{"id":1899790,"date":"2021-02-24T00:05:40","date_gmt":"2021-02-23T23:05:40","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=1899790"},"modified":"2022-12-28T22:15:33","modified_gmt":"2022-12-28T21:15:33","slug":"nietzsche-la-memoria-la-historia-la-segunda-intempestiva-entre-la-critica-al-historicismo-y-la-negacion-de-la-filosofia-de-la-historia-por-herbert-frey","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/02\/24\/nietzsche-la-memoria-la-historia-la-segunda-intempestiva-entre-la-critica-al-historicismo-y-la-negacion-de-la-filosofia-de-la-historia-por-herbert-frey\/","title":{"rendered":"\u00abNietzsche: la memoria, la historia: la\u00a0Segunda intempestiva\u00a0entre la cr\u00edtica al historicismo y la negaci\u00f3n de la filosof\u00eda de la historia\u00bb, por Herbert Frey"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La\u00a0<strong><i>Segunda intempestiva<\/i><\/strong>\u00a0es el \u00fanico escrito en el que <strong>Friedrich Nietzsche<\/strong> aborda expl\u00edcitamente el tema de la historia. Trata del papel de la memoria en la historia, pero tambi\u00e9n del olvido, que resulta fundamental para la sobrevivencia humana. Al mismo tiempo, sin embargo, es impl\u00edcitamente un ajuste de cuentas con la ciencia hist\u00f3rica de su \u00e9poca, el historicismo, que cree ir al fondo de la historia con la simple acumulaci\u00f3n cronol\u00f3gica de datos. A esta ciencia y a sus representantes Nietzsche les dedica su sarcasmo, porque consideran que sus m\u00e9todos los llevan a profundizar en los hechos hist\u00f3ricos, cuando en realidad s\u00f3lo se hunden en un c\u00famulo de datos. Nietzsche demanda una historia al servicio de la vida, que analice los acontecimientos m\u00e1s relevantes y no vacile en destacar que la historia, en s\u00ed, no tiene ning\u00fan prop\u00f3sito objetivo que se pueda desentra\u00f1ar mediante el an\u00e1lisis.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3699\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/07\/Nietzsche-y-el-nihilismo-3.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"452\" data-id=\"3699\" \/><\/p>\n<p align=\"center\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 24pt;\"><b>Nietzsche: la memoria, la historia: la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i> entre la cr\u00edtica al historicismo y la negaci\u00f3n de la filosof\u00eda de la historia\u00a0<\/b><a id=\"ref1a\"><\/a><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref1\">(1)<\/a><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"http:\/\/www.scielo.org.mx\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-16592015000300014\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\"><span style=\"font-family: verdana;\">Herbert Frey<\/span><\/a><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 14pt;\"><i>Instituto de Investigaciones Sociales. <\/i><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana, geneva, sans-serif; font-size: 14pt;\">Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1906504\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-2-300x166.jpg\" alt=\"\" width=\"610\" height=\"337\" data-id=\"1906504\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-2-300x166.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-2.jpg 302w\" sizes=\"auto, (max-width: 610px) 100vw, 610px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La\u00a0<strong><i>Segunda intempestiva<\/i><\/strong>\u00a0es el \u00fanico escrito en el que <strong>Friedrich Nietzsche<\/strong> aborda expl\u00edcitamente el tema de la historia. Trata del papel de la memoria en la historia, pero tambi\u00e9n del olvido, que resulta fundamental para la sobrevivencia humana. Al mismo tiempo, sin embargo, es impl\u00edcitamente un ajuste de cuentas con la ciencia hist\u00f3rica de su \u00e9poca, el historicismo, que cree ir al fondo de la historia con la simple acumulaci\u00f3n cronol\u00f3gica de datos. A esta ciencia y a sus representantes Nietzsche les dedica su sarcasmo, porque consideran que sus m\u00e9todos los llevan a profundizar en los hechos hist\u00f3ricos, cuando en realidad s\u00f3lo se hunden en un c\u00famulo de datos. Nietzsche demanda una historia al servicio de la vida, que analice los acontecimientos m\u00e1s relevantes y no vacile en destacar que la historia, en s\u00ed, no tiene ning\u00fan prop\u00f3sito objetivo que se pueda desentra\u00f1ar mediante el an\u00e1lisis.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Nietzsche demanda una historia al servicio de la vida, que analice los acontecimientos m\u00e1s relevantes y no vacile en destacar que la historia, en s\u00ed, no tiene ning\u00fan prop\u00f3sito objetivo que se pueda desentra\u00f1ar mediante el an\u00e1lisis<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">De la lectura superficial de este breve ensayo no necesariamente se desprende tampoco que se trata de una cr\u00edtica inclemente a cualquier filosof\u00eda de la historia que, por adelantado, cree conocer el objetivo \u00faltimo de la historia. Si bien est\u00e1 claro que la historia requiere de principios estructurales, \u00e9stos no pueden sustentarse en una visi\u00f3n teleol\u00f3gica. <strong>Nietzsche aboga por una aproximaci\u00f3n tr\u00e1gica, que sabe que la historia no puede construirse<\/strong>. S\u00f3lo de cuando en cuando grandes figuras individuales logran imprimirle su sello, a pesar de que el curso mismo de la historia no est\u00e9 en sus manos. Se requiere de un \u00ab<em>delirio encubridor<\/em>\u00ab, es decir de la ilusi\u00f3n, para siquiera poder actuar; para poder crear un sentido temporal que, de todos modos, en cualquier momento puede volver a hundirse en el caos. S\u00ed, a pesar de todo, Nietzsche no vuelve a incluir momentos de una visi\u00f3n teleol\u00f3gica de la historia en su construcci\u00f3n, \u00e9sta sigue siendo una pregunta abierta.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Contempla al reba\u00f1o que pasta junto a ti: no sabe lo que es el ayer o el hoy; retoza, come, descansa, digiere, vuelve a retozar y, as\u00ed, de la ma\u00f1ana a la noche, de d\u00eda en d\u00eda, vinculado fugazmente con su gusto y con su disgusto, es decir, con el est\u00edmulo del instante y, por lo tanto, ni triste ni aburrido. Contemplar esto afecta mucho al hombre, porque \u00e9ste se ufana de su humanidad frente a los animales y, sin embargo, observa con envidia su dicha \u2014porque s\u00f3lo es eso lo que desea: no estar triste ni vivir con dolor, como los animales; pero lo desea en vano, porque no lo desea como el animal. En alg\u00fan momento el hombre le pregunta al animal: \u00bfpor qu\u00e9 s\u00f3lo me miras y no me hablas de tu dicha? El animal quiere responder y decir que ello se debe a que &#8216;siempre olvido inmediatamente lo que quer\u00eda decir&#8217;; pero al instante tambi\u00e9n olvida esa respuesta y calla, ante lo cual el hombre se admira [Nietzsche 1980: 248].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Con estas reflexiones se inicia la\u00a0<i>Segunda consideraci\u00f3n intempestiva<\/i>\u00a0de Nietzsche, titulada \u00abDe las ventajas y desventajas de la historia para la vida<i>\u00ab<\/i>, y que en general es vista como la m\u00e1s importante de las consideraciones intempestivas. En ella, Nietzsche hace un ajuste de cuentas con la ciencia hist\u00f3rica de su \u00e9poca, en relaci\u00f3n con el problema de la objetividad en la historia y la problem\u00e1tica del hombre como un animal que debe convivir con su historia, es decir con su memoria, y que sucumbe ante ello porque no es capaz de lidiar productivamente con su pasado. Sin embargo, lo que es v\u00e1lido para el individuo, tambi\u00e9n es v\u00e1lido para la historia en general. La incapacidad de poder priorizar entre cada uno de los hechos hist\u00f3ricos individuales, de postular una objetividad que sea capaz de representar el asunto mismo como tal, conduce a una esterilidad que ya no est\u00e1 en condiciones de comprender los acontecimientos individuales en su singularidad. Si todos los acontecimientos tienen la misma relevancia, entonces ya s\u00f3lo pueden ser expuestos de forma narrativa, pero no procesados intelectualmente. El hombre es el animal que ante la amenaza de la muerte debe escribir y escoger su propia historia, si es que quiere sobrevivir.<a id=\"ref2a\"><\/a>2\u00a0Lo que significar\u00eda el no poder olvidar nunca, lo describe Jorge Luis Borges en el cuento \u00abFunes el memorioso<i>\u00ab<\/i>, en 1942. Esta fant\u00e1stica historia se desarrolla en 1887 y es la \u00abevocaci\u00f3n\u00bb de un joven indio de Uruguay que, tullido sin remedio despu\u00e9s de un accidente ecuestre, repentinamente se ve bendecido por una memoria absoluta. Diecinueve a\u00f1os hab\u00eda vivido Ireneo Funes, que as\u00ed se llamaba el muchacho, como todos los dem\u00e1s. Ve\u00eda sin mirar, o\u00eda sin escuchar y olvidaba muchas cosas, de hecho casi todo. Seg\u00fan la narraci\u00f3n de Borges, antes de caerse del caballo era como cualquiera: un bueno para nada, sin memoria, ansioso de acci\u00f3n y de vida.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Al caer, Ireneo Funes perdi\u00f3 el conocimiento pero, \u00abcuando lo recobr\u00f3, el presente era casi intolerable de tan rico y tan n\u00edtido, y tambi\u00e9n las memorias m\u00e1s antiguas y m\u00e1s triviales\u00bb. Poco despu\u00e9s se dio cuenta de que estaba totalmente inv\u00e1lido. Pero este hecho apenas lo conmovi\u00f3. Lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que la incapacidad de actuar y de moverse era un precio sumamente menor a cambio de su ahora infalible memoria y su capacidad absoluta, casi blasfema, de percibir y grabarse las cosas. Si antes de su accidente Ireneo era casi incapaz de leer, despu\u00e9s le bastaba una sola lectura de la\u00a0<i>Naturalis historia<\/i>\u00a0de Plinio para enumerar, en lat\u00edn y espa\u00f1ol, todos los casos de memorias prodigiosas que aparec\u00edan ah\u00ed, en el cap\u00edtulo 24 del s\u00e9ptimo libro: \u00abCiro, rey de los persas, que sab\u00eda llamar por su nombre a todos los soldados de sus ej\u00e9rcitos; Mitr\u00edades Eupator, que administraba la justicia en los 22 idiomas de su imperio; Sim\u00f3nides, inventor de la mnemotecnia; Metrodoro, que profesaba el arte de repetir con fidelidad lo escuchado una sola vez\u00bb.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Atado a su lecho, el inv\u00e1lido Ireneo Funes hac\u00eda palidecer empero a todos estos h\u00e9roes del\u00a0<i>ars memorativa<\/i>. Como narra Borges, \u00absab\u00eda las formas de las nubes australes del amanecer del 30 de abril de 1882, y pod\u00eda compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta espa\u00f1ola que s\u00f3lo hab\u00eda mirado una vez\u00bb. Pod\u00eda reconstruir \u00abtodos los sue\u00f1os, los entresue\u00f1os. Dos o tres veces hab\u00eda reconstruido un d\u00eda entero\u00bb, aunque cada reconstrucci\u00f3n hab\u00eda requerido a su vez de todo un d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Sin embargo, era incapaz de construir pensamientos abstractos, y tampoco le interesaba. En tanto que el humano com\u00fan forjaba definiciones para poder orientarse en el mundo y reconocerlo, \u00e9l s\u00f3lo necesitaba recordar como plat\u00f3nico de la realidad terrenal.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Muri\u00f3 pronto, de una congesti\u00f3n pulmonar, en 1889, coincidentemente el mismo a\u00f1o en que Nietzsche sucumbi\u00f3 a la locura. Corri\u00f3 el rumor de que en realidad fue el peso de su memoria el que destruy\u00f3 su joven vida; lo que puede darse por sentado es que fue la causa de su invalidez.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En cualquier caso, el acceso a las ideas abstractas y a sus apor\u00edas permaneci\u00f3 vetado para este joven indio. Hab\u00eda aprendido sin esfuerzo lat\u00edn y una serie de lenguas vivas, pero Borges da a entender que este portento de memoria no estaba muy dotado para pensar. Pensar significa olvidar diferencias, comparar cosas diferentes, generalizar, abstraer. En el mundo de Ireneo Funes, dominado por la memoria, no hab\u00eda m\u00e1s que particularidades.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Cuando, conforme a su relato, Borges vio por \u00faltima vez al muchacho, \u00e9ste ten\u00eda 19 a\u00f1os y faltaba uno para su muerte. Seg\u00fan lo describe, al escritor argentino le pareci\u00f3 \u00abmonumental como el bronce, m\u00e1s antinguo que Egipto, anterior a las profec\u00edas y a las pir\u00e1mides\u00bb [Borges 1994].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1906528 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-5.jpg\" alt=\"\" width=\"525\" height=\"700\" data-id=\"1906528\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-5.jpg 525w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-5-225x300.jpg 225w\" sizes=\"auto, (max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">El cuento de Borges, que desde luego Nietzsche no pudo conocer, exhibe los problemas de una persona que es incapaz de olvidar e ilustra de ese modo una problem\u00e1tica que aparece en la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i>. El animal, dice Nietzsche, vive de manera ahist\u00f3rica. Pero el hombre se convierte en hombre cuando comprende la palabra \u00abhab\u00eda\u00bb; esa terrible palabra mediante la cual le sobrevienen al ser humano la tristeza, el odio, la lucha, el dolor y el hast\u00edo, para recordarle que su existencia es, en esencia, un tiempo imperfecto nunca consumado, un pasado ininterrumpido. Es por eso que el hombre, pero sobre todo el hombre hist\u00f3rico que hace del pasado su compromiso y que no deja atr\u00e1s lo que ha sido sino, al contrario, se define a partir de ello, est\u00e1 tan mal dotado para la dicha. Tal vez por este motivo ning\u00fan fil\u00f3sofo tiene mayor raz\u00f3n que el c\u00ednico: porque la dicha del animal, como el c\u00ednico m\u00e1s consumado, es la prueba viviente de la raz\u00f3n del cinismo. No importa en qu\u00e9 radique, una parte de la dicha es poder olvidar; es tener la capacidad de sentir por un tiempo de manera ahist\u00f3rica. Pero, para poder actuar, tambi\u00e9n hay que ser capaz de olvidar. As\u00ed como en palabras de Goethe el que act\u00faa carece siempre de conciencia, as\u00ed tambi\u00e9n, espec\u00edficamente, carece de historia. \u00abImag\u00ednense\u00bb, plantea Nietzsche, y uno creer\u00eda que tiene ante sus ojos la figura borgiana de Ireneo Funes, \u00abimag\u00ednense el ejemplo m\u00e1s extremo de un hombre que no tenga la capacidad de olvidar [&#8230;] como digno disc\u00edpulo de Her\u00e1clito, apenas si se atrever\u00eda a levantar un dedo. A toda acci\u00f3n le corresponde el olvido: como del mismo modo para la vida, a todo lo org\u00e1nico no s\u00f3lo le corresponde la luz, sino tambi\u00e9n la oscuridad\u00bb [Nietzsche 1980: 250]. Por eso ser\u00eda factible vivir casi sin memoria, vivir inclusive feliz, como lo muestra el animal; pero ser\u00eda absolutamente imposible vivir siquiera, sin poder olvidar.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Hay [contin\u00faa Nietzsche] un grado de insomnio, de repetici\u00f3n, de sentido hist\u00f3rico en el que todo lo vivo sufre un da\u00f1o y al final sucumbe, ya sea un hombre, un pueblo o una cultura [&#8230;] Por lo tanto, a la capacidad de sentir la tenemos que considerar en cierto grado de manera ahist\u00f3rica, es decir, como la m\u00e1s importante y primigenia, dado que en ella se encuentra el fundamento sobre el cual puede germinar algo recto, sano y grande, algo realmente humano [Nietzsche 1980: 250].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Y unas p\u00e1ginas m\u00e1s adelante, Nietzsche llega a la siguiente conclusi\u00f3n: \u00abS\u00f3lo a trav\u00e9s de la capacidad de utilizar el pasado para poder vivir, y de hacer de lo ocurrido historia, el hombre se convierte en hombre; pero, ante un exceso de historia, el hombre otra vez deja de serlo y, sin la coraza de lo ahist\u00f3rico, nunca hubiera podido ni se hubiera atrevido a empezar\u00bb [Nietzsche 1980: 253].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Utilizar el pasado para poder vivir y hacer de lo ocurrido historia: esta formulaci\u00f3n de Nietzsche tiene un doble sentido. No s\u00f3lo tiene una interpretaci\u00f3n prospectiva, como por ejemplo con Carlos Marx en el\u00a0<i>18 Brumario de Luis Bonaparte<\/i>, en el que un conocido p\u00e1rrafo dice: \u00ablos hombres son los hacedores de su propia historia, pero no la hacen de piezas sueltas derivadas de circunstancias elegidas por ellos mismos, sino de otras directamente disponibles, existentes y heredadas. La tradici\u00f3n de los muertos pesa como una monta\u00f1a sobre la mente de los vivos\u00bb [Marx y Engels 1966: 115]; sino tambi\u00e9n tiene una interpretaci\u00f3n retrospectiva, como dice Rudolf Burger en su libro\u00a0<i>En nombre de la historia<\/i>\u00a0[<i>Im Namen der Geschichte<\/i>]:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Tenemos un pasado, pero nos damos una Historia. Y nos la damos a la luz de un dise\u00f1o \u2014un dise\u00f1o de lo que somos y lo que queremos ser: de ello depende\u00a0lo\u00a0que hemos sido. No es el pasado el que nos determina y define, sino que, en tanto le conferimos al pasado que tenemos una estructura significante&#8230; y a trav\u00e9s de ella lo convertimos en nuestra historia, en nuestro \u00abhaber-sido\u00bb [&#8230;] nos definimos a nosotros mismos mediante nuestra propia historia [Burger 2007: 36].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En su cr\u00edtica al historicismo de corte rankiano, Nietzsche tiene claro que el historiador es el que debe conferirle al pasado una estructura de significado para construir con ella una historia en el sentido de una narrativa. Esto significa que de un mar inagotable de acontecimientos isotr\u00f3picos s\u00f3lo selecciona un n\u00famero finito; algunos los patetiza, otros los memoriza y otros m\u00e1s los olvida \u2014pero, en realidad, a la mayor\u00eda ni siquiera los toma en cuenta. La \u00abhistoria\u00bb s\u00f3lo es posible cuando la mayor parte del pasado permanece en la oscuridad.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Cuando a lo largo de su\u00a0<i>Segunda consideraci\u00f3n intempestiva<\/i>\u00a0Nietzsche distingue tres tipos de historia, y analiza sus ventajas y sus desventajas en relaci\u00f3n con su utilidad para la vida \u2014es decir, una historiograf\u00eda monumental, una anticuaria y una cr\u00edtica\u2014 esto desde luego s\u00f3lo es posible en la medida en que el material en s\u00ed mismo no tenga una determinada estructura de sentido y de significado que obligue a una determinada forma de exposici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La cr\u00edtica de Nietzsche a las pretensiones de objetividad de una historiograf\u00eda que se entiende a s\u00ed misma como ciencia, amenazaba directamente la creencia de los historiadores en una sola verdad sustancial. En su libro\u00a0<i>Metahistory<\/i>, Hayden White esclarece la cr\u00edtica al historicismo de Nietzsche:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La intenci\u00f3n de Nietzsche es destruir la creencia en un pasado hist\u00f3rico del que se puede sacar una sola verdad sustancial. Para \u00e9l, como para Burckhardt, hay tantas \u00abverdades\u00bb sobre el pasado como hay percepciones individuales. El estudio de la Historia, por lo tanto, nunca deber\u00eda ser un fin en s\u00ed mismo, sino s\u00f3lo un medio hacia un objetivo vital. As\u00ed, Nietzsche distingue dos m\u00e9todos de observaci\u00f3n: uno que niega la vida y que reivindica para s\u00ed la \u00fanica, permanente, verdadera y \u00abaut\u00e9ntica\u00bb forma de contemplaci\u00f3n; y otro que afirma la vida y que permite tantas apreciaciones de la Historia como interpretaciones individuales de sentido existen. El af\u00e1n de un concepto de Historia \u00fanico, perenne y \u00abaut\u00e9ntico\u00bb ser\u00eda una reliquia de la necesidad cristiana de creer en un Dios verdadero; o un producto de la ciencia positivista, con su dogma de un solo, absoluto y obsoleto conjunto de leyes naturales. A ambos conceptos de verdad y a sus equivalentes art\u00edsticos \u2014el romanticismo y el naturalismo\u2014 Nietzsche les contrapone la relatividad de cualquier apreciaci\u00f3n de la realidad [White 1991: 427].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">El escrito de Nietzsche sobre la historia est\u00e1 marcado por dos intenciones que marcan su contenido. Cuando \u00e9l habla de las desventajas de la historia para la vida, se trata de un ataque a su visi\u00f3n cientificista, que postula que \u00e9sta debe ser considerada como una ciencia. Es el historicismo de corte rankiano, que busca borrar su propio yo para poder sumergirse sin prejuicios en los acontecimientos hist\u00f3ricos, y que plantea la exigencia program\u00e1tica de \u00abconocer c\u00f3mo realmente fue\u00bb. El concepto de lo anticuario se reduce a una cifra para la historia cient\u00edfica, lo que en opini\u00f3n de Nietzsche conduce a una verdad sin consecuencias que ya no tiene importancia para el hombre. Al criticar a la historia como anticuaria, Nietzsche emprende con \u00e1nimo pol\u00e9mico un debate latente en su \u00e9poca, pero cuyos argumentos siguen teniendo significado hasta hoy para la cr\u00edtica de una ciencia de la historia positivista.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Seg\u00fan Nietzsche, el enfoque anticuario se basa en una comprensi\u00f3n positivista de la historia cient\u00edfica, o sea en un conocimiento objetivo, es decir pasivo, que culmina en la imagen del historiador, \u00abquien se ha convertido en un eco pasivo que, a trav\u00e9s de su resonancia, act\u00faa a su vez sobre otros pasivos similares hasta que, finalmente, todo el ambiente de una \u00e9poca se llena de estas sutiles y familiares reverberaciones que flotan entremezcladas entre s\u00ed\u00bb [Nietzsche 1980: 288].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En\u00a0<i>Sobre el futuro de nuestras instituciones educativas<\/i>, al igual que en la\u00a0<i>Primera consideraci\u00f3n intempestiva<\/i>\u00a0sobre David Friedrich Strau\u03b2, Nietzsche ya hab\u00eda destacado ciertas caracter\u00edsticas de la historia anticuaria; y esta idea de una historia nihilista, en tanto positivista, la mantuvo todav\u00eda hasta\u00a0<i>La genealog\u00eda de la moral<\/i>.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Su pretensi\u00f3n m\u00e1s noble se encamina ahora a convertirse en espejo; rechaza toda teleolog\u00eda; ya no pretende demostrar nada; se niega a jugar al juez y con ello muestra su buen gusto \u2014afirma tan poco como lo que niega; constata, &#8216;describe&#8217; [&#8230;] esto es asc\u00e9tico en alto grado; pero no hay que confundirse: al mismo tiempo es nihilista, en un grado m\u00e1s alto todav\u00eda [Nietzsche 1980: 405].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Al igual que la ciencia natural, la ciencia de la historia desplegada bajo el signo del historicismo es rid\u00edcula y terrible a la vez. La ciencia de la historia es rid\u00edcula, por la interminable acumulaci\u00f3n de sus temas de estudio y por su incansable acarreo de nuevos hitos de conocimiento. \u00abAl final, el hombre moderno carga consigo una incre\u00edble cantidad de conocimientos que no puede digerir y que luego, cuando tienen oportunidad, le rechinan en el vientre como se dice en los cuentos\u00bb [Nietzsche 1980: 274]. Pero la ciencia de la historia tambi\u00e9n es peligrosa, porque el conocimiento que acumula est\u00e1 inconexo entre s\u00ed, porque carece de un orden y una valoraci\u00f3n, y porque dentro de \u00e9l todo est\u00e1 en pugna con todo. Sobre esta base, Nietzsche apunta hacia el problema del relativismo hist\u00f3rico y su efecto destructivo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Como representante de esta \u00abhistoria asc\u00e9tica\u00bb aparece Leopold von Ranke, cuya exigencia program\u00e1tica de \u00abconocer realmente c\u00f3mo fue\u00bb [Ranke 1990: 45] le sirve como hilo conductor al ideal hist\u00f3rico de la objetividad. La descripci\u00f3n ir\u00f3nica que Nietzsche hace del historiador como un \u00abeco pasivo\u00bb muy bien podr\u00eda corresponder a la visi\u00f3n que Ranke tiene de s\u00ed mismo cuando escribe que \u00abme gustar\u00eda poder borrar mi propio yo y dejar que s\u00f3lo hablen las cosas, que emerjan las fuerzas poderosas\u00bb [Vierhaus 1997: 63].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Para Nietzsche, quien antes y durante la escritura de la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i>\u00a0hab\u00eda le\u00eddo algunos libros de Ranke, \u00e9ste se convirti\u00f3 en el representante por antonomasia de la concepci\u00f3n de la historia que hab\u00eda que combatir. En los apuntes p\u00f3stumos de 1873, Nietzsche escribi\u00f3: \u00abSi los historiadores como Ranke se generalizan, no hay ninguna aportaci\u00f3n: estos\u00a0planteamientos ya se conoc\u00edan mucho antes de su trabajo; recuerdan la experimentaci\u00f3n sin sentido de la que Z\u00f6llner se queja en las ciencias naturales\u00bb [Nietzsche 1980: 672].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Desde la \u00f3ptica te\u00f3rico-cient\u00edfica, la pasividad del anticuario se basa en el criterio de la objetividad, pretensi\u00f3n a la que Nietzsche denomina como\u00a0el ideal de \u00abla verdad sin consecuencias\u00bb. Seg\u00fan \u00e9l, \u00abla objetividad significa que justamente aqu\u00e9l al que no le importa nada un momento del pasado, est\u00e1 llamado a representarlo\u00bb [Nietzsche 1980: 293]. De modo correspondiente, Nietzsche caracteriza al \u00abimpulso anticuario\u00bb como el esfuerzo de \u00abconcebir al pasado como pasado y no tergiversarlo ni idealizarlo\u00bb [Nietzsche 1980: 636].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Lo que quiere decir con ello se evidencia en un fragmento fechado entre el verano de 1872 y los principios de 1873, en el que Nietzsche introduce el concepto de la historiograf\u00eda ic\u00f3nica, presumiblemente la precursora de la historia anticuaria [Nietzsche 1980: 418]. Ahora ser\u00eda la \u00abveracidad ic\u00f3nica\u00bb la que estar\u00eda en marcado contraste con la historia monumental. El esfuerzo ic\u00f3nico de concebir al pasado como pasado y no tergiversarlo, se hace claro mediante la voluntad de testimoniar o, en palabras de Nietzsche, de \u00abdivulgar\u00bb. Nietzsche define a la divulgaci\u00f3n como una forma fundamental del conocimiento hist\u00f3rico.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00abLa Historia, enfocada nada m\u00e1s como un problema de conocimiento y, en menor grado, s\u00f3lo de divulgaci\u00f3n y no de an\u00e1lisis, no tiene en sentido estricto ninguna repercusi\u00f3n sobre la vida\u00bb [Nietzsche 1980: 692]. Divulgar significa que uno da fe de lo que sucede, sin asociar con ello los intereses necesarios para su explicaci\u00f3n o comprensi\u00f3n. De este modo, divulgar\u00a0algo siempre se orienta hacia la singularidad de las circunstancias. Esta singularidad se encuentra en la base del enfoque ic\u00f3nico y, en la l\u00f3gica de la memoria anticuaria, remite al sentido de lo ic\u00f3nico como testimonial. \u00abDe este modo el hombre anticuario cultiva el pasado, porque as\u00ed resulta totalmente individual y un\u00edvoco \u2014sin importar cu\u00e1n insignificante o valioso sea\u00bb [Nietzsche 1980: 705].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Con la referencia al testimonio ic\u00f3nico de lo individual, Nietzsche traza un rasgo fundamental del historicismo; el mismo que tambi\u00e9n subraya Ranke, quien met\u00f3dicamente parte siempre de lo individual y, en consecuencia, sigue una teor\u00eda inductiva del conocimiento.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La objetividad ic\u00f3nica del anticuario se basa en el principio del desinter\u00e9s, que no est\u00e1 al servicio de tendencias o intereses espec\u00edficos, sino que reproduce de manera igualmente \u00abobjetiva\u00bb todas las cosas y acontecimientos en el conocimiento hist\u00f3rico.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La funci\u00f3n de preservaci\u00f3n y duplicaci\u00f3n de la memoria se manifiesta en esta corriente con fuerza irrefrenable. En ninguna otra imagen, el car\u00e1cter \u00abpasivo\u00bb de esta memoria hist\u00f3rica queda mejor plasmado que en el concepto de mecanizaci\u00f3n que Nietzsche ve prevalecer en el historicismo. \u00danicamente por el hecho de que los historiadores modernos son pasivos, la investigaci\u00f3n dentro de la \u00abempresa cient\u00edfica\u00bb de la academia puede producirse seg\u00fan las reglas industriales. Nietzsche escribe que cuando piensa en los historiadores modernos, le vienen a la mente palabras como f\u00e1brica, mercado de trabajo, oferta, utilidad [Nietzsche 1980: 300].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Pero la gama del gremio de los historiadores no se agota en Ranke; hay adem\u00e1s otra \u00abespecie terrible\u00bb, y \u00e9sta no es precisamente objetiva ni carece de voluntad. Quiere juzgar, quiere valorar, pero sus juicios son falsos porque vive con la creencia de que su tarea es adaptar el pasado al sentido com\u00fan. \u00abEstos historiadores primarios llaman &#8216;objetividad&#8217; a ajustar las opiniones y los hechos del pasado a las corrientes de opini\u00f3n del momento: ah\u00ed encuentran el canon de todas las verdades; su tarea es adaptar el pasado a las trivialidades de la actualidad. En contraposici\u00f3n llaman &#8216;subjetiva&#8217; a toda historiograf\u00eda que no admite como conocedora a esta opini\u00f3n popular\u00bb [Nietzsche 1980: 289].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Siguiendo esta tradici\u00f3n, las concepciones \u00e9ticas de la \u00e9poca quedaron luego como \u00faltimos referentes en la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica. \u00bfC\u00f3mo pudo ocurrir? Porque en su proceso de darle condici\u00f3n cient\u00edfica a todo y de confrontarse con la filosof\u00eda de la historia propia del idealismo cl\u00e1sico, la ciencia hist\u00f3rica del siglo XIX excluy\u00f3 como \u00abno cient\u00edficas\u00bb las preguntas previas de la filosof\u00eda de la historia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Con cu\u00e1l de estas tradiciones polemizaba Nietzsche, queda claro cuando se voltea a ver a Hegel. Pese a todas sus diferencias, cuando de una exposici\u00f3n teleol\u00f3gica de la historia se trata, tanto Hegel como Nietzsche est\u00e1n en contra de una escritura de la historia que se limite a juicios pol\u00edticos de valor.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Una cierta gran necesidad \u2014\u00e9se es el objeto y el fin de los historiadores, pero tambi\u00e9n del pueblo y del tiempo mismo. A ello se remite todo. La valoraci\u00f3n de este tipo para escribir la Historia tampoco es mucho m\u00e1s elevada: para cualquier autor los materiales est\u00e1n a la vista, cualquiera puede sentirse capacitado; y aqu\u00ed es donde viene la reminiscencia del Fausto de Goethe: el hacer valer su esp\u00edritu en ellos, como si fuera el esp\u00edritu de la \u00e9poca [Hegel 1970: 17 y 20].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Hay una saturaci\u00f3n, dice Hegel, de estas historias que se derivan de cada \u00e9poca. Para \u00e9l queda claro lo que est\u00e1 por encima de ellas: la contemplaci\u00f3n filos\u00f3fica de la historia, que al proceder en forma \u00abemp\u00edrica\u00bb, tambi\u00e9n muestra la \u00abracionalidad\u00bb del mundo.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Es por ello que s\u00f3lo a partir de la observaci\u00f3n de la Historia del mundo se ha evidenciado, y se evidenciar\u00e1, que act\u00faa de forma racional&#8230; la Historia, sin embargo, hay que asumirla como es; tenemos que proceder de manera hist\u00f3rica, emp\u00edrica [Hegel 1970: 30].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Nietzsche no puede ni quiere compartir esta desmesurada pretensi\u00f3n. Y, a pesar de ello, se hace palpable un vac\u00edo heredado por la filosof\u00eda de la historia de corte hegeliano. Quien no deseaba participar del regreso del esp\u00edritu mundial a los respectivos esp\u00edritus nacionales, enfrentaba como \u00fanica opci\u00f3n la necesidad de una nueva objetividad.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00abHabr\u00eda que pensar en una historiograf\u00eda que no contuviera una sola gota de la verdad emp\u00edrica cruda y que, a pesar de ello, pudiera reivindicar en grado m\u00e1ximo el postulado de la objetividad\u00bb. [Nietzsche 1980: 290]. \u00bfPero c\u00f3mo podr\u00eda fundamentarse esta objetividad? Para Hegel radicaba en \u00abel ojo del entendimiento, de la raz\u00f3n que traspasa la superficie\u00bb. La met\u00e1fora del ojo que ve a profundidad reaparece tambi\u00e9n en Nietzsche, pero es entonces el \u00abojo del artista\u00bb el que deber\u00e1 estar capacitado para esta tarea; se trata de una \u00abfuerza art\u00edstica a la que realmente se pueda calificar como objetiva\u00bb. S\u00f3lo que no hay que reivindicarla, si no se est\u00e1\u00a0realmente \u00abconsagrado a esta formidable vocaci\u00f3n de ser imparcial\u00bb [Nietzsche 1980: 292].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En este punto se ha dado muy claramente una sustituci\u00f3n de \u00abraz\u00f3n\u00bb por \u00abarte\u00bb. Ello podr\u00eda adem\u00e1s respaldarse con el planteamiento general de Nietzsche de \u00abver a la ciencia bajo la \u00f3ptica del artista, pero al arte bajo la \u00f3ptica de la vida\u00bb [Nietzsche 1980: 14]. Se trata de la experiencia que se insin\u00faa en esta sustituci\u00f3n. Pero, \u00bfqu\u00e9 es lo que ha experimentado este artista de la historia como para poder reivindicar para s\u00ed la \u00abm\u00e1xima fuerza del presente\u00bb?<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Si uno se cuestiona sobre el contenido de esta experiencia, se llega a la conclusi\u00f3n de que una experiencia digna de este nombre siempre es una experiencia que \u00abse tiene\u00bb; una correcci\u00f3n negativa del conocimiento,\u00a0un viraje de la conciencia. Pero como esta experiencia ya no puede ser reflexionada junto con Hegel \u2014sino s\u00f3lo a partir de Hegel\u2014 ya no puede ser superada con el conocimiento absoluto. El movimiento de la experiencia negativa permanece y nos muestra que no somos due\u00f1os \u00abni del tiempo ni del futuro\u00bb [Gadamer 1965: 335-339]. Este razonamiento, redactado en la segunda mitad del siglo XX, puede muy bien aplicarse a Nietzsche. Para entender su respuesta a Hegel, uno debe adentrarse en la relaci\u00f3n entre recuerdo y olvido, a la que Nietzsche propone como un\u00a0tercer tipo de historiograf\u00eda, una que est\u00e9 \u00abal servicio de la vida\u00bb, y es la escritura cr\u00edtica de la historia que, al mismo tiempo, explica esta experiencia espec\u00edfica.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La historiograf\u00eda cr\u00edtica, que apenas cobra forma durante la redacci\u00f3n de la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i>, acaba con la obtusa dicotom\u00eda entre la interpretaci\u00f3n monumental y la interpretaci\u00f3n anticuaria de la historia. Ella misma est\u00e1 al servicio de la vida o, para ser m\u00e1s precisos, en ella la \u00abvida\u00bb misma se transforma en juez [Salaquarda 1984: 16 y 29]. \u00bfSobre qu\u00e9 juzga? Sobre la historia. \u00c9sta es, entonces, una diferencia sustancial con Hegel. La historia universal ya no es el jurado del mundo, sino la vida, \u00abesa fuerza oscura, agitada, con un deseo insaciable de s\u00ed misma\u00bb [Nietzsche 1980: 261]. Para Hegel, toda acci\u00f3n est\u00e1 mediatizada por la confianza en la raz\u00f3n que traspasa la historia; la vida, en el mejor de los casos, apenas llegar\u00eda a ser \u00abadministradora\u00bb del esp\u00edritu secular. Pero si por el contrario la \u00abvida\u00bb es la que juzga sobre la historia, entonces introduce en este proceso sus propias categor\u00edas. Se llega entonces a una antropomorfizaci\u00f3n de la historia. \u00danicamente desde esta perspectiva la dicotom\u00eda entre \u00abrecordar\u00bb y \u00abolvidar\u00bb se vuelve decisiva.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Empecemos con la primera categor\u00eda: la \u00abvida\u00bb requiere del \u00abolvido\u00bb que corresponde a cada acci\u00f3n. \u00c9ste es en realidad el gran tema de la primera parte de la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i>.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">De cuando en cuando, empero, esta misma vida que requiere del pasado exige simult\u00e1neamente su destrucci\u00f3n; y es entonces cuando se hace patente cu\u00e1n injusta es la existencia de alg\u00fan objeto, un privilegio, un mapa o una dinast\u00eda, por ejemplo, y de cu\u00e1nto este objeto merece ser destruido. Es cuando se observa el pasado en forma cr\u00edtica, cuando el cuchillo llega hasta sus ra\u00edces, cuando se avanza cruelmente por encima de cualquiera piedad [Nietzsche 1980: 269].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La \u00abdestrucci\u00f3n\u00bb del \u00abolvido\u00bb es una doble negaci\u00f3n; se replantea la pregunta sobre lo opuesto al olvido, sobre la memoria cr\u00edtica. Esta memoria tiene una doble tarea: lucha contra \u00ablo inculcado de tiempo atr\u00e1s\u00bb, pero luego la tendencia se revierte y se \u00abimplanta una nueva costumbre\u00bb.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Se trata de un intento, por as\u00ed decirlo, de darse un pasado del que uno procede a posteriori \u2014un intento siempre peligroso, por lo dif\u00edcil que es trazar un l\u00edmite en la negaci\u00f3n del pasado, y porque las segundas naturalezas casi siempre son m\u00e1s d\u00e9biles que las primeras [Nietzsche 1980: 270].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La interrogante que se plantea entonces en este contexto, es la siguiente: \u00bfQu\u00e9 diferencia a esta forma de juzgar, que est\u00e1 al servicio de la vida, de los juicios err\u00f3neos de los historiadores que hacen una valoraci\u00f3n meramente pol\u00edtica? \u00bfQu\u00e9 experiencia hist\u00f3rica hay detr\u00e1s? Es la experiencia del fracaso de la filosof\u00eda de la historia de corte hegeliano, que intenta\u00a0simult\u00e1neamente llenar el vac\u00edo y llevar el concepto de una nueva actuaci\u00f3n al lugar de las acciones previas del esp\u00edritu mundial. En ello, la intuici\u00f3n imaginativa del historiador-fil\u00f3sofo juega un papel central. Nietzsche interpreta aqu\u00ed un proceso que Reinhard Koselleck, el te\u00f3rico m\u00e1s conocido de la historia de los conceptos, habr\u00eda de formular en su ensayo \u00abStandortbindung und Zeitlichkeit. Ein Beitrag zur historiographischen Erschliessung der geschichtlichen Welt\u00bb (Vinculaci\u00f3n local y temporalidad. Una contribuci\u00f3n a la investigaci\u00f3n historiogr\u00e1fica del mundo hist\u00f3rico) de la siguiente manera:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Lo que convierte a una historia en Historia nunca puede derivarse \u00fanicamente de las fuentes; requiere de una teor\u00eda de las historias posibles para lograr, de entrada, que las fuentes hablen. La parcialidad y la objetividad se entrecruzan\u00a0entonces de una manera nueva en el campo de tensi\u00f3n formado por la construcci\u00f3n te\u00f3rica y la ex\u00e9gesis de las fuentes. Para la investigaci\u00f3n, lo uno sin lo otro no tiene sentido [Koselleck 1979: 206-207].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Por este mismo motivo, la primac\u00eda de la teor\u00eda tambi\u00e9n nos obliga a tener el valor de formular hip\u00f3tesis, sin las cuales la investigaci\u00f3n hist\u00f3rica no puede salir adelante. Porque, en sentido estricto, una fuente nunca nos puede decir lo que debemos decir; pero s\u00ed nos impide, en cambio, elaborar interpretaciones que la contradigan. Las fuentes, por lo tanto, tienen el derecho de vetar una interpretaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Pero regresemos a la cr\u00edtica nietzscheana de la filosof\u00eda de la historia de corte hegeliano. La cr\u00edtica que Nietzsche hace a Hegel en la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i>, no es en realidad particularmente original; su argumentaci\u00f3n es la de un neohegeliano llegado tarde, cuando critica la adoraci\u00f3n de la \u00abfacticidad\u00bb como esencia de la filosof\u00eda de la historia [Nietzsche 1980: 308].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Mucho m\u00e1s interesante, sin duda, resulta su af\u00e1n de contraponer a la teleolog\u00eda de Hegel su propio modelo, el cual se ubica m\u00e1s all\u00e1 del historicismo y de la filosof\u00eda de la historia. Nietzsche comprende muy bien que los sistemas teleol\u00f3gicos de la filosof\u00eda tambi\u00e9n han significado un \u00abintento de dominaci\u00f3n\u00bb de la historia.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Hegel, a quien se ha considerado el verdadero &#8216;genio alem\u00e1n de la Historia&#8217;, tambi\u00e9n la acot\u00f3 y dilat\u00f3 a su manera, porque se sent\u00eda en la c\u00faspide y en la \u00faltima etapa del desarrollo y, con ello, tambi\u00e9n en posesi\u00f3n de todos los tiempos precedentes como su mente ordenadora [Nietzsche 1980: 611].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Sin embargo, para Nietzsche y muchos de sus contempor\u00e1neos esta interpretaci\u00f3n teleol\u00f3gica-teol\u00f3gica del mundo ya no era viable. El \u00abintento de dominaci\u00f3n\u00bb ha fracasado y ahora la sabiondez hist\u00f3rica revienta su envoltura normativa y se derrama sobre los hombres.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Es en este contexto donde cobra importancia la tesis de Heinz-Dieter Kittsteiner, quien durante un simposio sobre la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i> de Nietzsche coloc\u00f3 en el centro de su conferencia la cr\u00edtica nietzscheana a la visi\u00f3n teleol\u00f3gica de la filosof\u00eda de la historia.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Aqu\u00ed radica tambi\u00e9n el meollo de la doble estrategia que se persigue en este escrito: en el plano obvio se orienta contra el historicismo pero, en el trasfondo, ante todo contra la filosof\u00eda de la Historia. Porque \u00e9sta produce inconscientemente el historicismo: con su fracaso lo liber\u00f3 y, junto con \u00e9l, a &#8216;la enfermedad hist\u00f3rica&#8217; que ahora ataca a la &#8216;fuerza pl\u00e1stica&#8217; de la vida [Kittsteiner 1996: 65].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1906505 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-3.jpg\" alt=\"\" width=\"886\" height=\"780\" data-id=\"1906505\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-3.jpg 886w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-3-300x264.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-3-768x676.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-3-610x537.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En palabras de Nietzsche, \u00ab<strong>el exceso de Historia ha afectado a la fuerza pl\u00e1stica de la vida; \u00e9sta ya no sabe servirse del pasado como de un alimento vital<\/strong>\u00bb [Nietzsche 1980: 329].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La idea de la \u00abfuerza pl\u00e1stica\u00bb es un concepto central de la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i>. Por fuerza pl\u00e1stica, Nietzsche entiende la capacidad de asimilar el pasado al servicio de la vida, de modo que no se reduzca a un \u00abconocimiento interno\u00bb, sino que pueda externarse de manera creativa. Con ello se convierte en un elemento que da forma a la historia. Cuando Nietzsche introduce el concepto de fuerza pl\u00e1stica, lo explica de la siguiente manera: \u00abMe refiero a aquella energ\u00eda que nos permite crecer de manera original a partir de nosotros mismos, transformar lo pasado y lo ajeno e incorporarlo, curar las heridas, recuperar lo perdido y reconstruir lo roto\u00bb [Nietzsche 1980: 251]. Y en el cuarto inciso agrega que, \u00aben todas las \u00e9pocas, el conocimiento del pasado s\u00f3lo es deseable en funci\u00f3n del presente y del futuro\u00bb [Nietzsche 1980: 271]. En este contexto vale la pena recordar lo que expone Rudolf Burger en su libro\u00a0<i>En nombre de la historia<\/i>\u00a0(<i>Im Namen der Geschichte<\/i>).<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Si partimos de la tesis de que el pasado s\u00f3lo existe como Historia y, consecuentemente, el peso conjunto de su conocimiento te\u00f3rico siempre constituye un fen\u00f3meno contempor\u00e1neo, ello significa que la ciencia de la Historia, dicho sea de manera precisa y puntual, se distingue de todas las otras ciencias en que es una ciencia de lo que no existe. Porque en tanto narra sobre el pasado, narra de lo que fue; pero lo que fue ya no es y s\u00f3lo existe en la medida en que ahora se imagina y se cuenta. Como ejercicio hermen\u00e9utico, es una funci\u00f3n de la subjetividad de quien la cuenta. Ciertamente depende de hechos, pero su importancia para ser narrados se desprende del conjunto de la narraci\u00f3n misma que, a su vez, se ve determinada por la perspectiva del narrador. Es por ello que su \u00abobjetividad\u00bb s\u00f3lo es siempre una subjetividad patetizada, basada en la opini\u00f3n [Burger 2007: 40].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">El concepto de la fuerza pl\u00e1stica resulta necesario porque la historia ya es incapaz de darse forma a s\u00ed misma. Y \u00e9sta es sin duda tambi\u00e9n la diferencia decisiva con Hegel: la historia se ha quedado sin forma y sin objetivo; la condici\u00f3n amorfa de la ciencia hist\u00f3rica sobredirigida es en realidad s\u00f3lo la manifestaci\u00f3n de que el proceso mismo se ha vuelto inconsistente. En todos los modelos teleol\u00f3gicos el caos hist\u00f3rico fue sometido por la fuerza de la raz\u00f3n. Nietzsche, en cambio, llama a \u00aborganizar el caos\u00bb [Nietzsche 1980: 33].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En este llamado es donde se expresa lo novedoso de la visi\u00f3n nietzscheana de la historia. Bajo la \u00f3ptica hegeliana de la filosof\u00eda de la historia, la actuaci\u00f3n de los hombres siempre estuvo protegida por la \u00abastucia de\u00a0la raz\u00f3n\u00bb, lo que significaba simult\u00e1neamente que la historia misma ayudaba a generar un fin razonable de la totalidad. Pero si se omite la interpretaci\u00f3n teleol\u00f3gica del acontecer real, entonces la historia pierde su apariencia razonable y se revela como un poder hostil hacia la vida.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Los h\u00e9roes de Hegel pod\u00edan, por as\u00ed decirlo, \u00abactuar con una fuerza disminuida\u00bb, porque lo hac\u00edan bajo la providencia de la raz\u00f3n. Los de Nietzsche, en cambio, tienen que enfrentarse a un proceso extra\u00f1o y hostil que requiere de una duplicaci\u00f3n de fuerzas. La conciencia de haberse quedado fuera de la historia, se muestra en peque\u00f1as anotaciones. Quien requiera de biograf\u00edas, por ejemplo, no debe escoger una titulada \u00abel se\u00f1or fulano de tal y su \u00e9poca\u00bb, sino otra con el t\u00edtulo \u00abun combatiente frente a\u00a0su \u00e9poca\u00bb. Nietzsche conjura a los \u00abmejores ejemplares de su especie\u00bb y sue\u00f1a con el retorno de aquel \u00abgrupo de los cien\u00bb del Renacimiento [Nietzsche 1980: 295].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En este esfuerzo por moldear la historia de manera vigorosa, bajo condiciones doblemente adversas, la historiograf\u00eda cr\u00edtica es indispensable. Remueve la losa del proceso hist\u00f3rico que no deja aflorar la vida, hace a un lado el pasado y construye un nuevo origen. A trav\u00e9s de la memoria cr\u00edtica relega todo lo que frene el olvido y, al hacerlo, se pone al servicio de la vida. En sus escritos tard\u00edos, Nietzsche sigui\u00f3 desarrollando la historiograf\u00eda cr\u00edtica para sus propios fines, y la bautiz\u00f3 como \u00abm\u00e9todo geneal\u00f3gico\u00bb. Su adversario ya no era entonces la \u00abeducaci\u00f3n hist\u00f3rica\u00bb, sino la semilla de todos los males: la moral cristiana. \u00c9sta tambi\u00e9n es responsable de la teolog\u00eda hist\u00f3rica de corte hegeliano. El m\u00e9todo cr\u00edtico ayuda a Nietzsche a deshacerse de este adversario: \u00abLa refutaci\u00f3n hist\u00f3rica como la definitiva: &#8216;Antes se buscaba demostrar que Dios no existe \u2014hoy se muestra c\u00f3mo pudo surgir la creencia de que existe un Dios [&#8230;] ello hace superfluo cualquier alegato de que Dios no existe\u00bb [Nietzsche 1980: 86 y 95].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">La creencia en la fuerza cr\u00edtica de la genealog\u00eda sustituye al ser por el devenir; pero, si algo surge, tambi\u00e9n puede perecer. La memoria cr\u00edtica le muestra el camino al olvido; al actuar desde la plenitud de la \u00abfuerza pl\u00e1stica\u00bb forma la historia de nuevo.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Los conceptos \u00abrecordar\u00bb y \u00abolvidar\u00bb est\u00e1n omnipresentes en la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i>, mientras que la palabra \u00aborientar\u00bb nunca aparece en ella. \u00abOrientarse\u00bb, seg\u00fan explica Emmanuel Kant, significa ponerse en direcci\u00f3n a donde sale el sol, hacia el oriente. Esto recuerda la met\u00e1fora del sol en Hegel, en la que lo hace salir dos veces: una, en la Revoluci\u00f3n francesa; y otra, como buen protestante, en la Reforma alemana. Para \u00e9l estaba fuera de toda duda que la historia hablaba en signos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Ello, porque su conocimiento hist\u00f3rico part\u00eda del presupuesto de que el objetivo \u00faltimo de la historia era que \u00abfinalmente se haya incorporado de manera consciente, universalmente v\u00e1lida, a la realidad\u00bb [Hegel 1973: 529 y 491]. Para Nietzsche esta orientaci\u00f3n ya no existe; a una mirada sin ilusiones la historia no le concede se\u00f1ales. El vac\u00edo que la filosof\u00eda de la historia deja tras de s\u00ed es obvio. Pero precisamente cuando la historia carece de sentido, la pregunta sobre el sentido de la vida se plantea con mayor nitidez. S\u00f3lo que el orden ya no es el resultado del acontecer, sino que tiene que ser trasladado a la historia. Si se busca un plan dentro de \u00e9sta, entonces debe buscarse en las intenciones de un hombre, de una dinast\u00eda o de un partido poderosos; todo lo dem\u00e1s es confusi\u00f3n. Para Nietzsche, Hegel es el promotor de este optimismo hist\u00f3rico, que finalmente desemboca en una adoraci\u00f3n del \u00ab\u00e9xito\u00bb. Ahora, sin embargo, todos los subyugados por el \u00e9xito se rebelan contra la idea de un sentido inmanente.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00abQuien no comprende lo brutal y carente de sentido que es la historia, tampoco puede comprender el af\u00e1n de darle sentido a la historia\u00bb [Nietzsche 1980: 45]. La intenci\u00f3n de Nietzsche, justamente, es darle sentido a la historia porque \u00e9sta no tiene su propio plan. El argumento de la filosof\u00eda de la historia hab\u00eda sido que de este actuar ciego y ca\u00f3tico, habr\u00eda no obstante surgido un fin humano. Pero ahora hay que remitir de nuevo este plan a las intenciones de un actor, a la actuaci\u00f3n de un \u00abhombre poderoso\u00bb. La opini\u00f3n de que la historia se produce de manera inconsciente es superada por la idea de una nueva \u00abfuerza\u00bb hist\u00f3rica. Esta actuaci\u00f3n ya no se puede orientar por \u00absignos\u00bb prestablecidos; debe fundamentar de otro modo su misi\u00f3n de hacer-historia y tambi\u00e9n llevar a otro terreno el despliegue de fuerzas que se requieren para ello.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En este contexto, los conceptos del \u00abhorizonte cerrado\u00bb, la \u00abilusi\u00f3n\u00bb y, finalmente, el \u00abdelirio encubridor\u00bb, cobran un significado especial en la\u00a0<i>Segunda intempestiva<\/i>\u00a0de Nietzsche. Se refieren a un espacio de protecci\u00f3n dentro del cual la \u00abvida\u00bb, desilusionada por la brutalidad de la historia, apenas logra existir. Son las categor\u00edas de Nietzsche que ahora suceden a los desautorizados signos de la historia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Una \u00abfuerza pl\u00e1stica\u00bb recuperada no necesita de signos; requiere de una vida dominada por instintos y poderosos cuadros de delirio. La \u00abvida\u00bb interpone entre ella y la brutalidad de la historia la \u00abimaginaci\u00f3n art\u00edstica\u00bb; se genera a s\u00ed misma la ilusi\u00f3n necesaria para subsistir.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">El lugar que la moral y la raz\u00f3n ocupaban en la filosof\u00eda de la historia,\u00a0lo llenan ahora el \u00abarte\u00bb y la \u00abfuerza pl\u00e1stica\u00bb. El papel que anteriormente jugaban los signos hist\u00f3ricos, lo asume ahora el \u00abdelirio encubridor\u00bb. \u00c9ste ya no coopera con la historia ni emerge de ella bajo la mirada de la moral y la raz\u00f3n, sino que se le enfrenta her\u00f3icamente.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Un cuadro de deliro es un cuadro de la realidad, tal como lo crea la historia art\u00edstica transfigurada. Los antecedentes de esta visi\u00f3n aparecen ya en\u00a0<i>El nacimiento de la tragedia<\/i>, en el planteamiento de que s\u00f3lo en \u00abun horizonte rodeado de mitos\u00bb la cultura puede concretarse en su unidad. El diagn\u00f3stico cr\u00edtico de la civilizaci\u00f3n occidental afirma que la cultura\u00a0moderna es sin\u00f3nimo de la desaparici\u00f3n del mito.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Para Nietzsche, la historia es tan s\u00f3lo un est\u00e9ril flujo del devenir, al que no vale la pena analizar como tal.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00abLlegar\u00e1 el tiempo\u00bb, dice Nietzsche en alusi\u00f3n a la filosof\u00eda de la historia hegeliana, \u00aben el que sabiamente nos abstendremos de todas las construcciones del proceso del mundo y tambi\u00e9n de la Historia de la humanidad; un tiempo en el que ya no contemplaremos m\u00e1s a las masas, sino otra vez a los individuos, como un tipo de puente sobre el terrible flujo del devenir\u00bb. Este fragmento concluye con el siguiente enunciado: \u00abNo, el objetivo de la humanidad no puede radicar en el fin, sino s\u00f3lo en sus m\u00e1ximos ejemplares\u00bb [Nietzsche 1980: 317].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En la cr\u00edtica de Nietzsche queda claro el hecho de que todas las construcciones de la historia fueron generadas para el conocimiento de un fin que parec\u00eda previsible. Esto sin embargo no excluye que, por debajo de la envoltura teleol\u00f3gica, acontecimientos reales pudieran aparecer en el proceso hist\u00f3rico. Para Nietzsche, en todo caso, la historia que ya no tiene importancia es tan s\u00f3lo una motivaci\u00f3n para la \u00abcreaci\u00f3n de lo grande\u00bb. No cree, y con raz\u00f3n, en ninguna construcci\u00f3n de la filosof\u00eda de la historia; sabe lo suficiente y se aparta del proceso hist\u00f3rico realmente existente. Su sensibilidad, fortalecida en el sufrimiento, le dice una y otra vez que la historia es la enemiga de la vida.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Tras estos planteamientos, puede ya especificarse la diferencia entre las \u00absignos de la historia\u00bb y el \u00abcuadro de delirio\u00bb. El signo hist\u00f3rico sobrepone al an\u00e1lisis del proceso hist\u00f3rico una idea sintetizadora con intenci\u00f3n moral. Induce al error, porque s\u00f3lo recurre al empirismo con la intenci\u00f3n de mostrarlo como una fuerza impulsora hacia la meta anhelada. Los fen\u00f3menos dejan entonces de ser ellos mismos y se convierten en alegor\u00edas de las ideas que aparecen en ellos.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">El \u00abcuadro de delirio\u00bb de Nietzsche, por el contrario, deja abierta la posibilidad de dar sentido a un acontecimiento sin sentido. La historia se convierte en un material al que se imprime un mito. De este modo, el delirio al servicio de la vida ayuda a dar una orientaci\u00f3n a la historia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">En este contexto, empero, aparece la paradoja nietzscheana sobre la visi\u00f3n de la historia. El mismo Nietzsche que durante toda su vida combati\u00f3 la filosof\u00eda de la historia, se somete a s\u00ed mismo a un nuevo imperativo hist\u00f3rico-filos\u00f3fico que permite anticipar nuevas construcciones teleol\u00f3gicas.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Nietzsche tambi\u00e9n piensa que por debajo de las estructuras de los acontecimientos hist\u00f3ricos se desarrollan los verdaderos sucesos, s\u00f3lo que ahora desplaza todo del plano de la acci\u00f3n al de los grandes actores de la\u00a0historia universal. \u00c9sta es la respuesta de Nietzsche a la filosof\u00eda de la historia tradicional y el n\u00facleo de su propia concepci\u00f3n de la historia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">\u00abDestaco este criterio medular del m\u00e9todo hist\u00f3rico, porque b\u00e1sicamente va en contra del instinto y las tendencias dominantes de la \u00e9poca, y prefiere lidiar todav\u00eda con la casualidad absoluta, inclusive con el sinsentido mec\u00e1nico de todo acontecimiento, que con la teor\u00eda de que en todo suceso se desarrolla una voluntad de poder\u00bb. Esta voluntad de poder es el principio tanto del acontecimiento mismo como de su interpretaci\u00f3n; tambi\u00e9n la ciencia de la historia es s\u00f3lo una \u00abcadena cont\u00ednua de nuevas interpretaciones y correcciones\u00bb que respalda una sola cosa: que una \u00abvoluntad de poder\u00bb se ha ense\u00f1oreado de algo menos poderoso [Nietzsche 1980: 314]. Para Nietzsche, ahora, el acontecimiento realmente esencial de la historia es la lucha universal entre la moral de los amos y la moral de los esclavos. Quien una vez convirti\u00f3 a \u00abRoma contra Judea, Judea contra Roma\u00bb en el s\u00edmbolo descifrado de la historia de la humanidad, ve ahora en \u00abJudea\u00bb el s\u00edmbolo m\u00e1ximo de todas las desgracias.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">El \u00abcuadro de delirio\u00bb que entonces se desprende de nuestras reflexiones est\u00e1 al servicio de la vida porque hace tolerable la de otro modo intolerable visi\u00f3n de la historia. Con su brutalidad y estupidez, el proceso hist\u00f3rico es intolerable porque nunca ofrece un asidero para la actuaci\u00f3n humana. En las construcciones hist\u00f3rico-filos\u00f3ficas cl\u00e1sicas esta desgracia no jugaba un papel relevante porque, a pesar de los objetivos de los actores, a partir de la actuaci\u00f3n inconsciente pod\u00eda construirse un resultado humano. Nietzsche sabe lo que se esconde detr\u00e1s: un conocimiento desde el instinto del miedo.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Este fil\u00f3sofo crey\u00f3 que el mundo era \u00abconocido\u00bb cuando lo remiti\u00f3 a la \u00abidea\u00bb: vaya, \u00bfno ser\u00eda porque la \u00abidea\u00bb le era ya muy conocida, porque ya estaba habituado a ella? \u00bfPorqu\u00e9 ya no le ten\u00eda tanto miedo a la \u00abidea\u00bb? [Nietzsche 1980: 594].<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 14pt;\">Nietzsche, quien ya no cree en la \u00abdomesticaci\u00f3n\u00bb de la historia, introduce una nueva estrategia para superar el miedo en tanto que repersonaliza los procesos y transforma a actores y grupos de ejecutores en personajes concretos. \u00c9ste es un procedimiento muy antiguo; fen\u00f3menos contra los que no se puede hacer nada, porque est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 del alcance de la actuaci\u00f3n humana, son reducidos y atribuidos falsamente a presuntos causantes contra los que s\u00ed se puede actuar, porque la acci\u00f3n permite la superaci\u00f3n del miedo. Tal es el resultado \u00faltimo del enfoque hist\u00f3rico del \u00abdelirio encubridor\u00bb: la reapertura de una posibilidad de acci\u00f3n. Y \u00e9sta es, nada menos, la aportaci\u00f3n de Nietzsche a la reflexi\u00f3n de la historia, entre el historicismo y la filosof\u00eda de la historia.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1906501 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-4-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"1906501\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-4-678x381.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-4-300x169.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-4-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-4-768x432.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-4-610x343.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/NEGACION-DE-LA-HISTORIA-NIETZSCHE-4.jpg 1303w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\"><b>Referencias<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Borges, J. L. 1944 Funes el memorioso, en\u00a0<i>Ficciones<\/i>. Editorial Sur. Buenos Aires.\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Burger, R. 2007\u00a0<i>Im Namen der Geschichte<\/i>. Zu Klampen. R\u00f6se.\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Gadamer, H. G. 1965\u00a0<i>Wahrheit und Methode<\/i>. Mohr (Siebeck). Tubinga.\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Hegel, G. W. F. 1970 Vorlesungen \u00fcber die Philosophie der Geschichte<i>. Werke in 20 B\u00e4nden<\/i>, 12, Suhrkamp. Francfort: 17-20 y 491-529.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Kittsteiner, H. D. 1996 Erinnern-Vergessen-Orientieren. Nietzsches Begriff des \u00abumh\u00fcllenden Wahns\u00bb als geschichtsphilosophische Kategorie, en\u00a0<i>Vom Nutzen und Nachteil der Historie f\u00fcr das Leben<\/i>, D. Borchmeyer (ed.). Suhrkamp. Francfort: 48-88.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Koselleck, R. 1979\u00a0<i>Vergangene Zukunft. Zur Semantik geschichtlicher Zeiten<\/i>. Suhrkamp Francfort: 206-207.\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Lipperheide, Ch. 1999\u00a0<i>Nietzsches Geschichtsstrategien<\/i>. K\u00f6nigshausen &amp; Neumann. Wurzburgo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">L\u00f6with, K. 1986 Weltgeschichte und Heilsgeschehen<i>. S\u00e4mtliche Schriften<\/i>, 2. Metzler. Stuttgart.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Marx, K. y F. Engels 1996\u00a0<i>Werke<\/i>. MEW, 8. Dietz. Berl\u00edn.\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Mayer, K. 1998\u00a0<i>\u00ab\u00c4sthetik der Historie. Friedrich Nietzsches \u00abVom Nutzen und Nachteil der Historie f\u00fcr das Leben\u00bb<\/i>. K\u00f6nigshausen &amp; Neumann. Wurzburgo.\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Nietzsche, F. 1980\u00a0<i>S\u00e4mtliche Werke. Kritische Studienausgabe in 15 B\u00e4nden<\/i> (KSA), G. Colli y M. Montinari (eds.). DTV. Munich.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Ranke, L. von 1990\u00a0<i>Vorreden zu den \u00abGeschichten der romanischen und germanischen V\u00f6lker von 1484 bis 1535\u00bb<\/i>. Ed. Wolfgang Hartwig. Munich: 45.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Salaquarda, J. 1984 Studien zur zweiten unzeitgem\u00e4\u00dfen Betrachtung.\u00a0<i>Nietzsche-Studien<\/i> (13): 16 y 17.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Vierhaus, R. 1977 Ranker Begriff der historischen Objektivit\u00e4t, en\u00a0<i>Objektivit\u00e4t und Parteilichkeit in der Geschichtswissenschaft<\/i>, R. Koselleck (ed.). DTV. Munich: 63.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">White, H. 1991\u00a0<i>Metahistory. Die historische Einbildungskraft im 19. Jahrhundert<\/i>. Fischer Francfort: 427.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\"><b>Notas<\/b><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\"><a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\">1<\/a>\u00a0Traducci\u00f3n de Luc\u00eda Luna Elek.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\"><a id=\"ref2\"><\/a><a href=\"#ref2a\">2\u00a0<\/a>Aunque sin duda la\u00a0<i>Segunda consideraci\u00f3n intempestiva<\/i>\u00a0es la que m\u00e1s ha atra\u00eddo la atenci\u00f3n de todos los int\u00e9rpretes interesados en la teor\u00eda de la historia de Nietzsche, puede empero apreciarse un n\u00famero relativamente mayor de aquellos especialistas que corresponden al \u00e1mbito del habla alemana. La investigaci\u00f3n m\u00e1s profunda sobre la escritura de la historia de Nietzsche es la de Katrin Mayer:\u00a0<i>\u00c4sthetik der Historie. Friedrich Nietzsches \u00abVom Nutzen und Nachteil der Historie f\u00fcr das Leben\u00bb<\/i>\u00a0[1998]. La visi\u00f3n de Nietzsche sobre la historia en relaci\u00f3n con la posthistoria, la aborda Christian Lipperheide en\u00a0<i>Nietzsches Geschichtsstrategien<\/i>\u00a0[1999].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">En septiembre de 1994, con motivo del 150 aniversario del natalicio de Nietzsche, se celebr\u00f3 en la Academia de Ciencias de Heidelberg un coloquio interdisciplinario sobre la importancia de la memoria hist\u00f3rica para la cultura y la ciencia al inicio del siglo\u00a0XX que, en cierta manera, tom\u00f3 como referencia la\u00a0<i>Segunda Consideraci\u00f3n Intempestiva<\/i>\u00a0de Nietzsche. Las conferencias fueron publicadas bajo el t\u00edtulo\u00a0<i>Dieter Borchmeyer: Vom Nutzen und Nachteil der Historie f\u00fcr das Leben<\/i>, Francfort, Suhrkamp, 1996. Un significativo est\u00edmulo para nuestro ensayo lo constituy\u00f3 la contribuci\u00f3n de Heiz-Dieter Kittsteiner, con\u00a0<i>Erinnern-Vergessen-Orientieren. Nietzsches Begriff des \u00abumh\u00fcllenden Wahns\u00bb als geschichtsphilosophische Kategorie<\/i>\u00a0[1996: 48-88].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: verdana; font-size: small;\">Igualmente importantes para este trabajo fueron el cap\u00edtulo de Nietzsche \u00abDie historische Einbildungskraft im 19. Jahrhundert\u00bb, en la\u00a0<i>Metahistory<\/i>\u00a0de Hayden White, [1991], as\u00ed como el texto de Karl L\u00f6with\u00a0<i>\u00abWeltgeschichte und Heilsgeschehen\u00bb<\/i>,\u00a0<i>S\u00e4mtliche Schriften<\/i>, vol. 2 [1986]. Y nodal para la cr\u00edtica al historicismo de Nietzsche result\u00f3 el libro de Reinhard Koselleck,\u00a0<i>Vergangene Zukunft. Zur Semantik geschichtlicher Zeiten<\/i>\u00a0[1979].<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1906481\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/negacion-de-la-historia-nietzsche-IP.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"306\" data-id=\"1906481\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/negacion-de-la-historia-nietzsche-IP.jpg 680w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/negacion-de-la-historia-nietzsche-IP-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/negacion-de-la-historia-nietzsche-IP-610x405.jpg 610w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/negacion-de-la-historia-nietzsche-IP-678x452.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*******<\/strong><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_1907819\" aria-describedby=\"caption-attachment-1907819\" style=\"width: 220px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1907819\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/frey-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"220\" height=\"220\" data-id=\"1907819\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/frey-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2021\/02\/frey.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 220px) 100vw, 220px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1907819\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\"><strong>Herbert Frey Nymeth<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p align=\"justify\"><strong>Herbert Frey<\/strong> es doctor en Filosof\u00eda por la Universidad de Viena, Privatdozent en Ciencias Pol\u00edticas por la Universidad de Hannover y miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel III. Posee el nivel D del Programa de Primas al Desempe\u00f1o del Personal Acad\u00e9mico de Tiempo Completo (PRIDE). Fue condecorado por el gobierno de la Rep\u00fablica de Austria con la Cruz pro Litteris et Atribus de Primera Clase (Septiembre 2016). Sus l\u00edneas de investigaci\u00f3n son; Recepci\u00f3n internacional de Nietzsche; Filosof\u00eda pol\u00edtica; Filosof\u00eda e historia de Occidente; Historia de las religiones comparadas; La revoluci\u00f3n conservadora; y Nueva derecha europea. Entre sus libros recientes se encuentran; En el nombre de Dionysos: Nietzsche el nihilista anti nihilista. M\u00e9xico, Siglo XXI, 2013; El otro Nietzsche: Interpretaciones de su pensamiento en el mundo occidental desde 1970 (Ed. y Coord.), M\u00e9xico, CONACULTA, 2015.<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*******<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>RELACIONADOS:<\/strong><\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"qL23wjOdL1\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/07\/09\/albert-camus-nietzsche-y-el-nihilismo-2\/\">Albert Camus \u2013 Nietzsche y el nihilismo<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abAlbert Camus \u2013 Nietzsche y el nihilismo\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/07\/09\/albert-camus-nietzsche-y-el-nihilismo-2\/embed\/#?secret=wk3Jw2q31b#?secret=qL23wjOdL1\" data-secret=\"qL23wjOdL1\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"KOqy1yUbKI\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/14\/asi-hablo-zarathustra-por-friedrich-nietzsche\/\">AS\u00cd HABL\u00d3 ZARATHUSTRA, por Friedrich Nietzsche<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abAS\u00cd HABL\u00d3 ZARATHUSTRA, por Friedrich Nietzsche\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/14\/asi-hablo-zarathustra-por-friedrich-nietzsche\/embed\/#?secret=RcLTavsni9#?secret=KOqy1yUbKI\" data-secret=\"KOqy1yUbKI\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"QCOi8WrUee\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/01\/28\/estado-es-el-nombre-que-se-da-al-mas-frio-de-todos-los-monstruos-frios-por-friedrich-nietzsche-2\/\">ESTADO ES EL NOMBRE QUE SE DA AL M\u00c1S FR\u00cdO DE TODOS LOS MONSTRUOS FR\u00cdOS, por Friedrich Nietzsche<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abESTADO ES EL NOMBRE QUE SE DA AL M\u00c1S FR\u00cdO DE TODOS LOS MONSTRUOS FR\u00cdOS, por Friedrich Nietzsche\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/01\/28\/estado-es-el-nombre-que-se-da-al-mas-frio-de-todos-los-monstruos-frios-por-friedrich-nietzsche-2\/embed\/#?secret=LH8ZOomrDs#?secret=QCOi8WrUee\" data-secret=\"QCOi8WrUee\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"fKGEBUoJED\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/11\/25\/nihilismo-e-identidad-el-sujeto-como-esperanza-dentro-de-la-encrucijada-del-nihilismo-por-salome-parra-rodrigo\/\">NIHILISMO E IDENTIDAD. \u201cEl sujeto como esperanza dentro de la encrucijada del nihilismo\u201d, por Salom\u00e9 Parra Rodrigo<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abNIHILISMO E IDENTIDAD. \u201cEl sujeto como esperanza dentro de la encrucijada del nihilismo\u201d, por Salom\u00e9 Parra Rodrigo\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/11\/25\/nihilismo-e-identidad-el-sujeto-como-esperanza-dentro-de-la-encrucijada-del-nihilismo-por-salome-parra-rodrigo\/embed\/#?secret=CNLb7h4Bgl#?secret=fKGEBUoJED\" data-secret=\"fKGEBUoJED\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"6rdW4ZmCtC\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/10\/01\/la-identidad-sin-la-palabra-por-luis-rodriguez-camarero\/\">LA IDENTIDAD SIN LA PALABRA, por Luis Rodr\u00edguez Camarero<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00abLA IDENTIDAD SIN LA PALABRA, por Luis Rodr\u00edguez Camarero\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/10\/01\/la-identidad-sin-la-palabra-por-luis-rodriguez-camarero\/embed\/#?secret=oW0Jqat00q#?secret=6rdW4ZmCtC\" data-secret=\"6rdW4ZmCtC\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"48\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n<p align=\"justify\">\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La\u00a0Segunda intempestiva\u00a0es el \u00fanico escrito en el que Friedrich Nietzsche aborda expl\u00edcitamente el tema de la historia. Trata del papel de la memoria en la historia, pero tambi\u00e9n del olvido, que resulta fundamental para la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/02\/24\/nietzsche-la-memoria-la-historia-la-segunda-intempestiva-entre-la-critica-al-historicismo-y-la-negacion-de-la-filosofia-de-la-historia-por-herbert-frey\/\" title=\"\u00abNietzsche: la memoria, la historia: la\u00a0Segunda intempestiva\u00a0entre la cr\u00edtica al historicismo y la negaci\u00f3n de la filosof\u00eda de la historia\u00bb, por Herbert Frey\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1907937,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[53],"class_list":["post-1899790","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia","tag-nietzsche"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1899790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1899790"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1899790\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1907937"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1899790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1899790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1899790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}