{"id":2220337,"date":"2021-07-23T00:05:58","date_gmt":"2021-07-22T22:05:58","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2220337"},"modified":"2024-03-09T21:48:33","modified_gmt":"2024-03-09T20:48:33","slug":"leibniz-y-spinoza-ante-la-kabbalah-judia-confusiones-y-verdades-por-lourdes-rensolli-laliga-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/23\/leibniz-y-spinoza-ante-la-kabbalah-judia-confusiones-y-verdades-por-lourdes-rensolli-laliga-parte-2\/","title":{"rendered":"LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: Confusiones y Verdades, por Lourdes Rensolli Laliga \u2013 PARTE 2"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/01\/24\/leibniz-y-spinoza-ante-la-kabbalah-judia-confusiones-y-verdades-por-lourdes-rensolli-laliga-parte-1\/\"><span style=\"font-size: 12pt;\">LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: Confusiones y Verdades, por Lourdes Rensoli Laliga \u2013 PARTE 1<\/span><\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>*<span style=\"color: #008000;\">*<\/span>*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: CONFUSIONES Y VERDADES<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>Por LOURDES\u00a0 RENSOLI LALIGA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sociedad Espa\u00f1ola Leibniz, Madrid<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>PARTE 2<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26328 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kaballah-y-spinoza-bis.gif\" alt=\"KABBALAH \" width=\"512\" height=\"488\" data-id=\"26328\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">SPINOZA Y LA KABBALAH<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es evidente que la Kabbalah luri\u00e1nica no fue del agrado de Spinoza, quien se refiere a ella -espec\u00edficamente a la Kabbalah prof\u00e9tica y a su\u00a0 Gematria en los t\u00e9rminos despectivos al principio citados. Es conocida la influencia que sobre diversos autores de la \u00e9poca -quiz\u00e1s Spinoza, Leibniz y otras figuras no jud\u00edas- <sup>56<\/sup> ejerci\u00f3 la obra Las puertas del cielo, de Abraham Cohen Herrera o Irira (fallecido en 1635). A partir de una cita de Basnage, en la que se considera a Spinoza un cabalista, y de la comparaci\u00f3n con Wachter, que se\u00f1ala lo mismo, Popkin examina la posibilidad, prima facie improbable, de que Spinoza fuese un cabalista. <sup>57<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En otro trabajo hemos abundado en el origen de esta valoraci\u00f3n de Spinoza como cabalista y en sus autores y divulgadores.<sup>58<\/sup> Baste recordar aqu\u00ed que la valoraci\u00f3n de Spinoza como cabalista se atribuye con certeza a Johann Peter Spaeth (Moses Germanus), a Jacques Basnage y a Johann Georg Wachter.<sup>59<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Popkin se\u00f1ala algo importante: que Cohen de Herrera fue el primero en formular el mensaje de la Kabbalah luri\u00e1nica en t\u00e9rminos neoplat\u00f3nicos.<sup>60<\/sup> Este hecho hizo a los conocedores de la obra espinocista interpretar como influencia cabal\u00edstica en el fil\u00f3sofo las coincidencias del enfoque neoplat\u00f3nico de Spinoza con ideas de la Kabbalah. Hay notables similitudes entre el contenido de Las puertas del cielo y la primera parte de la \u00c9tica, pero las analog\u00edas no constituyen pruebas de influencia. Sin embargo, no est\u00e1 excluido que Spinoza hubiera examinado con detenimiento la obra de Cohen\u00a0 Herrera y que se interesara\u00a0 por el modelo del universo expuesto en ella, que abr\u00eda una vez m\u00e1s a la filosof\u00eda las disciplinas teol\u00f3gicas del Juda\u00edsmo, como en su \u00e9poca Maim\u00f3nides, cuya influencia en Spinoza resulta bien conocida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay que olvidar adem\u00e1s que toda obra cabal\u00edstica es, ante todo, una obra religiosa. Aunque reflexiona de forma emparentada con la filosof\u00eda, su cometido es m\u00edstico y no filos\u00f3fico. Puede discutirse si esta consideraci\u00f3n encaja cuando se entiende la religi\u00f3n en su sentido tradicional, como sistema organizado de creencias, de principios de conducta y de culto; esto sobre todo a causa de los avatares hist\u00f3ricos de esta disciplina. Pero desaparecen las dificultades si se asume una concepci\u00f3n m\u00e1s amplia acerca de la religi\u00f3n, ligada al mundo espiritual interior, a sus nexos con la trascendencia y a una pr\u00e1ctica derivada de ellos y no a autoridades u organizaciones.<sup>61<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Spinoza fue un hombre religioso en este \u00faltimo sentido y no fue totalmente ajeno al primero pese a su excomunicaci\u00f3n, sus incursiones por diversos grupos religiosos sin quedarse en ninguno, y sus acerbas cr\u00edticas a la Escritura jud\u00eda y cristiana.<sup>62<\/sup> Quienes han querido ver una cristianizaci\u00f3n de Spinoza en su aproximaci\u00f3n a esta religi\u00f3n, olvidan que no aceptaba la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas, postulado central del Cristianismo. Aceptaba, eso s\u00ed, el contenido del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a<sup>63<\/sup> , en el que se expresan los dos postulados fundamentales (basados en el amor) se\u00f1alados por Jes\u00fas de Nazareth, <sup>64<\/sup> ambos procedentes de la Torah<sup>65<\/sup> y tambi\u00e9n considerados como resumen del Juda\u00edsmo por Hillel el Viejo (70 a.e.c..-10 e.e.) y su escuela, <sup>66<\/sup> hecho que tambi\u00e9n se obvia. Podr\u00eda pensarse m\u00e1s bien en una aproximaci\u00f3n al Cristianismo del estilo descrito por Popkin. Su formaci\u00f3n jud\u00eda dejar\u00e1 siempre su huella en las ideas centrales de su pensamiento, como la siguiente, de \u00edndole talm\u00fadica: \u00ab<strong>La felicidad no es un premio que se otorga a la virtud, sino que es la virtud misma, y no gozarnos de ella porque reprimamos nuestras concupiscencias, sino que, al contrario, podemos reprimir nuestras concupiscencias porque gozamos de ella\u00bb<\/strong>.<sup>67<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estamos de acuerdo con Yovel cuando concluye que Spinoza acepta su pertenencia a un pueblo que fue elegido y que podr\u00eda volver a serlo, a un conjunto que define su judeidad, de cuyo destino se siente parte; m\u00e1s bien un destino pol\u00edtico, no escatol\u00f3gico. <sup>68<\/sup> La Revelaci\u00f3n y el modo como ha sido conservada por la tradici\u00f3n le inspiraron una desconfianza que verti\u00f3 en su TTP. Muy a menudo se dice que concibi\u00f3 y profes\u00f3 una religi\u00f3n de la raz\u00f3n pero, \u00bfc\u00f3mo explicar en ese caso su conjetura sobre una nueva elecci\u00f3n de Israel, expresada en el propio TTP y que se aprecia como una esperanza?<sup>69<\/sup> \u00bfHabr\u00e1 en los fundamentos de su punto de vista un rechazo al Juda\u00edsmo rab\u00ednico m\u00e1s que a la religi\u00f3n jud\u00eda? Pero en ese caso, \u00bfaceptar\u00eda de alg\u00fan modo la religi\u00f3n jud\u00eda? La combinaci\u00f3n de la cr\u00edtica a la Escritura que excluye el Cara\u00edsmo\u00a0 y a las autoridades\u00a0 que excluye el Juda\u00edsmo rab\u00ednico \u00a0apenas deja una salida.<sup>70<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPuede concebirse en un contexto semejante la aceptaci\u00f3n de la Kabbalah? No parece posible. Pero la Kabbalah es la doctrina m\u00edstica del Juda\u00edsmo por antonomasia y la m\u00edstica se apoya con frecuencia en una teolog\u00eda negativa. Podr\u00eda tratarse de un Dios oculto exteriorizado s\u00f3lo en Su Creaci\u00f3n, el mundo. Einsof resulta indefinible, pero la escala inferior de los Sefirot s\u00ed que lo es. No es posible conocer en s\u00ed mismo a ese Einsof, que permanece como divinidad oculta, pero su manifestaci\u00f3n exterior, su ant\u00edtesis, la Creaci\u00f3n, lo es. La Creaci\u00f3n sigue siendo entonces un Libro escrito por su Autor en el que el hombre puede leer, sin olvidar que cada ser humano forma parte de dicha Creaci\u00f3n y en su interior tambi\u00e9n se encuentra al Creador. Sin embargo, hay otra idea espinocista coincidente con la Kabbalah: fuera de Dios nada hay. No s\u00f3lo sucede que, de la nada, nada puede surgir, sino que Dios es la totalidad y fuera de el no existe cosa alguna.<sup>71<\/sup> Los modos son sus expresiones y nada m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Seg\u00fan Moses Germanus, Spinoza ha tomado por el primer camino: el espinocismo rendir\u00eda culto al mundo como manifestaci\u00f3n divina, \u00fanica cognoscible a trav\u00e9s de los dos atributos dados al entendimiento humano: extensi\u00f3n y pensamiento, sin ocuparse del Dios viviente de Israel, que trasciende a toda medida. Algo similar a la noci\u00f3n de maya, propia del Hinduismo y del Budismo, aunque, en el caso de Spinoza, es el segundo quien resultar\u00eda comparable. <sup>72<\/sup> Melamed afirma que la divinidad espinocista no es el Dios de Israel, el Dios viviente, Esp\u00edritu libre, sino el ser, el universo.<sup>73<\/sup>\u00a0 Es oportuno recordar aqu\u00ed las ideas del <em>Elucidarius Cabalisticus<\/em>, seg\u00fan las cuales Spinoza no es pante\u00edsta en la medida en que el mundo no es Dios, sino su poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La imagen prohibida en el Juda\u00edsmo no es s\u00f3lo la visual, el fetiche artesanal ante el que se postran el pagano confeso o el jud\u00edo pecador. <sup>74 <\/sup>Es tambi\u00e9n una imagen conceptual, una idea que se vuelve absoluta para el sujeto. Cuando Mois\u00e9s pregunta por el nombre del Creador, \u00e9ste responde: <em>Yo soy<\/em> -seg\u00fan Rashi-, <em>Yo ser\u00e9<\/em> (<em>Eh&#8217;y\u00e9 asher Eh&#8217;y\u00e9<\/em>, \u00c9xodo 3, 14).<sup>75<\/sup> Se trata de lo que\u00a0 rebasa\u00a0 todo l\u00edmite\u00a0 y toda capacidad\u00a0 de\u00a0 representaci\u00f3n. Se\u00a0 proyecta\u00a0 libremente en el ser, es decir, en Su obra. Por eso Wachter establece, en <em>Elucidarius Cabalisticus<\/em>, que Spinoza no concibe\u00a0 el\u00a0 mundo\u00a0 a\u00a0 partir\u00a0 del ser\u00a0 divino sino de\u00a0 la idea divina.\u00a0 El Ser\u00a0 divino\u00a0 en s\u00ed mismo no puede degradarse en las cosas, pero ellas son deducibles de la idea de Dios. <sup>76<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para Spinoza, la <em>Deus sive Natura sive Substantia<\/em> no puede hacer libres a los modos porque ella misma (como <em>Natura<\/em> <em>Naturans<\/em>) posee leyes a las que est\u00e1 sometida (como <em>Natura Naturata<\/em>). No existen lo casual ni la libertad humana como capacidad de decidir la propia trayectoria vital, aunque esta \u00faltima constituya el objetivo final del pensamiento espinocista. La libertad entonces consiste esencialmente en el conocimiento y la aceptaci\u00f3n de estas realidades, la vida y el proceder conforme con ellas, sin esperar m\u00e1s que el propio perfeccionamiento. Obtener ideas claras y distintas de las cosas anula las pasiones porque los afectos as\u00ed esclarecidos dejan de ser ideas confusas y de mover la voluntad violentando a la raz\u00f3n.<sup>77<\/sup> Se trata de la libertad interior, con lo que el individuo deja de estar sometido a sus pasiones, y todo ello movidos por el <em>Amor intelectual a Dios<\/em>,<sup>78<\/sup> que no es emocional sino racional, pues, de ser lo primero, podr\u00eda situarse entonces entre las pasiones, con los vaivenes consiguientes, una nueva esclavitud y no el m\u00e1ximo signo de libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cada \u00abmodo humano\u00bb debe trabajar a favor de ella, lo que coincide con las m\u00e1s importantes tradiciones jud\u00edas. <sup>79<\/sup> Este es el objetivo \u00faltimo del espinocismo: la libertad interior en lo personal, al despojarse de quimeras que prometen\u00a0 imposibles\u00a0 caminos, y la libertad de pensamiento y de expresi\u00f3n en lo social, pues un\u00a0 Estado libre ha de salvaguardar para sus s\u00fabditos la libertad de pensamiento y de expresi\u00f3n. Pues no se es libre de trazar las l\u00edneas de la propia vida, salvo que\u00a0 un\u00a0 cambio de actitud\u00a0 traiga como consecuencia,\u00a0 la paz o la inquietud interiores. Saber qui\u00e9n se es, a qu\u00e9 se puede aspirar, el modo de obtenerlo. Esto no coincide del todo con la doctrina de la Kabbalah, en la que el ser humano, condicionado por el Creador, pero no sujeto a un total determinismo,\u00a0 ha sido\u00a0 (y\u00a0 es) libre de pecar o no desde el principio, Abraham pudo aceptar o no el pacto con\u00a0 el Creador, Israel puede o no cumplir la Ley, de cuyas consecuencias proviene su destino, y eso sucede con cada hombre, capaz o no de corromperse, y, en el caso del jud\u00edo, de cumplir las leyes dadas a su pueblo y de practicar o no esa m\u00edstica que es la Kabbalah; o de practicarla para fines negativos.<sup>81<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, como Spinoza, la\u00a0 Kabbalah\u00a0 procura\u00a0 el\u00a0 autoconocimiento\u00a0 humano,\u00a0 el\u00a0 despojarse de las pasiones, la uni\u00f3n con Einsof; en suma: reconocerse como imagen divina, creada a semejanza suya, con un papel a cumplir en la trama universal. En la Kabbalah luri\u00e1nica se expresa esto diciendo que se busca que el propio Tikkun se realice, en funci\u00f3n del Tikkun universal. Se aprecia una clara coincidencia de\u00a0 objetivos,\u00a0 aunque\u00a0 Spinoza\u00a0 los\u00a0 formula\u00a0 Y aspira a su realizaci\u00f3n por v\u00edas racionales, mientras que la Kabbalah emplea los m\u00e9todos Y caminos propios de las diversas formas de la m\u00edstica, adem\u00e1s del valor de las letras y de los llamados <em>Nombres divinos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No tienen raz\u00f3n Mases Germanus, ni Basnage, ni quienes, como Wachter en <em>Der Spi\u00adnozismus im Judenthumb<\/em>, siguieron al primero, al reducir a Spinoza a los principios de una Kabbalah s\u00f3lo aparente, aunque sus fundamentos dejaran huellas como toda la sabidur\u00eda jud\u00eda en su pensamiento. Si se atiende a la generaci\u00f3n del universo y a la\u00a0 constituci\u00f3n del mundo como manifestaci\u00f3n divina, podr\u00eda admitirse que Spinoza ha asimilado una Kabbalah muy reduccionista, hecho poco probable. Es el total sometimiento de los modos, entre ellos el hombre, a las leyes de la sustancia, lo que permite entender que la presencia de la Kabbalah en Spinoza se reduce a una analog\u00eda externa.<sup>82<\/sup> Sin embargo, merece una atenci\u00f3n especial la similitud de sus postulados con principios medulares del Juda\u00edsmo. Pues no basta apartarse de una religi\u00f3n para librarse de toda su influencia. Ni es siempre necesario, como sabe toda persona de talento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">LEIBNIZ Y LA KABBALAH<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <em>Kabbalah Denudata<\/em> fue publicada en 1677-1684. Leibniz, siempre curioso de novedades cient\u00edficas y filos\u00f3ficas, pero tambi\u00e9n de heterodoxias y doctrinas controversiales, hab\u00eda entrado antes en contacto con las concepciones cabal\u00edsticas, mediante los escritos de Pico della Mirandola y Johann Reuchlin, m\u00e1s recientemente a trav\u00e9s de su amigo F. M. van Helmont, quien le hab\u00eda presentado a Knorr von Rosenroth en 1671, mientras preparaba su famosa edici\u00f3n.<sup>83<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El inter\u00e9s de Leibniz por esta disciplina fue creciendo e influyendo en su evoluci\u00f3n intelectual y condicion\u00f3 muchas de sus relaciones intelectuales.<sup>84<\/sup> El panorama general contribu\u00eda a ello, por cuanto los partidarios de diversas formas de Milenarismo ten\u00edan\u00a0 en gran consideraci\u00f3n a la Kabbalah cristiana y no ten\u00edan a menos citarla en sus escritos y en discusiones p\u00fablicas. Nada m\u00e1s l\u00f3gico, por cuanto sus reflexiones\u00a0 y especulaciones m\u00e1s sus preguntas que sus respuestas- coincid\u00edan en buena medida con las propias del mesianismo judio.<sup>85<\/sup> Estaba tambi\u00e9n el aspecto num\u00e9rico de la Kabbalah, la posibilidad de expresar num\u00e9ricamente el universo, objeto de importante correspondencia entre Leibniz y Henry More y con Bouvet y otros misioneros. Unido a \u00e9ste, la \u00edndole y el origen de esa expresi\u00f3n matem\u00e1tica del universo: \u00bf<em>prisca theologia<\/em>?, \u00bfEscritura b\u00edblica y, desde la perspectiva del lenguaje, la Kabbalah?, \u00bfal fin la caracter\u00edstica universales?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No es \u00e9ste el sitio para analizar en detalle la evoluci\u00f3n del conocimiento de la Kabbalah por parte de Leibniz, o qu\u00e9 aspectos de su pensamiento contribuy\u00f3 a conformar, existiendo adem\u00e1s los excelentes trabajos de Allison Coudert y B. Orio de Miguel.<sup>86<\/sup> Aqu\u00ed se trata s\u00f3lo de precisar algunos aspectos del modo como Leibniz se acerca a la Kabbalah, sin que por ello pueda consider\u00e1rsele un entusiasta relevante de \u00e9sta, limitado adem\u00e1s por su desconocimiento del hebreo y del arameo y de muchas fuentes.<sup>87<\/sup> Aun aceptando plenamente la tesis de Popkin acerca de los cristianos-jud\u00edos y viceversa, no nos parecer\u00eda posible incluir a Leibniz entre los primeros, <sup>88 <\/sup>como s\u00ed que ocurre con el ya mencionado Petrus Serrarius.<sup>89<\/sup> Esta suerte de interpenetraci\u00f3n de Juda\u00edsmo y Cristianismo resultaba en definitiva una posici\u00f3n conciliadora con mucho de ut\u00f3pico.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26332\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kaballa-y-spinoza-cuarter-300x231.jpg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"469\" data-id=\"26332\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kaballa-y-spinoza-cuarter-300x231.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kaballa-y-spinoza-cuarter-768x590.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kaballa-y-spinoza-cuarter-1024x787.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kaballa-y-spinoza-cuarter.jpg 1075w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay que reconocer empero que Leibniz se acerca a esta posici\u00f3n cuando, interesado por la pol\u00e9mica sobre el Apocalipsis<sup>90<\/sup> y su interpretaci\u00f3n por el Quiliasmo, del que antes no opinaba tan ben\u00e9volamente,<sup>91<\/sup> conoce mejor a partidarios fervientes de \u00e9ste, como los Petersen<sup>92<\/sup> y rese\u00f1a con gran entusiasmo una obra de Johann Wilhelm Petersen sobre el tema de la Apokat\u00e1stasis,<sup>93<\/sup> a quien elogia en una carta y cuyas concepciones compara con las de Or\u00edgenes (cuya influencia Petersen reconoc\u00eda abiertamente),<sup>94<\/sup> no\u00a0 sin\u00a0 mostrar c\u00f3mo conducen a aceptar la metempsicosis, idea con la que estar\u00eda en\u00a0 desacuerdo<sup>95<\/sup> y cuesti\u00f3n nada\u00a0 banal,\u00a0 tomando\u00a0 en\u00a0 cuenta los vaivenes y amenazas\u00a0 epocales &#8211; dejar bien sentada su condici\u00f3n de cristiano y que en el estudio de esta materia lo gu\u00edan piadosos fines,<sup>96<\/sup> como hac\u00eda la casi totalidad de los estudiosos de la Kabbalah. Insistimos, como en otros casos, en que Leibniz no comprendi\u00f3 a fondo la idea kabbal\u00edstica sobre la trasmigraci\u00f3n de las almas (Guilgul) y pens\u00f3 en una suerte de \u00absalto\u00bb del\u00a0 alma, como una\u00a0 totalidad, del cuerpo de un ser que muere al de otro que nace.<sup>97<\/sup> Baste decir, en este contexto, que, en la Kabbalah luri\u00e1nica, el alma est\u00e1 compuesta por chispas centralizadas por una de ellas y algunas pueden cambiar de cuerpo mientras que otras no lo hacen o emigran a un cuerpo diferente.<sup>98<\/sup> Las ideas del Quiliasmo sobre un Reino de Dios sobre la tierra concordaban con los fundamentos del proyecto leibniziano para la uni\u00f3n del g\u00e9nero humano, equivalente a la construcci\u00f3n de la Ciudad de Dios sobre la tierra, que deben mucho a las utop\u00edas de su tiempo.<sup>99<\/sup> Pero es muy probable que Leibniz haya sido atra\u00eddo tambi\u00e9n desde temprano,<sup>100<\/sup> por la idea de que la Kabbalah encierra una Philosophia perennis que\u00a0 autores cristianos como Pico della Mirandola, J. Reuchlin o Boehme hab\u00edan vinculado a la Kabbalah, concepci\u00f3n que Leibniz acepta.<sup>101<\/sup> Su lectura de la KD, en la que aparece la obra de Cohen Herrera o Irira, parece haberlo confirmado.<sup>102<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los escritos leibnizianos sobre el Apokat\u00e1stasis contienen alusiones cabal\u00edsticas y establecen paralelos entre el c\u00e1lculo l\u00f3gico y la gematria <sup>103<\/sup> y no duda en introducir reflexiones sobre la Kabbalah en su Th\u00e9odic\u00e9e, s\u00edntesis en buena medida de su pensamiento maduro. Una de las fundamentales es la propia idea del mal como parte del orden universal, inevitable dentro de la Creaci\u00f3n por cuanto est\u00e1 unido a la imperfecci\u00f3n de la criatura. <sup>104<\/sup> Con respecto a las controversiales obras de Wachter sobre el tema,<sup>105<\/sup> Leibniz muestra su conocimiento de la primera en una valoraci\u00f3n dirigida a Bourguet <sup>106<\/sup> y da la raz\u00f3n al extremo reduccionismo de Wachter: Spinoza como cabalista y el Juda\u00edsmo como una especie de espinocismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Leibniz fue cr\u00edtico con Elucidarius Cabalisticus pero no m\u00e1s que con otras obras con cuyos postulados concordaba al menos en parte. La obra iba dirigida contra ciertos \u00a0juicios contenido en la anterior, que Wachter hab\u00eda revalorizado. Era la idea de Spinoza (y con \u00e9ste, el Juda\u00edsmo y la Kabbalah) como pante\u00edsta y fatalista. Debe recordarse el rechazo de Leibniz a la concepci\u00f3n sobre una anima mundi identificable con Dios, atribuida a Spinoza, entre otros.<sup>107<\/sup> Para Leibniz, el universo creado no se vincula con la sustancia divina, que es transcendente, en lo que coincide con Henry More (Conjectura Cabbalistica) y discrepa de Wachter (Elucidarius Cabbalisticus) rns y con la doctrina de la Kabbalah cristiana acerca de la Creaci\u00f3n, como puede comprobarse en las \u00abcontinuas fulguraciones de la divinidad\u00bb. <sup>109<\/sup> La Creaci\u00f3n depende del poder divino y no del ser divino. A diferencia de Spinoza, los seres creados no son para \u00e9l s\u00f3lo la expresi\u00f3n del Ser divino, sino peque\u00f1os mundos sujetos a sus propias leyes, aut\u00f3nomos, que en el caso humano son \u00abinstrumentos de Dios, pero instrumentos vivientes y libres, capaces de concurrir a ello [el bien de la sociedad] seg\u00fan nuestra propia elecci\u00f3n\u00bb. <sup>110<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no debe olvidarse que los temas de reflexi\u00f3n leibnizianos van dirigidos, sea en primera, segunda o \u00faltima instancia, a insertarse en un proyecto pol\u00edtico para la unificaci\u00f3n, en primera instancia de Europa, y a la larga, del g\u00e9nero humano.<sup>111<\/sup> \u00a0Por ello, no parece adecuado pensar que sus frases sobre la Kabbalah como una suerte de m\u00e9todo para la conversi\u00f3n de los jud\u00edos al Cristianismo constituyan s\u00f3lo un modo de guardarse las espaldas ante la suspicacia ajena. Leibniz, cristiano personalmente<sup> II2<\/sup>, no acostumbraba a influir en las convicciones de otros, a no ser mediante el di\u00e1logo y la argumentaci\u00f3n, en funci\u00f3n del bien com\u00fan. \u00bfNo considera en definitiva su proyecto como una realizaci\u00f3n de la Ciudad de Dios sobre la tierra? Los augurios del Quiliasmo, \u00bfno son tan optimistas como los suyos propios? La diferencia reside en el car\u00e1cter m\u00edstico de los primeros y el fundamento filos\u00f3fico de los proyectos de Leibniz -que para nada menospreciaba a los m\u00edsticos- en el que las Academias de Ciencias habr\u00edan de desempe\u00f1ar un papel rector, inclusive para encaminar las cuestiones religiosas. <sup>113<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el caso de las religiones no cristianas, resulta evidente el nexo entre evangelizaci\u00f3n y cultura, ya demostrado por los misioneros cat\u00f3licos en China y que tanto entusiasm\u00f3 a Leibniz. Con las confesiones cristianas la situaci\u00f3n es distinta, sobre todo porque el principio de autoridad regente en la Iglesia Cat\u00f3lica se impon\u00eda a la hora de tratar sobre el ecumenismo: no estaba dispuesta a admitir nada-ni opiniones ni liturgias ni formas de actuar que no fueran la \u00abreintegraci\u00f3n\u00bb de los herejes a sus filas, previa abjuraci\u00f3n de sus errores, o estuvieran vinculadas con \u00e9sta. Largos a\u00f1os de labor en pro del ecumenismo demostraron a Leibniz que la tarea resultaba m\u00e1s dura y fatigosa de lo que quiz\u00e1s pensara en un principio. Pero, \u00bfno podr\u00eda la Kabbalah salvar esas distancias? Al igual que era capaz de acercar Juda\u00edsmo y Cristianismo, \u00bfno podr\u00eda servir de mediadora entre las confesiones cristianas y abrir la puerta a lo que Baruzi denomina &lt;&lt;la verdadera Iglesia\u00bb? Aunque la difusi\u00f3n de la Kabbalah durante el siglo XVII \u00a0fue muy amplia entre los protestantes, en la Iglesia Cat\u00f3lica no hab\u00edan faltado nunca estudiosos de \u00e9sta. En el S. XVI Johann Reuchlin, destacado caballista cristiano, <sup>114<\/sup> hab\u00eda sido todo un campe\u00f3n en la defensa de los libros jud\u00edos <sup>115<\/sup> y figura en las obras sobre Kabbalah de destacados especialistas jud\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al explicar seg\u00fan los cabalistas cristianos \u00a0la correlaci\u00f3n entre Unidad y Trinidad a nivel divino, y entre ambas y los niveles de la Creaci\u00f3n, \u00bfno podr\u00eda aclararse a todos que las diferencias doctrinales de car\u00e1cter esencial entra Juda\u00edsmo y Cristianismo eran m\u00ednimas y aun esas estaban previstas por la m\u00edstica jud\u00eda? Las confesiones cristianas, que Leibniz consideraba como diferenciadas por los ritos y por algunas concepciones no fundamentales, pod\u00edan ser aceptadas dentro de un cuerpo universal como ya lo hab\u00edan sido en los casos de las Iglesias copta o maronita. En el caso del Juda\u00edsmo, \u00bfno podr\u00eda lograrse algo similar con ayuda de la Kabbalah?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En todo caso, hubiera sido necesario el concurso de muchos colaboradores muy cualificados en diversas materias, incluyendo la Kabbalah. Leibniz no dispon\u00eda de tales cola\u00adboradores. Cuando entr\u00f3 en contacto m\u00e1s directo con]. W. Petersen (sobre 1702), Knorr von Rosenroth y F. M. van Helmont hab\u00edan muerto; el primero, en 1689; el segundo, en 1699. Inclusive]. P. Spaeth (Moses Germanus), con quien no hab\u00eda tenido trato directo, hab\u00eda fallecido en 1701. No eran por supuesto los \u00fanicos conocedores de la Kabbalah y de varias teolog\u00edas cristianas, pero hab\u00edan sido los editores de la Kabbalah Dertudata,<sup>116<\/sup> y los dos primeros hab\u00edan \u00abdetectado\u00bb la capacidad de esta doctrina para propiciar la conversi\u00f3n de los jud\u00edos, aunque el tercero parec\u00eda ser un ment\u00eds rotundo a esta idea, a causa de su con versi\u00f3n al Juda\u00edsmo. Pese a ser fundada la Academia de Ciencias en 1700 con Leibniz como presidente, poco dur\u00f3 al frente de ella, a pesar de todas las esperanzas puestas en su eficacia para solucionar los problemas esenciales del hombre, si contaba con el apoyo necesario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los estudios leibnizianos de la Kabbalah no\u00a0 parecen entonces constituir una excepci\u00f3n en la vasta gama de sus intereses- en cuanto a sus objetivos \u00faltimos: el conocimiento de los principios y leyes regentes del universo y la construcci\u00f3n de su proyecto de reforma social.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26331 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/cabala-y-spinoza-quinquies-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"26331\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; background-color: #ccffcc;\"><strong>NOTAS:\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">56 Cf. Krabbenhoft (2002), XXIII-XXX; Lrerke (2008), 927 ss.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">57 Popkin (1992), 387-388.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">58 <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Rensoli (2011).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">59 Las obras en las\u00b7que estos autores expusieron dicha idea son: Mases Gerrnanus: Solus exju<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">daeis contra Spinosam; las ideas centrales de Moses Gerrnanus contenidas en Wachter (1699) y Basnage (1706), vol. 4, cap. VII, 128-158.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">60 Cf. Popkin (1992), 392.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">61 \u00abnada es m\u00e1s seguro para el Estado que el que la piedad y la religi\u00f3n se reduzcan a la pr\u00e1ctica de la caridad y la equidad\u00bb (Spinoza: TPP XX; trad. Dorn\u00ednguez III, 420).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">62 Cf. Sanz (1997), 228-241.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">63 Cf. Popkin (1994), 66-67. En Ben Chorirn (1967), 68-83, se analiza el car\u00e1cter jud\u00edo del Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a. El autor afirma: \u00abEnse\u00f1a aqu\u00ed al modo de los Tana\u00edtas, sustentaba su opini\u00f3n doctrinal, la cual sin embargo es jud\u00eda de principio a fin\u00bb (68; trad. Rensoli), opini\u00f3n con la que concordamos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">64 Lucas 10, 27.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">65 Deuteronomio 6, 5; Lev\u00edtico 19, 18.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">66 Cf.: Talmud. Shabat 31a; Sab\u00e1n (2008), 64. Aunque \u00e9ticamente,Jes\u00fas se acercaba mucho m\u00e1s a la Escuela de Shammai, muy estricta y opuesta a la de Hillel, en cuanto a los mandamientos del amor y el perd\u00f3n coincide con el segundo. Cf. Ben-Chorim (1967), 73, 79-80, 102.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">67 N\u00f3tese la coincidencia de esta actitud con la exigencia moral suprema del Juda\u00edsmo de\u00a0 que no se sirva al Creador cumpliendo Sus mandatos en pos del provecho personal sino por Amor al Eterno. Rogar por algo que se necesita no constituye una falta, pero expresa menor perfecci\u00f3n que cuando las Mitzvot o mandamientos se cumplen s\u00f3lo para elevarse en el servicio divino. Cf. Pirk\u00e9 Avot 1, Mishn\u00e1 3. El estudio y cumplimiento de la Ley jud\u00eda no proporciona recompensa, sino que es su propia recompensa aunque, por a\u00f1adidura, atraiga recompensas en este mundo. Adem\u00e1s, ense\u00f1a a realizar correctamente cada acto de la vida, como el propio Spinoza analiza en el caso de la uni\u00f3n entre los sexos (EIV19-20), que es conforme a la raz\u00f3n cuando \u00abtiene como causa no la sola belleza, sino, sobre todo la libertad del \u00e1nimo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">68 Cf. Yovel (1995), 345-346.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">69 \u00abSi los fundamentos de su religi\u00f3n no afeminaran sus corazones, creer\u00eda sin titubeos que alg\u00fan d\u00eda losjud\u00edos, cuando se les presente la ocasi\u00f3n (\u00a1tan mudables son las cosas humanas!), reconstruir\u00edan su Estado y Dios los elegir\u00eda de nuevo\u00bb; y, tras una digresi\u00f3n acerca del pueblo chino, vuelve al tema: <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abSi alguien quisiera defender, por tal o cual motivo, los jud\u00edos fueron elegidos por Dios para siempre, no le contradir\u00e9, a condici\u00f3n de que afirme que esta elecci\u00f3n, temporal o eterna, en cuanto que s\u00f3lo es peculiar de los jud\u00edos, no se refiere m\u00e1s que al Estado y a las comodidades del cuerpo (puesto que s\u00f3lo esto puede distinguir a una naci\u00f3n de otra) &#8230; \u00bb (Ibid. 133, 134).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">70 Como en los casos de otros cr\u00edticos de la Kabbalah luri\u00e1nica, haysin embargo una aceptaci\u00f3n por Spinoza de las concepciones jud\u00edas m\u00e1s antiguas (en su \u00e9poca corruptas) cuando escribe: \u00abAfirmo [ &#8230; ] que todas las cosas est\u00e1n en Dios y se mueven en Dios, lo afirmo yo con Pablo y quiz\u00e1 tambi\u00e9n, aunque de otro modo, con todos los antiguos fil\u00f3sofos e incluso, me atrever\u00eda a decir, con todos los anti os he\\breos, en cuanto se puede colegir de algunas tradiciones antiguas, pese a sus adulteraciones sm n\u00famero.\u00bb (Spinoz.a a Henri Oldenburg, Ep. 73; trad. Dom\u00ednguez II, 387); Cf. L rke (2008), 957.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">71 Cf. Dagron (2009), 237 ss.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">72 Al considerar maya tambi\u00e9n a los dioses, sean cuales sean, el Budismo elimina cualquier imagen posible de forma radical, de modo que s\u00f3lo quedan dos v\u00edas de conocimiento, no necesariamente excluyentes: el interior, para la liberaci\u00f3n, y el de la naturaleza, para vivir en maya o para superar maya a trav\u00e9s de la propia maya. T\u00e9ngase en cuenta que no se habla aqu\u00ed de influencia del Budismo ni en Spinoza ni en el Juda\u00edsmo, error en el que ya se ha incurrido, a prop\u00f3sito de la idea de transmigraci\u00f3n o guilgu sino de analog\u00eda en este sentido peculiar<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">73 Cf. Melamed (1933), 276 ss.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">74 Isa\u00edas 44, 17.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">75 En sus Comentarios a la Torah, Rashi interpreta este pasaje como futuro. Debe recordarse que el verbo ser carece de presente en hebreo y, en el caso del Creador, no puede hablarse de ser como al referirse a las criaturas, y ni siquiera el tomar el presente como absoluto es correcto, pues parece significar inmutabilidad. S\u00f3lo un futuro eterno se acerca al modo de \u00abexistencia\u00bb del Creador. Spinoza por su parte, afirma en EV32, que \u00abdel tercer g\u00e9nero de conocimiento brota necesariamente un amor intelectual hacia Dios. Pues del citado g\u00e9nero surge [una alegr\u00eda que va acompa\u00f1ada por la idea de Dios como causa suya, esto es un amor hacia Dios, no en cuanto que nos imaginamos a Dios como presente,\u00a0 sino en\u00a0 cuanto que conocemos que es eterno; a esto es a lo que llamo \u00abamor intelectual de Dios\u00bb (trad. Pe\u00f1a, 450). Esa \u00abeternidad\u00bb se corresponde con la proyecci\u00f3n al futuro de lo divino que propone Rashi.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">76 Cf. Dagron (2009), 241-243.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a077 EVP3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">78 Imponer voluntariamente un orden en la vida permite dominar las pasiones, se\u00f1ala el Pirk\u00e9 Avot (4, Mishn\u00e1 2) y la \u00fanica motivaci\u00f3n \u00absegura\u00bb es el Amor al Creador y el deseo de honrarle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">79 Cf. EIVP67-73. En EVP6, se expresa algo que corresponde, cuando menos, a una noci\u00f3n del desapego, presente por lo general en las m\u00edsticas: \u00abEn la medida en que el alrila entiende todas las cosas como necesarias, tiene un mayor poder sobre los afectos, o sea, padece menos por ellos\u00bb (trad. Pe\u00f1a, 425). Rab\u00ed lojan\u00e1n ben Zakai (Talmud, Kidushin 22b) afirma: &#8216;El Eterno&#8217; no puede ser servido sino por hombres moralmente libres y no por esclavos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">80 Deuteronomio 7, 12-26; 11, 26-28; 28, 1-69.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">81 Este es un aspecto muy complejo imposible de abordar aqu\u00ed. Sobre el tema, cf. Scholetn<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">82 Cf. La,rke (2008), 926-929.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">83 Cf. Coudert (1996), 468. Leibniz elogia a Knorr von Rosenroth en una carta al Landgrave Emst von Hessen-Rheinfels del 20\/10 de enero 1688. Klopp, Carta XLV, 117-125 (Knorr von Rosen\u00ad roth, en 123-124). En el trabajo de A. Coudert aparece 1687 como fecha de la carta, a todas luces por una errata. Tambi\u00e9n Christoph D\u00e1niel Findekeller elogia a Knorr von Rosenroth en una carta a Leibniz del 7\/17 de febrero 1688. Parece ser la respuesta a una carta de Leibniz que se ha perdido (A 1, 5, 55 57). A continuaci\u00f3n aparece la mencionada carta a Hessen-Rheinfels del 20 de octubre 1688.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">84 Henry More y los plat\u00f3nicos de Cambridge, en especial Lady Anne Conway, son algunos ejemplos ilustrativos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">85 Cf. Popkin (1998).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">86 (1971), 78-141.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">87 Cf. Coudert (1995); Orio de Miguel (1993);\u00a0 Orio de Miguel (2002).\u00a0\u00a0\u00a0 &#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">88 298\u00a0\u00a0 Leibniz frente a Spinoza <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Cf. Cook (1993), 283-297.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">88 En varios pasajes de su obra, Leibniz deja bien sentada la superioridad del Cristianismo sobre elJuda\u00edsmo, aunque le reconoce grandes m\u00e9ritos al segundo. Puede destacarse, el Prefacio a la Th\u00e9odic\u00e9e.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">89 Peter Serrurier o Serrarius (1600-1669). Inicialmente calvinista, se interes\u00f3 por el milenarismo y fue uno de los seguidores cristianos m\u00e1s notables de Sabbatai Zevi. Como ya se ha mencionado, puso a Spinoza en contacto con Oldenburg y con Boyle. Bajo la influencia de Menasseh Ben Israel, se interes\u00f3 sobremanera por las diez tribus perdidas de Israel y aspir\u00f3 a unir a jud\u00edos y cristianos en la espera activa del Mes\u00edas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">90 Knorr van Rosenroth hab\u00eda tomado parte tambi\u00e9n en ella con su obra Eigentliche Erkliirung <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00fcber die Gesichter der Offenbarung S. johannis (1670).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">91\u00a0 Leibniz\u00a0 trata el\u00a0 tema en\u00a0 una\u00a0 carta a\u00a0 la Electora\u00a0 Sophie\u00a0 Charlotte\u00a0 de\u00a0 Brandenburg\u00a0 del 10 de febrero 1692. En: Klopp, I, 7, 165-168. En una carta al Landgrave Emst van Hessen-Rheinfels, probablemente de fines de\u00a0 1692, seg\u00fan indica el editor, Leibniz afirma: \u00abSe distinguir\u00e1 siempre entre el Se\u00f1or Spener, junto con las personas piadosas, cultivadas y amantes de la\u00a0 ciencia\u00a0 como\u00a0 \u00e9l, y los que equivocadamente abusan de tales principios, perdi\u00e9ndose en visiones o en el quiliasmo vulgar\u00bb. Leibniz (1847), II, Carta XCN, 458-462; cita en 459. Se refiere a la dimisi\u00f3n de J. F. Petersen como Superintendente por haber publicado las visiones de la Srta. de\u00a0 Assebourg\u00a0 contra\u00a0 un\u00a0 edicto expreso de publicar nada sobre el Quiliasmo. Y agrega: \u2022&lt;Se trata m\u00e1s bien de\u00a0 una cuesti\u00f3n de disciplina que de doctrina\u00bb (459). Cf. Albrecht (2005), 90-91.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">92 Johann Wilhelm y Johanna Eleonora Petersen, que s\u00ed pod\u00edan considerarse \u00abCristianos ju<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">d\u00edos\u00bb, sufrieron sin embargo una gran decepci\u00f3n cuando su amigoJohann Peter Spaeth se convirti\u00f3 al Juda\u00edsmo y asumi\u00f3 el nombre de Mases Germanus. Reprendido por el matrimonio, Mases Germanus respondi\u00f3 centrando en las discusiones con ellos sobreJes\u00fas como Mes\u00edas y el Milenarismo las moti\u00advaciones de su conversi\u00f3n. Cf. Germanus (1699).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">93 Un extracto de dicha rese\u00f1a aparece en: Leibniz (1991), 94-97. En Fichant (1992) se presenta <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">la historia del inter\u00e9s de Leibniz por este tema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">94 A ese tema dedica su obra Der bekriifftigt,e Origenes in der Lehre von der Wiederbringung alter Dinge, gegen den sogenannten entkriiffteten Origenem (1701).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">95 Leibniz escribe:\u00a0 \u00abAl final la\u00a0 muerte misma sucumbir\u00e1; el mismo diablo se reformar\u00e1 Y ser\u00e1 recibido en la gracia con todos sus \u00e1ngeles y todos los condenados. Y entonces, seg\u00fan San Pablo, Di s ser\u00e1 todo en todos. Estas s\u00ed que son una ideas peculiares, a las que s\u00f3lo les falta a\u00f1adir la metempsicosis, o al menos la preexistencia de\u00a0 las almas, para llegar al Origenismo\u00bb\u00a0 (Leibniz a BurneU, 27 de febrero <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">1702, GP 111,283). A este tema est\u00e1 dedicada una buena parte del breve tratado Rifutation in\u00e9dite de Spinoza, Leibniz (1999), 22-40. Sobre el origenismo de Petersen: Schmidt-Biggemann (2004), 360-368.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">96 Como otros autores, Leibniz se refiere a la posibilidad de convertir a losjud\u00edos mediante una de sus propias doctrinas y se desmarca as\u00ed de un inter\u00e9s excesivo por lo jud\u00edo. Quiz\u00e1s haya atra\u00eddo la atenci\u00f3n de Leibniz, al menos en principio, el hecho de que J. W. Petersen haya conciliado las ideas de Or\u00edgenes con la doctrina luterana de la Salvaci\u00f3n, es decir, con las concepciones ortodoxas de una confesi\u00f3n cristiana, precisamente aquella a la que Leibniz pertenec\u00eda por nacimiento, aunque se sit\u00faa entre los que Kolakowski ha llamado \u00abCristianos sin Iglesia\u00bb, siempre en busca de la m\u00e9dula del Cristianismo bajo las diversas confesiones. Esto concuerda con la aspiraci\u00f3n de Leibniz a conciliar todas las doctrinas, de lo que se esclarecer\u00edan los principios de la philosophia perennis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">97 Leibniz escribe sobre esto: \u00abLa metempsicosis ser\u00eda como la regla que dice que nada se hace por saltos. Un pasaje brusco del alma de un cuerpo a otro no resultar\u00eda menos extra\u00f1o que el desplazamiento de un cuerpo que mediante un salto se desplazase de un lugar a otro, sin para ello recorrer un intervalo. En todo esto encontramos una gran falta de raciocinio\u00bb, Leibniz (1999), 40.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">98 Cf. Scholem (2008); Scholem (1994), 163-171; Rensoli (2006), 9-34.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">99 Cf. Gilson (2005), cap. VIII, 221R239; Robinet (1994). Hemos abordado ese tema en Rensoli (2002), 191 SS.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">100 S\u00f3lo el primer volumen de la Kabbalah Denudata hab\u00eda aparecido cuando Leibniz, en un escrito de 1678\/1679 (De numeris characteristicis ad linguam universalem constituendam,A VI, 4, 263-270), hacia constar esta idea: \u00abPero ignorantes de la aut\u00e9ntica clave para desvelar el arcano, los estudiosos se perdieron en futilidades ysupersticiones, dando origen a una especie de C\u00e1bala vulgar, muy alejada de la aut\u00e9ntica, y a multitud de inepcias que llenan los libros con el falso nombre de magia\u00bb, (Ibid., 264; trad. OFC5\/116); Edel (1995), 164.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">101 T\u00e9ngase en cuenta de que, en el caso de estos autores, no se trataba de la Kabbalah luri\u00e1nica sino de la \u00abKabbalah de los nombres\u00bb. Leibniz, a trav\u00e9s de Knorr von Rosenroth, considera que es v\u00e1lida para la Kabbalah luri\u00e1nica. Cf. Schmidt-Biggemann (2004), 93-116; 117-128; Edel (1995), 12; Coudert (1995), 25-34; 35 ss.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">102 Un resumen de dichas concepciones aparece en: \u00abAbraham Herrera&#8217;s Adam Kadmon\u00bb, Schmidt-Biggemann (2004), 15, 192 ss. (2008).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">103 \u00a0Cf.: Leibniz (1991), 37, n. 9; 129; Orio de Miguel (2002), II, 423 ss.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">104 Cf. Coudert (1995), 34-35, 85-86, 104, 123-127; Orio de Miguel (2002), I, 153-169; Rensoli<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0105 Cf.: Lrerke (2008), 935-937; 938-943.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">106 Leibniz escribe: \u00abVerissimum est Spinosam Cabala Hebraeorum esse abusum: et quidam quiadJudaeos defecit et se Mosem Germanum vocavit, pravas ejus sententias prosecutus est [&#8230; ] Spinosa vero ex combinatione Cabalae et Cartesianismi, in extremitates corruptorum, monstrosum suum dogma formavit [&#8230;]\u00bb (A Bourguet, 1709, GP III, 545)\u00a0 [trad. Es muy cierto que Spinoza ha hecho un mal uso de la C\u00e1bala de los hebreos. Y alguno que se pas\u00f3 al bando de los jud\u00edos y se denomin\u00f3 a s\u00ed mismo el Mois\u00e9s Germ\u00e1nico ha seguido sus insensatas opiniones&#8230; Por su parte, Spinoza forj\u00f3 su monstruosa doctrina a partir de una combinaci\u00f3n de la C\u00e1bala y del cartesianismo, llevados hasta el l\u00edmite de su corrupci\u00f3n]. En la misma carta, Leibniz se refiere a su intercambio con J. Bouvet acerca del sistema binario y los caracteres del 1-Ching y su posible relaci\u00f3n con la Kabbalah.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">107 Leibniz trata este aspecto en varios op\u00fasculos; m\u00e1s ampliamente en Teod., Discurso, 8, 9. En el par\u00e1grafo 9 se ocupa especialmente de Spinoza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">108 Cf.: La:rke (2008), 953-957.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">109 Monad. \u00a7 47; trad. OFC 2\/ 334.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">110\u00a0 \u00a0Cf. Discours sur la G\u00e9n\u00e9rosil\u00e9 (A VI, 4, 2722; trad. Andreu III, 217).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">111 Este proceso se caracteriza en: Robinet (1994); Riley (1996), ,iThe Republic ofChristendom\u00bb; 112 Rcnsoli (2002), cap. IV.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0112 El hecho mismo de fundar la justicia sobre la caridad es para Riley\u00a0 un\u00a0 resultado\u00a0 de\u00a0 su esencial pero personal Cristianismo. \u00b7cr.: P. Riley (1996), 236.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">113 m Cf.: Rensoli (2001), 59-76.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">114 m Es cl\u00e1sica en el tema su obra De arte cabalistica (On the Arl o\/ the Kahbalnh), Reuchlin (1993).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">115 Basta recordar su encendida pol\u00e9mica -instigada por los dominicos- con el converso Johannes (antesJosef) Pfefferkom acerca de la posible quema del Talmud yde otras obrasjud\u00edas. Hu\u00ad manistas destacados como Ulrico von Hutten y Crotus Rubeanus secundaron a Reuchlin y publicaron las c\u00e9lebres Cartas de hombres oscuros. Cf. Rummel (2002).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">116\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La \u00fanica fuente epocal que\u00a0 acredita la participaci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 Moses Germanus en\u00a0 la edicion\u00a0 de la Kahbalah Denudata es Veysiere de La Croze (1708), 61-62. Nathan Samter basa sus dudas sobre el asunto en que, por una parte, considera que Spaeth no era un gran conocedor de\u00a0 la\u00a0 Kabbalah;\u00a0 por otra, en las fechas de edicion de la KahbalahDenudataydel inicio del trato entre Spaeth yVan Helmont no coinciden. Cf. Samter (1895), 273.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">117 Cf. M\u00e9moire pour ks personnes \u00e9clair\u00e9es et debonne intention, (A IV, 4, 620-621). <\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">T\u00edtulo original: \u00abLeibniz Abhandlung Meditationes de cognitione, veritate et ideisvon 1684. Eine Diskussion erkenntnistheoretischer Grundprobleme mit Blick auf den Tractatus de intellectus emendat\u00edone des Baruch Spinoza\u00bb, en Leinkauf (2010).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26329 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kaballah-y-spinoza-TER.jpg\" alt=\"\" width=\"565\" height=\"394\" data-id=\"26329\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kaballah-y-spinoza-TER.jpg 565w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/kaballah-y-spinoza-TER-300x209.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 565px) 100vw, 565px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: Confusiones y Verdades, por Lourdes Rensoli Laliga \u2013 PARTE 1 *** LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: CONFUSIONES Y VERDADES Por LOURDES\u00a0 RENSOLI LALIGA Sociedad Espa\u00f1ola Leibniz, <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/23\/leibniz-y-spinoza-ante-la-kabbalah-judia-confusiones-y-verdades-por-lourdes-rensolli-laliga-parte-2\/\" title=\"LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: Confusiones y Verdades, por Lourdes Rensolli Laliga \u2013 PARTE 2\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":26326,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[92,43],"class_list":{"0":"post-2220337","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia","8":"tag-leibniz","9":"tag-spinoza"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2220337","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2220337"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2220337\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26326"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2220337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2220337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2220337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}