{"id":22266,"date":"2019-10-01T00:01:46","date_gmt":"2019-09-30T23:01:46","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=22266"},"modified":"2019-10-01T00:01:39","modified_gmt":"2019-09-30T23:01:39","slug":"la-identidad-sin-la-palabra-por-luis-rodriguez-camarero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/10\/01\/la-identidad-sin-la-palabra-por-luis-rodriguez-camarero\/","title":{"rendered":"LA IDENTIDAD SIN LA PALABRA, por Luis Rodr\u00edguez Camarero"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>\u00abHoy recog\u00ed en la escalera un gatito amarillento, muy feo y en estado lamentable. Ya hecho un ovillo sobre una silla a mi lado, parece completamente feliz y no pide nada m\u00e1s. Lejos de manifestarse salvaje, no ha querido divertirse sin mi presencia, y me segu\u00eda de pieza en pieza mientras yo iba y ven\u00eda. No encuentro nada de comer en la casa; pero le doy lo que tengo, a saber: una mirada y algunas caricias; esto le basta, cuando menos por ahora. Para los animales y para los ni\u00f1os mientras son peque\u00f1os, para esas vidas que apenas se abren, lo \u00fanico que importa es la protecci\u00f3n y la dulzura. P. me dec\u00eda que todos los seres d\u00e9biles se sienten bien cerca de m\u00ed. Esto se debe seguramente a mi influencia particular, de nodriza, a una especie de fuerza ben\u00e9fica que emana de m\u00ed cuando me hallo en estado simp\u00e1tico. Tengo la percepci\u00f3n directa de esta fuerza, pero no me enorgullezco de ella en manera alguna, no me la apropio, s\u00e9 que es un don. Nada falta para que los p\u00e1jaros aniden en mi barba como en los birretes de los santos de las catedrales. En el fondo, \u00e9ste es el estado natural y la relaci\u00f3n verdadera del hombre con las criaturas inferiores. Si el hombre fuera conforme a su tipo, le adorar\u00edan los animales, pero es \u00fanicamente su tirano caprichoso y sanguinario. La leyenda de San Francisco de As\u00eds no es tan legendaria como se cree, y no est\u00e1 probado a\u00fan que los animales feroces hayan sido los primeros en atacar al hombre. Pero no exageremos y apartemos nuestras consideraciones de los animales de presa, carn\u00edvoros y rapaces. \u00a1Cu\u00e1ntas especies de animales, por millares y decenas de millares, s\u00f3lo piden la paz, y nosotros s\u00f3lo queremos con ellos la guerra brutal! Nuestra raza es la m\u00e1s destructora y mal\u00e9fica, la m\u00e1s temible de las especies del planeta; hasta invent\u00f3 para su uso el derecho del m\u00e1s fuerte, un derecho divino que le pone la conciencia en reposo con los vencidos y con los aplastados; dej\u00f3 fuera del derecho todo lo que tiene vida, excepto ella misma. \u00a1Irritante y manifiesto abuso, insigne e indigno atentado a la justicia, acto de mala fe y de hipocres\u00eda que renuevan en peque\u00f1os todos los usurpadores afortunados! Para legalizar de alg\u00fan modo esas iniquidades se complica a Dios en el procedimiento. Los Te Deum son el bautismo de todas las carnicer\u00edas logradas, y los cleros han tenido bendiciones para todos los esc\u00e1ndalos victoriosos. Esto se aplica de pueblo a pueblo y de hombre a hombre, porque comenz\u00f3 del hombre al animal. Hay ah\u00ed una expiaci\u00f3n que no se ha notado, pero que es muy justa. Todo crimen se paga, y la justicia recomienza en la humanidad los sufrimientos impuestos brutalmente por el hombre a los dem\u00e1s seres vivientes. La teor\u00eda da sus frutos. El derecho del hombre sobre el animal creo que cesa con la necesidad de defensa y de subsistencia. As\u00ed, el asesinato y la\u00a0 tortura innecesarios son cobard\u00edas y hasta cr\u00edmenes. Un servicio de utilidad impuesto al animal impone al hombre un derecho de protecci\u00f3n y de bondad. En una palabra, el animal tiene derechos sobre el hombre y \u00e9ste tiene deberes hacia el animal. El budismo exagera seguramente esta verdad, pero los occidentales la desconocen. Un d\u00eda vendr\u00e1 en que la virtud de humanidad sea m\u00e1s exigente que ahora. Homo homini lupus, dice Hobbes. Alguna vez el hombre ser\u00e1 humano para el lobo: homo lupo homo.\u00bb<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>HENRI-FR\u00c9D\u00c9RIC AMIEL, escritor y fil\u00f3sofo suizo (1821-1881). Diario \u00edntimo. 6 de octubre de 1866.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22274 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/mascota_1-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">****<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">LA IDENTIDAD SIN LA PALABRA<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Luis Rodr\u00edguez Camarero<\/span><\/p>\n<p>Universidad de Santiago de Compostela<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22269\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Perro-piensa.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"189\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Perro-piensa.jpg 310w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Perro-piensa-300x158.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">I. EL MUNDO DEL SILENCIO Y EL ENV\u00c9S DEL LENGUAJE CON PALABRAS<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cierta ocasi\u00f3n vi a un perro lamer, durante horas, la mano de quien, a\u00f1os antes, lo hab\u00eda cuidado. Dejadlo, dejadlo, dijo el hombre sent\u00e1ndose y subiendo la manga de su camisa. Y el hombre le ofreci\u00f3 al animal su mano. Y el perro se sent\u00f3 junto a \u00e9l y le lami\u00f3 en la mano hasta que el hombre se fue. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La Mettrie<\/strong> recuerda a <strong>Descartes<\/strong>, y posiblemente a nosotros hoy, la existencia de dos lenguajes. El lenguaje de las palabras, y el lenguaje de los sentimientos, com\u00fan a los hombres y a los animales. <\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>La experiencia no nos prueba menos la facultad de sentir en los animales que en los hombres, pues yo que estoy completamente seguro de que siento, no tengo otra prueba del sentimiento de los dem\u00e1s hombres m\u00e1s que los signos que emiten al respecto. El lenguaje convencional, me refiero a la palabra, no es el signo que Jo expresa mejor, pues hay otro com\u00fan a los hombres y a los animales, que lo manifiesta con mayor certidumbre. Se trata del lenguaje afectivo, tal como los lamentos, los gritos, las caricias, la evasi\u00f3n, los suspiros, el canto, y, en definitiva, todas las expresiones de dolor, tristeza, aversi\u00f3n, temor, audacia, sumisi\u00f3n, c\u00f3lera, placer, alegr\u00eda, cari\u00f1o, etc. Un lenguaje tan en\u00e9rgico tienen mucha m\u00e1s fuerza para convencemos que todos los sofismas de Descartes<\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LA METTRIE, Tratado del alma, cap. VI, p\u00e1g. 97.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En otro pasaje -el apologista de los animales- vuelve a dirigirse contra <strong>Descartes<\/strong>, \u00ab<em>si algo constituye al animal es el sentimiento, el animal est\u00e1 colmado de sentimiento, ha recibido todo con esta moneda -y apostilla finalmente- que a tantos hombres falta<\/em>\u00bb (T. A., p\u00e1g. lOO). \u00bfPor qu\u00e9 el animal ha recibido todo con la moneda del sentimiento, y por qu\u00e9 esta moneda falta a tantos hombres? Al comienzo de su <em>Tratado de las sensaciones<\/em>, <strong>Condillac<\/strong> sostuvo que la palabra es como una pantalla que se interpone entre el hombre y el mundo exterior. Y as\u00ed, gracias a la pantalla de la palabra el hombre puede distanciarse de la realidad y puede desarrollar su capacidad de pensamiento mucho m\u00e1s que el animal que permanece siempre unido a la realidad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 los ni\u00f1os y los animales son tan reales? <span style=\"color: #008000;\">(1)<\/span> \u00bfNo ser\u00e1 porque son sin palabra? Los ni\u00f1os y los animales s\u00f3lo poseen el lenguaje del silencio, el lenguaje primario -en\u00e9rgico, lo calific\u00f3 <strong>La Mettrie<\/strong>-, el lenguaje en el cual la realidad se confunde y fusiona con el lenguaje: el lenguaje de los sentimientos. El hombre, en cambio, es un ser con palabra, puede comprender mucho m\u00e1s que el ni\u00f1o y el animal la realidad pero se distancia de ella. Parafraseando, en cierta medida a Pascal, podr\u00edamos decir: grandeza y miseria del hombre. Miseria y grandeza del ni\u00f1o y del animal. Pero, en cualquier caso, son el ni\u00f1o y el animal quienes permanecen unidos a la realidad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>El animal no miente<\/em>\u00ab, sostuvo <strong>Unamuno<\/strong>, un defensor de la verdad. El animal no miente y el ni\u00f1o tampoco, a\u00f1ado yo. El ni\u00f1o cuando aprende a hablar aprende tambi\u00e9n a mentir. A mentir no s\u00f3lo con sus palabras, sino tambi\u00e9n con sus sentimientos. Por eso el ni\u00f1o y el animal son tambi\u00e9n reales. Son reales porque nunca mienten, porque nunca son hip\u00f3critas, porque siempre son verdaderos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 el ni\u00f1o necesita la compa\u00f1\u00eda del animal? Porque ambos habitan en el mismo mundo, en el mundo del silencio. En el mundo de las sensaciones, de las emociones de las vivencias, de los deseos y de los sentimientos. El ni\u00f1o, pues, cuando no habla, tiene al animal por su igual. Y cuando con la palabra comienza a distanciarse de la realidad-verdad la a\u00f1ora mucho m\u00e1s que el adulto al ser su p\u00e9rdida m\u00e1s reciente. Por ello, el ni\u00f1o cuando no habla e incluso cuando habla necesita m\u00e1s que el adulto la compa\u00f1\u00eda del animal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPor qu\u00e9 el hombre, a veces, al menos, necesita la compa\u00f1\u00eda de un ni\u00f1o o de un animal? Porque el hombre, a veces, a\u00f1ora el mundo del silencio, el mundo de la realidad-verdad, del cual se ha distanciado-separado con su palabra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong> Condillac<\/strong> sostuvo que la palabra nos distancia de la realidad. Anteriormente <strong>Spinoza<\/strong> se\u00f1al\u00f3 los graves peligros que acechan a los hombres y que tienen su origen en la virtualidad del lenguaje y sus palabras. Concebimos la realidad y nuestra propia realidad, seg\u00fan Spinoza, a trav\u00e9s de palabras cuyo origen suele ser imaginativo. Y en el \u00e1mbito colectivo predomina un modo de pensar vulgar e imaginativo, cuyo origen no es m\u00e1s que mec\u00e1nico, o por mera repetici\u00f3n de frases y pensamientos una y otra vez. Por todo lo cual, concluy\u00f3 <strong>Spinoza<\/strong>, es preciso que realicemos un constante y gran esfuerzo para prevenimos de los m\u00faltiples y graves errores cuyo origen es el lenguaje y sus palabras (D. I. E.; G. II, p. 33, 8). La palabra, la pantalla de Condillac, en fin, puede transformamos constantemente en seres m\u00e1s o menos virtuales. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> El amor &#8230; \u00bfes real o irreal? El amor posee toda la realidad-verdad del mundo del silencio de la mujer y del hombre. \u00bfY la muerte? La muerte es el regreso al originario silencio. Y cuando alguien muere, su desnudez, su silencio, nos muestra su realidad-verdad que en su vida ha permanecido oculta tras el ropaje de las palabras. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22270\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/Perro-piensa-2.jpg\" alt=\"\" width=\"410\" height=\"263\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">****<\/span> <\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">II. LA IDENTIDAD SIN LA PALABRA: LA MEMORIA<\/span> <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el siglo XVIII el proceso iniciado en <strong>Cop\u00e9rnico<\/strong> concluy\u00f3 con <strong>Newton<\/strong>: el mundo f\u00edsico es homog\u00e9neo en sus leyes y en su constituci\u00f3n. En el mismo siglo, la anatom\u00eda y la fisiolog\u00eda experimentan, gracias a la utilizaci\u00f3n de los primeros microscopios, el desarrollo m\u00e1s espectacular de su historia. Y si a trav\u00e9s del telescopio <strong>Galileo<\/strong> descubri\u00f3 un cosmos homog\u00e9neo, a trav\u00e9s de los primeros microscopios se descubre no s\u00f3lo la inimaginable e incomprensible perfecci\u00f3n de todos los organismos, con absoluta independencia de sus tama\u00f1os, sino tambi\u00e9n la homogeneidad de los sentidos externos e internos y\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la morfolog\u00eda de los cerebros de un gran n\u00famero de animales superiores, entre los cuales se incluye el propio hombre. Un miembro activo de una sociedad de fisiolog\u00eda, <strong>David Hume<\/strong>, anul\u00f3 la dicotom\u00eda entre el entendimiento y la imaginaci\u00f3n, presente todav\u00eda en la gnoseolog\u00eda de <strong>Locke<\/strong>, al reducir el pensamiento racional a una determinada funci\u00f3n imaginativa fundada en la memoria, mientras la conciencia la explic\u00f3, tambi\u00e9n sobre todo, a trav\u00e9s de la memoria. De esta forma, <strong>Hume<\/strong> elabor\u00f3 un nuevo modelo corporal y homog\u00e9neo de raz\u00f3n y de conciencia, un nuevo modelo com\u00fan al hombre y a los restantes animales superiores. Ya no hay dualismo en los cielos, ni tampoco sobre la Tierra. Ya no hay dos naturalezas, la humana y la animal, sino una sola naturaleza. Hume, en fin, ha llevado a su t\u00e9rmino la revoluci\u00f3n copemicana de la concepci\u00f3n de la naturaleza humana. Hay el animal perro, hay el animal delfin, hay el animal chimpanc\u00e9 y hay el animal hombre. El hombre, en fin, desde que la Tierra se mueve por los cielos, es un animal humano. Y <strong>Hume<\/strong>, desde su nuevo modelo de raz\u00f3n y conciencia homog\u00e9neas defender\u00e1 una y otra vez radicalmente la existencia de raz\u00f3n y de conciencia en todos los animales superiores (T., 176). Y lo defender\u00e1 hasta el punto de sostener que la prueba que confirma la validez de su teor\u00eda del conocimiento no es otra m\u00e1s que la existencia de raz\u00f3n en los animales (T., 177).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien, una vez que la nueva raz\u00f3n homog\u00e9nea-copemicana de Hume ha derrumbado al cogito cartesiano, necesitamos volver a preguntarnos, \u00bfqui\u00e9n soy? Ya no soy una sustancia pensante, \u00bfqui\u00e9n soy? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el siglo XVIII, el hombre es cuerpo en Hume, en La Mettrie, en Diderot -le philosophe de las luces-. E incluso el hombre ser\u00e1 cuerpo en el de\u00edsta Voltaire. \u00ab<em>Soy cuerpo y pienso: no s\u00e9 nada m\u00e1s<\/em>\u00ab. As\u00ed, inici\u00f3 Voltaire su d\u00e9cimo tercera Carta. <strong>Voltaire<\/strong> no escribi\u00f3 \u00absoy cuerpo y soy pensamiento\u00bb, invirtiendo el orden de <strong>Descartes<\/strong>, sino lo \u00fanico que s\u00e9 es que soy cuerpo, y, adem\u00e1s, pienso. Estamos en el siglo XVIII, en el siglo en el cual se descubri\u00f3 el cuerpo, y en el siglo en el cual los m\u00e1s reconocidos anatomistas y fisi\u00f3logos celebraban sus reuniones peri\u00f3dicas en los Jardines del Rey. Y en el siglo, en el cual <strong>Diderot<\/strong>, el fil\u00f3sofo que tuvo en sus manos todos los cromos de las Luces y con ellos construy\u00f3 el gran \u00e1lbum de la Enciclopedia, public\u00f3 una de sus obras m\u00e1s notables bajo el t\u00edtulo de <em>Elementos de Fisiolog\u00eda<\/em>. En el siglo XVIII, en fin, el cuerpo adquiri\u00f3 la palabra. Adquiri\u00f3 la palabra porque el misterio a partir del siglo XVIII, no est\u00e1 ya en un alma incognoscible por invisible, sino en la inimaginable e incomprensible complejidad\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">y perfecci\u00f3n que con las lentes se descubre en todos los organismos, con absoluta independencia de sus mayores o menores tama\u00f1os. \u00ab<em>Nadie sabe hasta d\u00f3nde puede llegar el poder del cuerpo<\/em>\u00bb sostuvo ya, en la segunda mitad del siglo XVII, un constructor de lentes y microscopios apellidado <strong>Spinoza<\/strong> (E., III, 11, escolio; G., 11, p. 142, 4). Y hasta <strong>Voltaire<\/strong>, Voltaire que tantas veces se pronunci\u00f3 contra el materialismo y ate\u00edsmo de Spinoza, en su d\u00e9cimo tercera Carta manifest\u00f3 tambi\u00e9n la escandalosa ignorancia acerca del poder del cuerpo. \u00ab<em>No conozco en absoluto la materia &#8230; y como no s\u00e9 nada de nada, aseguro positivamente que la materia no puede pensar [ &#8230; ]<\/em>\u00ab. \u00ab<em>Y bien<\/em> -a\u00f1ade esta vez el de\u00edsta al ateo <strong>Spinoza<\/strong>&#8211; <em>\u00bfqui\u00e9n puede impedir a Dios comunicar a nuestros \u00f3rganos m\u00e1s sutiles la facultad de sentir, percibir y pensar que llamamos raz\u00f3n humana?<\/em>\u00ab. Ignorancia sobre el poder del cuerpo en Spinoza. E ignorancia sobre el poder de Dios sobre el cuerpo en Voltaire. En cualquier caso, tanto en el ateo como en el de\u00edsta, tanto en Spinoza como en Voltaire -el cuerpo-, el asombro ante su descubrimiento a trav\u00e9s de las lentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces &#8230; , si soy cuerpo, \u00bfqui\u00e9n soy? No eres m\u00e1s que percepciones que se suceden las unas a las otras &#8230; , no puedo observar otra cosa, contest\u00f3 inicialmente <strong>Hume<\/strong> en su Tratado: \u00abJ<em>am\u00e1s soy capaz de sorprenderme a m\u00ed mismo, sin percepci\u00f3n alguna &#8230; Y si todas las percepciones fueran suprimidas por la muerte no s\u00e9 que m\u00e1s se requiere para hacer de m\u00ed un no-serperfecto<\/em>\u00bb (T., 252). Sin embargo, <strong>Hume<\/strong>, reconoci\u00f3 tambi\u00e9n que la idea, o m\u00e1s bien la impresi\u00f3n que tenemos de nosotros mismos, est\u00e1 siempre presente en nosotros, y que nuestra conciencia nos proporciona una concepci\u00f3n tan viva de nuestra propia persona que es imposible imaginar que haya nada m\u00e1s evidente al respecto. Y finalmente concluy\u00f3 que en la memoria, en la memoria de la vida, de mi vida, de la vida de cada cual, se encuentra la causa fundamental que confiere unicidad a mi vida ps\u00edquica. \u00ab<em>La memoria &#8230; deber\u00e1 ser considerada como la fuente de la identidad personal. Si no tuvi\u00e9semos memoria, no tendr\u00edamos noci\u00f3n alguna de la causalidad y por consiguiente, tampoco de la cadena de causas y efectos constitutiva de nuestro yo o persona<\/em>\u00bb (T., 261-2). Pero, al mismo tiempo, Hume, se\u00f1al\u00f3 que el interior de cada conciencia es una rep\u00fablica (T., 261). Hay, pues, una cierta identidad, pero tambi\u00e9n una pluralidad de yos en el interior de nuestras conciencias. La conciencia individual es as\u00ed, tambi\u00e9n, conflicto, escisi\u00f3n, drama. <strong>Unamuno<\/strong> lo expres\u00f3 muy bien con sus breves frases, \u00ab<em>yo soy legi\u00f3n<\/em>\u00ab, o \u00ab<em>la conciencia es una enfermedad, una enfermedad del hombre incurable<\/em>\u00ab. Estas frases unamunianas me remiten a un texto de <strong>Descartes<\/strong>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Los m\u00e9dicos tienen la costumbre de recomendar, que es preciso liberar al esp\u00edritu de toda clase de pensamientos tristes &#8230; , y no hacer otra cosa sino imitar a los que contemplando el verdor de un bosque, los colores de una flor, el vuelo de un p\u00e1jaro, u otras cosas que no requieren atenci\u00f3n alguna, se persuaden de no pensar absolutamente en nada. Lo cual -a\u00f1ade Descartes- no es perder el tiempo sino emplearlo de la mejor manera posible<\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">DESCARTES, R., Lettre a \u00c9lisabeth, mayo o junio 1645.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras el Descartes fil\u00f3sofo sostuvo que si dejamos de pensar dejamos de existir, el m\u00e9dico Descartes afirma absolutamente lo contrario, ser-existir es sentir, ser-existir es abandonar el pensamiento y la conciencia. De alg\u00fan modo, podr\u00edamos decir que <strong>Unamuno<\/strong> descubri\u00f3 la grave dolencia de la conciencia que a todos nos aqueja. Y el m\u00e9dico <strong>Descartes<\/strong> para su curaci\u00f3n moment\u00e1nea, -s\u00f3lo moment\u00e1nea- nos dej\u00f3 la receta: \u00ab<em>Sentir, s\u00f3lo sentir&#8230; S\u00f3lo as\u00ed mujeres y hombres podr\u00e9is liberaros, por momentos, por completo de todo el peso de vuestra propia existencia<\/em>\u00ab. El m\u00e9dico Descartes comprendi\u00f3 perfectamente la gran importancia que para nuestra salud mental tiene el mundo senso-perceptivo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero volvamos al problema de la identidad. Hemos visto como Hume niega la existencia de una identidad como unicidad sustancial e inmaterial, pero no la existencia de una cierta identidad existencial y plural. Pues bien, <strong>Diderot<\/strong>, en el Coloquio que precede a su <em>Sue\u00f1o de D &#8216;Alembert<\/em>, retoma la teor\u00eda de Hume y da un nuevo paso hacia delante: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">DIDEROT -\u00bfY sobre qu\u00e9 est\u00e1 basada esa conciencia? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">D&#8217;ALEMBERT -Sobre la memoria de sus actos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">DIDEROT -Y \u00bfsin esa memoria? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">D&#8217;ALEMBERT -Sin esa memoria no existir\u00eda el yo, puesto que al no sentir m\u00e1s que en el momento de la impresi\u00f3n, carecer\u00eda de historia de su vida. Su vida ser\u00eda una serie interrumpida de sensaciones que nada unir\u00eda. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y, a continuaci\u00f3n, <strong>Diderot<\/strong> defender\u00e1 que los animales poseen conciencia pues tienen memoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pues bien, a partir de la concepci\u00f3n de <strong>Hume<\/strong>, seg\u00fan la cual la \u00fanica estructura asociativa que confiere unicidad a la vida ps\u00edquica es la memoria, me pregunto: \u00bfqu\u00e9 existe, qu\u00e9 encuentro en el interior de mi memoria? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En mi memoria encuentro, sobre todo, im\u00e1genes borrosas procedentes de mis sentidos. Pero observo tambi\u00e9n que mi memoria es selectiva. Y o puedo recordar la historia de mi vida, puedo ejercitar una y otra vez la memoria de mi vida y reconstruirla cada vez m\u00e1s detalladamente. Pero no todos mis recuerdos ocupan un mismo lugar en mi memoria. En mi memoria, al menos, hay dos almacenes. Uno muy grande en el cual la memoria guarda multitud de recuerdos. Pero hay, tambi\u00e9n, otro almac\u00e9n muy peque\u00f1o en el cual mi memoria guarda sus m\u00e1s valiosos recuerdos. El gran almac\u00e9n tiene sus puertas y ventanas abiertas. El peque\u00f1o almac\u00e9n, en cambio, no tiene ventanas, y yo -s\u00f3lo yo- tengo la llave de su puerta y puedo entrar por su puerta. Enseguida pienso que en este peque\u00f1o almac\u00e9n, en los tesoros que guarda y esconde, en su secreto, puede encontrarse, cuanto menos, una parte importante de mi propia identidad. \u00bfQu\u00e9 hay, qu\u00e9 existe, qu\u00e9 esconde en su interior? Ya he se\u00f1alado que el almac\u00e9n es muy peque\u00f1o. En su interior, s\u00f3lo, -s\u00f3lo hay- unos pocos seres y unos pocos lugares. En un principio pienso que mi memoria ha seleccionado unos pocos lugares por ser lugares de mi infancia (la memoria ama la infancia) y por ser tambi\u00e9n lugares bellos (la memoria ama la belleza). Hay muchos mares, pero en m\u00ed, en mi peque\u00f1o almac\u00e9n, hay s\u00f3lo uno, el bello mar de mi infancia, y al haber s\u00f3lo uno no precisa nombre. Hay muchos r\u00edos, pero en mi memoria s\u00f3lo hay un r\u00edo -el r\u00edo- y al haber s\u00f3lo uno tampoco precisa nombre. Hay muchas playas y muchos bosques, pero en mi peque\u00f1o almac\u00e9n s\u00f3lo est\u00e1 la playa -mi playa-, y el bosque &#8211; mi bosque-. Pero en un segundo momento, me percato de que no todos los lugares, que guardo en mi peque\u00f1o almac\u00e9n y llevo siempre conmigo, son bellos lugares de mi infancia. Algunos de esos lugares son como otros muchos. Por lo cual debo pensar que aunque mi memoria ama la infancia y lo bello, \u00e9ste no ha sido su \u00faltimo criterio. \u00bfCu\u00e1l ha sido su criterio? Los lugares que llevo conmigo siempre, en fin, son los lugares de mis seres, de los pocos seres que llevo tambi\u00e9n conmigo siempre. Mis seres y sus lugares-mis lugares, sus afectos en el recuerdo y mis afectos en y con el recuerdo: &#8211; yo-. Desde que la Tierra se mueve, la relaci\u00f3n que constituye a los hombres y que me constituye no es ya la del alma con el cuerpo, sino, y sobre todo, como defendi\u00f3 copernicanamente <strong>Spinoza<\/strong>, la relaci\u00f3n con el otro hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero he ocultado una carta que ahora voy a desvelar. En nuestra memoria, en la memoria de cada cual, revivimos sensaciones, emociones, vivencias, deseos, sentimientos, pasiones. Pero en su interior sucede algo que no debe pasar desapercibido. Su banda sonora, la banda sonora de nuestra memoria no graba las palabras, s\u00f3lo grava borrosamente algunos sonidos que hemos escuchado una y otra vez, pero no las palabras. Por ejemplo, yo recuerdo borrosamente el chirriar de varios carros de bueyes por la larga callejuela de una villa gallega, un sonido que no se escucha hoy, pero s\u00ed se escuchaba con frecuencia en mi infancia. Pero no recuerdo ni una sola palabra de mis seres. En mi peque\u00f1o almac\u00e9n, en fin, s\u00f3lo se escucha la voz del silencio, el lenguaje verdadero, real y primario de los sentimientos. Una parte, pues, primordial de nuestra realidad e identidad carece de palabras. \u00bfS\u00f3lo de nuestra realidad e identidad? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El perro contin\u00faa lamiendo la mano de quien a\u00f1os antes, s\u00f3lo, s\u00f3lo unos cuantos meses lo hab\u00eda cuidado. Causas similares producen efectos similares y efectos similares proceden de causas similares, defendi\u00f3 <strong>Hume<\/strong>, copernicanamente, en su Tratado. Otros textos de Hume, de La Mettrie, de Diderot, y de Voltaire, sobre la existencia de raz\u00f3n y de conciencia en los animales, se agolpan en mi mente. Y recuerdo tambi\u00e9n lo que escribi\u00f3 <strong>Buffon<\/strong> al comienzo de su <em>Historia Natural<\/em>: \u00ab<em>La primera verdad que resulta de este examen, es una verdad posiblemente humillante para el hombre, el hombre debe situarse a s\u00ed mismo en la clase de los animales<\/em>\u00ab. Me acerco al animal, lo miro y sin dejar de mirarlo me pregunto, \u00bfqu\u00e9 somos?, \u00bfqui\u00e9nes somos?: Somos sensaciones &#8230; , emociones &#8230; , vivencias &#8230; , deseos &#8230; , sentimientos &#8230; , pasiones &#8230; , memoria &#8230; Y tus seres y lugares, y mis seres y lugares, en nuestra memoria afectiva sin palabras. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> El mar tiene una inmensa superficie. Pero m\u00e1s inmenso es su mundo de silencio.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22272\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/animal-piensa.jpg\" alt=\"\" width=\"475\" height=\"316\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">NOTA:<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">(1) Siempre que me refiera al ni\u00f1o, me refiero al ni\u00f1o que a\u00fan no ha adquirido el lenguaje con palabras.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00abHoy recog\u00ed en la escalera un gatito amarillento, muy feo y en estado lamentable. Ya hecho un ovillo sobre una silla a mi lado, parece completamente feliz y no pide nada m\u00e1s. Lejos de manifestarse <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/10\/01\/la-identidad-sin-la-palabra-por-luis-rodriguez-camarero\/\" title=\"LA IDENTIDAD SIN LA PALABRA, por Luis Rodr\u00edguez Camarero\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":22388,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-22266","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22266","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22266"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22266\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22388"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22266"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22266"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22266"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}