{"id":1956115,"date":"2021-03-02T00:05:54","date_gmt":"2021-03-01T23:05:54","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=1956115"},"modified":"2024-01-09T17:03:45","modified_gmt":"2024-01-09T16:03:45","slug":"la-tortura-en-la-historia-alessandro-manzoni-y-la-columna-infame","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/02\/la-tortura-en-la-historia-alessandro-manzoni-y-la-columna-infame\/","title":{"rendered":"LA TORTURA EN LA HISTORIA JUDICIAL: La Peste, el Populismo, Alessandro Manzoni y la \u00abColumna Infame\u00bb (I)."},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #666666; font-size: 24pt;\"><b>La historia de la columna infame (fragmento)<\/b><\/span><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #666666;\">Por Alessandro Manzoni<\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_1956211\" aria-describedby=\"caption-attachment-1956211\" style=\"width: 512px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1956211\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/La-Columna-Infame-de-Milan-epidemia-de-Peste.jpg\" alt=\"\" width=\"512\" height=\"381\" data-id=\"1956211\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/La-Columna-Infame-de-Milan-epidemia-de-Peste.jpg 512w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/La-Columna-Infame-de-Milan-epidemia-de-Peste-300x223.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/La-Columna-Infame-de-Milan-epidemia-de-Peste-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1956211\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">La Columna Infame de Mil\u00e1n<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><br \/>\n\u00abNo afirmaremos que todo esto es razonable, ya que no puede serlo aquello que implica una contradicci\u00f3n. Se trataba de esfuerzos vanos para conciliar la certeza con la duda, para evitar el peligro de aplicar el tormento a inocentes y obtener as\u00ed falsas confesiones, pero aceptando la tortura como un medio para descubrir si uno era inocente o culpable y hacerle confesar una determinada cosa. La consecuencia l\u00f3gica habr\u00eda sido declarar absurda e injusta la tortura, pero lo imped\u00eda la ciega deferencia por la antig\u00fcedad y el derecho romano. Aquel librito <strong>De los delitos y las penas<\/strong> que promovi\u00f3, no s\u00f3lo la abolici\u00f3n de la tortura, sino tambi\u00e9n la reforma de toda la legislaci\u00f3n criminal, comenzaba con las palabras: \u00abAlgunos restos de la legislaci\u00f3n de un antiguo pueblo conquistador\u00bb. Y lo que entonces supuso la osad\u00eda de una gran inteligencia, un siglo antes hubiese parecido una extravagancia. No existen razones para maravillarse de ello. \u00bfAcaso no se ha visto un legado del mismo g\u00e9nero perdurar durante mucho tiempo, incluso devenir m\u00e1s fuerte, en la pol\u00edtica, m\u00e1s tarde en literatura y posteriormente tambi\u00e9n en alguna rama de las Bellas Artes? Tanto para los peque\u00f1os como para los grandes asuntos, llega un momento en que, aun siendo accidentales y artificiosos, desean perpetuarse como naturales y necesarios, pero se ven obligados a ceder a la experiencia, al razonamiento, a la sociedad, a la moda e incluso a circunstancias de menor entidad; cambios \u00e9stos siempre determinados por la cualidad y la importancia de la materia. Pero este momento debe prepararse. Es m\u00e9rito no menor de los int\u00e9rpretes si, como creemos, fueron ellos quienes lo prepararon, aunque lentamente, y sin apercibirse de ello, para la jurisprudencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero las reglas que establecieron en este caso bastan para convencer a los jueces incluso de una verdadera prevaricaci\u00f3n. Precisamente esos jueces quisieron empezar por la tortura. Sin entrar en nada que tuviese que ver con las circunstancias, ni sustanciales ni accidentales, del presunto delito, multiplicaron los interrogatorios no resolutorios para obtener de ellos los pretextos que les permitieran decirle a la v\u00edctima: no es veros\u00edmil. Y concediendo a las inverosimilitudes la fuerza de mentiras probadas legalmente, ordenar la tortura. Y es que no buscaban una verdad, sino quer\u00edan una confesi\u00f3n. Ignorando las ventajas que habr\u00edan conseguido tras el estudio del hecho supuesto, quer\u00edan pasar enseguida al sufrimiento porque les conced\u00eda una ventaja r\u00e1pida y segura: estaban fren\u00e9ticos. Todo Mil\u00e1n sab\u00eda (es el vocablo utilizado en casos similares) que <strong>Guglielmo Piazza<\/strong> hab\u00eda ungido los muros, los portillos, los zaguanes de la calle de la Vetra. Y ellos, que lo ten\u00edan en sus manos, \u00bfc\u00f3mo no iban a hacerle confesar enseguida?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfSe dir\u00e1 acaso que para la jurisprudencia, y no digamos para la conciencia, todo lo justificaba la m\u00e1xima detestable, aunque entonces aceptada, de que en los cielitos m\u00e1s atroces era l\u00edcito saltarse el derecho? Dejamos a un lado que la opini\u00f3n m\u00e1s com\u00fan, m\u00e1s bien casi universal, de los jurisconsultos, era (o si al cielo le place, deb\u00eda ser) que tal m\u00e1xima no pudiese aplicarse al procedimiento, sino s\u00f3lo a la pena, \u00abya que \u2014por citar a uno de ellos\u2014 aunque se trate de un delito enorme, no consta sin embargo que el hombre lo haya cometido; y hasta que no conste, es un deber que se mantengan los procedimientos del derecho\u00bb. Tan s\u00f3lo para recordar los rasgos notables con los que la eterna raz\u00f3n se manifiesta en todos los tiempos, citaremos la sentencia de un hombre de principios del siglo XV que durante mucho tiempo fue llamado el Bartola del derecho eclesi\u00e1stico; me refiero a <strong>Nicol\u00f2 Tedeschi<\/strong>, arzobispo de Palermo, m\u00e1s c\u00e9lebre, desde que fue c\u00e9lebre con el nombre de Abad Palermitano: \u00abCuanto m\u00e1s grave sea el delito \u2014dice\u2014 tanto m\u00e1s firmes deben ser las presunciones, porque all\u00ed donde el peligro es mayor, hay que andar con m\u00e1s cautela\u00bb. Esto no hace a nuestro caso (referido siempre a la jurisprudencia), ya que <strong>Claro<\/strong> atestigua que en el foro de Mil\u00e1n dominaba la tradici\u00f3n contraria. Es decir, en aquellos casos al juez le estaba permitido pasar por encima del derecho, tambi\u00e9n en la investigaci\u00f3n. \u00abRegla \u2014dice <strong>Riminaldi<\/strong>, otro c\u00e9lebre jurisconsulto\u2014 inaceptable en otros pa\u00edses\u00bb; y <strong>Farinacci<\/strong> a\u00f1ade: \u00abtiene raz\u00f3n\u00bb. Pero veamos c\u00f3mo interpreta <strong>Claro<\/strong> dicha regla: \u00abSe llega a la tortura aunque los indicios no sean del todo suficientes (in totum sufficientia), ni probados por testigos por encima de toda censura, y muy a menudo tambi\u00e9n sin haber entregado al reo copia del proceso informativo\u00bb. Y donde trata en particular de los indicios que legitiman la tortura, los declara expresamente necesarios \u00abno s\u00f3lo en los delitos menores, sino tambi\u00e9n en los mayores y hasta en los m\u00e1s atroces, incluso en el delito de lesa majestad\u00bb. Por lo tanto, aunque se contentaba con indicios no probados con rigor, de todos modos los quer\u00eda probados; con testimonios menos autorizados, pero quer\u00eda testimonios; con indicios m\u00e1s ligeros, pero quer\u00eda indicios reales, relacionados con el hecho; quer\u00eda, en resumen, facilitar al juez el descubrimiento del delito, no darle la facultad de torturar, bajo cualquier pretexto, a quien cayera en sus manos. Pero lo que una teor\u00eda abstracta no reconoce, no inventa, no sue\u00f1a siquiera, la rabia lo ejecuta\u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1956204\" aria-describedby=\"caption-attachment-1956204\" style=\"width: 420px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1956204\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/manzoni.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"387\" data-id=\"1956204\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/manzoni.jpg 420w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/manzoni-300x276.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1956204\" class=\"wp-caption-text\">Alessandro Manzoni<\/figcaption><\/figure><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">*******<\/span><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">La columna infame de Mil\u00e1n en tiempos de pandemia<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\">(Resumen)<\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Esteban Rodr\u00edguez<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.evidencia.org\/index.php\/Evidencia\/article\/view\/6873\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Evidencia.org<\/span><\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_1956361\" aria-describedby=\"caption-attachment-1956361\" style=\"width: 429px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1956361 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/La-Sentencia-Columna-Infame.jpg\" alt=\"\" width=\"429\" height=\"599\" data-id=\"1956361\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/La-Sentencia-Columna-Infame.jpg 429w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/La-Sentencia-Columna-Infame-215x300.jpg 215w\" sizes=\"auto, (max-width: 429px) 100vw, 429px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1956361\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">La sentencia dictada a Guglielmo Piazza y Gio. Giacomo Mora, seg\u00fan la cual asolaron la ciudad de Mil\u00e1n en el a\u00f1o 1630 con \u00abpest\u00edferos\u00bb<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las \u00e9pocas de pandemia han despertado y despiertan miedo en individuos y p\u00e1nico en sus comunidades. En este art\u00edculo el autor repasa brevemente los hechos hist\u00f3ricos ocurridos durante La Gran Plaga (<em>pandemia de peste bub\u00f3nica<\/em>) que dieron lugar a la denominada <strong>Columna Infame<\/strong> de Mil\u00e1n, haciendo un paralelismo con algunas situaciones de criminalizaci\u00f3n de los enfermos e individuos afectados por la actual pandemia de SARS-Cov-2.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante una de las tantas pandemias de la historia de la humanidad, los habitantes de Mil\u00e1n en la Regi\u00f3n de Lombardia de Italia nos dejaron sin saber, una ense\u00f1anza muy \u00fatil en estos tiempos. La Peste Bub\u00f3nica -una enfermedad bacteriana que todav\u00eda existe en la actualidad- provoc\u00f3 muchos brotes en distintos lugares del mundo pero se destacaron tres pandemias: La Peste de Justiniano, La Peste Negra y La Gran Plaga. Simplificando las cosas la primera provoc\u00f3 la ca\u00edda del Imperio Romano de Oriente; la segunda aceler\u00f3 el paso de la Edad Media a la Edad Moderna y la tercera es la que recordaremos brevemente en este tiempo de COVID (<em>Madera Pedro Gargantilla, Breve historia de la medicina<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los hechos en forma breve ser\u00edan algo as\u00ed: por el 1630 Mil\u00e1n estaba siendo asolada por la peste bub\u00f3nica en forma inusual lo que generaba miedo individual y p\u00e1nico colectivo. Al no estar claro c\u00f3mo se propagaba esta enfermedad se buscaban chivos expiatorios para intentar frenar el descontento del pueblo, perjudicando sin raz\u00f3n a veces a alg\u00fan individuo perteneciente a alguna minor\u00eda -extranjeros, leprosos o jud\u00edos-, o bien, a vecinos comunes. Muchas personas fueron linchadas por motivos triviales o por alg\u00fan gesto que parec\u00eda inusual como el de un pobre anciano que vieron en la iglesia limpiando el banco con un pa\u00f1o antes de sentarse. Es que ya se hab\u00eda difundido la creencia de que determinadas personas untaban murallas y portones con una sustancia que era la causante de esta enfermedad. De esta forma se lleg\u00f3 a la denuncia de una anciana que acus\u00f3 sin pruebas a otras dos personas por untar las paredes de la zona con esa supuesta sustancia pest\u00edfera y venenosa; esas dos personas (<em><strong>Piazza<\/strong>, un comisario de salud p\u00fablica y <strong>Mora<\/strong>, un barbero<\/em>) fueron llevadas a juicio, torturados para obtener una confesi\u00f3n \u2013a cambio de falsas promesas de impunidad- sobre algo que no hicieron y luego sentenciadas a una muerte terrible en el pat\u00edbulo: previas quemaduras con hierros calientes en distintas partes del cuerpo, se les cort\u00f3 la mano derecha con la que supuestamente hab\u00edan untado esas sustancias, les quebraron todos los huesos a golpes y los dejaron all\u00ed por seis horas de largo suplicio para luego matarlos y quemarlos, lanzando sus cenizas al r\u00edo. La casa del barbero fue arrasada y se construy\u00f3 all\u00ed una inmensa columna para recordar el crimen y la pena de estos supuestos untadores infames, que pas\u00f3 a llamarse la\u00a0<i>Colonna Infame<\/i>. Con el tiempo se pudo comprobar que no era cierta aquella denuncia, pero el da\u00f1o ya estaba hecho y lo infame no fue lo que (no) hicieron esos dos vecinos sino las estupideces que cometieron los milaneses que hab\u00edan apoyado todos los eventos y las atrocidades del juicio. Si bien algunos dicen que hay restos de la columna en un museo del Castillo Sforza en Mil\u00e1n, la realidad es que en 1778 \u00e9sta se mand\u00f3 a derrumbar y se construy\u00f3 all\u00ed una casa, debido a que el monumento hab\u00eda pasado a ser algo vergonzoso para los habitantes de esa ciudad (<em>Manzoni Alessandro, Historia de la columna infame<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En nada se parecen como enfermedad la Peste Bub\u00f3nica y el COVID, pero generan los mismos miedos y reacciones y la columna infame milanesa debe hacernos recordar lo que no hay que hacer como pueblo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay muchos Piazza y muchos Mora que simplemente haciendo sus trabajos son se\u00f1alados, acusados y hasta juzgados. Afortunadamente esto ya no sucede en un pat\u00edbulo, pero s\u00ed en las redes sociales (\u00bfsociales?). Luego de uno o muchos clicks, estas se han transformado en un calvario para muchas personas que nunca fueron criminales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin dudas tenemos que cuidarnos de las pandemias pero tambi\u00e9n de las personas que propagan noticias falsas o indebidas que hacen mucho da\u00f1o, incluso m\u00e1s da\u00f1o que el propio microbio. Hace mucho fue la peste, ayer fue la lepra, la tuberculosis o el SIDA y hoy el COVID. \u00bfY ma\u00f1ana c\u00f3mo se llamar\u00e1?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Siempre la humanidad ha terminado pudiendo prevalecer frente a las m\u00e1s terribles pandemias de la historia. \u00bfPero, podremos prevalecer ante nuestros semejantes? \u00bfO el hombre ser\u00e1 lobo del hombre?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si los milaneses pudieron derribar la columna infame nosotros podemos como sociedad demoler algunas actitudes para construir otras \u00fatiles, porque en definitiva las grandes crisis son tambi\u00e9n grandes oportunidades.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1956421\" aria-describedby=\"caption-attachment-1956421\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1956421\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Columna-Infame-Milano-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"409\" data-id=\"1956421\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Columna-Infame-Milano-scaled.jpg 2560w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Columna-Infame-Milano-300x223.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Columna-Infame-Milano-1024x762.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Columna-Infame-Milano-768x572.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Columna-Infame-Milano-1536x1143.jpg 1536w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Columna-Infame-Milano-2048x1525.jpg 2048w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Columna-Infame-Milano-610x454.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Columna-Infame-Milano-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1956421\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">La COLUMNA INFAME, Mil\u00e1n, 1630 (Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU.)<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">*******<\/span><\/p>\n<div id=\"article_header\" class=\"a_hg opinion | flex container_column align_items_center text_align_center padding_h_xxl\">\n<p class=\"a_t | font_secondary color_gray_ultra_dark italic\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>La columna infame<\/strong><\/span><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Alfonso Sastre<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/1985\/06\/18\/opinion\/487893606_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El Pa\u00eds<\/a>, 18 de junio de 1985.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1956237\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/268px-I_promessi_sposi-753.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"501\" data-id=\"1956237\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1La columna infame! No me refiero, claro est\u00e1, a la que ahora inicio con estas palabras; aunque es seguro que va a serlo (como todo o casi todo lo que uno publica en los peri\u00f3dicos, por<i>\u00a0importantes<\/i> que ellos sean) en el sentido m\u00e1s vinculado a la etimolog\u00eda de la palabra: algo sin-fama, algo que no ha de ser re-nombrado posteriormente. Pero tambi\u00e9n hay, o sobre todo hay, la infamia como des-honra. Y eso espero que no. La cosa, al menos esta vez, es mucho m\u00e1s sencilla. Ocurre que&#8230; Ocurre -o no ocurre demasiado, digamos la verdad- que por estos d\u00edas se conmemora el segundo centenario del nacimiento de <strong>Alessandro Manzoni<\/strong>. Al menos, algo se va a hacer en ese sentido bajo los auspicios del Instituto Italiano de Cultura en Barcelona, y all\u00e1 piensa ir uno para decir, mejor o peor, algo sobre, precisamente,<i>\u00a0la columna infame.<\/i>\u00a0\u00bfDe qu\u00e9 va la cosa? Los italianistas -\u00bfhay muchos en Espa\u00f1a?- y, sin serlo, quienes hayan le\u00eddo<i>\u00a0<strong>Los novios<\/strong>,<\/i>\u00a0de Manzoni, lo saben de sobra, o por lo menos suficientemente. Entre \u00e9stos me cuento: entre los que lo sab\u00edan, por lo menos, suficientemente. A mis recuerdos de adolescencia pertenece la lectura de las aventuras de Lorenzo y Luc\u00eda -tengo que decir que le\u00ed una edici\u00f3n de la editorial catalana Ram\u00f3n Sopena, que hizo en su tiempo una importante labor en la difusi\u00f3n popular de la gran literatura-, y no olvido la presencia de ese extraordinario personaje que es el cura don Abundio; pero, sobre todo, las fases documentales en las que Manzoni, bas\u00e1ndose particularmente en el testimonio de <strong>Giuseppe Ripamonti<\/strong>, relata la <strong>gran peste de Mil\u00e1n en 1630<\/strong>. Qu\u00e9 atm\u00f3sfera, qu\u00e9 ambiente, qu\u00e9 gran sensaci\u00f3n de cat\u00e1strofe cuasi b\u00edblica da -y ah\u00ed est\u00e1 lo curioso del asunto la mera, o casi mera, reproducci\u00f3n documental de los hechos, transcritos casi siempre con la precisi\u00f3n propia de los notarios y hasta, si mal no recuerdo, con una cierta exhibici\u00f3n de fuentes. \u00bfQu\u00e9 tiene que hacer en una novela el aparato bibliogr\u00e1fico? El problema de los g\u00e9neros se plantea ya, sin duda, en casos tan ilustres como este de<i>\u00a0Los novios,<\/i> de Manzoni.<\/span><\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora parece que vivimos en una ola -de esas que suelen<i>\u00a0invadirnos,<\/i>\u00a0como se dice- de novelas hist\u00f3ricas: que si Yourcenar, que si Graves, que si otros muchos, ya ancianos como \u00e9stos, ya m\u00e1s j\u00f3venes; cosa que ocurre una y otra vez en la historia de la novela: el recurso a la historia como materia o como fondo de la narraci\u00f3n que muchas veces cobra relieve de primer plano. Por cierto que el tema de la peste ha motivado una buena estirpe de narraciones m\u00e1s o menos vinculadas a la ficci\u00f3n:, desde aquel<i>\u00a0A\u00f1o de la peste,<\/i> de Daniel de Foe -obra en la que \u00e9l se considera presente en la que se abati\u00f3 sobre Londres 35 a\u00f1os despu\u00e9s de la de Mil\u00e1n-, hasta cuentos y novelas propiamente dichos, como en Poe, London o Camus.<\/span><\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El problema de los g\u00e9neros, apunt\u00e1bamos hace un momento. As\u00ed es, y <strong>Leonardo Sciascia<\/strong> lo apunta muy bien en la nota previa que acompa\u00f1a a una edici\u00f3n castellana de la<i>\u00a0Historia de la columna infame,<\/i>\u00a0de Alessandro Manzoni, que acaba de aparecer. Se problematiza el concepto de<i>\u00a0novela hist\u00f3rica<\/i>\u00a0aplicado a esta de Manzoni.<i>\u00a0Novela-investigaci\u00f3n,<\/i>\u00a0prefiere definirla Renzo Negri en su ensayo de 1974, que cita el mismo Sciascia. Sea como sea, la existencia como obrita aparte de este texto sobre<i>\u00a0la columna infame<\/i> nos llama la atenci\u00f3n sobre un problema de equilibrio entre los datos de la invenci\u00f3n novelesca y los de la historia, que Manzoni se plante\u00f3 muy seriamente, pues algo en la estructura de su novela produjo el rechazo de esta parte hasta convertirla en un ap\u00e9ndice de la novela; situaci\u00f3n en la que la<i>\u00a0Historia de la columna infame<\/i>\u00a0ha continuado por mucho tiempo, hasta que observadores sensibles a la importancia de tal texto lo fueron rescatando de su situaci\u00f3n secundaria y apendicular para reivindicar su autonom\u00eda como obra y aun como obra maestra.<\/span><\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En mis art\u00edculos, publicados en este peri\u00f3dico, sobre la tortura<i>\u00a0(La gangrena),<\/i>\u00a0ya hice menci\u00f3n de esta<i>\u00a0columna infame,<\/i>\u00a0aunque mi referencia fue sobre todo a la obra de <strong>Pietro Verri<\/strong><i>\u00a0Observaciones sobre la tortura.<\/i>\u00a0Se recordar\u00e1 que la llamada<i>\u00a0colaboraci\u00f3n ciudadana<\/i>\u00a0dio uno de sus frutos podridos -el m\u00e1s reciente entre nosotros o, por lo menos, el m\u00e1s grave es el que puede designarse como<i>\u00a0el horror de Almer\u00eda,<\/i>\u00a0de infausta memoria- al advertir cierta vecina de la <em><strong>calle de la Vetra dei Cittadini, en Mil\u00e1n<\/strong><\/em>, que un hombre hac\u00eda movimientos extra\u00f1os con un papel y restregaba sus dedos contra la muralla. El <strong>mito de los<i>\u00a0untadores<\/i>\u00a0pest\u00edferos<\/strong> estaba a punto de tomar terrible cuerpo en la historia de Mil\u00e1n. Denunciado el hecho a las autoridades por aquella buena se\u00f1ora, se abri\u00f3 el proceso, en el que se tortur\u00f3 y se ejecut\u00f3 por medio de atroces suplicios a varias personas, naturalmente inocentes, pues no habr\u00e1 que decir a estas alturas -\u00bfo quiz\u00e1 s\u00ed?- que tales<i>\u00a0untadores<\/i> fueron un producto de la imaginaci\u00f3n m\u00e1s ignorante y de la mala fe de aquellos jueces en el marco institucional de la tortura como m\u00e9todo legal de investigaci\u00f3n. Una de las v\u00edctimas fue un pobre barbero, de nombre <strong>Giangiacomo Mora<\/strong>; precisamente sobre el solar en que se alzaba su barber\u00eda, fue erigida aquella<i>\u00a0<strong>columna infame<\/strong><\/i>\u00a0para memoria y escarmiento de las gentes futuras.<\/span><\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El librito de Manzoni tiene un cierto car\u00e1cter pol\u00e9mico con relaci\u00f3n al de Verri. Teniendo en cuenta que Verri escribi\u00f3 el suyo en 1777, y Manzoni public\u00f3<i>\u00a0Los novios<\/i> en 1827, podr\u00eda pensarse (<em>claro est\u00e1 que desde un punto de vista historicista y desde una beata creencia en el progreso, d\u00eda a d\u00eda, de las ideas humanas<\/em>) que la<i>\u00a0Historia de la columna infame<\/i> habr\u00eda de significar un paso adelante en la l\u00ednea del pensamiento italiano contra la pr\u00e1ctica, legal o ilegal, de la tortura: un pensamiento ilustre que presenta -en el mundo de la cultura italiana- muestras como los famosos pasajes de <strong>Cesare<\/strong> <strong>Beccaria<\/strong> en su obra<i>\u00a0De los delitos y de las penas,<\/i> contempor\u00e1nea en cuanto a su escritura de la de <strong>Verri<\/strong>, la cual se public\u00f3 despu\u00e9s, en raz\u00f3n de su posici\u00f3n familiar y social y\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">de la actitud del <strong>Senado<\/strong>, <strong>que se pronunciaba contra la abolici\u00f3n de la tortura al menos en tres casos<\/strong> -el de tratarse de un delito particularmente grave, la imposibilidad de obtener la verdad (?) de otra manera y el que se tratara de un juicio urgente-, hasta, ya en nuestros d\u00edas, la importante obrita en la que <strong>Lelio Basso<\/strong>, revel\u00f3 c\u00f3mo <em><strong>la pr\u00e1ctica de la tortura sigui\u00f3 realiz\u00e1ndose en Italia despu\u00e9s de la ca\u00edda del fascismo<\/strong><\/em>&#8230; Pues bien, en la lectura de la obra de Manzoni advertimos que \u00e9l puso el acento, al analizar aquel escandaloso proceso de 1630, en la ciega pasi\u00f3n de los jueces, es decir, en ciertas instancias individuales, de manera que el sistema de la tortura aparece como en un segundo plano dentro de su investigaci\u00f3n del caso. Manzoni viene a decir que el mismo sistema policiaco-judicial, aplicado por otros jueces, hubiera desembocado en una evitaci\u00f3n de tama\u00f1a tragedia. \u00ab<em>No queremos, por cierto ( &#8230; ) eximir a la ignorancia y a la tortura de la responsabilidad que les cupo en aquel horrible hecho ( &#8230; )<\/em>\u00ab, dice Manzoni; pero tambi\u00e9n se expresa, en los t\u00e9rminos corteses tan propios de su estilo, contra Verri en la medida en que \u00e9ste \u00abs<em>e propuso extraer de aquel hecho un argumento contra la tortura ( &#8230; )<\/em>\u00ab. Para Manzoni, del hecho de estar -en vigor la tortura \u00ab<em>no se segu\u00eda necesariamente que debieran padecerla todos los acusados, ni que todos aquellos a quienes fuera infligida debieran ser sentenciados culpables<\/em>\u00ab. Etc\u00e9tera, pues no puede tratarse aqu\u00ed del asunto en toda su complejidad. S\u00ed es cierto, al menos desde mi punto de vista, que el ilustrado Verri, hist\u00f3ricamente anterior,<i>\u00a0va por delante<\/i>\u00a0de Manzoni en el tratamiento de este problema; y ello sucede con frecuencia: que lo cronol\u00f3gicamente posterior es ideol\u00f3gicamente anterior, y otras paradojas de la historia. Apor\u00edas que el materialismo hist\u00f3rico suele resolver con bastante facilidad, por cierto. Que las causas<i>\u00a0aparecen<\/i>\u00a0muchas veces despu\u00e9s de que los efectos act\u00faen ya como verdaderos agentes hist\u00f3ricos es cosa que puede ser observada sin mayores dificultades, por ejemplo; y que no se puede depositar confianza en el progreso mec\u00e1nico de las generaciones en cuanto a la producci\u00f3n de pensamiento<i>\u00a0nuevo<\/i> es asunto que salta a la vista en la historia de la filosof\u00eda. \u00a1El pensamiento<i>\u00a0nuevo<\/i>\u00a0se ha producido tantas veces<i>\u00a0antes<\/i>\u00a0que el que se produce, por ejemplo, en el seno de nuestra<i>\u00a0actual generaci\u00f3n,<\/i> portadora una y otra vez, en su conjunto, de pensamiento<i>\u00a0viejo<\/i>\u00a0(<em>as\u00ed sucede ahora con ese negocio de la posmodernidad<\/em>)! En el caso <strong>Verri \/ Manzoni<\/strong> parece como si el pensamiento de la Ilustraci\u00f3n italiana hubiera que situarlo<i>\u00a0por delante<\/i>\u00a0de hechos culturales<i>\u00a0posteriores,<\/i> como el romanticismo cat\u00f3lico de Alessandro Manzoni. Pero doctores tiene la historia de la cultura que seguramente mantendr\u00e1n opiniones -doctas, por definici\u00f3n- m\u00e1s autorizadas que las de uno.<\/span><\/p>\n<p class=\"margin_bottom_sm\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Transferido el tema a nuestro tiempo y a nuestros pa\u00edses, ah\u00ed est\u00e1n quienes atribuyen a la promulgaci\u00f3n de ciertas leyes especiales, como la llamada entre nosotros ley<i>\u00a0antiterrorista,<\/i>\u00a0poco menos que la<i>\u00a0agencia<\/i>\u00a0de la tortura, o al menos su consolidaci\u00f3n y su proliferaci\u00f3n, frente a quienes plantean los casos de tortura como ciertos<i>\u00a0excesos personales<\/i>\u00a0de algunos raros funcionarios, cosa que podr\u00eda darse indistintamente con esta o aquella legislaci\u00f3n. Tal parece ser la opini\u00f3n del ministro <strong>Barrionuevo<\/strong>, con lo que ciertamente arroja gruesas piedras contra su propio tejado personal; pues, ciertamente, su gesti\u00f3n ministerial podr\u00eda entenderse, a ese tenor, con juicios muy peyorativos para su persona y, por tanto, exculpatorios del organismo pol\u00edtico del que \u00e9l forma parte (<em>una parte muy desagradable, ciertamente<\/em>). En realidad, es m\u00e1s cierto lo que ha escrito <strong>Jes\u00fas Ib\u00e1\u00f1ez<\/strong> en un reciente art\u00edculo: que si el espacio es curvo, no se puede dar en \u00e9l una l\u00ednea recta. La f\u00edsica nos provee, en ocasiones, de preciosas met\u00e1foras; as\u00ed es en este caso.<\/span><\/p>\n<p class=\"margin_bottom_sm\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Alessandro Manzoni pensaba adem\u00e1s que la tortura era un asunto del pasado. Otro punto de discusi\u00f3n que podr\u00edamos apuntar en la cuenta de su idealismo. Pero tambi\u00e9n hay que apuntar en su cuenta, para la debida contribuci\u00f3n a su gloria, lo certero de su argumento cuando, al rese\u00f1ar que el presunto financiero de la presunta actividad criminal -un espa\u00f1ol llamado <strong>Padilla<\/strong>, que era hijo del alcaide del castillo de Mil\u00e1n- fue absuelto, nos expuso que<i>\u00a0ipso facto<\/i>\u00a0quedaba desmentida toda la trama. S\u00f3lo que las ejecuciones ya se hab\u00edan producido, y all\u00ed se elevaba nada menos que una<i>\u00a0<strong>columna infame<\/strong>:<\/i>\u00a0<em><strong>monumento que desde entonces apunt\u00f3 acusatoriamente no a donde quer\u00eda apuntar, sino al coraz\u00f3n de aquellos infames jueces<\/strong><\/em>, como se\u00f1ala <strong>Manzoni<\/strong>, pero sobre todo a <em><strong>la infamia del sistema<\/strong><\/em>, como ya hab\u00eda dicho <strong>Pietro Verri<\/strong>.<\/span><\/p>\n<p class=\"margin_bottom_sm\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otro punto muy bien subrayado por Manzoni es el del efecto terrible que en el proceso produjeron las <em><strong>promesas de impunidad<\/strong><\/em>. <strong>Leonardo Sciascia<\/strong>, muy certeramente, asocia ahora aquellas promesas a la pol\u00edtica de<i>\u00a0<strong>arrepentidos<\/strong><\/i><strong>\u00a0<\/strong>que en Italia se ha desarrollado durante los \u00faltimos a\u00f1os contra las personas y la estructura de las Brigadas Rojas. De manera que si leemos, a\u00fan hoy, esta Historia<i>\u00a0de la columna infame<\/i>\u00a0-y se puede hacer en cualquier momento, y no porque este a\u00f1o Manzoni sea objeto de una cierta efem\u00e9ride-, lo que suscita en nosotros tiene mucho que ver con los debates de nuestra \u00e9poca. Efectivamente: \u00a1c\u00f3mo se resisten los tiempos a convertirse en arqueolog\u00eda!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1956503\" aria-describedby=\"caption-attachment-1956503\" style=\"width: 330px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1956503\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/A-SASTRE-2.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"316\" data-id=\"1956503\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1956503\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Alfonso Sastre<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 24pt;\">LA COLUMNA INFAME<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por I\u00f1aki Ega\u00f1a<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/kaixo.blogspot.com\/2019\/03\/egana-la-columna-infame.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Eusko Blog<\/span><\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_1956510\" aria-describedby=\"caption-attachment-1956510\" style=\"width: 660px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1956510\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/15270390-infamous-column-old-view-milan-italy-then-destroyed-in-1778-created-by-girardet-published-on-magasin.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"603\" data-id=\"1956510\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/15270390-infamous-column-old-view-milan-italy-then-destroyed-in-1778-created-by-girardet-published-on-magasin.jpg 1300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/15270390-infamous-column-old-view-milan-italy-then-destroyed-in-1778-created-by-girardet-published-on-magasin-300x274.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/15270390-infamous-column-old-view-milan-italy-then-destroyed-in-1778-created-by-girardet-published-on-magasin-1024x936.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/15270390-infamous-column-old-view-milan-italy-then-destroyed-in-1778-created-by-girardet-published-on-magasin-768x702.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/15270390-infamous-column-old-view-milan-italy-then-destroyed-in-1778-created-by-girardet-published-on-magasin-610x557.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1956510\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Infamous column old view, Milan, Italy (then destroyed in 1778). Created by Girardet, published on Magasin Pittoresque, Paris, 1843<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La literatura judicial ha dado para mucho en nuestro pa\u00eds, especial y dolorosamente, para crear un supuesto escenario delictivo al que arrojar a disidentes o discrepantes pol\u00edticos. No es de ahora esta tendencia literaria a crear un relato judicial al que llaman \u201c<em>legal<\/em>\u201d, evitando siempre la palabra \u201c<em>justo<\/em>\u201d. Lo que llama la atenci\u00f3n es el hecho de que en otras \u00e9pocas, se entend\u00eda que el modelo pol\u00edtico, dictadura arriba abajo, se correspond\u00eda con los relatos. Ahora en cambio, los relatos son id\u00e9nticos, con la salvedad que el r\u00e9gimen que los soporta es denominado democr\u00e1tico.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hace ya bastante tiempo, tanto que la memoria se nos va hasta 1630, los jueces de Mil\u00e1n ordenaron la detenci\u00f3n de unos vecinos que supuestamente hab\u00edan untado las paredes de la ciudad con un engrudo que conten\u00eda la peste. Los detenidos fueron salvajemente torturados y, condicionados por la picana, confesaron lo que no hab\u00edan hecho. Y fueron ejecutados. La sentencia a\u00f1ad\u00eda que en el lugar de la vivienda de uno de los condenados, derruida, se edificara una columna a la que se la a\u00f1adi\u00f3 el t\u00edtulo de infame, para recuerdo de las generaciones posteriores. Fue una de las m\u00e1ximas expresiones de literatura judicial en la Europa moderna. Por cierto, <em><strong>Mil\u00e1n, con sus jueces, pertenec\u00eda entonces a la Corona espa\u00f1ola<\/strong><\/em>.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De aquella infamia infame, <strong>Alessandro Manzoni<\/strong> hizo una investigaci\u00f3n jur\u00eddica que traslad\u00f3 a un libro que, con el tiempo, se convirti\u00f3 en cl\u00e1sico. Dicen que era una novela hist\u00f3rica y que el protagonista fue el barbero <strong>Giangiacomo<\/strong> <strong>Mora<\/strong>, al que derribaron su casa y en el solar edificaron la columna del relato, para escarmiento futuro. Se ha relacionado, desde entonces, el t\u00edtulo de la columna infame con la tortura, como ya lo record\u00f3 hace m\u00e1s de 35 a\u00f1os en un m\u00edtico art\u00edculo que <strong>Alfonso Sastre<\/strong> col\u00f3 en el diario entonces progubernamental, El Pa\u00eds.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el debido respeto al recurso de Sastre, me permito tomar una nueva licencia y abordar la segunda de las infamias del caso de Giangiacomo, no el del trato que recibi\u00f3, sino el de <strong>los jueces que ordenaron su tortura, ejecuci\u00f3n y erecci\u00f3n de la columna<\/strong>. Hay muchas columnas infames y una de ellas, precisamente, est\u00e1 en el estamento de los de la toga. En tantos y tantos jueces que hacen de sus sentencias un ejercicio de literatura.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os hemos vivido una \u00e9poca de represi\u00f3n extendida durante el franquismo, otra de represi\u00f3n limitada durante la transici\u00f3n y otra, en nuestros d\u00edas en ese limbo del que se habla entre lo viejo y lo nuevo, centrada en un \u00fanico objetivo disidente. Pero la justicia, a pesar de la modernizaci\u00f3n, a pesar de la democratizaci\u00f3n de las instituciones, a pesar del borr\u00f3n y cuenta nueva, apenas se ha modificado.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los jueces se han convertido en actores pol\u00edticos, han transformado la justicia en literatura, es decir han dejado de impartir justicia, valga la redundancia, para contar historias, novelas con guion pol\u00edtico, pel\u00edculas de indios y vaqueros. Relatos maniqueos, de verdades tan absolutas que su sola presentaci\u00f3n, si no fuera porque impartir justicia significa llenar o vaciar las c\u00e1rceles, servir\u00eda para colmar libros y programas radiof\u00f3nicos de antolog\u00edas del disparate.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el <strong>Proceso de Burgos<\/strong>, celebrado en 1970, el juez daba probado que un pu\u00f1ado de estudiantes vascos \u201c<em>ten\u00edan contactos de todo g\u00e9nero con entidades revolucionarias del extranjero, con los partidos comunistas, as\u00ed como con las embajadas de Mosc\u00fa, Pek\u00edn y otras, caracterizadas por su animosidad a Espa\u00f1a, de las que han recibido ayuda y apoyo en su empresa separatista<\/em>\u201d. Jam\u00e1s se tuvo noticia de asilo pol\u00edtico de vascos en la URSS o China y las diferencias en cuestiones soberanistas entre unos y otros eran notorias. Pero qu\u00e9 m\u00e1s daba. Los jueces ya hab\u00edan fabricado la historia que avalar\u00eda, entre otras, las penas de muerte.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La <strong>sentencia del 18\/98<\/strong> fue otro de los ejemplos. La interpretaci\u00f3n se deber\u00eda estudiar en talleres literarios, despu\u00e9s de encontrar perlas como las siguientes: \u201c<em>ETA desprecia a la asunci\u00f3n de las medidas que la sociedad democr\u00e1tica pone a disposici\u00f3n de los ciudadanos para el cabal ejercicio de toda actividad pol\u00edtica, optando por desarrollar acciones o adoptar actitudes que generan terror, inseguridad, desconcierto o desesperanza en la sociedad<\/em>\u201d. Cabal ejercicio: literatura en su estado m\u00e1s puro.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta llegar al paroxismo en la p\u00e1gina 290 cuando se identifica con precisi\u00f3n el documento firmado con un nombre a\u00f1adido a un \u201c<em>Ri Gatuna<\/em>\u201d, una especie de gato egipcio que no es sino la carta (<em>gutuna<\/em>) al susodicho (<em>ri<\/em>). Un esperpento del tama\u00f1o de <strong>Gulliver<\/strong> en el pa\u00eds de Lilliput, la s\u00e1tira de <strong>Jonathan Swift<\/strong>.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los j\u00f3venes de <strong>Altsasu<\/strong> condenados a largas penas por una trifulca tabernera, lo han sido con el agravante de la discriminaci\u00f3n ideol\u00f3gica, seg\u00fan los jueces que han impuesto y reafirmado las penas. La sentencia de la Audiencia Nacional deber\u00eda ser, de nuevo, de estudio en talleres literarios. Sus afirmaciones son extraordinarias, como la de que hay que \u201c<em>ofrecer un plus de protecci\u00f3n a determinados colectivos vulnerables y que especialmente han sufrido hist\u00f3ricamente ofensas por su diversidad<\/em>\u201d, en referencia al apoyo que merece la Guardia Civil.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfDiscriminaci\u00f3n ideol\u00f3gica? Miren, se\u00f1ores jueces. Tengo la (in)sana costumbre de desperezarme leyendo las \u00faltimas noticias en los diarios, comprobando lo que escriben mis fuentes de twitter, abriendo las ventanas de facebook e instagram. Y puedo afirmar con bastante aproximaci\u00f3n que cada segundo se producen decenas de discriminaciones ideol\u00f3gicas no ya en el planeta, donde ser\u00edan decenas de miles, sino en ese estado que se llama Espa\u00f1a.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y la mayor\u00eda de esas discriminaciones ideol\u00f3gicas provienen de banqueros, polic\u00edas, militares, empresarios, voceros de la derecha y sicarios de la pluma. No he visto a ninguno de ellos empapelado por semejantes discriminaciones, a pesar de que muchas de ellas se dirigen precisamente a aut\u00e9nticos colectivos vulnerables. <em><strong>Ustedes son la columna infame judicial<\/strong><\/em>.<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*******<\/strong><\/span><\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">FOTOGRAF\u00cdAS DE DOS DETENIDOS POR EL 25 S QUE, DEFENDIDOS POR AUSAJ, RESULTARON ABSUELTOS AL NO TENER NADA QUE VER CON LOS HECHOS POR LOS QUE FUERON DETENIDOS Y TORTURADOS. <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">SOBRE SUS TORTURAS, ACREDITADAS Y DOCUMENTADAS, LA JUEZA NO PERMITI\u00d3 INVESTIGACI\u00d3N ALGUNA.<\/span><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-1956561\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Rub\u00e9n-torturado-el-25-S-detenido-que-defendido-por-AUSAJ-fue-absuelto.jpg\" alt=\"\" width=\"589\" height=\"446\" data-id=\"1956561\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Rub\u00e9n-torturado-el-25-S-detenido-que-defendido-por-AUSAJ-fue-absuelto.jpg 589w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Rub\u00e9n-torturado-el-25-S-detenido-que-defendido-por-AUSAJ-fue-absuelto-300x227.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/Rub\u00e9n-torturado-el-25-S-detenido-que-defendido-por-AUSAJ-fue-absuelto-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px\" \/> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-mhmagazinecontent wp-image-1956564\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/DAVID-Torturado-el-25-S.jpg\" alt=\"\" width=\"326\" height=\"426\" data-id=\"1956564\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/DAVID-Torturado-el-25-S.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/DAVID-Torturado-el-25-S-230x300.jpg 230w\" sizes=\"auto, (max-width: 326px) 100vw, 326px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p>M\u00c1S INFORMACI\u00d3N SOBRE LAS TORTURAS EN EL 25 S EN ESTE POST:<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"6mPDjrULsz\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/09\/29\/25a-fran-molero-contra-el-reino-de-espana-demanda-ante-el-tribunal-europeo-de-derechos-humanos\/\">Historia de la Espa\u00f1a contempor\u00e1nea: del 25-S al 25-A<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abHistoria de la Espa\u00f1a contempor\u00e1nea: del 25-S al 25-A\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/09\/29\/25a-fran-molero-contra-el-reino-de-espana-demanda-ante-el-tribunal-europeo-de-derechos-humanos\/embed\/#?secret=oMj9SrLBRQ#?secret=6mPDjrULsz\" data-secret=\"6mPDjrULsz\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La historia de la columna infame (fragmento) Por Alessandro Manzoni \u00abNo afirmaremos que todo esto es razonable, ya que no puede serlo aquello que implica una contradicci\u00f3n. Se trataba de esfuerzos vanos para conciliar la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/03\/02\/la-tortura-en-la-historia-alessandro-manzoni-y-la-columna-infame\/\" title=\"LA TORTURA EN LA HISTORIA JUDICIAL: La Peste, el Populismo, Alessandro Manzoni y la \u00abColumna Infame\u00bb (I).\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1956136,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1956115","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-justicia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1956115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1956115"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1956115\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1956136"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1956115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1956115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1956115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}