Verne situaba la composici\u00f3n de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> antes de que su padre conociera a Hetzel. Seg\u00fan esto, Julio Verne, despu\u00e9s de la publicaci\u00f3n de <em>Cinco semanas en globo<\/em> (17 de enero de 1863), propuso un manuscrito elaborado con anterioridad. Sin embargo, la lectura atenta de un pasaje de la carta de rechazo de Hetzel, carta que se sit\u00faa forzosamente entre la aparici\u00f3n de <em>Cinco semanas<\/em> (\u00abEst\u00e1 a cien pies por debajo de <em>Cinco semanas en globo<\/em> [\u2026] Creer\u00edan que el globo fue una afortunada casualidad [\u2026]\u00bb), y la de los <em>Viajes y aventuras del capit\u00e1n Hatteras<\/em> (\u00abYo, que tengo <em>El capit\u00e1n Hatteras<\/em> [\u2026]\u00bb), que se public\u00f3 por primera vez el 20 de marzo de 1864 en el primer n\u00famero del <em>Magasin d\u2019\u00c9ducation et de R\u00e9cr\u00e9ation<\/em> del editor Hetzel, permite pensar que <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> no debe de ser un manuscrito anterior a que Hetzel y Verne se conocieran. El pasaje es \u00e9ste: \u00absi algo me asombra es que haya podido usted hacer, como en un arrebato y empujado por alg\u00fan dios, algo tan penoso, tan poco vivo\u00bb. Para que Hetzel pudiera decir \u00abcomo en un arrebato y empujado por alg\u00fan dios\u00bb era preciso que estuviera al corriente del tiempo que Julio Verne hab\u00eda dedicado a la composici\u00f3n de esta obra. Probablemente este \u00faltimo le propuso, algunos meses antes, su proyecto (despu\u00e9s de la aparici\u00f3n de <em>Cinco semanas en globo<\/em>), y al haber sido, en principio, aceptado, muy poco despu\u00e9s someti\u00f3 al editor su manuscrito , redactado, seg\u00fan la opini\u00f3n de Hetzel, <em>demasiado<\/em> deprisa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De todos modos, el manuscrito contiene elementos hist\u00f3ricos (fechas, situaci\u00f3n pol\u00edtica) que no permiten situar su composici\u00f3n antes de 1863. La fecha de 1863 figura adem\u00e1s en el manuscrito, a prop\u00f3sito de la guerra de Secesi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">El preludio del mundo verniano<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De todos los textos de Julio Verne aparecidos despu\u00e9s de 1863, el que parece presentar m\u00e1s analog\u00edas con <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> es sin duda la humorada <em>Una ciudad ideal <\/em><a id=\"ref5a\"><\/a>[5], a pesar de la profunda diferencia que separa ambos relatos. El primero es una novela que sucede en 1960 y que contiene una descripci\u00f3n del futuro; el segundo s\u00f3lo es un cuento on\u00edrico donde el paseo que el autor realiza por su querida ciudad de Amiens en el a\u00f1o 2000 es el pretexto para poner de relieve los defectos de la ciudad en 1875. El futuro concejal se divierte y divierte a sus oyentes. Adem\u00e1s, Julio Verne parece haber sacado algunas ideas del manuscrito rechazado de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>, convencido de que no va a utilizarlo de otro modo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9stos son algunos ejemplos de dichas analog\u00edas:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>P<\/em><\/strong><strong><em>AR\u00cdS EN EL SIGLO XX<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Corre el rumor de que <em>[\u2026]<\/em> van a suprimir las c\u00e1tedras de letras para el ejercicio de 1962 <em>[\u2026]<\/em> \u00a1A qui\u00e9n le importan los griegos y los latinos, que como mucho s\u00f3lo sirven para proporcionar algunas ra\u00edces a las palabras de la ciencia moderna! <em>[\u2026]<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Y ayer! \u00a1Ayer mismo! <em>Horresco referens<\/em>, adivinen si se atreven c\u00f3mo ha traducido otro este verso del canto cuarto de las <em>Ge\u00f3rgicas<\/em>: <em>immanis pecoris custos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>[\u2026]<\/em> \u00abGuardi\u00e1n de una espantosa p\u00e9cora\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>U<\/em><\/strong><strong><em>NA CIUDAD IDEAL<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014\u00a1Hace al menos cien a\u00f1os que no se da ni lat\u00edn ni griego en los liceos! \u00a1La instrucci\u00f3n es puramente cient\u00edfica, comercial e industrial! <em>[\u2026]<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014\u00bfSabe usted c\u00f3mo tradujo el mejor de los candidatos a la rev\u00e1lida de bachillerato <em>immanis pecoris custos<\/em>?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014No.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014De la siguiente manera: \u00abGuardi\u00e1n de una inmensa p\u00e9cora\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n un cuento de juventud de Julio Verne, que permaneci\u00f3 durante mucho tiempo in\u00e9dito, titulado <em>La boda del se\u00f1or Anselme des Tilleuls <\/em><a id=\"ref6a\"><\/a>[6] contiene gran n\u00famero de citas de versos de Virgilio en las conversaciones entre el joven marqu\u00e9s y su mentor Naso Paraclet.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, el verso <em>immanis pecoris custos immanior ipse<\/em> debi\u00f3 de gustarle mucho a Julio Verne porque lo volvi\u00f3 a introducir en el cap\u00edtulo\u00a0XXXIX del <em>Viaje al centro de la Tierra<\/em> (en su versi\u00f3n aumentada de 1867), cuando los exploradores del centro de la Tierra creen haber visto un inmenso ser vivo en medio de un reba\u00f1o de cuadr\u00fapedos gigantes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Volvamos ahora a <em>Una ciudad ideal<\/em>. Ah\u00ed encontramos nuevamente el tema del concierto el\u00e9ctrico que figura en el cap\u00edtulo\u00a0XVI de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>, con la \u00fanica diferencia de que en el primero de estos dos relatos cuando un pianista daba un concierto en Par\u00eds \u00aba trav\u00e9s de unos hilos el\u00e9ctricos, su instrumento estaba en contacto con pianos de Londres, de Viena, de Roma, de Petersburgo, de Pek\u00edn\u00bb y, por supuesto, de Amiens, mientras que en el segundo, \u00ab\u00a1doscientos pianos comunicados entre s\u00ed a trav\u00e9s de una corriente el\u00e9ctrica tocaban juntos de la mano de un solo artista!\u00bb. Y esto ante diez mil personas y con un \u00abestruendo espantoso\u00bb. En el primer caso se trata de transmitir la m\u00fasica a distancia; en el segundo, de aumentar la potencia del instrumento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otros dos temas musicales vinculan <em>Par\u00eds en \u00e9l siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> con <em>Una ciudad ideal<\/em>: el de la m\u00fasica cacof\u00f3nica que sustituye a la m\u00fasica tradicional, y el de las piezas de inspiraci\u00f3n cient\u00edfica (<em>La Thiloriana, gran fantas\u00eda sobre la licuefacci\u00f3n del \u00e1cido carb\u00f3nico<\/em>, en <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>, y la <em>Fantas\u00eda en la menor sobre el cuadrado de la hipotenusa<\/em>, en <em>Una ciudad ideal<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las otras dos ciudades vernianas del futuro que se podr\u00edan comparar a las descripciones de Par\u00eds son Milliard-City en la novela <em>La isla de h\u00e9lice<\/em> (1895) y Centr\u00f3polis (o Universal City, seg\u00fan las ediciones) en el cuento <em>In the year 2889<\/em><a id=\"ref7a\"><\/a><a href=\"#ref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a>, que fue escrito por Michel Verne con la aprobaci\u00f3n de su padre y revisado m\u00e1s tarde por este \u00faltimo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La acci\u00f3n de <em>La isla de h\u00e9lice<\/em> se desarrolla en una \u00e9poca no precisada (\u00abEn el transcurso de ese a\u00f1o, no sabr\u00edamos precisar cu\u00e1l dentro un periodo de treinta a\u00f1os\u00bb, cap\u00edtulo\u00a0I). Milliard-City, capital de Standard-Island, la isla artificial de los millonarios, comporta algunas analog\u00edas con el Par\u00eds del siglo\u00a0XX (por ejemplo las \u00ablunas el\u00e9ctricas\u00bb que inundan de luz las avenidas, cap\u00edtulo VII). Pero, detalle importante, esta novela fue escrita unos treinta a\u00f1os despu\u00e9s de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La metr\u00f3polis americana del a\u00f1o 2889 (o 2890), Centr\u00f3polis (o Universal City), tambi\u00e9n recuerda en algunos detalles al Par\u00eds del siglo\u00a0XX, pero su fecha es tan alejada que el autor se atreve a imaginar inventos y situaciones (el cielo surcado por millares de aerocoches y aerobuses, Gran Breta\u00f1a colonia de Estados Unidos) que le habr\u00edan parecido poco cre\u00edbles en 1960. El cuadro del siglo\u00a0XXIX que Julio (y Michel) Verne nos dan no es pesimista, al contrario del Par\u00eds del a\u00f1o 1960.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Julio Verne no debi\u00f3 de olvidar el manuscrito de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>. Por ejemplo, lo record\u00f3 cuando compuso en 1899 la novela <em>Bolsas de viaje<\/em>, que apareci\u00f3 en 1903. En el primer cap\u00edtulo reaparece una met\u00e1fora cient\u00edfica que tambi\u00e9n se encuentra en el primer cap\u00edtulo de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>: \u00abY, una vez dado el impulso, los bravos se prolongaron, gracias a la velocidad adquirida\u00bb (<em>Bolsas de viaje<\/em>); \u00abEl atropellado caudal del orador recordaba a un volante lanzado a toda velocidad; habr\u00eda sido imposible frenar esa elocuencia a alta presi\u00f3n\u00bb (<em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>). En ambos casos se trata de una distribuci\u00f3n de premios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> no es tanto el preludio de la obra verniana ulterior porque tal o cual pasaje se parezca al pasaje de alguna otra novela. Lo que vemos es la aparici\u00f3n del estilo de Julio Verne, con sus defectos y sus torpezas, cierto, pero tambi\u00e9n con sus m\u00e9ritos. Encontramos ya ese amor por las enumeraciones (de instituciones p\u00fablicas, de escritores, de poetas, de sabios, de m\u00fasicos) que anuncia claramente las futuras listas de peces, de insectos, de plantas, que los j\u00f3venes lectores de los <em>Viajes extraordinarios<\/em> estar\u00e1n muchas veces tentados de saltarse, pero que otros, por el contrario, apreciar\u00e1n por sus cualidades po\u00e9ticas. El humor est\u00e1 presente en todas partes. Y encontramos sobre todo esa capacidad de abrir las realidades de su tiempo para que puedan entreverse los sue\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A mi entender, el aspecto m\u00e1s interesante de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> es el hecho de que esta obra se presente, por as\u00ed decirlo, como una enciclopedia temprana de la sabidur\u00eda verniana, que permite rebatir algunas afirmaciones de los cr\u00edticos. Por ejemplo, se ha sostenido que Julio Verne, optimista por naturaleza en lo que respecta al destino del hombre y el progreso de las ciencias, hab\u00eda dejado de serlo debido a diferentes circunstancias: la guerra de 1870, su situaci\u00f3n familiar (un matrimonio no demasiado feliz y un hijo extremadamente dif\u00edcil, sobre todo durante el periodo 1877-1887). Y, despu\u00e9s, el atentado de 1886, la muerte de Hetzel y la de una amante misteriosa llevaron a Julio Verne, al final de su vida, a un pesimismo que se refleja en sus \u00faltimas obras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La lectura de <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em>, obra de juventud y autobiogr\u00e1fica por excelencia, demuestra lo contrario. El joven Verne que, bajo la apariencia del protagonista Michel, escribe versos y busca un editor tiene una visi\u00f3n tr\u00e1gica de las relaciones humanas, de una sociedad donde, si exceptuamos la existencia de algunos amigos, estamos solos (y en este sentido el episodio del vendedor de flores en el cap\u00edtulo\u00a0XVI es esclarecedor). El pesimismo est\u00e1 presente desde el principio de su obra. En realidad es una constante del pensamiento de Julio Verne que aparece aqu\u00ed y all\u00e1 a lo largo de su carrera literaria. No obstante, en <em>Par\u00eds en el siglo\u00a0<\/em><em>XX<\/em> este pesimismo est\u00e1 penetrado de un humor devastador y constantemente tonificante. Invita al lector a lanzar por s\u00ed mismo una mirada corrosiva sobre el mundo que le rodea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>PIERO GONDOLO DELLA RIVA<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/facs\u00edmil-de-la-primera-pagina-de-la-carta-de-rechazo-de-Hetzel.png\" rel=\"lightbox[2232635]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6475\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/facs\u00edmil-de-la-primera-pagina-de-la-carta-de-rechazo-de-Hetzel.png\" alt=\"\" width=\"591\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/facs\u00edmil-de-la-primera-pagina-de-la-carta-de-rechazo-de-Hetzel.png 591w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/facs\u00edmil-de-la-primera-pagina-de-la-carta-de-rechazo-de-Hetzel-197x300.png 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*****<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Une-ville-ideale.png\" rel=\"lightbox[2232635]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-6476 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Une-ville-ideale.png\" alt=\"Par\u00eds en el siglo XX\" width=\"564\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Une-ville-ideale.png 564w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Une-ville-ideale-188x300.png 188w\" sizes=\"auto, (max-width: 564px) 100vw, 564px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><em><strong>\u00a1Oh, terrible influencia de esta raza que no sirve ni a Dios ni al rey, entregada a las ciencias mundanas, a las viles profesiones mec\u00e1nicas! \u00a1Perniciosa ralea! Qu\u00e9 no har\u00eda si se lo permitieran, abandonada sin freno a ese fatal esp\u00edritu de conocer, de inventar y de perfeccionar.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>PAUL-LOUIS COURIER<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Paris-siglo-XX.png\" rel=\"lightbox[2232635]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6477\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Paris-siglo-XX.png\" alt=\"\" width=\"568\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Paris-siglo-XX.png 568w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/Paris-siglo-XX-189x300.png 189w\" sizes=\"auto, (max-width: 568px) 100vw, 568px\" \/><\/a><\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 36pt;\"><strong><em>CAP\u00cdTULO I<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\" title=\"I. La Sociedad General de Cr\u00e9dito Instruccional\">La Sociedad General de Cr\u00e9dito Instruccional<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El 13 de agosto de 1960, una parte de la poblaci\u00f3n parisina se dirig\u00eda a las numerosas estaciones del ferrocarril metropolitano y se encaminaba por los empalmes hacia el antiguo emplazamiento del Campo de Marte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Era el d\u00eda de la distribuci\u00f3n de premios en la Sociedad General de Cr\u00e9dito Instruccional, vasto establecimiento de educaci\u00f3n p\u00fablica. Su excelencia el ministro para el Embellecimiento de Par\u00eds deb\u00eda presidir aquel acto solemne.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Sociedad General de Cr\u00e9dito Instruccional respond\u00eda perfectamente a las tendencias industriales del siglo: lo que hace cien a\u00f1os se denominaba el Progreso hab\u00eda adquirido un desarrollo inmenso. El monopolio, ese <em>nec plus ultra<\/em> de la perfecci\u00f3n, ten\u00eda en sus garras a todo el pa\u00eds. Se multiplicaban, fundaban y organizaban sociedades cuyos resultados imprevistos habr\u00edan dejado at\u00f3nitos a nuestros padres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El dinero no faltaba, pero hubo un instante en que casi qued\u00f3 inmovilizado, cuando los ferrocarriles pasaron de las manos de los particulares a las del Estado. As\u00ed pues, abundaba el capital, y sobre todo abundaban los capitalistas en busca de operaciones financieras o de negocios industriales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En consecuencia, no ha de sorprendernos lo que hubiera asombrado a un parisino del siglo\u00a0XIX, entre otras maravillas, la creaci\u00f3n del Cr\u00e9dito Instruccional. Esta sociedad funcionaba con \u00e9xito desde hac\u00eda unos treinta a\u00f1os, bajo la direcci\u00f3n financiera del bar\u00f3n de Vercampin.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A fuerza de multiplicar sucursales de la universidad, institutos, colegios, escuelas primarias, cursos preparatorios, seminarios, conferencias, asilos, orfanatos\u2026, la instrucci\u00f3n, bajo cualquiera de sus formas, se hab\u00eda filtrado hasta las capas m\u00e1s bajas del orden social. Aunque ya nadie le\u00eda, al menos todo el mundo sab\u00eda leer, incluso escribir; no hab\u00eda hijo de artesano ambicioso, de campesino desplazado, que no pretendiera un puesto en la Administraci\u00f3n. El funcionarismo se desarrollaba bajo todas las formas posibles. M\u00e1s adelante veremos la legi\u00f3n de empleados que el gobierno gestionaba f\u00e9rrea y militarmente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora s\u00f3lo se trata de explicar de qu\u00e9 manera los medios de instrucci\u00f3n tuvieron que incrementarse a la par que las personas por instruir. \u00bfNo ocurri\u00f3 lo mismo cuando en el siglo\u00a0XIX se quiso rehacer una nueva Francia y un nuevo Par\u00eds y se inventaron las sociedades inmobiliarias, los despachos de contratistas y el cr\u00e9dito inmobiliario?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y construir o instruir es una misma cosa para los hombres de negocios, pues la instrucci\u00f3n no es, en realidad, m\u00e1s que un tipo de construcci\u00f3n algo menos s\u00f3lida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto es lo que pens\u00f3 en 1937 el bar\u00f3n de Vercampin, muy conocido por sus vastas empresas financieras; tuvo la idea de fundar un inmenso colegio donde pudieran crecer todas las ramas del \u00e1rbol de la ense\u00f1anza dejando al Estado el cuidado de talarlas, podarlas y descocarlas a su antojo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El bar\u00f3n fusion\u00f3 en un solo establecimiento los institutos de ense\u00f1anza media de Par\u00eds y de provincias, Sainte-Barge y Rollin, y las diferentes instituciones particulares; centraliz\u00f3 en \u00e9l la educaci\u00f3n de toda Francia; el capital respondi\u00f3 a su convocatoria, pues present\u00f3 el asunto bajo la forma de una operaci\u00f3n industrial. La habilidad del bar\u00f3n era una garant\u00eda en materia de finanzas. El dinero afluy\u00f3. La sociedad qued\u00f3 fundada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fue en 1937, bajo el reinado de Napole\u00f3n V, cuando lanz\u00f3 el negocio. La tirada de su prospecto fue de cuarenta millones de ejemplares. El encabezamiento era el siguiente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">SOCIEDAD GENERAL<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">DE CR\u00c9DITO INSTRUCCIONAL<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sociedad an\u00f3nima constituida por acto celebrado ante el se\u00f1or Mocquart y su colega, notarios de Par\u00eds, el 6 de abril de 1937, y aprobado por decreto imperial de 19 de mayo de 1937.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Capital social: cien millones de francos, dividido en 100.000 acciones de 1000 francos cada una.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">CONSEJO DE ADMINISTRACI\u00d3N:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bar\u00f3n de Vercampin, C., presidente, De Montaut, O., director de los Ferrocarriles de Orleans.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">VICEPRESIDENTES:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Garassu, banquero, el marqu\u00e9s de Amphisbon, G.\u00a0O., senador, Roquamon, coronel de gendarmer\u00eda, G.\u00a0C. Dermangent, diputado, Frappeloup, director general del Cr\u00e9dito Instruccional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Segu\u00edan los estatutos de la sociedad cuidadosamente redactados en lenguaje financiero. Podemos ver que no hay un solo nombre de erudito ni de profesor en el consejo de administraci\u00f3n. Era m\u00e1s seguro para la empresa comercial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un inspector del gobierno vigilaba las operaciones de la compa\u00f1\u00eda e informaba al ministro para el Embellecimiento de Par\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La idea del bar\u00f3n era buena y singularmente pr\u00e1ctica; por ello triunf\u00f3 por encima de toda esperanza. En 1960 el Cr\u00e9dito<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Instruccional contaba con algo m\u00e1s de 157.342 alumnos, a quienes se infund\u00eda la ciencia por procedimientos mec\u00e1nicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Confesaremos que el estudio de las bellas letras, de las lenguas antiguas (incluido el franc\u00e9s) se sacrific\u00f3 casi por completo. El lat\u00edn y el griego no s\u00f3lo eran lenguas muertas, sino enterradas; todav\u00eda exist\u00edan, para guardar las apariencias, algunas clases de letras, mal seguidas, poco considerables, y a\u00fan menos consideradas. Los diccionarios, los <em>gradus<\/em><a id=\"ref8a\"><\/a>[8], las gram\u00e1ticas, las antolog\u00edas de temas y de versiones, los autores cl\u00e1sicos, toda la profusi\u00f3n de libros como los <em>De Viris<\/em>, los Quinto Curcios, los Salustios, los Tito Livios se pudr\u00edan tranquilamente en los estantes de la antigua casa editorial Hachette; sin embargo, los compendios de matem\u00e1ticas, tratados de descriptiva, de mec\u00e1nica, de f\u00edsica, de qu\u00edmica, de astronom\u00eda, los cursos de industria pr\u00e1ctica, de comercio, de finanzas, de artes industriales, todo lo que se relacionaba con las tendencias especulativas del d\u00eda, se adquir\u00edan por millares de ejemplares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para resumir, las acciones de la compa\u00f1\u00eda, centuplicadas en veintid\u00f3s a\u00f1os, val\u00edan ahora 10.000 francos cada una.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No insistiremos m\u00e1s en el estado floreciente del Cr\u00e9dito Instruccional; los n\u00fameros lo dicen todo, seg\u00fan un proverbio bancario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hacia fines del siglo pasado la Escuela Normal declinaba visiblemente. Se presentaban muy pocos j\u00f3venes con vocaci\u00f3n por las letras; se vio a muchos de ellos, y de los mejores, colgar sus ropas de profesor para precipitarse en la masa de periodistas y autores; pero este lamentable espect\u00e1culo no volvi\u00f3 a repetirse porque desde hac\u00eda diez a\u00f1os s\u00f3lo los estudios cient\u00edficos consegu\u00edan hacinar candidatos a los ex\u00e1menes de la escuela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras los \u00faltimos profesores de griego y de lat\u00edn acababan de extinguirse en sus clases abandonadas, \u00a1qu\u00e9 posici\u00f3n, en cambio, la de los se\u00f1ores titulares de ciencias, y cu\u00e1n distinguidos eran sus emolumentos!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las ciencias se divid\u00edan en seis ramas: el jefe de la divisi\u00f3n de matem\u00e1ticas \u2014con sus subjefes de aritm\u00e9tica, de geometr\u00eda y de \u00e1lgebra\u2014, el jefe de la divisi\u00f3n de astronom\u00eda, el de mec\u00e1nica, el de qu\u00edmica y, por \u00faltimo, el m\u00e1s importante, el jefe de la divisi\u00f3n de las ciencias aplicadas, con sus subjefes de metalurgia, de construcci\u00f3n de f\u00e1brica, de mec\u00e1nica y de qu\u00edmica aplicada a las artes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las lenguas vivas, excepto el franc\u00e9s, estaban muy en boga. Se les conced\u00eda una consideraci\u00f3n especial; un fil\u00f3logo apasionado habr\u00eda podido aprender las dos mil lenguas y los cuatro mil idiomas hablados en el mundo entero. Desde la colonizaci\u00f3n de la Cochinchina, el subjefe de chino reun\u00eda gran n\u00famero de alumnos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Sociedad de Cr\u00e9dito Instruccional pose\u00eda inmensos edificios, que se alzaban sobre el emplazamiento del antiguo Campo de Marte, ahora in\u00fatil desde que Marte no figuraba en el presupuesto. Era una ciudad completa, una verdadera urbe, con sus barrios, sus plazas, sus calles, sus palacios, sus iglesias, sus cuarteles, algo as\u00ed como Nantes o Burdeos, que pod\u00eda contener ciento ochenta mil almas, incluidas las de los maestros de estudios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un arco monumental daba acceso al vasto patio de honor, llamado Estaci\u00f3n de la Instrucci\u00f3n, rodeado de los muelles de la ciencia. Los refectorios, los dormitorios, la sala del Concurso General<a id=\"ref9a\"><\/a><a href=\"#ref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>, donde cab\u00edan c\u00f3modamente tres mil alumnos, merec\u00edan ser visitados, pero ya no asombraban a aquellas personas acostumbradas desde hac\u00eda cincuenta a\u00f1os a tantas maravillas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como dec\u00edamos, la multitud se precipitaba \u00e1vidamente hacia esa distribuci\u00f3n de premios, solemnidad siempre curiosa y que, entre parientes, amigos o aliados, concern\u00eda a unas quinientas mil personas. La gente del pueblo acud\u00eda por la estaci\u00f3n del ferrocarril de Grenelle, situada entonces en la extremidad de la calle de l\u2019Universit\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, a pesar de la afluencia de p\u00fablico, todo se desarrollaba con orden; los empleados del gobierno, menos aplicados y, por consiguiente, menos insoportables que los agentes de las antiguas compa\u00f1\u00edas, dejaban gustosamente las puertas abiertas de par en par; hab\u00edan tenido que transcurrir ciento cincuenta a\u00f1os para admitir esta verdad: que ante las grandes multitudes es mejor multiplicar los accesos que reducirlos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Estaci\u00f3n de la Instrucci\u00f3n estaba suntuosamente dispuesta para la ceremonia; pero no hay plaza tan grande que no se pueda llenar, y el patio de honor no tard\u00f3 en estarlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A las tres, el ministro para el Embellecimiento de Par\u00eds hizo su entrada solemne, acompa\u00f1ado del bar\u00f3n de Vercampin y de los miembros del consejo de administraci\u00f3n. El bar\u00f3n estaba a la derecha de su excelencia; a la izquierda, campaba el se\u00f1or Frappeloup. Desde lo alto del estrado la mirada se perd\u00eda en un oc\u00e9ano de cabezas. Entonces, las diferentes m\u00fasicas del establecimiento estallaron con estruendo en los tonos y ritmos m\u00e1s irreconciliables. Esta cacofon\u00eda reglamentaria no pareci\u00f3 sorprender en absoluto a los doscientos cincuenta mil pares de orejas en los que ca\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ceremonia empez\u00f3. Se hizo un silencioso rumor. Hab\u00eda llegado el momento de los discursos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante el siglo pasado cierto humorista llamado Karr trat\u00f3 como se merec\u00edan los discursos m\u00e1s oficiales que los latines proferidos durante las entregas de premios; en la \u00e9poca en que vivimos no habr\u00eda tenido ocasi\u00f3n de aplicar esta broma, pues la elocuencia latina hab\u00eda ca\u00eddo en desuso. \u00bfQui\u00e9n la hubiera comprendido? \u00a1Ni siquiera el subjefe de ret\u00f3rica!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un discurso en chino sustitu\u00eda provechosamente al lat\u00edn. Varios pasajes levantaron murmullos de admiraci\u00f3n; una pesada disertaci\u00f3n sobre las civilizaciones comparadas de las islas de la Sonda recibi\u00f3 incluso los honores del bis. Todav\u00eda comprend\u00edan esta \u00faltima palabra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, el director de ciencias aplicadas se levant\u00f3. Momento solemne. Era el n\u00famero fuerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este furibundo discurso se parec\u00eda de forma sorprendente a los silbidos, los rozamientos, los gemidos, los mil y un ruidos desagradables que se escapan de una m\u00e1quina de vapor en acci\u00f3n. El atropellado caudal del orador recordaba a un volante lanzado a toda velocidad; habr\u00eda sido imposible frenar esa elocuencia a alta presi\u00f3n, y las frases chirriantes se engranaban como ruedas dentadas, las unas en las otras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para completar la ilusi\u00f3n, el director sudaba a chorros y una nube de vapor le envolv\u00eda de la cabeza a los pies.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014\u00a1Diantre! \u2014dijo riendo a su vecino un viejo cuya fina estampa expresaba el m\u00e1ximo desprecio hacia esas tonter\u00edas oratorias\u2014. \u00bfQu\u00e9 le parece a usted, Richelot?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El se\u00f1or Richelot, por toda respuesta, se limit\u00f3 a alzar los hombros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Se calienta demasiado \u2014continu\u00f3 el viejo prosiguiendo su met\u00e1fora\u2014; me dir\u00e1 usted que tiene v\u00e1lvulas de seguridad, pero si un director de ciencias aplicadas estallara ser\u00eda un penoso precedente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Muy bien dicho, Huguenin \u2014respondi\u00f3 el se\u00f1or Richelot.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Unos vigorosos chistidos interrumpieron a los dos conversadores, que se miraron sonriendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo el orador prosegu\u00eda con m\u00e1s ardor. Se lanz\u00f3 a la desesperada en el elogio del presente en detrimento del pasado; enton\u00f3 la letan\u00eda de los descubrimientos modernos; incluso dio a entender que, en este sentido, el porvenir tendr\u00eda muy poco que hacer; habl\u00f3 con un desprecio benevolente del peque\u00f1o Par\u00eds de 1860 y de la peque\u00f1a Francia del siglo\u00a0XIX; enumer\u00f3 con profusi\u00f3n de ep\u00edtetos los beneficios de su tiempo, las comunicaciones r\u00e1pidas entre los diferentes puntos de la capital, las locomotoras atravesando el alquitr\u00e1n de los bulevares, la fuerza motriz enviada a domicilio, el \u00e1cido carb\u00f3nico destronando al vapor de agua y, por \u00faltimo, el oc\u00e9ano, el propio oc\u00e9ano ba\u00f1ando con sus olas las orillas de Grenelle; estuvo sublime, l\u00edrico, ditir\u00e1mbico, en suma, perfectamente insoportable e injusto, olvidando que las maravillas del siglo\u00a0XX ya estaban en germen en los proyectos del siglo\u00a0XIX.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una salva de fren\u00e9ticos aplausos estall\u00f3 en la misma plaza donde, ciento setenta a\u00f1os antes, los bravos acog\u00edan la fiesta de la federaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, como todo tiene que tener un fin aqu\u00ed en la tierra, incluso los discursos, la m\u00e1quina se detuvo. Los ejercicios oratorios hab\u00edan concluido sin accidente, y se procedi\u00f3 a la distribuci\u00f3n de premios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La cuesti\u00f3n de altas matem\u00e1ticas planteada en el gran concurso era la siguiente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abTenemos dos circunferencias OO\u2019: desde un punto A tomado en O, se llevan unas tangentes a O\u2019; se unen los puntos de contacto de dichas tangentes: se lleva la tangente en A hasta la circunferencia O. \u00bfCu\u00e1l es el lugar del punto de intersecci\u00f3n de dicha tangente con la cuerda de los contactos en la circunferencia O\u2019?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos comprend\u00edan la importancia de tal teorema. Sab\u00edan que hab\u00eda sido resuelto seg\u00fan un m\u00e9todo nuevo por el alumno Gigoujeu (Fran\u00e7ois N\u00e9morin) de Brian\u00e7on (Altos Alpes). Los bravos redoblaron cuando se pronunci\u00f3 este nombre; fue pronunciado setenta y cuatro veces durante aquella memorable jornada: se romp\u00edan los asientos en honor del premiado, cosa que, incluso en 1960, segu\u00eda siendo una met\u00e1fora destinada a pintar la virulencia del entusiasmo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Gigoujeu (Fran\u00e7ois N\u00e9morin) gan\u00f3 en esta ocasi\u00f3n una biblioteca de tres mil vol\u00famenes. La Sociedad de Cr\u00e9dito Instruccional hac\u00eda muy bien las cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No podemos citar la infinita nomenclatura de las ciencias que se ense\u00f1aban en aquel cuartel de la instrucci\u00f3n: un palmar\u00e9s de la \u00e9poca hubiera sorprendido enormemente a los tatarabuelos de esos j\u00f3venes sabios. La distribuci\u00f3n segu\u00eda su ritmo, y las risas sarc\u00e1sticas estallaban cuando alg\u00fan pobre diablo de la divisi\u00f3n de letras, avergonzado al o\u00edr su nombre, recib\u00eda un premio de tema latino o un acc\u00e9sit de versi\u00f3n griega.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero hubo una ocasi\u00f3n en que las burlas subieron de tono, en que la iron\u00eda adopt\u00f3 las formas m\u00e1s desconcertantes. Fue cuando el se\u00f1or Frappeloup pronunci\u00f3 las palabras siguientes:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Primer premio de versos latinos: Dufr\u00e9noy (Michel J\u00e9r\u00f4me), de Vannes (Morbihan).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La hilaridad fue general, en medio de frases como \u00e9sta: \u00a1Premio de versos latinos! \u00a1Era el \u00fanico que los hac\u00eda! \u00a1Vaya con este numerario del Pindo! \u00a1Este contertulio del Helic\u00f3n! \u00a1Este pilar del Parnaso! \u00a1Ir\u00e1! \u00a1No ir\u00e1! Etc\u00e9tera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, Michel J\u00e9r\u00f4me Dufr\u00e9noy fue, incluso con aplomo, desafiando las risas; era un joven rubio de aspecto encantador, con una hermosa mirada, ni torpe, ni esquiva. Sus largos cabellos le daban una apariencia algo femenina. Su frente resplandec\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lleg\u00f3 junto al estrado y arranc\u00f3, m\u00e1s que recibi\u00f3, su premio de manos del director. Dicho premio consist\u00eda en un solo volumen: <em>El manual del perfecto fabricante<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Michel mir\u00f3 el libro con desprecio y, tir\u00e1ndolo al suelo, volvi\u00f3 tranquilamente a su sitio, con la corona en la frente, sin tan siquiera haber besado las oficiales mejillas de su excelencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Muy bien \u2014dijo el se\u00f1or Richelot.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Buen chico \u2014dijo el se\u00f1or Huguenin.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los murmullos se oyeron en todas partes. Michel los acogi\u00f3 con una sonrisa desde\u00f1osa y volvi\u00f3 a su sitio en medio de las burlas de sus condisc\u00edpulos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta gran ceremonia termin\u00f3 sin engorros hacia las siete de la tarde; fueron consumidos quince mil premios y veintisiete mil acc\u00e9sit.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los principales laureados de ciencias cenaron aquella misma noche en la mesa del bar\u00f3n de Vercampin, con los miembros del consejo de administraci\u00f3n y los grandes accionistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1La alegr\u00eda de estos \u00faltimos se explicar\u00e1 mediante n\u00fameros! El dividendo para el ejercicio de 1960 acababa de ser fijado en 1169 francos con 33 c\u00e9ntimos por acci\u00f3n. El inter\u00e9s actual superaba ya el precio de emisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_6468\" aria-describedby=\"caption-attachment-6468\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/debut-construction-tour-eiffel-15-avril-1888.jpg\" rel=\"lightbox[2232635]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6468 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/debut-construction-tour-eiffel-15-avril-1888.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/debut-construction-tour-eiffel-15-avril-1888.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/debut-construction-tour-eiffel-15-avril-1888-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6468\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #339966; font-size: 10pt;\"><strong>Construcci\u00f3n de la Torre Eiffel, 1888.<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong><em>\u2002CAP\u00cdTULO II<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\" title=\"II. Repaso general a las calles de Par\u00eds\">Repaso general a las calles de Par\u00eds<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Michel Dufr\u00e9noy sigui\u00f3 a la multitud, simple gota de agua de ese r\u00edo que la ruptura de sus diques cambiaba en torrente. Su animaci\u00f3n cedi\u00f3. El campe\u00f3n de la poes\u00eda latina se convert\u00eda en un joven t\u00edmido en medio de aquella alegre algazara; se sent\u00eda solo, extra\u00f1o, y como aislado en el vac\u00edo. Mientras sus condisc\u00edpulos avanzaban con paso r\u00e1pido, \u00e9l caminaba lentamente, vacilante, a\u00fan m\u00e1s hu\u00e9rfano en esta reuni\u00f3n de padres satisfechos; parec\u00eda echar de menos su trabajo, su colegio, su profesor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin padre ni madre, ten\u00eda que volver con una familia que no pod\u00eda comprenderlo, seguro de que iba a ser mal recibido con su premio de versos latinos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEn fin \u2014se dijo\u2014, \u00a1\u00e1nimo! \u00a1Soportar\u00e9 estoicamente su mal humor! Mi t\u00edo es un hombre positivo; mi t\u00eda, una mujer pr\u00e1ctica; mi primo, un muchacho especulativo; yo y mis ideas no estaremos bien vistos en casa; pero \u00bfqu\u00e9 le voy a hacer? \u00a1Adelante!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, no se apresuraba, pues Michel no era uno de esos colegiales que se precipitan a sus vacaciones como los pueblos a la libertad. Su t\u00edo y tutor ni tan siquiera hab\u00eda considerado correcto asistir a la distribuci\u00f3n de premios; sab\u00eda de lo que su sobrino era \u00abincapaz\u00bb, dec\u00eda, y se hubiera muerto de verg\u00fcenza al verlo coronado como criatura de las Musas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La multitud arrastraba al infeliz galardonado; Michel se sent\u00eda atrapado por la corriente como un hombre a punto de ahogarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLa comparaci\u00f3n es justa \u2014pens\u00f3\u2014; heme aqu\u00ed arrastrado a plena mar; donde se precisar\u00edan las aptitudes de un pez, yo aporto los instintos de un p\u00e1jaro; \u00a1me gusta vivir en el espacio, en las regiones ideales adonde ya no se va, al pa\u00eds de los sue\u00f1os, de donde nunca se vuelve!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras reflexionaba, empujado y baqueteado, Michel lleg\u00f3 a la estaci\u00f3n de Grenelle del ferrocarril metropolitano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta v\u00eda comunicaba la orilla izquierda del r\u00edo por el bulevar Saint-Germain, que se extend\u00eda desde la estaci\u00f3n de Orleans hasta los edificios del Cr\u00e9dito Instruccional; ah\u00ed, desvi\u00e1ndose hacia el Sena, lo cruzaba por el puente de I\u00e9na, recubierto con una plataforma superior para el servicio de la v\u00eda f\u00e9rrea, y se un\u00eda entonces a la v\u00eda de la orilla izquierda; esta v\u00eda, a trav\u00e9s del t\u00fanel del Trocadero, desembocaba en los Campos El\u00edseos, avanzaba por la l\u00ednea de los bulevares, sub\u00eda hasta la plaza de la Bastilla y enlazaba con la orilla izquierda por el puente de Austerlitz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este primer cintur\u00f3n de v\u00edas f\u00e9rreas un\u00eda poco m\u00e1s o menos el antiguo Par\u00eds de Luis\u00a0XV justo en el emplazamiento del muro en el que sobreviv\u00eda este verso euf\u00f3nico:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El muro que amuralla Par\u00eds hace a Par\u00eds murmurante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una segunda l\u00ednea enlazaba los antiguos arrabales de Par\u00eds, prolongando en treinta y dos kil\u00f3metros los barrios situados anta\u00f1o m\u00e1s all\u00e1 de los bulevares exteriores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Siguiendo la l\u00ednea de la antigua circunvalaci\u00f3n, una tercera v\u00eda se desplegaba a lo largo de cincuenta y seis kil\u00f3metros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, una cuarta red enlazaba la l\u00ednea de los fuertes y alcanzaba una extensi\u00f3n de m\u00e1s de cien kil\u00f3metros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como puede verse, Par\u00eds hab\u00eda roto su cerco de 1843 y se hab\u00eda abierto camino por el bosque de Boulogne, las llanuras de Issy, Vanves, Billancourt, Montrouge, Ivry, Saint-Mand\u00e9, Bagnolet, Pantin, Saint-Denis, Clichy y Saint-Ouen. Los altos de Meudon, S\u00e8vres, Saint-Cloud, hab\u00edan dejado de invadir el oeste. La delimitaci\u00f3n de la capital actual se encontraba marcada por los fuertes del Mont-Val\u00e9rien, Saint-Denis, Aubervilliers, Romainville, Vincennes, Charenton, Vitry, Bic\u00eatre, Montrouge, Vanves e Issy; una ciudad con una circunferencia de veintisiete leguas que hab\u00eda devorado todo el departamento del Sena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuatro c\u00edrculos conc\u00e9ntricos de v\u00edas f\u00e9rreas formaban la red metropolitana; se enlazaban entre s\u00ed mediante empalmes que, en la orilla derecha, segu\u00edan las prolongaciones de los bulevares de Magenta y Malesherbes y, en la orilla izquierda, las calles de Rennes y de los Foss\u00e9s-Saint-Victor. Se pod\u00eda circular de un extremo a otro de Par\u00eds con la mayor rapidez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos ferrocarriles exist\u00edan desde 1913; hab\u00edan sido construidos por cuenta del Estado, seg\u00fan un sistema ideado durante el siglo anterior por el ingeniero Joanne.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En aquella \u00e9poca se presentaron al gobierno numerosos proyectos. \u00c9ste los hizo examinar por un comit\u00e9 de ingenieros civiles, pues los ingenieros de puentes y caminos no exist\u00edan desde 1889, fecha de la supresi\u00f3n de la Escuela Polit\u00e9cnica; pero aquellos se\u00f1ores estuvieron durante mucho tiempo divididos; algunos quer\u00edan establecer una v\u00eda a nivel de las principales calles de Par\u00eds; otros preconizaban redes subterr\u00e1neas como en el ferrocarril de Londres; pero el primero de estos proyectos hubiera necesitado barreras cerradas al paso de los trenes; de ah\u00ed una aglomeraci\u00f3n de peatones, coches, carretas f\u00e1cilmente concebible; el segundo acarreaba enormes dificultades de ejecuci\u00f3n; adem\u00e1s, la perspectiva de meterse en un t\u00fanel interminable no habr\u00eda sido nada atractiva para los viajeros. Todas las v\u00edas establecidas con anterioridad en estas deplorables condiciones tuvieron que rehacerse, entre otras la v\u00eda del bosque de Boulogne, que tanto por sus puentes como por sus subterr\u00e1neos obligaba a los viajeros a interrumpir veintisiete veces la lectura del peri\u00f3dico en un trayecto de veintitr\u00e9s minutos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El sistema Joanne parec\u00eda reunir todas las cualidades de rapidez, facilidad y bienestar, y, en efecto, desde hac\u00eda cincuenta a\u00f1os los ferrocarriles metropolitanos funcionaban en medio de la satisfacci\u00f3n general.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dicho sistema consist\u00eda en dos v\u00edas separadas, una de ida y otra de vuelta; ello hac\u00eda imposible cualquier encuentro en sentido contrario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cada v\u00eda estaba establecida seg\u00fan el eje de los bulevares, a cinco metros de las casas, por encima del borde exterior de las aceras; elegantes columnas de bronce galvanizado las sujetaban y se un\u00edan entre s\u00ed por armaduras caladas; de tramo en tramo, estas columnas se apoyaban, sobre las casas colindantes mediante arcos transversales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El largo viaducto que sujetaba la v\u00eda f\u00e9rrea formaba as\u00ed una galer\u00eda cubierta, bajo la cual los paseantes encontraban abrigo contra la lluvia o el sol; la calzada alquitranada quedaba reservada a los coches; el viaducto pasaba por encima de las principales calles, que cortaban su ruta formando un elegante puente, y el ferrocarril, suspendido a la altura de los entresuelos, no obstaculizaba en modo alguno la circulaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunas casas colindantes, transformadas en salas de espera, formaban las estaciones; comunicaban con la v\u00eda mediante amplias pasarelas; por debajo se desplegaba la escalera de doble direcci\u00f3n que daba acceso a la sala de viajeros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las estaciones del ferrocarril de los bulevares estaban situadas en el Trocadero, en la Madeleine, en el bazar Bonne Nouvelle, en la rue du Temple y en la plaza de la Bastilla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este viaducto, apoyado en simples columnas, no hubiera podido resistir los antiguos m\u00e9todos de tracci\u00f3n que exig\u00edan locomotoras de mucho peso; pero, merced a la aplicaci\u00f3n de propulsores nuevos, los trenes eran muy ligeros; se suced\u00edan a intervalos de diez minutos y cada uno pod\u00eda transportar un millar de viajeros en sus coches r\u00e1pidos y confortablemente dispuestos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las casas colindantes no padec\u00edan los efectos del vapor ni del humo por la sencilla raz\u00f3n de que no hab\u00eda locomotora. Los trenes funcionaban por medio de aire comprimido, seg\u00fan el sistema William, preconizado por Jobard, c\u00e9lebre ingeniero belga de mediados del siglo\u00a0XIX.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un tubo vector de veinte cent\u00edmetros de di\u00e1metro y de dos mil\u00edmetros de espesor se extend\u00eda a lo largo de la v\u00eda entre los dos ra\u00edles; un disco de hierro forjado se deslizaba en su interior, accionado por el aire comprimido a varias atm\u00f3sferas que le suministraba la Sociedad de las Catacumbas de Par\u00eds. Ese disco, expelido a gran velocidad en el tubo, como el proyectil en la cerbatana, arrastraba consigo al primer coche del tren. \u00bfY c\u00f3mo se un\u00eda este coche al disco encerrado dentro del tubo si \u00e9ste no deb\u00eda tener ninguna comunicaci\u00f3n con el exterior? Mediante la fuerza electromagn\u00e9tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, el primer coche llevaba entre sus ruedas unos imanes distribuidos a derecha e izquierda del tubo, lo m\u00e1s cerca posible, aunque sin tocarlo. Los imanes operaban a trav\u00e9s de las paredes del tubo sobre el disco de hierro forjado<a id=\"ref10a\"><\/a>[10]. Este \u00faltimo, al deslizarse, arrastraba el tren detr\u00e1s de \u00e9l, sin que el aire comprimido pudiera escapar por ning\u00fan sitio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando un tren deb\u00eda detenerse, un empleado de la estaci\u00f3n manipulaba un grifo; se escapaba el aire y el disco permanec\u00eda inm\u00f3vil. Una vez cerrado el grifo, el aire presionaba y el tren recuperaba inmediatamente la marcha.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, con ese sistema tan simple, de mantenimiento tan f\u00e1cil, no hab\u00eda humo, ni vapor, ni choques, se pod\u00edan subir todas las pendientes, y parec\u00eda que estas v\u00edas ten\u00edan que haber existido desde tiempo inmemorial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El joven Dufr\u00e9noy sac\u00f3 su billete en la estaci\u00f3n de Grenelle y diez minutos despu\u00e9s se deten\u00eda en la de la Madeleine; baj\u00f3 por el bulevar y se dirigi\u00f3 hacia la calle Imp\u00e9rtale, dise\u00f1ada siguiendo el eje de la \u00d3pera hasta el jard\u00edn de las Tuller\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La multitud se apretujaba en las calles; la noche empezaba a caer; las suntuosas tiendas proyectaban a lo lejos los reflejos de la luz el\u00e9ctrica; los candelabros, establecidos seg\u00fan el sistema Way mediante la electrificaci\u00f3n de un hilo de mercurio, resplandec\u00edan con una incomparable claridad; estaban unidos a trav\u00e9s de hilos subterr\u00e1neos; de pronto, las cien mil farolas de Par\u00eds se encend\u00edan a la vez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No obstante, algunas tiendas anticuadas permanec\u00edan f\u00edeles al viejo gas hidrocarburado; la explotaci\u00f3n de las nuevas minas de hulla permit\u00eda su entrega, es verdad, a diez c\u00e9ntimos el metro c\u00fabico; pero la compa\u00f1\u00eda consegu\u00eda unas ganancias considerables, sobre todo al propagarlo como agente mec\u00e1nico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La mayor parte de los innumerables coches que surcaban la calzada de los bulevares lo hac\u00edan sin caballos; se mov\u00edan por una fuerza invisible, mediante un motor de aire dilatado por la combusti\u00f3n del gas. Era la m\u00e1quina Lenoir aplicada a la locomoci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La principal ventaja de esta m\u00e1quina, inventada en 1859, consist\u00eda en la supresi\u00f3n de la caldera, el fog\u00f3n y el combustible; un poco de gas de alumbrado, mezclado con el aire introducido bajo el pist\u00f3n y encendido por la chispa el\u00e9ctrica, produc\u00eda el movimiento; unas arquetas para gas, instaladas en las diferentes estaciones de coches, proporcionaban el hidr\u00f3geno necesario; una serie de nuevos perfeccionamientos hab\u00eda permitido suprimir el agua destinada en otra \u00e9poca a enfriar el cilindro de la m\u00e1quina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta \u00faltima era f\u00e1cil, simple y manejable; el mec\u00e1nico, sentado en su asiento, guiaba una rueda rectora; un pedal situado bajo su pie le permit\u00eda modificar instant\u00e1neamente la marcha del veh\u00edculo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los coches, cuya fuerza era la de un caballo-vapor, no costaban al d\u00eda ni la octava parte que un caballo; el gasto del gas, controlado de una manera precisa, permit\u00eda calcular el trabajo \u00fatil de cada coche y la compa\u00f1\u00eda no pod\u00eda ser enga\u00f1ada por sus cocheros como anta\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos gaseom\u00f3viles consum\u00edan much\u00edsimo hidr\u00f3geno, para no hablar de los enormes carromatos, cargados de piedras y de materiales, que desplegaban fuerzas de veinte a treinta caballos. El sistema Lenoir tambi\u00e9n ten\u00eda la ventaja de que no costaba nada durante las horas de descanso, ahorro imposible en el caso de las m\u00e1quinas de vapor, que devoran el combustible incluso paradas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los medios de transporte eran, por tanto, r\u00e1pidos en unas calles menos atestadas que en otros tiempos, porque una disposici\u00f3n del Ministerio de la Polic\u00eda prohib\u00eda que los carros, carretas y camiones circularan despu\u00e9s de las diez de la ma\u00f1ana excepto por determinadas v\u00edas reservadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas diferentes mejoras eran muy adecuadas para aquel siglo febril, donde la multiplicidad de asuntos no dejaba reposo alguno y no permit\u00eda ning\u00fan retraso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 dir\u00edan nuestros antepasados si pudieran ver esos bulevares iluminados con un resplandor comparable al del sol, esos miles de coches circulando sin ruido sobre el sordo alquitr\u00e1n de las calles, esas tiendas ricas como palacios donde la luz se expand\u00eda en blancas irradiaciones, esas v\u00edas de comunicaci\u00f3n amplias como plazas, esas plazas vastas como llanuras, esos hoteles inmensos donde se alojaban suntuosamente veinte mil viajeros, esos viaductos tan livianos; esas largas y elegantes galer\u00edas, esos puentes lanzados de una calle a otra y, por \u00faltimo, esos trenes resplandecientes que parec\u00edan surcar los aires con una fant\u00e1stica rapidez?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Habr\u00edan quedado muy sorprendidos, sin duda; pero los hombres de 1960 ya no se admiraban de tales maravillas; las aprovechaban tranquilamente, sin ser m\u00e1s felices, porque, en su caminar apresurado, en su paso acelerado, en su fogosidad americana, se ve\u00eda que el demonio de la fortuna los empujaba hacia adelante sin piedad ni descanso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_6469\" aria-describedby=\"caption-attachment-6469\" style=\"width: 524px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/campos-eliseos.jpg\" rel=\"lightbox[2232635]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6469 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/campos-eliseos.jpg\" alt=\"\" width=\"524\" height=\"341\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/campos-eliseos.jpg 524w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/campos-eliseos-300x195.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 524px) 100vw, 524px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6469\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #339966;\"><strong>Campos El\u00edseos, Par\u00eds.<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong><em>CAP\u00cdTULO III<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\" title=\"III. Una familia eminentemente pr\u00e1ctica\">Una familia eminentemente pr\u00e1ctica<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Finalmente el joven lleg\u00f3 a casa de su t\u00edo, el se\u00f1or Stanislas Boutardin, banquero y director de la Sociedad de las Catacumbas de Par\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este importante personaje resid\u00eda en un magn\u00edfico hotel de la calle Imperial, enorme construcci\u00f3n de un mal gusto maravilloso, perforada por multitud de ventanas, un verdadero cuartel transformado en vivienda particular, no imponente, pero maciza. Las oficinas ocupaban los bajos y los anejos del hotel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab\u00a1Aqu\u00ed es donde va a transcurrir mi vida! \u2014pens\u00f3 Michel mientras entraba\u2014. \u00bfTendr\u00e9 que abandonar toda esperanza en la puerta?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces se apoder\u00f3 de \u00e9l un invencible deseo de huir lejos; pero se contuvo y apret\u00f3 el timbre el\u00e9ctrico del portal\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9ste se abri\u00f3 sin ruido, movido por un resorte oculto, y se volvi\u00f3 a cerrar por s\u00ed solo tras haber franqueado el paso al visitante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un amplio patio daba acceso a las oficinas dispuestas circularmente bajo un techado de cristal esmerilado; al fondo se abr\u00eda un amplio cobertizo bajo el cual varios gaseom\u00f3viles esperaban las \u00f3rdenes del amo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Michel se dirigi\u00f3 al ascensorio, especie de c\u00e1mara rodeada por un div\u00e1n acolchado; un criado de librea de color de naranja estaba ah\u00ed permanentemente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014El se\u00f1or Boutardin \u2014pregunt\u00f3 Michel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014El se\u00f1or Boutardin acaba de sentarse a la mesa \u2014respondi\u00f3 el lacayo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Haga el favor de anunciar a su sobrino, el se\u00f1or Dufr\u00e9noy.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El criado accion\u00f3 un conmutador de metal situado en el panel de madera y el ascensorio se elev\u00f3 con un movimiento insensible hasta la altura del primer piso, donde se encontraba el comedor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El criado anunci\u00f3 a Michel Dufr\u00e9noy.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El se\u00f1or Boutardin, la se\u00f1ora Boutardin y su hijo estaban sentados a la mesa; al entrar el joven se hizo un profundo silencio; su cubierto le estaba esperando; la cena acababa de empezar; a una se\u00f1al de su t\u00edo, Michel se incorpor\u00f3 al fest\u00edn. No le dirigieron la palabra. Era evidente que conoc\u00edan su desastre. Michel no pudo comer nada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La cena ten\u00eda un aire f\u00fanebre; los criados, serv\u00edan sin ruido los platos que sub\u00edan en silencio por los pozos practicados en las gruesas paredes; eran unos manjares opulentos, pero con cierto aspecto de avaricia y que parec\u00edan alimentar a los comensales a disgusto. En aquella triste sala, rid\u00edculamente dorada, se com\u00eda deprisa y sin convicci\u00f3n. Lo importante, en efecto, no era alimentarse, sino ganar con qu\u00e9 alimentarse. Michel sent\u00eda este matiz; estaba asfixi\u00e1ndose.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A los postres, su t\u00edo tom\u00f3 la palabra por primera vez y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Se\u00f1or, ma\u00f1ana a primera hora tenemos que hablar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Michel se inclin\u00f3 sin contestar; un criado vestido de color naranja le condujo a su habitaci\u00f3n; el joven se acost\u00f3; el techo hexagonal tra\u00eda a su mente una multitud de teoremas geom\u00e9tricos ; Michel, a pesar suyo, so\u00f1\u00f3 con tri\u00e1ngulos y rectas inclinadas desde el v\u00e9rtice sobre uno de sus lados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab\u00a1Qu\u00e9 familia!\u00bb, pens\u00f3 en medio de su agitado sue\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El se\u00f1or Stanislas Boutardin era el producto natural de este siglo industrial. Hab\u00eda crecido en un invernadero y no en plena naturaleza; hombre pr\u00e1ctico ante todo, nada de lo que hac\u00eda era in\u00fatil, dirig\u00eda todas sus ideas hacia lo pr\u00e1ctico, con un deseo inmoderado de ser \u00fatil que derivaba en un ego\u00edsmo verdaderamente ideal; uniendo lo \u00fatil a lo desagradable, como hubiera dicho Horacio; su vanidad se trasluc\u00eda en sus palabras a\u00fan m\u00e1s que en sus gestos, y no habr\u00eda permitido a su sombra que le precediera; se expresaba en gramos y en cent\u00edmetros y siempre llevaba encima una cinta m\u00e9trica, lo que le daba un gran conocimiento de las cosas de este mundo; despreciaba soberanamente las artes y en particular a los artistas, para hacer creer que los conoc\u00eda; para \u00e9l, la pintura se deten\u00eda en la aguada, el dibujo en el dise\u00f1o, la escultura en el molde, la m\u00fasica en el silbido de las locomotoras, la literatura en los boletines de la Bolsa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este hombre, educado en la mec\u00e1nica, explicaba la vida por los engranajes o las transmisiones; se mov\u00eda regularmente con la menor fricci\u00f3n posible, como un pist\u00f3n en un cilindro perfectamente calibrado; transmit\u00eda su movimiento uniforme a su mujer, a su hijo, a sus empleados, a sus criados, verdaderas m\u00e1quinas-instrumentos, de las que \u00e9l, el gran motor, sacaba el mejor provecho del mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fea naturaleza, en suma, incapaz de un movimiento bueno, pero tampoco malo; no era ni bueno ni malo, sino insignificante, mal engrasado, chill\u00f3n, horriblemente com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda hecho una enorme fortuna, si es que se puede llamar a eso hacer; el impulso industrial del siglo le arrastr\u00f3; y se mostr\u00f3 agradecido hacia la industria, a la que adoraba como a una diosa; fue el primero que adopt\u00f3, tanto en su hogar como para su uso personal, la tela de hilo de hierro que apareci\u00f3 en 1934. Este tipo de ropa era suave al tacto como la cachemira, poco c\u00e1lida, es cierto; pero en invierno, con un buen forro, pod\u00eda pasar. Cuando estas ropas inutilizables se oxidaban, las retocaban con la lima y las volv\u00edan a pintar con los colores de moda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La posici\u00f3n social del banquero era la siguiente: director de la Sociedad de las Catacumbas de Par\u00eds y de la fuerza motriz a domicilio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los trabajos de esta sociedad consist\u00edan en almacenar el aire en aquellos inmensos subterr\u00e1neos durante tanto tiempo inutilizados; era introducido a una presi\u00f3n de cuarenta y cincuenta atm\u00f3sferas, fuerza constante transportada por unas tuber\u00edas a los talleres, f\u00e1bricas, factor\u00edas, hilaturas, almacenes de harina, ah\u00ed donde fuera necesaria alguna acci\u00f3n mec\u00e1nica. Este aire serv\u00eda, como se ha visto, para mover los trenes sobre los carriles de los bulevares. Mil ochocientos cincuenta y tres molinos de viento, instalados en la llanura de Montrouge, lo comprim\u00edan en aquellas vastas reservas mediante bombas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta idea, muy pr\u00e1ctica sin duda alguna y que era un retorno al empleo de las fuerzas naturales, fue vivamente preconizada por el banquero Boutardin, quien se convirti\u00f3 en el director de esta importante compa\u00f1\u00eda, sin dejar de ser miembro de quince o veinte consejos de vigilancia, vicepresidente de la Sociedad de las Locomotoras Remolcadoras, administrador de la Subsecretar\u00eda de Alquitranes Fusionados, etc., etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se hab\u00eda casado, cuarenta a\u00f1os antes, con la se\u00f1orita Athenais Dufr\u00e9noy, t\u00eda de Michel; era la digna y rancia compa\u00f1era de un banquero, fea, pesada, con todo el aspecto de la tenedora de libros y de la cajera y nada de la mujer; entend\u00eda de contabilidad, era una maestra de la partida doble y habr\u00eda inventado la partida triple si hubiera hecho falta; una verdadera administradora, la hembra de un administrador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfAm\u00f3 al se\u00f1or Boutardin y fue amada por \u00e9l? S\u00ed, tanto como pueden amarse esos corazones industriales; una comparaci\u00f3n acabar\u00e1 de pintarlos a ambos. Ella era la locomotora y \u00e9l el fogonero-maquinista; \u00e9l la manten\u00eda en buen estado, la frotaba, la engrasaba, y ella llevaba funcionando as\u00ed desde hac\u00eda medio siglo, con tanta imaginaci\u00f3n como una Crampton.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es in\u00fatil a\u00f1adir que no descarril\u00f3 jam\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto al hijo, multipl\u00edquese a la madre por el padre y se obtendr\u00e1 el coeficiente Athanase Boutardin, socio principal de la banca Casmodage y C\u00eda.; un gallardo mozo que se parec\u00eda a su padre en lo alegre y a su madre en lo elegante. No hab\u00eda que decir ninguna frase ingeniosa en su presencia; parec\u00eda que se le faltaba al respeto y frunc\u00eda las cejas sobre sus ojos alelados. En el gran concurso hab\u00eda ganado el primer premio de banca. Se puede decir que no s\u00f3lo hac\u00eda trabajar el dinero: lo agotaba; ol\u00eda a usurero; pretend\u00eda casarse con alguna horrible muchacha cuya dote compensara sobradamente su fealdad. A los veinte a\u00f1os ya llevaba gafas de aluminio. Su inteligencia estrecha y rutinaria le llevaba a marear a sus empleados con pejigueras de chinche. Una de sus man\u00edas consist\u00eda en creer que su caja estaba desguarnecida, cuando en realidad rebosaba de oro y de billetes. Era un mal hombre, sin juventud, sin coraz\u00f3n, sin amigos. Su padre le admiraba mucho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9sta era la familia, la trinidad dom\u00e9stica a la que el joven Dufr\u00e9noy iba a pedir ayuda y protecci\u00f3n. El se\u00f1or Dufr\u00e9noy, hermano de la se\u00f1ora Boutardin, pose\u00eda toda la dulzura de sentimientos y la delicadeza exquisita que en su hermana se hab\u00edan traducido en asperezas. Aquel pobre artista, m\u00fasico de gran talento, nacido para un siglo mejor, sucumbi\u00f3 joven a las contrariedades y no leg\u00f3 a su hijo m\u00e1s que sus tendencias de poeta, sus aptitudes y sus aspiraciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Michel ten\u00eda por alguna parte un t\u00edo, un tal Huguenin del que nunca se hablaba, uno de esos hombres cultos, modestos, pobres, resignados, de quienes se averg\u00fcenzan las familias opulentas. Pero Michel ten\u00eda prohibido visitarle, y ni siquiera le conoc\u00eda; as\u00ed pues, no ten\u00eda ni que pensar en \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La situaci\u00f3n del hu\u00e9rfano en el mundo estaba bien establecida: por una parte, un t\u00edo incapaz de ayudarle, por otra, una familia rica en esas cualidades que se acu\u00f1an con moneda, con el coraz\u00f3n estrictamente necesario para bombear la sangre a las arterias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hab\u00eda nada que agradecer a la providencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al d\u00eda siguiente Michel baj\u00f3 al despacho de su t\u00edo, un despacho severo si los hay, y forrado con una tela severa: ah\u00ed estaban el banquero, su mujer y su hijo. Aquello amenazaba con ser solemne.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El se\u00f1or Boutardin, de pie junto a la chimenea, con la mano en el bolsillo del chaleco y sacando pecho, se expres\u00f3 en estos t\u00e9rminos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Se\u00f1or, va usted a escuchar unas palabras que le pido que grabe en su memoria. Su padre era un artista. Esto lo dice todo. Me gusta pensar que usted no ha heredado sus malhadados instintos. No obstante, he descubierto en usted g\u00e9rmenes que es importante destruir. Bucea usted gustosamente en las arenas de lo ideal, y hasta aqu\u00ed el resultado m\u00e1s claro de sus esfuerzos ha sido ese premio de versos latinos que le han concedido vergonzosamente. Calibremos la situaci\u00f3n. Carece usted de fortuna, lo cual es una torpeza; un poco m\u00e1s, y no tendr\u00eda parientes. Ahora bien, no quiero poetas en mi familia, \u00bfme entiende? No quiero a ese tipo de individuos que escupen rimas a la cara de la gente; su familia es rica, no la comprometa. Porque el artista no est\u00e1 lejos del adulador a quien lanzo cien soles de mi talego para que distraiga mis digestiones. \u00bfMe entiende usted? No quiero talento, quiero capacidades. Como no he observado en usted ninguna aptitud especial, he decidido que entre a trabajar en la banca Casmodage y C\u00eda., bajo la alta direcci\u00f3n de su primo; t\u00f3melo como ejemplo; \u00a1trabaje para convertirse en un hombre pr\u00e1ctico! Recuerde que parte de la sangre de los Boutardin corre por sus venas, y para recordar mejor mis palabras, cuide usted de no olvidarlas jam\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como puede verse, en 1960 la raza de los Prud\u2019homme a\u00fan no hab\u00eda desaparecido; hab\u00edan conservado las buenas tradiciones. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda responder Michel ante semejante discurso? Nada; por eso call\u00f3, mientras que su t\u00eda y su primo aprobaban con la cabeza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014Sus vacaciones \u2014prosigui\u00f3 el banquero\u2014 han empezado esta ma\u00f1ana y terminar\u00e1n esta noche. Ma\u00f1ana se presentar\u00e1 ante el jefe de la firma Casmodage y C\u00eda. V\u00e1yase.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El joven sali\u00f3 del despacho de su t\u00edo; las l\u00e1grimas inundaban sus ojos, pero resisti\u00f3 a la desesperaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abS\u00f3lo tengo un d\u00eda de libertad \u2014pens\u00f3\u2014; al menos lo emplear\u00e9 a mi gusto; tengo algunos soles; empezar\u00e9 por fundar mi biblioteca con los grandes poetas y los autores ilustres del siglo pasado. Por la noche me consolar\u00e1n de las sevicias del d\u00eda\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref1a\">[1]<\/a> Publicado en 1989 en Par\u00eds por Le Cherche-midi \u00c9diteur, con el t\u00edtulo: <em>Voyage \u00e0 reculons en Angleterre et en \u00c9cosse<\/em>. [<em>Viaje maldito por Inglaterra y Escocia<\/em>, traducci\u00f3n de Mar\u00eda Jos\u00e9 Garc\u00eda Ripoll, Debate, Madrid, 1989. <em>(N. de la T.)<\/em>]\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref2a\">[2]<\/a> Charles Lemire, <em>Jules Verne. 1828-1905. L\u2019Homme. L\u2019\u00c9crivain. Le Voyageur. Le Citoyen. Son Oeuvre. Sa M\u00e9moire. Ses monuments<\/em>, Par\u00eds, Berger-Levrault &amp; Cie, 1908.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref3a\">[3]<\/a> Col. Gondolo della Riva, Tur\u00edn. Carta publicada en <em>Un \u00e9diteur et son si\u00e8cle. Pierre-Jules Hetzel (1814-1886),<\/em> obra colectiva, Saint-S\u00e9bastien, ACL \u00c9dition, 1988, pp. 118-119<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref4a\">[4]<\/a><em>Cf.<\/em> a este respecto la carta de Julio Verne a Hetzel fechada \u00abS\u00e1bado noche\u00bb (principios de 1864): \u00ab\u00a1Caramba, querido maestro, necesitaba su carta para fustigarme! [\u2026] Admitido que soy una bestia que me <em>(sic)<\/em> tiro elogios a m\u00ed mismo <em>(sic)<\/em> por boca de mis <em>(sic)<\/em> personajes. Ahora mismo voy a callarlos de la mejor manera\u00bb (Biblioth\u00e8que Nationale, Correspondance Verne-Hetzel, tomo\u00a0I, ff. 7-8).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref5a\">[5]<\/a> Se trata de un discurso pronunciado por Julio Verne en la Academia de Amiens el 12 de diciembre de 1875 y publicado en las <em>M\u00e9moires<\/em> de dicha Academia (segundo tomo del a\u00f1o 1875). Apareci\u00f3 como op\u00fasculo, en T. Jeunet, en Amiens, durante ese mismo a\u00f1o. Este texto suele citarse bajo el t\u00edtulo <em>Amiens en l\u2019an 2000<\/em>, t\u00edtulo que s\u00f3lo figura en una edici\u00f3n de 1973.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref6a\">[6]<\/a><em>Le mariage de M. Anselme des Tilleuls<\/em>, publicado en el volumen \u00abManuscrits Nantais\u00bb, tomo 3, Le Cherche-midi \u00c9diteur\/Biblioth\u00e8que Municipale de Nantes, 1991 (edici\u00f3n provisional). Vuelto a publicar, tambi\u00e9n en 1991, en Porrentruy, en las \u00c9ditions de l\u2019Olifant.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref7a\">[7]<\/a> \u00abIn the year 2889\u00bb, cuento escrito por Michel Verne pero firmado por su padre, apareci\u00f3 primero en la revista <em>The Forum<\/em> de Nueva York (febrero de 1889). Este texto, muy probablemente revisado por Julio Verne, se volvi\u00f3 a publicar bajo el t\u00edtulo \u00abLa journ\u00e9e d\u2019un journaliste am\u00e9ricain en 2890\u00bb, en <em>M\u00e9moires de l\u2019Acad\u00e9mie d\u2019Amiens<\/em> (a\u00f1o 1890) y en el \u00abSupl\u00e9ment illustr\u00e9\u00bb del <em>Petit Journal<\/em> (29 de agosto de 1891). Michel Verne lo recogi\u00f3 en el volumen p\u00f3stumo de cuentos de Julio Verne titulado <em>Hier et Demain. Contes et Nouvelles<\/em> (Par\u00eds, Hetzel, 1910), bajo el t\u00edtulo: \u00abAu XXIX si\u00e8cle: la journ\u00e9e d\u2019un journaliste am\u00e9ricain en 2889\u00bb. [<em>Ayer y ma\u00f1ana<\/em>, Ediciones Orbis, Barcelona, 1987, sin menci\u00f3n del traductor, y <em>La jornada de un periodista americano en el a\u00f1o 2889<\/em>, traducci\u00f3n de Mauro Armi\u00f1o, Ediciones Altea, Madrid, 1988. <em>(N. de la T.)<\/em>]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref8a\">[8]<\/a> Verne se refiere a un tipo de diccionarios po\u00e9ticos, llamados as\u00ed por el <em>Gradus ad Parnassum<\/em>, diccionario de prosodia latina, del siglo\u00a0XVIII. <em>(N. de la T.)<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref9a\">[9]<\/a> Competici\u00f3n entre los mejores alumnos de los institutos de ense\u00f1anza media (liceos). <em>(N. de la T.)<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref10a\">[10]<\/a>\u00a0Aunque un electroim\u00e1n pueda soportar un peso de 1000 kilogramos al contacto, su fuerza de atracci\u00f3n sigue siendo de 100 kilogramos a una distancia de 5 mil\u00edmetros. <\/span><em style=\"font-size: 14pt;\">(N. del A.)<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528 lazyloaded smush-detected-img smush-image-2\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr%C3%ADtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" data-ll-status=\"loaded\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00abPar\u00eds en el siglo XX\u00bb, novela de Julio Verne &nbsp; Par\u00eds en el siglo XX\u00a0es una novela escrita por\u00a0Julio Verne\u00a0que fue publicada por primera vez en\u00a0franc\u00e9s\u00a0en\u00a01994. Es considerada como la \u00abnovela perdida\u00bb de Julio Verne, <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/07\/paris-en-el-siglo-xx-de-julio-verne-parte-1\/\" title=\"Par\u00eds en el siglo XX, de Julio Verne (Parte 1)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":6459,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-2232635","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2232635"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232635\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6459"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2232635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2232635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2232635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}