{"id":20533,"date":"2019-08-05T00:05:55","date_gmt":"2019-08-04T22:05:55","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=20533"},"modified":"2022-11-09T13:41:41","modified_gmt":"2022-11-09T12:41:41","slug":"borges-del-secreto-al-aleph-por-julio-woscoboinik-universidad-de-pittsburgh","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/08\/05\/borges-del-secreto-al-aleph-por-julio-woscoboinik-universidad-de-pittsburgh\/","title":{"rendered":"\u00abBORGES, DEL SECRETO AL ALEPH\u00bb, por Julio Woscoboinik (Universidad de Pittsburgh)"},"content":{"rendered":"<h1><a id=\"refnotea\"><\/a><a href=\"#refnote\"><span style=\"font-size: 14pt;\">DESCARGA \u00abEL ALEPH\u00bb<\/span><\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h1 id=\"articulo-titulo\" class=\"articulo-titulo \" style=\"text-align: center;\">Un Aleph propio por compa\u00f1\u00eda<\/h1>\n<div class=\"articulo-subtitulos\">\n<h2 class=\"articulo-subtitulo\" style=\"text-align: center;\">El tel\u00e9fono instaura una burbuja alrededor de cada persona, es un permiso de silencio, una marca del espacio privado<\/h2>\n<\/div>\n<p>Por AMELIA VALC\u00c1RCEL<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20534 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/ALEPH-moviles-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/p>\n<figure class=\"foto superior foto_w980\"><figcaption class=\"foto-pie\"><\/p>\n<div class=\"articulo__apertura\">\n<div class=\"articulo-apertura \">\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"articulo-datos\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1986\/06\/15\/cultura\/519170401_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Jorge Luis Borges<\/a>\u00a0public\u00f3 en 1949 un corto\u00a0<a href=\"https:\/\/www.culturagenial.com\/es\/cuento-el-aleph-de-jorge-luis-borges\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">libro de cuentos que titul\u00f3\u00a0<em>El Aleph<\/em><\/a>. Tuvo m\u00e1s de una raz\u00f3n, aunque quedaran ocultas en que el primero de ellos se llama as\u00ed. Es un relato escrito en los tempranos cuarenta. De todo lo que atisba me quedo con esto: Uno de los personajes ha descubierto en la escalera del s\u00f3tano de su casa algo brillante y asombroso, de colores adem\u00e1s: un\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/ccaa\/2016\/04\/29\/madrid\/1461941891_121816.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Aleph.<\/a>\u201cAclar\u00f3 que un Aleph es uno de los puntos del espacio que contienen todos los puntos\u201d. En \u00e9l est\u00e1n todas las im\u00e1genes: \u201cEn la parte inferior del escal\u00f3n, hacia la derecha, vi una peque\u00f1a esfera tornasolada, de casi intolerable fulgor. Al principio la cre\u00ed giratoria; luego comprend\u00ed que ese movimiento era una ilusi\u00f3n producida por los vertiginosos espect\u00e1culos que encerraba. El di\u00e1metro del Aleph ser\u00eda de dos o tres cent\u00edmetros, pero el espacio c\u00f3smico estaba ah\u00ed\u201d. Desde su publicaci\u00f3n esta maravilla dio para muchas enso\u00f1aciones. Lo que no era de suponer es que casi cada habitante del planeta acabara teniendo uno. <\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"articulo-datos\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">En los noventa el tel\u00e9fono m\u00f3vil era un instrumento grande como un zapato, con una hora de autonom\u00eda, que serv\u00eda para cruzar las palabras imprescindibles. Diez a\u00f1os despu\u00e9s comenz\u00f3 a disminuir hasta alcanzar el enanismo de caber, doblado, en la palma de la mano. La pantallita verde fosforito brillaba al desdoblarlo. Pero en ese preciso momento el aparato se puso a producir fotograf\u00edas. Al principio pocas. Luego almacen\u00f3 mensajes y comenz\u00f3 a crecer. En 10 a\u00f1os m\u00e1s ya casi pose\u00eda el tama\u00f1o original, hac\u00eda fotograf\u00edas y v\u00eddeos, nos ense\u00f1aba las calles, nos despertaba, compraba y pagaba, hablaba; hab\u00eda sustituido al reloj y estaba constantemente encendido; multiplicaba tambi\u00e9n los enchufes que pudieran alimentarlo. Y ofrec\u00eda, por a\u00f1adidura, una telara\u00f1a vast\u00edsima de conversaciones. Lo que <\/span><a style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\" href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1981\/05\/02\/portada\/357602402_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Teilhard de Chardin<\/a><span style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\"> hab\u00eda intuido s\u00f3lo con la radio como ejemplo principal, se hac\u00eda verdad. La Tierra est\u00e1 embolada en una c\u00e1scara fluida de lenguaje en todos sus sonidos que la recorre entera. Si imaginamos cada mensaje como un fin\u00edsimo hilo, el planeta es un capullo de seda enorme. Ahora es \u00adreal y verdaderamente una noosfera. <\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"articulo-datos\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando entramos en cualquier lugar donde hay 12 personas, tengamos por seguro que m\u00e1s de la mitad estar\u00e1n vigilando o engordando esa red con los hilos de sus conversaciones. Llevando de aqu\u00ed para all\u00e1 im\u00e1genes y palabras. Escrutando una cajita casi plana donde cabe todo cuanto existe. Cada una con su propio Aleph. Sin embargo, en el Aleph borgeano no era obligado buscarse el camino: \u00e9l se revelaba intenso, infinito y quieto al que lo contemplaba, sin tener que manipularlo, siguiendo quiz\u00e1s la senda de todos los deseos. En este nuestro cada cual tiene que buscarse la vida. Y se sabe que la Red est\u00e1 presidida por el\u00a0<\/span><em style=\"font-size: 14pt;\">efecto Mateo<\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">, que reza, \u201cal que tiene se le dar\u00e1\u201d. Y a quien no tiene, incluso lo poco que tenga le ser\u00e1 levantado. Recordemos lo que se llamaron \u201clas infinitas posibilidades de avance educativo\u201d que la radio proporcionaba. \u00bfAcaso sirvieron de algo las insuperables lecciones de Toynbee transmitidas por\u00a0<\/span><a style=\"font-size: 14pt;\" href=\"https:\/\/elpais.com\/tag\/bbc_television\/a\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">la BBC<\/a><span style=\"font-size: 14pt;\">? Las tomo como ejemplo porque pocos textos m\u00e1s sabios produjo el siglo XX. \u00bfQued\u00f3 alg\u00fan resto de ellas en los habitantes de las islas? Todo el esfuerzo laborista en llenar las conciencias m\u00e1s bien recuerda a las danaides, condenadas a echar agua nueva, eternamente, en c\u00e1ntaros agujereados. Dar y perder. O bien,\u00a0<\/span><em style=\"font-size: 14pt;\">efecto Mateo<\/em><span style=\"font-size: 14pt;\">. <\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div class=\"articulo-datos\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La gente encuentra lo que busca; ese es precisamente el problema. Ese Aleph, verdadero y no so\u00f1ado, el que llevamos en el bolsillo, es m\u00e1s \u00fatil a quien m\u00e1s sabe. Da al que ya tiene. No lo hace por especial sevicia, sino que ese es su andar. Intuimos que las t\u00e9cnicas aparecen cuando se necesitan. La inform\u00e1tica, justamente, sirve al desarrollo del Estado y su administraci\u00f3n. Cuando fue preciso refinarla, porque el Estado se carg\u00f3 de datos y deberes, ella creci\u00f3. Digamos que empez\u00f3 bien. Pero \u00bfa qu\u00e9 sirve este su despliegue en forma de Aleph? \u00bfA la conversaci\u00f3n planetaria?, \u00bfa la universal comunidad de di\u00e1logo, necesaria para abordar los desaf\u00edos monumentales que tenemos? \u00bfO solamente produce cacofon\u00eda? Es dif\u00edcil saberlo. De momento instaura una burbuja alrededor de cada persona, sentada cada una junto a otra a la que no habla, pendiente de lo que la cajita ense\u00f1a. Es un permiso de silencio. Como una marca del espacio privado de cada quien. Un principio externo de individuaci\u00f3n.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"firma \">\n<div class=\"autor\">\n<div class=\"autor-texto\" style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/07\/26\/ideas\/1564136597_136119.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #008000;\">https:\/\/elpais.com\/elpais\/2019\/07\/26\/ideas\/1564136597_136119.html<\/span><\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20536 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/aleph-2.jpg\" alt=\"\" width=\"336\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/aleph-2.jpg 336w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/aleph-2-232x300.jpg 232w\" sizes=\"auto, (max-width: 336px) 100vw, 336px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">\u00abBORGES, DEL SECRETO AL ALEPH\u00bb<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Julio Woscoboinik (Universidad de Pittsburgh)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEn ese instante gigantesco, he visto millones de actos deleitables o atroces; ninguno me asombr\u00f3 como el hecho de que todos ocuparan el mismo punto, sin superposici\u00f3n y sin transparencia. Lo que vieron mis ojos fue simult\u00e1neo lo que transcribir \u00e9, sucesivo, porque el lenguaje lo es\u00bb. Y all\u00ed Borges describe al <em>Aleph<\/em>\u00a0como una \u00abpeque\u00f1a esfera tornasolada\u00bb, de unos dos o tres cent\u00edmetros y de intolerable fulgor. \u00abAl principio la cre\u00ed giratoria; luego comprend\u00ed que ese movimiento era una ilusi\u00f3n producida por los vertiginosos espect\u00e1culos que encerraba. Cada cosa (la luna del espejo, digamos,) era infinitas cosas, porque yo claramente la ve\u00eda desde todos los puntos del universo.\u00bb Y aqu\u00ed comienza la enumeraci\u00f3n ya famosa donde cada frase-y son 37- se abren con\u00bbVi\u00bb:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1.-Vi el populoso mar,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">2.-Vi el alba y la tarde,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">3.-Vi las muchedumbres de Am\u00e9rica,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">4.-Vi una plateada telara\u00f1a en el centro de una negra pir\u00e1mide,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">5.-Vi un laberinto roto (era Londres),<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">6.-Vi interminables ojos escrut\u00e1ndose en m\u00ed como en un espejo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">7.-Vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflej\u00f3,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">8.-Vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace 30 a\u00f1os vi en un zagu\u00e1n de una casa de Fray Bentos,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">9.-Vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">10.Vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">11.Vi en Inverness a una mujer que no olvidar\u00e9,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">12.Vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">13.Vi un c\u00e1ncer en el pecho,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">14.Vi un c\u00edrculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un \u00e1rbol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">15.Vi una quinta en Adrogu\u00e9, un ejemplar de la primera versi\u00f3n inglesa de Plinio, la de Philemon Holland,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">16.Vi a un tiempo cada letra de cada p\u00e1gina (de chico, yo sol\u00eda maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche),<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">17.Vi la noche y el d\u00eda contempor\u00e1neo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">18.Vi un poniente en Quer \u00e9taro que parec\u00eda reflejar el color de una rosa en Bengala,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">19.Vi mi dormitorio sin nadie,\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">20.Vi en un gabinete de Alkmaar un globo terr\u00e1queo entre dos espejos que lo multiplican sin fin,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">21.Vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">22.Vi la delicada osatura de una mano,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">23.Vi los sobrevivientes de una batalla mandando tarjetas postales,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">24.Vi en un escaparate de Mirzapur una baraja espa\u00f1ola,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">25.Vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de uninvern\u00e1culo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">26.Vi tigres, \u00e9mbolos, bisontes, marejadas y ej \u00e9rcitos,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">27.Vi todas las hormigas que hay en la tierra,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">28.Vi un astrolabio persa,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">29.Vi en un caj\u00f3n del escritorio (y la letra me hizo temblar) \u00a0 cartas obscenas,incre\u00edbles, precisas, que Beatriz hab\u00eda dirigido a Carlos Argentino,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">30.Vi un adorado monumento en la Chacarita,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">31.Vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente hab\u00eda sido Beatriz Viterbo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">32.Vi la circulaci\u00f3n de mi oscura sangre,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">33.Vi el engranaje del amor y la modificaci\u00f3n de la muerte,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">34.Vi el Aleph, desde todos los puntos,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">35.Vi en el Aleph la tierra, y en la tierra otra vez el Aleph y en el Aleph la tierra,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">36.Vi mi cara y mis v\u00edsceras,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">37.Vi tu cara, y sent\u00ed v\u00e9rtigo y llor\u00e9, porque mis ojos hab\u00edan\u00a0 visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ning\u00fan hombre ha mirado: el \u00abinconcebible universo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sent\u00ed infinita veneraci\u00f3n,infinita l\u00e1stima.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-20537 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/7-768x768-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/7-768x768-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/7-768x768-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/7-768x768.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>\u00abLas letras hebreas son como una nuez:<br \/>\nhay que golpearlas para extraerles su fruto y encontrar la verdad.\u00bb<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>La C\u00e1bala<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El cuento \u00abEl Aleph\u00bb ha alcanzado internacionalmente un nivel simb\u00f3lico, casi emblem\u00e1tico de Borges. El porqu\u00e9 de tal fascinaci\u00f3n es, sin duda, a la vez que un enigma cautivante, un interrogante abierto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Aleph<\/em>, m\u00edstico encuentro del Todo en Uno y del Uno con Todo. Tiempo y espacio en Un presente. El Todo, en un indiscriminado v\u00e9rtigo sincr\u00f3nico, parece haber ofuscado desde siempre la mente humana. Tal vez, porque detr\u00e1s se ocultan las angustias modestas y cotidianas de la impotencia del hombre, criatura y creador de Dios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A trav\u00e9s de esa primera letra del alfabeto hebreo, Borges se asoma al origen. A la creaci\u00f3n. Y por eso, una vez m\u00e1s, al Secreto. Ese ritual que a los <em>sectarios del F\u00e9nix <\/em>[1] permite concebir y as\u00ed, crear. Sabemos que \u00e9l se lamenta de no pertenecer&#8230; pero sublimaci\u00f3n mediante, lo logra en la plenitud de alg\u00fan\u00a0<em>Aleph<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la soledad de un s\u00f3tano y en un peque\u00f1\u00edsimo espejo, Borges puede, casi ciego, observarse observando. Aventurero de lo desconocido, accede de esta forma a constituirse en\u00a0<em>der dichter<\/em>, el Creador. \u00bfDios? \u00ab<em>En la m\u00e1s \u00ednfima de las sustancias, ojos tan penetrantes como los de Dios, pueden leer el curso total del universo<\/em>\u00bb (Leibnitz). Borges insiste: \u00ab<em>Un dios, reflexion\u00e9, solo debe decir una palabra y en esa palabra la plenitud. Ninguna voz articulada por \u00e9l puede ser inferior al universo o menos que la suma del tiempo<\/em>\u00ab.[2]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No solo en \u00abEl Aleph\u00bb habla de ese encuentro. Tambi\u00e9n en \u00abEl Testigo\u00bb,[3] escrito en colaboraci\u00f3n con Bioy Casares, dir\u00e1 que en un punto, y tambi\u00e9n en un s\u00f3tano, un otro\u00a0<em>Aleph <\/em>sorprende y enloquece: la Sant\u00edsima Trinidad. Descubierta all\u00ed, logra enfermar primero y matar despu\u00e9s a la ni\u00f1a Flora de 9 a\u00f1os, personaje de ese cuento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Aleph<\/em>, lugar desde donde se puede asomar al infinito, simult\u00e1nea-mente al Todo: a Una y Tres personas, al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">APROXIMACI\u00f3N DE HIP\u00f3TESIS<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde un perspectiva filos\u00f3fica, Santiago Kovadloff afirma que \u00ab<em>la idea de ver lo infinito en un punto es una vieja idea de la teolog\u00eda. En el cristianismo, Jes\u00fas es el punto del espacio donde es posible ver el infinito porque \u00e9l es simult\u00e1neamente Jes\u00fas, el Padre y el Esp\u00edritu Santo<\/em>\u00ab.[4]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ana Maria Barrenechea, por su parte, asocia \u00abEl Aleph\u00bb con \u00abEl Testigo\u00bb. Advierte que \u00ab<em>tambi\u00e9n en un s\u00f3tano se da la inconcebible visi\u00f3n de la Trinidad<\/em>\u00ab.[5]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hemos tratado de analizar cu\u00e1l podr\u00eda ser la interpretaci\u00f3n de ese horror sagrado que Borges pone en la ni\u00f1a Flora, enfrentada a la Trinidad, y su vinculaci\u00f3n con el\u00a0<em>Aleph<\/em>: \u00ab<em>ese objeto secreto y conjetural que ning\u00fan hombre ha mirado<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Consideramos que\u00a0<em>el Aleph que Borges encuentra en el s\u00f3tano de la calle Garay, es equivalente a la Sant\u00edsima Trinidad que llega a enloquecer y matar a la ni\u00f1a Flora de<\/em>\u00a0\u00abEl Testigo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los dos relatos, el descubrimiento se produce en el v\u00e9rtigo de un s\u00f3tano.Y en los dos, el personaje desciende casi forzado a enfrentarse con esa visi\u00f3n, entre maravillosa y siniestra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Tanto en \u00abEl Aleph\u00bb como en \u00abEl Testigo\u00bb, Borges proyecta un aspecto ominoso de lo que hace al origen, a la concepci\u00f3n. La veneraci\u00f3n, melanc\u00f3licamente er\u00f3tica de Beatriz ya muerta, y la Trinidad, esa uni\u00f3n descarnada, aparecen como exigencias excesivas que enloquecen y matan.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Flora, gustaba jugar al Viaje al Centro de la Tierra. El\u00a0<em>Aleph<\/em>, centro donde confluyen todos los viajes. El simbolismo, como en un mandala, remite a la b\u00fasqueda de la esencia, de lo absoluto. Como retorno al seno materno, o inmersi\u00f3n en lo inconsciente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ni\u00f1a Flora nos lleva a pensar en el peque\u00f1o Borges\u00a0<em>shockeado<\/em>\u00a0por el encuentro con la verdad de su origen, con el Secreto. La sorpresa implic\u00f3\u00a0<em>multum in parvo<\/em>, &#8216;mucho para un ni\u00f1o&#8217;, como recordar\u00e1 en \u00abEl Aleph\u00bb, y en la entrevista a Ronald Christ.[6]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL ALEPH DE SALVADOR DALI<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos ejemplos bastantes curiosos por cierto, nos dir\u00e1n de ese encuentro con el<em>\u00a0Aleph<\/em>, en otros artistas y poetas. Aunque la ubicaci\u00f3n de ese punto maravilloso no haya sido precisamente en un s\u00f3tano, como en el cuento de Borges.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dal\u00ed, m\u00edstico exc\u00e9ntrico, pintor genial que se autodefini\u00f3 como paranoico-cr\u00edtico, encuentra un <em>Aleph <\/em>&#8230; en el lunar del l\u00f3bulo izquierdo de la oreja de Gala. All\u00ed, voluptuoso, convoca sus caricias y sus meditaciones: \u00ab<em>Los antiguos, nutridos por la ciencia plat\u00f3nica de las formas ideales, \u00bfno habr\u00e1n visto, en ciertos lunares, puntos de referencia de la ceremonia perfecta?<\/em>\u00ab. Ese\u00a0<em>grain de beaute<\/em>, esa peque\u00f1a mancha parda, adquiere para el pintor cadaqu\u00e9s \u00abvalor sagrado\u00bb, a partir del momento, estremecedor e ins\u00f3lito, de hallarlo tambi\u00e9n en <strong>Picasso<\/strong>. Y para mayor sustento m\u00e1gico, precisamente en el mismo lugar: el l\u00f3bulo izquierdo de la oreja. Este descubrimiento, este \u00ab<em>sol interior, privilegio de naturalezas de excepci\u00f3n<\/em>\u00bb se conjugar\u00e1 para darle pruebas de lo divino. Al punto de afirmar que: \u00ab<em>Al acariciarlo, tomaba viva conciencia de la coherencia de mi vida y la universalidad de su significaci\u00f3n<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LLevando al extremo su delirio observa, en ese lunar, puntos de fijaci\u00f3n importantes de su vida. As\u00ed, convoca sobre la pantalla de su mente, la morada del hermano muerto, a Gala que est\u00e1 all\u00ed, \u00ab<em>entonces toco el l\u00f3bulo de su oreja y hago de \u00e9l mi l\u00e1mpara de Aladino. A su tacto surgen en una simultaneidad arm\u00f3nica, todos los momentos visuales culminantes de mi vida. Todo aparece al mismo tiempo. Por ejemplo, en este mismo instante debe estar el campanario de Gerona, el de Delft, el sol de Venecia poni\u00e9ndose, una conversaci\u00f3n asombrosa que tuve con una mujer, los colores particulares de una tarde en que me masturb\u00e9, etc\u00e9tera<\/em>&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Louis Pauwels, que publica esta prolongada conversaci\u00f3n con Dal\u00ed, le se\u00f1ala entonces la singular analog\u00eda que tiene su descripci\u00f3n con el \u00abmito\u00bb del<em>\u00a0Aleph<\/em> de Jorge Luis Borges. Le recuerda que en ese cuento \u00ab<em>el h\u00e9roe desciende a una cueva y en un punto de la cueva, banal en apariencia, ve en una instantaneidad deslumbradora, superponerse mil momentos del mundo y de su propia vida, con la fuerza del presente<\/em>\u00ab. A lo que Dal\u00ed responde: \u00ab<em>Soy yo como ese personaje, cuando desciendo a mi mismo, y alcanzo el punto, banal en apariencia, situado en la oreja izquierda de Gala<\/em>\u00ab. Ning\u00fan otro gozo se le iguala: toda su vida mental es el registro de esas visiones en \u00ab<em>total superposici\u00f3n org\u00e1smica&#8230;\u00bb.<\/em>[7]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL ALEPH DE MOZART<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La \u00abtotal superposici\u00f3n org\u00e1smica\u00bb, la volvimos a encontrar, no sin sorpresa , en otro genio, en Wolfang Amadeus Mozart: \u00ab<em>No puedo expresar cu\u00e1n delicioso es esto!<\/em>\u00ab. En una carta donde describe su forma de componer, Mozart expresa poder hacerlo mejor cuando est\u00e1 de buen humor, viajando en un carruaje, o caminando luego de una abundante comida. \u00ab<em>Cu\u00e1ndo y c\u00f3mo me vienen las ideas, no lo s\u00e9. Tampoco puedo forzarlas. Todo esto me enciende el alma. Siempre que no me distraiga, mi tema se va agrandando, se torna met\u00f3dico y delineado. Y la totalidad, aunque sea larga, aparece casi completa y terminada en mi mente, de tal modo, que puedo inspeccionarla, como a una buena pintura, o una estatua hermosa, de una sola ojeada. En mi imaginaci\u00f3n, no escucho las partes en forma sucesiva, sino que las oigo, por asi decirlo, todas a la vez (gleich alles zusammen). No puedo expresar cu\u00e1n delicioso es esto<\/em>.\u00bb[8]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De nuevo el gozo convocado en un instante donde todo puede darse a la vez. De una vez y ya.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL ALEPH DE FREUD<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los or\u00edgenes de su descubrimiento en 1895, Freud publica\u00a0<em>Proyecto de una psicolog\u00eda para neur\u00f3logos<\/em>. Se trata de una perspectiva que anticipa genialmente el desarrollo posterior de su pensamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En una carta a Fliess-la n\u00famero 32, de fecha 20-10-95- dice, con sus propias palabras, de la alegr\u00eda infinita de un descubrimiento, visualizado, pensamos, como un \u00abinconcebible\u00bb <em>Aleph<\/em>: \u00ab<em>Durante una noche muy activa de la semana pasada, cuando me hallaba preso de ese estado de doloroso malestar que representa la condici\u00f3n \u00f3ptima para mi actividad cerebral, las barreras se levantaron de pronto, los velos cayeron, y mi mirada pudo penetrar de golpe desde los detalles de las neurosis hasta las condiciones mismas de la conciencia. Todo parec\u00eda encajar en el lugar correspondiente; los engranajes ajustaban a la perfecci\u00f3n y el conjunto semejaba realmente una m\u00e1quina que de un instante a otro, podr\u00edase echar a andar sola. Los tres sistemas de neuronas, los estados libre y ligado de cantidad, los procesos primario y secundario, las tendencias principal y transaccional del sistema nervioso, las dos reglas biol\u00f3gicas de la atenci\u00f3n y de la defensa, los signos de cualidad, realidad y pensamiento, el estado del grupo psicosexual, la determinaci\u00f3n sexual de la represi\u00f3n y, finalmente, las condiciones de la conciencia como funci\u00f3n perceptiva: \u00a1todo eso concordaba y concuerda todav\u00eda hoy! Es natural que apenas pueda contenerme de alegr\u00eda<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">OCTAVIO PAZ Y SU ALEPH<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la definici\u00f3n de Modernidad que Octavio Paz hace en el discurso de recepci\u00f3n del Premio Nobel de Literatura l990, hemos cre\u00eddo hallar tambi \u00e9n ese gozo del encuentro con un\u00a0<em>Aleph<\/em>: \u00ab<em>En mi peregrinaci\u00f3n en busca de la modernidad me perd\u00ed y me encontr\u00e9 muchas veces. Volv\u00ed a mi origen y descubr\u00ed que la modernidad no est\u00e1 afuera sino adentro de nosotros. Es hoy y es la antig\u00fcedad m\u00e1s antigua, es ma\u00f1ana y es el comienzo del mundo, tiene mil a\u00f1os y acaba de nacer<strong>.\u00a0<\/strong>Habla en\u00a0nahuatl, traza ideogramas chinos del Siglo lX y aparece en la pantalla de televisi\u00f3n&#8230; Simultaneidad de tiempos y presencias: la modernidad rompe con el pasado inmediato solo para rescatar el pasado milenario y convertir a una figurilla de fertilidad del neol\u00edtico en nuestra contemp\u00f3ranea<\/em>\u00ab.[9]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ALEPH DE LEOPOLDO LUGONES<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Las monta\u00f1as del oro\u00a0<\/em>(1897),[10]\u00a0primer gran poema de Leopoldo Lugones -por quien Borges profesaba odiosa admiraci\u00f3n y a quien parecen dedicadas muchas de las incisivas iron\u00edas de \u00abEl Aleph\u00bb- incluye \u00abEl himno de las torres\u00bb:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00abCanto: las altas torres, gloria del siglo y decoro del suelo. Las torres que ven las distancias; las torres que cantan la gloria de las buenas artes, del hierro y la piedra. Las torres gigantes que tienen cien lenguas intactas: cien lenguas, que son las campanas, sapientes de un m\u00e1gico idioma que dice a los astros las preces del culto extinguido, con frases de bronce y de fe\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y por si alguna duda queda de la coincidencia entre el\u00a0<em>ver<\/em>\u00a0de \u00abEl Aleph\u00bb, y ese\u00a0<em>mirar<\/em>\u00a0desde las torres:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00abY mi alma -golondrina ideal- desde su torre sigue mirando: y mira en su antiguo mapamundi las aguas y las tierras; y en las brumas australes la ignorancia Anfictonia; y la cinta de fuego del Ecuador apretando el ombligo de la tierra; y el mar m\u00e1s extra\u00f1o que una selva virgen; y Jerusalem en el centro del mundo; y al norte las tierras de Gog y Magog; y el Para\u00edso de donde manan cuatro rios, arrastrando palos olorosos de canela, de ruibarbo, de \u00e1loe y de jenjibre; y&#8230;\u00bb.<\/em>[11]<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y as\u00ed<em>\u00a0<\/em>contin\u00faa casi indefinidamente record\u00e1ndonos las extensas enumeraciones a las que Borges era tan adicto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras Lugones atisba al universo desde las torres, Borges desciende a un modesto y humilde s\u00f3tano&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">UN CURIOSO ANTICIPO BORGEANO<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En\u00a0<em>Inquisisiones\u00a0<\/em>(l925)[12] que reci\u00e9n acaba de reeditarse, hallamos una primera y singular aproximaci\u00f3n al\u00a0<em>Aleph<\/em>. En un comentario bibliogr\u00e1fico a\u00a0<em>La Sagrada Cripta de Pombo\u00a0<\/em>de Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna, Borges expresa: \u00ab<em>\u00bfQu\u00e9 signo puede recoger en su abreviatura el sentido de la tarea de Ram\u00f3n? Yo pondr\u00eda sobre ella el signo ALEF *\u00a0que en la matem\u00e1tica nueva es el se\u00f1alador de infinito. Guarismo que abarca los dem\u00e1s o la aristada rosa de los vientos que infatigablemente urge sus dardos a toda lejan\u00eda<\/em>\u00ab. Borges dice all\u00ed de cierta\u00a0<em>abarrotada plenitud <\/em>porque \u00ab<em>Ram\u00f3n ha inventariado el mundo&lt;&#8230;&gt;con ansiosa descripci\u00f3n&lt;&#8230;&gt; cada cosa del mundo. Tal plenitud no est\u00e1 en la concordia ni en multiplicaciones de s\u00edntesis y se avecina m\u00e1s al cosmorama o al atlas, que a una visi\u00f3n total del vivir, como la rebuscada de los te\u00f3logos<\/em>\u00ab. Borges no ahorra adjetivos y subraya \u00ab<em>ese omn\u00edvoro entusiasmo\u00bb<\/em>\u00a0y esa \u00abheroica urgencia de aferrar la vida huidiza\u00bb. Paradojalmente critica las enumeraciones millonarias: \u00ab<em>Walt Whitman se satisfizo con la enumeraci\u00f3n de los objetos cuyo hacinamiento es el mundo&lt;&#8230;&gt;Ram\u00f3n ha puesto la cachazuda vehemencia de su terco mirar en cada brizna de la realidad que lo abarca<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta nota bibliogr\u00e1fica no ha sido, tal vez, muy objetiva. Borges recuerda que en ese libro, encontr\u00f3 una referencia a \u00e9l mismo: \u00aby he visto en ellas un ya perdido J.L.B. lleno de reticencias y cavilaciones posibles&#8230;\u00bb.[13]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL ALEPH DE PAUL KLEE<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Asignar a un punto una virtud central es hacer de \u00e9l, el lugar de la cosmog\u00e9nesis. A este advenimiento corresponde la idea de todo comienzo (concepci\u00f3n, soles, irradiaci\u00f3n&#8230;)\u00a0<strong>o mejor: el concepto de \u00f3vulo<\/strong>.\u00bb<\/em>\u00a0En su ensayo\u00a0<em>Teor\u00eda del arte moderno,<\/em>[14]<sup>\u00a0<\/sup>Klee visualiza ese punto como gris, \u00ab<em>color del movimiento. De la simultaneidad. Del caos. Porque es la manifestaci\u00f3n simult\u00e1nea de los contrarios. Indeterminaci\u00f3n que contiene, virtualmente al menos, toda determinaci\u00f3n imaginable<\/em>\u00ab. Y agrega que es gris \u00ab<em>porque no es blanco ni negro o porque es tan blanco como negro. Es gris porque no est\u00e1 arriba ni abajo, o porque est\u00e1 tan arriba como abajo&#8230; De ese centro va a brotar el orden del universo e irradiar en todas las dimensiones<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este punto de todo comienzo y la idea del \u00f3vulo la reencontramos misteriosamente en la visi\u00f3n del\u00a0<em>Aleph\u00a0<\/em>de Ang\u00e9lica de Ambrosini.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20784\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/AELPH-7-300x253.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/AELPH-7-300x253.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/AELPH-7-768x648.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/AELPH-7-1024x864.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/AELPH-7.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<h4>\u00a0<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfUNA INTERPRETACI\u00d3N DELIRANTE?<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se trata de una hip\u00f3tesis curiosa por ciertas connotaciones que podr\u00edamos calificar casi de delirantes. En todo caso, no muy lejos de otros delirios&#8230; (Freud se pregunt\u00f3 alguna vez si sus interpretaciones no pod\u00edan ser le\u00eddas tambi\u00e9n como de este orden). Se trata del libro <em>Borges, el aleph y le male frances<\/em> de Ang\u00e9lica de Ambrosini, presentado en la Sociedad Argentina de Escritores, en junio de l989.[15]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La autora transcribe estas l\u00edneas del cuento de Borges: \u00ab<em>Vi mi cara y mis v\u00edsceras, vi tu cara y sent\u00ed v\u00e9rtigo porque mis ojos hab\u00edan visto ese objeto secreto y conjetural &#8230;<\/em>\u00ab. Y agrega de sus vivencias: \u00ab<em>Una conmoci\u00f3n sacudi\u00f3 violentamente mi cuerpo y me arranc\u00f3 de las garras del trance que atravesaba&#8230; Entonces, \u00bfpor donde vi\u00f3 el Aleph, Borges? \u00bfQu\u00e9 s\u00f3tano explora Borges? \u00bfA qu\u00e9 \u00f3rgano les parece se refiere?<\/em>\u00bb Arriba a esta curiosa y extravagante conclusi\u00f3n: \u00ab<em>Borges vi\u00f3 el Aleph\u00a0a trav\u00e9s de la Trompa de Falopio <\/em>&#8230;\u00bb. Esto implica que el <em>Aleph<\/em> es percibido desde la cavidad uterina, en el sendero milim\u00e9trico que lleva al ovario, donde se realiza el milagro de la vida. All\u00ed se encuentran espermatozoide y \u00f3vulo para engendrar un nuevo ser.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfEs delirante pensar la m\u00f3rula como un\u00a0<em>Aleph<\/em>? \u00bfNo se encuentra acaso en esa primera c\u00e9lula el Todo del futuro ser? \u00a1No deja de ser una aproximaci\u00f3n inquietante!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La autora se desliza despu\u00e9s por zonas a\u00fan m\u00e1s escabrosas. Cree percibir en el Aleph la expresi\u00f3n de vivencias muy regresivas de Borges antes de nacer &#8230; Incluso, expresi\u00f3n tambi\u00e9n de la ansiedad de muerte frente a un trabajo de parto, supuestamente prolongado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el primer cap\u00edtulo aclara que no busca al\u00a0<em>Aleph<\/em> ni en la f\u00edsica nuclear ni menos a\u00fan en\u00a0<em>La C\u00e1bala<\/em>: \u00ab<em>Yo lo encuentro -escribe- en los textos de mi mente al libre albedr\u00edo que en su archivo mental cristalizan el\u00a0Aleph\u00a0con la forma maravillosa de un Hombre con su poderoso sexo<\/em>\u00ab. Y lanzada ya en este terreno: \u00ab<em>Borges camufla muy bien sus desenlaces amorosos. En lugar de contarnos c\u00f3mo se arreglaba para llegar a tener coito con la persona amada, nos describe el Aleph\u00bb<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfDelirio ? \u00bfIngenuidad? \u00bfHip\u00f3tesis il\u00f3gicas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL PLACER DE LA TRANSGRESI\u00f3N<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Tiene mil a\u00f1os y acaba de nacer <\/em>&#8230;\u00bb, escribe Octavio Paz. Ver, imaginar todo al mismo tiempo, esconde el incomparable placer de la transgresi\u00f3n, asimilable a la expresi\u00f3n de deseos de un sue\u00f1o. Trangresi\u00f3n narcisista que, desde la omnipotencia imaginaria, puede desandar las leyes del tiempo y del espacio. Placer de connotaciones org\u00e1smicas, expresadas en el registro voyeurista y tambi\u00e9n, desde cierto placer de autotortura masoquista. Sentir, de esa manera, la posibilidad de conocer lo oculto o secreto. Controlar as\u00ed una realidad, aunque solo sea de manera ilusoria y m\u00e1gica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">UNA EXPERIENCIA M\u00cdSTICA<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para Estela Canto -a quien Borges dedica este cuento- \u00abEl Aleph\u00bb es el relato de una experiencia m\u00edstica. \u00ab<em>En ese s\u00f3tano de la calle Brasil, el autor trasciende la carne. Y esto significa no ser ya presa de los sentidos, significa ver todas las cosas como debe verlas Dios. Y el \u00e9xtasis ha de parecernos al estallido del orgasmo, intenso y compartido, ese instante en que dos seres dejan de ser dos para ser uno<\/em>.\u00bb[16]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Igual que en Dal\u00ed, en Mozart o en Klee, aparece lo org\u00e1smico. Pero en Borges, el\u00a0<em>Aleph<\/em>, dir\u00e1 Paoli, <em>\u00abrestituye un inconsciente, m\u00edsticamente sublimado<\/em>. La visi\u00f3n del\u00a0<em>Aleph<\/em>\u00a0es una exploraci\u00f3n interior, una experiencia m\u00edstica\u00bb.[17]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En consonancia, para Gabriela Massuh representa la expresi\u00f3n de un \u00ab<em>reino conjetural trascendente\u00bb<\/em>.[18]\u00a0Y para Ana Maria Barrenechea, un\u00a0<em>\u00abmicrocosmos pante\u00edsta\u00bb<\/em>,[19]\u00a0cuyo esp\u00edritu se halla con tanta frecuencia en Borges. As\u00ed, en \u00abEl milagro secreto\u00bb de\u00a0<em>Ficciones<\/em>, Hl\u00e1dik vive en un minuto, el a\u00f1o que le permitir\u00e1, por gracia divina, terminar su obra antes de ser fusilado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La b\u00fasqueda borgeana de la Palabra, que es todas las palabras, o del Libro absoluto que es todos los libros, se encarna en el <em>Aleph<\/em>: el Uno que contiene Todo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Inspirado en la Biblia y esencialmente en \u00abEL canto a m\u00ed mismo\u00bb de Walt Whitman, (y por qu\u00e9 no, en <em>Las Monta\u00f1as del oro<\/em>\u00a0de Lugones) Borges repite el verbo &#8216;vi&#8217; en cada elemento de la enumeraci\u00f3n de \u00abEl Aleph\u00bb. Esa danza vertiginosa de visiones, ese desarrollo imaginativo de tipo pante\u00edsta, ese insensato cat\u00e1logo de recuerdos y fantas\u00edas ser\u00edan clara expresi\u00f3n de \u00abuna inefable experiencia m\u00edstica\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">BEATITUD, DELECTACI\u00f3N Y GOCE<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Santo Tom\u00e1s no distingu\u00eda entre los placeres sensibles y los del esp\u00edritu: beatitud, delectaci\u00f3n y goce eran sin\u00f3nimos. Lleg\u00f3, incluso, a confiar a sus disc\u00edpulos que <em>cuando la meditaci\u00f3n sobre las cosas divinas eran m\u00e1s intensas, su cuerpo, a veces, reaccionaba con una poluci\u00f3n.\u00a0<\/em>San Buenaventura habla de los que\u00a0<em>in spiritualibus affectionibus carnalis fluxus liquore maculantur<\/em>. Santa Teresa y San Juan de la Cruz lo refieren expl\u00edcitamente.[20]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este sentido, algo de esa disociaci\u00f3n entre lo corporal y lo espiritual podemos ya observarlo en el anagrama mismo de &#8216;Viterbo&#8217;, apellido de Beatriz, personaje principal. &#8216;Vi-terbo&#8217; alude a\u00a0<em>Verbo<\/em>: &#8216;palabra&#8217;.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<dl>\n<dd>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">En Dios alabar\u00e9 su palabra:\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">En Dios he confiado, no temer\u00e9\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que la carne me hiciere. (Salmos 56-4)<\/span><\/p>\n<\/dd>\n<\/dl>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abVer la Palabra\u00bb, marca de un privilegio y de una cesura frente al cuerpo. De hecho, es lo que signa la relaci\u00f3n de Borges con Beatriz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con diversidad de matices, los cr\u00edticos literarios consultados coinciden. Esto nos permitir\u00e1 acercar, sin sobresaltos, nuestra lectura psicoanal\u00edtica de \u00abEl Aleph\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">RESUMEN DEL CUENTO EL ALEPH<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A la muerte de Beatriz Viterbo \u00aben esa candente ma\u00f1ana de febrero\u00bb, Borges -relator y protagonista- reflexiona que el universo se alejaba de la muerta, pero \u00e9l decid\u00eda: \u00ab<em>cambiar\u00e1 el Universo pero yo no, pens\u00e9 con melanc\u00f3lica vanidad; alguna vez, lo s\u00e9, mi vana devoci\u00f3n la hab\u00eda exasperado; muerta, yo podr\u00eda consagrarme a su memoria, sin esperanza, pero tambi\u00e9n sin humillaci\u00f3n<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de entonces, todos los 30 de abril, cumplea\u00f1os de Beatriz, Borges se propone visitar al padre y al primo-hermano, Carlos Argentino Daneri, que siguen habitando la misma casa de la calle Garay. De nuevo podr\u00e1 solazarse viendo fotos de Beatriz (ninguna con \u00e9l) sin sentirse obligado a justificar su presencia con ofrendas de libros que ella nunca ley\u00f3 &#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fu\u00e9 as\u00ed, comenta Borges, que \u00ab<em>en aniversarios melanc\u00f3licos y vanamente er\u00f3ticos, recib\u00ed las graduales confidencias de Carlos Argentino Daneri<\/em>\u00ab. Este personaje es descripto como \u00ab<em>rosado, considerable, canoso, de rasgos finos. Ejerce no se qu\u00e9 cargo subalterno en una Biblioteca ilegible de los arrabales del Sur; es autoritario, pero tambi\u00e9n es ineficaz; aprovechaba, hasta hace muy poco, las noches y las fiestas, para no salir de su casa<\/em>\u00ab. Tiene como Beatriz \u00abgrandes y afiladas manos hermosas\u00bb pero su actividad mental es \u00abvers\u00e1til y del todo insignificante\u00bb aunque rica en \u00abinservibles analog\u00edas y ociosos escr\u00fapulos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><dfn>LOS ENCUENTROS CON DANERI<\/dfn><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las reuniones transcurren con Daneri, ya que el padre de Beatriz no aparece en el cuento. Se caracterizan por fintas literarias en las que Borges escucha y comenta ir\u00f3nicamente los ep\u00edtetos rutinarios y las comunes met\u00e1foras utilizadas por Carlos Argentino. El 30 de abril de l941 -ya hab\u00edan pasado 12 a\u00f1os desde la muerte de Beatriz- Daneri le comenta a Borges de un poema suyo: Canto augural o Canto prologal, en el cual trabajaba hac\u00eda muchos a\u00f1os. De ese poema lee estos versos:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">He visto, como el griego, las urbes de los hombres\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">los trabajos, los d\u00edas de varia luz, el hambre;\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">no corrijo los hechos, no falseo los nombres,\u00a0<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">pero el VOYAGE que narro es&#8230; AUTOUR DE MA CHAMBRE.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Daneri, \u00absin pedantismo\u00bb, explicita que pudo reunir en cuatro versos, tres alusiones eruditas, que abarcan treinta siglos de apretada literatura. Se propone versificar toda la redondez del planeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un domingo invita a Borges a tomar la leche en un bar, que los due\u00f1os de su casa -Zunnino y Zunngri- acaban de inaugurar. Daneri contin\u00faa all\u00ed la lectura y relectura de su poema. Borges, que resignado hab\u00eda aceptado esta invitaci\u00f3n, acota con mordacidad: \u00ab<em>Las hab\u00eda corregido seg\u00fan un depravado principio de ostentaci\u00f3n verbal: donde antes escribi\u00f3 AZULADO, ahora abundaba en AZULINO, AZULENCO y hasta AZULILLO. La palabra LECHOSO no era bastante fea para \u00e9l; en la impetuosa descripci\u00f3n de un lavadero de lanas, prefer\u00eda LACT\u00e1REO, LACTISINOSO, LACTESCENTE, LECHAL &#8230;<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y Daneri, que siempre hab\u00eda renegado de la prologoman\u00eda, considera, no obstante, que a su poema le conviene uno y \u00abvistoso\u00bb. No es a Borges a quien se lo pide. S\u00f3lo le requiere que interceda ante un primo suyo, Alvaro Meli\u00e1n Lafinur. Borges, muy ambivalente, se despacha con la observaci\u00f3n: no ser\u00eda dif\u00edcil, \u00abBeatriz siempre se hab\u00eda distra\u00eddo con Alvaro\u00bb. A Borges le inquietar\u00e1 no cumplir con ese pedido, pero que Daneri no se lo reclame le fastidia a\u00fan m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>LA DEMOLICI\u00f3N DE LA CASA<\/em><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Meses despu\u00e9s, Daneri le avisa acongojado que la casa de la calle Garay va a ser demolida. Si para Borges esa vivienda \u00abalud\u00eda infinitamente a Beatriz\u00bb, para Carlos Argentino era imprescindible para terminar el famoso poema, pues en un \u00e1ngulo del s\u00f3tano, habia un <em>Aleph<\/em>. \u00ab<em>Aclar\u00f3 -acota Borges- que un\u00a0Aleph es uno de los puntos del espacio que contiene todos los puntos. Est\u00e1 en el s\u00f3tano del comedor -explic\u00f3, aligerada su dicci\u00f3n por la angustia- Es m\u00edo, es m\u00edo, yo lo descubr\u00ed en la ni\u00f1ez, antes de la edad escolar<\/em>.\u00bb Como la escalera era empinada, los t\u00edos de Carlos le ten\u00edan prohibido descender. Pero alguien dijo que all\u00ed hab\u00eda un mundo. Y si bien se refer\u00edan a un ba\u00fal, qued\u00f3 para \u00e9l la frase &#8216;hab\u00eda un mundo&#8217;. Una vez, al intentar calladamente descender, rod\u00f3 por la escalera.\u00bb<em>Al abrir los ojos vi el\u00a0Aleph: el lugar donde est\u00e1n, sin confundirse, todos los lugares del orbe, visto desde todos los \u00e1ngulos<\/em>.\u00bb Daneri entusiasmado sigue su recuerdo: \u00ab<em>A nadie revel\u00e9 mi descubri-miento, pero volv\u00ed. El ni\u00f1o no pod\u00eda comprender que le fuera deparado ese privilegio para que el hombre burilara el poema!<\/em>\u00ab. Borges le pregunta si el s\u00f3tano no es demasiado oscuro&#8230; \u00ab<em>La verdad no penetra en un entendimiento rebelde. Si todos los lugares de la tierra est\u00e1n en el Aleph, ah\u00ed estar\u00e1n todas luminarias, todas las l\u00e1mparas, todos los veneros de luz<\/em>\u00ab. Sin dejar de suponer que podr\u00eda ser una locura de Carlos, Borges llega presuroso a la casa. La sirvienta le dice que tendr\u00e1 que esperar porque \u00abel ni\u00f1o estaba como siempre, en el s\u00f3tano, revelando fotografias\u00bb. En tanto, Borges piensa: \u00ab<em>Todos estos Viterbo, por lo dem\u00e1s&#8230; Beatriz (yo mismo suelo repetirlo) era una mujer, una ni\u00f1a de una clarividencia casi implacable, pero hab\u00eda en ella negligencias, distracciones, desdenes, verdaderas crueldades, que tal vez reclamaban una explicaci\u00f3n patol\u00f3gica. La locura de Carlos Argentino me colm\u00f3 de maligna felicidad; \u00edntimamente siempre nos hab\u00edamos detestado<\/em>\u00ab. Se acerca a un gran retrato de Beatriz y sin que nadie lo vea, le habla: \u00ab<em>Beatriz, Beatriz Elena, Beatriz Elena Viterbo, Beatriz querida, Beatriz perdida para siempre, soy yo, soy Borges<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando llega Carlos, y le ordena casi, que previa copita de seudo co\u00f1ac: \u00ab<em>te zampuzar\u00e1s en el s\u00f3tano. Ya sabes, el dec\u00fabito dorsal es indispensable. Tambi\u00e9n lo son la oscuridad, la inmovilidad, cierta acomodaci\u00f3n ocular. Te acuestas en el piso de baldosas y fijas los ojos en el decimonono escal\u00f3n de la pertinente escalera. Me voy, bajo la trampa y te quedas solo. Alg\u00fan roedor te mete miedo. \u00a1F\u00e1cil empresa! a los pocos minutos ves el Aleph. El microcosmos de alquimistas y cabalistas, nuestro concreto amigo proverbial,&#8217;<strong>multum in parvo&#8217;<\/strong>!<\/em>\u00ab. Y ya en el comedor, en un planteo desafiante, le dice a Borges, que si no lo llegara a ver, su testimonio no queda por eso invalidado. M\u00e1s a\u00fan, le acicatea: \u00ab<em>Baj\u00e1, muy en breve podr\u00e1s entablar un di\u00e1logo con <strong>todas\u00a0<\/strong>las im\u00e1genes de Beatriz<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>BORGES BAJA AL S\u00f3TANO<\/em><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Borges baj\u00f3 con rapidez. Carlos le acompa\u00f1a y le dice: \u00abrepantiga en el suelo ese corpach\u00f3n y cuenta 19 escalones\u00bb. Ya solo, en esa oscuridad, Borges tiene un instante de p\u00e1nico: \u00abCarlos para defender su delirio, para no saber que estaba loco,\u00a0<em>ten\u00eda que matarme<\/em>\u00ab. Sinti\u00f3 cierto malestar confuso, pero al abrir los ojos se hall\u00f3 con el\u00a0<em>Aleph<\/em>. \u00abArribo, ahora, al inefable centro de mi relato&#8230; \u00bfC\u00f3mo transmitir a los otros el infinito\u00a0<em>Aleph\u00a0<\/em>? Los m\u00edsticos en an\u00e1logo trance prodigan los emblemas: para significar la divinidad un persa habla de un p\u00e1jaro que de alg\u00fan modo es todos los p\u00e1jaros.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>En ese instante gigantesco, he visto millones de actos deleitables o atroces; ninguno me asombr\u00f3 como el hecho de que todos ocuparan el mismo punto, sin superposici\u00f3n y sin transparencia. Lo que vieron mis ojos fue simult\u00e1neo lo que transcribir \u00e9, sucesivo, porque el lenguaje lo es<\/em>\u00ab. Y alli Borges describe al\u00a0<em>Aleph<\/em>\u00a0como una \u00ab<em><strong>peque\u00f1a esfera tornasolada<\/strong><\/em>\u00ab, de unos dos o tres cent\u00edmetros y de intolerable fulgor. \u00ab<em>Al principio la cre\u00ed giratoria; luego comprend\u00ed que ese movimiento era una ilusi\u00f3n producida por los vertiginosos espect\u00e1culos que encerraba. Cada cosa (la luna del espejo, digamos) era infinitas cosas, porque yo claramente la ve\u00eda desde todos los puntos del universo<\/em>.\u00bb Y aqu\u00ed comienza la enumeraci\u00f3n ya famosa donde cada frase-y son 37- se abren con\u00bbVi\u00bb:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1.-Vi el populoso mar,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">2.-Vi el alba y la tarde,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">3.-Vi las muchedumbres de Am\u00e9rica,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">4.-Vi una plateada telara\u00f1a en el centro de una negra pir\u00e1mide,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">5.-Vi un laberinto roto (era Londres),<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">6.-Vi interminables ojos escrut\u00e1ndose en m\u00ed como en un espejo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">7.-Vi todos los espejos del planeta y ninguno me reflej\u00f3,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">8.-Vi en un traspatio de la calle Soler las mismas baldosas que hace 30 a\u00f1os vi en un zagu\u00e1n de una casa de Fray Bentos,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">9.-Vi racimos, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor de agua,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">10.Vi convexos desiertos ecuatoriales y cada uno de sus granos de arena,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">11.Vi en Inverness a una mujer que no olvidar\u00e9,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">12.Vi la violenta cabellera, el altivo cuerpo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">13.Vi un c\u00e1ncer en el pecho,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">14.Vi un c\u00edrculo de tierra seca en una vereda, donde antes hubo un \u00e1rbol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">15.Vi una quinta en Adrogu\u00e9, un ejemplar de la primera versi\u00f3n inglesa de Plinio, la de Philemon Holland,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">16.Vi a un tiempo cada letra de cada p\u00e1gina (de chico, yo sol\u00eda maravillarme de que las letras de un volumen cerrado no se mezclaran y perdieran en el decurso de la noche),<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">17.Vi la noche y el d\u00eda contempor\u00e1neo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">18.Vi un poniente en Quer\u00e9taro que parec\u00eda reflejar el color de una rosa en Bengala,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">19.Vi mi dormitorio sin nadie,\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">20.Vi en un gabinete de Alkmaar un globo terr\u00e1queo entre dos espejos que lo multiplican sin fin,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">21.Vi caballos de crin arremolinada, en una playa del Mar Caspio en el alba,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">22.Vi la delicada osatura de una mano,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">23.Vi los sobrevivientes de una batalla mandando tarjetas postales,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">24.Vi en un escaparate de Mirzapur una baraja espa\u00f1ola,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">25.Vi las sombras oblicuas de unos helechos en el suelo de uninvern\u00e1culo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">26.Vi tigres, \u00e9mbolos, bisontes, marejadas y ej\u00e9rcitos,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">27.Vi todas las hormigas que hay en la tierra,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">28.Vi un astrolabio persa,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">29.Vi en un caj\u00f3n del escritorio (y la letra me hizo temblar) cartas obscenas, incre\u00edbles, precisas, que Beatriz hab\u00eda dirigido a Carlos Argentino,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">30.Vi un adorado monumento en la Chacarita,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">31.Vi la reliquia atroz de lo que deliciosamente hab\u00eda sido Beatriz Viterbo,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">32.Vi la circulaci\u00f3n de mi oscura sangre,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">33.Vi el engranaje del amor y la modificaci\u00f3n de la muerte,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">34.Vi el Aleph, desde todos los puntos,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">35.Vi en el Aleph la tierra, y en la tierra otra vez el Aleph y en el Aleph la tierra,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">36.Vi mi cara y mis v\u00edsceras,<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">37.Vi tu cara, y sent\u00ed v \u00e9rtigo y llor\u00e9, porque mis ojos hab\u00edan\u00a0 visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ning\u00fan hombre ha mirado: el\u00bbinconcebible universo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sent\u00ed infinita veneraci\u00f3n, infinita l\u00e1stima.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al salir, Carlos le dice: \u00abTarumba habr\u00e1s quedado de tanto curiosear donde no te llaman&#8230; \u00a1Qu\u00e9 observatorio formidable, che Borges!\u00bb. Y tras una respuesta balbuceante, insiste: \u00ab\u00bfLa viste todo bien,en colores?\u00bb le dice aludiendo a Beatriz. Borges, fastidiado, no se atreve m\u00e1s que aconsejarle un descanso en el campo&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una posdata del cuento fechada 1 de marzo de l943 aclara que, a seis meses de la demolici\u00f3n, la Editorial Procusto, lanz\u00f3 al mercado una selecci\u00f3n de Daneri que mereci\u00f3 el 2do Premio Nacional de Literatura. La rivalidad se hace otra vez presente. Borges reprocha que su obra \u00abLos naipes del tahur\u00bb no haya merecido un solo voto, por \u00abincomprensi\u00f3n y envidia\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Agrega adem\u00e1s dos observaciones: una, sobre la naturaleza del\u00a0<em>Aleph<\/em>\u00a0y otra, sobre su nombre. Lo interesante es que llega a suponer que el\u00a0<em>Aleph<\/em>\u00a0de la calle Garay era falso y para justificarlo, conjetura una nueva y compleja congerie, entre real y ficticia, sobre espejos y otros artificios que reflejan al universo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las \u00faltimas l\u00edneas se cierran con una alusi\u00f3n a la porosidad de la memoria y a la erosi\u00f3n por el tiempo, de los rasgos de Beatriz.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20785 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-6-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/p>\n<h4>\u00a0<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>LOS EP\u00edGRAFES<\/em><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este cuento lleva dos ep\u00edgrafes, ambos escritos en ingl\u00e9s. El primero es de <em>Hamlet\u00a0<\/em>(acto II, esc.II): \u00ab\u00a1Oh, Dios! podr\u00eda estar yo encerrado en una c\u00e1scara de nuez y me tendr\u00eda por Rey del espacio infinito\u00bb. A esta cita, le falta una l\u00ednea, \u00ab<em>were it not that I have bad dreams\u00bb.\u00a0<\/em>Quedar\u00eda as\u00ed: \u00aby me tendr\u00eda por Rey del espacio infinito\u00a0<em>si no me acusaran malos sue\u00f1os\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la obra de Shakespeare, Guildenstern le responde entonces a Hamlet: \u00abSue\u00f1os que ciertamente constituyen ambici\u00f3n&#8230; porque la esencia de lo que ambicionamos no es otra cosa que la sombra de un sue\u00f1o\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Queremos pensar que la supresi\u00f3n de esa l\u00ednea no es casual. Borges parece expresar ciertos temores de no poder satisfacer plenamente sus anhelos. \u00abDante, muerta Beatrice, perdida para siempre, jug\u00f3 con la ficci\u00f3n de encontrarla, para mitigar su tristeza&#8230; Pero ocurri\u00f3 lo que suele ocurrir en los sue\u00f1os,\u00a0<em>manch\u00e1ndolo de tristes estorbos\u00bb.<\/em>[21]\u00a0Esta frase\u00a0<em>manch\u00e1ndolo de tristes estorbos<\/em>, se aclara cuando nos encontramos con algo que Borges ya hab\u00eda escrito hac\u00eda 30 a\u00f1os, en el prefacio a la obra del Dante: \u00aben la adversidad so\u00f1amos una ventura y la \u00edntima conciencia de la imposibilidad de lo que so\u00f1amos, basta para corromper nuestro sue\u00f1o,<em>\u00a0manch\u00e1ndolo de tristes estorbos\u00bb.<\/em>[22]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Justamente algo semejante expresan las l\u00edneas que faltan de la cita de\u00a0<em>Hamlet\u00a0<\/em>en el ep\u00edgrafe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El otro ep\u00edgrafe es un fragmento de la parte IV, \u00abDel Reino de las Tinieblas\u00bb, de\u00a0<em>El Leviath\u00e1n<\/em>\u00a0de Thomas Hobbes: \u00ab<em>Nos ense\u00f1aran, sin embargo, que la Eternidad es la paralizaci\u00f3n del Tiempo Presente, el\u00a0<strong>Nunc-Stans<\/strong>\u00a0(como las Escuelas lo llaman); al cual ni ellas, ni nadie comprende, no m\u00e1s de lo que comprender\u00edan el\u00a0<strong>Hic- Stans<\/strong>, referido a una infinita grandeza del espacio<\/em>\u00ab.\u00a0<em>Hic et Nunc<\/em>\u00a0: aqu\u00ed y ahora, espacio-tiempo corporizados e interrelacionados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Borges, en su libro\u00a0<em>Los seres imaginarios<\/em>\u00a0habla de \u00abEl hijo de Leviathan\u00bb. \u00e9sta es una cruel serpiente de agua que, unida a la bestia Conagro, engendr\u00f3 ese hijo en la regi\u00f3n de Alasia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el \u00abLibro de Job\u00bb, Leviath\u00e1n es un animal monstruoso de cuya boca salen llamas, de sus narices, humo y sus estornudos encienden lumbre como si todo \u00e9l hirviese. Tambi\u00e9n en la mitolog\u00eda escandinava, los mares son obra de una gran serpiente o drag\u00f3n que traga el agua para despu\u00e9s devolverla. Ser\u00eda un arquetipo de lo inferior en s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Planteado de esta forma \u00bftendr\u00e1 que ver con la ambici\u00f3n y la avidez desmedida?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>EL NOMBRE DE ALEPH<\/em><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la posdata que trae el cuento, fechada como del 10 de marzo de l943, se lee: \u00ab<em>Dos observaciones quiero agregar: una, sobre la naturaleza del\u00a0<strong>Aleph<\/strong>; otra sobre su nombre. \u00e9ste, como es sabido, es el de la primera letra del alfabeto de la lengua sagrada. Su aplicaci\u00f3n al disco de mi historia no parece casual. Para\u00a0<strong>La C\u00e1bala<\/strong>, esa letra significa el\u00a0<strong>En-Soph<\/strong>,\u00a0la ilimitada y pura divinidad; tambi\u00e9n se dijo que tiene la forma de un hombre que se\u00f1ala el cielo y la tierra, para indicar que el mundo inferior es el espejo y es el mapa del superior; para la <strong>Mengenlehre<\/strong>, es el s\u00edmbolo de los n\u00fameros transfinitos en los que el todo no es mayor que alguna de las partes<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estela Canto entiende que el nombre de\u00a0<em>Aleph<\/em>\u00a0fue significativo para que ese cuento alcanzara la relevancia que logr\u00f3: \u00abme atrevo a suponer, escribe, que si el Aleph se hubiera llamado de cualquier otra manera, por ejemplo\u00a0<em>Ikor<\/em>, la sangre de los poemas hom\u00e9ricos, o <em>Graal<\/em>\u00a0esa leyenda cristiana, su impacto hubiese sido menor.\u00a0<em>Justamente, es la prohibici\u00f3n jud\u00eda de pronunciar el nombre de Dios o de usar el sexo para el placer y no para la reproducci\u00f3n, lo que da fuerza secreta a este encuentro con Dios que es el Aleph\u00bb.<\/em>[23]<em>\u00a0<\/em>Subrayamos esta interpretaci\u00f3n, que volveremos a retomar m\u00e1s adelante, porque desde ya confirma aquel \u00abSecreto\u00bb de \u00abLa secta del F\u00e9nix\u00bb, ritual puramente procreativo donde el placer est\u00e1 negado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Aleph<\/em>, primera letra del alfabeto hebreo, representa para los cabalistas la ra\u00edz espiritual de todas las dem\u00e1s letras. Contiene en su esencia todo el alfabeto, y por ende, todos los elementos del habla humana. Con\u00a0<em>aleph<\/em>\u00a0comienza el primer mandamiento y es la inicial de\u00a0<em>&#8216;anohi&#8217;, &#8216;yo&#8217; <\/em>en hebreo. \u00ab<em>El mundo secreto de la divinidad es un mundo de lenguaje y \u00e9ste aparece como las letras de la Sagrada Escritura. Las letras y los nombres no son s\u00f3lo medios convencionales de comunicaci\u00f3n, cada uno de ellos representa una concentraci\u00f3n de energ\u00eda y expresa una variedad de sentido que es absolutamente imposible de traducir, al menos exhaustivamente al lenguaje humano<\/em>.\u00bb[24]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Seg\u00fan <em>La C\u00e1bala<\/em>\u00a0existe pues, un mundo secreto de la divinidad, un aspecto desconocido en donde el\u00a0<em>aleph<\/em>, como cada letra del alfabeto hebreo, concentra una carga de energ\u00eda y sentidos ocultos, misteriosos, imposibles de traducir. Esto explica la fascinaci\u00f3n de Borges. En su conferencia sobre\u00a0<em>La C\u00e1bala<\/em> habla tambi\u00e9n, como en la posdata del cuento, del<em>\u00a0En-Soph,\u00a0<\/em>de las diez\u00a0<em>Sephirot,<\/em>\u00a0de los cuatro sentidos de la Escritura y del Hombre Arquetipo Adam Kadmon, creado por esas\u00a0<em>Sephirot<\/em> o emanaciones. \u00ab<strong><em>Ese hombre est\u00e1 en el cielo y nosotros somos su reflejo<\/em><\/strong>.\u00bb En esa conferencia, Borges recuerda al libro de Job, cuando la voz de Dios se\u00f1ala que \u00ab<em>est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las medidas humanas. El ejemplo es su creaci\u00f3n de Leviat\u00e1n: que pueden ser dos monstruos, la ballena o el cocodrilo, y por eso Dios mismo es tan incomprensible como esos monstruos y no puede ser medido por los hombres<\/em>\u00ab[25].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Leviathan<\/em>, de Hobbes, est\u00e1 en el ep\u00edgrafe. Nosotros lo asociamos: \u00abm\u00e1s all\u00e1 de las medidas humanas&#8230;\u00bb como el mismo\u00a0<em>Aleph<\/em>\u00a0borgeano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL UNO VI\u00f3 Y MURI\u00f3<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mois\u00e9s de Le\u00f3n compuso, en una forma seudo-epigr\u00e1fica, la parte principal de<em>\u00a0El Zohar<\/em>. Est\u00e1 escrita en arameo, como colecci\u00f3n de conferencias y di\u00e1logos del Rabino Simon Baryohay con su disc\u00edpulo. Antes del a\u00f1o 1290, Mois\u00e9s de Le\u00f3n escribi\u00f3 otro texto, hoy perdido, con el t\u00edtulo de <em>PARD\u00e9S<\/em>, que literalmente significa PARA\u00edSO. No corresponde al para\u00edso cristiano, sino al huerto del misticismo, considerado peligroso y reservado para unos pocos elegidos. Dejando de lado las vocales, que en hebreo no existen en forma independiente,\u00a0<em>Pard\u00e9s<\/em> es una sigla formada por: la P, que alude a la aceptaci\u00f3n simple y literal de un texto; la R, a la interpretaci\u00f3n anal\u00f3gica; la D, a la interpretaci\u00f3n homil\u00e9tica; y la S,\u00a0<em>sot<\/em>, a la interpretaci\u00f3n del misterio, de lo esot\u00e9rico. Son los cuatro enfoques metodol\u00f3gicos para encarar la lectura de los textos b\u00edblicos. Este juego de letras, que representan palabras, utiliza la c\u00e9lebre historia del Talmud que habla de cuatro grandes maestros que durante el Siglo II se consagraron al estudio de lo esot\u00e9rico. De ellos se escribe la par\u00e1bola de las consecuencias de su entrada en el <em>PARD\u00e9S<\/em>. Ben Zoma, vi\u00f3 y muri\u00f3; Ben Azay, vi\u00f3 y enloqueci\u00f3; Aher, devast\u00f3 las plantaciones, fue hereje y rompi\u00f3 con la tradici\u00f3n. Solamente Rab\u00ed Akiva entr\u00f3 sano y sali\u00f3 sano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En su conferencia, Borges refiere esos cuatro sentidos de la lectura del Talmud: el literal, el aleg\u00f3rico, el interpretativo y el m\u00edstico. Recuerda tambi\u00e9n que \u00abDante, en el siglo Xlll, declar\u00f3 que todo pasaje de la Biblia tiene esos cuatro sentidos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>En raz\u00f3n de esto pensamos que el cuento \u00ab<\/em>El Testigo\u00bb,<em>\u00a0que analizaremos m\u00e1s adelante, puede ser visto como una lectura literal. En tanto\u00a0<\/em>\u00abEl Aleph\u00bb<em>, ser\u00eda una lectura aleg\u00f3rica o m\u00edstica<\/em>\u00a0de la misma tem\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_20550\" aria-describedby=\"caption-attachment-20550\" style=\"width: 276px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-20550 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Letra-hebrea-Aleph.jpg\" alt=\"\" width=\"276\" height=\"343\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Letra-hebrea-Aleph.jpg 276w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Letra-hebrea-Aleph-241x300.jpg 241w\" sizes=\"auto, (max-width: 276px) 100vw, 276px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-20550\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">ALEPH<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">GRAF\u00edA DE LA LETRA<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con riesgo de ser cual un Magallanes del <em>aleph<\/em>, de viaje en su derredor hasta agotar su sentido, volvemos a la expresi\u00f3n gr\u00e1fica de la letra: \u00ab<em>tiene la forma de un hombre -escribe Borges- que se\u00f1ala el cielo y la tierra, para indicar que el mundo inferior es el espejo y es el mapa del superior<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Casi veinte a\u00f1os antes, en \u00abHistoria de los angeles\u00bb, Borges lo describ\u00eda as\u00ed: \u00ab<em>La letra\u00a0Alef\u00a0mira al cerebro, al primer mandamiento, al cielo, al fuego, al nombre divino SOY LO QUE SOY y a los serafines llamados Bestias Sagradas<\/em>\u00ab.[26]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En una estampa donde se figura el alfabeto m\u00edstico \u00e1rabe, conocido como\u00a0<em>Alfabeto de David,\u00a0<\/em>la letra\u00a0<em>aleph<\/em>\u00a0aparece como se la conoce ahora, pero m\u00e1s simplificada y reducida, con forma de X. Semejando un signo de encrucijada, o matem\u00e1ticamente la inc\u00f3gnita y el signo de multiplicar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la versi\u00f3n que da Borges: un brazo al cielo y otro a la tierra &#8211; el mundo inferior espejo y mapa del superior- la tierra ser\u00eda tan solo un reflejo del cielo. Si el simbolismo del cielo es asimilado a lo masculino y la tierra, universalmente aceptada como lo femenino, inferimos que esta relaci\u00f3n especular tiende a anular las diferencias. De aqu\u00ed la concepci\u00f3n cabal\u00edstica que asimila el\u00a0<em>Aleph<\/em>\u00a0al hombre primordial o andr\u00f3gino: el que lo tiene todo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">DONDE SE ANULAN DIFERENCIAS<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Roberto Paoli<sup>\u00a0<\/sup>escribe al respecto que en \u00abEl Aleph\u00bb, \u00ab<em>Dios aparece como aquella cosa que es todas las cosas particulares, las cuales en \u00e9l anulan las diferencias, que las hace justamente particulares\u00bb.<\/em>[27]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Plotino<\/strong>, al igual que\u00a0<em>La C\u00e1bala<\/em>, habla tambi\u00e9n de hip\u00f3stasis de las tres sustancias inteligibles que parten de lo Uno, Dios. Emanaci\u00f3n, procesi\u00f3n o hip\u00f3stasis que la religi\u00f3n cristiana plantea cuando trata de explicar La Sant\u00edsima Trinidad. En Dios, en el <em>Aleph<\/em>, en el\u00a0<em>En-soph<\/em>, en lo Infinito, en la Trinidad, se anulan diferencias y todo es igual a todo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En nota a pie de p\u00e1gina de \u00abTlon Uqbar Orbis,Tertius\u00bb, Borges escribe: \u00ab<em>Todos los hombres en el vertiginoso instante del coito, son el mismo hombre. Todos los hombres que repiten una l\u00ednea de Shakespeare son William Shakespeare<\/em>\u00ab.[28]<sup>\u00a0<\/sup>De esta manera logra tambi\u00e9n anular diferencias entre los hombres; entre los dos sexos; entre escritor y lector; entre presente y pasado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LA TORAH ES UN C\u00e1NTARO<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Torah es, para Borges, una fuente, un c\u00e1ntaro -kaaed- inagotable. En su inconsciente, creemos, puede haber quedado la memoria de ese Viejo Testamento, tantas veces le\u00eddo por su abuela inglesa, Frances Haslam.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En Salmos 119 hay un canto para cada letra del abecedario hebreo.En el primero &#8211;<em>Aleph<\/em>&#8211; se lee: \u00abBienaventurados los perfectos de camino, los que andan en la ley de Jahveh\u00bb. \u00abTus preceptos los observar\u00e9, no me abandones t\u00fa del todo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Realizado por una inteligencia infinita, en \u00abun texto redactado por el Esp\u00edritu Santo, c\u00f3mo suponer un desfallecimiento, una grieta?\u00bb dice Borges y agrega: \u00abTodo tiene que ser fatal. De esta fatalidad los cabalistas dedujeron su sistema\u00bb.[29]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Existe en\u00a0<em>La C\u00e1bala<\/em>\u00a0cierta desvalorizaci\u00f3n del sentido literal: metaf\u00f3ricamente ser\u00eda el ropaje de un texto. \u00ab<em>Aquellos que poseen una mayor sabidur\u00eda no se fijan en el vestido, sino en el cuerpo, bajo \u00e9l, oculto<\/em>.\u00bb El misterio, es\u00a0<em>El Zohar<\/em>, lo que destella en cada una de las l\u00edneas de la Escritura.[30]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">NO BABEAR LAS LETRAS<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En <em>El p\u00e9ndulo de Foucault, <\/em><strong>Umberto Eco<\/strong> enumera los diez cap\u00edtulos de su libro, con el nombre de cada uno de los\u00a0<em>Sefiroth<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La importancia de la letra para el devoto cabalista -y tambi\u00e9n para Borges- est\u00e1 hermosamente expresada: <em><strong>la palabra debe comerse muy lentamente<\/strong><\/em>. Puede disolverse y volver a combinarse, solo si se la derrite en la lengua. Hay que tener mucho cuidado de no babearla sobre el kaft\u00e1n, porque cuando una letra se evapora, se rompe el hilo que puede unirnos a las <em>Sefiroth\u00a0<\/em>superiores. Los cabalistas alertan tambi\u00e9n que <em>\u00abse debe proceder con cautela porque sino podr\u00eda sobrevenir delirio y no \u00e9xtasis&#8230;\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Entre el delirio y el \u00e9xtasis: el Aleph.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20781 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-3-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/h4>\n<h4>\u00a0<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL EXTRA\u00f1O SIMURGH<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Todo, en el cielo inteligible, est\u00e1 en todas partes. Cualquier cosa es todas las cosas. El sol es todas las estrellas y cada estrella es todas las estrellas y el sol<\/em>.\u00bb[31]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Atra\u00eddo por estas reflexiones de <strong>Plotino<\/strong>, Borges lo asocia al poema\u00a0<strong><em>Simurgh<\/em> <\/strong>de Farid-Al-Din-Attar, poeta de la secta <strong>suf\u00ed<\/strong> que concibi\u00f3 el asombroso animal: tras una aciaga b\u00fasqueda, termina por descubrir que Simurgh es cada uno de treinta p\u00e1jaros. En \u00e9l est\u00e1n los treinta p\u00e1jaros y en cada uno de ellos est\u00e1 el Simurgh. Silvina Ocampo lo cuenta as\u00ed:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Era Dios ese p\u00e1jaro como un enorme espejo<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">los conten\u00eda a todos; no era un mero reflejo.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En sus plumas hallaron cada uno sus plumas<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>En los ojos, los ojos con memorias de plumas.<\/em>\u00ab<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>LA DIVINA COMEDIA<\/em>\u00a0en \u00abEL ALEPH\u00bb<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De c\u00f3mo La Divina Comedia est\u00e1 en \u00abEl Aleph\u00bb es m\u00e1s que evidente: est\u00e1 Beatriz y tambi \u00e9n Dan(te)eri. De c\u00f3mo persiste y asiste a Borges ese <em>Aleph<\/em>, da cuenta su \u00abEstudio Preliminar\u00bb para la obra del Dante, publicado en l955, diez a\u00f1os despu\u00e9s de su cuento: \u00ab<em>Imaginemos en una biblioteca oriental, una l\u00e1mina pintada hace muchos siglos. Acaso es \u00e1rabe y nos dicen que en ella est\u00e1n figuradas todas las f\u00e1bulas de Las Mil y una Noches&#8230; Declina el dia, se fatiga la luz y a medida que nos internamos en el grabado, comprendemos que no hay cosa en la tierra que no est\u00e9 ah\u00ed. Lo que fu\u00e9, lo que es y lo que ser\u00e1, la historia del pasado y del futuro, las cosas que he tenido, las que tendr\u00e9, todo ello nos espera en alg\u00fan lugar de ese laberinto tranquilo. He fantaseado una obra m\u00e1gica una l\u00e1mina que tambi\u00e9n fuera un microcosmos, el poema de Dante es esa l\u00e1mina de \u00e1mbito universal<\/em>\u00ab.[32]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>EL GOLEM<\/em>\u00a0EN \u00abEL ALEPH\u00bb<\/span><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Si (como el griego afirma en el Cratilo)<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">El nombre es arquetipo de la rosa<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En las letras de rosa est\u00e1 la rosa<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Y todo el Nilo en la palabra Nilo.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Y, hecho de consonantes y vocales,<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Habr\u00e1 un terrible Nombre, que la esencia<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Cifre de Dios y que la Omnipotencia<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Guarde en letras y s\u00edlabas cabales.[33]<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Creado por el Rab\u00ed Juda Le\u00f3n de Praga, el Golem coincide plenamente con la fantas\u00eda de \u00abLas ruinas circulares\u00bb y con \u00abLa secta del F\u00e9nix\u00bb, en cuanto las habita una muy singular escena primaria. Asi lo analizamos en <em>El Secreto de Borges<\/em>. La vida de este \u00abanormal y tosco\u00bb<em>\u00a0<\/em>Golem, depend\u00eda de una sola letra. Precisamente de un\u00a0<em>aleph<\/em>. Con la palabra\u00a0<em>EMET\u00a0<\/em>-verdad- escrita en su frente, se pon\u00eda de pie. Transformada en\u00a0<em>MET\u00a0<\/em>-muerte- al tachar la primera letra &#8211;<em>aleph<\/em>\u00a0en hebreo- volv\u00eda a ser barro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>El Golem\u00a0<\/em>(1915)[34]de Gustav Meyrink, que Borges tantas veces cita y que form\u00f3 parte de sus primeras lecturas en Ginebra, es una novela extra\u00f1a. Transcurre en el Ghetto de Praga, en un ambiente l\u00f3brego, de pesadilla y angustia .<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Consideramos que\u00a0<em>El Golem<\/em>\u00a0estuvo muy presente en la inspiraci\u00f3n de \u00abEl Aleph\u00bb<em>.\u00a0<\/em>Su personaje Anastasius Paneth, luego de alucinantes vicisitudes, se halla en una oscura habitaci\u00f3n, s\u00f3rdida y deshabitada, que hab\u00eda sido, cien a\u00f1os antes, refugio del Golem.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">All\u00ed se encuentra con \u00ab<em>un punto brillante como un ojo<\/em>\u00ab. Observa debajo del mismo una caja blanca que, al empujarla, se revela como una hoja suelta. En realidad, es la carta Fou de un juego de tarots. Algo le obliga a mirarla, cada vez con mayor fijeza. \u00ab<em>Por lo que pod\u00eda reconocer desde aquella distancia, parec\u00eda pintada torpemente por un ni\u00f1o con acuarelas y representaba la letra hebrea, el\u00a0<strong>aleph<\/strong>,\u00a0en la forma de un hombre vestido a la antigua usanza de los francos, con la perilla recortada, levantando el brazo izquierdo y se\u00f1alando hacia abajo con el otro<\/em>.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab\u00bfNo ten\u00eda el rostro del hombre una extra\u00f1a semejanza con el m\u00edo?\u00bb, se interroga. El delirio se acent\u00faa y lo que fu\u00e9 sospecha, enseguida ser\u00e1 confirmaci\u00f3n: \u00ab\u00a1Mi propio rostro! Mudo e inm\u00f3vil. As\u00ed nos estuvimos mirando a los ojos: uno el horrible reflejo del otro\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>El Loco -Fou-\u00a0<\/em>es la primera carta del juego, \u00ab<em>as\u00ed como es el hombre la primer imagen de su primer libro de estampas, su propio doble: la letra hebrea el\u00a0<strong>Aleph<\/strong>, que constru\u00edda seg\u00fan la forma de un hombre, parece decir, igual que arriba es abajo; lo mismo ocurre abajo que arriba<\/em>.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el tarots a cada jugador le aparecen las cartas de una forma distinta&#8230;\u00a0<em>Cada cual tendr\u00e1 su propio Aleph.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">CALEIDOSCOPIO<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abAl pasar ante una panader\u00eda de Constituci\u00f3n -escribe Estela Canto- aspiramos el perfume del pan caliente reci\u00e9n horneado. El habl\u00f3. Me dijo que quer\u00eda escribir un cuento sobre un lugar que encerraba <em>todos los lugares del mundo<\/em> y que quer\u00eda dedicarme ese cuento. Fue la primera alusi\u00f3n a El Aleph.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pocos d\u00edas despu\u00e9s, Borges le llevar\u00eda de regalo un caleidoscopio&#8230; Era fin del verano de l945 y este <em>Aleph<\/em> pas\u00f3 a ser un juguete en las manos del peque\u00f1o hijo de la dom\u00e9stica de Estela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">DE \u00abEL ALEPH\u00bb A LA SANT\u00edSIMA TRINIDAD<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">H. Bustos Domecq es el seud\u00f3nimo -hijo de Borges y de Bioy Casares- que figura como autor de <em>Dos fantas\u00edas memorables<\/em>: \u00abEL Testigo\u00bb y \u00abEl Signo\u00bb. Escritos por la misma \u00e9poca que \u00abEl Aleph\u00bb<em>, <\/em>\u00abEl Testigo\u00bb guarda con \u00e9l, significativos puntos de contacto. Precisamente, el estudio de sus semejanzas apoya nuestra investigaci\u00f3n y nuestras hip\u00f3tesis de trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se podr\u00e1 argumentar que es una labor compartida y hasta d\u00f3nde podemos saber qu\u00e9 hay de Borges y qu\u00e9 de Bioy. Esta <em>sociedad<\/em> de dos escritores que desde 1940 se re\u00fanen para <em>jugar\u00a0<\/em>en serio, merecer\u00eda un cap\u00edtulo aparte. Borges era 15 a\u00f1os mayor y hab\u00eda empezado como mentor de Bioy. Poco a poco se fue dando el intercambio que implicaba el escribir juntos y tambi\u00e9n, el descubrir, en estos encuentros, temas para propios emprendimientos. \u00ab<em>Escrib\u00edamos un poco el uno para el otro -recuerda Borges- y como todo transcurr\u00eda en un ambiente de bromas, los cuentos resultaban de tal modo embarullados, barrocos, que se hac\u00eda dif\u00edcil comprenderlos. Al principio hac\u00edamos bromas y al fin broma sobre broma, fue una especie de competencia algebraica&#8230;<\/em>\u00ab.[35]<sup>\u00a0<\/sup>Bioy ha declarado que \u00e9l se sent\u00eda maravillado \u00abviendo c\u00f3mo a Borges se le ocurr\u00edan cincuenta ideas por minuto\u00bb.[36]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El estilo de H. Bustos Domecq nada tiene que ver con el individual de cada uno de los escritores. Es dif\u00edcil, de <em>trote<\/em>\u00a0duro, barroco, fatigoso. Abunda en neologismos, en giros y expresiones que no se hallan ni en el diccionario. Su lectura conlleva confusi\u00f3n y agotamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Dos fantas\u00edas memorables<\/em> se publica en l946. Este nombre recuerda a William Blake, quien as\u00ed hab\u00eda titulado alg\u00fan cap\u00edtulo de su libro:\u00a0<em>Matrimonio del Cielo y el Infierno<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En raz\u00f3n de que la tem\u00e1tica de \u00abEl Testigo\u00bb no aparece en la obra individual de Bioy Casares, nos sentimos con derecho a considerarla esencialmente borgeana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEL TESTIGO\u00bb<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Haremos un resumen de este cuento que por sus caracter\u00edsticas, obliga a citas algo extensas. Servir\u00e1 as\u00ed para conocer el estilo, tan singular y arrevesado, de H. Bustos Domecq.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ep\u00edgrafe es Isa\u00edas VI, 5. La Biblia dice all\u00ed: \u00ab<em>Y dije: \u00a1Ay de m\u00ed! que estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros, y entre un pueblo de labios impuros habito, que al rey Yahveh Sebaot han visto mis ojos<\/em>.\u00bb\u00a0(Tal vez no es casual que una de las\u00a0<em>Fantas\u00edas memorables<\/em>\u00a0de Blake refiera un di\u00e1logo entre los profetas Isa\u00edas y Ezequiel).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEl Testigo\u00bb es el relato de un di\u00e1logo entre Lumbeira y otro personaje, que es quien habla, aunque no se lo identifique. Se puede suponer un paisano de tierra adentro. El cuento comienza: \u00ab<em>Dice bien, Lumbeira. Hay esp\u00edritus netamente recalcitrantes que prefieren una porci\u00f3n de cuentos que hasta el Nuncio bosteza cuando los oye por mil\u00e9sima vez, y no un debate mano a mano sobre un temario que no trepido en calificar de elevado<\/em>\u00ab. M\u00e1s adelante sabremos que a este personaje que habla \u00ab<em>lo multaron cuando el decomiso de at\u00fan y aquel traspi\u00e9 de las partidas de defunci\u00f3n para la Mafia Chica de Rafaela. As\u00ed tambi\u00e9n por utilizar como pulguicida, el polvo de tapioca<\/em>&#8230;\u00bb. Esperando juntos el tren que los llevar\u00eda a Empalme Lobos, sigue contando a Lumbeira que se encontr\u00f3 con el &#8216;Panz\u00f3n Sampaio&#8217;: \u00ab<em>Por aquel invierno Sampaio.hab\u00eda encontrado un cauce proficuo para su comez\u00f3n literaria y redactaba con letra firulete una listita kilom\u00e9trica de criadores, invernadores, y reproductores de cerdos, para una edici\u00f3n refundida de la guia Lourenzo<\/em>\u00ab. Nunca se le hab\u00eda pasado por el \u00ab<em>test\u00f3n, que ah\u00ed, entre tanta grasa, hubiera todo un plum\u00edfero de garra y fuste. Agradablemente sorprendido aprovech \u00e9 con toda agilidad el perfil ilustrado que iba tomando nuestro chamuyo y con una zancadilla que en su m\u00e1s escalofriante juventud me envidiara el P. Carbone, desvi\u00e9 el temario hacia los Grandes Interrogantes con la idea fija de zampar de cabeza a este panz\u00f3n valioso en la Casa del Catequista<\/em>\u00ab. Por eso, se\u00f1ala el narrador, \u00ab<em>lo dej\u00e9 morboso con la pregunta de c\u00f3mo el hombre, que viaja como un tren entre una y otra nada, puede insinuar que son puro infundio y macana lo que sabe hasta el \u00faltimo monaguillo sobre los panes y los peces y la Trinidad<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">UNA VIVENCIA PERSONAL<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El gordo Sampaio en vez de sorprenderse, le responde que le va traer una vivencia personal. Y a partir de este momento, el di\u00e1logo se traslada y el que habla ahora es Sampaio, quien pasa a relatar parte de su vida. Que naci\u00f3 en Puerto Mariscalito, que el padre fue uno de los l9 trabucos de la Cabildada del 6 de junio; que \u00abmis primeros gateos fueron colgados del botal\u00f3n de la piragua; mi primera lembranza de un agua verde, con reflejos de hojas y una espesura de caimanes, donde yo a lo ni\u00f1o, rehusaba entrar, y mi padre, que era un cat\u00f3n me arroj\u00f3 a lo s \u00fabito para curarme del miedo\u00bb. Se deduce del relato que este Sampaio apareci\u00f3 en Buenos Aires porque en su lejana rep \u00fablica tropical ten\u00eda la captura recomendada. Aqu\u00ed empieza a trabajar como \u00fanico empleado de \u00abMeinong y Cia.\u00bb de la calle Belgrano al l300 donde hab\u00eda un escritorio a nivel para encandilar a los clientes, \u00aby en el s\u00f3tano ten\u00edamos el subsuelo\u00bb. Alejandro Meinong el due\u00f1o, era ciego, pero apilaba, en el sal\u00f3n dormitorio, porci\u00f3n de biblias en todos los distintos idiomas y era miembro de n\u00famero de una corporaci\u00f3n de calculistas que buscaba el ajuste en la disciplina geol\u00f3gica a la cronolog\u00eda marginal que adorna la Escritura. Sampaio se hab\u00eda ganado la confianza de Alejandro: era el encargado de manejar sus fondos y \u00abgustaba iterar que a la nieta Flora le emboscaba una herencia de m\u00e1s quilates que oro capote\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LA NI\u00f1A FLORA<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Flora era \u00abuna ni\u00f1a enteque, de nueve a\u00f1os a m\u00e1s contar, de ojos con lejos, como si divisara el pi\u00e9lago, rubia de pelo, con un estarse decoroso y suavito, como la silvestre lengua de vaca que quien no fue a coger en la madrugada por esas prader\u00edas y barrancos de Cerro Presidente\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando Sampaio, encargado tambi\u00e9n de cuidar a la nietita, ten\u00eda que atender o descansaba, <em>la ni\u00f1a Flora aprovechaba para jugar en el s\u00f3tano, al Viaje al Centro de la Tierra.\u00a0<\/em>Al abuelo, estas expediciones no le plac\u00edan. Porfiaba que hab\u00eda peligro en el s\u00f3tano. Hasta el gato, llamado Mono, se sumaba a la cofrad\u00eda de los desafectos al s\u00f3tano, porque vez que bajaba por la escalera, terminaba huyendo desesperado. \u00abTales repentes en un gatazo, por lo cap\u00f3n, tranquilo, hubieran suscitado el alarmismo del m\u00e1s pachorra, pero yo siempre sigo la derechura, como la piedra im\u00e1n, aunque el mejor consejo hubiese sido sujetar al burdegano. Lueguito, ca\u00ed en la cuenta, ya era bien tarde y como para gatazo qued\u00e9 con tanta desventura.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero el calvario mayor comienza cuando Don Alejandro debe partir a un Congreso de los B\u00edblicos en La Plata. Obviamente, le encareci\u00f3 el cuidado de la peque\u00f1a Flora.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LA PEQUE\u00f1A VA AL S\u00f3TANO<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aprovechando la siesta de Sampaio, Flora se introduce en el s\u00f3tano. \u00abA la oraci\u00f3n, hora que acost\u00f3 a su mu\u00f1eca, la divis\u00e9 con fiebre en los pulsos, con alucinaciones y el miedo.\u00bb Luego de una infusi\u00f3n y de pasar la noche, la ni\u00f1a \u00abamaneci\u00f3 tempranera, todavia amarilla, no tanto por la fiebre que hab\u00eda bajado, cu\u00e1nto por la pavor. Me dijo que la v\u00edspera hab\u00eda columbrado en el s\u00f3tano una cosa tan rara que no pod\u00eda describir como era, salvo que era con barba. Yo d\u00ed en pensar que esa fantas\u00eda con barbas no era causante de la fiebre, sino lo que el practic\u00f3n llama s\u00edntoma y la distraje con el cuento del j\u00edbaro que le eligieron diputado los monos. Al otro d\u00eda andaba la ni\u00f1a por todo el caser\u00f3n lo m\u00e1s cabrita. Yo, que suelo amainar ante la escalera, le ped\u00eda que bajase a buscar una hoja aver\u00eda, con miras al cotejo. Mi demanda sobr\u00f3 para demudarla. Como la sab\u00eda ni\u00f1a valiente, le persist\u00ed que sin demoras satisficiera la orden, para de una buena vez aventar esas musara\u00f1as morbosas. Me lo acord\u00e9 en un pronto, a mi padre, bot\u00e1ndome del bong\u00f3 y no me deje ganar por las compasiones.\u00bb Sampaio la acompa\u00f1a hasta la escalera del s\u00f3tano y la observa bajar \u00abtiesa y durita, como el soldadillo silueta del tiro al blanco\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">UN ESPEJO DIMINUTO<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Apenas \u00e9ste se da vuelta escucha un grito que \u00abno era fuerte, pero ahora me parece que vi en \u00e9l, como en un espejo diminuto, lo que amedrentaba a la ni\u00f1a. Baj\u00e9 a pantuflo corrido y la pill\u00e9 tirada en las baldosas. Se me abraz\u00f3 como si buscara carena, con los brazos como lambrito y ah\u00ed, mientras yo le repet\u00eda que no dejara solo a su t\u00edo San Bernardo (como ella me apodaba) di\u00f3 su esp\u00edritu, quiero decir que se muri\u00f3\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sampaio parece ironizar, fr\u00edo y ap\u00e1tico, hasta en esa desesperada circunstancia.\u00bbYa me nombrar\u00e1n insensible, pero el hecho es que tuve que sonreir cuando vi la sencillez que me hab\u00eda tra\u00eddo esa desventura.\u00bb Atisba sentados en un sill\u00f3n de mimbre a los tres combinados que \u00aben una suerte de entrevero tranquilo animaban el sill\u00f3n: c\u00f3mo cient\u00edficamente los tres se estaban en un solo lugar, sin atr\u00e1s, ni adelante, ni abajo, ni arriba, da\u00f1aban un poco la vista&#8230; Campeaba el Padre, que por las barbas raudales lo conoc\u00ed, y a la vez era el Hijo, con los estigmas y el Esp\u00edritu, en forma de paloma del grandor de un cristiano. No s\u00e9 con cuantos ojos me vigilaban, porque hasta el par que le correspond\u00eda a cada persona era, si bien se considera, un solo ojo y estaba, a un mismo tiempo, en seis lados. No me hable de las bocas y picos porque es matarse. De tambi\u00e9n en sumar que uno sal\u00eda del otro, en una rotaci\u00f3n atareada, y no se admirar\u00e1 que ya me inundaba un principio de v\u00e9rtigo, como de asomante a un agua que gira. Dij \u00e9rase que se iluminaban con el propio mover y ven\u00edan a quedar a unas pocas varas que si distra\u00eddo alargo la mano por ventura me lo lleva ese remolino\u00bb. (La semejanza descriptiva con el <em>Aleph<\/em>\u00a0es notable).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LA SANT\u00cdSIMA<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sampaio, ahora s\u00ed, ya aterrorizado exclama: \u00abAh\u00ed me la tengo a la Sant\u00edsima, creadora del cielo y de la tierra, y mi Don Alejandro en La Plata!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El cuento termina con este relato de Sampaio al no identificado primer personaje que comenz\u00f3 hablando con Lumbeira. \u00abEstaba muerta, pero no me avine a dejarla tan cerca de la hamaca y as\u00ed la cargu\u00e9 en brazos y la acost\u00e9 en la cama, con la mu\u00f1eca. Le di un beso en la frente y me sal\u00ed, dolido de tener que abandonarla en ese caser\u00f3n tan vac\u00edo y tan habitado\u00bb. \u00abGanoso de evitar a Don Alejandro, sal\u00ed de la ciudad por el Once. Noticias me llegaron un d\u00eda que la casa de la calle Belgrano la derribaron cuando el ensanche.\u00bb (Parecido destino al de la casa de Daneri).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">EL SIGNO<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta aqu\u00ed \u00abEl Testigo\u00bb, principal sost\u00e9n de nuestra hip\u00f3tesis. Las connotaciones tem\u00e1ticas se asocian, de manera m\u00e1s extensiva y general, con la segunda fantas\u00eda memorable, \u00abEl Signo\u00bb. En este cuento el personaje es Wenceslao, un editor condenado a prisi\u00f3n por editar libros de pornograf\u00eda: \u00ablas tapas eran con pr\u00f3jimas desnudas y de todos colores, y llevaban por t\u00edtulo El jard\u00edn perfumado, el espi\u00f3n chino, el hermafrodita de Antonio Panormitano, Kamma-Sutra y\/o Anangaranga, las capotas melanc\u00f3licas, las obras de Elefantis y la del Arzobispo de Benavento\u00bb. Por \u00abtraficar libros infames\u00bb, Wenceslao ser\u00e1 reclu\u00eddo en la celda 272 de la Penitenciaria Nacional. El cuento termina con la alucinaci\u00f3n visual de ca\u00edda desde el cielo de los alimentos m\u00e1s variados: r\u00edos de caldos que se cruzaban, \u00abtodo el poniente era rissoto, sin embargo al sur ya se consolidaba la albondiga, el dulce de zapallo y la leche asada\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LLama la atenci\u00f3n el n\u00famero de la celda por su vinculaci\u00f3n con el cuento 272 de <em>Las Mil y Una Noches<\/em>. Sabemos del amor y admiraci\u00f3n de Borges por esta obra. Ese cuento le sirvi\u00f3 de base para el relato \u00abLa C\u00e1mara de las Estatuas\u00bb en\u00a0<em>Historia Universal de la Infamia<\/em>\u00a0(l935). En la quinta c\u00e1mara de aquel famoso castillo, se hallaron enormes riquezas. Entre ellas,\u00a0<em>un gran espejo redondo<\/em>, maravilloso, compuesto por una aleaci\u00f3n de metales y fabricado por el Profeta de Dios, Salom\u00f3n hijo de David.\u00a0<em>Quien se contemplaba en \u00e9l, ve\u00eda con sus propios ojos las siete regiones del mundo<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las distintas c\u00e1maras no aparecen en\u00a0<em>Las Mil y una Noches<\/em>, pero s\u00ed en Blake, lo que hace pensar de la presencia de este autor en el pensamiento de Borges. Es en\u00a0<em>Matrimonio del Cielo y del Infierno<\/em> donde Blake expone una de sus \u00abfantas\u00edas\u00bb. En di\u00e1logo con un Angel que viene a \u00e9l y le dice: \u00abAh, hombre insensato y digno de piedad! Piensa en la mazmorra ardiente que para ti est\u00e1s preparando por toda la eternidad. Hacia ella vas si persistes en lo tuyo\u00bb. Es que Blake propon\u00eda, en lugar de una religi\u00f3n codificada por un Dios represivo, otra en la que coincidieran Cristo y Sat\u00e1n, exaltando el placer y la libertad. A la advertencia de ese Angel, Blake responde: \u00abTal vez quieras ense\u00f1arme c\u00faal es mi parte eterna\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Angel lo lleva entonces a un establo y luego a una iglesia donde descienden a una b\u00f3veda. \u00abHasta que un vac\u00edo tan ilimitado como un cielo, apareci\u00f3 ante nosotros. Asidos a las ra\u00edces de los \u00e1rboles quedamos suspendidos sobre aquella inmensidad. Yo dije: si te parece bien, prestemos atenci\u00f3n a este vac\u00edo, de modo que veamos si tambi\u00e9n aqu\u00ed se encuentra la providencia\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta cueva \u00bfno recuerda al s\u00f3tano, as\u00ed como ese vac\u00edo de la providencia al &#8216;inconcebible universo&#8217; de \u00abEl Aleph\u00bb?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">EL MITO DE LA SANT\u00cdSIMA TRINIDAD<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00ab\u00a1Oh&#8230;verdadero destello del Santo Esp\u00edritu!\u00a0<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 repentinamente y qu\u00a0 encendido me di\u00f3 en los ojos,\u00a0<br \/>\nque deslumbrados no pudieron resistirlos&#8230;!\u00bb <\/em>[37]<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Sant\u00edsima Trinidad constituye el n\u00facleo del Cristianismo y de su dogma. En el misterio que encierra se conjuga, como en todo mito, el enigma del origen y de la Creaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los mitos resultan de una b\u00fasqueda de respuestas a cuestionamientos b\u00e1sicos del ser. Cabalgando entre la realidad y la historia, se expresan a trav\u00e9s de una narrativa simb\u00f3lica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abLos s\u00edmbolos de la mitolog\u00eda -escribe <strong>Campbell<\/strong>&#8211; no pueden encargarse, inventarse o suprimirse. Son productos espont\u00e1neos de la psique y cada uno lleva dentro de s\u00ed mismo, intacta, la fuerza germinal de su fuente.\u00bb [38]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Jung refiere el mito como el sue\u00f1o de los pueblos y habla de la presencia de un \u00abinconsciente colectivo\u00bb, inconsciente compartido universalmente cuyo contenido son los \u00abarquetipos\u00bb. Todas las culturas tienen sus mitos donde los temas insisten y se repiten: sobre el nacer de una virgen, las encarnaciones, las muertes y resurrecciones, los juicios. Son formas variadas de representaci\u00f3n que mantienen una estructura b\u00e1sica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se puede establecer una correlaci\u00f3n entre las im\u00e1genes arquet\u00edpicas de Jung y las llamadas protofantas\u00edas o fantas\u00edas originarias de Freud. \u00e9stas forman parte del patrimonio filogen\u00e9tico y son, desde el psicoan\u00e1lisis, verdaderos organizadores de la vida fantasm\u00e1tica. Freud enumera tres: la de escena primaria, que trata de responder a las inc\u00f3gnitas de nuestro origen (lo que Borges bautiza como el <em>Secreto<\/em>); la de seducci\u00f3n, que hace al surgimiento de la sexualidad y la de castraci\u00f3n, en relaci\u00f3n a la diferencia anat\u00f3mica de los sexos. Se agrega una cuarta fantas\u00eda: la del regreso al seno materno.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20782 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-4.jpg\" alt=\"\" width=\"624\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-4.jpg 624w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-4-300x184.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/p>\n<h4>\u00a0<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LA TRINIDAD PROCREATIVA O TRILOG\u00edA ED\u00edPICA<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la teolog\u00eda de la Trinidad est\u00e1 implicado el concepto filos\u00f3fico de hip\u00f3stasis como persona, sustancia y esencia. Se supone que la procesi\u00f3n trinitaria opera de forma tal que el Hijo procede del Padre, y el Esp\u00edritu Santo procede del Padre y del Hijo, conservando cada uno la identidad como personas. Algunos te\u00f3logos sostienen que hay una sola persona divina: Dios, Hijo y el Esp\u00edritu Santo ser\u00edan tan solo <em>modos<\/em>\u00a0del Padre. El problema es pues, una vez m\u00e1s, c\u00f3mo mantener a la vez, la Unidad y la Trinidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La\u00a0<em>trinidad procreativa\u00a0<\/em>-madre, padre e hijo- adquiere de esta manera, una forma muy singular. Desaparece la mujer y todo se juega entre hombres&#8230; salvo que el Esp\u00edritu Santo sea femenino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Jones apoy\u00f3 esta hip\u00f3tesis en \u00abA psychoanalitic study of Holy Ghost concept\u00bb[39]. A. Lemonnyer, te\u00f3logo, considera en\u00a0<em>Vie Spirituelle (<\/em>l921) un yo maternal del Esp\u00edritu Santo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La rama ortodoxa del cristianismo, por boca de Juan Cris\u00f3stomo, consagra la funci\u00f3n maternal llamando a la Virgen,\u00a0<em>v\u00ednculo<\/em>\u00a0o\u00a0<em>medio<\/em>, abriendo as\u00ed la puerta a identificaciones m\u00e1s o menos her \u00e9ticas con el Esp\u00edritu Santo.[40]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo maternal subsume lo femenino&#8230; pero no lo sexual. El ascetismo que expone Cris\u00f3stomo en su libro\u00a0<em>De la Virginidad\u00a0<\/em>sostiene: \u00abpues donde hay muerte, tambi\u00e9n hay copulaci\u00f3n sexual; y donde no hay muerte, no hay tampoco copulaci\u00f3n sexual\u00bb. La muerte vino por Eva, pero la vida vino por Mar\u00eda: la oposici\u00f3n entre Mar\u00eda y Eva, ya discutida por San Agust\u00edn y Santo Tom\u00e1s, sigue presente en la doctrina cristiana. Grandes y tormentosos debates hubieron en la Iglesia para demostrar que Mar\u00eda sigui\u00f3 virgen a pesar del parto. El Concilio II de Constantinopla, a\u00f1o 381, la llamar\u00e1 <em>partheenos<\/em>\u00a0es decir\u00a0<em>siempre virgen<\/em>. Por eso Mar\u00eda es no solo la madre del hombre y madre de Cristo, sino Madre de Dios:\u00a0<em>Theotokos<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En tanto el Esp\u00edritu Santo posee poder creativo, algunos analistas, al estudiar la funci\u00f3n paterna en las conexiones entre religi\u00f3n y psicoan\u00e1lisis, lo interpretan como falo. Si es as\u00ed, todo se da entre hombres. Con lo que se niega la sexualidad. Algunos entienden su potencialidad creadora como sexualmente indiferenciada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nos preguntamos, \u00bfcu\u00e1l es la condici\u00f3n de la madre en este sistema que caracteriza al cristianismo? La Madre de los hombres, hijos de Dios, es la Iglesia. La Madre de Jesuscristo, Hijo de Dios hecho Hombre, es Mar\u00eda. En cuanto a la generaci\u00f3n del Verbo por el Padre en la Trinidad, no supone intervenci\u00f3n alguna de la Madre: el Padre engendra solo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El Esp\u00edritu Santo es as\u00ed amor, fecundidad, potencia masculina, generador. Fecunda a la Virgen Mar\u00eda. Anima a la Iglesia y al creyente a una vida nueva.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La posibilidad de algunas mujeres de ser madres antes que esposas, debe tener su correspondencia en hijos que no pueden dejar de ser tales, ni convertirse, a su vez, en c\u00f3nyuges. Esta problem\u00e1tica tambi\u00e9n acerca la de la Virgen Mar\u00eda madre, versus Eva mujer. Y a \u00fan, Eva se cruza con Lilith, primera mujer b\u00edblica, que deseaba tener las mismas prerrogativas que Ad\u00e1n. No se resignaba a estar abajo, pasiva, en la relaci\u00f3n sexual. Representar\u00eda a las mujeres cananeas que adoraban a Anat y gozaban de \u00abpromiscuidad prenupcial\u00bb. [41] Tambi\u00e9n eran conocidas por el nombre de Lamias, o Mormolyceia, \u00ab<em>lobas espantosas\u00bb,<\/em>\u00a0por su avidez y sensualidad. Entre la Virgen y Lilith, Eva alcanzar\u00eda un nivel intermedio: el permitido por la religi\u00f3n patriarcal judeo-cristiana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Madre Virgen es aquella que no pertenece m\u00e1s que al Hijo; el Hijo, aquel apegado a la madre como objeto. \u00fanico y prohibido. (43)\u00a0\u00bfEs necesario acaso decir que pensamos en Borges, hijo tan apegado a su madre?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">LA SANT\u00edSIMA TRINIDAD EN BORGES<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Vimos ya en el ep\u00edgrafe de \u00abEl Testigo\u00bb (Isa\u00edas Vl,5), una lamentaci\u00f3n y un autoreproche de ser un hombre de labios impuros. \u00bfEs \u00e9sta una alusi\u00f3n culposa por considerarse indigno de ver la cara a Dios? \u00bf Muerta fu\u00e9 por eso la ni\u00f1a Flora? En otros lugares de su obra surge, con m\u00e1s claridad, una aproximaci\u00f3n a la Sant\u00edsima Trinidad como algo incomprensible que llega a lo ominoso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En \u00abVindicaci\u00f3n de la C\u00e1bala\u00bb [42] (1931) escribe: \u00ab<em>Imaginaba de golpe (se refiere a la Trinidad) su concepci\u00f3n de un Padre y un Hijo y un Espectro, articulados en un solo organismo, parece un caso de terat\u00f3log\u00eda intelectual, una deformaci\u00f3n que solo el horror de una pesadilla pudo parir\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la revista<em>\u00a0Sur<\/em>\u00a0(agosto l939) Borges publica \u00abLa Biblioteca Total\u00bb. En los p\u00e1rrafos finales escribe:<em> \u00abUno de los h\u00e1bitos de la mente es la invenci\u00f3n de imaginaciones horribles. Ha inventado el Infierno&#8230;la quimera, la esfinge y los anormales n\u00fameros transfinitos (donde la parte no es menos copiosa que el todo), las m\u00e1scaras, los espejos, las \u00f3peras, la teratol\u00f3gica Trinidad: el Padre,el Hijo y el Espectro insoluble, articulados en un solo organismo&#8230; Yo he procurado rescatar del olvido un horror subalterno: la vasta Biblioteca contradictoria, cuyos desiertos verticales de libros, todo lo afirman, lo niegan y lo confunden como una divinidad que delira\u00bb. <\/em>[43]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En esta cita de 1939, antes a\u00fan de escribir ambos cuentos, Borges ya reun\u00eda elementos de \u00abEl Aleph\u00bb y de la Sant\u00edsima Trinidad, que permiten confirmar, a\u00fan m\u00e1s, nuestra hip\u00f3tesis. En cuanto \u00e9l mismo los asocia en el rescate de horrores de la Biblioteca contradictoria&#8230; de una divinidad que delira.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL HECHICERO JUAN DE VITERBO<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hacia el final de la enumeraci\u00f3n de \u00abEl Aleph\u00bb, en la N\ufffd47, Borges escribe: \u00abVi mi cara y mis v\u00edsceras, vi tu cara y sent\u00ed v\u00e9rtigo y llor\u00e9 porque mis ojos hab\u00edan visto ese objeto secreto y conjetural cuyo nombre usurpan los hombres pero que ning\u00fan hombre ha mirado: el inconcebible universo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sent\u00ed infinita veneraci\u00f3n,infinita l\u00e1stima\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este fragmento despierta interrogantes: \u00bfLa cara que ve es la de Beatriz Viterbo? \u00bfLe produce ese v\u00e9rtigo que recuerda el padecido por la ni\u00f1a Flora en el s\u00f3tano, al enfrentarse con la Sant\u00edsima Trinidad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el cuento \u00abTres versiones de Judas\u00bb de\u00a0<em>Ficciones<\/em>\u00a0(l944), anterior al \u00abEl Aleph\u00bb, se puede leer esta referencia a\u00a0<em>La C\u00e1bala<\/em>: \u00absinti\u00f3 que estaban convergiendo sobre antiguas maldiciones divinas; record\u00f3 a El\u00edas y a Mois\u00e9s, que en la monta\u00f1a se taparon la cara para no ver a Dios; a Isa\u00edas, que se aterr\u00f3 cuando sus ojos vieron a Aqu\u00e9l cuya gloria llena la tierra; a Sa\u00fal, cuyos ojos quedaron ciegos en el camino de Damasco; al Rabino Simeon Ben-Azai, que vi\u00f3 el Para\u00edso y muri\u00f3<em>; al famoso hechicero Juan de Viterbo,que enloqueci\u00f3 cuando pudo ver la Trinidad<\/em>; a los Midraschim, que abominan de los imp\u00edos que pronuncian el Shem Hamephorash, el Secreto Nombre de Dios. \u00bfNo era \u00e9l, acaso, culpable de ese crimen oscuro? \u00bfNo ser\u00eda \u00e9sa la blasfemia contra el Esp\u00edritu, la que no ser\u00e1 perdonada?\u00bb. (Mateo 12,31)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En San Mateo 12,31 se lee: \u00abTodo pecado o blasfemia ser\u00e1 perdonado, mas la blasfemia contra el Esp\u00edritu Santo no ser\u00e1 perdonada a los hombres\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este vers\u00edculo se acerca al de Isa\u00edas Vl,5 del ep\u00edgrafe de \u00abEl Testigo\u00bb y a lo que Giovanni Papini se\u00f1ala respecto a Dante: \u00abTe\u00f3logo, hab\u00eda osado fraguar los arcanos que la pluma del Esp\u00edritu Santo apenas indica; el prop\u00f3sito bien podria entra\u00f1ar una culpa. Hab\u00eda osado equiparar a Beatriz Portinari con la Virgen y con Jes\u00fas\u00bb<em>.<\/em>[44]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hemos subrayado: Viterbo, que enloqueci\u00f3 cuando vi\u00f3 la Trinidad. El\u00a0<em>Aleph<\/em> guarda pues, un secreto. El Secreto de la pareja con &#8216;rituales&#8217; procreativos. Negado por la teolog\u00eda. Negado por ser pecado mortal. Si como creemos, Dios est\u00e1 hecho a imagen y semejanza del hombre, el interrogante que nos f\u00f3rmula es por qu\u00e9 la relaci\u00f3n sexual y la procreaci\u00f3n han debido sufrir, para ser divinas, de esta singular metamorfosis donde la mujer no existe, o donde no existe el placer. \u00bfS\u00f3lo toleramos el goce sexual de nuestra madre si es con un esp\u00edritu, pero no con alguien de carne y hueso? La religi\u00f3n reprime la sexualidad con im\u00e1genes monstruosas. Resulta significativo el uso popular del vocablo prostituta como \u00abloca\u00bb y tambi \u00e9n, para descalificar a la mujer sexuada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">FASCINACI\u00f3N POR EL SECRETO<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Podemos hablar de la fascinaci\u00f3n por el Secreto. Ese del cual Borges habla en \u00abLa secta del F\u00e9nix\u00bb y \u00abque no tiene palabras decentes para nombrarlo. Ritual sagrado pero que no deja de ser un poco r\u00eddiculo. Su ejercicio es furtivo y a\u00fan clandestino y los adeptos no hablan de \u00e9l\u00bb. Esa desapasionada &#8216;<em>Costumbre<\/em>&#8216;, permite la eternidad&#8230; Borges refiere, de esta fr\u00edgida forma, al acto sexual como puramente procreativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay algunos recuerdos personales que Estela Canto relata y que entiendo pertinentes para apoyar mi hip\u00f3tesis. \u00abMientras estaba escribiendo \u00abEl Aleph\u00bb -escribe Estela- Borges me telefoneaba todas las ma\u00f1anas y me mandaba notas y postales anunci\u00e1ndome redundantemente que nos \u00edbamos a ver esa noche. Me repet\u00eda que \u00e9l era Dante, que yo era Beatrice y que habr\u00eda de liberarlo del Infierno, aunque yo no conociera la naturaleza de ese infierno. Estaba exaltado; citaba poemas en ingl\u00e9s, en espa\u00f1ol, tercetos de <em>La Divina Comedia<\/em>. Recuerdo en especial los versos de un poema ingl\u00e9s que me recitaba a la entrada de la estaci\u00f3n del Subterr\u00e1neo de Independencia, acerca de un hombre <em>who thougth, as his own mother kissed his eyes of what her kiss was when his father woed.\u00bb<\/em>\u00a0(Que pensaba, cuando su madre le besaba los ojos, en lo que era ese beso cuando su padre la cortejaba). Estela Canto los marca como \u00abversos muy extra\u00f1os por cierto\u00bb y que Borges repet\u00eda con vehemencia, como formulando una pregunta. Es indudable que su inquietud por el\u00a0<em>Secreto<\/em> de \u00abLa secta del F\u00e9nix\u00bb est\u00e1 presente en estos versos.As\u00ed tambi \u00e9n otro de Wordsworth, sobre Leda y el Cisne:\u00bb<em>&#8230;did she put on his knowledge with his power?\u00bb.\u00a0<\/em>(\u00bfSum\u00f3 ella el conocimiento de \u00e9l, a su potencia?). (44)\u00a0Lleva-creemos- un requerimiento a Estela,\u00a0<em>novia<\/em>\u00a0en ese momento, para que valorara sus dotes intelectuales entre los dones de su potencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">OTROS ASPECTOS INVESTIGADOS<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Vimos que el s\u00f3tano que guardaba el<em>\u00a0Aleph<\/em> correspond\u00eda al comedor de la casa y seg\u00fan el relato angustiado de Daneri, fue descubierto \u00aben la ni\u00f1ez, antes de la edad escolar\u00bb. El comer, la oralidad ansiosa y la avidez. Pretender la Palabra o el Libro o la Letra &#8211;<em>Aleph<\/em>&#8211; absolutos implica un montante superlativo de avidez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Homero Gugliemini afirma que Borges alcanza a ver en un solo punto, todo el cosmos, merced a su \u00abmiop\u00eda devoradora\u00bb.[45]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo confirma el mismo Borges cuando, seg \u00fan vimos, comenta el estilo de G\u00f3mez de la Serna como un <em>Aleph<\/em>, por la \u00ab<em>abarrotada plenitud\u00bb<\/em>\u00a0de su \u00ab<em>omn\u00edvoro entusiasmo\u00bb<\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es esa voracidad lo que termina en vor\u00e1gine, en torbellino, en v\u00e9rtigo, tanto en \u00abEl Aleph\u00bb como en \u00abEl Testigo\u00bb y que, desde lo oral pre-ed\u00edpico, proyectado en Beatriz y en la escena originaria, hace a las vicisitudes desgraciadas de Borges-personaje.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la investigaci\u00f3n del cuento-sue\u00f1o \u00abUlrica\u00bb[46]\u00a0se\u00f1alamos que, desde el origen del nombre &#8216;<em>Ul<\/em>&#8216; de &#8216;<em>Wulf<\/em>&#8216;, lobo en alem\u00e1n, hasta las citas concretas de lobos en el texto, es pat\u00e9tica la vinculaci\u00f3n con la voracidad y el miedo. Por eso entendemos su dolorosa fobia: en \u00abEl Aleph\u00bb, s\u00f3lo puede acercarse a Beatriz, despu\u00e9s de muerta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La curiosidad y el voyerismo est\u00e1n presentes, incluso en el hecho mismo que\u00a0<em>el ni\u00f1o Carlos<\/em> se encontrara revelando fotograf\u00edas. Despu\u00e9s de la <em>visiones<\/em> que Borges tiene, aparece Daneri y le espeta: \u00abTarumba habr\u00e1s quedado de tanto curiosear donde no te llaman\u00bb. Frase que recuerda la reconvenci\u00f3n materna frente a la curiosidad prohibida de un ni\u00f1o. Y agrega: \u00abAunque te devanes los sesos, no me pagar\u00e1s en un siglo esta revelaci\u00f3n. Qu\u00e9 observatorio formidable, \u00a1che Borges!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Observaci\u00f3n y revelaci\u00f3n constituyen, en realidad, la s\u00edntesis de \u00abEl Aleph\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">QUIEN DESEA Y NO ACT\u00daA&#8230;<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los personajes del cuento \u00abEl Aleph\u00bb son tres: dos vivos y una muerta. Las preguntas que se imponen son: \u00bfporqu \u00e9 Borges frecuenta una vez por a\u00f1o a Daneri? \u00bfPorqu\u00e9 juega a la vez de personaje ingenuo, inocente, candoroso o necio? \u00bfPorqu\u00e9 estos encuentros en \u00abaniversarios melanc\u00f3licos y vanamente er\u00f3ticos\u00bb, donde Borges recibe las confidencias sobre las infidelidades de Beatriz? Las connotaciones sado-masoquistas son finalmente desplazadas, desde un contexto de resentimiento y paranoia, a la visi\u00f3n de \u00e9xtasis m\u00edstico. La rivalidad y la impotencia, el deseo y el p\u00e1nico trenzan los engranajes del amor, con el odio y la muerte. Por eso, lo del \u00abadorado monumento en la Chacarita\u00bb y la visi\u00f3n de \u00abla reliquia atroz de lo que hab\u00eda sido Beatriz Viterbo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Uno de los proverbios del Infierno de Blake, reza: \u00ab<em>Quien desea y no actua engendra pestilencia&#8230;\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Beatriz Viterbo aparece idealizada en la primera parte; detestada y real en la segunda. La visi\u00f3n del s\u00f3tano es la irrupci\u00f3n macabra de Beatriz. Como \u00abla de una zona del inconsciente reprimida hasta ese momento\u00bb, comentar\u00e1 Paoli.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Creo, en cambio, que el personaje Borges se permiti\u00f3 poner en el papel algo para nada inconsciente: un tremendo resentimiento y el desprecio hacia Beatriz. Lo inconsciente es, tal vez, la vinculaci\u00f3n de sus propias fobias y obsesiones con aspectos sadomasoquistas. Aparecen en la relaci\u00f3n con Carlos y la singular manera de acercarse post-morteM a Beatriz, a trav \u00e9s de esos tan extra\u00f1os encuentros. Pensamos con Paoli que: \u00abel temor que Borges manifiesta de ser v\u00edctima de Daneri, equivale inconscientemente al deseo de ser v\u00edctima de Daneri\u00bb.[47]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">DANERI-BORGES<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde otra perspectiva, hay muchos datos que acercan la figura de Daneri casi como un doble de Borges. \u00e9ste critica e ironiza, pero tambi\u00e9n participa de ciertas veleidades narcis\u00edsticas de Daneri: contener todo el planeta y sus alrededores en un poema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Borges est\u00e1 presente no solo porque escribe en primera persona, sino por ciertos datos que, en verdad, son autobiogr\u00e1ficos. Daneri trabaja de subalterno en una biblioteca de los arrabales del Sur. All\u00ed lo hac\u00eda Borges en el momento de escribir este cuento. Entre l938 y l946 Daneri se presenta al Premio Nacional de Literatura y en 1943 gana el segundo lugar. Borges se hab\u00eda presentado en la realidad en l944, pero sin \u00e9xito. Tampoco es dif\u00edcil descubrirlo en esta ir\u00f3nica observaci\u00f3n: \u00abDaneri aprovechaba, hasta hace muy poco, las noches y las fiestas para no salir de su casa\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">UN OBJETO SECRETO Y CONJETURAL<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfPorque dice Borges \u00aby sent\u00ed v\u00e9rtigo y llor\u00e9, porque mis ojos hab\u00edan visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ning\u00fan hombre ha mirado&#8230;?\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hace unos a\u00f1os, el haber debutado sexualmente era indagado entre los varones, a nivel popular, con la pregunta: \u00bb \u00bfYa has visto la cara a Dios?\u00bb o \u00bb \u00bfYa has visto a Dios?\u00bb. Puede adivinarse la magnitud del deseo, la idealizaci\u00f3n y el miedo que despierta conocer los genitales femeninos, fuente casi divina, desde donde nacemos a la vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfLo de \u00ab<em>inconcebible universo\u00bb,\u00a0<\/em>estar\u00e1 en una misma l\u00ednea de ese no poder concebir la relaci\u00f3n sexual por simple placer de los padres? Solamente como\u00a0<em>Inmaculada,\u00a0<\/em>la\u00a0<em>Concepci\u00f3n\u00a0<\/em>es patrimonio de la Virgen que pudo concebir sin la m\u00e1cula pecaminosa del goce sexual. Concebir es formarse idea de algo, pero tambi\u00e9n quedar pre\u00f1ada. Desde hace cinco siglos, en la Novena de Navidad, se repite este verso de <strong>Juan de la Cruz<\/strong>:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Del Verbo Divino<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">la Virgen pre\u00f1ada<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">viene de camino<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>si le dais posada<\/em>.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Borges finalmente, confiesa haber sentido, frente a ese \u00abinstante gigantesco\u00bb, m\u00faltiple y grandioso, \u00abdeleitoso y atroz\u00bb, veneraci\u00f3n y l\u00e1stima. \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfPor qui\u00e9n?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEL ALEPH\u00bb: CONSTRUCCI\u00f3N OXIMOR\u00f3NICA<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ox\u00edmoron, con su notable fuerza ret\u00f3rica, forma parte importante del estilo borgeano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Beatriz Helena Viterbo: la dualidad frente a este personaje es cruelmente manifiesta en el texto, pero est\u00e1 ya presente desde el nombre. Beatriz, la querida, idealizada mujer de Dante. Helena, en la Exerta Medieval y en la Divina Comedia, modelo de lujuria, de ad\u00faltera, ant\u00edtesis de Beatriz. Viterbo corresponde al nombre del hechicero que enloqueci\u00f3 al ver la Sant\u00edsima Trinidad. Pero anagram\u00e1ticamente tiene las palabras VI y VERBO. \u00abEn el principio fue el Verbo\u00bb: Beatriz Helena, inmaculada y pecadora, la monja y la prostituta. Muerta es divina.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Carlos Argentino Daneri, oximor\u00f3nico tambi\u00e9n, porque Daneri es anagrama de Dante Alighieri, el escritor tan admirado y Carlos, a quien \u00ab\u00edntimamente\u00bb detestaba. Con \u00e9l que guarda un v\u00ednculo ambivalente de doce a\u00f1os de encuentros, para jugar el oximor\u00f3nico juego voyerista-exhibicionista y sado-masoquista al que una vez por a\u00f1o accede Borges (en primera persona). Celebraciones de aniversarios melanc\u00f3licos-er\u00f3ticos, donde aparece la figura de Beatriz <em>a todo color<\/em>\u00a0y en todas las formas: vestida, desnuda, pura y obscena, perdida y ajena, hasta la siniestra visi\u00f3n de la muerte descripta con morbosa satisfacci\u00f3n vengativa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Oximor\u00f3nico tambi \u00e9n el\u00a0<em>Aleph<\/em> mismo, que parece un observatorio m\u00edstico-c\u00f3smico, donde se transparenta la curiosidad exacerbada por el desenga\u00f1o y el despecho. Como letra, dibuja un hombre se\u00f1alando el cielo y la tierra, en franca uni\u00f3n hierog\u00e1mica, que contiene el todo, el <em>inconcebible universo<\/em>\u00a0y la divinidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Oximor\u00f3nico lo melanc\u00f3lico-man\u00edaco de un duelo mal resuelto, que se dirime en otro duelo: el que se da entre los dos protagonistas. \u00bfDos protagonistas o dos aspectos del mismo protagonista?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20783\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-5-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-5-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-5-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-5-768x768.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-5-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ALEPH-5.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/p>\n<h4>\u00a0<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL ALEPH COMO S\u00edNTESIS<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con nombres que llamativamente repiten el \u00ab<em>un\u00bb<\/em>\u00a0en su ra\u00edz, Borges identifica a los due\u00f1os de la propiedad de la calle Garay, que buscan demolerla y al abogado defensor de Daneri, como\u00a0<em>Zunni, Zunngri, Zunnino.<\/em>\u00a0Para Paoli formar\u00eda parte de un juego como el de ni\u00f1os: \u00abping-pang-pong, ministro de Turandot\u00bb. Hemos estudiado este aspecto en el cap\u00edtulo \u00abEl enigma de un nombre\u00bb del libro\u00a0<em>El Secreto de Borges<\/em>. All\u00ed analizamos el nombre de Emma Zunz, el personaje de ese cuento. Borges se sent\u00eda fascinado por la s\u00edlaba\u00a0<em>oon<\/em>\u00a0de\u00a0<em>moon<\/em> en ingl\u00e9s, luna. \u00ab<em>Un\u00bb o \u00abUno<\/em>.\u00bb Recordamos ya a la letra\u00a0<em>Aleph<\/em> y su valoraci\u00f3n num\u00e9rica por <em>La C\u00e1bala<\/em>. Representa el\u00a0<em>\u00abUno\u00bb<\/em> y tambi\u00e9n la voluntad, el mago, el hombre. En alquimia, el principio de todas las cosas. Filos\u00f3ficamente se cuestiona c\u00f3mo es posible concebir lo \u00ab<em>Uno\u00bb<\/em>\u00a0como absoluto, sin ninguna pluralidad y a la vez que, de lo \u00ab<em>Uno\u00bb\u00a0<\/em>emane la pluralidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para <strong>Plotino<\/strong>, condensa la hip\u00f3stasis originaria, la uni\u00f3n de la naturaleza humana con el Verbo Divino. Para <strong>Santo Tom\u00e1s<\/strong>, lo Uno es Dios, como individuo de infinita perfecci\u00f3n. Para <strong>Hegel<\/strong>, el punto de reuni\u00f3n y conciliaci\u00f3n de los opuestos: la s\u00edntesis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este sentido tambi\u00e9n podr\u00edamos considerar este caleidosc\u00f3pico Aleph como la expresi\u00f3n del deseo de concentrar en un solo punto una tremenda exigencia disgregante. Juntar en un solo haz todos los reflejos de tantas lunas rotas. Para evitar la fractura del yo y del mundo interno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal vez, expresi\u00f3n del deseo de alcanzar aquella omnipotencia que salve de cotidianas angustias y frustraciones. O juego m\u00edstico para compensar un profundo y doloroso sentimiento de miedo y soledad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">CONGERIE O CONGLOBACI\u00f3N<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Precisamente en \u00abEl Aleph\u00bb la enumeraci\u00f3n extensa \u00abcuyo abolengo est\u00e1 en la escritura\u00bb, es definida, como <em>congerie o conglobaci\u00f3n.\u00a0<\/em>La congerie alude a un c\u00famulo de cosas, mezcla de objetos inmateriales, palabras, afectos, etc\u00e9tera, mientras la conglobaci\u00f3n resulta de unir cosas o partes, de manera que formen un globo o mont\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Foucault, en\u00a0<em>Las palabras y las cosas<\/em>\u00a0ejemplifica con un escrito de Borges las heterotop\u00edas, el diverso lugar para cada cosa, que fractura toda abstracci\u00f3n y coherencia. Divergimos con \u00e9ste porque creemos, existe un topos \u00ab<em>continente-bolsa\u00bb<\/em>\u00a0donde Borges ubica todo: objetos, palabras, afectos etc. El\u00a0<em>topos\u00a0<\/em>es, para nosotros,\u00a0<em>el cerebro borgeano,<\/em> ese \u00abEmporio celestial de conocimientos ben\u00e9volos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El\u00a0<em>Aleph<\/em>\u00a0o el\u00a0<em>Zahir<\/em> son paradigmas universales que re\u00fanen en Uno el Todo. Un solo lugar, todo el Universo; en un libro todos los libros. \u00abBolsa \u00e1vida que tanto ingiere cielos como esti\u00e9rcol, teratoma embrionario que guarda la variedad de tejidos diversos, como fragmentos devorados por alguna fuerza pulsional canibal\u00edstica. En el lugar ut\u00f3pico de la memoria simult\u00e1nea del aqu\u00ed, del todo y ya, que no tolera la espera, el tiempo de lo sucesivo.\u00bb(48)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tanto en el\u00a0<em>Aleph<\/em>\u00a0como en el\u00a0<em>Zahir<\/em>, Borges carga todo: sus sue\u00f1os y pesadillas, sus penas y fracasos, sus palabras y su memoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEL ALEPH\u00bb, UNA HISTORIA DE AMOR<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como psicoanalistas sabemos que todas las historias terminan hablando de amor. El padecer que al o\u00eddo nos confiesan, siempre tiene que ver con el amor: real o imaginario, presente o pasado. En cada relato, una inc\u00f3gnita busca ser descifrada, un laberinto reconstru\u00eddo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Filosof\u00eda, religi\u00f3n, poes\u00eda, novela. Historias de amor. Amad\u00eds de Gaula y Oriana; Orlando y la Bella Ang\u00e9lica; Don Quijote y Dulcinea; Romeo y Julieta; Werther, locamente enamorado de Carlota, casada con Alberto; Talita y Traveler, triangulados por Oliveira en Rayuela; Borges y Daneri recordando juntos a Beatriz, en aniversarios er\u00f3ticos y vanamente melanc\u00f3licos&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed como \u00abFunes,el memorioso\u00bb, le permiti\u00f3, al decir de Borges, elaborar el insomnio \u00bfporqu\u00e9 no pensar que \u00abEl Aleph\u00bb<em>\u00a0<\/em>sirvi\u00f3 a su mal de amor?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estela Canto, la &#8216;novia&#8217; de esos d\u00edas, le hab\u00eda puesto a esta relaci\u00f3n condiciones muy severas. \u00abMe repet\u00eda que \u00e9l era Dante, yo Beatrice, y que habr\u00eda de liberarlo del Infierno, aunque yo no conoc\u00eda la naturaleza de ese infierno\u00bb. Estela no supo escuchar: \u00absoy prisionero de mis fantasmas\u00bb, le explicaba. \u00abLos cuentos me han ayudado a vivir,mis obsesiones me han dado muerte\u00bb, le escrib\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estela se confiesa ego\u00edsta e insensible frente a un Borges de 45 a\u00f1os, \u00abde amor rom\u00e1ntico, exaltado, con una especie de pureza juvenil\u00bb. A los ojos de ella, \u00abse entregaba completamente, suplicando no ser rechazado, convirtiendo a la mujer en un \u00eddolo inalcanzable, al cual no se atrev\u00eda aspirar.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Eros, hijo de Afrodita y de Hermes, tiene -dice Plat\u00f3n en\u00a0<em>El Banquet<\/em>e- una naturaleza doble, seg\u00fan fuera hijo de Afrodita Pandemos, diosa del deseo carnal o de Afrodita Urania, la de los amores et\u00e9reos. A veces, la dificultad mayor es reunirlas&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">EL ALMA DE \u00abEL<em>\u00a0<\/em>ALEPH\u00bb<\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00abDante hace que lo conozcamos profundamente, a trav\u00e9s del hecho de escribir en primera persona. \u00e9se no es un artificio gramatical\u00bb<\/em>, afirma Borges en su Conferencia sobre el Dante. (49)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El juego evasivo que Borges juega, lo lleva a observar lo cotidiano desde lo c\u00f3smico; lo humano desde lo arquet\u00edpico; lo instintivo desde lo m\u00edstico<strong>.\u00a0<\/strong>El\u00a0<em>Aleph<\/em> mismo es como un peque\u00f1o espejo y una vez m\u00e1s, una pr\u00f3tesis que le permite esa posibilidad, l\u00fadicamente meton\u00edmica, que va de lo imaginario a lo simb\u00f3lico; de lo humano a lo sobrehumano; de lo finito a lo infinito; de lo sucesivo a lo circular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEl d\u00e9bil en coraje es fuerte en astucia\u00bb, escribi\u00f3 Blake.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/www.borges.pitt.edu\/bsol\/jw1.php#_ftnref42\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #008000;\">https:\/\/www.borges.pitt.edu\/bsol\/jw1.php#_ftnref42<\/span><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a id=\"refnote\"><\/a><a href=\"#refnotea\"><span style=\"font-size: 24pt;\">*\u00a0<\/span> <\/a>\u00a0 <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ELALEPH-BORGES.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-size: 18pt;\">DESCARGA \u00abEL ALEPH\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/ELALEPH-BORGES.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20554\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/el-aleph-j-l--210x300.jpg\" alt=\"https:\/\/www.ucm.es\/data\/cont\/docs\/119-2014-02-11-Borges.El%20Aleph76.pdf\" width=\"302\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/el-aleph-j-l--210x300.jpg 210w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/el-aleph-j-l--768x1098.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/el-aleph-j-l--716x1024.jpg 716w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/el-aleph-j-l-.jpg 839w\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" \/><\/a><\/p>\n<h3>\u00a0<\/h3>\n<hr \/>\n<h3><span style=\"background-color: #ccffcc;\">NOTAS<\/span><\/h3>\n<p>[1] J. L. Borges \u00abLa secta del F\u00e9nix\u00bb\u00a0<em>Ficciones\u00a0<\/em>Obras Completas (O.C.) Edit. Emec\u00e9 Bs.As. 1974 p.522<\/p>\n<p>[2]\u00a0J.L.Borges \u00abLa escritura del Dios\u00bb\u00a0<em>El Aleph O.C.<\/em>\u00a0p.596<\/p>\n<p>[3]\u00a0J.L.Borges en col. con Adolfo Bioy Casares \u00bb El Testigo\u00bb\u00a0<em>Dos fantasias memorables<\/em> O. C. en Col. Edit.Emec\u00e9 BsAs 1979 P.125<\/p>\n<p>[4]\u00a0Santiago Kovadloff\u00a0<em>El silencio primordial\u00a0<\/em>Edit. Emec \u00e9 BsAs 1993 p.106<\/p>\n<p>[5]\u00a0Ana Mar\u00eda Barrenechea\u00a0<em>La expresi\u00f3n de la irrealidad en Borges\u00a0<\/em>Edit. Paid\u00f3s BsAs l967 p.114<\/p>\n<p>[6]\u00a0Rodriguez Monegal E.\u00a0<em>Borges,hacia una interprteaci\u00f3n\u00a0<\/em>Edit. Guadarrama M adrid P.74<\/p>\n<p>[7]\u00a0Louis Pauwels\u00a0<em>Dal\u00ed me dijo\u00a0<\/em>Edit. Atlantida BsAs l989 p.49<\/p>\n<p>[8]\u00a0H. Gardner\u00a0<em>Arte,mente y cerebro\u00a0<\/em>Edit. Paid\u00f3s BsAs l987 p.384<\/p>\n<p>[9]\u00a0Octavio Paz Diario \u00abLa Naci\u00f3n\u00bb BsAs 16-12-90.-<\/p>\n<p>[10]\u00a0Leopoldo Lugones\u00a0<em>Obras Po \u00e9ticas Completas<\/em>\u00a0Edit. Aguilar Madrid 1952 p.96<\/p>\n<p>[11]\u00a0Leopoldo Lugones Obra citada p.95<\/p>\n<p>[12]\u00a0J.L.Borges\u00a0<em>Inquisiciones\u00a0<\/em>Edit. Seix Barral l994 p.132.<\/p>\n<p>*\u00a0Alef escrito con esta ortogrf\u00eda<\/p>\n<p>[13]\u00a0El texto de referencia se halla reproducido en\u00a0<em>El Secreto de Borges\u00a0<\/em>de J.Woscoboinik Edit.GEL p.46<\/p>\n<p>[14]\u00a0Paul Klee\u00a0<em>Teoria del arte moderno\u00a0<\/em>Edit. Calden l971 p.77-78<\/p>\n<p>[15]\u00a0Ang \u00e9lica de Ambrosini\u00a0<em>Borges,el aleph,le male frances<\/em>\u00a0Edit. Torre Blanca Rosario (R.A.)1989<\/p>\n<p>[16]\u00a0Estela Canto\u00a0<em>Borges a contraluz\u00a0<\/em>Edit. Espasa Calpe Col. Austral Madrid 1989 p.211<\/p>\n<p>[17]\u00a0Roberto Paoli\u00a0<em>Percorsi di significatto\u00a0<\/em>Edit. Danna -Messina Firenze 1977<\/p>\n<p>[18]\u00a0Gabriela Massuh\u00a0<em>Borges,una est \u00e9tica del silencio\u00a0<\/em>Edit. Belgrano BsAs 1980 p.99<\/p>\n<p>[19]\u00a0Ana Mar\u00eda Barrenechea\u00a0<em>La expresi\u00f3n de la irrealidad en la obra de Borges\u00a0<\/em>Edit. Paid\u00f3s BsAs l967 p.118<\/p>\n<p>[20]\u00a0Mar\u00eda C. Jacobelli\u00a0<em>Risus Paschalis\u00a0<\/em>Edit. Planeta BsAs 1991 p.129<\/p>\n<p>(*)\u00a0Repare el lector el N\ufffd 19, obsesivo y significante que analizamos en\u00a0<em>El Secreto de Borges<\/em>p.259<\/p>\n<p>[21]\u00a0J.L.Borges\u00a0<em>Nueve Ensayos Dantescos<\/em>\u00a0Edit. Espasa Calpe Madrid 1982 p.143<\/p>\n<p>[22]\u00a0J.L.Borges Estudio Preliminar de\u00a0<em>La Divina Comedia<\/em>\u00a0Cl\u00e1sicos Jackson BsAs T XXXI 1956 p.9<\/p>\n<p>[23]\u00a0Estela Canto Libro Citado p. 212<\/p>\n<p>[24]\u00a0Gershom Sholem\u00a0<em>La C\u00e1bala y su simbolismo\u00a0<\/em>Edit.Siglo XXI Mejico l986 p.39<\/p>\n<p>[25]\u00a0J.L.Borges \u00abLa C\u00e1bala\u00bb Conferencia\u00a0<em>Rev. Sef\u00e1rdica BsAs\u00a0<\/em>l987 p.94<\/p>\n<p>[26]\u00a0J.L.Borges\u00a0<em>El tama\u00f1o de mi esperanza\u00a0<\/em>no reeditado desde 1926 por decisi\u00f3n de Borges Edit.Seix Barral BsAs 1994 p.66<\/p>\n<p>[27]\u00a0Roberto Paoli O.Cit. p.48<\/p>\n<p>[28]\u00a0J.L.Borges \u00abTl\u00f6n Uqbar Orbis,Tertius \u00bb O.C. p.438<\/p>\n<p>[29]\u00a0J.L.Borges \u00abLa C\u00e1bala\u00bb Conferencia citada<\/p>\n<p>[30]\u00a0G.Sholem Obra citada p. 70<\/p>\n<p>[31]\u00a0J.L.Borges\u00a0<em>Nueve Ensayos Dantescos\u00a0<\/em>Edit.Espasa Calpe Madrid 1982 p.143<\/p>\n<p>[32]\u00a0J.L.Borges Estudio Preliminar de\u00a0<em>La Divina Comedia\u00a0<\/em>Cl\u00e1sicos Jackson TXXXI 1956 p.9<\/p>\n<p>[33]\u00a0J.L.Borges El Golem de\u00a0<em>El otro,el mismo\u00a0<\/em>O.C p.885<\/p>\n<p>[34]\u00a0Gustav Meyrink\u00a0<em>El Golem\u00a0<\/em>Biblioteca Personal de J.L.Borges Edit. Hyspam \u00e9rica Bs.As.1985<\/p>\n<p>[35]\u00a0\u00abConversaciones con Napole\u00f3n Murat\u00bben\u00a0<em>Encuentro con Borges\u00a0<\/em>Edit. Galerna BsAs 1968 p.75\/76<\/p>\n<p>[36]\u00a0Donald Yates \u00abCon Borges\u00bb Recopilaci\u00f3n de Carlos Cortinez Edit. Torres Aguero BsAs l988 P.115<\/p>\n<p>*\u00a0Lo subrayado es m\u00edo J.W.<\/p>\n<p>*\u00a0Lo subrayado es m\u00edo J.W.<\/p>\n<p>[37]\u00a0Dante Alighieri\u00a0<em>La Divina Comedia\u00a0<\/em>Edit.Cl\u00e1sicos Jackson BsAs 1956 p.409<\/p>\n<p>[38]\u00a0Joseph Campbell\u00a0<em>El h \u00e9roe de las mil caras<\/em>-Psicoan\u00e1lisis del mito- Edit.F.C.Econ\u00f3mica 1992 p.11<\/p>\n<p>[39]\u00a0Ernst Jones \u00abEssay in apply Psychoanalysis\u00bb Londres 1951 p.358 y A. Lemonnyer citados por J.M.Pohier El nombre del, padre Edit Sigueme Salamanca 1976 p.114<\/p>\n<p>[40]\u00a0Julia Kristeva\u00a0<em>Historia de amor\u00a0<\/em>Edit.Siglo XXl Mejico 1983 p.210<\/p>\n<p>[41]\u00a0R.Graves\u00a0<em>Mitos hebreos\u00a0<\/em>Edit.Losada BsAs 1969 p.76<\/p>\n<p>43\u00a0J.M.Pohier\u00a0<em>El nombre del padre\u00a0<\/em>Estudios teol\u00f3gicos-psicoanal\u00ecticos. Edit Sigueme Salamanca 1976<\/p>\n<p>[42]\u00a0J.L.Borges\u00a0<em>Discusi\u00f3n\u00a0<\/em>Obras Completas p.210 El subrayado es m\u00edo J.W.<\/p>\n<p>[43]\u00a0J.L.Borges \u00abLa biblioteca total\u00bb Revista\u00a0<em>SUR<\/em>\u00a0N\ufffd59 Agosto l939 El subrayado es m\u00edo J.W<sup>.<\/sup><\/p>\n<p>[44]\u00a0J.L.Borges\u00a0<em>Nueve Ensayos Dantescos\u00a0<\/em>Obra Citada p.116<\/p>\n<p>(44)\u00a0Estela Canto\u00a0<em>Borges a contraluz\u00a0<\/em>p.95\/96<\/p>\n<p>[45]\u00a0Maria A.Bosco\u00a0<em>Borges\u00a0<\/em>Edit.Los libros del Mirasol BsAs 1967 p.50<\/p>\n<p>[46]\u00a0Julio Woscoboinik\u00a0<em>El Secreto de Borges\u00a0<\/em>p. 168<\/p>\n<p>[47]\u00a0R.Paoli Obra Citada p.37<\/p>\n<p>(48)\u00a0J.Woscoboinik\u00a0<em>El Secreto de Borges\u00a0<\/em>p.81<\/p>\n<p>(49)\u00a0J.L.Borges Conferencia pronunciada Teatro Coliseo 1-6-77<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Publicado como: Julio Woscoboinik. <em>El alma de \u00abEl Aleph\u00bb. Nuevos aportes a la indagaci\u00f3n psicoanal\u00edtica de la obra de Jorge Luis Borges<\/em>. Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano, 1996.<\/p>\n<hr \/>\n<p>\u00a9\u00a0<em>Borges Studies Online<\/em>\u00a014\/04\/01<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>DESCARGA \u00abEL ALEPH\u00bb *** Un Aleph propio por compa\u00f1\u00eda El tel\u00e9fono instaura una burbuja alrededor de cada persona, es un permiso de silencio, una marca del espacio privado Por AMELIA VALC\u00c1RCEL &nbsp; \u00a0 Jorge Luis <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/08\/05\/borges-del-secreto-al-aleph-por-julio-woscoboinik-universidad-de-pittsburgh\/\" title=\"\u00abBORGES, DEL SECRETO AL ALEPH\u00bb, por Julio Woscoboinik (Universidad de Pittsburgh)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":20779,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[51],"class_list":{"0":"post-20533","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea","8":"tag-borges"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20533","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20533"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20533\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20779"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20533"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20533"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20533"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}