{"id":2018209,"date":"2021-03-21T00:05:32","date_gmt":"2021-03-20T23:05:32","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=2018209"},"modified":"2024-10-02T17:55:58","modified_gmt":"2024-10-02T15:55:58","slug":"el-apoyo-mutuo-introduccion-por-piotr-kropotkin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/21\/el-apoyo-mutuo-introduccion-por-piotr-kropotkin\/","title":{"rendered":"\u00abEl apoyo mutuo\u00bb, por Piotr Kropotkin. Capitulo I: \u00abLa ayuda entre los animales\u00bb."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/14\/indice-el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><strong>\u00cdNDICE El apoyo mutuo<\/strong><\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>\u00abEL APOYO MUTUO\u00bb, INTRODUCCI\u00d3N HIST\u00d3RICA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00c1lvaro Gir\u00f3n Sierra<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En enero de 1919 aparece en la reputada revista <em>The Nineteenth Century and After <\/em>el \u00faltimo de una serie de art\u00edculos sobre la influencia relativa de la acci\u00f3n directa del medio y la selecci\u00f3n natural en la evoluci\u00f3n de los organismos vivos. El editor, en una breve nota introductoria, teme que el autor, el ge\u00f3grafo y conocido anarquista Piotr Kropotkin (1842 &#8211; 1921), haya sido o bien encarcelado o bien asesinado por los bolcheviques. Esta serie de art\u00edculos -olvidada durante d\u00e9cadas- es la que traducimos por primera vez al espa\u00f1ol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La realidad es que su autor no morir\u00eda hasta alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, y lo har\u00eda de muerte natural, en el semiexilio de la peque\u00f1a aldea de Dimitrov, donde trataba en vano de terminar el proyecto que ocup\u00f3 parte de su existencia: la redacci\u00f3n de su gran obra sobre \u00e9tica. Kropotkin no estaba muerto, pero no cabe duda de que la parte final de su vida estuvo marcada por una indudable sensaci\u00f3n de fracaso. En 1917, despu\u00e9s de un largo exilio que dur\u00f3 m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, Kropotkin volvi\u00f3 a contemplar el triunfo en su propia tierra de algo que no era <em>su <\/em>revoluci\u00f3n. La cruel iron\u00eda es que su \u00faltimo art\u00edculo era una encendida defensa de algo que tampoco iba a triunfar en un dominio al que hab\u00eda dedicado parte de sus mejores esfuerzos y no poca pasi\u00f3n: la ciencia. Se trata de la que result\u00f3 s\u00edntesis imposible entre Darwin y Lamarck.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La biograf\u00eda de este miembro de la familia Rurik, que es lo mismo que decir la m\u00e1s rancia aristocracia rusa, fue polimorfa y apasionante. Paje del zar, agitador anarquista, prisionero en las c\u00e1rceles rusas y francesas, ge\u00f3grafo eminente, explorador y aventurero, miembro de la British Society for the Advacement of Science, escribi\u00f3 obras de estimable valor sobre el comunismo libertario, la Revoluci\u00f3n francesa, el sistema de prisiones, la historia de la literatura rusa. Pero aqu\u00ed lo que nos ocupa es su faceta de hombre interesado en el evolucionismo darwinista, cuya plasmaci\u00f3n m\u00e1s conocida es su libro <em>Mutual Aid. A Factor<\/em><em>of Evolution. <\/em>Libro que se ha presentado con inusitada frecuencia tanto como una de las m\u00e1s s\u00f3lidas refutaciones del darwinismo social, como uno de los m\u00e1s claros precedentes de los estudios que se han dedicado a la conducta altruista en el reino animal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El inter\u00e9s de Kropotkin por la teor\u00eda evolucionista fue temprano. La correspondencia con su hermano Alexander revela el inter\u00e9s suscitado en los 186o, es decir, durante su juventud, por la obra de Darwin y Spencer. No era obviamente un inter\u00e9s inocente. Los hermanos Kropotkin por entonces pensaban -como no pocos rusos de su generaci\u00f3n, marcada por las expectativas abiertas \u00a0por la liberaci\u00f3n de los siervos en 1986 \u2013 en las virtualidades pol\u00edticas del darwinismo como instrumento ideol\u00f3gico a oponer a la autocracia. Eran a\u00f1os en que todav\u00eda Kropotkin no hab\u00eda definido netamente su perfil pol\u00edtico, movi\u00e9ndose en los l\u00edmites de un liberalismo constitucionalista. El viaje <em>humboldtiano <\/em>a Siberia tendr\u00eda, adem\u00e1s, un efecto decisivo en varios aspectos claves de su biograf\u00eda. La experiencia siberiana fue definitiva en su alienaci\u00f3n total con respecto al sistema pol\u00edtico imperante, convenci\u00e9ndole de la imposibilidad de una v\u00eda reformista desde dentro. \u00a0Desde un punto de vista cient\u00edfico, las exploraciones de car\u00e1cter geogr\u00e1fico- militar le permitieron acreditarse como un importante ge\u00f3grafo. Y, sobre todo, su contacto con la naturaleza siberiana molde\u00f3 de por vida su visi\u00f3n del darwinismo, como refleja su correspondencia privada muchos a\u00f1os despu\u00e9s:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Kessler, Severtsov, Mensbir y Brandt, cuatro zo\u00f3logos rusos <\/em>muy importantes, <em>y tambi\u00e9n, Poliakov, un poco menos conocido, y por fin, Su servidor, siendo un simple viajero, nos enfrentamos a la teor\u00eda de Darwin que sobreestima <\/em>la lucha dentro de la misma especie. Aqu\u00ed lo que vemos es un campo de ayuda mutua, <em>mientras que Darwin y Wallace <\/em>ven solamente la lucha por la supervivencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Creo que tal hecho se puede explicar de la siguiente manera: los zo\u00f3logos rusos han investigado enormes zonas continentales en la zona de un clima templado, donde se pone de manifiesto y con mayor claridad la lucha de la especie contra las inclemencias de la naturaleza (fr\u00edos muy adelantados, tormentas de nieve, inundaciones, etc.), mientras que Wallace y Darwin investigaron mayoritariamente las costas de pa\u00edses tropicales donde las especies abundan mucho m\u00e1s.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero pronto los avatares de su biograf\u00eda acabar\u00edan por dejar a la ciencia en un segundo plano. Los a\u00f1os 1870, que coinciden b\u00e1sicamente con la treintena, ser\u00e1n decisivos en la definitiva definici\u00f3n ideol\u00f3gica del pr\u00edncipe ruso. Decepcionado por la poca utilidad pol\u00edtica de su experiencia siberiana, los sucesos de la Comuna tendr\u00e1n un efecto catalizador. Kropotkin decide ir a Suiza a conocer la realidad de la Internacional. All\u00ed opta por el anarquismo, volviendo a Rusia para iniciar una actividad clandestina en el c\u00edrculo populista de Chaikovski que acabar\u00e1 llev\u00e1ndole a la c\u00e1rcel. Tras una fuga novelesca, arriba en 1876 a las costas brit\u00e1nicas, donde pronto comenzar\u00e1 una larga relaci\u00f3n con la revista <em>Nature <\/em>y <em>The Times<\/em>. Pero la actividad del Kropotkin agitador en Francia, Suiza o incluso Espa\u00f1a estaba realmente en sus inicios. Kropotkin estaba absorbido en estos a\u00f1os en tareas de organizaci\u00f3n y reflexi\u00f3n te\u00f3rica con una directa aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica a la realidad del movimiento libertario. De hecho, hay muy poco en estos a\u00f1os que nos pueda decir c\u00f3mo se estaban articulando biolog\u00eda y pol\u00edtica en el pensamiento de Kropotkin, al menos hasta 1882, a\u00f1o de la muerte de Darwin, cuando escribe un obituario en la prensa libertaria francesa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En \u00e9l se deja ver no s\u00f3lo el enorme respeto hacia la figura del naturalista brit\u00e1nico, tambi\u00e9n se formulan expl\u00edcitamente argumentos que se repetir\u00e1n posteriormente: las especies sociables son las que m\u00e1s prosperan y desarrollan; la solidaridad es el mecanismo por el que las especies sostienen la lucha contra las fuerzas hostiles de la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero es el a\u00f1o 1883 el que marca un antes y un despu\u00e9s en la biograf\u00eda <em>kropotkiniana. <\/em>Falsamente acusado de pertenencia a la difunta Internacional, Kropotkin asume su defensa con una exposici\u00f3n del comunismo libertario que aparecer\u00e1 reflejada en la prensa europea. El juicio de Lyon tiene un efecto <em>boomerang <\/em>para las autoridades galas, consagrando a Kropotkin como el anarquista m\u00e1s importante de su generaci\u00f3n . Adem\u00e1s, la estancia en la c\u00e1rcel no s\u00f3lo permiti\u00f3 disfrutar de las excelencias del sistema penal franc\u00e9s: tuvo, adem\u00e1s, efectos perdurables. El primero tiene que ver con las lecturas carcelarias. Kropotkin ley\u00f3 por entonces la obra del zo\u00f3logo ruso Karl Fiodorovic Kessler, decisivo en la formalizaci\u00f3n de sus ideas sobre el apoyo mutuo como factor progresivo de la evoluci\u00f3n. El segundo fue el debilitamiento de su salud. Kropotkin se convirti\u00f3 en un enfermo de por vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El a\u00f1o 1886 marca la defunci\u00f3n del agitador y el nacimiento del te\u00f3rico, del intelectual anarquista. Kropotkin se instal\u00f3 en Gran Breta\u00f1a, donde su complejo estatus como refugiado y su salud no le permitieron llevar el tipo de actividad pol\u00edtica a la que estaba acostumbrado. De hecho, no asumi\u00f3 ninguna posici\u00f3n de liderazgo dentro del restringido c\u00edrculo anarquista ind\u00edgena, reduci\u00e9ndose su papel al de fuente de inspiraci\u00f3n te\u00f3rica. Ahora bien, su vida en los suburbios del sur de Londres no fue enteramente an\u00f3nima. El hecho de que fuera un arist\u00f3crata y un respetable ge\u00f3grafo le permiti\u00f3 acceder a unos c\u00edrculos y a un p\u00fablico ins\u00f3lito para cualquier otro anarquista. El libertario ruso escrib\u00eda no s\u00f3lo para <em>The Times <\/em>o <em>Nature ,<\/em> sino para la m\u00e1s importante de las llamadas <em>monthly reviews, The<\/em><em>Nineteenth Century. <\/em>Su c\u00edrculo de conocidos y amigos inclu\u00eda a socialistas como William Morris o miembros de la <em>intelligentsia <\/em>radicalizados como George Bernard Shaw.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La oportunidad para aprovechar una condici\u00f3n tan especial no tard\u00f3 en llegar. La Gran Depresi\u00f3n hac\u00eda notar sus efectos. La agitaci\u00f3n social se estaba haciendo especialmente patente en la segunda mitad de los a\u00f1os 188o. Los habitantes de los <em>slums <\/em>se manifestaban peri\u00f3dicamente en el centro de Londres, Henry George empezaba a cuestionar algunos de los fundamentos de la econom\u00eda pol\u00edtica, el propio Kropotkin, en un \u00f3rgano autorizado como <em>The Nineteenth Century, <\/em>titula en 1887 uno de sus art\u00edculos \u00abThe coming anarchy\u00bb y proclama que la anarqu\u00eda y la filosof\u00eda de la evoluci\u00f3n tienen los mismos m\u00e9todos y llegan a las mismas conclusiones. La sensaci\u00f3n de declive industrial frente a nuevos competidores, la aparici\u00f3n del socialismo surgido de las cenizas del viejo radicalismo, la efervescencia de las clases populares, la cuesti\u00f3n de Irlanda. A ojos de no pocos, aunque se estaba lejos de llegar a ello, el Reino Unido parec\u00eda volver al clima prerrevolucionario de los a\u00f1os 1830- I840.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2061985\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Anarquismo-300x285-1.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"285\" data-id=\"2061985\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Giron-2009-Introducci\u00f3n-Host\u00f3rica-Piotr-Kropotkin.-La-selecci\u00f3n-natural-y-el-apoyo-mutuo...-1.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">SEGUIR LEYENDO \/ DESCARGAR ARTICULO COMPLETO<\/a><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2022 \u00c1lvaro Gir\u00f3n Sierra es cient\u00edfico titular del Departamento de Historia de la Ciencia de la Instituci\u00f3n Mil\u00e1 y Fontanals-CSIC. Esta introducci\u00f3n se enmarca dentro del proyecto \u00bbLa ciencia europea y su impacto. Del origen a la recepci\u00f3n y desarrollo del darwinismo en Espa\u00f1a:\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"> interpretaci\u00f3n, pol\u00e9micas y aniversarios\u00bb.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>CAPITULO I: LA AYUDA ENTRE LOS ANIMALES<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2061958 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-3-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2061958\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La concepci\u00f3n de la lucha por la existencia como condici\u00f3n del desarrollo progresivo, introducida en la ciencia por <strong>Darwin<\/strong> y <strong>Wallace<\/strong>, nos permiti\u00f3 abarcar, en una generalizaci\u00f3n, una vast\u00edsima masa de fen\u00f3menos, y esta generalizaci\u00f3n fue, desde entonces, la base de todas nuestras teor\u00edas filos\u00f3ficas, biol\u00f3gicas y sociales. Un n\u00famero infinito de los m\u00e1s diferentes hechos, que antes explic\u00e1bamos cada uno por una causa propia, fueron encerrados por <strong>Darwin<\/strong> en una amplia generalizaci\u00f3n. La adaptaci\u00f3n de los seres vivientes a su medio ambiente, su desarrollo progresivo, anat\u00f3mico y fisiol\u00f3gico, el progreso intelectual y aun el perfeccionamiento moral, todos estos fen\u00f3menos empezaron a present\u00e1rsenos como parte de un proceso com\u00fan. Comenzamos a comprenderlos como una serie de esfuerzos ininterrumpidos, como una lucha contra diferentes condiciones desfavorables, lucha que conduce al desarrollo de individuos, razas, especies y sociedades tales, que representar\u00edan la mayor plenitud, la mayor variedad y la mayor intensidad de vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es muy posible que, al comienzo de sus trabajos, el mismo <strong>Darwin<\/strong> no tuviera conciencia de toda la importancia y generalidad de aquel fen\u00f3meno, la lucha por la existencia, al que recurri\u00f3 buscando la explicaci\u00f3n de un grupo de hechos, a saber: la acumulaci\u00f3n de desviaciones del tipo primitivo y la formaci\u00f3n de nuevas especies. Pero comprendi\u00f3 que el t\u00e9rmino que \u00e9l introduc\u00eda en la ciencia perder\u00eda su sentido filos\u00f3fico exacto si era comprendido exclusivamente en sentido estrecho, como lucha entre los individuos por los medios de subsistencia. Por eso, al comienzo mismo de su gran investigaci\u00f3n sobre el origen de las especies, insisti\u00f3 en que se debe comprender \u00ab<em><strong>la lucha por la existencia en su sentido amplio y metaf\u00f3rico<\/strong><\/em>\u00ab, es decir, incluyendo en \u00e9l la dependencia de un ser viviente de los otros, y tambi\u00e9n -lo que es bastante m\u00e1s importante- no s\u00f3lo la vida del individuo mismo, sino tambi\u00e9n la posibilidad de que deje descendencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De este modo, aunque el mismo <strong>Darwin<\/strong>, para su prop\u00f3sito especial, utiliz\u00f3 la expresi\u00f3n \u00ab<strong><em>lucha por la existencia<\/em><\/strong>\u00bb preferentemente en su sentido estrecho, previno a sus sucesores en contra del error (<em>en el cual parece que cay\u00f3 \u00e9l mismo en una \u00e9poca<\/em>) de la comprensi\u00f3n demasiado estrecha de estas palabras. En su obra posterior, <strong><em>Origen del hombre<\/em><\/strong>, hasta escribi\u00f3 varias p\u00e1ginas bellas y vigorosas para explicar el verdadero y amplio sentido de esta lucha. Mostr\u00f3 c\u00f3mo, en innumerables sociedades animales, la lucha por la existencia entre los individuos de estas sociedades desaparece completamente, y c\u00f3mo, en lugar de la lucha, aparece la cooperaci\u00f3n que conduce al desarrollo de las facultades intelectuales y de las cualidades morales, y que asegura a tal especie las mejores oportunidades de vivir y propasarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se\u00f1al\u00f3 que, de tal modo, en estos casos, no se muestran de ninguna manera \u00ab<em>m\u00e1s aptos<\/em>\u00bb aqu\u00e9llos que son f\u00edsicamente m\u00e1s fuertes o m\u00e1s astutos, o m\u00e1s h\u00e1biles, sino aqu\u00e9llos que mejor saben unirse y apoyarse los unos a los otros -tanto los fuertes como los d\u00e9biles- para el bienestar de toda su comunidad \u00ab<em>Aquellas comunidades<\/em> -escribi\u00f3- <em>que encierran la mayor cantidad de miembros que simpatizan entre s\u00ed, florecer\u00e1n mejor y dejar\u00e1n mayor cantidad de descendientes<\/em>\u00bb (segunda edici\u00f3n inglesa, p\u00e1gina 163).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2061955\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-6.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"689\" data-id=\"2061955\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-6.jpg 728w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-6-200x300.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-6-683x1024.jpg 683w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-6-610x914.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La expresi\u00f3n, tomada por <strong>Darwin<\/strong> de la concepci\u00f3n <em><strong>malthusiana<\/strong> <\/em>de la lucha de todos contra uno, perdi\u00f3, de tal modo, su estrechez cuando fue transformada en la mente de un hombre que comprend\u00eda la naturaleza profundamente. Por desgracia, estas observaciones de <strong>Darwin<\/strong>, que podr\u00edan haberse convertido en base de las investigaciones m\u00e1s fecundas, pasaron inadvertidas, a causa de la masa de hechos en que entraba, o se supon\u00eda, la lucha real entre los individuos por los medios de subsistencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y <strong>Darwin<\/strong> no someti\u00f3 a una investigaci\u00f3n m\u00e1s severa la importancia comparativa y la relativa extensi\u00f3n de las dos formas de la \u00ab<em><strong>lucha por la vida<\/strong><\/em>\u00bb en el mundo animal: la lucha inmediata entre las personas aisladas, y la lucha com\u00fan, entre muchas personas, en conjunto; tampoco escribi\u00f3 la obra que se propon\u00eda escribir sobre los obst\u00e1culos naturales a la multiplicaci\u00f3n excesiva de los animales, tales como la sequ\u00eda, las inundaciones, los fr\u00edos repentinos, las epidemias, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, tal investigaci\u00f3n era ciertamente indispensable para determinar las verdaderas proporciones y la importancia en la naturaleza de la lucha individual por la vida entre los miembros de una misma especie de animales en comparaci\u00f3n con la lucha de toda la comunidad contra los obst\u00e1culos naturales y los enemigos de otras especies. M\u00e1s a\u00fan, en este mismo libro sobre el origen del hombre, donde escribi\u00f3 los pasajes citados que refutan la estrecha comprensi\u00f3n malthusiana de la \u00ab<em>lucha<\/em>\u00bb se abri\u00f3 paso nuevamente el fermento malthusiano; por ejemplo, all\u00ed donde se hac\u00eda la pregunta: \u00bfes menester conservar la vida de los \u00ab<em>d\u00e9biles de mente y cuerpo<\/em>\u00bb en nuestras sociedades civilizados? (cap\u00edtulo V). Como si miles de poetas, sabios inventores y reformadores \u00ab<em>locos<\/em>\u00ab, y tambi\u00e9n los llamados \u00ab<em>entusiastas d\u00e9biles de mente<\/em>\u00bb no fueran el arma m\u00e1s fuerte de la humanidad en su lucha por la vida, en la lucha que se sostiene con medios intelectuales -y morales-, cuya importancia expuso tan bien el mismo <strong>Darwin<\/strong> en los mismos cap\u00edtulos de su libro.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2054324 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/APOYO-MUTUO-perros-gatos-Ppal-Cap-1-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2054324\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Luego sucedi\u00f3 con la teor\u00eda de <strong>Darwin<\/strong> lo que sucede con todas las teor\u00edas que tienen relaci\u00f3n con la vida humana. Sus continuadores no s\u00f3lo no la ampliaron, de acuerdo con sus indicaciones, sino que, por lo contrario, la restringieron a\u00fan m\u00e1s. Y mientras <strong>Spencer<\/strong>, trabajando independientemente, pero en an\u00e1logo sentido, trataba hasta cierto punto de ampliar las investigaciones acerca de la cuesti\u00f3n de qui\u00e9n es el m\u00e1s apto (<em>especialmente en el ap\u00e9ndice de la tercera edici\u00f3n de Data of Ethics<\/em>), <em>numerosos continuadores de <strong>Darwin<\/strong><\/em> restringieron la concepci\u00f3n de la lucha por la existencia hasta los l\u00edmites m\u00e1s estrechos. Empezaron a representar el mundo de los animales como un mundo de luchas ininterrumpidas entre seres eternamente hambrientos y \u00e1vidos de la sangre de sus hermanos. Llenaron la literatura moderna con el grito de \u00a1Ay de los vencidos! y presentaron este grito como la \u00faltima palabra de la biolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Elevaron la lucha \u00ab<em>sin cuartel<\/em>\u00ab, y en pos de ventajas individuales, a la altura de un principio, de una ley de toda la biolog\u00eda, a la cual el hombre debe subordinarse, de lo contrario, sucumbir\u00e1 en este mundo que est\u00e1 basado en el exterminio mutuo. Dejando de lado a los economistas, los cuales generalmente apenas conocen, del campo de las ciencias naturales, algunas frases corrientes, y \u00e9sas tomadas de los divulgadores de segundo grado, debemos reconocer que aun los m\u00e1s autorizados representantes de las opiniones de <strong>Darwin<\/strong> emplean todas sus fuerzas para sostener est\u00e1s falsas ideas. Si tomamos, por ejemplo, a <strong>Huxley<\/strong>, a quien se considera, sin duda, como uno de los mejores representantes de la teor\u00eda del desarrollo (<em>evoluci\u00f3n<\/em>) veremos entonces que en el art\u00edculo titulado \u00ab<em>La lucha por la existencia y su relaci\u00f3n con el hombre<\/em>\u00bb <em>nos ense\u00f1a que \u00abdesde el punto de vista del moralista, el mundo animal se encuentra en el mismo nivel que la lucha de gladiadores: alimentan bien a los animales y los arrojan a la lucha: en consecuencia, s\u00f3lo los m\u00e1s fuertes, los m\u00e1s \u00e1giles y los m\u00e1s astutos sobreviven \u00fanicamente para entrar en lucha al d\u00eda siguiente. No es necesario que el espectador baje el dedo para exigir que sean muertos los d\u00e9biles- aqu\u00ed, sin ello, no hay cuartel para nadie<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2061954\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-7.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"480\" data-id=\"2061954\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-7.jpg 728w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-7-225x300.jpg 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-7-610x813.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 360px) 100vw, 360px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el mismo art\u00edculo, <strong>Huxley<\/strong> dice m\u00e1s adelante que entre los animales, lo mismo que entre los hombres primitivos \u00ab<em>los m\u00e1s d\u00e9biles y los m\u00e1s est\u00fapidos est\u00e1n condenados a muerte, mientras que sobreviven los m\u00e1s astutos y aquellos a quienes es m\u00e1s dif\u00edcil vulnerar, a que los que mejor supieron adaptarse a las circunstancias, pero que de ning\u00fan modo son mejores en los otros sentidos<\/em>\u00ab. La vida -dice- era una lucha constante y general, y con excepci\u00f3n de las relaciones limitadas y temporales dentro de la familia, la guerra <em><strong>hobbesiana<\/strong> <\/em>de uno contra todos era el estado normal de la existencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta d\u00f3nde se justifica o no semejante opini\u00f3n sobre la naturaleza, se ver\u00e1 en los hechos que este libro aporta, tanto del mundo animal como de la vida del hombre primitivo. Pero podemos decir ya ahora que la opini\u00f3n de <strong>Huxley<\/strong> sobre la naturaleza tiene tan poco derecho a ser reconocida en tanto que deducci\u00f3n cient\u00edfica, como la opini\u00f3n opuesta de <strong>Rousseau<\/strong>, que ve\u00eda en la naturaleza solamente amor, paz y armon\u00eda, perturbados por la aparici\u00f3n del hombre. En realidad, el primer paseo por el bosque, la primera observaci\u00f3n sobre cualquier sociedad animal o hasta el conocimiento de cualquier trabajo serio en donde se habla de la vida de los animales en los continentes que a\u00fan no est\u00e1n densamente poblados por el hombre (<em>por ejemplo de <strong>D&#8217;Orbigny, Audubon, Le Vaillant<\/strong><\/em>), deb\u00eda obligar al naturalista a reflexionar sobre el papel que desempe\u00f1a la vida social en el mundo de los animales, y preservarle tanto de concebir la naturaleza en forma de campo de batalla general como del extremo opuesto, que ve en la naturaleza s\u00f3lo paz y armon\u00eda. El error de <strong>Rousseau<\/strong> consiste en que perdi\u00f3 de vista, por completo, la lucha sostenida con picos y garras, y <strong>Huxley<\/strong> es culpable del error de car\u00e1cter opuesto; pero ni el optimismo de <strong>Rousseau<\/strong> ni el pesimismo de\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Huxley<\/strong> pueden ser aceptados como una interpretaci\u00f3n desapasionada y cient\u00edfica de la naturaleza.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2061960\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-1.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"310\" data-id=\"2061960\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-1.jpg 728w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-1-300x202.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-1-610x411.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si bien, comenzamos a estudiar los animales no \u00fanicamente en los laboratorios y museos sino en el bosque, en los prados, en las estepas y en las zonas monta\u00f1osas, en seguida observamos que, a pesar de que entre diferentes especies y, en particular, entre diferentes clases de animales, en proporciones sumamente vastas, se sostiene la lucha y el exterminio, se observa, al mismo tiempo, en las mismas proporciones, o tal vez mayores, el apoyo mutuo, la ayuda mutua y la protecci\u00f3n mutua entre los animales pertenecientes a la misma especie o, por lo menos, a la misma sociedad. La sociabilidad es tanto una ley de la naturaleza como lo es la lucha mutua.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Naturalmente, ser\u00eda demasiado dif\u00edcil determinar, aunque fuera aproximadamente, la importancia num\u00e9rica relativa de estas dos series de fen\u00f3menos. Pero si recurrimos a la verificaci\u00f3n indirecta y preguntamos a la naturaleza: \u00ab<em>\u00bfQui\u00e9nes son m\u00e1s aptos, aquellos que constantemente luchan entre s\u00ed o, por lo contrario, aquellos que se apoyan entre s\u00ed?<\/em>\u00ab, en seguida veremos que los animales que adquirieron las costumbres de. ayuda mutua resultan, sin duda alguna, los m\u00e1s aptos. Tienen m\u00e1s posibilidades de sobrevivir como individuos y como especie, y alcanzan en sus correspondientes clases (<em>insectos, aves, mam\u00edferos<\/em>) el m\u00e1s alto desarrollo mental y organizaci\u00f3n f\u00edsica. Si tomamos en consideraci\u00f3n los Innumerables hechos que hablan en apoyo de esta opini\u00f3n, se puede decir con seguridad que la ayuda mutua constituye tanto una ley de la vida animal como la lucha mutua. M\u00e1s a\u00fan. Como factor de evoluci\u00f3n, es decir, como condici\u00f3n de desarrollo en general, probablemente tiene importancia mucho mayor que la lucha mutua, porque facilita el desarrollo de las costumbres y caracteres que aseguran el sostenimiento y el desarrollo m\u00e1ximo de la especie junto con el m\u00e1ximo bienestar y goce de la vida para cada individuo, y, al mismo tiempo, con el m\u00ednimo de desgaste in\u00fatil de energ\u00edas, de fuerzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta donde yo sepa, de los sucesores cient\u00edficos de <strong>Darwin<\/strong>, el primero que reconoci\u00f3 en la ayuda mutua la importancia de una ley de la naturaleza y de un factor principal de la evoluci\u00f3n, fue el muy conocido bi\u00f3logo ruso, ex-decano de la Universidad de San Petersburgo, profesor <strong>K. F. Kessler<\/strong>. Desarroll\u00f3 este pensamiento en un discurso pronunciado en enero del a\u00f1o 1880, algunos meses antes de su muerte, en el congreso de naturalistas rusos, pero, como muchas cosas buenas publicadas s\u00f3lo en la lengua rusa, esta conferencia pas\u00f3 casi completamente inadvertida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Como zo\u00f3logo viejo -dec\u00eda <strong>Kessler<\/strong>-, se sent\u00eda obligado a expresar su protesta contra el abuso del t\u00e9rmino \u00ab<em>lucha por la existencia<\/em>\u00ab, tomado de la zoolog\u00eda, o por lo menos contra la valoraci\u00f3n excesivamente exagerada de su importancia. Especialmente en la zoolog\u00eda -dec\u00eda-, en las ciencias consagradas al estudio multilateral del hombre, a cada paso se menciona la lucha cruel por la existencia, y a menudo se pierde de vista por completo, que existe otra ley que podemos llamar de la ayuda mutua, y que, por lo menos en relaci\u00f3n a los animales, tal vez sea m\u00e1s importante que la ley de la lucha por la existencia. Se\u00f1al\u00f3 luego <strong>Kessler<\/strong> que la necesidad de dejar descendencia, inevitablemente une a los animales, y \u00ab<em>cuando m\u00e1s se vinculan entre si los individuos de una determinada especie, cuanto m\u00e1s ayuda mutua se prestan, tanto m\u00e1s se consolida la existencia de la especie y tanto m\u00e1s se dan las posibilidades de que dicha especie vaya m\u00e1s lejos en su desarrollo y se perfeccione, adem\u00e1s, en su aspecto intelectual<\/em>\u00ab. \u00ab<em>Los animales de todas las clases, especialmente de las superiores, se prestan ayuda mutua<\/em>\u00bb -prosegu\u00eda <strong>Kessler<\/strong> (p\u00e1g. 131), y confirmaba su idea con ejemplos tomados de la vida de los escarabajos enterradores o necr\u00f3foros y de la vida social de las aves y de algunos mam\u00edferos. Estos ejemplos eran poco numerosos, como era menester en un breve discurso de inauguraci\u00f3n, pero puntos importantes fueron claramente establecidos. Despu\u00e9s de haber se\u00f1alado luego que en el desarrollo de la humanidad la ayuda mutua desempe\u00f1a un papel a\u00fan m\u00e1s grande, <strong>Kessler<\/strong> concluy\u00f3 su discurso con las siguientes observaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Ciertamente, no niego la lucha por la existencia, sino que sostengo que, el desarrollo progresivo, tanto de todo el reino animal como en especial de la humanidad, no contribuye tanto la lucha rec\u00edproca cuanto la ayuda mutua. Son inherentes a todos los cuerpos org\u00e1nicos dos necesidades. esenciales: la necesidad de alimento y la necesidad de multiplicaci\u00f3n. La necesidad de alimentaci\u00f3n los conduce a la lucha por la subsistencia, y al exterminio rec\u00edproco, y la necesidad de la multiplicaci\u00f3n los conduce a aproximarse a la ayuda mutua. Pero, en el desarrollo del mundo org\u00e1nico, en la transformaci\u00f3n de unas formas en otras, quiz\u00e1 ejerza mayor influencia la ayuda mutua entre los individuos de una misma especie que la lucha entre ellos<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2061956 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-5-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2061956\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La exactitud de las opiniones expuestas m\u00e1s arriba llam\u00f3 la atenci\u00f3n de la mayor\u00eda de los presentes en el congreso de los zo\u00f3logos rusos, y <strong>N.A. Syevertsof<\/strong>, cuyas obras son bien conocidas de los ornit\u00f3logos y ge\u00f3grafos, las apoy\u00f3 e ilustr\u00f3 con algunos ejemplos complementarios. Mencion\u00f3 algunas especies de halcones dotados de una organizaci\u00f3n quiz\u00e1 ideal para. los fines de ataque, pero a pesar de ello, se extinguen, mientras que las otras especies de halcones que practican la ayuda mutua prosperan. \u00ab<em>Por otra parte, tomad un ave tan social como el pato<\/em> -dijo- <em>en general, est\u00e1 mal organizado, pero practica el apoyo mutuo y, a juzgar por sus innumerables especies y variedades, tiende positivamente a extenderse por toda la tierra<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La disposici\u00f3n de los zo\u00f3logos rusos a aceptar las opiniones de <strong>Kessler<\/strong> se explica muy naturalmente porque casi todos ellos tuvieron oportunidad de estudiar el mundo animal en las extensas regiones deshabitadas del Asia Septentrional o de Rusia Oriental, y el estudio de tales regiones conduce, inevitablemente, a esas mismas conclusiones. Recuerdo la impresi\u00f3n que me produjo el mundo animal de Siberia cuando yo exploraba las tierras altas de <strong>Oleminsk Vitimsk<\/strong> en compa\u00f1\u00eda de tan destacado zo\u00f3logo como era mi amigo <strong>Iv\u00e1n Simionovich Poliakof<\/strong>. Ambos est\u00e1bamos bajo la impresi\u00f3n reciente de <em><strong>El origen de las especies, de Darwin<\/strong><\/em>, pero yo buscaba vanamente esa aguzada competencia entre los animales de la misma especie a que nos hab\u00eda preparado la lectura de la obra de <strong>Darwin<\/strong>, aun despu\u00e9s de tomar en cuenta la observaci\u00f3n hecha en el capitulo III de esta obra (p\u00e1g. 54).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 esa lucha?<\/em> -preguntaba yo a <strong>Poliakof<\/strong>-. Ve\u00edamos muchas adaptaciones para la lucha, muy a menudo para la lucha en com\u00fan, contra las condiciones clim\u00e1ticas desfavorables, o contra diferentes enemigos, e <strong>I. S. Poliakof<\/strong> escribi\u00f3 algunas p\u00e1ginas hermosas sobre la dependencia mutua de los carn\u00edvoros, rumiantes y roedores en su distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica. Por otra parte, vi yo all\u00ed, y en el Amur, numerosos casos de apoyo mutuo, especialmente en la \u00e9poca de la emigraci\u00f3n de las aves y de los rumiantes, pero aun en las regiones del Amur y del Ussuri, donde la vida animal se distingue por su gran abundancia, muy raramente me ocurri\u00f3 observar, a pesar de que los buscaba, casos de competencia real y de lucha entre los individuos de una misma especie de animales superiores. La misma impresi\u00f3n brota de los trabajos de la mayor\u00eda de los zo\u00f3logos rusos, y esta circunstancia quiz\u00e1 aclare por qu\u00e9 las ideas de <strong>Kessler<\/strong> fueron tan bien recibidas por los darwinistas rusos, mientras que semejantes opiniones no son corrientes entre los continuadores de Darwin de Europa Occidental, que conocen el mundo animal preferentemente en la Europa m\u00e1s occidental, donde el exterminio de los animales por el hombre alcanz\u00f3 tales proporciones que los individuos de muchas especies, que fueron en otros tiempos sociales, viven ahora solitarios.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2061953 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-8-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2061953\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo primero que nos sorprende, cuando comenzamos a estudiar la lucha por la existencia, tanto en sentido directo como en el figurado de la expresi\u00f3n, en las regiones a\u00fan escasamente habitadas por el hombre, es la abundancia de casos de ayuda mutua practicada por los animales, no s\u00f3lo con el fin de educar a la descendencia, como est\u00e1 reconocido por la mayor\u00eda de los evolucionistas, sino tambi\u00e9n para la seguridad del individuo y para proveerse del alimento necesario. En muchas vastas subdivisiones del reino animal, la ayuda mutua es regla general. La ayuda mutua se encuentra hasta entre los animales m\u00e1s inferiores y probablemente conoceremos alguna vez, por las personas que estudian la vida microsc\u00f3pica de las aguas estancadas, casos de ayuda mutua inconsciente hasta entre los microorganismos m\u00e1s peque\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Naturalmente, nuestros conocimientos de la vida de los invertebrados -excluyendo las termitas, hormigas y abejas- son sumamente limitados; pero a pesar de esto, de la vida de los animales m\u00e1s inferiores podemos citar algunos casos de ayuda mutua bien verificados. Innumerables sociedades de langostas, mariposas -especialmente vanessae-, grillos, escarabajos (<em>cicindelae<\/em>), etc., en realidad se hallan completamente inexploradas, pero ya el mismo hecho de su existencia indica que deben establecerse aproximadamente sobre los mismos principios que las sociedades temporales de hormigas y abejas con fines de migraci\u00f3n. En cuanto a los escarabajos, son bien conocidos casos exactamente observados de ayuda mutua entre los sepultureros (<em>Necrophorus<\/em>). Necesitan alguna materia org\u00e1nica en descomposici\u00f3n para depositar los huevos y asegurar la alimentaci\u00f3n de sus larvas; pero la putrefacci\u00f3n de ese material no debe producirse muy r\u00e1pidamente. Por eso, los escarabajos sepultureros entierran los cad\u00e1veres de todos los animales peque\u00f1os con que se topan casualmente durante sus b\u00fasquedas. En general, los escarabajos de esta raza viven solitarios; pero, cuando alguno de ellos encuentra el cad\u00e1ver de alg\u00fan rat\u00f3n o de un ave, que no puede enterrar, convoca a varios otros sepultureros m\u00e1s (<em>se juntan a veces hasta seis<\/em>) para realizar esta operaci\u00f3n con sus fuerzas asociadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si es necesario, transportan el cad\u00e1ver a un suelo m\u00e1s conveniente y blando. En general, el entierro se realiza de un modo sumamente meditado y sin la menor disputa con respecto a qui\u00e9n corresponde disfrutar del privilegio de poner sus huevos en el cad\u00e1ver enterrado. Y cuando <strong>Gleditsch<\/strong> at\u00f3 un p\u00e1jaro muerto a una cruz hecha de dos palitos, o suspendi\u00f3 una rana de un palo clavado en el suelo, los sepultureros, del modo m\u00e1s amistoso, dirigieron la fuerza de sus inteligencias reunidas para vencer la astucia del hombre. La misma combinaci\u00f3n de esfuerzos se observa tambi\u00e9n en los escarabajos del esti\u00e9rcol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, a\u00fan entre los animales situados en un grado de organizaci\u00f3n algo inferior, podemos encontrar ejemplos semejantes. Ciertos cangrejos anfibios de las Indias Orientales y Am\u00e9rica del Norte se re\u00fanen en grandes masas cuando se dirigen hacia el mar para depositar sus huevas, por lo cual cada una de estas migraciones presupone cierto acuerdo mutuo. En cuanto a los grandes cangrejos de las Molucas (<em>Limulus<\/em>), me sorprendi\u00f3 ver en el a\u00f1o 1882, en el acuario de Brighton, hasta qu\u00e9 punto son capaces estos animales torpes de prestarse ayuda entre s\u00ed cuando alguno de ellos la necesita. As\u00ed, por ejemplo, uno se dio vuelta y qued\u00f3 de espalda en un rinc\u00f3n de la gran cuba donde se les guarda en el acuario, y su pesada caparaz\u00f3n, parecida a una gran cacerola, le imped\u00eda tomar su posici\u00f3n habitual, tanto m\u00e1s cuanto que en ese rinc\u00f3n hab\u00edan hecho una divisi\u00f3n de hierro que dificultaba m\u00e1s a\u00fan sus tentativas de volverse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces, los compa\u00f1eros corrieron en su ayuda, y durante una hora entera observ\u00e9 c\u00f3mo trataban de socorrer a su camarada de cautiverio. Al principio aparecieron dos cangrejos, que empujaron a su amigo por debajo, y despu\u00e9s de esfuerzos empe\u00f1osos, consiguieron colocarlo de costado, pero la divisi\u00f3n de hierro imped\u00edales terminar su obra, y \u00e9l cangrejo cala de nuevo, pesadamente, de espaldas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2061950\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-9.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"349\" data-id=\"2061950\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-9.jpg 728w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-9-300x228.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-9-610x463.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-9-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de muchas tentativas, uno de los salvadores se dirigi\u00f3 hacia el fondo de la cuba y trajo consigo otros dos cangrejos, los cuales, con fuerzas frescas, se entregaron nuevamente a la tarea de levantar y empujar al camarada incapacitado. Permanecimos en el acuario, m\u00e1s de dos horas, y cuando nos \u00edbamos, nos acercamos de nuevo a echar; un vistazo a la cuba: \u00a1el trabajo de liberaci\u00f3n continuaba a\u00fan! Despu\u00e9s de haber sido testigo de este episodio, creo plenamente en la observaci\u00f3n hecha por <strong>Erasmo Darwin<\/strong>, a saber: que \u00ab<em>el cangrejo com\u00fan, durante la muda, coloca en calidad de centinela a cangrejos que no han sufrido la muda o bien a un individuo cuya caparaz\u00f3n se ha endurecido ya, a fin de proteger a los individuos que han mudado, en su situaci\u00f3n desamparada, contra la agresi\u00f3n de los enemigos marinos<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los casos de ayuda mutua entre las termitas, hormigas y abejas son tan conocidos para casi todos los lectores, en especial gracias a los populares libros de <strong>Romanes, B\u00fcchner y John Lubbock<\/strong>, que puedo limitarme a muy pocas citas. Si tomamos un hormiguero, no s\u00f3lo veremos que todo g\u00e9nero de trabajo -la cr\u00eda de la descendencia el aprovisionamiento, la construcci\u00f3n, la cr\u00eda de los pulgones, etc.-, se realiza de acuerdo con los principios de ayuda mutua voluntaria, sino que, junto con <strong>Forel<\/strong>, debemos tambi\u00e9n reconocer que el rasgo principal, fundamental, de la vida de muchas especies de hormigas es que cada hormiga comparte y est\u00e1 obligada a compartir su alimento, ya deglutido y en parte digerido, con cada miembro de la comunidad que haya manifestado su demanda de ello. Dos hormigas pertenecientes a dos especies diferentes o a dos hormigueros enemigos, en un encuentro casual, se evitar\u00e1n la una a la otra. Pero dos hormigas pertenecientes al mismo hormiguero, o a la misma colonia de hormigueros, siempre que se aproximan, cambian algunos movimientos de antena y, \u00ab<em>si una de ellas est\u00e1 hambrienta o siente sed, y si especialmente en ese momento la otra tiene el papo lleno, entonces la primera pide inmediatamente alimento<\/em>\u00ab. La hormiga a la cual se dirigi\u00f3 el pedido de tal modo, nunca se reh\u00fasa; separa sus mand\u00edbulas, y dando a su cuerpo la posici\u00f3n conveniente, devuelve una gota de l\u00edquido transparente, que la hormiga hambrienta sorbe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La devoluci\u00f3n de alimentos para nutrir a otros es un rasgo tan importante de la vida de la hormiga (<em>en libertad<\/em>) y se aplica tan constantemente, tanto para la alimentaci\u00f3n de los camaradas hambrientos como para la nutrici\u00f3n de las larvas, que, seg\u00fan la opini\u00f3n de <strong>Forel<\/strong>, los \u00f3rganos digestivos de las hormigas se componen de dos partes diferentes; una de ellas, la posterior, se destina al uso especial de la hormiga misma, y la otra, la anterior, principalmente a utilidad de la comunidad. Si cualquier hormiga con el papo lleno, mostrara ser tan ego\u00edsta que rehusara alimento a un camarada, la tratar\u00edan como enemiga o peor a\u00fan. Si la negativa fuera hecha en el momento en que sus cong\u00e9neres luchan contra cualquier especie de hormiga o contra un hormiguero extra\u00f1o, caer\u00edan sobre su codiciosa compa\u00f1era con mayor furor que sobre sus propias enemigas. Pero, si la hormiga no se rehusara a alimentar a otra hormiga perteneciente a un hormiguero enemigo, entonces las cong\u00e9neres de la \u00faltima la tratar\u00edan como amiga. Todo esto est\u00e1 confirmado por observaciones y experiencias sumamente precisas, que no dejan ninguna duda sobre la autenticidad de los hechos mismos ni sobre la exactitud de su interpretaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2061959\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-2.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"683\" data-id=\"2061959\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-2.jpg 728w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-2-202x300.jpg 202w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-2-690x1024.jpg 690w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-2-610x906.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/>De tal modo, en esta inmensa divisi\u00f3n del mundo animal, que comprende m\u00e1s de mil especies y es tan numerosa que el Brasil, seg\u00fan la afirmaci\u00f3n de los brasile\u00f1os, no pertenece a los hombres, sino a las hormigas, no existe en absoluto lucha ni competencia por el alimento entre los miembros de un mismo hormiguero o de una colonia de hormigueros. Por terribles que sean las guerras entre las diferentes especies de hormigas y los diferentes hormigueros, y cualesquiera que sean las atrocidades cometidas durante la guerra, la ayuda mutua dentro de la comunidad, la abnegaci\u00f3n en beneficio com\u00fan, se ha transformado en costumbre, y el sacrificio, en bien com\u00fan, es la regla general. Las hormigas, y las termitas repudiaron de este modo la \u00ab<em>guerra hobbesiana<\/em>\u00ab, y salieron ganando. Sus sorprendentes hormigueros, sus construcciones, que sobrepasan por la altura relativa, a las construcciones de los hombres; sus caminos pavimentados y galer\u00edas cubiertas entre los hormigueros; sus espaciosas salas y graneros; sus campos de trigo; sus cosechas, los granos \u00ab<em>malteados<\/em>\u00ab, los \u00ab<em>huertos<\/em>\u00bb asombrosos de la \u00ab<em>hormiga umbel\u00edfera<\/em>\u00ab, que devora hojas y abona trocitos de tierra con bolitas de fragmentos de hojas masticadas y por eso crece en estos huertos solamente una clase de hongos, y todos los otros son exterminados; sus m\u00e9todos racionales de cuidado de los huevos y de las larvas, comunes a todas las hormigas, y la construcci\u00f3n de nidos especiales y cercados para la cr\u00eda de los pulgones, que <strong>Linneo<\/strong> llam\u00f3 tan pintorescamente \u00ab<em>vacas de las hormigas<\/em>\u00bb y, por \u00faltimo, su bravura, atrevimiento y elevado desarrollo mental; todo esto es la consecuencia natural de la ayuda mutua que practican a cada paso de su vida activa y laboriosa. La sociabilidad de las hormigas condujo tambi\u00e9n al desarrollo de otro rasgo esencial de su vida, a saber: el enorme desarrollo de la iniciativa individual que, a su vez, contribuy\u00f3 a que se desarrollaran en la hormiga tan elevadas y variadas capacidades mentales que producen la admiraci\u00f3n y el asombro de todo observador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si no conoci\u00e9ramos ning\u00fan otro caso de la vida de los animales, aparte de aquellos conocidos de las hormigas y termitas, podr\u00edamos concluir con seguridad que la ayuda mutua (<em>que conduce a la confianza mutua, primera condici\u00f3n de la bravura<\/em>) y la iniciativa personal (<em>primera condici\u00f3n del progreso intelectual<\/em>), son dos condiciones incomparablemente m\u00e1s importantes en el desarrollo del mundo de los animales que la lucha mutua. En realidad, las hormigas prosperan, a pesar de que no poseen ninguno de los rasgos \u00ab<em>defensivos<\/em>\u00bb sin los cuales no puede pasarse animal alguno que lleve vida solitaria. Su color les hace muy visibles para sus enemigos, y en los bosques y en los prados, los grandes hormigueros de muchas especies, llaman la atenci\u00f3n en seguida. La hormiga no tiene caparaz\u00f3n duro; su aguij\u00f3n, por m\u00e1s que resulte peligroso cuando centenares se hunden en el cuerpo de un animal, no tiene gran valor para la defensa individual. Al mismo tiempo, las larvas y los huevos de las hormigas constituyen un manjar para muchos de los habitantes de los bosques.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No obstante, las mal defendidas hormigas no sufren gran exterminio por parte de las aves, ni aun de los osos hormigueros; e infunden terror a insectos que son bastante m\u00e1s fuertes que ellas mismas. Cuando <strong>Forel<\/strong> vaci\u00f3 un saco de hormigas en un prado, vio que los grillos se dispersaban abandonando sus nidos al pillaje de las hormigas; las ara\u00f1as y los escarabajos abandonaban sus presas por miedo a encontrarse en situaci\u00f3n de v\u00edctimas; las hormigas se apoderan hasta de los nidos de avispas, despu\u00e9s de una batalla durante la cual muchas perecieron en bien de la comunidad. Aun los m\u00e1s veloces insectos no alcanzaron a salvarse, y <strong>Forel<\/strong> tuvo ocasi\u00f3n de ver, a menudo, que las hormigas atacaban y mataban, inesperadamente, mariposas, mosquitos, moscas, etc. Su fuerza reside en el apoyo mutuo y en la confianza mutua. Y si la hormiga -sin hablar de otras termitas m\u00e1s desarrolladas- ocupa la cima de una clase entera de insectos por su capacidad mental; si por su bravura se puede equiparar a los m\u00e1s valientes vertebrados, y su cerebro -usando las palabras de <strong>Darwin<\/strong>&#8211; \u00ab<em>constituye uno de los m\u00e1s maravillosos \u00e1tomos de materia del mundo, tal vez aun m\u00e1s asombroso que el cerebro del hombre<\/em>\u00ab, \u00bfno debe la hormiga todo esto a que la ayuda mutua reemplaza completamente la lucha mutua en su comunidad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo mismo es cierto tambi\u00e9n con respecto a las abejas. Estos peque\u00f1os insectos, que podr\u00edan ser tan f\u00e1cil presa de numerosas aves, y cuya miel atrae a toda clase de animales, comenzando por el escarabajo y terminando con el oso, tampoco tienen particularidad alguna protectora en la estructura o en lo que a mimetismo se refiere, sin los cuales los insectos que viven aislados apenas podr\u00edan evitar el exterminio completo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, a pesar de eso, debido a la ayuda mutua practicada por las abejas, como es sabido, alcanzaron a extenderse ampliamente por la tierra; poseen una gran inteligencia, y han elaborado formas de vida social sorprendentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Trabajando en com\u00fan, las abejas multiplican en proporciones inveros\u00edmiles sus fuerzas individuales, y recurriendo a una divisi\u00f3n temporal del trabajo, por lo cual cada abeja conserva su aptitud para cumplir cuando es necesario, cualquier clase de trabajo, alcanzando tal grado de bienestar y seguridad que no tiene ning\u00fan animal, por fuerte que sea o bien armado que est\u00e9. En sus sociedades, las abejas a menudo superan al hombre, cuando \u00e9ste descuida las ventajas de una ayuda mutua bien planeada. As\u00ed, por ejemplo, cuando un enjambre de abejas se prepara a abandonar la colmena para fundar una nueva sociedad, cierta cantidad de abejas exploran previamente la vecindad, y si logran descubrir un lugar conveniente para vivienda, por ejemplo, un cesto viejo, o algo por el estilo, se apoderan de \u00e9l, y lo limpian y lo guardan, a veces durante una semana entera, hasta que el enjambre se forma y se asienta en el lugar elegido. \u00a1En cambio, muy a menudo, los hombres hubieron de perecer en sus emigraciones a nuevos pa\u00edses, s\u00f3lo porque los emigrantes no comprendieron la necesidad de unir sus esfuerzos!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2061947 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-10-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2061947\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con la ayuda de su inteligencia colectiva reunida, las abejas luchan con \u00e9xito contra las circunstancias adversas, a veces completamente imprevistas y desusadas, como sucedi\u00f3, por ejemplo, en la exposici\u00f3n de Par\u00eds, donde las abejas fijaron con su prop\u00f3leo resinoso (<em>cera<\/em>) un postigo que cerraba una ventana construida en la pared de sus colmenas. Adem\u00e1s, no se distinguen por las inclinaciones sanguinarias, -y por el amor a los combates in\u00fatiles con que muchos escritores dotan tan gustosamente a todos los animales. Los centinelas que guardan las entradas de las colmenas matan sin piedad a todas las abejas ladronas que tratan de penetrar en ella; pero las abejas extra\u00f1as que caen por error no son tocadas, especialmente si llegan cargadas con la provisi\u00f3n del polen recogido, o si son abejas j\u00f3venes, que pueden errar f\u00e1cilmente el camino. De este modo, las acciones b\u00e9licas, se reducen a las m\u00e1s estrictamente necesarias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La sociabilidad de las abejas es tanto m\u00e1s instructiva cuanto m\u00e1s los instintos de rapi\u00f1a y de pereza contin\u00faan existiendo entre ellas, y reaparecen de nuevo cada vez que las circunstancias les son favorables. Sabido es que siempre hay un cierto n\u00famero de abejas que prefieren la vida de ladrones a la vida laboriosa de obreras; por lo cual, tanto en los per\u00edodos de escasez de alimentos como en los per\u00edodos de abundancia extraordinaria, el n\u00famero de las ladronas crece r\u00e1pidamente. Cuando la recolecci\u00f3n est\u00e1 terminada y en nuestros campos y praderas queda poco material para la elaboraci\u00f3n de la miel, las abejas ladronas aparecen en gran n\u00famero: por otra parte, en las plantaciones de az\u00facar de las Indias Orientales y en las refiner\u00edas de Europa, el robo, la pereza y, muy a menudo, la embriaguez, se vuelven fen\u00f3menos corrientes entre las abejas. Vemos, de este modo, que los instintos antisociales contin\u00faan existiendo; pero la selecci\u00f3n natural debe aniquilar incesantemente a las ladronas, ya que, a la larga, la pr\u00e1ctica de la reciprocidad se muestra m\u00e1s ventajosa para la especie que el desarrollo de los individuos dotados de inclinaciones de rapi\u00f1a. \u00ab<em>Los m\u00e1s astutos y los m\u00e1s inescrupulosos<\/em>\u00bb de los que hablaba <strong>Huxley<\/strong> como de los vencedores, son eliminados para dar lugar a los individuos que comprenden las ventajas de la vida social y del apoyo mutuo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Naturalmente, ni las hormigas ni las abejas, ni siquiera las termitas, se han elevado hasta la concepci\u00f3n de una solidaridad m\u00e1s elevada, que abrazase toda su especie. En este respecto, evidentemente, no alcanzaron un grado de desarrollo que no encontrarnos siquiera entre los dirigentes pol\u00edticos, cient\u00edficos y religiosos, de la humanidad. Sus instintos sociales casi no van m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del hormiguero o de la colmena. A pesar de eso, <strong>Forel<\/strong> describi\u00f3 colonias de hormigas en Mont Tendr\u00e9 y en la monta\u00f1a Saleve, que inclu\u00edan no menos de doscientos hormigueros, y los habitantes de tales colonias pertenec\u00edan a dos diferentes especies (<em>Formica exsecta y F. pressilabris<\/em>). <strong>Forel<\/strong> afirma que cada miembro de estas colonias conoce a los miembros restantes, y que todos toman parte en la defensa com\u00fan. <strong>Mac Cook<\/strong> observ\u00f3, en Pensilvania, una naci\u00f3n entera de hormigas, compuesta de 1600 a 1700 hormigueros, que viv\u00edan en completo acuerdo; y <strong>Bates<\/strong> describi\u00f3 las enormes extensiones de los campos brasile\u00f1os cubiertos de mont\u00edculos de termitas, en donde algunos hormigueros serv\u00edan de refugio a dos o tres especies diferentes, y la mayor\u00eda de estas construcciones estaban unidas entre s\u00ed por galer\u00edas abovedadas y arcadas cubiertas. De este modo, algunos ensayos de unificaci\u00f3n de subdivisiones bastante amplias de una especie, con fines de defensa mutua y de vida social, se encuentra hasta entre los animales invertebrados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pasando ahora a los animales superiores, encontramos a\u00fan m\u00e1s casos de ayuda mutua, indudablemente consciente, que se practica con todos los fines posibles, a pesar de que, por otra parte, debernos observar qu\u00e9 nuestros conocimientos de la vida, hasta de los animales superiores, todav\u00eda se distinguen sin embargo, por su gran insuficiencia. Una multitud de casos de este g\u00e9nero fueron descritos por zo\u00f3logos eminent\u00edsimos, pero, sin embargo, hay divisiones enteras del reino animal de los cuales casi nada nos es conocido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sobre todo, tenemos pocos testimonios fidedignos con respecto a los peces, en parte debido a la dificultad de las observaciones y en parte porque no se ha prestado a esta materia la debida atenci\u00f3n. En cuanto a los mam\u00edferos, ya <strong>Kessler<\/strong> observ\u00f3 lo poco que conocemos de su vida. Muchos de ellos s\u00f3lo salen de noche de sus madrigueras; otros, se ocultan debajo de la tierra; los rumiantes, cuya vida social y cuyas migraciones ofrecen un inter\u00e9s muy profundo, no permiten al hombre aproximarse a sus reba\u00f1os. De las que sabemos m\u00e1s, es de las aves; sin embargo, la vida social de muchas especies contin\u00faa siendo a\u00fan poco conocida para nosotros. Por otra parte, en general, no tenemos de qu\u00e9 quejamos poca la falta de casos bien establecidos, como se ver\u00e1 a continuaci\u00f3n. Llamo la atenci\u00f3n \u00fanicamente que la mayor parte de estos hechos han sido reunidos por zo\u00f3logos indiscutiblemente eminentes -fundadores de la zoolog\u00eda descriptiva- sobre la base de sus propias observaciones, especialmente en Am\u00e9rica, en la \u00e9poca en que a\u00fan estaba muy densamente poblada por mam\u00edferos y aves. El gran desarrollo de la ayuda mutua que ellos observaron, ha sido notado tambi\u00e9n recientemente en el Africa central, todav\u00eda poco poblada por el hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No tengo necesidad de detenerme aqu\u00ed sobre las asociaciones entre macho y hembra para la crianza de la prole, para asegurar su alimento en las primeras \u00e9pocas de su vida y para la caza en com\u00fan. Es menester recordar solamente que semejantes asociaciones familiares est\u00e1n extendidas ampliamente hasta entre los carn\u00edvoros menos sociables y las aves de rapi\u00f1a; su mayor inter\u00e9s reside en que la asociaci\u00f3n familiar constituye el medio en donde se desarrollan los sentimientos m\u00e1s tiernos, hasta entre los animales muy feroces en otros aspectos. Podemos, tambi\u00e9n, agregar que la rareza de asociaciones que traspasen los l\u00edmites de la familia en los carn\u00edvoros y las aves de rapi\u00f1a, aunque en la mayor\u00eda de los casos es resultado de la forma de alimentaci\u00f3n, sin embargo, indudablemente constituye tambi\u00e9n, hasta cierto punto, la consecuencia de cambios en el mundo animal, provocados por la r\u00e1pida multiplicaci\u00f3n de la humanidad. Hasta ahora se ha prestado poca atenci\u00f3n a estas circunstancias, pero sabemos que hay especies cuyos individuos llevan una vida completamente solitaria en regiones densamente pobladas, mientras que aquellas mismas especies o sus cong\u00e9neres m\u00e1s pr\u00f3ximos viven en reba\u00f1os, en lugares no habitados por el hombre. En este sentido podemos citar como ejemplo a los lobos, zorros, osos y algunas aves de rapi\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2062089\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-11.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"333\" data-id=\"2062089\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-11.jpg 258w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-11-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, las asociaciones que no traspasan los limites de la familia presentan para nosotros comparativamente poco inter\u00e9s; tanto m\u00e1s cuanto que son conocidas muchas otras asociaciones, de car\u00e1cter bastante m\u00e1s general, como, por ejemplo, las asociaciones formadas por muchos animales, para la caza, la defensa mutua o, simplemente, para el goce de la vida. <strong>Audubon<\/strong> ya mencion\u00f3 que las \u00e1guilas se re\u00fanen a veces en grupos de varios individuos, y su relato sobre dos \u00e1guilas calvas, macho y hembra, que cazaban en el <em>Mississipi<\/em>, es muy conocido como modelo de descripci\u00f3n art\u00edstico, pero una de las m\u00e1s convincentes observaciones en este sentido pertenece a <strong>Syevertsof<\/strong>. Mientras estudiaba la fauna de las estepas rusas, vio cierta vez un \u00e1guila perteneciente a la especie gregaria (<em>cola blanca, Haliaetos abicilla<\/em>) que se elevaba hacia lo alto; durante media hora, el \u00e1guila describi\u00f3 c\u00edrculos amplios, en silencio, y repentinamente reson\u00f3 su penetrante graznido. Al poco tiempo respondi\u00f3 a este grito el graznido de otro \u00e1guila que se hab\u00eda acercado volando a la primera, le sigui\u00f3 una tercera, una cuarta, etc\u00e9tera, hasta que se reunieron nueve o diez, que pronto se perdieron de vista. Despu\u00e9s de medio d\u00eda, <strong>Syevertsof<\/strong> se dirigi\u00f3 hacia el lugar donde not\u00f3 que hab\u00edan volado las \u00e1guilas y, ocult\u00e1ndose detr\u00e1s de una ondulaci\u00f3n de la estepa, se acerc\u00f3 a la bandada y observ\u00f3 que se hab\u00edan reunido alrededor del cad\u00e1ver de un caballo. Las \u00e1guilas viejas, que generalmente se alimentan primero -tales son las reglas de la urbanidad entre las \u00e1guilas-, ya estaban posadas sobre las parvas de heno vecinas, en calidad de centinelas, mientras las j\u00f3venes contin\u00faan aliment\u00e1ndose, rodeadas por bandadas de cornejas. De esta y otras observaciones semejantes <strong>Syevertsof<\/strong> dedujo que las \u00e1guilas de cola blanca se re\u00fanen para la caza; elev\u00e1ndose a gran altura, si son por ejemplo alrededor de una decena, pueden observar una superficie de cerca de 50 verstas cuadradas, y, en cuanto descubren algo, en seguida, consciente e inconscientemente, avisan a sus compa\u00f1eras, que se acercan y sin discusi\u00f3n, se reparten el alimento hallado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En general, <strong>Syevertsof<\/strong> m\u00e1s tarde tuvo varias veces ocasi\u00f3n de convencerse de que las \u00e1guilas de cola blanca se re\u00fanen siempre para devorar la carro\u00f1a y que algunas de ellas (<em>al comienzo del fest\u00edn, las j\u00f3venes<\/em>) desempe\u00f1an siempre el papel de vigilantes, mientras las otras comen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Realmente, las <em><strong>\u00e1guilas de cola blanca<\/strong><\/em>, unas de las m\u00e1s bravas y mejores cazadoras, son, en general, aves gregarias, y <strong>Brehm<\/strong> dice que, encontr\u00e1ndose en cautiverio, se aficionan r\u00e1pidamente al hombre (I. c., p\u00e1g. 499-501).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2062088\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-12.jpg\" alt=\"\" width=\"360\" height=\"202\" data-id=\"2062088\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La sociabilidad es el rasgo com\u00fan de muchas otras aves de rapi\u00f1a. El <em><strong>grifo halc\u00f3n brasile\u00f1o<\/strong><\/em> (<em>Caravara<\/em>), uno de los rapaces m\u00e1s \u00ab<em>desvergonzados<\/em>\u00ab, es, sin embargo, extraordinariamente sociable. Sus asociaciones para la caza han sido descritas por <strong>Darwin<\/strong> y otros naturalistas, y est\u00e1 probado que, si se apoderan de una presa demasiado grande, convocan entonces a cinco \u00f3 seis de sus camaradas para llevarla. Por la tarde, cuando estas aves, que se encuentran siempre en movimiento, despu\u00e9s de haber volado todo el d\u00eda, se dirigen a descansar y se posan sobre alg\u00fan \u00e1rbol aislado del campo, siempre se re\u00fanen en bandadas poco numerosas, y entonces se juntan con ellas los <em><strong>pern\u00f3cteros<\/strong><\/em>, peque\u00f1os milanos de alas oscuras, parecidos a las <em><strong>cornejas<\/strong><\/em>, sus \u00ab<em>verdaderos amigos<\/em>\u00ab, como dice <strong>D&#8217;Orbigny<\/strong>. En el viejo mundo, en las estepas transcaspianas, los milanos, seg\u00fan las observaciones de <strong>Zarudnyi<\/strong>, tienen la misma costumbre de construir sus nidos en un mismo lugar, agrup\u00e1ndose varios. El <em><strong>grifo social<\/strong><\/em> -una de las razas m\u00e1s fuertes de los milanos- recibi\u00f3 su propio nombre por su amor a la sociedad. Viven en grandes bandadas, y en el Africa se encuentran monta\u00f1as enteras literalmente cubiertas, en todo lugar libre,- por sus nidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Decididamente, gozan de la vida social y se re\u00fanen en bandadas muy grandes para volar a gran altura, lo que constituye para ellos una especie de deporte. \u00ab<em>Viven en gran amistad<\/em> -dice <strong>Le Vaillant<\/strong>-, <em>y a veces en una misma cueva encontr\u00e9 hasta tres nidos<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <em><strong>milanos urub\u00fa, en Brasil<\/strong><\/em>, se distinguen quiz\u00e1 por una mayor sociabilidad que las cornejas de pico blanco, dice <strong>Bates<\/strong>, el conocido explorador del r\u00edo Amazonas. Los peque\u00f1os <em><strong>milanos egipcios<\/strong><\/em> (<em>Pernocterus stercorarius<\/em>), tambi\u00e9n viven en buena amistad. Juegan en el aire, en bandadas, pasan la noche juntos, y, por la ma\u00f1ana, en montones, se dirigen en busca de alimento, y entre ellos no se produce ni la m\u00e1s peque\u00f1a rifia; as\u00ed lo atestigua <strong>Brehm<\/strong>, que ha tenido posibilidad plena de observar su vida. El <em><strong>halc\u00f3n de cuello rojo<\/strong><\/em> se encuentra tambi\u00e9n en bandadas numerosas en los bosques del Brasil, y el <em><strong>halc\u00f3n rojo cern\u00edcalo<\/strong><\/em> (<em>Tinunculus<\/em> <em>cenchyis<\/em>), despu\u00e9s de abandonar Europa y de haber alcanzado en invierno las estepas y los bosques de Asia, se re\u00fane en grandes sociedades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En las estepas meridionales de Rusia lleva (<em>m\u00e1s exactamente, llevaba<\/em>) una vida tan social que <strong>Nordman<\/strong> lo observ\u00f3 en grandes bandadas juntos con otros <em><strong>gerifaltes<\/strong> <\/em>(<em>falco tinunculus, F. oesulon y F. subbuteo<\/em>) que se reun\u00edan los d\u00edas claros alrededor de las cuatro de la tarde, y se recreaban con sus vuelos hasta entrada la noche. Generalmente volaban todos juntos, en una l\u00ednea completamente recta, hasta un punto conocido y determinado; despu\u00e9s de lo cual, volv\u00edan inmediatamente siguiendo la misma l\u00ednea, y luego repet\u00edan nuevamente aquel vuelo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tales vuelos en bandadas por el placer mismo del vuelo son muy comunes entre las aves de todo g\u00e9nero. <strong>Ch. Dixon<\/strong> informa que, especialmente en el <em><strong>r\u00edo Humber<\/strong><\/em>, en las llanuras pantanosas, a menudo aparecen. a fines de agosto, numerosas bandadas de <em><strong>becasas<\/strong> <\/em>(<em>traga alpina; \u00abarenero de monta\u00f1a\u00bb llamada tambi\u00e9n \u00abbuche negro\u00bb<\/em>) y se quedan durante el invierno. Los vuelos de estas aves son sumamente interesantes, puesto que, reunidas en una enorme bandada, describen c\u00edrculos en el aire, luego se dispersan y se re\u00fanen de nuevo, repitiendo esta maniobra con la precisi\u00f3n de soldados bien instruidos. Dispersos entre ellos suelen encontrarse areneros de otras especies, alondras de mar y chochas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Enumerar aqu\u00ed las diversas asociaciones de caza de las aves ser\u00eda simplemente imposible: constituyen el fen\u00f3meno m\u00e1s corriente; pero, es menester, por lo menos, mencionar las asociaciones de pesca de los pel\u00edcanos, en las que estas torpes aves evidencian una organizaci\u00f3n y una inteligencia notables. Se dirigen a la pesca siempre en grandes bandadas, Y, eligiendo una bah\u00eda conveniente, forman un amplio semic\u00edrculo, frente a la costa; poco a poco, este semic\u00edrculo se estrecha, a medida que las aves nadan hacia la costa, y, gracias a esta maniobra, todo pez ca\u00eddo en el semic\u00edrculo es atrapado. En los r\u00edos, canales, los pel\u00edcanos se dividen en dos partes, cada una de las cuales forma su semic\u00edrculo, y va al encuentro de la otra, nadando, exactamente como ir\u00edan al encuentro dos partidas de hombres con dos largas redes, para recoger el pez ca\u00eddo entre ellas. A la entrada de la noche, los pelicanos vuelven a su lugar de descanso habitual -siempre el mismo para cada bandada- y nadie ha observado nunca que se hayan originado peleas entre ellos por un lugar de pesca o por un lugar de descanso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En Am\u00e9rica del sur, los pel\u00edcanos se re\u00fanen en bandadas hasta 50.000 aves, una parte de las cu\u00e1les se entrega al sue\u00f1o mientras otras vigilan, y otra parte se dirige a la pesca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Finalmente, cometer\u00eda yo una gran injusticia con nuestro gorri\u00f3n dom\u00e9stico, tan calumniado, si no mencionara cu\u00e1n de buen girado comparte toda la comida que encuentra con los miembros d\u00e9 la sociedad a que pertenece. Este hecho era bien conocido por los griegos antiguos, y hasta nosotros ha llegado el relato del orador que exclam\u00f3 cierta vez (cito de memoria): \u00ab<em>Mientras os hablo, un gorri\u00f3n vino a decir a los otros gorriones que un esclavo ha desparramado un saco de trigo, y todos s han ido a recoger el grano<\/em>\u00ab. Muy agradable fue para mi encontrar confirmaci\u00f3n de esta observaci\u00f3n de los antiguos en el peque\u00f1o libro contempor\u00e1neo de <strong>Gurney<\/strong>, el cual est\u00e1 completamente convencido que los gorriones dom\u00e9sticos se comunican entre si siempre que puedan conseguir comida en alguna parte. Dice: \u00ab<em>Por lejos del patio de la granja que se hubiesen trillado las parvas de trigo, los gorriones de dicho patio siempre aparec\u00edan con los buches repletos de granos<\/em>\u00ab. Cierto es que los gorriones guardan sus dominios con gran celo de la invasi\u00f3n de extra\u00f1os, como, por ejemplo, los gorriones del <em><strong>jard\u00edn de Luxemburgo, Par\u00eds<\/strong><\/em>, que atacan con fiereza a todos los otros gorriones que tratan, a su vez, de aprovechar el jard\u00edn y la generosidad de sus visitantes; pero dentro de sus propias comunidades o grupos practican con extraordinaria amplitud el apoyo mutuo a pesar de que a veces se producen ri\u00f1as, como sucede, por otra parte, entre los mejores amigos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La caza en grupos y la alimentaci\u00f3n en bandadas son tan corrientes en el mundo de las aves que apenas es necesario citar m\u00e1s ejemplos: es menester considerar estos dos fen\u00f3menos como un hecho plenamente establecido. En cuanto a la fuerza que dan a las aves semejantes asociaciones, es cosa bien evidente. Las aves de rapi\u00f1a m\u00e1s grandes suelen verse obligadas a ceder ante las asociaciones de los p\u00e1jaros m\u00e1s peque\u00f1os. Hasta las \u00e1guilas -aun la poderos\u00edsima y terrible \u00e1guila rapaz y el \u00e1guila marcial, que se destacan por una fuerza tal que pueden levantar en sus garras una liebre o un ant\u00edlope joven- suelen vers\u00e9 obligadas a abandonar su presa a las bandadas de milanos, que emprenden una caza regular de ellas, no bien notan que alguna ha hecho una buena presa. Los milanos tambi\u00e9n dan caza al r\u00e1pido gavil\u00e1n pescador, y le quitan el pescado capturado; pero nadie ha tenido ocasi\u00f3n de observar que los milanos se pelearan por la posesi\u00f3n de la presa arrebatada de tal modo. En la <em><strong>isla Kerguelen<\/strong> <\/em>el doctor <strong>Cou\u00e9s<\/strong> ha visto que el <em><strong>Buphagus<\/strong><\/em>, la peque\u00f1a gallina marina de los pescadores de focas, persigue a las gaviotas con el fin de obligarlas a vomitar el alimento; a pesar de que, por otra parte, las gaviotas, unidas a las golondrinas marinas, ahuyentan a la peque\u00f1a gallina de mar en cuanto se aproxima a sus posesiones, especialmente durante el anidamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los <em><strong>frailecicos<\/strong> <\/em>(<em>Vanellus oristatus<\/em>), peque\u00f1os pero muy r\u00e1pidos, atacan osadamente a los buhardos, a los mochuelos, o a una corneja o \u00e1guila que atisban sus huevos, es un espect\u00e1culo instructivo. Se siente que est\u00e1n seguros de. la victoria, y se ve la decepci\u00f3n del ave de rapi\u00f1a. En semejantes casos, las avefr\u00edas se apoyan mutuamente, a la perfecci\u00f3n, y la bravura de cada una aumenta con el n\u00famero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ordinariamente persiguen al malhechor de tal modo que \u00e9ste prefiere abandonar la caza con tal de alejarse de sus atormentadores. El frailecico ha merecido bien el apodo de \u00ab<em>buena madre<\/em>\u00bb que le dieron los griegos, puesto que jam\u00e1s rehusa defender a las otras aves acu\u00e1ticas, de los ataques de sus enemigos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo mismo es menester decir acerca del peque\u00f1o habitante de nuestros jardines, la blanca nevatilla, o aguzanieve (<em>Motacilla alba<\/em>), cuya longitud total alcanza apenas a ocho pulgadas. Obliga hasta al cern\u00edcalo a suspender la caza. \u00ab<em>No bien las aguzanieves ven al ave de rapi\u00f1a<\/em> -ha escrito <strong>Brehm<\/strong>, padre- <em>lanzando un grito fuerte la persiguen, previniendo as\u00ed a todas las otras aves, y, de tal modo, obligan a muchos buitres a renunciar a la caza. A menudo he admirado su coraje y su agilidad, y estoy firmemente convencido de que s\u00f3lo el halc\u00f3n, rapid\u00edsimo y noble, es capaz de capturar a la nevatilla&#8230; Cuando sus bandadas obligan a cualquier ave de rapi\u00f1a a alejarse, ensordecen con sus chillidos triunfantes y luego se separan<\/em>\u00bb (<em><strong>Brehm<\/strong> tomo tercero, p\u00e1g. 950<\/em>). En tales casos, se re\u00fanen con el fin determinado de dar caza al enemigo, exactamente lo mismo tuve oportunidad de observar en la poblaci\u00f3n vol\u00e1til de un bosque que se elevaba de golpe ante el anuncio de la aparici\u00f3n de alguna ave nocturna, y todos, tanto las aves de rapi\u00f1a como- los peque\u00f1os e inofensivos cantores, empezaban a perseguir al reci\u00e9n venido y, finalmente, le obligaban a volver a su refugio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Qu\u00e9 diferencia enorme entre las fuerzas del milano, del cern\u00edcalo o del gavil\u00e1n y la de tan peque\u00f1os pajarillos, como la nevatilla del prado, sin embargo, estos peque\u00f1os pajarillos gracias a su acci\u00f3n conjunta y su bravura, prevalecen sobre las rapaces, que est\u00e1n dotadas de vuelo poderoso y armadas de manera excelente para el ataque. En Europa, las nevatillas no s\u00f3lo persiguen a las aves de rapi\u00f1a que pueden ser peligrosas para ellas, sino tambi\u00e9n a los gavilanes pescadores, \u00ab<em>m\u00e1s bien para entretenerse que para hacerles da\u00f1o<\/em>\u00bb -dice <strong>Brehm<\/strong>. En la India, seg\u00fan el testimonio del <strong>Dr.<\/strong> <strong>Jerd\u00f3n<\/strong>, los <em><strong>grajos<\/strong><\/em>, persiguen al milano <em><strong>gowinda<\/strong> <\/em>\u00ab<em>simplemente para distraerse<\/em>\u00ab. Y <strong>Wied<\/strong> dice que a menudo rodean al <em><strong>\u00e1guila brasile\u00f1a urubitinga<\/strong><\/em> innumerables bandadas de <em><strong>tucanes<\/strong> <\/em>(\u00ab<em>burlones<\/em>\u00ab) y <em><strong>caciques<\/strong> <\/em>(a<em>ve que est\u00e1 estrechamente emparentado con nuestras cornejas de Pico blanco<\/em>) y se burlan de \u00e9l. -\u00ab<em>El cern\u00edcalo<\/em> -agrega <strong>Wied<\/strong>-, <em>ordinariamente soporta tales molestias con mucha tranquilidad; adem\u00e1s, de tanto en tanto, coge a uno de los burlones que lo rodean<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Vemos, de tal modo, en todos estos casos (<em>y se podr\u00eda citar decenas de ejemplos semejantes<\/em>), que los peque\u00f1os p\u00e1jaros, inmensamente inferiores por su fuerza al ave de rapi\u00f1a, se muestran, a pesar de eso, m\u00e1s fuertes que ella gracias a que act\u00faan en com\u00fan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dos grandes familias de aves, a saber, las grullas y los papagayos han alcanzado los m\u00e1s admirables resultados en lo que respecta a la seguridad individual, al goce de la vida en com\u00fan. Las grullas son sumamente sociables, y viven en excelentes relaciones no s\u00f3lo con sus cong\u00e9neres, sino tambi\u00e9n con la mayor\u00eda de las aves acu\u00e1ticas. Su prudencia no es menos asombrosa que su inteligencia. Inmediatamente disciernen las condiciones nuevas y act\u00faan de acuerdo con las nueve exigencias. Sus centinelas vigilan siempre que las bandadas comen o descansan, y los cazadores saben, por experiencia, cu\u00e1n dif\u00edcil es aproxim\u00e1rseles. Si el hombre consigue cogerlas desprevenidas, no vuelven m\u00e1s a ese lugar sin enviar primero un explorador, y tras \u00e9l una partida de exploradores; y cuando esta partida vuelve con la noticia de que no se vislumbra peligro, env\u00edan una segunda partida exploradora para comprobar el informe de los primeros, antes de que toda la bandada se decida a adelantarse. Con especies pr\u00f3ximas, las grullas contraen verdaderas amistades, y, en cautiverio, ninguna otra ave, excepci\u00f3n hecha solamente del no menos social e inteligente papagayo, contrae una amistad tan verdadera con el hombre.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2062087\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-13.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"249\" data-id=\"2062087\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-13.jpg 305w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Ayuda-animales-13-300x162.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>La grulla no ve en el hombre un amo, sino un amigo, y trata de demostr\u00e1rselo de todos modos<\/em>\u00bb -dice <strong>Brehm<\/strong> basado en su experiencia personal. Desde la ma\u00f1ana temprano hasta bien entrada la noche, la grulla se encuentra en incesante actividad; pero, consagra en total algunas horas de la ma\u00f1ana a la b\u00fasqueda del alimento, en especial el alimento vegetal; el resto del tiempo se entrega a la vida social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Estando con \u00e1nimo de juguetear<\/em> -escribe <strong>Brehm<\/strong>&#8211; l<em>a grulla levanta de la tierra danzando, piedrecillas, pedacitos de madera, los arroja al aire tratando de agarrarlos tuerce el cuello, despliega las alas, danza, brinca, corre, y, por todos los medios, expresa su buen humor, y siempre es hermosa y graciosa<\/em>\u00ab. Puesto que viven constantemente en sociedad, casi no tienen enemigos, a pesar de que <strong>Brehm<\/strong> tuvo ocasi\u00f3n de ver, a veces, que alguna era atrapada accidentalmente por un cocodrilo, pero con excepci\u00f3n del cocodrilo, no conoce la grulla ning\u00fan otro enemigo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La prudencia de la grulla, que se ha hecho proverbial, la salva de todos los enemigos, y, en general, vive hasta una edad muy avanzada. Por esto no es sorprendente que la grulla, para conservar la especie, no tenga necesidad de criar una descendencia numerosa y, generalmente, no pone m\u00e1s de dos huevos. En cuanto al elevado desarrollo de su inteligencia, bastar\u00e1 decir que todos los observadores reconocen un\u00e1nimemente que la capacidad intelectual de la grulla recuerda poderosamente la capacidad del hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra ave sumamente social, el papagayo, ocupa, como es sabido, por el desarrollo de su capacidad intelectual, el primer puesto en todo el mundo vol\u00e1til. Su modo de vida est\u00e1 tan excelentemente descrito por <strong>Brehm<\/strong>, que me ser\u00e1 suficiente reproducir el trozo siguiente, como la mejor caracter\u00edstica:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Los papagayos<\/em> -dice- <em>viven en sociedades o bandadas muy numerosas, excepto durante el periodo de aparejamiento. Eligen como vivienda un lugar del bosque, de donde salen todas las ma\u00f1anas para sus expediciones de caza.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Los miembros de cada bandada est\u00e1n muy ligados entre s\u00ed, comparten tanto el dolor corno la alegr\u00eda. Todas las ma\u00f1anas se dirigen juntos al campo, al huerto, o a cualquier \u00e1rbol frutal, para alimentarse de frutas. Apostan centinelas para proteger a toda la bandada y siguen con atenci\u00f3n sus advertencias. En caso de peligro, se apresuran todos a volar, prest\u00e1ndose mutuo apoyo, y por la tarde, todos vuelven al lugar de descanso al mismo tiempo. Dicho m\u00e1s brevemente,<\/em> <em>viven siempre en uni\u00f3n estrechamente amistosa<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Encuentran tambi\u00e9n placer en la sociedad de otras aves. En la India, -dice <strong>Leyard<\/strong>&#8211; los grajos y los cuervos cubren volando una distancia de muchas millas, para pasar la noche junto con los papagayos, en las espesuras de bamb\u00faes. Cuando se dirigen a la caza, los papagayos no s\u00f3lo demuestran un ingenio y una prudencia sorprendentes, sino tambi\u00e9n capacidad para adaptarse a las circunstancias. As\u00ed, por ejemplo, una bandada de cacat\u00faas blancas de Australia, antes de iniciar el saqueo de un trigal, indefectiblemente env\u00eda una partida de exploradores, que se distribuye en los \u00e1rboles m\u00e1s altos de la vecindad del campo citado, mientras que otros exploradores se posan sobre los \u00e1rboles intermedios entre el campo y el bosque, y transmiten se\u00f1ales. Si las se\u00f1ales comunican que \u00ab<em>todo est\u00e1 en orden, entonces una decena de cacat\u00faas se separa de la bandada, traza varios c\u00edrculos en el aire y se dirige hacia los \u00e1rboles m\u00e1s pr\u00f3ximos al campo. Esta segunda partida, a su vez, observa con bastante detenci\u00f3n los alrededores, y s\u00f3lo despu\u00e9s de esa observaci\u00f3n, da la se\u00f1al para el traslado general; despu\u00e9s, toda la bandada se eleva al mismo tiempo y saquea r\u00e1pidamente el campo<\/em>\u00ab. Los colonos australianos vencen con mucha dificultad la vigilancia de los papagayos; pero, si el hombre, con toda su astucia y sus armas, consigue matar algunas cacat\u00faas, entonces se vuelven tan vigilantes y prudentes, que desbaratan todas las artima\u00f1as de los enemigos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No hay duda alguna de que s\u00f3lo gracias al car\u00e1cter social de su vida, pudieron los papagayos alcanzar ese elevado desarrollo de la inteligencia y de los sentidos (<em>que encontramos en ellos<\/em>) y que casi llega al nivel humano. Su elevada inteligencia indujo a los mejores naturalistas a llamar a algunas especies -especialmente al papagayo gris- \u00ab<em>ave- hombres<\/em>\u00ab. En cuanto a su afecto mutuo, sabido es que si ocurre que uno de la bandada es muerto por un cazador, los restantes comienzan a volar sobre el cad\u00e1ver de su camarada lanzando gritos lastimeros y \u00ab<em>caen ellos mismos v\u00edctimas de su afecci\u00f3n amistosa<\/em>\u00bb -como escribi\u00f3 <strong>Audubon<\/strong>-, y si dos papagayos cautivos, aunque sean pertenecientes a dos especies distintas, contrajeran amistad, y uno de ellos muriera accidentalmente, no es raro entonces que el otro tambi\u00e9n perezca de tristeza y de pena por su amigo muerto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No es menos evidente que en sus asociaciones los papagayos encuentren una protecci\u00f3n contra los enemigos incomparablemente superior a la que podr\u00edan encontrar por medio del desarrollo m\u00e1s ideal de sus \u00ab<em>picos y garras<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muy escasas aves de rapi\u00f1a y mam\u00edferos se atreven a atacar a los papagayos -y esto solamente a las especies peque\u00f1as- y <strong>Brehm<\/strong> tiene toda la raz\u00f3n cuando dice, hablando de los papagayos, que ellos, igual que las grullas y los monos sociales, apenas tienen otro enemigo fuera del hombre; y agrega: \u00ab<em>Muy probablemente, la mayor\u00eda de los papagayos grandes mueren de vejez y no en las garras de sus enemigos<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00danicamente el hombre, gracias a su superior inteligencia, y a sus armas -que tambi\u00e9n constituyen el resultado de su vida en sociedad-, puede, hasta cierto punto, exterminar a los papagayos. Su misma longevidad se debe de tal modo al resultado de la vida social. Y, muy probablemente, es necesario decir lo mismo con respecto a su memoria sorprendente, cuyo desarrollo, sin duda, favorece la vida en sociedad, y tambi\u00e9n la longevidad, acompa\u00f1ada por la plena conservaci\u00f3n, tanto de las capacidades f\u00edsicas como intelectuales hasta una edad muy avanzada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se ve, por todo lo que precede que la guerra de todos contra cada uno no es, de ning\u00fan modo, la ley dominante de la naturaleza. La ayuda mutua es ley de la naturaleza tanto como la guerra mutua y esta ley se hace para nosotros m\u00e1s exigente cuando observamos algunas otras asociaciones de aves y observamos la vida social de los mam\u00edferos. Algunas r\u00e1pidas referencias a la importancia de la ley de la ayuda mutua en la evoluci\u00f3n del reino animal han sido ya hechas en las p\u00e1ginas precedentes; pero su importancia se aclarar\u00e1 con mayor precisi\u00f3n cuando, citando algunos hechos, podamos hacer, basados en ellos, nuestras conclusiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2054325\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Apoyo-mutuo-fin-cap-i.jpg\" alt=\"\" width=\"316\" height=\"160\" data-id=\"2054325\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Apoyo-mutuo-fin-cap-i.jpg 316w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Apoyo-mutuo-fin-cap-i-300x152.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 316px) 100vw, 316px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>FIN CAP\u00cdTULO 1<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00cdNDICE El apoyo mutuo *** \u00abEL APOYO MUTUO\u00bb, INTRODUCCI\u00d3N HIST\u00d3RICA Por \u00c1lvaro Gir\u00f3n Sierra &nbsp; En enero de 1919 aparece en la reputada revista The Nineteenth Century and After el \u00faltimo de una serie de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/21\/el-apoyo-mutuo-introduccion-por-piotr-kropotkin\/\" title=\"\u00abEl apoyo mutuo\u00bb, por Piotr Kropotkin. Capitulo I: \u00abLa ayuda entre los animales\u00bb.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":2062052,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[130],"class_list":{"0":"post-2018209","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sabiduria_perenne","8":"tag-kropotkin"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2018209","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2018209"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2018209\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2062052"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2018209"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2018209"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2018209"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}