{"id":2208269,"date":"2021-05-23T00:05:38","date_gmt":"2021-05-22T23:05:38","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2208269"},"modified":"2021-06-07T13:26:46","modified_gmt":"2021-06-07T12:26:46","slug":"historia-de-las-persecuciones-politicas-y-religiosas-en-europa-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/23\/historia-de-las-persecuciones-politicas-y-religiosas-en-europa-2\/","title":{"rendered":"HISTORIA DE LAS PERSECUCIONES POL\u00cdTICAS Y RELIGIOSAS EN EUROPA. PR\u00d3LOGO, por Alfonso Torres de Castilla (1863)."},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/15\/indice-historia-de-las-persecuciones-politicas-y-religiosas-en-europa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00cdNDICE: HISTORIA DE LAS PERSECUCIONES POL\u00cdTICAS Y RELIGIOSAS EN EUROPA<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #99cc00;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>HISTORIA DE LAS PERSECUCIONES POL\u00cdTICAS Y RELIGIOSAS EN EUROPA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Alfonso Torres de Castilla, 1863<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>PR\u00d3LOGO<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Los estigmas de la intolerancia se han descargado siempre sobre las m\u00e1s claras inteligencias<\/strong><\/span><\/em><\/p>\n<figure id=\"attachment_2211016\" aria-describedby=\"caption-attachment-2211016\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2211016\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Historia-de-las-persecuciones-1.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"641\" data-id=\"2211016\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Historia-de-las-persecuciones-1.jpg 603w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Historia-de-las-persecuciones-1-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2211016\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">DEDICADO A LOS INTOLERANTES DE TODOS LOS PARTIDOS Y CREENCIAS<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Grandes han sido los errores de hombres y de pueblos; repugnantes sus vicios, sus cr\u00edmenes horribles, inauditas sus iniquidades. Por cualquier parte que abramos el libro de la <strong>Historia<\/strong>, no vemos m\u00e1s que p\u00e1ginas escritas con sangre; persecuciones y l\u00e1grimas, desolaci\u00f3n y exterminio, y los papeles de v\u00edctima y de verdugo alternativamente representados por los defensores de todas las ideas buenas o malas, grandes o mezquinas, sublimes o rid\u00edculas, a que las humanas sociedades han debido ora su fundaci\u00f3n o su decadencia, ora su progreso, su estancamiento o su ruina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En nombre de las religiones y de los dioses y sus cultos, cuyos derechos e intereses pretend\u00edan salvar, los polite\u00edstas paganos martirizan, deg\u00fcellan y exterminan centenares de miles de cristianos, en los primeros siglos de nuestra Era. Nada basta a saciar su fanatismo ni la sa\u00f1a de su odio contra los que profesan la nueva fe. Todo sacrificio les parece peque\u00f1o para aplacar a sus irritadas divinidades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Vencedores a su turno, los cristianos cambiaron el papel victimas por el de verdugos, y persiguieron con implacable furor a los vencidos paganos y gentiles primero, a jud\u00edos y mahometanos despu\u00e9s, y, lo que es m\u00e1s repugnante todav\u00eda, se persiguieron unos a otros, multiplicando los tormentos; y excediendo en fan\u00e1tica crueldad a sus antiguos adversarios, hicieron cuanto estuvo en su mano para comprometer y deshonrar la religi\u00f3n de amor y de paz revelada por el <strong>Redentor<\/strong>, que ped\u00eda a su Padre en el Calvario el perd\u00f3n de su enemigos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los espantosos horrores del fuego, de la sed y del hambre, del quebrantamiento de los huesos y descoyuntamiento de las articulaciones, para destruir a los que rec\u00edprocamente se llamaban malos cristianos, reemplazan a los acerados dientes y agudas garras de los tigres y leones que desgarraban vivos aun y palpitantes a los hombres, en los siglos precedentes, no por ser malos, sino por ser buenos cristianos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay raza ni pueblo que deje de llevar su contingente a esta gran hecatombe: no hay rinc\u00f3n de tierra que se libre de su furia. No hay principio pol\u00edtico ni fe religiosa en cuyo nombre no se cometan cr\u00edmenes horrorosos, sangrientas carnicer\u00edas, persecuciones injustas que deshonran a la humanidad y que oscurecen y manchan los gloriosos timbres de sus m\u00e1s brillantes civilizaciones; de tal suerte que, si por sus efectos deber\u00edamos juzgar a los principios pol\u00edticos y a las creencias religiosas que han sucesivamente regido la conciencia de los hombres y las humanas sociedades, preciso seria hacerlas responsables de un cumulo de errores, vicios, cr\u00edmenes y miserias tales, que exceden a cuantas a las malas pasiones se atribuyen, y que han afligido y degradado a las razas humanas, para mengua suya seg\u00fan vemos, lo mismo en los antiguos que en los modernos fastos de la <strong>Historia<\/strong>. Pero no; buenos o malos, err\u00f3neos o verdaderos, ef\u00edmeros o eternos, humanos o divinos, los principios y doctrinas que han iluminado la mente del hombre no son responsables de sus vicios ni cr\u00edmenes, que de m\u00e1s hondos manantiales proceden. Y no se crea que pretendamos menguar la importancia, grande por cierto, de ideas ni doctrinas, siquiera entren en la esfera de efectos o causas secundarias. La responsabilidad pertenece en primer lugar a la ignorancia de la humanidad, que solo bajo la acci\u00f3n del tiempo se desenvuelve y perfecciona, comprendiendo y aplicando de diverso modo creencias, principios y doctrinas, y abandonando las que por buenas equivocadamente tuvo a medida que se ilustra su inteligencia y su raz\u00f3n se esclarece. Es la ignorancia quien le ha hecho tomar por luz las tinieblas, por mentira la verdad; quien le ha inducido a interpretar torpemente las nociones m\u00e1s sencillas y claras; quien, confundiendo en su mente la idea de la rectitud con la de la intolerancia, le ha llevado a la consagraci\u00f3n de tan funestos extrav\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">He aqu\u00ed por qu\u00e9, aunque la consideremos como un efecto, no podemos menos que denunciar la intolerancia ante el tribunal de la raz\u00f3n, como el vicio m\u00e1s temible y que m\u00e1s da\u00f1os ha causado a las sociedades de todos los tiempos y de todas las latitudes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La intolerancia ha sido la mas funesta emanaci\u00f3n de la ignorancia, el m\u00e1s peligroso de los vicios que han corro\u00eddo las entra\u00f1as de los hombres, llenando de espanto sus almas y desolando sus hogares, precisamente por no haberse presentado con el odioso y repulsivo car\u00e1cter de crimen o de vicio, sino antes bien, cubierta con el blanco cendal de la virtud y rodeada de la aureola del hero\u00edsmo, supuesta defensora de los sentimiento y creencias m\u00e1s caras al hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los cr\u00edmenes perpetrados por la intolerancia se han cometido con objeto de defender ya la libertad o la religi\u00f3n, ya la patria o la propiedad, ora la tradici\u00f3n o la ciencia, ora el orden o el progreso, lo mismo los privilegios que la igualdad ante la ley.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Verdad es que muchas veces los perseguidores, solo usaban contra sus v\u00edctimas la influencia de objetos, de instituciones o doctrinas tan amadas, como una careta tras de la cual procuraban esconder con refinada astucia sus intereses personales, sus mal satisfechas pasiones, su codiciosa ambici\u00f3n. Mas si tales fueron las secretas miras de no pocos, no es menos cierto que la mayor\u00eda ha perseguido y quemado, o contribuido a perseguir y quemar vivos a sus semejantes, abreviando con cruentas torturas su miserable vida, con la mejor buena fe: no por el placer de destruirlos ni aniquilarlos, no por saciar un bajo instinto de venganza, impulsada por el m\u00f3vil de los intereses personales, sino con la pretensi\u00f3n de servir a los sagrados derechos de la justicia, de labrar la ventura de la sociedad y de asegurar a sus v\u00edctimas en la otra vida de felicidad eterna; convirtiendo de este modo la mas b\u00e1rbara de las crueldades, el m\u00e1s repugnante e irreparable de los cr\u00edmenes, al destrucci\u00f3n de sus semejantes, en un acto laudable y meritorio, por la funesta convicci\u00f3n de que, no solo la sociedad, sino tambi\u00e9n sus mismas victimas recib\u00edan un se\u00f1alado favor; de que los verdugos hac\u00edan una obra de caridad, un acto misericordioso a los ojos del mundo y a los de su propia conciencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En nombre de la libertad, como en nombre del orden, en la esfera pol\u00edtica; por la salud de la patria lo mismo que por el prestigio y autoridad de los reyes o de los gobiernos imperantes en las naciones, con el noble objeto de servirlos, de salvarlos tal vez, la intolerancia ha santificado los cr\u00edmenes mas estupendos y vergonzosos, d\u00e1ndoles toda la apariencia de virtudes, de acciones sublimes, dignas de encomio, de recompensa, de eterna memoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Incendios de campos y ciudades; grandiosos monumentos del arte demolidos; templos profanados; ni\u00f1os arrancados del seno de sus madres afligidas; castas doncellas prostituidas y arrojadas cual bestias hediondas al lodo de los lupanares; ancianos decr\u00e9pitos pasados al filo de la espada; extra\u00f1amientos y expatriaciones en masa; razas esparcidas en los desiertos como torbellinos de arena arrebatados por los huracanes; naciones subyugadas por el hierro y el fuego; pueblos sumergidos en lo profundo del mar, arrojados a la corriente de los r\u00edos y sepultados bajo las derruidas techumbres de sus moradas, y saqueos, ruinas, esterminios y desolaciones infinitas, cuya contemplaci\u00f3n horroriza y aflige el alma, haci\u00e9ndola desesperar del humano entendimiento, que a tantos estragos se acostumbra y que tales horrores santifica; tal es el espect\u00e1culo que las obras de la intolerancia nos ofrecen a cualquier lado que volvamos la vista para estudiar la vacilante marcha de la humana especie al trav\u00e9s de los siglos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfY sobre qui\u00e9n han ca\u00eddo sus golpes m\u00e1s furibundos? \u00bfQui\u00e9nes han sido las v\u00edctimas preferidas, inmoladas en su holocausto?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde la cicuta que puso fin a la noble vida del m\u00e1s grande de los fil\u00f3sofos de la <strong>Antigua Grecia<\/strong>, hasta los potros de la Inquisici\u00f3n espa\u00f1ola en que tantos infelices padecieron y espiraron; desde la hoguera en que muri\u00f3 <strong>Savonarola<\/strong> hasta los calabozos y destierros en que a <strong>Gallardo, Arg\u00fcelles, Mart\u00ednez de la Rosa<\/strong> y a tantos otros ilustres patricios sumi\u00f3 el intolerante fanatismo de los realistas vencedores en <strong>1814<\/strong> y <strong>1823<\/strong>, y los homicidios y deportaciones en que el segundo imperio franc\u00e9s fund\u00f3 su restauraci\u00f3n, <strong>los estigmas de la intolerancia se han descargado siempre sobre las m\u00e1s claras inteligencias<\/strong>; han ensangrentado los pechos m\u00e1s varoniles; han mancillado las almas m\u00e1s puras, los esp\u00edritus m\u00e1s elevados; martirizando los corazones m\u00e1s tiernos y sensibles, lo mismo que las m\u00e1s indomables voluntades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La intolerancia ha buscado en la destrucci\u00f3n del hombre la destrucci\u00f3n de la idea<\/strong>, y arrancando con tenazas ardientes los pedazos de su carne palpitante, y descuartiz\u00e1ndolo, crucific\u00e1ndolo, reduci\u00e9ndolo a cenizas, o arroj\u00e1ndolo a la arena del Circo para alimento de las fieras, ha esperado que con \u00e9l se extinguir\u00eda la idea que acariciara en su mente. Pero las ideas que no tienen sangre que verter, carne que desgarrar, ni huesos que quemar, y escapaban ilesas, a pesar de la intolerancia, lo mismo de entre las garras de los leones del circo romano; si eran err\u00f3neas o injustas, para comparecer ante el tribunal de la raz\u00f3n humana y ser arrojadas de su alma y condenadas, por el \u00fanico medio con que las ideas pueden serlo, por la comparaci\u00f3n con ideas m\u00e1s justas y verdaderas; no por la destrucci\u00f3n del hombre, en cuya mente se abrigaban, sino por el convencimiento y la demostraci\u00f3n; <strong><em>que las ideas solo con ideas se combaten y destruyen<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El pensamiento es inmaterial como el alma de quien emana, y no pueden llegar hasta \u00e9l las ofensas inferidas a la materia<\/strong>. Si la idea es verdad, el martirio de su poseedor solo puede servir para purificarla y santificarla; y elev\u00e1ndola sobre la helada atm\u00f3sfera del calabozo en que espira, sobre los negros torbellinos del humo de la hoguera en que queman vivo, o sobre la cruz en que clavan al que por ella perece, se ostenta cual radiante aureola, l\u00e1varo de fuego en que fijan las at\u00f3nitas miradas del mundo, y burlando la rabia impotente de la ciega intolerancia, penetra en todas las inteligencias precisamente por los mismos medios empleados para extirparla. As\u00ed <strong>la intolerancia solo ha logrado hacer odiosas las instituciones que defend\u00eda<\/strong>, convertir en templos sus mazmorras, y entregar a la adoraci\u00f3n de los hombres los instrumentos de sus suplicios y la memoria de sus v\u00edctimas, y a la execraci\u00f3n de los venideros tiempos los nombres de sus perseguidores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQui\u00e9n al penetrar en estos mustios y sombr\u00edos monumentos, cuyos nombres est\u00e1n en la memoria de todo el mundo, mansiones del crimen y de la iniquidad, conocidas como prisiones de Estado, o bajo cualquiera otra denominaci\u00f3n, desde los <strong>plomos de<\/strong> <strong>Venecia<\/strong> hasta la <strong>Inquisici\u00f3n de Sevilla<\/strong>, desde la <strong>torre de Londres<\/strong> hasta el <strong>Castillo de Spielberg<\/strong>, desde la <strong>Bastilla hasta la C\u00e1rcel de Corte<\/strong>, desde <strong>Bicetre<\/strong> a las <strong>minas de<\/strong> <strong>Siberia<\/strong>, de la ciudadela de <strong>Amberes<\/strong> hasta la de <strong>Barcelona<\/strong>, desde el calabozo de las Tiran\u00edas secretas hasta los presidios de <strong>Lambesa<\/strong>, no ha sentido conmovida su alma por un profundo sentimiento, mezcla de odio y de piedad, de horror y de veneraci\u00f3n al recordar los nombres, y la triste historia con ellos, de tantos varones ilustres, que honran a la humanidad, por sus virtudes o su energ\u00eda, su abnegaci\u00f3n o su ciencia, y que sufrieron en ellas martirios tan crueles, pareci\u00e9ndole que el eco los repet\u00eda como una eterna e inapelable condenaci\u00f3n de las oscuras y b\u00e1rbaras edades atravesadas por la sociedad, en que las ideas, las opiniones o creencias han podido ser consideradas actos criminales; perseguidos y condenados los que las profesaban, y a tratamientos m\u00e1s duros sometidos, que los asesinos, ladrones, incendiarios y parricidas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Molay, Juana de Arco, Jer\u00f3nimo de Praga, Tom\u00e1s Moro, Fisher, Miguel Servet, Savonarola, Campanella, Vanini, Antonio P\u00e9rez, Juana Grey, Fran Luis de Le\u00f3n, Galileo, Spinoza, Silvio Pellico, Madama Roland, Gallardo, Mart\u00ednez de la Rosa, Riego<\/strong> y todos cuantos de la intolerancia fueron v\u00edctimas, son dignos de las ardientes simpat\u00edas que han inspirado, cualesquiera que fuesen sus errores o la falsedad de sus ideas u opiniones sobre cosas humanas o divinas, y por m\u00e1s que pudiesen ser condenables sus doctrinas; que yo no tengo misi\u00f3n de examinar, ni mucho menos de juzgar aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al escribir la historia de sus persecuciones, al referir sus martirios y padecimientos, no pretendemos hacer la apolog\u00eda de las doctrinas que sustentaban ni de la fe religiosa o pol\u00edtica a que debieron los honores de la persecuci\u00f3n; la Historia y la Filosof\u00eda las han juzgado o las juzgar\u00e1n. <strong>No es la historia de las ideas, sino la de los hombres que por ellas padecieron la que vamos a referir<\/strong>, con objeto de ofrecer a nuestro contempor\u00e1neos, reunidos en un cuadro general de horrores, la injusticia, inutilidad y los desastrosos efectos de las persecuciones, a fin de inspirarles repugnancia hacia ellos, para que puedan apreciar bajo su verdadero aspecto hombres y acontecimientos oscurecidos o desfigurados por la mala fe o la pasi\u00f3n que guiaron la pluma de muchos de sus historiadores y bi\u00f3grafos, y probarles que el uso de tan b\u00e1rbaros medios empleados para extirpar el error producen siempre efectos opuestos a los que sus autores se proponen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como no vamos a juzgar sus ideas; como <strong>para nosotros, los perseguidos son igualmente v\u00edctimas dignas de respeto, independientemente de la bondad de las creencias o instituciones que representaban<\/strong>, fuesen cristianos o jud\u00edos, cat\u00f3licos, protestantes o mahometanos, realistas o constitucionales, mon\u00e1rquicos o republicanos, no podemos menos de ser imparciales, coloc\u00e1ndonos a tal altura, que nos permite considerar con el m\u00e1s fr\u00edo y severo criterio el variado y grandioso objeto, asunto de nuestros hist\u00f3ricos estudios. La intolerancia, los medios que ha empleado para extirpar el mal, es lo que, por los sucesos mismos, m\u00e1s que por nuestros juicios, resultar\u00e1n condenados; y confiamos en que ser\u00e1 tal la luz que arrojen de s\u00ed, que llevar\u00e1n al \u00e1nimo del lector la certidumbre de que la extirpaci\u00f3n del mal, o en otros t\u00e9rminos, del error, con todas sus consecuencias, no puede obtenerse por el martirio del cuerpo, sino por la educaci\u00f3n del alma; que la violencia nada ense\u00f1a, y que la ciencia moderna ha demostrado te\u00f3rica y pr\u00e1cticamente cuan absurdos, anticristianos y antihumanitarios son los argumentos sobre que pretenden sus partidarios sustentarla.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La experiencia de dos mil a\u00f1os debe ser suficiente para ense\u00f1ar a todos los fan\u00e1ticos, que la intolerancia solo ha logrado, en definitiva, hacer pasar por las horcas caudinas a los que tuvieron en ella m\u00e1s fe y que m\u00e1s confiaron en su eficacia, para dominar o exterminar a cuantos no participaban de sus creencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hablemos de gentiles ni paganos, a quienes no salv\u00f3 de la extinci\u00f3n de sus religiones en Europa, la sanguinaria intolerancia con que persiguieron a los disc\u00edpulos del Redentor, como facineroso en un oscuro rinc\u00f3n de Judea crucificado. El ejemplo ser\u00eda concluyente; pero los hay m\u00e1s modernos y m\u00e1s eficaces todav\u00eda por ser m\u00e1s humanos. Vengamos a tiempos m\u00e1s recientes y fijemos la vista en las funestas discordias que desde los primeros siglos de la era cristiana produjeron el error, y las falsas interpretaciones dadas a los libros santos por los que profesaban la religi\u00f3n de <strong>Jes\u00fas<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras que en los pa\u00edses en que, durante muchos siglos, la persecuci\u00f3n contra los protestantes, como en Italia, por ejemplo, ha sido implacable, <strong>el pueblo se transforma de religioso en fan\u00e1tico, de fan\u00e1tico en supersticioso, y de supersticioso en esc\u00e9ptico<\/strong>, suprime los conventos, y en la misma <strong>Roma<\/strong> se rebela contra el <strong>Papa<\/strong>; en los Estados Unidos y en la Inglaterra, donde no pueden imponer sus creencias, donde no tienen m\u00e1s armas que la persuasi\u00f3n, el n\u00famero de cat\u00f3licos aumenta cada d\u00eda. La intolerancia no solo tiene la virtud de inspirar simpat\u00edas hacia los perseguidos y sus ideas, sino de hacer odiosas las ideas en cuyo nombre se llevan a cabo las persecuciones, haci\u00e9ndolas responsables de las faltas o de la ignorancia de sus fan\u00e1ticos defensores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQui\u00e9n no sabe que, a los excesos de la intolerancia, en sus nombres perpetrados, han debido muchas instituciones su ruina?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQui\u00e9n m\u00e1s que la intolerancia, encarnada en todos sus elementos constitutivos, origin\u00f3 a la <strong>Monarqu\u00eda borb\u00f3nica<\/strong> de <strong>Francia<\/strong> los horrores de su ca\u00edda? \u00bfQu\u00e9 mayores enemigos tuvo la <strong>Rep\u00fablica francesa<\/strong> de los \u00faltimos a\u00f1os del pasado siglo, que los horrores por muchos de sus defensores cometidos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQui\u00e9n m\u00e1s que el ciego fanatismo y la b\u00e1rbara crueldad del tribunal de la <strong>Inquisici\u00f3n<\/strong>, manifestaci\u00f3n la m\u00e1s perfecta del esp\u00edritu de intolerancia, perjudic\u00f3 a la religi\u00f3n cat\u00f3lica, de quien se supon\u00eda salvaguardia?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfY no hemos visto sucesivamente a realistas, republicanos e inquisidores cat\u00f3licos exterminados por los defensores de las mismas ideas que hab\u00edan tan ferozmente perseguido primero, por id\u00e9nticos medios que los empleados por ellos para exterminar a los que pensaban de diversa manera? \u00bfNo hemos visto la Inquisici\u00f3n y sus instrumentos y defensores, quemados y exterminados a la luz del d\u00eda, en las mismas poblaciones, teatros en otros tiempos de sus autos de fe? \u00bfLos profundos calabozos en que nobles y reyes sepultaban vivos y dejaban olvidados, sin m\u00e1s forma de proceso, a los que no cre\u00edan en su procedencia divina, o a los que mejor les ven\u00eda en talante, llenos de reyes, pr\u00edncipes y nobles; y morir, en la guillotina, a los que, cortando cabezas con su tajante cuchilla, quer\u00edan extirpar las rancias ideas que condenaban en las personas de nobles y de reyes?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfDe qu\u00e9 les sirvieron a unos y a otros sus crueldades, ni los ef\u00edmeros triunfos de sus ideas a la intolerancia debidos?<strong> \u00bfY a cu\u00e1ntas doctrinas falsas no ha dado la intolerancia, con sus injustas persecuciones, una popularidad que sin ellas no hubieran alcanzado jam\u00e1s?<\/strong> As\u00ed pues, no escribimos estas p\u00e1ginas solo en beneficio de los que se ven por sus ideas perseguidos, sufriendo los violentos arranques o la sistem\u00e1tica opresi\u00f3n de sus verdugos: tan presentes tenemos a los verdugos como a las v\u00edctimas, a los perseguidores como a los perseguidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No gu\u00eda nuestra pluma el odio contra los que en l\u00e1grimas y sangre se empaparon, extraviados por su ciega ignorancia, que les hac\u00eda buscar el bien por caminos en que solo perdici\u00f3n pod\u00edan encontrar; no \u00a1harto fueron y ser\u00e1n maldecidos y execrados, y sobre ellos y sus descendientes recaen las espantosas consecuencias de sus faltas! Ni se crea tampoco que pretendamos negar su responsabilidad; pero justo es dar la importancia que se merecen, tanto al influjo de los tiempos en que vivieron, cuanto a los errores que mamaron en la cuna, y que se acostumbraron a considerar como verdades inconcusas y m\u00e1ximas incontrovertibles. Por eso no vamos a presentarlos a la humanidad por blanco de sus odios, sino como v\u00edctimas de sus errores; como enfermeros atacados de un mal contagioso, a cuyos estragos al fin hab\u00edan de sucumbir, sin valerles el ser sus agentes propagadores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Considerando la intolerancia como carencia de ilustraci\u00f3n<\/strong>, y examin\u00e1ndola en su aspecto hist\u00f3rico, encontraremos en su estudio el criterio a cuya luz podamos apreciar los grados de verdadero progreso alcanzados por cada pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Decidnos hasta donde llega la intolerancia de una naci\u00f3n y las formas con que se presenta, y os diremos hasta que altura se halla sumergida en los antros tenebrosos de la barbarie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si la intolerancia est\u00e1 arraigada en las conciencias, bien puede asegurarse, que no solo se manifestar\u00e1 en las instituciones y las leyes, bajo las formas m\u00e1s depresivas de la dignidad humana, sino que, y es lo peor, las costumbres estar\u00e1n de tal modo impregnadas de su letal esp\u00edritu, que ser\u00e1n insufribles para todos los que de \u00e9l no participen. Por el contrario, si el alma logr\u00f3 emanciparse de la tiran\u00eda de este mal esp\u00edritu, las falsas ideas o las viciosas interpretaciones que lo engendraron habr\u00e1n perdido su perniciosa influencia en las costumbres; y las instituciones en que todav\u00eda se revele, vendr\u00e1n a ser como letra muerta. As\u00ed vemos en <strong>Europa<\/strong> modificarse los c\u00f3digos y las leyes en sentido inverso de la intolerancia, que durante muchos siglos fue el rasgo caracter\u00edstico de todos los pueblos; y gracias al influjo de la ilustraci\u00f3n que nos facilita mejor inteligencia de las ideas, cuyas falsas interpretaciones nos condujeron simult\u00e1neamente a los estragos de la intolerancia del fanatismo, del embrutecimiento y de la miseria que son su inevitable cortejo, vamos aunque muy lentamente progresando y oponiendo al intolerante esp\u00edritu, de que a\u00fan no han podido desprenderse, las obras de los legisladores, la acci\u00f3n eficaz de la opini\u00f3n p\u00fablica, que nos hace concebir las m\u00e1s lisonjeras esperanzas para el porvenir de las razas europeas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En vano sistemas e instituciones, resto de nuestra antigua barbarie, se levantan como un triste recuerdo y como un obst\u00e1culo opuesto a la satisfacci\u00f3n del esp\u00edritu del siglo. Esos restos de un pasado sombr\u00edo y vergonzoso no son m\u00e1s que cuerpos sin alma, cuyas manifestaciones son un puro anacronismo, incapaz de hallar eco en el alma de las generaciones contempor\u00e1neas, a pesar de los inauditos esfuerzos de los insensatos que quisieran galvanizarlos, para sumergirnos de nuevo en un per\u00edodo de tinieblas, asilamiento y atraso, semejante a los que tan negro borr\u00f3n imprimen en la historia de las naciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por fortuna y honra de la \u00e9poca actual, el esp\u00edritu de tolerancia ha penetrado en la mente de los hombres con el aura de la nueva vida a que el progreso conduce a todas las naciones, y volvieron para siempre la espalda a los viejos \u00eddolos, en cuyas sangrientas aras sacrificaron tantas vidas y tesoros; y los desaforados gritos de los falsos profetas que quisieran volverlos al sendero de perdici\u00f3n abandonado, son voces que claman en desierto y se pierden en el aire sin eco que las repita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las hogueras de la <strong>Inquisici\u00f3n<\/strong> no volver\u00e1n ya a arrojar en torno nuestro sus fat\u00eddicos resplandores; y si las persecuciones pol\u00edticas y religiosas son todav\u00eda posibles en Europa, gracias a la letra de antiguas leyes o reminiscencias de un rancio fanatismo deslizadas en las modernas; influyamos en cuanto las leyes lo permitan sobre la conciencia de los legisladores y sobre el esp\u00edritu p\u00fablico que debe revelarse en ellas, para que desaparezcan de entre nosotros los desastrosos residuos de la intolerancia, que pudo explicarse, pero nunca justificarse en otros tiempos: los que echan de menos las hogueras de <strong>Torquemada<\/strong> y los exterminios de <strong>Tolosa<\/strong> y de la noche de <strong>San Bartolom\u00e9<\/strong>, son los que m\u00e1s han de ganar en ello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hemos hasta aqu\u00ed sumariamente expuesto el objeto altamente humanitario que gu\u00eda nuestra pluma, la idea de que nos proponemos desenvolver y las razones en que se fortalece nuestra profund\u00edsima convicci\u00f3n de que en la historia de las persecuciones pol\u00edticas y religiosas m\u00e1s importantes de nuestra era se encuentra la confirmaci\u00f3n de la tesis que hemos procurado demostrar, a saber:\u00a0<\/span><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Que las persecuciones contra las personas, fundadas en las opiniones que profesan, son contrarias al m\u00e1s simple buen sentido y producen efectos contrarios a los que sus autores se proponen<\/span><\/strong><\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">. R\u00e9stanos ahora iniciar al lector en el plan o m\u00e9todo que hemos seguido para el desenvolvimiento de nuestro trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Confesamos ingenuamente, que a pesar de ser una idea por largo tiempo en nuestra mente acariciada, de haber durante muchos a\u00f1os reunido materiales de inestimable precio, y de infundirnos aliento para llevarla a cabo las instancias y consejos de amigos competentes en la materia, siempre nos ha parecido una empresa muy superior a nuestras d\u00e9biles fuerzas; y m\u00e1s de una vez, desalentados por su magnitud y sus dificultades, la hemos abandonado y deseado encontrar una cooperaci\u00f3n eficaz, que aligerando la carga facilitara el llevarla a t\u00e9rmino feliz. El estado en que hace alg\u00fan tiempo se encuentra la vieja Europa nos ha hecho comprender que hoy m\u00e1s que nunca es una necesidad, agravada por las circunstancias, la publicaci\u00f3n de una obra de la \u00edndole de esta que hace tiempo ten\u00edamos comenzada; y aguijoneados por el sentimiento del deber, hemos dado de mano a nuestros escr\u00fapulos de insuficiencia, y concluido el tantas veces interrumpido trabajo, contando para su \u00e9xito, m\u00e1s con la benevolencia del p\u00fablico, que con su escaso m\u00e9rito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una materia tan vasta, que como que abraza la Historia de Europa en los doce \u00faltimos siglos, requer\u00eda un trabajo especial de condensaci\u00f3n, corri\u00e9ndose adem\u00e1s el peligro de que fuese difusa y que adoleciese de confusi\u00f3n si se segu\u00edan los sucesos por datas: teniendo esto en cuenta, hemos cre\u00eddo que el m\u00e9todo m\u00e1s sencillo y el m\u00e1s a prop\u00f3sito al mismo tiempo para poner de relieve los acontecimientos y los hombres m\u00e1s importantes que figuran en nuestra Historia, era el de agrupar en cada libro cuanto se refiere a la persecuci\u00f3n contra los que profesaban una idea pol\u00edtica, una verdad o un error religioso, siquiera perteneciesen a diversos pa\u00edses y no pudiera seguirse rigurosamente el orden cronol\u00f3gico. De este modo <strong>nuestro trabajo se desenvuelve en cuadros hist\u00f3ricos, cada uno de los cuales forma un cuerpo, u obra especial, que es independiente de los otros, a pesar de estar ligado al conjunto por la idea dominante<\/strong>. Este sistema tiene, entre otras ventajas, la de hacer la lectura m\u00e1s f\u00e1cil y atractiva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, pues, tanto por el objeto como por la variedad de materias que abraza, de ideas, hombres, \u00e9pocas y pa\u00edses que describe, como por el m\u00e9todo con que est\u00e1n escritos estos estudios hist\u00f3ricos, son una obra completamente nueva, sin procedente en la literatura hist\u00f3rica, y cuya importancia y magnitud son a nuestro juicio m\u00e1s que suficientes para disculpar las imperfecciones de que adolezca.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2211032\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ejecucion-del-inca.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"305\" data-id=\"2211032\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ejecucion-del-inca.jpg 695w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ejecucion-del-inca-300x191.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ejecucion-del-inca-610x388.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*******<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>PR\u00d3XIMA ENTRADA: HISTORIA DE LAS PERSECUCIONES POL\u00cdTICAS Y RELIGIOSAS EN EUROPA: LOS MANIQUEOS Y LOS ALBIGENSES: INTRODUCCI\u00d3N.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL AUTOR: Bajo el pseud\u00f3nimo de \u00abAlfonso Torres de Castilla\u00bb, se ocultaba <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fernando_Garrido\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">FERNANDO GARRIDO TORTOSA<\/a><\/span><\/p>\n<p><figure id=\"attachment_2214982\" aria-describedby=\"caption-attachment-2214982\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2214982 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Placa_a_Fernando_Garrido_Tortosa-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2214982\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2214982\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Placa en homenaje a Fernando Garrido en la Alameda de San Ant\u00f3n de Cartagena (Espa\u00f1a). Dice: Fernando Garrido Tortosa, 1821-1885. Escritor y pol\u00edtico cartagenero . Republicano, Socialista y Mas\u00f3n. Diputado a las Cortes entre 1869 y 1873. En 1920 esta Alameda recibi\u00f3 su nombre. Cartagena, 28 de febrero de 2015. <\/span><\/figcaption><\/figure> <figure id=\"attachment_2214989\" aria-describedby=\"caption-attachment-2214989\" style=\"width: 320px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2214989\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Fernando-Garrido-Tortosa.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"455\" data-id=\"2214989\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Fernando-Garrido-Tortosa.jpg 320w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Fernando-Garrido-Tortosa-211x300.jpg 211w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2214989\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Fernando Garrido Tortosa<\/span><\/figcaption><\/figure><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00cdNDICE: HISTORIA DE LAS PERSECUCIONES POL\u00cdTICAS Y RELIGIOSAS EN EUROPA *** HISTORIA DE LAS PERSECUCIONES POL\u00cdTICAS Y RELIGIOSAS EN EUROPA Por Alfonso Torres de Castilla, 1863 PR\u00d3LOGO Los estigmas de la intolerancia se han descargado <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/23\/historia-de-las-persecuciones-politicas-y-religiosas-en-europa-2\/\" title=\"HISTORIA DE LAS PERSECUCIONES POL\u00cdTICAS Y RELIGIOSAS EN EUROPA. 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