{"id":22205,"date":"2019-09-25T00:05:33","date_gmt":"2019-09-24T23:05:33","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=22205"},"modified":"2022-11-06T11:02:37","modified_gmt":"2022-11-06T10:02:37","slug":"la-corrupcion-judicial-preludio-del-fascismo-yo-acuso-carta-a-monsieur-felix-faure-presidente-de-la-republica-por-emile-zola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/09\/25\/la-corrupcion-judicial-preludio-del-fascismo-yo-acuso-carta-a-monsieur-felix-faure-presidente-de-la-republica-por-emile-zola\/","title":{"rendered":"LA CORRUPCI\u00d3N JUDICIAL, PRELUDIO DEL FASCISMO. \u00abYo Acuso: Carta a Monsieur F\u00e9lix Faure, presidente de la Rep\u00fablica\u00bb, por \u00c9mile Zola."},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<h1 id=\"live_title\" style=\"text-align: center;\">\u00abYo acuso\u00bb: la verdad que desgarr\u00f3 a un pa\u00eds<\/h1>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">Por Agust\u00edn Monz\u00f3n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/www.elindependiente.com\/tendencias\/2018\/01\/13\/yo-acuso-la-verdad-que-desgarro-a-un-pais\/\">El Independiente<\/a><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_22208\" aria-describedby=\"caption-attachment-22208\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22208 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/degradacion_dreyfus-360x270.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/degradacion_dreyfus-360x270.jpg 360w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/degradacion_dreyfus-360x270-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/degradacion_dreyfus-360x270-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/degradacion_dreyfus-360x270-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22208\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Ceremonia de degradaci\u00f3n de Alfred Dreyfus.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando el 28 de enero de 1945 el Tribunal de Justicia de Lyon le conden\u00f3 a cadena perpetua por alta traici\u00f3n y colaboraci\u00f3n con el enemigo, Charles Maurras no dud\u00f3 en protestar: \u00ab\u00c9sta es la venganza de Dreyfus\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para entonces, hac\u00eda ya diez a\u00f1os que hab\u00eda fallecido Alfred Dreyfus. Mucho m\u00e1s tiempo hab\u00eda transcurrido desde el fallecimiento de Emile Zola. Y, casi sin excepci\u00f3n, todos los principales protagonistas del\u00a0<em>affaire\u00a0<\/em>hab\u00edan seguido id\u00e9ntica suerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero las heridas que el\u00a0<em>caso Dreyfus<\/em>\u00a0hab\u00eda abierto en la sociedad gala eran tan profundas como para que, medio siglo despu\u00e9s, el que hab\u00eda sido uno de los principales ide\u00f3logos de la extrema derecha francesa y apoyo del r\u00e9gimen de Vichy, instaurado en Francia tras la invasi\u00f3n nazi durante la Segunda Guerra Mundial, atribuyera a aquellos episodios su condena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los hechos tienen su origen en 1894, pero sus ra\u00edces deben buscarse mucho antes, al menos en la d\u00e9cada de 1870. La Francia de entonces era un pa\u00eds conmocionado. La humillante derrota contra la Alemania de Otto von Bismarck, que conllev\u00f3 la p\u00e9rdida de Alsacia y Lorena, y el fracaso sangriento de la Comuna hab\u00edan sumido en una especie de depresi\u00f3n a buena parte de la sociedad gala, azorada tambi\u00e9n por las transformaciones derivadas del proceso de industrializaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">El nacionalismo y el antisemitismo ganaban fuerza en la Francia de finales del siglo XIX<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La nostalgia por un pasado idealizado se abr\u00eda paso en un pa\u00eds que, menos de un siglo despu\u00e9s de alumbrar la revoluci\u00f3n burguesa, parec\u00eda renegar de los m\u00e9ritos de las Luces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El pensamiento nacionalista ganaba fuerza entre los segmentos m\u00e1s conservadores de la sociedad y, con \u00e9l, la alabanza del ej\u00e9rcito como baluarte de la grandeza del pa\u00eds. En paralelo, la b\u00fasqueda de un enemigo que explicara el estado de postraci\u00f3n en que se hallaba sumida la naci\u00f3n, agudizaba el antisemitismo entre franceses de muy diversa ideolog\u00eda y clase social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la Francia de la \u00e9poca, la comunidad jud\u00eda era muy minoritaria: apenas 80.000 personas, sobre un total de 39 millones. Pero el poder que hab\u00eda alcanzado en sectores como la banca o los medios de comunicaci\u00f3n exacerbaba el resentimiento y apuntalaba las abundantes teor\u00edas conspirativas, que presentaban a los jud\u00edos como colaboradores de los alemanes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1892, el peri\u00f3dico de corte antisemita\u00a0<em>La Libre Parole<\/em>, que lleg\u00f3 a tener alrededor de medio mill\u00f3n de lectores, comenz\u00f3 a publicar una serie de art\u00edculos en los que se criticaba la presencia de jud\u00edos en el ej\u00e9rcito y se advert\u00eda del riesgo de que llegaran a puestos de mando, pues eso supondr\u00eda que tendr\u00edan el control de la naci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">El inicio del \u2018affaire\u2019<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, no resulta dif\u00edcil entender por qu\u00e9, cuando en septiembre de 1894 el Estado Mayor del ej\u00e9rcito franc\u00e9s supo que alguien estaba filtrando informaci\u00f3n a los servicios de inteligencia alemanes, la sombra de la sospecha recay\u00f3 r\u00e1pidamente sobre un jud\u00edo. La suerte de Alfred Dreyfus estaba echada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El caso no tard\u00f3 en saltar a la prensa, donde, aderezada con todo tipo de historias rocambolescas, la culpabilidad de Dreyfus no aceptaba discusi\u00f3n. Pero lo cierto es que las pruebas contra este oficial del Estado Mayor eran bastante endebles. Los instructores del caso contaban tan solo con una nota -que ser\u00eda conocida como el memor\u00e1ndum-, encontrada en la papelera del agregado militar de la embajada alemana en Francia, Maximilien von Schwazkoppen, en la que se ofrec\u00edan una serie de informaciones que afectan a la seguridad nacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La presunta similitud de la letra de Dreyfus, corroborada por un examen caligr\u00e1fico de dudosa validez -los supuestos expertos alegaron que las diferencias entre la letra del oficial y la del memor\u00e1ndum se deb\u00eda a que Dreyfus la hab\u00eda \u00abmaquillado\u00bb para la ocasi\u00f3n-, era la \u00fanica baza para condenarle.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La endeblez de las pruebas contra Dreyfus no impidi\u00f3 su condena a cadena perpetua<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero los principales responsables del Estado Mayor, convencidos de su culpabilidad, no estaban dispuestos a permitir que el acusado pudiera salir absuelto del juicio, por lo que no dudaron en utilizar todo tipo de ardides, que incluyeron la falsificaci\u00f3n de pruebas, para garantizar su condena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El 22 de diciembre de 1894, los jueces militares encargados del caso dictaminaron la culpabilidad por alta traici\u00f3n de Dreyfus, conden\u00e1ndolo a cadena perpetua y expuls\u00e1ndolo del ej\u00e9rcito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Antes de su traslado al penal de la Isla del Diablo, una diminuta isla frente a las costas de la Guayana francesa, el oficial es protagonista de una ceremonia en la que le son arrancados sus galones y su sable es partido en dos, mientras una multitud febril corea gritos de \u00ab\u00a1muerte! \u00a1muerte!\u00bb. El 21 de febrero de 1895, Dreyfus parte al exilio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A m\u00e1s de 6.500 kil\u00f3metros de Francia, condenado de forma contundente por un tribunal militar y con el grueso de la opini\u00f3n p\u00fablica convencido de su culpabilidad, todo parece indicar que los d\u00edas de Alfred Dreyfus llegar\u00e1n a su fin recluido en una diminuta isla ba\u00f1ada por el Atl\u00e1ntico. Los esfuerzos de su hermano Mathieu por lograr la revisi\u00f3n del caso resultan en vano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Incluso la comunidad jud\u00eda de Francia \u201cse mostraba ansiosa de que quedara en el olvido un asunto que hab\u00eda hecho crecer las pasiones antisemitas hasta extremos verdaderamente peligrosos\u201d, seg\u00fan resalta el profesor Julio Gil Pecharrom\u00e1n en la revista\u00a0<em>Historia 16<\/em>.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">La defensa del condenado<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, como observa la profesora Concha Sanz Miguel en su obra<em>\u00a0Zola y Dreyfus. El poder de la palabra<\/em>, \u00abla historia se estremece cuando un grupo reducido de ciudadanos tozudos se dispone, con el \u00fanico impulso de sus convicciones humanitarias, a convertir la tr\u00e1gica desventura de un inocente condenado en los que se conoce en los anales como el caso Dreyfus\u201d. Y esos ciudadanos no tardaron en entrar en escena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El primero de ellos es el comandante George Picquart, elegido responsable de los servicios secretos el 1 de junio de 1895. Menos de un a\u00f1o despu\u00e9s de asumir este cargo, Picquart se hace con el borrador de un telegrama de Schwarzkoppen, dirigido a Charles-Ferdinand Walsin Esterhazy, que deja entrever que \u00e9ste est\u00e1 facilitando informaci\u00f3n a la diplomacia alemana. Poco despu\u00e9s, descubre con estupefacci\u00f3n que la caligraf\u00eda de este comandante de infanter\u00eda resulta id\u00e9ntica a la del memor\u00e1ndum que hab\u00eda servido para condenar a Dreyfus.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Picquart, convencido ahora de la inocencia de Dreyfus, expone su descubrimiento a sus superiores, que, para su sorpresa prefieren correr un tupido velo. \u00ab\u00bfPero a usted que le importa que ese jud\u00edo siga en la isla del Diablo?\u00bb, le llega espetar el general Charles-Arthur Gonse, subjefe del Estado Mayor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para el Estado Mayor, asumir la culpabilidad de Esterhazy supon\u00eda reconocer el error que hab\u00eda supuesto la condena de Dreyfus. Y como observa V\u00edctor Freyre en la revista Historia y Vida, \u00abuna vez cometida la injusticia, el prop\u00f3sito de los militares implicados era salvaguardar el honor del ej\u00e9rcito a toda costa. Aunque fuese por encima de la verdad\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Quienes se posicionan a favor de Dreyfus reciben las represalias del Estado y del pueblo<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Empiezan a partir de entonces una serie de oscuras maniobras, hasta cierto punto con la connivencia del poder pol\u00edtico -poco dispuesto a entrometerse en una guerra en la que ten\u00eda poco que ganar- para corroborar la traici\u00f3n de Dreyfus, acallar a quienes pon\u00edan en duda la versi\u00f3n oficial y librar de toda culpa a Esterhazy -hasta el punto de que a\u00fan hoy hay quien especula con si pudo ser un agente doble que filtraba informaci\u00f3n a Alemania de forma interesada para desviar su atenci\u00f3n de temas de mayor relevancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos movimientos parec\u00edan dar frutos, pues, con la ayuda de la prensa de derechas, la opini\u00f3n p\u00fablica se lanza contra cualquiera que osa pronunciarse a favor de Dreyfus -los denominados\u00a0<em>dreyfusards<\/em>\u2013 acus\u00e1ndolos de estar al servicio de los intereses del juda\u00edsmo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No s\u00f3lo Picquart sufre el poder de la maquinaria\u00a0<em>antidreyfusard<\/em>, que le supondr\u00eda, primero, su traslado a una peligrosa misi\u00f3n en tierras africanas y, posteriormente, una penosa odisea judicial, con su encarcelamiento durante varios meses, acusado de haber falsificado las pruebas contra Esterhazy.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otros muchos de los que se posicionan a favor de la revisi\u00f3n del caso sufrir\u00e1n represalias similares en sus carreras, como el vicepresidente del Senado Auguste Scheurer-Kestner, que perder\u00eda su esca\u00f1o en los siguientes comicios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero lo cierto es que, poco a poco, los defensores de la condena de Dreyfus van cometiendo errores y deslices que sacan a la luz p\u00fablica una serie de irregularidades cometidos durante el juicio, desvelando la falsedad de ciertas pruebas y facilitando argumentos para que las sospechas recaigan en Esterhazy.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_22206\" aria-describedby=\"caption-attachment-22206\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22206 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/dreyfuss_disturbios-antisemitas_grabado-de-Le-Parisien-360x270.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/dreyfuss_disturbios-antisemitas_grabado-de-Le-Parisien-360x270.jpg 360w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/dreyfuss_disturbios-antisemitas_grabado-de-Le-Parisien-360x270-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/dreyfuss_disturbios-antisemitas_grabado-de-Le-Parisien-360x270-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/dreyfuss_disturbios-antisemitas_grabado-de-Le-Parisien-360x270-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22206\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Disturbios antisemitas seg\u00fan un grabado publicado por La Petit Parisien.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Poco a poco, cada vez m\u00e1s personas se convencen de la injusticia de la condena de Dreyfus y reclaman la revisi\u00f3n del caso. Uno de ellos es el c\u00e9lebre escritor Emilo Zola, que dedica a este prop\u00f3sito una serie de art\u00edculos en el diario Le Figaro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero el peso en la sociedad del antidreyfusismo es a\u00fan muy relevante, hasta el punto que\u00a0<em>Le Figaro<\/em>\u00a0acaba por cerrar las puertas a Zola, preocupado por la oleada de cancelaciones de suscripciones que provocan los art\u00edculos del escritor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por entonces, los responsables del Estado Mayor prolongan su farsa, promoviendo la celebraci\u00f3n de un consejo de guerra contra Esterhazy del que sale absuelto. Ahora, los expertos cal\u00edgrafos defender\u00e1n la tesis de que el memor\u00e1ndum no pod\u00eda ser suyo, porque habr\u00eda disimulado las caracter\u00edsticas de su letra.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">Zola toma la palabra<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta sentencia ser\u00e1 la que impulsar\u00e1 a Zola a publicar el c\u00e9lebre art\u00edculo titulado\u00a0<em>J\u2019Accuse<\/em>\u00a0(Yo acuso, en espa\u00f1ol) el 13 de enero de 1898, hace ahora 120 a\u00f1os. El extenso texto, que copar\u00e1 la portada del diario\u00a0<em>L\u2019Aurore<\/em>, tomar\u00e1 la forma de una carta dirigida al presidente de la Rep\u00fablica, Felix Faure, en la que expone de forma sistematizada e interrelacionados todos los hechos, dudas y sospechas en torno al caso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el art\u00edculo, Zola no duda en acusar a oficiales del ej\u00e9rcito, jueces militares y dirigentes pol\u00edticos de haber promovido una abominable injusticia, ya sea por malicia, desidia o torpeza, tanto con la condena a Dreyfus como con la absoluci\u00f3n de Esterhazy.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El escritor es consciente de que su osad\u00eda pod\u00eda costarle problemas legales y no tardar\u00e1 en comprobarlo. Pocos meses despu\u00e9s ser\u00eda condenado a un a\u00f1o de c\u00e1rcel y 3.000 francos de multa, ante lo que opt\u00f3 por exiliarse en Londres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y antes que el castigo judicial, recibi\u00f3 la reprobaci\u00f3n popular. Como se\u00f1ala Pedro Carlos Gonz\u00e1lez Cuevas, para\u00a0los l\u00edderes del antidreyfusismo el problema no era tanto \u00e9l como sus defensores, \u201cque, con sus ataques al ej\u00e9rcito, pon\u00edan en peligro la propia existencia de la naci\u00f3n, su independencia\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Tras su art\u00edculo, Zola es condenado a un a\u00f1o de c\u00e1rcel y 3.000 francos de multa<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El mismo d\u00eda del art\u00edculo, una muchedumbre vociferante se manifiesta frente a su casa, profiriendo gritos contra Zola. En las semanas posteriores, ser\u00eda objeto de un ataque con piedras, mientras algunas personas proced\u00edan a la quema p\u00fablica de sus libros. Y en el momento de su condena estall\u00f3 tal explosi\u00f3n de j\u00fabilo entre el p\u00fablico que, en palabras del pol\u00edtico George Clemenceau, \u00absi Zola hubiera sido absuelto, ninguno de nosotros hubiera salido vivo de all\u00ed\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con todo, el art\u00edculo hab\u00eda logrado su prop\u00f3sito principal: el caso Dreyfus volv\u00eda a situarse en la primera plana social y se convertir\u00eda en un asunto de Estado. \u00abA\u00a0partir de ese momento el caso cobra todos los tintes y proporciones de una guerra de religi\u00f3n. En la calle, las manifestaciones diarias y multitudinarias a favor de una u otra postura acababan casi siempre en batalla campal y, en Argelia y en provincias fundamentalmente, los barrios jud\u00edos eran asaltados por masas enfurecidas\u201d, explica Sanz Miguel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La prensa internacional tambi\u00e9n se hace eco del caso, tomando por lo general parte a favor de Dreyfus, e incluso varios pa\u00edses amenazan con boicotear la Exposici\u00f3n Universal que estaba prevista en Par\u00eds en 1900.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_22207\" aria-describedby=\"caption-attachment-22207\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22207 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Jacusse_portada-360x270.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"270\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Jacusse_portada-360x270.jpg 360w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Jacusse_portada-360x270-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Jacusse_portada-360x270-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Jacusse_portada-360x270-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22207\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Portada de L\u2019Aurore del 13 de enero de 1898.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal y como Zola hab\u00eda escrito en\u00a0<em>Yo acuso,<\/em>\u00a0\u00abla verdad est\u00e1 en marcha y nada la detendr\u00e1\u00bb. Poco a poco, las dudas sembradas por el escritor se van abriendo paso entre la opini\u00f3n p\u00fablica gala, que empieza a posicionarse a favor de la revisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los gobiernos de la \u00e9poca no tuvieron m\u00e1s remedio que poner el\u00a0<em>affaire<\/em>\u00a0entre sus prioridades y, pese a las resistencias externas e internas acaban descubriendo la falsificaci\u00f3n de varias de las pruebas utilizadas contra Dreyfus, lo que conduce a la detenci\u00f3n de Hubert-Joseph Henry, oficial del Estado Mayor, como autor de las falsificaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En ese momento, Henry aparece muerto en su celda; el general Raoul de Boisdeffre, dimite como jefe del Estado Mayor; y Esterhazy opta por el exilio. Los hechos parec\u00edan evolucionar a favor de los intereses de Dreyfus. Y, sin embargo, a\u00fan tendr\u00eda que enfrentarse a muy duras pruebas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Porque a estas alturas, el caso Dreyfus hab\u00eda trascendido todas las cuestiones relativas a un problema judicial y se hab\u00eda convertido en un elemento de confrontaci\u00f3n pol\u00edtica, \u00abun instrumento que sirvi\u00f3 para definir, m\u00e1s o menos n\u00edtidamente, dos posturas claras en el espectro pol\u00edtico: el ala izquierda (en la que socialistas, liberales y republicanos acercaron posiciones) y la derecha (que endurec\u00eda sus posturas y sentaba las bases que abrir\u00edan las puertas a los fascismos)\u201d, escribe Freyre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para estos \u00faltimos nada parec\u00eda validar la revisi\u00f3n del caso. El propio Maurras defendi\u00f3 las falsificaciones de Henry como\u00a0\u201cuno de los m\u00e1s nobles hechos de guerra\u201d y desde las filas del ej\u00e9rcito surg\u00edan rumores sobre un golpe de estado que no puede desligarse de las tensiones generadas por el\u00a0<em>affaire<\/em>.<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">El triunfo de la verdad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nada de esto impidi\u00f3 que, finalmente, en 1899, Dreyfus fuera sometido a un nuevo consejo de guerra en el que, contra todo pron\u00f3stico -por entonces Esterhazy ya hab\u00eda reconocido en prensa ser el autor del memor\u00e1ndum-, ser\u00e1 nuevamente considerado culpable, aunque \u00abcon circunstancias atenuantes\u00bb, por lo que su pena queda rebajada a diez a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el deseo de poner fin al caso, el gobierno le concede el indulto, pero el oficial jud\u00edo seguir\u00e1 luchando por acreditar su inocencia, algo que lograr\u00e1 en 1906, cuando el Tribunal Supremo anula la condena contra Dreyfus, que es reintegrado en el ej\u00e9rcito.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Zola hab\u00eda muerto cuatro a\u00f1os antes de que Dreyfus fuera declarado inocente<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para entonces, Zola ya hab\u00eda fallecido en la noche del 29 de septiembre de 1902, intoxicado por mon\u00f3xido de carbono. Aunque para la justicia se trat\u00f3 de un accidente dom\u00e9stico, la sospecha de asesinato envuelve a\u00fan su muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal vez, Zola pudo pagar con su vida la osad\u00eda de su\u00a0<em>Yo acuso<\/em>, sin tiempo para comprobar que, como el mismo hab\u00eda presagiado, la verdad acabar\u00eda imponi\u00e9ndose, sin que las m\u00e1s burdas maquinaciones pudieran detenerla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tras de s\u00ed dejaba, eso s\u00ed, un pa\u00eds desgarrado por un debate que separ\u00f3 familias y acab\u00f3 con viejas amistades y que dej\u00f3 unas heridas profundas que acabar\u00edan causando profundos da\u00f1os a Francia y a toda Europa, pues, como observa Gil Pecharrom\u00e1n, \u00abdel\u00a0<em>affaire<\/em>\u00a0surgi\u00f3 una derecha rearmada ideol\u00f3gicamente y dispuesta a combatir por todos los medios los procesos de democratizaci\u00f3n abiertos por la Rep\u00fablica radical. En cierta medida, el asunto Dreyfus est\u00e1 en el origen de la derecha totalitaria que se encarnar\u00eda en las diversas variantes del fascismo en la Europa posterior a la Gran Guerra\u00bb.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22213 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Yo-acuso-2.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"267\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">YO ACUSO<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">\u00abCarta a Monsieur F\u00e9lix Faure, presidente de la Rep\u00fablica\u00bb<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00c9mile Zola<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22214 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Yo-acuso-3.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"168\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Este texto se public\u00f3 en L&#8217;Aurore el 13 de enero de 1898.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">La gente ignora que estas p\u00e1ginas se imprimieron primero como folleto, al igual que las dos cartas anteriores. Cuando estaba a punto de poner el folleto a la venta, se me ocurri\u00f3 que el escrito obtendr\u00eda mayor resonancia y publicidad si lo publicaba en un peri\u00f3dico. L&#8217;Aurore hab\u00eda tomado ya partido, con una independencia y un valor admirables, y, naturalmente, me dirig\u00ed a \u00e9l. Desde entonces, ese peri\u00f3dico se convirti\u00f3 en mi refugio, en la tribuna de libertad y de verdad desde donde pude decir todo. Siento a\u00fan por su director, Monsieur Ernest Vaughan, un profundo agradecimiento. Despu\u00e9s de que de ese n\u00famero de L&#8217;Aurore se vendieran trescientos mil ejemplares, y tras las diligencias judiciales que siguieron, el folleto no sali\u00f3 del almac\u00e9n. As\u00ed, al d\u00eda siguiente del acto que hab\u00eda decidido y ejecutado, cre\u00ed oportuno guardar silencio en espera de mi juicio y de las consecuencias que ya me imaginaba. <\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se\u00f1or presidente, <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfme permitir\u00e1 usted, en agradecimiento por la ben\u00e9vola acogida que me dispens\u00f3 un d\u00eda, que me preocupe por su merecida gloria y que le diga que su estrella, tan afortunada hasta ahora, se ve amenazada por la m\u00e1s vergonzosa a imborrable de las manchas? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ha salido usted indemne de las calumnias m\u00e1s rastreras, ha conquistado los corazones de la gente. Aparece usted radiante en la apoteosis de esa fiesta patri\u00f3tica que ha sido para Francia la alianza rusa, y se dispone a presidir el solemne triunfo de nuestra Exposici\u00f3n Universal, que coronar\u00e1 nuestro gran siglo de trabajo, de verdad y de libertad. No obstante, \u00a1qu\u00e9 mancha de lodo sobre su nombre -iba a decir sobre su reinado- ha arrojado el abominable caso Dreyfus! Un consejo de guerra acaba de atreverse, por decreto, a absolver a un individuo como Esterhazy, supremo insulto a toda verdad, a toda justicia. Se acab\u00f3, Francia ostenta ahora esa mancha en la mejilla y la historia escribir\u00e1 que semejante crimen social fue posible bajo su presidencia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero si ellos se atrevieron, yo tambi\u00e9n me atrever\u00e9. Dir\u00e9 la verdad, porque promet\u00ed decirla si no lo hac\u00eda plenamente y por entero la justicia. Mi deber es hablar, no quiero ser c\u00f3mplice. Mis noches se ver\u00edan asediadas por el espectro del inocente que, padeciendo el m\u00e1s horrible suplicio, expira un crimen que no ha cometido. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y a usted, se\u00f1or presidente, le gritar\u00e9 esa verdad, con toda la fuerza que me da mi rechazo de hombre decente. En su honor, quiero suponer que usted ignora esa verdad. \u00bfY a qui\u00e9n pues, iba yo a denunciar esa pandilla malsana de verdaderos culpables sino a usted, el primer magistrado del pa\u00eds? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ante todo, la verdad sobre el proceso y sobre la condena de Dreyfus. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo lo ha dirigido, todo lo ha realizado un hombre nefasto, el teniente coronel Du Paty de Clam, por entonces simple comandante. \u00c9l es pr\u00e1cticamente el caso Dreyfus; pero eso no se sabr\u00e1 hasta que una investigaci\u00f3n leal establezca claramente sus actos y sus responsabilidades. Posee la mente m\u00e1s turbia, m\u00e1s enrevesada y obsesionada por intrigas novelescas que conozco, y se vale de recursos de follet\u00edn, de papeles robados, cartas an\u00f3nimas, citas en lugares desiertos, mujeres que, de noche, entregan pruebas contundentes. \u00c9l ide\u00f3 dictar el escrito a Dreyfus; \u00e9l propuso examinar a Dreyfus en un cuarto enteramente revestido de espejos; a \u00e9l lo describe el comandante Forzinetti penetrando, provisto de una linterna velada, en la celda donde duerme el acusado para proyectarle bruscamente sobre la cara un chorro de luz y sorprender el crimen en sus labios con la emoci\u00f3n del despertar. No tengo por qu\u00e9 contarlo todo; que busquen, ya encontrar\u00e1n. Declaro sencillamente que el comandante Du Paty de Clam, encargado de instruir el sumario del caso Dreyfus en calidad de oficial judicial, es, en lo relativo a fechas y responsabilidades, el primer culpable del espantoso error judicial que se cometi\u00f3. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hac\u00eda tiempo que el escrito estaba en manos del coronel Sandherr, director del Bureau de Renseignements, quien falleci\u00f3 tras padecer una par\u00e1lisis general. Se produc\u00edan \u00abp\u00e9rdidas\u00bb, desaparec\u00edan papeles y a\u00fan hoy siguen desapareciendo; mientras buscaban al autor del escrito, se fue creando la idea preconcebida de que el autor s\u00f3lo pod\u00eda ser un oficial del Estado Mayor, y adem\u00e1s oficial de artiller\u00eda: doble y manifiesto error, que demuestra con qu\u00e9 superficialidad estudiaron el escrito, pues un examen sensato demuestra que no pod\u00eda tratarse m\u00e1s que de un oficial de tropa. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, empezaron a buscar en casa, a examinar tipos de letra, como si de un asunto de familia se tratara, con la intenci\u00f3n de sorprender a un traidor en las propias oficinas para expulsarle. Entonces -no pretendo reconstruir ahora una historia en parte conocida-, desde que la primera sospecha recae sobre Dreyfus, el comandante Du Paty de Clam entra en escena. A partir de ese momento, \u00e9l fue quien se invent\u00f3 a Dreyfus, el caso se convirti\u00f3 en su caso, se empe\u00f1\u00f3 en confundir al traidor, en arrancarle una confesi\u00f3n completa. Por supuesto, est\u00e1n tambi\u00e9n el ministro de la Guerra, el general Mercier, cuya inteligencia parece mediocre; el jefe del Estado Mayor, el general De Boisdeffre, que da la impresi\u00f3n de haber sucumbido a su pasi\u00f3n clerical, y el subjefe de Estado Mayor, el general Gonse, cuya conciencia se acomod\u00f3 a muchas cosas. Pero, en realidad, el que cuenta es el comandante Du Paty de Clam, que los maneja a todos, que los hipnotiza a todos, pues tambi\u00e9n siente afici\u00f3n por el espiritismo y las ciencias ocultas y conversa con los esp\u00edritus. Cuesta imaginar a qu\u00e9 experiencias someti\u00f3 al infeliz Dreyfus, en qu\u00e9 trampas quiso hacerle caer, qu\u00e9 descabelladas investigaciones, qu\u00e9 monstruosas imaginaciones; en suma, lo someti\u00f3 a una tortura demencial. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Ah, ese primer caso es como una pesadilla para quien conoce sus verdaderos detalles! El comandante Du Paty de Clam detiene a Dreyfus, lo incomunica. Corre a ver a Madame Dreyfus, la aterroriza, le dice que, si habla, su marido est\u00e1 perdido. Entretanto, el infeliz se mesa los cabellos, clama su inocencia. Y asi se procedi\u00f3 al sumario, como en una cr\u00f3nica del siglo XV, rodeado de misterio, en medio de la confusi\u00f3n de informes crueles, y bas\u00e1ndose en una \u00fanica acusaci\u00f3n infantil, ese est\u00fapido escrito que no s\u00f3lo equival\u00eda a una traici\u00f3n vulgar, sino que, adem\u00e1s, era la m\u00e1s imp\u00fadica de las estafas, pues casi todos los c\u00e9lebres secretos que en \u00e9l se revelaban carec\u00edan de valor. Mi insistencia se debe a que \u00e9se es el meollo de la cuesti\u00f3n, de donde saldr\u00e1 m\u00e1s tarde el verdadero crimen, la espantosa falta de justicia que aqueja a Francia. Me gustar\u00eda dejar bien sentado de qu\u00e9 modo se lleg\u00f3 al error judicial, c\u00f3mo naci\u00f3 de las maquinaciones del comandante Du Paty de Clam, de qu\u00e9 manera el general Mercier y los generales De Boisdeffre y Gonse pudieron dejar que poco a poco los enredaran y comprometieran sus responsabilidades en ese error, error que m\u00e1s adelante se sintieron obligados a imponer como la sacrosanta verdad, que no admite discusi\u00f3n. Asi pues, al principio, no hay m\u00e1s que incuria y falta de inteligencia por parte de esos hombres. A lo sumo, se les ve ceder a las pasiones religiosas del ambiente y a los prejuicios del corporativismo. Ellos permitieron que se cometiera el disparate. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya tenemos a Dreyfus ante el consejo de guerra. Se exigi\u00f3 que fuera a puerta cerrada. No se tomar\u00edan medidas de silencio y de misterio m\u00e1s rigurosas para un traidor que hubiese abierto la frontera al enemigo para dejar al emperador alem\u00e1n el paso libre hasta Notre Dame. La naci\u00f3n se halla estupefacta, la gente susurra hechos terribles, traiciones monstruosas, de esas que indignan a la Historia; y, por supuesto, la naci\u00f3n se inclina. Ning\u00fan castigo ser\u00e1 lo bastante severo, la naci\u00f3n aplaudir\u00e1 la degradaci\u00f3n p\u00fablica, exigir\u00e1 que el culpable, devorado por los remordimientos, permanezca en su infamante islote. \u00bfSer\u00e1n verdad esas cosas inconfesables y peligrosas, capaces de hacer arder a Europa, que hubo que ocultar cuidadosamente tras ese juicio a puerta cerrada? \u00a1No! Detr\u00e1s no hubo nada salvo la imaginaci\u00f3n novelesca y demencial del comandante Du Paty de Clam. Todo ese enredo no tuvo otro fin que el de ocultar la novela folletinesca m\u00e1s absurda. Para comprobarlo, basta con estudiar atentamente el acta de acusaci\u00f3n, le\u00edda ante el consejo de guerra. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el acta de acusaci\u00f3n no hab\u00eda nada. Que hayan podido condenar a un hombre bas\u00e1ndose en esa acta es un prodigio de iniquidad. Dudo que la gente honrada pueda leerla sin que su coraz\u00f3n salte de indignaci\u00f3n ni proteste a gritos al pensar en aquella desmesurada expiaci\u00f3n, all\u00e1, en la isla del Diablo. Dreyfus sabe varios idiomas, crimen; no encontraron en su casa ning\u00fan documento comprometedor, crimen; visita en ocasiones su pa\u00eds de origen, crimen; es trabajador, se preocupa por enterarse de todo, crimen; no pierde la calma, crimen; pierde la calma, crimen. \u00a1Y esa redacci\u00f3n llena de ingenuidades, esos vacuos asertos formales! Nos hab\u00edan hablado de catorce cargos acusatorios: no encontramos m\u00e1s que uno, el del escrito; nos enteramos incluso de que los expertos no estaban de acuerdo, de que uno, Monsieur Gobert, fue amonestado de manera terminante porque no se decid\u00eda a sacar conclusiones en el sentido deseado. Se comentaba tambi\u00e9n que hab\u00edan acudido veintitr\u00e9s oficiales para hundir a Dreyfus con sus testimonios. Desconocemos los interrogatorios, pero parece seguro que no todos declararon en contra; conviene mencionar adem\u00e1s que todos pertenec\u00edan al Ministerio de la Guerra. Es un proceso en familia, est\u00e1n como en casa. No hay que olvidarlo: el Estado Mayor quiso el juicio, juzg\u00f3 a Dreyfus y acaba de juzgarlo por segunda vez. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo tanto, s\u00f3lo quedaba el escrito, y los expertos no se pusieron de acuerdo. Cuentan que, en la sala de deliberaci\u00f3n, los jueces, naturalmente, se dispon\u00edan a absolver. \u00a1Qu\u00e9 f\u00e1cil es comprender ahora la desesperada obstinaci\u00f3n con la que hoy, para justificar la condena, se afirma la existencia de una prueba secreta, abrumadora, una prueba que no se puede ense\u00f1ar, que lo legitima todo, ante la que hemos de inclinarnos, Dios invisible a incognoscible! \u00a1Niego esa prueba, la niego con todas mis fuerzas! Una prueba rid\u00edcula, s\u00ed, tal vez la prueba donde se habla de mujerzuelas y que alude a un tal D. que se ha vuelto demasiado exigente: sin duda alg\u00fan marido que opina que no pagan lo suficiente a su mujer. \u00a1Pero no una prueba que afecte a la defensa nacional, que no se podr\u00eda revelar sin que al d\u00eda siguiente se declarara la guerra! \u00a1No y no! \u00a1Mentira! Y lo m\u00e1s odioso, lo m\u00e1s c\u00ednico, es que mienten impunemente sin que nadie pueda demostr\u00e1rselo. Alborotan a Francia, se amparan en la leg\u00edtima emoci\u00f3n de \u00e9sta, acallan las bocas tras turbar los corazones y pervertir las mentes. No conozco mayor delito c\u00edvico. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9stos son, se\u00f1or presidente, los hechos que explican c\u00f3mo pudo cometerse un error judicial; y las pruebas morales, la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de Dreyfus, la ausencia de motivos, su continuo grito de inocencia, acaban por mostr\u00e1rnoslo como una v\u00edctima de la extraordinaria imaginaci\u00f3n del comandante Du Paty de Clam, del ambiente clerical que lo rodeaba, de esa caza a los \u00abcochinos jud\u00edos\u00bb que deshonra nuestros tiempos. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_22216\" aria-describedby=\"caption-attachment-22216\" style=\"width: 250px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22216 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ferdinand-Walsin-Esterhazy.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"309\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ferdinand-Walsin-Esterhazy.jpg 250w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Ferdinand-Walsin-Esterhazy-243x300.jpg 243w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22216\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Ferdinand Walsin Esterhazy<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Llegamos ya al caso Esterhazy. Han transcurrido tres a\u00f1os, muchas conciencias siguen profundamente turbadas, se inquietan, buscan y acaban por convencerse de la inocencia de Dreyfus. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No voy a narrar la trayectoria de dudas y posterior convicci\u00f3n de Monsieur Scheurer Kestner. Sin embargo, mientras \u00e9l investigaba por su lado, graves hechos ocurr\u00edan en el propio Estado Mayor. Hab\u00eda muerto el coronel Sandherr, y el teniente coronel Picquart le hab\u00eda sucedido como jefe del Bureau de Renseignements. Un d\u00eda, hall\u00e1ndose \u00e9ste en funciones, cay\u00f3 en sus manos una carta-telegrama enviada al comandante Esterhazy por un agente de una potencia extranjera. Su estricto deber era abrir una investigaci\u00f3n. Lo cierto es que nunca obr\u00f3 al margen de la voluntad de sus superiores. Confi\u00f3, pues, sus sospechas a \u00e9stos, al general Gonse, al general De Boisdeffre y, por fin, al general Billot, quien hab\u00eda sucedido al general Mercier como ministro de la Guerra. El famoso expediente Picquart, del que tanto se ha hablado, nunca ha sido m\u00e1s que el expediente Billot, o sea, un expediente realizado por un subordinado para su ministro, expediente que a\u00fan debe de hallarse en el Ministerio de la Guerra. Las pesquisas se prolongaron de mayo a septiembre de 1896, y lo que hay que afirmar en voz alta es que el general Gonse estaba convencido de la culpabilidad de Esterhazy y que ni el general De Boisdeffre ni el general Billot pon\u00edan en duda que el escrito fuera de pu\u00f1o y letra de Esterhazy. La investigaci\u00f3n del teniente coronel Picquart hab\u00eda llevado a esa evidente constataci\u00f3n. Pero se produjo una enorme conmoci\u00f3n, ya que la condena de Esterhazy acarrear\u00eda inevitablemente la revisi\u00f3n del caso Dreyfus; y el Estado Mayor no quer\u00eda eso a ning\u00fan precio. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Debi\u00f3 de darse entonces un minuto psicol\u00f3gico lleno de angustia. Observe que el general Billot no estaba en absoluto comprometido, acababa de llegar, pod\u00eda establecer la verdad. No se atrevi\u00f3, sin duda por miedo a la opini\u00f3n p\u00fablica y por temor a implicar a todo el Estado Mayor, al general De Boisdeffre, al general Gonse, sin contar a los subordinados. Despu\u00e9s, no hubo m\u00e1s que un minuto de lucha entre su conciencia y lo que crey\u00f3 que era el inter\u00e9s militar. Pas\u00f3 el minuto y fue ya demasiado tarde. Se hab\u00eda comprometido, se hab\u00eda embarcado. Desde entonces su responsabilidad no ha hecho m\u00e1s que aumentar, cargo con el delito de los dem\u00e1s, se ha vuelto tan culpable como los otros, m\u00e1s culpable a\u00fan, pues fue due\u00f1o de hacer justicia y no hizo nada. \u00bfNo lo entiende usted? \u00a1Hace ya un a\u00f1o que el general Billot, que los generales De Boisdeffre y Gonse saben que Dreyfus es inocente y han guardado para s\u00ed esa cosa atroz! \u00a1Y esa gente duerme y quiere a su mujer y a sus hijos! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El teniente coronel Picquart hab\u00eda cumplido con su deber como hombre honrado que era. Insisti\u00f3 ante sus superiores en nombre de la justicia. Hasta les suplic\u00f3, les dijo cu\u00e1n poco pol\u00edticos eran sus aplazamientos, previ\u00f3 la terrible tormenta que se avecinaba y que estallar\u00eda cuando se supiera la verdad. El mismo lenguaje utiliz\u00f3 despu\u00e9s Monsieur Scheurer-Kestner delante del general Billot cuando le exhort\u00f3 a que, por patriotismo, se encargara personalmente del caso, a que no lo dejara agravarse hasta el punto de degenerar en un desastre p\u00fablico. \u00a1No! El crimen se hab\u00eda cometido, el Estado Mayor no pod\u00eda ya confesar su delito. Trasladaron al teniente coronel Picquart, fueron alej\u00e1ndolo cada vez m\u00e1s, hasta T\u00fanez, donde un d\u00eda incluso quisieron honrar su valent\u00eda encomend\u00e1ndole una misi\u00f3n en el lugar en que hall\u00f3 la muerte el marqu\u00e9s de Mores, misi\u00f3n que seguramente hubiera acabado con \u00e9l. \u00bfC\u00f3mo creer que hubiera ca\u00eddo en desgracia si el general Gonse manten\u00eda con \u00e9l una correspondencia amistosa? Ciertamente, hay secretos que m\u00e1s vale no haber descubierto. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En Par\u00eds, la verdad avanzaba, irresistible, y ya sabemos de qu\u00e9 modo estall\u00f3 la esperada tormenta. Monsieur Mathieu Dreyfus denunci\u00f3 al comandante Esterhazy, acus\u00e1ndolo de ser el autor verdadero del escrito, en el momento en que Monsieur Scheurer-Kestner se dispon\u00eda a entregar al ministro de justicia una petici\u00f3n de revisi\u00f3n del proceso. Entra entonces en escena el comandante Esterhazy. Algunos testigos lo presentan al principio trastornado y dispuesto a suicidarse o a huir. Despu\u00e9s, s\u00fabitamente, se vuelve audaz y asombra a Par\u00eds por su violenta actitud. Era evidente que le hab\u00edan llegado apoyos; hab\u00eda recibido una carta an\u00f3nima que le advert\u00eda de las intrigas de sus enemigos a incluso una noche una misteriosa dama se molest\u00f3 en devolverle una prueba, robada al Estado Mayor, que lograr\u00eda salvarle. No puedo evitar ver tras todo esto al teniente coronel Du Paty de Clam, pues conozco las artima\u00f1as de su f\u00e9rtil imaginaci\u00f3n. Su obra, la culpabilidad de Dreyfus, se hallaba en peligro y seguramente quiso defenderla. \u00bfRevisi\u00f3n del caso? \u00a1Seria el hundimiento del tr\u00e1gico y extravagante folletin cuyo abominable desenlace se desarrolla en la isla del Diablo! \u00a1Y \u00e9l no pod\u00eda consentir eso! A partir de ese instante tendr\u00e1 lugar un duelo entre el teniente coronel Picquart y el teniente coronel Du Paty de Clam, uno a rostro descubierto, el otro enmascarado. Volveremos a encontr\u00e1rnoslos poco despu\u00e9s ante la justicia civil. En el fondo, el Estado Mayor sigue defendi\u00e9ndose, se niega a confesar su delito, cuya abominaci\u00f3n crece por momentos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La gente se preguntaba estupefacta qui\u00e9nes proteg\u00edan al comandante Esterhazy. El primer protector, en la sombra, era el teniente coronel Du Paty de Clam, quien lo maquin\u00f3 y lo organiz\u00f3 todo. Su actuaci\u00f3n se delata por lo absurdo de sus recursos. Despu\u00e9s est\u00e1 el general De Boisdeffre, el general Gonse y el mismo general Billot, que se ven obligados a absolver al comandante, ya que no pueden dejar que se reconozca la inocencia de Dreyfus sin que todo el Ministerio de la Guerra se hunda en el desprecio p\u00fablico. Y lo m\u00e1s gordo de esa prodigiosa situaci\u00f3n es que la \u00fanica persona honesta en todo eso, el teniente coronel Picquart, el \u00fanico que cumpli\u00f3 con su deber, acabar\u00e1 convirti\u00e9ndose en una victima y sobre \u00e9l caer\u00e1n la befa y el castigo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Oh, justicia, qu\u00e9 horrible desaliento nos invade el alma! Se atrever\u00e1n a decir que \u00e9l es el falsario, el que ha creado la carta-telegrama para culpar a Esterhazy. Pero \u00a1santo cielo! \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfCon qu\u00e9 objeto? D\u00e9me usted un motivo. \u00bfO es que el teniente coronel Picquart tambi\u00e9n est\u00e1 pagado por los jud\u00edos? Lo bueno del caso es que precisamente era antisemita. \u00a1S\u00ed! Asistimos a un infame espect\u00e1culo, hombres cubiertos de deudas y cr\u00edmenes que ven proclamada su inocencia mientras se destruye el honor mismo, se destruye a un hombre sin m\u00e1cula. Cuando una sociedad llega a esos extremos, entra en descomposici\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9ste es, se\u00f1or presidente, el caso Esterhazy: un culpable que conven\u00eda declarar inocente. Desde hace casi dos meses, podemos seguir hora a hora esa hermosa labor. Abrevio, porque aqu\u00ed s\u00f3lo se trata de resumir la historia cuyas p\u00e1ginas, unas p\u00e1ginas que queman las manos, se escribir\u00e1n alg\u00fan d\u00eda en toda su extensi\u00f3n. Vimos, pues, c\u00f3mo el general De Pellieux, y despu\u00e9s el comandante Ravary, dirig\u00edan una investigaci\u00f3n perversa de la que los sinverg\u00fcenzas sal\u00edan transfigurados, y los honrados, mancillados. Luego se convoc\u00f3 el consejo de guerra. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_22217\" aria-describedby=\"caption-attachment-22217\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22217 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/consejo-de-guerra-al-comandante-esterhazy-1898-location-private-collection-R4EKJA-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-22217\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">CONSEJO DE GUERRA AL COMANDANTE ESTERHAZY<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQui\u00e9n pod\u00eda esperar que un consejo de guerra deshiciera lo que otro consejo de guerra hab\u00eda hecho? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya no me refiero siquiera a la elecci\u00f3n de los jueces. La idea superior de disciplina que llevan en la sangre esos soldados, \u00bfno basta para invalidar su capacidad de equidad? Quien dice disciplina dice obediencia. Despu\u00e9s de que el ministro de la Guerra, el gran jefe, estableciera p\u00fablicamente, entre aclamaciones de los representantes de la naci\u00f3n, la autoridad de lo ya juzgado, \u00bfc\u00f3mo quer\u00e9is que un consejo de guerra lo desmienta rotundamente? Desde un punto de vista jer\u00e1rquico, resulta imposible. El general Billot sugestion\u00f3 a los jueces con su declaraci\u00f3n, y \u00e9stos juzgaron como si tuvieran que tirarse al fuego, sin razonar. La opini\u00f3n preconcebida que alegaron desde sus sitiales fue, evidentemente, la siguiente: \u00abDreyfus fue condenado por delito de traici\u00f3n por un consejo de guerra, por lo tanto es culpable; y nosotros, un consejo de guerra, no podemos declararlo inocente; sabemos, pues, que reconocer la culpabilidad de Esterhazy ser\u00eda proclamar la inocencia de Dreyfus\u00bb. Nadie pod\u00eda quitarles esa idea de la cabeza. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pronunciaron una sentencia inicua, que pesar\u00e1 para siempre sobre nuestros consejos de guerra y que desde ahora volver\u00e1 sospechosa cualquier decisi\u00f3n que se tome. Si el primer consejo de guerra pudo pecar por falta de inteligencia, el segundo es, por fuerza, criminal. Su excusa, lo repito, reside en que el jefe supremo hab\u00eda declarado que lo juzgado era inatacable, sacrosanto y superior a los hombres, de modo que unos subordinados no pudieran decir lo contrario. Nos hablan del honor del ej\u00e9rcito, quieren que lo amemos, que lo respetemos. \u00a1Ah, el ej\u00e9rcito que se alzar\u00eda a la primera amenaza, que defender\u00eda el suelo franc\u00e9s, ese ej\u00e9rcito es todo el pueblo y por ese ej\u00e9rcito, s\u00ed, no sentimos m\u00e1s que afecto y respeto! Pero no es \u00e9se el ej\u00e9rcito cuya dignidad deseamos en nuestro af\u00e1n de justicia. Se trata del sable, el amo que quiz\u00e1 nos den ma\u00f1ana. Y besar con unci\u00f3n la empu\u00f1adura del sable-Dios, \u00a1eso no! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, lo he demostrado: el caso Dreyfus era el caso de los servicios del Ministerio de la Guerra; un oficial del Estado Mayor, denunciado por sus compa\u00f1eros de Estado Mayor, condenado bajo la presi\u00f3n de los jefes del Estado Mayor. Una vez m\u00e1s, no pueden declararlo inocente sin culpar a todo el Estado Mayor. Por eso, los servicios del Ministerio, mediante todos los recursos imaginables, campa\u00f1as de prensa, comunicados, influencias, apoyaron a Esterhazy para perder por segunda vez a Dreyfus. \u00a1Qu\u00e9 limpieza debiera hacer el Gobierno republicano en esa jesuitera, como la llama el mismo general Billot! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el gabinete aut\u00e9nticamente fuerte y de prudente patriotismo que se atreva a refundirlo y a renovarlo todo? \u00a1Conozco a tanta gente que, ante la posibilidad de una guerra, tiembla acongojada al saber en qu\u00e9 manos se halla la defensa nacional! \u00a1Y en qu\u00e9 nido de ruines intrigas, de comadreos y dilapidaciones se ha convertido ese asilo sagrado donde se decide la suerte de la patria! \u00a1Da p\u00e1nico enfrentarse a la terrible luz que acaba de provocar el caso Dreyfus, ese sacrificio humano de un infeliz, de un \u00abcochino jud\u00edo\u00bb! \u00a1Ah!, cu\u00e1nta agitaci\u00f3n de necios y dementes, cu\u00e1ntas imaginaciones desbordadas, pr\u00e1cticas de polic\u00eda barata, de inquisici\u00f3n y tiran\u00eda, el capricho de unos cuantos con galones que aplastan con sus botas a la naci\u00f3n, haci\u00e9ndole tragar su grito de verdad y de justicia bajo el falaz y sacr\u00edlego pretexto de la raz\u00f3n de Estado. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n es un crimen haberse apoyado en la prensa inmunda, haberse dejado defender por toda la chusma de Par\u00eds, que triunfa, insolente, al venirse abajo el derecho y la simple honestidad. Es un crimen haber acusado de perturbar a Francia a quienes la desean generosa, a la cabeza de las naciones libres y justas, cuando precisamente en su interior se urde el imp\u00fadico complot para imponer el error ante el mundo entero. Es un crimen desorientar a la opini\u00f3n p\u00fablica, utilizar para una campa\u00f1a mortal a esa opini\u00f3n p\u00fablica que han pervertido hasta lograr que delirara. Es un crimen envenenar a los peque\u00f1os y a los humildes, enardecer las pasiones reaccionarias a intolerantes que se ocultan tras ese odioso antisemitismo que provocar\u00e1 la muerte de la gran Francia liberal de los derechos del hombre, si antes no la curan. Es un crimen explotar el patriotismo para fomentar el odio y, en fin, es un crimen hacer del sable el Dios moderno cuando toda la ciencia humana trabaja para la obra venidera de verdad y justicia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esa verdad, esa justicia que con tanta pasi\u00f3n deseamos, \u00a1qu\u00e9 desaliento ver c\u00f3mo las abofetean hasta desfigurarlas y alienarlas! Sospecho qu\u00e9 desmoronamiento estar\u00e1 produci\u00e9ndose en el alma de Monsieur Scheurer-Kestner, y estoy seguro de que acabar\u00e1 por arrepentirse de no haber adoptado una actitud revolucionaria el d\u00eda de la interpelaci\u00f3n ante el Senado y de no haber soltado cuanto llevaba dentro para acabar de una vez con todo. Ha sido un hombre grande y honrado, leal, ha cre\u00eddo que la verdad se bastaba a s\u00ed misma, sobre todo porque le parec\u00eda clara como el d\u00eda. \u00bfDe qu\u00e9 servia trastornarlo todo si pronto lucir\u00eda el sol? Ahora sufre el castigo cruel de esa confiada serenidad. Lo mismo ocurre con el teniente coronel Picquart, quien, movido por un sentimiento de elevada dignidad, no quiso publicar las cartas del general Gonse. Esos escr\u00fapulos le honran tanto m\u00e1s cuanto que, mientras \u00e9l segu\u00eda respetando la disciplina, sus superiores le cubr\u00edan de lodo a instru\u00edan el proceso personalmente, de la manera m\u00e1s inesperada y m\u00e1s ultrajante. Dos v\u00edctimas, dos seres honestos, dos corazones simples, se encomendaron a Dios mientras actuaba el diablo. En el caso del teniente coronel Picquart, llegamos a presenciar adem\u00e1s un espect\u00e1culo innoble: un tribunal franc\u00e9s, tras dejar que el ponente declarara p\u00fablicamente en contra de un testigo y le acusara de todos los cargos posibles, mand\u00f3 despejar la sala cuando el testigo fue introducido para que se explicase y se defendiese. Afirmo que \u00e9ste es un crimen m\u00e1s y que ese crimen sublevar\u00e1 la conciencia universal. Decididamente, los tribunales militares poseen una idea muy singular de la justicia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00c9sta es pues la verdad pura y simple, se\u00f1or presidente. Es espantosa, y quedar\u00e1 siempre como una mancha de su presidencia. Sospecho que carece usted de poder alguno en este caso, que es usted esclavo de la Constituci\u00f3n y de aquellos que le rodean. No por eso deja usted de tener, en tanto que hombre, un deber que no podr\u00e1 olvidar y que tendr\u00e1 que cumplir. Eso no significa que yo, por mi parte, desconf\u00ede del triunfo. Lo repito con una certeza a\u00fan m\u00e1s vehemente: la verdad est\u00e1 en marcha y nada la detendr\u00e1. El caso no ha comenzado hasta hoy, pues s\u00f3lo hoy las posiciones est\u00e1n claras: de un lado, los culpables que no quieren que se haga la luz; del otro, los justicieros que dar\u00e1n su vida por que se haga. Lo dije en otro lugar y lo repito aqu\u00ed: cuando se oculta la verdad bajo tierra, \u00e9sta se concentra, adquiere tal fuerza explosiva que, el d\u00eda en que estalla, salta todo con ella. Ya veremos si no acaba de fraguarse m\u00e1s adelante el m\u00e1s estrepitoso desastre. <\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_22218\" aria-describedby=\"caption-attachment-22218\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/historsex.blogspot.com\/2017\/05\/felix-faure-una-mamada-presidencial-de.html\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-22218 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Muerte-de-F\u00e9lix-Faure-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Muerte-de-F\u00e9lix-Faure-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Muerte-de-F\u00e9lix-Faure-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-22218\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Ilustraci\u00f3n de un peri\u00f3dico de la \u00e9poca donde se recrea la muerte de F\u00e9lix Faure.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero la carta se alarga, se\u00f1or presidente, y ya va siendo hora de concluir. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo acuso al teniente coronel Du Paty du Clam de haber sido el diab\u00f3lico art\u00edfice del error judicial, quiero creer que por inconsciencia, y de haber defendido posteriormente su nefasta obra, a lo largo de tres a\u00f1os, mediante las m\u00e1s descabelladas y delictivas maquinaciones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acuso al general Mercier de haberse hecho c\u00f3mplice, cuando menos por debilidad de car\u00e1cter, de una de las mayores iniquidades del siglo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acuso al general Billot de haber tenido en sus manos las pruebas evidentes de la inocencia de Dreyfus y de haber echado tierra sobre el asunto, de ser culpable de ese delito de lesa humanidad y de lesa justicia con fines pol\u00edticos y para salvar al Estado Mayor, que se vela comprometido en el caso. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acuso al general De Boisdeffre y al general Gonse de ser c\u00f3mplices del mismo delito, el uno sin duda por apasionamiento clerical, el otro quiz\u00e1 por ese corporativismo que convierte al Ministerio de la Guerra en un lugar sacrosanto, inatacable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> Acuso al general De Pellieux y al comandante Ravary de haber realizado una investigaci\u00f3n perversa, esto es, una investigaci\u00f3n monstruosamente parcial que nos depara, con el informe del segundo, un imperecedero monumento de c\u00e1ndida audacia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acuso a los tres expertos en escrituras, los caballeros Belhomme, Varinard y Couard, de haber redactado informes mendaces y fraudulentos, a menos que una revisi\u00f3n m\u00e9dica declare que estos se\u00f1ores padecen una enfermedad de la vista o mental. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acuso a los servicios del Ministerio de la Guerra de haber promovido en la prensa, particularmente en L&#8217;\u00c9clair y en L&#8217;\u00c9cho de Paris, una abominable campa\u00f1a a fin de desorientar a la opini\u00f3n p\u00fablica y encubrir sus propios errores. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acuso, por \u00faltimo, al primer consejo de gue rra de haber violado el derecho al condenar a un acusado bas\u00e1ndose en una prueba que permaneci\u00f3 secreta, y acuso al segundo consejo de guerra de haber ocultado esa ilegalidad, por decreto, cometiendo a su vez el delito jur\u00eddico de absolver conscientemente a un culpable. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al lanzar estas acusaciones, no ignoro que me expongo a que se me apliquen los art\u00edculos 30 y 31 de la Ley de Prensa del 29 de julio de 1881, que castiga los delitos de difamaci\u00f3n. Pero me arriesgo voluntariamente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto a las personas a las que acuso, no las conozco, nunca las he visto, no siento hacia ellas ni rencor ni odio. Para m\u00ed s\u00f3lo son entes, esp\u00edritus de perversi\u00f3n social. Y el acto que ahora ejecuto no es m\u00e1s que un medio revolucionario para acelerar la explosi\u00f3n de la verdad y de la justicia. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Solo anhelo una cosa, y es que se haga la luz en nombre de la humanidad que tanto ha sufrido y que tiene derecho a la felicidad. Mi ardiente protesta no es sino un grito que me surge del alma. \u00a1Que se atrevan, pues, a llevarme ante los tribunales y que la investigaci\u00f3n tenga lugar a plena luz del d\u00eda! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entretanto, espero. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Acepte, se\u00f1or presidente, mi m\u00e1s profundo respeto.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22211 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Yo-acuso-libro.jpg\" alt=\"\" width=\"226\" height=\"223\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Imagen de Portada<\/strong>: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Henry de Groux: \u00abZola, Insulted\u00bb (Zola aux Outrages) 1898<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Oil on canvas. Association du Mus\u00e9e Emile Zola<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">RELACIONADO:<\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"r8DomW4Tso\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/05\/30\/el-oficial-y-la-espia-pelicula-de-polansky-2019-jacuse-caso-dreyfus-por-emile-zola-la-corrupcion-judicial-preludio-del-fascismo\/\">\u00abEL OFICIAL Y LA ESP\u00cdA\u00bb, PEL\u00cdCULA DE POLANSKY (2019). J\u00b4ACCUSE (CASO DREYFUS), por \u00c9mile Zola. \u00abLa corrupci\u00f3n judicial, preludio del fascismo\u00bb<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00abEL OFICIAL Y LA ESP\u00cdA\u00bb, PEL\u00cdCULA DE POLANSKY (2019). J\u00b4ACCUSE (CASO DREYFUS), por \u00c9mile Zola. \u00abLa corrupci\u00f3n judicial, preludio del fascismo\u00bb\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/05\/30\/el-oficial-y-la-espia-pelicula-de-polansky-2019-jacuse-caso-dreyfus-por-emile-zola-la-corrupcion-judicial-preludio-del-fascismo\/embed\/#?secret=gNfcEr0Tpj#?secret=r8DomW4Tso\" data-secret=\"r8DomW4Tso\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"GlfS5TZVv1\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2016\/12\/30\/a-luchar-por-la-humanidad-la-verdad-y-la-justicia-por-emile-zola\/\">\u00a1A LUCHAR POR LA HUMANIDAD, LA VERDAD Y LA JUSTICIA!, por \u00c9mile Zola<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00a1A LUCHAR POR LA HUMANIDAD, LA VERDAD Y LA JUSTICIA!, por \u00c9mile Zola\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2016\/12\/30\/a-luchar-por-la-humanidad-la-verdad-y-la-justicia-por-emile-zola\/embed\/#?secret=EfetPogKWF#?secret=GlfS5TZVv1\" data-secret=\"GlfS5TZVv1\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-9528 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"50\" height=\"50\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00abYo acuso\u00bb: la verdad que desgarr\u00f3 a un pa\u00eds Por Agust\u00edn Monz\u00f3n El Independiente \u00a0 Cuando el 28 de enero de 1945 el Tribunal de Justicia de Lyon le conden\u00f3 a cadena perpetua por alta <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/09\/25\/la-corrupcion-judicial-preludio-del-fascismo-yo-acuso-carta-a-monsieur-felix-faure-presidente-de-la-republica-por-emile-zola\/\" title=\"LA CORRUPCI\u00d3N JUDICIAL, PRELUDIO DEL FASCISMO. \u00abYo Acuso: Carta a Monsieur F\u00e9lix Faure, presidente de la Rep\u00fablica\u00bb, por \u00c9mile Zola.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2260426,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12,6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-22205","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-corrupcion","8":"category-justicia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22205","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22205"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22205\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2260426"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22205"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22205"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22205"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}