{"id":2223727,"date":"2021-08-19T00:05:18","date_gmt":"2021-08-18T22:05:18","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2223727"},"modified":"2021-08-19T19:25:48","modified_gmt":"2021-08-19T17:25:48","slug":"los-afganos-aman-las-flores-por","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/08\/19\/los-afganos-aman-las-flores-por\/","title":{"rendered":"\u00abLos afganos aman las flores\u00bb, por  Jon Lee Anderson (Letras Libres)"},"content":{"rendered":"<section id=\"feature\">\n<div>\n<div id=\"block-views-block-ep-decouple\" class=\"views-element-container\">\n<div>\n<div class=\"js-view-dom-id-504185b806ee0035829e7aad21772a881048b2954634b121658358b0e1e249e4\">\n<div class=\"views-row\">\n<div class=\"views-field views-field-field-principal-element\">\n<div class=\"field-content\">\n<div class=\"article-header article-foto_ep\">\n<div class=\"title-wrapp\">\n<div class=\"container\">\n<div class=\"col-md-9\">\n<div class=\"article-title title-foto_ep\">\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">Los afganos aman las flores<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay un chiste perverso en Afganist\u00e1n: dicen que cuando los cuervos sobrevuelan Kandahar se cubren el trasero con un ala, por si acaso. Los afganos de otras regiones bromean de este modo sobre el alto \u00edndice de pederastia que existe entre los hombres <i>pashtun,<\/i> la tribu mayoritaria de Afganist\u00e1n, sobre todo del este y el sur del pa\u00eds, de donde proven\u00edan la mayor\u00eda de los talib\u00e1n. Aunque sea mal vista, la pederastia sucede con frecuencia<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<section id=\"help\">\n<div class=\"container\">\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Jon Lee Anderson<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.letraslibres.com\/mexico-espana\/los-afganos-aman-las-flores\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Letras Libres<\/span><\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223729\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Afganos-flores-1.jpg\" alt=\"Los afganos aman las flores\" width=\"360\" height=\"234\" data-id=\"2223729\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los afganos aman las flores, a pesar de que no tienen agua para regarlas. Si un mujaidin, uno de esos guerreros musulmanes que pelearon contra los sovi\u00e9ticos y los talib\u00e1n, va a una casa de fotograf\u00eda para retratarse, tiende a posar con un buqu\u00e9 de flores de pl\u00e1stico, y tras \u00e9l suele haber un tel\u00f3n de fondo pintado con campos de flores. Cuando en 2001 volv\u00ed a Afganist\u00e1n y vi al mullah Naquib, un sacerdote musulm\u00e1n, recuerdo sobre todo un jard\u00edn de flores en medio de un terral dentro de su casa. Su guardaespaldas, un hombre rudo, vestido de negro y tostado por el sol, me llamaba para que las admirara y esperaba mi grata reacci\u00f3n ante cada una. Me llevaba de flor en flor, entre rosales, narcisos y dalias. Despu\u00e9s entr\u00e9 en la casa a conversar con el mullah Naquib, y al rato uno de sus secuaces apareci\u00f3 con un cofre de plata atado con una cinta, como esos lazos con que las ni\u00f1as se sujetan el cabello. En su interior hab\u00eda unos narcisos, esas flores blancas y delicadas que tienen el coraz\u00f3n amarillo. Naquib las recogi\u00f3 con cara de felicidad, las oli\u00f3 y me las pas\u00f3 como su invitado de honor. Tambi\u00e9n las ol\u00ed y de inmediato nos pusimos a conversar sobre las flores.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2223741\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Sellos-afganos.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"261\" data-id=\"2223741\" \/><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">No ten\u00eda una explicaci\u00f3n sobre esta afici\u00f3n masculina por las flores en una sociedad tan ruda como la afgana. Hay en este pa\u00eds un romanticismo que no es nada conocido en Occidente, que atraviesa toda su cultura y trasciende las barreras de los sexos, nuestro entendimiento de qu\u00e9 es lo que le debe gustar a un hombre y qu\u00e9 le deber\u00eda gustar a una mujer. Hay una especie de ambisexualidad en la cultura afgana: bastante de su m\u00fasica y de su poes\u00eda se trata de aclamar la belleza de la naturaleza, de monta\u00f1as y r\u00edos, de evocar el esplendor de tiempos pasados. Existe adem\u00e1s un gran ritual en los saludos cotidianos: el hu\u00e9sped se pasa minutos devolviendo saludos de bienvenida en los que se pregunta sobre la familia, el viaje, la salud, y uno siempre dice bien, bien, bien. Se acostumbra a llegar lentamente a lo que es el tema del encuentro. Antes deben llegar el t\u00e9 con un platito de nueces o caramelos o pasas tra\u00eddos del mercado o del huerto del anfitri\u00f3n. Esa es la hospitalidad afgana de rigor. Las flores s\u00f3lo aparecen cuando est\u00e1n de temporada, y en estas ceremonias de visitas son tratadas como la llegada a una fiesta de cumplea\u00f1os de una orquesta sorpresa.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>LOS AFGANOS SON MUY SEXYS<\/b><\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223734\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/bacha-bazi.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"293\" data-id=\"2223734\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/bacha-bazi.jpg 728w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/bacha-bazi-300x160.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/bacha-bazi-610x325.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0 <\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay un chiste perverso en Afganist\u00e1n: dicen que cuando los cuervos sobrevuelan Kandahar se cubren el trasero con un ala, por si acaso. Los afganos de otras regiones bromean de este modo sobre el alto \u00edndice de pederastia que existe entre los hombres <i>pashtun,<\/i> la tribu mayoritaria de Afganist\u00e1n, sobre todo del este y el sur del pa\u00eds, de donde proven\u00edan la mayor\u00eda de los talib\u00e1n. Aunque sea mal vista, la pederastia sucede con frecuencia. Una de las primeras maniobras populistas de los talib\u00e1n fue castigar a los comandantes mujaidines acusados de violaci\u00f3n o de pederastia. A los homosexuales los mataban del modo m\u00e1s cruel: les mandaban tanques o aplanadoras que los enterraban bajo paredes de barro. La pederastia fue una preocupaci\u00f3n del mullah Omar, el jefe de los talib\u00e1n, quien decret\u00f3 que sus comandantes no pod\u00edan tener j\u00f3venes lampi\u00f1os en sus huestes.\u00a0<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No s\u00f3lo sucede con los <i>pashtun<\/i>: en general los afganos est\u00e1n m\u00e1s cercanos a la ambisexualidad que los occidentales. Tienen afici\u00f3n por los ni\u00f1os p\u00faberes, una tradici\u00f3n que recibe el nombre de\u00a0<i>ashna<\/i>. Algunos de ellos son los verdaderos objetos de deseo por parte de hombres maduros. Uno de mis int\u00e9rpretes en el norte de Afganist\u00e1n me explic\u00f3 c\u00f3mo funcionaba. Parte de esta tradici\u00f3n viene de la separaci\u00f3n de los sexos: los hombres no se pueden relacionar f\u00e1cilmente con las mujeres (se supone que las esposas no deben ser vistas), y, adem\u00e1s, el que se considera heterosexual s\u00f3lo puede casarse si paga una dote obligatoria, una que impide que un hombre joven pueda casarse, sobre todo en tiempos de guerra, porque no se puede trabajar y ahorrar dinero. As\u00ed la separaci\u00f3n de los sexos dura m\u00e1s tiempo, y las amistades entre los hombres se vuelven muy cercanas. Hay una especie de homoerotismo en la sociedad, y estas conductas pueden ser muy confusas para un occidental. Los hombres se ba\u00f1an juntos en los ba\u00f1os p\u00fablicos de vapor, y tienen ciertos modales que los occidentales ver\u00edamos como afeminados: se besan entre amigos al encontrarse, se dan unos abrazos de cuerpo entero, y no es nada raro ver a hombres afganos caminando por la calle de la mano.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los j\u00f3venes suelen enamorarse del chico m\u00e1s bello del barrio, por lo general un menor, y es una tradici\u00f3n tratar de seducirlo. Uno de mis int\u00e9rpretes hab\u00eda aprendido ingl\u00e9s s\u00f3lo para impresionar a un chico que hab\u00eda llegado a la ciudad, y ambos terminaron juntos. Era su <i>ashna<\/i>. El que era mi int\u00e9rprete, el seductor, no se consideraba homosexual. Lo contaba con toda naturalidad y hasta con cierta enso\u00f1aci\u00f3n, y hablaba tanto de la belleza del hombre como de la mujer. Un d\u00eda, cuando est\u00e1bamos ya en Kabul, lleg\u00f3 un fot\u00f3grafo de Francia a cubrir la guerra. Era muy atractivo, y los hombres afganos que lo ve\u00edan se mor\u00edan por \u00e9l. Es m\u00e1s, mi int\u00e9rprete bromeaba que estaba enamorado de \u00e9l. Pero hab\u00eda algo de verdad en su declaraci\u00f3n: se lo quedaba mirando, jugaba con su cabello, y todas las conversaciones giraban en torno a que lo seguir\u00eda hasta el fin del mundo. El franc\u00e9s s\u00f3lo intentaba ser tolerante.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si un extranjero llegaba a un campamento mujaidin, ten\u00edan la costumbre de agarrarle los test\u00edculos. Me sucedi\u00f3 una sola vez, en un campo de batalla al norte de Afganist\u00e1n, en las afueras de Kunduz. Un mujaidin vino a saludarme, me pidi\u00f3 un cigarro, y detr\u00e1s de \u00e9l vino un hombre, un t\u00edpico guerrero, y me agarr\u00f3 los test\u00edculos. El resto de los mujaidines se re\u00edan. Lo persegu\u00ed y lo pate\u00e9 dos veces, pero \u00e9l sac\u00f3 su ametralladora para amenazarme. Hubo unos segundos de tensi\u00f3n, en que yo le increp\u00e9 y de pronto se fue. Los mujaidines testigos excusaron su comportamiento diciendo que \u00e9l hab\u00eda crecido en la guerra, que nada pod\u00edan hacer. Me qued\u00e9 furioso y lo quise denunciar con su comandante, pero \u00e9l no estaba en el campamento. Sin embargo, para los afganos hay una diferencia entre estas costumbres y lo que es un hombre homosexual de toda la vida.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Vi muy pocos rostros de mujeres durante los meses que estuve en Afganist\u00e1n. Ellas usan burkhas, esas rigurosas envolturas de pies a cabeza que fueron obligatorias para el Talib\u00e1n. Nunca ves mujeres cuando entras en esas casas-fortalezas de un hombre afgano. No se sabe casi nada de su vida sexual matrimonial, pero los hombres hablan de sexo todo el tiempo y tienen una gran curiosidad de c\u00f3mo se hace en Occidente. Una noche en un hotel de Kandahar, sin energ\u00eda el\u00e9ctrica, pero con generadores y televisi\u00f3n satelital, todos los hombres se quedaron la noche entera viendo por la tv porno duro alem\u00e1n. Hay que imaginar entonces las nociones que tienen de nuestra sexualidad y de la mujer occidental. No sab\u00edan nada sobre las caricias ni las zonas er\u00f3genas, y al sexo oral lo ven como una conducta rar\u00edsima, primitiva y sucia. La idea general del sexo, seg\u00fan la entend\u00ed, es que la mujer con la que se casan es s\u00f3lo para procrear. Hay una parte de la sociedad afgana, sobre todo en Kabul, con algunas costumbres occidentales, y que s\u00ed entiende lo de dar placer a la mujer, incluso lo de ver el cuerpo desnudo de la mujer. Pero da la impresi\u00f3n que, al menos para la gente rural, no existe el placer sexual en la vida matrimonial. Parece estar reservado para los <i>ashnas<\/i>.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una vez vi un <i>ashna<\/i>\u00a0en Kandahar: era un ni\u00f1o de unos doce o trece a\u00f1os, que parec\u00eda una ni\u00f1a lind\u00edsima. Era muy provocadora y sexualizada. Ten\u00eda la delicadeza de uno de esos chicos que se eligen para cantar en los coros, y estaba sentado como una ni\u00f1a, sobre las piernas dobladas. No era ni lo uno ni lo otro, sino un ser sexual, y estaba all\u00ed para ser admirado. Era tan extra\u00f1o y parad\u00f3jico, como un buqu\u00e9 de flores muy sensual. Y estaba con el mullah Naquib. Nunca pregunt\u00e9 a nadie si era su amante, su\u00a0<i>ashna<\/i>. El ni\u00f1o no ten\u00eda ning\u00fan rol aparente, salvo el de estar a su lado. Era casi como una Barbie, pesta\u00f1eaba coquetamente y hablaba en falsete. El mullah Naquib era un padre de familia con hijos de todas las edades a su alrededor. No lo har\u00eda, creo, frente a sus hijos, pero qui\u00e9n sabe. Nunca se lo pregunt\u00e9.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223733 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/El-rico-y-piadoso-mula\u0301-afgano-besando-a-su-esclavo-sexual-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2223733\" \/><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>LOS AFGANOS SON FOTOG\u00c9NICOS<\/b><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Llegu\u00e9 a Kandahar en 2001, cuando los talib\u00e1n hab\u00edan huido de ella. El fot\u00f3grafo Thomas Dworzak y yo nos alojamos en el \u00fanico hotel que exist\u00eda en esa ciudad polvorienta y semidestruida: el Noor Jehan. La apariencia del hotel no ten\u00eda nada que ver con su nombre: el de la famosa princesa que inspir\u00f3 a un emperador a construir el Taj Mahal de la India. El Noor Jehan era ahora un hotelucho de mala muerte: detr\u00e1s de \u00e9l hab\u00eda un basural. Adelante, una hilera de panader\u00edas. Y en la acera de enfrente, todas las casas de fotograf\u00eda de Kandahar. Era curioso: sus vitrinas expon\u00edan los retratos de sus clientes, y fotograf\u00edas de celebridades como Bruce Lee, Leonardo Di Caprio y Arnold Scharzennegger, junto al h\u00e9roe y m\u00e1rtir de los mujaidines Ahmed Shah Massoud, el depuesto rey afgano Zahir Shah y algunas estrellas del cine indio. Lo curioso es que la dictadura de los talib\u00e1n hab\u00eda abolido la fotograf\u00eda, y que en estas casas de foto hab\u00eda sobre todo retratos de guerreros talib\u00e1n.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los talib\u00e1n posaban delante de cortinas con fondos de campos de flores. Eran barbudos, llevaban el turbante negro, buqu\u00e9s de flores de pl\u00e1stico y armas de verdad. Ahora, en las vitrinas, luc\u00edan retocados en unos marcos de aluminio y de color chill\u00f3n. Algunos talib\u00e1n estaban solos y otros con un amigo. Algunos r\u00edgidos y otros d\u00e1ndose afectuosos apretones de mano. Los afganos se aglomeraban en las vitrinas frente al Noor Jehan para ver estas fotos. Era extra\u00f1o que hubiese retratos de los talib\u00e1n porque su l\u00edder, el mullah Omar, hab\u00eda impuesto la prohibici\u00f3n cor\u00e1nica de representar la imagen humana. No entend\u00ed nada hasta que Said Kamal, el due\u00f1o de la tienda Photo Shah Zada y especialista en retratos retocados, me explic\u00f3 que, despu\u00e9s de que los talib\u00e1n ordenaran el cierre de las casas de fotograf\u00eda, se dieron cuenta de que necesitaban fotos para sus pasaportes si quer\u00edan viajar.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hubo entonces una excepci\u00f3n al edicto del mullah Omar. Said Kamal deb\u00eda tomar s\u00f3lo fotos para pasaportes y no exhibir ning\u00fan retrato de ser humano en su vitrina, pero nunca lleg\u00f3 a obedecer por completo las reglas: Said Kamal segu\u00eda retratando en su estudio a los guerreros talib\u00e1n. Sol\u00edan llegar a su estudio con los ojos intensamente delineados con kohl negro, que los hac\u00eda parecer a estrellas del cine mudo. Pero Kamal tambi\u00e9n hac\u00eda fotograf\u00edas clandestinas de matrimonios de ciudadanos comunes. Ahora que los talib\u00e1n hab\u00edan huido de Kandahar, Said Kamal se atrev\u00eda a exhibir las fotos en su vitrina. Esas fotos se hab\u00edan quedado sin recoger, y estaban all\u00ed s\u00f3lo para atraer a la clientela. Decidimos entonces vestirnos con los atuendos afganos y que nos tomaran una foto. A Said Kamal le pareci\u00f3 genial. Thomas Dworzak luc\u00eda tan parecido a un afgano que, al d\u00eda siguiente, los fot\u00f3grafos sacaron su retrato a la vitrina.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223739 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/entonces-y-ahora_2b1adadd_1200x630-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2223739\" \/><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>LOS AFGANOS AMAN LA MUSICA<\/b><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hubo una \u00e9poca en que Afganist\u00e1n era el \u00fanico lugar del mundo donde hab\u00eda guerrilleros peleando contra un invasor extranjero. Mi primer viaje hasta all\u00ed fue en la Navidad de 1988. Entonces llegu\u00e9 al valle de Argandhab, a unos kil\u00f3metros al norte de Kandahar, cuando la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica retiraba sus tropas despu\u00e9s de diez a\u00f1os de invasi\u00f3n. Me qued\u00e9 en el campamento mujaidin del mullah Naquibullah, m\u00e1s conocido como Naquib. Kandahar era como un basural de guerra, con estruendos de bombardeos todos los d\u00edas. En medio de esta bulla en el campamento, un d\u00eda recibimos la noticia de que se hab\u00eda abolido la m\u00fasica. Dos maulavis, esos eruditos isl\u00e1micos escogidos por comandantes mujaidines para presidir la ley religiosa, la Sharia, hab\u00edan dictaminado el edicto. No me daba cuenta de cu\u00e1nto val\u00eda la m\u00fasica para los afganos hasta que el mullah Naquib me envi\u00f3 con uno de sus hombres a conocer el juzgado al aire libre de los maulavi.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Viaj\u00e9 hasta all\u00ed en una camioneta conducida por un hombre joven que escuchaba, a todo volumen, unas cintas de lastimeras canciones de amor. Uno de los jueces maulavis extrajo un trozo de papel y verific\u00f3 la noticia: hab\u00eda un nuevo edicto para todos los comandantes mujaidines de la regi\u00f3n. Los jueces alegaban que el auge del delito era porque se escuchaba m\u00fasica grabada. Hab\u00eda que apagar la m\u00fasica para controlar a la poblaci\u00f3n. Pero esa prohibici\u00f3n era demasiado. Igual que el resto de afganos, los kandaharis son muy musicales. Bailan, tocan instrumentos populares, cantan. De vuelta al campamento, el conductor puso intencionalmente la cinta en la casetera a un volumen a\u00fan mayor que antes. Sab\u00eda que Naquib era un mullah m\u00e1s o menos tolerante. No le iba a hacer gran caso al edicto maulavi y les iba a permitir a sus mujaidines tocar su m\u00fasica con la condici\u00f3n de que s\u00f3lo fuera en el campamento y a un volumen moderado. Mientras, el mullah Naquib comunic\u00f3 a los jueces que acatar\u00eda la orden. A\u00f1os m\u00e1s tarde los talib\u00e1n tomaron el poder de Afganist\u00e1n, y decretaron la abolici\u00f3n de la m\u00fasica en todo el pa\u00eds.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esa no iba a ser mi \u00faltima melod\u00eda en Afganist\u00e1n. Cuando volv\u00ed a Kandahar a fines de 2001, visit\u00e9 de nuevo a Naquib, quien me invit\u00f3 al Valle de Argandhab donde lo hab\u00eda conocido trece a\u00f1os antes. Naquib era ahora un personaje controversial: dec\u00edan que estaba involucrado en la huida de los talib\u00e1n de Kandahar, pero lo culpaban m\u00e1s de la extra\u00f1a fuga del mullah Omar, el jefe de los talib\u00e1n. Al d\u00eda siguiente, Naquib me gui\u00f3 hasta el garaje de su residencia, donde ten\u00eda dos camionetas 4&#215;4 \u00faltimo modelo. Subimos a una Toyota Land Cruiser perlada, VX edici\u00f3n limitada, rumbo a Argandhab. La camioneta ten\u00eda todos los lujos, entre ellos un equipo de CD con display digital.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su verdadero due\u00f1o hab\u00eda sido el fugado mullah Omar, de quien Naquib pose\u00eda ahora diez de sus autom\u00f3viles sin poder explicar por qu\u00e9. En la ruta, Naquib encendi\u00f3 la m\u00fasica. Le pregunt\u00e9 si el equipo de CD era suyo o si hab\u00eda venido con la camioneta. Naquib me confirm\u00f3 que \u00e9l lo hab\u00eda encontrado en el auto del mullah Omar. \u00ab\u00bfMe est\u00e1 diciendo que todo esto perteneci\u00f3 al hombre que encarcel\u00f3 gente por escuchar m\u00fasica?\u00bb, le dije. Naquib se encogi\u00f3 de hombros. Me dijo que parec\u00eda que s\u00ed. La canci\u00f3n que escuch\u00e1bamos, dijo, era una popular melod\u00eda afgana que insultaba al general Rashid Dostum, el jefe militar uzbeco de Mazar-i-Sharif. El estribillo dec\u00eda: \u00abOh, asesino de afganos\u00bb.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de la vida sin m\u00fasica?, me dijo Naquib mirando por la ventana.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\n<figure id=\"attachment_2223740\" aria-describedby=\"caption-attachment-2223740\" style=\"width: 620px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2223740\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Talibanes-azotando-mujeres-por-hablar-por-telefono.jpeg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"356\" data-id=\"2223740\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Talibanes-azotando-mujeres-por-hablar-por-telefono.jpeg 620w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Talibanes-azotando-mujeres-por-hablar-por-telefono-300x172.jpeg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Talibanes-azotando-mujeres-por-hablar-por-telefono-610x350.jpeg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2223740\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Talibanes azotando mujeres por hablar por tel\u00e9fono<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0<b>LOS AFGANOS SON COQUETOS<\/b><\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los hombres de la etnia pashtun son muy celosos de su apariencia personal. Muchos de ellos delinean sus ojos con kohl negro y se pintan con henna las u\u00f1as de sus pies, y, a veces, las de sus manos. Otros se ti\u00f1en el cabello, y es normal ver ancianos de apariencia sobria con largas barbas te\u00f1idas de un anaranjado tan chill\u00f3n que asemeja al cabello te\u00f1ido de los punks de Londres. Hasta los m\u00e1s corpulentos, barbudos y armados usan chapl\u00eds, que son unas coloridas sandalias de tacones altos. Me di cuenta de que para ser realmente chic en Kandahar uno debe ponerse chapl\u00eds de una talla m\u00e1s peque\u00f1a, lo que supone dar pasos m\u00e1s cortos y caminar casi tambale\u00e1ndose. Los mujaidines parecen los bobos perfectos para un carnaval: cuando no est\u00e1n en la guerra, est\u00e1n maquill\u00e1ndose. O haci\u00e9ndose cosquillas. Y toda esta cosmetolog\u00eda sucede en un lugar que es menos un pa\u00eds que un campo de guerra.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando les preguntas en qu\u00e9 a\u00f1o est\u00e1n, los afganos te dicen que en 1381. Es el calendario musulm\u00e1n. Ir a Afganist\u00e1n es como volver siglos atr\u00e1s y como si la guerra fuera un estado natural. En los mercados, venden chatarra de morteros y hasta pedazos de misiles Cruise de Estados Unidos. Las tiendas son fabricadas con cajas de municiones o de fusiles. En Jalalabad, un ni\u00f1o vend\u00eda fusibles de bombas de racimo para usarlas como luces de bengala. Hay minas por todas partes, y no hay nada m\u00e1s preciado que las armas. El opio es el principal cultivo de Afganist\u00e1n, y bastantes jefes mujaidines son traficantes de hero\u00edna. En Kandahar, los vendedores ofrec\u00edan las Super Osama Bin Laden Kulfa Balls, unos caramelos de coco empaquetados en cajitas color rosa y p\u00farpura cubiertas con im\u00e1genes de un Bin Laden salom\u00f3nico, rodeado de fuego, tanques, misiles de crucero y aviones de guerra. Buena parte del pa\u00eds no tiene electricidad ni agua corriente ni redes telef\u00f3nicas. Ni \u00e1rboles ni agua. El polvo obstruye las gargantas, cubre el cabello y la piel, y la gente que protege sus rostros con pa\u00f1uelos o turbantes ha aprendido a convivir con \u00e9l. S\u00f3lo hay pozos artesanales, y, a lo mejor, un r\u00edo.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda sequ\u00eda durante siete a\u00f1os. En algunos lugares de Afganist\u00e1n, ves ni\u00f1os que van por la calle cargando unos veinte litros de agua que deben durarles durante tres d\u00edas y medio. El mullah Omar, uno de los hombres m\u00e1s ricos de Kandahar, nunca hab\u00eda salido de su pueblo y ten\u00eda una vaca de mascota. Casi nadie ha le\u00eddo un libro en toda su vida, y muchos ni se acuerdan de qu\u00e9 edad tienen. No hay juguetes. No recuerdo haber visto mujeres en un par de meses. No tienen mascotas. Los animales son bestias de carga o s\u00f3lo sirven para comer. No hay nada blando o suave en Afganist\u00e1n. No sabes entonces qu\u00e9 decir cuando te tropiezas con unos guerreros en chapl\u00eds, pas\u00e1ndose una flor y comentando su aroma en medio de este paisaje lunar que es un campo de batalla.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223744 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/pashtun_by_beatniks-d3actoi-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2223744\" \/><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>LOS AFGANOS SON MUY RISUE\u00d1OS<\/b><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1989, en Jalalabad, estuve con mujaidines en una fortaleza en el preciso instante en que la bombardearon los sovi\u00e9ticos. Las bombas aterrizaron muy cerca y ca\u00edmos al suelo. Luego de los estallidos, hubo un silencio ensordecedor. Minutos despu\u00e9s, s\u00f3lo se o\u00eda el llanto de un hombre. Afuera hab\u00eda unos mujaidines rodeando a un hombre lloroso que hab\u00eda sido herido por una esquirla, y se mataban de risa porque le hab\u00eda ca\u00eddo en el pene. Lo evacuamos en una camioneta en medio de gritos de dolor. Todos hab\u00edan tenido ese impulso de re\u00edrse de lo que le sucedi\u00f3, como si hubiera sido mera cosa de hombres. Les parec\u00eda tan c\u00f3mico. Aquella vez en que un mujaidin me agarr\u00f3 los test\u00edculos, todos se re\u00edan sin importarles que fuese un acto de violencia. Ese suele ser el nivel de humor en Afganist\u00e1n.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La guerra ha llevado a una especie de brutalizaci\u00f3n de su sociedad. Afganist\u00e1n es un ejemplo cumbre de c\u00f3mo una civilizaci\u00f3n puede ascender y caer: hace unas d\u00e9cadas era un lugar alabado por su armonioso cruce de culturas, tolerancia y convivencia. El pa\u00eds milenario donde Alejandro El Grande construy\u00f3 Ay Khanoum, una de las ciudades m\u00e1s imponentes de su \u00e9poca, es ahora un campo de batalla: una tierra poblada de b\u00fankeres y trincheras para tanques y ametralladoras antia\u00e9reas. Los tesoros de Afganist\u00e1n han sido saqueados o destruidos. Y es muy cierto que las civilizaciones pueden evaporarse y sucumbir como la arena movediza.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223743 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Amapolas-Opio-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2223743\" \/><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><b>LOS AFGANOS SON HOSPITALARIOS<\/b><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ser un extranjero en Afganist\u00e1n es como estar en el zool\u00f3gico y ser el animal. Te conviertes en una curiosidad. Hay una especie de histeria colectiva, y son como turbas que te siguen. En la calle te gritan al un\u00edsono la \u00fanica frase que conocen en ingl\u00e9s:\u00a0<i>How are you? How are you?<\/i>\u00a0Algunos vienen a brincar frente a ti, o a pellizcarte o a tirarte una piedrita. Parecen no ser m\u00e1s que actos molestos e inofensivos, pero pueden a veces ser el inicio de una agresi\u00f3n. Una vez, en Faizabad, estaba hablando con un librero en un bazar y de pronto me peg\u00f3 una piedra en la cara. Era del hijo del librero, un quincea\u00f1ero que estaba detr\u00e1s, y que trataba de esconderse. Le reclam\u00e9 al pap\u00e1, y \u00e9ste reaccion\u00f3 como diciendo que no me preocupara, que le iba a jalar las orejas. Recuerdo que me enfurec\u00ed, que agarr\u00e9 una piedra (o no recuerdo si eran unos libros), y se la lanc\u00e9 al chico, y le ped\u00ed a su padre que lo amonestara: se hab\u00eda quedado quieto durante esta escena, pero me dijo que entend\u00eda mi ira, y que estaba en mi derecho de castigar a su hijo. Pero tampoco hizo nada. Era muy extra\u00f1o.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\n<figure id=\"attachment_15696\" aria-describedby=\"caption-attachment-15696\" style=\"width: 476px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-15696\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/2014-Abascal-de-VOX-con-las-hero\u00ednas-rojas-del-PKK-una-organizaci\u00f3n-considerada-terrorista-Twitter.jpg\" alt=\"\" width=\"476\" height=\"259\" data-id=\"15696\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/2014-Abascal-de-VOX-con-las-hero\u00ednas-rojas-del-PKK-una-organizaci\u00f3n-considerada-terrorista-Twitter.jpg 476w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/2014-Abascal-de-VOX-con-las-hero\u00ednas-rojas-del-PKK-una-organizaci\u00f3n-considerada-terrorista-Twitter-300x163.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 476px) 100vw, 476px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-15696\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Abascal (VOX) con las \u00abhero\u00ednas rojas\u00bb del PKK en 2014<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hab\u00eda veces en que ten\u00edas que comportarte como ellos. S\u00f3lo as\u00ed te ganabas el respeto, con poder y prepotencia. Cuando sal\u00edamos a pasear en Faizabad, los de la Alianza del Norte mandaban a un polic\u00eda para espantar a los curiosos con un cable o un garrote, y, de paso, para vigilar a la prensa extranjera. Te conviertes en una curiosidad, y de la nada los afganos pueden empezar a tirarte granizo, y piedras. En el trasfondo de su cultura es as\u00ed como matan a los ad\u00falteros. Esta agresi\u00f3n proviene, creo, del hecho de que los afganos han sido adoctrinados para ver al que viene de afuera, al no-musulm\u00e1n, como un kafir, es decir, un infiel. Para un devoto del Cor\u00e1n, no hay nada peor que ello. El que no tiene fe ni dios es un ser desalmado, y, por ende, merece morir.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un periodista brit\u00e1nico casi muere as\u00ed entrando en Kandahar. Estuvo a punto de ser masacrado por una turba y fue igual: conversaba amistosamente con unos refugiados afganos, y unos chiquillos le empezaron a tirar piedras. Al final una turba lo tuvo en el suelo tratando de aplastar su cr\u00e1neo con ladrillos. Hab\u00eda unas cincuenta personas a su alrededor, hasta que \u00e9l, desangr\u00e1ndose y casi desmayado, pudo tomar una piedra y lanzarla contra uno. S\u00f3lo cuando reaccion\u00f3 en su defensa con esta agresi\u00f3n, ellos detuvieron la lluvia de piedras. Si no reaccionas, nadie los detiene. Si te vistes como ellos, cosa que hice por un tiempo, s\u00f3lo consigues que te miren menos. Pero sigues siendo un extranjero.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/div>\n<div class=\"article-text-wrapp\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Afganist\u00e1n ha sido el \u00fanico lugar en el mundo donde he tenido que contratar hombres para proteger mi vida. Y contrat\u00e9 a tantos hombres que podr\u00eda haber armado mi propia milicia. Entre la xenofobia, el bandolerismo y la brutalizaci\u00f3n de esta sociedad, los extranjeros deben viajar acompa\u00f1ados de hombres armados. S\u00f3lo por curiosidad, comenc\u00e9 a indagar qu\u00e9 har\u00eda falta para convertirme en un\u00a0<i>warlord<\/i>, en un se\u00f1or de la guerra. Diez mil d\u00f3lares. Nada m\u00e1s. Bastaba para comprar un par de camionetas high lux, fusiles kalashnikovs rusos, y cien hombres armados para un mes. Para no gastar m\u00e1s despu\u00e9s, nos convertir\u00edamos en una mafia: ir\u00edamos donde los mercaderes y due\u00f1os de empresas para pedirles dinero. Luego te tropezabas con otro se\u00f1or de la guerra, y le ganabas la batalla. No era dif\u00edcil armar un ej\u00e9rcito privado en Afganist\u00e1n. As\u00ed se sobreviv\u00eda.\u00a0<\/span><\/div>\n<div id=\"label-box\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Jon Lee Anderson, 2005<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223742 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Amapolas-Opio-2-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2223742\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Los afganos aman las flores Hay un chiste perverso en Afganist\u00e1n: dicen que cuando los cuervos sobrevuelan Kandahar se cubren el trasero con un ala, por si acaso. Los afganos de otras regiones bromean de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/08\/19\/los-afganos-aman-las-flores-por\/\" title=\"\u00abLos afganos aman las flores\u00bb, por  Jon Lee Anderson (Letras Libres)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2223728,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-2223727","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2223727","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2223727"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2223727\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2223728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2223727"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2223727"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2223727"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}