{"id":19409,"date":"2019-06-16T00:05:04","date_gmt":"2019-06-15T23:05:04","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=19409"},"modified":"2025-04-26T13:11:06","modified_gmt":"2025-04-26T11:11:06","slug":"revolucion-en-espana-por-karl-marx-y-friedrich-engels-parte-vii-republicado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/06\/16\/revolucion-en-espana-por-karl-marx-y-friedrich-engels-parte-vii-republicado\/","title":{"rendered":"REVOLUCI\u00d3N EN ESPA\u00d1A, por Karl Marx y Friedrich Engels (parte VII) &#8211; republicado"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tras la invasi\u00f3n de Espa\u00f1a en 1808 por parte de las tropas francesas, Napole\u00f3n Bonaparte logr\u00f3 hacer abdicar a Carlos IV y a su hijo Fernando VII para que la corona recayera sobre su hermano Jos\u00e9. Sin embargo, a lo largo de los cinco a\u00f1os que estuvo al frente del pa\u00eds (1808-1813), el hermano del Emperador no logr\u00f3 hacerse con las simpat\u00edas del pueblo espa\u00f1ol; pues solo le ve\u00edan como una marioneta del verdadero responsable de todo, Napole\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tal era su mala fama entre los espa\u00f1oles que pronto empez\u00f3 a ser llamado con el apodo de &#8216;Pepe Botella&#8217;. Y es que, aunque la tradici\u00f3n se ha encargado de asignarle una insana afici\u00f3n a la bebida, lo cierto es que Jos\u00e9 I no acostumbraba a consumir mucho alcohol. Realmente la clave de este nombre est\u00e1 en algunas de sus medidas como rey, ya que hizo desparecer el impuesto sobre los alcoholes e incluso ampli\u00f3 los horarios de venta de estas bebidas. Unas decisiones que provocaron que surgiera el rumor de que era un alcoh\u00f3lico empedernido, porque la denominaci\u00f3n de &#8216;Pepe Botella&#8217; se propag\u00f3, m\u00e1s producto de un intento de desprestigiarle que de un vicio real.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/defensacentral.com\/ustedpregunta\/categoria\/historia\/de-donde-venia-el-apodo-de-pepe-botella-de-jose-bonaparte\/\">http:\/\/defensacentral.com\/ustedpregunta\/categoria\/historia\/de-donde-venia-el-apodo-de-pepe-botella-de-jose-bonaparte\/<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y respecto a las Juntas ciudadanas -con sus blancos y negros, con sus ilusiones y sus fracasos-, de las que Marx nos vuelve a hablar extensamente hoy, v\u00e9ase la introducci\u00f3n de la parte VI de esta saga<a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/06\/11\/revolucion-en-es\u2026-engels-parte-vi\/\">\u00a0https:\/\/puntocritico.com\/2017\/06\/11\/revolucion-en-es\u2026-engels-parte-vi\/<\/a><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_3277\" aria-describedby=\"caption-attachment-3277\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/contienda-de-valdepe\u00f1as.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3277 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/contienda-de-valdepe\u00f1as-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3277\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\"><strong>Contienda de Valdepe\u00f1as, en la que el pueblo llano detuvo al ej\u00e9rcito franc\u00e9s<\/strong><\/span>.<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/05\/07\/revolucion-en-espana-por-karl-marx-y-friedrich-engels-indice\/\">\u00cdNDICE<\/a><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>REVOLUCI\u00d3N EN ESPA\u00d1A<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Por Karl Marx y Friedrich Engels<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong> (Parte VII)<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">IV<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Jose-Bonaparte-Pepe-Botella-1.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3260 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Jose-Bonaparte-Pepe-Botella-1.jpg\" alt=\"\" width=\"244\" height=\"206\" \/><\/a>Ya en tiempos de Felipe V, Francisco Benito de la Soledad hab\u00eda dicho: \u00abTodos los males de Espa\u00f1a se deben a los Abogados\u00bb. A la cabeza de la deficiente jerarqu\u00eda judicial espa\u00f1ola estaba situado el Consejo Real de Castilla. \u00a0Surgido en los turbulentos tiempos de Don Juan y Don Enrique y reforzado por Felipe II, que vio en \u00e9l un valioso complemento del Santo Oficio, el Real Consejo, aprovechando calamidades hist\u00f3ricas y la debilidad de los \u00faltimos reyes, hab\u00eda conseguido usurpar y acumular en sus manos los atributos m\u00e1s heterog\u00e9neos, sumando a sus funciones de tribunal supremo las de legislador y administrador de todos los reinos de Espa\u00f1a. As\u00ed super\u00f3 en poder al mismo Parlamento franc\u00e9s, al que se asemeja en muchos puntos excepto en no encontrarse nunca al lado del pueblo. Por haber sido la autoridad m\u00e1s poderosa de la vieja Espa\u00f1a, el Consejo Real fue naturalmente el enemigo m\u00e1s implacable de cualquier nueva Espa\u00f1a posible y de las recientes autoridades populares que intentaban quebrar su suprema influencia. Suma dignidad el gremio de los abogados y juristas y garant\u00eda personificada de todos los abusos y privilegios, el Consejo Real dispon\u00eda obviamente de todos los numerosos e influyentes intereses creados de la jurisprudencia espa\u00f1ola. Era pues una fuerza con la que la revoluci\u00f3n no pod\u00eda establecer compromiso alguno: ten\u00eda que barrerla si no quer\u00eda ser barrida a su vez por ella. Como vimos en un art\u00edculo anterior, el Consejo se prostituy\u00f3 ante Napole\u00f3n y perdi\u00f3 con aquella traici\u00f3n todo su prestigio en el pueblo. Pero al d\u00eda siguiente de asumir sus funciones, la Junta Central fue lo suficientemente necia como para comunicar al Consejo su constituci\u00f3n y solicitarle un juramento de fidelidad, recibido el cual declar\u00f3 que enviar\u00eda la misma f\u00f3rmula de juramento a todas las dem\u00e1s autoridades del reino. Este imprudente paso, abiertamente desaprobado por todo el partido revolucionario, convenci\u00f3 al Consejo de que la Junta Central deseaba su apoyo; el Consejo se recobr\u00f3 as\u00ed de su des\u00e1nimo y, tras afectar vacilaci\u00f3n durante varios d\u00edas, dirigi\u00f3 a la Junta una reticente sumisi\u00f3n, acompa\u00f1ando su juramento con la expresi\u00f3n de sus reaccionarios escr\u00fapulos, manifestados en su consejo a la Junta de disolverse como tal y reducirse a tres o cinco miembros, de acuerdo con la Ley 3, Partida 2.n, T\u00edtulo 5, as\u00ed como en el consejo de ordenar la disoluci\u00f3n inmediata de todas las juntas provinciales. Tras la vuelta de los franceses a Madrid y la dispersi\u00f3n del Consejo Real, la Junta Central, no contenta con su primera torpeza, tuvo la fatuidad de resucitar el Consejo mediante la constituci\u00f3n del Consejo Reunido, reuni\u00f3n del Consejo Real con todos los dem\u00e1s restos de los antiguos consejos reales. As\u00ed cre\u00f3 espont\u00e1neamente la Junta un poder central para la contrarrevoluci\u00f3n, poder rival del suyo propio y que no dej\u00f3 de acosarla y contrarrestarla con intrigas y conspiraciones, intentando empujarla a dar los pasos m\u00e1s impopulares para denunciarlos luego a la apasionada ira del pueblo con virtuosa indignaci\u00f3n. Es necesario subrayar que una vez reconocido y restablecido el Real Consejo, la Junta Central era ya incapaz de reformar nada, ni en la organizaci\u00f3n de los tribunales espa\u00f1oles ni en la vicios\u00edsima legislaci\u00f3n civil y criminal del pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El hecho de que a pesar del predominio del elemento nacional y religioso en el alzamiento espa\u00f1ol existi\u00f3 tambi\u00e9n en los dos primeros a\u00f1os una tendencia m\u00e1s decidida a practicar reformas sociales y econ\u00f3micas queda probado por todas las manifestaciones de las juntas provinciales de dicha \u00e9poca, las cuales, aunque en su mayor parte compuestas por elementos de las clases privilegiadas, no dejaron nunca de denunciar el viejo r\u00e9gimen y de formular promesas de reforma radical. El hecho viene adem\u00e1s documentado por los manifiestos de la Junta Central. En su primera declaraci\u00f3n a la naci\u00f3n, fechada el 8 de noviembre de 1808, dice la Junta:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\"><em>Una tiran\u00eda de veinte a\u00f1os ejercida por las personas m\u00e1s incapaces ha llevado a la naci\u00f3n al borde mismo de la perdici\u00f3n; el pueblo se hab\u00eda separado de su gobierno con odio y desprecio. Oprimidos y humillados, ignorando su propia fuerza y no hallando protecci\u00f3n contra los males del gobierno ni en las instituciones ni en las leyes, el pueblo ha considerado hace poco el dominio extranjero como menos odioso que la funesta tiran\u00eda que le consum\u00eda. El dominio de una voluntad siempre caprichosa y las m\u00e1s de las veces injusta ha durado demasiado tiempo; demasiado tiempo se ha abusado de la paciencia del pueblo, de su amor al orden y de su generosa lealtad; era ya tiempo de que se llevaran a la pr\u00e1ctica leyes \u00fatiles para todos. En todos los terrenos es adem\u00e1s necesaria una reforma. La Junta constituir\u00e1 diversas comisiones, cada una de las cuales se ocupar\u00e1 de un departamento determinado y a las que se podr\u00e1n dirigir todos los escritos referentes a asuntos de gobierno y administraci\u00f3n.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En su manifiesto de 28 de octubre de 1809 dice la Junta:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\"><em>Un despotismo degenerado y caduco prepar\u00f3 el camino a la tiran\u00eda francesa. Dejar sucumbir el estado en los viejos abusos ser\u00eda un crimen tan monstruoso como entregarlo en manos de Bonaparte<\/em>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/bonaparte-2.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-3263 aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/bonaparte-2.jpg\" alt=\"\" width=\"646\" height=\"404\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/bonaparte-2.jpg 646w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/bonaparte-2-300x188.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 646px) 100vw, 646px\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Parece haber existido en la Junta Central una original\u00edsima divisi\u00f3n del trabajo: el partido de Jovellanos se encargaba de proclamar solemnemente las aspiraciones revolucionarias de la naci\u00f3n, y el partido de Floridablanca se reservaba el placer de dejar al otro en falso oponiendo a la ficci\u00f3n revolucionaria hechos contrarrevolucionarios. Para nosotros, empero, el punto decisivo consiste en probar, bas\u00e1ndonos en las numerosas manifestaciones de las Juntas provinciales cerca de la Central, el hecho tan a menudo negado de la existencia de aspiraciones revolucionarias en la \u00e9poca del primer movimiento espa\u00f1ol.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_3266\" aria-describedby=\"caption-attachment-3266\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-Guerra-independencia-Pa\u00eds-Vasco.png\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3266 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-Guerra-independencia-Pa\u00eds-Vasco.png\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"325\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-Guerra-independencia-Pa\u00eds-Vasco.png 550w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-Guerra-independencia-Pa\u00eds-Vasco-300x177.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3266\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #339966;\"><strong>La Batalla de Vitoria y fuga a Francia del Rey Intruso<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La manera c\u00f3mo la Junta Central aprovech\u00f3 las oportunidades que se le ofrec\u00edan para llevar a cabo reformas, gracias a la buena disposici\u00f3n de la naci\u00f3n, al r\u00e1pido ritmo de los acontecimientos y la presencia de un peligro inmediato, puede ser inferida de la influencia ejercida por sus comisarios en las varias provincias a que fueron enviados. C\u00e1ndidamente nos dice un autor espa\u00f1ol que la Junta Central, nada sobrada de hombres capaces, tuvo buen cuidado en retener en su centro a los miembros eminentes, enviando a la periferia a los que no serv\u00edan para nada. Estos comisarios estaban investidos con la autoridad de presidir las juntas provinciales y de representar la Junta Central con todos sus atributos. Daremos algunos ejemplos de su actuaci\u00f3n: el general de la Romana, al que los soldados espa\u00f1oles sol\u00edan llamar \u00ab<em>marqu\u00e9s de las romer\u00edas<\/em>\u00bb por sus perpetuas marchas y contramarchas, sin entablar nunca combate si no es que no le\u00a0 quedaba ya otra salida, lleg\u00f3 a Asturias, expulsado de Galicia por Soult, como comisario de la Junta Central. Su primera actuaci\u00f3n consisti\u00f3 en entrar en conflicto con la junta provincial de Oviedo, cuyas en\u00e9rgicas y revolucionarias medidas le hab\u00edan acarreado el odio de las clases privilegiadas. Procedi\u00f3 entonces a disolverla y a reconstituirla con personas de su agrado. Informado de esas luchas intestinas en una provincia cuya resistencia contra los franceses hab\u00eda sido un\u00e1nime, el general Ney lanz\u00f3 inmediatamente sus tropas contra Asturias, expuls\u00f3 al \u00abmarqu\u00e9s de las romer\u00edas\u00bb, y entr\u00f3 en Oviedo y saque\u00f3 la ciudad durante tres d\u00edas. Al evacuar los franceses Galicia a fines de 1809, nuestro \u00abmarqu\u00e9s\u00bb y comisario de la Junta Central lleg\u00f3 a La Coru\u00f1a reuniendo en su persona toda p\u00fablica autoridad, suprimi\u00f3 las juntas locales que se hab\u00edan multiplicado con la insurrecci\u00f3n y coloc\u00f3 en su lugar gobernadores militares, amenazando a los miembros de aquellas juntas con perseguirles, persiguiendo efectivamente a los patriotas, adoptando una total benignidad para con todos aquellos que hab\u00edan abrazado la causa del invasor y mostrando en todos los dem\u00e1s aspectos una tozudez mal\u00e9vola, impotente y caprichosa. \u00bfY cu\u00e1les hab\u00edan sido las medidas de las juntas provinciales y locales de Galicia? Hab\u00edan dispuesto un reclutamiento general sin exenciones de clases ni personas, hab\u00edan establecido impuestos que gravaban a capitalistas y propietarios, hab\u00edan disminuido los sueldos de los funcionarios p\u00fablicos y hab\u00edan ordenado a las comunidades eclesi\u00e1sticas que pusieran a su disposici\u00f3n las rentas de que disfrutaban: en una palabra, hab\u00edan tomado medidas revolucionarias. Desde el momento en que el glorioso \u00abmarqu\u00e9s de las Romer\u00edas\u00bb lleg\u00f3 a Asturias y Galicia, aquellas dos provincias que eran las que m\u00e1s se hab\u00edan distinguido\u00a0 or la generalidad de la resistencia opuesta al franc\u00e9s, dejaron de participar en la guerra por la independencia apenas ellas mismas no estuvieron en inmediato peligro de invasi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En Valencia, ciudad en la que parecieron abrirse nuevas perspectivas mientras el pueblo se encontr\u00f3 entregado a s\u00ed mismo y a jefes de su propia elecci\u00f3n, el esp\u00edritu revolucionario fue aplastado tambi\u00e9n por la influencia del gobierno central. No contenta con colocar la provincia bajo el mando de un don Jos\u00e9 Caro, la Junta Central envi\u00f3 como \u00abpropio\u00bb comisario al bar\u00f3n de Labazora. Este bar\u00f3n entr\u00f3 en pugna con la junta provincial por haber desobedecido \u00e9sta cierta orden superior y abrog\u00f3 la disposici\u00f3n por virtud de la cual la junta hab\u00eda decidido juiciosamente suspender la provisi\u00f3n de canonj\u00edas, beneficios y encomiendas eclesi\u00e1sticas, destinando sus rentas al sostenimiento de los hospitales de guerra. As\u00ed se origin\u00f3 la acre pugna entre la Junta Central y la de Valencia; a ello se debi\u00f3 tambi\u00e9n, algo m\u00e1s tarde, el letargo de Valencia bajo la liberal administraci\u00f3n del mariscal Suchet, as\u00ed como la prontitud con la que la ciudad proclam\u00f3 a Fernando VII al regreso de \u00e9ste, contra el gobierno entonces revolucionario.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_3278\" aria-describedby=\"caption-attachment-3278\" style=\"width: 571px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-palleret.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3278 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-palleret.jpg\" alt=\"\" width=\"571\" height=\"327\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-palleret.jpg 571w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/el-palleret-300x172.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 571px) 100vw, 571px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3278\" class=\"wp-caption-text\"><strong><span style=\"color: #008000;\">El Palleret Es el sobrenombre con el que se conoce a Vicente Dom\u00e9nech, personaje popular y destacado en la Guerra de la Independencia<\/span><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En C\u00e1diz, la ciudad m\u00e1s revolucionaria de Espa\u00f1a en aquella \u00e9poca, la presencia del comisario de la Junta Central, el est\u00fapido y vanidoso marqu\u00e9s de Vitel, provoc\u00f3 el estallido de una insurrecci\u00f3n los d\u00edas 22, 23 de febrero de 1809, la cual, si no hubiera sido canalizada pronto por la guerra, habr\u00eda tenido las consecuencias m\u00e1s desastrosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">No hay mejor prueba del grado de discreci\u00f3n manifestado por la Junta Central en el nombramiento de sus comisarios que el caso del delegado enviado a Wellington,se\u00f1or Lozano de Torres, el cual, aunque humill\u00e1ndose en servil adulaci\u00f3n del general ingl\u00e9s, inform\u00f3 secretamente a la Junta de que las quejas del jefe militar sobre escasez de v\u00edveres carec\u00edan de todo fundamento. Tras descubrir el doble juego de aquel p\u00edcaro, Wellington lo expuls\u00f3 denigrantemente de su campamento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-Guerra-Independencia.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-3267\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-Guerra-Independencia.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"206\" \/><\/a>La Junta Central se encontr\u00f3 en \u00f3ptimas circunstancias para realizar lo que hab\u00eda proclamado en uno de sus manifiestos a la naci\u00f3n espa\u00f1ola: \u00ab<em>Ha determinado la Providencia que en esta terrible crisis no pod\u00e1is dar un paso hacia la independencia sin darlo al mismo tiempo hacia la libertad<\/em>\u00ab. Al principio de su reinado el franc\u00e9s no dominaba a\u00fan una tercera parte de Espa\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La Junta Central no tropez\u00f3 con las antiguas autoridades, o las hall\u00f3 descalificadas por su connivencia con el invasor, o dispersas luego de haberse vendido. No hab\u00eda medida de reforma social que no pudiera asimilarse a la causa de la defensa del pa\u00eds, traspasando la propiedad y el poder de manos de la Iglesia y de la aristocracia a las de la clase media y de los campesinos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_3279\" aria-describedby=\"caption-attachment-3279\" style=\"width: 380px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Pedro_Caro_y_Sureda_marqu\u00e9s_de_la_Romana_Museo_del_Prado.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3279\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Pedro_Caro_y_Sureda_marqu\u00e9s_de_la_Romana_Museo_del_Prado-220x300.jpg\" alt=\"\" width=\"380\" height=\"517\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Pedro_Caro_y_Sureda_marqu\u00e9s_de_la_Romana_Museo_del_Prado-220x300.jpg 220w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Pedro_Caro_y_Sureda_marqu\u00e9s_de_la_Romana_Museo_del_Prado-768x1045.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Pedro_Caro_y_Sureda_marqu\u00e9s_de_la_Romana_Museo_del_Prado-752x1024.jpg 752w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Pedro_Caro_y_Sureda_marqu\u00e9s_de_la_Romana_Museo_del_Prado.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 380px) 100vw, 380px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3279\" class=\"wp-caption-text\"><strong><span style=\"color: #008000;\">Pedro Caro y Sureda, Marqu\u00e9s de la Romana<\/span><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La Junta Central se encontraba en la misma favorable situaci\u00f3n que el Comit\u00e9 de salut public franc\u00e9s, a saber, en la de poder apoyar la revoluci\u00f3n en las necesidades de la defensa contra la agresi\u00f3n extranjera; ten\u00eda adem\u00e1s \u00a0ante s\u00ed el ejemplo de la audaz iniciativa que algunas provincias\u00a0 habian mostrado bajo la presi\u00f3n de las circunstancias. Pero no satisfecha con gravitar como un peso muerto sobre la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola, la Junta actu\u00f3 positivamente en un sentido contrarrevolucionario restableciendo las antiguas autoridades, volviendo a forjar las cadenas que hab\u00edan sido rotas, apagando el fuego revolucionario en dondequiera que se encendiera y por el procedimiento de no hacer nada e impedir que otros hicieran algo. Durante la estancia de la Junta en Sevilla\u00a0 el\u00a0 propio gobierno tory ingl\u00e9s crey\u00f3 necesario dirigirle el 20 de junio de 1809 una nota de en\u00e9rgica protesta contra su actuaci\u00f3n contrarrevolucionaria \u00bb<em>por considerar que esa conducta puede f\u00e1cilmente ahogar el entusiasmo p\u00fablico<\/em>\u00ab. Se ha observado m\u00e1s de una vez que Espa\u00f1a ha sufrido todos los males de la revoluci\u00f3n sin adquirir robustez revolucionaria. Si algo hay de exacto en esa observaci\u00f3n es su impl\u00edcita y contundente condena de la Junta Central.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Hemos cre\u00eddo que era ante todo necesario insistir en ese punto, ya que su decisiva importancia no ha sido nunca comprendida por ning\u00fan historiador europeo. S\u00f3lo bajo el gobierno de la Junta Central fue posible fundir con las necesidades y exigencias de la defensa nacional la transformaci\u00f3n de la sociedad espa\u00f1ola y la emancipaci\u00f3n del esp\u00edritu nacional, sin lo cual toda constituci\u00f3n pol\u00edtica tiene que disolverse como un fantasma al m\u00e1s ligero choque con la vida real. Las Cortes se encontraron ya en circunstancias completamente distintas, reducidas a un aislado rinc\u00f3n de la pen\u00ednsula, separadas del cuerpo principal del reino durante dos a\u00f1os por el acoso del ej\u00e9rcito franc\u00e9s y representando la Espa\u00f1a ideal mientras la Espa\u00f1a real se encontraba en plena lucha o hab\u00eda sido ya conquistada. En el momento de las Cortes, Espa\u00f1a estaba dividida en dos partes. En la isla de Le\u00f3n, ideas sin acci\u00f3n; en el resto de Espa\u00f1a, acci\u00f3n sin ideas. En tiempos de la Junta Central, por elcontrario, hizo falta por parte del gobierno especial debilidad, incapacidad y mala voluntad para trazar una l\u00ednea divisoria entre la guerra espa\u00f1ola y la revoluci\u00f3n espa\u00f1ola. Las Cortes, pues, fracasaron no por ser revolucionarias, como dicen escritores franceses e ingleses, sino porque sus predecesores fueron reaccionarios y perdieron la verdadera oportunidad para la acci\u00f3n revolucionaria. Modernos escritores espa\u00f1oles ofendidos por los cr\u00edticos anglo-franceses se han mostrado sin embargo incapaces de refutarles, y siguen soportando el bonmot del abb\u00e9 de Pradt: \u00ab<em>El pueblo espa\u00f1ol parece la mujer de Sganarello, que deseaba que la pegaran<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">[New York Daily Tt\u2022ibune, 27 de octubre de 1854]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/invasi\u00f3n-francesa.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3281 size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/invasi\u00f3n-francesa.jpg\" alt=\"\" width=\"638\" height=\"479\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/invasi\u00f3n-francesa.jpg 638w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/invasi\u00f3n-francesa-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/invasi\u00f3n-francesa-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/invasi\u00f3n-francesa-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 638px) 100vw, 638px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">V<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La Junta Central fracas\u00f3 en la defensa de su pa\u00eds porque fracas\u00f3 en su misi\u00f3n revolucionaria. Consciente\u00a0 como era de su propia debilidad, de la inestable sustantancia de su poder y de su extrema impopularidad, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda intentar resolver las rivalidades, envidias y arrogantes pretensiones de sus generales, fen\u00f3menos comunes a todas las \u00e9pocas revolucionarias, sino por medio de trucos indignos y de mezquinas intrigas? Paralizada como estuvo por constantes temor y sospechas respecto de sus propios jefes militares, podemos prestar fe al testimonio de Wellington, que escrib\u00eda a su hermano, el marqu\u00e9s de Wellesley, con fecha de 1 de septiembre de 1809:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\"><em>Tengo mucho temor por lo que he visto de los procedimientos de la Junta Central, pues en la distribuci\u00f3n de sus fuerzas no considera tanto la defensa y las operaciones militares cuanto la intriga pol\u00edtica y la consecuci\u00f3n de triviales objetivos pol\u00edticos.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/guerrilleros.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3282 size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/guerrilleros.jpg\" alt=\"\" width=\"424\" height=\"600\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/guerrilleros.jpg 424w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/guerrilleros-212x300.jpg 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 424px) 100vw, 424px\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En tiempos revolucionarios, cuando se relajan todos los lazos de la subordinaci\u00f3n, la disciplina militar no puede ser restablecida sino por el severo peso de la disciplina civil sobre los generales. Al no poder la Junta Central por su incongruente naturaleza, realizar nunca con \u00e9xito la supervisi\u00f3n de sus generales, los generales fracasaron a su vez en el intento de conseguir la obediencia de sus soldados, y la guerra termin\u00f3 sin que el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol llegara a conseguir un grado aceptable de disciplina y subordinaci\u00f3n. Esa insubordinaci\u00f3n era adem\u00e1s agudizada por la falta de v\u00edveres, ropas y las dem\u00e1s cosas materialmente necesitadas por un ej\u00e9rcito -pues la moral de un ej\u00e9rcito, para usar la expresi\u00f3n de Napole\u00f3n, depende siempre de su situaci\u00f3n material-. La Junta Central fue incapaz de proveer con regularidad al ej\u00e9rcito, pues para ello no bastaban los manifiestos del pobre poeta Quintana; por otra parte, para dar fuerza coactiva a sus disposiciones la Junta habr\u00eda tenido que recurrir a las mismas medidas revolucionarias que hab\u00eda condenado en las provincias. Pero el alistamiento general sin respetar privilegios ni exenciones y la posibilidad garantizada a todos los espa\u00f1oles de obtener cualquier grado en el ej\u00e9rcito fueron obra de las Juntas provinciales y no de la Junta Central. Ahora bien, si las derrotas de los ej\u00e9rcitos espa\u00f1oles fueron as\u00ed provocadas por las nulidades contrarrevolucionarias de la Junta Central, esos desastres a su vez deprimieron todav\u00eda m\u00e1s al gobierno, y al hacerle objeto del desprecio y las sospechas populares aumentaron su dependencia respecto de jefes militares presuntuosos e incapaces.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El ej\u00e9rcito regular espa\u00f1ol, por m\u00e1s que derrotado en\u00a0 todas partes, segu\u00eda no obstante present\u00e1ndose tambi\u00e9n en todas. Disperso m\u00e1s de veinte veces, fue siempre capaz de volver a hacer frente al enemigo, y reapareci\u00f3 a menudo despu\u00e9s de una derrota con m\u00e1s efectivos que antes. Era completamente in\u00fatil derrotarlo, porque gracias a su r\u00e1pida huida su p\u00e9rdida en hombres era generalmente reducida y la p\u00e9rdida de terreno no le desanimaba en absoluto. Retir\u00e1ndose desordenadamente a las sierras, estaba seguro de volver a reunirse y reaparecer cuando menos esperado fuera, robustecido con nuevos refuerzos y capaz, si no de resistir a los ej\u00e9rcitos franceses, s\u00ed por lo menos de envolverlos en un continuo movimiento y de obligarlos a dividir sus fuerzas. M\u00e1s afortunados que los rusos, los espa\u00f1oles no se vieron obligados a morir para intentar escapar de la muerte. La desastrosa batalla de Oca\u00f1a, el19 de noviembre de 1809, fue la \u00faltima gran batalla en campo abierto librada por los espa\u00f1oles; desde ese momento se limitaron a la guerra de guerrillas. El mero hecho de ese abandono de la guerra regular prueba la desaparici\u00f3n del gobierno nacional ante los centrosde gobierno local. Cuando los desastres del ej\u00e9rcito regular se repitieron, se generaliz\u00f3 el paso a la guerrilla y la masa del pueblo, deprimida por las derrotas nacionales, se entusiasm\u00f3 con los \u00e9xitos locales de sus h\u00e9roes. En este punto por lo menos la Junta Central comparti\u00f3 las ilusiones populares: \u00ab<em>la Gaceta dio informaci\u00f3n m\u00e1s completa de cualquier hecho de guerrilla que de la batalla de Oca\u00f1a<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Jos\u00e9-Bonaparte-monedas.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3262 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Jos\u00e9-Bonaparte-monedas-300x158.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"158\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Jos\u00e9-Bonaparte-monedas-300x158.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Jos\u00e9-Bonaparte-monedas.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Igual que Don Quijote protestaba con su lanza contra las armas de fuego, as\u00ed se enfrentaron las guerrillas con Napole\u00f3n, pero con otro resultado. \u00ab<em>Esas guerrillas, dice el Diario Militar Austr\u00edaco (vol. I, 1821), llevan sus bases de operaciones consigo mismas, y toda operaci\u00f3n contra ellas termina con la desaparici\u00f3n del objetivo<\/em>.\u00bb Hay que distinguir tres per\u00edodos, en la historia de la guerrilla. En el primer per\u00edodo tom\u00f3 las armas la poblaci\u00f3n de provincias enteras y se lanz\u00f3 a la guerrilla como en Galicia y Asturias. En el segundo per\u00edodo de guerrillas \u00a0constituidas por los restos de los ej\u00e9rcitos espa\u00f1oles, por desertores espa\u00f1oles de los ej\u00e9rcitos franceses, contrabandistas, etc., continuaron la guerra como asunto propio, independientemente de toda ajena disciplina y en funci\u00f3n de su inmediato inter\u00e9s. Hechos y circunstancias afortunados colocaron frecuentemente regiones enteras bajo su poder. Mientras las guerrillas fueron de este tipo no tuvieron nunca una envergadura temible ni verdadera compacidad, pero fueron sin embargo peligros\u00edsimas para los franceses. Fueron adem\u00e1s la base para que el pueblo se armara. Tan pronto como se ofrec\u00eda la oportunidad de una captura importante o se planeaba una empresa de envergadura, la parte m\u00e1s activa y audaz del pueblo se sumaba a las guerrillas. Ca\u00edan sobre su presa con la mayor rapidez o se colocaban en orden de batalla, seg\u00fan la naturaleza de su empresa. No era infrecuente verlos inm\u00f3viles un d\u00eda entero a la vista del vigilante enemigo para interceptar un correo o capturar v\u00edveres. As\u00ed captur\u00f3 el joven Mina al virrey de Navarra nombrado por Jos\u00e9 Bonaparte, y el guerrillero Juli\u00e1n al comandante de Ciudad Rodrigo. Tan pronto conclu\u00eda la empresa, cada cual tomaba su propio camino, y pronto se encontraban hombres armados en todas direcciones; los campesinos asociados a la guerrilla volv\u00edan tranquilamente a su ocupaci\u00f3n habitual \u00ab<em>apenas hab\u00eda sido denunciada su ausencia<\/em>\u00ab. Estaban cortadas las comunicaciones por todas las carreteras. Miles de enemigos estaban al acecho sin que ni uno solo pudiera ser descubierto. No se despachaba un correo que no fuera capturado, ni se enviaban suministros que no fueran interceptados; en pocas palabras, cualquier movimiento era espiado por cientos de ojos. Al mismo tiempo, no exist\u00edan medios para combatir radicalmente ese tipo de resistencia. Los franceses se ve\u00edan obligados a estar constantemente armados contra un enemigo que en cada momento hu\u00eda y reaparec\u00eda, presente en todas partes y siempre invisible tras el tel\u00f3n de las monta\u00f1as. \u00ab<em>No fueron, dice el abb\u00e9 de Pradt, batallas ni choques lo que agot\u00f3 al ej\u00e9rcito franc\u00e9s, sino el continuo acoso de un enemigo invisible que al ser perseguido desaparec\u00eda disolvi\u00e9ndose en el pueblo, para reaparecer inmediatamente con renovada energ\u00eda. El le\u00f3n atormentado hasta la muerte por el mosquito de la f\u00e1bula proporciona un buen cuadro de la situaci\u00f3n del ej\u00e9rcito franc\u00e9s<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_3285\" aria-describedby=\"caption-attachment-3285\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Reducto-del-Pilar-sitiio-de-zaragoza-guerra-independencia-1.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3285 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Reducto-del-Pilar-sitiio-de-zaragoza-guerra-independencia-1.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Reducto-del-Pilar-sitiio-de-zaragoza-guerra-independencia-1.jpg 500w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Reducto-del-Pilar-sitiio-de-zaragoza-guerra-independencia-1-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Reducto-del-Pilar-sitiio-de-zaragoza-guerra-independencia-1-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Reducto-del-Pilar-sitiio-de-zaragoza-guerra-independencia-1-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3285\" class=\"wp-caption-text\"><strong><span style=\"color: #008000;\">Sitio de Zaragoza<\/span><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En su tercer per\u00edodo las guerrillas afectaron la organizaci\u00f3n de un ej\u00e9rcito regular, hincharon sus unidades\u00a0 hasta los 3.000-6.000 hombres y dejaron de ser asunto de la poblaci\u00f3n entera para caer en manos de unos cuantos caudillos que las utilizaron seg\u00fan convino a sus propios intereses. Esta modificaci\u00f3n del sistema guerrillero dio al franc\u00e9s grandes ventajas en la lucha. Imposibilitadas ahora por sus considerables efectivos de hacer lo que hab\u00edan practicado antes \u00a0-esconderse y desaparecer s\u00fabitamente sin verse obligados a entablar batalla abierta- los guerrilleros fueron frecuentemente alcanzados y fijados, derrotados, dispersos e imposibilitados de actuar durante cierto tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Comparando los tres per\u00edodos de la guerrilla con la historia pol\u00edtica de Espa\u00f1a, se descubre que aqu\u00e9llos se corresponden con los respectivos grados en que el esp\u00edritu contrarrevolucionario del gobierno consigui\u00f3 enfriar el estado de \u00e1nimo del pueblo. Empezada con el levantamiento de poblaciones enteras, la guerra guerrillera fue luego realizada por bandas cuya reserva estaba constituida\u00a0 por aquellas mismas poblaciones, y termin\u00f3 si\u00e9ndolo por corps francs siempre a punto de atrofiarse en partidas de bandidos o de hundirse hasta el nivel de regimientos regulares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lejan\u00eda del gobierno, relajamiento de la disciplina, desastres continuos y constante formaci\u00f3n, descomposici\u00f3n y reconstrucci\u00f3n de los cuadros durante seis a\u00f1os tienen por fuerza que haber impreso en el cuerpo del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol el car\u00e1cter del pretorianismo, haci\u00e9ndolo indiferentemente capaz de convertirse en instrumento o en l\u00e1tigo de sus jefes. Por lo que hace a los mismos generales, su situaci\u00f3n consisti\u00f3 necesariamente en una de \u00e9stas: ser miembros de la Junta Central, querellarse con ella o conspirar contra ella; y constantemente lanzaron a la balanza pol\u00edtica el peso de su espada. As\u00ed por ejemplo, Cuesta, que parece haber conquistado m\u00e1s tarde la confianza de la Junta Central en la medida en que perd\u00eda batallas, empez\u00f3 \u00a0conspirando con el Consejo Real y arrestando a los diputados de Le\u00f3n a la Junta Central.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-pepino.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-3265 alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-pepino-300x227.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"227\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-pepino-300x227.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-pepino-768x582.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-pepino-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Bonaparte-pepino.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Tambi\u00e9n el general Morla, miembro de la Junta Central se pas\u00f3 al campo bonapartista despu\u00e9s de haber entregado Madrid a los franceses. El mequetrefe del \u00abmarqu\u00e9s de las Romer\u00edas\u00bb, miembro tambi\u00e9n de la Junta, conspir\u00f3 contra ella con el fatuo Francisco Palafox, el miserable Montijo y la turbulenta Junta de Sevilla. Los generales Casta\u00f1os, Blake, La Bisbal (O&#8217;Donnell) figuraron e intrigaron como regentes en tiempos de las Cortes, y el capit\u00e1n general de Valencia, don Javier El\u00edo, entreg\u00f3 finalmente Espa\u00f1a a merced de Fernando VII. El elemento pretoriano estaba sin duda m\u00e1s desarrollado entre los generales que entre sus tropas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por otra parte, el ej\u00e9rcito y los guerrilleros -que durante la guerra recibieron parte de sus jefes, como Porlier,\u00a0 Lacy, Eroles y Villacampa, de las filas de la oficialidad de l\u00ednea m\u00e1s distinguida, mientras las unidades de l\u00ednea recib\u00edan m\u00e1s tarde jefes guerrilleros, como Mina, el Empecinado, etc.- eran el sector m\u00e1s revolucionario de la sociedad espa\u00f1ola, reclutado de todas las clases sociales, incorporando en s\u00ed toda la juventud patri\u00f3tica, valerosa y llena de aspiraciones, y cerr\u00e1ndose inaccesiblemente a la sopor\u00edfera influencia del gobierno central; ambos grupos se hab\u00edan emancipado de las trabas del gobierno central, y algunos de sus elementos como Riego volv\u00edan a Espa\u00f1a despu\u00e9s de a\u00f1os de cautiverio en Francia. No debe pues sorprendernos\u00a0 la influencia ejercida por el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol en ulteriores conmociones, tanto tomando la iniciativa revolucionaria cuanto echando a perderla revoluci\u00f3n con su pretorianismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por lo que hace a las guerrillas, es evidente que, tras haber figurado varios a\u00f1os en el escenario de aquellas\u00a0 sangrientas \u00a0luchas, adquirido sus h\u00e1bitos de vagabundeo, libremente entregadas a todas sus pasiones de odio, venganza y bandidismo, tienen que constituir en tiempo de paz un peligros\u00edsimo elemento, siempre dispuesto a pronunciarse a la menor indicaci\u00f3n, en nombre de un partido o principio, a echarse adelante al servicio de quien sea capaz de garantizar buena paga o de ofrecer un pretexto de incursiones y saqueos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">[New York \u00a0Daily Tribune, 30 de octubre de 1854]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_3264\" aria-describedby=\"caption-attachment-3264\" style=\"width: 620px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Obras-de-Jos\u00e9-Bonaparte-Plaza-de-Oriente-Madrid.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-3264\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Obras-de-Jos\u00e9-Bonaparte-Plaza-de-Oriente-Madrid.jpg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"137\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Obras-de-Jos\u00e9-Bonaparte-Plaza-de-Oriente-Madrid.jpg 544w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Obras-de-Jos\u00e9-Bonaparte-Plaza-de-Oriente-Madrid-300x66.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-3264\" class=\"wp-caption-text\"><strong><span style=\"color: #008000;\">Plaza de Oriente. Durante el reinado de Jos\u00e9 Bonaparte, que se extendi\u00f3 desde 1808 hasta 1813, se acometieron las primeras demoliciones de manzanas en el entorno del palacio, dentro de un plan urban\u00edstico de apertura del viario para toda la ciudad, que le vali\u00f3 al monarca el sobrenombre de Pepe Plazuelas (adem\u00e1s del archiconocido Pepe Botella).<\/span><\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Episodios_Nacionales_1.jpg\" rel=\"lightbox[19409]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2593\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Episodios_Nacionales_1.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"407\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Episodios_Nacionales_1.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/Episodios_Nacionales_1-177x300.jpg 177w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/documentos\/Perez_Galdos-Episodios_Nacionales-Espana_sin_Rey_capitulos_6a10.pdf\">Espa\u00f1a sin Rey \u2013 Cap\u00edtulos 6 -10<\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Tras la invasi\u00f3n de Espa\u00f1a en 1808 por parte de las tropas francesas, Napole\u00f3n Bonaparte logr\u00f3 hacer abdicar a Carlos IV y a su hijo Fernando VII para que la corona recayera sobre su hermano <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/06\/16\/revolucion-en-espana-por-karl-marx-y-friedrich-engels-parte-vii-republicado\/\" title=\"REVOLUCI\u00d3N EN ESPA\u00d1A, por Karl Marx y Friedrich Engels (parte VII) &#8211; republicado\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":3255,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7,1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-19409","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica","8":"category-sin-categoria"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19409","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19409"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19409\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3255"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19409"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19409"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19409"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}