{"id":2220684,"date":"2021-07-21T00:05:08","date_gmt":"2021-07-20T22:05:08","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2220684"},"modified":"2024-01-01T17:00:09","modified_gmt":"2024-01-01T16:00:09","slug":"jueces-y-franquismo-el-pensamiento-politico-del-tribunal-supremo-durante-los-anos-1964-y-1974-por-francisco-j-bastida-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/21\/jueces-y-franquismo-el-pensamiento-politico-del-tribunal-supremo-durante-los-anos-1964-y-1974-por-francisco-j-bastida-parte-1\/","title":{"rendered":"\u00abJUECES Y FRANQUISMO; el\u00a0 pensamiento pol\u00edtico del Tribunal Supremo durante los a\u00f1os 1964 y 1974\u00bb, por Francisco J. Bastida (Parte 1)"},"content":{"rendered":"<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/22\/jueces-y-franquismo-el-pensamiento-politico-del-tribunal-supremo-durante-los-anos-1964-y-1974-por-francisco-j-bastida-y-parte-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><strong>\u00abJUECES Y FRANQUISMO; el\u00a0 pensamiento pol\u00edtico del Tribunal Supremo durante los a\u00f1os 1964 y 1974\u00bb, por Francisco J. Bastida (y Parte 2)<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>JUECES Y FRANQUISMO<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00abEl\u00a0 pensamiento pol\u00edtico del Tribunal Supremo durante los a\u00f1os 1964 y 1974\u00bb (Parte I)<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Francisco J. Bastida<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2220685\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Jueces-y-Franquismo-portada.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"644\" data-id=\"2220685\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Jueces-y-Franquismo-portada.jpg 534w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/Jueces-y-Franquismo-portada-205x300.jpg 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>PR\u00d3LOGO<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El presente libro del profesor Francisco Bastida tiene para mi, en primer lugar, un gran valor de evocaci\u00f3n que el lector ha de permitir que exponga, pues, sin duda, le dar\u00e1 la ultima clave de sus otros valores, intelectuales y cient\u00edficos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hace casi veinte a\u00f1os publiqu\u00e9 en la Revista Jur\u00eddica de Catalu\u00f1a un extenso trabajo titulado \u00ab<em><strong>La distinci\u00f3n Estado- R\u00e9gimen pol\u00edtico y la jurisprudencia penal del Tribunal Supremo<\/strong><\/em>\u00ab, en el cual, a partir de la tesis de mi maestro, el profesor\u00a0 <strong>Manuel Jim\u00e9nez de Parga<\/strong>, destacaba una sentencia hist\u00f3rica de dicho Tribunal (<em>de la que era Magistrado ponente <strong>J. Calvillo Mart\u00ednez<\/strong><\/em>) que romp\u00eda por primera vez, desde la creaci\u00f3n del <strong>Tribunal de Orden Publico<\/strong>, la confusi\u00f3n jurisprudencial entre el Estado (<em>espa\u00f1ol<\/em>) y el R\u00e9gimen (<em>franquista<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La trascendencia jur\u00eddica y pol\u00edtica de aquel veredicto (<em>S.de 25 de octubre de 1965<\/em>), que casaba y anulaba la del TOP de 20 de febrero (<em>Recurso 72\/1965 ante la Sala 2\u00aa<\/em>), no tard\u00f3 en manifestarse. No solo el mencionado fallo era un caso ins\u00f3lito en el conjunto de sentencias del Tribunal Supremo, sino que por tal raz\u00f3n, sigui\u00f3 si\u00e9ndolo hasta la supresi\u00f3n de aquel instrumento judicial encargado de castigar la discrepancia pol\u00edtica contra el R\u00e9gimen imperante. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La continua utilizaci\u00f3n de la doctrina cient\u00edfica democr\u00e1tica (<em>que distingue el Estado de su Gobierno y del r\u00e9gimen vigente<\/em>) por parte de los defensores de los encausados ante el TOP choc\u00f3 con la persistente doctrina jurisprudencial que segu\u00eda considerando sin\u00f3nimos los actos contrarios al r\u00e9gimen del general Franco como delitos contra la Naci\u00f3n o el Estado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Excmo. Sr. <strong>Calvillo<\/strong> dej\u00f3 pertenecer a la Sala Segunda del alto Tribunal, y como un reconocimiento impl\u00edcito de la justeza de las tesis mantenidas por la defensa de los procesados, la <em>reforma del C\u00f3digo penal de 1967<\/em> vino a subsistir, de modo puramente sem\u00e1ntico, el concepto de \u00ab<em>r\u00e9gimen<\/em>\u00bb por el de \u00ab<em>forma policita<\/em>\u00bb del Estado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pocos casos tan ejemplificadores de c\u00f3mo los conceptos m\u00e1s abstractos del Derecho Pol\u00edtico pueden tener una trascendencia social y humana de primera magnitud. Pero pocos casos tambi\u00e9n m\u00e1s claros de como la ideolog\u00eda de unos jueces puede ponerse al servicio de los gobernantes hasta el punto de condenar a diversas penas a oponentes tan distintos como Alfonso Com\u00edn, \u00abAugusto Ass\u00eda\u00bb, Calvo Serer, Alonso Montero, Jim\u00e9nez de Parga, Marcelino Camacho, Ans\u00f3n, Tierno, Morodo u \u00f3rganos de expresi\u00f3n como Madrid, Triunfo, Cuadernos para el Dialogo, Destino, Tele-eXpres o editoriales como Ariel o Zyx.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Han transcurrido veinte a\u00f1os y lo que fue, hace doce, un proyecto de tesis doctoral que ha hab\u00eda ofrecido a varios de mis colaboradores en la <em>C\u00e1tedra de Derecho Pol\u00edtico de la Universidad de Santiago de Compostela<\/em> y que solo un joven disc\u00edpulo de entonces, <strong>Francisco Bastida,<\/strong> acab\u00f3 llevando a t\u00e9rmino, ve ahora la luz de su publicaci\u00f3n, en un momento muy distante temporalmente, pero en el que la sociedad espa\u00f1ola est\u00e1 en mejores condiciones de apreciar su inter\u00e9s tras la notoria actitud de alg\u00fan sector, corporativista y ligado al pasado, del Poder Judicial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La<em><strong> Constituci\u00f3n democr\u00e1tica de 1978<\/strong><\/em> reaccion\u00f3, de modo compresiblemente precavido, contra el sometimiento \u2013incluso ideol\u00f3gico- de algunos jueces al poder pol\u00edtico autocr\u00e1tico anterior, y, en pro de la independencia del poder judicial, <strong>no se atrevi\u00f3 en su texto a ce\u00f1ir \u00e9sta con normas mas concretas, que confirmaran el origen democr\u00e1tico que la Constituci\u00f3n exige de dicho poder<\/strong> e impidieran una \u00ab<em>autonom\u00eda<\/em>\u00bb corporativa inconstitucional que acabara haciendo, de un poder estatal, un poder pol\u00edtico propio, en el que seria hegem\u00f3nica, de modo m\u00e1s o menos velado, aquella ideolog\u00eda (<em>o alg\u00fan importante componente de ella<\/em>) que en abundantes sentencias de la \u00e9poca de represi\u00f3n antidemocr\u00e1tica hab\u00eda ido incluso m\u00e1s lejos, en sus tesis inapelables, que el mismo fundador del R\u00e9gimen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Del poder difuso (<em>o no tan difuso<\/em>) que en los a\u00f1os pasados, conservaban aun ciertos grupos de la Judicatura da fe indirectamente y en medida modesta, si se quiere, pero harto significativa, el que la tesis del profesor <strong>Bastida<\/strong> no se editase, por el temor que algunos prestigiosas editoriales sintieron ante su publicaci\u00f3n. <strong><em>Exponer con toda objetividad las tesis jurisprudenciales de unos magistrados, tal y como se expresaban en sentencias supremas, pod\u00eda ser considerado tambi\u00e9n delito por esos mismos juzgadores<\/em><\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hoy, venturosamente, no puede darse tal temor y, veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la sentencia de un magistrado honesto y lucido, mi antiguo alumno y colaborador, <strong>Francisco Bastida<\/strong>, ha podido dar a la luz su no menos honesto y lucido trabajo, que le hizo doctor por la <em>Universidad de Barcelona<\/em>, en 1977, con todos los honores de su Facultad de Derecho, no por azar pionera en la lucha democr\u00e1tica y a favor del imperio de la norma jur\u00eddica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El estudio del profesor <strong>Bastida<\/strong> no es, pese\u00a0 todo, un proceso a los jueces del franquismo. Ni es un proceso pol\u00edtico ni lo es de intenciones. Por el contrario, se atiene, como he dicho, a ese producto intelectual que son los \u00ab<em><strong>obiter dicta<\/strong><\/em>\u00ab: que tienen vida propia; que acaban justificando, por su razonamiento\u00a0 y argumentaci\u00f3n, el fallo; que son actos personales y colegiales de trascendencia p\u00fablica y humana como cualquier texto sentenciador en Derecho, pero que ni al autor\u00a0 ni a nosotros nos interesan para juzgar y condenar a sus autores, sino tan solo para dar testimonio de una verdad objetiva, que no excluye la buena fe personal ni el convencimiento intelectual, sino que justamente presupone una y otro para poder hablar de \u00ab<em>ideolog\u00eda<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo me siento \u00a0muy feliz y muy honrado por el privilegio que el profesor <strong>Bastida<\/strong> me otorga al ofrecerme abrir el p\u00f3rtico de su obra y, despu\u00e9s de todo lo que he dicho mientras lo abr\u00eda, a nadie le podr\u00e1n extra\u00f1ar mis sentimientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">J.A. GONZALEZ CASANOVA<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2220689\" aria-describedby=\"caption-attachment-2220689\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2220689\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/francisco-bastida.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"351\" data-id=\"2220689\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/francisco-bastida.jpg 480w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/francisco-bastida-300x219.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/francisco-bastida-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2220689\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Francisco J. Bastida, Catedr\u00e1tico de Derecho Constitucional<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2221059\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/supremo-franco.jpg.png\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"305\" data-id=\"2221059\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/supremo-franco.jpg.png 500w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/supremo-franco.jpg-300x183.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bajo el titulo Jueces y franquismo se pretende exponer el pensamiento pol\u00edtico del <strong>Tribunal Supremo (TS)<\/strong> durante una de las d\u00e9cadas m\u00e1s significativas de la dictadura del general<strong> Franco<\/strong>, la incluida entre los a\u00f1os 1964 y 1974. \u00a0El libro es un compendio de la m\u00e1s voluminosa y acad\u00e9mica tesis doctoral le\u00edda en 1977 y en la que se relejaba el doble prop\u00f3sito de demostrar, sobre el terreno de los datos concretos, que la funci\u00f3n judicial es una funci\u00f3n pol\u00edtica y de revelar cu\u00e1l era el pensamiento pol\u00edtico de la m\u00e1s alta instancia judicial de la \u00e9poca manifestado en el ejercicio de aquella funci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Quiz\u00e1s por un exceso de autocensura, labrado en un prolongado escarmiento escriturado en sentencias -algunos ejemplos se ver\u00e1n en estas p\u00e1ginas- <strong>los editores consultados no se atrevieron durante estos a\u00f1os de transici\u00f3n a imprimir la obra. Les parec\u00eda un exceso publicar que un tribunal, y m\u00e1xime si ese tribunal es el TS, tiene ideolog\u00eda, que esa ideolog\u00eda es la propia del R\u00e9gimen franquista y que, adem\u00e1s, la vierte en su jurisprudencia<\/strong>. Y, sin embargo, esa tesis, que <strong>echa por tierra el sacrosanto principio del apoliticismo judicial<\/strong>, se basa en un estudio pormenorizado de los datos suministrados por el propio TS en sus sentencias, publicadas en los diversos repertorios de jurisprudencia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">vivos est\u00e1n muchos\u00a0 de los miembros de aquel Tribunal Supremo, la mayor\u00eda aun en la vida activa, con plaza en el mismo Tribunal, en la Audiencia Nacional o, incluso, en el Tribunal Constitucional<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El paso de los a\u00f1os ofrece una nueva perspectiva del presente trabajo, que no s\u00f3lo se muestra como un documento hist\u00f3rico sobre uno de los aspectos m\u00e1s ignorados del <strong>R\u00e9gimen<\/strong> anterior, sino tambi\u00e9n como un documento vivo y actual. Vivo, porque vivos est\u00e1n muchos\u00a0 de los miembros de aquel <strong>Tribunal Supremo<\/strong>, la mayor\u00eda aun en la vida activa, con plaza en el mismo <strong>Tribunal<\/strong>, en la <strong>Audiencia Nacional<\/strong> o, incluso, en el <strong>Tribunal Constitucional<\/strong>. Vivo, adem\u00e1s, porque sale a la luz en medio de una gran pol\u00e9mica sobre la independencia de los jueces y la supuesta mediatizaci\u00f3n del <strong>Poder Judicial<\/strong> por el <strong>Gobierno<\/strong>, tras la aprobaci\u00f3n de la nueva <strong>Ley Org\u00e1nica<\/strong> del <strong>Poder Judicial<\/strong>. Vivo, tambi\u00e9n, porque estamos asistiendo desde hace unos a\u00f1os a una progresiva judicializaci\u00f3n de las fuentes del <strong>Derecho<\/strong>, que no tiene su correlativo en un mayor control democr\u00e1tico sobre sus agentes, y esta obra desea poner de relieve el peligro de tratar al <strong>Poder Judicial<\/strong> como si fuese un compartimiento estanco (<em>al igual que todav\u00eda sucede en numerosos aspectos con otro cuerpo \u00abapol\u00edtico\u00bb, las <strong>Fuerzas Armadas<\/strong><\/em>), no susceptible de la misma cr\u00edtica o juicio que cualquier otro servidor del <strong>Estado democr\u00e1tico<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">estamos asistiendo desde hace unos a\u00f1os a una progresiva judicializaci\u00f3n de las fuentes del Derecho, que no tiene su correlativo en un mayor control democr\u00e1tico<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La investigaci\u00f3n se fundamenta en el estudio de las sentencias del TS<\/strong>. Lo que interesa son las ideas del <strong>TS<\/strong>, o sea, las manifestadas de forma colegiada por miembros de este \u00f3rgano, no las de unos ciudadanos cuya profesi\u00f3n es la de magistrado del alto tribunal, y aquellas se exteriorizan de manera oficial en las sentencias por \u00e9l dictadas. En otras palabras, la sentencia es un documento y un acto jur\u00eddicos, y el objeto que se persigue es examinar el pensamiento pol\u00edtico (<em>\u00abpensamiento pol\u00edtico\u00bb e \u00abideolog\u00eda\u00bb son t\u00e9rminos usados aqu\u00ed indistintamente<\/em>) que se expresa \u00fanicamente a trav\u00e9s de la m\u00e1xima interpretaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n judicial del derecho, no el que pueda manifestarse por otros medios. Solo as\u00ed se podr\u00e1 hablar de <strong>la ideolog\u00eda del<\/strong> <strong>TS<\/strong>, es decir, de la que se trasluce de las decisiones de ese \u00f3rgano del <strong>Estado<\/strong>. De ah\u00ed que sea posible dar homogeneidad a unas ideas procedentes de distintas personas, incluso si se analizan desde su posici\u00f3n de magistrados-ponentes, porque aquella surge jur\u00eddicamente de la unificaci\u00f3n de voluntades que se produce en los actos de todo \u00f3rgano colegiado, y en este sentido hay que entenderla.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La jurisprudencia escogida es la emitida por la Sala de lo Penal del TS en materia de delitos contra la seguridad interior del Estado, sobre recursos contra sentencias del Tribunal de Orden P\u00fablico (TOP) y (<em>muy pocas<\/em>) de las Audiencias y por las Salas de lo Contencioso-administrativo (<em>del TS<\/em>) en materia de Prensa y de Orden p\u00fablico.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La jurisprudencia escogida es la emitida por la <strong>Sala de lo Penal del TS<\/strong> en materia de delitos contra la seguridad interior del Estado, sobre recursos contra sentencias del <strong>Tribunal de Orden P\u00fablico (TOP)<\/strong> y (<em>muy pocas<\/em>) de las<strong> Audiencias<\/strong> y por las <strong>Salas de lo Contencioso-administrativo (<em>del TS<\/em>)<\/strong> en materia de <strong>Prensa<\/strong> y de <strong>Orden p\u00fablico<\/strong>. Esto no significa que las sentencias sobre otras materias o de otras Salas no tengan un contenido pol\u00edtico relevante, pero no cabe duda que el \u00e1rea seleccionada es la que ofrece de manera directa y constante mayor n\u00famero de fallos en los que se exterioriza el objeto propuesto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La elecci\u00f3n de la d\u00e9cada 1964-1974 se debe a que el <strong>TOP<\/strong> se crea a finales de <strong>1963<\/strong> (<em>el 2 de diciembre<\/em>) y mas del ochenta por ciento de las sentencias analizadas son dictadas sobre fallos de este<strong> Tribunal<\/strong>. Hasta esa fecha son muy pocas las causas que sobre materia pol\u00edtica llegan a conocer los tribunales ordinarios. La <strong>Ley de represi\u00f3n<\/strong> contra la <strong>Masoner\u00eda<\/strong> y el <strong>Comunismo<\/strong>, de <strong>1-II-1940<\/strong>; la <strong>Ley<\/strong> <strong>de 2-II-1943<\/strong>, el <strong>Decreto Ley<\/strong> <strong>de 18-IV-1947<\/strong> y el <strong>Decreto de 21-IX-1960<\/strong> atribu\u00edan a la <em><strong>jurisdicci\u00f3n militar<\/strong><\/em> la pr\u00e1ctica totalidad de los delitos pol\u00edticos bajo la gen\u00e9rica calificaci\u00f3n de \u00ab<em><strong>Masoner\u00eda<\/strong><\/em>\u00ab, \u00ab<em><strong>Comunismo<\/strong><\/em>\u00ab, \u00ab<em><strong>Bandidaje<\/strong><\/em>\u00ab, \u00ab<em><strong>Terrorismo<\/strong><\/em>\u00ab, \u00ab<em><strong>Sedici\u00f3n<\/strong><\/em>\u00bb (<em>laboral<\/em>), etc. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La creaci\u00f3n del TOP supone la posibilidad de recurrir ante el TS<\/strong>, lo cual no quiere decir que sea un tribunal \u00ab<em>ordinario<\/em>\u00ab, pese a hab\u00e9rsele encuadrado en la jurisdicci\u00f3n ordinaria, pues una r\u00e1pida visi\u00f3n a la ley que le da vida nos muestra su especial dependencia gubernativa en el nombramiento y cese de sus miembros y su especifica funci\u00f3n de represi\u00f3n de los denominados delitos pol\u00edticos, si bien aquella ley los clasifica, con gran catastrofismo, como de \u00ab<em>tendencia en mayor o en menor gravedad a subvertir los principios b\u00e1sicos del <strong>Estado<\/strong>, perturbar el orden p\u00fablico o sembrar la zozobra en la conciencia nacional<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no solo es la fecha de creaci\u00f3n del <strong>TOP<\/strong> la que gu\u00eda la elecci\u00f3n de ese periodo. Existen otros datos legislativos que contribuyen a tal decisi\u00f3n: <strong>La Ley de Orden Publico (LOP)<\/strong> es de julio de <strong>1959<\/strong>, por lo que es alrededor del <strong>a\u00f1o 62-63<\/strong> cuando llegan al <strong>TS<\/strong> los primeros recursos. La modificaci\u00f3n importante del <strong>C\u00f3digo Penal (CP)<\/strong> se realiza en <strong>1963<\/strong>. En el a\u00f1o 1964 se promulga la <strong>Ley de Asociaciones<\/strong>. En <strong>1966<\/strong> se dicta la <strong>Ley de Prensa (LP)<\/strong> y <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">en <strong>1967<\/strong> la <strong>Ley Org\u00e1nica del Estado (LOE)<\/strong> y la de <strong>libertad religiosa<\/strong>. En <strong>1969<\/strong> entra en vigor, de nuevo, el <strong>Decreto-ley de<\/strong> <strong>Bandidaje<\/strong> y <strong>Terrorismo<\/strong>. En <strong>1971<\/strong> y <strong>1973<\/strong> modificaciones parciales del <strong>CP<\/strong>., etc., etc. Todo ello hace de la citada d\u00e9cada una fase importante en cuanto a legislaci\u00f3n fundamental y ordinaria que encuentra repercusi\u00f3n en la jurisprudencia del <strong>TS<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La fecha final, <strong>1974<\/strong>, viene marcada por la muerte del <strong>Almirante Carrero Blanco<\/strong> (<strong><em>20-XII-73<\/em><\/strong>), que, en gran medida, puede decirse que significa el inicio del fin del franquismo, al constituir este trascendental suceso la ruptura sucesoria en la jefatura del <strong>R\u00e9gimen<\/strong>, el quebrantamiento de las autenticas \u00ab<em>previsiones sucesorias<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dado que el objetivo propuesto es hallar la ideolog\u00eda del<strong> TS<\/strong> expresada en su jurisprudencia, se ha dedicado especial atenci\u00f3n a los \u00ab<em><strong>obiter dicta<\/strong><\/em>\u00bb de las sentencias, es decir, a <em>las consideraciones generales que acompa\u00f1an a la fundamentaci\u00f3n del fallo judicial<\/em>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De esta manera, deja de tener capital importancia el que el material analizado sea un conjunto de sentencias sobre actos de distinta tipificaci\u00f3n, y pasan al primer plano las apreciaciones pol\u00edticas y gen\u00e9ricas sobre los hechos considerados por el propio <strong>TS<\/strong> como \u00ab<em>delitos<\/em> <em>pol\u00edticos<\/em>\u00bb (T-439\/73; T-454\/73; T-480\/73) (1), o como infracciones administrativas sirve cultura pol\u00edtica, contra la moral, la verdad, etc. No obstante, la preferente atenci\u00f3n hacia los \u00ab<em><strong>obiter<\/strong> <strong>dicta<\/strong><\/em>\u00bb no obliga a una tajante separaci\u00f3n entre estos y la \u00ab<strong><em>ratio decidendi<\/em><\/strong>\u00ab, ya que ambos aparecen ligados y entremezclados, hasta el punto de que cabe afirmar que en numerosos casos la \u00ab<em>ratio<\/em> <em>decidendi<\/em>\u00bb viene condicionada por los \u00ab<em>obiter<\/em> <em>dicta<\/em>\u00ab: \u00e9stos no son irrelevantes en el juicio final, sino que se convierten en prejuicios que terminan aquella. De ah\u00ed la importancia extraordinaria del an\u00e1lisis de las reflexiones doctrinales contenidas en las sentencias, porque indican tanto los principios ideol\u00f3gico -pol\u00edticos del juzgador, como su \u00ab<em><strong>ratio<\/strong> <strong>pol\u00edtica<\/strong><\/em>\u00bb que informa la absoluci\u00f3n o condena legal de un acto.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19120\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/Me-gusta-la-republica-porque-luego-viene-Franco-el-roto.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"306\" data-id=\"19120\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>1. MISI\u00d3N DEL TS: INTERPRETAR Y APLICAR LAS NORMAS JUR\u00cdDICAS<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La objeci\u00f3n fundamental a la tesis mantenida a lo largo de estas p\u00e1ginas puede leerse en la propia jurisprudencia del <strong>TS<\/strong>, en la que se afirma con gran reiteraci\u00f3n que su misi\u00f3n es interpretar y aplicar las leyes con aceptaci\u00f3n absoluta del dogma del apoliticismo de la <strong>Magistratura<\/strong> y con total subordinaci\u00f3n al mandato del legislador:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Imposibilidad de encuadrar el comportamiento enjuiciado en la norma invocada por la acusaci\u00f3n y aplicada por el <strong>Tribunal<\/strong> de instancia, al margen siempre de cualquier otra posible y directa valoraci\u00f3n extrajur\u00eddica concerniente a la entrada pol\u00edtica de la cuesti\u00f3n, en que no ser\u00eda dado incidir en virtud de la posici\u00f3n abstencionista sabiamente prescrita al efecto a los<strong> Tribunal<\/strong> de <strong>Justicia<\/strong> por su propia normativa institucional (T-150\/69) (Tb. T-97\/68; T-291\/71; T-431\/73; etc.).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Su obediencia a la ley le impide entrar a enjuiciar si las normas son buenas o malas, oportunas o no, justas o injustas, ya que su deber es \u00ab<em>atenerse al criterio exeg\u00e9tico proclamado en numerosa jurisprudencia<\/em>\u00bb (A-11\/65; C-23\/67; T-278\/71). Sin embargo, el <strong>TS<\/strong> no mantiene una concepci\u00f3n \u00a0positivista del <strong>Derecho<\/strong>, que es la que en mayor medida podr\u00eda fundamentar la imagen que pretende mostrar de simple tribunal \u00ab<em>vocero de la <strong>Ley<\/strong><\/em>\u00ab. Por el contrario, de sus sentencias se desprende una noci\u00f3n de Derecho enraizada en <strong><em>planteamientos iusnaturalistas de origen \u00e9tico religioso<\/em><\/strong>, que le permite hacer observaciones ajenas a la normativa que ha de aplicar. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, en C-106\/73 <strong>el alto Tribunal diferencia ley natural de ley divina y equipara la primera a la ley positiva mientras dogmatiza la inmutabilidad de la segunda<\/strong>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>&#8230; no puede tampoco pretenderse que lo publicado est\u00e1 como autenticado o garantizado por el escrito suscrito por determinados te\u00f3logos cat\u00f3licos, pues antes de afirmarse por estos se\u00f1ores que resulta de innegable inter\u00e9s lo publicado, reconocen determinados desgarros expresivos plasmados en el contexto sobre el que se reflexiona, y si, como afirman, existe un desfase de la <strong>Ley<\/strong> con la realidad, sin discriminar en forma alguna entre <strong>Le<\/strong>y <strong>natural<\/strong> y <strong>Le<\/strong>y <strong>divina<\/strong>, es indudable que a ellos corresponder\u00e1 en su caso contribuir a promover la perfecci\u00f3n de aquella por los adecuados medios que la libertad confesional espa\u00f1ola les concede, ya que la segunda es inmutable<\/em>\u00bb\u00a0 (C-106\/73).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La confesionalidad del <strong>Estado<\/strong> da pie al <strong>TS<\/strong> para sentenciar la fidelidad y obediencia del legislador espa\u00f1ol hacia la doctrina de la <strong>Iglesia Cat\u00f3lica<\/strong> (C-43\/69) y, asimismo, para argumentar sus decisiones apoy\u00e1ndose en textos b\u00edblicos, enc\u00edclicas y pastorales\u00a0 y otros escritos religiosos a los que en la pr\u00e1ctica equipara al derecho positivo (V. C-80\/70;C-106\/73). Pero no sucede esto cuando el abogado defensor recuerda al <strong>TS<\/strong> la doctrina de la <strong>Iglesia<\/strong> sobre los derechos humanos. En tales casos el alto <strong>Tribunal<\/strong> contesta que aquella doctrina no puede ser de aplicaci\u00f3n directa por los tribunales:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En nada puede alterar el hecho incriminado el conocimiento o desconocimiento (<em>que el procesado, <strong>Marcelino Camacho<\/strong>, tenga<\/em>) de la doctrina de la iglesia y de la enc\u00edclica sobre los derechos humanos, cuya autoridad indiscutible, por emanar de la m\u00e1s alta jerarqu\u00eda espiritual de la Tierra, nadie puede poner en duda, pero su contenido resulta inaplicable directamente por los <strong>Tribunales<\/strong> <strong>de orden penal<\/strong>, que han de ajustar sus resoluciones a las normas establecidas en el <strong>C\u00f3digo<\/strong> (T-149\/69) (tb. T-242\/70).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El <strong>Derecho<\/strong> se fundamenta tambi\u00e9n en la moral y, \u00ab<em>en su esencia no solo no puede contradecirla, sino que tiene que recoger una parte de ella en su seno<\/em>\u00bb (C-107\/73). Una moral cuyo respeto tiene \u00ab<em>justificaci\u00f3n inmediata en el segundo de los <strong>Principios Fundamentales del Movimiento Nacional<\/strong> por la declaraci\u00f3n de catolicidad que en \u00e9l se contiene, y su justificaci\u00f3n ultima, en la misma doctrina de la <strong>Iglesia<\/strong><\/em>\u00bb\u00a0(C-93\/72). En esta sentencia se pone, adem\u00e1s, en un mismo plano a leyes morales y leyes positivas, ya que se afirma que <strong>los medios de comunicaci\u00f3n<\/strong> \u00ab<em>han de someterse totalmente a las <strong>Leyes<\/strong> <strong>morales<\/strong><\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pese a estas servidumbres morales y religiosas del derecho positivo, se sentencia en T-271\/71 la supremac\u00eda de los deberes legales:\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">El ser sacerdote no le autoriza a tener propaganda que vaya contra el cr\u00e9dito del <strong>Estado<\/strong> \u00ab<em>a lo que no pod\u00eda llegar nunca el cumplimiento del deber encomendado (deberes pastorales), ni mucho menos a conculcar otros deberes gen\u00e9ricamente previstos en la <strong>Ley<\/strong>, de absoluta primac\u00eda a los deberes morales o religiosos, compatibles por otra parte en un todo con las estructuras estatales<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como puede observarse, las <strong>Salas de lo Contencioso-administrativo<\/strong> son, en general, las que citan doctrina de la <strong>Iglesia Cat\u00f3lica<\/strong> para rebatir la argumentaci\u00f3n del recurrente, mientras que la <strong>Sala de lo Penal<\/strong> le niega relevancia jur\u00eddica en nombre de un pretendido positivismo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No obstante, esta misma <strong>Sala<\/strong> no se recata en hacer afirmaciones como las ya vistas en T-149\/69, relativas a que el <strong>Papa<\/strong> es \u00ab<em>la m\u00e1s alta jerarqu\u00eda espiritual de la <strong>Tierra<\/strong><\/em>\u00bb\u00a0y a que la autoridad de sus enc\u00edclicas \u00ab<em>no se puede discutir<\/em>\u00bb \u00ab<em>ni poner en duda<\/em>\u00ab; a que\u00a0 los deberes religiosos \u00ab<em>son compatibles en un todo con las estructuras estatales<\/em>\u00bb (T-271\/71); a que la doctrina evang\u00e9lica \u00ab<em>siempre est\u00e1 iluminada por la luz de la verdad<\/em>\u00bb \u00ab<em>y no acepta criticas mendaces contra el <strong>R\u00e9gimen<\/strong><\/em>\u00bb (T-242\/72), etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Antes ya se ha hecho alusi\u00f3n a la vinculaci\u00f3n establecida entre ley natural y derecho positivo. Aquella aparece en la jurisprudencia como fundamento de \u00e9ste y, a veces, colocada en un mismo plano. Cabe destacar ahora las continuas referencias del <strong>TS<\/strong> a la \u00ab<em>naturaleza<\/em>\u00bb para justiciar y generalizar sus particulares creencias o las del legislador sobre determinadas cuestiones. Por ejemplo, se sanciona la publicaci\u00f3n de una fotograf\u00eda de una modelo en bikini porque \u00ab<em>es natural que el<strong> Estado<\/strong> [&#8230;] organice tambi\u00e9n la defensa contra los actos que p\u00fablicamente y a trav\u00e9s de la <strong>Prensa<\/strong> se realicen contra la honestidad el pudor y el decoro de las personas<\/em>\u00bb (C-62\/69). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La libertad de expresi\u00f3n \u2013 se dicen C-35\/68- es un \u00ab<em>derecho natural<\/em>\u00bb y los limites para \u00e9l establecidos por el legislador son los \u00ab<em>contornos naturales<\/em>\u00bb de aquella. En C-72\/70 se habla de moral de otros pa\u00edses, distinta a las costumbres espa\u00f1olas, orientadas \u00ab<em>por un sentido de pudor sincero&gt; y ajenas a &lt;desviaciones sexuales, contrarias al derecho natural y que aun dentro del orden pol\u00edtico no han merecido sino parciales promociones dentro de un periodo constituyente, lejos, por tanto, de constituci\u00f3n pol\u00edtica alguna<\/em>\u00bb (?). La promoci\u00f3n por los <strong>Testigos de Jehov\u00e1<\/strong> de los llamados \u00ab<em>objetores de conciencia<\/em>\u00bb y la cr\u00edtica al <strong>R\u00e9gimen<\/strong> demuestran unos objetivos pol\u00edticos \u00ab<em>totalmente ajenos y naturalmente impropios de una mera confesi\u00f3n religiosa<\/em>\u00bb (C-15\/65). La no aplicaci\u00f3n de una ley m\u00e1s beneficiosa para los sancionados la explica el <strong>TS<\/strong> por una &lt;natural&gt; irretroactividad (C-28\/67; C-32\/68), etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, y como consecuencia l\u00f3gica de la concordancia que, se dice, existe entre el derecho natural y el ordenamiento jur\u00eddico de la \u00e9poca, el <strong>TS<\/strong> asocia de manera indisoluble legalidad y legitimidad. (<em>En los diferentes cap\u00edtulos se insistir\u00e1 sobre esta cuesti\u00f3n<\/em>).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_15993\" aria-describedby=\"caption-attachment-15993\" style=\"width: 400px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-15993\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/441935834_f4f8ab981e.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"349\" data-id=\"15993\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/441935834_f4f8ab981e.jpg 400w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/441935834_f4f8ab981e-300x262.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-15993\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Franco bajo palio. Origen de la imagen incierto.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>NOTA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>(1)\u00a0<\/strong>\u00a0La cita de las sentencias se hace con arreglo a la siguiente nomenclatura. La letra inicial indica la Sala del <strong>TS<\/strong> que dicta el fallo. De ser de lo <strong>Penal<\/strong>, si aquel versa sobre sentencia procedente del TOP, se emplea la letra \u00abT-\u00ab, y, si es procedente de la Audiencia, se utiliza la letra \u00abA-\u00ab. Si quien falla es alguna de las <strong>Salas de lo Contencioso<\/strong>, la letra explicativa de tal circunstancia es la \u00abC-\u00ab. El numero que figura tras el guion \u00a0es el que se la asignado en el orden correlativo de sentencias analizadas y que aparece en el \u00ab<em>Ap\u00e9ndice<\/em>\u00bb final de este libro, en el que constan los datos fundamentales del fallo: fecha completa, fuente, magistrado-ponente, etc. Por \u00faltimo, tras la barra que separa al n\u00famero-clave, se apunta el a\u00f1o de la sentencia para que el lector se ubique en el tiempo sin necesidad de consultar aquel \u00ab<em>Ap\u00e9ndice<\/em>\u00ab. As\u00ed, T-341\/72 indica que se trata de una sentencia sobre un fallo del <strong>TOP<\/strong>, el numero-clave que se le ha asignado en el \u00ab<em>Ap\u00e9ndice<\/em>\u00bb y su a\u00f1o de emisi\u00f3n, 1972.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-11456\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tecnocratas-Franco-ministros-Nacionalcatolicos-1.jpg\" alt=\"\" width=\"644\" height=\"362\" data-id=\"11456\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tecnocratas-Franco-ministros-Nacionalcatolicos-1.jpg 644w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/tecnocratas-Franco-ministros-Nacionalcatolicos-1-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/22\/jueces-y-franquismo-el-pensamiento-politico-del-tribunal-supremo-durante-los-anos-1964-y-1974-por-francisco-j-bastida-y-parte-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abJUECES Y FRANQUISMO; el\u00a0 pensamiento pol\u00edtico del Tribunal Supremo durante los a\u00f1os 1964 y 1974\u00bb, por Francisco J. Bastida (y Parte 2)<\/span><\/strong><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">RELACIONADOS:\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"pq785k4nAD\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/03\/05\/no-puedes-vencer-a-un-tiburon-luchando-a-dentelladas-en-el-mar-a-proposito-de-la-corrupcion-que-es-judicial-2\/\">NO PUEDES VENCER A UN TIBUR\u00d3N LUCHANDO A DENTELLADAS EN EL MAR; a prop\u00f3sito de la Corrupci\u00f3n; que es Judicial<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abNO PUEDES VENCER A UN TIBUR\u00d3N LUCHANDO A DENTELLADAS EN EL MAR; a prop\u00f3sito de la Corrupci\u00f3n; que es Judicial\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/03\/05\/no-puedes-vencer-a-un-tiburon-luchando-a-dentelladas-en-el-mar-a-proposito-de-la-corrupcion-que-es-judicial-2\/embed\/#?secret=YY9GZYGt2d#?secret=pq785k4nAD\" data-secret=\"pq785k4nAD\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"ljGGMSE98i\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/05\/02\/corrupcion-judicial-y-corrupcion-electoral-por-jesus-diaz-formoso\/\">CORRUPCI\u00d3N JUDICIAL Y CORRUPCI\u00d3N ELECTORAL<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abCORRUPCI\u00d3N JUDICIAL Y CORRUPCI\u00d3N ELECTORAL\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/05\/02\/corrupcion-judicial-y-corrupcion-electoral-por-jesus-diaz-formoso\/embed\/#?secret=dqWiZ9fS5r#?secret=ljGGMSE98i\" data-secret=\"ljGGMSE98i\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"j7MMQxE3KR\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/08\/06\/estrategia-nacional-de-justicia-comparecencia-de-ausaj-en-el-congreso-de-los-diputados-republicado\/\">Estrategia Nacional de Justicia: Comparecencia de AUSAJ en el Congreso de los Diputados<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abEstrategia Nacional de Justicia: Comparecencia de AUSAJ en el Congreso de los Diputados\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/08\/06\/estrategia-nacional-de-justicia-comparecencia-de-ausaj-en-el-congreso-de-los-diputados-republicado\/embed\/#?secret=JnjL4SN1TH#?secret=j7MMQxE3KR\" data-secret=\"j7MMQxE3KR\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1 class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/04\/20\/ejecutados-en-indefension-parte-i-por-jesus-diaz-formoso\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EJECUTADOS EN INDEFENSI\u00d3N (Parte I): Corr\u00eda el a\u00f1o 2009<\/span><\/a><\/h1>\n<h1 class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/04\/27\/ejecutados-en-indefension-parte-ii-stc-pleno-no-141992-de-10-de-febrero-por-jesus-diaz-formoso\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EJECUTADOS EN INDEFENSI\u00d3N (Parte II): STC Pleno, n\u00ba 14\/1992, de 10 de febrero. Por Jes\u00fas D\u00edaz Formoso<\/span><\/a><\/h1>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"bGXNYou1vG\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/08\/09\/realmente-los-jueces-espanoles-no-saben-derecho\/\">EJECUCIONES HIPOTECARIAS Y DESAHUCIOS: \u00bfC\u00d3MO QUE LOS JUECES ESPA\u00d1OLES NO SABEN DERECHO DE LA UNI\u00d3N EUROPEA? \u00bfQU\u00c9 EST\u00c1 PASANDO AQU\u00cd? PARTE I<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abEJECUCIONES HIPOTECARIAS Y DESAHUCIOS: \u00bfC\u00d3MO QUE LOS JUECES ESPA\u00d1OLES NO SABEN DERECHO DE LA UNI\u00d3N EUROPEA? \u00bfQU\u00c9 EST\u00c1 PASANDO AQU\u00cd? PARTE I\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/08\/09\/realmente-los-jueces-espanoles-no-saben-derecho\/embed\/#?secret=ZpvN8TKPfa#?secret=bGXNYou1vG\" data-secret=\"bGXNYou1vG\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1 class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/08\/28\/ejecuciones-hipotecarias-y-desahucios-como-que-los-jueces-espanoles-no-saben-derecho-de-la-union-europea-que-esta-pasando-aqui-parte-ii\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EJECUCIONES HIPOTECARIAS Y DESAHUCIOS: \u00bfC\u00d3MO QUE LOS JUECES ESPA\u00d1OLES NO SABEN DERECHO DE LA UNI\u00d3N EUROPEA? \u00bfQU\u00c9 EST\u00c1 PASANDO AQU\u00cd? PARTE II<\/span><\/a><\/h1>\n<p class=\"mh-meta entry-meta\">\u00a0<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"zorAuun1sV\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/04\/22\/corrupcion-judicial-el-iuez-si-iudga-tuerto-tolero-una-republica-corrompida-que-asegure-los-derechos-de-los-ciudadanos-pero-jamas-aceptare-una-dictadura-sin-ning\/\">CORRUPCI\u00d3N JUDICIAL: \u201dEL iuez si iudga Tuerto \u2026\u201c. \u201cM\u00e1s que la Independencia, me interesa la Imparcialidad\u00bb.<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abCORRUPCI\u00d3N JUDICIAL: \u201dEL iuez si iudga Tuerto \u2026\u201c. \u201cM\u00e1s que la Independencia, me interesa la Imparcialidad\u00bb.\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/04\/22\/corrupcion-judicial-el-iuez-si-iudga-tuerto-tolero-una-republica-corrompida-que-asegure-los-derechos-de-los-ciudadanos-pero-jamas-aceptare-una-dictadura-sin-ning\/embed\/#?secret=T3BCHJGMcG#?secret=zorAuun1sV\" data-secret=\"zorAuun1sV\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00abJUECES Y FRANQUISMO; el\u00a0 pensamiento pol\u00edtico del Tribunal Supremo durante los a\u00f1os 1964 y 1974\u00bb, por Francisco J. Bastida (y Parte 2) *** JUECES Y FRANQUISMO \u00abEl\u00a0 pensamiento pol\u00edtico del Tribunal Supremo durante los a\u00f1os <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/21\/jueces-y-franquismo-el-pensamiento-politico-del-tribunal-supremo-durante-los-anos-1964-y-1974-por-francisco-j-bastida-parte-1\/\" title=\"\u00abJUECES Y FRANQUISMO; el\u00a0 pensamiento pol\u00edtico del Tribunal Supremo durante los a\u00f1os 1964 y 1974\u00bb, por Francisco J. Bastida (Parte 1)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":23370,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12,13,6],"tags":[40],"class_list":{"0":"post-2220684","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-corrupcion","8":"category-corrupcion_judicial","9":"category-justicia","10":"tag-regimen-del-78"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2220684","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2220684"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2220684\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2220684"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2220684"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2220684"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}