{"id":19889,"date":"2019-07-20T00:05:31","date_gmt":"2019-07-19T22:05:31","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=19889"},"modified":"2024-09-16T10:37:30","modified_gmt":"2024-09-16T08:37:30","slug":"corto-maltes-bajo-el-signo-de-capricornio-pelicula-borges-pratt-y-corto-maltes-convergencias-y-malas-lecturas-por-javier-de-navascues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/07\/20\/corto-maltes-bajo-el-signo-de-capricornio-pelicula-borges-pratt-y-corto-maltes-convergencias-y-malas-lecturas-por-javier-de-navascues\/","title":{"rendered":"CORTO MALT\u00c9S: \u00abBajo el Signo de Capricornio\u00bb (Pel\u00edcula) \/\/ \u00abBorges, Pratt y Corto Malt\u00e9s: convergencias y malas lecturas\u00bb, por Javier de Navascu\u00e9s"},"content":{"rendered":"<h1 class=\"title style-scope ytd-video-primary-info-renderer\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">CORTO MALT\u00c9S<\/span> &#8211; Bajo el Signo de Capricornio<\/strong><\/span><\/h1>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/mega.nz\/embed\/mEt3lL4I#0ukfOqKm1HYRrFMQNHHRanoV3wcQPEx-oNWcVsabz_g\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-19897\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/04.-HELVETICAS-DANZA-Corto-Maltes-300x218.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"319\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/04.-HELVETICAS-DANZA-Corto-Maltes-300x218.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/04.-HELVETICAS-DANZA-Corto-Maltes.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 440px) 100vw, 440px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">Borges, Pratt y Corto Malt\u00e9s: convergencias y malas lecturas<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Javier de Navascu\u00e9s<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.borges.pitt.edu\/sites\/default\/files\/VB43_Navascues_Final.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.borges.pitt.edu\/sites\/default\/files\/VB43_Navascues_Final.pdf<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><em>Me ser\u00eda f\u00e1cil imitar a Borges: citar\u00eda un mont\u00f3n de referencias esot\u00e9ricas, mezclar\u00eda personajes reales con otros ficticios, y todo el mundo empezar\u00eda a investigar sobre esa gente inexistente\u2026<\/em><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Hugo Pratt<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al igual que sucede con nuestra literatura contempor\u00e1nea, la figura y la obra de Borges han servido de inspiraci\u00f3n directa a distintas formas de representaci\u00f3n de la cultura popular. En el caso del c\u00f3mic se pueden recordar <em>Perramus <\/em>(1984), de Juan Sasturain y Alberto Breccia, en donde Borges act\u00faa como personaje, o las versiones de \u201cHistoria del guerrero y la cautiva\u201d, a cargo de Norberto Buscaglia y Alberto Flores, o de \u201cEl Sur\u201d, bajo la responsabilidad de Bernardo V\u00edctor Carande. El di\u00e1logo con el g\u00e9nero de la historieta se ha podido observar tambi\u00e9n en el contrapunto de ideas que existir\u00eda entre Fontanarrosa y Borges (Palacios 393-405). De una manera m\u00e1s oblicua pero no menos interesante, el llamado c\u00f3mic de culto que se consolida a partir de los a\u00f1os 80 del pasado siglo ha aprovechado ideas y rendido homenajes, incluso en un \u00e1mbito que va m\u00e1s all\u00e1 del mundo hisp\u00e1nico. Dentro del mercado estadounidense, basta seguir la pista de ciertos guionistas y dibujantes de origen brit\u00e1nico (Alan Moore, Neil Gaiman, Milligan, Morrison, etc.) que renuevan el patr\u00f3n convencional del superh\u00e9roe, abri\u00e9ndose a preocupaciones no tan tradicionales, como la pol\u00edtica, la filosof\u00eda o el sexo. La profusi\u00f3n de referencias intertextuales, que abarcan desde la cultura de masas a la \u201calta cultura\u201d, es otro de los rasgos caracter\u00edsticos de estos autores, y es en este punto donde Borges se esconde como uno de sus maestros secretos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, Grant Morrison realiza una transposici\u00f3n textual de \u201cTl\u00f6n, Uqbar, Orbis Tertius\u201d en los episodios dedicados a la aventura \u201cCrawling from the Wreckage\u201d, de la serie <em>Doom Patrol <\/em>(Adur 151-53). All\u00ed se cuenta\u00a0la invasi\u00f3n del reino imaginario de Orkwith en la realidad humana como consecuencia de un grupo de lectores que comienza a creer en su existencia. Orqwith es una invenci\u00f3n, recreada por unos intelectuales, fil\u00f3sofos, narradores e historiadores. Al final, uno de los miembros originales del grupo de superh\u00e9roes protagonistas consigue enfrentar a los dirigentes de Orqwith con su falta de existencia real y aten\u00faa la amenaza de ese reino en nuestra dimensi\u00f3n. Como ha estudiado Adur por extenso, hay otras pistas, incluso referencias intertextuales muy concretas, del c\u00f3mic anglonorteamericano. Varias de ellas vienen a insistir borgesianamente en el car\u00e1cter ficcional del mismo discurso, ya sea gr\u00e1fico o literario. El ya mencionado Morrison declara abiertamente su deuda con ciertos aspectos de la po\u00e9tica de Borges: \u201cIt\u2019s got a lot to do with stealing [the] work of a blind Argentian [sic] writer\u2026 I think he\u2019s wonderful. I just have baths in this sort of thing. That was one of the things I wanted to introduce to <em>Doom Patrol<\/em>. All those strange paradoxes and philosophical curios\u201d (citado en White 1).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En las l\u00edneas que siguen trataremos de seguir estas huellas en un autor de referencia del c\u00f3mic europeo, quien con sus propuestas anticipa el concepto de \u201cnovela gr\u00e1fica\u201d y se consolida internacionalmente en los a\u00f1os en los que la historieta estadounidense descubre el potencial de Borges. Me refiero a Hugo Pratt (1927-1995), dibujante y guionista italiano, autor de diversas series gr\u00e1ficas, entre las que destaca, por encima de todas, la dedicada al marinero Corto Malt\u00e9s. La popularidad de este personaje es innegable, como se comprueba en la cantidad de revisiones cinematogr\u00e1ficas, series de televisi\u00f3n, homenajes musicales o versiones teatrales que ha dado lugar. La iconograf\u00eda del atractivo marinero ha servido tanto al campo publicitario como a la producci\u00f3n filat\u00e9lica. Al mismo tiempo, ha congregado el inter\u00e9s de sectores acad\u00e9micos y ha inspirado <em>boutades <\/em>tan notables como la de Umberto Eco, cuando declaraba que si quer\u00eda divertir- se le\u00eda a Hegel, pero si quer\u00eda reflexionar, le\u00eda a Pratt (citado en Beltramin)\u2026 Las aventuras de Corto Malt\u00e9s ponen el pie en dos cauces paralelos: de un lado, gozan de un gran \u00e9xito entre amplias capas de lectores por su \u201clegibilidad\u201d, la fluidez de sus narraciones, que tienen un alto sentido cinematogr\u00e1fico; al mismo tiempo, los gui\u00f1os a la literatura, la simbolog\u00eda esot\u00e9rica o las referencias hist\u00f3ricas lo convierten en un autor de culto, que interesa a un p\u00fablico minoritario (Brunoro 190-91). Popular y elitista a la vez, Pratt apuesta por una \u201cliteratura dibujada\u201d con la idea de refutar la inferioridad del c\u00f3mic frente a la narrativa literaria. Su escritura de sus propias historietas ir\u00eda en la misma l\u00ednea de demostrar la equivalencia\u00a0novelas basadas en de ambos lenguajes por su poder est\u00e9tico (Marchese 57). Desde esta doble conjunci\u00f3n valoraremos la huella de Borges en el c\u00f3mic del autor italiano.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>PRATT Y SU <em>BILDUNGSROMAN <\/em>ARGENTINO<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Invitado por C\u00e9sar Civita, director del grupo editorial Abril, un joven Hugo Pratt viaja a Argentina en diciembre de 1950. Se establece en Buenos Aires, donde vive doce a\u00f1os, una etapa fundamental de su vida personal y creadora:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo de Buenos Aires fue un flechazo: esa ciudad gigantesca, con un puerto como Venecia, pero un puerto enorme. All\u00ed hab\u00eda que vivir con el coraz\u00f3n, con el alma. Si se ve desde un punto de vista tur\u00edstico, no hay manera de comprender su esencia, es decir, su misterio, su fuerza, su iron\u00eda. Uno pod\u00eda codearse con inmigrantes de todos los pa\u00edses, de todas las razas, de todas las culturas. Y todos estaban contentos de estar all\u00ed, orgullosos de ser argentinos, o de tener la posibilidad de serlo. (A la sombra 97)<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En Argentina se familiariz\u00f3 con la cultura popular, el tango, y con la literatura argentina: Lugones, Arlt, Borges, por supuesto\u2026 Es poco probable, por lo que cuenta en sus recuerdos, que tuviera relaci\u00f3n con escritores del campo literario local. Sus contactos fueron otros. En lo profesional trabaj\u00f3 junto al guionista H\u00e9ctor G. Oesterheld, con quien realiz\u00f3 series fundamentales de la historieta argentina como <em>Sargento Kirk<\/em>, <em>Ernie Pike <\/em>y <em>Ticonderoga<\/em>. Hacia 1957 acompa\u00f1\u00f3 a Alberto Breccia en la impartici\u00f3n de clases en la Escuela Panamericana de Arte (<em>A la sombra <\/em>112). Algunos de sus alumnos, como Walter Fahrer o Jos\u00e9 Mu\u00f1oz, llegar\u00edan a ser dibujantes famosos. En los \u00faltimos a\u00f1os empez\u00f3 a escribir sus propios guiones: <em>Ana de la Jungla<\/em>, <em>Capit\u00e1n Cormorant <\/em>y <em>Wheeling<\/em>. Se hab\u00eda hecho ya un nombre en el pa\u00eds y era un autor reputado, imprescindible. Sin embargo, la crisis econ\u00f3mica termin\u00f3 golpeando a la industria editorial, tan floreciente hasta entonces. El racionamiento de papel y la llegada de c\u00f3mics mexicanos, m\u00e1s baratos y a color, supusieron un grave problema. Pratt decidi\u00f3 regresar a Italia en 1962.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante la d\u00e9cada del 50 Pratt madura como dibujante, pero trabaja a la sombra de Oesterheld. Por eso la mayor\u00eda de sus historias de aquella \u00e9poca tienen la marca del gran guionista argentino. Se advierte as\u00ed la prefe- rencia por un antih\u00e9roe pacifista en medio de un c\u00f3mic de aventuras destinado a un p\u00fablico juvenil, como es el caso de los relatos de <em>Ernie Pike<\/em>. Por la misma raz\u00f3n, es posible leer un mensaje antiimperialista en las aventuras del <em>Sargento Kirk<\/em>. No obstante, en 1959 Pratt se emancipa con la serie <em>Ana de la Jungla<\/em>, ya que el gui\u00f3n es por primera vez suyo, al mismo tiempo que la realizaci\u00f3n gr\u00e1fica. Pero la historia resulta algo convencional y se pliega, por cierto, a los clich\u00e9s colonialistas sobre \u00c1frica, algo que no si la narraci\u00f3n hubiera ca\u00eddo en manos de Oesterheld. El camino hacia la consolidaci\u00f3n de un Pratt personal se produce en la d\u00e9- cada siguiente, cuando ya est\u00e1 de vuelta a Europa. Entonces compone <em>Una ballata del mare salato <\/em>(1967), la historia que descubre al personaje que lo consagra internacionalmente: ha nacido Corto Maltese.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En <em>Una ballata&#8230; <\/em>Corto es un marinero vagabundo que comparte protagonismo con otros personajes en una amplia historia ambientada en el Pac\u00edfico sur y alimentada por las referencias al follet\u00edn decimon\u00f3nico y la gran literatura anglosajona de aventuras de Conrad, Stevenson o Lon- don. El \u00e9xito anim\u00f3, desde 1970, a continuar con una serie que reafirm\u00f3 el car\u00e1cter central de este personaje habituado a aparecer como un viajero solitario, de humor c\u00ednico y car\u00e1cter ego\u00edsta s\u00f3lo en apariencia, ya que su conducta se defin\u00eda siempre por la lealtad hacia sus amigos, la curiosidad intelectual y la fantas\u00eda (Brunoro 37-38). La composici\u00f3n del ciclo sobre Corto Malt\u00e9s revela la atracci\u00f3n de su creador por la novela cl\u00e1sica de aventuras: Jack London, Henry Rider Haggard, Zane Grey, Jame Oliver Curwood, Edgar Wallace, Stevenson. Sobre este patr\u00f3n se urden las estructuras narrativas, adem\u00e1s de trasladarse espacios y a la vez, el mundo de Corto Maltese se ti\u00f1e de referencias puntuales a Rim-baud, Shakespeare, Cervantes, Chr\u00e9tien de Troyes, Petrarca, Coleridge, Yeats y, por supuesto, a Borges. La cita intertextual no s\u00f3lo comparece en los di\u00e1logos, sino a trav\u00e9s de algunas escenas caracter\u00edsticas, como aqu\u00e9lla que presenta a un personaje con cierto libro en las manos (fig. 1). Como Juan Dahlmann, cuando sostiene las <em>Mil y una noches <\/em>mientras unos parroquianos lo provocan en la pulper\u00eda de \u201cEl Sur\u201d, los personajes de Pratt pasean con un libro en un entorno pr\u00f3ximo a la aventura. Es un refugio de civilizaci\u00f3n en medio de la violencia. El acto de lectura cumple as\u00ed una funci\u00f3n que puede encuadrarse en una <em>mise en abyme <\/em>intradieg\u00e9tica o simplemente entenderse como un homenaje m\u00e1s o \u00a0menos gratuito dentro de una acci\u00f3n desatada por individuos que nada\u00a0 \u00a0tienen ver con la cultura letrada. En todo caso, la convivencia de la literatura de \u00e9lites con el sustrato de la cultura popular, el follet\u00f3n rom\u00e1ntico o el relato sobre el Oeste norteamericano, por poner algunos ejemplos, son sellos del c\u00f3mic de madurez de Pratt, quien, adem\u00e1s, manifiesta una curiosidad enciclop\u00e9dica en materias tan distintas como la historia del siglo XIX, la c\u00e1bala, la novela de caballer\u00edas, la geograf\u00eda, la alquimia, la mitolog\u00eda celta, la filosof\u00eda oriental o la \u00f3pera nacionalista.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20335\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-1-PDF-293x300.jpg\" alt=\"\" width=\"339\" height=\"347\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-1-PDF-293x300.jpg 293w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-1-PDF.jpg 302w\" sizes=\"auto, (max-width: 339px) 100vw, 339px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Figura 1. The Scorpions of the Desert \u00a9 1969 &#8211; Cong SA \u2013 Switzerland<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta singular voracidad cultural, patente en el notable tejido de citas, alusiones, trasposiciones intertextuales, nos conduce sin remedio a la afinidad que siente Pratt con Borges, a quien ley\u00f3 con entusiasmo desde su etapa argentina. Antes de que la obra de \u00e9ste llegase a Italia, el artista veneciano descubri\u00f3 unas posibilidades que terminaron concret\u00e1ndose en los c\u00f3mics de los a\u00f1os 60 y 70.<a id=\"ref1a\"><\/a><a href=\"#ref1\">1<\/a> Como \u00e9l mismo recordaba:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u201cLa biblioteca de Babel\u201d me entusiasm\u00f3. En cuanto a los temas, le gusta, como a m\u00ed, picar de aqu\u00ed y de all\u00e1. Y a veces usamos un procedimiento similar: una mezcla inextricable de verdades y mixtificaciones, de personajes reales y ficticios. Tenemos probablemente, el mismo tipo de curiosidad intelectual: de ah\u00ed que haya ciertas similitudes en nuestras obras. (El deseo de ser in\u00fatil 213)<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si en una misma historieta desfilan Hermann Hesse y Tamara de Lempicka, junto a King Kong, el caballero Klingsor y Juana de Arco, es porque, en efecto, la inquietud erudita de Pratt crea su propia tradici\u00f3n. Al igual que Borges en su cl\u00e1sico ensayo \u201cEl escritor argentino y su tradici\u00f3n\u201d, Pratt elige una opci\u00f3n tan voraz como irreverente y personal con respecto a la cultura. No se sujeta a una \u00fanica herencia, ni nacional ni referencias se extienden desde la cultura popular (el cine, el c\u00f3mic o la m\u00fasica) hasta la poes\u00eda simbolista o la novela art\u00farica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A consecuencia de su omn\u00edmoda curiosidad, siempre Pratt tuvo muy en cuenta la significaci\u00f3n de Borges como hombre de letras. Cuando se retrata a s\u00ed mismo como bibli\u00f3filo, recurre al recuerdo de Borges y su Biblioteca de Babel (<em>A la sombra <\/em>306). Las posesiones de Pratt (m\u00e1s de 30.000 libros, seg\u00fan confesaba) abarcaban sus intereses omn\u00edvoros y cosmopolitas: desde libros sobre c\u00f3dices mayas a viejas ediciones de Zane Grey. Su casa, seg\u00fan testimonios cercanos, era como el sue\u00f1o de Borges: una biblioteca con algunas camas y unos pocos muebles m\u00e1s. De ah\u00ed que la comparaci\u00f3n con el autor de <em>El Aleph <\/em>se haya tocado m\u00e1s de una vez entre los comentaristas de Pratt, algunos de los cuales fueron admiradores confesos de Borges, como Umberto Eco. En relaci\u00f3n con <em>Una ballata<\/em>\u2026, Palacios sugiere lo siguiente:\u00a0<em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>No es extra\u00f1o, por lo tanto, que Borges se nos aparezca como El Monje, el inquietante demiurgo de La Balada del Mar Salado de Hugo Pratt. Desde las sombras de la isla La Escondida, El Monje conduce las acciones del resto de los personajes, de modo que al Corto, a Rasput\u00edn y a todos los dem\u00e1s, les resulta imposible prescindir de \u00e9l. S\u00f3lo pueden hablar de \u00e9l, contra \u00e9l o a su favor; todo el tiempo buscan escapar de sus l\u00edneas de influencia, para volver a caer en sus redes, una y otra vez. (403)<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tal \u00a0vez la cita acierte s\u00f3lo por aproximaci\u00f3n en la asimilaci\u00f3n de Borges con el personaje del Monje, ya que este \u00faltimo, a fin de cuentas, ni es ciego\u00a0ni posee una biblioteca, ni es argentino\u2026 Pero, en cualquier caso, revela la patente admiraci\u00f3n de Pratt por Borges que es un lugar com\u00fan entre los seguidores de sus c\u00f3mics. Desde esta percepci\u00f3n, Borges ser\u00eda el maestro\u00a0oculto, el demiurgo que pone en marcha el universo fant\u00e1stico y libresco de Corto Malt\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>TANGO: <\/em><\/strong><strong>UNA MALA LECTURA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hugo Pratt acostumbraba a localizar sus historias en espacios con los que hab\u00eda mantenido una relaci\u00f3n biogr\u00e1fica particular: Suiza (<em>Las helv\u00e9ticas<\/em>), Venecia (<em>F\u00e1bula de Venecia), <\/em>Etiop\u00eda (<em>Los escorpiones del desierto y Las eti\u00f3pi<\/em><em>cas<\/em>), etc. El periodo argentino, etapa de iniciaci\u00f3n fundamental en su trayectoria vital y art\u00edstica, recibe su homenaje en una de las \u00faltimas historias de Corto, <em>Tango, <\/em>publicada en 1985 en Argentina con el t\u00edtulo <em>Y todo a media luz<\/em>.<\/span><a id=\"ref2a\"><\/a><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref2\">2<\/a> La intriga transcurre en 1923. Despu\u00e9s de una ausencia de quince a\u00f1os, el marinero regresa a Buenos Aires para ver a su amiga Louise Bo- rrokszowyc, quien lo ha ayudado en una aventura anterior. Pronto se entera de que ella trabajaba para una red de prostituci\u00f3n, La Varsovia, y que ha sido asesinada en extra\u00f1as circunstancias. Se sabe, no obstante, que ha dejado una ni\u00f1a, fruto de su relaci\u00f3n con un periodista, fallecido tambi\u00e9n en circunstancias inquietantes. Mientras Corto se empe\u00f1a en encontrar a la peque\u00f1a, su llegada ha levantado sospechas en algunos c\u00edrculos de la delincuencia porte\u00f1a, entre los cuales est\u00e1 comprometido el propio jefe de polic\u00eda, el comisario Est\u00e9vez. La acci\u00f3n se va desenredando en una atm\u00f3sfera oscurecida por una serie de asesinatos a sangre fr\u00eda y una trama cada vez m\u00e1s siniestra en la que poco a poco se revela que detr\u00e1s de todo hay una informaci\u00f3n comprometedora para cierto oligarca. Al final se comprueba que la fortuna de su familia se debe a la explotaci\u00f3n latifundista en la Patagonia, favorecida por la connivencia con bandidos y autoridades que habr\u00edan reprimido a la masa social, trabajadores e ind\u00edgenas. Corto Malt\u00e9s no consigue que se haga justicia con el m\u00e1ximo responsable, el millonario Habban, pero se venga en algunos de sus esbirros, como Est\u00e9vez, a la vez que encuentra y salva a la hija de su amiga Louise.<em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La s\u00f3lida documentaci\u00f3n que sostiene esta narraci\u00f3n es caracter\u00edstica del mimo con que su autor recreaba el resto de sus historias. El ambiente de corrupci\u00f3n policial y pol\u00edtica, la existencia de redes prostibularias como La Varsovia, las represiones militares en la Patagonia, las andanzas de Butch Cassidy y Sundance Kid por el Cono Sur, el combate de Firpo y Dempsey\u2026 Pratt acumula estas y otras referencias a partir de su experiencia en Argentina y su inter\u00e9s documental con el objeto de dotar a su acci\u00f3n de un poderoso efecto de realidad (Rajkman 1-13), en un intento de reproducir el espacio urbano porte\u00f1o durante el periodo del radicalismo. Con todo, <em>Tango <\/em>no es un relato realista al uso, sino que se abre a lo fant\u00e1stico, como m\u00e1s adelante veremos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Asimismo, seg\u00fan indica su propio t\u00edtulo, la historia rinde cuentas a la muestra principal de la cultura popular por excelencia en la Argentina de los 20: el tango. Es f\u00e1cil detectar algunas citas como la direcci\u00f3n donde vive Fosforito, el amigo porte\u00f1o de Corto: \u201cCorrientes 348, segundo piso sin ascensor\u201d (<em>Tango <\/em>34). En otros casos se alude a letras muy conocidas: Corto Malt\u00e9s asegura haber regresado \u201ca su Buenos Aires querido\u201d despu\u00e9s de quince, y no veinte a\u00f1os (<em>Tango <\/em>8). Y c\u00f3mo no reconocer otro homenaje en las varias vi\u00f1etas mudas del final, cuando el protagonista baila con varias muchachas de la alta sociedad. La misma trama se enhebra con distintos elementos t\u00f3picos de las letras del tango: Louise es la muchacha honrada que se ve arrastrada a la prostituci\u00f3n; su hija es la huerfanita en peligro, la luna figura como eterno testigo de las acciones y las escenas suelen desarrollarse en los suburbios de Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al margen de todo este entramado de referencias hist\u00f3ricas y culturales, Pratt reconoc\u00eda para <em>Tango <\/em>otras deudas muy precisas con la literatura argentina. En uno de los dos libros de conversaciones con Dominique Petitfaux, apunta directamente a Roberto Arlt (\u201cDe haber una influencia literaria en <em>Tango<\/em>, es m\u00e1s bien la de Roberto Arlt\u201d <em>A la sombra<\/em>, 237) y Lugones (<em>A la sombra <\/em>236). Adem\u00e1s, de modo caracter\u00edstico, en la historia se celebra a uno de los autores mediante el recurso de dibujar a un personaje leyendo un libro concreto, en este caso Corto Malt\u00e9s con <em>El payador <\/em>de Lugones (fig. 2). Curiosamente, para este \u00e1lbum Pratt neg\u00f3 cualquier influencia de Borges, molesto por sus declaraciones en favor de la dictadura militar: \u201cNo me veo con \u00e1nimo para rendirle un homenaje\u201d, dice en la misma entrevista en que ensalza a Arlt (<em>A la sombra <\/em>236). Arlt y Lugones, por tanto, se convertir\u00edan, seg\u00fan \u00e9l, en los escritores tutelares de esta ficci\u00f3n, la m\u00e1s argentina de todas las de su autor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20336\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-2-PDF.jpg\" alt=\"\" width=\"304\" height=\"305\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-2-PDF.jpg 262w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-2-PDF-150x150.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 304px) 100vw, 304px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Figura 2. Corto Maltese, Tango \u00a9 1985 &#8211; Cong SA \u2013 Switzerland<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, las indicaciones de Pratt pueden resultar algo equ\u00edvocas, si no sospechosas. Empecemos por uno de sus maestros reconocidos: Lugones. En primer lugar, es improbable que el modernismo lugoniano haya inspirado alguna escena de <em>Tango<\/em>. Esta historia orillera parece que nos debiera llevar a otro escritor. Por id\u00e9nticas razones, <em>El payador <\/em>que sujeta en las manos Corto Malt\u00e9s nos contin\u00faa pareciendo una lectura un tanto fr\u00e1gil\u2026 \u00bfno ser\u00e1, nos preguntamos, que este t\u00edtulo induzca a confusi\u00f3n, una confusi\u00f3n an\u00e1loga a la que ha ca\u00eddo alg\u00fan cr\u00edtico que ha pensado apresuradamente que este libro es una antolog\u00eda de poemas? (Marchese 46). Ciertamente, Pratt acostumbra a presentar a sus personajes leyendo sus libros predilectos, pero cabe pensar si, al se\u00f1alar este conjunto de conferencias de Lugones, no se est\u00e1 sugiriendo una interpretaci\u00f3n de varios niveles. En primer lugar, se muestra al protagonista familiariz\u00e1ndose con un libro que Pratt considera revelador de la reflexi\u00f3n argentina de los a\u00f1os 10 y 20 del pasado siglo. Esto ser\u00eda, pues, un nuevo indicador de efecto de realidad. <em>El payador <\/em>(1916), publicado siete a\u00f1os antes del comienzo de la acci\u00f3n, se ofreci\u00f3 en su d\u00eda como una indagaci\u00f3n sobre el \u201cser\u201d argentino en el contexto generado alrededor del primer Centenario de la naci\u00f3n. Escrito desde una visi\u00f3n neorrom\u00e1ntica y ultranacionalista de la historia, este libro se propon\u00eda analizar la gesta del <em>Mart\u00edn Fierro <\/em>de Hern\u00e1ndez. El p\u00fablico al que iba destinado, las \u00e9lites criollas, deb\u00eda comprender cu\u00e1l era el \u201caut\u00e9ntico\u201d sustrato hist\u00f3rico nacional, que no era otro que la poblaci\u00f3n gaucha, anta\u00f1o interpretada como la barbarie que deb\u00eda desaparecer y ahora redimida para representar la figura quintaesenciada de los valores intemporales de lo argentino. Lugones, por tanto, expresa los valores de la clase dominante de su tiempo que ve\u00eda con preocupaci\u00f3n la crisis sostenida del sistema olig\u00e1rquico y la progresiva transformaci\u00f3n social derivada de la inmigraci\u00f3n extranjera. Dos veces se retrata a Corto Malt\u00e9s leyendo a Lugones en <em>Tango<\/em>. En cada una de ellas la investigaci\u00f3n previa del protagonista le va conduciendo a los verdaderos culpables de la intriga criminal, que al final no resulta ser la sociedad secreta La Varsovia, sino una red de intereses dirigida por una familia enriquecida en contubernio con los poderes f\u00e1cticos, l\u00e9ase la polic\u00eda. As\u00ed pues, la cita en vi\u00f1eta del ultraconservador Lugones puede interpretarse como una alusi\u00f3n sutil al descubrimiento de las implicaciones de la oligarqu\u00eda en la trama sucesiva de cr\u00edmenes<\/span><a id=\"ref3a\"><\/a><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref3\">.3<\/a> Ahora bien, si pensamos que, en sus declaraciones a Petitfaux, Pratt a\u00f1ade que Lugones era el maestro de Borges, reconocido por este \u00faltimo (<em>A la sombra <\/em>236), acaso podamos proponer otras hip\u00f3tesis. Al desviar la\u00a0atenci\u00f3n hacia un autor menos conocido internacionalmente y de una generaci\u00f3n anterior, Pratt utiliza una estrategia de borramiento de huellas que resulta un tanto incongruente con su po\u00e9tica intertextual. Realiza una mala lectura, con el decir de Bloom, negando su antepasado m\u00e1s evidente y reinterpretando sus deudas dentro de otros par\u00e1metros. Ahora bien, la angustia de las influencias de cu\u00f1o rom\u00e1ntico no es lo que m\u00e1s inquietar\u00eda a Pratt. \u00bfPor qu\u00e9 entonces, un autor tan aficionado a ense\u00f1ar abiertamente sus lecturas elude una relaci\u00f3n con el escritor argentino m\u00e1s prestigioso en el canon internacional? De entrada, el distanciamiento hacia Borges se explicar\u00eda por razones pol\u00edticas. En los a\u00f1os 80 y 90 Pratt se siente obligado a trazar una frontera con un escritor que ha apoyado un r\u00e9gimen represor poco tiempo antes. Si bien es cierto que Lugones era un ultraconservador, las repercusiones de sus compromisos estaban m\u00e1s lejos en el tiempo. Estas diferencias pol\u00edticas, sin embargo, no pueden ocultar que Pratt fuera un atento lector del Borges de madurez. Y este \u00faltimo, como es sabido, expres\u00f3 su respeto lec- tor por el autor de <em>Lunario sentimental<\/em>. En su pr\u00f3logo a <em>El hacedor<\/em>, Borges se imagina a s\u00ed mismo entregando su libro a Lugones. En su recuerdo falso el maestro pasa con aprobaci\u00f3n las p\u00e1ginas del disc\u00edpulo (<em>El hacedor <\/em>8), una imagen de homenaje que, parad\u00f3jicamente, reproduce con variaciones lo que hace Pratt al poner a Corto leyendo un libro de Lugones\u2026 En los dos mundos, en el relato literario y el c\u00f3mic, la lectura en el interior de la ficci\u00f3n es un tipo de escena que expresa filiaciones conscientes y direcciones interpretativas. La vi\u00f1eta de Corto Malt\u00e9s sosteniendo el volumen de <em>El payador <\/em>quiz\u00e1 pueda verse como un homenaje involuntario a Borges y sus modos de lectura. Pratt llegar\u00eda a Lugones por la lectura de Borges. Por otra parte, habr\u00eda que revisar hasta qu\u00e9 punto el mundo singular de Roberto Arlt se esconder\u00eda tras las vi\u00f1etas de <em>Tango<\/em>. El hecho de que la investigaci\u00f3n se oriente hacia una red de prostituci\u00f3n o que los personajes viajen a la Patagonia pueden ser gui\u00f1os respectivos a <em>Los siete locos <\/em>o al final de <em>El juguete rabioso<\/em>, pero no dejan de ser indicios algo d\u00e9biles, ya que es f\u00e1cil explicarlos desde el contexto hist\u00f3rico de la Argentina de los a\u00f1os 20, lo mismo que la denuncia de la corrupci\u00f3n. Poco o nada se encuentra de temas centrales como la alienaci\u00f3n del individuo, la denuncia de la moral burguesa o la ansiedad metaf\u00edsica. Para nada pr\u00f3ximo al nihilismo de Arlt, Pratt dise\u00f1a el cuadro de sus personajes de acuerdo con la creencia en unos valores irrenunciables, como el rescate del d\u00e9bil, la b\u00fasqueda de la justicia o el castigo a los culpables. Aunque la victoria del Bien sea parcial, ya que el m\u00e1ximo responsable de la trama corrupta, Habban, permanece inc\u00f3lume, la aventura de Corto Malt\u00e9s es un enfrentamiento entre un mundo atractivo y otro repugnante. No deja de ser un s\u00edntoma que Pratt renuncie al fe\u00edsmo, tan arltiano, en la configuraci\u00f3n de sus personajes. La belleza f\u00edsica de hombres y mujeres es importante en el c\u00f3mic y no pocas veces descubre alg\u00fan tipo de hermosura espiritual. La linda prostituta Esmeralda, amiga de Corto, representa todo lo contrario de la Bizca de <em>Los siete locos<a id=\"ref4a\"><\/a><a href=\"#ref4\">4<\/a><\/em>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfC\u00f3mo se explica, pues, la referencia a Roberto Arlt? Tal vez debe leerse esta falsa pista una vez m\u00e1s en funci\u00f3n de Borges, o a pesar de \u00e9l. La interpretaci\u00f3n que realiza Pratt de su propia obra revela su conocimiento pr\u00f3ximo de los debates sobre el canon en Argentina, durante los a\u00f1os que vivi\u00f3 en el pa\u00eds, en la d\u00e9cada del 50. Pratt deb\u00eda de tener exacto conocimiento de esas pol\u00e9micas en Argentina. Frente a una literatura artificial de Borges y el grupo de <em>Sur<\/em>, ciertos sectores de la joven izquierda elevaron a Roberto Arlt como contrafigura y alternativa en las p\u00e1ginas de la revista <em>Contorno<\/em>. Por eso, propone una lectura desviada hacia Roberto Arlt, su \u201cverdadera\u201d influencia literaria en <em>Tango<\/em>, frente a la de Borges (<em>A la sombra <\/em>237).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed las cosas, cabe preguntarse si hay presencia m\u00e1s evidente de Bor- ges en <em>Tango<\/em>, aparte de los camuflajes lugonianos antes se\u00f1alados. En este sentido, quiz\u00e1 la relaci\u00f3n m\u00e1s clara sea de signo espacial. Como ha comentado Steimberg (209) respecto de la evoluci\u00f3n de Pratt como autor de culto, su historieta no considera el espacio como simple decorado funcional, sino que el paisaje puede actuar sobre los personajes, influir en ellos, imponerse a ellos, incluso valer por s\u00ed mismo. Cierto espacio suburbial es un descubrimiento de la literatura de Borges contempor\u00e1nea de\u00a0 la acci\u00f3n referida en <em>Tango<\/em>. Los paseos de Corto Malt\u00e9s por las calles de Buenos Aires reproducen la poes\u00eda juvenil de aqu\u00e9l, con su entramado de <em>fl\u00e2neries <\/em>solitarias a la luz de la luna, el paisaje pautado por arbolitos y farolas, esquinas melanc\u00f3lica, y siempre la luna como testigo de pensamientos y conversaciones. Asimismo, en la evocaci\u00f3n de Pratt hay lugar para la violencia heroica propia del mito de Borges. El final de <em>Tango <\/em>incluye un duelo a cuchillo, en el que Corto vence al corrupto comisario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En ocasiones los contornos se difuminan a causa de la niebla. El Bue- nos Aires de Pratt se viste de un paisaje poblado de las im\u00e1genes caracter\u00edsticas del tango y de la mitolog\u00eda del autor de <em>Evaristo Carriego<\/em>, con un personaje, Corto Malt\u00e9s, que deambula solitario y errante en una ciudad nocturna y fantasmal (fig. 3). Algunas vi\u00f1etas del \u00e1lbum tratan de evocar el aire del arrabal porte\u00f1o con im\u00e1genes mudas muy caracter\u00edsticas de su \u00a0autor. Incluso algunas de ellas pueden recordar lejanamente la conocida portada de <em>Fervor de Buenos Aires<\/em>, dibujada por Norah Borges (figs. 4 y 5). Se plantear\u00eda as\u00ed una curiosa correspondencia cronol\u00f3gica, ya que el a\u00f1o de la acci\u00f3n de <em>Tango<\/em>, 1923, es justamente el de la publicaci\u00f3n de este libro pionero.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20337 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/corto-maltes-figura-3-PDF.jpg\" alt=\"\" width=\"445\" height=\"165\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/corto-maltes-figura-3-PDF.jpg 445w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/corto-maltes-figura-3-PDF-300x111.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 445px) 100vw, 445px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt; color: #008000;\">Figura 3. Corto Maltese, Tango \u00a9 1985 &#8211; Cong SA &#8211; Switzerland<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En todo caso, este \u00e1lbum rescata el proyecto mitificador de la primitiva literatura de Borges y lo traslada a la vi\u00f1eta. El espacio urbano se erige en puente textual entre los dos autores. Las orillas de Buenos Aires, que hab\u00edan sido transubstanciadas por Borges, anhelantes de eternidad, se repro- ducen en un c\u00f3mic que se quiere de culto. A una mitolog\u00eda literaria sucede la mitolog\u00eda del c\u00f3mic, que se apropia de la primera para ingresar entre los productos de la alta cultura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La se\u00f1al m\u00e1s evidente de esta relaci\u00f3n indisimulable es la estaci\u00f3n de tren de nombre Borges, el lugar donde queda Corto Malt\u00e9s con su amigo Fosforito (fig. 6). La estaci\u00f3n existe realmente desde principios del siglo XX y la raz\u00f3n de su nombre no se refiere al escritor, como el mismo Pratt se apresur\u00f3 a subrayar, sin duda molesto porque se le identificara demasiado junto a Borges (<em>A la sombra <\/em>236). No obstante, estas explicaciones por parte del creador de Corto Malt\u00e9s vuelven a ser algo sospechosas. Aunque exista una explicaci\u00f3n referencial, no deja de ser mucha casualidad, en manos de un autor tan propenso a los gui\u00f1os intertextuales como Pratt, que haya elegido este nombre de estaci\u00f3n ferroviaria de Buenos Aires en lugar de otro. Para cualquier lector de cultura literaria, el nombre de la estaci\u00f3n en donde se encuentra el protagonista s\u00f3lo puede entenderse como un homenaje a Borges, hacia el que Pratt tiene un sentimiento ambivalente, muy propio de cierta intelectualidad de izquierda hasta los a\u00f1os 80.<a id=\"ref5a\"><\/a><a href=\"#ref5\">5<\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20338\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-4-PDF-300x180.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"306\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-4-PDF-300x180.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-4-PDF.jpg 455w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Figuras 4. Portada de <em>Fervor de Buenos Aires, <\/em>primera edici\u00f3n. Figura 5. Corto Maltese, Tango \u00a9 1985 &#8211; Cong SA &#8211; Switzerland<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20339\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-5-PDF-300x100.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"173\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-5-PDF-300x100.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-5-PDF.jpg 467w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em><span style=\"color: #008000;\">Figura 6. Corto Maltese, Tango \u00a9 1985 &#8211; Cong SA \u2013 Switzerland<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la estaci\u00f3n, adem\u00e1s, se produce el episodio on\u00edrico del \u00e1lbum. Mientras espera a su amigo, Corto se adormila en un banco y, de pronto, se encuentra dialogando con las dos lunas, no una sola, que se cuelan de forma fant\u00e1stica en el cielo. La aparici\u00f3n de esta pareja de lunas puede recordar, desde luego, <em>La invenci\u00f3n de Morel<\/em>, de Bioy Casares. Pero, adem\u00e1s, sucede que la duplicaci\u00f3n es un tema recurrente en Pratt y en Borges. El texto lo deja muy claro en una de las \u201cintervenciones\u201d de una de las dos lunas: \u201cen Borges las lunas son dobles\u201d (fig. 7). No puede ser m\u00e1s sugerente la ambivalencia entre el nombre del lugar y el del escritor. M\u00e1s a\u00fan: esta extra\u00f1a aparici\u00f3n en la estaci\u00f3n s\u00f3lo es visible para el protagonista, no para su acompa\u00f1ante. Como el yo po\u00e9tico de Borges, Corto Malt\u00e9s es el modelo del personaje so\u00f1ador que ingresa en una dimensi\u00f3n po\u00e9tica de la realidad tras haber emprendido numerosas caminatas por las calles solitarias. Su enso\u00f1aci\u00f3n personal es el corolario de su itinerario por Buenos Aires.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20340\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/07\/CORTO-MALTES-FIGURA-6-PDF.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"428\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Figura 7. Corto Maltese, Tango \u00a9 1985 &#8211; Cong SA &#8211; Switzerland<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><em>TANGO <\/em><\/strong><strong>y M\u00c1S ALL\u00c1: DOS PO\u00c9TICAS CONVERGENTES<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Igual que en Borges, la duplicaci\u00f3n del individuo forma parte de otras historias de Pratt.<\/span><a id=\"ref6a\"><\/a><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref6\">6<\/a> Es el caso de <em>Concerto in O minore per arpa e nitroglicerina <\/em>(1971), breve \u00e1lbum perteneciente a la saga <em>Las c\u00e9lticas<\/em>. Aunque el espacio elegido no sea argentino, varios elementos se conectan con la obra de Borges, muy en particular con uno de sus relatos cl\u00e1sicos, \u201cTema del traidor y del h\u00e9roe\u201d. Para empezar, la acci\u00f3n se desarrolla en la Irlanda sacudida por la rebeli\u00f3n independentista. No se trata del a\u00f1o 1824, como en el cuento de <em>Ficciones<\/em>, sino de 1917, otra fecha hist\u00f3rica de la lucha contra el Imperio brit\u00e1nico. Corto Malt\u00e9s ha llegado al pa\u00eds para visitar la tumba de su amigo Pat Finnucan, quien ha muerto en la lucha contra el invasor. Desde entonces su sacrificio ha servido de ejemplo para los que siguen la causa irlandesa. De forma inevitable, el marinero se encuentra tambi\u00e9n con algunos otros integrantes del IRA, todos ellos antiguos compa\u00f1eros de su amigo, y colabora en los combates por la independencia del pa\u00eds. Seg\u00fan le dicen entonces, Pat Finnucan fue asesinado por un militar \u201cauxiliar\u201d de las fuerzas de ocupaci\u00f3n. Este traidor responde al nombre de O\u2019Sullivan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Corto consigue introducirse en el cuartel ingl\u00e9s y all\u00ed llega a tiempo de enterarse de que, en realidad, el tal O\u2019Sullivan es un doble agente que ha estado trabajando para la causa independentista. Por tal motivo, es denunciado y recibe la muerte de manos del comandante ingl\u00e9s. Corto abandona el cuartel no sin antes poner una bomba que estalla como venganza por la suerte del \u201ch\u00e9roe\u201d O\u2019Sullivan. Ahora bien, si O\u2019Sullivan no era el traidor,\u00a0\u00bfqui\u00e9n delat\u00f3 a los l\u00edderes irlandeses? Poco despu\u00e9s Corto se encuentra con Sean Finnucan, el hermano de su difunto amigo, y \u00e9ste le comunica toda la verdad: Pat era el aut\u00e9ntico traidor. Cuando se produjo el Alzamiento de Pascua el a\u00f1o anterior, \u00e9l fue quien denunci\u00f3 a los jefes revolucionarios a cambio de una buena cantidad de dinero. Sean lo descubri\u00f3 y fue O\u2019Sullivan, en su funci\u00f3n de militar \u201cauxiliar\u201d del ej\u00e9rcito de Su Majestad, quien se encarg\u00f3 de detenerlo y fusilarlo, en un acto p\u00fablico que consagra- ba a Pat como un h\u00e9roe del movimiento nacional irland\u00e9s. Se creaba as\u00ed un h\u00e9roe que, en realidad, hab\u00eda vendido a la patria, al mismo tiempo que el h\u00e9roe real quedaba marcado de por vida como un canalla. El final deja sin resolver el destino de Banshee, la viuda de Pat, que vive pensando que su difunto marido era un h\u00e9roe, y el otro hombre que la pretend\u00eda, O\u2019Sullivan, un traidor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las afinidades con el cuento de Borges parecen claras: la ubicaci\u00f3n \u201cen un pa\u00eds oprimido y tenaz\u201d, Irlanda, \u201co la rep\u00fablica de Venecia\u201d (<em>Ficciones <\/em>141)<\/span><a id=\"ref7a\"><\/a><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref7\">:7<\/a> la paradoja por la que el h\u00e9roe resulta ser un traidor; la referencia a la tumba del falso h\u00e9roe; y, sobre todo, el castigo del traidor, que se orquesta con la participaci\u00f3n de sus propios compa\u00f1eros y la asistencia de un p\u00fablico que ser\u00e1 manipulado con la intenci\u00f3n de favorecer la causa nacionalista. En Borges se finge un atentado en medio de un teatro, de modo que Kilpatrick pasara a la historia como un m\u00e1rtir. En el c\u00f3mic de Pratt la soluci\u00f3n es menos literaria. Finnucan muere frente a un pelot\u00f3n de fusila- miento, recurso m\u00e1s realista que el teatro dentro del teatro, pero quien ordena la muerte es un irland\u00e9s al servicio de Inglaterra, aunque, en realidad, sirve secretamente a Irlanda. En su manejo de los personajes, el c\u00f3mic se sirve de un quiasmo ausente en Borges. Para Pratt, el h\u00e9roe aparente es un traidor y el traidor aparente es un h\u00e9roe. El juego de encubrimientos, individual en Borges y doble en Pratt, se explica por razones de conveniencia pol\u00edtica. Hace falta un m\u00e1rtir para una causa que no puede permitirse el reconocimiento de m\u00e1s traidores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La materia de Irlanda revela todo su poder de seducci\u00f3n en este cuento y en alg\u00fan otro de ambos escritores<\/span><a id=\"ref8a\"><\/a><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref8\">.8<\/a> Sin embargo, tal vez sea excesivo buscar puntos concretos de contacto en muchas m\u00e1s historias de Corto Malt\u00e9s. Esto no quiere decir que no haya aspectos centrales de la po\u00e9tica de Pratt que encierran una calculada deuda con Borges. Ya nos hemos referido, para empezar, al continuado recurso a la intertextualidad como un rasgo que define la saga de Corto Malt\u00e9s. El reconocimiento directo de las deudas contra\u00eddas con una variad\u00edsima constelaci\u00f3n textual une a Pratt con Borges. Apuntemos algunas convergencias, como, por ejemplo, la compartida presencia de Stevenson, marcad\u00edsima desde la primera entrega de la serie, <em>La balada del mar salado<\/em>. Borges apela en su famoso prologo a <em>La invenci\u00f3n de Morel <\/em>a la apolog\u00eda que el escritor escoc\u00e9s hace de la novela de aventuras. Frente al programa documental de la novela realista o el esfuerzo introspectivo de la novela de vanguardia, el relato de aventuras insiste en el poder cautivador de la acci\u00f3n. Todo conduce a una apuesta por una trama entretenida y amena, que no descuide el conflicto en favor de una profundizaci\u00f3n est\u00e1tica, morosa, aburrida. As\u00ed pues, Stevenson ac- t\u00faa de mentor de Borges en su valoraci\u00f3n de la literatura desde una mirada infantil y juvenil (Balderston 13-41), de la misma forma que atrapa la imaginaci\u00f3n de Pratt para plantear historias dirigidas en principio a un p\u00fablico joven.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por otra parte, la insistencia en la funci\u00f3n central de la peripecia y el exotismo de los espacios puede hundir sus ra\u00edces en una vindicaci\u00f3n no mim\u00e9tica de la literatura: \u201cLa novela de aventuras, en cambio, no se pro- pone como una transcripci\u00f3n de la realidad: es un objeto artificial que no sufre ninguna parte injustificada\u201d (Borges, \u201cPr\u00f3logo\u201d 12). La artificialidad y, en consecuencia, la p\u00e9rdida de la verosimilitud realista es el final de un camino que Pratt va operando a lo largo de las tres d\u00e9cadas de aventuras de su protagonista malt\u00e9s. Sus \u00faltimos \u00e1lbumes, <em>Las helv\u00e9ticas <\/em>y <em>M\u00fb<\/em>, ya giran de forma central en torno al universo de los sue\u00f1os y las redes simb\u00f3licas de procedencia esot\u00e9rica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La trama puede volverse metadiscursiva. En las p\u00e1ginas finales de <em>F\u00e1bula de Venecia<\/em>, una de las m\u00e1s sofisticadas invenciones de Pratt, se asiste a una sorprendente conclusi\u00f3n. La historia ha ido eliminando f\u00edsicamente a un buen n\u00famero de personajes, asesinados en diversas circunstancias. Entonces, el previsible sobreviviente, Corto Malt\u00e9s, manda detener la acci\u00f3n y, como un nuevo demiurgo, va llamando a escena, uno por uno, a todos los caracteres por sus nombres, vivos o \u201cmuertos\u201d hasta ese instante. Todos van desfilando, vi\u00f1eta a vi\u00f1eta, como si estuvieran realizando un saludo final al lector. Es un acto de perfecta autoconsciencia de la dimensi\u00f3n artificial del texto gr\u00e1fico. El c\u00f3mic se vuelve hacia s\u00ed mismo y deconstruye su presunta naturaleza referencial, afirmando, por el contrario, su nivel inmanente. A la pregunta de si mueren o no mueren \u201crealmente\u201d los per- sonajes, s\u00f3lo se puede responder desde la indeterminaci\u00f3n. Mueren, pero podemos creer que resucitan m\u00e1s adelante. Las dos opciones son v\u00e1lidas y son autorizadas por la ambig\u00fcedad de un texto que se reafirma en su car\u00e1cter artificial, no mim\u00e9tico. Desde un punto de vista an\u00e1logo, Borges afirma de muy diversas maneras la textura verbal de los personajes de la literatura. Por muy arrebatadora que sea la ilusi\u00f3n de lo real que nos transmitan Don Quijote, Madame Bovary o la princesa Natasha Rostov, no son sino criaturas de ficci\u00f3n, no existen fuera de la red de palabras que las hacen comparecer. Comenta Borges, en \u201cEl falso problema de Ugolino\u201d, un verso de Dante que tiene, por su ambivalencia, dos posibles lecturas: en una de ellas Ugolino de Pisa habr\u00eda muerto en la c\u00e1rcel de hambre y dolor por ver morir delante de \u00e9l a sus cuatro hijos; en la otra interpretaci\u00f3n, Ugolino habr\u00eda devorado los cad\u00e1veres de \u00e9stos antes de morir, presa delos remordimientos. En el lenguaje literario, cualquiera de las dos soluciones es v\u00e1lida:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>En el tiempo real, en la historia, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas opta por una y elimina y pierde las otras; no as\u00ed en el ambiguo tiempo del ate, que se parece al de la esperanza y el olvido. Hamlet, en ese tiempo, es cuerdo y es loco. En la tiniebla de su Torre del Hambre, Ugolino devora y no devora los amados cad\u00e1veres, y esa ondulan- te imprecisi\u00f3n, esa incertidumbre, es la extra\u00f1a materia de que est\u00e1 hecho. As\u00ed, con dos posibles agon\u00edas, lo so\u00f1\u00f3 Dante y lo so\u00f1ar\u00e1n las generaciones (Nueve ensayos 34)<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, si los niveles de representaci\u00f3n se confunden en Borges, es de esperar algo semejante en Pratt. La metalepsis, o transgresi\u00f3n de niveles narrativos, es una figura frecuente en las aventuras de Corto. En la historia que abre el ciclo, <em>La balada del mar salado<\/em>, se cuenta al final que el mismo Hugo Pratt ha recibido una serie de documentos sobre la vida de Corto. Es un toque ante todo cervantino, ciertamente, pero hay que tener en cuenta que, en los relatos siguientes, Pratt llega a componer una biograf\u00eda \u201creal\u201d para su personaje. Incluso en algunas entrevistas lleg\u00f3 a hablar de \u00e9l como si lo hubiera tratado personalmente\u2026 Por las mismas razones, los c\u00f3mics de Corto Malt\u00e9s tienen como protagonistas o personajes de cierta impor- tancia a Jack London (<em>La juventud<\/em>), el Bar\u00f3n Rojo (<em>Vinos de Borgo\u00f1a y rosas de Picard\u00eda<\/em>), Enver Pach\u00e1 (<em>La casa dorada de Samarkanda<\/em>), Hermann Hesse y Tamara de Lempicka (<em>Las helv\u00e9ticas<\/em>), etc. Unos y otros se mueven en el mismo plano de representaci\u00f3n que Corto Malt\u00e9s y el resto de criaturas de ficci\u00f3n que lo acompa\u00f1an.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>CONCLUSIONES<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El \u00e1lbum <em>Tango <\/em>se publica en 1981, cuando Pratt ya ha cosechado un \u00e9xito internacional y algunos referentes de la alta cultura, como Umberto Eco, han declarado sin ambages su profunda admiraci\u00f3n por la serie de Corto Malt\u00e9s. Establecido en el Buenos Aires de 1923, el protagonista camina interminablemente por sus arrabales y deja v\u00eda libre a sus enso\u00f1aciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la estaci\u00f3n ferroviaria de Borges, Corto se sienta en un banco, posiblemente tras un largo paseo, y tiene la visi\u00f3n de dos lunas con las que man- tiene un misterioso di\u00e1logo. Al igual que en <em>Fervor de Buenos Aires <\/em>o <em>Luna de enfrente<\/em>, el entorno cotidiano de la ciudad se transfigura en un territorio \u00fanico que funde ensue\u00f1o y realidad. Lugones y Arlt son se\u00f1uelos para distraer de una huella m\u00e1s profunda. Borges es el <em>miglior fabbro<\/em>, el verda- dero maestro tras la ficci\u00f3n visual. Su proyecto de una ciudad m\u00edtica, que adquirir\u00eda aut\u00e9ntica estatura a trav\u00e9s de su palabra, se duplica en el c\u00f3mic de Pratt, donde Buenos Aires es el escenario de una historieta concebida como noveno arte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aunque Pratt, en sus \u00faltimos a\u00f1os, no pareciera estar seriamente interesado en ser asimilado al autor de <em>El Aleph<\/em>, lo cierto es que su concepci\u00f3n del c\u00f3mic como g\u00e9nero elevado pasaba a trav\u00e9s del meridiano de Borges o, si se quiere, de un \u201cespacio Borges\u201d (Sarlo 32-35), un paradigma, una referencia, por la que se convierte en literariamente valioso cualquier producto cultural que se\u00f1alara alg\u00fan tipo de relaci\u00f3n con el maestro argentino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pratt toma a Borges como un referente, como hace con Yeats, Rimbaud o Hesse, porque le interesa encajar su serie dentro de una tradici\u00f3n sancionada por las \u00e9lites culturales. Malas lecturas aparte, la saga de Corto Malt\u00e9s demuestra un alto grado de sofisticaci\u00f3n, un nivel m\u00e1s que suficiente para ingresar en el canon de lo que se considerar\u00eda alta cultura. Por tal motivo, la presencia de una noci\u00f3n borgeana de la literatura refrenda el valor que se otorga a la historieta como modalidad aceptable entre las \u00e9lites culturales. El empleo masivo de la cita y la alusi\u00f3n, la tem\u00e1tica del doble, los movedizos l\u00edmites entre la representaci\u00f3n y lo representado o la perfecta autoconsciencia de la dimensi\u00f3n artificial del discurso son elementos convergentes que ilustran esta aspiraci\u00f3n a una categor\u00eda superior en la historieta, al mismo tiempo que expresan la fecundidad extraliteraria de la herencia de Borges.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Javier de Navascu\u00e9s<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Universidad de Navarra<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>OBRAS CITADAS<\/strong><\/p>\n<p>Adur, Lucas. \u201cBorges al cuadrado (o de c\u00f3mo un grupo de superh\u00e9roes impidi\u00f3 que el mundo se convirtiera en Tl\u00f6n)\u201d. <em>Variaciones Borges <\/em>33 (2012): 149-69.<\/p>\n<p>Balderston, Daniel. <em>El precursor velado: R.L. Stevenson en la obra de Borges<\/em>.<\/p>\n<p>Buenos Aires: Sudamericana, 1985.<\/p>\n<p>Beltramin, Paolo. \u201cCorto Maltese, il romanziere a fumetti pi\u00f9 grande<\/p>\n<p>di tutti\u201d. <em>Corriere della sera <\/em>31 de enero, 2017. <a href=\"http:\/\/www.corriereit\/cultura\/14_aprile_11\/corto-maltese-romanziere-fumetti-  piu-grande-tutti-165fe97e-c15d-11e3-9f36-c28ea30209b6. shtml?refresh_ce-cp\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.corriere<\/a>it\/cultura\/14_aprile_11\/corto-maltese-romanziere-fumetti-<\/p>\n<p>piu-grande-tutti-165fe97e-c15d-11e3-9f36-c28ea30209b6. shtml?refresh_ce-cp<\/p>\n<p>Bloom, Harold. <em>The Anxiety of Influence: A Theory of Poetry<\/em>. Oxford: Oxford UP, 1973.<\/p>\n<p>Borges, Jorge Luis. <em>Discusi\u00f3n<\/em>. Madrid: Alianza, 1997.<\/p>\n<p>\u2014. <em>Ficciones<\/em>. Madrid: Alianza, 1991.<\/p>\n<p>\u2014. <em>El hacedor<\/em>. Madrid: Alianza, 1999.<\/p>\n<p>\u2014<em>. Nueve ensayos dantescos<\/em>. Madrid: Alianza, 1995.<\/p>\n<p>\u2014.\u201cPr\u00f3logo\u201d. Adolfo Bioy Casares. <em>La invenci\u00f3n de Morel<\/em>. Buenos Aires: Emec\u00e9, 1972.<\/p>\n<p>Brunoro, Gianni. <em>Corto comme un roman. R\u00e9flexions sur Corto Maltese, ultime <\/em><em>h\u00e9ros romantique. <\/em>Par\u00eds: Casterman, 2008.<\/p>\n<p>Collado Malag\u00f3n, \u00c1ngel y N\u00faria Prats Fons. \u201cBabel en la biblioteca: Jorge Luis Borges y Hugo Pratt\u201d. <em>Am\u00e9rique Latine: influences reciproques<\/em>. Ed. Dominique Meyran. Roma: Bulzoni, 2001. 189-202.<\/p>\n<p>Croche M\u00f3nica di y Ezequiel Ferriol. \u201cCorto Malt\u00e9s, un sentimental entre rufianes y tah\u00fares. El imaginario del tango visto por Hugo Pratt\u201d. <em>Actas del III coloquio nacional de investigadores ene estudios del discurso<\/em>. Bah\u00eda Blanca: Universidad Nacional del Sur, 2005. https:\/\/www. academia.edu\/13254260\/Corto_Malt%C3%A9s_un_sentimental_ entre_rufianes_y_tah%C3%BAres._El_imaginario_del_tango_<\/p>\n<p>visto_por_Hugo_Pratt_2005_.<\/p>\n<p>Marchese, Giovanni<em>. Leggere Hugo Pratt. L\u2019autore di Corto Maltese tra fumetto <\/em><em>e letteratura<\/em>. Cisterna di Latina: Tunu\u00e9, 2006.<\/p>\n<p>Marante Arias, A. \u201cIntertextualidad y metaficci\u00f3n en <em>Trazo de tiza <\/em>de Miguelanxo Prado\u201d. <em>Extrav\u00edo <\/em>4 (2009): 86-103.<\/p>\n<p>Palacios, Cristian: \u201cLa verdad sobre \u00abEl Aleph\u00bb. Contrapunto humor\u00edstico entre Fontanarrosa y Borges\u201d. <em>Pasavento. Revista de Estudios Hisp\u00e1nicos <\/em>2 (2015): 393-405.<\/p>\n<p>Paoli, Roberto. <em>Borges e gli scrittori italiani<\/em>. N\u00e1poles: Liguori, 1997.<\/p>\n<p>Pratt, Hugo. <em>A la sombra de Corto. Conversaciones sobre su obra con Dominique <\/em><em>Petitfaux. <\/em>Madrid: Confluencia, 2013.<\/p>\n<p>\u2014. <em>Concierto en do menor para arpa y nitroglicerina<\/em>. Barcelona: Norma, 2013.<\/p>\n<p>\u2014. <em>El deseo de ser in\u00fatil. Recuerdos y reflexiones. Conversaciones con Dominique <\/em><em>Petitfaux<\/em>. Madrid: Confluencias, 2012.<\/p>\n<p>\u2014. Los escorpiones del desierto. Madrid: Nueva Frontera, 1984.<\/p>\n<p>\u2014. <em>Tango<\/em>. Barcelona: Norma, 2013.<\/p>\n<p>Rajkman, Joanna. \u201cCorto sur le chemin de Buenos Aires\u201d <em>Les ailleurs de Corto<\/em>. Ed. Dominique Lanni y Nicolas Pien. Paris: Passage, 2016. <a href=\"https:\/\/www.academia.edu\/17309400\/Corto_sur_le_chemin_de_ Buenos_aires_-_\u00e0_para\u00eetre_dans_Les_ailleurs_de_Corto_\u00e9ditions_ Passage_s_2016.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.academia.edu\/17309400\/Corto_sur_le_chemin_de_ Buenos_aires_-_\u00e0_para\u00eetre_dans_Les_ailleurs_de_Corto_\u00e9ditions_ Passage_s_2016.<\/a><\/p>\n<p>Sarlo, Beatriz. \u201cBorges despu\u00e9s de Borges\u201d. <em>Una profunda necesidad en la <\/em><em>ficci\u00f3n contempor\u00e1nea: la recepci\u00f3n de Borges en la rep\u00fablica mundial <\/em><em>de las letras<\/em>. Ed. Brigitte Adriaensen, Meike Botterweg, Maarten Steinmeijer y Lies Wijnterp. Madrid: Iberoamericana, 2015. 31-44.<\/p>\n<p>Steimberg, Oscar. <em>Leyendo historietas. Textos sobre relatos visuales y humor <\/em><em>gr\u00e1fico<\/em>. Buenos Aires: Eterna Cadencia, 2013.<\/p>\n<p>White, Desmond. \u201cJorge Borges in Grant Morrison\u2019s Doom Patrol # 22\u201d. <em>Sequart Organization<\/em><a href=\"http:\/\/sequart.org\/magazine\/52518\/  jorge-borges-in-grant-morrison%E2%80%99s-doom-patrol-22-a- companion-reader\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">.http:\/\/sequart.org\/magaz<\/a><a href=\"http:\/\/sequart.org\/magazine\/52518\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">ine\/52518\/<\/a><\/p>\n<p>jorge-borges-in-grant-morrison%E2%80%99s-doom-patrol-22-a- companion-reader\/<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"background-color: #ccffcc;\">NOTAS:\u00a0<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p><a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\">[1]<\/a> <em>Sobre la recepci\u00f3n de Borges entre los escritores y cr\u00edticos italianos a partir de los a\u00f1os 70 y 80, ver Paoli.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a id=\"ref2\"><\/a><a href=\"#ref2a\">[2]<\/a> Otra historia con dibujos de Milo Manara y guion suyo es El gaucho (1991), relato que trascurre durante las invasiones inglesas en Buenos Aires de 1806. El texto refleja el conocimiento de la historia argentina y quiz\u00e1 la familiaridad con la literatura de y sobre el siglo XIX argentino, en especial W.H. Hudson.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"ref3\"><\/a><a href=\"#ref3a\">[3]<\/a> <em>Otra lectura posible es la que ensayan di Croche y Ferriol, al se\u00f1alar que la apropiaci\u00f3n de la cultura subalterna (la literatura gauchesca), por parte de Lugones y la alta cultura, discurre en paralelo con la que realiza Pratt con la cultura del tango al introducirlo en las \u00e9lites, que lo vienen a domesticar. En todo caso, precisemos que no es Pratt quien realiza este pasaje, que se limita a introducir el tango como un efecto de realidad en la sociedad porte\u00f1a de los 20, sino, sobre todo, la misma evoluci\u00f3n hist\u00f3rica de \u00e9ste.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"ref4\"><\/a><a href=\"#ref4a\">[4]<\/a> <em>No se trata de negar aqu\u00ed la afici\u00f3n de Pratt por la literatura de Arlt, sino de relativizar su impronta en Tango. Por lo dem\u00e1s, es obvio que la apropiaci\u00f3n de los g\u00e9neros populares que realiza Arlt en sus novelas es un rasgo que lo emparenta con la po\u00e9tica del guionista y dibujante veneciano. Pero no es el \u00fanico autor argentino que lleva a cabo este acercamiento. Borges, sin ir m\u00e1s lejos, tambi\u00e9n lo hace.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a id=\"ref5\"><\/a><a href=\"#ref5a\">[5]<\/a> Es lo que se\u00f1ala Paoli respecto del caso italiano y Umberto Eco con la caracterizaci\u00f3n de su personaje de Jorge de Burgos: \u201cIl personaggio di Jorge de Burgos \u00e8 stato immaginato sfruttando un sentimento ambivalente verso Borges, che fu commune allora a molti intellettuali di sinitra o exintellettuali di sinistra. In fondo, Borges era titolare di una visione irrazionalistica, di un sapere ermetico, di una gnosi che rifiutava o svalutaba el tempo e la storia\u201d (52)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"ref6\"><\/a><a href=\"#ref6a\">[6] <\/a><em>El ejemplo m\u00e1s claro ser\u00eda La casa dorada de Samarkanda (1985), en el cual el propio Corto Malt\u00e9s se encuentra al final con un doble siniestro, el comandante turco Chevket.<\/em><\/p>\n<p><em><a id=\"ref7\"><\/a><a href=\"#ref7a\">[7]<\/a> Una coincidencia que seguramente agrad\u00f3 a Pratt, originario sentimentalmente de venecia<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><a id=\"ref8\"><\/a><a href=\"#ref8a\">[8]\u00a0<\/a>Como han estudiado Collado y Prats, \u201cLa forma de la espada\u201d tambi\u00e9n puede leerse como hipotexto de \u201cEl \u00faltimo disparo\u201d de Pratt. Basta pensar en algunos elementos caracterizadores del traidor irland\u00e9s, como la cicatriz en la cara de Moon y Bradt, o el hecho de que los dos protagonistas sean cobardes y trabajen para el enemigo ingl\u00e9s.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>ENLACE DE INTER\u00c9S:\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"QC4CDzWU7A\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/07\/11\/corto-maltes-medio-siglo-de-aventuras-de-la-mano-de-hugo-pratt\/\">CORTO MALT\u00c9S; medio siglo de aventuras de la mano de Hugo Pratt<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCORTO MALT\u00c9S; medio siglo de aventuras de la mano de Hugo Pratt\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/07\/11\/corto-maltes-medio-siglo-de-aventuras-de-la-mano-de-hugo-pratt\/embed\/#?secret=5oqkjQ6RS0#?secret=QC4CDzWU7A\" data-secret=\"QC4CDzWU7A\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>CORTO MALT\u00c9S &#8211; Bajo el Signo de Capricornio &nbsp; &nbsp; \u2666\u2666\u2666\u2666\u2666 &nbsp; Borges, Pratt y Corto Malt\u00e9s: convergencias y malas lecturas Por Javier de Navascu\u00e9s https:\/\/www.borges.pitt.edu\/sites\/default\/files\/VB43_Navascues_Final.pdf &nbsp; Me ser\u00eda f\u00e1cil imitar a Borges: citar\u00eda un <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/07\/20\/corto-maltes-bajo-el-signo-de-capricornio-pelicula-borges-pratt-y-corto-maltes-convergencias-y-malas-lecturas-por-javier-de-navascues\/\" title=\"CORTO MALT\u00c9S: \u00abBajo el Signo de Capricornio\u00bb (Pel\u00edcula) \/\/ \u00abBorges, Pratt y Corto Malt\u00e9s: convergencias y malas lecturas\u00bb, por Javier de Navascu\u00e9s\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":20334,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[51],"class_list":["post-19889","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea","tag-borges"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19889","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19889"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19889\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20334"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19889"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19889"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19889"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}