{"id":20111,"date":"2019-09-23T00:05:18","date_gmt":"2019-09-22T23:05:18","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=20111"},"modified":"2019-09-22T19:45:13","modified_gmt":"2019-09-22T18:45:13","slug":"la-disonancia-cognitiva-o-como-el-ser-humano-se-convierte-en-esclavo-de-si-mismo-por-miguel-a-vadillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/09\/23\/la-disonancia-cognitiva-o-como-el-ser-humano-se-convierte-en-esclavo-de-si-mismo-por-miguel-a-vadillo\/","title":{"rendered":"\u00bfSEGURO QUE HAS TOMADO LA PASTILLA ROJA? \u00abLa Disonancia Cognitiva, o c\u00f3mo el ser humano se convierte en esclavo de s\u00ed mismo\u00bb,  por Miguel A. Vadillo"},"content":{"rendered":"<section id=\"feature\">\n<header class=\"article-header article-foto_ep\">\n<div class=\"title-wrapp\">\n<div class=\"container\">\n<div class=\"col-md-9\">\n<div class=\"article-title title-foto_ep\">\n<blockquote>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt; color: #008000;\">\u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil cambiar de opini\u00f3n?<\/span><\/h1>\n<div class=\"article-abstract\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">Estar dispuesto a cambiar de opini\u00f3n muestra que nuestro cerebro es todav\u00eda pl\u00e1stico, que aceptamos la premisa de que el discrepante no lo es por vicio moral sino por diferencia en el conocimiento.<\/span><\/div>\n<div class=\"top-share\">\n<div class=\"addthis_sharing_toolbox\" data-url=\"https:\/\/www.letraslibres.com\/espana-mexico\/politica\/por-que-es-tan-dificil-cambiar-opinion\" data-title=\"\u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil cambiar de opini\u00f3n?\" data-description=\"Estar dispuesto a cambiar de opini\u00f3n muestra que nuestro cerebro es todav\u00eda pl\u00e1stico, que aceptamos la premisa de que el discrepante no lo es por vicio moral sino por diferencia en el conocimiento.\">\n<div id=\"atstbx2\" class=\"at-share-tbx-element addthis-smartlayers addthis-animated at4-show\" role=\"region\" aria-labelledby=\"at-77146941-b450-41c7-bfdd-a06ba7e152a5\">\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/header>\n<\/section>\n<blockquote>\n<section id=\"help\">\n<div class=\"container\">\n<div>Por Elena Alfaro<\/div>\n<div>Letras Libres<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22162\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/disonancia-cognitiva-festinger-300x214.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"343\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/disonancia-cognitiva-festinger-300x214.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/disonancia-cognitiva-festinger.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hace muchos a\u00f1os regal\u00e9 a mi octogenario padre dos libros de Santiago Ram\u00f3n y Cajal:\u00a0<em>El mundo visto a los ochenta a\u00f1os<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Charlas de caf\u00e9<\/em>. Este \u00faltimo se public\u00f3 por primera vez en 1941; consegu\u00ed comprar la publicada en 1966. Era la novena edici\u00f3n. Me ha venido a la memoria porque hace unos d\u00edas en el\u00a0<a href=\"http:\/\/freakonomics.com\/podcast\/change-your-mind\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">podcast de <em>Freakonomics<\/em><\/a>\u00a0el psic\u00f3logo y ling\u00fcista Steven Sloman, el primat\u00f3logo Robert Sapolsky y la economista Julia Shvets, entre otros, abordaron un asunto fascinante: c\u00f3mo cambiar de opini\u00f3n. Pero antes de pensar en el c\u00f3mo, deber\u00edamos preguntarnos por qu\u00e9.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estar dispuesto a cambiar de opini\u00f3n muestra que nuestro cerebro es todav\u00eda pl\u00e1stico, que aceptamos la premisa de que el discrepante no lo es por vicio moral sino por diferencia en el conocimiento. Corregir visiones err\u00f3neas o incompletas del mundo nos permite acercarnos un poco m\u00e1s a la verdad, lo que, se\u00f1ala Sloman, tambi\u00e9n nos aproxima al \u00e9xito individual y como especie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 nos cuesta tanto hacerlo? \u00bfPor qu\u00e9 llegamos al extremo de confundir coherencia con empecinamiento o flexibilidad con falta de criterio?\u00a0<a href=\"https:\/\/www.penguinrandomhouse.com\/books\/533524\/the-knowledge-illusion-by-steven-sloman-and-philip-fernbach\/9780399184369\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u201cNo pensamos solos\u201d<\/a>, sostiene Sloman: el pensamiento no es algo individual sino compartido con otras personas de una comunidad. Colectivamente sabemos mucho,<a href=\"https:\/\/onlinelibrary.wiley.com\/doi\/abs\/10.1207\/s15516709cog2605_1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00a0individualmente fallamos de manera estrepitosa<\/a>. Nuestra vida se apoya constantemente en el conocimiento y experiencia de los otros miembros de la comunidad en la que estamos inmersos. Tambi\u00e9n en el pensamiento somos una especie con una formidable habilidad cooperativa. Salta a la vista la primera gran dificultad a la que nos enfrentamos: cambiar de opini\u00f3n a veces implica disociarte de esa comunidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no acaban ah\u00ed los obst\u00e1culos ni todas las ideas presentan la misma dificultad. Seg\u00fan apunta Julia Shvets, cuando la visi\u00f3n que tenemos de alg\u00fan asunto complejo conecta directamente con la imagen que tenemos de nosotros mismos, cambiarla puede implicar un precio demasiado alto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Quiz\u00e1s este es el motivo de que sean tan magn\u00e9ticas y tan dif\u00edciles de modificar las ideas pol\u00edticas y culturales ligadas a la identidad. Hace unos meses, en una entrevista con Carlos Alsina, Joaquim Torra insist\u00eda una y otra vez en su voluntad f\u00e9rrea de dialogar en pos de la autodeterminaci\u00f3n de Catalu\u00f1a: \u201cno se nos puede negar (pedir) a nosotros que dejemos de ser quienes somos. Esto Espa\u00f1a tiene que entenderlo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Negociar o ceder sobre algo que consideras parte de tu esencia es traicionarte. Por eso este tipo de di\u00e1logos acaban conduciendo, tantas veces, a la melancol\u00eda. Si tu autoimagen depende estrechamente de algo exterior que puede ser cambiado, el momento de crisis supondr\u00e1 necesariamente un vac\u00edo de identidad. La resistencia al cambio resulta entonces una evidencia. Escrib\u00eda Ram\u00f3n y Cajal en\u00a0<em>Charlas de caf\u00e9<\/em>: \u201cLo que entra en la mente por v\u00eda de razonamiento, cabe ser corregido. Lo admitido por fe, casi nunca\u201d. \u00bfEs entonces solo una cuesti\u00f3n de cantidad y calidad de informaci\u00f3n? Parece que desgraciadamente tampoco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En sus experimentos, el economista Matthew Jackson ha comprobado que no extraemos las mismas conclusiones de los mismos hechos. Dependemos mucho de nuestras experiencias e ideas previas a la hora de interpretar los datos. M\u00e1s informaci\u00f3n en ocasiones significa m\u00e1s polarizaci\u00f3n, no menos, porque utilizamos los datos como arma para reforzar los propios prejuicios. Al escucharlo me vino a la memoria la visualizaci\u00f3n espacial del voto, casi calle por calle, que se ha hecho con los resultados de las recientes elecciones. D\u00f3nde vives, tal votas. Fascinante y \u00fatil, s\u00ed. Inquietante tambi\u00e9n. Unos d\u00edas despu\u00e9s, un<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/2019\/05\/29\/opinion\/columnistas\/mesa-de-redaccion\/duermes-con-el-enemigo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">art\u00edculo<\/a>\u00a0en el peri\u00f3dico nacionalista vasco\u00a0<a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Deia\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Deia<\/em><\/a><em>\u00a0<\/em>preguntaba: \u00bfduermes con el enemigo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La conclusi\u00f3n inmediata \u2013\u00bfrenunciamos a la informaci\u00f3n? \u00bfDesistimos de modificar una idea que ahora vemos equivocada para no desvincularnos de nuestra comunidad cognitiva?\u2013 es desoladora. Como indica Sloman, no hay soluciones \u00fanicas y definitivas, pero eso no significa que no haya cosas que podamos hacer. \u00c9l sugiere obligarnos a explicar\u00a0<em>c\u00f3mo<\/em>\u00a0funcionan las cosas en lugar de describir\u00a0<em>qu\u00e9<\/em>\u00a0nos parecen. Eso nos har\u00eda ser m\u00e1s conscientes de la limitaci\u00f3n de nuestro propio conocimiento y por lo tanto m\u00e1s abiertos a aceptar argumentos distintos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Respecto al uso de los datos, en el a\u00f1o 2011 la revista\u00a0<em>Edge<\/em>\u00a0pregunt\u00f3 a una serie de personas por un concepto cient\u00edfico que pudiera contribuir a mejorar el instrumental cognitivo de las personas. Lisa Randall, f\u00edsica de la Universidad de Harvard, respondi\u00f3 a la pregunta explicando el significado de la palabra \u201cciencia\u201d y haciendo hincapi\u00e9 en algo que los no cient\u00edficos no solemos tener presente cuando manipulamos datos sofisticados: la solidez y l\u00edmites de lo que la ciencia establece, su fiabilidad pero tambi\u00e9n el car\u00e1cter relativo de sus conclusiones y predicciones. Es la disposici\u00f3n permanente a ser refutado por algo mejor, m\u00e1s verdadero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pens\u00e1ndolo bien, el aprendizaje que extraigo es de la misma cualidad que el que persigue Sloman con el cambio de pregunta: que seamos conscientes de la consistencia de nuestro conocimiento real individual cuando sostenemos una opini\u00f3n sobre un asunto complejo. Nuestros apriorismos, el confundir persona e idea y la moralizaci\u00f3n sistem\u00e1tica de cada asunto (el binomio bien-mal) nos ponen muy dif\u00edcil cambiar de opini\u00f3n. Casi tanto como nos empuja a tratar de convencer a otros de que lo hagan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En definitiva, citando de nuevo a don Santiago, \u201cconsideremos a los hombres de esp\u00edritu sistem\u00e1tico y r\u00edgido como a los libros: se leen si interesan; mas nadie discute con ellos\u201d.<\/span><\/p>\n<section class=\"col-md-9 post\">\n<div class=\"timeparent\">\n<div id=\"block-views-block-teaser-author-in-article-block-author-in-article\" class=\"views-element-container\">\n<div>\n<div class=\"js-view-dom-id-cc6e77dcf6676b4948b53049e6c24a6e7499ad301d8fe87f9968455062e558c0\">\n<div class=\"views-row\">\n<div class=\"views-field views-field-field-letraslibres-author\">\n<div class=\"field-content\">\n<section class=\"article-author-footer\">\n<div class=\"media\">\n<div class=\"media-body\">\n<div style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Elena Alfaro es arquitecta. Escribe el blog Inquietanzas.<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n<\/blockquote>\n<aside class=\"col-md-3 sidebar\">\n<div>\n<div id=\"block-views-block-pdf-de-articulo-sidebar-block-block-1\" class=\"views-element-container\">\n<div>\n<div class=\"js-view-dom-id-b8a878d1f8461732ff18f086788472de395e7e5dcb518b6caa9136508c9aa566\">\n<div class=\"views-row\">\n<blockquote>\n<div class=\"views-field views-field-nothing\" style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/www.letraslibres.com\/espana-mexico\/politica\/por-que-es-tan-dificil-cambiar-opinion\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.letraslibres.com\/espana-mexico\/politica\/por-que-es-tan-dificil-cambiar-opinion<\/a><\/div>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/aside>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22164\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/DISONANCIA-COGNITIVA-2.png\" alt=\"\" width=\"445\" height=\"374\" \/><\/p>\n<table style=\"border-collapse: collapse; width: 100%;\">\n<tbody>\n<tr>\n<td style=\"width: 100%; border-color: #000000; background-color: #fcfbf0;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>DISONANCIA COGNITIVA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><em>El concepto de\u00a0<strong>disonancia cognitiva<\/strong>, en\u00a0psicolog\u00eda, hace referencia a la tensi\u00f3n o desarmon\u00eda interna del sistema de ideas, creencias y emociones (cogniciones) que percibe una persona que tiene al mismo tiempo dos pensamientos que est\u00e1n en conflicto, o por un\u00a0comportamiento\u00a0que entra en conflicto con sus creencias. Es decir, el t\u00e9rmino se refiere a la percepci\u00f3n de incompatibilidad de dos cogniciones simult\u00e1neas, todo lo cual puede impactar sobre sus\u00a0actitudes.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><em>El concepto fue formulado por primera vez en 1957 por el psic\u00f3logo estadounidense\u00a0<strong>Leon Festinger<\/strong>\u00a0en su obra\u00a0A theory of cognitive dissonance.\u00a0La teor\u00eda de Festinger plantea que al producirse esa incongruencia o disonancia de manera muy apreciable, la persona se ve autom\u00e1ticamente\u00a0motivada\u00a0para esforzarse en generar ideas y creencias nuevas para reducir la tensi\u00f3n hasta conseguir que el conjunto de sus ideas y actitudes encajen entre s\u00ed, constituyendo una cierta coherencia interna.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; font-family: 'times new roman', times, serif;\"><em>La manera en que se produce la reducci\u00f3n de la disonancia puede tomar distintos caminos o formas. Una muy notable es un cambio de actitud o de ideas ante la realidad.<\/em><\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22165\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mentiras-300x174.png\" alt=\"\" width=\"425\" height=\"247\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mentiras-300x174.png 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mentiras-768x446.png 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/mentiras.png 850w\" sizes=\"auto, (max-width: 425px) 100vw, 425px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong><b>La disonancia cognitiva, o c\u00f3mo el ser humano se convierte en esclavo de s\u00ed mismo<\/b><\/strong><\/span><\/p>\n<p>Por Miguel A. Vadillo<\/p>\n<div>Art\u00edculo publicado en Psicoteca, 2004<\/div>\n<div><a href=\"http:\/\/paginaspersonales.deusto.es\/matute\/psicoteca\/articulos\/Vadillo04.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/paginaspersonales.deusto.es\/matute\/psicoteca\/articulos\/Vadillo04.htm<\/a><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<blockquote>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Muchas de las aparentes contradicciones en las que a menudo nos vemos involucrados en nuestra vida cotidiana cuentan desde hace tiempo con interesantes explicaciones propuestas por diversos psic\u00f3logos sociales. De entre ellas, tal vez la m\u00e1s famosa sea la teor\u00eda de la disonancia cognitiva, cuya influencia ha superado ya con creces el \u00e1mbito de la propia psicolog\u00eda social, llegando a tener impacto incluso en estudios de tipo neurol\u00f3gico<\/em>.<\/span><\/strong><\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22163\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/discernir-bueno-malo1-300x203.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"298\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/discernir-bueno-malo1-300x203.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/discernir-bueno-malo1.jpg 669w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es m\u00e1s que probable que usted est\u00e9 familiarizado con la siguiente situaci\u00f3n: est\u00e1 charlando tranquilamente con sus amigos y de repente unos comentarios sobre pol\u00edtica hacen que el ambiente empiece a cargarse. Pronto comienza una discusi\u00f3n en la que cada uno defiende a un determinado partido, exponiendo a los dem\u00e1s sus razones. Todos conocemos m\u00e1s o menos c\u00f3mo terminan estas cosas: al final de la discusi\u00f3n nadie ha logrado su objetivo, convencer a los dem\u00e1s. Lo m\u00e1s triste es que uno no puede evitar tener la sensaci\u00f3n de que los argumentos expuestos por cada bando s\u00f3lo trataban de convencer a sus propios partidarios. O al menos as\u00ed lo parece.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En estas situaciones siempre da la impresi\u00f3n de que, en realidad, no defendemos cierta postura por una serie de razones (las que ofrecemos a los dem\u00e1s), sino que damos esas razones porque defendemos cierta postura. Dicho de otra forma, no nos molestamos en pensar lo que hacemos, pero s\u00ed que nos molestamos en pensar c\u00f3mo vamos a justificar (ante los dem\u00e1s y ante nosotros mismos) lo que hemos hecho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y es que el ser humano tal vez no sea un animal muy racional, pero de lo que no hay duda es de que es un animal un poco obsesionado por la coherencia. Y tambi\u00e9n por la apariencia. Una vez tomada una decisi\u00f3n, nos cuesta reconocer que tal vez nos hayamos equivocado. Nos resulta m\u00e1s f\u00e1cil ponernos a defender la alternativa elegida con u\u00f1as y dientes, porque as\u00ed podemos percibirnos a nosotros mismos como personas coherentes, y porque, adem\u00e1s, defendiendo nuestra elecci\u00f3n, nos convencemos de que hemos elegido bien (si no \u00bfpor qu\u00e9 iba a haber tantas razones para actuar como hemos actuado?), de que somos personas sabias, con convicciones s\u00f3lidas\u2026 y un largo etc\u00e9tera. Siempre tratando de quedar bien con los dem\u00e1s y de ser capaces de dormir con la conciencia tranquila.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este tipo de fen\u00f3menos han sido bien estudiados por los psic\u00f3logos y cuentan desde hace tiempo con explicaciones interesantes, como la teor\u00eda de la disonancia cognitiva de Leon Festinger. Seg\u00fan este autor, las personas nos sentimos inc\u00f3modas cuando mantenemos simult\u00e1neamente creencias contradictorias o cuando nuestras creencias no est\u00e1n en armon\u00eda con lo que hacemos. Por ejemplo, si normalmente votamos al partido A pero resulta que nos gusta m\u00e1s el programa electoral del partido B, es posible que sintamos que algo no marcha bien en nosotros. Seg\u00fan la teor\u00eda de la disonancia cognitiva, las personas que se ven en esta situaci\u00f3n se ven obligadas a tomar alg\u00fan tipo de medida que ayude a resolver la discrepancia entre esas creencias o conductas contradictorias. En el ejemplo del partido pol\u00edtico, podemos optar por cambiar nuestro voto en las pr\u00f3ximas elecciones, o bien podemos dar menos valor a los contenidos del programa del partido B (por ejemplo, recordando que en realidad pocos partidos cumplen con todo lo que prometen en sus programas).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De la misma forma, cuando en una discusi\u00f3n una persona deja clara su postura, a continuaci\u00f3n se ve obligado a dar argumentos a favor de la misma. Si no lo hiciera, se ver\u00eda obligado a reconocer que la alternativa contraria tambi\u00e9n es v\u00e1lida, lo que entrar\u00eda en contradicci\u00f3n con sus creencias previas, o tendr\u00eda que admitir que en realidad no tiene ninguna raz\u00f3n para sostener tal postura, lo que entrar\u00eda en contradicci\u00f3n con una creencia a\u00fan m\u00e1s importante: \u00absoy una persona inteligente y con fundamento\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La teor\u00eda de la disonancia cognitiva es una hip\u00f3tesis sugerente que nos permite entender de forma sencilla muchas de las aparentes paradojas y sinrazones del comportamiento humano, algunas de las cuales (como las anteriores) se muestran en cada detalle de nuestra vida cotidiana. Y, frente a otras explicaciones muy atractivas pero poco rigurosas de la interacci\u00f3n social, cuenta con la ventaja de estar respaldada por numerosos experimentos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al famoso cient\u00edfico cognitivo Michael Gazzaniga le debemos algunos de los m\u00e1s interesantes. Este investigador se preocup\u00f3 por estudiar los efectos que una intervenci\u00f3n quir\u00fargica, la comisurectom\u00eda, pod\u00eda tener sobre los pacientes en los que se realizaba. La operaci\u00f3n se lleva a cabo en casos excepcionalmente graves de epilepsia y consiste en seccionar el cuerpo calloso, un haz de fibras que conecta los dos hemisferios cerebrales, de modo que los ataques epil\u00e9pticos no puedan pasar de un hemisferio a otro. Contrariamente a lo que cabr\u00eda esperar, los pacientes sometidos a esta intervenci\u00f3n llevan una vida completamente normal y en raras ocasiones es posible percibir efecto negativo alguno de la operaci\u00f3n. Michael Gazzaniga trat\u00f3 de encontrar una situaci\u00f3n en la que se pudieran observar los efectos secundarios de esta intervenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En un experimento famoso, Gazzaniga expuso a varios de estos pacientes a una situaci\u00f3n en la que a cada hemisferio cerebral se le presentaba una imagen distinta. Por ejemplo, al hemisferio izquierdo se le presentaba la imagen de una pata de pollo y al hemisferio derecho se le presente un paisaje con nieve. Como en estos pacientes el cuerpo calloso estaba seccionado, la informaci\u00f3n no pod\u00eda pasar de un hemisferio al otro. Esto implicaba que el hemisferio izquierdo s\u00f3lo \u00abve\u00eda\u00bb la pata de pollo y el hemisferio derecho s\u00f3lo \u00abve\u00eda\u00bb el paisaje con nieve. Despu\u00e9s de ver est\u00e1s im\u00e1genes, los participantes ten\u00edan que elegir entre otros dos dibujos aqu\u00e9l que tuviera alguna relaci\u00f3n con lo que acababan de ver. Por ejemplo, se les daba a elegir entre el dibujo de una gallina y el dibujo de una pala para quitar nieve. En esta ocasi\u00f3n la respuesta correcta depend\u00eda por supuesto del hemisferio del que se tratase. Si era el hemisferio izquierdo el que hac\u00eda la elecci\u00f3n, entonces la respuesta correcta era la gallina; pero si eleg\u00eda el hemisferio derecho, entonces la respuesta correcta era la pala.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una paciente que participaba en este experimento eligi\u00f3 la pala con la mano izquierda y la gallina con la mano derecha. Obviamente, lo que hab\u00eda pasado es que cada hemisferio hab\u00eda elegido y ejecutado la respuesta correcta. Lo interesante sucedi\u00f3 cuando a la paciente se le pregunt\u00f3 por su elecci\u00f3n. La respuesta la tuvo que elaborar su hemisferio izquierdo, que es el que se encarga del lenguaje. Pero, como este hemisferio no ten\u00eda acceso a toda la informaci\u00f3n necesaria para dar una explicaci\u00f3n (en concreto, este hemisferio no ten\u00eda constancia de que se hubiera presentado la escena con nieve), se invent\u00f3 una explicaci\u00f3n de lo m\u00e1s particular: \u00abMuy f\u00e1cil. La pata de pollo corresponde a la gallina y necesito una pala para limpiar el gallinero\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal vez esta sea la muestra m\u00e1s clara de hasta qu\u00e9 punto las personas necesitamos ser congruentes con nosotras mismas y justificar nuestras acciones incluso cuando las hemos realizado sin raz\u00f3n alguna o cuando desconocemos los motivos. Lo peor es que esta tendencia a dar explicaciones de lo que hacemos acaba convirti\u00e9ndonos en esclavos de lo que ya hemos hecho, de unas elecciones que, de haberlo pensado, tal vez no hubi\u00e9semos realizado. Una vez elegida la pala, preferimos ponernos a limpiar el gallinero antes que reconocer que no sabemos por qu\u00e9 la elegimos. Y dado que, ya sea por ser impulsivos o por no pararnos a pensar lo suficiente, rara vez sabemos por qu\u00e9 hacemos las cosas, gran parte de nuestra vida se convierte en una actuaci\u00f3n para nosotros mismos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">****<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Lecturas recomendadas:<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Festinger, L. (1957). A theory of cognitive dissonance. Evanston, IL: Row and Peterson.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Gazzaniga, M. S. (1985). The social brain. Nueva York: Basic Books. [Traducci\u00f3n castellana: El cerebro social, Alianza, Madrid, 1993.]<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-22166\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/LA-DISONANCIA-COGNITIVA-1.jpg\" alt=\"\" width=\"487\" height=\"476\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00bfPor qu\u00e9 es tan dif\u00edcil cambiar de opini\u00f3n? Estar dispuesto a cambiar de opini\u00f3n muestra que nuestro cerebro es todav\u00eda pl\u00e1stico, que aceptamos la premisa de que el discrepante no lo es por vicio moral <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/09\/23\/la-disonancia-cognitiva-o-como-el-ser-humano-se-convierte-en-esclavo-de-si-mismo-por-miguel-a-vadillo\/\" title=\"\u00bfSEGURO QUE HAS TOMADO LA PASTILLA ROJA? \u00abLa Disonancia Cognitiva, o c\u00f3mo el ser humano se convierte en esclavo de s\u00ed mismo\u00bb,  por Miguel A. Vadillo\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":22179,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-20111","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20111","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20111"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20111\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20111"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20111"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20111"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}