{"id":2227948,"date":"2021-09-28T00:05:15","date_gmt":"2021-09-27T22:05:15","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2227948"},"modified":"2024-11-26T21:00:33","modified_gmt":"2024-11-26T20:00:33","slug":"oriente-y-occidente-1-guenon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/09\/28\/oriente-y-occidente-1-guenon\/","title":{"rendered":"La Superstici\u00f3n de la Vida y la Superstici\u00f3n  de la Ciencia, por Ren\u00e9 Gu\u00e9non (\u00abOriente y Occidente\u00bb, 1924). Parte 1: Ilusiones Occidentales\u00bb: \u00abCIVILIZACI\u00d3N Y PROGRESO\u00bb."},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/10\/05\/rene-guenon-supersticion-ciencia\/\">La Superstici\u00f3n de la Vida y la Superstici\u00f3n de la Ciencia, por Ren\u00e9 Gu\u00e9non (\u00abOriente y Occidente\u00bb, 1924). Parte 2. \u00abLa Superstici\u00f3n de la Ciencia\u00bb.<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/10\/12\/supersticion-vida-guenon\/\">La Superstici\u00f3n de la Vida y la Superstici\u00f3n de la Ciencia, por Ren\u00e9 Gu\u00e9non (\u00abOriente y Occidente\u00bb, 1924). Parte 3: Ilusiones Occidentales\u00bb: \u00abLa Superstici\u00f3n de la Vida\u00bb.<\/a><\/p>\n<p class=\"mh-meta entry-meta\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00abOriente y Occidente\u00bb, de Ren\u00e9 Gu\u00e9non<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<div class=\"ficha-desc\">\n<blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2227949\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rene-guenon-Oriente-y-Occidente-Libro.jpg\" alt=\"Oriente y Occidente\" width=\"300\" height=\"420\" data-id=\"2227949\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rene-guenon-Oriente-y-Occidente-Libro.jpg 380w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Rene-guenon-Oriente-y-Occidente-Libro-214x300.jpg 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Oriente y\u00a0<\/em><em>Occidente<\/em>\u00a0es uno de los libros de Ren\u00e9 Gu\u00e9non que m\u00e1s profundizan en el an\u00e1lisis de las caracter\u00edsticas de la modernidad y de las causas de la decadencia del mundo moderno, as\u00ed como en la cr\u00edtica a los errores e ilusiones de Occidente. En la primera parte del libro, Gu\u00e9non analiza sagazmente y con su proverbial rigor lo que \u00e9l llama las \u00abilusiones occidentales\u00bb: las ideas de civilizaci\u00f3n y de progreso indefinido, la superstici\u00f3n de la Ciencia y la superstici\u00f3n de la Vida, y advierte, en el cap\u00edtulo titulado \u00abTerrores quim\u00e9ricos y peligros reales\u00bb, sobre la posibilidad de una pr\u00f3xima autodestrucci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n moderna a causa del exceso mismo del progreso material. Gu\u00e9non destaca a lo largo de todo el libro que los prejuicios y el sistema de valores del Occidente moderno, puramente materialista, impiden una aut\u00e9ntica comprensi\u00f3n por parte de \u00e9ste de la mentalidad oriental tradicional. No obstante, la salvaci\u00f3n de Occidente radica en una reforma profunda de la mentalidad occidental y en la restauraci\u00f3n de la verdadera intelectualidad, tarea a la que puede contribuir poderosamente el conocimiento del pensamiento oriental. En la segunda parte del libro, Gu\u00e9non estudia las posibilidades de una aproximaci\u00f3n entre Oriente y Occidente, que deber\u00eda conducir a la creaci\u00f3n de una \u00e9lite intelectual capaz de actuar como fermento de la imprescindible reforma de la mentalidad de Occidente.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Rudyard Kipling<\/strong> escribi\u00f3 un d\u00eda estas palabras: <strong><em>East is East and West is West, and never the twain shall meet<\/em><\/strong>, literalmente \u00ab<strong>Oriente es Oriente y Occidente es Occidente, y los dos no se encontrar\u00e1n nunca<\/strong>\u00bb. Es cierto que, en la continuaci\u00f3n del texto, modifica esta afirmaci\u00f3n, admitiendo que \u00abla diferencia desaparece cuando dos hombres fuertes se encuentran cara a cara despu\u00e9s de haber venido de las extremidades de la tierra\u00bb, pero, en realidad, ni siquiera esta modificaci\u00f3n es muy satisfactoria, ya que es muy poco probable que el autor haya pensado ah\u00ed en una \u00abfuerza\u00bb de orden espiritual. Sea como sea, la costumbre es citar el primer verso aisladamente, como si todo lo que quedara en el pensamiento del lector fuera la idea de la diferencia insuperable expresada en este verso; no se puede dudar que esta idea representa la opini\u00f3n de la mayor\u00eda de los <strong>Europeos<\/strong>, y en ella se siente apuntar todo el despecho del conquistador que est\u00e1 obligado a admitir que aquellos a quienes cree haber vencido y sometido llevan en s\u00ed algo sobre lo que no podr\u00eda tener ning\u00fan poder. Pero, cualquiera que sea el sentimiento que puede haber dado nacimiento a una tal opini\u00f3n, lo que nos interesa ante todo, es saber si esta opini\u00f3n est\u00e1 fundada, o en qu\u00e9 medida lo est\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ciertamente, al considerar el actual estado de las cosas, se encuentran m\u00faltiples indicios que parecen justificarla; y sin embargo, si fu\u00e9ramos enteramente de esta opini\u00f3n, y si pens\u00e1ramos que ya no es posible ning\u00fan acercamiento y que ya no lo ser\u00e1 nunca, no habr\u00edamos emprendido el escribir este libro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Quiz\u00e1s m\u00e1s que ninguna otra persona, tenemos consciencia de toda la distancia que separa Oriente y Occidente, sobre todo el <strong>Occidente<\/strong> moderno; por lo dem\u00e1s, en nuestra <em>Introducci\u00f3n general al estudio de las doctrinas hind\u00faes<\/em>, hemos insistido particularmente sobre las diferencias, hasta tal punto que algunos han podido creer en alguna exageraci\u00f3n por nuestra parte. Sin embargo, estamos persuadidos de que no hemos dicho nada que no fuera rigurosamente exacto; y al mismo tiempo, en nuestra conclusi\u00f3n, consider\u00e1bamos las condiciones de un acercamiento intelectual que, con ser verdaderamente muy lejano, no por ello nos parec\u00eda como menos posible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, si nos hemos levantado contra las falsas asimilaciones que han intentado algunos occidentales, es porque \u00e9stas no son uno de los menores obst\u00e1culos que se oponen a este acercamiento; cuando se parte de una concepci\u00f3n err\u00f3nea, los resultados van frecuentemente en contra de la meta que uno se ha propuesto. Al negarse a ver las cosas tales como son y a reconocer algunas diferencias al presente irreductibles, uno se condena a no comprender nada de la mentalidad oriental, y as\u00ed no se hace m\u00e1s que agravar y perpetuar los malentendidos, cuando ser\u00eda menester dedicarse ante todo a disiparlos. Mientras los occidentales se imaginen que no existe m\u00e1s que un solo tipo de humanidad, y que no hay m\u00e1s que una sola \u00abcivilizaci\u00f3n\u00bb en diversos grados de desarrollo, no ser\u00e1 posible ning\u00fan entendimiento. La verdad es que hay civilizaciones m\u00faltiples, que se despliegan en sentidos muy diferentes, y que la civilizaci\u00f3n del <strong>Occidente<\/strong> moderno presenta caracteres que hacen de ella una excepci\u00f3n bastante singular. Admitiendo incluso que sean efectivamente comparables, no se deber\u00eda hablar nunca de superioridad o de inferioridad de una manera absoluta, sin precisar bajo qu\u00e9 aspecto se consideran las cosas que se quieren comparar. No hay civilizaci\u00f3n que sea superior a las dem\u00e1s bajo todos los aspectos, porque al hombre no le es posible aplicar igualmente, y a la vez, su actividad en todas las direcciones, y porque hay desarrollos que aparecen como verdaderamente incompatibles. \u00danicamente, es permisible pensar que hay que observar una cierta jerarqu\u00eda, y que las cosas del orden intelectual, por ejemplo, valen m\u00e1s que las del orden material; si ello es as\u00ed, una civilizaci\u00f3n que se muestra inferior bajo el primer aspecto, aunque sea incontestablemente superior bajo el segundo, se encontrar\u00e1 a\u00fan desaventajada en el conjunto, cualesquiera que puedan ser las apariencias exteriores; y tal es el caso de la civilizaci\u00f3n occidental, si se la compara a las civilizaciones orientales. Sabemos bien que esta manera de ver choca a la gran mayor\u00eda de los occidentales, porque es contraria a todos sus prejuicios; pero, aparte de toda cuesti\u00f3n de superioridad, es menester que admitan al menos que las cosas a las que los occidentales atribuyen la mayor importancia no interesan forzosamente a todos los hombres al mismo grado, que algunos pueden tenerlas incluso como perfectamente desde\u00f1ables, y que se puede hacer prueba de inteligencia de otro modo que construyendo m\u00e1quinas. Ya ser\u00eda algo si los europeos llegaran a comprender eso y si se comportaran en consecuencia; sus relaciones con los dem\u00e1s pueblos se encontrar\u00edan algo modificadas por ello, y de una manera muy ventajosa para todo el mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abOriente y Occidente\u00bb, Prefacio<\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2227956\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Masoneria-logia-escocista.jpg\" alt=\"Oriente y Occidente\" width=\"360\" height=\"328\" data-id=\"2227956\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>La Superstici\u00f3n de la Vida y la Superstici\u00f3n de la Ciencia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">CIVILIZACI\u00d3N Y PROGRESO<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">(\u00abOriente y Occidente\u00bb, Parte 1: \u00abIlusiones Occidentales\u00bb)<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Ren\u00e9 Gu\u00e9non<\/span><\/p>\n<p><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2227950\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/rene-Guenon-300x212.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"340\" data-id=\"2227950\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/rene-Guenon-300x212.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/rene-Guenon-768x544.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/rene-Guenon-610x432.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/rene-Guenon.jpg 952w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La civilizaci\u00f3n occidental moderna aparece en la historia como una verdadera anomal\u00eda: entre todas aquellas que nos son conocidas m\u00e1s o menos completamente, esta civilizaci\u00f3n es la \u00fanica que se ha desarrollado en un aspecto puramente material, y este desarrollo monstruoso, cuyo comienzo coincide con lo que se ha convenido llamar el Renacimiento, ha sido acompa\u00f1ado, como deb\u00eda de serlo fatalmente, de una regresi\u00f3n intelectual correspondiente; no decimos equivalente, ya que se trata de dos \u00f3rdenes de cosas entre las cuales no podr\u00eda haber ninguna medida com\u00fan. Esa regresi\u00f3n ha llegado a tal punto que los occidentales de hoy d\u00eda ya no saben lo que puede ser la intelectualidad pura, y ya no sospechan siquiera que nada de tal pueda existir; de ah\u00ed su desd\u00e9n, no solo por las civilizaciones orientales, sino inclusive por la edad media europea, cuyo esp\u00edritu no se les escapa apenas menos completamente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfC\u00f3mo hacer comprender el inter\u00e9s de un conocimiento completamente especulativo a gentes para quienes la inteligencia no es m\u00e1s que un medio de actuar sobre la materia y de plegarla a fines pr\u00e1cticos, y para quienes la ciencia, en el sentido restringido en que la entienden, vale sobre todo en la medida en que es susceptible de concluir en aplicaciones industriales? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No exageramos nada; no hay m\u00e1s que mirar alrededor de uno para darse cuenta de que tal es enteramente la mentalidad de la inmensa mayor\u00eda de nuestros contempor\u00e1neos; y el examen de la filosof\u00eda, a partir de <strong>Bacon<\/strong> y de <strong>Descartes<\/strong>, no podr\u00eda sino confirmar tambi\u00e9n estas constataciones. Recordaremos s\u00f3lo que <strong>Descartes<\/strong> ha limitado la inteligencia a la raz\u00f3n, que ha asignado como \u00fanico papel, a lo que \u00e9l cre\u00eda poder llamar <em>metaf\u00edsica<\/em>, servir de fundamento a la f\u00edsica, y que esa f\u00edsica misma estaba esencialmente destinada, en su pensamiento, a preparar la constituci\u00f3n de las ciencias aplicadas, a saber, la mec\u00e1nica, la medicina y la moral, \u00faltimo t\u00e9rmino del saber humano tal como \u00e9l lo conceb\u00eda; las tendencias que <strong>Descartes<\/strong> afirmaba as\u00ed \u00bfno son ya esas mismas que caracterizan a primera vista todo el desarrollo del mundo moderno? Negar o ignorar todo conocimiento puro y suprarracional, era abrir la v\u00eda que deb\u00eda conducir l\u00f3gicamente, por una parte, al <em>positivismo<\/em> y al <em>agnosticismo<\/em>, que sacan su provecho de las m\u00e1s estrechas limitaciones de la inteligencia y de su objeto, y, por otra, a todas las teor\u00edas <em>sentimentalistas<\/em> y <em>voluntaristas<\/em>, que se esfuerzan en buscar en lo infrarracional lo que la raz\u00f3n no puede darles. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, aquellos que, en nuestros d\u00edas, quieren reaccionar contra el racionalismo, por ello no aceptan menos la identificaci\u00f3n de la inteligencia entera \u00fanicamente con la raz\u00f3n, y creen que \u00e9sta no es m\u00e1s que una facultad completamente pr\u00e1ctica, incapaz de salir del dominio de la materia; <strong>Bergson<\/strong> ha escrito textualmente esto: \u00ab<em>La inteligencia, considerada en lo que parece ser su medio original, es la facultad de fabricar objetos artificiales, en particular \u00fatiles para hacer \u00fatiles (sic), y de variar indefinidamente su fabricaci\u00f3n<\/em>\u00bb (<em>L\u2019Evolution cr\u00e9atrice<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y tambi\u00e9n: \u00ab<em>La inteligencia, incluso cuando ya no opera sobre la materia bruta, sigue los h\u00e1bitos que ha contra\u00eddo en esa operaci\u00f3n: aplica formas que son las mismas de la materia inorganizada. La inteligencia est\u00e1 hecha para ese g\u00e9nero de trabajo. Solo este g\u00e9nero de trabajo la satisface plenamente. Y es eso lo que expresa al decir que s\u00f3lo as\u00ed llega a la distinci\u00f3n y a la claridad<\/em>\u00bb (<em>L\u2019Evolution cr\u00e9atrice<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En estos \u00faltimos rasgos, se reconoce sin esfuerzo que no es la inteligencia misma la que est\u00e1 en causa, sino simplemente la concepci\u00f3n cartesiana de la inteligencia, lo que es muy diferente; y, a la superstici\u00f3n de la raz\u00f3n, es decir, la \u00ab<em>filosof\u00eda nueva<\/em>\u00bb, como dicen sus adherentes, la ha sustituido otra, m\u00e1s grosera todav\u00eda por algunos lados, a saber, <strong>la superstici\u00f3n de la vida<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <em>racionalismo<\/em>, impotente para elevarse hasta la verdad absoluta, dejaba subsistir al menos la verdad relativa; pero el <em>intuicionismo<\/em> contempor\u00e1neo rebaja esta verdad a no ser m\u00e1s que una representaci\u00f3n de la realidad sensible, con todo lo que tiene de inconsistente y de incesantemente cambiante; finalmente, el <em>pragmatismo<\/em> acaba de hacer desvanecerse la noci\u00f3n misma de verdad al identificarla a la de utilidad, lo que equivale a suprimirla pura y simplemente. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u00bfqu\u00e9 importa la verdad en un mundo cuyas aspiraciones, que son \u00fanicamente materiales y sentimentales, y no intelectuales, encuentran toda satisfacci\u00f3n en la industria y en la moral, dos dominios en los que se prescinde muy bien, en efecto, de concebir la verdad?<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si bien hemos esquematizado un poco las cosas, sin embargo no las hemos desfigurado de ninguna manera, y, cualesquiera que hayan podido ser las fases intermediarias, las tendencias fundamentales son efectivamente las que acabamos de decir; puesto que van hasta el final, los pragmatistas se muestran como los m\u00e1s aut\u00e9nticos representantes del pensamiento occidental moderno: \u00bfqu\u00e9 importa la verdad en un mundo cuyas aspiraciones, que son \u00fanicamente materiales y sentimentales, y no intelectuales, encuentran toda satisfacci\u00f3n en la industria y en la moral, dos dominios en los que se prescinde muy bien, en efecto, de concebir la verdad? Sin duda, no se ha llegado de un solo golpe a esta extremidad, y muchos europeos protestar\u00e1n de que no est\u00e1n todav\u00eda ah\u00ed; pero aqu\u00ed pensamos sobre todo en los americanos, que est\u00e1n en una fase m\u00e1s \u00ab<em>avanzada<\/em>\u00bb, si se puede decir, de la misma civilizaci\u00f3n: tanto mentalmente como geogr\u00e1ficamente, la Am\u00e9rica actual es el \u00ab<em>Extremo Occidente<\/em>\u00bb; y, sin duda ninguna, si nada viene a detener el desarrollo de las consecuencias implicadas en el presente estado de cosas, Europa seguir\u00e1 en la misma direcci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero lo que es quiz\u00e1s m\u00e1s extraordinario, es la pretensi\u00f3n de hacer de esta civilizaci\u00f3n anormal el tipo mismo de toda civilizaci\u00f3n, de considerarla como la \u00ab<em>civilizaci\u00f3n<\/em>\u00bb por excelencia, e incluso como la \u00fanica que merece este nombre. Como complemento de esa ilusi\u00f3n, est\u00e1 tambi\u00e9n la creencia en el <em>\u00abprogreso\u00bb,<\/em> considerado de una manera no menos absoluta, e identificado naturalmente, en su esencia, con ese desarrollo material que absorbe toda la actividad del occidental moderno. Es curioso constatar cu\u00e1n r\u00e1pidamente llegan a extenderse y a imponerse algunas ideas, por poco que respondan, evidentemente, a las tendencias generales de un medio y de una \u00e9poca; ese es el caso de estas ideas de \u00ab<em>civilizaci\u00f3n<\/em>\u00bb y de \u00ab<em>progreso<\/em>\u00bb, que tantas gentes creen gustosamente universales y necesarias, aunque, en realidad, son de invenci\u00f3n completamente reciente, y aunque, hoy d\u00eda todav\u00eda, las tres cuartas partes de la humanidad al menos persisten en ignorarlas o en no tenerlas en cuenta para nada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Jacques Bainville<\/strong> ha hecho observar que, \u00ab<em>si el verbo civilizar se encuentra ya con la significaci\u00f3n que nosotros le prestamos en los buenos autores del <strong>siglo XVIII<\/strong>, el sustantivo civilizaci\u00f3n no se encuentra m\u00e1s que en los economistas de la \u00e9poca que precedi\u00f3 inmediatamente a la Revoluci\u00f3n. <strong>Litre\u00e9<\/strong> cita un ejemplo tomado de <strong>Turgot<\/strong>. <strong>Litre\u00e9<\/strong>, que hab\u00eda devorado toda nuestra literatura, no ha podido remontarse m\u00e1s atr\u00e1s. <strong>As\u00ed pues, la palabra civilizaci\u00f3n no tiene m\u00e1s de un siglo y medio de existencia<\/strong>. No ha acabado por entrar en el diccionario de la Academia m\u00e1s que en <strong>1835<\/strong>, hace un poco menos de cien a\u00f1os\u2026 La antig\u00fcedad, de la que vivimos todav\u00eda, no ten\u00eda tampoco ning\u00fan t\u00e9rmino para llamar a lo que nosotros entendemos por civilizaci\u00f3n. Si se diera a traducir esta palabra en un tema latino, el joven alumno estar\u00eda bien apurado\u2026 <strong>La vida de las palabras no es independiente de la vida de las ideas<\/strong>. La palabra civilizaci\u00f3n, sin la que nuestros antepasados se entend\u00edan muy bien, quiz\u00e1s porque la ten\u00edan, se ha extendido en el <strong>siglo XIX<\/strong> bajo la influencia de ideas nuevas. Los descubrimientos cient\u00edficos, el desarrollo de la industria, del comercio, de la prosperidad y del bienestar, hab\u00edan creado una suerte de entusiasmo e incluso de profetismo. La concepci\u00f3n del <strong>progreso indefinido<\/strong>, aparecida en la segunda mitad del <strong>siglo XVIII<\/strong>, concurri\u00f3 a convencer a la especie humana de que hab\u00eda entrado en una era nueva, la de la civilizaci\u00f3n absoluta. Es a un prodigioso utopista, muy olvidado hoy d\u00eda, <strong>Fourier<\/strong>, a quien se debe el haber llamado al periodo contempor\u00e1neo el de la civilizaci\u00f3n y el haber confundido la civilizaci\u00f3n con la edad moderna\u2026 As\u00ed pues, la civilizaci\u00f3n era el grado de desarrollo y de perfeccionamiento al que las naciones europeas hab\u00edan llegado en el <strong>siglo XIX<\/strong>. Este t\u00e9rmino, comprendido por todos, aunque no fue definido nunca por nadie, abarcaba a la vez el progreso material y el progreso moral, pues uno conlleva el otro, uno va unido al otro, inseparables los dos. La civilizaci\u00f3n, que era en suma la Europa misma, era un t\u00edtulo que se otorgaba a s\u00ed mismo el mundo europeo<\/em>\u00bb (<em>L\u2019Avenir de la Civilisation: Revue Universelle<\/em>). 1\u00ba de marzo de 1922. Eso es exactamente lo que pensamos tambi\u00e9n n\u00f3s mismo; y hemos tenido que hacer esa cita, aunque sea un poco larga, para mostrar que no somos el \u00fanico en pensarlo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Pero lo que es quiz\u00e1s m\u00e1s extraordinario, es la pretensi\u00f3n de hacer de esta civilizaci\u00f3n anormal el tipo mismo de toda civilizaci\u00f3n, de considerarla como la \u00ab<em>civilizaci\u00f3n<\/em>\u00bb por excelencia, e incluso como la \u00fanica que merece este nombre<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, estas dos ideas de \u00ab<em>civilizaci\u00f3n<\/em>\u00bb y de \u00ab<em>progreso<\/em>\u00bb, que est\u00e1n asociadas muy estrechamente, no datan una y otra m\u00e1s que de la segunda mitad del <strong>siglo XVIII<\/strong>, es decir, de la \u00e9poca que, entre otras cosas, vio nacer tambi\u00e9n el <em>materialismo<\/em> (<em>La palabra \u00abmaterialismo\u00bb ha sido imaginada por <strong>Berkeley<\/strong>, qui\u00e9n se serv\u00eda de ella solamente para designar la creencia en la realidad de la materia; el materialismo en el sentido actual, es decir, la teor\u00eda seg\u00fan la cual no existe nada m\u00e1s que la materia, no se remonta m\u00e1s que a <strong>La Mettrie<\/strong> y a <strong>Holbach<\/strong>; no debe ser confundido con el mecanicismo, del que se encuentran algunos ejemplos desde la antig\u00fcedad<\/em>); y fueron propagadas y popularizadas sobre todo por los so\u00f1adores socialistas de comienzos del <strong>siglo XIX<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es menester convenir que la historia de las ideas permite hacer a veces constataciones bastantes sorprendentes, y reducir algunas imaginaciones a su justo valor; y lo permitir\u00eda sobre todo si fuera hecha y estudiada como debe serlo, es decir, si no fuera, como sucede por lo dem\u00e1s con la historia ordinaria, falsificada por interpretaciones tendenciosas, o limitada a trabajos de simple erudici\u00f3n, a investigaciones insignificantes sobre puntos de detalle. La historia verdadera puede ser peligrosa para algunos intereses pol\u00edticos; y uno est\u00e1 en su derecho de preguntarse si no es por esta raz\u00f3n por lo que, en este dominio, algunos m\u00e9todos son impuestos oficialmente con la exclusi\u00f3n de todos los dem\u00e1s: conscientemente o no, se descarta a priori todo lo que permitir\u00eda ver claro muchas cosas, y es as\u00ed como se forma la \u00ab<em>opini\u00f3n p\u00fablica<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La historia verdadera puede ser peligrosa para algunos intereses pol\u00edticos; y uno est\u00e1 en su derecho de preguntarse si no es por esta raz\u00f3n por lo que, en este dominio, algunos m\u00e9todos son impuestos oficialmente con la exclusi\u00f3n de todos los dem\u00e1s: conscientemente o no, se descarta a priori todo lo que permitir\u00eda ver claro muchas cosas, y es as\u00ed como se forma la \u00ab<em>opini\u00f3n p\u00fablica<\/em>\u00bb<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero volvamos a las dos ideas de las que acabamos de hablar, y precisemos que, al asignarlas un origen tan reciente, tenemos \u00fanicamente en vista esa acepci\u00f3n absoluta, e ilusoria seg\u00fan nosotros, que es la que se les da m\u00e1s com\u00fanmente hoy d\u00eda. En cuanto al sentido relativo del que las mismas palabras son susceptibles, es otra cosa, y, como ese sentido es muy leg\u00edtimo, no se puede decir que se trate en ese caso de ideas que hayan tomado nacimiento en un momento determinado; poco importa que hayan sido expresadas de una manera o de otra, y, si un t\u00e9rmino es c\u00f3modo, no es porque sea de creaci\u00f3n reciente por lo que vemos inconvenientes para su empleo. As\u00ed, n\u00f3s mismo decimos gustosamente que existen \u00ab<em>civilizaciones<\/em>\u00bb m\u00faltiples y diversas; ser\u00eda bastante dif\u00edcil definir exactamente ese conjunto complejo de elementos de diferentes \u00f3rdenes que constituye lo que se llama una civilizaci\u00f3n, pero no obstante cada uno sabe bastante bien qu\u00e9 se debe entender por eso. No pensamos siquiera que sea necesario intentar encerrar en una f\u00f3rmula r\u00edgida los caracteres generales de toda civilizaci\u00f3n, o los caracteres particulares de tal civilizaci\u00f3n determinada; eso es un procedimiento un poco artificial, y desconfiamos mucho de esos cuadros estrechos en los que se complace el esp\u00edritu sistem\u00e1tico. De igual modo que hay \u00ab<em>civilizaciones<\/em>\u00bb, hay tambi\u00e9n, en el curso del desarrollo de cada una de ellas, o de algunos periodos m\u00e1s o menos restringidos de ese desarrollo, \u00ab<em>progresos<\/em>\u00bb que afectan, no a todo indistintamente, sino a tal o a cual dominio definido; eso no es, en suma, sino otra manera de decir que una civilizaci\u00f3n se desarrolla en un cierto sentido, en una cierta direcci\u00f3n; pero, lo mismo que hay progresos, tambi\u00e9n hay regresiones, y a veces incluso las dos cosas se producen simult\u00e1neamente en dominios diferentes. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por consiguiente, insistimos en ello, todo eso es eminentemente relativo; si se quieren tomar las mismas palabras en sentido absoluto, ya no corresponden a ninguna realidad, y es justamente entonces cuando representan esas ideas nuevas que no tienen curso sino desde hace menos de dos siglos, y \u00fanicamente en Occidente. Ciertamente, \u00ab<em>el Progreso<\/em>\u00bb y \u00ab<em>la Civilizaci\u00f3n<\/em>\u00bb, con may\u00fasculas pueden hacer un excelente efecto en algunas frases tan huecas como declamatorias, muy propias para impresionar a las masas para quienes la palabra sirve menos para expresar el pensamiento que para suplir su ausencia; a este t\u00edtulo, eso juega un papel de los m\u00e1s importantes en el arsenal de f\u00f3rmulas de las que los \u00ab<em>dirigentes<\/em>\u00bb contempor\u00e1neos se sirven para llevar a cabo la singular obra de sugesti\u00f3n colectiva sin la que la mentalidad espec\u00edficamente moderna no podr\u00eda subsistir mucho tiempo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A este respecto, no creemos que se haya destacado nunca suficientemente la analog\u00eda, no obstante evidente, que la acci\u00f3n del orador presenta con la del hipnotizador (<em>y con la del domador que es igualmente del mismo g\u00e9nero<\/em>); se\u00f1alamos de pasada este tema de estudios a la atenci\u00f3n de los psic\u00f3logos. Sin duda, el poder de las palabras ya ha sido ejercido m\u00e1s o menos en otros tiempos que el nuestro; pero de lo que no hay ejemplo, es de esta gigantesca alucinaci\u00f3n colectiva por la que toda una parte de la humanidad ha llegado a tomar las m\u00e1s vanas quimeras por incontestables realidades; y, entre esos \u00eddolos del esp\u00edritu moderno, los que denunciamos al presente son quiz\u00e1s los m\u00e1s perniciosos de todos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2228360\" aria-describedby=\"caption-attachment-2228360\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2228360\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Francis-Bacon.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"264\" data-id=\"2228360\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Francis-Bacon.jpg 262w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Francis-Bacon-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2228360\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Francis Bacon<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nos es menester volver a\u00fan sobre la g\u00e9nesis de la idea de progreso; si se quiere, diremos la idea de progreso indefinido, para dejar fuera de causa esos progresos especiales y limitados cuya existencia no entendemos contestar de ninguna manera. Es probablemente en <strong>Pascal<\/strong> donde se puede encontrar el primer rastro de esta idea, aplicada por lo dem\u00e1s a un solo punto de vista: es conocido el pasaje (<em>Fragmento de un Trait\u00e9 du Vide<\/em>) donde compara la humanidad a \u00ab<em>un mismo hombre que subsiste siempre y que aprende continuamente durante el curso de los siglos<\/em>\u00bb, y donde hace prueba de ese esp\u00edritu antitradicional que es una de las particularidades del <em>Occidente<\/em> moderno, al declarar que \u00ab<em>aquellos a los que llamamos antiguos eran verdaderamente nuevos en todas las cosas<\/em>\u00bb, y que as\u00ed sus opiniones tienen en realidad muy poco peso; y, bajo este aspecto, <strong>Pascal<\/strong> hab\u00eda tenido al menos un precursor, puesto que <strong>Bacon<\/strong> hab\u00eda dicho ya con la misma intenci\u00f3n: <em>Antiquitas s\u00e6culi, juventus mundi<\/em>. Es f\u00e1cil ver el sofisma inconsciente sobre el que se basa una tal concepci\u00f3n: este sofisma consiste en suponer que la humanidad, en su conjunto, sigue un desarrollo continuo y unilineal; ese es un punto de vista eminentemente \u00ab<em>simplista<\/em>\u00bb, que est\u00e1 en contradicci\u00f3n con todos los hechos conocidos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La historia nos muestra en efecto, en todas las \u00e9pocas, civilizaciones independientes las unas de las otras, frecuentemente incluso divergentes, de las que algunas nacen y se desarrollan mientras que otras caen en decadencia y mueren, o son aniquiladas bruscamente en alg\u00fan cataclismo; y las civilizaciones nuevas no siempre recogen la herencia de las antiguas. \u00bfQui\u00e9n se atrever\u00e1 a sostener seriamente, por ejemplo, que los occidentales modernos han aprovechado, por indirectamente que sea, la mayor parte de los conocimientos que hab\u00edan acumulado los caldeos o los egipcios, sin hablar de las civilizaciones cuyo nombre mismo ni siquiera ha llegado hasta nosotros? Por lo dem\u00e1s, no hay necesidad de remontar tan lejos en el pasado, puesto que hay ciencias que eran cultivadas en la edad media europea, y de las que en nuestros d\u00edas ya no se tiene la menor idea. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, si se quiere conservar la representaci\u00f3n del \u00ab<em>hombre colectivo<\/em>\u00bb que considera <strong>Pascal<\/strong> (<em>que le llama muy impropiamente <strong>\u00abhombre universal\u00bb<\/strong><\/em>), ser\u00e1 menester decir que, si hay periodos donde aprende, hay otros donde olvida, o bien que, mientras que aprende algunas cosas, olvida otras; pero la realidad es a\u00fan m\u00e1s compleja, puesto que hay simult\u00e1neamente, como las ha habido siempre, civilizaciones que no se penetran, que se ignoran mutuamente: tal es efectivamente, hoy m\u00e1s que nunca, la situaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n occidental en relaci\u00f3n a las civilizaciones orientales. En el fondo, el origen de la ilusi\u00f3n que se expresa en <strong>Pascal<\/strong> es simplemente \u00e9ste: los occidentales, a partir del <em>Renacimiento<\/em>, han tomado el h\u00e1bito de considerarse exclusivamente como los herederos y los continuadores de la antig\u00fcedad grecorromana, y de desconocer o de ignorar sistem\u00e1ticamente todo el resto; es lo que denominamos el \u00ab<em>prejuicio cl\u00e1sico<\/em>\u00bb. La humanidad de la que habla <strong>Pascal<\/strong> comienza en los griegos, contin\u00faa con los romanos, despu\u00e9s hay en su existencia una discontinuidad que corresponde a la edad media, en la que no puede ver, como todas las gentes del <strong>siglo XVII<\/strong>, m\u00e1s que un periodo de sue\u00f1o; finalmente viene el <em>Renacimiento<\/em>, es decir, el despertar de esa humanidad, que, a partir de ese momento, estar\u00e1 compuesta del conjunto de los pueblos europeos. Es un error singular, y que denota un horizonte mental singularmente limitado, el que consiste en tomar as\u00ed la parte por el todo; se podr\u00eda descubrir su influencia en m\u00e1s de un dominio: los psic\u00f3logos, por ejemplo, limitan ordinariamente sus observaciones a un solo tipo de humanidad, la occidental moderna, y extienden abusivamente los resultados as\u00ed obtenidos hasta pretender hacer de ellos, sin excepci\u00f3n, caracteres del hombre en general.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2228359\" aria-describedby=\"caption-attachment-2228359\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2228359\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/1200px-Blaise_Pascal_Versailles.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"572\" data-id=\"2228359\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/1200px-Blaise_Pascal_Versailles.jpg 1200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/1200px-Blaise_Pascal_Versailles-252x300.jpg 252w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/1200px-Blaise_Pascal_Versailles-860x1024.jpg 860w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/1200px-Blaise_Pascal_Versailles-768x915.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/1200px-Blaise_Pascal_Versailles-610x726.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2228359\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\"><a style=\"color: #008000;\" href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Blaise_Pascal\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Blaise Pascal<\/a><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es esencial observar que <strong>Pascal<\/strong> no consideraba a\u00fan m\u00e1s que un progreso intelectual, en los l\u00edmites en los que \u00e9l mismo y su \u00e9poca conceb\u00edan la intelectualidad; es hacia finales del<strong> siglo XVIII<\/strong> cuando apareci\u00f3, con <strong>Turgot<\/strong> y <strong>Condorcet<\/strong>, la idea de progreso extendida a todos los \u00f3rdenes de actividad; y esa idea estaba entonces tan lejos de ser aceptada generalmente que <strong>Voltaire<\/strong> mismo se apresur\u00f3 a ridiculizarla. No podemos pensar en hacer aqu\u00ed la historia de las diversas modificaciones que esa misma idea sufri\u00f3 en el curso del <strong>siglo XIX<\/strong>, ni de las complicaciones pseudocient\u00edficas que le fueron aportadas cuando, bajo el nombre de \u00ab<em>evoluci\u00f3n<\/em>\u00bb, se la quiso aplicar, no s\u00f3lo a la humanidad, sino a todo el conjunto de los seres vivos. El evolucionismo, a pesar de m\u00faltiples divergencias m\u00e1s o menos importantes, ha devenido un verdadero dogma oficial: se ense\u00f1a como una ley, que est\u00e1 prohibido discutir, lo que no es en realidad m\u00e1s que la m\u00e1s gratuita y la peor fundada de todas las hip\u00f3tesis; con mayor raz\u00f3n ocurre lo mismo con la concepci\u00f3n del progreso humano, que no aparece ah\u00ed dentro m\u00e1s que como un simple caso particular. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero antes de llegar a eso, hubo muchas vicisitudes, y, entre los partidarios mismos del progreso, hay quienes no han podido impedirse formular reservas bastante graves: <strong>Auguste Comte<\/strong>, que hab\u00eda comenzado siendo disc\u00edpulo de <strong>Saint-Simon<\/strong>, admit\u00eda un progreso indefinido en duraci\u00f3n, pero no en extensi\u00f3n; para \u00e9l, la marcha de la humanidad pod\u00eda ser representada por una curva que tiene una as\u00edntota, a la que se acerca indefinidamente sin alcanzarla nunca, de tal manera que la amplitud del progreso posible, es decir, la distancia del estado actual al estado ideal, representada por la distancia de la curva a la as\u00edntota, va decreciendo sin cesar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2228362\" aria-describedby=\"caption-attachment-2228362\" style=\"width: 660px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2228362\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/condorcet-1024x496-1.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"320\" data-id=\"2228362\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/condorcet-1024x496-1.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/condorcet-1024x496-1-300x145.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/condorcet-1024x496-1-768x372.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/condorcet-1024x496-1-610x295.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2228362\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Condorcet<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nada m\u00e1s f\u00e1cil que demostrar las confusiones sobre las que se apoya la teor\u00eda fantasiosa a la que <strong>Comte<\/strong> ha dado el nombre de la \u00ab<em>ley de los tres estados<\/em>\u00bb, y de las que la principal consiste en suponer que el \u00fanico objeto de todo conocimiento posible es la explicaci\u00f3n de los fen\u00f3menos naturales; como <strong>Bacon<\/strong> y <strong>Pascal<\/strong>, <strong>Comte<\/strong> comparaba los antiguos a ni\u00f1os, mientras que otros, en una \u00e9poca m\u00e1s reciente, han cre\u00eddo hacerlo mejor asimil\u00e1ndolos a los salvajes, a quienes llaman \u00ab<em>primitivos<\/em>\u00bb, mientras que, por nuestra parte, los consideramos al contrario como degenerados (<em>A pesar de la influencia de la \u00abescuela sociol\u00f3gica\u00bb, hay, incluso en los medios \u00aboficiales\u00bb, algunos sabios que piensan como n\u00f3s sobre este punto, concretamente M. Georges Foucart, que, en la introducci\u00f3n de su obra titulada Histoire des religions et Methode comparative, defiende la tesis de la \u00abdegeneraci\u00f3n\u00bb y menciona a varios de aquellos que se han sumado a ella. M. Foucart hace a ese prop\u00f3sito una excelente cr\u00edtica de la \u00abescuela sociol\u00f3gica\u00bb y de sus m\u00e9todos, y declara en propios t\u00e9rminos que \u00abes menester no confundir el totemismo o la sociolog\u00eda con la etnolog\u00eda seria\u00bb<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otro lado, algunos, al no poder hacer otra cosa que constatar que hay altibajos en lo que conocen de la historia de la humanidad, han llegado a hablar de un \u00ab<em>ritmo del progreso<\/em>\u00bb; ser\u00eda quiz\u00e1s m\u00e1s simple y m\u00e1s l\u00f3gico, en estas condiciones, no hablar m\u00e1s de progreso en absoluto, pero, como es menester salvaguardar a toda costa el dogma moderno, se supone que el \u00ab<em>progreso<\/em>\u00bb existe no obstante como resultante final de todos los progresos parciales y de todas las regresiones. Estas restricciones y estas discordancias deber\u00edan hacer reflexionar, pero bien pocos parecen darse cuenta de ellas; las diferentes escuelas no pueden ponerse de acuerdo entre s\u00ed, pero sigue entendi\u00e9ndose que se debe admitir el progreso y la evoluci\u00f3n, sin lo cual no se podr\u00eda tener probablemente derecho a la cualidad de \u00ab<em>civilizado<\/em>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2228361\" aria-describedby=\"caption-attachment-2228361\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2228361\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Auguste-Comte.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"240\" data-id=\"2228361\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2228361\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Auguste Comte<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otro punto que tambi\u00e9n es digno de observaci\u00f3n: si se investiga cu\u00e1les son las ramas del pretendido progreso del que se habla m\u00e1s frecuentemente hoy, aquellas en las que todas las dem\u00e1s parecen confluir en el pensamiento de nuestros contempor\u00e1neos, uno se da cuenta de que se reducen a dos, el \u00ab<em>progreso material<\/em>\u00bb y el \u00ab<em>progreso<\/em> <em>moral<\/em>\u00bb; son las \u00fanicas que <strong>Jacques<\/strong> <strong>Bainville<\/strong> haya mencionado como comprendidas en la idea corriente de \u00ab<em>civilizaci\u00f3n<\/em>\u00bb, y pensamos que es con raz\u00f3n. Sin duda algunos hablan tambi\u00e9n de \u00ab<em>progreso intelectual<\/em>\u00bb, pero, para ellos, esta expresi\u00f3n es esencialmente sin\u00f3nima de \u00ab<em>progreso cient\u00edfico<\/em>\u00bb, y se aplica sobre todo al desarrollo de las ciencias experimentales y de sus aplicaciones. Por consiguiente, se ve reaparecer aqu\u00ed esa degradaci\u00f3n de la inteligencia que termina identific\u00e1ndola con el m\u00e1s restringido y el m\u00e1s inferior de todos sus usos, a saber, la acci\u00f3n sobre la materia en vista \u00fanicamente de la utilidad pr\u00e1ctica; el supuesto \u00ab<em>progreso intelectual<\/em>\u00bb no es as\u00ed, en definitiva, m\u00e1s que el \u00ab<em>progreso material<\/em>\u00bb mismo, y, si la inteligencia no fuera m\u00e1s que eso, ser\u00eda menester aceptar la definici\u00f3n que <strong>Bergson<\/strong> da de ella. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ciertamente, la mayor\u00eda de los occidentales actuales no conciben que la inteligencia sea otra cosa; para ellos se reduce, no ya a la raz\u00f3n en el sentido cartesiano, sino a la parte m\u00e1s \u00ednfima de esa raz\u00f3n, a sus operaciones m\u00e1s elementales, a lo que permanece siempre en estrecha relaci\u00f3n con este mundo sensible del que han hecho el campo \u00fanico y exclusivo de toda su actividad. Para aquellos que saben que hay otra cosa y que persisten en dar a las palabras su verdadera significaci\u00f3n, no es de \u00ab<em>progreso intelectual<\/em>\u00bb de lo que puede tratarse en nuestra \u00e9poca, sino al contrario de decadencia, o mejor todav\u00eda de decadencia intelectual; y, porque hay v\u00edas de desarrollo que son incompatibles, ese es precisamente el pago del \u00ab<em>progreso material<\/em>\u00bb, el \u00fanico cuya existencia es un hecho real en el curso de los \u00faltimos siglos: progreso cient\u00edfico si se quiere, pero en una acepci\u00f3n extremadamente limitada, y progreso industrial a\u00fan mucho m\u00e1s que cient\u00edfico. Desarrollo material e intelectualidad pura van verdaderamente en sentido inverso; quien se hunde en uno se<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2228363\" aria-describedby=\"caption-attachment-2228363\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2228363\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Alegoria-de-Sabiduria-y-Ciencia.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"634\" data-id=\"2228363\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Alegoria-de-Sabiduria-y-Ciencia.jpg 947w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Alegoria-de-Sabiduria-y-Ciencia-237x300.jpg 237w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Alegoria-de-Sabiduria-y-Ciencia-808x1024.jpg 808w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Alegoria-de-Sabiduria-y-Ciencia-768x973.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Alegoria-de-Sabiduria-y-Ciencia-610x773.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2228363\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u00abAlegor\u00eda de Sabidur\u00eda y Ciencia (frontispicio)\u00bb. Encyclopaedia Brittannica<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">aleja necesariamente del otro; pero, por lo dem\u00e1s, obs\u00e9rvese bien que aqu\u00ed decimos intelectualidad, no racionalidad, ya que el dominio de la raz\u00f3n no es m\u00e1s que intermediario, en cierto modo, entre el de los sentidos y el del intelecto superior: si la raz\u00f3n recibe un reflejo de este \u00faltimo, aunque le niegue y se crea la facultad m\u00e1s alta del ser humano, es siempre de los datos sensibles de donde se sacan las nociones que elabora. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Queremos decir que lo general, objeto propio de la raz\u00f3n, y por consiguiente de la ciencia que es la obra de \u00e9sta, aunque no es del orden sensible, procede no obstante de lo individual, que es percibido por los sentidos; se puede decir que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo sensible, pero no por encima; transcendente no es m\u00e1s que lo universal, objeto del intelecto puro, a cuyo respecto lo general mismo entra pura y simplemente en lo individual. \u00c9sta es la distinci\u00f3n fundamental del conocimiento metaf\u00edsico y del conocimiento cient\u00edfico, tal como la hemos expuesto m\u00e1s ampliamente en otra parte <em>(Introducci\u00f3n general al estudio de las doctrinas hind\u00faes, 2\u00aa parte, cap. V<\/em>); y, si la recordamos aqu\u00ed, es porque la ausencia total del primero y el desarrollo desordenado del segundo constituyen las caracter\u00edsticas m\u00e1s sobresalientes de la civilizaci\u00f3n occidental en su estado actual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En lo que concierne a la concepci\u00f3n del \u00ab<em>progreso moral<\/em>\u00bb, representa el otro elemento predominante de la mentalidad moderna, queremos decir la sentimentalidad; y la presencia de este elemento no nos hace modificar el juicio que hemos formulado al decir que la civilizaci\u00f3n occidental es completamente material. Sabemos bien que algunos quieren oponer el dominio del sentimiento al de la materia, hacer del desarrollo de uno una suerte de contrapeso a la invasi\u00f3n del otro, y tomar por ideal un equilibrio tan estable como sea posible entre estos dos elementos complementarios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal es quiz\u00e1s, en el fondo, el pensamiento de los intuicionistas que, al asociar indisolublemente la inteligencia a la materia, intentan liberarse de \u00e9sta con la ayuda de un instinto bastante mal definido; tal es, m\u00e1s ciertamente a\u00fan, el pensamiento de los <em>pragmatistas<\/em>, para quienes la noci\u00f3n de utilidad, destinada a reemplazar la noci\u00f3n de verdad, se presenta a la vez bajo el aspecto material y bajo el aspecto moral; y aqu\u00ed vemos tambi\u00e9n hasta qu\u00e9 punto el pragmatismo expresa las tendencias especiales del mundo moderno, y sobre todo del mundo anglosaj\u00f3n que es su fracci\u00f3n m\u00e1s t\u00edpica. De hecho, materialidad y sentimentalidad, muy lejos de oponerse, no pueden ir apenas la una sin la otra, y juntas las dos adquieren su desarrollo m\u00e1s extremo; tenemos la prueba de ello en Am\u00e9rica, donde, como ya hemos tenido ocasi\u00f3n de hacerlo observar en nuestros estudios sobre el <em>teosofismo<\/em> y el <em>espiritismo<\/em>, las peores extravagancias \u00ab<em>pseudom\u00edsticas<\/em>\u00bb nacen y se extienden con una incre\u00edble facilidad, al mismo tiempo que el industrialismo y la pasi\u00f3n por los \u00ab<em>negocios<\/em>\u00bb se llevan hasta un grado que confina la locura; cuando las cosas han llegado a eso, ya no es un equilibrio lo que se establece entre las dos tendencias, son dos desequilibrios que se suman uno al otro y, en lugar de compensarse, se agravan mutuamente.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2227958\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Masones-dialogo.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"370\" data-id=\"2227958\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Masones-dialogo.jpg 400w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Masones-dialogo-300x278.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La raz\u00f3n de este fen\u00f3meno es f\u00e1cil de comprender: all\u00ed donde la intelectualidad est\u00e1 reducida al m\u00ednimo, es muy natural que la sentimentalidad asuma la primac\u00eda; y, por lo dem\u00e1s, \u00e9sta, en s\u00ed misma, est\u00e1 muy cerca del orden material: en todo el dominio psicol\u00f3gico, no hay nada que sea m\u00e1s estrechamente dependiente del organismo, y, a pesar de <strong>Bergson<\/strong>, es el sentimiento, y no la inteligencia, la que se nos aparece como ligada a la materia. Vemos muy bien lo que pueden responder a eso los intuicionistas: la inteligencia, tal como la conciben, est\u00e1 ligada a la materia inorg\u00e1nica <em>(puesto que es siempre el mecanicismo cartesiano y sus derivados lo que tienen en vista<\/em>); el sentimiento, lo est\u00e1 a la materia viva, que les parece que ocupa un grado m\u00e1s elevado en la escala de las existencias.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, inorg\u00e1nica o viva, es siempre materia, y en eso no se trata nunca m\u00e1s que de las cosas sensibles; a la mentalidad moderna, y a los fil\u00f3sofos que la representan, les es decididamente imposible librarse de esta limitaci\u00f3n. En rigor, si nos atenemos a que haya ah\u00ed una dualidad de tendencias, ser\u00e1 menester vincular una a la materia y la otra a la vida, y esta distinci\u00f3n puede servir efectivamente para clasificar, de una manera bastante satisfactoria, las grandes supersticiones de nuestra \u00e9poca; pero, lo repetimos, todo eso es del mismo orden y no puede disociarse realmente; estas cosas est\u00e1n situadas sobre un mismo plano, y no superpuestas jer\u00e1rquicamente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, el \u00ab<em>moralismo<\/em>\u00bb de nuestros contempor\u00e1neos no es m\u00e1s que el complemento necesario de su materialismo pr\u00e1ctico (<em>Decimos materialismo pr\u00e1ctico para designar una tendencia, y para distinguirla del materialismo filos\u00f3fico, que es una teor\u00eda, de la que esta tendencia no es forzosamente dependiente<\/em>); y ser\u00eda perfectamente ilusorio querer exaltar uno en detrimento del otro, puesto que, siendo necesariamente solidarios, ambos se desarrollan simult\u00e1neamente y en el mismo sentido, que es el de lo que se ha convenido llamar la \u00ab<em>civilizaci\u00f3n<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acabamos de ver por qu\u00e9 las concepciones del \u00ab<em>progreso material<\/em>\u00bb y del \u00ab<em>progreso moral<\/em>\u00bb son inseparables, y por qu\u00e9 la segunda tiene, de manera casi tan constante como la primera, un lugar tan considerable en las preocupaciones de nuestros contempor\u00e1neos. No hemos contestado de ning\u00fan modo la existencia de un \u00ab<em>progreso material<\/em>\u00bb, sino s\u00f3lo su importancia: lo que s\u00ed sostenemos, es que no vale lo que hace perder del lado intelectual, y que, para ser de otra opini\u00f3n, es menester ignorar todo de la intelectualidad verdadera; ahora bien, \u00bfqu\u00e9 es menester pensar de la realidad del \u00ab<em>progreso moral<\/em>\u00bb? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9sta es una cuesti\u00f3n que apenas es posible discutir seriamente, porque, en ese dominio sentimental, todo es \u00fanicamente un asunto de apreciaci\u00f3n y de preferencias individuales; cada uno llamar\u00e1 progreso a lo que est\u00e9 en conformidad con sus propias disposiciones, y, en suma, no hay que dar la raz\u00f3n a uno m\u00e1s bien que al otro. Aquellos cuyas tendencias est\u00e1n en armon\u00eda con las de su \u00e9poca no pueden hacer m\u00e1s que estar satisfechos con el presente estado de las cosas; y esto es lo que traducen a su manera cuando dicen que esta \u00e9poca est\u00e1 en progreso sobre aquellas que la han precedido; pero frecuentemente esta satisfacci\u00f3n de sus aspiraciones sentimentales no es a\u00fan m\u00e1s que relativa, porque los acontecimientos no se desarrollan siempre al gusto de sus deseos, y es por eso por lo que suponen que el progreso se continuar\u00e1 en el curso de las \u00e9pocas futuras. Los hechos vienen a veces a aportar un desmentido a aquellos que est\u00e1n persuadidos de la realidad actual del \u00ab<em>progreso moral<\/em>\u00bb, seg\u00fan las concepciones que se han hecho de \u00e9l m\u00e1s habitualmente; pero \u00e9stos se usan para modificar un poco sus ideas a este respecto, o para remitir a un porvenir m\u00e1s o menos lejano la realizaci\u00f3n de su ideal, e incluso podr\u00edan salir del atolladero, ellos tambi\u00e9n, hablando de un \u00ab<em>ritmo de progreso<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo dem\u00e1s, lo que es a\u00fan mucho m\u00e1s simple, ordinariamente se apresuran a olvidar la lecci\u00f3n de la experiencia; tales son esos so\u00f1adores incorregibles que, a cada nueva guerra, no dejan de profetizar que ser\u00e1 la \u00faltima. En el fondo, la creencia en el progreso indefinido no es m\u00e1s que la m\u00e1s ingenua y la m\u00e1s grosera de todas las formas del \u00ab<em>optimismo<\/em>\u00bb; as\u00ed pues, cualesquiera que sean sus modalidades, es siempre de esencia sentimental, incluso cuando se trata del \u00ab<em>progreso material<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si se nos objeta que n\u00f3s mismo hemos reconocido la existencia de \u00e9ste, responderemos que no le hemos reconocido m\u00e1s que en los l\u00edmites en los que los hechos nos lo muestran, y que no estamos de acuerdo por eso en que deba, y ni siquiera que pueda, proseguirse indefinidamente; por lo dem\u00e1s, como no nos parece que sea lo mejor que hay en el mundo, en lugar de llamarle progreso, preferir\u00edamos llamarle simplemente desarrollo; no es por s\u00ed misma como es molesta esta palabra de progreso, sino en raz\u00f3n de la idea de \u00ab<em>valor<\/em>\u00bb que se ha acabado por asociarle a ella casi invariablemente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta observaci\u00f3n nos lleva a otra: es que hay tambi\u00e9n una realidad que se disimula bajo el pretendido \u00ab<em>progreso moral<\/em>\u00bb, o que, si se prefiere, mantiene la ilusi\u00f3n de \u00e9ste; esta realidad, es el desarrollo de la sentimentalidad, que, aparte de toda cuesti\u00f3n de apreciaci\u00f3n, existe en efecto en el mundo moderno, tan incontestablemente como la de la industria y del comercio (<em>y ya hemos dicho por qu\u00e9 la una no va sin la otra<\/em>). Este desarrollo, excesivo y anormal seg\u00fan nuestra<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2228364\" aria-describedby=\"caption-attachment-2228364\" style=\"width: 384px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2228364\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/ALEGORIA-DEL-ARBOL-DE-LA-VIDA.jpg\" alt=\"\" width=\"384\" height=\"525\" data-id=\"2228364\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/ALEGORIA-DEL-ARBOL-DE-LA-VIDA.jpg 384w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/ALEGORIA-DEL-ARBOL-DE-LA-VIDA-219x300.jpg 219w\" sizes=\"auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2228364\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">ALEGOR\u00cdA DEL \u00c1RBOL DE LA VIDA (Ignacio de Ries)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">apreciaci\u00f3n, no puede dejar de aparecer como un progreso para aquellos que ponen la sentimentalidad por encima de todo; y quiz\u00e1s se dir\u00e1 que, al hablar de simples preferencias como lo hac\u00edamos hace un momento, nos hemos quitado de antemano el derecho de no darles la raz\u00f3n. Pero no hay nada de eso: lo que dec\u00edamos entonces se aplica al sentimiento, y al sentimiento solo, en sus variaciones de un individuo a otro; si se trata de poner el sentimiento, considerado en general, en su justo lugar en relaci\u00f3n a la inteligencia, las cosas son enteramente diferentes, porque en eso hay que observar una jerarqu\u00eda necesaria. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El mundo moderno ha invertido propiamente las relaciones naturales de los diversos \u00f3rdenes; todav\u00eda una vez m\u00e1s, el empobrecimiento del orden intelectual (<em>e incluso ausencia de la intelectualidad pura<\/em>), y la exageraci\u00f3n del orden material y del orden sentimental, todo eso va junto, y es todo eso lo que hace de la civilizaci\u00f3n occidental actual una anomal\u00eda, por no decir una monstruosidad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">He aqu\u00ed como aparecen las cosas cuando se las considera al margen de todo prejuicio; y es as\u00ed como las ven los representantes m\u00e1s cualificados de las civilizaciones orientales, que no les aportan ning\u00fan partidismo, ya que el partidismo es siempre algo sentimental, no intelectual, y su punto de vista es puramente intelectual. Si los occidentales tienen alg\u00fan problema para comprender esta actitud, es porque est\u00e1n invenciblemente inclinados a juzgar a los dem\u00e1s seg\u00fan lo que son ellos mismos y a prestarles sus propias preocupaciones, como les prestan tambi\u00e9n sus maneras de pensar y no se dan cuenta siquiera de que pueden existir otras, tan estrecho es su horizonte mental; de ah\u00ed viene su completa incomprehensi\u00f3n de todas las concepciones orientales. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La rec\u00edproca no es verdadera: los orientales, cuando tienen la ocasi\u00f3n de ello y cuando quieren tomarse el trabajo, apenas sienten dificultad para penetrar y para comprender los conocimientos especiales de Occidente, ya que est\u00e1n habituados a especulaciones mucho m\u00e1s vastas y profundas, y quien puede lo m\u00e1s puede lo menos; pero, en general, apenas se sienten tentados a librarse a este trabajo, que conllevar\u00eda el riesgo de hacerles perder de vista o al menos de descuidar, por cosas que estiman insignificantes, lo que es para ellos lo esencial. La ciencia occidental es an\u00e1lisis y dispersi\u00f3n; el conocimiento oriental es s\u00edntesis y concentraci\u00f3n; pero tendremos la ocasi\u00f3n de volver sobre esto. Sea como sea, lo que los occidentales llaman civilizaci\u00f3n, los dem\u00e1s lo llamar\u00edan m\u00e1s bien barbarie, porque carece precisamente de lo esencial, es decir, de un principio de orden superior; \u00bfcon qu\u00e9 derecho pretender\u00edan los occidentales imponer a todos su propia apreciaci\u00f3n? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo dem\u00e1s, no deber\u00edan olvidar que no son m\u00e1s que una minor\u00eda en el conjunto de la humanidad terrestre; evidentemente, esta consideraci\u00f3n del n\u00famero no prueba nada a nuestros ojos, pero deber\u00eda causar alguna impresi\u00f3n sobre gentes que han inventado el \u00ab<em>sufragio universal<\/em>\u00bb y que creen en su virtud. Si todav\u00eda no hicieran m\u00e1s que complacerse en la afirmaci\u00f3n de la superioridad imaginaria que se atribuyen, esa ilusi\u00f3n no les har\u00eda da\u00f1o m\u00e1s que a ellos mismos; pero lo m\u00e1s terrible, es su furor de proselitismo: \u00a1en ellos, el esp\u00edritu de conquista se disfraza bajo pretextos \u00ab<em>moralistas<\/em>\u00bb, y es en el nombre de la libertad como quieren obligar al mundo entero a imitarles! Lo m\u00e1s notable es que, en su infatuaci\u00f3n, se imaginan de buena fe que tienen \u00ab<em>prestigio<\/em>\u00bb entre todos los dem\u00e1s pueblos; porque se les teme como se teme a una fuerza brutal, creen que se les admira; el hombre que est\u00e1 amenazado de ser aplastado por una avalancha, \u00bfest\u00e1 por eso tocado de respeto y de admiraci\u00f3n? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La \u00fanica impresi\u00f3n que las invenciones mec\u00e1nicas, por ejemplo, producen sobre la generalidad de los orientales, es una impresi\u00f3n de profunda repulsi\u00f3n; todo eso les parece ciertamente m\u00e1s molesto que ventajoso, y, si se encuentran obligados a aceptar algunas necesidades de la \u00e9poca actual, es con la esperanza de liberarse de ellas un d\u00eda u otro; eso no les interesa y no les interesar\u00e1 nunca verdaderamente. Lo que los occidentales llaman progreso, no es para los orientales m\u00e1s que cambio e inestabilidad; y la necesidad de cambio, tan caracter\u00edstica de la \u00e9poca moderna, es a sus ojos una marca de inferioridad manifiesta: aqu\u00e9l que ha llegado a un estado de equilibrio ya no siente esa necesidad, del mismo modo que aquel que sabe ya no busca. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En estas condiciones, es ciertamente dif\u00edcil entenderse, puesto que los mismos hechos dan lugar a interpretaciones diametralmente opuestas por una y otra parte; \u00bfqu\u00e9 ocurrir\u00eda si los orientales a su vez, siguiendo el ejemplo de los occidentales, y por los mismos medios que ellos, quisieran imponerles su manera de ver? Pero que nadie se inquiete: nada es m\u00e1s contrario a su naturaleza que la propaganda, y esas son preocupaciones que les son perfectamente extra\u00f1as; sin predicar la \u00ab<em>libertad<\/em>\u00bb, dejan que los dem\u00e1s piensen lo que quieran, e incluso lo que se piense de ellos les es completamente indiferente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el fondo, todo lo que piden es que se les deje tranquilos; pero es eso precisamente lo que se niegan a admitir los occidentales, que, es menester no olvidarlo, han ido a buscarles a su casa, y se han comportado de tal manera que los hombres m\u00e1s apacibles pueden a buen derecho estar exasperados por ello. Nos encontramos as\u00ed en presencia de una situaci\u00f3n de hecho que no podr\u00eda durar indefinidamente; y para los occidentales no hay m\u00e1s que un medio de hacerse soportables: es, para emplear el lenguaje habitual de la pol\u00edtica colonial, que renuncien a la \u00ab<em>asimilaci\u00f3n<\/em>\u00bb para practicar la \u00ab<em>asociaci\u00f3n<\/em>\u00bb, y eso en todos los dominios; pero eso solo exige ya una modificaci\u00f3n de su mentalidad, y la comprehensi\u00f3n al menos de algunas de las ideas que exponemos aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2228365 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CIENCIA-Y-METAFISICA-1280x720-1-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2228365\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CIENCIA-Y-METAFISICA-1280x720-1-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CIENCIA-Y-METAFISICA-1280x720-1-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CIENCIA-Y-METAFISICA-1280x720-1-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CIENCIA-Y-METAFISICA-1280x720-1-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CIENCIA-Y-METAFISICA-1280x720-1-610x343.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/CIENCIA-Y-METAFISICA-1280x720-1.jpg 1280w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(1) <\/strong>El Teosofismo, historia de una pseudoreligi\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(2) <\/strong>Eso nos ha ocurrido efectivamente en varias ocasiones en nuestra obra sobre <em>El error espiritista<\/em>, a prop\u00f3sito de algunas investigaciones experimentales cuyo inter\u00e9s no nos parece compensar sus inconvenientes, y cuya preocupaci\u00f3n por la verdad nos obligaba no obstante a indicar su posibilidad.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2227955\" aria-describedby=\"caption-attachment-2227955\" style=\"width: 517px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2227955\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Valor-numerico-de-la-palabra-allah.jpg\" alt=\"\" width=\"517\" height=\"369\" data-id=\"2227955\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Valor-numerico-de-la-palabra-allah.jpg 517w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Valor-numerico-de-la-palabra-allah-300x214.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 517px) 100vw, 517px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2227955\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Valor num\u00e9rico de la palabra Allah<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\" data-schema-attribute=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La Superstici\u00f3n de la Vida y la Superstici\u00f3n de la Ciencia, por Ren\u00e9 Gu\u00e9non (\u00abOriente y Occidente\u00bb, 1924). 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Parte 1: Ilusiones Occidentales\u00bb: \u00abCIVILIZACI\u00d3N Y PROGRESO\u00bb.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2227954,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[141],"class_list":["post-2227948","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-sabiduria_perenne","tag-rene-guenon"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2227948","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2227948"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2227948\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2227954"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2227948"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2227948"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2227948"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}