{"id":2023598,"date":"2021-04-25T00:05:13","date_gmt":"2021-04-24T23:05:13","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2023598"},"modified":"2024-10-02T17:57:05","modified_gmt":"2024-10-02T15:57:05","slug":"el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin-capitulo-vi-la-ayuda-mutua-en-la-ciudad-medieval","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/04\/25\/el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin-capitulo-vi-la-ayuda-mutua-en-la-ciudad-medieval\/","title":{"rendered":"\u00abEl apoyo mutuo\u00bb; por Piotr Kropotkin. Cap\u00edtulo VI: La ayuda mutua en la ciudad medieval. (Segunda parte)"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/14\/indice-el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin\/\"><strong>\u00cdNDICE El apoyo mutuo<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">***<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">Cap\u00edtulo VI: La ayuda mutua en la ciudad medieval (Segunda parte)<\/span><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2205455\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/AECatedral-Notre-Dame-Portico.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"500\" data-id=\"2205455\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/AECatedral-Notre-Dame-Portico.jpg 1000w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/AECatedral-Notre-Dame-Portico-300x227.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/AECatedral-Notre-Dame-Portico-768x582.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/AECatedral-Notre-Dame-Portico-610x462.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/AECatedral-Notre-Dame-Portico-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las ciudades medievales no estaban organizadas seg\u00fan un plano trazado de antemano por voluntad de alg\u00fan legislador extra\u00f1o a la poblaci\u00f3n: Cada una de estas ciudades era fruto del crecimiento natural, en el sentido pleno de la palabra- era el resultado, en constante variaci\u00f3n de la lucha entre diferentes fuerzas, que se ajustaban mutuamente una y otra vez, de conformidad con la fuerza viva de cada una de ellas, y tambi\u00e9n seg\u00fan las alternativas de la lucha y seg\u00fan el apoyo que hallaban en el medio que las circundaba. Debido a esto, no se hallar\u00e1n dos ciudades cuya organizaci\u00f3n interna y cuyos destinos hist\u00f3ricos fueran id\u00e9nticos; y cada una de ellas, -tomada en particular-, cambia su fisonom\u00eda de siglo en siglo. Sin embargo, si echamos un vistazo amplio sobre todas las ciudades de Europa, las diferencias locales y nacionales desaparecen y nos sorprendemos por la similitud. asombrosa que existe entre todas ellas, a pesar de que cada una de ellas se desarroll\u00f3 por s\u00ed misma, independientemente de las otras, y en condiciones diferentes. Cualquier peque\u00f1a ciudad del Norte de <strong>Escocia<\/strong>, poblada por trabajadores y pescadores pobres, o las ricas ciudades de <strong>Flandes<\/strong>, con su comercio mundial, con su lujo, amor a los placeres y con su vida animada; una ciudad italiana enriquecida por sus relaciones con Oriente y que elabor\u00f3 dentro de sus muros un gusto art\u00edstico refinado y una civilizaci\u00f3n refinada, y, por \u00faltimo, una ciudad pobre, de la regi\u00f3n pantanoso-lacustre de <strong>Rusia,<\/strong> dedicada principalmente a la agricultura, parecer\u00eda que poco tienen de com\u00fan entre s\u00ed. Y, sin embargo, las l\u00edneas dominantes de su organizaci\u00f3n y el esp\u00edritu de que est\u00e1n impregnadas asombran por su semejanza familiar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por doquier hallamos las mismas federaciones de peque\u00f1as comunas o parroquias o <em><strong>guildas<\/strong><\/em>; los mismos \u00ab<em>suburbios<\/em>\u00bb alrededor de la \u00ab<em>ciudad<\/em>\u00bb madre; la misma asamblea popular; los mismos signos exteriores de independencia; el sello, el estandarte,, etc. El <strong>protector<\/strong> (<em>defensor<\/em>) de la ciudad bajo distintas denominaciones, y distintos ropajes, representa a una misma autoridad defendiendo los mismos intereses; el abastecimiento de v\u00edveres, el trabajo, el comercio, est\u00e1n organizados en las mismas l\u00edneas generales; los conflictos interiores y exteriores nacen de los mismos motivos; m\u00e1s a\u00fan, las mismas consignas desplegadas durante estos conflictos y hasta las f\u00f3rmulas utilizadas en los anales de la ciudad, ordenanzas, documentos, son las mismas; y los monumentos arquitect\u00f3nicos, ya sean de estilo g\u00f3tico, romano o bizantino, expresan las mismas aspiraciones y los mismos ideales; estaban concebidos para expresar el mismo pensamiento y se constru\u00edan del mismo modo. Muchas disimilitudes son simplemente el resultado de las diferencias de edad de dos ciudades, y esas disimilitudes entre ciudades de la misma regi\u00f3n, por ejemplo,<strong> Pskof y Novgorod, Florencia <\/strong>y<strong> Roma<\/strong>, que ten\u00edan un car\u00e1cter real, se repiten en distintas partes de <strong>Europa<\/strong>. La unidad de la idea dominante y las razones id\u00e9nticas del nacimiento allanan las diferencias aparecidas como resultado del clima, de la posici\u00f3n geogr\u00e1fica, de la riqueza, del lenguaje y de la religi\u00f3n. He aqu\u00ed por qu\u00e9 podemos hablar de la ciudad medieval en general, como de una fase plenamente definida de la civilizaci\u00f3n; y a pesar de que son de desear en grado superlativo las investigaciones que se\u00f1alen las particularidades locales. e individuales de las ciudades, podemos, no obstante, se\u00f1alar. los rasgos. principales del desarrollo que eran comunes a todas ellas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2205450 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/edad-media-ciudad-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2205450\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No cabe duda alguna de que la protecci\u00f3n que habitual y universalmente se acordaba al mercado, ya desde las primeras \u00e9pocas b\u00e1rbaras, desempe\u00f1\u00f3 un papel importante, a pesar de no ser exclusivo, en la obra de la liberaci\u00f3n de las ciudades medievales. Los b\u00e1rbaros del per\u00edodo antiguo no conoc\u00edan el comercio dentro de sus comunas aldeanas; comerciaban solamente con los extranjeros en ciertos lugares determinados y ciertos d\u00edas fijados de antemano. Y para que el extranjero, pudiera presentarse en el lugar de trueque, sin riesgo de ser muerto en cualquier altercado sostenido por dos clanes a causa de una venganza de sangre, el mercado se pon\u00eda siempre bajo la protecci\u00f3n especial de todos los clanes. Tambi\u00e9n era inviolable, como el lugar de veneraci\u00f3n religiosa bajo cuya sombra se organizaba generalmente.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">la protecci\u00f3n que habitual y universalmente se acordaba al mercado, ya desde las primeras \u00e9pocas b\u00e1rbaras, desempe\u00f1\u00f3 un papel importante, a pesar de no ser exclusivo, en la obra de la liberaci\u00f3n de las ciudades medievales<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entre los <em>kabilas<\/em>, el mercado hasta ahora es <em>anaya<\/em>, lo mismo que el sendero por el cual las mujeres acarrean el agua de los pozos; no era posible aparecer armado en el mercado ni en el sendero, ni siquiera durante las guerras intertribales. En la \u00e9poca medieval, el mercado gozaba por lo com\u00fan exactamente de la misma protecci\u00f3n. La venganza tribal nunca deb\u00eda proseguirse hasta la plaza donde se reun\u00eda el pueblo con prop\u00f3sitos de comerciar, y, del mismo modo, en determinado radio alrededor de esta plaza; y si en la abigarrada multitud de vendedores y compradores se produc\u00eda alguna ri\u00f1a, era menester someterla al examen de aqu\u00e9llos bajo cuya protecci\u00f3n se encontraba el mercado; es decir, <strong>al tribunal de la comuna, o al juez del obispado, del se\u00f1or feudal o del rey<\/strong>. El extranjero que se presentara con fines comerciales era hu\u00e9sped, y hasta usaba este hombre; en el mercado era inviolable. Hasta el bar\u00f3n feudal, que sin escr\u00fapulos despojaba a los comerciantes en el camino real, trataba con respeto al <em><strong>Weichbild<\/strong><\/em>, la se\u00f1al de la asamblea popular, es decir, <strong>la p\u00e9rtiga que se elevaba en la plaza del mercado, en cuyo tope se hallaban las armas reales, o un guante de caballero, o la imagen del santo local, o simplemente la cruz<\/strong>, seg\u00fan estuviera el mercado bajo la protecci\u00f3n del rey, de la asamblea popular, <em><strong>vi\u00e9che<\/strong><\/em>, o de la iglesia local.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2205457\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/la-ciudad-medieval-1.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"447\" data-id=\"2205457\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/la-ciudad-medieval-1.jpg 1537w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/la-ciudad-medieval-1-300x244.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/la-ciudad-medieval-1-1024x832.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/la-ciudad-medieval-1-768x624.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/la-ciudad-medieval-1-610x496.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es f\u00e1cil comprender de qu\u00e9 modo <strong>el poder judicial propio de la ciudad<\/strong>, pudo originarse en el poder judicial especial del mercado, cuando este poder fue cedido, de buen grado o no, a la ciudad misma. Es comprensible, tambi\u00e9n, que tal origen de las libertades urbanas, cuyas huellas se pueden seguir en muchos casos, imprimi\u00f3 su seno, inevitablemente, a su desarrollo ulterior. Dio el predominio a la parte comercial de la comuna. Los burgueses que pose\u00edan en aquellos tiempos una casa en la ciudad y que eran copropietarios de las tierras de ella, muy a menudo organizaban entonces una guilda comercial, la cual ten\u00eda en sus manos tambi\u00e9n el comercio de la ciudad, y a pesar de que al principio cada ciudadano, pobre o rico, pod\u00eda ingresar en la <strong>guilda comercial<\/strong>, y hasta el comercio mismo era efectuado en inter\u00e9s de toda la ciudad, por medio de sus apoderados, no obstante <strong>la guilda comercial paulatinamente se convert\u00eda en un g\u00e9nero de corporaci\u00f3n privilegiada<\/strong>. Llena de celo, no admiti\u00f3 en sus filas a la poblaci\u00f3n advenediza, que pronto comenz\u00f3 a afluir a las ciudades libres y todas las ventajas derivadas del comercio las conservaban en beneficio de unas pocas \u00ab<em>familias<\/em>\u00bb (<em>les familles, los staroy\u00edby, viejos habitantes<\/em>) que eran ciudadanos cuando la ciudad proclam\u00f3 su independencia. De tal modo, evidentemente, amenazaba el peligro del surgimiento de una oligarqu\u00eda comercial. Pero, ya en el <strong>siglo X<\/strong>, y a\u00fan m\u00e1s, en los <strong>siglos XI y XII<\/strong>, los oficios principales tambi\u00e9n se organizaban en <strong>guildas<\/strong>, que en la mayor\u00eda de los casos pod\u00edan limitar las tendencias olig\u00e1rquicas de los comerciantes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">el mercado se pon\u00eda siempre bajo la protecci\u00f3n especial de todos los clanes. Tambi\u00e9n era inviolable, como el lugar de veneraci\u00f3n religiosa bajo cuya sombra se organizaba generalmente<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <strong>guilda de artesanos<\/strong> de aquellos tiempos, generalmente vend\u00eda por s\u00ed misma los productos que sus miembros elaboraban, y compraban en com\u00fan las materias primas para ellos, y de este modo sus miembros eran, al mismo tiempo, tanto comerciantes como artesanos. Debido a esto, el predominio alcanzado por las viejas guildas de artesanos desde el principio mismo de la vida libre de las ciudades dio al trabajo de artesano aquella elevada posici\u00f3n que ocup\u00f3 posteriormente en la ciudad. En realidad, en la ciudad medieval, el trabajo del artesano no era signo de posici\u00f3n social inferior, por lo contrario, no s\u00f3lo conservaba huellas del profundo respeto con que se le trataba antes, en la comuna aldeana, sino que el r\u00e1pido desarrollo de la habilidad art\u00edstica en la producci\u00f3n de todos los oficios: de la joyer\u00eda, del tejido, de la canter\u00eda, de la arquitectura, etc\u00e9tera, hac\u00eda que todos los que estaban en el poder en las rep\u00fablicas libres de aquella \u00e9poca, trataran con profundo respeto personal al artesano-artista.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2205456 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/la-ciudad-medieval-2-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2205456\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En general, el trabajo manual se consideraba en los \u00ab<strong><em>misterios<\/em><\/strong>\u00bb (<em><strong>arti\u00e9ti, guildas<\/strong><\/em>) medievales como un deber piadoso hacia los conciudadanos, como una funci\u00f3n (<em>Amt<\/em>) social, tan honorable corno cualquier otra. La idea de \u00ab<strong><em>justicia<\/em><\/strong>\u00bb con respecto a la comuna y de \u00ab<strong><em>verdad<\/em><\/strong>\u00bb con respecto al productos y al consumidor, que nos parecer\u00eda tan extra\u00f1a en nuestra \u00e9poca, entonces impregnaba todo el proceso de producci\u00f3n y trueque. El trabajo del curtidor, calderero, zapatero, deb\u00eda ser \u00ab<em>justo<\/em>\u00ab, Concienzudo escrib\u00edan entonces. La madera, el cuero o los hilos utilizados por los artesanos, deb\u00edan ser \u00ab<em>honestos<\/em>\u00ab; el pan deb\u00eda ser amasado \u00ab<em>a conciencia<\/em>\u00ab, etc\u00e9tera. Transportado este lenguaje a nuestra vida moderna, aparecer\u00e1 artificioso y afectado; pero entonces era completamente natural y estaba desprovisto de toda afectaci\u00f3n, pues que el artesano medieval no produc\u00eda para un comprador que no conoc\u00eda, no arrojaba sus mercanc\u00edas en un mercado desconocido; antes que nada produc\u00eda para su propia guilda, que al principio vend\u00eda ella misma, en su c\u00e1mara de tejedores, de cerrajeros, etc\u00e9tera, la mercanc\u00eda elaborada por los hermanos de la guilda; para una hermandad de hombres en la que todos se conoc\u00edan, en la que todos conoc\u00edan la t\u00e9cnica del oficio y, al estabais el precio al producto, cada uno pod\u00eda apreciar la habilidad puesta en la producci\u00f3n de un objeto determinado y el trabajo empleado en \u00e9l. Adem\u00e1s, no era un productor aislado que ofrec\u00eda a la comuna la mercanc\u00eda para la compra, la ofrec\u00eda la guilda; la comuna misma, a su vez, ofrec\u00eda a la hermandad de las comunas confederadas aquellas mercanc\u00edas que eran exportadas por ella y por cuya calidad respond\u00eda ante ellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con tal organizaci\u00f3n para cada oficio, era cuesti\u00f3n de amor propio no ofrecer mercanc\u00eda de calidad inferior; los defectos t\u00e9cnicos de la mercanc\u00eda o adulteraciones afectaban a toda la comuna, pues, seg\u00fan las palabras de una ordenanza, \u00ab<em>destruyen la confianza p\u00fablica<\/em>\u00bb De tal modo la producci\u00f3n era un deber social y estaba puesta bajo el control de toda las amitas -de toda la hermandad-; debido a lo cual, el trabajo manual, mientras existieron las ciudades libres, no pod\u00eda descender a la posici\u00f3n inferior a la cual, a menudo, llega ahora.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2205452\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Ciudad-Medieval-3.jpg\" alt=\"\" width=\"595\" height=\"462\" data-id=\"2205452\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Ciudad-Medieval-3.jpg 595w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Ciudad-Medieval-3-300x233.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 595px) 100vw, 595px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La diferencia entre el maestro y el aprendiz, o entre el maestro y el medio oficial (<em>compayne, <strong>Geselle<\/strong><\/em>) ha existido ya desde la \u00e9poca misma del establecimiento de las ciudades medievales libres; pero al principio esta diferencia era s\u00f3lo diferencia de edad y de grado de habilidad, y no de autoridad y riqueza. Despu\u00e9s de haber estado siete a\u00f1os como aprendiz y de haber demostrado conocimiento y capacidad en un determinado oficio, por medio de una obra hecha especialmente, el aprendiz se convert\u00eda en maestro a su vez. Y solamente bastante m\u00e1s tarde, en el <strong>siglo XVI<\/strong>, cuando la autoridad real ya hab\u00eda destruido la organizaci\u00f3n de la ciudad y de los artesanos, se pod\u00eda llegar a maestro simplemente por herencia o en virtud de la riqueza. Pero \u00e9sta ya era la \u00e9poca de la decadencia general de la industria y del arte de la Edad Media.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el primer per\u00edodo, floreciente, de las ciudades medievales, no hab\u00eda en ellas mucho lugar para el trabajo alquilado y para los alquiladores individuales. El trabajo de los tejedores, armeros, herreros, panaderos, etc\u00e9tera, efectu\u00e1base para la guilda y la ciudad; y cuando en los oficios de la construcci\u00f3n se alquilaban artesanos extra\u00f1os, \u00e9stos trabajaban como corporaci\u00f3n temporal (<em>como se observa tambi\u00e9n en la \u00e9poca presente en los arti\u00e9li rusos<\/em>) cuyo trabajo se pagaba a todo el <em>arti\u00e9l<\/em>, en bloque. El trabajo para un patr\u00f3n individual empez\u00f3 a extenderse m\u00e1s tarde; pero tambi\u00e9n en estas circunstancias se pagaba al trabajador mejor de lo que se paga ahora, aun en Inglaterra, y considerablemente mejor de lo que se pagaba com\u00fanmente en toda Europa en la primera mitad del <strong>siglo XIX<\/strong>. <strong>Thorold Rogers<\/strong> hizo conocer este hecho en grado suficiente a los lectores ingleses; pero es menester decir lo mismo de la Europa continental, como lo demuestran las investigaciones de <strong>Falke <\/strong>y<strong> Sch\u00f3nberg<\/strong>, y tambi\u00e9n muchas indicaciones ocasionales. A\u00fan en el <strong>siglo XV<\/strong>, el alba\u00f1il, carpintero o herrero, recib\u00eda en <strong>Amiens<\/strong> un salario diario a raz\u00f3n de cuatro <em>sols<\/em>, que correspond\u00edan a 48 libras de pan o a una octava parte de un buey peque\u00f1o (<em>bouverd<\/em>). En <strong>Sajonia<\/strong>, el salario de un <strong>Geselle<\/strong> (<em>medio oficial<\/em>) en el<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2205443\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205443\" style=\"width: 316px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2205443\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/los-Masones-en-el-monasterio-medieval.jpg\" alt=\"\" width=\"316\" height=\"160\" data-id=\"2205443\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/los-Masones-en-el-monasterio-medieval.jpg 316w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/los-Masones-en-el-monasterio-medieval-300x152.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 316px) 100vw, 316px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205443\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Masoner\u00eda en el monasterio medieval<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">oficio de la construcci\u00f3n era tal que, expres\u00e1ndonos con las palabras de <strong>Falke,<\/strong> el obrero pod\u00eda comprar con su sueldo de seis d\u00edas tres ovejas y un par de botas. Las ofrendas de los obreros (<em><strong>Geselle<\/strong><\/em>) en los distintos templos son tambi\u00e9n testimonios de su relativo bienestar, sin hablar ya de las ofrendas suntuosas de algunas guildas de artesanos y de sus gastos para las festividades y sus procesiones pomposas. Realmente, cuanto m\u00e1s estudiamos las ciudades medievales, tanto m\u00e1s nos convencemos que nunca el trabajo ha sido tan bien pagado y ha gozado de respeto general como en la \u00e9poca en que la vida de las ciudades libres se hallaba en su punto m\u00e1ximo de desarrollo. M\u00e1s a\u00fan. No s\u00f3lo, muchas aspiraciones de nuestros radicales modernos hab\u00edan sido realizadas ya en la Edad media, sino que hasta mucho de lo que ahora se considera ut\u00f3pico se aceptaba entonces como algo completamente natural. Se burlan de nosotros cuando decimos que el trabajo<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2205445 alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Catedrales-masones-signos-lapidarios.jpg\" alt=\"\" width=\"560\" height=\"260\" data-id=\"2205445\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Catedrales-masones-signos-lapidarios.jpg 560w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Catedrales-masones-signos-lapidarios-300x139.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" \/> debe ser agradable, pero, seg\u00fan las palabras de la ordenanza de la Edad Media de <strong>Kuttenberg<\/strong>, \u00ab<em>cada uno debe hallar placer en su trabajo y nadie debe, pasando el tiempo en holganza (mit nichts thun), apropiarse de lo que ha sido producido con la aplicaci\u00f3n y el trabajo ajeno, pues las leyes deben ser un escudo para la defensa de la aplicaci\u00f3n y del trabajo<\/em>\u00ab. Y entre todas las charlas modernas sobre la jornada de ocho horas de trabajo, no ser\u00eda inoportuno recordar la ordenanza de <strong>Fernando I<\/strong>, relativa a las minas imperiales de carb\u00f3n; seg\u00fan esta ordenanza se establece la jornada de trabajo del minero en ocho horas \u00ab<em>como se ha hecho desde antiguo<\/em>\u00bb (<em>wie vor Alters herkommen<\/em>), y que estaba completamente prohibido trabajar despu\u00e9s del medio d\u00eda del s\u00e1bado. Una jornada de trabajo m\u00e1s larga era muy rara, dice <strong>Janssen<\/strong>, mientras que se daban con bastante frecuencia las m\u00e1s cortas. Seg\u00fan las palabras de <strong>Rogers<\/strong>, en Inglaterra, en el siglo XV, los trabajadores trabajaban solamente cuarenta y ocho \u00ab<em>horas por semana<\/em>\u00ab. El semiferiado del s\u00e1bado, que consideramos una conquista moderna, en realidad era una antigua instituci\u00f3n medieval; era ese el d\u00eda de ba\u00f1o de una parte considerable de los miembros de la comuna, y los jueves, despu\u00e9s del mediod\u00eda, lo era para todos los medios oficiales (<em><strong>Geselle<\/strong><\/em>). Y a pesar de que en aquella \u00e9poca no exist\u00edan aun los comedores escolares -probablemente porque no enviaban hambrientos los ni\u00f1os a la escuela- se hab\u00eda establecido, en diversas ciudades, el distribuir dinero a los ni\u00f1os para el ba\u00f1o, si este gasto constitu\u00eda una carga para sus padres.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2205444\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205444\" style=\"width: 305px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2205444\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/tenida-masonica.jpg\" alt=\"\" width=\"305\" height=\"204\" data-id=\"2205444\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/tenida-masonica.jpg 305w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/tenida-masonica-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 305px) 100vw, 305px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205444\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Tenida mas\u00f3nica<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto a los <strong>congresos de trabajadores<\/strong>, eran un fen\u00f3meno corriente en la Edad Media. En algunas partes de <strong>Alemania<\/strong>, los artesanos de un mismo oficio, pero que pertenec\u00edan a diferentes comunas, generalmente se reun\u00edan para determinar el plazo del aprendizaje, el salario, la condici\u00f3n del viaje por su pa\u00eds, que se consideraba entonces obligatorio para todo trabajador que hab\u00eda terminado su aprendizaje, etc\u00e9tera. En el <strong>a\u00f1o 1572<\/strong>, las ciudades que pertenec\u00edan a la <em><strong>liga hanse\u00e1tica<\/strong><\/em> formalmente reconoc\u00edan a los artesanos el derecho de reunirse peri\u00f3dicamente en asamblea y adoptar cualquier g\u00e9nero de resoluciones, siempre que estas \u00faltimas no se opusieran a las ordenanzas de las ciudades, que determinaban la calidad de las mercanc\u00edas. Es sabido que tales congresos de trabajadores, en parte internacionales (<em>como la misma <strong>Hansa<\/strong><\/em>), eran convocados por los panaderos, fundidores, curtidores, herreros, espaderos, toneleros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>La organizaci\u00f3n de las guildas<\/strong> requer\u00eda, naturalmente, una supervisi\u00f3n cuidadosa de ellas sobre los artesanos, y para este fin se designaban<strong> jurados especiales<\/strong>. Es notable, sin embargo, el hecho de que mientras las ciudades llevaban una vida libre, no se o\u00edan quejas sobre supervisi\u00f3n; mientras que cuando el Estado intervino y confisc\u00f3 la propiedad de las guildas y viol\u00f3 su independencia en beneficio de su propia burocracia, las quejas se hicieron simplemente innumerables. Por otra parte, el enorme progreso en el campo de todas las artes, alcanzado bajo el sistema de la guilda medieval, es la mejor demostraci\u00f3n de que este sistema no era un obst\u00e1culo para el desarrollo de la iniciativa personal. El hecho es que la guilda medieval, como la parroquia medieval, la <em>ulitsa<\/em> o el <em>koniets<\/em>, no era una Corporaci\u00f3n de ciudadanos puestos bajo en control de los funcionarios del Estado; era una confederaci\u00f3n de todos los hombres unidos para una determinada producci\u00f3n, y en su composici\u00f3n entraban compradores jurados de materias primas, vendedores de mercanc\u00edas manufacturadas y maestros artesanos, medio oficiales, compaynes y aprendices. Para la organizaci\u00f3n interna de una determinada producci\u00f3n, la asamblea de todas estas personas era soberana, mientras no afectara a las otras guildas, en cuyo caso el asunto se somet\u00eda a la consideraci\u00f3n de la <strong>guilda de las guildas<\/strong>, es decir, de la ciudad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aparte de las funciones reci\u00e9n indicadas, la <strong>guilda<\/strong> representaba a\u00fan algo m\u00e1s. Ten\u00eda su <strong>jurisdicci\u00f3n propia<\/strong>, es decir, el derecho propio de justicia en sus asuntos, <strong>y su propia fuerza armada<\/strong>; ten\u00eda sus <strong>asambleas generales<\/strong> o <em>vi\u00e9che<\/em>, propias tradiciones de lucha, gloria e independencia, y sus <strong>relaciones propias con las otras guildas del mismo oficio<\/strong> u ocupaci\u00f3n de otras ciudades. En una palabra, llevaba una vida org\u00e1nica plena, que proven\u00eda de que abrazaba en un conjunto la vida toda de esta uni\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando la ciudad era convocada a las urnas, la guilda marchaba como una compa\u00f1\u00eda separada (<em>Schaar<\/em>), equipada con las armas que le pertenec\u00edan (<em>y en una \u00e9poca m\u00e1s avanzada, con sus ca\u00f1ones propios, adornados amorosamente por la guilda<\/em>), bajo el mando de los jefes elegidos por ella misma. En una palabra, <strong>la guilda era la misma unidad independiente, era la federaci\u00f3n<\/strong>, como lo era la <em><strong>rep\u00fablica de Uri<\/strong><\/em>, o <em><strong>Ginebra<\/strong><\/em>, cincuenta a\u00f1os atr\u00e1s, en la confederaci\u00f3n suiza. Por esta raz\u00f3n, comparar las guildas con los sindicatos modernos o las uniones profesionales, despojados de todos los atributos de la soberan\u00eda del Estado y reducidos al cumplimiento de dos o tres funciones secundarias, es tan irrazonable corno comparar Florencia y Brujas con cualquier comuna aldeana francesa que arrastra una vida desgraciada, bajo la opresi\u00f3n del prefecto y del c\u00f3digo napole\u00f3nico, o con una ciudad rusa administrada seg\u00fan las ordenanzas municipales de <strong>Catalina II<\/strong>. La aldehuela francesa y la ciudad rusa tienen tambi\u00e9n su alcalde electo, como lo ten\u00edan Florencia y Brujas, y la ciudad rusa hasta ten\u00eda las corporaciones de aduanas; pero la diferencia entre ellos es toda la diferencia que existe entre <em><strong>Florencia<\/strong><\/em>, por una parte, y cualquier aldehuela de <em><strong>Fontenay- les Oises<\/strong><\/em>, en Francia, o <em><strong>Tsarevokokshaisk<\/strong><\/em>, por otra; o bien, entre el <em>dux<\/em> veneciano y el alcalde de aldea moderno, que se inclina ante el escribiente del se\u00f1or subprefecto.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2205449 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/medieval_bcn_font_1000x670_600x402-600x381.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"381\" data-id=\"2205449\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las <strong>guildas<\/strong> de la Edad Media estaban en condici\u00f3n de sostener su independencia, y cuando m\u00e1s tarde, especialmente en el<strong> siglo XIV<\/strong>, debido a varias razones que indicaremos enseguida, la antigua vida de la ciudad empez\u00f3 a sufrir profundos cambios, entonces los oficios m\u00e1s j\u00f3venes demostraron ser lo bastante fuertes para conquistarse, a su vez, la parte que les correspond\u00eda en la direcci\u00f3n de los asuntos de la ciudad. Las masas organizadas en <strong>guildas<\/strong> \u00ab<strong><em>menores<\/em><\/strong>\u00bb se rebelaron para arrancar el poder de manos de la oligarqu\u00eda creciente, y en la mayor\u00eda de los casos obtuvieron \u00e9xito, y entonces abrieron una nueva era de florecimiento de las ciudades libres. Verdad es que, en algunas ciudades, la rebeli\u00f3n de las guildas menores fue ahogada en sangre, y entonces se decapit\u00f3 sin piedad a los trabajadores, como sucedi\u00f3 en el a\u00f1o <strong>1306<\/strong> en <strong>Par\u00eds<\/strong> y en <strong>1374<\/strong> en <strong>Colonia<\/strong>. En esos casos, las libertades urbanas, despu\u00e9s de tales derrotas, se encaminaron hacia la decadencia, y la ciudad cay\u00f3 bajo el yugo del poder central. Pero en la mayor\u00eda de las ciudades exist\u00edan fuerzas<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2205446\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205446\" style=\"width: 391px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2205446\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Masoneria-especulativa.jpg\" alt=\"\" width=\"391\" height=\"275\" data-id=\"2205446\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Masoneria-especulativa.jpg 391w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Masoneria-especulativa-300x211.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 391px) 100vw, 391px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205446\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Los or\u00edgenes medievales de la masoner\u00eda actual fue revelada por el <strong>Abad Grandidier de Estrasburgo<\/strong>, encontr\u00f3 en el archivo de la capilla de Nuestra Se\u00f1ora de Estrasburgo, documentos originales que demostraban que la sociedad de francmasones era muy similar a las corporaciones de alba\u00f1iles que hab\u00edan trabajado en Estrasburgo tres siglos antes. Posteriormente un grupo de investigadores alemanes de comienzos del siglo XIX descubrieron con pruebas fehacientes que la sociedad de los francmasones no ten\u00eda ning\u00fan objeto ni fin pol\u00edtico, ni era una orden cualquiera de caballeros, sino que proced\u00eda de las corporaciones de oficios de la Edad Media.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">Su historia suele dividirse en tres grandes periodos convencionales:<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">El primero, en el que la masoner\u00eda es denominada <strong>operativa<\/strong>, que abarca los siglos XIII a XVI, y coincide con la edificaci\u00f3n de las grandes catedrales g\u00f3ticas en la que el centro de uni\u00f3n de los colectivos mas\u00f3nicos gravitaba sobre el oficio de la construcci\u00f3n.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">El segundo, en el que la masoner\u00eda es denominada aceptada o de los Masones Aceptados, abarca el siglo XVII y los primeros lustros del XVIII. Se trata de un tiempo de transici\u00f3n en el que las sociedades mas\u00f3nicas fueron admitiendo miembros honor\u00edficos, llamados <strong>accepted masons<\/strong>, no dedicados al oficio de la construcci\u00f3n.<\/span><br \/>\n<span style=\"color: #008000;\">El tercer y \u00faltimo, en el que la masoner\u00eda es denominada <strong>especulativa<\/strong> ,comienza en 1717 y llega hasta nuestros d\u00edas. En este tiempo se califica a la masoner\u00eda como especulativa porque est\u00e1 compuesta \u00fanicamente por miembros \u00abadoptados\u00bb de modo que se separa definitivamente del arte de la construcci\u00f3n y persigue exclusivamente una finalidad \u00e9tica. Aunque la masoner\u00eda especulativa conserva la terminolog\u00eda propia de la construcci\u00f3n, su significado es meramente simb\u00f3lico.<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">vitales suficientes como para salir de la lucha renovadas y con energ\u00edas nuevas. Un nuevo per\u00edodo de renovaci\u00f3n juvenil fue entonces su recompensa. Se infundi\u00f3 a las ciudades una ola de vida nueva, que hall\u00f3 tambi\u00e9n su expresi\u00f3n en magn\u00edficos monumentos arquitect\u00f3nicos nuevos y en un nuevo per\u00edodo de prosperidad, en el progreso repentino de la t\u00e9cnica y de los inventos, y en el nuevo movimiento intelectual que condujo pronto a la \u00e9poca del <strong>Renacimiento<\/strong> y de la <strong>Reforma<\/strong>. La vida de la ciudad medieval era una serie completa de luchas que ten\u00edan que librar los burgueses para obtener la libertad y conservarla. Verdad es que durante esta dura lucha se desarroll\u00f3 la raza de los ciudadanos, fuerte y tenaz; verdad es que esta lucha cre\u00f3 el amor y la adoraci\u00f3n por la ciudad natal y que los grandes hechos realizados por las comunas medievales estaban inspirados precisamente por este amor. Pero los sacrificios que tuvieron que hacer las comunas en las luchas por la libertad eran, sin embargo, muy duros, y la lucha sostenida por las comunas introdujo fuentes profundas de disensiones en su vida interior misma. Muy pocas ciudades consiguieron, gracias al concurso de circunstancias favorables, alcanzar la libertad inmediatamente, y en la mayor\u00eda de los casos la perdieron con la misma facilidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La enorme mayor\u00eda de las ciudades hubo de luchar durante cincuenta y cien a\u00f1os, y a veces m\u00e1s, para alcanzar el primer reconocimiento de sus derechos a una vida libre, y otro siglo m\u00e1s antes de que consiguieran afirmar su libertad sobre una base s\u00f3lida; las <strong>Cartas del siglo XII<\/strong> fueron solamente los primeros pasos hacia la libertad. En realidad, la ciudad medieval era un oasis fortificado en un pa\u00eds hundido en la sumisi\u00f3n feudal, y tuvo que afirmar con la fuerza de las armas su derecho a la vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Debido a las razones expuestas brevemente en el cap\u00edtulo que precede, <strong>toda comuna aldeana cay\u00f3 gradualmente bajo el yugo de alg\u00fan se\u00f1or laico o cl\u00e9rigo<\/strong>. La casa de tal se\u00f1or poco a poco se transform\u00f3 en <em><strong>castillo<\/strong><\/em>, y sus hermanos de armas se convirtieron entonces en la peor clase de vagabundos mercenarios, siempre dispuestos a despojar a los campesinos. A m\u00e1s de la <em>barchina<\/em>, es decir, de los tres d\u00edas semanales que los campesinos deb\u00edan trabajar para el se\u00f1or, impon\u00edanles ahora todo g\u00e9nero de contribuciones por todo: por el derecho de sembrar y cosechar por el derecho de estar triste o de alegrarse, por el derecho de vivir, casarse y morir. Pero lo peor de todo era que constantemente los despojaban los hombres armados que pertenec\u00edan a las mesnadas de los terratenientes feudales vecinos, quienes miraban a los campesinos c\u00f3mo si fueran familiares del se\u00f1or, y por ello, si estallaba entre sus se\u00f1ores una guerra tribal por venganza de sangre, ejerc\u00edan su venganza sobre sus campesinos, sus ganados y sus sembrados. Adem\u00e1s, todos los prados, todos los campos, todos los r\u00edos y caminos, todo alrededor de la ciudad y todo hombre asentado sobre la tierra estaban bajo la autoridad de alg\u00fan se\u00f1or feudal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El odio de los burgueses contra los terratenientes feudales hall\u00f3 una expresi\u00f3n muy precisa en algunas <strong>Cartas<\/strong> que obligaron a firmar a sus ex-se\u00f1ores. <strong>Enrique V<\/strong>, por ejemplo, debi\u00f3 firmar, en la <strong>Carta<\/strong> acordada a la ciudad de <strong>Speier<\/strong>, en el <strong>a\u00f1o 1111<\/strong>, que libraba a los burgueses de \u00ab<em>la ley horrible e indigna de la posesi\u00f3n de manomuerta, por la cual la ciudad fue llevada a la miseria m\u00e1s profunda<\/em>\u00bb (<em>von dem Scheusslichen und nichtswurdigen <strong>Gesetze<\/strong>, welches gemein Budel genannt wird. <strong>Kallsen, T. I.<\/strong> 397<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la <em><strong>coutume<\/strong><\/em>, es decir, ordenanza de la ciudad de <strong>Bayona,<\/strong> existen tales l\u00edneas: \u00ab<em>El pueblo es anterior al se\u00f1or. El pueblo, que sobrepasa por su n\u00famero a las otras clases, deseando la paz, cre\u00f3 a los se\u00f1ores para frenar y reprimir a los poderosos<\/em>\u00ab, etc. (<strong>Giry, Etablissements de Rouen, T. I.<\/strong>, 117, citado por <strong>Luchairel<\/strong> p\u00e1g. 24). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una carta sometida a la firma del rey <strong>Roberto<\/strong> no es menos caracter\u00edstica. Le obligaron a decir en ella: \u00ab<em>No robar\u00e9 bueyes ni otros animales. No me apoderar\u00e9 de los comerciantes ni les quitar\u00e9 su dinero, ni les impondr\u00e9 rescate. Desde la Anunciaci\u00f3n hasta el d\u00eda de Todos los Santos, no me apoderar\u00e9, en los prados, de caballos, yeguas ni potros. No incendiar\u00e9 los molinos y no robar\u00e9 la harina&#8230; No prestar\u00e9 protecci\u00f3n a los ladrones<\/em>\u00ab, etc. (<em><strong>Pfister<\/strong> public\u00f3 este documento, reproducido tambi\u00e9n por <strong>Luchaire<\/strong><\/em>). La <strong>Carta<\/strong> \u00ab<em><strong>otorgada<\/strong><\/em>\u00bb por el <strong>obispo<\/strong> <strong>de Besangon<\/strong>, <strong>Hugues<\/strong>, a la ciudad que se hab\u00eda rebelado contra \u00e9l, en la cual debi\u00f3 enumerar todas las calamidades causadas por sus derechos a la posesi\u00f3n feudal, no es menos caracter\u00edstica. Se podr\u00edan citar muchos otros ejemplos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2205451\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205451\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2205451 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Catedral-de-Burgos-678x381.png\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2205451\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205451\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Catedral de Burgos<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Conservar la libertad entre la arbitrariedad de los barones feudales que las rodeaban hubiera sido imposible, y por esto las ciudades libres se vieron obligadas a iniciar una guerra fuera de sus muros. Los burgueses comenzaron a enviar sus hombres para levantar a las aldeas contra los terratenientes y dirigir la insurrecci\u00f3n; aceptaron a las aldeas en la organizaci6n de sus corporaciones; y por \u00faltimo iniciaron la guerra directa contra la nobleza. En <strong>Italia<\/strong>, donde la tierra estaba densamente poblada de castillos feudales, la guerra asumi\u00f3 proporciones heroicas y era librada por ambas partes con extrema dureza. <strong>Florencia<\/strong> tuvo que sostener, durante setenta y siete a\u00f1os enteros guerras sangrientas para liberar su <em><strong>contado<\/strong> <\/em>(<em>es decir, su provincia<\/em>) de los nobles, pero, cuando la lucha se termin\u00f3 victoriosamente (<em>en el a\u00f1o <strong>1181<\/strong><\/em>), hubo que empezar de nuevo. La nobleza reuni\u00f3 sus fuerzas y form\u00f3 sus propias ligas en contraposici\u00f3n a las ligas de las ciudades, y recibi\u00f3 el apoyo creciente ya sea de parte del emperador o del papa, y prolong\u00f3 la guerra a\u00fan ciento treinta a\u00f1os m\u00e1s. Lo mismo sucedi\u00f3 en la regi\u00f3n de <strong>Roma<\/strong>, en <strong>Lombard\u00eda<\/strong>, en la regi\u00f3n de <strong>G\u00e9nova<\/strong>, por toda <strong>Italia.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Prodigios de valor, audacia y tenacidad fueron realizados por los burgueses durante estas guerras. Pero el arco y las segures de guerra de los artesanos de las ciudades no siempre se impusieron a los caballeros vestidos de armaduras, y muchos castillos resistieron el asedio con \u00e9xito, a pesar de las ingeniosas m\u00e1quinas agresivas y la tenacidad de los burgueses que lo sitiaban. Algunas ciudades, como por ejemplo <strong>Florencia, Bolonia<\/strong> y muchas otras en <strong>Francia, Alemania<\/strong> y <strong>Bohemia<\/strong>, consiguieron liberar a las aldeas que las rodeaban, y la recompensa de sus esfuerzos fue una notable prosperidad y tranquilidad. Pero aun en estas ciudades, y m\u00e1s a\u00fan en las ciudades menos poderosas o menos emprendedoras, los comerciantes y los artesanos, agotados por la guerra y comprendiendo falsamente sus propios intereses, concertaron la paz con los barones, vendi\u00e9ndoles, por as\u00ed decirlo, los campesinos. Obligaron al bar\u00f3n a prestar juramento de lealtad a la ciudad; su castillo fue derruido hasta los cimientos y \u00e9l dio su conformidad para construir una casa y vivir en la ciudad, donde se convirti\u00f3 entonces en <em><strong>conciudadano<\/strong> <\/em>(<em>combourgeois, concittadino<\/em>), pero en cambio, conserv\u00f3 la mayor\u00eda de sus derechos sobre los campesinos, quienes de tal modo recibieron s\u00f3lo un alivio parcial de la carga servil que pesaba sobre ellos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los burgueses no comprendieron que les era menester dar iguales derechos de ciudadan\u00eda al campesino, en quien ten\u00edan que confiar en materia de aprovisionamiento de productos alimenticios para la ciudad; y debido a esta incomprensi\u00f3n entre la ciudad y la aldea se abri\u00f3 entre ellos, desde entonces, un profundo abismo. En algunas ocasiones, los campesinos solamente cambiaron de se\u00f1ores, puesto que la ciudad compraba los derechos al bar\u00f3n y los vend\u00eda en parte a sus propios ciudadanos. La <em><strong>servidumbre<\/strong> <\/em>se mantuvo de tal modo, y s\u00f3lo considerablemente m\u00e1s tarde, al final del <strong>siglo XIII<\/strong>, revoluci\u00f3n de los oficios menores le puso fin; pero, habiendo destruido la servidumbre personal, esta revoluci\u00f3n, al mismo tiempo, quitaba no pocas veces al campesino sus tierras. Apenas es necesario agregar que las ciudades sintieron pronto en carne propia las consecuencias fatales de tal pol\u00edtica miope: <strong><em>la aldea se convirti\u00f3 en enemiga de la ciudad<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2205448\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205448\" style=\"width: 640px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2205448 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Paris-Medieval.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"360\" data-id=\"2205448\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Paris-Medieval.jpg 640w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Paris-Medieval-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Paris-Medieval-610x343.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205448\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Par\u00eds Medieval<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La guerra contra los castillos tuvo todav\u00eda una consecuencia perniciosa m\u00e1s: arroj\u00f3 a las ciudades a guerras prolongadas, lo que permiti\u00f3 que se formara entre los historiadores la teor\u00eda que estuvo en boga hasta tiempos recientes, y seg\u00fan la cual las ciudades perdieron su libertad debido a la envidia rec\u00edproca y a la lucha entre s\u00ed. Sosten\u00edan esta teor\u00eda especialmente los historiadores imperialistas, pero fue sacudida fuertemente por las recientes investigaciones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es indudable que en <strong>Italia<\/strong> las ciudades lucharon entre s\u00ed con animosidad obstinada; pero en ninguna parte, fuera de Italia, las guerras urbanas, especialmente en el per\u00edodo antiguo, tuvieron sus causas especiales. Fueron (<em>como lo han demostrado ya <strong>Sismondi <\/strong>y<\/em><strong><em> Ferrari<\/em>)<\/strong> la prolongaci\u00f3n de la lucha contra los castillos, la prolongaci\u00f3n inevitable de la lucha del principio del municipio libre y federativo en contra del feudalismo, del imperialismo y del papado; es decir, en contra de los partidarios de la servidumbre, apoyados unos por el emperador germano y otros por el papa. Muchas ciudades que se hab\u00edan liberado s\u00f3lo en parte del poder del obispo, del se\u00f1or feudal o del emperador, fueron arrastradas por la fuerza a la lucha contra las ciudades libres, por los nobles, el emperador y la Iglesia, cuya pol\u00edtica tend\u00eda a no permitir que las ciudades se unieran, y a armarlas una contra la otra. Estas condiciones especiales (<em>que parcialmente se hab\u00edan reflejado tambi\u00e9n sobre <strong>Alemania<\/strong><\/em>) explican por qu\u00e9 las ciudades italianas, de las cuales algunas buscaron el apoyo del emperador para luchar contra el papa, otras el de la Iglesia para luchar contra el emperador, pronto se dividieron en dos campos, <em><strong>gibelinos<\/strong> <\/em>y <em><strong>g\u00fcelfos<\/strong><\/em>, y por qu\u00e9 la misma divisi\u00f3n apareci\u00f3 tambi\u00e9n dentro de cada ciudad. El enorme progreso econ\u00f3mico alcanzado por la mayor\u00eda de las ciudades italianas justamente en la \u00e9poca en que estas guerras estaban en su apogeo, y la ligereza con que se concertaban las alianzas entre las ciudades, dan una idea a\u00fan m\u00e1s fiel de la lucha de las ciudades y socava m\u00e1s a\u00fan la teor\u00eda arriba citada. Y en los <strong>a\u00f1os 1130-1150<\/strong> empezaron a formarse poderosas alianzas o ligas de ciudades; y transcurridos algunos a\u00f1os, cuando<strong> Federico Barbarroja<\/strong> atac\u00f3 a <strong>Italia<\/strong>, y, apoyado por la nobleza y algunas ciudades retardadas march\u00f3 contra <strong>Mil\u00e1n<\/strong>, el entusiasmo del pueblo se despert\u00f3 con fuerza en muchas ciudades, bajo la influencia de los predicadores populares. <strong>Cremona, Piacenza, Brescia, Tortona<\/strong> y otras se lanzaron al rescate; los estandartes de las guildas de <strong>Verona, Padua, Vicenzia<\/strong> y <strong>Trevisso<\/strong>, llameaban juntos en el campamento de las ciudades contra los estandartes del emperador y de la nobleza. El a\u00f1o siguiente se form\u00f3 la alianza lombarda, y sesenta a\u00f1os despu\u00e9s vemos ya que esta liga se fortific\u00f3 con las alianzas de muchas otras ciudades, y constituy\u00f3 una organizaci\u00f3n durable que guardaba la mitad de sus fondos de guerra en <strong>G\u00e9nova<\/strong> y la mitad en <strong>Venecia<\/strong>. En <strong>Toscana<\/strong>, <strong>Florencia<\/strong> encabezaba otra liga poderosa, la de <strong>Toscana<\/strong>, a la que pertenec\u00edan<strong> Lucea, Bologna, Pistoia<\/strong> y otras ciudades, y la cual desempe\u00f1\u00f3 un papel importante en la derrota de la nobleza de Italia central. Ligas m\u00e1s reducidas eran, en aquella misma \u00e9poca, el fen\u00f3meno m\u00e1s corriente. De tal modo, es indudable que a pesar de que exist\u00eda rivalidad entre las ciudades, y no era dif\u00edcil sembrar la discordia entre ellas, esta rivalidad no imped\u00eda a las ciudades unirse para la defensa com\u00fan de su libertad. Solamente m\u00e1s tarde, cuando cada una de las ciudades se convirti\u00f3 en un peque\u00f1o Estado, empezaron entre ellas guerras, como sucede siempre que los <strong>Estados<\/strong> comienzan a luchar entre s\u00ed por el predominio o por las colonias.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2205453\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205453\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2205453\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/France_cite_de_carcassonne_porte_de_l_aude.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"733\" data-id=\"2205453\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/France_cite_de_carcassonne_porte_de_l_aude.jpg 1200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/France_cite_de_carcassonne_porte_de_l_aude-225x300.jpg 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/France_cite_de_carcassonne_porte_de_l_aude-768x1024.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/France_cite_de_carcassonne_porte_de_l_aude-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/France_cite_de_carcassonne_porte_de_l_aude-610x813.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205453\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Cite de Carcassonne; porte de l&#8217;aude, France<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ligas semejantes se formaron, con el mismo fin, en <strong>Alemania<\/strong>. Cuando, bajo los herederos de <strong>Conrado<\/strong>, el pa\u00eds se convirti\u00f3 en un campo de interminables guerras de venganza entre los barones, las ciudades de <em><strong>Westfalia<\/strong> <\/em>formaron una liga contra los caballeros, y uno de los puntos del pacto era la obligaci\u00f3n de no dar nunca pr\u00e9stamo de dinero al caballero que continuara ocultando mercanc\u00edas robadas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los tiempos en que \u00abl<em>os caballeros y la nobleza viv\u00edan de la rapi\u00f1a y mataban a quienes quer\u00edan<\/em>\u00ab, como dice la queja de <strong>Worms<\/strong> (<em><strong>Wormser Zorn<\/strong><\/em>), las ciudades del <strong>Rhin (Mainz, Colonia, Speier, Strassbourg y Basel)<\/strong> tomaron la iniciativa de formar una liga para perseguir a los saqueadores y mantener la paz; pronto cont\u00f3 con sesenta ciudades que hab\u00edan ingresado en la alianza. M\u00e1s tarde, la liga de las ciudades de <strong>Suabia<\/strong>, divididas en tres c\u00edrculos de paz (<em><strong>Augsburg, Constanza <\/strong>y<strong> Ulm<\/strong><\/em>) persegu\u00eda el mismo objeto. Y a pesar de que estas alianzas fueron rotas se prolongaron el tiempo suficiente como para demostrar que mientras los pretendidos pacificadores -los reyes, emperadores y la Iglesia- fomentaban la discordia, y ellos mismos eran impotentes contra los rapaces caballeros, el impulso para el establecimiento de la paz y la uni\u00f3n provino de las ciudades. Las ciudades -y no los emperadores- fueron los verdaderos creadores de la uni\u00f3n nacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Alianzas similares, mejor dicho, federaciones, con fines semejantes, se organizaron tambi\u00e9n entre las aldeas, y ahora que <strong>Luchaire<\/strong> ha llamado la atenci\u00f3n sobre este fen\u00f3meno es de esperar que pronto conoceremos m\u00e1s detalles de estas federaciones. Sabemos que las aldeas se unieron en peque\u00f1as ligas en el distrito (<em>condado<\/em>) de <em><strong>Florencia<\/strong><\/em>; tambi\u00e9n en los distritos sometidos a <em><strong>Novgorod<\/strong> <\/em>y <em><strong>Pskof<\/strong><\/em>. En cuanto a <strong>Francia<\/strong>, existe el testimonio positivo de la federaci\u00f3n de diecisiete aldeas campesinas que ha existido en el <em><strong>Laonnais<\/strong> <\/em>durante casi cien a\u00f1os (<em>hasta el a\u00f1o <strong>1256<\/strong><\/em>) y que han luchado obstinadamente por su independencia. Adem\u00e1s, en las vecindades de la ciudad de <strong>Laon<\/strong> exist\u00edan tres rep\u00fablicas campesinas que ten\u00edan <strong>Cartas<\/strong> <strong>juradas<\/strong>, seg\u00fan el modelo de la <strong>Carta de Laon <\/strong>y <strong>Soissons<\/strong>, y como sus tierras lindaban, se apoyaban mutuamente en sus guerras de liberaci\u00f3n. En general, <strong>Luchaire<\/strong> opina que muchas de tales uniones se formaron en <strong>Francia<\/strong> en los <strong>siglos XII y XIII<\/strong>, pero en la mayor\u00eda de los casos se han perdido las noticias documentales sobre ellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Naturalmente, no estando protegidas por muros, como las ciudades, las uniones aldeanas fueron f\u00e1cilmente destruidas por los reyes y barones, pero bajo algunas condiciones favorables, cuando hallaron apoyo en las uniones de las ciudades, o protecci\u00f3n en sus monta\u00f1as, semejantes rep\u00fablicas campesinas se hicieron independientes, como ocurri\u00f3 en la <\/span><strong style=\"font-size: 18.6667px;\">Confederaci\u00f3n<\/strong><span style=\"font-size: 18.6667px;\"> S<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>uiza<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cuanto a las uniones concertadas por las ciudades con fines especiales, eran un fen\u00f3meno muy corriente. Las relaciones establecidas en el per\u00edodo de liberaci\u00f3n, cuando las ciudades se copiaban mutuamente las cartas, no se interrumpieron posteriormente. A veces cu\u00e1ndo los <em>seabini<\/em> de cualquier ciudad <strong>alemana<\/strong> deb\u00edan pronunciar una sentencia, en un caso para ellos nuevo y complejo, y declaraban que no pod\u00edan hallar la resoluci\u00f3n (<em>des Urtheiles nieht weise zu sean<\/em>), enviaban delegados a otra ciudad con el fin de buscar una soluci\u00f3n oportuna. Lo mismo suced\u00eda tambi\u00e9n en <strong>Francia<\/strong>. Sabemos tambi\u00e9n que <strong>Forli y Ravenna<\/strong> naturalizaban rec\u00edprocamente a sus ciudadanos y les daban plenos derechos en ambas ciudades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Someter una disputa surgida entre dos ciudades, o dentro de la ciudad, a la resoluci\u00f3n de otra comuna, a la que incitaban a actuar en calidad de \u00e1rbitro, estaba tambi\u00e9n en el esp\u00edritu de la \u00e9poca. En cuanto a los pactos comerciales entre las ciudades eran cosa muy corriente. Las uniones para la regulaci\u00f3n de la producci\u00f3n y la determinaci\u00f3n del volumen de los toneles utilizados en el comercio de vinos, las \u00ab<em>uniones de los arenqueros<\/em>\u00ab, etc., fueron precursores de la gran federaci\u00f3n comercial de la<strong> Hansa<\/strong> <strong>flamenca<\/strong>, y m\u00e1s tarde, de la gran <strong>Hansa<\/strong> <strong>germ\u00e1nica<\/strong> <strong>del <\/strong><\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Norte<\/strong>, en la cual ingresaron la soberana <\/span><strong style=\"font-size: 14pt;\">Novgorod<\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\"> y algunas ciudades polacas. La historia de estas dos vastas uniones es interesante en grado sumo, e instructiva, pero se requerir\u00edan muchas p\u00e1ginas para relatar su vida compleja y multiforme. Observar\u00e9, solamente, que gracias a las Uniones de la Edad Media hicieron m\u00e1s por el desarrollo de las relaciones internacionales, de la navegaci\u00f3n mar\u00edtima y de los descubrimientos mar\u00edtimos que todos los Estados de los primeros diecisiete siglos de nuestra era.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">Practicaban ampliamente los principios de ayuda mutua, pero, sin embargo, separ\u00e1ndose de los campesinos labradores, aplicaron estos principios a la vida de una manera que no fue suficientemente amplia, y privadas del apoyo de los campesinos, las ciudades no pudieron resistir la violencia de los reinos e imperios nacientes<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Resumiendo lo dicho, las ligas y las uniones entre peque\u00f1as unidades territoriales, lo mismo que entre los hombres que se un\u00edan con fines comunes en sus guildas correspondientes, y tambi\u00e9n las federaciones entre las ciudades y grupos de ciudades, constituy\u00f3 la esencia misma de la vida y del pensamiento de todo este per\u00edodo. Los primeros cinco siglos del segundo milenio de nuestra era (<em>hasta el <strong>XVI<\/strong><\/em>) pueden ser considerados, de tal modo, una colosal tentativa de asegurar la ayuda mutua y el apoyo mutuo en gran escala, sobre los principios de la uni\u00f3n y de la colaboraci\u00f3n, llevados a trav\u00e9s de todas las manifestaciones de la vida humana y en todos los grados posibles. Este intento fue coronado por el \u00e9xito en grado considerable. Uni\u00f3 a los hombres, antes divididos, les asegur\u00f3 una libertad considerable, decuplic\u00f3 sus fuerzas. En aquella \u00e9poca en que multitud de toda clase de influencias creaban en los hombres la tendencia a aislarse de los otros en su c\u00e9lula, y exist\u00eda tal abundancia de causas de discordia, es consolador ver y observar que las ciudades diseminadas por toda Europa tuvieran tanto en com\u00fan y que con tal presteza se unieran para la persecuci\u00f3n de tan numerosos objetivos comunes. Verdad es que, al final de cuentas, no resistieron ante enemigos poderosos. Practicaban ampliamente los principios de ayuda mutua, pero, sin embargo, separ\u00e1ndose de los campesinos labradores, aplicaron estos principios a la vida de una manera que no fue suficientemente amplia, y privadas del apoyo de los campesinos, las ciudades no pudieron resistir la violencia de los reinos e imperios nacientes. Pero no perecieron debido a la enemistad rec\u00edproca, y sus errores no fueron la consecuencia del desarrollo insuficiente del esp\u00edritu federativo entre ellos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La nueva direcci\u00f3n tomada por la vida humana en la ciudad de la <strong>Edad Media<\/strong> tuvo enormes consecuencias en el desarrollo de toda la civilizaci\u00f3n. A comienzos del <strong>siglo XI<\/strong>, las ciudades de <strong>Europa<\/strong> constitu\u00edan solamente peque\u00f1os grupos de miserables chozas, que se refugiaban alrededor de iglesias bajas y deformes, cuyos constructores apenas si sab\u00edan trazar un arco. Los oficios, que se reduc\u00edan principalmente a la tejedur\u00eda y a la forja, se hallaban en estado embrionario; la ciencia encontraba refugio s\u00f3lo en algunos monasterios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Pero trescientos cincuenta a\u00f1os m\u00e1s tarde el aspecto mismo de Europa cambi\u00f3 por completo<\/strong>. La tierra estaba ya sembrada de ricas ciudades, y estas ciudades hall\u00e1banse rodeadas por muros dilatados y espesos que se hallaban adornados por torres y puertas ostentosas cada una de las cuales constitu\u00eda una obra de arte. Catedrales concebidas en estilo grandioso y cubiertas por numerosos ornamentos decorativos, elevaban a las nubes sus altos campanarios, y en su arquitectura se manifestaba tal audacia de imaginaci\u00f3n y tal pureza de forma, que vanamente nos esforzamos en alcanzar en la \u00e9poca presente. Los oficios y las artes se elevaron a tal perfecci\u00f3n que aun, ahora apenas podemos decir que las hemos superado en mucho, si no colocamos la velocidad de la fabricaci\u00f3n por encima del talento inventiva del trabajador y de la terminaci\u00f3n de su trabajo. Las naves de las ciudades libres surcaban en todas direcciones el mar <strong>Mediterr\u00e1neo<\/strong> norte y sur; un esfuerzo m\u00e1s y cruzar\u00edan el oc\u00e9ano. En vastas extensiones, el bienestar ocup\u00f3 el lugar de la miseria anterior; se desarroll\u00f3 y se extendi\u00f3 la educaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2205463\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205463\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2205463 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/la-luz-que-acerca-a-dios__1280x853-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2205463\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205463\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Arte G\u00f3tico: La luz que acerca a Dios<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Junto con esto se elabor\u00f3 el <strong>m\u00e9todo cient\u00edfico<\/strong> de investigaci\u00f3n -positivo y natural en lugar de la escol\u00e1stica anterior- y fueron establecidas las bases de la mec\u00e1nica y de las ciencias f\u00edsicas. M\u00e1s a\u00fan: estaban preparados todos aquellos inventos mec\u00e1nicos de que tanto se enorgullece el <strong>siglo XIX<\/strong>. Tales fueron los cambios m\u00e1gicos que se hab\u00edan producido en <strong>Europa<\/strong> en menos de cuatrocientos a\u00f1os. Y las p\u00e9rdidas sufridas por <strong>Europa<\/strong> cuando cayeron sus ciudades libres pueden ser plenamente apreciadas si se compara el siglo diecisiete con el catorce o hasta con el trece. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el <strong>siglo dieciocho<\/strong> desapareci\u00f3 el bienestar que distingu\u00eda a <strong>Escocia, Alemania<\/strong>, las llanuras de <strong>Italia<\/strong>. Los caminos decayeron, las ciudades se despoblaron, el trabajo libre se convirti\u00f3 en esclavitud, las artes se marchitaron, y hasta el comercio decay\u00f3. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si tras las ciudades medievales no hubiera quedado monumento escrito alguno, por los cuales se pudiera juzgar el esplendor de su vida, si hubieran quedado tras ellas solamente los monumentos de su arte arquitect\u00f3nico, que hallamos dispersos por toda <strong>Europa<\/strong>, de <strong>Escocia<\/strong> a <strong>Italia<\/strong>, y de <strong>Gerona<\/strong>, en <strong>Espa\u00f1a<\/strong>, hasta <strong>Breslau<\/strong>, en el territorio eslavo, aun entonces podr\u00edamos decir que la \u00e9poca de las ciudades independientes fue la del m\u00e1ximo florecimiento del intelecto humano durante todos los siglos del cristianismo, hasta el fin del <strong>siglo XVIII<\/strong>. Mirando, por ejemplo, el cuadro medieval que representa <strong>Nuremberg<\/strong>, con sus decenas de torres y elevados campanarios que llevaban en si cada una el sello del arte creador libre, apenas podemos imaginar que s\u00f3lo trescientos a\u00f1os antes Nuremberg era \u00fanicamente un mont\u00f3n de chozas miserables.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo mismo con respecto a todas las ciudades libres de la <strong>Edad Media<\/strong>, sin excepci\u00f3n. Y nuestro asombro aumenta a medida que observamos en detalle la arquitectura y los ornatos de cada una de las innumerables iglesias, campanarios, puertas de las ciudades y casas consistoriales, diseminados por toda <strong>Europa<\/strong>, empezando por <strong>Inglaterra, Holanda, B\u00e9lgica, Francia e Italia<\/strong>, y llegando, en el Este, hasta <strong>Bohemia<\/strong> y hasta las ciudades de la <strong>Galitzia<\/strong> polaca, ahora muertas. No solamente Italia -madre del arte-, sino toda Europa, estaba repleta de semejantes monumentos. Es extraordinariamente significativo, adem\u00e1s, el hecho de que de todas las artes, la arquitectura -arte social por excelencia- alcanzara en esta \u00e9poca el m\u00e1s elevado desarrollo. Y realmente, tal desarrollo de la arquitectura fue posible s\u00f3lo como resultado de la sociabilidad altamente desarrollada en la vida de entonces.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2205462\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/fracmasoneria.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"293\" data-id=\"2205462\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/fracmasoneria.jpg 550w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/fracmasoneria-300x160.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La arquitectura medieval alcanz\u00f3 tal grandeza no s\u00f3lo porque era el desarrollo natural de un oficio art\u00edstico, como insisti\u00f3, sobre esto justamente, <strong>Ruskin<\/strong>; no solamente porque cada edificio y cada ornato arquitect\u00f3nico fueron concebidos por hombres que conoc\u00edan por la experiencia de sus propias manos cu\u00e1les efectos art\u00edsticos pueden producir la piedra, el hierro, el bronce o simplemente las vigas y el cemento mezclado con guijarros; no s\u00f3lo porque cada monumento era el resultado de la experiencia colectiva reunida, acumulada en cada arte u oficio, la arquitectura medieval era grande porque era la expresi\u00f3n de una gran idea. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como el arte griego, surgi\u00f3 de la concepci\u00f3n de la fraternidad y unidad alentadas por la ciudad. Pose\u00eda una audacia que pudo ser lograda s\u00f3lo merced a la lucha atrevida de las ciudades contra sus opresores y vencedores; respiraba energ\u00eda porque toda la vida de la ciudad estaba impregnada de energ\u00eda. La catedral o la casa consistorial de la ciudad encarnaba, simbolizaba, el organismo en el cual cada alba\u00f1il y picapedrero eran constructores. El edificio medieval nunca constitu\u00eda el designio de un individuo, para cuya realizaci\u00f3n trabajan miles de esclavos, desempe\u00f1ando un trabajo determinado por una idea ajena: toda la ciudad tomaba parte en su construcci\u00f3n. El alto campanario era parte de un gran edificio; en el que palpitaba la vida de la ciudad; no estaba colocado sobre una plataforma que no tenla sentido como la <em><strong>torre Eiffel de Par\u00eds<\/strong><\/em>; no era una construcci\u00f3n falsa, de piedra: erigida con objeto de ocultar la fealdad del armaz\u00f3n de hierro que le serv\u00eda de base, como fue hecho recientemente en el <strong><em>Tower Bridge, Londres<\/em><\/strong><em>.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">la catedral de la ciudad medieval ten\u00eda por objeto glorificar las grandezas de la ciudad victoriosa; encarnaba y espiritualizaba la uni\u00f3n de los oficios, era la expresi\u00f3n del sentimiento de cada ciudadano, que se enorgullec\u00eda de su ciudad, puesto que era su propia creaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como la <strong>Acr\u00f3polis<\/strong> de <strong>Atenas<\/strong>, la catedral de la ciudad medieval ten\u00eda por objeto glorificar las grandezas de la ciudad victoriosa; encarnaba y espiritualizaba la uni\u00f3n de los oficios, era la expresi\u00f3n del sentimiento de cada ciudadano, que se enorgullec\u00eda de su ciudad, puesto que era su propia creaci\u00f3n. No raramente ocurr\u00eda tambi\u00e9n que la ciudad, habiendo realizado con \u00e9xito la segunda resoluci\u00f3n de los oficios menores, comenzaba a construir una nueva catedral con objeto de expresar la uni\u00f3n nueva, m\u00e1s profunda y amplia, que hab\u00eda aparecido en su vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las catedrales y casas consistoriales de la Edad Media tienen un rasgo asombroso m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los recursos efectivos con que las ciudades empezaron sus grandes construcciones sol\u00edan secar en la mayor\u00eda de los casos, desproporcionadamente reducidos. La catedral de <strong>Colonia<\/strong>, por ejemplo, fue iniciada con un desembolso anual de 500 marcos en total; una donaci\u00f3n de 100 marcos se inscribi\u00f3 como d\u00e1diva importante. Hasta cuando la obra se aproximaba a su fin, el gasto anual apenas avanzaba a 5.000 marcos, y nunca sobrepas\u00f3 los 14.000.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2206521\" aria-describedby=\"caption-attachment-2206521\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2206521\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/duomo-di-milano-catedral.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"412\" data-id=\"2206521\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/duomo-di-milano-catedral.jpg 550w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/duomo-di-milano-catedral-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/duomo-di-milano-catedral-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/duomo-di-milano-catedral-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2206521\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Duomo, en Mil\u00e1n<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La catedral de <strong>Basilea<\/strong> fue construida con los mismos insignificantes medios. Pero cada corporaci\u00f3n ofrendaba para su monumento com\u00fan tu parte de piedra de trabajo y de genio decorativo. Cada guilda expresaba en ese momento sus opiniones pol\u00edticas, refiriendo, en la piedra o el bronce, la historia de la ciudad, glorificando los principios de libertad, igualdad y fraternidad; ensalzando a los aliados de la ciudad y condenando al fuego eterno a sus enemigos. Y cada guilda expresaba su amor al monumento com\u00fan orn\u00e1ndolo ricamente con ventanas y vitrales, pinturas, \u00ab<em>con puertas de iglesia dignas de ser las puertas del cielo<\/em>\u00bb -seg\u00fan la expresi\u00f3n de <strong>Miguel Angel<\/strong>&#8211; o con ornatos de piedra en todos los m\u00e1s peque\u00f1os rincones de la construcci\u00f3n. Las peque\u00f1as ciudades, y hasta las m\u00e1s peque\u00f1as parroquias, rivalizaban en este g\u00e9nero de trabajos con las grandes ciudades, y las catedrales de <em>Lyon o de Saint Ouen<\/em> apenas ceden a la catedral de<strong> Reims<\/strong>, a la Casa Consistorial de <strong>Bremen<\/strong> o al campanario del Consejo Popular de <strong>Breslau<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Ninguna obra debe ser comenzada por la comuna si no ha sido concebida en consonancia con el gran coraz\u00f3n del la comuna, formada por los corazones de todos sus ciudadanos, unidos en una sola voluntad com\u00fan<\/em>\u00bb -tales eran las palabras del Consejo de la Ciudad, en <strong>Florencia<\/strong>-; y este esp\u00edritu se manifiesta en todas las obras comunales que est\u00e1n destinadas a la utilidad p\u00fablica, como por, ejemplo, en los canales, las terrazas, los plant\u00edos de vi\u00f1edos y frutales alrededor de <strong>Florencia<\/strong>, o en los canales de regad\u00edo que atravesaban las llanuras de <strong>Lombard\u00eda<\/strong>, en el puerto y en el acueducto de <strong>G\u00e9nova<\/strong>, y, en suma, en todas las construcciones comunales que se emprend\u00edan en casi todas las ciudades<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2205461 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/gotico_portada-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2205461\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todas las artes ten\u00edan el mismo \u00e9xito en las ciudades medievales, y nuestras adquisiciones actuales en este campo, en la mayor\u00eda de los casos, no son nada m\u00e1s que la prolongaci\u00f3n de lo que hab\u00eda crecido entonces. El bienestar de las <strong>ciudades flamencas<\/strong> se fundaba en la fabricaci\u00f3n de los finos tejidos de lana. <strong>Florencia<\/strong>, a comienzos del <strong>siglo<\/strong> <strong>XIV<\/strong> hasta la epidemia de la \u00ab<em>muerte negra<\/em>\u00ab, fabricaba de 70.000 a 100.000 piezas de lana, que se evaluaban en 1.200.000 florines de oro. El cincelado de metales preciosos, el arte de la fundici\u00f3n, la forja art\u00edstica del hierro, fueron creaci\u00f3n de las <strong>guildas<\/strong> medievales (<strong><em>misterios<\/em><\/strong>), que alcanzaron en sus respectivos dominios todo cuanto se pod\u00eda lograr mediante el trabajo manual, sin, recurrir a la ayuda de un motor mec\u00e1nico poderoso; por medio del traba o manual y la inventiva, pues, sirvi\u00e9ndose de las palabras de <strong>Whewell<\/strong>, \u00ab<em>recibimos el pergamino y el papel, la imprenta y el grabado, el vidrio perfeccionado y el acero, la p\u00f3lvora, el reloj, el telescopio, la br\u00fajula mar\u00edtima, el calendario reformado, el sistema decimal, el \u00e1lgebra, la trigonometr\u00eda, la qu\u00edmica, el contrapunto (descubrimiento que equivale a una nueva creaci\u00f3n de la m\u00fasica): hemos heredado todo esto de aquella \u00e9poca que tan despreciativamente llamamos \u00abper\u00edodo de estancamiento<\/em>\u00ab\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Verdad es que, como observ\u00f3 <strong>Whewell<\/strong>, ninguno, de estos descubrimientos introdujo un principio nuevo; pero la ciencia medieval alcanz\u00f3 algo m\u00e1s que el descubrimiento real de nuevos principios. Prepar\u00f3 al descubrimiento de todos aquellos nuevos principios que conocemos actualmente en el dominio de las ciencias mec\u00e1nicas: ense\u00f1\u00f3 al investigador a observar los hechos y extraer conclusiones. Entonces se cre\u00f3 la <strong>ciencia inductiva<\/strong>, y a pesar de que no hab\u00eda captado a\u00fan plenamente el sentido y la fuerza de la inducci\u00f3n, ech\u00f3 las bases tanto de la mec\u00e1nica como de la f\u00edsica. <strong>Francis Bacon, Galileo y Cop\u00e9rnico<\/strong>, fueron descendientes directos de <strong>Roger Bacon y Miguel Scott<\/strong>, como la m\u00e1quina de vapor fue el producto directo de las investigaciones sobre la presi\u00f3n atmosf\u00e9rica- realizadas en las universidades italianas- y de la educaci\u00f3n matem\u00e1tica y t\u00e9cnica que distingu\u00eda a <strong>Nurember<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2205464 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Galileo-telescopio-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2205464\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, \u00bfes necesario, en verdad, extenderse y demostrar el progreso de las ciencias y de las artes en las ciudades de la Edad Media? \u00bfNo basta mencionar simplemente las catedrales, en el campo de las artes, y la lengua italiana y el poema de <strong>Dante<\/strong>, en el dominio del pensamiento, para dar en seguida la medida de lo que cre\u00f3 la ciudad medieval durante los cuatro siglos de su existencia?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No cabe duda alguna de que las ciudades medievales prestaron un servicio inmenso a la civilizaci\u00f3n europea. Impidieron que Europa cayera en los estados teocr\u00e1ticos y desp\u00f3ticos que se crearon en la antig\u00fcedad en Asia; di\u00e9ronle variedad de manifestaciones vivientes, seguridad en s\u00ed misma, fuerza de iniciativa y aquella enorme energ\u00eda intelectual y moral que posee ahora y que es la mejor garant\u00eda de que la civilizaci\u00f3n europea podr\u00e1 rechazar toda nueva invasi\u00f3n de Oriente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, \u00bfpor qu\u00e9 estos centros de civilizaci\u00f3n que trataron de hallar respuestas a las exigencias de la naturaleza humana y que se distinguieron por tal plenitud de vida no pudieron prolongar su existencia? \u00bfPor qu\u00e9 en el <strong>siglo XVI<\/strong> fueron atacadas de debilidad senil y por qu\u00e9, despu\u00e9s de haber rechazado tantas invasiones exteriores y de haber sabido extraer una nueva energ\u00eda aun de sus discordias interiores, estas ciudades, al final de cuentas, cayeron v\u00edctimas de los ataques exteriores y de las disensiones intestinas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Diferentes causas provocaron esta ca\u00edda, algunas de las cuales tuvieron su ra\u00edz en el pasado lejano, mientras que las otras fueron el resultado de errores cometidos por las ciudades mismas. El impulso en este sentido fue dado primeramente por las tres invasiones de <strong>Europa<\/strong>: la mogol a <strong>Rusia<\/strong> en el <strong>siglo XIII<\/strong>, la turca a la pen\u00ednsula balc\u00e1nica y a los eslavos del Este, en el <strong>siglo XV<\/strong>, y la invasi\u00f3n de los moros a <strong>Espa\u00f1a<\/strong> y Sur de <strong>Francia<\/strong>, desde el <strong>siglo IX<\/strong> hasta el <strong>XII<\/strong>. Detener est\u00e1s invasiones fue muy dif\u00edcil; y se consigui\u00f3 arrojar a los mogoles, turcos y moros, que se hab\u00edan afirmado en diferentes lugares de Europa, solamente cuando en<strong> Espa\u00f1a<\/strong> y <strong>Francia<\/strong>, <strong>Austria<\/strong> y <strong>Polonia<\/strong>, en <strong>Ucrania<\/strong> y en <strong>Rusia<\/strong>, los peque\u00f1os y d\u00e9biles <em>knyazi\u00e1<\/em>, condes, pr\u00edncipes, etc., sometidos por los m\u00e1s fuertes de ellos, comenzaron a formar, <strong>estados<\/strong> capaces de mover ej\u00e9rcitos numerosos contra los conquistadores orientales.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2205465\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Europa-S-XIV.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"530\" data-id=\"2205465\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Europa-S-XIV.jpg 1156w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Europa-S-XIV-300x289.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Europa-S-XIV-1024x986.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Europa-S-XIV-768x739.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Europa-S-XIV-610x587.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De tal modo, a fines del <strong>siglo XV<\/strong>, en <strong>Europa<\/strong>, comenz\u00f3 a surgir una serie de peque\u00f1os estados, formados seg\u00fan el modelo romano antiguo. En cada pa\u00eds y en cada dominio, cualquiera de los se\u00f1ores feudales que fuera m\u00e1s astuto que los otros, m\u00e1s inclinado a la codicia y, a menudo, menos escrupuloso que su vecino, lograba adquirir en propiedad personal patrimonios m\u00e1s ricos, con mayor cantidad de campesinos, y tambi\u00e9n reunir en torno a s\u00ed mayor cantidad de caballeros y mesnaderos y acumular m\u00e1s dinero en sus arcas. Un bar\u00f3n, rey o <em>knyaz<\/em>, generalmente escog\u00eda como residencia no una ciudad administrativa con el consejo popular, sino un grupo de aldeas, de posici\u00f3n geogr\u00e1fica ventajosa, que no se hab\u00edan familiarizado a\u00fan con la vida libre de la ciudad; <strong>Par\u00eds, Madrid, Mosc\u00fa<\/strong>, que se convirtieron en centros de grandes Estados, se hallaban justamente en tales condiciones; y con ayuda del trabajo servil se cre\u00f3 aqu\u00ed <strong>la ciudad real fortificada<\/strong>, a la cual atra\u00eda, mediante una distribuci\u00f3n generosa de aldeas \u00ab<em>para alimentarse<\/em>\u00ab, a los compa\u00f1eros de haza\u00f1as, y tambi\u00e9n a los comerciantes, que gozaban de la protecci\u00f3n que \u00e9l ofrec\u00eda al comercio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed se citaron, mientras se hallaban a\u00fan en condici\u00f3n embrionaria, los futuros estados, qu\u00e9 comenzaron gradualmente a absorber a otros centros iguales. Los jurisconsultos, educados en el estudio del derecho romano, aflu\u00edan de buen grado a tales ciudades; una raza de hombres, tenaz y ambiciosa, surgida de entre los burgueses y que odiaba por igual la altivez de los feudales a la manifestaci\u00f3n de lo que llamaban iniquidad de los campesinos. Ya las formas mismas de la comuna aldeana, desconocidas en sus c\u00f3digos, los mismos principios del federalismo, les eran odiosos, como herencia de los b\u00e1rbaros. Su ideal era el cesarismo, apoyado por la ficci\u00f3n del consenso popular y -especialmente- por la fuerza de las armas; y trabajaban celosamente para aquellos en quienes confiaban para la realizaci\u00f3n de este ideal.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2205466\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/disturbios-Jacquerie.jpg\" alt=\"\" width=\"448\" height=\"367\" data-id=\"2205466\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/disturbios-Jacquerie.jpg 448w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/disturbios-Jacquerie-300x246.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 448px) 100vw, 448px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <strong>Iglesia cristiana<\/strong>, que antes se hab\u00eda rebelado contra el derecho romano y que ahora se hab\u00eda convertido en su aliada, trabajaba en el mismo sentido. Puesto que la tentativa de formar un imperio teocr\u00e1tico en <strong>Europa<\/strong>, bajo la supremac\u00eda del <strong>Papa<\/strong>, no fue coronada por el \u00e9xito, los obispos m\u00e1s inteligentes y ambiciosos comenzaron a ofrecer entonces apoyo a los que consideraban capaces de reconstituir el poder de los <em><strong>reyes de Israel<\/strong><\/em> y el de los <em><strong>emperadores<\/strong> <strong>de Constantinopla<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">La ayuda y el apoyo mutuo no pueden ser limitados por las fronteras de una asociaci\u00f3n peque\u00f1a; deben extenderse a todo lo circundante, de lo contrario, lo circundante absorbe a la asociaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Iglesia invest\u00eda a los gobernantes que surg\u00edan con su santidad; los coronaba como representantes de Dios sobre la tierra, pon\u00eda a su servicio la erudici\u00f3n y el talento estadista de sus servidores; les tra\u00eda sus bendiciones y sus maldiciones, sus riquezas y la simpat\u00eda que ella conservaba entre los pobres. Los campesinos, a los cuales las ciudades no pudieron o no quisieron liberar, viendo a los burgueses impotentes para poner fin a las guerras interminables entre los caballeros -por las cuales los campesinos hubieron de pagar tan caro- depositaron entonces sus esperanzas en el rey, el emperador, el gran <em>knyaz<\/em>; y ayud\u00e1ndoles a destruir el poder de los se\u00f1ores feudales, al mismo tiempo les ayudaron a establecer el <strong>Estado<\/strong> <strong>Centralizado<\/strong>. Por \u00faltimo, las guerras que tuvieron que sostener durante dos siglos contra los mogoles y los turcos, y la guerra santa contra los moros en <strong>Espa\u00f1a<\/strong>, y del mismo modo tambi\u00e9n aquellas guerras terribles que pronto comenzaron dentro de cada pueblo entre los centros crecientes de soberan\u00eda: <em><strong>Ile de France<\/strong> y <strong>Borgogne, Escocia e Inglaterra, Inglaterra y Francia, Lituania y Polonia, Mosc\u00fa y Tver<\/strong><\/em>, etc., condujeron finalmente a lo mismo. Surgieron estados poderosos y las ciudades tuvieron que entablar lucha no s\u00f3lo con las federaciones, d\u00e9bilmente unidas entre s\u00ed, de los barones feudales o <em>knyazi\u00e1<\/em>, sino con centros fuertemente organizados que ten\u00edan a su disposici\u00f3n ej\u00e9rcitos enteros de siervos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo peor de todo era, sin embargo, que los centros crecientes de la monarqu\u00eda hallaron apoyo en las disensiones que surg\u00edan dentro de las ciudades mismas. Una gran idea, sin duda, constitu\u00eda la base de la ciudad medieval, pero fue comprendida con insuficiente amplitud. La ayuda y el apoyo mutuo no pueden ser limitados por las fronteras de una asociaci\u00f3n peque\u00f1a; deben extenderse a todo lo circundante, de lo contrario, lo circundante absorbe a la asociaci\u00f3n; y en este respecto, el ciudadano medieval, desde el principio mismo, cometi\u00f3 un error enorme. En lugar de considerar a los campesinos y artesanos que se reun\u00edan bajo la protecci\u00f3n de sus muros, como colaboradores que pod\u00edan aportar su parte en la obra de creaci\u00f3n de la ciudad -lo que han hecho, en realidad-, \u00ab<em>las familias<\/em>\u00bb de los viejos burgueses se apresuraron a separarse netamente de los nuevos inmigrantes. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A los primeros, es decir, a los fundadores de la ciudad, se les dejaba todos los beneficios del comercio comunal de ella, y el usufructo de sus tierras, y a los segundos no se les dejaba m\u00e1s, que el derecho de manifestar libremente la habilidad de sus manos. <strong>La ciudad, de tal modo, se dividi\u00f3 en \u00ab<em>burgueses<\/em>\u00bb o \u00ab<em>comuneros<\/em>\u00bb y en \u00ab<em>residentes<\/em>\u00bb o \u00ab<em>habitantes<\/em>\u00ab<\/strong>. El comercio, que ten\u00eda antes car\u00e1cter comunal, se convirti\u00f3 ahora en <strong>privilegio<\/strong> de las familias de los comerciantes y artesanos: de la guilda mercantil y de algunas guildas de los llamados \u00ab<em>viejos oficios<\/em>\u00ab; y el paso siguiente, la transici\u00f3n al comercio personal o a los privilegios de las compa\u00f1\u00edas capitalistas opresoras -de los trusts-, se hizo inevitable.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2205467\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/triunfo-de-la-muerte.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"330\" data-id=\"2205467\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/triunfo-de-la-muerte.jpg 660w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/triunfo-de-la-muerte-300x150.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/triunfo-de-la-muerte-610x305.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La misma divisi\u00f3n surgi\u00f3 tambi\u00e9n entre la ciudad, en el sentido propio de la palabra, y las aldeas que la rodeaban. Las comunas medievales trataron, pues, de liberar a los campesinos; pero, sus guerras contra los feudales, poco a poco, se convirtieron, como se ha dicho antes, m\u00e1s bien en guerras por liberar la ciudad misma del poder de los feudales, que por liberar a los campesinos. Entonces las ciudades dejaron a los feudales sus derechos sobre los campesinos, con la condici\u00f3n de que no causar\u00edan m\u00e1s da\u00f1o a la ciudad y se hicieron \u00ab<em>conciudadanos<\/em>\u00ab. Pero la nobleza \u00ab<em>adoptada<\/em>\u00bb por la ciudad, introdujo sus viejas guerras familiares en los l\u00edmites de ella. No se conformaba con la idea de que los nobles deb\u00edan someterse al tribunal de simples artesanos y comerciantes, y continu\u00f3 librando en las calles de las ciudades sus viejas guerras tribales por venganza de sangre. En cada ciudad exist\u00edan sus <strong>Colonnas y Orsinis<\/strong>, sus <strong>Montescos y Capuletos<\/strong>, sus <strong>Overtolzes y Wises.<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Extrayendo mayores rentas de las posesiones que consiguieron conservar, los se\u00f1ores feudales se rodearon de numerosos <strong>clientes<\/strong> e introdujeron <strong>h\u00e1bitos y costumbres feudales<\/strong> en la vida de la ciudad misma. Cuando en las ciudades comenz\u00f3 a surgir el descontento entre las clases artesanas contra las viejas guildas y familias, los feudales comenzaron a ofrecer a ambas partes sus espadas y sus numerosos servidores para resolver, por medio de la <strong>guerra<\/strong>, los conflictos que surg\u00edan, en lugar de dar al descontento una salida pac\u00edfica vali\u00e9ndose de los medios que hasta entonces hab\u00eda hallado siempre, sin recurrir a las armas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El error m\u00e1s grande y m\u00e1s fatal cometido por la mayor\u00eda de las ciudades fue tambi\u00e9n el basar sus riquezas en el comercio y la industria, junto con un trato despectivo hacia la agricultura. De tal modo, repitieron el error cometido ya una vez por las ciudades de la <strong>antigua Grecia<\/strong>, y debido al cual cayeron en los mismos cr\u00edmenes. Pero el distanciamiento entre las ciudades y la tierra las arrastr\u00f3, necesariamente, a una pol\u00edtica hostil hacia las clases agr\u00edcolas, que se hizo especialmente visible en <strong>Inglaterra<\/strong>. durante <strong>Eduardo III<\/strong>, en <strong>Francia<\/strong> durante las <em><strong>jacqueries<\/strong> <\/em>(<em>las grandes rebeliones campesinas<\/em>), en <strong>Bohemia<\/strong> en las guerras <em><strong>hussitas<\/strong><\/em>, y en <strong>Alemania<\/strong> durante la guerra de los campesinos del <strong>siglo<\/strong> <strong>XVI<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, la<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0pol\u00edtica comercial arrastr\u00f3 tambi\u00e9n a las autoridades populares urbanas a empresas lejanas, y desarroll\u00f3 la pasi\u00f3n&#8217; por enriquecerse con las colonias. Surgieron las colonias fundadas por las rep\u00fablicas italianas, en, el<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2205468\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205468\" style=\"width: 360px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2205468\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Pskov-Rusia-medieval.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"240\" data-id=\"2205468\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205468\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Pskov &#8211; Rusia medieval<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">sureste, en <strong>Asia<\/strong> <strong>Menor<\/strong> y a orillas del <strong>mar Negro<\/strong>; por los alemanes en el Este, en tierras eslavas, y por los eslavos, es decir, por <strong>Novgorod y Pskof,<\/strong> en el lejano noroeste. <strong>Entonces fue necesario mantener ej\u00e9rcitos de mercenarios para las guerras coloniales, y luego esos mercenarios fueron utilizados tambi\u00e9n para oprimir a los mismos burgueses<\/strong>. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Merced a esto, ciudades enteras comenzaron a concertar empr\u00e9stitos en tales proporciones que pronto tuvieron una influencia profundamente desmoralizadora sobre los ciudadanos; las ciudades se convirtieron en tributar\u00edas y no raramente en instrumentos obedientes en manos de algunos de sus capitalistas. Asumir el poder fue cosa muy ventajosa, y las disensiones internas se desarrollaron en mayores proporciones en cada elecci\u00f3n, durante las cuales la pol\u00edtica colonial desempe\u00f1aba un papel importante en inter\u00e9s de unas pocas familias. La divisi\u00f3n entre ricos y pobres, entre los hombres \u00ab<em>mejores<\/em>\u00bb y \u00ab<em>peores<\/em>\u00ab, se extendi\u00f3 m\u00e1s y m\u00e1s, y en el <strong>siglo XVI<\/strong> el poder real hall\u00f3 en cada ciudad aliados y colaboradores dispuestos, a veces entre \u00ab<em>las<\/em> <em>familias<\/em>\u00bb que luchaban por el poder, y muy a menudo tambi\u00e9n entre los pobres, a quienes promet\u00edan apaciguar a los ricos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, exist\u00eda todav\u00eda una raz\u00f3n de la decadencia de las instituciones comunales, que era m\u00e1s profunda que las restantes. La historia de las ciudades medievales constituye uno de los ejemplos m\u00e1s asombrosos de la poderosa influencia de las ideas y de los principios fundamentales, reconocidos por los hombres, sobre el destino de la humanidad. Del mismo modo nos ense\u00f1a tambi\u00e9n que <strong><em>ante un cambio radical en las ideas dominantes de la sociedad, se producen resultados completamente nuevos que encauzan la vida en una nueva direcci\u00f3n<\/em><\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La fe en sus fuerzas y en el federalismo, el reconocimiento de la libertad y de la administraci\u00f3n propia a cada grupo separado y, en general, la estructura del cuerpo pol\u00edtico de lo simple a lo complejo; tales fueron los pensamientos dominantes del <strong>siglo XI<\/strong>., Pero desde aqu\u00e9lla \u00e9poca, las concepciones sufrieron un cambio completo. Los eruditos jurisconsultos (<em>legistas<\/em>) que hab\u00edan estudiado, derecho romano y los prelados de la Iglesia, estrechamente unidos desde la \u00e9poca de <strong>Inocencio III<\/strong>, lograron paralizar la idea la antigua idea griega de la libertad y de la federaci\u00f3n que predominaba en la \u00e9poca de la liberaci\u00f3n de las ciudades y exist\u00eda primeramente en la fundaci\u00f3n de estas rep\u00fablicas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante dos o tres siglos, los jurisconsultos y el clero comenzaron a ense\u00f1ar, desde el p\u00falpito, desde la c\u00e1tedra universitaria y en los tribunales, que la salvaci\u00f3n de los hombres se encuentra en un estado fuertemente centralizado, sometido al poder semidivino de uno o de unos pocos; que un hombre puede y debe ser el salvador de la sociedad, y en nombre de la salvaci\u00f3n p\u00fablica puede realizar cualquier acto de violencia: quemar a los hombres en las hogueras, matarlos con muerte lenta en medio de torturas indescriptibles, sumir provincias enteras en la miseria m\u00e1s abyecta. Y no<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2205469\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205469\" style=\"width: 480px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2205469\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Kolokol_uvoz-Novgorod-Veche.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"687\" data-id=\"2205469\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Kolokol_uvoz-Novgorod-Veche.jpg 715w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Kolokol_uvoz-Novgorod-Veche-209x300.jpg 209w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Kolokol_uvoz-Novgorod-Veche-610x874.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205469\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Novgorod Veche<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">escatimaron el dar lecciones visuales en gran escala, y con una crueldad inaudita se daban estas lecciones donde quiera que pudiese llegar la espada del rey o la hoguera de la Iglesia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> Debido a estas lecciones y a los ejemplos correspondientes, constantemente repetidos e inculcados por la fuerza en la conciencia p\u00fablica bajo el signo de la fe, del poder y de lo que consideraba ciencia, la mente misma de los hombres comenz\u00f3 a adquirir una nueva forma. Los ciudadanos comenzaron a encontrar que ning\u00fan poder puede ser desmedido, ning\u00fan asesinato lento demasiado cruel cuando se trata de la \u00ab<em>seguridad p\u00fablica\u00bb<\/em>. Y en esta nueva direcci\u00f3n de las mentes, y en esta nueva fe en la fuerza de un gobernante \u00fanico, el antiguo principio federal perdi\u00f3 su fuerza, y junto con \u00e9l muri\u00f3 tambi\u00e9n el genio creador de las masas. La idea romana venci\u00f3, y en tales circunstancias los estados militares centralizados hallaron en las ciudades una presa f\u00e1cil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <strong>Florencia del siglo XV<\/strong> constituye el modelo t\u00edpico de semejante cambio. Anteriormente, la revoluci\u00f3n popular sol\u00eda ser el comienzo de un progreso nuevo y m\u00e1s grande. Pero entonces, cuando el pueblo, reducido a la desesperaci\u00f3n, se rebel\u00f3, ya no pose\u00eda el esp\u00edritu constructivo v creador, y el movimiento popular no produjo idea nueva alguna. En lugar de los anteriores cuatrocientos representantes ante el consejo popular, se introdujeron en ella cien. Pero esta revoluci\u00f3n en los n\u00fameros no condujo a nada. El descontento popular crec\u00eda, y sigui\u00f3 una serie de nuevas revueltas. Entonces se busc\u00f3 la salvaci\u00f3n en el \u00ab<strong><em>tirano<\/em><\/strong>\u00ab, que recurri\u00f3 a la masacre de los rebeldes, pero la desintegraci\u00f3n del organismo comunal prosigui\u00f3. Y cuando, despu\u00e9s de una nueva revuelta, el pueblo florentino solicit\u00f3 consejo a su favorito, <strong>Jer\u00f3nimo Savonarola<\/strong>, el monje respondi\u00f3: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Oh, pueblo m\u00edo, t\u00fa sabes que no puedo intervenir en los asuntos del estado&#8230; Purifica tu alma, y si en tal disposici\u00f3n de mente reformas la ciudad, entonces t\u00fa, pueblo de <strong>Florencia<\/strong>, debes comenzar la reforma de toda Italia<\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se quemaron las m\u00e1scaras que se pon\u00edan durante los paseos en carnaval y los libros tentadores; se promulg\u00f3 una ley de ayuda a los pobres y otra dirigida contra los usureros, pero la democracia de <strong>Florencia<\/strong> qued\u00f3 donde estaba. El antiguo esp\u00edritu creador hab\u00eda desaparecido. Debido a la excesiva confianza en el gobierno, los florentinos cesaron de confiar en s\u00ed mismos; y demostraron ser impotentes para renovar su vida. El estado no tuvo m\u00e1s que avanzar y destruir sus \u00faltimas libertades. Y as\u00ed lo hizo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y sin embargo, <strong>la corriente de ayuda y apoyo mutuo no se apag\u00f3 en las masas, y continu\u00f3 fluyendo a\u00fan despu\u00e9s de esta derrota de las ciudades libres<\/strong>. Pronto surgi\u00f3 de nuevo, con fuerza poderosa, en respuesta al llamado comunista de los primeros propagandistas de la reforma, y sigui\u00f3 viviendo a\u00fan despu\u00e9s de que las masas, que hablan sufrido de nuevo el fracaso en su tentativa de construir una nueva vida, inspirada por una religi\u00f3n reformada, cayeron bajo el poder de la monarqu\u00eda. Fluye hoy todav\u00eda y busca los caminos para una nueva expresi\u00f3n que no ser\u00e1 ya el estado, ni la ciudad medieval, ni la comuna aldeana de los b\u00e1rbaros, ni la organizaci\u00f3n tribal de los salvajes, sino que, procediendo de todas estas formas, ser\u00e1 m\u00e1s perfecta que ellas, por su profundidad y por la amplitud de sus principios humanos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2205454\" aria-describedby=\"caption-attachment-2205454\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2205454 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Carcasona-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2205454\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2205454\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Castillo de Carcassonne<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">Fin del Cap\u00edtulo VI<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528 smush-detected-img smush-image-11\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr%C3%ADtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00cdNDICE El apoyo mutuo *** Cap\u00edtulo VI: La ayuda mutua en la ciudad medieval (Segunda parte) &nbsp; Las ciudades medievales no estaban organizadas seg\u00fan un plano trazado de antemano por voluntad de alg\u00fan legislador extra\u00f1o <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/04\/25\/el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin-capitulo-vi-la-ayuda-mutua-en-la-ciudad-medieval\/\" title=\"\u00abEl apoyo mutuo\u00bb; por Piotr Kropotkin. 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