{"id":2232347,"date":"2021-11-09T00:05:35","date_gmt":"2021-11-08T23:05:35","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2232347"},"modified":"2021-11-10T00:56:52","modified_gmt":"2021-11-09T23:56:52","slug":"la-ley-de-hierro-de-la-oligarquia-dalmacio-negro-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/09\/la-ley-de-hierro-de-la-oligarquia-dalmacio-negro-1\/","title":{"rendered":"LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA, por Dalmacio Negro (Parte 1)."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>(Parte 1\/2)<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLos gobiernos son siempre olig\u00e1rquicos, con independencia de las circunstancias, el talante, los deseos, las intenciones, la voluntad, las pasiones, los sentimientos y las ilusiones de los escritores pol\u00edticos y, por supuesto, de lo que digan los pol\u00edticos, autoenga\u00f1\u00e1ndose o para enga\u00f1ar a los dem\u00e1s\u00bb. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abParodiando la \u201c<em>jaula de hierro<\/em>\u201d de\u00a0Max Weber,\u00a0se podr\u00eda decir que los gobiernos europeos han encerrado a sus s\u00fabditos en\u00a0jaulas de cristal irrompible desde las que pueden contemplar el espect\u00e1culo de\u00a0la sociedad pol\u00edtica de las oligarqu\u00edas, comentarlo sin traspasar la correcci\u00f3n\u00a0pol\u00edtica e incluso salir de ellas cuando los oligarcas les convocan a cumplir el\u00a0rito elemental que la religi\u00f3n democr\u00e1tica, que legitima a la oligarqu\u00eda, reserva\u00a0para la masa: el\u00a0voto\u00bb.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.boe.es\/biblioteca_juridica\/anuarios_derecho\/abrir_pdf.php?id=ANU-M-2013-10013900178\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Librer\u00eda Jur\u00eddica del BOE<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Dalmacio Negro Pav\u00f3n (*)<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2232585\" aria-describedby=\"caption-attachment-2232585\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Dalmacio_Negro_Pav%C3%B3n\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2232585 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Centinela-DamalcioNero-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2232585\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Centinela-DamalcioNero-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Centinela-DamalcioNero-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Centinela-DamalcioNero-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Centinela-DamalcioNero-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Centinela-DamalcioNero-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Centinela-DamalcioNero-610x343.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Centinela-DamalcioNero-1320x743.jpg 1320w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Centinela-DamalcioNero.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2232585\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Dalmacio Negro Pav\u00f3n (Madrid, 1931) Catedr\u00e1tico em\u00e9rito de ciencia pol\u00edtica y miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>1.- El pensamiento pol\u00edtico realista es pesimista por su escepticismo ante la naturaleza humana<\/strong>, lo que le diferencia de otros modos de pensamiento sobre lo Pol\u00edtico y la Pol\u00edtica. En particular, del humanitarista \u2014destructivo\u2014, del ideol\u00f3gico \u2014constructivista\u2014, del imaginativo \u2014literario\u2014 y, por supuesto del ut\u00f3pico, modo de pensamiento gratificante porque permite no afrontar la realidad y evadirse de ella. En tanto esc\u00e9ptico, el realismo pol\u00edtico es ajeno o contrario a lo que suele pasar por <em>Realpolitik<\/em>: simplemente no se hace ilusiones. \u00abEl realismo pol\u00edtico, ha escrito recientemente <strong>Jer\u00f3nimo Molina<\/strong>, es la imaginaci\u00f3n del desastre\u00bb<strong><sup>1<\/sup>.<\/strong> <strong>Carlo Gambescia<\/strong> dice \u201c<em>triste<\/em>\u201d en un libro tambi\u00e9n reciente sobre al liberalismo como expresi\u00f3n del realismo<strong><sup>2<\/sup><\/strong>,&#8230; Las citas podr\u00edan ser muchas m\u00e1s. Baste recordar lo de <strong>Ludwig Marcuse<\/strong>: en pol\u00edtica, el pesimismo l\u00f3gico es \u201c<em>un estado de madurez\u201d<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una causa fundamental, no siempre expl\u00edcita, aunque constituye la prueba irrefutable que justifica la actitud realista<strong><sup>3<\/sup><\/strong>, es <strong>la ley de hierro de la oligarqu\u00eda<\/strong>, una ley inmanente a todas las formas del gobierno por ser una consecuencia de la naturaleza humana: los gobiernos son siempre olig\u00e1rquicos con independencia de las circunstancias, el talante, los deseos, las intenciones, la voluntad, las pasiones, los sentimientos y las ilusiones de los escritores pol\u00edticos y, por supuesto, de lo que digan los pol\u00edticos autoenga\u00f1\u00e1ndose o para enga\u00f1ar a los dem\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>2.- La verdad pol\u00edtica fundamental es la libertad pol\u00edtica<\/strong>. Lo Pol\u00edtico existe siempre. Pero sin libertad colectiva no existir\u00e1 la Pol\u00edtica, tal como se entiende en la tradici\u00f3n occidental desde los griegos: como ejercicio de esa libertad, aunque est\u00e9 restringida a unos pocos. Ahora bien, al ser colectiva depende de la opini\u00f3n, que es plural. No s\u00f3lo porque sean las circunstancias la creadoras de las opiniones de la mayor\u00eda de los hombres, como dec\u00eda <strong>Dicey<\/strong>.\u00a0En la opini\u00f3n p\u00fablica o com\u00fan se mezclan confusamente creencias, ideas, necesidades, pasiones, sentimientos, deseos mim\u00e9ticos e intereses, con frecuencia contradictorios o por lo menos contrarios de todos y cada uno de los opinantes en materia pol\u00edtica. Y como esto introduce la incertidumbre en la vida pol\u00edtica, la libertad colectiva suele descuidarse hasta que el estado de cosas obliga a reivindicarla, no siempre pac\u00edficamente: <strong>las revoluciones son reivindicaciones de la libertad pol\u00edtica<\/strong>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La ley de hierro de la oligarqu\u00eda<\/strong> se ci\u00f1e principalmente al papel pol\u00edtico de los intereses y los deseos mim\u00e9ticos. Dec\u00eda <strong>Maquiavelo<\/strong>: \u00ab<em>a los hombres nunca les parece que poseen con seguridad lo que tienen, hasta que adquieren algo m\u00e1s de otros<\/em>\u00bb. Pero pueden ser tambi\u00e9n determinantes otras motivaciones, desde los afectos, las emociones o las simpat\u00edas a las ideolog\u00edas y las creencias. De ah\u00ed la relativa inutilidad del pensamiento pol\u00edtico concebido con la mayor racionalidad y de las\u00a0 teor\u00edas pol\u00edticas: \u00ab<em>Es un puro ilusionismo \u2014las m\u00e1s de las veces ideol\u00f3gico\u2014<\/em>, escrib\u00eda <strong>Jes\u00fas Fueyo-<\/strong>, <em>el dar por sentado que existe una y una sola respuesta cient\u00edfica -\u00a1y no digamos de una vez para siempre!- para los grandes problemas pol\u00edticos. La realidad pol\u00edtica es de suyo pol\u00e9mica y el verdadero pensamiento pol\u00edtico no es cient\u00edfico en tanto discurre en plena beligerancia. Cuando llega a recibir el universal \u201cconsensus\u201d de cient\u00edfico es cuando ha vencido, y tambi\u00e9n, cuando habiendo sido vencido conserva un digno inter\u00e9s arqueol\u00f3gico<\/em>\u00bb (<strong>4)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y no s\u00f3lo eso: distorsiona el resultado de los c\u00e1lculos pol\u00edticos m\u00e1s prudentes. <strong>Maquiavelo<\/strong>, que jam\u00e1s teoriz\u00f3 sobre la pol\u00edtica, la hac\u00eda depender de los caprichos de la diosa Fortuna. Lo m\u00e1s eficaz es la cr\u00edtica racional de la realidad pol\u00edtica para mantener el esp\u00edritu de la libertad colectiva. Esta es la causa por la que todo poder pol\u00edtico procura operar en secreto y controlar la informaci\u00f3n llegando acaso a la censura o sugiriendo la conveniencia de la autocensura mediante d\u00e1divas o amenazas m\u00e1s o menos sibilinas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Lo m\u00e1s eficaz es la cr\u00edtica racional de la realidad pol\u00edtica para mantener el esp\u00edritu de la libertad colectiva. Esta es la causa por la que todo poder pol\u00edtico procura operar en secreto y controlar la informaci\u00f3n llegando acaso a la censura o sugiriendo la conveniencia de la autocensura mediante d\u00e1divas o amenazas m\u00e1s o menos sibilinas<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La pol\u00edtica es siempre azarosa. Lo \u00fanico seguro es que se asienta en el hecho de que \u00ab<em>el poder recae siempre en manos de una peque\u00f1a minor\u00eda fuertemente organizada e integrada exclusivamente por sujetos individuales o, todo lo m\u00e1s, por peque\u00f1os grupos. En esto estriba precisamente la clave \u00faltima de su superioridad, la raz\u00f3n de su \u00e9xito, el secreto que le permite habitualmente imponerse con asombrosa facilidad<\/em>\u00bb, dec\u00eda <strong>Guglielmo Ferrero (5)<\/strong>. Esto no obsta para que la pol\u00edtica aut\u00e9ntica sea siempre una combinaci\u00f3n de moralidad y poder<strong> (6)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La consideraci\u00f3n de <strong>la ley de hierro de la oligarqu\u00eda<\/strong> desde el punto de vista de los reg\u00edmenes, le da un alcance que sugiere que es un <em>leit Motiv<\/em> del pensamiento pol\u00edtico, sin duda, el principal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>3<\/strong>.- <strong>La ley de hierro tiene por lo pronto una ventaja<\/strong>: desenmascara los <em>mitologemas<\/em> <strong>(7)<\/strong> mediante la desilusi\u00f3n y descalifica o ridiculiza las pretensiones del pensamiento pol\u00edtico que no se atiene a lo concreto y agible en el momento presente, a la realidad pol\u00edtica. Tiene tambi\u00e9n dos inconvenientes. El primero, que hace imposible una teor\u00eda pol\u00edtica universal. Ser\u00eda un cientificismo, tal vez ideol\u00f3gico, no s\u00f3lo porque la pol\u00edtica presupone la libertad colectiva, sino porque la intensidad con que opera la ley de la oligarqu\u00eda, depende del azar o el conjunto indefinible de causas, concausas y circunstancias de todo orden. De ah\u00ed que sea la prudencia la virtud principal del pol\u00edtico. La pol\u00edtica pertenece al \u00e1mbito de la filosof\u00eda pr\u00e1ctica, no al de la teor\u00e9tica <strong>(<\/strong><strong>8)<\/strong>. El segundo consiste en que si se extrema la actitud pesimista, se llega f\u00e1cilmente a la conclusi\u00f3n de que el poder es malo, idea facilitada por la preponderancia del pensamiento pol\u00edtico de origen protestante. Tras la revoluci\u00f3n francesa, que sustituy\u00f3 el origen natural o divino del poder aribuy\u00e9ndoselo al pueblo, es decir, a las oligarqu\u00edas que le representan, ha llegado a ser la dominante. El gran historiador <strong>Jacobo Burckhardt<\/strong> cre\u00eda firmemente que \u00ab<em>el poder es malo<\/em>\u00bb (<em>die Macht ist b\u00f6se<\/em>) y el dictum de<strong> Lord Acton<\/strong>, que estaba influido por el historiador suizo, \u00ab<em>el poder corrompe y el poder pol\u00edtico corrompe absolutamente<\/em>\u00bb <strong>(9)<\/strong>, populariz\u00f3 la idea. Alimentada por la teolog\u00eda protestante, por ejem<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">plo <strong>Karl Barth<\/strong>, quien atribu\u00eda los males pol\u00edticos y econ\u00f3micos a la naturaleza <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pecaminosa del hombre, lleva a la separaci\u00f3n de la moral y la pol\u00edtica. Este es <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el origen de la<em><strong> Realpolitik<\/strong> <\/em>como <em><strong>Machtpolitik<\/strong><\/em>, pol\u00edtica de poder <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">El caso decisivo y m\u00e1s eminente es el del racionalista protestante <strong>Tom\u00e1s<\/strong> <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Hobbes<\/strong>, cuyo lema podr\u00eda ser el famoso <em>homo hominis lupo<\/em>. Este gran pensador <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">radicaliz\u00f3 la pecaminosidad de la naturaleza humana, uni\u00f3 el poder pol\u00edtico <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y el temor de los hombres a los dem\u00e1s hombres e identific\u00f3 lo Pol\u00edtico con <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el aparato estatal, concebido como un hombre magno cuya simple existencia <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">hace del miedo una categor\u00eda permanente de la vida colectiva. Esto produjo la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">reacci\u00f3n de <strong>Rousseau<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Lutero<\/strong> hab\u00eda dicho que la raz\u00f3n es una <em><strong>Hure<\/strong><\/em>, una prostituta <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que extrav\u00eda la fe y <strong>Rousseau<\/strong>, educado en el calvinismo, sostuvo que si <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la raz\u00f3n es corruptora, la naturaleza humana es ang\u00e9lica en su origen \u2014el Para\u00edso <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">perdido\u2014, por lo que reaccion\u00f3 contra <strong>Hobbes<\/strong> dando preeminencia al sentimiento <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sobre la raz\u00f3n. De ah\u00ed la actitud progresista que, empe\u00f1ada en restaurar <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la naturaleza humana a lo <strong>Rousseau<\/strong>, ha desembocado finalmente en la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">antipol\u00edtica pacifista a ultranza. Actitud que no es humanista sino antihumanista <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">porque declara la ileg\u00edtimidad de la naturaleza humana, como muestra <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>R\u00e9mi Brague<\/strong> en su \u00faltimo libro <strong>(10)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El aut\u00e9ntico pensamiento pol\u00edtico no es hobbesiano ni rousseuniano; <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ni siquiera prejuzga la naturaleza humana: ateni\u00e9ndose a la realidad, la acepta <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como es, pecaminosa pero racional. Pero el chino <strong>Han Fei-tzu<\/strong> escribi\u00f3 hace <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">muchos a\u00f1os: \u00ab<em>el m\u00e1s sabio de los ministros nunca ser\u00e1 escuchado por un rey <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>est\u00fapido<\/em>\u00bb.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Por eso dec\u00eda <strong>Julien Freund<\/strong>, que pensar pol\u00edticamente es \u00ab<em>ponerse <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>siempre en lo peor<\/em>\u00bb. La ciencia econ\u00f3mica, que descansa s\u00f3lo formalmente en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el principio de la escasez que le permite ser determinista como demostr\u00f3 <strong>Gustavo <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Cassel,<\/strong> casi ha usurpado te\u00f3ricamente el sitio a la pol\u00edtica. No obstante, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">reconociendo impl\u00edcitamente la supeditaci\u00f3n de la econom\u00eda a la pol\u00edtica, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">escribe el economista <strong>James Buchanan<\/strong>: \u00ab<em>en pol\u00edtica, quienes toman las decisiones <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00faltimas sobre empleo de los recursos, no comparten ninguno de los costes <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>del sacrificio de oportunidades abandonadas<\/em>\u00bb <strong>(11)<\/strong>. Y en otro lugar: \u00ab<em>ning\u00fan sistema <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">de organizaci\u00f3n social en el que los hombres puedan actuar libremente, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">es capaz de impedir la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre o de un grupo <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>por otro grupo<\/em>\u00bb <strong>(12)<\/strong>. Son infinitos los testimonios que podr\u00edan aducirse sobre la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">primac\u00eda de la pol\u00edtica, su estrecha relaci\u00f3n con la ley de hierro y su l\u00f3gico pesimismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Podr\u00edan sintetizarse con el otro c\u00e9lebre <em>dictum<\/em> de <strong>Carl Schmitt<\/strong>: en pol\u00ed<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">tica, \u00ab<em>quien escribe se proscribe<\/em>\u00bb. Hablar pol\u00edticamente de la realidad es arriesgarse <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a ser proscrito. Habr\u00eda que matizar: salvo que se sea hobbesiano o rousseauniano, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">seg\u00fan la situaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>4.<\/strong>&#8211; <strong>Desde hace tiempo y por supuesto en la actualidad, es preciso tener <\/strong><\/span><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">en cuenta el cambio sustancial experimentado en la vida pol\u00edtica debido a la <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>instalaci\u00f3n de amplias clases medias<\/strong> \u2014en recesi\u00f3n por la presi\u00f3n de las oligarqu\u00edas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en este momento\u2014 en la sociedad y en la cultura como clases independientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El fundamento de estas clases es el trabajo: gracias a la libertad de trabajo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">se hacen poseedoras y propietarias. Universalizado este hecho peculiar de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la civilizaci\u00f3n occidental, que sustituye el ancestral estado aristocr\u00e1tico de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sociedad por el estado social democr\u00e1tico, es en el fondo el gran elemento <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">revolucionario de la \u201c<em>globalizaci\u00f3n<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Hannah Arendt<\/strong> llam\u00f3 la atenci\u00f3n sobre ese hecho: <strong><em>la aparici\u00f3n del trabajo <\/em><\/strong><\/span><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">como un factor pol\u00edtico, introdujo un nuevo paradigma en la vida y el pensamiento <\/span><\/em><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>pol\u00edticos<\/em><\/strong>. Le atribuye con raz\u00f3n a <strong>Carlos Marx<\/strong> el m\u00e9rito indiscutible de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">haber sido el primero en hacer hincapi\u00e9 vigorosamente en ello y con conocimiento <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de causa <strong>(13)<\/strong>, aunque a la verdad, <strong>Tocqueville<\/strong>, que capt\u00f3 en Norteam\u00e9rica <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">lo esencial de la cuesti\u00f3n, dijo simult\u00e1neamente lo mismo de otro modo al pedir <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">una nueva ciencia pol\u00edtica para \u201c<em>un mundo enteramente nuevo<\/em>\u201d nacido del tr\u00e1nsito <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del estado aristocr\u00e1tico de la sociedad al estado social democr\u00e1tico debido <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a la formaci\u00f3n de las clases medias y al reconocimiento social del trabajo (<strong>14)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El propio <strong>Tocqueville<\/strong> se\u00f1al\u00f3 que la gestaci\u00f3n de ese gran hecho, en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">rigor un acontecimiento, comenz\u00f3 en el fondo de la Edad Media. La causa formal <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">fue el cristianismo; la material consisti\u00f3 en la adici\u00f3n a las posesiones y <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">propiedades inmobiliarias de un gran incremento de la posesi\u00f3n y propiedad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de bienes mobiliarios que modific\u00f3 la econom\u00eda circular o de perpetuo giro <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">(<em><strong>kreislauf<\/strong><\/em> <em>dec\u00eda<\/em> <strong>Schumpeter<\/strong>). Ese hecho influy\u00f3 sin duda en la formalizaci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por <strong>Michels<\/strong> de la ley de hierro de la oligarqu\u00eda. <strong>Ferdinand Lassalle<\/strong>, el fundador <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la socialdemocracia partidaria de la revoluci\u00f3n legal, el \u201c<em>socialismo evolucionista<\/em>\u201d (<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>15)<\/strong>, en contraste con el socialismo revolucionario de <strong>Marx<\/strong>, hab\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">rebautizado la <em>ley de bronce de los salarios<\/em> de <strong>David Ricardo<\/strong> como ley de hierro <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">para darle m\u00e1s \u00e9nfasis, y es muy probable que <strong>Michels<\/strong>, estudioso del partido <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">socialdem\u00f3crata alem\u00e1n, la generalizase como ley de hierro de la oligarqu\u00eda, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">al aplicar esa idea de <strong>Lasalle<\/strong> a los partidos pol\u00edticos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Seymour M. Lipset<\/strong> observ\u00f3 la interrelaci\u00f3n entre los estudios sobre la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">divisi\u00f3n del trabajo y el consenso de <strong>Marx<\/strong> y <strong>Tocqueville<\/strong> respectivamente con <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">los de <strong>Michels<\/strong> sobre la oligarqu\u00eda y <strong>Max Weber<\/strong> sobre la burocracia: \u00ab<em>Ambos, <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">dice refiri\u00e9ndose a estos \u00faltimos, trataron de demostrar que las organizaciones <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y sociedades socialistas eran, o ser\u00edan necesariamente, tan burocr\u00e1ticas y olig\u00e1rquicas <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>como las capitalistas<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>16)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>5.<\/strong>&#8211; Desde la publicaci\u00f3n en 1911 del famoso libro de <strong>Michels<\/strong> \u00ab<em><strong>Los partidos <\/strong><\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>pol\u00edticos<\/strong><\/em>\u00ab. Un estudio sociol\u00f3gico de las tendencias olig\u00e1rquicas de la democracia <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">moderna <strong>(<\/strong><strong>17)<\/strong>, suelen relacionarse las alusiones a la oligarqu\u00eda con los partidos <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edticos, aspecto sobre el que existe bastante bibliograf\u00eda, que, por lo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">general, sigue a <strong>Michels<\/strong> o parte de \u00e9l. Sin embargo, en comparaci\u00f3n con <strong>Weber <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">inspir\u00f3 pocos estudios posteriores a pesar de su afirmaci\u00f3n, en el pr\u00f3logo de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">1915 a la edici\u00f3n inglesa de aquella obra, de que \u00ab<em>la democracia conduce a la oligarqu\u00eda <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>y contiene necesariamente un n\u00facleo olig\u00e1rquico<\/em>\u00bb. Rara vez se considera <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">esa ley como una ley general de la pol\u00edtica. El propio <strong>Michels<\/strong> casi se limita a decir <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la <strong>ley de hierro<\/strong>, que es \u00ab<em>una ley sociol\u00f3gica m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal<\/em>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La atenci\u00f3n a la ley de hierro en relaci\u00f3n con los partidos pol\u00edticos \u2014<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que hace ilusorias las exigencias de que \u201c<em>se democraticen internamente\u201d<\/em>\u2014 est\u00e1 <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sobradamente justificada, ya que parecen ser indispensables en la democracia <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de masas. Ahora bien, los partidos pol\u00edticos son s\u00f3lo un aspecto de sus implicaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo pronto, no opera s\u00f3lo en la democracia, aunque en este caso <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sean m\u00e1s notorios sus efectos. Sin embargo, no deja de ser sorprendente la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">relativa escasez de estudios concretos sobre esa ley desde este punto de vista <strong>(18)<\/strong>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pese a que la historia de <strong>Occidente<\/strong> podr\u00eda escribirse como una interpretaci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">olig\u00e1rquica de la historia bastante menos reduccionista que la interpretaci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">econ\u00f3mica socialista <strong>(<\/strong><strong>19)<\/strong>, o como una lucha permanente por la libertad pol\u00edtica, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">mediada por la dictadura en situaciones l\u00edmite o excepcionales a fin de conser<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">var el equilibrio del orden pol\u00edtico, y a veces a favor de las oligarqu\u00edas o de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">democracia como en las c\u00e9lebres luchas entre <strong>Sila,<\/strong> defensor de la oligarqu\u00eda, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y <strong>Mario<\/strong>, defensor de los plebeyos, y luego entre sus herederos <strong>Pompeyo<\/strong> y <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>C\u00e9sar<\/strong>. La sacralizaci\u00f3n de la democracia \u2014la transformaci\u00f3n de la democracia <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en una religi\u00f3n\u2014 tiene seguramente bastante que ver con la omisi\u00f3n del car\u00e1cter <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">universal de esa ley.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Montesquieu<\/strong>, bajo la influencia de la tradici\u00f3n de la <em><strong>Polis griega<\/strong><\/em> y <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ejemplos parecidos, y del pensamiento pol\u00edtico tradicional, no conceb\u00eda que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">fuera posible un gobierno democr\u00e1tico salvo en peque\u00f1as ciudades o grupos <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de hombres, donde es posible la democracia directa o participativa. Por eso los <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">partidos o como se les quiera llamar son indispensables en los gobiernos democr\u00e1ticos <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en espacios de mayores dimensiones, aunque <strong>Simone Weil<\/strong> pidiera su <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">supresi\u00f3n esgrimiendo buenas razones, entre ellas la de la <em><strong>corrupci\u00f3n<\/strong><\/em>. Sin <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">embargo, el problema principal no es su particular organizaci\u00f3n olig\u00e1rquica, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que responde al hecho de que en toda agrupaci\u00f3n humana existe una jerarquizaci\u00f3n,<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">por muy informal que sea. \u00ab<em>Quien habla de organizaci\u00f3n habla de oligarqu\u00eda <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb, dec\u00eda <strong>Michels (20)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El meollo de la cuesti\u00f3n radica en como impedir o mitigar que los que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">mandan, no s\u00f3lo los partidos (<em>aunque sean de notables, como los liberales del <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>siglo XIX<\/em>), se comporten olig\u00e1rquicamente respecto al resto de la sociedad o <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sean meras correas de transmisi\u00f3n de los intereses, deseos y sentimientos de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">las oligarqu\u00edas sociales. Lo importante pol\u00edticamente es la funci\u00f3n de la ley de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">hierro como un denominador com\u00fan de todas las formas del gobierno, incluida <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la olig\u00e1rquica. Notaba <strong>Nicol\u00e1s P\u00e9rez Serrano (21)<\/strong>, que fortalece por ejemplo la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">figura del <strong>Jefe del Estado<\/strong>, aunque sea doctrinalmente inoperante, al confluir en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">su figura la tendencia olig\u00e1rquica. La concentraci\u00f3n de los poderes, la monarquizaci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del mando, el secreto en las grandes decisiones, le llev\u00f3 a <strong>Bertrand <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>de Jouvnel<\/strong> a pensar que los sistemas pol\u00edticos \u201c<em>democr\u00e1ticos<\/em>\u201d tend\u00edan a ser <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">principados en los que proliferan las \u00e9lites <strong>(22)<\/strong>. Dec\u00eda <strong>Michel Foucault<\/strong>, que el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">poder est\u00e1 en todas partes y lo decisivo es que la ley de hierro configura o <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">estructura los reg\u00edmenes pol\u00edticos condicionando al gobierno, cualquiera que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sea su forma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>6<\/strong>.<strong>&#8211;<\/strong> <strong>Con independencia de la \u201c<em>cuesti\u00f3n social<\/em>\u201d, cuyo trasfondo es la <\/strong><\/span><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">lucha por el reconocimiento pol\u00edtico de la mayor\u00eda de edad del mundo del trabajo <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014una lucha por la representaci\u00f3n\u2014, el hecho de que la ley de hierro de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la oligarqu\u00eda haya pasado pr\u00e1cticamente inadvertida como tal hasta tiempos <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">relativamente recientes, sugiere la salida a la luz p\u00fablica de una idea emparentada <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">con el tipo de \u00ab<em>ideas filos\u00f3ficas de elevada generalidad necesario para guiar <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">a la aventura hacia lo nuevo y asegurar la realizaci\u00f3n inmediata de lo \u00fatil de <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>este fin ideal<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>23)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde el punto de vista pol\u00edtico, la ley de hierro de la oligarqu\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pertenecer\u00eda al \u00e1mbito de la <strong><em>metapol\u00edtica<\/em><\/strong>, que, \u00ab<em>como su nombre lo indica, <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">en griego th\u00e1 meth\u00e1 politik\u00e1, va m\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00edtica, a la que trasciende en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el sentido de que busca su \u00faltima raz\u00f3n de ser, el fundamento no-pol\u00edtico de <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>la pol\u00edtica<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>24)<\/strong>. La metapol\u00edtica es \u00ab<em>una disciplina<\/em>, prosigue <strong>Alberto Buela<\/strong>, c<em>uyo <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">objeto es doble. Es filos\u00f3fico (se ocupa de los fundamentos \u00faltimos de la pol\u00edtica) <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y pol\u00edtico (se ocupa de la proyecci\u00f3n pol\u00edtico-social de dichos fundamentos)<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bb <strong>(<\/strong><strong>25)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta podr\u00eda ser otra causa de la desatenci\u00f3n a la ley de hierro, pero lo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">cierto es que esta ley subyace en el pensamiento pol\u00edtico desde su comienzo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como un presupuesto metapol\u00edtico, pudi\u00e9ndose citar multitud de escritos como <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el citado de <strong>Jouvenel<\/strong> \u2014en realidad casi toda su obra\u2014 cuya ultima ratio o justificaci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">consiste en que, sin mencionarla, la presuponen <strong>(26)<\/strong>. El pensamiento <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edtico de <strong>Plat\u00f3n<\/strong>, el fundador de la filosof\u00eda pol\u00edtica, o la ciencia (<em>en el sentido <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>griego<\/em>) pol\u00edtica de <strong>Arist\u00f3teles<\/strong> ser\u00edan ininteligibles sin esa ley.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>7.-<\/strong> <strong>Para remediar las consecuencias de la ley de hierro impl\u00edcita en la <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>vida colectiva<\/strong>, el pesimista <strong>Hobbes<\/strong>, para quien la innovadora ciencia natural de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Kepler, Galileo<\/strong> y otros era \u201c<em>un peque\u00f1o poder<\/em>\u201d, imagin\u00f3 una nueva ciencia pol\u00edtica <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">algo m\u00e1s optimista en tanto objetiva, introduciendo el nuevo paradigma que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">alter\u00f3 el curso natural de la concreta pol\u00edtica europea de origen m\u00e1s romano que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">griego <strong>(<\/strong><strong>27)<\/strong>, transformada doctrinalmente por <strong>san Agust\u00edn<\/strong> en <em>escatol\u00f3gica<\/em> <strong>(<\/strong><strong>28)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Hobbes<\/strong> describi\u00f3 a este fin las pasiones o causas antropol\u00f3gicas del <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pesimismo pol\u00edtico y las leyes de la naturaleza humana que justificaban su teor\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del Estado, trasunto de la <strong>P\u00f3lis griega<\/strong> junto con los dem\u00e1s elementos <strong>(<\/strong><strong>29)<\/strong>, alterando <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la tradici\u00f3n de la <em>omnipotentia iuris<\/em> medieval, que reconoc\u00eda la <strong><em>auctorit<\/em><\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>as<\/em> <\/strong>del Derecho en tanto parte de las reglas del orden creado por <strong>Dios<\/strong>, el \u00fanico <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">soberano en el sentido moderno, sobre la pol\u00edtica. Dise\u00f1ando el <strong>Estado<\/strong> como <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">una nueva forma de lo Pol\u00edtico regida por el derecho pol\u00edtico, origen del <em>corpus<\/em> <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del derecho p\u00fablico, una nueva rama del Derecho<strong>,<\/strong> puso <strong>Hobbes<\/strong> la <em>omnipotentia <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>iuris<\/em> bajo la soberan\u00eda estatal: formar el derecho pol\u00edtico \u2014\u201c<em>o civil\u201d<\/em>, el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">derecho de los ciudadanos que rige la Ciudad como un todo\u2014, \u00ab<em>corresponde a <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">quien tiene el poder de la espada, mediante la cual los hombres se ven obligados <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>a observarlo, pues si no, no tendr\u00eda sentido<\/em>\u00bb, escribi\u00f3 <strong>Hobbes<\/strong> <strong>(30)<\/strong>. Cre\u00eda en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>arri\u00e9re pens\u00e9e<\/em>, que, al ser el Estado un artificio cient\u00edfico cuya potencia es impersonal, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">neutralizar\u00eda la ley de hierro de la oligarqu\u00eda \u2014que, en el fondo, es m\u00e1s <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">o menos una s\u00edntesis de las leyes de la naturaleza humana que expone el propio <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Tom\u00e1s Hobbes<\/strong>\u2014, equilibrando las necesidades y los ego\u00edsmos para conseguir <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la paz. La naturaleza de ese ente artificial \u2014\u201c<em>superentidad misteriosa<\/em>\u201d le llamaba <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el gran constitucionalista <strong>C. J. Friedrich<\/strong>\u2014 es, por eso, la neutralidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>8.- Cassirer (31)<\/strong> y<strong> Carl Schmitt<\/strong>, disc\u00edpulo <em>ex lectione<\/em> del pensador ingl\u00e9s <strong>(32)<\/strong>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">observaron que, ir\u00f3nicamente, <strong>Hobbes<\/strong> invent\u00f3 un nuevo mito, que, como <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">m\u00e1quina de poder hace inevitable que el r\u00e9gimen en el que se apoya el maquinista, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como se llam\u00f3 metaf\u00f3ricamente al gobierno estatal, sea olig\u00e1rquico. El <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">poder es naturalmente ego\u00edsta (<strong>B. de Jouvenel<\/strong>) y como dec\u00eda <strong>Burckhardt<\/strong>, el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">poder pol\u00edtico se opone a todos los ego\u00edsmos desmedidos menos al suyo. As\u00ed, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en <strong>Francia<\/strong>, la Monarqu\u00eda Absoluta financi\u00f3 a la aristocracia transform\u00e1ndola en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">una oligarqu\u00eda a su servicio: la \u00ab<em><strong>sociedad cortesana<\/strong><\/em>\u00bb descrita por <strong>Norbert Elias (33)<\/strong>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">una forma de la sociedad pol\u00edtica que, junto con la burocracia <strong>(<\/strong><strong>34)<\/strong>, media entre el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">gobierno y la llamada, a partir de <strong>Hegel,<\/strong> <em><strong>sociedad civil<\/strong><\/em>, entendida como la vida <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">econ\u00f3mica del conjunto de los individuos dedicados a la actividad adquisitiva <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">(<em>B\u00fcrgergesellschaft<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Partiendo de <strong>Hegel, Lorenz<\/strong> <strong>von Stein<\/strong> sustituy\u00f3 definitivamente el pueblo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por la sociedad y, sigui\u00e9ndole, <strong>Carlos Marx (35)<\/strong>, mientras en <strong>Francia, Saint-<\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Simon y Comte<\/strong>, los padres del <em>cientificismo pol\u00edtico contempor\u00e1neo<\/em>, la creen<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">cia en que la ciencia sabe lo que es bueno \u2014un juicio de valor\u2014 para el hombre, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y enemigos de la pol\u00edtica en el sentido griego, romano y medieval, consideraron <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">solamente la Sociedad, <strong>r<em>educiendo la estatalidad al gobierno cient\u00edfico <\/em><\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>o tecnocr\u00e1tico, de hecho una oligarqu\u00eda ilustrada<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal vez por todo eso, no se habla hoy mucho de la oligarqu\u00eda salvo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como forma concreta del gobierno; quiz\u00e1 tambi\u00e9n porque el <strong>Zeitgeist<\/strong> es democr\u00e1tico <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y, como dec\u00eda <strong>Tocqueville<\/strong>, la democracia \u00ab<em>immat\u00e9rialise le despotisme<\/em>\u00bb. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Vincenzo Sorrentino<\/strong> llamaba la atenci\u00f3n hace a\u00f1os en \u00ab<strong>Il potere invisibile<\/strong>\u00bb sobre <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la dial\u00e9ctica de <strong>Hannah Arendt<\/strong> entre visibilidad e invisibilidad: \u00ab<em>Estamos lejos de <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">toda utop\u00eda de la transparencia; la invisibilidad es, de hecho, una dimensi\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">constitutiva del mundo y de la vida humana. Vivimos en un \u201cmundo de apariencias\u201d, <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>en el sentido que<\/em> \u2014cita a <strong>Arendt<\/strong>\u2014, \u201c<em>para nosotros lo que aparece \u2014aquello <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">visto y sentido por otros como si fuese por nosotros mismos\u2014 constituye la <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>realidad<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>36)<\/strong>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>9.-<\/strong> <strong>Puesto que el pensamiento pol\u00edtico occidental es tan griego por su <\/strong><\/span><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">origen como la filosof\u00eda de la que naci\u00f3, hay que referirse a los griegos para <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>abordar la cuesti\u00f3n de la oligarqu\u00eda<\/strong>. La <strong>Polis<\/strong>, la forma hist\u00f3rico-pol\u00edtica griega, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">no apareci\u00f3 \u00abc<em>omo un lugar construido como ciudad, sino como la ciudad <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">com\u00fan y comunidad de ciudadanos&#8230; en que el hombre en tanto hombre era <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">capaz de realizar la actividad vital de su ser humano y sus posibilidades con <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>su propio poder y obrar<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>37)<\/strong>. Los griegos concibieron por vez primera la posibilidad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de un orden pol\u00edtico \u201c<em>constituido sobre sus propios supuestos<\/em>\u201d, al descubrir, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">o caer en la cuenta, que <strong><em>la libertad colectiva es la verdad fundamental de <\/em><\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>la pol\u00edtica<\/em><\/strong> <strong>(<\/strong><strong>38)<\/strong>. La <strong>Polis<\/strong> era para ellos un modo de vida: el modo de vida de los <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">hombres libres y la lucha por la libertad pol\u00edtica o colectiva ha sido desde <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">entonces una constante de la historia pol\u00edtica europea con los naturales altibajos <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y uno de los motores que contribuyen a entender que esa historia y por <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">derivaci\u00f3n la de Occidente, haya sido mucho m\u00e1s intensamente hist\u00f3rica que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la de las dem\u00e1s culturas y civilizaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La oligarqu\u00eda es m\u00e1s que una forma del gobierno. Pero la falta de claridad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sobre su significaci\u00f3n universal se debe seguramente a que los griegos, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">atenidos al criterio de las formas puras o buenas del gobierno como formas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sanas de la <strong>Polis<\/strong>, es decir, como \u201c<em>formas pol\u00edticas<\/em>\u201d <strong>(39)<\/strong> o de lo <strong>Pol\u00edtico<\/strong>, en las que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">reside su poder visible, no las distingu\u00edan pr\u00e1cticamente de las formas de r\u00e9gimen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La clave para entender el <em><strong>car\u00e1cter universal de la ley de hierro<\/strong><\/em> es la diferencia <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">entre las <em>formas de gobierno<\/em> y las <em>formas de r\u00e9gimen<\/em>. Reside en estas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00faltimas la influencia, el poder o los poderes informales, invisibles como tales <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">poderes: los principios de legitimidad, \u201c<em>genios invisibles<\/em>\u201d que condicionan o <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">determinan el ejercicio del poder formal <strong>(<\/strong><strong>40)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo fundamental sociol\u00f3gicamente, dec\u00eda <strong>Aranguren<\/strong>, son las fuerzas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edticas reales que hay \u201c<em>detr\u00e1s\u201d<\/em> del aparato del Gobierno, muchas ellas invisibles <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como tales fuerzas, limitadas aparentemente a los partidos\u2014 son 1 \u00ab<em>Los <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">gobernantes son con frecuencia personas interpuestas, las instituciones jur\u00eddico- <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>pol\u00edticas una \u00b7superestructura<\/em>\u201d, y los poderes legislativo y ejecutivo simples <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">delegaciones de poder, lo mismo que el judicial cuando el orden pol\u00edtico <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">est\u00e1 completamente degradado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Contribuye al embrollo y a la ocultaci\u00f3n, el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">t\u00f3pico de que est\u00e1 obsoleta la clasificaci\u00f3n tripartita griega <strong>Monarqu\u00eda, Aristocracia <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>y Democracia<\/strong> (<em>y sus contrarias<\/em>). Lo cierto es lo que escribe <strong>Loewenstein<\/strong>: <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>indiferentes al contenido ideol\u00f3gico incorporado a las instituciones gubernamentales, <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">las clasificaciones tradicionales se fijan tan s\u00f3lo en la estructura <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">externa del gobierno y dejan de lado la propia din\u00e1mica del proceso del <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>poder<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>41)<\/strong>. No obstante, s\u00f3lo es verdad hasta cierto punto y en cierto modo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Maquiavelo<\/strong>, influido por la historia y el pensamiento romanos, hab\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">empezado a sustituir esa clasificaci\u00f3n, probablemente sin mucha convicci\u00f3n, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por la distinci\u00f3n entre <strong>Monarqu\u00eda y Rep\u00fablica,<\/strong> que <strong>Georg Jellinek<\/strong>, el gran te\u00f3rico <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del Estado de Derecho, consideraba la fundamental. Este criterio se ajusta <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">bastante bien a la historia occidental, pero es inferior al griego en el plano de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la historia universal en la que resulta m\u00e1s \u00fatil la reorganizaci\u00f3n por <strong>Montesquieu <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la clasificaci\u00f3n tradicional <strong>(42)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el estado democr\u00e1tico de la sociedad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en el sentido de <strong>Tocqueville<\/strong>, al final, dice el historiador del <strong>Derecho Michael <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Stolleis<\/strong>, \u00ab<em>de las formas del Estado de <strong>Arist\u00f3teles<\/strong> s\u00f3lo han quedado dos, la democracia <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">y la dictadura. <strong>Incluso la dictadura se llama hoy a s\u00ed misma democracia, <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>pero tiene buenos motivos para no tolerar debates te\u00f3ricos, sino reprimirlos<\/strong>. De <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">modo que s\u00f3lo queda la democracia, por m\u00e1s que la vieja <strong>Europa<\/strong> tenga a\u00fan <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>algunas jefaturas mon\u00e1rquicas<\/em>\u00bb <strong>(43)<\/strong>. Sin embargo, queda tambi\u00e9n la <em>oligarqu\u00eda<\/em><\/span>, <span style=\"font-size: 14pt;\">como la forma del r\u00e9gimen que determina la actividad de los gobiernos, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">incluida la jur\u00eddica, y muy especialmente, dentro de ella, la legislativa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>10.-<\/strong> <strong>En cuanto a la democracia, la contempor\u00e1nea es completamente <\/strong><\/span><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">distinta de la griega en la que pensaban los modernos, que, por lo general, la <\/span><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>rechazaban<\/strong>; por ejemplo <strong>Hobbes<\/strong>, a quien se le escap\u00f3 empero que el <strong>Estado <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">es una formidable m\u00e1quina igualadora y democr\u00e1tica en tanto homogeneizadora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No obstante, las ideas griegas inspiraron las ideas contempor\u00e1neas sobre <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">esta forma del gobierno y r\u00e9gimen, sobre todo a partir de <strong>Rousseau<\/strong>, quien <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">mezcl\u00f3 el r\u00e9gimen y el gobierno con su doctrina de la voluntad general <strong>(<\/strong><strong>44)<\/strong>. La <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">democracia griega estaba reservada para los iguales, que en aquellos tiempos <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">eran los relativamente pocos hombres libres. Al ser su n\u00famero muy limitado en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">relaci\u00f3n con la poblaci\u00f3n total de la <strong>Polis<\/strong>, no pod\u00edan existir ni la sociedad civil<strong>45 <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ni la representaci\u00f3n que da lugar a la sociedad pol\u00edtica, reduci\u00e9ndose la democracia <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a los hombres libres vinculados a la <strong>P\u00f3lis<\/strong> por la sangre \u2014la <em>phyl\u00eda<\/em>\u2014, que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">dispon\u00edan de suficiente ocio para participar (<em>democracia directa<\/em>) en las discusiones <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del \u00e1gora en orden a formar la raz\u00f3n y la voluntad comunes o colectivas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la <strong>Ciudad<\/strong>. Esas condiciones hac\u00edan factible la participaci\u00f3n y la <em><strong>posibilidad <\/strong><\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>de mitigar en general la ley de hierro mediante el sorteo<\/strong><\/em> (<em>corrompido <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>seg\u00fan <strong>Arist\u00f3teles<\/strong><\/em>) <strong><em>de los cargos p\u00fablicos<\/em><\/strong>. En el caso de los dem\u00f3cratas atenienses, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">les preocupaba m\u00e1s mitigar la influencia de las familias muy ricas e <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">influyentes en las instituciones <strong>(<\/strong><strong>46)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo reducido del n\u00famero de hombres libres y ciudadanos en el mundo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">antiguo, d\u00e9bese en parte a que descansaba en la instituci\u00f3n de la esclavitud, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en violento contraste con el hecho de que el trabajo ha dejado de pertenecer <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a la esfera estrictamente privada en los tiempos modernos convirti\u00e9ndose, en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">palabras de <strong>Arendt<\/strong>, en \u201c<em>un hecho p\u00fablico-pol\u00edtico de primer orden<\/em>\u201d. Hecho <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que ha alterado el alcance y el significado de la pol\u00edtica al perder sentido la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>philopsychia<\/em>, el amor a la propia vida, que distingu\u00eda la vida del esclavo de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del hombre libre <strong>(<\/strong><strong>47)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En consecuencia, aceptada la trascendencia pol\u00edtica del trabajo, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la democracia pol\u00edtica moderna se reduce -es decir, debiera reducirse- a <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">las reglas de juego preliminares o formales a las que han atenerse imperativamente <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014por mandato imperativo\u2014 los representantes elegidos por la mayor\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en virtud del principio de la igualdad formal o jur\u00eddica universal, de todos <strong>(48)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>11.-<\/strong> Los griegos no s\u00f3lo descubrieron la posibilidad de la pol\u00edtica sino <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que la fundaron, hasta el punto que la teor\u00eda (en el sentido griego) de la pol\u00edtica <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">form\u00f3 parte de la pol\u00edtica democr\u00e1tica <strong>(<\/strong><strong>49)<\/strong>. <strong>L. Rodr\u00edguez Dupla<\/strong> sugiere <strong>(<\/strong><strong>50)<\/strong>, que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Leo Strauss<\/strong> dir\u00eda seguramente, que la incapacidad de comprender el pensamiento <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">antiguo -o la falta de atenci\u00f3n al mismo- constituye una causa principal <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del desconcierto del pensamiento pol\u00edtico. \u00ab<em>Las ciencias sociales<\/em>, escrib\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Strauss<\/strong> en otro lugar,<em> no har\u00e1n honor a su pretensi\u00f3n, si no alcanzan una comprensi\u00f3n <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">genuina de la filosof\u00eda pol\u00edtica propiamente dicha y, por ende, ante <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>todo, de la filosof\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>51)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo obsoleto de la divisi\u00f3n tripartita de las formas del gobierno es la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">visi\u00f3n que ten\u00edan los griegos de la realidad, correspondiente a la fase de la estructura <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">m\u00edtica de la conciencia <strong>(<\/strong><strong>52)<\/strong>. La <strong>Polis<\/strong> era para ellos como un fen\u00f3meno de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Naturaleza<\/strong> del que resultaba una comunidad o <em>koinon\u00eda<\/em> natural de hombres y <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">dioses. Incluso arquitect\u00f3nicamente era, igual que en las ciudades antiguas, una <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Ciudad-templo en la que moraba lo divino, fundamento, causa y principio de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">realidad <strong>(<\/strong><strong>53)<\/strong>. Los hombres estaban insertos en la <strong>Polis<\/strong> como una parte de la <strong>Naturaleza<\/strong>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y si ten\u00edan la condici\u00f3n de libres pod\u00edan ascender de la mera vida natural <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a la vida pol\u00edtica, pues, bajo el <em>nomos<\/em>, pod\u00edan disponer de su vida como <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">individuos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Plat\u00f3n<\/strong> present\u00f3 el cosmos en <strong>Timeo<\/strong> como un \u201c<em>animal eterno<\/em>\u201d del que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">proceden todos los seres vivos y describi\u00f3 la <strong>Polis<\/strong> como un <em>macroanthropos<\/em>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">una suerte de <strong><em>hombre magno<\/em><\/strong> cuyos \u00f3rganos principales eran los ciudadanos, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que, por ende, le pertenec\u00edan <strong>(<\/strong><strong>54)<\/strong>. En la c\u00e9lebre definici\u00f3n aristot\u00e9lica del <em>anthropos<\/em> <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">perfecto como <em>zoon politik\u00f3n<\/em>, la palabra <em>politik\u00f3n<\/em> alud\u00eda a un modo de vida, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el de la <strong>Polis<\/strong>, que diferenciaba al hombre de los dem\u00e1s animales. La Ciudad era <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">para los griegos el modo de vida m\u00e1s elevado y perfecto que pod\u00eda alcanzar y <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">concebir el animal humano, siendo el <em>polit\u00e9s<\/em> o ciudadano el hombre perfecto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En fin, la soberan\u00eda pol\u00edtica de la Polis consist\u00eda seg\u00fan <strong>Arist\u00f3teles<\/strong> en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el gobierno sobre libres e iguales, y <strong>Tuc\u00eddides<\/strong> caracteriz\u00f3 la Constituci\u00f3n fundada <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en la igualdad (<em>isonomia<\/em>) como la forma pol\u00edtica correcta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, como adolec\u00edan de conciencia hist\u00f3rica, cre\u00edan en la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>anaciclosis<\/em>, la eterna degeneraci\u00f3n, corrupci\u00f3n y restauraci\u00f3n de todas las <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">cosas naturales. La degeneraci\u00f3n o corrupci\u00f3n de la <strong>Monarqu\u00eda<\/strong>, la <strong>Aristocracia <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y la <strong>Democracia<\/strong> en <strong>Tiran\u00eda, Oligarqu\u00eda y Demagogia<\/strong> u otras variantes que coartasen <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">o suprimiesen la libertad pol\u00edtica, que cualifica al libre como <em>polit\u00e9s<\/em> o <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ciudadano, eran para ellos enfermedades del alma de la <strong>Polis<\/strong>, puesto que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">corromp\u00edan ese espec\u00edfico modo de vida. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Orgullosos de su libertad colectiva <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">dentro de su arcaizante visi\u00f3n naturalista de la ciudad, no pod\u00edan concebir que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">existiese aut\u00e9ntica vida humana o pol\u00edtica fuera de sus peque\u00f1as <strong>P\u00f3leis<\/strong>, en las <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que los hombres libres alcanzaban su perfecci\u00f3n como miembros de la especie <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>anthropos<\/em> en la figura del ciudadano. Gracias a eso, no s\u00f3lo cayeron en la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">cuenta de la posibilidad de la vida pol\u00edtica \u2014la vida en la Polis\u2014, sino que la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ordenaron y, en este sentido, la pol\u00edtica sigue siendo griega <strong>(<\/strong><strong>55)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La vida pol\u00edtica era la causa de su sentimiento de superioridad respecto <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a los dem\u00e1s pueblos. Para ellos eran b\u00e1rbaros (<em>barbaroi, de wir-warr, <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>expresi\u00f3n con la que remedaban los lenguajes no griegos<\/em>). Pues, al desconocer <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la libertad pol\u00edtica -la posibilidad de participar los libres como iguales en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la organizaci\u00f3n racional de la vida colectiva- no pod\u00edan ser ciudadanos y sus <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">reg\u00edmenes eran <strong>desp\u00f3ticos<\/strong>. De ah\u00ed, no s\u00f3lo su horror al cambio, sino su incapacidad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">para ver que la degeneraci\u00f3n del esp\u00edritu de la <strong>Polis<\/strong> a causa del auge <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la tendencia olig\u00e1rquica, fuese otra cosa que la corrupci\u00f3n natural de los <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">seres vivos. Por la misma raz\u00f3n, tampoco pod\u00edan aceptar que pudiera ser la <strong>dictadura<\/strong> <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">un remedio circunstancial, puesto que esta forma excepcional del <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">gobierno suspende o suprime la libertad pol\u00edtica y con ella la ciudadan\u00eda, que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">eran la sustancia de las <strong>Poleis<\/strong>, la cultura y la civilizaci\u00f3n griegas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El hallazgo de la libertad pol\u00edtica y su correlativa, la ciudadan\u00eda como <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la perfecci\u00f3n del hombre libre, les llev\u00f3 a identificar la forma de gobierno y la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">forma pol\u00edtica, pues conceb\u00edan aquella como el aspecto visible de la <em>psych\u00e9<\/em> o <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">principio vital de la <strong>Ciudad<\/strong>, su constituci\u00f3n, el alma que in-formaba, daba su <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">forma, a la vida colectiva. Su ideal era la <strong><em>politeia<\/em><\/strong>, traducible aproximadamente <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como <em><strong>Ciudad constitucional<\/strong><\/em>; pues la Constituci\u00f3n era la forma visible de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">materia de la <strong>Polis<\/strong> en la que viv\u00edan los ciudadanos bajo el imperio de la ley, el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>nomos<\/em>, contrapunto de la <em>physis<\/em> <strong>(<\/strong><strong>56)<\/strong>. Para los griegos, <em><strong>una rep\u00fablica a la que <\/strong><\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>manca la forma no es una verdadera rep\u00fablica<\/strong><\/em>, como dir\u00eda mucho m\u00e1s tarde <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Maquiavelo<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <strong>Polis<\/strong> viv\u00eda en un eterno presente. Era la \u00fanica forma pol\u00edtica que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">conoc\u00edan en la que exist\u00eda la \u201c<em>facultad de moverse a voluntad<\/em>\u201d, que es como <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">defin\u00eda <strong>Arist\u00f3teles<\/strong> la libertad, la posibilidad de <em>politeuein<\/em>, de tener y llevar una <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">existencia pol\u00edtica participando activamente \u2014visiblemente\u2014 en la vida de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Polis<\/strong>, en la ordenaci\u00f3n de la vida colectiva. De ah\u00ed que las formas del gobierno <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y las del r\u00e9gimen ten\u00edan que ser id\u00e9nticas a la forma pol\u00edtica, sin perjuicio de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">reconocer que una <strong>Polis<\/strong> sana en la que imperase la virtud, pudiera ser mon\u00e1rquica, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">aristocr\u00e1tica o democr\u00e1tica como tres tipos de almas o constituciones <strong>(<\/strong><strong>57)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>12.-<\/strong> En rigor, los griegos inventaron la pol\u00edtica al caer en la cuenta de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que la libertad pol\u00edtica y la ciudadan\u00eda eran consustanciales a la vida en la <strong>Polis <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como una <strong>Ciudad Pol\u00edtica<\/strong>. Pasaron as\u00ed del <em>mito<\/em> al <em>logos<\/em>. Pero la cultura naturalista <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">griega, basada en la visibilidad, era arcaizante y cuando el cristianismo la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">descubri\u00f3, <strong>(58)<\/strong> y con ella la posibilidad de la <em><strong>conciencia hist\u00f3rica<\/strong><\/em>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">bajo esta esta nueva perspectiva, <em><strong>lo que eran formas pol\u00edticas para los griegos, <\/strong><\/em><\/span><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">incapaces de concebir otras formas de esa naturaleza fuera de la Polis, se transformaron <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en formas hist\u00f3ricas, o sea, hist\u00f3rico-pol\u00edticas y las formas de <\/span><\/strong><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>gobierno y de r\u00e9gimen en tipos en el sentido weberiano<\/strong><\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bajo esta perspectiva, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">las formas hist\u00f3rico-pol\u00edticas han sido, son y ser\u00e1n incontables aunque no existan <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la libertad pol\u00edtica y su correlativa la ciudadan\u00eda, siendo la <strong>Polis<\/strong> una forma <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">hist\u00f3rico-pol\u00edtica m\u00e1s. <\/span><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Las formas del gobierno siguen siendo lo perceptible de cada forma <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edtica o hist\u00f3rico-pol\u00edtica, pudiendo ser mon\u00e1rquicas, aristocr\u00e1ticas, democr\u00e1ticas <\/span><\/strong><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>o sus respectivas degeneraciones y mezclas<\/strong><\/em>. Indican el n\u00famero de los <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">responsables del mando, y aunque no determinen necesariamente el proceso de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la toma de decisiones, condicionan la ordenaci\u00f3n u organizaci\u00f3n del poder al <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">se\u00f1alar a quien corresponde decidir p\u00fablica o visiblemente sobre la vida colectiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Decisi\u00f3n que es lo propiamente pol\u00edtico del mando pol\u00edtico, de modo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">parecido a como lo esencial de la funci\u00f3n judicial consiste tambi\u00e9n en decidir, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en este caso sobre el sentido del Derecho \u2014<em>sentium dire<\/em>, sentenciar\u2014, en el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">caso concreto. La <em><strong>diferencia cualitativa entre la decisi\u00f3n pol\u00edtica y la judicial <\/strong><\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>consiste en que la primera afecta al conjunto<\/strong><\/em>: es una decisi\u00f3n del pol\u00edtico en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">representaci\u00f3n de todos, que afecta a la vida colectiva, no a particulares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cambio, el r\u00e9gimen, el funcionamiento efectivo del orden pol\u00edtico, la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">din\u00e1mica de la ordenaci\u00f3n u organizaci\u00f3n pol\u00edtica, es olig\u00e1rquico en virtud de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la <strong>ley de hierro<\/strong>, sin perjuicio de que los reg\u00edmenes puedan clasificarse asimismo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como aristocr\u00e1ticos y democr\u00e1ticos (<em>o sus derivaciones<\/em>) seg\u00fan el n\u00famero de los <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">influyentes \u2014la monarqu\u00eda no tendr\u00eda sentido\u2014 y el grado de influencia del <em>\u00eathos<\/em> <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y las virtudes morales en la intensidad de la <em><strong>oligarquizaci\u00f3n<\/strong> <\/em>del r\u00e9gimen. Entonces, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>la oligarqu\u00eda, cuyo secreto es la invisibilidad, se hace visible<\/strong>. La dial\u00e9ctica visibilidad\/<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">invisibilidad era casi impensable para los griegos, cuya cultura se basaba <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en la luminosidad de la realidad. Una funci\u00f3n de la formas del gobierno es la de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">invisibilizar los poderes e influencias que determinan el r\u00e9gimen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El problema puede reconducirse a que las formas de gobierno determinan <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la figura del orden pol\u00edtico seg\u00fan el grado, nivel o alcance de la libertad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edtica (<em>a cuantos se les reconoce<\/em>), la dimensi\u00f3n colectiva de la libertad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">consustancial a la naturaleza humana en tanto moral, que garantiza las dem\u00e1s <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">libertades, sintetizables en libertades personales o individuales y libertades civiles <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">o sociales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>13.-<\/strong> Al margen de la arcaizante particularidad griega, es perfectamente <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">defendible el valor descriptivo, pr\u00e1ctico, pedag\u00f3gico e incluso definitorio, al <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">menos formalmente, de la clasificaci\u00f3n cl\u00e1sica de las formas del gobierno, que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">representan o simbolizan sistemas de poder establecidos. Lo importante es no <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">confundirlas con las formas del r\u00e9gimen ni estas dos con la forma pol\u00edtica y <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">reconocer que los reg\u00edmenes son materialmente olig\u00e1rquicos aunque no lo sean <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">formalmente los gobiernos. Que las decisiones pol\u00edticas se atribuyan a uno, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">varios o el pueblo (<em>directamente o por medio de representantes<\/em>), no modifica <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ese hecho, inherente a la naturaleza humana; por lo dem\u00e1s, una cosa es el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">poder y otra la influencia, si bien la decisi\u00f3n pol\u00edtica es siempre personal, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">mon\u00e1rquica. De ah\u00ed que la <strong>Monarqu\u00eda Constituciona<\/strong>l sea una monarqu\u00eda debilitada <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">o residual y la <strong>Parlamentaria<\/strong> no lo sea en absoluto, sino como una suerte <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de ficci\u00f3n \u00fatil: s\u00f3lo se justifica como prolongaci\u00f3n de un estado de cosas en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">cuyo entramado olig\u00e1rquico cumple un papel. Ambas formas de la monarqu\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">eran para <strong>Comte<\/strong> f\u00f3rmulas de transici\u00f3n a la rep\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La monarqu\u00eda europea medieval era en cambio una aut\u00e9ntica monarqu\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ya que, bajo la <em>omnipotentia iuris<\/em>, el Derecho como autoridad, la funci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del rey consist\u00eda en tomar las decisiones necesarias para proteger y defen<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">der el <strong>Derecho,<\/strong> no en legislar. Dentro del <strong>Reino<\/strong>, era el juez supremo, ejerciendo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la auctoritas como representante del <strong>Derecho<\/strong>, dignidad que un\u00eda a la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">potestas ejecutiva. La soberan\u00eda consist\u00eda en eso, sin que existiese nada parecido <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a un \u201c<em>poder<\/em>\u201d legislativo. La monarqu\u00eda Absoluta, una forma dictatorial, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">rompi\u00f3 con la tradici\u00f3n mon\u00e1rquica europea al atribuirse el derecho de hacer <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">leyes. Dice <strong>Pierre Manent<\/strong>, que eso alter\u00f3 la tradici\u00f3n pol\u00edtica europea. La modific\u00f3 <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">luego mucho m\u00e1s radicalmente la estatalidad, cuando el <strong>Estado<\/strong>, construido <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por los reyes para hacerse absolutos, se emancip\u00f3 de la monarqu\u00eda sustituy\u00e9ndola <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por el <strong>Parlamento<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El reconocimiento de la sustancia olig\u00e1rquica de los reg\u00edmenes es una <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de las regularidades de la pol\u00edtica de las que hablaba <strong>Gianfranco Miglio<\/strong> recogiendo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">ideas de <strong>Ostrogorski<\/strong> y luego de <strong>Mosca y Pareto<\/strong> sobre la regularidad de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la clase pol\u00edtica. De ello se han hecho cargo empero la sociolog\u00eda pol\u00edtica, muy <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">influida por la norteamericana, ajena a los problemas europeos, y el derecho <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">constitucional, invadido por aquella o reducido al formalismo jur\u00eddico, descuid\u00e1ndose <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la pol\u00edtica y por ende la clasificaci\u00f3n cl\u00e1sica de las formas pol\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las formas de gobierno son una parte esencial de la filosof\u00eda pol\u00edtica cl\u00e1sica, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">al menos como el aspecto formal de los reg\u00edmenes, que son el aspecto <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">material de la vida pol\u00edtica. No obstante, es cierto que, sin perjuicio de la preferencia <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por el gobierno mon\u00e1rquico, el aristocr\u00e1tico o el democr\u00e1tico, las disputas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edticas giran en torno al grado de oligarquizaci\u00f3n de los reg\u00edmenes, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pues, como dec\u00eda tambi\u00e9n <strong>Han Fei-tzu<\/strong> \u00ab<em>se debe gobernar conforme a las tendencias <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>de los hombres<\/em>\u00bb. En la oligarqu\u00eda coinciden la forma de gobierno y el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">r\u00e9gimen cuando la oligarquizaci\u00f3n, moderada por las virtudes del <em>\u00eathos<\/em> <strong>(<\/strong><strong>59)<\/strong>, no ha <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">alcanzado una intensidad tal, generalmente por la debilitaci\u00f3n o degeneraci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del <em>\u00eathos<\/em> y las virtudes correspondientes, que d\u00e9 lugar a un grave conflicto pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto sucede normalmente, cuando los oligarcas se someten al derecho establecido, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">no abusan del poder y procuran mantener un equilibrio aceptable <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">actuando como un aut\u00e9ntico <em>gubernetik\u00f3s<\/em> o gobierno. Pues la funci\u00f3n del <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">gobierno, sea mon\u00e1rquico, aristocr\u00e1tico o democr\u00e1tico, e incluido el olig\u00e1rquico <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y otras variantes, consiste en mantener el equilibrio como ped\u00eda <strong>Maquiavelo (60)<\/strong>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">impidiendo que la influencia y el poder de la oligarqu\u00eda sean tan intensos que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">corrompan la forma pol\u00edtica hasta el punto en que no bastan las normas de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Cortes\u00eda, las costumbres y el<strong> Derecho<\/strong> para contener la corrupci\u00f3n dentro de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">l\u00edmites aceptables. De ah\u00ed que sea la prudencia la virtud principal del pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>14.-<\/strong> En el siglo XX no se ha hablado mucho de la oligarqu\u00eda, salvo en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">los relatos hist\u00f3ricos, ret\u00f3ricamente, o en sentido condenatorio para criticar a <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">alg\u00fan sistema de poder enemigo o poco simp\u00e1tico. En cambio, se habla continuamente <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la democracia y la dictadura como las \u00fanicas alternativas posibles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta dicotom\u00eda forma parte de la vulgata del modo de pensamiento totalitario, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">doctrinalmente igualitarista, cuya idea de la forma del gobierno es completamente <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">nueva. \u00ab<em>Propongo aceptar el surgimiento y ascenso del totalitarismo como <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>una forma de gobierno demostrablemente nueva<\/em>\u00bb, escrib\u00eda <strong>Arendt (61)<\/strong>. Y como adem\u00e1s <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de innovadora su componente ut\u00f3pico la presenta como \u201c<em>definitiva<\/em>\u201d, cualquier <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">otra forma, por muy liberal que pueda ser, que no sea la democr\u00e1tica seg\u00fan <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la entienda el pensamiento totalitario, es una dictadura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Conviene hacer ciertas precisiones aunque sean muy someras. Entre <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">otras razones porque la crisis actual, en la que las oligarqu\u00edas dirigentes socialdem\u00f3cratas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">est\u00e1n lapidando a las clases medias y con ellas a las naciones en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">nombre de la democracia, ha puesto sobre el tapete el tema de la oligarqu\u00eda. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pareto<\/strong> era muy duro con la socialdemocracia, que, como indica su nombre, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pretende monopolizar la democracia. <strong>Seg\u00fan \u00e9l, los l\u00edderes socialistas italianos <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>eran \u201c<em>una aristocracia de bandidos<\/em>\u201d<\/strong>, lo que puede haber influido en el relativo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">olvido y desconocimiento de su pensamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tiene inter\u00e9s comenzar echando una breve ojeada a algunas opiniones <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sobre la democracia contempor\u00e1nea, repleta de mitos. El principal, el de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">democracia como una panacea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>15.-<\/strong> <strong>Ortega<\/strong>, quien hab\u00eda denunciado la \u201c<em>democracia morbosa<\/em>\u201d en los <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a\u00f1os veinte, previno en 1949 a los estudiantes berlineses en su famosa conferencia <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>De Europa meditatio quaedam <\/em>(62)<\/strong>, que esa palabra \u201c<em>se ha vuelto ramera<\/em>\u201d <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">porque cohabita con m\u00faltiples significaciones. Hace m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">un escritor norteamericano encontr\u00f3 unas seiscientas cincuenta definiciones de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la democracia, palabra que <strong>Hayek<\/strong> propuso sin \u00e9xito sustituir por <em>demarch\u00eda<\/em> <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">para librar su contenido del envilecimiento <strong>(<\/strong><strong>63)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dec\u00eda tambi\u00e9n<strong> Ortega<\/strong>, que la palabra democracia es hoy \u201c<em>est\u00fapida y <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>fraudulenta<\/em>\u201d. Su uso cotidiano con cualquier motivo suena ya muchas veces <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como la invocaci\u00f3n de una religi\u00f3n civil. <strong>John Dewey<\/strong>, cuya influencia ha sido <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">enorme como educador de varias generaciones, entend\u00eda as\u00ed la democracia <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que, debido en buena medida a la ideolog\u00eda \u201c<em>americanista<\/em>\u201d <strong>(<\/strong><strong>64)<\/strong>, ha degenerado de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">hecho en el fanatismo (\u201cl<em>a anulaci\u00f3n de toda diferencia<\/em>\u201d, dec\u00eda <strong>Hegel<\/strong>) democr\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La palabra empieza a ser un t\u00f3pico demag\u00f3gico o una superstici\u00f3n. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Eso reflejar\u00eda una insensibilidad hacia su contenido, que preceder\u00eda a su declive.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algo grav\u00edsimo, pues, con todo, en un tiempo en el que no existen <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">autoridades reconocidas y los poderes intermediarios, incluida la familia, est\u00e1n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pr\u00e1cticamente controlados por el intervencionismo estatal, el principio de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">libertad pol\u00edtica o colectiva, que es el principio de la democracia, constituye la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00fanica garant\u00eda de las libertades. Sin embargo hay un problema: \u00bfes la libertad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edtica el principio de la democracia o es un principio m\u00e1s general, un presupuesto?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>F. Karsten<\/strong> y <strong>K. Beckman<\/strong> niegan en un sugerente ensayo reciente sobre <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la democracia parlamentaria <strong>(<\/strong><strong>65)<\/strong>, que democracia signifique libertad y tolerancia: <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>uno de los mitos m\u00e1s tenaces en relaci\u00f3n con la democracia consiste en que es <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">lo mismo que \u201cla libertad\u201d. Para muchas gentes, la libertad va de suyo con la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">democracia igual que las estrellas acompa\u00f1an a la luna. Pero de hecho, la libertad <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>y la democracia son opuestas<\/em>\u00bb. Los autores de <strong>Beyond Democracy<\/strong> recuerdan <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la frase de <strong>Arist\u00f3teles<\/strong>, en cuya \u00e9poca la democracia no hab\u00eda sido identificada <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">con una religi\u00f3n como en la \u00e9poca actual y sacralizada: \u00ab<em>la democracia ilimitada <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">es, lo mismo que la oligarqu\u00eda, una tiran\u00eda repartida sobre un gran n\u00famero de <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>personas<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>66)<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para <strong>Arist\u00f3teles<\/strong>, la democracia como gobierno del <em>demos<\/em>, al estar <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">el servicio de los intereses de clase deval\u00faa el principio constitutivo de la <strong>Polis<\/strong>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">lo com\u00fan como una relaci\u00f3n org\u00e1nica armoniosa de las partes con el todo <strong>(<\/strong><strong>67)<\/strong>. La <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Polis<\/strong> deja entonces de ser una <em><strong>koinon\u00eda<\/strong> <\/em>o comunidad natural.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una de las causas de la inoperancia de la democracia cuando no es <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">contraria a la libertad y a la tolerancia natural y de su creciente descr\u00e9dito consiste, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">justamente, en la intuici\u00f3n de que es el reino de la oligarqu\u00eda aunque no <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">se miente esta palabra. Por ejemplo el dem\u00f3crata esc\u00e9ptico <strong>Zagrebelsky<\/strong> dice <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que es precisamente en la democracia donde el r\u00e9gimen pol\u00edtico \u00ab<em>se presta <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>mejor a generar y mimetizar oligarqu\u00edas<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La c\u00e9lebre frase de <strong>Churchill<\/strong> \u00ab<em>la democracia <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>es el peor de todos los reg\u00edmenes exceptuando todos los dem\u00e1s<\/em>\u00bb, podr\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">interpretarse como una manera c\u00ednica, o por lo menos ir\u00f3nica, de sugerir que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la democracia extiende la oligarqu\u00eda al favorecer las ocasiones y proporcionar <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">los medios para que todos puedan aspirar a ser oligarcas sin merma del sortilegio <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la palabra. \u00ab<em>Bajo la apariencia de la democracia, prospera en realidad <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>una oligarqu\u00eda<\/em>\u00bb, escribe<strong> P. Manent<\/strong>: \u00ab<em>la minor\u00eda de los que poseen el capital <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>material y cultural manipula las instituciones pol\u00edticas en su propio beneficio<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>68)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>16.-<\/strong> Los <em>holandeses libertaristas<\/em> autores de <strong>Beyond Democracy<\/strong> defienden <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">abiertamente la necesidad de abandonar la democracia esgrimiendo buenas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">razones desde el punto de vista de la <em><strong>libertad negativa<\/strong><\/em>: \u00ab<em>Una de las grandes <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">ilusiones pol\u00edticas de nuestro tiempo es la democracia. Muchas gentes se <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">creen libres porque votan. Oponen democracia y tiran\u00eda. Y como no viven en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Corea del Norte<\/strong> o en <strong>Cuba<\/strong>, se creen libres. Pero tal como se ve hoy a los <strong>Estados<\/strong> <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">modernos invadir la esfera privada como jam\u00e1s anteriormente, cuando la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">expoliaci\u00f3n ha tomado las formas que en modo alguno pudo imaginar un <strong>Bastiat<\/strong> <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>en el siglo XIX, es que no funciona la democracia<\/em>\u00bb <strong>(<\/strong><strong>69)<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La realidad es que los gobiernos han inventado y siguen inventando <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">innumerables leyes que, aparte de los explotadores sistemas fiscales socialdem\u00f3cratas, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que les permiten un control pol\u00edtico exhaustivo complementario del <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">polic\u00edaco \u2014el llamado \u201c<em>terrorismo fiscal<\/em>\u201d\u2014, imposibilitan multitud de relaciones <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">e interacciones sociales voluntarias completamente naturales y leg\u00edtimas. La <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">democracia ha llegado a un punto en que, en nombre de la democracia y la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">libertad proh\u00edbe los actos m\u00e1s inocentes y elementales, empezando por la libertad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de expresi\u00f3n, mientras autoriza o impone otros antinaturales como los relacionados <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">con la <em>\u201ccuesti\u00f3n antropol\u00f3gica<\/em>\u201d. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La democracia se est\u00e1 reduciendo \u2014 <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">se ha reducido ya en bastantes casos\u2014 a la correcci\u00f3n pol\u00edtica definida y <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sancionada por los gobiernos con el asentimiento activo o pasivo de los gobernados <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">infantilizados por la propaganda masiva, la educaci\u00f3n en manos de los <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edticos y las costumbres del estatismo, entre ellas el cl\u00e1sico <em>panem et <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>circenses<\/em>. Lo \u00fanico que no se atreven todav\u00eda a decir p\u00fablicamente o a plasmar <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como ley los gobiernos democr\u00e1ticos, es el c\u00e9lebre eslogan de <strong>Orwell<\/strong> en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>1984<\/strong>, \u00ab<em>la libertad es esclavitud<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Parodiando la \u201c<em>jaula de hierro<\/em>\u201d de <strong>Max Weber<\/strong>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">se podr\u00eda decir que los gobiernos europeos han encerrado a sus s\u00fabditos en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">jaulas de cristal irrompible desde las que pueden contemplar el espect\u00e1culo de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la sociedad pol\u00edtica de las oligarqu\u00edas, comentarlo sin traspasar la correcci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edtica e incluso salir de ellas cuando los oligarcas les convocan a cumplir el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">rito elemental que la religi\u00f3n democr\u00e1tica, que legitima a la oligarqu\u00eda, reserva <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">para la masa: el <strong>voto<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2232594 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Leviatan-el-monstruo-de-Hobbes.jpg\" alt=\"LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA\" width=\"680\" height=\"452\" data-id=\"2232594\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Leviatan-el-monstruo-de-Hobbes.jpg 680w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Leviatan-el-monstruo-de-Hobbes-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Leviatan-el-monstruo-de-Hobbes-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Leviatan-el-monstruo-de-Hobbes-678x452.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 680px) 100vw, 680px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>CITAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">* Sesi\u00f3n del d\u00eda 15 de enero de 2013.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>1.\u00a0<\/strong> \u201c<em>Realismo pol\u00edtico y cr\u00edtica de las religiones seculares en Raymond Aron<\/em>\u201d. M. Herrero (ed.), Religion and the <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">political. Hildesheim, Georg Olms Verlag 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>2.<\/strong> Liberalismo triste. Un percorso: da Burke a Berlin. Piombino, Edizione Il Foglio 2012.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>3.<\/strong>\u00a0 Seg\u00fan el <strong>Diccionario de Abbagnano<\/strong>, la palabra <em><strong>realidad<\/strong> <\/em>(<em>que proviene de la realitas de <strong>Duns Scoto<\/strong><\/em>) indica <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en el discurso filos\u00f3fico \u00ab<em>el modo de ser de las cosas en tanto existen fuera de la mente humana o independientemente de <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>ella<\/em>\u00bb en contraposici\u00f3n a la <em><strong>idealidad<\/strong> <\/em>que designa \u00ab<em>el modo de ser de aquello que est\u00e1 en la mente y no puede ser o no est\u00e1 <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>incorporado o actuado todav\u00eda en las cosas<\/em>\u00bb. P. P. Portinaro dice que, en el l\u00e9xico pol\u00edtico, la realidad es el modo de ser de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">las relaciones de poder consideradas independientemente de los deseos y las preferencias de los actores o de las teor\u00edas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">m\u00e1s o menos normativas de los espectadores. Distingue tres formas de realismo: el \u201c<em>complaciente<\/em>\u201d, el \u201c<em>melanc\u00f3lico<\/em>\u201d y el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">que \u201c<em>vibra de indignaci\u00f3n moral<\/em>\u201d. Il realismo pol\u00edtico. Roma, Laterza 1999, p. 13.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>4.<\/strong> Estudios de teor\u00eda pol\u00edtica. <\/em>Madrid, Instituto de Estudios Pol\u00edticos 1968. Pr\u00f3l. p. XI.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>5.<\/strong> El Poder. Los Genios invisibles de la Ciudad. Madrid, Tecnos 1991. 8, p. 87. Cf. C. Schmitt, \u201cColoquio sobre el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">poder y el acceso al poderoso\u201d\u00b7. Revista de Estudios Pol\u00edticos. n\u00ba 78 (1954). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>6.<\/strong> Un aspecto en el que insiste <strong>E. H. Carr<\/strong> en su notable libro <em>La crisis de los veinte a\u00f1os (1919-1939)<\/em>. Una introducci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">al estudio de las relaciones internacionales. Madrid, La catarata 2004. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>7.<\/strong> \u00ab<em>No es la des-velaci\u00f3n, sino la des-ilusi\u00f3n, lo que quebranta los mitos y promueve el abandono de las actitudes <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>m\u00edticas<\/em>\u00bb. M. Garc\u00eda-Pelayo, Los mitos pol\u00edticos. Madrid, Alianza 1981. \u201dMito y actitud m\u00edtica en el campo pol\u00edtico\u201d. 4.1, p. 29. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>8.<\/strong> Cf. W. Hennis, Pol\u00edtica y filosof\u00eda pr\u00e1ctica. Buenos Aires, Sur 1973. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>9.<\/strong>\u00a0 A la verdad, <strong>Acton<\/strong> escribi\u00f3 que el poder \u2014como la libertad, el dinero, las pasiones, etc.\u2014 tiende a corromper <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y que, si es absoluto, tiende a corromper absolutamente. La frase literal reza: \u00ab<em>Power tends to corrupt and absolute power <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>corrupts absolutely<\/em>\u00bb. Como escritor cat\u00f3lico, no pod\u00eda sostener que el poder sea malo en s\u00ed mismo. La expresi\u00f3n aparece <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en una carta privada (5.IV.1887) al obispo Mandell Creigthon a prop\u00f3sito de una recensi\u00f3n de The History of Papacy, cuyo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">autor era el obispo. Vid. Lord Acton, Essays in the Study and Writing of History. Vol. II. Indianapolis, The Liberty Classics <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">1985. 19, p. 383.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>10.<\/strong> Le propre de l&#8217;homme. Sur une l\u00e9gitimit\u00e9 menac\u00e9e. Par\u00eds, Flammarion 2013. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>11.<\/strong> \u00c9tica y progreso econ\u00f3mico. Barcelona, Ariel 1996. 5, VI, p. 131. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>12<\/strong>. <strong>J.J. Rallo<\/strong> a\u00f1ade otra cita de <em>El c\u00e1lculo del consenso:<\/em> \u00ab<em>Conviene enfatizar que ning\u00fan sistema de organizaci\u00f3n <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">social en el que los hombres puedan actuar libremente puede impedir la explotaci\u00f3n del hombre por el hombre o de un <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>grupo por otro grupo<\/em>\u00bb. Vid.http:\/\/www.libremercado.com\/2013-01-09\/juan-ramon-rallo-james-buchanan-y-los-limites-delpoder-<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">politico-66992\/. <strong>Buchanan<\/strong> est\u00e1 aludiendo a la ley de hierro sin decirlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>13<\/strong>. Karl Marx y la tradici\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico occidental. Madrid, Encuentro 2007. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>14.<\/strong> Vid. D. Carri\u00f3n Morillo, Tocqueville. La libertad pol\u00edtica en el estado social. Madrid, Delta 2007. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>15<\/strong>. Vid. E. Bernstein, El socialismo evolucionista. Granada, Comares 2011.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>16.<\/strong> Seg\u00fan <strong>Lipset<\/strong>, \u00abl<em>as teor\u00edas de <strong>Weber<\/strong> y <strong>Michels<\/strong> sobre la burocracia y la democracia junto con las de <strong>Marx<\/strong> y <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>Tocqueville<\/strong> sobre el conflicto y el consenso, establecieron la preocupaci\u00f3n b\u00e1sica de la sociolog\u00eda pol\u00edtica moderna<\/em>\u00bb. El hombre <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edtico. Buenos Aires, Eudeba 1963. I, pp. 8-10. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>17.<\/strong> Buenos Aires, Amorrortu 1969. Esta edici\u00f3n, traducci\u00f3n de la versi\u00f3n inglesa, incluye el conocido pr\u00f3logo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de Seymour M. Lipset. La tesis de Michels no se ha librado de cr\u00edticas. Se podr\u00edan resumir, dec\u00eda hace tiempo un comentarista, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en que \u00ab<em>si todav\u00eda no ha aparecido en el planeta una organizaci\u00f3n capaz de evitar la ley de hierro, es que esta ley se <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>basa sin duda en un ideal ut\u00f3pico<\/em>\u00bb. C. Fred Alford, \u201cThe &#8216;Iron Law of Oligarchy&#8217; in the Athenian Polis&#8230;and Today\u201d. Canadian <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Journal of Political Science. XVIII (2.VI. 1985). II, p. 298. El autor piensa que no es \u201c<em>completamente ut\u00f3pica<\/em>\u201d y puede <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">mitigarse. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>18<\/strong>. Vid. de <strong>B. de Jouvenel<\/strong>, Du pincipat es una excepci\u00f3n, aunque no menciona esa ley. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>19.<\/strong> <strong>Carl. J. Friedrich<\/strong> s\u00f3lo menciona la ley de hierro de pasada en relaci\u00f3n con los partidos en su importante tratado <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Gobierno constitucional y democracia<\/em>. (2 Vols. Madrid, Instituto de Estudios Pol\u00edtico 1975). <strong>Karl Loewenstein<\/strong>, que no <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la menciona aunque la describe, se limita a decir que \u00ab<em>la nueva sociolog\u00eda hist\u00f3rica de Mosca, Pareto, Michels y Max Weber <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014por no citar a Giovanni Battista Vico\u2014 ha mostrado de manera convincente que no existe en absoluto una relaci\u00f3n causal <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>entre la estructura del mecanismo gubernamental y la localizaci\u00f3n f\u00e1ctica del poder<\/em>\u00bb. Teor\u00eda de la Constituci\u00f3n. Madrid, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Ariel 1964. II, p. 47. La oposici\u00f3n al socialismo, especialmente al marxista, y a su versi\u00f3n fascista \u2014un socialismo nacional\u2014 <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">puede ser una causa de la falta de atenci\u00f3n a la ley de hierro y sus implicaciones generales. <strong>A.C. Pereira Menaut<\/strong> no <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">menciona tampoco la ley de hierro en sus Lecciones de Teor\u00eda Constitucional. Madrid, Colex 2006. Una causa puede ser la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">desaparici\u00f3n acad\u00e9mica del Derecho Pol\u00edtico, sustituido al estilo positivista por el Derecho Constitucional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>20.<\/strong> Tras la Segunda Guerra Mundial, la jerarquizaci\u00f3n organizativa ha llegado al punto que los partidos son en <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">gran medida partidos de funcionarios, al haberse convertido el Estado en <em>Estado de Partidos<\/em>. <strong>Leibholz<\/strong>, te\u00f3rico de esta forma <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del Estado, reconoc\u00eda que <em>la democracia es hoy plebiscitaria<\/em>. Pero esto pertenece al tema de la representaci\u00f3n, que cae fuera <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del presente trabajo. Sobre el Estado de partidos, M. Garc\u00eda-Pelayo, El Estado de partidos. Madrid, Alianza 1986. <strong>A. Garc\u00eda- <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Trevijano<\/strong>, <em>Teor\u00eda Pura de la Rep\u00fablica<\/em>. Madrid, El buey mudo 2010. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>21.<\/strong> Tratado de derecho pol\u00edtico. Madrid, Civitas 1976. &amp; 257, p. 324. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>22<\/strong>. Du principat et autres r\u00e9flexions politiques. Par\u00eds, Hachette 1972. \u201cDu principat\u201d, pp. 148 y ss. (Hay trad. espa\u00f1ola)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>23.<\/strong> A. N. Whitehead en el breve pr\u00f3logo a Aventuras de las ideas. Barcelona, Plaza &amp; Jan\u00e9s 1942. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>24<\/strong>. \u201c\u00bfQu\u00e9 es metapol\u00edtica?\u201d. Ensayos de disenso (Sobre Metapol\u00edtica). Barcelona, Nueva Rep\u00fablica Eds. 1999. p. 97. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>25.<\/strong> Ibidem. Id, p. 98.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>26.<\/strong> <strong>Manfred Riedel<\/strong> plante\u00f3 el problema de la metapol\u00edtica en Metaf\u00edsica y metapol\u00edtica. Buenos Aires, Alfa 1977. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Seg\u00fan <strong>C. Gambescia<\/strong>, \u00ab<em>en primer lugar, la metapol\u00edtica estudia la realidad pol\u00edtica en los t\u00e9rminos en que es y no en los que <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>debiera ser<\/em>\u00bb. \u00ab<em>En segundo lugar , la metapol\u00edtica se ocupa de las cuestiones ligadas a la legitimidad del poder (ra\u00edz y forma) <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>tal como se presentan, sin apelar a alguna causa primera ultraterrena<\/em>\u00bb. \u00ab<em>En tercer lugar, tiene un valor metodol\u00f3gico en el <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>sentido de que individua y relativiza los juicios de valor<\/em>\u00bb. Metapolitica. L&#8217;altro sguardo sul potere. Piombino, Il Foglio 2009. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">5, pp. 31-32. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>27.<\/strong> Vid. el importante trabajo de <strong>A. d&#8217;Ors<\/strong>, \u201c<em>Sobre el no-estatismo de Roma<\/em>\u201d. Ensayos de teor\u00eda pol\u00edtica. Pamplona, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Eunsa 1979.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>28.<\/strong> Vid. <strong>D. Sternberger<\/strong>, <em>Drei Wurzeln der Politik<\/em>. 2 vol. Frankfurt a. M, Insel 1978. Es de notar, que la palabra <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cpol\u00edtica\u201d era extra\u00f1a a la edad media hasta que <em><strong>Guillermo de Moerbeke<\/strong><\/em> tradujo la Pol\u00edtica de <strong>Arist\u00f3teles<\/strong> hacia 1260, probablemente <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a instancias de<strong> Santo Tom\u00e1s de Aquino<\/strong>. Cf. de <strong>Sternberger<\/strong>, <em>Die<\/em> <em>Politik und der Friede<\/em>. Frankfurt a. M. 1986. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Espec. \u201c<em>Das Wort Politik und der Begriff des Politischen<\/em>\u201d. <strong>Sternberger<\/strong> insiste en que el fin propio de la pol\u00edtica es la paz. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Cf. <strong>M. Revelli<\/strong>, <em>La pol\u00edtica perdida<\/em>. Madrid, Trotta 2008. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>29.<\/strong> Al respecto, <strong>W. Naef<\/strong>, <em>La idea del Estado en la edad moderna<\/em>. Madrid, Aguilar 1973. Sobre la influencia de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la <em>P\u00f3lis<\/em> en la g\u00e9nesis del Estado son cl\u00e1sicos los estudios de <strong>P. Joachimsen<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>30.<\/strong> <em>Elementos de derecho natural y pol\u00edtico<\/em>. Madrid, Tecnos 2005. II, 1, 10, p. 221. <strong>Hobbes<\/strong> estudia las pasiones <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en la primera parte y en la segunda consagra el derecho pol\u00edtico como un nuevo derecho, al que traslad\u00f3 la <em>auctoritas<\/em> de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la <em>omnipotentia iuris<\/em> en tanto creaci\u00f3n del <em>deus mortalis<\/em>, el nuevo soberano pol\u00edtico absoluto: <em>auctoritas<\/em>, <em>non veritas, facit <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>legem<\/em> dir\u00e1 <strong>Hobbes<\/strong>. El derecho pol\u00edtico, que organiza la estatalidad, comenz\u00f3 as\u00ed a prevalecer como el derecho de la soberan\u00eda <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pol\u00edtico-jur\u00eddico de <strong>Bodino<\/strong>, sobre el tradicional, que poco a poco qued\u00f3 como i<em>us privatum<\/em>. Salvo en Inglaterra, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">donde subsisti\u00f3 la<em> omnipotentia iuris<\/em> medieval en la figura del <em>Common-law<\/em>. <em>Elementos<\/em> empez\u00f3 a circular en copias en 1640, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">tres a\u00f1os despu\u00e9s de la aparici\u00f3n del <em>Discurso del m\u00e9todo<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>31.<\/strong> El mito del Estado. M\u00e9xico, Fondo de Cultura (varias ediciones). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>32.<\/strong> El <em>Leviat\u00e1n<\/em> en la doctrina del Estado de <strong>Tom\u00e1s Hobbes<\/strong>. M\u00e9xico, Fontamara 2008. Y el mito de la Sociedad <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">como contrapunto al del Estado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>33.<\/strong> La sociedad cortesana. M\u00e9xico, Fondo de Cultura 1982. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>34.<\/strong> Vid. el cap. II de la op. cit. de <strong>C. J. Friedrich<\/strong>, titulado \u201c<em>El elemento sustancial del gobierno moderno: la burocracia<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>35.<\/strong> El mecanicista <strong>Hobbes<\/strong> hab\u00eda reducido ya el pueblo, concepto org\u00e1nico, a la Sociedad \u2014el pueblo como un <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">conjunto de individuos\u2014 contraponi\u00e9ndola al Estado. En Alemania, <strong>Stein<\/strong> introdujo la familia en la Sociedad ampliando as\u00ed el <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">concepto hegeliano y redujo la tr\u00edada de <strong>Hegel<\/strong> Familia-Sociedad-Estado al dualismo Sociedad-Estado como las dos formas eternas <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la eticidad. <strong>Marx<\/strong> calific\u00f3 bastante acertadamente el Estado como superestructura de la Sociedad econ\u00f3mica hegeliana<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>36<\/strong>. Il potere invisibile. Il segreto e la menzogna in politica. Molfetta, Edizioni la Meridiana 1998. 5, p. 159. <strong>Arendt<\/strong> <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">s\u00f3lo conoci\u00f3 la prensa y la radio. Hoy se dice que Internet facilita la transparencia. Pero Internet, un oligopolio, depende <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de grandes poderes olig\u00e1rquicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>37.<\/strong> J. Ritter, Metaphysik und Politik. Studien zu Aristoteles und Hegel. Frankfurt a. M., Suhrkamp 1969. \u201dDas b\u00fcrgerliche <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Leben. Zur aristotelischen Theorie des Gl\u00fccks\u201d. II, p. 71 y I, p. 59. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>38.<\/strong> A la verdad, \u00ab<em>la aparici\u00f3n del orden pol\u00edtico en la historia tuvo lugar entre los milenios IV y III, como un <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">fen\u00f3meno necesariamente vinculado a las altas culturas&#8230;. Sin embargo, la conciencia de que existe un orden pol\u00edtico constituido <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sobre sus propios supuestos, la formaci\u00f3n de una teor\u00eda pol\u00edtica destinada a su entendimiento y, en general, una racionalizaci\u00f3n <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la \u201ccultura pol\u00edtica\u201d en el sentido que la politolog\u00eda actual suele dar a este concepto, s\u00f3lo aparecieron por primera <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">vez en la Grecia del siglo IV a. C. Mito y raz\u00f3n son dos formas de estar y de orientarse en el mundo, que, por tanto, <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>dan origen a dos esquemas interpretativos<\/em>\u00bb. <strong>M. Garc\u00eda-Pelayo<\/strong>, Op. loc. cit. 1, 1.1, pp. 11-12.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>39.<\/strong> <strong>Nicol\u00e1s P\u00e9rez Serrano<\/strong> reconoc\u00eda que la expresi\u00f3n forma pol\u00edtica, siendo \u00ab<em>siempre vaga e inconcreta, podr\u00e1 <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">utilizarse, aunque no lo haremos sino con parquedad y cautela, para aludir al concepto gen\u00e9rico en que entran por igual <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la forma de Estado y la forma de Gobierno, para diferenciar, por ejemplo, problemas de forma pol\u00edtica y problemas de actividad <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>pol\u00edtica<\/em>\u00bb. Tratado de derecho pol\u00edtico. &amp; 210, p. 268. Vid. la discusi\u00f3n sobre el tema en los par\u00e1grafos siguientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>40.<\/strong> \u00ab<em>Entre todas las desigualdades humanas, <\/em>escribe Ferrero<em>, ninguna tiene tanta necesidad de justificarse, de explicarse <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">ante la raz\u00f3n, como la desigualdad que se deriva del fen\u00f3meno del poder, del hecho de la dominaci\u00f3n de unos hombres <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por otros hombres\u00bb. <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">Pues, <\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00absalvo raras excepciones, un hombre vale lo que otro hombre. \u00bfPor qu\u00e9 unos asumen entonces<\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">se preguntaba Ferrero<em>, el derecho a mandar y han de conformarse otros con el deber de obedecer?<\/em>\u00bb. El Poder. 3, p. 30.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>41.<\/strong> Op. cit. II, p. 45.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>42.<\/strong> Cf. <strong>K. Loewenstein<\/strong>, Op. loc. cit., pp.45-46.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>43.<\/strong> La textura hist\u00f3rica de las formas pol\u00edticas. Madrid, Marcial Pons 2011. 4, 3, pp. 72-73.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>44.<\/strong> Si como mostr\u00f3 <strong>Tocqueville<\/strong>, Europa comenz\u00f3 a pasar en la Edad Media del estado aristocr\u00e1tico de la sociedad al estado social democr\u00e1tico, \u00bfhasta que punto la vigencia de la concepci\u00f3n griega de la democracia no retras\u00f3, y sigue retrasando, su aceptaci\u00f3n real, no ret\u00f3rica, en Europa? Aparte de los recelos que despertaba como forma del gobierno, una explicaci\u00f3n bastante convincente podr\u00eda ser que, si bien la tradici\u00f3n pol\u00edtica europea originaria es la romana republicana, la recepci\u00f3n del ideal de la <em>Polis<\/em>, unida a otros factores como la forma pol\u00edtica del <em>Papado<\/em>, coherente formalmente con la naturaleza comunitaria de la Iglesia (pero como <em>communitas<\/em>, comunidad espiritual, no como <em>koinonia<\/em>, comunidad natural, de sangre), alent\u00f3 la idea del Estado, desviando aquella tradici\u00f3n, que, en cierta manera s\u00f3lo se prolong\u00f3 en Norteam\u00e9rica por la coincidencia de un conjunto de circunstancias afortunadas. Cf. <strong>D. Negro<\/strong>, <em>Historia de las formas del Estado. Una introducci\u00f3n<\/em>. Madrid, El buey mudo 2010.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>45.<\/strong> \u00ab<em>La sociedad civil cobr\u00f3 forma cuando la Iglesia abandon\u00f3 el gobierno, o el gobierno del cuerpo pol\u00edtico, o fue rechazada, para ocupar su nuevo lugar como un elemento esencial de la sociedad civil<\/em>\u00bb. <strong>P. Manent<\/strong>, Cours familier de philosophie politique. Par\u00eds, Fayard 2001. Intr., p. 28.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>46<\/strong>. <strong>Alford<\/strong> dice en el interesante art\u00edculo citado sobre <em><strong>la ley de hierro en Atenas<\/strong><\/em>, que la participaci\u00f3n tampoco controlaba esa ley, debido a que los oradores monopolizaban la ret\u00f3rica. El mecanismo clave que mitigaba la oligarqu\u00eda era la manera en que la participaci\u00f3n hac\u00eda irrelevantes e incompetentes pol\u00edticamente las instituciones excepto la asamblea, controlada por los dem\u00f3cratas, m\u00e1s numerosos, pues, m\u00e1s del 60%, y aproxim\u00e1ndose al 75% de los ciudadanos eran dem\u00f3cratas y el resto, oligarcas. Es decir, se llamaba oligarcas \u2014algo as\u00ed como hoy se dice fascistas\u2014 a qui\u00e9nes no eran dem\u00f3cratas (2, pp. 298-299). Por otra parte, seg\u00fan <strong>Arist\u00f3teles<\/strong>, en el tiempo de <strong>Pericles<\/strong> unos 20.000 hombres de los aproximadamente 38.000 ciudadanos recib\u00edan pagas de la <em>Polis<\/em> como soldados, marinos, jurados, magistrados, etc. La clave era en definitiva, que los ciudadanos controlaban la administraci\u00f3n, llegando pr\u00e1cticamente todos ellos a ocupar alg\u00fan cargo administrativo durante un a\u00f1o de su vida. Es decir, la separaci\u00f3n del liderazgo pol\u00edtico de la administraci\u00f3n, aunque el resultado fuese una administraci\u00f3n mediocre y en conjunto con una alta dosis de corrupci\u00f3n (3, pp. 299 y ss).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>47.<\/strong> <strong>H. Arendt<\/strong>, Op. cit., p. 26. <strong>Arendt<\/strong> distingue la labor, que corresponde al proceso biol\u00f3gico del cuerpo humano, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">del trabajo, que proporciona una mundo artificial de cosas. Vid. La condici\u00f3n humana. Barcelona, Paid\u00f3s 1993.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>48.<\/strong> La democracia, \u00ab<em>en tanto contrapuesta a todas las formas de gobierno autocr\u00e1ticas<\/em>\u00bb, se caracteriza \u00ab<em>por un <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">conjunto de reglas (primarias o fundamentales), que establecen quien est\u00e1 autorizado para tomar las decisiones colectivas <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>y bajo qu\u00e9 procedimientos<\/em>\u00bb. <strong>N. Bobbio<\/strong>, <em>El futuro de la democracia<\/em>. M\u00e9xico, Fondo de Cultura 1984. I, 2, p. 14.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>49.<\/strong> Cf. <strong>C. Farrar<\/strong>, The Origins of Democratic Thinking. The invention of politics in classical Athens. Cambridge <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">University Press 1988.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>50<\/strong>. En la Presentaci\u00f3n de su traducci\u00f3n de <em>Sobre la tiran\u00eda<\/em> de <strong>Strauss<\/strong>. Madrid, Encuentro 2008. <strong>Strauss<\/strong> <em><strong>pensaba <\/strong><\/em><\/span><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">por cierto que el totalitarismo es una variante de la tiran\u00eda cl\u00e1sica. Pero es de una especie distinta, pues el medio natural <\/span><\/strong><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>del totalitarismo es la democracia en el sentido moderno<\/strong><\/em>, ya que la igualdad de todos -promovida por la religi\u00f3n cristiana- intensifica <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la politizaci\u00f3n. <strong>J. L. L\u00f3pez Aranguren<\/strong> dec\u00eda que <em><strong>el totalitarismo es la politizaci\u00f3n total de la existencia, perseguida <\/strong><\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>por las \u00e9lites mediante la moralizaci\u00f3n del Estado<\/strong><\/em>. <em>\u00c9tica y pol\u00edtica<\/em>. Madrid, Guadarrama 1968. XII, p. 1257 y XIV, p. 181. Presupone <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">tambi\u00e9n el cristianismo en tanto el objetivo final de la politizaci\u00f3n totalitaria consiste en la destrucci\u00f3n o, por lo <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">menos, dominaci\u00f3n, control o tergiversaci\u00f3n de la conciencia: \u00ab<em>La destrucci\u00f3n de la conciencia es el verdadero supuesto de <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>una sujeci\u00f3n y de un dominio totalitario<\/em>\u00bb. <strong>J. Ratzinger<\/strong>, <em>Iglesia, ecumenismo y pol\u00edtica. Nuevos ensayos de eclesiolog\u00eda<\/em>. Madrid, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">B.A.C 1987. 3\u00aa,III, p. 183.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>51<\/strong>. La ciudad y el hombre, Buenos Aires, Katz 2006. p. 21.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>53.<\/strong> Vid. J. Gebser, Origen y presente. Gerona, Atalanta 2011. I, III. Cf. V. Sorrentino, op. cit.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>53.<\/strong> Vid. J. Rykwert, La idea de la ciudad. Antropolog\u00eda de la forma urbana en Roma, Italia y el mundo antiguo. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Salamanca, S\u00edgueme 2002<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>54.<\/strong> Para todo esto, E. Rudolph (Ed.), Polis und Kosmos. Naturphilosophie und politische Philosophie bei Platon. Darmstadt, Wissenschafliche Buchgesellschaft 1996.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>55.<\/strong> Vid. <strong>Ch. Meier<\/strong>, <em>Die Entstehung des Politischen bei del Griechen<\/em>. Frankfurt a. M., Suhrkamp 1980. Los griegos no organizaron la vida pol\u00edtica, limit\u00e1ndose a ordenarla. <strong>Santo Tom\u00e1s<\/strong> defin\u00eda la ley, como ordinatio (<em>ordinatio rationis ad bonum commune et ab eo qui curam utilitatis habet<\/em>). La organizaci\u00f3n de la vida pol\u00edtica corresponde a la fase de la estatalidad. De hecho, parece haber sido <strong>Saint Simon<\/strong> quien divulg\u00f3 ese t\u00e9rmino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>56<\/strong>. Cf. F. Heinimann. Nomos und Physis. Herkunft ud Bedeutung einer Antithese im griechischen Denken des 5. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Jahrhunderts. Darmstadt, Wissenscnschaftliche Buchgesellschaft 1980.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>57.<\/strong> Una excelente s\u00edntesis del esp\u00edritu de la <em>P\u00f3lis<\/em> en <strong>F. J. Conde<\/strong>, <em>Teor\u00eda y sistema de las formas pol\u00edticas<\/em>. Granada, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Comares 2006. Tambi\u00e9n, <strong>B.<\/strong> <strong>Knauss<\/strong>, <em>La Polis. Individuo y estado en la Grecia Antigua<\/em>. Madrid, Aguilar 1979.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>58.<\/strong> Si los griegos descubrieron la libertad de pensamiento, el cristianismo a\u00f1adi\u00f3 hist\u00f3ricamente la libertad de <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la conciencia. Vid. <strong>Lord Acton<\/strong>, <em>Ensayos sobre la libertad y el poder<\/em>. Madrid, Uni\u00f3n Editorial 1999. II y III.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>59.<\/strong> Para el mismo <strong>Maquiavelo<\/strong>, para <strong>Montesquieu<\/strong>, <strong>Tocqueville<\/strong>, etc., es la religi\u00f3n lo que frena los apetitos y sostiene <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">las virtudes. <strong>Hobbes<\/strong>, protestante preocupado por los conflictos religiosos de su \u00e9poca, propuso una religi\u00f3n civil com\u00fan <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2014el precedente de la ideolog\u00eda\u2014, relegando las confesiones religiosas a la esfera privada de la conciencia. La religi\u00f3n y las <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">virtudes del <em>\u00eathos<\/em> moderan la <em>oligarqu\u00eda<\/em>. Quiz\u00e1 pensaba en eso <strong>Montesquieu<\/strong> cuando dec\u00eda que la virtud correspondiente a <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">un r\u00e9gimen aristocr\u00e1tico es la moderaci\u00f3n. El <em>utilitarismo<\/em> al estilo de <strong>Bentham<\/strong> moderado por la religi\u00f3n y las virtudes no utilitarias <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">es compatible con que los gobiernos olig\u00e1rquicos se interesen por el bien com\u00fan (<em>un criterio \u00e9tico<\/em>) o, por lo menos, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por el inter\u00e9s general, un criterio pol\u00edtico que conlleva el riesgo de reducirse a lo econ\u00f3mico. Naturalmente, la eficacia de la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">religi\u00f3n en relaci\u00f3n con la moderaci\u00f3n, depende de que se trate de una religi\u00f3n aut\u00e9ntica. <strong>Montesquieu<\/strong> pensaba en el cristianismo. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Falsas religiones como las ideol\u00f3gicas \u2014por ejemplo la democracia vivida como una religi\u00f3n\u2014 no contribuyen precisamente <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">a la moderaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>60.<\/strong> Cf. <strong>J.G.A. Pocock<\/strong>, <em>El momento maquiav\u00e9lico<\/em>. <em>El pensamiento pol\u00edtico florentino y la tradici\u00f3n republicana <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>atl\u00e1ntica<\/em>. Madrid, Tecnos, 2002<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>61<\/strong>. Op. cit., p. 22. <strong>Arendt<\/strong> pasaba pr\u00e1cticamente por alto la relaci\u00f3n entre el cristianismo y el totalitarismo, que <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">responde a la idea <em>calvinista<\/em> de realizar el <em>Reino de Dios en la tierra<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>62<\/strong>. Madrid, <strong>Revista de Occidente<\/strong> 1960.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>63.<\/strong> Un buen ejemplo del estado de cosas y del imperio del positivismo sociologista (<em>pol\u00edticamente estatista<\/em>) es <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">precisamente el del influyente constitucionalista <strong>Loewenstein<\/strong>, quien reduc\u00eda en 1957 la \u201c<em>separaci\u00f3n de poderes<\/em>\u201d \u2014fundamental <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en la democracia pol\u00edtica\u2014, a la \u201c<em>separaci\u00f3n de funciones<\/em>\u201d, por considerarla anticuada (op. cit. II, pp. 54 y ss.). A la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">verdad, <em><strong>la divisi\u00f3n de poderes se ha reducido a una formalidad sin sustancia all\u00ed donde el parlamentarismo es constitucional, <\/strong><\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>ya que el ejecutivo controla el judicial y el legislativo<\/strong><\/em>. La divisi\u00f3n formal y material de los poderes es liberal; pero la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201c<em>democracia<\/em>\u201d igualitarista ha absorbido al liberalismo conservando aspectos formales. Dec\u00eda <strong>Norberto Bobbio<\/strong>, que \u00ab<em>el Estado <\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>liberal y el Estado democr\u00e1tico, cuando caen caen juntos<\/em>\u00bb (Op. cit. I, 1, p. 18) y la mayor\u00eda de los reg\u00edmenes actuales son <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">inequ\u00edvocamente olig\u00e1rquicos, tendiendo a identificar el r\u00e9gimen con el gobierno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>64<\/strong>. Vid. los art\u00edculos sobre el tema de <strong>D. Castellano, M. Ayuso y J. Rao<\/strong> en <em>Verbo<\/em>, n\u00ba 511-512 (en.\/feb. 2013).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>65.<\/strong> Trad. francesa, D\u00e9passer la d\u00e9mocratie. Par\u00eds, Institut Coppet 2013.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>66.<\/strong> Op. cit. 9, p. 73. Los autores citan al economista <strong>J. T. Weders<\/strong>: \u00ab<em>existe una diferencia entre la democracia y <\/em><\/span><em><span style=\"font-size: 14pt;\">la libertad. La libertad no puede ser aprehendida por la posibilidad de votar, sino por el n\u00famero de decisiones sobre las <\/span><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>que no votamos<\/em>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>67.<\/strong> Cf. <strong>J. Fueyo \u00c1lvarez<\/strong>, \u201c<em>La degradaci\u00f3n de la democracia<\/em>\u201d. Raz\u00f3n Espa\u00f1ola. n\u00ba 53 (mayo 1992). II, p. 265.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>68.<\/strong> Cours familier&#8230; Intr., p. 24.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>69.<\/strong> La <em><strong>libertad negativa<\/strong><\/em> es muy criticada por parte de qui\u00e9nes sostienen que la libertad no se reduce a ella.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Dejando aparte las confusiones introducidas por <strong>I. Berlin<\/strong>, los cr\u00edticos tienen raz\u00f3n en abstracto, te\u00f3ricamente. Pero en la <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">pr\u00e1ctica la mayor amenaza viene hoy de la supresi\u00f3n de esa forma de la libertad. El ejemplo obvio es el <em>Estado de Bienestar<\/em>, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">devenido finalmente un <em>Estado Minotauro<\/em>, en que al \u201c<em>ciudadano<\/em>\u201d, reducida su individualidad o personalidad a la masa, <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">no le quedan m\u00e1s libertades que las del <em>panem et circenses<\/em> con que le entretienen los oligarcas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2232593\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Leviathan_by_Thomas_Hobbes.jpg\" alt=\"LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA\" width=\"330\" height=\"507\" data-id=\"2232593\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Leviathan_by_Thomas_Hobbes.jpg 220w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Leviathan_by_Thomas_Hobbes-195x300.jpg 195w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>RELACIONADO:<\/strong><\/span><\/p>\n<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/10\/la-ley-de-hierro-de-la-oligarquia-dalmacio-negro-2\/\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA, por Dalmacio Negro (y Parte 2).<\/span><\/a><\/h1>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"FimNsWpl2t\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/10\/la-ley-de-hierro-de-la-oligarquia-dalmacio-negro-2\/\">LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA, por Dalmacio Negro (y Parte 2).<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abLA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA, por Dalmacio Negro (y Parte 2).\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/10\/la-ley-de-hierro-de-la-oligarquia-dalmacio-negro-2\/embed\/#?secret=w30DJ332uE#?secret=FimNsWpl2t\" data-secret=\"FimNsWpl2t\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"ZMN5A1G2tw\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/01\/la-ley-de-hierro-de-la-oligarquia-partidos-politicos-en-democracia-que-no-son-organizaciones-democraticas\/\">\u201cLA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA\u201d: LOS PARTIDOS POL\u00cdTICOS, EN DEMOCRACIA, NO SON ORGANIZACIONES DEMOCR\u00c1TICAS. \u00abTodo poder sigue un ciclo natural: procede del pueblo y termina levant\u00e1ndose por encima del pueblo\u00bb.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u201cLA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA\u201d: LOS PARTIDOS POL\u00cdTICOS, EN DEMOCRACIA, NO SON ORGANIZACIONES DEMOCR\u00c1TICAS. \u00abTodo poder sigue un ciclo natural: procede del pueblo y termina levant\u00e1ndose por encima del pueblo\u00bb.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/01\/la-ley-de-hierro-de-la-oligarquia-partidos-politicos-en-democracia-que-no-son-organizaciones-democraticas\/embed\/#?secret=eC7ZMvVNv9#?secret=ZMN5A1G2tw\" data-secret=\"ZMN5A1G2tw\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528 lazyloaded smush-detected-img smush-image-2\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr%C3%ADtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" data-ll-status=\"loaded\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA (Parte 1\/2) \u00abLos gobiernos son siempre olig\u00e1rquicos, con independencia de las circunstancias, el talante, los deseos, las intenciones, la voluntad, las pasiones, los sentimientos y las ilusiones de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/11\/09\/la-ley-de-hierro-de-la-oligarquia-dalmacio-negro-1\/\" title=\"LA LEY DE HIERRO DE LA OLIGARQU\u00cdA, por Dalmacio Negro (Parte 1).\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2232592,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8,7],"tags":[],"class_list":["post-2232347","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia","category-politica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232347","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2232347"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2232347\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2232592"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2232347"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2232347"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2232347"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}