{"id":20295,"date":"2019-07-22T00:06:56","date_gmt":"2019-07-21T23:06:56","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=20295"},"modified":"2025-08-03T09:09:58","modified_gmt":"2025-08-03T07:09:58","slug":"pier-paolo-pasolini-el-discurso-de-los-cabellos-escritos-corsarios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/07\/22\/pier-paolo-pasolini-el-discurso-de-los-cabellos-escritos-corsarios\/","title":{"rendered":"PIER PAOLO PASOLINI, \u00abEL \u00abDISCURSO\u00bb DE LOS CABELLOS\u00bb (Escritos Corsarios)"},"content":{"rendered":"<h1><strong><a id=\"ref1a\"><\/a><a href=\"#ref1\"><span style=\"font-size: 12pt;\">EL \u00abDISCURSO\u00bb DE LOS CABELLOS (Escritos Corsarios)<\/span><\/a><\/strong><\/h1>\n<h1 class=\"entry-title single-title\" style=\"text-align: left;\"><a id=\"ref2a\"><\/a><a href=\"#ref2\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Pier Paolo Pasolini. Contra la modernidad<\/span><\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><b style=\"font-size: 24pt;\">Pasolini, \u201cEscritos corsarios\u201d<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por <i>\u00a0Esteban Nicotra<\/i><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-20296\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/pasolini-1-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/pasolini-1-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/pasolini-1-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/pasolini-1.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En mayo de 1975, seis meses antes de su muerte, Pier Paolo Pasolini publica el libro Scritti corsari (Escritos corsarios) que re\u00fane una serie de art\u00edculos pol\u00e9micos publicados entre el 7 de enero de 1973 y el 18 de febrero de 1975, en el Corriere della sera, con el apoyo del innovador (en ese diario conservador) Piero Ottone, m\u00e1s una secci\u00f3n titulada \u201cDocumentos y alegatos\u201d que recoge escritos cr\u00edticos publicados anteriormente en el semanario Tempo. Estos art\u00edculos de Scritti corsari son los textos tal vez m\u00e1s apreciados por los nuevos cr\u00edticos italianos de la \u00faltima obra pasoliniana, son la formulaci\u00f3n de su \u00faltima visi\u00f3n del mundo y de la cultura, visi\u00f3n que comparten otras obras desesperadas y desesperanzadas como su film Sal\u00f2, sus Cartas luteranas, su novela inconclusa Petr\u00f3leo o los poemas de La nueva juventud.\u00a0 <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muchos en Italia, cuando se produjo el affaire \u201cTangentopoli\u201d y el consecuente \u201cmani pulite\u201d encabezado por los jueces milaneses que develaron la resquebrajada y moribunda corrupci\u00f3n de los pol\u00edticos en el poder de la Democracia cristiana italiana, dijeron: \u201cesto ya lo hab\u00eda previsto Pasolini\u201d. Otros se preguntan hoy: \u201c\u00bfqu\u00e9 dir\u00eda Pasolini de la dictadura fascista neocapitalista de Berlusconi que suplant\u00f3 a los viejos t\u00edteres democratacristianos?\u201d. Qu\u00e9 dir\u00eda hoy es dif\u00edcil de imaginar, seguramente mucho m\u00e1s de lo que podamos suponer. Porque Pasolini ten\u00eda, sin quererlo, esa capacidad de anticipar \u2018prof\u00e9ticamente\u2019 el futuro al saber \u201cleer\u201d muy bien los signos, los s\u00edntomas, de su presente italiano. Cosa que no siempre pod\u00edan o quer\u00edan realizar sus contempor\u00e1neos intelectuales. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pasolini, efectivamente, anticip\u00f3 en sus Scritti corsari y Lettere luterane (1976) nuestro presente, no s\u00f3lo el de Italia. El triunfo de los valores y la econom\u00eda burguesa y neocapitalista, la homologaci\u00f3n total de las culturas subalternas (no de las diferencias de clase, por supuesto) en la civilizaci\u00f3n burguesa; el triunfo de una lengua y cultura de una nueva civilizaci\u00f3n tecnocr\u00e1tica, pragm\u00e1tica, totalitaria, basada en la mera comunicaci\u00f3n, en la autoridad de los medios de comunicaci\u00f3n de masas, y el consecuente genocidio \u2013no s\u00f3lo de las culturas subalternas\u2013 sino de la misma cultura humanista, expresiva y diferenciada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los Escritos corsarios, junto a las obras que mencionamos antes, son el \u00faltimo testamento escrito del intelectual italiano m\u00e1s importante de la segunda mitad del siglo XX. Quien los lea con \u00e1nimo apasionado y l\u00facido, al mismo tiempo, no podr\u00e1 de dejar de realizar un examen de autoconciencia sin posibilidad de retorno a su anterior estado de naturalizaci\u00f3n del Estado de cosas al que interpela Pasolini, so pena de asumirse tambi\u00e9n como un conformista. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Son los j\u00f3venes, especialmente, los que deben frecuentar y desentra\u00f1ar estos textos. Los j\u00f3venes, que no conocieron el mundo de \u201cantes de la desaparici\u00f3n de las luci\u00e9rnagas\u201d, que nacieron bajo la sombra del ya instalado \u201cPoder sin rostro\u201d que aplicaba despiadadamente la pol\u00edtica del \u201cDesarrollo\u201d en vez del \u201cProgreso\u201d. Estos j\u00f3venes tienen la dura tarea de realizar un doble proceso interior: no s\u00f3lo imaginar las luci\u00e9rnagas, sino crearlas nuevamente brillando en los cielos de la sociedad homologada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya en Empirismo her\u00e9tico (1972) Pasolini \u2018pedag\u00f3gicamente\u2019 aconsejaba a los j\u00f3venes de la generaci\u00f3n del \u201968 un camino para liberarse de la conciencia maniquea del mal burgu\u00e9s: \u201ca) Reanalizando \u2013fuera tanto de la sociolog\u00eda como de los cl\u00e1sicos del marxismo\u2013 lo peque\u00f1o-burgueses que son (que nosotros somos) hoy. b) Abandonando la propia autodefinici\u00f3n ontol\u00f3gica y tautol\u00f3gica de \u2018estudiantes\u2019 y aceptando ser simplemente \u2018intelectuales\u2019. c) Realizando la \u00faltima elecci\u00f3n a\u00fan posible \u2013en la vigilia de la identificaci\u00f3n de la historia burguesa con la historia humana- en favor de lo que no es burgu\u00e9s (cosa que ellos ya s\u00f3lo pueden hacer sustituyendo la fuerza de la raz\u00f3n por las razones traum\u00e1ticas personales y p\u00fablicas a las que me refer\u00eda: operaci\u00f3n, \u00e9sta, extremadamente dif\u00edcil, que implica una auto-an\u00e1lisis \u2018genial\u2019 de s\u00ed mismos, fuera de toda convenci\u00f3n).\u201d (Empirismo her\u00e9tico, Brujas, C\u00f3rdoba, 2005, p.222).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-20297\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-Escritos-Corsarios-218x300.jpg\" alt=\"\" width=\"218\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-Escritos-Corsarios-218x300.jpg 218w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-Escritos-Corsarios.jpg 291w\" sizes=\"auto, (max-width: 218px) 100vw, 218px\" \/><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A comienzos de los a\u00f1os 70 del siglo XX, esperanzadoras perspectivas de cambio amanec\u00edan en la Europa mediterr\u00e1nea y en Am\u00e9rica Latina. Sin embargo la violencia pol\u00edtica, los demonios interiores de cada pa\u00eds, la resaca de las revoluciones juveniles de los a\u00f1os 60, y no digamos las hipotecas estrat\u00e9gicas de la Guerra Fr\u00eda pend\u00edan como espada de Damocles, en mayor o menor medida, sobre esos futuros posibles. A esos factores se un\u00eda la rapidez vertiginosa de las transformaciones en el seno de esas mismas sociedades, que actuaban como causa\/efecto realimentando sin tregua los procesos sociales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este es el contexto en el que cabe situar, para el caso italiano, estos\u00a0<em>Escritos corsarios<\/em>: una recopilaci\u00f3n de art\u00edculos period\u00edsticos y rese\u00f1as cuyo conjunto conforma una cr\u00f3nica ambiental de la Italia de los llamados\u00a0A\u00f1os de Plomo. Exige pues una m\u00ednima puesta al d\u00eda sobre aquel per\u00edodo a la vez creativo y convulso, que tanta tinta y tanto celuloide ha hecho correr. A cambio Pasolini nos regala su incisiva visi\u00f3n sobre un pa\u00eds enfrascado en un gigantesco proceso de aculturaci\u00f3n colectiva, que parte del mundo tradicional rural y paleoindustrial y se encamina a la sociedad urbana de masas. \u00c9l no oculta su angustia ante la agon\u00eda del humanismo popular ancestral, arrollado por el consumismo apabullante y homogeneizante. Y traza un diagn\u00f3stico sombr\u00edo sobre los incipientes mecanismos del poder social. As\u00ed sin descanso hasta poco tiempo antes de su horrible asesinato.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">L\u00f3gicamente los reaccionarios le atacaron denunciando el car\u00e1cter transgresor de sus obras, pero tambi\u00e9n tuvo que lidiar con la inquina de una\u00a0<em>intelligentsia<\/em> progresista supuestamente pragm\u00e1tica. Como el propio Pasolini, ahora Sciascia\u00a0y\u00a0Calvino,\u00a0Berlinguer\u00a0y los fantasmales dirigentes de la\u00a0DC, esos personajes pol\u00edticos e intelectuales con los que \u00e9l polemiz\u00f3, han desaparecido. Por desgracia la turbulenta evoluci\u00f3n de la sociedad italiana -atenci\u00f3n: con tantos aspectos similares a los de otros pa\u00edses de cultura af\u00edn- ha confirmado muchos de los pron\u00f3sticos y orientaciones\u00a0<em>corsarias<\/em>\u00a0que \u00e9l nos leg\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde el siglo XXI har\u00edamos bien en tomar nota de su sabidur\u00eda, de su pensamiento deslumbrante por su alcance cultural y su esp\u00edritu humanista. Un ser prof\u00e9tico, inclasificable, inc\u00f3modo, maldito como ninguno, insoslayable para la cultura europea y universal, retratista de la\u00a0buena nueva\u00a0y del\u00a0mal absoluto.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20298 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Corsario-Pasolini.jpg\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"275\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Corsario-Pasolini.jpg 400w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Corsario-Pasolini-300x206.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #008000;\">\u00abEl retrato robot de este rostro a\u00fan blanco del nuevo Poder le atribuye vagamente rasgos \u00abmodernos\u00bb, por la tolerancia y una ideolog\u00eda hedonista autosuficiente, pero tambi\u00e9n unos rasgos feroces y sustancialmente represivos. Es una tolerancia falsa, porque en realidad ning\u00fan hombre ha tenido que ser nunca tan normal y conformista como el consumidor; y en cuanto al hedonismo, oculta evidentemente una decisi\u00f3n de ordenarlo todo con una crueldad que la historia no ha conocido nunca.\u00bb<\/span> (p. 58)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #008000;\">\u00abLa destrucci\u00f3n de valores actuales no implica una sustituci\u00f3n\u00a0<em>inmediata<\/em> por otros valores con sus cosas buenas y malas, con una mejora del modo de vida unida a un progreso cultural real. Entre medias hay un momento de imponderabilidad, y eso es precisamente lo que estamos viviendo, es ah\u00ed donde reside el grande, el tr\u00e1gico peligro. Pensad en lo que puede suponer en estas condiciones una recesi\u00f3n y sentir\u00e9is un escalofr\u00edo si hac\u00e9is una comparaci\u00f3n -quiz\u00e1 arbitraria, quiz\u00e1 novelesca- con la Alemania de los a\u00f1os treinta.\u00bb<\/span> (p. 273, 274)<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20299 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-2.jpg\" alt=\"\" width=\"302\" height=\"167\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-2.jpg 302w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-2-300x166.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 302px) 100vw, 302px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>EL \u00abDISCURSO\u00bb DE LOS CABELLOS (Escritos Corsarios) <a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\">*<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abAquellos cabellos largos alud\u00edan por lo tanto a \u00abcosas\u00bb de Derecha\u00bb<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por <em>Pier Paolo Pasolini<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Publicado en el \u00abCorriere della Sera\u00bb con el t\u00edtulo \u00abContra los cabellos largos\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">7 de enero de 1973<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La primera vez que vi los melenudos fue en Praga. En el hall del hotel donde me alojaba entraron dos j\u00f3venes extranjeros, con los cabellos largos hasta los hombros. Atravesaron el hall, alcanzaron un \u00e1ngulo un poco apartado y se sentaron a una mesa. Permanecieron all\u00ed\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">sentados durante una media hora, observados por los clientes, entre los cuales me contaba; despu\u00e9s se fueron. Sea mientras pasaban a trav\u00e9s de la gente reunida en el hall, sea mientras estaban sentados en su rinc\u00f3n apartado, ninguno de los dos dijo una palabra (quiz\u00e1s &#8211; aunque no lo recuerdo &#8211; se murmuraron algo entre ellos: pero, supongo, algo estrictamente pr\u00e1ctico, inexpresivo).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, en aquella situaci\u00f3n particular -que era completamente p\u00fablica o social, casi estar\u00eda por decir oficial- ellos no ten\u00edan ninguna necesidad de hablar. Su silencio era rigurosamente funcional. Y lo era simplemente porque la palabra era superflua. Ambos, en efecto, usaban para comunicarse con los presentes, con los observadores -con sus hermanos de ese momento- un lenguaje diferente al formado con las palabras.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que sustitu\u00eda el tradicional lenguaje verbal, haci\u00e9ndolo superfluo -y encontrando por lo dem\u00e1s inmediata ubicaci\u00f3n en el amplio dominio de los \u00absignos\u00bb, en el \u00e1mbito de la semiolog\u00eda- era el lenguaje de sus cabellos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se trataba de un signo \u00fanico -el largo de sus cabellos cayendo sobre los hombros- en el que se concentraban todos los signos posibles de un lenguaje articulado. \u00bfCu\u00e1l era el sentido de su mensaje silencioso o exclusivamente f\u00edsico?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Era \u00e9ste: \u00ab<em>Nosotros somos dos melenudos. Pertenecemos a una nueva categor\u00eda humana que est\u00e1 haciendo su aparici\u00f3n en el mundo en estos d\u00edas, que tiene su centro en Am\u00e9rica y que en provincia (como un ejemplo -antes que nada y sobre todo- aqu\u00ed en Praga) es ignorada. Somos, por lo tanto, para ustedes una aparici\u00f3n. Ejercemos nuestro apostolado plenos de un saber que nos colma y nos agota totalmente. No tenemos nada que agregar oral o racionalmente a lo que f\u00edsica y ontol\u00f3gicamente dicen nuestros cabellos. El saber que nos colma, tambi\u00e9n a causa de nuestro apostolado, pertenecer\u00e1 un d\u00eda a ustedes. Por el momento es una Novedad, una gran Novedad, que crea en el mundo, con el esc\u00e1ndalo, una expectativa: no ser\u00e1 traicionada. Los burgueses hacen bien en miramos con odio y terror, porque aquello en que consiste el largo de nuestros cabellos los contrar\u00eda en absoluto. Pero no nos consideren gente mal educada y salvaje: somos conscientes de nuestra responsabilidad. Nosotros no los miramos, nos atenemos a nosotros. Hagan lo mismo ustedes y esperen los acontecimientos<\/em>\u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Yo fui el destinatario de esta comunicaci\u00f3n y pronto estuve en situaci\u00f3n de descifrarla: aquel lenguaje falto de l\u00e9xico, de gram\u00e1tica y de sintaxis pod\u00eda ser aprendido de inmediato, porque, semiol\u00f3gicamente hablando, no era m\u00e1s que una forma de aquel \u00ablenguaje de la presencia f\u00edsica\u00bb que siempre estuvieron los hombres en situaci\u00f3n de usar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Comprend\u00ed y experiment\u00e9 una antipat\u00eda inmediata por los dos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego tuve que tragarme la antipat\u00eda y defender a los melenudos de los ataques de la polic\u00eda y de los fascistas: estuve, por principio, de parte de Living Theatre, de los Beats,\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">etc.; y el principio que me hac\u00eda estar de su parte era un principio rigurosamente democr\u00e1tico.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los melenudos se volvieron numerosos -como los primeros cristianos: pero continuaban siendo misteriosamente silenciosos; sus cabellos largos eran su \u00fanico y verdadero lenguaje y poco importaba agregarle otro. Su lenguaje coincid\u00eda con su ser. La inefabilidad era el <em>ars retorica <\/em>de su protesta.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 dec\u00edan, con su lenguaje inarticulado que consist\u00eda en el signo monol\u00edtico de sus cabellos, los melenudos hacia 1966-1967?\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dec\u00edan: \u00ab<em>La civilizaci\u00f3n del consumo nos ha nauseado. Protestamos de manera radical. Creamos un anticuerpo contra tal civilizaci\u00f3n mediante el rechazo. Todo parec\u00eda andar bien, \u00bfverdad? \u00bfNuestra generaci\u00f3n deb\u00eda ser una generaci\u00f3n de integrados? Y vean en cambio como son las cosas realmente. Oponemos la locura a un destino de \u00abejecutivos\u00bb. Creamos nuevos valores religiosos en la entrop\u00eda burguesa, precisamente en el momento que se estaba volviendo laica y hedon\u00edstica. Lo hacemos con un clamor y una violencia revolucionaria (\u00bfviolencia de los no violentos?) porque nuestra cr\u00edtica a la sociedad actual es total e intransigente<\/em>.\u00bb\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No creo que, interrogados seg\u00fan el sistema tradicional del lenguaje verbal, ellos hubieran sido capaces de expresar de manera tan articulada el tema de sus cabellos; pero en sustancia era esto lo que dec\u00edan. En cuanto a m\u00ed, aunque sospechase desde entonces que su \u00absistema de signos\u00bb fuese producto de una <strong>subcultura de protesta que se opon\u00eda a una subcultura de poder<\/strong>, que su revoluci\u00f3n no marxista fuese sospechosa, continu\u00e9 por un tiempo de su parte, asumi\u00e9ndolos al menos en el elemento an\u00e1rquico de mi ideolog\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El lenguaje de estos cabellos, aunque inefablemente, expresaba \u00abcosas\u00bb de Izquierda. M\u00e1s bien <strong>de la Nueva Izquierda, nacida dentro del universo burgu\u00e9s<\/strong> (<em>en una dial\u00e9ctica creada quiz\u00e1s artificialmente por la Mente que regula, m\u00e1s all\u00e1 de la conciencia de los Poderes particulares e hist\u00f3ricos, el destino de la Burgues\u00eda<\/em>).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Llega <strong>1968<\/strong>. Los melenudos fueron absorbidos por el Movimiento Estudiantil; se agitaron con las banderas rojas sobre las barricadas. Su lenguaje expresaba cada vez m\u00e1s \u00abcosas\u00bb de Izquierda. (<em>Che Guevara era melenudo, etc.<\/em>)\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En <strong>1969<\/strong> -con los atentados de Mil\u00e1n, la Mafia, la trama negra, los provocadores- los melenudos se hab\u00edan difundido extensamente: si bien no eran todav\u00eda la mayor\u00eda desde un punto de vista num\u00e9rico, lo eran en cambio por el peso ideol\u00f3gico que hab\u00edan alcanzado. Ahora los melenudos no eran m\u00e1s silenciosos: no delegaban al sistema de signos de sus cabellos la totalidad de su capacidad comunicativa y expresiva. Por el contrario, la presencia f\u00edsica de los cabellos hab\u00eda sido desplazada, en cierto modo, a una funci\u00f3n distintiva. Hab\u00eda vuelto a funcionar el uso tradicional del lenguaje verbal. Y no digo verbal\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">por puro accidente. Por el contrario, lo subrayo. Se ha hablado tanto desde el 68 al 70, tanto que, por un buen rato, no podr\u00e1 hablarse m\u00e1s: se ha consagrado el verbalismo, y el verbalismo ha sido la nueva <em>ars retorica <\/em>de la revoluci\u00f3n (<em>izquierdismo, enfermedad verbal del marxismo<\/em>).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aunque los cabellos -absorbidos en la furia verbal- no hablaban m\u00e1s aut\u00f3nomamente a los destinatarios trastornados, yo encontr\u00e9 de todas formas la fuerza para aguzar mi capacidad decodificadora y, en medio del ruido, trat\u00e9 de prestar atenci\u00f3n al discurso silencioso, evidentemente no interrumpido de aquellos cabellos siempre m\u00e1s largos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 dec\u00edan ellos ahora? Dec\u00edan: \u00ab<em>S\u00ed, es cierto, hablamos cosas de la Izquierda; nuestro sentido -bien que puramente sustentado en el sentido de los mensajes verbales- es un sentido de izquierda&#8230; Pero&#8230; Pero&#8230;<\/em> \u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>El discurso de los cabellos largos se deten\u00eda aqu\u00ed: lo deb\u00eda completar por m\u00ed mismo. Con aquel \u00abpero\u00bb quer\u00edan decir evidentemente dos cosas<\/strong>: 1) \u00ab<em>Nuestra inefabilidad se revela cada vez m\u00e1s de tipo irracional y pragm\u00e1tico: la preeminencia que nosotros atribuimos silenciosamente a la acci\u00f3n es de car\u00e1cter subcultural y, por lo tanto, sustancialmente de derecha<\/em>.\u00bb 2) \u00ab<em>Hemos sido adoptados tambi\u00e9n por los provocadores fascistas; que se mezclan con los revolucionarios verbales (el verbalismo puede llevar hasta la acci\u00f3n, sobre todo cuando la mitifica): y constituimos una m\u00e1scara perfecta, no s\u00f3lo desde el punto de vista f\u00edsico -nuestro desordenado fluir y ondear tiende a homologar todas las caras- sino tambi\u00e9n desde el punto de vista cultural: en efecto, una subcultura de Derecha puede muy bien ser confundida con una subcultura de Izquierda<\/em>\u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">En suma, comprend\u00ed que el lenguaje de los cabellos largos no expresaba m\u00e1s \u00abcosas\u00bb de Izquierda, sino que expresaba algo equ\u00edvoco, Derecha-Izquierda, que hac\u00eda posible la presencia de los provocadores.\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hace una decena de a\u00f1os, pensaba, entre nosotros, la generaci\u00f3n precedente, un provocador era casi inconcebible (<em>salvo que fuera un magn\u00edfico actor)<\/em>: efectivamente, su subcultura era distinta, hasta f\u00edsicamente, de nuestra cultura. Lo hubi\u00e9ramos desenmascarado enseguida y le habr\u00edamos dado de inmediato la lecci\u00f3n que merec\u00eda. Ahora esto no es posible. <strong>Nadie en el mundo podr\u00eda distinguir por la presencia f\u00edsica a un revolucionario de un provocador<\/strong>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Derecha e Izquierda se han fusionado f\u00edsicamente. Hemos llegado a 1972.\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En setiembre de ese a\u00f1o estaba en la ciudad de Isfahan, en el coraz\u00f3n de Persia. Pa\u00eds subdesarrollado, como horriblemente se dice, pero tambi\u00e9n, como de manera igualmente horrible se dice, en v\u00edas de desarrollo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sobre la Isfahan de hace diez a\u00f1os &#8211; una de las m\u00e1s bellas ciudades del mundo, sino la m\u00e1s bella quiz\u00e1s &#8211; ha nacido una Isfahan nueva, moderna y fe\u00edsima. Pero por sus calles, camino del trabajo o de paseo, hacia la noche, se ven los muchachos que se ve\u00edan en Italia hace una decena de a\u00f1os: hijos dignos y humildes, con sus bellas nucas, sus bellas caras l\u00edmpidas bajo los fieros mechones inocentes. Y he aqu\u00ed que una tarde, caminando por la calle principal, vi entre todos aquellos muchachos antiguos, hermos\u00edsimos y llenos de antigua dignidad humana, dos seres monstruosos: no eran exactamente melenudos, pero sus cabellos estaban cortados a la europea, largos por detr\u00e1s, cortos sobre la frente, como estopa por la tensi\u00f3n, encolados artificialmente en torno del rostro con dos feos mechones sobre las orejas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 dec\u00edan sus cabellos? Dec\u00edan: \u00ab<em>Nosotros no pertenecemos a la masa de estos muertos de hambre, de estos pobrecitos subdesarrollados, demorados en la edad de la barbarie!\u00a0<\/em><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Nosotros somos empleados de la banca, estudiantes, hijos de gente enriquecida que trabaja en las compa\u00f1\u00edas petroleras; conocemos Europa, hemos le\u00eddo. \u00a1Somos burgueses: y he aqu\u00ed que nuestros cabellos largos testimonian nuestra modernidad internacional!<\/em>\u00bb\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Aquellos cabellos largos alud\u00edan por lo tanto a \u00abcosas\u00bb de Derecha.\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El ciclo se hab\u00eda cumplido. <strong>La subcultura del poder ha absorbido la subcultura de la oposici\u00f3n y se la ha apropiado<\/strong>: con diab\u00f3lica habilidad la ha convertido pacientemente en una <strong>moda<\/strong> que, si no puede ser llamada fascista en el sentido cl\u00e1sico de la palabra es, sin embargo, de una \u00abextrema derecha\u00bb real.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Concluyo amargamente. Las m\u00e1scaras repugnantes que los j\u00f3venes se colocan sobre el rostro, torn\u00e1ndose obscenos como las viejas prostitutas de una iconograf\u00eda absurda, recrean objetivamente sobre sus fisonom\u00edas lo que solamente ellos han condenado siempre. Han aparecido las viejas caras de los curas, de los jueces, de los funcionarios, de los falsos anarquistas, de los siervos bufones, de Azzeccagarbugli, de Don Ferrante, de los mercenarios, de los tramposos, de los hampones bienpensantes. <strong>Es decir que la condena radical e indiscriminada que pronunciaron contra sus padres -que son la historia en evoluci\u00f3n y la cultura precedente- levantando contra ellos una barrera insalvable, ha terminado por aislarlos, impidi\u00e9ndoles una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica con sus padres<\/strong>. Solamente mediante esta relaci\u00f3n dial\u00e9ctica habr\u00edan podido tener una conciencia hist\u00f3rica de s\u00ed verdadera y avanzar m\u00e1s aIl\u00e1, \u00absuperar\u00bb a sus padres. En cambio, el aislamiento en el cual se encerraron -como en un mundo aparte, en un ghetto reservado a la juventud- los ha detenido en su inevitable realidad hist\u00f3rica: y ella ha implicado -fatalmente- una regresi\u00f3n. En realidad han retrocedido m\u00e1s all\u00e1 de la posici\u00f3n de sus padres, resucitando en sus almas terrores y conformismos y, en su aspecto f\u00edsico, convencionalismos y miserias que parec\u00edan superadas para siempre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora los cabellos largos dicen, en su inarticulado y obsesivo lenguaje de signos no verbales, en su hamponesca iconograf\u00eda, las \u00abcosas\u00bb de la televisi\u00f3n o de los anuncios de los productos, donde es actualmente imposible hallar un joven que no tenga cabellos largos: hecho que hoy ser\u00eda escandaloso para el poder.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Experimento un sincero e inmenso disgusto al decirlo (<em>m\u00e1s, una verdadera desesperaci\u00f3n<\/em>): pero ahora millares y centenares de millares de rostros de j\u00f3venes italianos se parecen cada vez m\u00e1s al rostro de Merl\u00edn. La libertad de llevar los cabellos como quer\u00edan no es m\u00e1s defendible porque no hay tal libertad. Ha llegado el momento de decir m\u00e1s bien a los j\u00f3venes que su manera de arreglarse es horrible, por servil y vulgar. <strong>Ha llegado el momento de que ellos mismos lo adviertan y se liberen de esta ansia culpable de atenerse al orden de la horda<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20309 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Epater-le-burgoise.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Epater-le-burgoise.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Epater-le-burgoise-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 200px) 100vw, 200px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20302 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-3.png\" alt=\"\" width=\"870\" height=\"524\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-3.png 870w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-3-300x181.png 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-3-768x463.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 870px) 100vw, 870px\" \/><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Es dif\u00edcil permanecer indiferente ante la obra de Pasolini, ya sea en la pantalla o sobre el papel. Tampoco ante su vida, tan llena de contradicciones, de luces y sombras. Pero lo que es indudable es que fue uno de los personajes m\u00e1s notables del siglo pasado, y que su vigencia se extiende hasta el presente<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1 class=\"entry-title single-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Pier Paolo Pasolini. Contra la modernidad<\/span><\/h1>\n<h1 class=\"entry-title single-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"> \u201c<em><strong>Demasiada libertad sexual os convertir\u00e1 en terroristas<\/strong><\/em>\u201d<\/span><a id=\"ref2\"><\/a><span style=\"font-size: 18pt;\"><a href=\"#ref2a\"> *\u00a0<\/a><\/span><\/h1>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Antonio Garc\u00eda Vila<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El Viejo Topo<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pier Paolo Pasolini es una de las figuras m\u00e1s controvertidas, e inquietantes, del mundo cultural de la segunda mitad del pasado siglo. Un poeta, novelista, cineasta, dramaturgo e intelectual comprometido, un moralista, un comunista idealista y milenarista, como \u00e9l mismo se consideraba. Y un personaje al que, a pesar de que est\u00e1 cobrando renovada actualidad, no es c\u00f3modo ni f\u00e1cil aproximarse, pues huye de cualquier clasificaci\u00f3n simplista: alterna destellos de lucidez escalofriante y propuestas que desconciertan por su escaso realismo o por su impropiedad. Polemiz\u00f3 con todos los intelectuales de su \u00e9poca, desde Moravia a Natalia Ginzburg, pasando por Sciascia, Calvino, Eco y buena parte de la c\u00fapula del PCI; critic\u00f3 con dureza extrema tanto a la Iglesia como a la Democracia Cristiana y a los izquierdistas de\u00a0<em>Potere Operario<\/em>\u00a0o\u00a0<em>Lotta Continua<\/em>: antifascista, fue, sobre todo, antiburgu\u00e9s, enemigo pasional del nuevo consumismo, del hedonismo de masas, de la tolerancia del nuevo \u201cpoder\u201d, del desarrollo y, a fin de cuentas, de la modernidad. Fue, casi, un personaje de otra \u00e9poca, derrotado por sus propias contradicciones y aniquilado f\u00edsicamente en esa Italia que odiaba y amaba bajo los \u201ca\u00f1os de plomo\u201d. Se ha dicho de \u00e9l que fue el \u201c\u00faltimo intelectual italiano\u201d, un \u201cprofeta\u201d, o, seg\u00fan Moravia, en su epitafio, uno de los tres o cuatro poetas que dejar\u00eda el siglo XX. Gianluca Maconi, en\u00a0<em>El caso Pasolini. Cr\u00f3nica de un asesinato\u00a0<\/em>(Gallo Nero, 2010), un notable c\u00f3mic acompa\u00f1ado de informaci\u00f3n pertinente y precisa, nos ofrece de \u00e9l la imagen de una especie de m\u00e1rtir que se inmola premeditadamente. Es una exageraci\u00f3n, sin duda, y su traum\u00e1tica muerte, de hecho, ha supuesto un impedimento para su interpretaci\u00f3n, pues con frecuencia se han asumido su vida y su obra como una \u201cpreparaci\u00f3n\u201d para su terrible final.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Su padre, oficial militar, distante, alcoh\u00f3lico, abatido.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero algo hay en Pasolini que atrae y deslumbra y, al mismo tiempo, produce cierto rechazo. Si sus pel\u00edculas a menudo no se sabe muy bien si son documentos etnogr\u00e1ficos, tesis pol\u00edticas, denuncias sociales o intentos de \u201cconstruir\u201d un realismo crudo y violento, sus art\u00edculos de prensa tampoco sabemos, en ocasiones, c\u00f3mo tomarlos. Son, por supuesto, intervenciones de un intelectual en un contexto muy determinado, escritos a prop\u00f3sito de situaciones o hechos concretos, en constante pol\u00e9mica con todo el abanico pol\u00edtico de la Italia que denunciaba en busca de otra Italia que, en realidad, nunca hab\u00eda existido, al menos tal y como Pasolini quer\u00eda presentarla. Mereci\u00f3 muchas acusaciones, algunas infundadas, otras no tanto, e intent\u00f3 blindarse apelando a su naturaleza, a su heretismo, a que no le comprend\u00edan, a las cazas de brujas, pero no siempre era as\u00ed. S\u00ed que se le le\u00eda, mas Pasolini no siempre ten\u00eda raz\u00f3n. Es l\u00f3gico. Nadie la tiene siempre, independientemente de que se sea homosexual, infeliz, vitalista o inteligente. De lo que no cabe duda es que, como dijera Althusser a la muerte de Sartre, Pasolini nunca transigi\u00f3 con el poder establecido. Y eso tiene un precio.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-20303\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-4-250x300.png\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-4-250x300.png 250w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/Pasolini-4.png 419w\" sizes=\"auto, (max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Ana Magnani en Mama Roma<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Naci\u00f3 el 5 de marzo de 1922 en Casarsa, en Bolonia, la \u201cBolonia roja\u201d, y vivi\u00f3 en Belluno, Conegliano, Sacile, Idria, Cremona, Reggio Emilia, hasta que de nuevo en el 43 la familia se establece en Casarsa, la patria chica de su madre, hasta el 49. Los constantes traslados se deb\u00edan a los sucesivos destinos de su padre, oficial militar, distante, alcoh\u00f3lico, abatido. Su madre ser\u00eda una referencia hasta su muerte, como lo ser\u00edan Friul y Bolonia, los dos \u201cpara\u00edsos\u201d de la infancia y adolescencia, los de las primeras poes\u00edas, los de la fascinaci\u00f3n por su dialecto. En el 42 publica su primer libro de versos,\u00a0<em>Poesie a Casarsa<\/em>, en el 43 es llamado a filas y tras apenas unos d\u00edas de reclutamiento huye regresando a Casarsa desde Livorno: teme que le persigan y teme la muerte. Pronto se encontrar\u00e1 con ella: en el 44 muere su abuela y, un a\u00f1o despu\u00e9s, se produce la masacre de Porz\u00fbs. Diecisiete partisanos de la Brigada Osoppo, de orientaci\u00f3n cat\u00f3lica y socialista, son asesinados entre el 7 y el 18 de febrero de 1945 a manos de otro grupo partisano perteneciente al Partido Comunista, vinculados a la Brigada Garibaldi y al IX Korpus, una unidad del ej\u00e9rcito de liberaci\u00f3n yugoslavo. Entre las v\u00edctimas se encontraba Guido, el hermano menor de Pasolini. El golpe fue dur\u00edsimo, pero no impidi\u00f3 a Pier Paolo afiliarse poco despu\u00e9s al partido, con el que siempre mantendr\u00eda unas complejas relaciones de respeto, cr\u00edtica y nostalgia. Cuando Pasolini tiene 26 a\u00f1os, en una confesi\u00f3n, un ni\u00f1o declara al p\u00e1rroco haber mantenido relaciones sexuales con el poeta. El cura acude a la sede de la Democracia Cristiana para, salt\u00e1ndose el secreto de confesi\u00f3n, acusarle. La DC aprovecha el caso para criticar la corrupci\u00f3n comunista y el PCI toma distancias mostrando su incomodidad: \u201cEn el invierno del 49 hu\u00ed con mi madre a Roma, como en una novela; el periodo friulano hab\u00eda terminado\u201d, asume el autor. En el 50 ya se traslada a Roma, la ciudad de su madurez, la ciudad que recorr\u00eda en busca de ese subproletariado que idealizaba y que amaba, en todos los sentidos: mam\u00e1 Roma. Doctor en Letras, profesor de Instituto, poeta friulano, Pasolini da, por fin, un paso m\u00e1s: escribe\u00a0<em>Ragazzi di vita<\/em>, su primera novela. Cierta cr\u00edtica dir\u00e1, recuerda Roberto Laurenti en\u00a0<em>En torno a Pasolini<\/em>\u00a0(Sedmay, 1976) que se<em>\u00a0trata de\u00a0<\/em>\u201cun caso singular de sincera vocaci\u00f3n traum\u00e1tica hacia lo subhumano, que se traduce en la frialdad inerte de un trabajo etnol\u00f3gico, de un procedimiento narrativo, todo construido y artificial\u201d. Y en parte tienen raz\u00f3n. Ha hallado los tres elementos que configuran la vida\u00a0<em>sottoproletaria\u00a0<\/em>y sobre ellos girar\u00e1: \u201chambre, sexo y dinero\u201d. Sufri\u00f3 una denuncia por obscenidad pero tambi\u00e9n mereci\u00f3 el Premio Colombi-Guidotti de 1955, como dos a\u00f1os despu\u00e9s\u00a0<em>Las cenizas de Gramsci<\/em>, una serie de breves poemas jergo-dialectales, recibi\u00f3 el Premio Viareggio de 1957, y en el 59\u00a0<em>Una vida violenta<\/em>, su segunda novela, el Premio Crotone, y el Chianciano, en 1961, por su libro de poemas\u00a0<em>La religione del mio tempo<\/em>. No es un desconocido ni se le ningunea. Se reconoce su obra, se le invita a la India para homenajear a Tagore, un escritor al que apenas hab\u00eda le\u00eddo y no apreciaba, circunstancia que aprovecha para escribir\u00a0<em>El olor de la India<\/em>, un hermoso libro, pero un libro, no nos enga\u00f1emos, de \u201cturista\u201d, y comienza su obra cinematogr\u00e1fica:\u00a0<em>Accatone\u00a0<\/em>(1961). Es un intelectual, es decir, un burgu\u00e9s, repleto de contradicciones que le atormentan, enamorado de un subproletariado en el que encuentra cosas que \u00e9l a menudo pone previamente, un nost\u00e1lgico y, tambi\u00e9n, un espectador pavorosamente l\u00facido de la realidad de su \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Mereci\u00f3 muchas acusaciones, algunas infundadas, otras no tanto.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Poeta civil, se ha dicho de \u00e9l que era un antiiilustrado, pero no un reaccionario, aunque a veces parezca m\u00e1s un ilustrado reaccionario. Influido por la semi\u00f3tica de Peirce y la ling\u00fc\u00edstica de Saussure (Silvestra Mariniello,\u00a0<em>Pier Paolo Pasolini<\/em>, C\u00e1tedra, 1999), Pasolini, en sus contradictorios escritos sobre cine, proyecta llevar a cabo una semiolog\u00eda de la realidad a partir del cine; a\u00fan m\u00e1s, \u201cdesde hace tiempo tengo la ambici\u00f3n de escribir una Filosof\u00eda del cine consistente en la inversi\u00f3n del nominalismo: no \u2018nomina sunt res\u2019 sino \u2018res sunt nomina\u2019 [\u2026 ] En suma, la realidad (espiada por el cine) es un \u2018conjunto\u2019 cuya estructura es la estructura de un lenguaje\u201d. No llegar\u00e1 a tanto, no tendr\u00e1 tiempo o lo dedicar\u00e1 a intervenir asiduamente en los medios de comunicaci\u00f3n con constantes escritos pol\u00e9micos, con denuncias, cartas y r\u00e9plicas, los textos que le muestran como un intelectual que no pierde ocasi\u00f3n de tomar la palabra para decir lo que piensa. Ese intelectual que ahora nos ocupa. A comienzos de los a\u00f1os 40, en plena guerra, publica unos art\u00edculos \u2013podemos leer algunos en\u00a0<em>Demasiada libertad sexual os convertir\u00e1 en terroristas\u00a0<\/em>(Errata naturae, 2014)- sentimentales, poco agresivos, sin car\u00e1cter, pero que ya apuntan a algunas de sus constantes. M\u00e1s adelante colaborar\u00e1 asiduamente con la prensa comunista con sus \u201cDi\u00e1logos con Pasolini\u201d en\u00a0<em>Vie Nuove<\/em>, mas, tras\u00a0<em>Poesia in forma di rosa<\/em>\u00a0(1964), tras la aparici\u00f3n del Grupo 63, Passolini parece algo estancado literariamente, dedicado sobre todo al cine, y en el a\u00f1o clave de 1968 comienza una nueva serie de colaboraciones que evidencian su distanciamiento del PCI. Ahora escribir\u00e1 para\u00a0<em>Tempo<\/em>, cuyo semanal alcanza grandes tiradas, en una secci\u00f3n que titula \u201cEl caos\u201d, y subtitula \u201cContra el terror\u201d. Las cr\u00edticas de los comunistas no tardan y le acusan de connivencia con la burgues\u00eda y pronostican que acabar\u00e1 escribiendo en el\u00a0<em>Corriere della Sera<\/em>, \u00f3rgano de expresi\u00f3n por excelencia burgu\u00e9s, como, en efecto, har\u00eda. Por ello el escritor comienza su colaboraci\u00f3n, anunciada como la m\u00e1s relevante tras la de Curzio Malaparte, con una explicaci\u00f3n en la que se defiende como persona pero aclara su uso c\u00ednico del medio como intelectual. Son tiempos de enormes cambios, los cambios que Pasolini denunciar\u00e1 y criticar\u00e1 con obsesiva reiteraci\u00f3n y que preludian los textos \u201ccorsarios\u201d de los a\u00f1os 70: contra la \u201chomologaci\u00f3n\u201d, contra la burgues\u00eda, contra el consumismo, contra la masificaci\u00f3n, contra el desarrollo\u2026 En realidad los temas ser\u00e1n siempre los mismos y, en verdad, los argumentos tambi\u00e9n, solo que Pasolini va desesperanz\u00e1ndose cada vez m\u00e1s, se siente m\u00e1s solo, le disgusta m\u00e1s lo que ve, cree que nadie le comprende y arremete con m\u00e1s virulencia. Enclaustrado en un edipismo que Moravia le reprocha y \u00e9l acepta, preso de sus propias arbitrariedades o gustos, desprecia la sociolog\u00eda, esa ciencia, c\u00f3mo no, burguesa, y se queja, sin embargo, si se alude a su vida: defiende su integridad, su inconsciente, es un \u201cfeto adulto\u201d, \u201cuna fuerza del pasado\u201d, y, sin embargo, exige racionalidad, ante todo racionalidad, del mismo modo que clama por los derechos civiles al tiempo que mira con malos ojos el divorcio o, como veremos, se escandaliza ante la legislaci\u00f3n del aborto despreciando el feminismo. Acude con su Alfa Romeo 2000 a los suburbios romanos en busca de chavales con los que mantener relaciones sexuales a cambio de un regalo, esos chicos aut\u00e9nticos, \u201calegres\u201d, distintos, que le excitan, pero se echa las manos a la cabeza y despotrica contra la tolerancia porque observa por las calles de la ciudad a chicas \u201cdisponibles\u201d para cualquiera. Y no se refiere a prostitutas adolescentes, como el lector podr\u00eda suponer, sino a j\u00f3venes que Pasolini, obsesionado con la castidad femenina, interpreta que est\u00e1n dispuestas a gozar con quien les parezca oportuno: \u00a1una barbaridad, el final de un mundo, una revoluci\u00f3n antropol\u00f3gica asociada a la funesta man\u00eda de los j\u00f3venes de dejarse crecer el pelo! Y es que \u201c<strong>Demasiada libertad sexual os convertir\u00e1 en terroristas<\/strong>\u201d, el art\u00edculo publicado en\u00a0<em>Tempo<\/em>\u00a0el 16 de julio de 1972 y que Errata naturae ha escogido como gancho de su antolog\u00eda, no es un t\u00edtulo ir\u00f3nico ni provocativo: es un resumen de lo que, en efecto, Pasolini piensa y desarrolla en un art\u00edculo que acaba con la neurosis y \u00a1Ulrike Meinhof! No es una broma: Pasolini nunca bromea. Es un tr\u00e1gico, como se\u00f1ala Pietro Barcellona en \u201cTodos estamos en peligro\u201d, su contribuci\u00f3n a\u00a0<em>Visiones de Pasolini<\/em>\u00a0(C\u00edrculo de Lectores, 2006).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20305 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/eldecameron-Pasolini.png\" alt=\"\" width=\"616\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/eldecameron-Pasolini.png 616w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/eldecameron-Pasolini-300x160.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 616px) 100vw, 616px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">El Decamer\u00f3n<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ser\u00eda absurdo negarle a Pasolini la lucidez de haber visto lo que casi nadie en su momento atisbaba, de anticipar un futuro que hoy, en buena medida, es presente, pero tampoco se le puede, sin m\u00e1s, dar la raz\u00f3n. Anclado en la cultura de la resistencia antifascista, percibe con pavor c\u00f3mo el viejo fascismo ha devenido un nuevo modelo mucho m\u00e1s pregnante, m\u00e1s profundo y dif\u00edcil de combatir, pero, sencillamente, no se puede volver atr\u00e1s. Critica, l\u00f3gicamente, el estalinismo pero mira con complacencia el retorno al campo de la revoluci\u00f3n cultural china; ha le\u00eddo a Marx, pero no ha hecho caso de sus advertencias frente al lumpemproletariado ni su cr\u00edtica del \u201cidiotismo ruralista\u201d. Los viejos fascistas, la anquilosada Iglesia que le apoy\u00f3, eran f\u00e1ciles de identificar: se estaba en contra. Ahora las cosas son m\u00e1s complejas, el poeta no distingue \u201cf\u00edsicamente\u201d a los neofascistas de los dem\u00f3cratas, el Vaticano ha tirado la toalla y se arrastra a rebufo de los poderosos: Pasolini ya no encuentra ni siquiera las caras que le gustan. Es un luterano que escribe cartas, un corsario que advierte, sin embargo, contra el caos, un revolucionario de no se sabe muy bien qu\u00e9 revoluci\u00f3n. Es una contradicci\u00f3n que irradia fuerza.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20306 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/salo-Pasolini.png\" alt=\"\" width=\"619\" height=\"413\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/salo-Pasolini.png 619w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/salo-Pasolini-300x200.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 619px) 100vw, 619px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Salo<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una de sus c\u00e9lebres pol\u00e9micas ata\u00f1e al aborto, un asunto complejo que con frecuencia nubla la raz\u00f3n y que en Espa\u00f1a sigue dando guerra. Pasolini tiene el \u201cdeber\u201d de intervenir y el derecho de pensar a contracorriente de lo que se supone la izquierda habr\u00eda de defender, pero su alegato hace aguas v\u00edctima de sus permanentes contradicciones que, en ocasiones, llegan a cancelar sus mismas propuestas. El 19 de enero de 1975 aparece en\u00a0<em>Corriere della Sera\u00a0<\/em>\u201cEstoy en contra del aborto\u201d, recogido en sus\u00a0<em>Escritos corsarios<\/em>\u00a0(Monte Avila, 1978) como \u201cEl coito, el aborto, la falsa tolerancia del poder, el conformismo de los progresistas\u201d. Ah\u00ed es nada. Est\u00e1n a debate los ocho refer\u00e9ndums propuestos por el Partido Radical, y ah\u00ed aparece el aborto. Comienza Pasolini afirmando la sacralidad de la vida. De acuerdo. A continuaci\u00f3n acusa a los radicales y a \u201ctodos los abortistas democr\u00e1ticos m\u00e1s puros y rigurosos\u201d de referirse a la\u00a0<em>Realpolitik\u00a0<\/em>y, por lo tanto, recurrir \u201ca la prevaricaci\u00f3n \u2018c\u00ednica\u2019 de las situaciones de hecho y del buen sentido\u201d. Y, en seguida, empieza a desbarrar: \u201cEl aborto legalizado, es en efecto \u2013acerca de eso no cabe duda\u2013 una enorme comodidad para la mayor\u00eda. Sobre todo porque har\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil el coito \u2013el acoplamiento heterosexual\u2013 para el cual no habr\u00eda pr\u00e1cticamente m\u00e1s obst\u00e1culos. Pero esta libertad del coito de la \u2018pareja\u2019 tal como es concebida por la mayor\u00eda \u2013esa maravillosa discrecionalidad en lo que le concierne\u2013 \u00bfpor qui\u00e9n ha sido t\u00e1citamente querida, t\u00e1citamente promulgada y t\u00e1citamente introducida, de manera ya irreversible en los h\u00e1bitos? Por el poder del consumo, del nuevo fascismo\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Ante Moravia admite su \u201ctraum\u00e1tica\u201d sexofobia, su defensa de la virginidad y la castidad de la mujer.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A continuaci\u00f3n se remite a la eutanasia, a la ecolog\u00eda y, sobre todo, al coito, a la heterosexualidad, evidentemente, a la culpa y a la conciencia, para concluir de forma pasmosa: \u201cFinalmente: muchos \u2013privados de la viril y racional capacidad de comprensi\u00f3n\u2013 acusar\u00e1n esta intervenci\u00f3n m\u00eda de ser personal, particular, minoritaria. \u00bfY bien?\u201d Alberto Moravia fue uno de esos individuos poco viriles y racionales, incapaces de comprender, que le replicaron, y el 30 del mismo mes Pasolini contesta a las cr\u00edticas de su amigo primero d\u00e1ndole la raz\u00f3n: admite su \u201ctraum\u00e1tica\u201d sexofobia, su defensa de la virginidad y la castidad de la mujer, pero, resulta que, a pesar de la conclusi\u00f3n de su primera intervenci\u00f3n, eso no tiene nada que ver con sus razonamientos, son una especie de golpes bajos, personales, y vuelve a apelar a sus temas de siempre, sin a\u00f1adir ning\u00fan argumento s\u00f3lido. Se pueden aportar razones de peso para discutir sobre el aborto, como las que presenta Peter Singer, por ejemplo, pero lo que Pasolini hace es algo distinto. Como le ocurre en su diatriba \u201ccontra el pelo largo\u201d y en otras tantas ocasiones, Pasolini parte de una aversi\u00f3n personal o de un deseo y trama un discurso ideol\u00f3gico-pasional que, a la postre, se distancia enormemente del punto de partida, derivando profec\u00edas o valoraciones que pueden ser acertadas o no, pero que no se desprenden del dato inicial. Franco Cassano, en su contribuci\u00f3n al ya citado libro\u00a0<em>Visiones de Pasolini<\/em>, lo resume as\u00ed con acierto: \u201cel ox\u00edmoron de una vida\u201d. De una vida tr\u00e1gica, como apunt\u00e1bamos. Le acompa\u00f1a el esc\u00e1ndalo, de los bienpensantes y de los izquierdistas: unas veces la Iglesia le apoya y otras le rechaza, en el 68 defiende a la polic\u00eda de esos j\u00f3venes burgueses, hijos de burgueses, que combaten; siente nostalgia de otra \u00e9poca, de otro mundo, y el que se avecina le aniquila. No es de extra\u00f1ar que su \u00faltima pel\u00edcula sea un aut\u00e9ntico v\u00f3mito en el que arroja toda la cr\u00edtica visceral y racional que alberga. Su\u00a0<em>Sal\u00f3<\/em>\u00a0no es solo la cr\u00edtica de un fascismo ya pasado, pues Pasolini siempre intent\u00f3 alertar de que ese ya no era el enemigo, que ahora el fascismo era otro, como intent\u00f3 desligar, sin conseguir aclararlo del todo, desarrollo y progreso, sino, como aclara Eduardo Subirats en\u00a0<em>Proceso a la civilizaci\u00f3n<\/em>\u00a0(Montesinos, 2011), la denuncia de \u201cuna humanidad que se devora a s\u00ed misma\u201d, y de sus idiotizados espectadores: nosotros. Todos estamos en peligro. \u201cPasolini cr\u00edtico de la modernidad, de la homologaci\u00f3n, del fascismo como embrutecimiento y pasividad de la \u2018masa\u2019, como culto de la violencia sin objeto, como conformismo gregario de cuartel; cr\u00edtico del presente en nombre de un pasado heroico de \u2018pecadores inocentes\u2019 como los campesinos y los nuevos proletarios de las barriadas. Pasolini antiilustrado pero no reaccionario, con su afanosa b\u00fasqueda de la fuerza de las pasiones y la inteligencia de los d\u00e9biles y los marginados. Pasolini inquisidor de la Democracia Cristiana, pero distante del Partido Comunista Italiano y de sus t\u00e1cticas, redescubridor de lo sagrado como \u2018lugar\u2019 de lo originario de la existencia y de la polis. Pasolini testigo de un cambio antropol\u00f3gico que nos afecta a todos\u201d, resume Pietro Barcellona.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Quiz\u00e1s iba para santo y qued\u00f3 en casi m\u00e1rtir.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las im\u00e1genes de su cad\u00e1ver son estremecedoras. El ensa\u00f1amiento de su asesinato, la brutalidad de los golpes, su intento de huida, el coche que atropella su cuerpo a\u00fan con vida, las intrigas, los rumores, los datos contradictorios de un caso cerrado pero abierto en la conciencia de muchos, rubrican una vida y una obra siempre al l\u00edmite, contradictoria, at\u00edpica, insatisfecha y hambrienta. Ninetto Davoli, uno de sus actores fetiche, incr\u00e9dulo por la estupefacci\u00f3n de los periodistas, tras el brutal asesinato declar\u00f3 ingenuo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 asombrarse?, en Roma se mata\u201d. Era cierto, en Roma se mata, y la noche del 1 al 2 de noviembre de 1975, en la ribera de Ostia, hab\u00edan matado a Pasolini. \u201cTodos estamos en peligro\u201d, constataba en la entrevista que, unas horas antes, hab\u00eda concedido a Furio Colombo. Da miedo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/www.elviejotopo.com\/articulo\/pier-paolo-pasolini-contra-la-modernidad\/\">www.elviejotopo.com\/articulo\/pier-paolo-pasolini-contra-la-modernidad\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>EL \u00abDISCURSO\u00bb DE LOS CABELLOS (Escritos Corsarios) Pier Paolo Pasolini. Contra la modernidad *** Pasolini, \u201cEscritos corsarios\u201d Por \u00a0Esteban Nicotra &nbsp; &nbsp; En mayo de 1975, seis meses antes de su muerte, Pier Paolo Pasolini <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/07\/22\/pier-paolo-pasolini-el-discurso-de-los-cabellos-escritos-corsarios\/\" title=\"PIER PAOLO PASOLINI, \u00abEL \u00abDISCURSO\u00bb DE LOS CABELLOS\u00bb (Escritos Corsarios)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":20301,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[176],"class_list":{"0":"post-20295","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica","8":"tag-pasolini"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20295\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20301"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}