{"id":2048201,"date":"2021-05-09T00:02:19","date_gmt":"2021-05-08T23:02:19","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2048201"},"modified":"2024-10-02T17:57:29","modified_gmt":"2024-10-02T15:57:29","slug":"el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin-capitulo-viii-la-ayuda-mutua-en-la-sociedad-moderna-continuacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/09\/el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin-capitulo-viii-la-ayuda-mutua-en-la-sociedad-moderna-continuacion\/","title":{"rendered":"\u00abEl apoyo mutuo\u00bb; por Piotr Kropotkin. Cap\u00edtulo VIII: La ayuda mutua en la Sociedad Moderna. (Continuaci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/14\/indice-el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin\/\"><strong>\u00cdNDICE El apoyo mutuo<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #99cc00; font-size: 24pt;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo VIII: La ayuda mutua en la Sociedad Moderna. (<em>Continuaci\u00f3n<\/em>)<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Sabido es que, pr\u00e1cticamente, cuando las ciudades medievales fueron sometidas, en el siglo XVI, al dominio de los estados militares que nac\u00edan entonces, todas las instituciones que asociaban a los artesanos, los maestros y los mercaderes en guildas y en comunas ciudadanas fueron aniquiladas por la violencia. La autonom\u00eda y la jurisdicci\u00f3n propia, tanto en las guildas como en la ciudad, fueron destruidas; el juramento de fidelidad entre hermanos de las guildas comenz\u00f3 a ser considerado como una manifestaci\u00f3n de traici\u00f3n hacia el estado; los bienes de las guildas fueron confiscados del mismo modo que las tierras de las comunas aldeanas; la organizaci\u00f3n interior y t\u00e9cnica de cada ramo del trabajo cay\u00f3 en manos del estado.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante alg\u00fan tiempo se permiti\u00f3, por ejemplo, la existencia de las guildas comerciales, bajo condici\u00f3n de que otorgar\u00edan subsidios generosos a los reyes; se toler\u00f3 tambi\u00e9n la existencia de algunas guildas de artesanos, a las qu\u00e9 utilizaba el estado como \u00f3rganos de administraci\u00f3n. Algunas de las guildas del \u00faltimo g\u00e9nero todav\u00eda arrastran su existencia in\u00fatil. Pero lo que antes era una fuerza vital de la existencia y de la industria medievales, hace va mucho que ha desaparecido bajo el peso abrumador del estado centralizado.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La intromisi\u00f3n constante de los funcionarios no permit\u00eda a los oficios vivir y desarrollarse, y llev\u00f3 a la mayor\u00eda de ellos a una decadencia completa; y por ello, los economistas, ya en el siglo XVIII, rebel\u00e1ndose contra la regulaci\u00f3n de la producci\u00f3n por el estado, expresaron un descontento plenamente justificado y extendido entonces. La destrucci\u00f3n hecha por la revoluci\u00f3n francesa de este g\u00e9nero de intromisi\u00f3n de la burocracia en la industria fue saludada corno un acto de liberaci\u00f3n; y pronto otros pa\u00edses siguieron el ejemplo de Francia.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La Convenci\u00f3n revolucionaria francesa, que dict\u00f3 en 1793 una ley draconiana contra las coaliciones obreras; los acuerdos entre un determinado n\u00famero de ciudadanos eran considerados por esta asamblea revolucionaria como un atentado contra la soberan\u00eda del estado, del que se supon\u00eda que proteg\u00eda en igual medida a todos sus s\u00fabditos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante todo el siglo XVIII, el estado emiti\u00f3 leyes dirigidas contra las uniones obreras, y en el a\u00f1o 1799, finalmente, prohibi\u00f3 todo g\u00e9nero de acuerdo de los obreros, bajo amenaza de los castigos m\u00e1s severos.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">De tal modo fue terminada la obra de la destrucci\u00f3n de las uniones medievales. Ahora, tanto en la ciudad como en la aldea, el estado reinaba sobre los grupos, d\u00e9bilmente unidos entre s\u00ed, de personas aisladas, y estaba dispuesto a prevenir, con las medidas m\u00e1s severas, todas sus tentativas de restablecer cualquier uni\u00f3n especial.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"> En el transcurso del siglo XVIII. las uniones obreras se reconstitu\u00edan constantemente. No pudieron detener su nacimiento y desarrollo ni siquiera las crueles persecuciones que comenzaron en virtud de las leyes de 1797 y 1799. Los obreros aprovechaban cada advertencia de la ley y de la vigilancia establecida, cada demora de parte de los maestros, obligados a informar de la constituci\u00f3n de las uniones, para ligarse entre s\u00ed.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Bajo la apariencia de sociedades amistosas (<em>friendly societies<\/em>), de clubs de entierros, o de <em>hermandades secretas<\/em>, las uniones se extendieron por todas partes. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Se formaron tambi\u00e9n poderosas organizaciones federales para apoyar a las uniones locales durante las huelgas y persecuciones.<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Los\u00a0unionistas\u00a0fueron perseguidos en masa y detenidos bajo la acci\u00f3n de la\u00a0ley \u00ab<em>Sobre los amos y sus servidores<\/em>\u00ab, en virtud de la cual era suficiente la simple declaraci\u00f3n del patrono de la f\u00e1brica sobre la supuesta mala conducta de sus obreros para arrestarlos en masa y juzgarlos.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras la parte reaccionaria de la prensa suele estar siempre inclinada a declarar las huelgas como una \u00ab<em>intimidaci\u00f3n<\/em>\u00ab, los hombres que viven entre huelguistas hablan con admiraci\u00f3n de la ayuda del apoy\u00f3 mutuo practicado entre ellos.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2207735\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ilustracion-Apoyo-Mutuo.jpg\" alt=\"\" width=\"396\" height=\"512\" data-id=\"2207735\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ilustracion-Apoyo-Mutuo.jpg 396w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/ilustracion-Apoyo-Mutuo-232x300.jpg 232w\" sizes=\"auto, (max-width: 396px) 100vw, 396px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Observando la vida cotidiana de la poblaci\u00f3n rural de <strong>Europa<\/strong> he visto que, a pesar de todos los esfuerzos de los estados modernos para destruir la <strong>comuna aldeana<\/strong>, la vida de los campesinos est\u00e1 llena d\u00e9 h\u00e1bitos y costumbres de ayuda mutua y apoyo mutuo; hemos encontrado que se han conservado hasta ahora restos de la posesi\u00f3n comunal de la tierra que est\u00e1n ampliamente difundidos y tienen todav\u00eda importancia; y que apenas fueron suprimidos, en \u00e9poca reciente, los obst\u00e1culos legales que embarazaban el resurgimiento de las asociaciones y uniones rurales; en todas partes surgi\u00f3 r\u00e1pidamente entre los campesinos una red entera de asociaciones libres con todos los fines posibles; y este movimiento juvenil evidencia indudablemente la tendencia a restablecer un g\u00e9nero determinado de uni\u00f3n, semejante a la que exist\u00eda en la comuna aldeana anterior. Tales fueron las conclusiones a que llegamos en el cap\u00edtulo precedente; y por eso nos ocuparemos ahora de examinar las instituciones de apoyo mutuo que se forman en la \u00e9poca presente entre la poblaci\u00f3n industrial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante los tres \u00faltimos siglos, las condiciones para la elaboraci\u00f3n de dichas asociaciones fueron tan desfavorables en las ciudades como en las aldeas. Sabido es que, pr\u00e1cticamente, cuando las ciudades medievales fueron sometidas, en el <strong>siglo XVI<\/strong>, al dominio de los estados militares que nac\u00edan entonces, todas las instituciones que asociaban a los artesanos, los maestros y los mercaderes en guildas y en comunas ciudadanas fueron aniquiladas por la violencia. La autonom\u00eda y la jurisdicci\u00f3n propia, tanto en las guildas como en la ciudad, fueron destruidas; el juramento de fidelidad entre hermanos de las guildas comenz\u00f3 a ser considerado como una manifestaci\u00f3n de traici\u00f3n hacia el estado; los bienes de las guildas fueron confiscados del mismo modo que las tierras de las comunas aldeanas; la organizaci\u00f3n interior y t\u00e9cnica de cada ramo del trabajo cay\u00f3 en manos del estado. Las leyes, haci\u00e9ndose gradualmente m\u00e1s y m\u00e1s severas, trataban de impedir de todos modos que los artesanos se asociaran de cualquier manera que fuese. Durante alg\u00fan tiempo se permiti\u00f3, por ejemplo, la existencia de las <strong>guildas comerciales<\/strong>, bajo condici\u00f3n de que otorgar\u00edan subsidios generosos a los reyes; se toler\u00f3 tambi\u00e9n la existencia de algunas <strong>guildas de artesanos<\/strong>, a las qu\u00e9 utilizaba el estado como \u00f3rganos de administraci\u00f3n. Algunas de las guildas del \u00faltimo g\u00e9nero todav\u00eda arrastran su existencia in\u00fatil. Pero lo que antes era una fuerza vital de la existencia y de la industria medievales, hace va mucho que ha desaparecido bajo el peso abrumador del estado centralizado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2208394\" aria-describedby=\"caption-attachment-2208394\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2208394\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Poor-Laws-Burying_Plague_Victims_of_Tournai.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"459\" data-id=\"2208394\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Poor-Laws-Burying_Plague_Victims_of_Tournai.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Poor-Laws-Burying_Plague_Victims_of_Tournai-288x300.jpg 288w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2208394\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Las <strong>Poor Laws<\/strong> a ra\u00edz de la peste negra, cuando la mano de obra escaseaba, se ocupaban de hacer que aquellos capaces trabajaran (<em>Biblioth\u00e8que royale de Belgique<\/em>)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En <strong>Gran Breta\u00f1a<\/strong>, que puede ser tomada como el mejor ejemplo de la pol\u00edtica industrial de los estados modernos, vemos que ya en el<strong> siglo XV<\/strong> el <strong>Parlamento<\/strong> inici\u00f3 la obra de destrucci\u00f3n de las <strong>guildas<\/strong>; pero las medidas decisivas contra ellas fueron tomadas s\u00f3lo en el siglo siguiente, <strong>Enrique VIII<\/strong> no s\u00f3lo destruy\u00f3 la organizaci\u00f3n de las <strong>guildas<\/strong>, sino que en el momento oportuno confisc\u00f3 sus bienes \u00ab<em>con mayor desconsideraci\u00f3n -dijo <strong>Toulmin Smith<\/strong>&#8211; que la demostrada en la confiscaci\u00f3n de los bienes de los monasterios<\/em>\u00bb <strong>Eduardo VI<\/strong> termin\u00f3 su obra. Y ya en la segunda mitad del <strong>siglo XVI<\/strong> hallamos que el <strong>Parlamento<\/strong> se ocup\u00f3 de resolver todas las divergencias entre los artesanos y los comerciantes que antes eran resueltas en cada ciudad por separado. El <strong>Parlamento<\/strong> y el <strong>rey<\/strong> no s\u00f3lo se apropiaron del derecho de legislaci\u00f3n en todas las disputas semejantes, sino que teniendo en cuenta los intereses de la corona, ligados a la exportaci\u00f3n al extranjero, enseguida comenzaron a determinar el n\u00famero necesario, seg\u00fan su opini\u00f3n, de aprendices para cada oficio, y a regularizar del modo m\u00e1s detallado la t\u00e9cnica misma de cada producci\u00f3n: el peso del material, el n\u00famero de hilos por pulgada de tela, etc. Se debe decir, sin embargo, que estas tentativas no fueron coronadas por el \u00e9xito, puesto que las discusiones y dificultades t\u00e9cnicas de todo g\u00e9nero, que durante una serie de siglos fueron resueltas por el acuerdo entre las <strong>guildas<\/strong> estrechamente dependientes una de otra y entre las ciudades que ingresaban en la uni\u00f3n, est\u00e1n completamente fuera del alcance de los funcionarios del estado. La intromisi\u00f3n constante de los funcionarios no permit\u00eda a los oficios vivir y desarrollarse, y llev\u00f3 a la mayor\u00eda de ellos a una decadencia completa; y por ello, los economistas, ya en el <strong>siglo XVIII<\/strong>, rebel\u00e1ndose contra la regulaci\u00f3n de la producci\u00f3n por el estado, expresaron un descontento plenamente justificado y extendido entonces. La destrucci\u00f3n hecha por la revoluci\u00f3n francesa de este g\u00e9nero de intromisi\u00f3n de la burocracia en la industria fue saludada corno un acto de liberaci\u00f3n; y pronto otros pa\u00edses siguieron el ejemplo de<strong> Francia.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El estado no pudo, tampoco, alabarse de haber obtenido mejor \u00e9xito en la determinaci\u00f3n del salario. En las ciudades medievales, cuando en el <strong>siglo XV<\/strong> comenz\u00f3 a marcarse cada vez m\u00e1s agudamente la distinci\u00f3n entre los maestros y sus medio oficiales o jornaleros, los medio oficiales opusieron sus <strong>uniones<\/strong> (<em><strong>Geseilverbande<\/strong><\/em>), que a veces ten\u00edan car\u00e1cter internacional, contra las uniones de maestros y comerciantes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2208395\" aria-describedby=\"caption-attachment-2208395\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2208395\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Elizabeth_I_George_Gower.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"504\" data-id=\"2208395\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Elizabeth_I_George_Gower.jpg 1143w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Elizabeth_I_George_Gower-286x300.jpg 286w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Elizabeth_I_George_Gower-975x1024.jpg 975w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Elizabeth_I_George_Gower-768x806.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Elizabeth_I_George_Gower-610x640.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2208395\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Isabel I, Reina de Inglaterra<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora, el estado se encarg\u00f3 de resolver sus discusiones, y seg\u00fan el <strong>Estatuto<\/strong> <strong>de<\/strong> <strong>Isabel<\/strong>, del a\u00f1o <strong>1563<\/strong>, se confiri\u00f3 a los jueces de paz la obligaci\u00f3n de establecer la proporci\u00f3n del salario, de modo que asegurara una existencia \u00ab<em>decorosa<\/em>\u00bb a los jornaleros y aprendices. Los <strong><em>jueces de paz<\/em><\/strong>, sin embargo, resultaron completamente impotentes en la obra de conciliar los intereses opuestos de amos y obreros, y de ning\u00fan modo pudieron obligar a los maestros a someterse a la resoluci\u00f3n judicial. <strong>La ley sobre el salario<\/strong>, de tal modo, se convirti\u00f3 gradualmente en letra muerta, y fue derogada al final del <strong>siglo XVIII<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La ley sobre el salario, de tal modo, se convirti\u00f3 gradualmente en letra muerta, y fue derogada al final del siglo XVIII<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, a la vez que el estado se vio obligado a renunciar al deber de establecer el salario, continu\u00f3, sin embargo, prohibiendo severamente todo g\u00e9nero de acuerdo entre los jornaleros y los maestros, concertados con el fin de aumentar los salarios o de mantenerlos en un determinado nivel. Durante todo el <strong>siglo<\/strong> <strong>XVIII<\/strong>, el estado emiti\u00f3 leyes dirigidas contra las <strong>uniones obreras<\/strong>, y en el a\u00f1o <strong>1799<\/strong>, finalmente, prohibi\u00f3 todo g\u00e9nero de acuerdo de los obreros, bajo amenaza de los castigos m\u00e1s severos. En suma, el <strong>Parlamento<\/strong> <strong>brit\u00e1nico<\/strong> s\u00f3lo sigui\u00f3, en este caso, el ejemplo de la <strong>Convenci\u00f3n<\/strong> <strong>revolucionaria francesa<\/strong>, que dict\u00f3 en <strong>1793<\/strong> una ley draconiana contra las coaliciones obreras; los acuerdos entre un determinado n\u00famero de ciudadanos eran considerados por esta asamblea revolucionaria como un atentado contra la soberan\u00eda del estado, del que se supon\u00eda que proteg\u00eda en igual medida a todos sus s\u00fabditos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Durante todo el siglo XVIII, el estado emiti\u00f3 leyes dirigidas contra las uniones obreras, y en el a\u00f1o 1799, finalmente, prohibi\u00f3 todo g\u00e9nero de acuerdo de los obreros, bajo amenaza de los castigos m\u00e1s severos.<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De tal modo fue terminada la obra de la destrucci\u00f3n de las uniones medievales. Ahora, tanto en la ciudad como en la aldea, el estado reinaba sobre los grupos, d\u00e9bilmente unidos entre s\u00ed, de personas aisladas, y estaba dispuesto a prevenir, con las medidas m\u00e1s severas, todas sus tentativas de restablecer cualquier uni\u00f3n especial.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2207749\" aria-describedby=\"caption-attachment-2207749\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2207749 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/1890-primer-dia-del-trabajo-1-de-mayo-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2207749\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2207749\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">1 de mayo de 1890, primer d\u00eda del trabajo<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tales fueron las condiciones en que tuvo que abrirse paso la tendencia a la ayuda mutua en el <strong>siglo XIX<\/strong>. Es comprensible, sin embargo, que todas estas medidas no tuvieran fuerza como para destruir esa tendencia perdurable. En<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2208377\" aria-describedby=\"caption-attachment-2208377\" style=\"width: 228px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2208377 size-medium\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert-Owen-1-228x300.jpg\" alt=\"\" width=\"228\" height=\"300\" data-id=\"2208377\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert-Owen-1-228x300.jpg 228w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert-Owen-1-610x802.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert-Owen-1.jpg 730w\" sizes=\"auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2208377\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Robert Owen, creador del Cooperativismo<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">el transcurso del <strong>siglo XVIII<\/strong>. las uniones obreras se reconstitu\u00edan constantemente. No pudieron detener su nacimiento y desarrollo ni siquiera las crueles persecuciones que comenzaron en virtud de las leyes de <strong>1797<\/strong> y <strong>1799<\/strong>. Los obreros aprovechaban cada advertencia de la ley y de la vigilancia establecida, cada demora de parte de los maestros, obligados a informar de la constituci\u00f3n de las uniones, para ligarse entre s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bajo la apariencia de <strong>sociedades amistosas<\/strong> (<em><strong>friendly<\/strong> <strong>societies<\/strong><\/em>), de <strong>clubs<\/strong> de entierros, o de <em><strong>hermandades secretas<\/strong><\/em>, las uniones se extendieron por todas partes: en la industria textil, entre los trabajadores de las cuchiller\u00edas de <strong>Sheffield<\/strong>, entre los mineros: y se formaron tambi\u00e9n poderosas organizaciones <strong>federales<\/strong> para apoyar a las uniones\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">locales durante las huelgas y persecuciones. Una serie de agitaciones obreras se produjeron a principios del <strong>siglo XIX<\/strong>, especialmente despu\u00e9s de la conclusi\u00f3n de la paz de <strong>1815<\/strong>, de modo que finalmente hubo que derogar las leyes de <strong>1797<\/strong> y <strong>1799<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La derogaci\u00f3n de la ley contra las coaliciones (<em><strong>Combinations Laws<\/strong><\/em>), en <strong>1825<\/strong>, dio un nuevo impulso al movimiento. En todas las ramas de producci\u00f3n se organizaron inmediatamente uniones y federaciones nacionales y cuando <strong>Robert Owen<\/strong> comenz\u00f3 la organizaci\u00f3n de su \u00ab<strong><em>Gran Uni\u00f3n Consolidada Nacional<\/em><\/strong>\u00bb de las uniones profesionales, en algunos meses alcanz\u00f3 a reunir hasta medio mill\u00f3n de miembros. Verdad es que este per\u00edodo de libertad relativo dur\u00f3 poco. Las persecuciones comenzaron de nuevo en <strong>1830<\/strong>, y en el intervalo entre <strong>1832<\/strong> y <strong>1844<\/strong> siguieron condenas judiciales feroces contra las organizaciones obreras, con destierro a trabajos forzados a <strong>Australia<\/strong>. La \u00ab<em><strong>Gran Uni\u00f3n Nacional<\/strong><\/em>\u00bb de <strong>Owen<\/strong> fue disuelta, y \u00e9ste hubo de renunciar a su ensayo de <strong>Uni\u00f3n Internacional<\/strong>, es decir, a la <strong>Internacional<\/strong>. Por todo el pa\u00eds, tanto las empresas particulares como igualmente el estado en sus talleres, empezaron a obligar a sus obreros a romper todos los lazos con las uniones y a firmar un \u00ab<strong><em>document<\/em><\/strong>\u00ab, es decir, una renuncia redactada en este sentido. Los <strong>unionistas<\/strong> fueron perseguidos en masa y detenidos bajo la acci\u00f3n de la <strong>ley \u00ab<em>Sobre los amos y sus servidores<\/em>\u00ab<\/strong>, en virtud de la cual era suficiente la simple declaraci\u00f3n del patrono de la f\u00e1brica sobre la supuesta mala conducta de sus obreros para arrestarlos en masa y juzgarlos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2208376\" aria-describedby=\"caption-attachment-2208376\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2208376\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert_Owen_NewHarmony.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"332\" data-id=\"2208376\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert_Owen_NewHarmony.jpg 713w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert_Owen_NewHarmony-300x226.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert_Owen_NewHarmony-610x460.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert_Owen_NewHarmony-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Robert_Owen_NewHarmony-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2208376\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">New Harmony, la utop\u00eda de Robert Owen<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las <strong>huelgas<\/strong> fueron sofocadas del modo m\u00e1s desp\u00f3tico, y condenas asombrosas por su severidad fueron pronunciadas por la simple declaraci\u00f3n de huelga, o por la participaci\u00f3n en calidad de delegado de los huelguistas, sin hablar ya de las sofocaciones, por v\u00eda militar, de los m\u00e1s m\u00ednimos des\u00f3rdenes durante las huelgas, o de los juicios seguidos por las frecuentes manifestaciones de violencias de diferentes g\u00e9neros por parte de los obreros. La pr\u00e1ctica de la ayuda mutua, bajo tales circunstancias, estaba bien lejos de ser cosa f\u00e1cil. Y, sin embargo, a pesar de todos los obst\u00e1culos, de cuyas proporciones nuestra generaci\u00f3n ni siquiera tiene la debida idea, ya desde el a\u00f1o <strong>1841<\/strong> comenz\u00f3 el renacimiento de las <strong>uniones<\/strong> <strong>obreras<\/strong>, y la obra de la asociaci\u00f3n de los obreros se prolong\u00f3 incansablemente desde entonces hasta el presente; hasta que, por fin, despu\u00e9s de una larga lucha que duraba ya m\u00e1s de cien a\u00f1os, fue conquistado el derecho de pertenecer a las uniones. En el a\u00f1o <strong>1900<\/strong> casi una cuarta parte de todos los trabajadores que ten\u00edan ocupaci\u00f3n fija, es decir, alrededor de 1.500.000 hombres, pertenec\u00edan a las uniones obreras (<strong><em>trade<\/em> <em>unions<\/em><\/strong>), y ahora su n\u00famero casi se ha triplicado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2208385\" aria-describedby=\"caption-attachment-2208385\" style=\"width: 650px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2208385 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Falansterio-de-Fourier-1822-650x381.png\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"381\" data-id=\"2208385\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2208385\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Falansterio, la utop\u00eda de Fourier<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto a los otros estados europeos, es suficiente decir que hasta \u00e9pocas muy recientes todo g\u00e9nero de uniones era perseguido como conjuraci\u00f3n; en <strong>Francia<\/strong>, la formaci\u00f3n de las <strong>uniones<\/strong> (<strong><em>sindicatos<\/em><\/strong>) con m\u00e1s de 19 miembros s\u00f3lo fue permitida por la ley en <strong>1884<\/strong>. Pero a pesar de esto, las uniones obreras existen por doquier, si bien a menudo han de tomar la forma de sociedades secretas; al mismo tiempo, la difusi\u00f3n y la fuerza de las organizaciones, en especial de los \u00ab<strong><em>caballeros del trabajo<\/em><\/strong>\u00bb en los <strong>Estados Unidos<\/strong> y de las <strong>uniones<\/strong> <strong>obreras<\/strong> de <strong>B\u00e9lgica<\/strong>, se manifest\u00f3 claramente en las huelgas del <strong>90<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Las uniones obreras existen por doquier, si bien a menudo han de tomar la forma de sociedades secretas<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, es necesario recordar que el hecho mismo de pertenecer a una <strong>uni\u00f3n<\/strong> <strong>obrera<\/strong>, aparte de las persecuciones posibles, exige del obrero sacrificios bastante importantes en dinero, tiempo y trabajo impago, o implica riesgo constante de perder el trabajo por el mero hecho de pertenecer a la uni\u00f3n obrera. Adem\u00e1s, el <strong>unionista<\/strong> tiene que recordar continuamente la posibilidad de <strong>huelga<\/strong>, y la huelga cuando se ha agotado el limitado cr\u00e9dito que da el panadero y el prestamista, la entrega del <em><strong>fondo de huelga<\/strong><\/em> no alcanza para alimentar a la familia trae consigo el hambre de los ni\u00f1os.<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2207746 alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sociedad-Protectora-de-Obreros-Cerro-Cordillera-1908.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"340\" data-id=\"2207746\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sociedad-Protectora-de-Obreros-Cerro-Cordillera-1908.jpg 712w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sociedad-Protectora-de-Obreros-Cerro-Cordillera-1908-300x232.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Sociedad-Protectora-de-Obreros-Cerro-Cordillera-1908-610x471.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/> Para los hombres que viven en estrecho contacto con los obreros, una huelga prolongada constituye uno de los espect\u00e1culos que m\u00e1s oprimen el coraz\u00f3n; por esto, f\u00e1cilmente puede imaginarse qu\u00e9 significa, a\u00fan ahora, en las partes no muy ricas de la <strong>Europa continental<\/strong>. Continuamente, aun en la \u00e9poca presente, la huelga termina con la ruina completa y la emigraci\u00f3n forzosa de casi toda la poblaci\u00f3n de la localidad y el fusilamiento de los huelguistas por a menor causa, y hasta sin causa alguna, aun ahora constituye el fen\u00f3meno m\u00e1s corriente en la mayor\u00eda de los estados europeos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y sin embargo, cada a\u00f1o, en <strong>Europa<\/strong> y <strong>Am\u00e9rica<\/strong>, se producen miles de huelgas y despidos en masa, y las as\u00ed llamadas <strong>huelgas<\/strong>\u00a0<strong>\u00ab<em>por solidaridad<\/em>\u00ab<\/strong>, provocadas por el deseo de los trabajadores de apoyar a los compa\u00f1eros despedidos del trabajo o bien para defender los derechos de sus uniones, son las que se destacan por su esencial duraci\u00f3n y severidad. Y mientras la parte reaccionaria de la prensa suele estar siempre inclinada a declarar las huelgas como una \u00ab<em>intimidaci\u00f3n<\/em>\u00ab, los hombres que viven entre huelguistas hablan con admiraci\u00f3n de la ayuda del apoy\u00f3 mutuo practicado entre ellos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Probablemente, muchos han o\u00eddo hablar del trabajo colosal realizado por los trabajadores Voluntarios para organizar la ayuda y la distribuci\u00f3n de comida durante la <strong><em>gran huelga de los obreros de los docks de <\/em>Londres<\/strong> en el <strong>80<\/strong>, o de los <strong>mineros<\/strong> que habiendo estado ellos mismos sin trabajo durante semanas enteras, en cu\u00e1nto volvieron al trabajo de nuevo empezaron inmediatamente a pagar cuatro chelines por semana al fondo de huelga; o de la viuda del minero que durante los disturbios obreros de <strong>Yorkshire<\/strong>, en <strong>1894<\/strong>, aport\u00f3 todos los ahorros de su difunto esposo al fondo de huelga; de c\u00f3mo durante la huelga los vecinos se repart\u00edan siempre entre s\u00ed el \u00faltimo trozo de pan; de los mineros de <strong>Redstoc<\/strong>, que pose\u00edan vastos huertos e invitaron a 400 camaradas de <strong>Bristol<\/strong> a llevarse gratuitamente coles, patatas, etc. Todos los corresponsales de los diarios, durante la <strong><em>gran huelga de los mineros de <\/em>Yorkshire<\/strong>, en <strong>1894<\/strong>, conoc\u00edan un c\u00famulo de hechos semejantes, a pesar de que bien lejos estaban todos ellos de atreverse a escribir sobre semejantes \u00ab<em>bagatelas<\/em>\u00bb inconvenientes en las p\u00e1ginas de sus respetables diarios.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2207748\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/mineros.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"310\" data-id=\"2207748\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La uni\u00f3n de los obreros profesionales no constituye, sin embargo, la \u00fanica forma en que se encauza la necesidad del obrero de ayuda mutua.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s de las <strong>uniones obreras<\/strong> existen las <strong>asociaciones pol\u00edticas<\/strong>, cuya acci\u00f3n, seg\u00fan consideran muchos obreros, conduce mejor al bienestar p\u00fablico que las uniones profesionales, que ahora se limitan, en su mayor parte, a sus solos estrechos fines. Naturalmente, no es posible considerar el simple hecho de pertenecer a una corporaci\u00f3n pol\u00edtica como una manifestaci\u00f3n de la tendencia a la ayuda mutua. La pol\u00edtica, como es sabido, constituye precisamente el campo donde los hombres ego\u00edstas entran en las m\u00e1s complicadas combinaciones con los hombres inspirados por tendencias sociales. Pero todo pol\u00edtico experimentado sabe que los grandes movimientos pol\u00edticos, todos, surgieron teniendo justamente objetivos amplios y, a menudo, lejanos, y los m\u00e1s poderosos de estos movimientos fueron aquellos que provocaron el entusiasmo m\u00e1s desinteresado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-2207744\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/facundo-perezagua-La-gran-huelga-minera-de-1890.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"286\" data-id=\"2207744\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/facundo-perezagua-La-gran-huelga-minera-de-1890.jpg 951w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/facundo-perezagua-La-gran-huelga-minera-de-1890-300x179.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/facundo-perezagua-La-gran-huelga-minera-de-1890-768x457.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/facundo-perezagua-La-gran-huelga-minera-de-1890-610x363.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/>Todos los grandes movimientos hist\u00f3ricos ten\u00edan este car\u00e1cter, y el <strong>socialismo<\/strong> brinda a nuestra generaci\u00f3n un ejemplo de este g\u00e9nero de movimientos. \u00ab<em>Es obra de agitadores pegados<\/em>\u00bb tal es el estribillo corriente de aquellos que nada saben de estos movimientos. Pero, en realidad -hablando s\u00f3lo de los hechos que conozco personalmente- si durante los \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os hubiera llevado un diario y anotado en \u00e9l todos los ejemplos por m\u00ed conocidos de abnegaci\u00f3n y sacrificio con que he tropezado en el movimiento social, la palabra \u00ab<em>hero\u00edsmo<\/em>\u00bb no abandonar\u00eda los labios de los lectores de ese diario. Pero los hombres de que tendr\u00eda que hablar en \u00e9l estaban lejos de ser h\u00e9roes; eran gente mediocre, inspirada solamente por una gran idea. Todo <strong>diario socialista<\/strong> -y en <strong>Europa<\/strong> solamente existen muchos centenares- representa la misma historia de largos a\u00f1os de sacrificio, sin la m\u00e1s m\u00ednima esperanza de venta a material alguna, y en la inmensa mayor\u00eda de los casos, casi sin la satisfacci\u00f3n de la ambici\u00f3n personal, si es que \u00e9sta existe. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">He visto c\u00f3mo familias que viv\u00edan sin saber si tendr\u00edan un trozo de pan al d\u00eda siguiente -boicoteado el esposo en todas partes, en su peque\u00f1a ciudad, por su participaci\u00f3n en un diario, y la esposa manteniendo a la familia con su trabajo de aguja- prolongaban semejante situaci\u00f3n meses y a\u00f1os, hasta que, por, \u00faltimo, la familia, agotada, se retiraba, sin una palabra de reproche, diciendo a los nuevos compa\u00f1eros: \u00ab<em>Continuad, nosotros ya no tenemos fuerzas para resistir<\/em>\u00ab. He visto hombres que mor\u00edan de tisis y que lo sab\u00edan, y, sin embargo, corr\u00edan bajo la llovizna helada y la nieve para organizar m\u00edtines, y ellos mismos hablaban en los m\u00edtines hasta pocas semanas antes de su muerte, y por \u00faltimo, al ir al hospital, nos dec\u00edan: \u00ab<em>Bueno, amigos, mi canci\u00f3n ha terminado: los m\u00e9dicos han decidido que me quedan s\u00f3lo pocas semanas de vida. Decid a los camaradas que me har\u00e1n feliz si alguno viene a visitarme<\/em>\u00ab. Conozco hechos que ser\u00edan considerados \u00ab<em>una idealizaci\u00f3n<\/em>\u00bb de parte m\u00eda si los refiriera a mis lectores, y hasta los nombres mismos de estos hombres apenas son conocidos m\u00e1s all\u00e1 del c\u00edrculo estrecho de sus amigos, y ser\u00e1n pronto olvidados cuando \u00e9stos tambi\u00e9n dejen de existir.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La pol\u00edtica, como es sabido, constituye precisamente el campo donde los hombres ego\u00edstas entran en las m\u00e1s complicadas combinaciones con los hombres inspirados por tendencias sociales<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En suma, no s\u00e9 qu\u00e9 admirar m\u00e1s: si la ilimitada abnegaci\u00f3n de estos pocos o la suma total de las peque\u00f1as manifestaciones de abnegaci\u00f3n de las masas conmovidas por el movimiento. La venta de cada decena de n\u00fameros de un diario obrero, cada mitin, cada centenar de votos ganados en favor de los <strong>socialistas<\/strong> en las elecciones, son el resultado de una masa tal de energ\u00eda y de sacrificios de que los que est\u00e1n fuera del movimiento no tienen siquiera la menor idea. Y as\u00ed como obran los socialistas, obraba en el pasado todo partido popular y progresista, pol\u00edtico y religioso. Todo el progreso realizado por nosotros en el pasado es el resultado del trabajo de unos hombres de una abnegaci\u00f3n semejante.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2207752\" aria-describedby=\"caption-attachment-2207752\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2207752\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Tyldesley_miners_outside_the_Miners_Hall_during_the_1926_General_Strike.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"350\" data-id=\"2207752\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Tyldesley_miners_outside_the_Miners_Hall_during_the_1926_General_Strike.jpg 420w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Tyldesley_miners_outside_the_Miners_Hall_during_the_1926_General_Strike-300x219.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2207752\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Tyldesley miners outside the Miners Hall during the 1926 General Strike<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A menudo se presenta, especialmente en <strong>Gran Breta\u00f1a<\/strong>, a la cooperaci\u00f3n como un \u00ab<em>individualismo por acciones<\/em>\u00ab, y es indudable que en su aspecto presente puede contribuir f\u00e1cilmente a desarrollar el ego\u00edsmo cooperativista, no solamente, con respecto a la sociedad general, sino entre los mismos cooperadores. Sin embargo, es sabido de manera cierta que al principio ten\u00eda este movimiento un car\u00e1cter profundo de ayuda mutua. Aun en la \u00e9poca presente, los m\u00e1s ardientes partidarios de dicho movimiento est\u00e1n firmemente convencidos de que la cooperaci\u00f3n conducir\u00e1 a la humanidad a una forma armoniosa superior, de relaciones econ\u00f3micas; y despu\u00e9s de haber estado en algunas localidades del norte de<strong> <em>Inglaterra<\/em><\/strong>, donde la cooperaci\u00f3n se halla muy desarrollada, es imposible no llegar a la conclusi\u00f3n de que un n\u00famero importante de los participantes de este movimiento sostienen justamente tal opini\u00f3n. La mayor\u00eda de ellos perder\u00eda todo inter\u00e9s en el movimiento cooperativo si perdiera la fe mencionada. Es necesario decir tambi\u00e9n que en los \u00faltimos a\u00f1os comenzaron a evidenciarse, entre los cooperadores, ideales m\u00e1s amplios de bienestar p\u00fablico y de solidaridad entre los productores. Imposible es negar tambi\u00e9n la inclinaci\u00f3n manifestada en ellos, que tiende a mejorar las relaciones entre los propietarios de las cooperativas productoras y sus obreros.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2208384\" aria-describedby=\"caption-attachment-2208384\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2208384 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Falansterio-creacion-utopica-de-Fourier-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2208384\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2208384\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Falansterio, la utop\u00eda de Fourier; la \u00abFalange\u00bb Industrial<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La importancia del cooperativismo en <strong>Inglaterra, Holanda<\/strong> y<strong> Dinamarca<\/strong> es bien conocido, y en <strong>Alemania<\/strong>, especialmente en el, <strong>Rhin<\/strong>, las sociedades cooperativas, en la \u00e9poca presente, son ya una fuerza poderosa de la vida industrial <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero quiz\u00e1 <strong>Rusia<\/strong> constituya el mejor campo para el estudio del cooperativismo en su infinita variedad de formas. En <strong>Rusia<\/strong>, la <strong><em>cooperativa<\/em><\/strong>, es decir, el <strong><em>artiel<\/em><\/strong>, ha crecido de manera natural; fue una herencia de la <strong>Edad Media<\/strong>, y mientras que la sociedad cooperativa constituida oficialmente habr\u00eda tenido que luchar contra un c\u00famulo de dificultades legales y contra la suspicacia de la burocracia, la forma de cooperativa no oficial -el <em>artiel<\/em>&#8211; constituye la esencia misma de la vida campesina rusa. Toda la historia de la \u00ab<em>creaci\u00f3n de <strong>Rusia<\/strong><\/em>\u00bb y de la organizaci\u00f3n de <strong>Siberia<\/strong> se presenta en realidad corno la historia de los <em>arti\u00e9li<\/em> de cazadores y de industriales, inmediatamente despu\u00e9s de los cuales se extendieron las comunas aldeanas. Ahora hallamos el <em>arti\u00e9l<\/em> por todas partes: en cada grupo de campesinos que de una misma aldea va a ganarse la vida a la f\u00e1brica, en todos los oficios de la construcci\u00f3n, entre los pescadores y cazadores, entre los presos que van en viaje a <strong>Siberia<\/strong> y los fugitivos de Siberia, entre los mozos de cuerda de los ferrocarriles, entre los miembros de los <em>arti\u00e9li<\/em> de la bolsa, de los obreros de la aduana, en muchas de las industrias artesanos (<em>que dan trabajo a siete millones de hombres<\/em>), etc\u00e9tera. En una palabra, de arriba a abajo, en todo el mundo trabajador, hallamos <em>arti\u00e9li<\/em>: permanentes y temporales, para la producci\u00f3n y para el consumo, y en todas las formas posibles. Hasta la \u00e9poca presente las secciones de las pesquer\u00edas, en los r\u00edos que afluyen al mar <strong>Caspio<\/strong>, son arrendadas por <em>arti\u00e9li<\/em> colosales; el r\u00edo <strong>Ural<\/strong> pertenece a todo el <em><strong>Ej\u00e9rcito de cosacos<\/strong> <\/em>del <strong>Ural<\/strong>, que divide y reparte sus secciones de pesquer\u00edas -quiz\u00e1 las m\u00e1s ricas del mundo- entre las aldeas cosacas, sin intromisi\u00f3n alguna por parte de las autoridades. En el<strong> Ural,<\/strong> el <strong>Volga<\/strong> y en todos los lagos del norte de <strong>Rusia<\/strong>, la pesca es realizada por los <em>arti\u00e9li<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">La forma de cooperativa no oficial -el <em>artiel<\/em>&#8211; constituye la esencia misma de la vida campesina rusa<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Junto con estas organizaciones permanentes existe tambi\u00e9n una multitud innumerable de <em>arti\u00e9li<\/em> temporales, constituidos con todos los fines posibles. Cuando de diez a veinte campesinos de una localidad se dirigen a una ciudad grande a ganarse la vida; sea en calidad de tejedores, carpinteros, alba\u00f1iles, navegantes, etc., siempre constituyen un <em>arti\u00e9l<\/em>, alquilan un alojamiento com\u00fan y toman una cocinera (<em>muy a menudo la esposa de uno de ellos se ocupa de la cocina<\/em>), elijen a un <strong>st\u00e1rosta<\/strong>, comen en com\u00fan y cada uno paga al <em>arti\u00e9l<\/em> el alojamiento y la comida. La partida de presos en viaje a <strong>Siberia<\/strong> obra siempre del mismo modo, y el <strong>st\u00e1rosta<\/strong> elegido por ellos es el intermediario, reconocido oficialmente, entre los presos y el jefe militar del convoy que acompa\u00f1a a la partida. En los presidios, los presos tienen la misma organizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los mozos de cuerda de los ferrocarriles, los mandaderos de la bolsa, los miembros de los <em>arti\u00e9li<\/em> de la aduana, y los mandaderos de la ciudad, unidos por canci\u00f3n solidaria, gozan de tal reputaci\u00f3n que los comerciantes conf\u00edan a un miembro del <em>arti\u00e9l<\/em> de los mandaderos cualquier suma de dinero. En la construcci\u00f3n se forman <em>arti\u00e9li<\/em> que cuentan, a veces decenas de miembros, a veces tambi\u00e9n unos pocos, y los grandes contratistas de la construcci\u00f3n de casas y ferrocarriles prefieren siempre tratar con el <em>arti\u00e9l<\/em> antes que con los obreros contratados separadamente.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2207755\" aria-describedby=\"caption-attachment-2207755\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2207755\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/440px-Havelock_Wilson_and_trade_unionists_at_Maritime_Hall_Flickr_4615365544_450bf443fc_o.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"309\" data-id=\"2207755\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/440px-Havelock_Wilson_and_trade_unionists_at_Maritime_Hall_Flickr_4615365544_450bf443fc_o.jpg 440w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/440px-Havelock_Wilson_and_trade_unionists_at_Maritime_Hall_Flickr_4615365544_450bf443fc_o-300x211.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2207755\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Havelock Wilson and trade unionists at Maritime Hall Flickr<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las tentativas hechas por el <strong>Ministro de la Guerra<\/strong>, en <strong>1890<\/strong>, para negociar directamente con los <em>arti\u00e9li<\/em> de productores, formados para producciones especiales entre artesanos, y encargarles zapatos y todo g\u00e9nero de art\u00edculos de cobre y hierro para los uniformes de los soldados, a juzgar por los informes, dieron resultados enteramente satisfactorios; y la entrega de una <strong>f\u00e1brica fiscal<\/strong> (<strong><em>Votkinsk<\/em>)<\/strong> en arriendo a los <em>arti\u00e9li<\/em> de obreros viose coronada, un tiempo, por un \u00e9xito positivo. De tal modo, podemos ver en <strong>Rusia<\/strong> c\u00f3mo las antiguas instituciones medievales, que hab\u00edan evitado la intromisi\u00f3n del <strong>estado<\/strong> <em>(en sus manifestaciones no oficiales<\/em>) sobrevivieron \u00edntegras hasta la \u00e9poca presente, y tomaron las formas m\u00e1s diferentes, de acuerdo, con las exigencias de la industria y el comercio modernos. En cuanto a la <strong>pen\u00ednsula balc\u00e1nica, en el imperio turco y el C\u00e1ucaso<\/strong>, las viejas <strong>guildas<\/strong> se conservaron all\u00ed con plena fuerza. Los <em>esnafy servios<\/em> conservaron plenamente el car\u00e1cter medieval: en su constituci\u00f3n entran tanto los maestros tomo los jornaleros; regulan la industria y son los \u00f3rganos de apoyo mutuo, tanto en el campo del trabajo c\u00f3mo en un caso de enfermedad, mientras que los <em><strong>amkari<\/strong> <\/em>georgianos del <strong>C\u00e1ucaso<\/strong>, y en especial en <strong>Tiflis,<\/strong> no s\u00f3lo cumplen los deberes de las uniones profesionales, sino que ejercen una influencia importante sobre la vida de la ciudad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Relacionado con la cooperaci\u00f3n, deber\u00eda, quiz\u00e1, mencionar la existencia en Inglaterra de las <strong>sociedades amistosas de apoyo mutuo<\/strong> (<strong><em>friendly<\/em> <em>societies<\/em><\/strong>), las uniones de los \u00ab<em>chistosos<\/em>\u00bb (<em><span style=\"text-decoration: underline;\">oddfellows<\/span><\/em>), los <em>clubs<\/em> de las aldeas de las ciudades para pagar la asistencia m\u00e9dica, los clubs para entierros o para la adquisici\u00f3n de ropas, los peque\u00f1os clubs organizados a menudo entre las muchachas de las f\u00e1bricas, que abonan algunos peniques semanales y luego sortean entre s\u00ed la suma de una libra, que les da la posibilidad de realizar alguna compra m\u00e1s o menos importante, y muchas otras sociedades de g\u00e9nero semejante. Toda la vida del pueblo trabajador de <strong>Inglaterra<\/strong> est\u00e1 impregnada de tales instituciones En todas estas sociedades y clubs se puede observar no poca reserva de alegre sociabilidad y camarader\u00eda, a pesar de que se lleva cuidadosamente el \u00ab<em>cr\u00e9dito<\/em>\u00bb y el \u00ab<em>d\u00e9bito<\/em>\u00bb de cada miembro. Pero aparte de estas instituciones, existen tantas uniones basadas en la disposici\u00f3n a sacrificar, si necesario fuera, el tiempo, la salud y la vida, que podemos extraer de su actividad ejemplos de las mejores formas de apoyo mutuo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2207751\" aria-describedby=\"caption-attachment-2207751\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2207751\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Special_Committee_of_the_General_Council_of_the_Trades_Union_Congress.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"366\" data-id=\"2207751\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Special_Committee_of_the_General_Council_of_the_Trades_Union_Congress.jpg 781w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Special_Committee_of_the_General_Council_of_the_Trades_Union_Congress-300x229.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Special_Committee_of_the_General_Council_of_the_Trades_Union_Congress-768x585.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Special_Committee_of_the_General_Council_of_the_Trades_Union_Congress-610x465.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Special_Committee_of_the_General_Council_of_the_Trades_Union_Congress-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2207751\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Special Committee of the General Council of the Trades Union Congress<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En primer lugar es menester citar aqu\u00ed la <em><strong>sociedad de salvamento mar\u00edtimo en<\/strong> <\/em><strong>Inglaterra<\/strong>, e instituciones semejantes en el resto de <strong>Europa<\/strong>, La sociedad inglesa tiene m\u00e1s de 300 botes de salvamento a lo largo las orillas de <strong>Inglaterra<\/strong>, y tendr\u00eda dos veces m\u00e1s si no fuera por la pobreza de los pescadores, quienes no siempre pueden comprar por si mismos los caros botes de salvamento. La tripulaci\u00f3n de estos botes se compone siempre de voluntarios, cuya disposici\u00f3n a sacrificar la vida para salvar a hombres que les son completamente desconocidos, es sometida todos los a\u00f1os a una prueba dura, cada invierno, y en realidad algunos de los m\u00e1s valientes perecen en las aguas. Y si pregunt\u00e1is a estos hombres qu\u00e9 fue lo que los incit\u00f3 a arriesgar la vida, a veces en condiciones tales que, seg\u00fan parec\u00eda, no hab\u00eda posibilidad alguna de \u00e9xito, os contestar\u00e1n probablemente con un relato, del g\u00e9nero del siguiente, que yo, escuch\u00e9 en la costa meridional. Una furiosa tormenta, de nieve soplaba sobre el <strong>Canal de la Mancha<\/strong>; rug\u00eda sobre las llanas orillas arenosas donde se hallaba una peque\u00f1a aldehuela, y el mar arroj\u00f3 sobre las arenas pr\u00f3ximas a ella, una embarcaci\u00f3n de un solo m\u00e1stil, cargada de naranjas. En aguas tan poco profundas s\u00f3lo se mantiene el bote salvavidas de fondo chato, de tipo simplificado, y salir con \u00e9l de tal tormenta significaba, ir a un verdadero desastre, y sin embargo, los hombres se decidieron y fueron. Horas enteras lucharon contra la tormenta de nieve; dos veces el bote se volc\u00f3. Uno de los remeros se ahog\u00f3, y los restantes fueron arrojados a la playa. A la ma\u00f1ana siguiente, hallaron, a uno de los \u00faltimos -un guarda aduanero inteligente- seriamente herido y medio helado en la nieve. Yo le pregunt\u00e9 c\u00f3mo hab\u00edan decidido a hacer aquella tentativa desesperada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Yo mismo no lo s\u00e9 -respondi\u00f3-. All\u00ed, en el mar, la gente perec\u00eda; toda la aldea estaba en la orilla, y dec\u00edan todos que hacerse a la mar hubiera sido una locura y que nunca vencer\u00edamos la rompiente. Ve\u00edamos que hab\u00eda en el barco cinco o seis hombres que se aferraban al m\u00e1stil y hac\u00edan se\u00f1ales desesperadas. Todos sent\u00edamos que era necesario emprender algo, pero, \u00bfqu\u00e9 pod\u00edamos hacer? Pas\u00f3 una hora, otra, y permanec\u00edamos a\u00fan en la playa, ten\u00edamos todos el alma oprimida. Luego, de repente, nos pareci\u00f3 o\u00edr que a trav\u00e9s de los aullidos de la tempestad nos llegaban sus lamentos &#8230; Hab\u00eda un ni\u00f1o con ellos. No pudimos resistir m\u00e1s la tensi\u00f3n: todos juntos dijimos: \u00a1Es necesario salir! Las mujeres dec\u00edan lo mismo; nos hubieran considerado cobardes si nos hubi\u00e9ramos quedado, a pesar de que ellas mismas nos llamaban locos el d\u00eda siguiente, por nuestra tentativa. Como un solo hombre, nos arrojamos al bote salvavidas y partimos. El bote volc\u00f3, pero conseguimos volver a enderezarlo. Lo peor de todo fue cuando el desdichado N. se ahog\u00f3, aferrado a una cuerda del bote, y nada pudimos hacer por salvarlo. Luego nos azot\u00f3 una ola enorme, el bote vol\u00f3 de nuevo y nos arroj\u00f3 a todos a la playa. Los hombres del buque n\u00e1ufrago fueron salvados por un bote de <strong>Dungenes<\/strong>, y nuestro bote fue recogido muchas millas al oeste. A m\u00ed me hallaron a la ma\u00f1ana siguiente sobre la nieve.<\/em>\u00ab<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El mismo sentimiento mov\u00eda tambi\u00e9n a los <strong>mineros<\/strong> del <strong>valle de Ronda<\/strong> cuando salvaron a sus camaradas de un pozo de la mina que hab\u00eda sufrido una inundaci\u00f3n. Tuvieron que atravesar una capa de carb\u00f3n de 96 pies de espesor para llegar hasta los compa\u00f1eros enterrados vivos.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero cuando s\u00f3lo les faltaba perforar en total nueve pies, los sorprendi\u00f3 el gas gris\u00fa. Las l\u00e1mparas se extinguieron y los mineros hubieron de retirarse. Trabajar en tales condiciones significaba correr el riesgo de ser volado en cualquier momento y, finalmente, perecer todos. Pero se o\u00edan todav\u00eda los golpes de los enterrados; estos hombres estaban vivos y clamaban ayuda, y algunos mineros voluntariamente se propusieron salvar a sus camaradas, arriesgando sus vidas. Cuando descendieron al pozo, las mujeres los acompa\u00f1aban con l\u00e1grimas silenciosas, pero ninguna pronunci\u00f3 una palabra para detenerlos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2207754\" aria-describedby=\"caption-attachment-2207754\" style=\"width: 440px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2207754 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/440px-El_Arsenal_de_Cartagena._Imponente_manifestacion_obrera.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"504\" data-id=\"2207754\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/440px-El_Arsenal_de_Cartagena._Imponente_manifestacion_obrera.jpg 440w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/440px-El_Arsenal_de_Cartagena._Imponente_manifestacion_obrera-262x300.jpg 262w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2207754\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">El Arsenal de Cartagena, manifestaci\u00f3n obrera<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal es la esencia de la psicolog\u00eda humana. Mientras los hombres no se han embriagado con la lucha hasta la locura, no \u00ab<em>pueden o\u00edr<\/em>\u00bb pedidos de ayuda sin responderles. Al principio se habla de cierto hero\u00edsmo personal, y tras del h\u00e9roe sienten todos que deben seguir su ejemplo. Los <em>Artificios <\/em>de la mente no pueden oponerse al sentimiento de ayuda mutua, pues este sentimiento ha sido educado durante muchos miles de a\u00f1os por la vida social humana y por centenares de miles de a\u00f1os de vida <em>prehumana<\/em> en las sociedades animales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, quiz\u00e1 todos preguntar\u00e1n: Pero, \u00ab<em>\u00bfc\u00f3mo es que pudieron ahogarse recientemente los hombres en el <strong>Serpentine<\/strong>, el lago que se halla en medio del <strong>Hyde Park<\/strong>, en presencia de una multitud de espectadores y nadie se arroj\u00f3 en su ayuda?<\/em>\u00bb 0 bien; \u00ab<em>\u00bfc\u00f3mo pudo ser dejado sin ayuda el ni\u00f1o que cay\u00f3 al agua en el <strong>Regent&#8217;s Park<\/strong>, tambi\u00e9n en presencia de una multitud numerosa de p\u00fablico dominguero, y s\u00f3lo fue salvado gracias a la presencia de \u00e1nimo de una ni\u00f1a jovencita, criada de una casa vecina, que azuz\u00f3 al perro <strong>Terranova<\/strong> de un buzo?\u00bb<\/em> La respuesta a estas preguntas es simple. El hombre constituye una mezcla no s\u00f3lo de instintos heredados, sino tambi\u00e9n de educaci\u00f3n. Entre los mineros y marinos, gracias a sus ocupaciones comunes y al contacto cotidiano entr\u00e9 si, se crea un sentimiento de reciprocidad, y los peligros que los rodean educan en ellos el coraje y el ingenio audaz. En las ciudades, por lo contrario, la ausencia de intereses comunes educa la indiferencia; y el coraje y el ingenio, que raramente hallan aplicaci\u00f3n, desaparecen o toman otra direcci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Entre los mineros y marinos, gracias a sus ocupaciones comunes y al contacto cotidiano entr\u00e9 si, se crea un sentimiento de reciprocidad, y los peligros que los rodean educan en ellos el coraje y el ingenio audaz. En las ciudades, por lo contrario, la ausencia de intereses comunes educa la indiferencia<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, la tradici\u00f3n de las haza\u00f1as heroicas en los pozos de las minas y en el mar vive en las aldehuelas de los mineros y de los pescadores, rodeada de una aureola po\u00e9tica. Pero, \u00bfqu\u00e9 tradici\u00f3n puede existir en la abigarrada multitud de <strong>Londres<\/strong>? Toda tradici\u00f3n, que es en ellos patrimonio com\u00fan, hubo de ser creada por la literatura o la palabra; pero apenas si existe en la gran ciudad una literatura equivalente a las leyes de las aldeas. El clero, en sus sermones, tanto se empe\u00f1a en demostrar lo pecaminoso de la naturaleza humana y el origen sobrehumano de todo lo bueno en el hombre, que, en la mayor\u00eda de los casos, pasa en silencio aquellos hechos que no se pueden exhibir en calidad de ejemplo de una gracia divina enviada del cielo. En cuanto a los escritores \u00ab<em>laicos<\/em>\u00ab, su atenci\u00f3n se dirige principalmente a un aspecto del hero\u00edsmo, a saber, el hero\u00edsmo del pescador casi sin prestarle atenci\u00f3n alguna. El poeta y el pintor suelen ser impresionados por la belleza del coraz\u00f3n humano, es verdad, pero s\u00f3lo en raras ocasiones conocen la vida de las clases m\u00e1s pobres; y si pueden a\u00fan cantar o representar, en un ambiente convencional, al h\u00e9roe romano o militar, demuestran ser incapaces cuando tratan de representar al h\u00e9roe que act\u00faa en ese modesto ambiente de la vida popular que les es extra\u00f1o. No es de asombrar, por esto, si la mayor\u00eda de tales tentativas se destacan invariablemente por la ampulosidad y la ret\u00f3rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La cantidad innumerable de sociedades, clubs y asociaciones de distracci\u00f3n, de trabajos cient\u00edficos e investigaciones, y con diferentes fines educacionales, etc., que se constituyeron y se extendieron en los \u00faltimos tiempos, es tal que se necesitar\u00edan muchos vol\u00famenes para su simple inventario. Todos ellos constituyen la manifestaci\u00f3n de la misma fuerza, enteramente activa que incita a los hombres a la asociaci\u00f3n y al apoyo mutuo. Algunas de estas sociedades, como las asociaciones de las cr\u00edas j\u00f3venes de aves de diferentes especies, que se re\u00fanen en el oto\u00f1o, persiguen un objetivo \u00fanico, el goce de la vida en com\u00fan. Casi todas las aldeas de <strong>Inglaterra, Suiza, Alemania<\/strong>, etc., tienen sus sociedades de juego de cricket, football, tennis, bolos o clubs de palomas, musicales y de canto.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2207745 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/36cc4b73-a773-4e76-8341-8b52deed24ea_16-9-aspect-ratio_default_0-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2207745\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/36cc4b73-a773-4e76-8341-8b52deed24ea_16-9-aspect-ratio_default_0-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/36cc4b73-a773-4e76-8341-8b52deed24ea_16-9-aspect-ratio_default_0-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/36cc4b73-a773-4e76-8341-8b52deed24ea_16-9-aspect-ratio_default_0-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/36cc4b73-a773-4e76-8341-8b52deed24ea_16-9-aspect-ratio_default_0-610x343.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/36cc4b73-a773-4e76-8341-8b52deed24ea_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg 880w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Existen luego grandes sociedades nacionales que se destacan por el n\u00famero especial de sus miembros, como, por ejemplo, las sociedades de ciclistas, que en los \u00faltimos tiempos se desarrollaron en proporciones inusitadas. A pesar de que los miembros de estas asociaciones no tienen nada en com\u00fan, excepto su afici\u00f3n de andar en veloc\u00edpedo, han conseguido formar entre ellos un g\u00e9nero de <strong>francmasoner\u00eda<\/strong> con fines de ayuda mutua, especialmente en los lugares apartados, libres todav\u00eda del aflujo de veloc\u00edpedos. Los miembros consideran al club de ciclistas asociados de cualquier aldehuela, hasta cierto punto, como si fuera su propia casa, y en el campamento de ciclistas, que se re\u00fane todos los a\u00f1os en Inglaterra, a menudo se entablan s\u00f3lidas relaciones amistosas. Los <strong>Kegelbruder,<\/strong> es decir, las sociedades de bolos, de <strong>Alemania<\/strong>, constituyen la misma asociaci\u00f3n; exactamente lo mismo las <strong>sociedades gimn\u00e1sticas<\/strong> (<em>que cuentan hasta 300.000 miembros en <strong>Alemania<\/strong><\/em>), las <strong><em>hermandades<\/em> <\/strong>no oficializadas de remeros de los r\u00edos franceses, los clubs de yates, etc. Semejantes asociaciones, naturalmente, no cambian la estructura econ\u00f3mica de la sociedad, pero especialmente en las ciudades peque\u00f1as ayudan a nivelar las diferencias sociales, y puesto que ellas tienden a unirse en grandes federaciones nacionales e internacionales, ya por esto contribuyen al desenvolvimiento de las relaciones amistosas personales entre toda clase de hombres diseminados en las diferentes partes del globo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">A pesar de que los miembros de estas asociaciones no tienen nada en com\u00fan, excepto su afici\u00f3n de andar en veloc\u00edpedo, han conseguido formar entre ellos un g\u00e9nero de francmasoner\u00eda con fines de ayuda mutua<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los clubs alpinos, <strong><em>la uni\u00f3n para la protecci\u00f3n de la caza<\/em><\/strong> (<em>Jagdpschutzverlein<\/em>) de <strong>Alemania<\/strong>, que tiene m\u00e1s de 100.000 miembros -cazadores, guardabosques y zo\u00f3logos profesionales, y simples amantes de la naturaleza- y, del mismo modo, la <strong><em>Sociedad Ornitol\u00f3gica Internacional<\/em>,<\/strong> cuyos miembros son zo\u00f3logos, criadores de aves y simples campesinos de Alemania, tienen el mismo car\u00e1cter. Consiguieron, en el curso de unos pocos a\u00f1os, no s\u00f3lo realizar una enorme obra de utilidad p\u00fablica que est\u00e1 al alcance \u00fanicamente de las sociedades importantes (<em>el trazado de cartas geogr\u00e1ficas, la construcci\u00f3n de refugios y apertura de caminos en las monta\u00f1as; el estudio de los animales, de los insectos nocivos, de la migraci\u00f3n de aves, etc.<\/em>), sino que han creado tambi\u00e9n nuevos lazos entre los hombres. Dos alpinistas de diferentes nacionalidades que se encuentran, en una caba\u00f1a de refugio, construida por el club en la cima de las monta\u00f1as del <strong>C\u00e1ucaso<\/strong>, o bien el profesor y el campesino ornit\u00f3logo, que han vivido bajo un mismo techo, no han de sentirse ya dos hombres completamente extra\u00f1os. Y la \u00ab<em><strong>Sociedad del<\/strong> <strong>T\u00edo Toby<\/strong><\/em>\u00ab, de <strong>New Castle,<\/strong> que ha persuadido a m\u00e1s de 300.000 ni\u00f1os y ni\u00f1as que no destruyan los nidos de p\u00e1jaros y a ser buenos con todos los animales, es indudable que ha hecho bastante m\u00e1s en pro del desarrollo de los sentimientos humanos y de la afici\u00f3n al estudio de las ciencias naturales que el conjunto de predicadores de todo g\u00e9nero y que la mayor\u00eda de nuestras escuelas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ni siquiera en nuestro breve ensayo podemos pasar en silencio los millares de sociedades cient\u00edficas, literarias, art\u00edsticas y educativas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Naturalmente, necesario es decir que, hasta la \u00e9poca presente, las corporaciones cient\u00edficas, que se encuentran bajo el control del estado y que con frecuencia reciben de \u00e9l subsidios, generalmente se han convertido en un c\u00edrculo muy estrecho, ya que los hombres de carrera a menudo consideran a las <strong>sociedades cient\u00edficas<\/strong> como medios para ingresar en las filas de <strong>sabios pagados por el estado<\/strong>, mientras que, indudablemente, la dificultad de ser miembro de algunas sociedades privilegiadas s\u00f3lo conduce a suscitar envidias mezquinas. Pero, con todo, es indudable que tales sociedades nivelan hasta cierto punto las diferencias de clases, creadas por el nacimiento o por pertenecer a tal o cual capa, a tal o cual partido pol\u00edtico o creencia. En las peque\u00f1as ciudades apartadas, las sociedades cient\u00edficas, geogr\u00e1ficas, musicales, etc., especialmente aquellas que incitan a la actividad de un c\u00edrculo de aficionados m\u00e1s o menos amplios, se convierten en peque\u00f1os centros y en un g\u00e9nero de eslab\u00f3n que une a la peque\u00f1a ciudad con un mundo vasto, y tambi\u00e9n en el lugar en que se encuentran en un pie de igualdad hombres que ocupan las posiciones m\u00e1s diferentes en la vida social. Para apreciar la importancia de tales centros es necesario conocerlos, por ejemplo, en <strong>Siberia<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2207753\" aria-describedby=\"caption-attachment-2207753\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2207753\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/William-Douglas-Almond-The-Dock-Labourers-Great-Strike-in-London-MeisterDrucke-283944.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"628\" data-id=\"2207753\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/William-Douglas-Almond-The-Dock-Labourers-Great-Strike-in-London-MeisterDrucke-283944.jpg 613w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/William-Douglas-Almond-The-Dock-Labourers-Great-Strike-in-London-MeisterDrucke-283944-263x300.jpg 263w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/William-Douglas-Almond-The-Dock-Labourers-Great-Strike-in-London-MeisterDrucke-283944-610x697.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2207753\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">William Douglas Almond &#8211; The Dock Labourers Great Strike in London &#8211; (MeisterDrucke)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, una de las manifestaciones m\u00e1s importantes del mismo esp\u00edritu lo constituyen las innumerables sociedades que tienen por fin la difusi\u00f3n de la educaci\u00f3n, y que s\u00f3lo ahora comienzan a destruir el monopolio de la iglesia y del estado en esta rama de la vida, importante en grado sumo. Puede osar decirse que, dentro de un tiempo extremadamente breve, estas sociedades adquirir\u00e1n una importancia dominante en el campo de la educaci\u00f3n popular. Debemos ya a la \u00ab<em><strong>Asociaci\u00f3n Froebel<\/strong><\/em>\u00bb el sistema de <strong>jardines infantiles<\/strong>, y a una serie entera de sociedades oficializadas y no oficializadas debemos el nivel elevado que ha alcanzado la <strong>educaci\u00f3n femenina<\/strong> en <strong>Rusia<\/strong>. En cuanto a las diferentes <strong>sociedades<\/strong> <strong>pedag\u00f3gicas<\/strong> de <strong>Alemania<\/strong>, como es sabido, les corresponde una enorme parte de influencia en la elaboraci\u00f3n de los m\u00e9todos modernos de ense\u00f1anza en las escuelas populares. Tales asociaciones son tambi\u00e9n el mejor sost\u00e9n de los maestros. \u00a1Cu\u00e1n infeliz se sentir\u00eda sin su ayuda el maestro de aldea, abrumado por el peso de un trabajo mal retribuido!.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Durante casi tres siglos se ha impedido que el hombre se tendiera mutuamente las manos, ni aun con fines literarios, art\u00edsticos y educativos. Las sociedades pod\u00edan formarse solamente con el conocimiento y bajo la protecci\u00f3n del estado o de la Iglesia, o deb\u00edan existir en calidad de sociedades secretas semejantes a las francmasonas<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfTodas estas asociaciones, sociedades, hermandades, uniones, institutos etc\u00e9tera, que se pueden contar por decenas de miles en Europa solamente, y cada una de las cuales representa una masa enorme de trabajo voluntario, desinteresado, impagado o retribuido muy pobremente no son todas ellas manifestaciones, en formas infinitamente variadas, de aquella necesidad, eternamente viva en la humanidad, de ayuda y apoyo mutuos? Durante casi tres siglos se ha impedido que el hombre se tendiera mutuamente las manos, ni aun con fines literarios, art\u00edsticos y educativos. Las sociedades pod\u00edan formarse solamente con el conocimiento y bajo la protecci\u00f3n del estado o de la Iglesia, o deb\u00edan existir en calidad de sociedades secretas semejantes a las francmasonas; pero ahora que esta oposici\u00f3n del estado ha sido, quebrantada, surgen por todas partes, abarcando las ramas m\u00e1s distintas de la actividad humana. Empiezan a adquirir un car\u00e1cter internacional, e indudablemente contribuyen -en grado tal que a\u00fan no hemos apreciado plenamente- al quebrantamiento de las barreras internacionales erigidas por los estados. A pesar de la envidia, a pesar del odio, provocados por los fantasmas de un pasado en descomposici\u00f3n, la conciencia de la solidaridad internacional crece, tanto entre los hombres avanzados como entre las masas obreras, desde que ellas se conquistaron el derecho a las relaciones internacionales; y no hay duda alguna de que este esp\u00edritu de solidaridad creciente ejerci\u00f3 ya cierta influencia al conjurar una guerra entre estados europeos en los \u00faltimos treinta a\u00f1os. Y despu\u00e9s de esa cruel lecci\u00f3n recibida por <strong>Europa<\/strong>, y en parte por <strong>Am\u00e9rica<\/strong>, en la \u00faltima guerra de cinco a\u00f1os, no hay duda alguna que la voz del sano juicio, poniendo freno a la explotaci\u00f3n de unos pueblos por otros, har\u00e1 imposible por mucho tiempo otra guerra semejante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, es menester mencionar aqu\u00ed tambi\u00e9n las <strong>sociedades de beneficencia<\/strong> que, a su vez, constituyen todo un mundo original, ya que no hay la menor duda de que mueven a la inmensa mayor\u00eda de los miembros de estas sociedades los mismos sentimientos de ayuda mutua que son inherentes a toda la humanidad. Por desgracia, nuestros maestros religiosos prefieren atribuir origen sobrenatural a tales sentimientos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2207734\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/pueblos_originarios.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"340\" data-id=\"2207734\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/pueblos_originarios.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/pueblos_originarios-300x185.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/pueblos_originarios-768x475.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/pueblos_originarios-610x377.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muchos de ellos tratan de afirmar que el hombre no puede inspirarse conscientemente en las ideas de ayuda mutua, mientras no est\u00e9 iluminado por las doctrinas de aquella religi\u00f3n especial de la cual son los representantes, y junto con <strong>San Agust\u00edn<\/strong>, la mayor\u00eda de ellos no reconocen la existencia de esos sentimientos en los \u00ab<em>salvajes paganos<\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, mientras el cristianismo primitivo, como todas las otras religiones nacientes, era un llamado a un sentimiento de ayuda mutua y de solidaridad, ampliamente humano, que le es propio, como hemos visto, de todas las instituciones de ayuda y apoyo mutuo que exist\u00edan antes, o se hab\u00edan desarrollado fuera de ella. En lugar de la ayuda mutua que todo salvaje consideraba como el cumplimiento de un deber hacia sus cong\u00e9neres, la <strong>Iglesia cristiana<\/strong> comenz\u00f3 a predicar la <strong>caridad<\/strong>, que constitu\u00eda, seg\u00fan su doctrina, una virtud inspirada por el cielo, una virtud que por obra de tal interpretaci\u00f3n atribuye un determinando g\u00e9nero de superioridad a aqu\u00e9l que da sobre el que recibe, en lugar de reconocer la igualdad com\u00fan al g\u00e9nero humano, en virtud de la cual la ayuda mutua es un deber. Con estas limitaciones, y sin intenci\u00f3n alguna de ofender a aquellos que se consideran entre los elegidos, mientras cumplen una exigencia de simple humanitarismo, nosotros podemos considerar, naturalmente, al enorme n\u00famero de sociedades diseminadas por todas partes como una manifestaci\u00f3n de aquella inclinaci\u00f3n a la ayuda mutua.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Todos estos hechos demuestran que la b\u00fasqueda irrazonada de la satisfacci\u00f3n de intereses personales, con olvido completo de las necesidades de los otros hombres, de ning\u00fan modo constituye el rasgo principal, caracter\u00edstico, de la vida moderna<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todos estos hechos demuestran que la b\u00fasqueda irrazonada de la satisfacci\u00f3n de intereses personales, con olvido completo de las necesidades de los otros hombres, de ning\u00fan modo constituye el rasgo principal, caracter\u00edstico, de la vida moderna. Junto a estas corrientes <strong>ego\u00edstas<\/strong>, que orgullosamente exigen que se les reconozca importancia dominante en los negocios humanos, observamos la lucha porfiada que sostiene la poblaci\u00f3n rural y obrera con el fin de reintroducir las firmes instituciones de ayuda y apoyo mutuos. No s\u00f3lo eso: descubrimos en todas las clases de la sociedad un movimiento ampliamente extendido que tiende a establecer instituciones infinitamente variadas, m\u00e1s o menos firmes, con el mismo fin. Pero, cuando de la vida p\u00fablica pasamos a la vida privada del hombre moderno, descubrimos todav\u00eda otro amplio mundo de ayuda y apoyos mutuos, a cuyo lado pasan la mayor\u00eda de los soci\u00f3logos sin observarlo, probablemente porque est\u00e1 limitado al c\u00edrculo estrecho de la familia y de la amistad personal.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_9849\" aria-describedby=\"caption-attachment-9849\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-9849\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/max-stirner-caricatura.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"270\" data-id=\"9849\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/max-stirner-caricatura.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/max-stirner-caricatura-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-9849\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\"><strong>Max Stirner (1806-1856)<\/strong>. Seg\u00fan Stirner, la \u00fanica realidad es el \u201cYo\u201d, ego\u00edsta, y el mundo todo es su propiedad. Se rechazan los conceptos de moral, derecho, ley, sociedad, &amp;c., que se declaran \u201cfantasmas\u201d, \u201cc\u00e1scara coercitiva\u201d. Cada individuo es fuente de la moral y del derecho.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bajo el sistema moderno de vida social, todos los lazos de uni\u00f3n entre los habitantes de una misma calle o \u00ab<em>vecindad<\/em>\u00bb han desaparecido. En los barrios ricos de las grandes ciudades, los hombres viven juntos sin saber siquiera qui\u00e9n es su vecino. Pero en las calles y callejones densamente poblados de esas mismas ciudades, todos se conocen bien y se encuentran en continuo contacto. Naturalmente, en los callejones, lo mismo que en todas partes, las peque\u00f1as rencillas son inevitables, pero se desarrollan tambi\u00e9n relaciones seg\u00fan las inclinaciones personales, y dentro de estas relaciones se practica la ayuda mutua en tales proporciones que las clases m\u00e1s ricas no tienen idea. Si, por ejemplo, nos detenemos a mirar a los ni\u00f1os de un barrio pobre, que juegan en la plazuela, en la calle, o en el viejo cementerio (e<em>n <strong>Londres<\/strong> se ve esto a menudo<\/em>) observaremos en seguida que entre estos ni\u00f1os existe una estrecha uni\u00f3n, a pesar de las peleas que se producen, y esta uni\u00f3n preserva a los ni\u00f1os de numerosas desgracias de todo g\u00e9nero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Basta que alg\u00fan chico se incline curiosamente sobre el orificio abierto de un sumidero para que su compa\u00f1ero de juego le grite: \u00ab<em>\u00a1Sal de ah\u00ed, que en ese agujero est\u00e1 la fiebre!<\/em>\u00bb \u00ab<em>\u00a1No trepes por esta pared; si caes del otro lado el tren te destrozar\u00e1!\u00bb \u00ab\u00a1No te acerques a la zanja!\u00bb \u00ab\u00a1No comas de estas bayas: es veneno, te morir\u00e1s!<\/em>\u00bb Tales son las primeras lecciones que el chico recibe cuando se une con sus compa\u00f1eros de, calle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>\u00a1Cu\u00e1ntos ni\u00f1os a quienes sirven de lugar de juego, las calles de las proximidades de las viviendas modelo para obreros<\/em> <em>recientemente construidas, o las riberas y puentes de los canales, perecer\u00edan bajo las ruedas de los carros o en el agua turbia de la corriente si entre ellos no existiera este g\u00e9nero de ayuda mutua!<\/em>\u00bb Si a pesar de todo alg\u00fan chiquillo cae en un foso sin parapeto, o una ni\u00f1a resbala y cae en el canal, la horda callejera arma tal griter\u00edo que todo el vecindario torre a ayudarlos. De todo esto hablo por experiencia personal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Viene luego la uni\u00f3n de las madres: \u00ab<em>No puede usted imaginarse -me escribe una doctora inglesa que viv\u00eda en un barrio pobre de <strong>Londres<\/strong>, y a la cual rogu\u00e9 que me comunicara sus impresiones, no puede usted imaginarse cu\u00e1nto se ayudan entre s\u00ed. Si una mujer no ha preparado, o no puede preparar, lo necesario para el ni\u00f1o que espera -\u00a1y cu\u00e1n a menudo sucede esto!- todas las vecinas traen algo para el reci\u00e9n nacido. Al mismo tiempo, una de las vecinas se hace cargo en seguida del cuidado de los ni\u00f1os, y otra del hogar, mientras la parturienta permanece en cama<\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es \u00e9ste un fen\u00f3meno corriente que mencionan todos los que tuvieron que vivir entre los pobres de <strong>Inglaterra<\/strong>, y en general entre la poblaci\u00f3n pobre de una ciudad. Las madres se apoyan mutuamente haciendo miles de peque\u00f1os servicios y cuidan de los ni\u00f1os ajenos. Es menester que la dama perteneciente a las clases ricas tenga una cierta disciplina -para mejor o para peor, que lo juzgue ella misma- para pasar por la calle al lado de ni\u00f1os que tiritan de fr\u00edo y est\u00e1n hambrientos, sin notario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero las madres de las clases pobres no poseen tal disciplina. No pueden soportar el cuadro de un chico hambriento: deben alimentarlo; y as\u00ed lo hacen. Cuando los ni\u00f1os que van a la escuela piden pan, raramente, o m\u00e1s bien nunca, reciben una negativa: \u00ab<em>me escribe otra amiga, que trabaj\u00f3 durante algunos a\u00f1os en <strong>White-Chapel<\/strong>, en relaci\u00f3n con un club obrero. Pero mejor ser\u00e1 transcribir algunos fragmentos de su carta:\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Es regla general entre los obreros cuidar a un vecino o una vecina enfermos, sin buscar ninguna clase de retribuci\u00f3n. Del mismo modo, cuando una mujer que tiene ni\u00f1os peque\u00f1os se va al trabajo, siempre se los cuida una de las vecinas.<\/em>\u00ab<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Si los obreros no se ayudaran mutuamente, no podr\u00edan vivir en absoluto. Conozco familias obreras que se ayudan constantemente entre s\u00ed, con dinero, alimento, combustible, vigilancia de los ni\u00f1os, en caso de enfermedad y en casos de muerte.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abEntre los pobres, lo \u00ab<em>m\u00edo<\/em>\u00bb y lo \u00ab<em>tuyo<\/em>\u00bb se distingue bastante menos que entre los ricos. Botines, vestidos, sombreros, etc. -en una palabra, lo que se necesita en un momento dado-, se prestan constantemente entre s\u00ed, y del mismo modo todo g\u00e9nero de efectos del hogar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Durante el invierno pasado (1894), los miembros del <strong>United Radical Club<\/strong> reunieron en su medio una peque\u00f1a suma de dinero y empezaron despu\u00e9s de <strong>Navidad<\/strong> a suministrar gratuitamente sopa y pan a los ni\u00f1os que concurr\u00edan a la escuela. Gradualmente, el n\u00famero de ni\u00f1os que alimentaban alcanz\u00f3 hasta 1.800. Las donaciones llegaban de fuera, pero todo el trabajo reca\u00eda sobre los hombros de los miembros del club.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Algunos de ellos -aquellos que entonces estaban sin trabajo- ven\u00edan a las cuatro de la ma\u00f1ana para lavar y limpiar legumbres: cinco mujeres ven\u00edan a las nueve o diez de la ma\u00f1ana (<em>despu\u00e9s de haber terminado el trabajo de su hogar<\/em>) a vigilar el cocimiento de la comida, y se quedaban hasta las seis o siete de la tarde para lavar la vajilla. Durante la hora del almuerzo, entre las doce y doce y media, ven\u00edan de 20 a 30 obreros a ayudar a repartir la sopa; para lo cual hab\u00edan de robar tiempo a su propia comida. Tal trabajo se prolong\u00f3 dos meses, y siempre fue hecho completamente gratis.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">En los barrios ricos de las grandes ciudades, los hombres viven juntos sin saber siquiera qui\u00e9n es su vecino. Pero en las calles y callejones densamente poblados de esas mismas ciudades, todos se conocen bien y se encuentran en continuo contacto<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mi amiga cita tambi\u00e9n diferentes casos particulares, de los cuales menciono los m\u00e1s t\u00edpicos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>La ni\u00f1a <strong>Anita W<\/strong>. fue entregada, en pensi\u00f3n, por su madre a una anciana de la calle <strong>Wilmot<\/strong>. Cuando muri\u00f3 la madre de <strong>Anita<\/strong>, la anciana, que viv\u00eda ella misma en la mayor indigencia, cri\u00f3 a la ni\u00f1a a pesar de qu\u00e9 nadie le pagaba un centavo. Cuando muri\u00f3 tambi\u00e9n la anciana, la ni\u00f1a, que ten\u00eda entonces cinco a\u00f1os qued\u00f3, durante la enfermedad de su madre adoptiva, sin cuidado alguno, e iba en andrajos; pero le ofreci\u00f3 asilo entonces la esposa de un zapatero, que ten\u00eda ya seis varones. M\u00e1s tarde, cuando el zapatero cay\u00f3 enfermo, todos ellos tuvieron que sufrir hambre<\/em>.\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Hace unos d\u00edas, M., madre de seis ni\u00f1os, atend\u00eda a la vecina <strong>Mg.<\/strong> durante su enfermedad, y llev\u00f3 a su casa al ni\u00f1o m\u00e1s grande&#8230; Pero, \u00bfson necesarios a usted estos hechos? Constituyen el fen\u00f3meno m\u00e1s corriente&#8230; Conozca a la se\u00f1ora D. (en direcci\u00f3n tal) que tiene una m\u00e1quina de coser. Continuamente cose para los otros, no aceptando retribuci\u00f3n alguna por el trabajo, a pesar de que debe cuidar a cinco ni\u00f1os y al esposo&#8230;, etc.<\/em> \u00ab<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2207732\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/503c92433c591_1346146994-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"257\" data-id=\"2207732\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/503c92433c591_1346146994-300x140.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/503c92433c591_1346146994-1024x479.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/503c92433c591_1346146994-768x359.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/503c92433c591_1346146994-1536x719.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/503c92433c591_1346146994-610x285.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/503c92433c591_1346146994.jpg 1861w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para todo aqu\u00e9l que tiene siquiera una peque\u00f1\u00edsima idea de la vida de las clases obreras, resulta evidente que si en su medio no se practicara en grandes proporciones la ayuda mutua, no podr\u00edan, de modo alguno, vencer las dificultades de que est\u00e1 llena su vida. Solamente gracias a la combinaci\u00f3n de felices circunstancias la familia obrera puede pasar la vida sin atravesar por momentos duros como los que fueron descritos por el tejedor de cintas <strong>Joseph Guttridge<\/strong> en su autobiograf\u00eda. Y si no todos los obreros caen, en tales circunstancias, hasta los \u00faltimos grados de miseria, se lo deben precisamente a la ayuda mutua practicada entre ellos. Una vieja nodriza que viv\u00eda en la pobreza m\u00e1s extrema ayud\u00f3 a <strong>Guttridge<\/strong> en el instante mismo en que su familia se avecinaba a un desenlace fatal: les consigui\u00f3 a cr\u00e9dito pan, carb\u00f3n y otros art\u00edculos de primera necesidad. En otros casos era otro el que ayudaba, o bien los vecinos se un\u00edan para arrebatar a la familia de las garras de la miseria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, si los pobres no acudieran en ayuda de los pobres, \u00a1en qu\u00e9 proporciones enormes aumentar\u00eda el n\u00famero de aquellos que llegan a la miseria espantosa ya irreparable!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Samuel Plimsoll,<\/strong> conocido en <strong>Inglaterra<\/strong> por su campa\u00f1a en contra el seguro de las naves podridas e in\u00fatiles que eran enviadas al mar con la esperanza de que se hundieran para cobrar la prima de seguro, despu\u00e9s de haber vivido alg\u00fan tiempo entre pobres gastando solamente siete chelines seis peniques (<em>tres rublos cincuenta copecas<\/em>) por semana viose obligado a reconocer que los buenos sentimientos hacia los pobres que ten\u00eda cuando comenz\u00f3 este g\u00e9nero de vida \u00ab<em>se cambiaron en sentimientos de sincero respeto y admiraci\u00f3n, cuando vio hasta d\u00f3nde las relaciones entre los pobres est\u00e1n imbuidas de ayuda y apoyo mutuos, y cuando conoci\u00f3 los medios simples con que se prestan este g\u00e9nero de apoyo. Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de experiencia lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que si bien se piensa, resulta que semejantes hombres constituyen la inmensa mayor\u00eda de las clases obreras<\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto a la <strong>crianza de hu\u00e9rfanos<\/strong> practicada hasta por las familias m\u00e1s pobres de los vecinos, es un fen\u00f3meno tan ampliamente difundido que se puede considerar regla general; as\u00ed, despu\u00e9s de la explosi\u00f3n de gases de las minas de <em><strong>Warren Vale y Lund Hill<\/strong>,<\/em> revelose que \u00ab<em>casi un tercio de los mineros muertos, seg\u00fan las investigaciones de la comisi\u00f3n,- manten\u00eda, aparte de sus esposas e hijos, tambi\u00e9n a otros parientes pobres<\/em>\u00ab. \u00ab\u00bf<em>Hab\u00e9is pensado &#8211; agrega a esto <strong>Plimsoll<\/strong>&#8211; qu\u00e9 significa este hecho? No dudo de que semejante fen\u00f3meno no es raro entre los ricos o hasta entre personas pudientes. Pero, pensad bien en la diferencia.<\/em>\u00bb <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y, realmente, vale la pena pensar qu\u00e9 significa, para el obrero que gana 16 chelines (<em>menos de ocho rublos<\/em>) por semana y que alimenta con estos m\u00f3dicos recursos a la esposa y a veces cinco o seis hijos, gastar un chel\u00edn en ayudar a la viuda de un camarada o sacrificar medio chel\u00edn para el entierro de uno tan pobre como \u00e9l mismo. Pero semejantes sacrificios son un fen\u00f3meno corriente entre los obreros de cualquier pa\u00eds, aun en ocasiones considerablemente m\u00e1s de orden com\u00fan que la muerte, y ayudar por medio del trabajo es la cosa m\u00e1s natural en su vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La misma pr\u00e1ctica de ayuda y apoyo mutuos se observa, naturalmente, tambi\u00e9n entre las clases m\u00e1s ricas, con la misma sedimentaci\u00f3n en capas que se\u00f1ala <strong>Plimsoll<\/strong>. Naturalmente, cuando se piensa en la crueldad que los empleadores m\u00e1s ricos muestran hacia los obreros, si\u00e9ntese uno inclinado a tratar la naturaleza humana con suma desconfianza. Muchos probablemente recuerdan todav\u00eda la indignaci\u00f3n provocada en Inglaterra por los due\u00f1os de las minas durante la gran huelga de <strong>Yorkshire<\/strong>, en <strong>1894<\/strong>, cuando empezaron a procesar a los viejos mineros por recoger carb\u00f3n en un pozo abandonado. Y aun dejando de lado los per\u00edodos agudos de lucha y de guerra civil cuando, por ejemplo, decenas de miles de obreros prisioneros fueron fusilados despu\u00e9s de la ca\u00edda de la <strong>Comuna de Par\u00eds,<\/strong> \u00ab\u00bf<em>qui\u00e9n puede leer sin estremecerse las revelaciones de las comisiones reales sobre la situaci\u00f3n de los obreros en <strong>1840<\/strong> en Inglaterra, o las palabras de <strong>Lord Shaftesbury<\/strong> sobre -el espantoso despilfarro de vida humana en las f\u00e1bricas donde trabajan ni\u00f1os tomados de los hospicios, si no simplemente comprados en toda Inglaterra para venderlos despu\u00e9s, a las f\u00e1bricas\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQui\u00e9n puede leer todo esto sin sorprenderse por la bajeza de que es capaz el hombre en su af\u00e1n de lucro? Pero necesario es decir que ser\u00eda err\u00f3neo atribuir tal g\u00e9nero de fen\u00f3meno exclusivamente a la criminalidad de la naturaleza humana. \u00bfAcaso hasta una \u00e9poca reciente los hombres de ciencia, y hasta una parte importante del clero no difund\u00edan doctrinas que inculcaban desconfianza y desprecio, y casi odio a las clases m\u00e1s pobres? \u00bfAcaso los hombres de ciencia no dec\u00edan que desde que la servidumbre qued\u00f3 abolida s\u00f3lo pueden caber en la pobreza los hombres viciosos? \u00a1y qu\u00e9 pocos representantes de la <strong>Iglesia<\/strong> se ha hallado que se atrevieran a vituperar estos infanticidios, mientras que la mayor\u00eda del clero ense\u00f1aba que los sufrimientos de los pobres y hasta la esclavitud de los negros eran cumplimiento de la voluntad de la <strong>Providencia Divina<\/strong>! \u00bfAcaso el <strong>cisma<\/strong> (<em>non conformism<\/em>) mismo en <strong>Inglaterra<\/strong> no era en esencia una protesta popular contra el cruel trato que la iglesia del estado daba a los pobres?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con tales gu\u00edas espirituales no es de extra\u00f1ar que los sentimientos de las clases pudientes, como observ\u00f3 <strong>M. Plimsoll<\/strong>, deb\u00edan no tanto embotarse cuanto tomar tinte de clase. Los ricos raramente se rebajan hasta los pobres, de quienes est\u00e1n separados por el mismo modo de vida y de quienes ignoran por completo el lado mejor de su existencia cotidiana. Pero tambi\u00e9n los ricos, dejando de lado por una parte la mezquindad y los gastos irrazonables por otro, en el c\u00edrculo de la familia y de los amigos se observa la misma pr\u00e1ctica de ayuda y apoyo mutuos que entre los pobres. <strong>Ihering <\/strong>y<strong> Dargun<\/strong> ten\u00edan plena raz\u00f3n al decir que si se hiciera un resumen estad\u00edstico del dinero que pasa de mano en mano en forma de pr\u00e9stamo amistoso y de ayuda, la suma general resultar\u00eda colosal, aun en comparaci\u00f3n con las transacciones del comercio mundial. Y si se agrega a esto -y necesario es agregarlo- los gastos de hospitalidad, los peque\u00f1os servicios mutuos prestados entre s\u00ed, la ayuda para arreglar asuntos ajenos, regalo y beneficencia, indudablemente nos asombraremos de la importancia que tales gastos tienen en la econom\u00eda nacional. Aun en el mundo dirigido por el <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2207756\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Gaza.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"351\" data-id=\"2207756\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Gaza.jpg 460w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/Gaza-300x277.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/>ego\u00edsmo comercial existe una frase corriente: \u00ab<em>Esta firma nos ha tratado duramente<\/em>\u00ab, y est\u00e1 frase demuestra que hasta en el ambiente comercial existen relaciones amistosas, opuestas a las duras, es decir a las relaciones basadas exclusivamente en la ley. Todo comerciante, naturalmente, sabe cu\u00e1ntas firmas se salvan por a\u00f1o de la ruina gracias al apoyo amistoso prestado por otras firmas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto a la beneficencia y a la masa de trabajos de utilidad p\u00fablica realizados voluntariamente, tanto por los representantes de la clase acomodada como de las obreras y, en especial, por los representantes de las diferentes profesiones, todos saben qu\u00e9 papel desempe\u00f1an estas dos categor\u00edas de benevolencia en la vida moderna. Si el car\u00e1cter verdadero de esta benevolencia a menudo suele ser echada a perder por la tendencia a adquirir fama, poder pol\u00edtico o distinci\u00f3n social, a pesar de todo es indudable que en la mayor\u00eda de los casos el impulso proviene del mismo sentimiento de ayuda mutua. Muy a menudo, los hombres, adquiriendo riquezas, no hallan en ellas las satisfacciones que esperaban. Otros empiezan a sentir que a pesar de cuanto han difundido los economistas de que la riqueza es la recompensa de sus capacidades, su recompensa es demasiado grande. La conciencia de la solidaridad humana se despierta en ellos; a pesar de que la vida social est\u00e1 constituida como para sofocar este sentimiento con miles de m\u00e9todos astutos, a pesar de todo, a menudo se sobrepone, y entonces los hombres del tipo arriba indicado tratan de hallar una salida para esta necesidad alojada en la profundidad del coraz\u00f3n humano, entregando su fortuna o sus fuerzas a algo que seg\u00fan su opini\u00f3n contribuir\u00e1 al desarrollo del bienestar general.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Si el car\u00e1cter verdadero de esta benevolencia a menudo suele ser echada a perder por la tendencia a adquirir fama, poder pol\u00edtico o distinci\u00f3n social, a pesar de todo es indudable que en la mayor\u00eda de los casos el impulso proviene del mismo sentimiento de ayuda mutua<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dicho m\u00e1s brevemente, ni las fuerzas abrumadoras del estado centralizado, ni las doctrinas de mutuo odio y de lucha despiadada que provienen, ordenadas con los atributos de la ciencia, de los fil\u00f3sofos y soci\u00f3logos obsequiosos, pudieron desarraigar los sentimientos de solidaridad humana, de reciprocidad, profundamente enraizados en la conciencia y el coraz\u00f3n humanos, puesto que este sentimiento fue criado por todo nuestro desarrollo precedente. <em><strong>Aquello que ha sido resultado de la evoluci\u00f3n, comenzando desde sus m\u00e1s primitivos estadios, no puede ser destruido por una de las fases transitorias de esa misma evoluci\u00f3n<\/strong><\/em>. Y la necesidad de ayuda y apoyo mutuos que se ha ocultado quiz\u00e1 en el c\u00edrculo estrecho de la familia, entre los vecinos de las calles y callejuelas pobres, en la aldea o en las uniones secretas de obreros, renace de nuevo, hasta en nuestra sociedad moderna y proclama su derecho, el derecho de ser, como siempre lo ha sido, el principal impulsor en el camino del progreso m\u00e1ximo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tales son las conclusiones a las cuales llegamos inevitablemente despu\u00e9s de un examen cuidadoso de cada grupo de hechos enumerados brevemente en los dos \u00faltimos cap\u00edtulos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>Fin del Cap\u00edtulo VIII<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2207733 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/solidarity-678x280.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"280\" data-id=\"2207733\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00cdNDICE El apoyo mutuo *** Cap\u00edtulo VIII: La ayuda mutua en la Sociedad Moderna. (Continuaci\u00f3n) Sabido es que, pr\u00e1cticamente, cuando las ciudades medievales fueron sometidas, en el siglo XVI, al dominio de los estados militares <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/09\/el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin-capitulo-viii-la-ayuda-mutua-en-la-sociedad-moderna-continuacion\/\" title=\"\u00abEl apoyo mutuo\u00bb; por Piotr Kropotkin. Cap\u00edtulo VIII: La ayuda mutua en la Sociedad Moderna. (Continuaci\u00f3n)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2207757,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[130],"class_list":{"0":"post-2048201","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sabiduria_perenne","8":"tag-kropotkin"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2048201","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2048201"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2048201\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2207757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2048201"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2048201"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2048201"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}