{"id":1997673,"date":"2021-03-10T00:05:10","date_gmt":"2021-03-09T23:05:10","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=1997673"},"modified":"2022-12-25T15:15:41","modified_gmt":"2022-12-25T14:15:41","slug":"el-pensamiento-de-lamarck-en-su-contexto-historico-por-faustino-cordon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/10\/el-pensamiento-de-lamarck-en-su-contexto-historico-por-faustino-cordon\/","title":{"rendered":"EL PENSAMIENTO DE LAMARCK EN SU CONTEXTO HIST\u00d3RICO, por Faustino Cord\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">EL PENSAMIENTO DE LAMARCK EN SU CONTEXTO HIST\u00d3RICO<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0Por\u00a0Faustino Cord\u00f3n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Fundaci\u00f3n para la Investigaci\u00f3n sobre la Biolog\u00eda Evolutiva (FIBE)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_2003637\" aria-describedby=\"caption-attachment-2003637\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2003637 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/lamarck-cara-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2003637\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2003637\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Jean Baptiste Lamarck (1744 &#8211; 1829)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">LOS ANTECEDENTES HIST\u00d3RICOS Y LA CIRCUNSTANCIA DE LAMARCK (1744-1829).<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde mi punto de vista de bi\u00f3logo interesado en el planteamiento actual de la evoluci\u00f3n, no de historiador de la ciencia, se me impone que para enjuiciar con conocimiento de causa el punto de partida y el progreso que supone la obra de Lamarck -que vive de 1744 a 1829- hay que hacer una recapitulaci\u00f3n, por sucinta que sea, del orden de conceptos y de problemas con que se enfrenta la ciencia de su \u00e9poca y, en particular, las ciencias naturales, que se ocupan de c\u00f3mo se ofrece directamente la Naturaleza al hombre. Es obvio que la Naturaleza es captada por los hombres mediante sus \u00f3rganos de los sentidos, modelados, en todas y cada una de las especies animales, para distinguir y actuar frente a los animales y plantas que constituyan el objeto principal de la actividad de los individuos de cada una, y para desplazarse por el entorno -estructurado por la interferencia de \u00e1mbitos de la mate\u00adria en sus tres estados- que constituye el escenario, asimismo\u00a0 espec\u00edfico, de la\u00a0 vida de todo animal. De este modo, por la \u00edndole animal del\u00a0 hombre (<em>el animal racional<\/em>), se entiende que la ciencia, desde su fase emp\u00edrica, diferenciara \u00ab<em>los tres reinos de la Naturaleza<\/em>\u00ab, por caracter\u00edsticas que le parecen inequ\u00edvocas. Por una parte, los reinos animal y vegetal parecen tener en com\u00fan el constar de individuos (<em>unidades<\/em>) que se reproducen a lo largo de las generaciones en hijos iguales a los padres con lo que, en uno y otro reino, se distinguen netamente especies, cuyos ejemplares se caracterizan por una configuraci\u00f3n, un tama\u00f1o y un comportamiento espec\u00edficos; individuos que existen durante un tiempo (<em>el transcurso de su vida durante la que crecen, cambian de un modo y con un tempo asimismo espec\u00edficos<\/em>) y que muriendo se reducen a lo inorg\u00e1nico. Se entiende que a los naturalistas del siglo XVIII el reino mineral se les pre\u00adsentara con caracter\u00edsticas que parec\u00edan las contrarias a las que les ofrec\u00edan en com\u00fan los animales y las plantas; a saber: el reino mineral parece constar de substancias, de algo continuo (<em>las diversas materias s\u00f3lidas, el agua, el aire<\/em>) donde no se distinguen individuos (<em>unidades<\/em>), ni transcurso definidor de existencia, pero s\u00ed, en cambio, se conocen transformaciones (<em>en ocasiones reversibles por la actividad humana<\/em>) de unas substancias en otras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Conforme a ese contraste de caracter\u00edsticas entre, por una parte, los dos reinos animal y vegetal y, por otra, el reino mineral, se entiende que los cient\u00edficos ocupa\u00addos en el estudio de los dos primeros reinos (<em>los zo\u00f3logos y los bot\u00e1nicos<\/em>) hubieron de plantearse en dicho siglo un orden de tareas basado en unos conceptos y siguiendo unos m\u00e9todos radicalmente distintos que el orden de temas, conceptos y m\u00e9todos de los estudiosos del reino mineral (<em>los ge\u00f3logos y los qu\u00edmicos<\/em>). Parad\u00f3jicamente, los resultados obtenidos por unos y por otros condujeron a resultados, en cierto modo, confluentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se entiende que los zo\u00f3logos y los bot\u00e1nicos, en posesi\u00f3n del concepto objetivo, verdadero, de especie (<em>todo animal o planta pertenece a una especie que no cambia a escala de la memoria hist\u00f3rica humana<\/em> (1) ) y enfrentados con la riqueza de las especies que fue mostrada en su amplitud potencial por los grandes viajes geogr\u00e1ficos, se vieran incitados a la dif\u00edcil tarea (<em>que ocup\u00f3 a gran n\u00famero de naturalistas del siglo <strong>XVIII, <\/strong>que pueden personificarse en <strong>Linneo<\/strong> (1707-1778), en los bot\u00e1nicos franceses <strong>De Jussieu<\/strong> y, en fin, en <strong>Lamarck<\/strong> mismo<\/em>) de dominar emp\u00edricamente esta gran diver\u00adsidad, mediante una dif\u00edcil clasificaci\u00f3n adecuada\u00a0 por criterios\u00a0 que parec\u00eda que hab\u00edan de ser artificiales y aceptados o rechazados por su valor pragm\u00e1tico (<em>dado que las especies se supon\u00eda tradicionalmente resultados de actos de creaci\u00f3n independi\u00adente<\/em>). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por ejemplo, teniendo en cuenta\u00a0 que en el reino\u00a0 vegetal -como en el ani\u00admal- todas las especies se reproducen y que la flor y el fruto que de ella deriva son \u00f3rganos de la reproducci\u00f3n, los caracteres florales constituyeron para <strong>Linneo<\/strong> un importante criterio de clasificaci\u00f3n para un gran conjunto de especies de plantas, etc. Pero el hecho notable que hay que destacar aqu\u00ed es que las analog\u00edas y las diferencias entre las especies animales impusieron a los zo\u00f3logos una \u00fanica clasificaci\u00f3n viable de ellas, el sistema natural, en el que los caracteres utilizados para incluir una especie en una categor\u00eda dada no son s\u00f3lo los propios de esta categor\u00eda, sino, como regla general, la suma de los privativos de la categor\u00eda y de los de cada una de las cate\u00adgor\u00edas superiores; por ejemplo, el lobo necesariamente suma a sus caracteres espec\u00edficos los caracteres de la familia <em>Canidae <\/em>a la que pertenece su especie, los del orden\u00a0<em>Carn\u00edvora <\/em>al que pertenece tal familia, los de la clase <em>Mammalia <\/em>al que per\u00adtenece el orden y en fin los del <em>filum Chordata <\/em>al que pertenece la clase <em>Mammalia. <\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De este modo, la clasificaci\u00f3n de las especies (<em>cada una constituida por individuos iguales entre s\u00ed, que se supon\u00eda procedentes de una pareja originaria resultado de un acto de creaci\u00f3n independiente<\/em>) demostr\u00f3 la conclusi\u00f3n\u00a0 inesperada -contradictoria con el supuesto del origen independiente de cada especie animal- de que el conjunto de ellas mostraba una unitariedad antes impensable, a saber, se dejaba clasificar en un sistema objetivo -sin otro alternativo imaginable- en el que cada especie que se descubr\u00eda encontraba su lugar inequ\u00edvoco por las analog\u00edas y diferencias que mostraba con todas y cada una de las restantes; capacidad de ser clasificados que s\u00f3lo puede convenir a seres (<em>en este caso los animales de todas las especies<\/em>) que tengan comunidad de origen y que se hayan diferenciado en un proceso conjunto de evoluci\u00f3n gradual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Consideremos ahora el proceso que, a lo largo del siglo XVIII, mostr\u00f3 la ciencia de lo inorg\u00e1nico, en concreto la qu\u00edmica. En contraste con los zo\u00f3logos, los qu\u00edmicos comenzaron enfrent\u00e1ndose no con unidades definidas, sino con substancias que no mostraban existencia ni tama\u00f1o espec\u00edficos, ni se reproduc\u00edan, sino que se mezclaban y se transformaban unas en otras, de un modo, que, a veces, aprend\u00eda a realizar o a revertir el hombre. Sobre la base de la tradici\u00f3n emp\u00edrica humana ganada, con resultados pr\u00e1cticos, en la transformaci\u00f3n de lo inorg\u00e1nico y de la suma de conocimientos obtenida por los <em><strong>alquimistas<\/strong><\/em>, los qu\u00edmicos emprendieron tareas cient\u00edficas como son: resolver una mezcla de substancias en las substancias que la componen (<em>un ejemplo destacado, el aire en sus componentes<\/em>); transformar unas substancias en otras; procurar interpretar procesos como la combusti\u00f3n, el efecto del agua sobre algunas substancias, el desarrollo de las primeras industrias qu\u00edmicas, etc. Aqu\u00ed hemos de limitar\u00adnos a se\u00f1alar que los esfuerzos tanteantes de los qu\u00edmicos de los siglos XVII y XVIII sientan la base del trabajo de <strong>Lavoisier<\/strong> (1743-1794) que establece la teor\u00eda de la qu\u00edmica moderna: explica la combusti\u00f3n, establece la composici\u00f3n del agua, el papel del agua y del ox\u00edgeno del aire en la formaci\u00f3n de \u00e1cidos y de bases, distingue entre substancias simples (<em>de las que conoce 23<\/em>) y compuestas, establece, con el ejemplo de experimentos sencillos e impecables, el m\u00e9todo experimental propio de esta cien\u00adcia y culmina con el descubrimiento de la ley\u00a0 de la conservaci\u00f3n\u00a0 de la materia (1785). En nuestro contexto hay que destacar que <strong>Lavoisier<\/strong> desencaden\u00f3 un proceso de acelerado desarrollo de la qu\u00edmica cuyo esencial despliegue se produce a lo largo del siglo XIX y que, ya en 1804 -a s\u00f3lo diez a\u00f1os de la muerte de Lavoisier-, conduce a la enunciaci\u00f3n por <strong>Dalton<\/strong> de la <em><strong>teor\u00eda at\u00f3mica<\/strong><\/em>, esto es, de que las substancias, tanto simples como compuestas, constan\u00a0 de <em>unidades <\/em>(<em>los \u00e1tomos<\/em>) supuestas eternas y que, de hecho, son intransformables en las reacciones qu\u00edmicas. Como es de conocimiento general, estas unidades se caracterizan (<em>aparte de sus relaciones en las substancias tanto simples como compuestas<\/em>)\u00a0 por el peso\u00a0 relativo -primero establecido\u00ad del \u00e1tomo de cada especie con respecto al de uno de ellos tomado como unidad y, luego, al peso absoluto mismo, determinado por muy diversos m\u00e9todos con resulta dos concordantes cuya \u00ednfima magnitud se expresa por el <em><strong>n\u00famero de Avogadro<\/strong><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin entrar en la interpretaci\u00f3n moderna de la estructura, compuesta, del \u00e1tomo, recordemos que, en 1861, los qu\u00edmicos admitieron, como verdad confirmada, la existencia de unidades materiales del nivel de integraci\u00f3n directamente suprat\u00f3mico, las mol\u00e9culas. A unidades de este nivel est\u00e1 elevada toda la materia inorg\u00e1nica de las capas externas de la Tierra, y los mismos seres vivos constan ponderalmente de mol\u00e9culas. La diferenciaci\u00f3n de las mol\u00e9culas como unidades de nivel directamente suprat\u00f3mico concret\u00f3 a los qu\u00edmicos el objetivo de su estudio, a saber, la estructura, en \u00e1tomos, de las mol\u00e9culas, las propiedades de cada especie de mol\u00e9culas, las leyes que se descubren en las transformaciones de unas en otras <em>(i.e., las reacciones qu\u00edmicas<\/em>), etc&#8230; Lo que aqu\u00ed interesa destacar es que, en tiempos de <strong>Lamarck<\/strong>, se produjeron sendas inflexiones, en cierto modo de signo contrario, en la consideraci\u00f3n cient\u00edfica de los animales en la de lo inorg\u00e1nico. <strong>La zoolog\u00eda <\/strong>cuya ocupaci\u00f3n principal ven\u00eda siendo la clasificaci\u00f3n, por criterios supuestamente artificiales, de las especies de animales, cuya neta diferenciaci\u00f3n y cuya estabilidad tienen una base objetiva que se impone a nuestros sentidos y que justificaba el aserto de proceder de remotos actos de creaci\u00f3n independiente, termin\u00f3 estableciendo el sistema natural de las especies que acog\u00eda sin distorsi\u00f3n las que se iban descubriendo y que relacionaba cada una con el conjunto de todas, de modo tan coordinado que impon\u00eda la existencia de alg\u00fan tipo de relaciones entre ellas, cuyo intento de interpretaci\u00f3n hab\u00eda de irse planteando a los zo\u00f3logos. En cambio, la <strong>qu\u00edmica <\/strong>recorre un camino, en cierto sentido, inverso; parte de substancias que encubren su car\u00e1cter discontinuo a los sentidos a los que, en cambio, les muestran la comunidad de naturaleza que las permite mezclarse y transformarse unas en otras; y, a partir del estudio emp\u00edrico de esta conducta rec\u00edproca, la qu\u00edmica llega a la\u00a0 conclusi\u00f3n -inicialmente\u00a0 impredecible\u00a0 pero que le es impuesta por leyes generales que revel\u00f3 el an\u00e1lisis comparado de las transformaciones- de que todas las substancias constan de un centenar de especies distintas pero ponderables, los llamados \u00e1tomos, a las que se comienza considerando sim\u00adples y eternas -de hecho, son inmutables en todas las reacciones qu\u00edmicas, que transforman unas substancias en otras- de cuyas combinaciones resultan unidades de nivel directamente suprat\u00f3mico, las mol\u00e9culas, cuyas propiedades remiten a los \u00e1tomos que las constituyen y al modo rec\u00edproco de estar situados en ellas; los qu\u00edmicos han estudiado gran n\u00famero de especies de mol\u00e9culas naturales (<em>tanto inorg\u00e1nicas como, en mucho mayor n\u00famero, mol\u00e9culas carbonadas producidas en el metabolismo intracelular<\/em>) y sintetizado y analizado en n\u00famero a\u00fan mucho mayor de mol\u00e9culas artificiales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, adem\u00e1s, entre el despliegue de la zoolog\u00eda y el de la qu\u00edmica que hubo de vivir <strong>Lamarck<\/strong>, se observa una diferencia en la \u00edndole de conceptos, problemas y m\u00e9todos que dominan en una otra ciencia. La zoolog\u00eda parte de un orden de conceptos, problemas y m\u00e9todos emp\u00edricos (<em>la ciencia emp\u00edrica exige describir, clasificar y reproducir, lo que se ve<\/em>); como tarea principal, esta ciencia se ocup\u00f3, desde 1750, en describir, clasificar las especies de animales conforme a sus caracteres visibles y lleg\u00f3, como se ha se\u00f1alado, a una unitariedad del conjunto de ellas, cuya interpretaci\u00f3n plantea un problema real, objetivo, pero irresoluble para la \u00e9poca por la ausencia\u00a0 total de datos experimentales concernientes. En tanto que la qu\u00edmica parte de una base corta de datos emp\u00edricos y se eleva r\u00e1pidamente con <strong>Lavoisier<\/strong> a ciencia experimental que va induciendo leyes que permiten predecir reacciones entre mol\u00e9\u00adculas con la ayuda de un pensamiento te\u00f3rico cada vez m\u00e1s coherente. Este desarrollo experimental, que permite predecir el resultado de procesos invisibles, confiri\u00f3 a la qu\u00edmica, como a otras ciencias de lo inorg\u00e1nico,\u00a0 un prestigio que hizo que el saber cient\u00edfico se confundiera con entender en t\u00e9rminos de lo in org\u00e1nico<sup>3<\/sup> lo que ejerci\u00f3 sobre el desarrollo posterior de la biolog\u00eda la frecuente tendencia extraviada a intentar explicar los seres vivos en t\u00e9rminos de sus mol\u00e9culas. As\u00ed <strong>Lamarck<\/strong> remite la explicaci\u00f3n de los seres vivos a procesos mec\u00e1nicos en defensa de la recusaci\u00f3n del dualismo entre esp\u00edritu y materia, <em>leitmotiv <\/em>del vigoroso enciclopedismo franc\u00e9s del siglo XVIII.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>LA APORTACI\u00d3N DE LAMARCK\u00a0 A LA \u00a0BIOLOG\u00cdA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El m\u00e9rito principal de <strong>Lamarck<\/strong> es su recusaci\u00f3n de la idea dominante de que las especies de animales deban su origen a sendas creaciones de parejas de animales de cada especie que, desde entonces, vienen reproduci\u00e9ndose con ligeras variaciones individuales que se mantienen de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n y que s\u00f3lo son imputables a la imperfecci\u00f3n relativa de la reproducci\u00f3n; seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n tradicional, toda especie se ha mantenido invariable desde el acto originario de su creaci\u00f3n; el creacionismo de las especies se ha mantenido por pruebas, al parecer firmes, como son: la existencia real de especies animales; su aparente estabilidad a escala no ya de las vidas humanas, sino de la memoria social; y, en fin, las diferencias cualitativas que, frente a lo inorg\u00e1nico, caracterizan a los seres vivos, a saber, su capacidad de tomar noticia, la de actuar tras fines individuales, la de reproducirse, la complejidad interna de los cuerpos org\u00e1nicos y el perfecto coajuste de sus partes; caracter\u00edsticas que hac\u00edan dif\u00edcil, en el nivel emp\u00edrico del conocimiento, reducir a una comunidad de origen lo vivo y lo inorg\u00e1nico ni sospechar la posibilidad\u00a0 de un proceso inteligible ancestral del que, a partir de lo inorg\u00e1nico, resultaran los primeros seres vivos. En tal estado de la opini\u00f3n dominante, \u00fatil para los taxonomistas, el creacionismo se iba conmoviendo por el despliegue de la ciencia experimental en diversos campos del conocimiento y por la cr\u00edtica de los enciclopedistas, una y otros reacios a recurrir a lo suprasensible para explicar los seres, fen\u00f3menos y procesos reales, de lo que constituyen testimonios diversas reacciones anticreacionistas con\u00ad tempor\u00e1neas de Lamarck4. Como recusaci\u00f3n frontal al creacionismo de las especies animales, <strong>Lamarck<\/strong> emite su teor\u00eda innovadora de que los animales m\u00e1s sencillos (<em>\u00e9l dice, infusorios o p\u00f3lipos<\/em>) surgen continuamente de lo inorg\u00e1nico por generaci\u00f3n espont\u00e1nea, de modo que cada surgimiento inicia una l\u00ednea de descendencia en la que, a trav\u00e9s de cambios insensibles y a lo largo del tiempo, se van sucediendo, sin soluci\u00f3n de continuidad, especies cada vez m\u00e1s perfeccionadas hasta culminar en el hombre (<em>despliegue evolutivo de la scala naturae). <\/em><strong>Lamarck<\/strong> remite la causa de la evoluci\u00f3n progresiva de los animales a su tendencia a realizar cada vez mejor su conducta instintiva, lo que\u00a0 influye sobre la configuraci\u00f3n som\u00e1tica (\u00ab<em>la funci\u00f3n crea el \u00f3rgano<\/em>\u00ab) y postulando que los caracteres adquiridos se heredan (<em>la capacidad de reproducirse es una cualidad distintiva entre los seres vivos y lo inorg\u00e1nico, con la que cuenta certeramente Lamarck<\/em>). <strong>Lamarck<\/strong> no descarta influencias secundarias del ambiente inorg\u00e1nico sobre la evoluci\u00f3n de algunas especies.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal es la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de <strong>Lamarck<\/strong> que, en lo esencial, <em><strong>sustituye el creacionismo teol\u00f3gico por un primer planteamiento cient\u00edfico de la diversidad de los animales<\/strong><\/em>, avance que podemos puntualizar as\u00ed: considerar la diversidad de los ani\u00admales como objeto potencial de conocimiento cient\u00edfico, en cuanto resultado de una evoluci\u00f3n determinada; considerar el animal como agente de la propia evoluci\u00f3n; considerar los cambios som\u00e1ticos como efecto de la actividad\u00a0 de los seres\u00a0 vivos y que los caracteres adquiridos se heredan, lo que b\u00e1sicamente, de un modo u otro, parece verdad ya que todo animal en sus fases embrionaria y fetal adquiere caracteres heredados (<em>que en fase correspondiente adquiri\u00f3 cada uno de los padres<\/em>) y es dado a luz con la capacidad cong\u00e9nita de ir adquiriendo los que le impone su conducta espec\u00edfica sumamente determinada (<em>salvo en el caso del hombre<\/em>). Pasando por alto sus errores y sus limitaciones de \u00e9poca, en lo dicho hemos procurado destacar el aspecto positivo de la concepci\u00f3n evolucionista de <strong>Lamarck<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay que se\u00f1alar que <strong>Lamarck<\/strong>, aparte de su m\u00e9rito principal, de haberse planteado y abordado por primera vez el proceso indudable de la evoluci\u00f3n\u00a0 biol\u00f3gica, y de haber trabajado con aplicaci\u00f3n y originalidad en taxonom\u00eda de los vegetales, a lo que debi\u00f3 su <em>status <\/em>acad\u00e9mico, fue un taxonomista zool\u00f3gico eminente al que se deben aportaciones certeras y cruciales como las siguientes:<\/span><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><span style=\"font-size: 14pt;\">Lamarck desarroll\u00f3 la clasificaci\u00f3n de los animales inferiores (<em>de los por \u00e9l denominados invertebrados<\/em>) descuidada por <strong>Linneo<\/strong> y continuadores; intuy\u00f3 certera\u00admente (<em>por asociaci\u00f3n de ideas con su pensamiento evolucionista<\/em>) que en los animales inferiores se dan criterios de agrupaci\u00f3n y de diferenciaci\u00f3n taxon\u00f3micos principales, m\u00e1s b\u00e1sicos, aunque tambi\u00e9n m\u00e1s rec\u00f3nditos (<em>m\u00e1s dif\u00edciles de definir e interpretar<\/em>), que los que se dan en las categor\u00edas subordinadas de ellos y en los animales<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 14pt;\">Se plantea conscientemente la necesidad de ir estableciendo una clasificaci\u00f3n natural, frente al <em>mare magnum <\/em>de clasificaciones artificiales, sugeridas por criterios parciales y pragm\u00e1ticos de los naturalistas; esto es, <strong>Lamarck<\/strong> persigue expl\u00edcitamente una clasificaci\u00f3n que procure reflejar el proceso por el que \u00ab<em>la Naturaleza fue diferenciando los animales<\/em>\u00ab, esto es, la evoluci\u00f3n misma; para conseguirlo recomienda atender en lo posible a caracteres estructurales internos, en vez de a diferencias externas, m\u00e1s f\u00e1cilmente perceptibles pero menos b\u00e1sicas que las estructurales.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 14pt;\">Opina <strong>Lamarck<\/strong>, l\u00facidamente, que una clasificaci\u00f3n racional de los an\u00edmales, para ser conforme con la marcha de la evoluci\u00f3n, ha de proceder de abajo arriba, esto es, comenzar con los an\u00edmales inferiores -infusorios o p\u00f3lipos, seg\u00fan \u00e9l-\u00a0 \u00a0y terminar con el hombre, conforme al orden ascendente de su <em>scala naturae <\/em>y no a la historia -ajena a ellas- de haberlas ido conociendo\u00a0 y describiendo el hombre; conforme a esta inducci\u00f3n emprendi\u00f3, con continuidad y clarividencia, la clasificaci\u00f3n de los invertebrados, hasta entonces descuidada, en los que estableci\u00f3 categor\u00edas taxon\u00f3micas principales que siguen intangibles.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Lamarck<\/strong> prest\u00f3 mucha atenci\u00f3n a los f\u00f3siles de invertebrados, buscando las analog\u00edas entre formas muy antiguas y las actuales con el prop\u00f3sito no de datar el origen de \u00e9stas -su antig\u00fcedad filog\u00e9nica, fuera de su orden de ideas-, sino, ante todo, de inquirir las transformaciones geol\u00f3gicas de oc\u00e9anos y de continentes que \u00e9l considera determinantes de caracteres secundarios de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 14pt;\">Enuncia claramente la ascendencia animal del hombre, al que, anticip\u00e1ndose m\u00e1s de sesenta a\u00f1os a <strong>Darwin<\/strong> -aunque del modo, m\u00e1s impreciso, que corresponde a la diferencia de sus respectivas interpretaciones de la evoluci\u00f3n-, considera procedente de un mono superior por obvias razones de anatom\u00eda comparada.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2009589 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/evolucion-lamarck-y-otros-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"2009589\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/evolucion-lamarck-y-otros-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/evolucion-lamarck-y-otros-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/evolucion-lamarck-y-otros-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/evolucion-lamarck-y-otros-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/evolucion-lamarck-y-otros-1536x864.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/evolucion-lamarck-y-otros-610x343.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/evolucion-lamarck-y-otros.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>LAS CONTRADICCIONES INTERNAS QUE SE ESCONDEN EN LA INTERPRETACI\u00d3N LAMARCKIANA DE LA EVOLUCI\u00d3N ANIMAL<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Parece inobjetable la aseveraci\u00f3n de Lamarck de que entre toda especie y la anterior de la que ella directamente procede no puede, en ning\u00fan momento previo a la diferenciaci\u00f3n, haberse establecido una soluci\u00f3n de continuidad que las distinga <em>(Natura no facit saltus (5)). <\/em>Y, sin embargo, es un hecho inobjetable que entre todo par de especies actuales, por pr\u00f3ximas que sean, hay netas soluciones de continuidad. Son dos asertos ambos verdaderos por lo que para\u00a0 un\u00a0 cient\u00edfico -por decirlo as\u00ed, para\u00a0 un profesional\u00a0 del monismo- no pueden ser sino aparentemente antit\u00e9ticas y ello incitarle a buscar una interpretaci\u00f3n que d\u00e9 cuenta de la una por la otra y viceversa; claro que la interpretaci\u00f3n capaz de resolver la antinomia estaba fuera del alcance de la \u00e9poca de <strong>Lamarck<\/strong>, lo que le llev\u00f3 a dar por resuelta la antinomia por el modo expeditivo de desmentir el t\u00e9rmino de ella que le pareci\u00f3 que guardaba\u00a0 un sabor creacionista, a saber, la discontinuidad entre especies, esto es, la existencia objetiva, real, de las especies, que hab\u00eda merecido la confirmaci\u00f3n de m\u00e1s de medio siglo de trabajo de innumerables naturalistas, y a cuya clasificaci\u00f3n, parad\u00f3jica\u00admente, \u00e9l hab\u00eda contribuido de modo importante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cambio, <strong>Darwin<\/strong> dio un gran paso hacia la interpretaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n de los animales sin sacrificar ninguno de los t\u00e9rminos de la aparente antinomia con sus dos aportaciones esenciales: a) con su teor\u00eda, con la firme base experimental de las razas dom\u00e9sticas, de que toda especie evoluciona progresivamente por la selecci\u00f3n natural como progenitores de los individuos m\u00e1s aptos; y b) al postular que la evoluci\u00f3n as\u00ed cumplida de toda especie culmina en la diferenciaci\u00f3n de ella en dos. Es cierto que <strong>Darwin<\/strong> no explic\u00f3 c\u00f3mo se verifica este proceso de la especiaci\u00f3n, lo que no puede hacerse sin entender en qu\u00e9 consiste el medio selector de cada especie y c\u00f3mo \u00e9l, como condici\u00f3n previa de la especiaci\u00f3n, ha de bifurcarse previamente en dos me\u00addios selectores; cuestiones que plantea t\u00e1citamente <strong>Darwin<\/strong>, pero que no enuncia ni, menos, aborda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pasemos a otro grave extrav\u00edo de la concepci\u00f3n lamarckiana de la evoluci\u00f3n de los animales que, al parecer sin hacerse cuesti\u00f3n de ella, rectifica tambi\u00e9n <strong>Darwin<\/strong>. En su apasionada recusaci\u00f3n del creacionismo, <strong>Lamarck<\/strong>, sin datos pertinentes, re\u00admite la evoluci\u00f3n de los animales a lo inorg\u00e1nico y considera que la naturaleza animal es explicable directamente en t\u00e9rminos de lo inorg\u00e1nico. Parece que se inclina a concebir la evoluci\u00f3n de los animales, como constituida por un vasto conjunto de l\u00edneas evolutivas que todas siguen un curso com\u00fan (la <em>scala naturae) <\/em>y que todas se han originado por generaci\u00f3n espont\u00e1nea (<em>sin intervenci\u00f3n de Dios<\/em>) a partir de lo inorg\u00e1nico de lo que surge el animal m\u00e1s inferior -seg\u00fan \u00e9l un p\u00f3lipo o un infuso\u00adrio- y que todas, en el curso de largo tiempo, van ascendiendo, a trav\u00e9s de formas cada vez m\u00e1s perfeccionadas, hasta culminar en el hombre. De este modo, <strong>Lamarck<\/strong> rechaza, ciertamente, el recurso anticient\u00edfico a la creaci\u00f3n de las especies, pero lo sustituye por una doble justificaci\u00f3n teleol\u00f3gica, no s\u00f3lo inexplicable al modo cien\u00adt\u00edfico, en t\u00e9rminos de otros procesos reales, inteligibles, sino que \u00e9l enuncia corno un dogma que parece impedir avances paulatinos hacia la soluci\u00f3n del esencial problema de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Interesa analizar los dos recursos teleol\u00f3gicos de <strong>Lamarck<\/strong> inadmisibles para toda conclusi\u00f3n correcta (<em>conforme asevera <strong>Kant<\/strong> en la Cr\u00edtica del juicio). <\/em>La primera justificaci\u00f3n teleol\u00f3gica es el recurso a la generaci\u00f3n espont\u00e1nea -proceso imaginado por <strong>Buffon<\/strong> y su colaborador <strong>Needham<\/strong> y pronto desmentido experimentalmente con ayuda del microscopio, en 1765, por <strong>Lazaro Spallanzani<\/strong>-. Ello no obsta para que constituya una verdad inobjetable que en un remoto tiempo pasado -todo indica que hace m\u00e1s de mil millones de a\u00f1os- en las capas superiores de la Tierra no existieran sino mol\u00e9culas y, por tanto, que necesariamente sobre esa remota base molecular tuvo que producirse el surgimiento de esa leve proliferaci\u00f3n superficial que son los seres vivos, y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, los animales; pero este extraordinario resultado ha tenido que producirse en virtud de un proceso, todo indica que escalonado, que cabr\u00eda explicar en t\u00e9rminos de procesos reales concomitantes, en lugar, tiempo y condiciones determinados en los que inicialmente hubieron de inter\u00advenir exclusivamente mol\u00e9culas, procesos potencialmente m\u00e1s o menos inteligibles si -como me inclino\u00a0 a creer- quedan\u00a0 de ellos\u00a0 datos concernientes\u00a0 conservados,\u00a0 por su car\u00e1cter b\u00e1sico de lo posterior, en el interior de todos los seres vivos actuales. En la enunciaci\u00f3n de la generaci\u00f3n espont\u00e1nea como resultado general inherente a lo inorg\u00e1nico implica conceder a lo inorg\u00e1nico una tendencia intr\u00ednseca inimaginable a constituirse en algo tan cualitativamente distinto como es un determinado primer animal. Teleolog\u00eda que es tan antievolucionista corno anticreacionista. La segunda justificaci\u00f3n teleol\u00f3gica de <strong>Lamarck<\/strong> es atribuir el car\u00e1cter progresivo de la evoluci\u00f3n animal -en la que las formas superiores proceden de las inferiores- al instinto propio de los animales de cada estadio evolutivo de su <em>scala naturae <\/em>de afinar su h\u00e1bito de conducta de modo que -con la \u00ab<em>ayuda<\/em>\u00bb de un tiempo ilimitado- transmute su instinto -sin soluci\u00f3n de continuidad y con un cambio m\u00ednimo pero dirigido consiguiente de estructuras corporales (la funci\u00f3n crea el \u00f3rgano)- <em>en un instinto progresivo superior <\/em>de los animales que los lleva a realizarse en el afinamiento de un nuevo h\u00e1bito, un punto superior, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El monismo cient\u00edfico no se hace cuesti\u00f3n de Dios, sino de ir entendiendo los seres, fen\u00f3menos y procesos reales en t\u00e9rminos de otros ya esclarecidos; en con\u00adsecuencia, sustituir la justificaci\u00f3n creacionista de la diversidad de formas animales por asertos sin base objetiva, entre ellos justificaciones teleol\u00f3gicas, no es propio del monismo b\u00e1sico de la ciencia. No se puede avanzar en el conocimiento de la Naturaleza sino explicando los procesos reales en t\u00e9rminos de otros previamente justifica\u00addos de este mismo modo, y dilatando as\u00ed, paso a paso, la comprensi\u00f3n de la coherencia de la realidad, \u00fanica base de la conquista <em>lenta y paulatina <\/em>de la verdad cient\u00edfica. De este modo, hay que buscar las soluciones a los problemas cient\u00edficos plante\u00e1ndolos en t\u00e9rminos de otros procesos de la realidad ya mejor o peor entendidos en el sistema de la ciencia. Pues bien, <strong>Darwin<\/strong>, procediendo con esa prudencia cient\u00edfica, consigue una interpretaci\u00f3n de la evoluci\u00f3n que supone un gran avance sobre la de <strong>Lamarck<\/strong>, de la que recoge todo lo positivo, a saber: a) el hecho de la evoluci\u00f3n animal misma; b) el hecho de que la evoluci\u00f3n de cada especie animal se produzca por cambios dirigidos pero \u00ednfimos (<em><strong>Lamarck<\/strong> insiste en que el tiempo es un factor esencial de la evoluci\u00f3n animal (6)<\/em>) y c) el aserto de que en ella corresponda un papel importante a lo que evoluciona, los animales mismos. Pero corrigiendo su interpretaci\u00f3n teleol\u00f3gica y buscando indicios objetivos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En efecto, <strong>Darwin<\/strong>, por una parte, indujo que toda especie ha tenido que surgir de la bifurcaci\u00f3n de otra ancestral (<em>como culminaci\u00f3n del progreso de \u00e9sta, cumplido por selecci\u00f3n natural<\/em>); esta inducci\u00f3n se basa en la diferenciaci\u00f3n de razas en todas las especies dom\u00e9sticas. De su <strong><em>teor\u00eda de la especiaci\u00f3n<\/em><\/strong>, <strong>Darwin<\/strong> sac\u00f3 la conclusi\u00f3n correcta de que la evoluci\u00f3n animal es un proceso que afecta simult\u00e1neamente a los animales de todas las especies y en el que, de tiempo en tiempo, los de algunas se diferencian en\u00a0 dos con\u00a0 lo que, con el curso del tiempo -y a\u00fan desquitando las que se han extinguido-, ha ido aumentando aceleradamente el n\u00famero de especies existentes; esta conclusi\u00f3n (<em>que especifica la diferenciaci\u00f3n de las especies como resultado de un proceso potencialmente inteligible<\/em>) es confirmada por, da cuenta de, los datos de anatom\u00eda y embriolog\u00eda comparadas y, sobre todo, permite dise\u00f1ar el <strong><em>\u00e1rbol filog\u00e9nico<\/em><\/strong> de las especies\u00a0 sobre la base objetiva del sistema natural de las especies, en el que los criterios de clasificaci\u00f3n se subordinan y que se fue estableciendo como resultado de la labor de muy numerosos zo\u00f3logos a lo largo de un siglo; a <strong>Darwin<\/strong>, adem\u00e1s, proyectando su conclusi\u00f3n hacia el pasado, se le impuso que, al remontarse en \u00e9l, el n\u00famero de especies ha tenido que ser cada vez menor, lo que le lleva a postular que \u00ab<em>todas las especies animales proceden de contado n\u00famero de especies, tal vez de una sola<\/em>\u00ab, esto es, el origen <em><strong>monofil\u00e9tico<\/strong> <\/em>de todos los animales. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se entiende, por otra parte, que la poderosa imaginaci\u00f3n creadora de <strong>Darwin<\/strong>, disciplinada a basarse siempre en datos coherentes que permitan soluciones objetivas, se limitara a enunciar el origen monofil\u00e9tico de los animales, pero sin plantearse siquiera c\u00f3mo pudiera producirse, para lo que carec\u00eda de datos concernientes. Hay que tener en cuenta que la definici\u00f3n por <strong>Virchow<\/strong> de la c\u00e9lula como unidad de ser vivo es rigurosamente coet\u00e1nea de la publicaci\u00f3n de <em>El origen de las especies <\/em>(1859) y hoy parece inobjetable que el origen del primer animal ha tenido que ser un resultado culminante de toda una etapa previa de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica, la de la evoluci\u00f3n celular, cuyo desentra\u00f1amiento exige, a su vez, entender la naturaleza de la c\u00e9lula por el proceso de origen de las c\u00e9lulas, en gran verosimilitud tambi\u00e9n monofil\u00e9tico, problemas todos con los que est\u00e1 en trance de enfrentarse la biolog\u00eda al siglo y medio de aparecer la obra se\u00f1era de <strong>Darwin<\/strong>. Y, todav\u00eda, habr\u00e1 de hacerlo con la ayuda de su selecci\u00f3n natural. Perm\u00edtaseme se\u00f1alar que la gran riqueza de datos emp\u00edricos sin interpretar nos ha permitido, en un intenso trabajo de ocho a\u00f1os, desarrollar un primer modelo cient\u00edfico (<em>esto es, conforme con todos los datos disponibles y sin otro modelo alternativo<\/em>) del proceso de origen de la primera c\u00e9lula, a partir de una determinada asociaci\u00f3n de prote\u00ednas globulares, proceso en el que \u00e9sta fue elev\u00e1ndose a grados crecientes de unitariedad -por una sucesi\u00f3n inteligible de ventajas\u00a0 selectivas- hasta culminar en\u00a0 la\u00a0 primera c\u00e9lula (<em>en el primer foco de acci\u00f3n y experiencia de los seres vivos del segundo nivel de integraci\u00f3n<\/em>); <strong>este modelo ha permitido<\/strong>: a) definir la c\u00e9lula por lo que todas las c\u00e9lulas tienen en com\u00fan, a saber, los campos f\u00edsicos unitarios que explican su realizaci\u00f3n en acci\u00f3n y experiencia sobre los ambientes celulares (7) ; y b), tras otros cinco a\u00f1os de trabajo, entender la funci\u00f3n del metabolismo celular en la acci\u00f3n y experiencia celular propia de lo que consideramos el primer tipo de c\u00e9lula, dar un\u00a0 modelo veros\u00edmil de c\u00f3mo esta c\u00e9lula gobierna su metabolismo, y el de c\u00f3mo se produjo el despliegue del metabolismo celular inicial (8). Claro que estos resultados no hubieran sido posibles si, antes, mediante un trabajo continuado de varios a\u00f1os (9), no se hubiera abierto el acceso evolutivo indispensable hacia el nivel celular, a saber, puntualizando la existencia de seres vivos del primer nivel, su naturaleza y una noci\u00f3n de su proceso evolutivo desde su origen hasta la asociaci\u00f3n de ellos ancestral de la primera c\u00e9lula; de estos seres vivos -constituyentes del soma de todas y cada una de las c\u00e9lulas-\u00ad hay numeros\u00edsimos datos concretos bien establecidos por la llamada <strong>biolog\u00eda<\/strong> <strong>molecular<\/strong> (<em>designaci\u00f3n que ya constituye una<\/em> <em><strong>contradictio in adjecto<\/strong>), <\/em>de valor inestimable para entender <em>ab origine <\/em>la c\u00e9lula pero que se consideran con un reduccionismo a lo molecular generalmente aceptado, muy extraviado y que fue necesario superar; entre la mol\u00e9cula y la c\u00e9lula hay una diferencia abismal de orden de estructura y de tama\u00f1o que fueron determinadas por las dos primeras etapas de evoluci\u00f3n biol\u00f3gica (<em>la molecular, la basibi\u00f3nica<\/em>) sin cuya consideraci\u00f3n objetiva no caben sin justificaciones teleol\u00f3gicas de la <strong>ontog\u00e9nesis<\/strong> y <strong>filog\u00e9nesis<\/strong> celular y, a mayor abundamiento, de las del animal cuya explicaci\u00f3n se remite a una secuencia de mol\u00e9culas (<em>los \u00e1cidos nucleicos<\/em>) que se consideran como el programa <em>per se <\/em>que se cumple -sin saber por quien ni c\u00f3mo- en cada desarrollo embrionario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>LAMARCK Y KANT VISTOS POR HAECKEL<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El pensamiento evolucionista expuesto por <strong>Lamarck<\/strong>, en 1809, en su <strong><em>Filosof\u00eda Zool\u00f3gica <\/em><\/strong>(<em>que hoy probablemente habr\u00eda titulado teor\u00eda zool\u00f3gica<\/em>) no se difunde entre sus contempor\u00e1neos y permanece pr\u00e1cticamente desconocido al producirse su muerte en 1829. Ahora bien, <strong>Darwin<\/strong>, en <em><strong>El origen de las especies<\/strong> <\/em>(1859), lo considera pre\u00adcursor de su obra y adopta los conceptos lamarckianos positivos, si bien, como se ha se\u00f1alado, el naturalista ingl\u00e9s eleva la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n\u00a0 de los animales a un nivel superior al de la teor\u00eda de <strong>Lamarck<\/strong>, cuyas diferencias con su interpretaci\u00f3n <strong>Darwin<\/strong> no se detiene a analizar. <strong>Darwin<\/strong>, como es de conocimiento general, considera que el motor de la evoluci\u00f3n de toda especie es la selecci\u00f3n natural, como pro\u00adgenitores, ejercida por el \u00ab<em>medio-ambiente<\/em>\u00ab, de los individuos m\u00e1s aptos; interpretaci\u00f3n\u00a0 a\u00fan imprecisa pero no teleol\u00f3gica.\u00a0 Por otra parte, considera que toda especie se origina de la bifurcaci\u00f3n de otra y evolutivamente culmina en su propia bifurcaci\u00f3n, lo que le sugiere que el n\u00famero de especies ha crecido con el tiempo,\u00a0 y por tanto, ha disminuido al remontarnos en el pasado, lo que le sugiere el posible origen monofil\u00e9tico de los animales; todo lo cual nos lleva a vislumbrar la evoluci\u00f3n animal como un proceso de evoluci\u00f3n conjunta de sus especies y, adem\u00e1s, a plantear, en t\u00e9rminos concretos, el origen de\u00a0 cada especie (<em>cuya resoluci\u00f3n\u00a0 permitir\u00eda entender por su origen la especie correspondiente<\/em>) y el origen del primer animal (<em>cuya evoluci\u00f3n permitir\u00eda entender por su origen la naturaleza com\u00fan de los animales<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Alertado por <strong>Darwin<\/strong>, <strong>Ernst Haeckel<\/strong> (1834-1919), uno de los primeros darwinistas destacados, en su monumental <strong><em>Historia de la creaci\u00f3n de los seres organizados <\/em><\/strong>(1867) (10) hizo una detenida exposici\u00f3n, que constituye un encendido paneg\u00edrico del pensamiento de <strong>Lamarck<\/strong>, al que considera un hito memorable de la historia de la biolog\u00eda. Ello contribuye a rescatar del olvido, justamente, las grandes intuiciones evolucionistas de <strong>Lamarck<\/strong> que, hasta 1900, pasan a tener predicamento. Destaca <strong>Haeckel<\/strong>, con raz\u00f3n, las aportaciones positivas de <strong>Lamarck<\/strong> que recoge <strong>Darwin<\/strong> en el suyo, pero no s\u00f3lo pasa por alto la superaci\u00f3n cualitativa de \u00e9ste sobre la de <strong>Lamarck<\/strong> (<em>en este contexto se limita a se\u00f1alar que <strong>Darwin<\/strong> aporta el concepto de la selecci\u00f3n natural<\/em>), sino que no percibe dos graves errores de la interpretaci\u00f3n lamarckiana a los que <strong>Haeckel<\/strong> mismo se adscribe y a los que conviene insistir porque constituyen prejuicios arraigados que rebrotan, hasta hoy, inspirando las m\u00e1s diversas interpretaciones biol\u00f3gicas. Se trata, por una parte, del recurso a la teleolog\u00eda, y, por la otra, del reduccionismo de la interpretaci\u00f3n de seres, fen\u00f3menos y procesos de un nivel\u00a0 a lo que se conoce de un nivel de integraci\u00f3n inferior (<em><strong>Haeckel<\/strong>, en concreto todo lo re\u00adduce a mecanismos<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con respecto a la teleolog\u00eda la posici\u00f3n de <strong>Haeckel<\/strong> es notablemente ambigua. Por ejemplo, al ocuparse de <strong>Kant<\/strong>, en la <em>Historia de la creaci\u00f3n de los seres organizados, <\/em>pondera, desde una perspectiva evolucionista, el alcance de la <em>cosmolog\u00eda kantiana<\/em> a la que considera una teor\u00eda admirable que no s\u00f3lo concuerda con los datos observa\u00addos, sino que se adelanta cuarenta a\u00f1os a la de <strong>Laplace<\/strong> y constituye \u00ab<em>en geolog\u00eda e inorganolog\u00eda la vertiente que corresponde a lo que, en biolog\u00eda y antropolog\u00eda, significa la teor\u00eda de <strong>Lamarck<\/strong><\/em>\u00ab. Ahora bien, <strong>Haeckel<\/strong>, aunque conviene en que la gran fuerza del kantismo reside en su enfoque monista de la realidad y admite que en la <strong><em>Cr\u00edtica del juicio <\/em>Kant<\/strong> parece formular el gran principio de la doctrina geneal\u00f3gica (11), en cambio, le reprocha que renuncie al mecanicismo al estudiar los seres vivos, en beneficio de la teleolog\u00eda. Seg\u00fan cita de <strong>Haeckel<\/strong>, <strong>Kant<\/strong> declara en la <em>Cr\u00edtica del juicio: <\/em>\u00ab<em>Es absurdo esperar que un nuevo <strong>Newton<\/strong> venga a explicarnos la producci\u00f3n de una brizna de yerba a la que no haya presidido ning\u00fan designio; pues es una visi\u00f3n que hay que negar a los hombres<\/em>\u00ab. Curiosamente, comenta con esc\u00e1ndalo <strong>Haeckel<\/strong>, la <em>Cr\u00edtica <\/em>niega, en suma, a la raz\u00f3n humana, el poder de explicar mec\u00e1nicamente los fen\u00f3menos de la naturaleza org\u00e1nica, no d\u00e1ndole esa competencia sino sobre el terreno de la naturaleza inorg\u00e1nica. Pero basta acercarse un poco a <strong>Kant<\/strong> para entender lo riguroso, lo justificado de su postura. Considera que el problema de los cuerpos org\u00e1nicos, cuyas partes son rec\u00edprocamente medio y fin unas de otras, no puede resolverse en t\u00e9rminos meramente mec\u00e1nicos porque implicar\u00eda una excesiva coincidencia suponer que se hayan podido producir por el juego ordinario de fuerzas mec\u00e1nicas. Ahora bien, si recusamos, como su origen, el mecanismo y recurrimos al de la <em><strong>Naturzweck<\/strong> <\/em>(<em>prop\u00f3sito de la Naturaleza<\/em>) implicamos que haya cosas a las que deba considerarse resultado de un designio sobrenatural y, as\u00ed, pasar de lo sensible a lo suprasensible de un modo expl\u00edcitamente prohibido por la <em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pura. <\/em>Ante esta dificultad <strong>Kant<\/strong> recurre, de nuevo, al <em>juicio reflexivo<\/em>. Piensa que no podemos evitar el juicio teleol\u00f3gico para dar cuenta de los seres vivos pero tom\u00e1ndolo como una soluci\u00f3n transitoria. Debemos, dice, considerar los organismos <strong><em>como si<\/em> <\/strong>fueran resultado de un designio, que no es lo mismo que decir que <strong><em>son<\/em> <\/strong>producidos deliberadamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En contra del materialismo-vulgar de <strong>Haeckel<\/strong>, el monismo ha de intentar, al modo cient\u00edfico, introducir el \u00ab<em>esp\u00edritu<\/em>\u00bb (<em>los contenidos de conciencia en que se realizan\u00a0 los seres vivos<\/em>) en el Universo: procurar dar cuenta del \u00ab<em>esp\u00edritu<\/em>\u00bb en t\u00e9rminos del proceso de toda la realidad. El monismo-mecanicista (<em>otra buena<\/em> <em><strong>contradictio in adjecto<\/strong>) <\/em>procura expulsar fuera de la realidad las manifestaciones del \u00ab<em>esp\u00edritu<\/em>\u00bb como si, contra toda evidencia, no existieran (12). De hecho, por expulsarlas fuera, estas manifestaciones no dejan de arraigar en una u otra forma de creacionismo. Parece que el monismo mecanicista, el materialismo vulgar, es un monismo sin convicci\u00f3n, temeroso. Para <strong>Lamarck<\/strong> (1809) el instinto, al que considera el agente de la evoluci\u00f3n, radica en el interior de cada animal impuls\u00e1ndolo, como vector de la causa final, teleol\u00f3gicamente, a ascender en la <em>scala naturae. <\/em>Ciertamente el \u00ab<em>esp\u00edritu<\/em>\u00bb aparece operando pero es considerado, ininteligiblemente, como resultado y como agente de fuerzas mec\u00e1nicas, a las que se remite tambi\u00e9n la reproducci\u00f3n de los animales, supuestamente gobernada por s\u00f3lo leyes mec\u00e1nicas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Darwin<\/strong> (1859) remite el proceso de la evoluci\u00f3n al ser vivo al resto de la realidad, a saber, a un medio-ambiente que, impl\u00edcitamente, ha de operar de modo correspondiente a c\u00f3mo lo hace el hombre en su selecci\u00f3n de razas dom\u00e9sticas (<em>en la que, como en todo lo que realiza, \u00e9ste aplica su capacidad de tomar noticia y de decisi\u00f3n que nos son propias<\/em>). Asimismo para <strong>Darwin<\/strong> lo que se selecciona, como progenitores, son animales con la conveniente aptitud de adaptarse a las condiciones impuestas por el medio-ambiente selector. <strong>Darwin<\/strong>, sin duda, atiende a los datos reales que le competen con una mirada directa, no impedida por gazmo\u00f1er\u00eda mecanicista; ve a los animales vivir, aunque est\u00e9 fuera del alcance de su \u00e9poca plantearse qu\u00e9 sea vivir en t\u00e9rminos del proceso conjunto de lo real.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, el entusiasta darwinista\u00a0 <strong>Haeckel<\/strong>, considera, en 1867, como ciencia la reducci\u00f3n de todos los procesos reales a monismo-mecanicismo, al menos, a profesi\u00f3n de fe monista mecanicista. Habr\u00eda de admitir, contra toda evidencia, que la misma toma de noticia de su propia circunstancia o no existe o es una mera mani\u00adfestaci\u00f3n de fuerzas mec\u00e1nicas (<em>las que operan en las m\u00e1quinas que hace el hombre<\/em>), sin que le mereciese la pena explicar c\u00f3mo se produzca ello.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo <strong>Kant<\/strong> -al que culpa <strong>Haeckel<\/strong> de infidelidad al monismo-mecanicismo-, al considerar, hacia 1790, los seres vivos, parece mantenerse como un monista riguroso al aseverar que los animales no pueden ser resultado de meras fuer\u00ad zas mec\u00e1nicas (i<em>nteligibles por el hombre en cuanto productor de mecanismos que se basan en leyes mec\u00e1nicas por \u00e9l descubiertas<\/em>), sino que \u00ab<em>parece que fueran resultado de un designio<\/em>\u00ab, ya que es inconcebible que se realice por azar el complejo y perfecto coajuste que se da entre las partes -los \u00f3rganos- de los animales y de las plantas de todas las especies. Expl\u00edcitamente a <strong>Kant<\/strong> no le satisface este \u00ab<em>como s\u00ed<\/em>\u00bb para justificar lo que \u00e9l tiende ya a sospechar resultado de un proceso evolutivo (13), y lo consid\u00adera un recurso propede\u00fatico, que espera soluci\u00f3n, de c\u00f3mo esa perfecta coordinaci\u00f3n organ\u00edsmica se produjo (<em>y sigue produci\u00e9ndose<\/em>) en t\u00e9rminos del proceso de la realidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tengo la convicci\u00f3n de que la capacidad de acci\u00f3n y experiencia (<em>\u00e9sta con su cu\u00e1nto de conciencia y libertad<\/em>) sobre sus ambientes espec\u00edficos que caracteriza a los seres vivos, debidamente enfocada puede permitir la ideaci\u00f3n de modelos cient\u00edficos (14), gracias a la gran riqueza de datos acumulada por la biolog\u00eda experimental, capaces de dar cuenta de la naturaleza f\u00edsica de la acci\u00f3n y experiencia (<em>\u00e9sta, insistimos, con su cu\u00e1nto de conciencia y libertad<\/em>) de los animales remiti\u00e9ndola a la comprensi\u00f3n del proceso conjunto de la evoluci\u00f3n de c\u00e9lulas y de asociaciones de c\u00e9lulas, comprensi\u00f3n que, a su vez, exige el conocimiento, <em>ab origine, <\/em>de la primera c\u00e9lula, y, a partir de \u00e9l, la comprensi\u00f3n de la naturaleza de la c\u00e9lula. Asimismo, el conocimiento monista de la c\u00e9lula, lejos de todo mecanicismo, remite al cono\u00adcimiento de la naturaleza f\u00edsica de la acci\u00f3n y experiencia de seres vivos del nivel directamente supramolecular y subcelular, conocimiento ya perfectamente inteligible, que, a su vez, remite a procesos del nivel molecular, esto es, por fin, a lo \u00ab<em>inorg\u00e1nico<\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En definitiva, conforme con un monismo riguroso, se va adquiriendo una primera interpretaci\u00f3n de c\u00f3mo, a partir del nivel superior de lo inorg\u00e1nico, se pudo producir (<em>conforme a lo que atestiguan datos comunes del interior de las c\u00e9lulas actuales<\/em>) el origen monofil\u00e9tico de los seres vivos en la Tierra, con lo que se salva la barrera que parec\u00eda irrebasable entre lo inorg\u00e1nico\u00a0 y lo org\u00e1nico, y c\u00f3mo se inici\u00f3 y se ha ido desplegando la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica, en la que se suceden etapas (<em>la molecular, la basibi\u00f3nica<\/em> (15), <em>la celular, la animal<\/em>), cada una de las cuales culmina en el surgimiento de seres vivos de un nivel m\u00e1s de integraci\u00f3n de cuyo estudio -hecho posible por el logro de la ciencia experimental de deslindar los niveles de entidades homog\u00e9neas-, en cada uno de los cuales (<em>\u00e1tomos, mol\u00e9culas, basibiones, c\u00e9lulas, animales<\/em>) a la biolog\u00eda evolucionista le corresponde esclarecer un tipo de problemas de naturaleza distinta, a saber, c\u00f3mo se relacionan entre s\u00ed entidades heterog\u00e9neas, en concreto, las unidades de cada dos niveles biol\u00f3gicos sucesivos: basibiones y mol\u00e9\u00adculas subordinadas, c\u00e9lulas y basibiones subordinados y animales y c\u00e9lulas subordinadas. Estudio en el que, por una parte, en cada etapa evolutiva rigen leyes distintas, lo que veta toda extrapolaci\u00f3n viciosa (<em>toda integraci\u00f3n pseudomonista<\/em>) y, por otra parte, no puede abordarse con fruto la evoluci\u00f3n de una etapa sin el conocimiento indispensable de la etapa inmediata anterior, como b\u00e1sica que es de la considerada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para terminar se\u00f1alemos dos consecuencias monistas deducidas del enfoque actual de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica. La primera es que el proceso de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica es complementario del despliegue de la capacidad de tomar noticia del ser vivo que evoluciona (<em>capacidad, insistamos, potencialmente inteligible, al modo monista, en t\u00e9rminos del proceso del nivel de la realidad que corresponda<\/em>): la conciencia es resultado de la evoluci\u00f3n y, a la inversa, la evoluci\u00f3n lo es de la conciencia de los seres vivos de las etapas de evoluci\u00f3n correspondientes. Y parece veros\u00edmil que esta aseveraci\u00f3n pueda extrapolarse a la evoluci\u00f3n de los niveles de lo inorg\u00e1nico, como explicaci\u00f3n de que la materia universal no sea ni absolutamente de\u00adterminada ni desordenada, sino -eterna y sin l\u00edmites- experimentable en cuanto experimentante y viceversa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En segundo lugar, las microestructuras comunes a los seres vivos de cada nivel (<em>que preocuparon a <strong>Kant<\/strong>, a <strong>Goethe<\/strong>, a <strong>von Baer<\/strong> y, en particular, a <strong>Geoffroy Saint\u00ad Hilaire<\/strong><\/em>) creo que existen y son rastreables; opino que han de estar constituidas por conjuntos de series elementales de seres vivos som\u00e1ticos del nivel inmediato inferior, series cada una de las cuales consta de un n\u00famero fijo de tales seres vivos, cada uno especializado en cooperar en la producci\u00f3n de uno de los campos f\u00edsicos unitarios en cuya coordinaci\u00f3n el ser vivo de nuevo nivel se realiza en pulsaciones de acci\u00f3n y experiencia. Este resultado, en cuanto definidor del nuevo ser vivo, ha de conservarse como condici\u00f3n b\u00e1sica de toda la evoluci\u00f3n (<em>de toda su diferenciaci\u00f3n progresiva en \u00f3rganos<\/em>) de los seres vivos de dicho nivel.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2003640\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Lamark-caricatura.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"551\" data-id=\"2003640\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Lamark-caricatura.jpg 571w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Lamark-caricatura-250x300.jpg 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>NOTAS:<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">1\u00a0\u00a0Al parecer, Linneo aplic\u00f3 el\u00a0 aforismo <em>Natura non facit saltus\u00a0 <\/em>para se\u00f1alar la fijeza de las especies.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">2 Como es de conocimiento general, su descubridor (en 1804) Dalton los identific\u00f3 con los \u00e1tomos, de diversa forma, que -seg\u00fan lateor\u00eda de Dcm\u00f3crito- son los constituyentes de la materia universal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">3 De hecho, todas las ciencias ele lo inorg\u00e1nico (las distintas ramas de la mec\u00e1nica, el estudio de los fen\u00f3menos t\u00e9rmicos, luminosos, electromagn\u00e9ticos, etc.) como las ciencias biol\u00f3gicas, por la naturaleza molecular a que se ha elevado la realidad en todo el \u00e1mbito terrestre que alberga la vicia, han modelado los \u00f3rganos ele los sentidos animales y los sistemas musculares adecu\u00e1ndolos a la percepci\u00f3n y manejo de substratos ele nivel molecular, de modo que el hombre, como los dem\u00e1s animales, opera. siempre, por mediaci\u00f3n de la realidad elevada a nivel molecular y configurada natural o artificialmente por ella en estado s\u00f3lido. Ahora bien, las mol\u00e9culas son unidades directamente suprat\u00f3micas (y directamente infra\u00ad basibi\u00f3nicas -infraprote\u00ednicas-) esencialmente homog\u00e9neas entre ellas mismas. pero esencialmente heterog\u00e9neas con las unidades ele los niveles gradualmente inferiores (\u00e1tomos, part\u00edculas nucleares, electrones, fotones) y con las ele los superiores (basibioncs, c\u00e9lulas, animales) para las que rigen leyes distintas,privativas para las de cada nivel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">4\u00a0\u00a0 \u00a0Como figuras destacadas que, de diversas formas, tantean reacciones al creacionismo tradicional pueden citarse a Kant (1724-1804), Goethe (1749-1832) y GeolTroy Saint-Hilaire (1772-1844).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>5 <\/em>Entre todo individuo de toda especie animal y los padres hay siempre diferencias peque\u00f1as (la re\u00ad producci\u00f3n\u00a0 animal es impe1fecta),\u00a0 pero diferencias que no afectan en el\u00a0 mismo sentido a los individuos de toda la especie cuyo valor promedio de todos sus caracteres y capacidades permanece sensiblemente constante de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Esto es lo que se significa, en este contexto, por <em>Natura nonfacit saltus, <\/em>que para Linneo constitu\u00eda un argumento en favor de la naturaleza inmutable ele cada una ele las especies creadas. Ahora\u00a0bien, se entiende que un cambio dirigido, com\u00fan,\u00a0 producido\u00a0 en el ambiente ele un conjunto de seres\u00a0 vivos ele una especie y que se prolongase a lo largo de muchas generaciones es\u00a0 lo que pudo terminar diferenciando el grupo en una especie\u00a0 nueva, distinta del\u00a0 resto de los enfrentados\u00a0 con el ambiente ancestral. En t\u00e9rminos concretos, el problema es c\u00f3mo pueda producirse esto y c\u00f3mo de ello resulten\u00a0 no dos razas o variedades, sino dos especies. Contestar este problema\u00a0 (que plantea, sin abordar\u00ad lo, Darwin) significar\u00eda explicar c\u00f3mo se verifica el proceso de la bifurcaci\u00f3n de una especie, la espe\u00ad ciaci\u00f3n. Digamos de pasada que Darwin no se enfrent\u00f3 con un caso real de especiaci\u00f3n en la diferencia\u00ad ci\u00f3n entre el pinz\u00f3n continental y el que fue llevado a las Islas Gal\u00e1pagos (caso pertinente a la diferen\u00ad ciaci\u00f3n ele faunas), sino en las diferenciaciones simp\u00e1triclas ele estos p\u00e1jaros desde su asentamiento en las Islas Gal\u00e1pagos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">6 \u00a0Claro que considerar el tiempo, como uno de los factores de la evoluci\u00f3n\u00a0 de las especies es un modo impreciso de hablar. El evolucionista tiene que descubrir la naturaleza de los procesos ambientales concretos, coherentes con los individuos de cada especie, que determinan su cambio evolutivo dirigido, fijo. Como la causa de cualquier otro proceso, la causa ele la evoluci\u00f3n\u00a0 de\u00a0 cada especie opera en\u00a0 un marco espacio-temporal, marco cuyo conocimiento\u00a0 puede ayudar al investigador a establecer la natura\u00ad leza concreta de esta causa. Aqu\u00ed s\u00f3lo cabe se\u00f1alar que desde la especiaci\u00f3n \u00a0de\u00a0 que surge una especie hasta la culminaci\u00f3n de su evoluci\u00f3n en la diferenciaci\u00f3n de ella en las dos filiales suelen\u00a0 mediar cientos de miles y hasta millones ele generaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">Ahora bien, en este sentido circunstancial del <em>tempo <\/em>ele cambio de una especie, Lamarck se adapta a los hechos y no los genetistas que busquen en variaciones de los genomas individuales de peque\u00f1as poblaciones ele una especie la causa del surgimiento de una nueva especie, lo que constituye una reca\u00edda impl\u00edcita en el creacionismo que culmin\u00f3 en la definici\u00f3n de una especie como \u00abun monstruo lleno deporvenir\u00bb, definici\u00f3n -desnuda de toda reserva- que es la correspondiente a la aseveraci\u00f3n igualmente creacionista de que en el genoma de sucigoto est\u00e1 el programa del despliegue ontogcn\u00e9tico del animal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">7 \u00a0CORD\u00d3N, F. \u00a0( 1990), <em>Tratado evolucionista \u00a0de biolog\u00eda. <\/em>Parte Segunda, \u00a0\u00abOrigen, \u00a0naturaleza \u00a0y\u00a0evoluci\u00f3n de la c\u00e9lula\u00bb, Madrid, Aguilar, vol.l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">8 <em>Ib\u00eddem, <\/em>parte segunda, vol. 11<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">9 CORD\u00d3N, F. ( 1978), <em>Tratado evolucionista de biolog\u00eda. <\/em>Parte Primera\u00a0 \u00abOrigen.\u00a0 naturaleza\u00a0 y evoluci\u00f3n\u00a0 del\u00a0 basibi\u00f3n\u00a0 y sus \u00a0asociaciones\u00bb\u00a0 (1978),\u00a0 Primera\u00a0 edici\u00f3n,\u00a0 bajo el\u00a0 t\u00edtulo\u00a0 <em>La\u00a0 alimentaci\u00f3n\u00a0 base de la biolog\u00eda evolucionista, <\/em>agotada), 2&#8242; edici\u00f3n en prensa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><sup>10<\/sup> En esta obra, Haeckel\u00a0 expone, por primera\u00a0 vez, su teor\u00eda de la recapitulaci\u00f3n de la\u00a0 filog\u00e9nesis de todo animal en su ontog\u00e9nesis, ley con un fondo b\u00e1sico de verdad pero que exige una revisi\u00f3n profunda, desde la comprensi\u00f3n <em>ab origine <\/em>del primer animal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">11\u00a0 \u00a0Al considerar la sernejanza entre las forrnas org\u00e1nicas revelada por la anatorn\u00eda cornparada,\u00a0 Kant se encaminaba hacia un prototipo com\u00fan del que ellas derivan. (Ra\u00edz kantiana del pensamiento biol\u00f3gico ele Goethe, de von Baer y de Geoffroy Saint-Hilairc.)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">12 Con igual raz\u00f3n, no sujetarse al mecanicismo manejado por el hombre. har\u00eda recusar como inexis\u00ad tentes todas las manifestaciones delas reacciones qu\u00edrnieas, de los procesos intrat\u00f3micos, etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">13 Los datos de anatom\u00eda comparada ya hacen intuir a Kant la comunidad de estructuras de las dis\u00ad tintas especies, comunidad que Geoffroy Saint-Hilairc (en 1830) intent\u00f3 in\u00fatilmente concretar, con descr\u00e9dito para su certera sospecha, frente al anatomista comparadocreacionista Cuvier.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\">14\u00a0\u00a0\u00a0 Consideramos que un modelo merece la calificaci\u00f3n ele cient\u00edfico en tanto que a) satisfaga tocios los datos concernientes y b) noexista otro modelo alternativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><em>15 <\/em>Entendemos por basibi\u00f3n -ser vivo b\u00e1sico- el ser vivo del primer nivel de integraci\u00f3n, el directa\u00ad mente supramolecular e infracelular, dotado ele un modo ele acci\u00f3n y experiencia bien establecido propio de su nivel y ele una estructura netamente supramolelcular (la propia ele las prote\u00ednas globulares). V\u00e9ase CORD\u00d3N, F. (1994), \u00abLas prote\u00ednas globulares, su estructura y funci\u00f3n supramoleculares\u00bb, <em>Mundo Cient\u00edfico, <\/em>n\u00ba 143 y 144.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2003623\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Lamark-1.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"246\" data-id=\"2003623\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>RELACIONADOS:<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"EDMuOrKoWX\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/06\/27\/del-punto-omega-de-teilhard-a-la-neoortogenesis-1\/\">\u00abDel punto omega de Teilhard a la neoortog\u00e9nesis de la nueva biolog\u00eda\u00bb, por Juan Luis Dom\u00e9nech Quesada (PARTE 1)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00abDel punto omega de Teilhard a la neoortog\u00e9nesis de la nueva biolog\u00eda\u00bb, por Juan Luis Dom\u00e9nech Quesada (PARTE 1)\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/06\/27\/del-punto-omega-de-teilhard-a-la-neoortogenesis-1\/embed\/#?secret=kus6b6xBG5#?secret=EDMuOrKoWX\" data-secret=\"EDMuOrKoWX\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"raTuvzfHaC\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/06\/28\/del-punto-omega-de-teilhard-a-la-neoortogenesis-2\/\">\u00abDel punto omega de Teilhard a la neoortog\u00e9nesis de la nueva biolog\u00eda\u00bb, por Juan Luis Dom\u00e9nech Quesada (y Parte 2)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00abDel punto omega de Teilhard a la neoortog\u00e9nesis de la nueva biolog\u00eda\u00bb, por Juan Luis Dom\u00e9nech Quesada (y Parte 2)\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/06\/28\/del-punto-omega-de-teilhard-a-la-neoortogenesis-2\/embed\/#?secret=J6Kwfaeq9P#?secret=raTuvzfHaC\" data-secret=\"raTuvzfHaC\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"oGwHtYty7v\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/18\/fenomeno-humano-chardin-parte-1-2\/\">Teilhard de Chard\u00edn \u2013 \u00abEL FEN\u00d3MENO HUMANO\u00bb<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abTeilhard de Chard\u00edn \u2013 \u00abEL FEN\u00d3MENO HUMANO\u00bb\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/07\/18\/fenomeno-humano-chardin-parte-1-2\/embed\/#?secret=Lo7uixmSsO#?secret=oGwHtYty7v\" data-secret=\"oGwHtYty7v\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"kVHZzi0a8j\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/07\/el-apoyo-mutuo-un-factor-de-la-evolucion-por-piotr-kropotkin-presentacion\/\">\u00abEL APOYO MUTUO. Un factor de la evoluci\u00f3n\u00bb, por Piotr Kropotkin. Presentaci\u00f3n<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab\u00abEL APOYO MUTUO. Un factor de la evoluci\u00f3n\u00bb, por Piotr Kropotkin. 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