{"id":2220260,"date":"2021-07-16T00:05:41","date_gmt":"2021-07-15T22:05:41","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2220260"},"modified":"2024-03-09T21:48:52","modified_gmt":"2024-03-09T20:48:52","slug":"leibniz-y-spinoza-ante-la-kabbalah-judia-lourdes-rensolli-laliga-parte-1-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/16\/leibniz-y-spinoza-ante-la-kabbalah-judia-lourdes-rensolli-laliga-parte-1-3\/","title":{"rendered":"LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: Confusiones y Verdades, por Lourdes Rensolli Laliga &#8211; PARTE 1"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"entry-title\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/23\/leibniz-y-spinoza-ante-la-kabbalah-judia-confusiones-y-verdades-por-lourdes-rensolli-laliga-parte-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\"><span style=\"font-size: 12pt;\">LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: Confusiones y Verdades, por Lourdes Rensoli Laliga \u2013 PARTE 2<\/span><\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>*<span style=\"color: #008000;\">*<\/span>*<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: CONFUSIONES Y VERDADES<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">El Talmud es una larga y compleja reflexi\u00f3n acerca del \u00e1mbito humano y el cumplimiento de las leyes que lo regulan: la \u00e9tica, la historia, la escatolog\u00eda del alma, o ciertas historias que se consideran importantes, pero no una cosmolog\u00eda ni una ontolog\u00eda. Es inevitable la pregunta: \u00bfse inspir\u00f3 Spinoza en el mencionado esquema de la Kabbalah\u00a0 para titular\u00a0 \u00c9tica a una obra que, pretendiendo articular una teor\u00eda integral del universo y del hombre, en funci\u00f3n del buen proceder humano -el progreso espiritual que hace al hombre libre\u00a0 -comienza por la analog\u00eda?<\/span><\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #000000;\"><strong>Por LOURDES\u00a0 RENSOLI LALIGA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sociedad Espa\u00f1ola Leibniz, Madrid<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">PARTE 1<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26221\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/spinoza-y-cabala-2.jpg\" alt=\"KABBALAH\" width=\"392\" height=\"559\" data-id=\"26221\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como muchos fil\u00f3sofos del siglo XVIII, Spinoza y Leibniz tuvieron conocimiento, en distintas medidas y por distintas v\u00edas, de la Kabbalah: el primero, nacido y educado como jud\u00edo,\u00a0 dominaba el hebreo, y el suficiente arameo como\u00a0 para tener acceso\u00a0 directo a los libros sagrados jud\u00edos y a la mayor\u00eda de las fuentes cabal\u00edsticas cl\u00e1sicas o muy relevantes. En el medio jud\u00edo\u00a0 de Amsterdam\u00a0 exist\u00edan\u00a0 notables\u00a0 figuras\u00a0 dedicadas a\u00a0 esta disciplina. Entre ellas se contaba el c\u00e9lebre Menasseh Ben Israel, quien fue uno de sus maestros. Otro de ellos, Sa\u00fal Levi Mortera,<sup>1<\/sup>\u00a0 empleaba citas cabal\u00edsticas en sus sermones,<sup>2<\/sup> aunque se ha dicho que manten\u00eda una actitud ambivalente hacia ella o que no era su terreno preferido <sup>3<\/sup>, hecho nada raro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la biblioteca privada de Spinoza hab\u00eda obras sobre esta materia, aunque se manifest\u00f3 con iron\u00eda e incredulidad acerca de la Kabbalah.<sup>4<\/sup> Sin embargo, en su TIP no s\u00f3lo tratar\u00eda la Kabbalah, sino el Juda\u00edsmo en general, como una religi\u00f3n cuyos principios est\u00e1n llenos de falsedades y cuya profesi\u00f3n es un absurdo por cuanto no hay un Estado jud\u00edo y la funci\u00f3n de las religiones es eminentemente pol\u00edtica, en apoyo al Estado que las auspicie y que eleve a cada una a la categor\u00eda de religi\u00f3n oficial. Podr\u00eda preguntarse entonces si la acerba cr\u00edtica espinocista a la Kabbalah forma parte de una m\u00e1s amplia contra el Juda\u00edsmo, o bien ocupa un lugar propio. Pero todas las religiones -aunque establezca una jerarquizaci\u00f3n entre ellas- sufren de alg\u00fan modo los embates demoledores de la argumentaci\u00f3n espinocista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Leibniz, nacido y educado como protestante, disc\u00edpulo de Jacob Thomasius -quien combatiera el pensamiento de Spinoza por ate\u00edsta- y que evolucion\u00f3 hacia un Cristianismo muy amplio y no atado a confesiones, no dominaba el hebreo ni el arameo. Se interesaba por el Juda\u00edsmo, sin prejuicios, aunque con la prudencia que lo caracterizaba para evitar comprometerse con doctrinas a\u00fan condenadas por la \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como la inmensa mayor\u00eda de los cristianos que por entonces estudiaban la Kabbalah, Leibniz (<em>que ya hab\u00eda entrado en contacto con esta disciplina<\/em>) tuvo mayor acceso a sus fun\u00addamentos a trav\u00e9s de la obra <em><strong>Kabbalah Denudata<\/strong><\/em>, editada en Sulzbach en 1677 por Christian Knorr von Rosenroth, obra decisiva para el conocimiento de\u00a0 la Kabbalah\u00a0 luri\u00e1nica\u00a0 entre los no jud\u00edos <sup>5<\/sup>. Tambi\u00e9n se interesaba por el Talmud y por otros libros cl\u00e1sicos del Juda\u00edsmo, mantuvo relaciones personales con Spinoza y no es en absoluto desde\u00f1able su v\u00ednculo intelectual con Raphael Levi.<sup>6<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las relaciones que Leibniz sostuvo con otras figuras -a menudo partidarios del Quiliasmo <sup>7\u00a0 <\/sup>&#8211; le permitieron contrastar y profundizar sus propias interpretaciones, aunque se trataba de Kabbalah cristianizada. En sus textos no se encuentran ataques a la Kabbalah similares a los de Spinoza, sino un constante inter\u00e9s por ella y el aprovechamiento de sus principios para enriquecer sus propias concepciones, sin adherirse por eso a todos sus pos\u00adtulados generales ni tomar ninguno como absoluto. Desde la posici\u00f3n de Foucher de Careil, quien negaba toda influencia jud\u00eda en Leibniz, hasta hoy, mucho se ha evolucionado en el reconocimiento de la huella de la Kabbalah en el pensamiento de Leibniz, aunque no hay consenso acerca del alcance e importancia de dicha influencia.<sup>8<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La pregunta que se impone es: \u00bfpor qu\u00e9 tales diferencias entre las visiones de ambos acerca de una disciplina que caus\u00f3 un notable impacto en Europa y en el Medio Oriente? Impacto material y espiritual; el primero, a trav\u00e9s de los movimientos mesi\u00e1nicos de la \u00e9poca, entre los que sobresale el presidido por Sabbethai Zevi; el segundo, visible en la impronta que, en ciertas corrientes y figuras del Juda\u00edsmo y del Cristianismo, y en numerosas manifestaciones culturales, dejaron los estudios judaicos, sobre todo la Kabbalah. Las peculiaridades del medio natal y de la educaci\u00f3n religiosa de cada uno, los intereses filos\u00f3ficos respectivos no bastan para explicarlas. Spinoza no fue un jud\u00edo convencional y hasta su judeidad ha hecho correr r\u00edos de tinta. Leibniz tampoco fue un cristiano convencional, aunque se confesaba cristiano, mientras que Spinoza dej\u00f3 de asumir su Juda\u00edsmo. De hecho, esclarecer las concepciones religiosas de cada uno de ellos, en el caso de Spinoza, si las hubo o no ha generado un vasto n\u00famero de investigaciones. Responder profundamente requerir\u00eda un contexto m\u00e1s amplio. Se intentar\u00e1 aqu\u00ed adelantar algunas ideas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26222\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/spinoza-y-cabala-1.jpg\" alt=\"\" width=\"396\" height=\"519\" data-id=\"26222\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>LA KABBALAH EN LOS INICIOS DE LA MODERNIDAD: \u00bfDOS DISCIPLINAS O UNA?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ha quedado claro el inter\u00e9s suscitado por los estudios judaicos en los inicios de la Modernidad europea. H.J. Schoeps mostr\u00f3 que los te\u00f3logos y estudiosos del protestantismo luterano estudiaron intensamente la Biblia jud\u00eda o Tanaj y las obras fundamentales del Juda\u00edsmo y, aunque otros grupos cristianos lo hicieron, fue en menor medida.<sup> 9<\/sup> La mayor\u00eda de las veces tuvo como objetivo demostrar una tesis tradicional: que el Cristianismo contiene y supera los principios m\u00e1s elevados del Juda\u00edsmo -y, como consecuencia, que la ex\u00e9gesis b\u00edblica cristiana ser\u00eda superior a la jud\u00eda y con la esperanza secreta o expresa de lograr la conversi\u00f3n de los jud\u00edos, necesaria para la final Redenci\u00f3n del mundo, seg\u00fan las teolog\u00edas cristianas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero hubo quienes, sin renunciar al Cristianismo, pensaron que pod\u00eda aprovecharse mejor su riqueza al retomar el estudio de la sabidur\u00eda jud\u00eda y enriquecer la interpretaci\u00f3n de los principios del Cristianismo a la luz de \u00e9sta. Una buena cantidad de estudiosos y de verdaderos especialistas cristianos se adentr\u00f3 en diversos grados en las disciplinas comunes para la formaci\u00f3n de un rabino, o al menos de un jud\u00edo bien preparado en lo tocante a su religi\u00f3n. Por supuesto, muchos de ellos llegaron a aceptar postulados del Juda\u00edsmo hasta \u00abjudaizar\u00bb en diversas medidas su concepci\u00f3n del Cristianismo. Aunque esta actitud propici\u00f3 algunas conversiones al Juda\u00edsmo, la mayor\u00eda de sus representantes se mantuvieron como cristianos. <sup>10<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con algunos jud\u00edos destacados\u00a0 (como Rabi Judah Le\u00f3n y Menasseh Ben Israel) sucedi\u00f3 otro tanto, en especial con sus consideraciones sobre Jes\u00fas de Nazareth. <sup>12 <\/sup>Esta relaci\u00f3n entre Kabbalah y Cristianismo se desarrollaba poco a poco, desde la Edad Media. <sup>13<\/sup> Al estudio de la Torah y del Tanaj en general, siempre considerado como \u00abpre\u00e1mbulo\u00bb del Evangelio, se un\u00eda, entre los cristianos y algunos jud\u00edos, el del Nuevo Testamento desde la perspectiva que abr\u00edan las fuentes jud\u00edas.<sup>14<\/sup> El Talmud, la Mishn\u00e1 y los libros fundamentales del Juda\u00edsmo complementaban dicha labor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A ellos se hab\u00eda sumado, al menos desde el siglo XV,<sup>15<\/sup> cada vez con mayor fuerza, la Kabbalah. Esta tendencia se hab\u00eda incrementado al conocerse, entre los estudiosos no jud\u00edos,<sup>16<\/sup> la Kabbalah del rabino Isaac Luria (1534-1572),<sup>17<\/sup> conocido como\u00a0 ARIZAL Hakadosh<sup>18<\/sup>, que supuso una renovaci\u00f3n de las concepciones y los m\u00e9todos de la m\u00edstica jud\u00eda. Su aplicaci\u00f3n a la profec\u00eda de acontecimientos, a la curaci\u00f3n de enfermedades y a la soluci\u00f3n de diversos conflictos -unido esto a las complejas reacciones suscitadas por el fracaso de la rebeli\u00f3n de Sabbetai Zevi- hizo que la pr\u00e1ctica cabal\u00edstica cobrara fama de m\u00e1gica y de supersticiosa, y por ello, aunque Sabbetai tuvo cristianos entre sus seguidores y otros que le fueron cercanos,<sup>19<\/sup> muchos estudiosos cristianos se limitaron a examinar su aspecto doctrinal y su aplicaci\u00f3n al desarrollo de la filosof\u00eda<sup>20<\/sup> y a la mejor comprensi\u00f3n de la segunda parte de la Biblia cristiana, conocida como Nuevo Testamento.<sup>21\u00a0 <\/sup>Hay que agregar que muchos de ellos no conoc\u00edan la Kabbalah pr\u00e1ctica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Resulta indiscutible que, como doctrina m\u00edstica, la Kabbalah en este caso la luri\u00e1nica no s\u00f3lo acepta y estudia fen\u00f3menos sobrenaturales, adem\u00e1s de la presencia de lo transcendente en la naturaleza, sino que posee t\u00e9cnicas de ejercitaci\u00f3n en el conocimiento de dichos niveles y en el desarrollo espiritual personal, del pueblo jud\u00edo y de la humanidad. Pues el prop\u00f3sito de la Kabbalah Luri\u00e1nica va m\u00e1s lejos que el conocimiento divino hasta donde al hombre le resulta posible: se trata de colaborar activamente en el proceso de la Redenci\u00f3n, sobre todo de la culminaci\u00f3n de \u00e9ste, con la llegada del Mes\u00edas Ben David.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si bien no se hab\u00eda desarrollado a\u00fan en el medio jud\u00edo la escisi\u00f3n entre talmudistas y cabalistas que incluir\u00eda la estigmatizaci\u00f3n de la Kabbalah, la condena al Ba&#8217;al Shem Tob y hasta la destrucci\u00f3n o al menos el ocultamiento de obras fundamentales de esta disciplina, <sup>22<\/sup> los sabios jud\u00edos mejor versados en el Talmud castigaron y miraron m\u00e1s de una vez con recelo los actos de Sabbetai Zevi, en ocasiones cercanos a la blasfemia, cuya extra\u00advagancia parec\u00eda a menudo superior a su car\u00e1cter simb\u00f3lico. Ejemplos conocidos de ellas son la pronunciaci\u00f3n p\u00fablica del Tetragr\u00e1maton, sus desposorios m\u00edsticos con la Torah, y m\u00e1s terrenales, con Sara, una joven de costumbres disolutas, tras dos matrimonios anulados,<sup>23<\/sup> tal y como lo hab\u00eda hecho en su momento el profeta Oseas.<sup>24<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El m\u00e9dico y fil\u00f3sofo Isaac Cardoso atac\u00f3 abiertamente a la Kabbalah como fuente de graves errores, e igualmente al extravagante Mes\u00edas Sabbetai Zevi,<sup>25<\/sup> \u00a0que tanto deb\u00eda a la Kabbalah. Tambi\u00e9n lo hizo el sabio jacob Sasportas (1610-1698), talmudista y cabalista. <sup>26 <\/sup>Es conocido que Oldenburg escribi\u00f3 a Spinoza sobre el movimiento de Sabbetai e inquiri\u00f3 su opini\u00f3n a este respecto,<sup>27<\/sup> pero la respuesta de Spinoza no se conserva o quiz\u00e1s no se escribi\u00f3. Sin embargo, el modo de referirse a los profetas, en especial a los que se creen int\u00e9rpretes de los designios\u00a0 divinos enemigos de la libertad <sup>28<\/sup>,\u00a0 inclina a\u00a0 pensar\u00a0 que\u00a0 no consider\u00f3 v\u00e1lido el movimiento del falso Mes\u00edas, sobre el que estaba bien informado. En cambio se conserva la respuesta de Peter Serrarius,<sup>29<\/sup> quien hab\u00eda puesto en contacto a Oldenburg con Spinoza y era un fervoroso entusiasta de Sabbetai Zevi.<sup>30<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No fue \u00e9sta la \u00fanica doctrina vinculada\u00a0 en\u00a0 la \u00e9poca con\u00a0 el Juda\u00edsmo y con importantes implicaciones pol\u00edticas. Isaac La Peyrere (1596-1676) hab\u00eda interesado tambi\u00e9n a los estudiosos por su obra acerca de los preadamitas, que romp\u00eda con la idea de la unidad del g\u00e9nero humano,<sup>31<\/sup> y por su proyecto sobre la cooperaci\u00f3n del Rey de Francia y los jud\u00edos, \u00abfinalmente\u00bb convertidos al Cristianismo, en\u00a0 la definitiva\u00a0 redenci\u00f3n del universo, vertido en su obra Du Rappel des Juifs.<sup>32<\/sup> A los anteriores se suma el dan\u00e9s Oliger Paulli (1644-1714), quien se autoproclam\u00f3 el Mes\u00edas y Rey de los jud\u00edos, destinado a convertirlos finalmente al Cristianismo para crear una suerte de religi\u00f3n judeo cristiana, en lo que cont\u00f3 con el apoyo de Moses Germanus.<sup>33<\/sup> Se dirigi\u00f3 al Rey de Inglaterra <sup>34<\/sup> y al Delf\u00edn de Francia pidiendo apoyo para reconstruir Jerusalem y restablecer el nuevo Estado jud\u00edo en Palestina. Puso para ello 1720 como fecha l\u00edmite, pues ese a\u00f1o descender\u00eda del Cielo el Mes\u00edas definitivo para servir como Sumo Sacerdote (Kohen Gadol) en el Templo. Los jud\u00edos que no aceptaran la conversi\u00f3n deb\u00edan ser forzados a ella, para lo cual recab\u00f3 la ayuda del rey de Inglaterra. Desalentado por los fracasos y condenas sobre su doctrina y su persona, termin\u00f3 abandonando sus sue\u00f1os mesi\u00e1nicos. <sup>35<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos estos proyectos y algunos otros se llevaban a cabo dentro de los marcos de la perenne aspiraci\u00f3n del retorno a Eretz Israel (la tierra de Israel) y la refundaci\u00f3n del Estado jud\u00edo, cuesti\u00f3n a la que Spinoza agregar\u00eda sus propias reflexiones. La atm\u00f3sfera general de inter\u00e9s por la literatura religiosa jud\u00eda foment\u00f3 una corriente filosemita, si bien no faltaban fuertes detractores del Juda\u00edsmo que buscaban reavivar el odio hacia sus fieles, sobre todo a trav\u00e9s del libelo de sangre y la acusaci\u00f3n de blasfemar sobre los s\u00edmbolos cristianos.<sup>36<\/sup> En varias ciudades europeas, los pr\u00edncipes y se\u00f1ores feudales protegieron a los jud\u00edos, aunque las conversiones de cristianos al Juda\u00edsmo, que nunca faltaron, eran severamente castigadas por las leyes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Toda entidad puede ser representada por un n\u00famero resultante de la suma de los valores de las letras hebreas que forman su nombre<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es innegable que en la inclinaci\u00f3n hacia la Kabbalah de muchos estudiosos cristianos, influy\u00f3 la coincidencia, o al menos analog\u00eda entre ciertas ideas contenidas en el <strong>pitagorismo<\/strong> y en el <strong>neoplatonismo<\/strong> -que formaban parte de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica aceptada-, y en la <strong>Kabbalah<\/strong>. <em><strong>Las m\u00e1s importantes de todas fueron las relaciones num\u00e9ricas y la metempsicosis<\/strong><\/em>. Toda entidad puede ser representada por un n\u00famero resultante de la suma de los valores de las letras hebreas que forman su nombre (Guematria en la Kabbalah) y esta era una de las tesis fundamentales de los matem\u00e1ticos que, como Leibniz, quer\u00edan establecer un sistema num\u00e9rico que constituyera un alfabeto del pensamiento.<sup>37<\/sup> El siglo XVII fue pr\u00f3digo en b\u00fasquedas de esta clase y muy poco timorato a la hora de elegir las fuentes, aunque prudente al citarlas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La relaci\u00f3n que se establece entre <strong>la Unidad<\/strong> y las <strong>tres primeras Sephirot<\/strong> pareci\u00f3 a los sabios cristianos -entre ellos, a Leibniz <sup>38 <\/sup>&#8211; una prefiguraci\u00f3n del <strong>misterio de la Trinidad<\/strong> y ello profundiz\u00f3 la convicci\u00f3n de que, con ayuda de la Kabbalah, podr\u00edan entenderse mejor los principios del Cristianismo. Racionalistas extremos, que aspiraban a demostrar que los misterios eran s\u00f3lo fen\u00f3menos o principios cuyo conocimiento resultaba muy dif\u00edcil, se dejaron seducir por esta idea, pues parec\u00eda v\u00e1lida precisamente en el terreno m\u00e1s complicado: la religi\u00f3n. Cuando John Toland (1670-1722) se refer\u00eda a un \u00ab<em>Cristianismo no misterioso<\/em>\u00bb, cre\u00eda haber cumplido plenamente el ideal de una raz\u00f3n absoluta, al adentrarse en la trascendencia. Leibniz saldr\u00eda al paso a esta idea sin lograr una salida por completo diferente. <sup>39<\/sup> La segunda idea com\u00fan entre la tradici\u00f3n filos\u00f3fica griega, recogida por Europa, y la Kabbalah luri\u00e1nica fue la <strong>transmigraci\u00f3n<\/strong> (en hebreo, guilgul).<sup>40<\/sup> Estaba presente en las religiones mist\u00e9ricas de Grecia, sobre todo entre los \u00f3rficos. Pit\u00e1goras, Plat\u00f3n y los neoplat\u00f3nicos la aceptaban. En Europa, el Renacimiento la hab\u00eda revitalizado, ya unida a la visi\u00f3n cabal\u00edstica, sobre todo con Pico y Ficino. En la primera Kabbalah la transmigraci\u00f3n no se conceb\u00eda como un fen\u00f3meno universal sino como una forma de compensar (en un lenguaje m\u00e1s corriente, purgar) ciertos pecados, en especial los de car\u00e1cter sexual. No todos los sabios jud\u00edos medievales la aceptan o siquiera la mencionan y s\u00f3lo con la escuela luri\u00e1nica se convierte en un principio medular de la Kabbalah. Su doctrina se resume en la obra de Hayim Vital Sefer ha-Guilgulim, que recoge las ense\u00f1anzas del ARIZAL. <sup>41<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esto llevar\u00eda a los estudiosos europeos a reacciones muy diferentes: unos como Joachim Bouvet y los figuristas en general, encontrar\u00edan aqu\u00ed la confirmaci\u00f3n de la existencia de una <strong>prisca theologia<\/strong>, revelada a <strong>Mois\u00e9s<\/strong> en el monte Sina\u00ed y esparcida entre las naciones por la di\u00e1spora del pueblo hebreo.<sup>42<\/sup> Otros considerar\u00edan que aceptar la reencarnaci\u00f3n mostraba que el ate\u00edsmo, cuyo m\u00e1ximo representante en la \u00e9poca era Spinoza, como crey\u00f3 Budde o Buddeus, entre muchos,<sup>43<\/sup> hab\u00eda contaminado al mundo entero de supersticiones paganas y de ate\u00edsmo. No faltar\u00edan quienes a causa del ate\u00edsmo espinocista, pero tambi\u00e9n de la doctrina del Guilgu\u00e9 dar\u00edan al Juda\u00edsmo como moldeado por Pit\u00e1goras,\u00a0 Plat\u00f3n\u00a0 y Plotino.<sup>44<\/sup> En su segunda obra dedicada al tema, J. G. Wachter consideraba que\u00a0 los or\u00edgenes de la Kabbalah se remontaban al propio Adam, aunque \u00e9sta, actualmente, desfiguraba el Juda\u00edsmo por estar cargada de sucesivas adiciones e interpolaciones de las autoridades rab\u00ednicas.<sup>45<\/sup> Los partidarios del <strong>Quiliasmo<\/strong>, como el matrimonio Petersen, empleaban\u00a0 a <strong>Or\u00edgenes<\/strong> el cristiano como figura de engarce entre Kabbalah y Cristianismo. <sup>46<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se ha considerado en una etapa que la Kabbalah jud\u00eda continuaba su curso sin prestar atenci\u00f3n a estos intentos, salvo para rechazarlos. En las Escuelas de Kabbalah apartadas de los medios cristianos fue as\u00ed, pero no faltaron cabalistas jud\u00edos que cooperaban con los cristianos como el ya mencionado Menasseh Ben Israel, sin contar a otros marranos que tambi\u00e9n lograban recuperar su Juda\u00edsmo, ni a los conversos a esta religi\u00f3n &#8211; y que, al vivir entre ellos y frecuentarlos, aprendieron numerosos aspectos de la doctrina cristiana-, de una u otra confesi\u00f3n. Esto har\u00eda resaltar mucho m\u00e1s las analog\u00edas, con fundamento o no, entre ambas religiones y conferir\u00eda a la Kabbalah una suerte de misi\u00f3n unificadora. <sup>47<\/sup> Yehuda Liebes subraya que el movimiento mesi\u00e1nico de Sabbetai, enraizado en la Kabbalah,<sup>48<\/sup> mostrar\u00eda por la fundamentaci\u00f3n de sus bases un inter\u00e9s que ning\u00fan otro similar salvo el Cristianismo habr\u00eda manifestado.<sup> 49<\/sup> Este es otro elemento epocal de uni\u00f3n entre ambas doctrinas, en el que la Kabbalah desempe\u00f1a un papel decisivo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Al cristianizarse, la Kabbalah adquiri\u00f3 un sentido diferente al original jud\u00edo. Las ramas superiores del \u00e1rbol cabal\u00edstico fueron identificadas con la Trinidad, que hallaba su unidad en Einsof. Las ramas inferiores con los \u00f3rdenes ang\u00e9licos. Se apel\u00f3 a Plotino y su doctrina acerca del Uno y sus hip\u00f3stasis o emanaciones, que permitieron conciliar la m\u00edstica jud\u00eda con la simb\u00f3lica cristiana<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al cristianizarse, la Kabbalah adquiri\u00f3 un sentido diferente al original jud\u00edo. Las ramas superiores del \u00e1rbol cabal\u00edstico fueron identificadas con la Trinidad, que hallaba su unidad en Einsof. Las ramas inferiores con los \u00f3rdenes ang\u00e9licos. Se apel\u00f3 a <strong>Plotino<\/strong> y su <strong><em>doctrina acerca del Uno y sus hip\u00f3stasis o emanaciones<\/em><\/strong>, que permitieron conciliar la m\u00edstica jud\u00eda con la simb\u00f3lica cristiana. Apenas o nada se reconoci\u00f3 por entonces, al menos abiertamente, la influencia del Juda\u00edsmo en los escol\u00e1sticos cristianos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26219\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Abulafia-Kabbalah-900x506-300x169.jpg\" alt=\"\" width=\"710\" height=\"399\" data-id=\"26219\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Abulafia-Kabbalah-900x506-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Abulafia-Kabbalah-900x506-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Abulafia-Kabbalah-900x506-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/Abulafia-Kabbalah-900x506.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es notable adem\u00e1s que, tanto en el bando de Sabbetai como entre las complejas figuras que mezclaban el mesianismo jud\u00edo y el cristiano, exist\u00eda -salvo excepciones- la convicci\u00f3n de que cada uno de los bandos habr\u00eda de convertirse irremisiblemente a la religi\u00f3n del otro, \u00fanico modo de fundirse ambas en una. \u00bfPuede llamarse a esto un deseo de unidad en lo diverso, un intento de superar el exclusivismo religioso? No lo creemos posible, sino m\u00e1s bien de unificaci\u00f3n en una sola de las dos religiones, de modo que la otra desaparecer\u00eda, dejando huellas o no. Por otra parte, no parece posible otra v\u00eda para lograr dicha unidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los jud\u00edos que as\u00ed pensaban no\u00a0 reconoc\u00edan\u00a0 conscientemente ninguna asimilaci\u00f3n de elementos cristianos por parte del Juda\u00edsmo, aunque se ha demostrado que los hubo. Quienes, aceptando la Kabbalah cristianizada y ciertos puntos de la sabidur\u00eda jud\u00eda, consideraban que habr\u00eda de prevalecer el Cristianismo, a\u00f1ad\u00edan que \u00e9ste tendr\u00eda que judaizarse reconociendo y desarrollando la herencia jud\u00eda presente en \u00e9l, como ocurr\u00eda en el citado ejemplo del matrimonio Petersen.<sup>50<\/sup> Pero los nuevos tiempos tra\u00edan a los cristianos el principio de tolerancia como norma para el trato con los jud\u00edos y con otros grupos religiosos, lo que se practic\u00f3, con excepciones. El Juda\u00edsmo siempre lo hab\u00eda practicado, adem\u00e1s de su actitud contraria a todo proselitismo desde tiempos antiguos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfConduce entonces la Kabbalah, seg\u00fan sus adeptos en el siglo XVII, a alg\u00fan tipo de unidad religiosa, aunque no plena? \u00bfSubyace un verdadero ecumenismo de corte ir\u00f3nico en la interpenetraci\u00f3n de Juda\u00edsmo y Cristianismo que Popkin nos describe como caracte\u00adr\u00edstica de esta etapa? \u00bfPodr\u00eda encontrarse en esta Kabbalah cristianizada la v\u00eda hacia la que Baruzi llamara la verdadera Iglesia, tan buscada por Leibniz? \u00bfY cual ser\u00eda? Sin duda, algo pocas veces imaginado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Que se produce un acercamiento es cierto; de los cristianos al Juda\u00edsmo y viceversa. De ah\u00ed saldr\u00edan dos resultados opuestos: algunas conversiones religiosas, como el fallido intento del infortunado Nicolas Antoine o la exitosa de Moses Germanus, y la renovaci\u00f3n del enfoque del mesianismo jud\u00edo y de ciertas perspectivas cristianas, tanto entre los milenaristas influidos por la Kabbalah, como entre quienes cristianos o jud\u00edos valoraron a los paganos nativos de las tierras reci\u00e9n colonizadas (<em>luego a los ingleses, en un alarde de nacionalismo cubierto de exclusivismo cristiano<\/em>) como descendientes, en uno u otro caso, de <strong>las diez tribus perdidas de Israel<\/strong>. No obstante, estas \u00faltimas no prevalecieron, aunque la cuesti\u00f3n de las tribus perdidas y la pregunta sobre su paradero se han renovado varias veces. <sup>51<\/sup><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfHubo entonces una sola Kabbalah o dos?<\/strong> Scholem defiende su unidad y sit\u00faa siempre a Knorr von Rosenroth entre los grandes cabalistas. Aunque este tema exige una investigaci\u00f3n particular, habr\u00eda que se\u00f1alar que <strong>la Kabbalah cristiana de Pico y de Reuchlin<\/strong> segu\u00eda las l\u00edneas jud\u00edas como doctrina m\u00edstica y de conocimiento del hombre y del cosmos, de acuerdo con la Kabbalah m\u00e1s temprana. <strong>Knorr von Rosenroth<\/strong> en cambio segu\u00eda de modo bastante fiel la doctrina de <strong>Luria<\/strong>. Pero entre quienes bebieron de su obra en el medio cristiano, las cosas fueron diferentes. Esto conduce a <strong>Moshe Idel<\/strong> a subrayar la desconfianza o el rechazo con los que fue acogida por los sabios jud\u00edos la divulgaci\u00f3n de la Kabbalah entre los cristianos <sup>52<\/sup> y <strong><em>la influencia que esta disciplina tuvo en el esoterismo occidental<\/em><\/strong>.<sup>53<\/sup> En todo caso y como doctrina m\u00edstica, constituy\u00f3 un eslab\u00f3n mediador entre Juda\u00edsmo y Cristianismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La cultura jud\u00eda es hoy impensable sin la Kabbalah, aunque no todas sus ramas y manifestaciones est\u00e9n igualmente impregnadas de ella. En el caso de la Europa cristiana de inicios de la modernidad, no es as\u00ed, aunque no falten muy buenos ejemplos de que hubo, en efecto, una influencia muy positiva. <sup>54<\/sup> Como afirma <strong>Idel<\/strong>, <strong><em>la Kabbalah constituye una parte de lo que denomina la silenciosa controversia entre las facetas m\u00edstica y racionalista del Juda\u00edsmo<\/em><\/strong>.<sup>55<\/sup> Al comparar ambas formas de la Kabbalah, se advierte que, no s\u00f3lo se trata de que los conceptos fundamentales sean los mismos en la Kabbalah jud\u00eda y en la variante cristiana, aunque se les dote de un contenido diferente, sino que la unidad entre teolog\u00eda \u00abdogm\u00e1\u00adtica\u00bb, por as\u00ed llamarla, y la \u00e9tica consiguiente es muy similar. Pues <strong><em>la Kabbalah extrae de la estructura rec\u00f3ndita del universo su propia interpretaci\u00f3n de las mitzvot <\/em><\/strong><em>(<\/em><\/span><em style=\"font-size: 18.6667px;\">NOTA Punto Cr\u00edtico: \u00ab<\/em><em style=\"font-size: 14pt;\">mandamiento\u00bb; la palabra se usa en el juda\u00edsmo para referirse a Los 613 preceptos b\u00edblicos de la Tor\u00e1, la ley rab\u00ednica jud\u00eda)<\/em><strong style=\"font-size: 14pt;\"><em>, referentes a la conducta, y el modo adecuado de cumplirlas<\/em><\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Talmud es una larga y compleja reflexi\u00f3n acerca del \u00e1mbito humano y el cumplimiento de las leyes que lo regulan: la \u00e9tica, la historia, la escatolog\u00eda del alma, o ciertas historias que se consideran importantes, pero no una cosmolog\u00eda ni una ontolog\u00eda. Es inevitable la pregunta: \u00bfse inspir\u00f3 Spinoza en el mencionado esquema de la Kabbalah\u00a0 para titular\u00a0 <strong>\u00c9tica<\/strong> a una obra que, pretendiendo articular una teor\u00eda integral del universo y del hombre, en funci\u00f3n del buen proceder humano el progreso espiritual que hace al hombre libre\u00a0 -comienza por la analog\u00eda?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-26220\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/spinoza-y-cabala-3.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"441\" data-id=\"26220\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"background-color: #ccffcc;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; background-color: #ccffcc;\">NOTAS\u00a0<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1 Conviene recordar que en 1656 fungi\u00f3 como presidente del tribunal rab\u00ednico que ratific\u00f3 la excomuni\u00f3n de Spinoza, quien hab\u00eda sido su disc\u00edpulo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">2 Cf. Saperstein (2005), 93-96.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">3 Cf. !bid., 12, 26, 96.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">4 En cuanto a las diversas lecturas [de los libros sagrados], dicen que son signo de profun\u00add\u00edsimos misterios; y lo mismo pretenden respecto a los asteriscos, de los que existen 28 en medio de p\u00e1rrafo, e incluso creen que se esconden grandes secretos en los rasgos de las letras. La verdad es que desconozco si todo esto lo han dicho por necedad o por devoci\u00f3n de viejas. Una cosa s\u00e9, al menos: que no he le\u00eddo en ellos nada que recordara la ciencia del arcano, sino tan s\u00f3lo pensamientos pueriles. He le\u00eddo tambi\u00e9n e incluso he conocido a algunos cabalistas, aficionados a la broma, pero jam\u00e1s he logrado admirar lo suficiente su lectura\u00bb (TIP IX; trad. Dom\u00ednguez III, 249). En una nota sobre este pasaje, el editor se refiere a algunas fuentes de Spinoza, a las cuales se tratar\u00e1 m\u00e1s adelante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">5 La Croze asegura que tanto Franz Merkur Van Helmont (1618\u20221699) como Johann Peter Spaeth (1630\/40?-l 701) colaboraron con Knorr von Rosenroth (1631-1689) en la edici\u00f3n de la obra, Cf. Veysii:re de La Croze (1708), 61-62. Nathan Samter, estudioso de Spaeth, ha cuestionado seriamente esta afirmaci\u00f3n. Cf. Samter (1894\/1895), 273.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">6 Cf. Goldenbaum (2008c), 21-34; 35-47.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">7 Se de ca aqu\u00ed su relaci\u00f3n con el matrimonio Petersen, aunque hubo otras figuras relevantes. Textos importantes aparecen en Leibniz (1991). A este tema se dedica mucha atenci\u00f3n en Orio de Miguel (2002). Cf. Wollgast (1988), 600.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">8 Aceptan esto, con diferentes matices, A. Coudert, B. Orio de Miguel, T. Dagron, S. Edel, Y M. Lrerke. Leibniz y Spinoza ante la Kabbalah jud\u00eda\u00a0\u00a0\u00a0 285<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">9 Cf. Schoeps (1952), 134 s. Resume esta etapa en la primera parte: \u00abDer Philosemitismus des 17.Jahhunderts\u00bb. No es desde\u00f1able el hecho de que, como afirma Heinrich Graetz, el estudio del Juda\u00edsmo prepar\u00f3 en buena medida el camino hacia la Reforma, proceso en el que se destacan Reuchlin, Ulrich von Hutten y su disputa con Pfefferkom a prop\u00f3sito del Talmud y otros textos cl\u00e1sicos del Juda\u00edsmo. Cf. Graetz (1867), pues la judeofobia de Mart\u00edn Lutero en su segunda etapa, en la que escribe el op\u00fasculo \u00abVon den Juden und ihren L\u00fcgen\u00bb, ha hecho desconocer este aspecto a muchos investigadores. El trabajo de Graetz est\u00e1 escrito con una animosidad chocante en una contribuci\u00f3n cient\u00edfica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">10 Se trata de los que R. H. Popkin denomina \u00abCristianos jud\u00edos\u00bb. Tratamos esto en Rensoli (2011).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">11 Cf. Popkin (1994).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">12 La valoraci\u00f3n de Jes\u00fas de Nazareth ha experimentado un complejo proceso evolutivo hasta hablarse de su recuperaci\u00f3n para el Juda\u00edsmo como m\u00edstico y rabino. En el siglo xx se\u00a0 han\u00a0 destacado en esta labor Martin Buber, Pinhas Lapide y Schalom\u00a0 Ben\u00a0 Chorim.\u00a0 Un\u00a0 enfoque importante aparece en la reciente obra de Mario Javier Sab\u00e1n (2008). No creemos sin embargo que el solo hecho de re\u00ad cuperar a Jes\u00fas como jud\u00edo bastar\u00eda para aceptar\u00a0 una\u00a0 cierta\u00a0 \u00abcristianizaci\u00f3n\u00bb del Juda\u00edsmo,\u00a0 pues no se trata de aceptar tambi\u00e9n los dogmas cristianos sobre su persona y su vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">13 Cf. McGuinn (1994).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a014 No se abordan aqu\u00ed los brotes de Marcionismo desde los or\u00edgenes de la Reforma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">15 Con Pico della Mirandola (1463-1494) y Marsilio Ficino (1433-1499), esta disciplina hab\u00eda comenzado a ocupar un lugar importante en el \u00e1mbito filos\u00f3fico cristiano, aunque no fueron ellos los primeros cabalistas cristianos de la historia. Difundi\u00f3 tambi\u00e9n la sabidur\u00eda cabal\u00edstica Le\u00f3n Hebreo. Cf. Scholem (1954).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">16 Durante un tiempo se crey\u00f3 que el conocimiento de la Kabbalah del ARIZAL entre los no jud\u00edos se hab\u00eda iniciado con Israel Sarug, quien se llamaba a s\u00ed mismo disc\u00edpulo directo de Rab\u00ed Luria. Cf. Popkin (1994), 60. Esto ha sido cuestionado por Gerschom Scholem, quien considera que su saber cabal\u00edstico proven\u00eda de obras de Hayim Vital que sustrajo. Cf. Scholem (1996), 282-283.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">17\u00a0\u00a0\u00a0 Basada en\u00a0 el\u00a0 llJhar, este tipo de Kabbalah\u00a0 (Kabbalah\u00a0 zefir\u00f3tica)\u00a0 operaba con las letras del alfabeto hebreo y con los llamados \u00abnombres\u00bb divinos y asignaba a las letras un cierto valor num\u00e9rico de modo que pudiera indagarse sobre la naturaleza rec\u00f3ndita de las cosas, sus nexos con otras, a trav\u00e9s de la equivalencia num\u00e9rica entre ellas, rama conocida como guematria. Pero tambi\u00e9n con la organizaci\u00f3n del universo en sistemas de sistemas, integrados en el llamado \u00ab\u00c1rbol cabal\u00edstico\u00bb. Sobre la diferencia entre la Kabbalah original y la del ARI, cf. Idel (1989), sobre todo las conferencias 2, 4 y 7. Nuestra opini\u00f3n en Rensoli (2010).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">18 Es conocida la costumbre de designar a los grandes sabios jud\u00edos mediante acr\u00f3nimos y expresiones derivadas de sus caracter\u00edsticas. ARI significa \u00abEl le\u00f3n de Dios\u00bb pero tambi\u00e9n proviene de \u00abAsquenazi Rabi Isaac\u00bb (Rab\u00ed Isaac el alem\u00e1n). ARIZAL Hakadosh significa \u00abEl Santo Le\u00f3n de bendita memoria\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">19 Es curioso el nexo entre Sabbetai y los cu\u00e1queros: Mordechai, el padre del falso Mes\u00edas, traba\u00ad jaba en Smyrna con comerciantes cu\u00e1queros ingleses, por lo que llegaron a llamarlo 0ud\u00edo cu\u00e1quero\u00bb. No se olvide que Lady Conway, destacada fil\u00f3sofa y estudiosa de la Kabbalah, termin\u00f3 abrazando esta corriente y se hizo enterrar con la inscripci\u00f3n de Dama Cu\u00e1quera\u00bb. Cf. Popkin (1994). Sobre Lady Conway, Orio de Miguel (2004), 17-19.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">20 Se la nombraba como \u00abCabbala Philosophica\u00bb. Cf. Leibniz (1745), 260.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">21 No hay que olvidar el enorme impacto causado en toda Europa por la rebeli\u00f3n mesi\u00e1nica de Sabbetai Zevi o Sevi (1626-1676), cuyos fundamentos tuvieron mucho de cabal\u00edsticos se interesaba sobre manera por la Kabbalah pr\u00e1ctica y que fue bendecida y auspiciada por el famoso rabino Nathan de Gaza (1644-1680), cabalista inspirado en Luria pero considerado como heterodoxo. Esto hizo que se creara, entre jud\u00edos y no jud\u00edos, la desconfianza sobre la pureza de la Kabbalah, en especial la pr\u00e1ctica. Cf. Goldish (2004). Es importante se\u00f1alar que las profec\u00edas en torno a Sabbetai como Mes\u00edas anunciaban la conversi\u00f3n al juda\u00edsmo de todos los cristianos, incluyendo a los reyes europeos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">22 Estos fen\u00f3menos serian sobre\u00a0 todo consecuencias del\u00a0 tr\u00e1gico desenlace del\u00a0 movimiento de Sabbetai.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">23 Cf. Scholem (1973), cap. 3; Graetz (1897), V, 195 ss. Al referirse a este movimiento, Graetz revela su predisposici\u00f3n contra la Kabbalah (a la que culpa de la extravagante historia de Sabbetai Zevi) y el misticismo en general, propios de su \u00e9poca, sobre todo al caracterizar a los colaboradores directos y al p\u00fablico del falso Mes\u00edas. Graetz escribe: \u00abLo m\u00e1s triste es que nadie sospech\u00f3 que fue la C\u00e1bala la que prepar\u00f3 el terreno para tales excentricidades\u00bb, p. 201. La reivindicaci\u00f3n de esta doctrina vino sobre todo en el S. XX e.e. con los estudios de Gerschom Scholem y m\u00e1s tarde de Moshe Idel. Cf del (1988), 10.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">24 Oseas 3, 1: \u00abY me dijo el Eterno: Anda otra vez, ama a una mujer amada de su marido pero ad\u00faltera, como el Eterno ama a los hijos de Israel, aunque se vuelvan a otros dioses).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">25 Fernando Cardoso o Cardozo (1604-1683) estudi\u00f3 medicina y filosof\u00eda en Salamanca y ejerci\u00f3 en Valladolid. Tom\u00f3 el nombre de Isaac al retornar al Juda\u00edsmo de sus padres en Venecia, ciudad en la que se radic\u00f3 hasta su muerte. Su hermano Miguel (Abraham al retornar al Juda\u00edsmo junto a su hermano) fue un ferviente seguidor del falso Mes\u00edas y se consider\u00f3 a s\u00ed mismo profeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">26 Cf. \u00abSasportas\u00bb.Jewish Encyclopedia, http:\/\/wwwJewishencyclopedia.com\/viewJsp?artid=267&amp;letter=S<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">21 Henry Oldenburga Spinoza, 8 de diciembre 1665, Ep. 33; trad. Dom\u00ednguez 11, 243-244.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">28 Al referirse a estos, escribe: \u00abtriunfan porque se ha cedido a su ira y han atra\u00eddo a quienes detentan el poder al bando de la doctrina de la que ellos se consideran los int\u00e9rpretes. De ah\u00ed\u00a0 que se atreven a usurpar su autoridad y su derecho; y alardean sin rubor de haber sido inmediatamente elegidos por Dios y de que sus decretos son divinos\u00bb, por lo que pretenden que las autoridades \u00abse subordinen a los decretos divinos, es decir, a los suyos propios\u00bb (TPP XX; trad. Dom\u00ednguez 111, 419-420)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">29 Peter Sern1rier o Serrarius (1600-1669). Inicialmente calvinista, se interes\u00f3 por el milenarismo y la Kabbalah, y fue uno de los seguidores cristianos m\u00e1s notables de Sabbatai Zevi. Bajo la influencia de Menasseh\u00a0 Ben Israel, se interes\u00f3 sobremanera\u00a0 por las diez tribus perdidas de Israel y aspir\u00f3 a unir a jud\u00edos y cristianos en la espera activa del Mes\u00edas. Es muy probable que Spinoza tuviera mucho m\u00e1s que referencias sobre ambos temas a trav\u00e9s de \u00e9l. Cf. Goldish (2004), 156-159.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">30 Popkin (1992), 397.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">31 Posiblemente el autor no se hab\u00eda percatado de las implicaciones de una concepci\u00f3n que consideraba a los jud\u00edos como descendientes de Adam y al resto de los pueblos provenientes de una primera Creaci\u00f3n. La unidad de la Creaci\u00f3n quedaba tambi\u00e9n resquebrajada y sirvi\u00f3 de base para el poligenismo; fue \u00fatil sobre todo para las teor\u00edas racistas que defend\u00edan teol\u00f3gicamente la desigualdad racial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">32 Cf. Popkin (1987), que ofrece un estudio integral de esta figura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">33 Cf. Schoeps (1952), 81, 189.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">34 En 1655 Menasseh Ben Israel se hab\u00eda dirigido a Oliver Cronwell pidi\u00e9ndole anular la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos de Inglaterra, promulgada en 1290 por el rey Eduardo I (1239-1307), lo que se logr\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">35 Cf. Schoeps (1952), 53-67. Al ambiente de pol\u00e9mica creado en medios cristianos por esetfilosemitislll() se refiere H. Graetz, quien subraya el contraste entre las persecuciones de marranos en los pa\u00edses cat\u00f3licos y la lucha de ideas, con medidas coercitivas menos terribles, en el resto de Europa, pues la situaci\u00f3n de los jud\u00edos hab\u00eda mejorado a pesar de todo. La labor de Paulli en: Graetz (1897), vol. V, 218 ss.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">36 Cf.: Ibid., 219-229. A este tema se consagra la citada obra de Schoeps.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">37 Desde joven, Leibniz hab\u00eda trabajado en este proyecto, que al final de su vida crey\u00f3 ver realizado tambi\u00e9n entre los chinos, con el supuesto sistema num\u00e9rico existente en el 1-Ching, interpretaci\u00f3n sugerida a Leibniz porjoachim Bouvet. Cf. Secret (1979); Leibniz (2005b).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">38 Cf. Antognazza (2007), cap. 11.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">39 Sobre esta pol\u00e9mica, cf. Dagron (2009).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">40 No se mencionan aqu\u00ed el jainismo, el Hinduismo y el Budismo por cuanto muy pocos en Europa las conoc\u00edan lo suficientemente como para compararlas con el juda\u00edsmo, cosa que s\u00ed sucedi\u00f3 despu\u00e9s (sobre todo en el siglo x1x y parte del xx) con tal fuerza que en 1925 a\u00fan se opinaba que la idea de transmigraci\u00f3n indicada que el Budismo hab\u00eda ejercido influencia sobre el Juda\u00edsmo. Esto escuch\u00f3 Chajim Bloch del especialista alem\u00e1n en Historia de las religiones Robert Haubner. Cf. Bloch (1925), Prefacio, 4. Otros autores como Adolphe Franck (1809-1893) remiten el origen de la Kabbalah al Zoroastrismo, sin descartar del todo a los fil\u00f3sofos caldeos, persas y griegos, en cuyas doctrinas cree encontrarla. Cf. Franck (2008), 41-50, 141-198.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a041 Cf. Scholem (1988), \u00abGuilgul\u00bb; Scholem (1996), 267, 306-309; nuestra opini\u00f3n en Rensoli (2010). Scholem apunta que se ha hablado de cierta influencia del catarismo en la Kabbalah luri\u00e1nica, aunque no hay un consenso sobre esto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">42 \u00a0Cf. von Collani (2011), 3; Lackner\u00a0 (1991); Secret (1979).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">43 Cf. Buddeus (1706).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">44\u00a0 J. G. Wachter hace esto en DerSpinozismus imjudenthumb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">45 Cf. Wachter (1706), cap. I: \u00abCabalistae Philosophiam suam ab Adamo derivant\u00bb; sobre las causas y circunstancias de su desfiguraci\u00f3n se extiende en el cap. II. En las pp. 28 se examina las diferencias de la Kabbalah y la concepci\u00f3n de Spinoza y los errores de Rab\u00ed Irira.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">46 Cf. Petersen (1716).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">47 H. Graetz se\u00f1ala que la concepci\u00f3n cristiana de un Mes\u00edas que deb\u00eda sufrir antes de triunfar (la interpretaci\u00f3n cristiana del \u00abVar\u00f3n de dolores\u00bb de Isa\u00edas 53) hab\u00eda penetrado entre los jud\u00edos, como se comprob\u00f3 en la actitud de la mayor\u00eda de los seguidores de Sabbetai ante sus fracasos iniciales, y hasta en muchos despu\u00e9s del derrumbe final. Cf. Graetz (1897), V, 195. Cf. Popkin (1994).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">48\u00a0 Sabbetai ten\u00eda a su lado a Samuel Vital\u00a0 (hijo de\u00a0 Hayim o\u00a0 Haim Vital),\u00a0\u00a0 \u00abpara dirigir sus mortificaciones de acuerdo con las prescripciones de Luria\u00bb, adem\u00e1s de otros disc\u00edpulos directos del ARIZAL, que dirig\u00edan a los seguidores de Sabbaetai en Jerusalem. Graetz (1897), V, 196-197.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">49 Cf. Liebes (1993), 107.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a050 Quiz\u00e1s hoy considerar\u00edamos algo cercano a un \u00abtrabajo de deconstrucci\u00f3n\u00bb de puntos fun\u00addamentales del Cristianismo -con vistas a su renovaci\u00f3n- la labor critica realizada por los Petersen junto a otros te\u00f3logos, hasta el punto de queJ. P. Spaeth (Mases Germanus) los responsabiliz\u00f3 de haber suscitado en \u00e9l las dudas que lo llevaron a convertirse al Juda\u00edsmo. Cf. Germanus (1699); Albrecht (2005), 87; Samter (1895), 229-230; 277 ss.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">51\u00a0\u00a0 La m\u00e1s importante en el S. XVII fue cuando Menasseh Ben Israel fue a Inglaterra a gestionar la readmisi\u00f3n de los jud\u00edos. Crey\u00f3 encontrar en Am\u00e9rica las diez tribus perdidas de Israel. Los puritanos ingleses consideraron que ellos mismos eran sus descendientes. Cf. Parfitt (2004), 76-86.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">52 Cf. !del (1988), 4 ss;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">53 bid., 260-264.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">54 Cf. bid., 250.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">55 \u00abPodernos sin duda considerar la Kabbalah corno parte de una controversia silenciosa entre las tendencias racionalista y m\u00edstica del judaismo\u00bb. Ibid., 253.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; background-color: #ccffcc;\"><strong>ARTICULOS RELACIONADOS:\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"EjYlNBH2HP\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/01\/31\/26212\/\">LEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: Confusiones y Verdades, por Lourdes Rensolli Laliga \u2013 PARTE 2<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abLEIBNIZ Y SPINOZA ANTE LA KABBALAH JUD\u00cdA: Confusiones y Verdades, por Lourdes Rensolli Laliga \u2013 PARTE 2\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/01\/31\/26212\/embed\/#?secret=dgBW41kIjf#?secret=EjYlNBH2HP\" data-secret=\"EjYlNBH2HP\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"dWIRW10Wrv\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/01\/17\/leibniz-frente-a-spinoza-una-interpretacion-panoramica-forjando-la-modernidad\/\">\u00abLEIBNIZ FRENTE A SPINOZA: Una interpretaci\u00f3n panor\u00e1mica\u00bb. 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