{"id":2222141,"date":"2021-09-15T00:05:35","date_gmt":"2021-09-14T22:05:35","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2222141"},"modified":"2023-11-03T12:14:43","modified_gmt":"2023-11-03T11:14:43","slug":"bobbio-la-democracia-y-los-clasicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/09\/15\/bobbio-la-democracia-y-los-clasicos\/","title":{"rendered":"\u00abLa crisis de la democracia y la lecci\u00f3n de los cl\u00e1sicos\u00bb, por Norberto Bobbio. \u00abLa pol\u00edtica es la esfera donde se desarrollan las relaciones de dominio\u00bb."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><b>La crisis de la democracia y la lecci\u00f3n de los cl\u00e1sicos\u00a0<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Ingobernabilidad, privatizaci\u00f3n de lo p\u00fablico y poder invisible, son tres aspectos de la crisis de la democracia. A medida que aumenta la capacidad del estado para controlar a los ciudadanos deber\u00eda aumentar la capacidad de los ciudadanos para controlar al estado.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p><b><\/b><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Norberto Bobbio<\/span><br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2222147\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/N-Bobbio.jpg\" alt=\"Norberto Bobbio\" width=\"330\" height=\"370\" data-id=\"2222147\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1. Mi razonamiento se basa en una frase que se lee al final de la carta program\u00e1tica con la que se ha convocado la convenci\u00f3n sobre \u201c<em><strong>La pol\u00edtica entre sujetos e instituciones<\/strong><\/em>\u201d: \u201c<em>En el espacio de la pol\u00edtica parecen anudarse, en sustancia, todas las cuestiones planteadas (en t\u00e9rminos incluso internacionales). Por ello resulta inevitable preguntarse si no est\u00e1n cambiando sus connotaciones, sus leyes de movimiento, su forma de producirse<\/em>\u201d. No, no estoy de acuerdo. E, incluso, me pregunto si en estos d\u00edas, ante la explosi\u00f3n de la violencia terrorista en el interior de nuestro estado y a la forma en que responde nuestro gobierno limitando las libertades constitucionales, por un lado, y frente a la invasi\u00f3n de Afganist\u00e1n por parte de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, y al modo en que responde la otra gran potencia amenazando con sanciones econ\u00f3micas y medidas militares en el escenario internacional, por el otro, la pol\u00edtica no muestra, m\u00e1s que nunca, su real, inmutable y profunda naturaleza. A la pregunta de si no est\u00e1n cambiando las y las de la pol\u00edtica, siento la tentaci\u00f3n de responder, aun cuando s\u00f3lo sea como una especie de provocaci\u00f3n: <em>Nil sub sole novi<\/em>. Y de repetir con <strong>Maquiavelo<\/strong>. (1)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No he citado a <strong>Maquiavelo<\/strong> por casualidad. Para no enga\u00f1arnos por las apariencias ni ser inducidos a creer que cada diez a\u00f1os la historia empieza de nuevo, es preciso tener mucha paciencia y saber escuchar de nuevo las lecciones de los cl\u00e1sicos. Una lecci\u00f3n que <strong>Marx<\/strong> hab\u00eda aprendido y que los <em>marxistas<\/em> y <em>neomarxistas<\/em>, que desde\u00f1an demasiado a menudo ir m\u00e1s all\u00e1 de <strong>Marx<\/strong>, han olvidado casi siempre. Entre otras cosas creo que actualmente el marxismo est\u00e1 atravesando una de sus crisis recurrentes y, si no me enga\u00f1o, una de las mayores, y que el \u00fanico modo serio de volver a darle a <strong>Marx<\/strong> el sitio que le corresponde en la historia del pensamiento pol\u00edtico (<em>no me refiero a la historia del pensamiento econ\u00f3mico y a la historia de la filosof\u00eda que est\u00e1n fuera de nuestro debate pero presumo que el argumento no deber\u00eda ser tan distinto<\/em>) sea el de considerarlo como uno de los cl\u00e1sicos cuyas lecciones deben ser continuamente escuchadas y profundizadas, aun cuando no se est\u00e9 dispuesto a creer que la verdad empieza en \u00e9l y acaba con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">la pol\u00edtica es la esfera donde se desarrollan las relaciones de dominio, entendido dicho dominio en su expresi\u00f3n m\u00e1s intensa, como el poder que puede recurrir, para alcanzar sus propios fines, en \u00faltima instancia, o extrema ratio, a la fuerza f\u00edsica<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Seg\u00fan la lecci\u00f3n de los cl\u00e1sicos, que se suele hacer empezar por comodidad en <strong>Maquiavelo<\/strong> \u00fanicamente porque el pensamiento de <strong>Maquiavelo<\/strong> acompa\u00f1a la formaci\u00f3n del estado moderno, pero que se podr\u00eda hacer empezar mucho m\u00e1s atr\u00e1s, una lecci\u00f3n, t\u00e9ngase en cuenta, que es tambi\u00e9n la de <strong>Marx<\/strong>, la pol\u00edtica es la esfera donde se desarrollan las relaciones de dominio, entendido dicho dominio en su expresi\u00f3n m\u00e1s intensa, como el poder que puede recurrir, para alcanzar sus propios fines, en \u00faltima instancia, o extrema ratio, a la fuerza f\u00edsica. Dicho de otra forma, el uso de la fuerza f\u00edsica, a\u00fan en \u00faltima instancia, a\u00fan como <em>extrema ratio<\/em>, es car\u00e1cter espec\u00edfico del poder pol\u00edtico. El estado puede ser definido como el detentador del poder pol\u00edtico y, por tanto, como medio y fin de la acci\u00f3n pol\u00edtica de los individuos y de los grupos en conflicto entre s\u00ed, en cuanto es el conjunto de las instituciones que en un determinado territorio disponen, y est\u00e1n capacitadas para valerse de ella en el momento oportuno, de la fuerza f\u00edsica para resolver el conflicto entre los individuos y entre los grupos. Y puede disponer, y est\u00e1 capacitado para utilizar, de la fuerza f\u00edsica por cuanto tiene el <strong>monopolio<\/strong> de la misma. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u00ababc\u00bb de la teor\u00eda del estado, prescindiendo del cual no se lograr\u00e1 nunca comprender porque existe el estado, y al no comprenderlo se fantasea acerca de una posible extinci\u00f3n del mismo, es la hip\u00f3tesis <strong><em>hobbesiana<\/em><\/strong>, que brevemente puede enunciarse as\u00ed: <em>la necesidad del estado nace de la convicci\u00f3n racional de los individuos seg\u00fan la cual el uso indiscriminado de las fuerzas privadas en libre competencia entre s\u00ed genera un estado autodestructivo de guerra de todos contra todos, y de la consiguiente renuncia por parte de cada uno al uso privado de la fuerza en favor del soberano que, a partir del momento en que se produce dicha renuncia, se convierte en el \u00fanico titular del derecho a disponer de ella<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La expresi\u00f3n, que se deriva de una evidente y correcta analog\u00eda entre la eliminaci\u00f3n del libre mercado y la eliminaci\u00f3n de la libre guerra, no es de <strong>Hobbes<\/strong>, sino de <strong>Max Weber<\/strong>, quien al adoptarla no se olvid\u00f3 que antes que nada era un economista. Pero sirve perfectamente para representar la <em>hip\u00f3tesis <strong>hobbesiana<\/strong> del estado<\/em> que nace de la <em>necesidad en la que se encuentran los individuos racionales de sustituir la pluralidad de los poderes de los individuos singulares por la unidad del<\/em> (<em>esta expresi\u00f3n s\u00ed que es de Hobbes<\/em>). (2)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">seg\u00fan Marx, el estado, es considerada no ya como el, sino como el poder de la clase dominante y, por tanto, el poder de una parte de la sociedad sobre la otra<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">No es distinto el concepto que <strong>Marx<\/strong> tiene del estado, con la diferencia de que \u00e9l explica de una forma mucho m\u00e1s realista el nacimiento del estado no partiendo de una hipot\u00e9tica guerra de todos contra todos, que tuvo lugar en un estado de naturaleza construido racionalmente, sino de una hist\u00f3rica <em>lucha de clases<\/em> derivada, a su vez, de la divisi\u00f3n del trabajo, con la consecuencia de que esa que es, seg\u00fan Marx, el estado, es considerada no ya como el, sino como el poder de la clase dominante y, por tanto, el poder de una parte de la sociedad sobre la otra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">No valdr\u00eda la pena insistir sobre la validez nunca venida a menos de la <em>hip\u00f3tesis <strong>hobbesiana<\/strong><\/em> si no fuera por la injustificada fortuna que ha tenido una interpretaci\u00f3n del pensamiento de <strong>Hobbes<\/strong>, seg\u00fan la cual el estado de naturaleza, que Hobbes define repetidamente como de, ha sido entendido no como una representaci\u00f3n llevada hasta sus \u00faltimas consecuencias de la guerra civil, o tambi\u00e9n del estado de guerra permanente tal vez m\u00e1s frecuentemente en estado latente entre los estados soberanos, sino como una <strong><em>prefiguraci\u00f3n de la sociedad de mercado<\/em><\/strong>. (3) <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De una interpretaci\u00f3n de este tipo se puede decir que, en vez de intentar comprender el pensamiento pol\u00edtico de <strong>Marx<\/strong> a trav\u00e9s del de Hobbes, ha intentado comprender el pensamiento pol\u00edtico de <strong>Hobbes<\/strong> a trav\u00e9s del de <strong>Marx<\/strong>, con el resultado de falsear el primero y hacer menos comprensible el segundo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cualquier lector atento de las obras de <strong>Hobbes<\/strong> sabe cuantos y de que peso son los p\u00e1rrafos en los que \u00e9ste identifica al estado de naturaleza con el estado de guerra y, en particular, con el estado de guerra civil, y por lo tanto con el <em>antiestado<\/em>, y que pocos e insignificantes son los p\u00e1rrafos que se pueden aducir estrujando y comprimiendo los textos para encontrar en la descripci\u00f3n del estado de naturaleza la prefiguraci\u00f3n de la sociedad de mercado. Pero prescindiendo incluso del examen de los textos, la sociedad de mercado es, en la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica corriente, exactamente lo opuesto al estado de naturaleza <em>hobbesiano<\/em>: mientras que \u00e9ste es la esfera en la que se desencadenan las pasiones humanas, como la avidez por la ganancia, la desconfianza rec\u00edproca y la vanagloria, aqu\u00e9lla es concebida desde los inicios de la ciencia econ\u00f3mica como el campo en el que hacen su aparici\u00f3n y son puestos a prueba los intereses bien calculados y el que el hombre ejercita ese c\u00e1lculo de los intereses que seg\u00fan la definici\u00f3n hobbesiana de la raz\u00f3n como c\u00e1lculo, es la m\u00e1s elemental expresi\u00f3n de la racionalidad humana. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">la sociedad de mercado es, en la interpretaci\u00f3n hist\u00f3rica corriente, exactamente lo opuesto al estado de naturaleza <em>hobbesiano<\/em>: mientras que \u00e9ste es la esfera en la que se desencadenan las pasiones humanas, como la avidez por la ganancia, la desconfianza rec\u00edproca y la vanagloria, aqu\u00e9lla es concebida desde los inicios de la ciencia econ\u00f3mica como el campo en el que hacen su aparici\u00f3n y son puestos a prueba los intereses bien calculados y el que el hombre ejercita ese c\u00e1lculo de los intereses que seg\u00fan la definici\u00f3n hobbesiana de la raz\u00f3n como c\u00e1lculo, es la m\u00e1s elemental expresi\u00f3n de la racionalidad humana<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y dado que es un c\u00e1lculo racional lo que induce al hombre a salir del estado de naturaleza y a instituir la sociedad civil, \u00e9sta se contrapone cabalmente como estado del hombre de raz\u00f3n con el estado de naturaleza entendido como estado del hombre de pasi\u00f3n.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">En otras palabras, mientras <em>el estado de naturaleza <strong>hobbesiano<\/strong><\/em> es el estado en que los hombres seguir\u00edan viviendo si no fueran tambi\u00e9n seres racionales, o sea, capaces de hacer el c\u00e1lculo de sus propios intereses, la sociedad de mercado es una de las m\u00e1s singulares expresiones, como el lenguaje, de la <strong><em>racionalidad espont\u00e1nea<\/em><\/strong>, por cuanto consiste en <em>una red de relaciones cuya armon\u00eda no depende de una imposici\u00f3n, como lo es precisamente la que es ejercida por el estado para dominar las pasiones, sino que se deriva de una composici\u00f3n natural, o sea, inherente a la propia naturaleza de los intereses en juego<\/em> (<em>la denominada<\/em>).\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Como tal, el mercado no debe evitarse o suprimirse sino que debe redescubrirse y liberarse de todos los obst\u00e1culos que le impiden su libre movimiento, provenientes precisamente de ese poder pol\u00edtico que, seg\u00fan <strong>Hobbes<\/strong>, representa en cambio el triunfo de la raz\u00f3n sobre la no raz\u00f3n, de la racionalidad impuesta (<em>porque, para <strong>Hobbes<\/strong>, la racionalidad s\u00f3lo puede ser impuesta como la libertad para <strong>Rousseau<\/strong><\/em>) sobre la espontaneidad que es por s\u00ed misma irracional y acaba por conducir al hombre <em>naturaliter<\/em> pasional a su propia perdici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">la disoluci\u00f3n del estado que traslada a los hombres al estado de naturaleza no depende tanto de causas econ\u00f3micas sino de la difusi\u00f3n a trav\u00e9s de los demagogos y los falsos profetas de teor\u00edas sediciosas<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Que los primeros cr\u00edticos de la econom\u00eda burguesa, entre los que estaba el propio <strong>Marx<\/strong>, hayan visto en la sociedad de mercado, adem\u00e1s del producto de una racionalidad espont\u00e1nea, la fuente de una permanente anarqu\u00eda, de una hobbesiana guerra de todos contra todos, no es una buena raz\u00f3n para retrotraer una cr\u00edtica de este tipo a <strong>Hobbes<\/strong>, para el cual la disoluci\u00f3n del estado que traslada a los hombres al estado de naturaleza no depende tanto de causas econ\u00f3micas sino de la difusi\u00f3n a trav\u00e9s de los demagogos y los falsos profetas de teor\u00edas sediciosas. Si es cierto que <strong>Marx<\/strong> ha puesto al hombre de pie con respecto a <strong>Hegel<\/strong>, con mayor raz\u00f3n eso es cierto con respecto a <strong>Hobbes<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223480\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Demos-cracia.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"220\" data-id=\"2223480\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Demos-cracia.jpg 318w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Demos-cracia-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Una vez admitido, por tanto, que existe un estado cuando sobre un determinado territorio se ha llevado a cabo el proceso de monopolizaci\u00f3n de la fuerza f\u00edsica, de ello se sigue que el estado, o la, como se dice ahora, deja de existir cuando, en determinadas situaciones de acentuada y e irreducible conflictualidad, el monopolio de la fuerza f\u00edsica va a menos o incluso, como sucede en las relaciones internacionales, no ha existido nunca. Una prueba de ello es que el estado puede consentir a la desmonopolizaci\u00f3n del poder econ\u00f3mico, como sucedi\u00f3 en el per\u00edodo \u00e1ureo de la formaci\u00f3n (<em>y a\u00fan m\u00e1s de la ideolog\u00eda<\/em>) del estado burgu\u00e9s, concebido como puro instrumento de regulaci\u00f3n de los conflictos econ\u00f3micos que surgen en la sociedad civil, del estado no intervencionista, o neutral. Puede consentir a la desmonopolizaci\u00f3n del poder ideol\u00f3gico, como sucede siempre en los estados no confesionales (<em>en el m\u00e1s amplio sentido de la palabra<\/em>), en los que no existe una religi\u00f3n o, lo que es lo mismo, una doctrina o una ideolog\u00eda oficial, y son reconocidos los derechos de libertad religiosa y opini\u00f3n p\u00fablica. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">existe un estado cuando sobre un determinado territorio se ha llevado a cabo el proceso de monopolizaci\u00f3n de la fuerza f\u00edsica<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no puede consentir a la desmonopolizaci\u00f3n del uso de la fuerza f\u00edsica sin dejar de ser un estado. Que <strong>Hobbes<\/strong> considerase necesario, adem\u00e1s del monopolio de la fuerza f\u00edsica, tambi\u00e9n el monopolio del poder ideol\u00f3gico (<em>pero no del poder econ\u00f3mico<\/em>), no impide que la <em>conditio sine qua non<\/em> de la existencia del estado fuera para \u00e9l no el segundo sino el primero, hasta tal extremo que \u00e9l combate como, que deben prohibirse, todas esas teor\u00edas que, de una u otra forma, discuten la necesidad del estado precisamente como \u00fanico detentador del poder coactivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Que exista un estado cuando en un determinado territorio existe un centro de poder que detenta el monopolio de la fuerza no significa que este inmenso y exclusivo poder constituido por la posesi\u00f3n del monopolio de la fuerza sea ejercido en todos los estados de la misma forma. El estado que ejercita el poder coactivo, como habr\u00eda dicho <strong>Montesquieu<\/strong>, es el estado <strong>desp\u00f3tico<\/strong>, el estado en su esencia, o, si se quiere, el estado en el momento de su origen ideal del desorden, del caos, de la anarqu\u00eda del estado de naturaleza. Pero el estado desp\u00f3tico no se identifica con el estado <em>tout court<\/em>. En los grandes estados de occidente la historia ideal del estado puede ser representada como recorriendo otras dos etapas: la del estado <strong>de derecho<\/strong> y la del estado que, adem\u00e1s de ser de derecho, es tambi\u00e9n <strong>democr\u00e1tico<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>estado de derecho<\/strong>, entendido el derecho <em>kelsenianamente<\/em> como el conjunto de las normas que reglan el uso de la fuerza, puede ser definido como el estado en el que el poder coactivo no es ejercido por el soberano a su arbitrio sino que existen unas normas generales y abstractas, y por tanto no v\u00e1lidas caso por caso, que establecen qui\u00e9n est\u00e1 autorizado a ejercer la fuerza, cu\u00e1ndo, o sea, en qu\u00e9 circunstancias, c\u00f3mo, o sea, a trav\u00e9s de qu\u00e9 procedimientos (<em>lo cual significa que, excepto en caso de fuerza mayor el poder ejecutivo puede usar la fuerza de que dispone s\u00f3lo despu\u00e9s de un proceso regular<\/em>), y en qu\u00e9 medida, lo que tiene como consecuencia que deba haber una determinada proporci\u00f3n, establecida de una vez por todas, entre culpa y castigo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La lucha por la instauraci\u00f3n y el progresivo perfeccionamiento del estado de derecho es la lucha para el establecimiento y la ampliaci\u00f3n de los l\u00edmites del uso de la fuerza<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A diferencia de lo que ocurre en el estado desp\u00f3tico, en el estado de derecho es posible distinguir no s\u00f3lo la fuerza leg\u00edtima de la ileg\u00edtima (<em>considerando leg\u00edtima cualquier acci\u00f3n que provenga del soberano, o sea del que posee el poder efectivo<\/em>), sino tambi\u00e9n la fuerza legal de la ilegal, o sea, la fuerza bas\u00e1ndose en leyes preestablecidas y la fuerza utilizada contra las leyes. La lucha por la instauraci\u00f3n y el progresivo perfeccionamiento del estado de derecho es la lucha para el establecimiento y la ampliaci\u00f3n de los l\u00edmites del uso de la fuerza. Considero otras tantas batallas para el estado de derecho, entendido rigurosamente como el estado en el que el uso de la fuerza es paulatinamente regulado y limitado, las batallas para la mejora de las condiciones de vida en los manicomios y en las c\u00e1rceles. Lo que se cuestiona en estas batallas es la limitaci\u00f3n del uso de la fuerza tomando como base la distinci\u00f3n entre uso l\u00edcito y uso il\u00edcito, y a trav\u00e9s de las restricciones del uso l\u00edcito y la ampliaci\u00f3n del il\u00edcito. Una ley que establece que los padres no pueden pegar a sus hijos, ni los maestros a sus alumnos, entrar\u00eda perfectamente en el esbozo general del estado de derecho, o sea, en un tipo de estado en el que cada forma de ejercicio de la fuerza f\u00edsica esta regulada por unas normas que permiten distinguir el <strong>uso legal<\/strong> del <strong>uso ilegal<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El conjunto de las instituciones que hacen posible la soluci\u00f3n de los conflictos sin recurrir a la fuerza constituyen, adem\u00e1s del estado de derecho, el estado democr\u00e1tico, lo que equivale a decir el estado en el que est\u00e1 vigente la regla fundamental de que en cada conflicto el vencedor no es ya quien tiene m\u00e1s fuerza f\u00edsica sino m\u00e1s fuerza persuasiva<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Recurrir a la fuerza es el medio tradicional y m\u00e1s eficaz (<em>tradicional precisamente por su gran eficacia<\/em>) de resolver los conflictos sociales. Y no basta regularlo para limitarlo y aun menos para eliminarlo. Uno de los mayores problemas de cualquier convivencia civil es de crear instituciones que permitan resolver los conflictos, si no todos los conflictos que puedan surgir en una sociedad, al menos la mayor parte, sin que sea necesario recurrir a la fuerza, m\u00e1s bien a la fuerza leg\u00edtima, porque es la ejercida por el soberano, y legal, porque es ejercida en el \u00e1mbito de las leyes que la regulan. El conjunto de las instituciones que hacen posible la soluci\u00f3n de los conflictos sin recurrir a la fuerza constituyen, adem\u00e1s del estado de derecho, el <strong>estado democr\u00e1tico<\/strong>, lo que equivale a decir el estado en el que est\u00e1 vigente la regla fundamental de que en cada conflicto el vencedor no es ya quien tiene m\u00e1s fuerza f\u00edsica sino m\u00e1s fuerza persuasiva, o sea, aqu\u00e9l que con la fuerza de persuasi\u00f3n (<em>o de la h\u00e1bil propaganda o incluso de la fraudulenta manipulaci\u00f3n<\/em>) ha logrado conquistar la mayor\u00eda de votos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Utilizando un lenguaje funcional\u00edstico se puede decir que <em>el m\u00e9todo democr\u00e1tico es el sustituto funcional del uso de la fuerza para la soluci\u00f3n de los conflictos sociales<\/em>. Un sustituto no exclusivo, pero del que no se puede desconocer su enorme importancia para reducir el \u00e1mbito del puro dominio: el debate en vez del enfrentamiento f\u00edsico, y despu\u00e9s del debate el voto en vez de eliminar f\u00edsicamente al adversario. Mientras la instituci\u00f3n del estado de derecho influye sobre el uso de la fuerza regul\u00e1ndola, la instituci\u00f3n del estado democr\u00e1tico influye en ella reduciendo su espacio de aplicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Mientras la instituci\u00f3n del estado de derecho influye sobre el uso de la fuerza regul\u00e1ndola, la instituci\u00f3n del estado democr\u00e1tico influye en ella reduciendo su espacio de aplicaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">La distinci\u00f3n de estos tres momentos en la formaci\u00f3n del estado moderno &#8211;<strong><em>el estado como pura potencia, el estado de derecho y el estado democr\u00e1tico<\/em><\/strong>&#8211; es un esquema conceptual que vale lo que vale. Vale como todos los esquemas para poner un poco de orden en la discusi\u00f3n. Y, en particular, a m\u00ed me sirve para iniciar un debate sobre la actual crisis de las instituciones en nuestro pa\u00eds. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Invirtiendo el orden de los tres momentos, la gravedad de la crisis institucional de nuestro pa\u00eds consiste en el hecho de que, ante todo, <strong>est\u00e1 en crisis el estado democr\u00e1tico<\/strong> (<em>sobre el cual deseo detenerme de modo particular en la segunda parte de mi exposici\u00f3n<\/em>); <strong>y est\u00e1 en crisis el estado de derecho<\/strong> en el sentido de que est\u00e1n yendo a menos algunas garant\u00edas acerca del uso de la fuerza leg\u00edtima; <strong>est\u00e1 en crisis el propio estado como tal, en cuanto pura potencia<\/strong>, como se hace cada d\u00eda m\u00e1s evidente al ver extenderse la violencia privada y la incre\u00edble capacidad que la misma tiene para resistir eficazmente a la ofensiva de la violencia p\u00fablica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La ineficiencia de nuestra democracia induce a grupos revolucionarios y subversivos a intentar resolver con la fuerza los problemas que el m\u00e9todo democr\u00e1tico mal usado no logra resolver, lo cual pone en entredicho al propio estado como el \u00fanico detentador de la fuerza leg\u00edtima<span style=\"font-size: 14pt;\">; la tendencia resolver los conflictos con la fuerza conduce a la gradual suspensi\u00f3n de algunas normas caracter\u00edsticas del estado de derecho<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se trata de tres crisis distintas, que se sit\u00faan a tres distintos niveles de la formaci\u00f3n del estado moderno, pero que est\u00e1n estrechamente relacionadas. La ineficiencia de nuestra democracia induce a grupos revolucionarios y subversivos a intentar resolver con la fuerza los problemas que el m\u00e9todo democr\u00e1tico mal usado no logra resolver, lo cual pone en entredicho al propio estado como el \u00fanico detentador de la fuerza leg\u00edtima; la tendencia resolver los conflictos con la fuerza conduce a la gradual suspensi\u00f3n de algunas normas caracter\u00edsticas del estado de derecho; el deterioro del estado de derecho agrava la crisis de la democracia dando lugar a un aut\u00e9ntico y real c\u00edrculo vicioso.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223481\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Bobbio-Democracia.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"249\" data-id=\"2223481\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">2. Me detengo de forma particular en la crisis de la democracia tanto porque es el objeto principal del debate no s\u00f3lo en Italia, como tambi\u00e9n, al menos en el caso de nuestro pa\u00eds, es la crisis principal que arrastra detr\u00e1s de s\u00ed a las otras dos. Contin\u00fao por tanto completo ese p\u00e1rrafo de un escrito anterior en el que hab\u00eda presentado cuatro <strong>paradojas<\/strong> de la democracia derivadas:\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">a) del contraste entre democracia, considerada tradicionalmente como el r\u00e9gimen adecuado para las peque\u00f1as comunidades, y las grandes organizaciones;\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">b) del contraste entre la eficacia del control democr\u00e1tico y el aumento desproporcionado, precisamente como consecuencia del desarrollo democr\u00e1tico, del aparato burocr\u00e1tico del estado;\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">c) del contraste entre la incompetencia del ciudadano situado frente a problemas cada vez m\u00e1s complejos y la exigencia de soluciones t\u00e9cnicas accesibles s\u00f3lo a los especialistas;\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">d) del contraste, finalmente, entre el presupuesto \u00e9tico de la democracia, la autonom\u00eda del individuo, y la sociedad de masas, caracterizada por el individuo heterodirigido. (4) <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para definir con una expresi\u00f3n el nuevo tema se trata no tanto de la contradicci\u00f3n en la que cae todo r\u00e9gimen democr\u00e1tico sino de sus efectos perversos: <strong>perversos<\/strong> en el sentido de que <strong>en el propio seno de las democracias se desarrollan situaciones que la contradicen y amenazan con derrocarla<\/strong>. <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Tomo en consideraci\u00f3n tres problemas:\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">a) la ingobernabilidad;<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">b) la privatizaci\u00f3n de lo p\u00fablico;<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">c) el poder invisible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sobre el primer problema, el de la <strong>ingobernabilidad<\/strong>, pasar\u00e9 r\u00e1pidamente, porque ya existe, aunque no en Italia, una amplia literatura al respecto. Naturalmente aqu\u00ed no se trata de la ingobernabilidad a la italiana, o sea, en el sentido de las crecientes dificultades para formar coaliciones estables de gobierno, como lo han demostrado los tres fines prematuros que ya han tenido lugar y el cuarto que va a producirse, (5) de las legislaturas. Se trata de la ingobernabilidad entendida <em>como consecuencia de la desproporci\u00f3n entre demandas que provienen cada vez en mayor n\u00famero de la sociedad civil y la capacidad que tiene el sistema pol\u00edtico para responder a las mismas<\/em>. Nos vemos obligados a constatar cada d\u00eda m\u00e1s que la m\u00e1quina estatal, incluso la m\u00e1s perfecta, se ha hecho demasiado d\u00e9bil y demasiado lenta para satisfacer todas las demandas que los ciudadanos y los grupos le formulan. Este inconveniente est\u00e1 estrechamente relacionado con la democracia, de la que puede considerarse un efecto perverso, porque el r\u00e9gimen democr\u00e1tico es precisamente aqu\u00e9l que m\u00e1s que cualquier otro facilita, y en cierto modo requiere, la presentaci\u00f3n de demandas por parte de los ciudadanos y los grupos. No se puede comparar la cantidad de demandas que pod\u00eda formular al estado un campesino analfabeto del siglo pasado, que ni siquiera pod\u00eda votar, cuando a\u00fan no exist\u00edan los sindicatos y s\u00f3lo hab\u00eda los partidos de \u00e9lites, con las que puede formular un obrero sindicado y pol\u00edticamente militante en la actualidad. Ese campesino emigraba o se mor\u00eda de hambre. El obrero sindicado y militante de hoy lucha diariamente para mejorar sus propias condiciones de vida, y el gobierno, si quiere sobrevivir, no lo puede ignorar. Las instituciones que permiten la presentaci\u00f3n de las demandas son las instituciones t\u00edpicas del estado democr\u00e1tico, empezando por el sufragio universal, para pasar a trav\u00e9s de la libre formaci\u00f3n de los sindicatos y de los partidos, las varias libertades entre las que son fundamentales la libertad de publicaci\u00f3n, reuni\u00f3n y asociaci\u00f3n. No debe maravillarnos que una de las m\u00e1s clamorosas consecuencias de la emancipaci\u00f3n pol\u00edtica haya sido la potencializaci\u00f3n de los servicios p\u00fablicos y, por tanto, del aparato estatal, hasta el l\u00edmite cuya constataci\u00f3n ha surgido en estos a\u00f1os, y se ha extendido r\u00e1pidamente, el debate sobre la ingobernabilidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Planteado el problema de la <strong>ingobernabilidad<\/strong> como problema de diferencia entre demanda y respuesta, se comprende que las soluciones extremas posibles son sustancialmente dos: o la disminuci\u00f3n forzada de las demandas, que es la <em>soluci\u00f3n autoritaria<\/em>; o bien el reforzamiento y la mejora del estado de los servicios, que es la <em>soluci\u00f3n social-democr\u00e1tica<\/em>. Y no es ninguna casualidad que all\u00ed donde la soluci\u00f3n social-democr\u00e1tica, en palabras pobres, el estado asistencial, marca el paso, hace su aparici\u00f3n la soluci\u00f3n autoritaria.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">un r\u00e9gimen autoritario puede ser reinterpretado como el r\u00e9gimen que resuelve el problema no aumentando la capacidad del estado para proveer a las crecientes expectativas, sino comprimiendo la capacidad de los ciudadanos y de los grupos para proponer nuevas demandas mediante la supresi\u00f3n de todas aquellas instituciones, desde el sufragio universal a las libertades de publicaci\u00f3n o de asociaci\u00f3n, que caracterizan la ciudadan\u00eda activa<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Respecto al problema de la ingobernabilidad, un r\u00e9gimen autoritario puede ser reinterpretado como el r\u00e9gimen que resuelve el problema no aumentando la capacidad del estado para proveer a las crecientes expectativas, sino comprimiendo la capacidad de los ciudadanos y de los grupos para proponer nuevas demandas mediante la supresi\u00f3n de todas aquellas instituciones, desde el sufragio universal a las libertades de publicaci\u00f3n o de asociaci\u00f3n, que caracterizan la ciudadan\u00eda activa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">un estado socialdemocr\u00e1tico puede ser reinterpretado como el estado que intenta resolver el problema de las crecientes expectativas no bloqueando las demandas sino aceptando el desaf\u00edo planteado por el desarrollo de la democracia a trav\u00e9s de la cada vez m\u00e1s eficiente organizaci\u00f3n del estado llamado social o de servicios<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De igual forma, un estado socialdemocr\u00e1tico puede ser reinterpretado como el estado que intenta resolver el problema de las crecientes expectativas no bloqueando las demandas sino aceptando el desaf\u00edo planteado por el desarrollo de la democracia a trav\u00e9s de la cada vez m\u00e1s eficiente organizaci\u00f3n del estado llamado social o de servicios. Que este estado, llamado despreciativamente, y err\u00f3neamente, est\u00e9 en crisis, no quiere decir que para resolver el problema de la gobernabilidad no haya otra alternativa que la de la destrucci\u00f3n de la democracia o el retorno al estado m\u00ednimo de la tradici\u00f3n liberal, tal como auspician los neoliberales.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Que este estado Social-democr\u00e1tico, est\u00e9 en crisis, no quiere decir que para resolver el problema de la gobernabilidad no haya otra alternativa que la de la destrucci\u00f3n de la democracia o el retorno al estado m\u00ednimo de la tradici\u00f3n liberal, tal como auspician los neoliberales.<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde el punto de vista de la el problema de la <strong>ingobernabilidad<\/strong> presenta alguna interesante base de reflexi\u00f3n. Uno de los temas recurrentes de la historia pol\u00edtica ha sido siempre el del <strong>abuso del poder<\/strong>. La distinci\u00f3n capital entre un buen gobierno y un mal gobierno se establece tomando como base el criterio del buen o mal uso del poder, donde por <strong>mal uso<\/strong> se entiende <em>un poder ejercido m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites fijados por las leyes, y, por lo tanto exorbitante<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El problema de la ingobernabilidad plantea el problema contrario, no del exceso sino del <strong>defecto de poder<\/strong>, no del poder exorbitante sino del poder deficiente, inepto, incapaz, no tanto del mal uso del poder sino del no uso. Uno de los escasos autores que ha tratado con su habitual agudeza (t<em>ambi\u00e9n <strong>Hobbes<\/strong> merece el t\u00edtulo de acutissimus que <strong>Spinoza<\/strong> le hab\u00eda atribuido a <strong>Maquiavelo<\/strong><\/em>) ha sido el autor del <strong>Leviat\u00e1n<\/strong>, para el cual es irrelevante el problema cl\u00e1sico del exceso de poder que permit\u00eda distinguir al buen soberano del mal soberano (<em>\u00bfc\u00f3mo podr\u00eda excederse en el ejercicio de su poder el soberano, cuyo poder, por definici\u00f3n, es ilimitado?<\/em>), mientras que no es irrelevante el problema del soberano que no logra, bien por debilidad, o bien por otros motivos de incapacidad, ejercer el poder que el pueblo, al someterse, le ha atribuido. Es tan poco irrelevante que la raz\u00f3n principal por la que los s\u00fabditos pueden considerarse libres de la obligada obediencia al soberano es, seg\u00fan <strong>Hobbes<\/strong>, su ineptitud para el mando y, por consiguiente, la incapacidad para cumplir con el deber fundamental que es el de protegerlos de los da\u00f1os que cualquiera puede hacer al otro y de aquellos que puedan provenir de otros estados. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Hobbes<\/strong> se limita a hablar de <em>protecci\u00f3n<\/em> porque en su concepci\u00f3n el principal fin del estado es el orden interno y externo. Actualmente el ciudadano no le pide al estado s\u00f3lo la protecci\u00f3n sino otras cosas. No obstante el problema no cambia. E, incluso, se ha agravado. <em><strong>El estado est\u00e1 en crisis cuando no tiene el poder suficiente para cumplir con sus deberes<\/strong><\/em>. El problema de la ingobernabilidad es la versi\u00f3n contempor\u00e1nea del problema del estado que peca no por exceso sino por defecto de poder (<em>se entiende del poder dedicado a la soluci\u00f3n de los problemas de inter\u00e9s colectivo, a la b\u00fasqueda del<\/em>).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Si se observa lo que ha ocurrido en Italia en el curso de estos treinta a\u00f1os nos encontramos frente a un clamoroso ejemplo de diferencia creciente entre la demanda social y la respuesta pol\u00edtica. Pi\u00e9nsese \u00fanicamente en todas las reformas propuestas, continuamente aplazadas o abandonadas, en las monta\u00f1as de palabras que provocan hechos tan grandes como un rat\u00f3n, al retraso con que los \u00f3rganos decisorios del estado responden a las demandas que en una sociedad compleja y articulada tienen prisa por ser satisfechas, y al retraso a\u00fan mayor con el que los \u00f3rganos ejecutivos ponen en pr\u00e1ctica las decisiones adoptadas con muchas dificultades. Son cosas demasiado sabidas como para que sea necesario llamar la atenci\u00f3n del p\u00fablico sobre ellas, pero que <strong><em>representan la prueba evidente de una democracia mal gobernada<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Pi\u00e9nsese \u00fanicamente en todas las reformas propuestas, continuamente aplazadas o abandonadas, en las monta\u00f1as de palabras que provocan hechos tan grandes como un rat\u00f3n, al retraso con que los \u00f3rganos decisorios del estado responden a las demandas que en una sociedad compleja y articulada tienen prisa por ser satisfechas, y al retraso a\u00fan mayor con el que los \u00f3rganos ejecutivos ponen en pr\u00e1ctica las decisiones adoptadas con muchas dificultades<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero entiendo el proceso inverso al que se ha denominado y que ha sido hasta ahora considerado por los escritores pol\u00edticos y los juristas como el <strong><em>proceso natural del desarrollo del estado moderno<\/em><\/strong>, que debe reconocerse en la <em><strong>gradual absorci\u00f3n de la sociedad civil en el estado<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">lo que est\u00e1 ocurriendo ante nuestros ojos puede ser interpretado como la derrota de la idea del estado como punto de convergencia y de soluci\u00f3n de los conflictos sociales, como s\u00edntesis, como un punto por encima de las partes<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y lo que est\u00e1 ocurriendo ante nuestros ojos puede ser interpretado como la derrota de la idea del estado como punto de convergencia y de soluci\u00f3n de los conflictos sociales, como s\u00edntesis, como un punto por encima de las partes, en resumen, de la concepci\u00f3n sistem\u00e1tica del estado, tan querida por los politic\u00f3logos contempor\u00e1neos, como el sistema de los sistemas. <strong><em>Si se identifica en la ley la manifestaci\u00f3n m\u00e1s alta de la voluntad colectiva<\/em><\/strong>, y la prueba crucial de la existencia de una esfera p\u00fablica superior a la esfera privada, una serie de fen\u00f3menos a los que asistimos en la sociedad contempor\u00e1nea pueden ser definidos como un desquite del contrato, o sea, de la t\u00edpica manifestaci\u00f3n jur\u00eddica de la esfera privada. M\u00e1s que como una manifestaci\u00f3n de la voluntad colectiva el estado contempor\u00e1neo se presenta, para utilizar la feliz expresi\u00f3n de <strong>Carlo<\/strong> <strong>Cattaneo<\/strong>, que no se ha dejado encantar por las definiciones metaf\u00edsicas de este ente supremo que se yergue imperioso sobre la voluntad de cada uno, como una entre diversos intereses. El instrumento t\u00edpico de esta inmensa transacci\u00f3n es bastante m\u00e1s el acuerdo informal entre las distintas partes que componen la sociedad civil que no la instituci\u00f3n formal, y minuciosamente regulada por la constituci\u00f3n, de la ley.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">A fin de cuentas, la funci\u00f3n principal del estado, pero ser\u00eda mejor decir del gobierno, que es el \u00f3rgano central de direcci\u00f3n y soluci\u00f3n de los asuntos p\u00fablicos, es la de mediador y como m\u00e1ximo de garante de los acuerdos que se establecen entre las grandes organizaciones (<em>sindicatos, empresas, partidos<\/em>) en conflicto entre s\u00ed, cuando no es \u00e9l mismo una parte en causa, una contraparte. <strong><em>Las grandes organizaciones act\u00faan como entes casi soberanos<\/em><\/strong>, como grandes potentados, que tienen entre s\u00ed unas relaciones destinadas a concluir en acuerdos mucho m\u00e1s parecidos a los tratados internacionales, sometidos a la cl\u00e1usula <em>rebus sic stantibus<\/em>, que no a una ley, que debe ser obedecida sin condiciones (<em>la obligaci\u00f3n de obedecer a las leyes es la obligaci\u00f3n primaria de todos los ciudadanos, como est\u00e1 prevista, por otra parte, en el art\u00edculo 54 de la Constituci\u00f3n italiana<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La mejor demostraci\u00f3n de la existencia de estos <em><strong>potentados semisoberanos<\/strong><\/em> es la tesis de los grandes sindicatos relativa a la autoregulaci\u00f3n del derecho de huelga. No es necesario estar muy versado en derecho p\u00fablico para saber que la autorreglamentaci\u00f3n es la prerrogativa del ente que se considera soberano, entendida la soberan\u00eda precisamente como el poder de autodeterminarse o autolimitarse, de determinar sin ser a su vez determinados, de limitar sin ser a su vez limitados.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La relaci\u00f3n pol\u00edtica es una relaci\u00f3n entre el que da protecci\u00f3n para recibir consenso (<em>y a trav\u00e9s del consenso su propia legitimaci\u00f3n<\/em>) y quien ofrece su propio consenso a cambio de protecci\u00f3n (<em>a veces tambi\u00e9n de otros bienes o recursos de que dispone el poder p\u00fablico<\/em>)<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Una de las manifestaciones m\u00e1s macrosc\u00f3picas de la <strong>privatizaci\u00f3n de lo p\u00fablico<\/strong> es la relaci\u00f3n de <strong><em>clientela<\/em><\/strong>, relaci\u00f3n t\u00edpicamente privada, que ocupa en muchos casos el lugar de la relaci\u00f3n p\u00fablica entre representante y representado. La relaci\u00f3n pol\u00edtica es una relaci\u00f3n entre el que da protecci\u00f3n para recibir consenso (<em>y a trav\u00e9s del consenso su propia legitimaci\u00f3n<\/em>) y quien ofrece su propio consenso a cambio de protecci\u00f3n (<em>a veces tambi\u00e9n de otros bienes o recursos de que dispone el poder p\u00fablico<\/em>). Esta relaci\u00f3n se puede denominar p\u00fablica cuando no tiene lugar entre Pedro, hombre p\u00fablico, y Pablo, ciudadano privado, sino entre la categor\u00eda de los representantes en su conjunto y este o aquel grupo de ciudadanos que han presentado a los representantes unas demandas a trav\u00e9s de esos canales constitucionales legitimados para transmitir la demanda que son los partidos, en suma, cuando no se trata de una relaci\u00f3n directa, de persona a persona, sino de una relaci\u00f3n, impersonal o indirecta, entre el \u00f3rgano encargado de dar respuestas a las demandas de los ciudadanos y este o aquel grupo pol\u00edtico organizado para la transmisi\u00f3n de la demanda.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">la raz\u00f3n de la prohibici\u00f3n del mando imperativo est\u00e1 precisamente en la exigencia de transformar la relaci\u00f3n pol\u00edtica privada, entendida como relaci\u00f3n de intercambio entre personas, caracter\u00edstica de la sociedad feudal, en una relaci\u00f3n p\u00fablica caracter\u00edstica del estado legal y nacional de acuerdo con la interpretaci\u00f3n <em>weberiana<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como es sabido (<em>pero normalmente los instigadores de la democracia directa lo olvidan<\/em>), la raz\u00f3n de la prohibici\u00f3n del mando imperativo est\u00e1 precisamente en la exigencia de transformar la relaci\u00f3n pol\u00edtica privada, entendida como relaci\u00f3n de intercambio entre personas, caracter\u00edstica de la sociedad feudal, en una relaci\u00f3n p\u00fablica caracter\u00edstica del estado legal y nacional de acuerdo con la interpretaci\u00f3n <em>weberiana<\/em>. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">el que dispone de recursos p\u00fablicos, tanto si es un diputado, un administrador local o un funcionario estatal, los utiliza como recursos privados a favor de tal o cual ciudadano, el cual, a su vez, ofrece su propio voto o su propia preferencia a cambio de cualquier favor, o bien de cualquier ventaja econ\u00f3mica o de cualquier otro beneficio, que el hombre pol\u00edtico o el administrador o el funcionario sustraen al uso p\u00fablico<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta misma relaci\u00f3n pol\u00edtica se transforma en una relaci\u00f3n privada cuando sucede, como sucede en la relaci\u00f3n patrono-cliente, actualmente estudiada tanto en las sociedades antiguas como tambi\u00e9n considerada una degeneraci\u00f3n del estado representativo en las sociedades contempor\u00e1neas, que el que dispone de recursos p\u00fablicos, tanto si es un diputado, un administrador local o un funcionario estatal, los utiliza como recursos privados a favor de tal o cual ciudadano, el cual, a su vez, ofrece su propio voto o su propia preferencia a cambio de cualquier favor, o bien de cualquier ventaja econ\u00f3mica o de cualquier otro beneficio, que el hombre pol\u00edtico o el administrador o el funcionario sustraen al uso p\u00fablico. (6)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223477\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Vote.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"247\" data-id=\"2223477\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sobre el tercer y \u00faltimo tema del poder invisible me limitar\u00e9 a hacer algunas observaciones. (7) El punto de partida me lo ha proporcionado un p\u00e1rrafo de <strong>Kant<\/strong>, contenido en el ap\u00e9ndice del <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/01\/02\/la-paz-perpetua-por-inmanuel-kant\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\" data-schema-attribute=\"\">Tratado para una paz perpetua<\/a> titulado <em>Del acuerdo de la pol\u00edtica con la moral seg\u00fan el concepto trascendental del derecho p\u00fablico<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Kant<\/strong> considera la como condici\u00f3n necesaria de la justicia de una acci\u00f3n, poniendo como f\u00f3rmula trascendental del derecho p\u00fablico el siguiente principio:<em> Que una m\u00e1xima no sea susceptible de hacerse p\u00fablica quiere decir que, si alguna vez fuera hecha p\u00fablica, suscitar\u00eda tal reacci\u00f3n que ser\u00eda dif\u00edcil, sino incluso imposible, llevarla a efecto<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Kant<\/strong> aplica el principio, en el derecho interno, al presunto <strong><em>derecho de resistencia o de insurrecci\u00f3n al soberano<\/em><\/strong>; y, en el derecho internacional, al derecho del soberano de infringir los pactos establecidos con otros soberanos, argumentando que si en el propio acto de establecer un pacto con otro estado el estado contratante declarase p\u00fablicamente que no se siente vinculado con el pacto establecido. (9)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Me parece indudable que la publicidad es uno de los caracteres relevantes del estado democr\u00e1tico, que es precisamente el estado en el cual deber\u00edan disponerse todos los medios para hacer, efectivamente, que las acciones de quien detenta el poder sean controladas por el p\u00fablico, que sean p\u00fablicas, en una palabra<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Me parece indudable que la publicidad es uno de los caracteres relevantes del estado democr\u00e1tico, que es precisamente el estado en el cual deber\u00edan disponerse todos los medios para hacer, efectivamente, que las acciones de quien detenta el poder sean controladas por el p\u00fablico, que sean p\u00fablicas, en una palabra. <strong><em>El estado democr\u00e1tico es el estado donde la opini\u00f3n p\u00fablica deber\u00eda tener un peso decisivo para la formaci\u00f3n y el control de las decisiones pol\u00edticas<\/em><\/strong>, donde est\u00e1 establecido por principio que las sesiones del parlamento son p\u00fablicas, que todo lo que se dice durante los debates en asamblea es publicado \u00edntegramente de forma que todos puedan tener noticia de ello, y no s\u00f3lo los que est\u00e1n presentes en la sesi\u00f3n, y los peri\u00f3dicos son libres de manifestarse a favor o en contra de las acciones del gobierno. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En una palabra, una de las muchas posibilidades de interpretaci\u00f3n del estado democr\u00e1tico es la que lo representa como una casa de cristal en la que ya no hay amnesia y ni siquiera son posibles los arcana <em>imperii<\/em> caracter\u00edsticos del estado autocr\u00e1tico, de ese estado en el que es v\u00e1lida la m\u00e1xima: <strong><em>El pol\u00edtico democr\u00e1tico es uno que habla en p\u00fablico y al p\u00fablico y, por tanto, debe ser visible en cada instante<\/em><\/strong> (<em>con una visibilidad que, con la difusi\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n de la imagen a distancia, ya no es ni siquiera una met\u00e1fora<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por el contrario, el <strong>aut\u00f3crata<\/strong> debe verlo todo sin ser visto. Su poder esta hecho a imagen y semejanza del de Dios que es omnividente invisible, y es tanto m\u00e1s potente cuanto que todos son vistos por \u00e9l y \u00e9l no es visto por nadie (<em>recuerdo que cuando estaba de moda una frase en broma sobre la propaganda electoral del partido democristiano, repliqu\u00e9 que en un estado ateo, que ha hecho de la inexistencia de Dios un dogma de gobierno, y est\u00e1 basado totalmente en una pol\u00edtica capilarmente persuasiva, seg\u00fan la imagen de Orwell, era v\u00e1lida la frase opuesta<\/em>).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Entend\u00e1monos, cuando hablo del aut\u00f3crata invisible no me refiero a su aspecto externo. <em>El poder cuanto m\u00e1s autocr\u00e1tico es m\u00e1s debe aparecer en el exterior con los signos inconfundibles de su potencia<\/em>: la puesta en escena en medio de la ciudad, la corona y el cetro, la magnificencia de los ropajes, el cortejo de los nobles, la difusi\u00f3n de los s\u00edmbolos en su sentido propio de. Pero debe hacerse notar de inmediato que <em>esta visibilidad puramente exterior no se corresponde con una igual visibilidad de la sede en la que se toman las decisiones pol\u00edticas<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A la visibilidad del actor o de los actores, necesaria para infundir el sentimiento de respeto o de temor reverencial para quien es el due\u00f1o de la vida y de la muerte de sus propios s\u00fabditos, se contrapone la invisibilidad de las acciones necesarias para garantizar, junto con la incontrolabilidad, la m\u00e1s absoluta discrecionalidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Considero relevante el problema del <strong>poder invisible<\/strong> porque uno de los aspectos preocupantes de nuestra democracia es que la publicidad, la transparencia, la visibilidad del poder no han resistido, en estos a\u00f1os, la prueba. Me sorprende much\u00edsimo ver lo poco que se ha reflexionado por parte de los escritores pol\u00edticos sobre la importancia que ha asumido en nuestra vida cotidiana el poder oculto, tanto por parte del estado como por parte del <em>Antiestado<\/em>. Servicios secretos por una parte y grupos terroristas por otra han sido siempre dos rostros del mismo fen\u00f3meno, o sea del poder que se oculta para ser m\u00e1s invulnerable. No es necesario subrayar cuan grande ha sido la influencia en la vida pol\u00edtica de nuestro pa\u00eds de la acci\u00f3n pol\u00edtica invisible, de la matanza de la plaza Fontana al terrorismo de nuestros d\u00edas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero lo que s\u00ed tengo prisas por subrayar es que el tema del poder oculto,\u00a0de los arcana <em>imperii<\/em> , o lo que es lo mismo, de los arcana <em>seditionis<\/em>, ha sido completamente eliminado de los tratados de ciencia pol\u00edtica y de derecho p\u00fablico como si ya no tuviera ning\u00fan inter\u00e9s, como si, con la aparici\u00f3n de los estados constitucionales modernos y con la formaci\u00f3n de la opini\u00f3n p\u00fablica, el fen\u00f3meno hubiera desaparecido por completo. Pi\u00e9nsese, por contraste, en el espacio que ocupa el tema de las conjuras en la obra de <strong>Maquiavelo<\/strong>, que le dedica uno de los cap\u00edtulos mas densos de sus <em>Discursos<\/em>. Ser\u00e1 positivo que, de ahora en adelante, se le dedique un espacio igual de amplio en nuestros pr\u00f3ximos estudios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Al tema de la visibilidad e invisibilidad del poder se suman otros dos temas: el de la ideolog\u00eda como ocultaci\u00f3n y el de la creciente capacidad para conocer los comportamientos de los ciudadanos<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Al tema de la visibilidad e invisibilidad del poder se suman otros dos temas: el de <strong>la ideolog\u00eda como ocultaci\u00f3n<\/strong> y el de <strong>la creciente capacidad para conocer los comportamientos de los ciudadanos<\/strong>, y por tanto de, a trav\u00e9s de la organizaci\u00f3n p\u00fablica de centros de informaci\u00f3n cada vez m\u00e1s perfeccionados y siempre m\u00e1s eficaces mediante la utilizaci\u00f3n de medios electr\u00f3nicos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>Una de las funciones de la ideolog\u00eda es la de ocultar la verdad con objeto de dominio<\/em><\/strong>: el inter\u00e9s de una clase hecho pasar por el inter\u00e9s colectivo, la libertad de unos pocos hecho pasar por la libertad sin limitaciones, la igualdad puramente formal hecha pasar por la igualdad sustancial o de oportunidad, etc.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">el poder tiende no s\u00f3lo a esconder, a no hacer saber qui\u00e9n es y d\u00f3nde est\u00e1, sino incluso a esconder sus aut\u00e9nticas intenciones en el momento en que sus decisiones se hacen p\u00fablicas, a hacer aparecer lo que no es<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por tanto el poder tiende no s\u00f3lo a esconder, a no hacer saber qui\u00e9n es y d\u00f3nde est\u00e1, sino incluso a esconder sus aut\u00e9nticas intenciones en el momento en que sus decisiones se hacen p\u00fablicas, a hacer aparecer lo que no es (<em>o de la simulaci\u00f3n<\/em>). Quien est\u00e9 un poco familiarizado con la literatura de la raz\u00f3n de estado sabe cu\u00e1n grande es el lugar que ocupa el tema de la simulaci\u00f3n y de la disimulaci\u00f3n: este tambi\u00e9n es un buen motivo para volver a utilizar los cl\u00e1sicos del pensamiento pol\u00edtico. <em><strong>El \u00fanico ant\u00eddoto ante esta tendencia de quien detenta el poder es la cr\u00edtica p\u00fablica<\/strong><\/em>, la cual debe proponerse la tarea del, o, con una palabra de la que se ha abusado mucho pero aqu\u00ed totalmente adecuada. Es in\u00fatil a\u00f1adir que s\u00f3lo en un estado democr\u00e1tico, en el que una de las reglas fundamentales del juego es la licitud de la disensi\u00f3n, esta tarea de la libre cr\u00edtica puede encontrar las condiciones indispensables para su propio desarrollo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">s\u00f3lo en un estado democr\u00e1tico, en el que una de las reglas fundamentales del juego es la licitud de la disensi\u00f3n, esta tarea de la libre cr\u00edtica puede encontrar las condiciones indispensables para su propio desarrollo<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Acerca de la real potenciaci\u00f3n de los medios que tiene el poder para ver lo que sucede en la sociedad sobre la que se expande, debemos decir que no es posible comparar su intensidad y su extensi\u00f3n, caracter\u00edstica de un estado moderno que tenga el monopolio de los medios de informaci\u00f3n o, por lo menos, de un cierto tipo de medios de informaci\u00f3n, con la de un estado, aunque sea m\u00e1s absoluto y desp\u00f3tico, de la antig\u00fcedad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Quien lea actualmente las narraciones hist\u00f3ricas cada vez m\u00e1s frecuentes y numerosas de las rebeliones campesinas que estallaban de improviso y no por temporadas durante el dominio de las monarqu\u00edas absolutas, se da cuenta de lo poco que lograba el monarca con su aparato de funcionarios, que las rebeliones se desencadenaban sin que el poder pudiera prevenirlas, si bien despu\u00e9s no se mostrara muy sutil en el momento de reprimirlas. Se trata tambi\u00e9n, en este caso, de un fen\u00f3meno que va en sentido inverso a la ampliaci\u00f3n y reforzamiento de la democracia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">A medida que aumenta la capacidad del estado para controlar a los ciudadanos deber\u00eda aumentar la capacidad de los ciudadanos para controlar al estado<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A medida que aumenta la capacidad del estado para controlar a los ciudadanos deber\u00eda aumentar la capacidad de los ciudadanos para controlar al estado. Pero este crecimiento paralelo esta muy lejos de verificarse. Entre las diversas formas de abuso del poder est\u00e1, actualmente, la posibilidad por parte del estado de abusar del poder de informaci\u00f3n, distinto al abuso del poder cl\u00e1sico que era individualizado esencialmente en el abuso de la fuerza. Se trata de un abuso de poder tan distinto y nuevo que deber\u00edan imaginarse y poner en pr\u00e1ctica nuevas reglas sobre los l\u00edmites del poder del estado. Y estamos a\u00fan muy lejos de haberlo hecho. Pero baste por ahora haber aludido al problema que merecer\u00eda en un futuro mayor consideraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Ingobernabilidad, privatizaci\u00f3n de lo p\u00fablico y poder invisible, son tres aspectos de la crisis de la democracia<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><strong>Ingobernabilidad, privatizaci\u00f3n de lo p\u00fablico y poder invisible, son tres aspectos de la crisis de la democracia<\/strong><\/em>, que se deja sentir un poco por todas partes pero que es particularmente grave en Italia. Adem\u00e1s, en nuestro pa\u00eds la crisis de la democracia se ve agravada tambi\u00e9n por la crisis del estado de derecho, como lo demuestran diariamente los esc\u00e1ndalos derivados del hecho de que, por debajo del gobierno constitucional, trabaja activamente otro gobierno, y de la crisis del estado <em>tout court<\/em>, como lo demuestra el desencadenamiento de la fuerza privada, que la fuerza p\u00fablica no logra dominar. Me he detenido particularmente en la situaci\u00f3n de peligro hacia la que va el sistema democr\u00e1tico porque considero que el resaneamiento y la soluci\u00f3n de esta crisis es la condici\u00f3n necesaria para la soluci\u00f3n de las otras dos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2223479\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Cracia-sin-demos.jpeg\" alt=\"\" width=\"449\" height=\"220\" data-id=\"2223479\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Cracia-sin-demos.jpeg 449w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Cracia-sin-demos-300x147.jpeg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 449px) 100vw, 449px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>NOTAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1-N. Maquiavelo, Discursos , III, 43.<\/p>\n<p>2-T. Hobbes, Leviathan , ed. M. Oakeshott, Oxford, Blackwell, p.82.<\/p>\n<p>3-Me refiero al libro de C. B. Macpherson, The Political Theory of Possessive Individualism , Oxford, Clarendon Press, 1962.<\/p>\n<p>4-N. Bobbio, Quale socialismo? , Tur\u00edn, 1976, pp. 45-52.<\/p>\n<p>5-Tan inminente -cuando escrib\u00eda estas p\u00e1ginas (enero 1981)-, como que se verific\u00f3 puntualmente, s\u00f3lo que dos a\u00f1os despu\u00e9s.<\/p>\n<p>6-Sobre este tema me he detenido m\u00e1s extensamente en dos art\u00edculos sucesivos: Liberalismo vecchio e nuovo , en Mondoperaio , N\u00ba 11, 1981, pp.86-94; y Perch\u00e9 torna di moda il contrattualismo , en Mondoperaio , N\u00ba 11, 1982, pp. 84-92.<\/p>\n<p>7-Para un desarrollo m\u00e1s amplio me limito a mi art\u00edculo La democrazia e il potere invisible , en Rivista italiana de scienza politica , X, 1980, pp. 189- 203.<\/p>\n<p>8-Kant, Escritos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>9-Tasso. El rey Turismundo , vv. 408-9.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2290217\" aria-describedby=\"caption-attachment-2290217\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2290217\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Norberto_Bobbio_dubbio-300x236.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"346\" data-id=\"2290217\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Norberto_Bobbio_dubbio-300x236.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Norberto_Bobbio_dubbio.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2290217\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Norberto Bobbio nace en Tur\u00edn en 1909 y muere en 2004, tambi\u00e9n en la capital del Piamonte. Estudi\u00f3 filosof\u00eda y derecho en la Universidad de Tur\u00edn. Comenz\u00f3 su carrera docente en la Universidad de Camerino, a la que sigui\u00f3 Siena y Padua. Finalmente recal\u00f3 en 1948 en la Universidad de Tur\u00edn hasta 1979, siendo Decano de la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y posteriormente fue nombrado profesor em\u00e9rito de la misma.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\"><strong>Relacionado:<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/08\/09\/la-botella-la-red-y-el-laberinto-por-norberto-bobbio-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">LA BOTELLA, LA RED Y EL LABERINTO, por Norberto Bobbio<\/span><\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2223478\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Audrey-Tang-Lin-Chuan-democracia-hackatones-presidenciales-Open-Data-Index-elecciones-votaciones-votacion-cuadratica-tecnologias-de-la-informacion-wild-entrepreneur-1-1-1200x800-1.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"367\" data-id=\"2223478\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Audrey-Tang-Lin-Chuan-democracia-hackatones-presidenciales-Open-Data-Index-elecciones-votaciones-votacion-cuadratica-tecnologias-de-la-informacion-wild-entrepreneur-1-1-1200x800-1.jpg 1200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Audrey-Tang-Lin-Chuan-democracia-hackatones-presidenciales-Open-Data-Index-elecciones-votaciones-votacion-cuadratica-tecnologias-de-la-informacion-wild-entrepreneur-1-1-1200x800-1-300x200.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Audrey-Tang-Lin-Chuan-democracia-hackatones-presidenciales-Open-Data-Index-elecciones-votaciones-votacion-cuadratica-tecnologias-de-la-informacion-wild-entrepreneur-1-1-1200x800-1-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Audrey-Tang-Lin-Chuan-democracia-hackatones-presidenciales-Open-Data-Index-elecciones-votaciones-votacion-cuadratica-tecnologias-de-la-informacion-wild-entrepreneur-1-1-1200x800-1-768x512.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/Audrey-Tang-Lin-Chuan-democracia-hackatones-presidenciales-Open-Data-Index-elecciones-votaciones-votacion-cuadratica-tecnologias-de-la-informacion-wild-entrepreneur-1-1-1200x800-1-610x407.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/a><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La crisis de la democracia y la lecci\u00f3n de los cl\u00e1sicos\u00a0 Ingobernabilidad, privatizaci\u00f3n de lo p\u00fablico y poder invisible, son tres aspectos de la crisis de la democracia. A medida que aumenta la capacidad del <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/09\/15\/bobbio-la-democracia-y-los-clasicos\/\" title=\"\u00abLa crisis de la democracia y la lecci\u00f3n de los cl\u00e1sicos\u00bb, por Norberto Bobbio. \u00abLa pol\u00edtica es la esfera donde se desarrollan las relaciones de dominio\u00bb.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2223476,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-2222141","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-politica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2222141","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2222141"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2222141\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2223476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2222141"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2222141"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2222141"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}