{"id":18274,"date":"2019-04-20T00:05:06","date_gmt":"2019-04-19T23:05:06","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=18274"},"modified":"2024-10-10T13:33:52","modified_gmt":"2024-10-10T11:33:52","slug":"la-zarina-a-royal-scandal-pelicula-de-ernst-lubitsch-y-otto-preminger","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/04\/20\/la-zarina-a-royal-scandal-pelicula-de-ernst-lubitsch-y-otto-preminger\/","title":{"rendered":"\u00abLa Zarina \u2013 A Royal Scandal\u00bb, pel\u00edcula de Ernst Lubitsch y Otto Preminger"},"content":{"rendered":"<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">La Zarina \u2013 A Royal Scandal (1945)<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">Dirigida por <span class=\"director\">Otto Preminger <\/span>\u00a0y <span class=\"director\">Ernst Lubitsch<\/span><\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/mega.nz\/embed\/fNlUiI4a#YLrX-rM_4NZZ-SVznStzBgN7e8FZ-tMDpTKpJClFUoE\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18277\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/royal-scandal-2.jpg\" alt=\"La Zarina\" width=\"420\" height=\"533\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/royal-scandal-2.jpg 500w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/royal-scandal-2-236x300.jpg 236w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/p>\n<h2>\u00a0<\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">A ROYAL SCANDAL (1945. Otto Preminger)<\/span><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"> La zarina<\/span><\/h2>\n<p><a href=\"http:\/\/thecinema.blogia.com\/2006\/071401-a-royal-scandal-1945.-otto-preminger-la-zarina.php\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/thecinema.blogia.com\/2006\/071401-a-royal-scandal-1945.-otto-preminger-la-zarina.php<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18275\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/royalscandal-300x195.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"312\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/royalscandal-300x195.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/royalscandal.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hay ocasiones en las que un excesivo seguidismo de la \u201cpol\u00edtica de autores\u201d, permite arrinconar pel\u00edculas que, o bien por sus circunstancias, o por resultar piezas quiz\u00e1 molestas para valorar el conjunto de la obra de un realizador, nunca reciben el reconocimiento que merecen. Todo ello, pese a ser en s\u00ed mismas productos conseguidos, por m\u00e1s que quiz\u00e1 no se pueda ver en ellas el seguimiento de rasgos de estilo o coherencia en el conjunto de una filmograf\u00eda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta es la impresi\u00f3n que me produce\u00a0<em>A ROYAL SCANDAL<\/em>\u00a0(La zarina, 1945. Otto Preminger), una pel\u00edcula iniciada por Ernst Lubitsch y conclu\u00edda por un Otto Preminger que acaba de finalizar la m\u00edtica LAURA (1944) y se encontraba bajo contrato para la Fox. Quiz\u00e1 esta circunstancia, el conflicto que propici\u00f3 el abandono del rodaje por parte del conocido realizador alem\u00e1n, y el propio hecho de que Preminger en todo momento haya renegado de esta pel\u00edcula, puedan ser motivos por los que, en l\u00edneas generales, la misma ha sido menospreciada y, lo que es peor, siempre omitida. Y es que \u2013como tantas cosas que el cine ha permitido a lo largo del tiempo- muchas veces un rodaje tormentoso o unas circunstancias adversas, han dado como resultado pel\u00edculas magn\u00edficas \u2013tambi\u00e9n, obvio se se\u00f1alarlo, otras horripilantes o fallidas-.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En cualquier caso, he de reconocer que me he visto gratamente sorprendido ante el divertido, chispeante, r\u00edtmico, excelentemente interpretado y elegantemente realizado film de Preminger \u2013 Lubitsch. Una pel\u00edcula con la que me he divertido m\u00e1s que con otras obras m\u00e1s reputadas del director alem\u00e1n \u2013se que parece una herej\u00eda, pero as\u00ed lo pienso-. Es m\u00e1s, y prosiguiendo con esta hipot\u00e9tico desmarque, me atrevo a pensar que la confluencia en el rodaje de ambos realizadores, es el que propicia por un lado la base y el lado ir\u00f3nico de la funci\u00f3n \u2013claramente deudor del mundo de Lubitsch-, y por otro una realizaci\u00f3n funcional pero muy ajustada a la hora de la composici\u00f3n de los planos y los movimientos de c\u00e1mara en la que se obvien los aspectos de opereta que podr\u00edan haberse adue\u00f1ado de la funci\u00f3n \u2013y a este respecto no hay m\u00e1s que recordar referentes tan irregulares como\u00a0<em>THE MERRY WIDOW<\/em>\u00a0(La viuda alegre, 1934)-. En su oposici\u00f3n, nos encontramos pr\u00e1cticamente desde sus primeros fotogramas, con una comedia sutil que va alzando el vuelo, que en ning\u00fan momento observa baches de ritmo, ofreciendo un dise\u00f1o de producci\u00f3n elegante y adecuado, pero al mismo tiempo lejano de los excesos\u00a0<em>kistch<\/em>\u00a0antes mencionados. En su contraste, el film que firm\u00f3 Preminguer destaca por ejercer como aut\u00e9ntica radiograf\u00eda \u2013envuelta en los oropeles de la comedia de \u00e9poca-, de los modos del poder e, incluso, la importancia que para la administraci\u00f3n del mismo tienen los sentimientos y atracciones de \u00edndole sexual.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Recuerdo asimismo que pocos a\u00f1os despu\u00e9s, Preminger firm\u00f3 otra comedia de claro ascendente literario en la obra de Oscar Wilde. Se trata de\u00a0<em>THE FAN<\/em>\u00a0(1949), y en esta adaptaci\u00f3n de \u201cEl abanico de Lady Windermere\u201d supo trasladar ese concepto de comedia de aires de opereta, ya predominantes en el t\u00edtulo que comentamos, y que en el ejemplo que hemos referido, concluy\u00f3 en un elegante resultado igualmente menospreciado o ignorado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>A ROYAL SCANDAL<\/em>\u00a0se centra en el entorno de la figura de Catalina la Grande (Tallulah Bankhead). En su corte el m\u00e1s avezado Canciller Nicolai Liyitch, es quien realmente controla el pa\u00eds. En ese contexto, sobre el que se destila la amenaza de una revoluci\u00f3n, de repente aparece la figura del Teniente Alexei Chernoff (William Eythe). Se trata de un idealista y apuesto militar que lograr llega hasta la emperatriz y comentarle los planes de traici\u00f3n de los que ha tenido noticias. El atractivo de Chernoff ser\u00e1 el detonante para que la zarina muy pronto lo lleve a su entorno y lo ascienda de forma casi autom\u00e1tica, oblig\u00e1ndole a lucir vistosos uniformes. Pero lo que para la emperatriz no es m\u00e1s que un juego que esconde la no reconocida a\u00f1oranza de una juventud que se le va de las manos, para el fulgurantemente ascendido oficial supondr\u00e1 una ocasi\u00f3n de vivir y sentir de cerca el mundo de la corte rusa. Esa fascinaci\u00f3n le llevar\u00e1 a distanciarse con su prometida, e incluso finalmente a rebelarse contra su soberana y acaudillar una finalmente frustrada rebeli\u00f3n al descubrir el juego a que ha sido sometido por parte de la juguetona soberana.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es indudable que\u00a0<em>A ROYAL SCANDAL<\/em>\u00a0puede entenderse como una reflexi\u00f3n sobre el funcionamiento de los mecanismos de poder, la evanescencia de la juventud, el atractivo de la apariencia\u2026 o el propio cinismo de una condici\u00f3n humana que no sabe m\u00e1s aliarse con quien conviene a la hora de mantener el tipo, por m\u00e1s que esa conveniencia no esconda finalmente que la propia lealtad \u2013y ello en la pel\u00edcula se manifiesta de forma expl\u00edcita en el finalmente entra\u00f1able personaje encarnado por Charles Coburn-. Pero m\u00e1s all\u00e1 de las reflexiones que ofrece el material de base, lo cierto es que nos encontramos con una pel\u00edcula divertid\u00edsima, que contiene una estupenda dosificaci\u00f3n de sus secuencias, unos magn\u00edficos di\u00e1logos \u2013hay que ver lo hilarante que resulta comprobar las veces que se pronuncia el t\u00e9rmino\u00a0<em>\u201cyour Majesty\u201d<\/em>\u00a0por parte del joven soldado-, una mezcla de comedia rom\u00e1ntica tamizada por constantes fugas vodevilescas, en la que cabe destacar secuencias divertid\u00edsimas como las pataletas y fingimientos de la zarina a la hora de competir y lograr inclinar la balanza de la atracci\u00f3n del joven Chernoff, cuando esta llega a entrar en conflicto con su joven prometida, o incluso aquella en la que reci\u00e9n nombrado jefe de la guardia real est\u00e1 en la taberna junto con un grupo de soldados, que r\u00eden de forma forzada las an\u00e9cdotas que les est\u00e1 contando y que ellos ya conocen de antemano.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero junto a ello, la pel\u00edcula destaca por la nada velada capacidad para las alusiones sexuales, que devienen en una situaci\u00f3n en la que la zarina llegar\u00e1 a arrodillarse ante su promocionado cuando est\u00e1 encabezando la rebeli\u00f3n frustrada, y que en las secuencias finales intentar\u00e1 que este responda con un arrepentimiento final que no lograr\u00e1, a\u00fan a pesar de que ello le servir\u00eda para salvar su vida. Las secuencias desarrolladas entre Talullah Bankeak y William Eythe resultan, en este sentido, todo un cat\u00e1logo de insinuaciones sexuales por parte de la emperatriz ante un joven atractivo, que en modo alguno advierte el juego a que est\u00e1 siendo sometido. Por ello resultan francamente hilarantes, al tiempo que en algunos momentos revelen una lucidez y capacidad para la comedia sentimental que resulta totalmente vigente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No se puede decir que pese al lujoso dise\u00f1o de producci\u00f3n, la pel\u00edcula destaque por una espectacular concepci\u00f3n de su puesta en escena. No faltan las elipsis, los\u00a0<em>off<\/em>\u00a0narrativos y los dobles sentidos. Pero creo que en este caso esa relativa sobriedad beneficia una realizaci\u00f3n que s\u00ed se revela muy ajustada en los movimientos de c\u00e1mara y encuadres y que, contra lo que se suele se\u00f1alar en este caso concreto \u2013presumo que por pereza-, beneficia un conjunto caracterizado por su sencillez.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No me gustar\u00eda cerrar estas l\u00edneas sin destacar el excelente trabajo del conjunto de actores, empezando por una excelente Tallulah Bankhead \u2013a la que envuelve adem\u00e1s una voz muy caracter\u00edstica- en una de sus escasas incursiones cinematogr\u00e1ficas, y que logra una interpretaci\u00f3n que entra en los par\u00e1metros habitualmente desempe\u00f1ados por actrices como Bette Davis, pero que destaca por su modernidad, versatilidad y sentido de la comedia. Todos cuantos le rodean logran no desentonar en el conjunto, pero no me gustar\u00eda dejar de destacar la breve aportaci\u00f3n \u2013secuencia de apertura y de cierre- de un jovenc\u00edsimo Vincent Price que ya en los albores de su trayectoria cinematogr\u00e1fica, demostraba ser un extraordinario y sutil comediante.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">FICHA T\u00c9CNICA:<\/span><\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-18276\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cartel-royal-scandal-192x300.jpg\" alt=\"\" width=\"240\" height=\"374\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cartel-royal-scandal-192x300.jpg 192w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/cartel-royal-scandal.jpg 487w\" sizes=\"auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/>T\u00edtulo original A Royal Scandal<\/p>\n<p>A\u00f1o 1945 Duraci\u00f3n 94 min Pa\u00eds<span id=\"country-img\"><\/span> Estados Unidos<\/p>\n<p>Direcci\u00f3n <span class=\"director\">Otto Preminger,<\/span>\u00a0<span class=\"director\">Ernst Lubitsch<\/span><\/p>\n<p>Guion\u00a0<span class=\"nb\">Edwin Justus Mayer,<\/span>\u00a0<span class=\"nb\">Bruno Frank,<\/span>\u00a0<span class=\"nb\">Melchior Lengyel <\/span><\/p>\n<p><span class=\"nb\">(Historia: Lajos Bir\u00f3)<\/span><\/p>\n<p>M\u00fasica\u00a0<span class=\"nb\">Alfred Newman<\/span><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda\u00a0<span class=\"nb\">Arthur C. Miller<\/span><\/p>\n<p>Reparto <span class=\"cast\">Tallulah Bankhead,<\/span>\u00a0<span class=\"cast\">Charles Coburn,<\/span>\u00a0<span class=\"cast\">Anne Baxter,<\/span>\u00a0<span class=\"cast\">William Eythe,<\/span>\u00a0<span class=\"cast\">Vincent Price,<\/span><span class=\"cast\">Mischa Auer,<\/span>\u00a0<span class=\"cast\">Sig Ruman,<\/span>\u00a0<span class=\"cast\">Vladimir Sokoloff,<\/span>\u00a0<span class=\"cast\">Mikhail Rasumny<\/span><\/p>\n<p>Productora\u00a0<span class=\"nb\">Twentieth Century-Fox Film Corporation<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">G\u00e9nero Comedia.\u00a0Drama\u00a0|\u00a0Siglo XVIII SinopsisEl joven y apuesto teniente Alexei Chernov (William Eythe), llega a palacio para advertir a la emperatriz Catalina de Rusia (Tallulah Bankhead) de que est\u00e1 siendo traicionada y su vida corre peligro. Pero al ser revelado por el canciller Nikolai Illytch (Charles Coburn) que ya ese caso est\u00e1 resuelto, la zarina se decepciona un poco con el mensajero\u2026 aunque queda encantada y supremamente halagada al saber los sacrificios que hizo pensando tan solo en protegerla. Se iniciar\u00e1 as\u00ed un intenso romance, en magn\u00edficos tonos de comedia, entre dos seres muy dispares que miran claramente hacia objetivos distintos. (<a href=\"https:\/\/www.filmaffinity.com\/es\/film913044.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">FILMAFFINITY<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La Zarina \u2013 A Royal Scandal (1945) Dirigida por Otto Preminger \u00a0y Ernst Lubitsch &nbsp; &nbsp; \u2666\u2666\u2666\u2666\u2666 &nbsp; \u00a0 A ROYAL SCANDAL (1945. Otto Preminger) La zarina http:\/\/thecinema.blogia.com\/2006\/071401-a-royal-scandal-1945.-otto-preminger-la-zarina.php &nbsp; &nbsp; Hay ocasiones en las que <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/04\/20\/la-zarina-a-royal-scandal-pelicula-de-ernst-lubitsch-y-otto-preminger\/\" title=\"\u00abLa Zarina \u2013 A Royal Scandal\u00bb, pel\u00edcula de Ernst Lubitsch y Otto Preminger\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":18280,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-18274","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18274","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18274"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18274\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18280"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18274"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18274"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18274"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}