{"id":1901,"date":"2017-04-23T01:00:26","date_gmt":"2017-04-23T00:00:26","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=1901"},"modified":"2018-03-06T20:03:02","modified_gmt":"2018-03-06T19:03:02","slug":"toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano-vii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/04\/23\/toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano-vii\/","title":{"rendered":"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (VII)"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enterados de la reedici\u00f3n de este magn\u00edfico libro de Rodolfo y Daniel Serrano por la editorial Frida, prologado esta vez por\u00a0Alberto Garz\u00f3n, con esta entrega\u00a0damos por cerrada\u00a0su publicaci\u00f3n en Punto Cr\u00edtico no sin recomendar encarecidamente a nuestros lectores su adquisici\u00f3n puesto que contiene interesante informaci\u00f3n que sirve para explicar la posterior transici\u00f3n y relata acontecimientos que dan\u00a0sentido a aquellas palabras del dictador Francisco Franco en su discurso de Navidad de 1969 cuando dijo: \u00abTodo est\u00e1 atado y bien atado\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-toda-espana-era-una-carcel-memoria-de-los-presos-del-franquismo\/9788494567643\/4089324\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Adquirir el libro\u00a0en Casa del Libro<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/fridaediciones.com\/producto\/toda-espana-era-una-carcel\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Adquirir el libro en Frida Ediciones<\/a><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\">*******<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/03\/12\/toda-espana-era-una-carcel-indice\/\">\u00cdNDICE<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>CAP\u00cdTULO IV <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>EN NOMBRE <\/strong><strong>DEL <\/strong><strong>REY, EN NOMBRE DE LA JUSTICIA <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Por el Rey <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Llueve a c\u00e1ntaros en Madrid. Cae el agua con fuerza en el asfalto sucio. Llega Jaime Miralles cinco minutos antes de la hora fijada para el encuentro. Sacude, con cuidado, el paraguas. Una gabardina, casi blanca, tipo trinchera, no ha impedido que alguna gota le haya calado por el cuello, le haya mojado sus gafas. Mientras abre la puerta del despacho dice:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-No debe usted llegar antes de la hora de la cita. F\u00edjese que he llegado cinco minutos antes para preparar las cosas y no hacerle esperar, pero as\u00ed me deja usted mal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Hay un tono de rega\u00f1ina afectuosa en sus palabras. Un tono amable que mantendr\u00e1 a lo largo de toda la conversaci\u00f3n. Tal vez porque ya est\u00e1 libre de odios y rencores. Y nada puede hacerle da\u00f1o. Tal vez porque, como \u00e9l mismo dice, las cosas desagradables es mejor olvidarlas. \u00abHay nombres que no recuerdo. Que no quiero recordar\u00bb. El, que tan buena memoria tiene -fechas, nombres, palabras, conversaciones completas- ha conseguido a sus 80 a\u00f1os una memoria selectiva. El olvido &#8211; dicen- es piadoso. As\u00ed que, a lo mejor, al final, lo que queda es una memoria capaz de convertir el recuerdo en nostalgia. Tal vez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Pero no siempre. Ahora, cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, cuando Jaime Miralles &#8211; San Sebasti\u00e1n, 1920-habla de M\u00fanich, del contubernio de M\u00fanich, de aquella conjura para acabar con el r\u00e9gimen, no hay nostalgia. Habla de aquellos a\u00f1os con la frialdad que da el tiempo. Todo -ay- es tan relativo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-\u00bfQue qu\u00e9 busc\u00e1bamos? El bien de Espa\u00f1a. Aunque suene ret\u00f3rico. Pero es la verdad&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Aquel a\u00f1o aparecieron los rombos en TVE. Y la industria del cine lanzaba a una jovencita de fresca sonrisa para hacer la competencia a la ni\u00f1a de Espa\u00f1a, a Marisol. Se llama Roc\u00edo D\u00farcal y al a\u00f1o siguiente iba a triunfar con la pel\u00edcula <em>La chica del tr\u00e9bol. <\/em>Un joven de origen irland\u00e9s, cat\u00f3lico y ex marine, John F. Kennedy, reg\u00eda los destinos del pueblo americano. Y ese a\u00f1o, en 1962, Jaime Miralles acud\u00eda a M\u00fanich. Era uno m\u00e1s de los espa\u00f1oles que asisten al IV Congreso del Movimiento Europeo que re\u00fane a la oposici\u00f3n democr\u00e1tica al r\u00e9gimen de Franco. Los encuentros y contactos entre republicanos, socialistas y mon\u00e1rquicos sirvieron para dejar sentados los grandes principios sobre los que construir una sociedad democr\u00e1tica: libertad sindical, reconocimiento de derechos de la persona, posibilidad de crear partidos pol\u00edticos. No se pronunciaron, sin embargo, sobre c\u00f3mo habr\u00edan de llevarse a la pr\u00e1ctica tales principios.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Santos Juli\u00e1(<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[49]<\/a>) al analizar este periodo, se\u00f1ala que el inter\u00e9s de los reunidos en M\u00fanich era fundamentalmente dar a las naciones europeas las pruebas de que exist\u00eda en Espa\u00f1a una oposici\u00f3n democr\u00e1tica organizada suficiente para bloquear la petici\u00f3n de ingreso en el Mercado Com\u00fan presentada por el r\u00e9gimen de Franco. El texto, pues, recog\u00eda los principios que un\u00edan a unos y a otros: \u00abLa instauraci\u00f3n de instituciones aut\u00e9nticamente representativas y democr\u00e1ticas que garanticen que el gobierno se basa en el consentimiento de los gobernados\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">No es extra\u00f1o que el franquismo tildara la reuni\u00f3n de \u00abcontubernio\u00bb y que calificara a los asistentes de \u00abenemigos y traidores\u00bb. El r\u00e9gimen hab\u00eda movido todas sus influencias diplom\u00e1ticas para impedir que el congreso aprobara la resoluci\u00f3n. Ra\u00fal Morodo(<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[50]<\/a>) cree que M\u00fanich fue muy importante para el posterior asentamiento de la democracia. \u00abLa conexi\u00f3n democracia-Espa\u00f1a-Europa, hasta ahora d\u00e9bil, quedaba ya afianzada. Y, en efecto, este hecho se verificar\u00e1: Espa\u00f1a entrar\u00e1 en Europa s\u00f3lo con la democracia\u00bb, escribe Morodo. En cualquier caso, la reacci\u00f3n fue tremenda. Se suspendi\u00f3 el art\u00edculo 14 del Fuero de los Espa\u00f1oles, referido a la libertad de residencia y los participantes hubieron de sufrir un aut\u00e9ntico calvario de descalificaciones, calumnias e insultos. Los participantes en el Congreso fueron detenidos a su vuelta a Espa\u00f1a. A Jaime Miralles en el mismo aeropuerto de Barajas. En la Direcci\u00f3n General de Seguridad estaban ya otros dos participantes: Joaqu\u00edn Satr\u00fastegui y Fernando \u00c1lvarez de Miranda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&#8211; Yo tengo una memoria extraordinaria, pero no le extra\u00f1e a usted que algunos nombres de jueces, civiles y militares, de polic\u00edas o de los fiscales que me acusaron, no los recuerde. Nunca me he dejado dominar por el rencor. Cuando me ocurr\u00eda alguna cosa desagradable, de este tipo, hac\u00eda un enorme esfuerzo por olvidar. No le extra\u00f1e que haya olvidado el nombre de aquel comisario que vino a interrogarme.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Aquel comisario le dio a escoger entre salir de Espa\u00f1a inmediatamente o la deportaci\u00f3n a Fuerteventura. A Jaime Miralles le sale ahora una cierta dureza en la voz cuando cuenta la conversaci\u00f3n con el funcionario de Polic\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Yo le dije: \u00abNo escojo ninguna sanci\u00f3n porque no me creo merecedor de ninguna de ellas\u00bb. El me contest\u00f3: \u00abMire usted, d\u00e9jese de tonter\u00edas y elija una de las dos cosas, porque si no, yo me lo llevo deportado a Fuerteventura\u00bb. \u00abUsted sabr\u00e1 lo que hace y el Gobierno del que usted depende tambi\u00e9n\u00bb, le dije. Y se march\u00f3 sin decir nada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Al caer la tarde condujeron a Miralles, Satr\u00fastegui y \u00c1lvarez de Miranda hacia el aeropuerto de Barajas para embarcarles a Fuerteventura. Fue un traslado casi clandestino. Cuenta Miralles que no le dejaban despedirse de su mujer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Protest\u00e9 y deb\u00ed de hacerlo con bastante energ\u00eda, porque, finalmente, me permitieron ver a mi familia. Me llevaron a un despacho y dejaron que entraran mi mujer, mis hijos y una persona m\u00e1s. Un gran amigo m\u00edo, Enrique Tierno. No s\u00e9 las causas de esa selecci\u00f3n. Conque me desped\u00ed de ellos. Aprovech\u00e9 para hablar con mis hijos, les expliqu\u00e9 lo que pasaba. Les dije que no hab\u00eda hecho nada malo y que estaba orgulloso de ello. En fin, las cosas que se dicen en momentos as\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Los tres deportados iban en un solo coche. Apretados en el asiento de atr\u00e1s. El Barajas de entonces no era el Barajas de hoy. No se parec\u00eda en nada, recuerda Miralles. En la entrada esperaban las familias y algunos amigos. Con las prisas y el aturdimiento, el coche que conduc\u00eda a los tres detenidos estuvo a punto de atropellar a la esposa de Joaqu\u00edn Satr\u00fastegui.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Antes de que subieran los pasajeros de aquel vuelo, hicieron subir a los deportados. Por la ventana del avi\u00f3n se ve\u00eda el hormig\u00f3n de las pistas. Y entonces ocurri\u00f3 algo que todav\u00eda despierta la sonrisa del abogado. Era una escena surrealista. Absurda. Inconcebible en cualquier situaci\u00f3n: por la pista un hombre ven\u00eda corriendo hacia el aparato. Un hombre acompa\u00f1ado de un formidable doberman.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Era un gran amigo nuestro, Ant\u00f3n Menchaca. Un hombre muy activo, destacado como oponente al r\u00e9gimen. Digo oponente, no opositor, en contra de lo que se dice hoy. Porque el que se opone a un r\u00e9gimen no es un opositor, es un oponente. Es una precisi\u00f3n sem\u00e1ntica. Desgraciadamente del castellano ya va quedando poco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Ant\u00f3n Menchaca hab\u00eda pisado las c\u00e1rceles en 1957. De \u00e9l y de su estancia en Carabanchel hace Morado un afectuoso retrato: \u00abDe conocida y rica familia vasca, marino de guerra, retirado por su antifranquismo, era un mon\u00e1rquico liberal y juanista: un gran caballero, muy brit\u00e1nico. Aparentemente distante, siempre flem\u00e1tico y cort\u00e9s, y de generosidad s\u00f3lida. Simulaba estar despistado o ajeno, pero ten\u00eda una perspicacia penetrante: hombre bueno, culto y amigo de los amigos. Compart\u00eda unas excelentes comidas, que le tra\u00edan de fuera, de un buen restaurante madrile\u00f1o, con todos nosotros \u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Pues all\u00ed estaba Ant\u00f3n Menchaca. \u00c9l y su d\u00f3berman, acerc\u00e1ndose, a paso r\u00e1pido hacia el avi\u00f3n. Nadie supo reaccionar. Ninguno quer\u00eda decir nada para no denunciarle y los tres deportados, asombrados, miraban la escena sin saber qu\u00e9 decir. Al poco, los polic\u00edas salieron a su encuentro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Se lo llevaron. Pero \u00e9l se volvi\u00f3 y dio un \u00ab\u00a1viva el Rey!\u00bb, muy fuerte, que nosotros le contestamos, naturalmente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Dice Miralles \u00abnaturalmente\u00bb como algo obvio. \u00bfEs que pod\u00edan decir otra cosa quienes iban a la deportaci\u00f3n precisamente por sus ideas mon\u00e1rquicas? La peque\u00f1a comitiva -prisioneros y polic\u00edas- hicieron noche en Las Palmas. Y, al d\u00eda siguiente, les condujeron de nuevo al avi\u00f3n. En el aeropuerto, Jaime Miralles se encontr\u00f3 con un sobrino suyo, piloto de Iberia, Ignacio Taboada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&#8211; Hombre, t\u00edo Jaime, \u00bfqu\u00e9 haces por aqu\u00ed?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Pues nada, que me llevan preso -respondi\u00f3 con sorna el detenido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Qu\u00e9 cosas dices.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Que no. Mira: todos estos se\u00f1ores que ves por aqu\u00ed son polic\u00edas. Y los guardias, los grises que hay por los dos lados, est\u00e1n tambi\u00e9n por m\u00ed. Cuando llegues a Madrid ya te enterar\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En Fuerteventura fueron alojados en un hotel de donde sacaron a todos los hu\u00e9spedes. No eran tiempos en los que se preguntara demasiado por las decisiones que la autoridad tomara. Para la custodia de los tres se nombr\u00f3 al jefe de la Brigada Social de Las Palmas que ten\u00eda bajo sus \u00f3rdenes a cuatro inspectores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">A partir del d\u00eda siguiente se dedicaron a elaborar un documento exculpatorio. El d\u00eda 6 de junio de 1962 llegar\u00eda, deportado tambi\u00e9n, Jes\u00fas Barros de Lis, democristiano, del grupo de Manuel Gim\u00e9nez Fern\u00e1ndez. Manuel Gim\u00e9nez Fern\u00e1ndez, catedr\u00e1tico de la Universidad de Sevilla, fue ministro en la Rep\u00fablica, con el Gobierno de Gil Robles y antifranquista convencido y convincente. Jes\u00fas Barros de Lis estaba integrado en el grupo de Gim\u00e9nez Fern\u00e1ndez, a trav\u00e9s de un colectivo denominado Izquierda Democr\u00e1tica Cristiana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Un d\u00eda de septiembre Jaime Miralles les dijo a sus compa\u00f1eros que \u00e9l sab\u00eda cu\u00e1ndo iban a ser liberados. Fue, cuenta, una simple deducci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Hab\u00eda llegado a la conclusi\u00f3n de que a Franco no le conven\u00eda tenernos m\u00e1s de un a\u00f1o en aquella situaci\u00f3n, aunque s\u00ed quer\u00eda hacernos el mayor da\u00f1o posible. Por eso yo estaba seguro de que poco antes de cumplirse los doce meses nos dejar\u00edan en libertad. Y as\u00ed fue. Nos soltaron a los once meses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En abril de 1963 el papa Juan XXIII public\u00f3 la <em>Pa<\/em><em>eem <\/em><em>in terris. <\/em>No era una enc\u00edclica que a Franco le gustara demasiado. El r\u00e9gimen empezaba a tener sus primeras contestaciones en el seno de la Iglesia. Para el general, la carta papal estaba, en cualquier caso, mal interpretada por quienes ve\u00edan en ella recomendaciones de mayor libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Cree Jaime Miralles que la enc\u00edclica tuvo mucho que ver con la orden de libertad de los confinados en Fuerteventura. Lo cierto es que el cardenal primado Pla y Deniel escribi\u00f3 una carta a Franco dici\u00e9ndole que despu\u00e9s de la <em>P<\/em><em>aeem <\/em><em>in terris <\/em>no pod\u00eda hablarse de que Espa\u00f1a fuera un pa\u00eds cristiano mientras tuviera deportados. El texto de Juan XXlll se difundi\u00f3 en abril y Jaime Miralles y sus compa\u00f1eros salieron de Fuerteventura el d\u00eda 23 de mayo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Hay cosas que, recordadas ahora, no dejan de tener su gracia. Tras el Consejo de Ministros en el que se decidi\u00f3 nuestra puesta en libertad, varios miembros del Gobierno llamaron a nuestras casas para adelantar que se nos permit\u00eda volver a casa. Satr\u00fastegui y yo permanecimos hasta el final.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Dice Jaime Miralles, en esta tarde de lluvia, en la tranquilidad de su despacho, mientras la grabadora hace un susurro suave y lento, que las cosas all\u00ed no eran tan malas. Que la vida cotidiana, una vez organizados, transcurr\u00eda tranquila. Es verdad que dol\u00eda la familia, lejos, y los amigos y una situaci\u00f3n a todas luces injusta, ilegal. Los deportados encontraron all\u00ed a un matrimonio que regentaba la farmacia. Un d\u00eda le pidieron prestado el <em>Abc\u00a0<\/em>y, poco a poco, fueron congeniando. Se reun\u00edan por las tardes en la rebotica. Escuchaban la radio. Aquel a\u00f1o, precisamente, Mario Clavel estrenaba un programa de \u00abBelleza y Melod\u00eda\u00bb. Y el parte de Radio Nacional de Espa\u00f1a segu\u00eda informando, fielmente, a los espa\u00f1oles. Al fin y al cabo, noticias. Algo que comentar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Fue un gran alivio para nosotros, dice Jaime Miralles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Era una vida tranquila. Aburrida, tal vez: la misa, la playa, la lectura del correo, el <em>Abc, <\/em>la charla en la rebotica &#8230; Estaban alojados en un hotel, el Fuerteventura. Su due\u00f1o se llamaba Alfonso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Tengo buena memoria, \u00bfeh?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Excelente, s\u00ed se\u00f1or.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Al principio les dijeron que se presentaran al cuartel de la Guardia Civil. Pero pronto se cansaron. Un d\u00eda se plantaron ante el comandante y le comunicaron que hab\u00edan decidido no volver m\u00e1s. Ellos -argumentaron- no estaban procesados e ignoraban las razones por las que se les manten\u00eda all\u00ed. El comandante de puesto les pidi\u00f3 que le dieran por escrito las razones de su decisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Precisamente, informes y escritos le serv\u00edan a Miralles de v\u00e1lvula de escape a tanta frustraci\u00f3n. Decidi\u00f3, por ejemplo, que no pagar\u00eda el hotel. Y le hizo una demanda de conciliaci\u00f3n al hostelero para hacer constar que estaba all\u00ed contra su voluntad. Nada pas\u00f3. Y, a continuaci\u00f3n, todos los dem\u00e1s se negaron tambi\u00e9n a pagar. Y decidieron trasladarse a vivir a la Delegaci\u00f3n del Gobierno. Comunicaron al delegado que hab\u00edan decidido no tomar nada hasta que el Gobierno o su delegado proveyeran la habitaci\u00f3n y el sustento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-No era una huelga de hambre. Nos instalamos en el porche, que era un sitio muy agradable. Nos llevaron unos colchones y algo de comer que no aceptamos. Estuvimos tres d\u00edas sin probar bocado. Y nos detuvieron, llev\u00e1ndonos al Hospital.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">No era una huelga de hambre, recuerda otra vez Jaime Miralles. Pero, desde el momento en que les llevaron al hospital, detenidos, hab\u00edan pasado a depender del Gobierno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Entonces llam\u00e9 y dije que nos llevaran algo de comer porque ten\u00edamos un hambre espantosa. Tengo todav\u00eda un oficio en el que se me declara pobre de solemnidad para que el Cabildo se ocupe de mi sustento. Y se me conceden 22 pesetas de manutenci\u00f3n en la taberna de Manuel el Zapatero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00bbEra todo -dice ahora- un \u00abpuro disparate \u00bb. Y cuenta, \u00abcomo an\u00e9cdota curiosa\u00bb, que a los pocos d\u00edas de llegar a Fuerteventura, le entregaron una carta de su mujer. La carta estaba abierta y vuelta a coser despu\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-No la acept\u00e9, naturalmente, y requer\u00ed a los polic\u00edas para que fueran testigos y acudieran conmigo al Cuartel de la Guardia Civil, donde iba a ir a poner la denuncia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Un d\u00eda llam\u00f3 la mujer de Jaime Miralles. Era una ma\u00f1ana, temprano, muy temprano. Le dijo que hab\u00eda recibido noticias de que les iban a dejar en libertad. Sali\u00f3 corriendo de su cuarto para cont\u00e1rselo a Satr\u00fastegui. En el pasillo se cruz\u00f3 con uno de los guardias:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Nos vamos hoy.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El agente se qued\u00f3 muy sorprendido. Pens\u00f3 que los recluidos estaban pensando en llevar a cabo una fuga. Se fue a la Delegaci\u00f3n del Gobierno a informar de sus sospechas. El delegado a\u00fan no sab\u00eda nada, pero, una vez que se puso en contacto con Madrid, le confirmaron que, efectivamente, hab\u00edan sido liberados. Era el 23 de mayo de 1963.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Esto puede dar una idea de c\u00f3mo se hac\u00edan las cosas. Todo ello no ten\u00eda base jur\u00eddica alguna. Tanto el destierro, como la puesta en libertad, era una decisi\u00f3n del Consejo de Ministros. Hay una notificaci\u00f3n en la que nos informan del traslado a residir en Fuerteventura por acuerdo del consejo. Hasta nueva orden.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La publicidad institucional hablaba aquel a\u00f1o de 1963 de que \u00abEspa\u00f1a era diferente\u00bb. Y se iban a celebrar al siguiente los fastos de los 25 A\u00f1os de Paz, para conmemorar la victoria y convencer a los espa\u00f1oles de los logros del r\u00e9gimen. Iban cambiando las cosas. Algunas. El toledano Federico Mart\u00edn Bahamontes ganaba el Tour de Francia y en los cines dos gemelas, Pili y Mili, presentaban una imagen id\u00edlica de una Espa\u00f1a que nunca m\u00e1s volver\u00eda a ser igual. Terminando el a\u00f1o, Kennedy, aquel joven presidente, mor\u00eda asesinado de un tiro en la cabeza en la ciudad de Dallas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En Espa\u00f1a, el movimiento de rebeld\u00eda contra el r\u00e9gimen se agudizaba. La d\u00e9cada de los sesenta supuso la expansi\u00f3n de un clima de protesta que ten\u00eda caracter\u00edsticas distintas en cada parte del pa\u00eds. En Catalu\u00f1a se gener\u00f3 un renacer social y cultural que tuvo como eje la reivindicaci\u00f3n de la lengua y la identidad catalanas. Son los a\u00f1os de la <em>nova can\u00e7o <\/em>que resumi\u00f3 musical y literariamente el sentir antifranquista y catalanista de la poblaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En 1966 el PSUC, el Moviment Socialista de Catalunya, el Front Nacional de Catalunya, Uni\u00f3 Democr\u00e1tica de Catalunya y parte de Esquerra Republicana formaron la Coordinadora de Fuerzas Pol\u00edticas de Catalu\u00f1a. Y poco despu\u00e9s, como consecuencia de los apoyos de solidaridad que gener\u00f3 el proceso de Burgos, naci\u00f3 la Asamblea de Catalunya.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Fueron a\u00f1os tambi\u00e9n de profundas luchas en el Pa\u00eds Vasco que provocaron la persecuci\u00f3n de numerosos dirigentes obreros. A mediados de los sesenta, Nicol\u00e1s Redondo sufrir\u00eda tambi\u00e9n el destierro. En 1966 se produjo la huelga de Laminaciones de Bandas Echevarri. La huelga de Bandas, silenciada por los medios de comunicaci\u00f3n, tuvo una gran repercusi\u00f3n en los medios clandestinos del pa\u00eds. Aunque las instrucciones de la UGT, de la que Redondo formaba parte, eran las de organizarse y fortalecerse desde el exterior, muchos ugetistas participan de forma activa en el movimiento de solidaridad que se genera en torno al conflicto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">La polic\u00eda detuvo a Ram\u00f3n Rubial, Eduardo L\u00f3pez Albizu, Redondo&#8230; Cuando lleg\u00f3 el secretario general de UGT a la comisar\u00eda, muchos de los detenidos hab\u00edan salido ya hacia el destierro. Entre ellos, Rubial que hubo de salir en zapatillas, tal como le hab\u00edan sacado de su casa. Redondo march\u00f3 en cuerda de presos, esposado, a Miranda, de Miranda a Burgos, de Burgos a Madrid, a Carabanchel. De all\u00ed sali\u00f3 para la prisi\u00f3n de C\u00e1ceres y de all\u00ed a las Hurdes, a las Mestas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El 19 de junio de 1967, con motivo del aniversario de la liberaci\u00f3n de Bilbao -terrible iron\u00eda- Nicol\u00e1s Redondo fue indultado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>Por la Justicia<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Jaime Miralles pas\u00f3 tambi\u00e9n por Carabanchel. Pero, en esta ocasi\u00f3n, no por sus convicciones mon\u00e1rquicas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&#8211; Mi ingreso en Carabanchel tuvo otras razones. Hab\u00eda una huelga en la construcci\u00f3n. Y un obrero, Pedro Pati\u00f1o, fue muerto por disparos de un guardia civil. Era el a\u00f1o 1971. Aquello fue tremendo. Yo hice todo lo que legalmente pod\u00eda hacer. Fracas\u00e9 en todo. En todo. Fracas\u00e9 con los magistrados, con los polic\u00edas&#8230; con todo. Fracas\u00e9 en todo. Y viendo la inutilidad de mi gesti\u00f3n profesional, hice una nota. Nueve folios. Es tremenda en cuanto a todos los hechos que all\u00ed se consignan. Pero yo no me meto con nadie.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Habla ahora Jaime Miralles m\u00e1s bajo. Casi en un susurro. Hay como un dolor cuajado all\u00e1, dentro de su voz. Dice la palabra \u00abfracaso\u00bb casi con desesperaci\u00f3n. Hace largas pausas. Y cuenta lo que ya es historia. Negra historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Era el 13 de septiembre de 1971. Huelga en la construcci\u00f3n. Pedro Pati\u00f1o, casado, dos hijos, 33 a\u00f1os, formaba parte de un piquete informativo con otras tres personas: \u00c1ngel L\u00f3pez Jim\u00e9nez, Jes\u00fas Gonz\u00e1lez Garcedo y Julio Garc\u00eda Madrid.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Hab\u00edan estado repartiendo octavillas de una obra a otra. Al salir de una de ellas, junto a la carretera a Legan\u00e9s, un coche de la Guardia Civil, una furgoneta Citro\u00ebn, se par\u00f3 junto a ellos. En su interior iban cuatro agentes: el conductor Faustino Moreno, el cabo Tom\u00e1s Cabrera y los guardias Jes\u00fas Benito y Miguel Fern\u00e1ndez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Julio Garc\u00eda Madrid intent\u00f3 huir. Oy\u00f3 los cerrojos de los m\u00e1user y se qued\u00f3 quieto. Uno de los guardias se adelant\u00f3 y le arrastr\u00f3 hasta la furgoneta, mientras sus compa\u00f1eros permanec\u00edan paralizados. De pronto son\u00f3 un disparo que atraves\u00f3 a Pedro Pati\u00f1o que cae como un fardo al suelo. Todos -guardias y detenidos- se miran aterrados. Nadie se ha movido. El agente Jes\u00fas Benito, por accidente o voluntariamente, ha disparado su arma reglamentaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Jaime Miralles cree que fue un acto de mala suerte. Un tiro involuntario. Se pone de pie. Explica la trayectoria del disparo. Se\u00f1ala en su propio cuerpo por donde entr\u00f3 la bala.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-La verdad es que fue un disparo accidental. Una barbaridad, pero accidental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El primero que acude a auxiliar al herido es Julio Garc\u00eda Madrid, que grita al guardia: \u00ab\u00bfQu\u00e9 ha hecho usted, hombre?\u00bb.(<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[51]<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Entre todos subieron a Pedro Pati\u00f1o a la furgoneta. Y mientras dos guardias se llevaban, a pie, a los otros obreros hasta el cuartelillo de la Guardia Civil de Legan\u00e9s, el autom\u00f3vil traslad\u00f3 el cuerpo, pr\u00e1cticamente sin vida, del obrero hasta la cl\u00ednica San Nicasio, en la carretera de Legan\u00e9s a Alcorc\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Leguina y Ubiema cuentan c\u00f3mo en la noche de ese mismo d\u00eda se presentaron en casa del obrero muerto un capit\u00e1n y guardias civiles de paisano para hacer un minucioso registro. La viuda pudo ver muy brevemente el cuerpo de su marido en el dep\u00f3sito del Hospital Militar G\u00f3mez Ulla. Pero no dejaron que nadie velase el cad\u00e1ver. El d\u00eda 15 de septiembre Pedro Pati\u00f1o fue sacado del Hospital donde se le hab\u00eda realizado la autopsia, sin avisar a los familiares, para ser enterrado en el cementerio de Getafe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Lo enterraron sin que lo viera su mujer&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Jaime Miralles recuerda, casi fotogr\u00e1ficamente, aquellos hechos, el dolor de la viuda, la impotencia, de no ser escuchado, de no poder hacer nada. El present\u00f3 en nombre de la viuda de Pati\u00f1o, Dolores Sancho, y de sus dos hijos, una querella por homicidio en el juzgado de instrucci\u00f3n que se declar\u00f3 incompetente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Hab\u00eda sido Paca Sauquillo la que le hab\u00eda pedido que se hiciera cargo de investigar el homicidio. En su libro autobiogr\u00e1fico(<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[52]<\/a>) Sauquillo habla con admiraci\u00f3n y afecto del veterano abogado y cuenta el terror con que se vivieron los incidentes del entierro de Pedro Pati\u00f1o: \u00abLa Guardia Civil nos orden\u00f3 que nos apoy\u00e1ramos en la pared del cementerio, dio las voces de rigor, y despu\u00e9s dispararon al aire. Nosotros est\u00e1bamos convencidos de que nos iban a fusilar. Despavoridos, salimos corriendo y a\u00fan recuerdo al letrado Guillermo V\u00e1zquez, afectado de una cierta par\u00e1lisis, arrastrado por todos nosotros intentando alcanzar los coches para salir huyendo de all\u00ed\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Hay un dato que pocos conocen. Y que Jaime Miralles desvela ahora para explicar por qu\u00e9 la noticia de la muerte de Pati\u00f1o corri\u00f3 r\u00e1pidamente por Madrid:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-El mundo es muy peque\u00f1o, \u00bfsabe usted? Y resulta que el m\u00e9dico, el primero al que consultan, era de Comisiones Obreras y r\u00e1pidamente inform\u00f3 de lo sucedido. Casi al instante, se supo lo que hab\u00eda pasado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Suspira. Todav\u00eda vibra en su voz un punto de indignaci\u00f3n cuando recuerda que, como quiera que nadie le hac\u00eda caso, elabor\u00f3 un informe de nueve p\u00e1ginas que envi\u00f3 a numerosas personalidades. El informe recog\u00eda toda la crudeza de esa muerte. Todo el sufrimiento de la viuda. Todo el horror, de un acto inexplicable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Ese era mi relato. Y eso era lo que el juez interpretaba como injurias. Desde luego, para un examen de penal, no sirve. Bueno, pues consejo de guerra. Y empez\u00f3 la burla: los jueces me citaban a una hora y luego no estaban&#8230; para qu\u00e9 decirle. La situaci\u00f3n que entonces viv\u00edamos, ahora se nos olvida, pero&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Un d\u00eda recibi\u00f3 una citaci\u00f3n del juez militar. Jaime Miralles -ya est\u00e1 dicho- ha sido siempre un hombre puntual, educado. Entr\u00f3 a la hora en que hab\u00eda sido convocado en el despacho del juez:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&#8211; Buenos d\u00edas -dijo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El juez militar ni le contest\u00f3 ni se dign\u00f3 <em>mi<\/em>rarle. Jaime Miralles esper\u00f3 un tiempo prudencial y, transcurrido \u00e9ste, se dirigi\u00f3 hacia la puerta. Cuando el magistrado vio que se marchaba, levant\u00f3 la vista del escrito y le llam\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Oiga, oiga&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Pero ya se hab\u00eda marchado. El juez estuvo mand\u00e1ndole citaciones durante varios d\u00edas. Y obteniendo siempre la misma respuesta: no est\u00e1, no est\u00e1. Al soldado que mandaban con la citaci\u00f3n, le dijo un d\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&#8211; D\u00edgale que yo no puedo acudir hasta el jueves, a las seis de la tarde, hora en que me har\u00e9 presente en el juzgado. El juez, militar, estaba indignado. Me present\u00e9 con el decano accidental del Colegio de Abogados, que era Garc\u00eda Gallo, Vicente Pini\u00e9s, y Angel Gracia Oliveros, abogado de Zaragoza, que era y es para m\u00ed como un hermano y a quien design\u00e9 en aquel momento mi defensor. Entr\u00e9 en el juzgado, no le tend\u00ed la mano al juez, como se puede imaginar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&#8211; Oiga usted, se\u00f1or Miralles, usted \u00bfse da cuenta de que ha desatendido siete citaciones judiciales m\u00edas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&#8211; S\u00ed se\u00f1or, pero d\u00edgalo completo: siete primeras citaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Se r\u00ede Miralles con cierta picard\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Es que el delito se comete al desobedecer la tercera. Y el magistrado ten\u00eda tal ataquina que se hab\u00eda olvidado de poner el orden de las citaciones, con lo cual todas eran primeras citaciones. El no lo comprendi\u00f3 a la primera. Pero por eso no pudo procesarme. Me proces\u00f3 por injurias a la Guardia Civil. Las injurias eran atribuirles la muerte de Pedro Pati\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Fue un proceso de lo m\u00e1s accidentado. Tuvo tres defensores. El primero, \u00c1ngel Gracia. El juez le comunic\u00f3 que iba a ser trasladado a la c\u00e1rcel de Carabanchel y nombr\u00f3 a los polic\u00edas que hab\u00edan de acompa\u00f1arle, primero, a la Direcci\u00f3n General de Seguridad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El abogado de Miralles pidi\u00f3 leer el oficio y dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-\u00bfNo sabe su se\u00f1or\u00eda que uno de estos polic\u00edas ha sido acusado de malos tratos por <em>mi <\/em>defendido hace unos d\u00edas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Eso no tiene nada que ver -replic\u00f3 el juez. \u00c1ngel Gracia hizo un alegato que, ahora, el entonces acusado califica de \u00abimpresionante\u00bb. Pidi\u00f3 que su defendido fuera trasladado a Carabanchel, sin pasar por la DGS. Y para justificarlo, cerr\u00f3 su discurso de una forma que a Jaime Miralles a\u00fan no se le ha olvidado, ni siquiera ha olvidado la literalidad de las palabras empleadas. Alza la voz. La engola un poco y recita:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Dijo: \u00abAs\u00ed debe hacerse, salvo que su se\u00f1or\u00eda quiera tener otro Calvo Sotelo\u00bb. \u00bfQu\u00e9 le parece?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">As\u00ed que Jaime Miralles fue directamente a Carabanchel. Describe el trayecto, calle por calle desde el Paseo de la Infanta Cristina, donde est\u00e1 el Gobierno militar, hasta la prisi\u00f3n. Iban en un turismo. Y durante el trayecto nadie pronunci\u00f3 ni una sola palabra. Ni los polic\u00edas ni \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-La llegada a la c\u00e1rcel es muy aleccionadora y me levant\u00f3 la moral. Yo iba seguido de los dos agentes. Y me encontr\u00e9 con que ven\u00eda a recibirme el jefe de servicios. Les dijo: \u00abUstedes no pueden pasar. A partir de esta puerta depende del Cuerpo de Prisiones\u00bb. Es bonito, \u00bfeh?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Luego, los tr\u00e1mites habituales: tomar los datos, las huellas&#8230; Miralles conoc\u00eda todo aquello. Calma los nervios del funcionario. Le dice que no se preocupe. Que lleva mucho tiempo visitando las prisiones, acompa\u00f1ando a sus clientes&#8230; Que nunca ha tenido ning\u00fan incidente y que, ahora, que es un interno, no va a dedicarse a crear conflictos. \u00c9l es un detenido y como tal ha de ser tratado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Desde el juzgado hab\u00eda realizado dos llamadas. Una, a su mujer. Otra, al director de la c\u00e1rcel para anunciarle su llegada. Se llamaba Emilio Tavera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Si de algunos nombres quiero olvidarme, de \u00e9ste, no. Se port\u00f3 conmigo como un caballero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Son\u00f3 el tel\u00e9fono en el despacho del director de la Prisi\u00f3n de Carabanchel:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Se\u00f1or director. Soy Jaime Miralles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-D\u00edgame.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Pues mire usted: le llamo para decirle que voy para all\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Se\u00f1or Miralles, usted no tiene que anunciarse. Usted sabe que siempre es bien recibido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-No me ha comprendido. Le llamo porque voy interno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-\u00bfC\u00f3mo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Que s\u00ed, que s\u00ed. Que voy interno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Bueno, bueno. No me hace falta saber m\u00e1s. Hasta ahora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Le dieron instrucciones de que no pod\u00eda hablar con nadie, con ninguno de los internos. Que eran \u00ab\u00d3rdenes de arriba\u00bb. En aquellos momentos en Carabanchel estaban, entre otros, Marcelino Camacho y Juli\u00e1n Ariza, del que habla con cari\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Es muy amigo m\u00edo y excelente persona. Se acordar\u00e1 todav\u00eda de cuando nos cruz\u00e1bamos por los pasillos y nos salud\u00e1bamos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Estuvo muy poco en prisi\u00f3n. Pero le dio tiempo a conocer parcelas del ser humano que no se ven en otras partes. De manera muy especial recuerda a sus compa\u00f1eros de comedor. Com\u00edan en mesas de cuatro. Con \u00e9l se sentaba un viejo socialista que llevaba largos a\u00f1os encerrado. Un hombre de convicciones firmes, de una gran dignidad. Los otros dos eran dos muchachos, dos cr\u00edos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Eran delincuentes ya acreditados. Me impresion\u00f3 el grado de encanallamiento al que pueden llegar las personas. Fue lo que m\u00e1s me impresion\u00f3. Eran tan j\u00f3venes&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Sonr\u00ede. Hace un gesto como si ahuyentara algunos recuerdos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Pero no le enga\u00f1o a usted. Me pas\u00e9 m\u00e1s tiempo en el locutorio que haciendo vida de prisi\u00f3n. Pasaron por all\u00ed&#8230; bueno, pues medio Colegio de Abogados. Pero le contar\u00e9 algunas visitas que no dejan de ser curiosas. Un d\u00eda me anuncian: \u00abTiene usted visita\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Jaime Miralles se dirigi\u00f3 al locutorio y de all\u00ed le enviaron al despacho del director donde le estaba esperando Ram\u00f3n Serrano Su\u00f1er. El director intent\u00f3 marcharse:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Les dejo que hablen solos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Y Serrano Su\u00f1er replic\u00f3:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-No, si lo que hable con Miralles se lo puede contar al General.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Explica Miralles, muy serio:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&#8211; Serrano llamaba siempre General a Franco. El caso es que estuvimos hablando largo rato. Y lo puso verde. Puso verde al General. Pol\u00edticamente, claro. Fue una visita muy agradable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Otro d\u00eda volvieron a anunciarle visita en el despacho del director. All\u00ed le esperaba en esta ocasi\u00f3n Eleuterio Gonz\u00e1lez Zapatero, viejo amigo de Miralles y entonces Fiscal General del Estado. Le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Como amigo tuyo, hubiera venido a verte en cualquier caso. Pero es que, adem\u00e1s, como Fiscal General del Estado, yo he sido una de las personas que ha recibido la nota que has enviado a distintas personalidades sobre la muerte de Pedro Pati\u00f1o. Mi obligaci\u00f3n, si hubiera encontrado motivos, hubiera sido la de presentar querella contra ti. Pero vengo a proponerte que me presentes como testigo para declarar que no he encontrado nada en ella que sea objeto de querella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Le pusieron en libertad antes de que se celebrara el consejo de guerra. Y cuando se celebr\u00f3 no le admitieron ni un solo testigo. Ni una sola prueba. Y le absolvieron con todos los pronunciamientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">-Todo se sabe en la vida. La nota de Pati\u00f1o produjo inicialmente una repulsa imponente de varios generales. Y provocaron la detenci\u00f3n y el consejo de guerra. Pero una vez que me metieron en prisi\u00f3n, se produjo una nueva reacci\u00f3n de otros generales a favor m\u00edo. Y esa segunda reacci\u00f3n fue la que prevaleci\u00f3 hasta la absoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">De todo ha sacado Jaime Miralles ense\u00f1anza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">De todo. Mientras otros maldicen de la pol\u00edtica, \u00e9l, ahora, a los 81 a\u00f1os, cree que la actividad pol\u00edtica forma mucho. Estando en la c\u00e1rcel, escribi\u00f3 una carta al ministro Cavestany. En ella le dec\u00eda que era un preso. En ella le dec\u00eda que no se quejaba de su situaci\u00f3n, pero que all\u00ed dentro hab\u00eda aprendido que la c\u00e1rcel en s\u00ed misma era una ignominia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00c9l, que cuando estall\u00f3 la guerra se present\u00f3 voluntario, con 16 a\u00f1os, en el bando nacional, lleg\u00f3 un momento en que renunci\u00f3 a todo. En esta tarde, en la que la lluvia cae con fuerza, rebota en los cristales de este despacho, Jaime Miralles busca entre sus papeles. Con voz firme lee una carta que mand\u00f3 el 13 de julio de 1961 a Tom\u00e1s Garc\u00eda Rebul, Delegado Nacional de Ex Combatientes. Son las \u00faltimas palabras con las que quiere cerrar sus recuerdos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Mi estimado y querido amigo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">He recibido tu afectuosa carta de fecha 11 de este mes y te agradezco muy sinceramente la atenci\u00f3n que conmigo tienes al pedirme que acceda a formar en la presidencia de la representaci\u00f3n de los ex combatientes en el desfile del pr\u00f3ximo d\u00eda 17, pero estoy convencido de que no debo acceder a tu petici\u00f3n. Por el contrario, mi lealtad me impide expresar una adhesi\u00f3n mentira a una pol\u00edtica que no comparto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Creo que al cabo de estos 25 a\u00f1os que ahora terminan no puede invocarse como t\u00edtulo de legitimaci\u00f3n el 18 de julio, porque a lo largo del tiempo se ha diluido su virtualidad. El Movimiento Nacional no se inici\u00f3 para el ulterior establecimiento de un sistema pol\u00edtico. Ni la explosi\u00f3n vital del Alzamiento puede encerrarse en los l\u00edmites angustiosos de un partido \u00fanico. Mi condici\u00f3n de ex combatiente y cuanto me vincula con el Alzamiento Nacional constituye para m\u00ed un acervo cultural y afectivo demasiado entra\u00f1able para vincularlo a posteriores pol\u00edticas m\u00e1s o menos contingentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Tratar de perpetuar entre los espa\u00f1oles un estado de \u00e1nimo de guerra civil pugna esencialmente con mis convicciones y considero que s\u00f3lo conduce a entorpecer el normal desenvolvimiento de la paz en el futuro. Creo que con la preocupaci\u00f3n activa por el porvenir se sirve mejor el inter\u00e9s de Espa\u00f1a que refugi\u00e1ndose, m\u00e1s o menos sinceramente, en el pret\u00e9rito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Siento muy de veras no poder complacerte y te agradezco de coraz\u00f3n que te hayas acordado de m\u00ed y recibe un abrazo de tu buen amigo<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Jaime Miralles \u00c1lvarez<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En la calle ha dejado de llover. Huele a limpio en un Madrid reci\u00e9n lavado. Por la parte de la Moncloa un rayo de sol, perezoso y \u00faltimo, ilumina unas nubes todav\u00eda casi negras. Pronto vendr\u00e1n los primeros calores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[49]<\/a> SantosJuli\u00e1. Obra citada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[50]<\/a> Ra\u00fal Morodo: <em>Atando cabos. <\/em>Tauros. Madrid. 2001.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[51]<\/a> De que casi con toda seguridad se trataba de un disparo involuntario da idea el hecho de que el propio guardia s\u00f3lo pudo balbucear unas palabras ininteligibles, asustado y perplejo, lo que, en cualquier caso, no quita gravedad al hecho. Joaqu\u00edn Leguina y Antonio Ubierna, en <em>A\u00f1os de hierro y esperanza <\/em>(Espasa Cal pe. Madrid, 2000), sostienen en su relato &#8211; muy completo- que fue Julio Garc\u00eda Madrid quien se dirigi\u00f3 al guardia. Otras versiones dicen que fue uno de sus compa\u00f1eros el que recrimin\u00f3 al agente el disparo con parecidas palabras. La verdad es que, en el fondo, nada cambia los hechos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[52]<\/a> Paca Sauquillo: <em>Mirada de mujer. <\/em>Ediciones B. Barcelona, 2000<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Enterados de la reedici\u00f3n de este magn\u00edfico libro de Rodolfo y Daniel Serrano por la editorial Frida, prologado esta vez por\u00a0Alberto Garz\u00f3n, con esta entrega\u00a0damos por cerrada\u00a0su publicaci\u00f3n en Punto Cr\u00edtico no sin recomendar encarecidamente <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/04\/23\/toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano-vii\/\" title=\"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (VII)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1418,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1901","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1901","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1901"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1901\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1901"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1901"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1901"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}