{"id":18207,"date":"2019-04-19T01:01:57","date_gmt":"2019-04-19T00:01:57","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=18207"},"modified":"2019-04-18T21:40:14","modified_gmt":"2019-04-18T20:40:14","slug":"los-fundamentos-del-estado-politico-en-spinoza-parte-1-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/04\/19\/los-fundamentos-del-estado-politico-en-spinoza-parte-1-4\/","title":{"rendered":"LOS FUNDAMENTOS DEL ESTADO POL\u00cdTICO EN SPINOZA, por Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Jimenez S\u00e1nchez &#8211; (Parte 1\/4)"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u201cHe puesto, no obstante, todo empe\u00f1o en no equivocarme \u00a0y, sobre todo, en que cuanto he escrito, estuviera plenamente de acuerdo con las leyes de la patria, la piedad y las buenas costumbres\u201d.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">B. Spinoza, <em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/em>, p. 420 <a href=\"#nota1\"><span style=\"color: #ff0000;\">(1)<\/span><\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u201cY, a fin de investigar todo lo relativo a esta ciencia [de la pol\u00edtica] con la misma libertad de esp\u00edritu con que solemos tratar los temas matem\u00e1ticos \u00a0[\u2026]\u201d.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">B. Spinoza, <em>Tratado pol\u00edtico<\/em>, I-4, p. 80 <a href=\"#nota2\"><span style=\"color: #ff0000;\">(2)<\/span><\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u201cEn la medida en que los hombres son presa de la ira, la envidia o cualquier afecto de odio, son arrastrados en diversas direcciones y se enfrentan unos con otros [\u2026] Y como los hombres, por lo general, est\u00e1n por naturaleza sometidos a estas pasiones, los hombres son enemigos por naturaleza\u201d.<\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00a0B. Spinoza, <em>Tratado pol\u00edtico<\/em>, II-15, p.92<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><em><strong>\u201c[<\/strong><strong>N]o es el odio, sino el derecho, lo que hace al enemigo del Estado\u201d.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">B. Spinoza, <em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/em>, p. 344<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #339966; font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"color: #339966; font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"color: #339966; font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-18246 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/spinoza-1.png\" alt=\"\" width=\"247\" height=\"352\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/spinoza-1.png 247w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/spinoza-1-211x300.png 211w\" sizes=\"auto, (max-width: 247px) 100vw, 247px\" \/><\/p>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Los fundamentos del estado pol\u00edtico en Spinoza<\/span><\/h1>\n<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\"> <span style=\"font-size: 14pt;\">(Parte 1\/4)<\/span><\/span><\/h1>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por Jos\u00e9 Joaqu\u00edn JIM\u00c9NEZ S\u00c1NCHEZ<\/span><\/h2>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Universidad \u00a0de Granada (Espa\u00f1a)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong>RESUMEN<\/strong><\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">No deja de llamar la atenci\u00f3n que un autor considerado como subversivo y expulsado de su comunidad, sea despu\u00e9s de todo el creador de los l\u00edmites del estado pol\u00edtico. Pareciera que \u00a0deb\u00eda \u00a0haber \u00a0sido \u00a0el destructor de todo \u00a0orden, cuando es precisamente \u00a0el inspirador de un orden y adem\u00e1s \u00a0limitado. Su concepci\u00f3n del estado \u00a0pol\u00edtico \u00a0no supone, como \u00a0en Hobbes, el abandono del estado de naturaleza, sino la metamorfosis de este \u00faltimo en el primero, ya que aquello que se modifica, el estado natural, permanece \u00a0en lo modificado, el estado pol\u00edtico. Reconoce \u00a0que \u00fanicamente \u00a0en la medida en que no es posible asegurar nuestra pervivencia en el estado natural por s\u00ed solo, es por lo que se requiere la institucio<\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">nalizaci\u00f3n del estado pol\u00edtico, aunque \u00e9ste no puede construirse rompiendo con la raz\u00f3n de su creaci\u00f3n \u00a0que no es sino el aseguramiento \u00a0de nuestra pervivencia f\u00edsica, el incremento de nuestra riqueza y la generaci\u00f3n \u00a0de las condiciones que hagan posible \u00a0el cultivo \u00a0de la raz\u00f3n.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las ideas de un autor como Spinoza fueron relevantes para resolver el problema de la fundamentaci\u00f3n del Estado desde los inicios de la modernidad. Su presencia en la reflexi\u00f3n jur\u00eddico-pol\u00edtica occidental impresiona, est\u00e1 desde el comienzo, con Hobbes, pero contra Hobbes, y adem\u00e1s destacando la insuficiencia del n\u00facleo central de la argumentaci\u00f3n hobbesiana, en la medida en que la libertad de pensamiento \u00a0exigir\u00e1 para Spinoza la libertad de expresi\u00f3n. Desde entonces no dejar\u00e1 de acompa\u00f1arnos, si bien de manera larvada, pues cada vez que se acercaron \u00a0a justificar de una u otra manera el orden jur\u00eddico-pol\u00edtico, la sombra de Spinoza puede entreverse. Spinoza perge\u00f1a el orden moderno, lo traza, aunque tambi\u00e9n es verdad que a partir de ese momento intentaron olvidarlo, en el sentido en que la mayor parte de los grandes autores, Kant y Hegel por ejemplo, si bien no frenaron sus propuestas, aunque a veces uno piensa que s\u00ed que lo hicieron, lo que es cierto es que no desarrollaron aquello que Spinoza dej\u00f3 en ciernes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">INTRODUCCI\u00d3N: \u00a0UN ESTADO POL\u00cdTICO LIMITADO<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Antes de plantear las relaciones entre estado natural y estado pol\u00edtico <a href=\"#nota3\"><span style=\"color: #ff0000;\">(3)<\/span><\/a>, as\u00ed como la metamorfosis del primero en el segundo, Spinoza tiene que recorrer un largo proceso que pasa por el desvelamiento de la forma de vida opresiva que quedaba encubierta bajo la pr\u00e1ctica com\u00fan de las creencias religiosas. Para ello dar\u00e1 dos pasos, si bien que lo har\u00e1 sobre la tupida red de la metaf\u00edsica construida en la <em>\u00c9tica<\/em>; el primero lo llevar\u00e1 a cabo en el <em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/em>, el segundo en el <em>Tratado pol\u00edtico<\/em>, en el que ir\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo que en principio podr\u00edamos suponer <a href=\"#nota4\">(4)<\/a>. Una visi\u00f3n conjunta de ambos nos permitir\u00e1 definir la finalidad de su programa de trabajo no simplemente como el de la fundaci\u00f3n del orden jur\u00eddico-pol\u00edtico moderno, sino tambi\u00e9n como el de su fundamentaci\u00f3n, en la medida en que piensa ese orden jur\u00eddico-pol\u00edtico de manera limitada; en primer lugar, porque ese orden ha de respetar la naturaleza de los hombres y despu\u00e9s, porque ese respeto ha de traducirse en la protecci\u00f3n de cierto tipo de libertades pol\u00edticas, me refiero a las libertades de opini\u00f3n y expresi\u00f3n. En def initiva, se tratar\u00eda de \u201cto find a creative compromise \u00a0between \u00a0the individual\u2019s \u00a0drive\u00a0 for self-expression \u00a0and freedom \u00a0and the need for a stable society\u201d <a href=\"#nota5\">(5)<\/a>, lo que ha sido compartido, seg\u00fan Russell Mead, por las distintas versiones del liberalismo desde 1688.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Cuando se habla del paso del estado natural al estado pol\u00edtico no podemos entenderlo al modo de Hobbes, como una transformaci\u00f3n, como un cambio radical del primero en el segundo, lo que supondr\u00eda el abandono de ese estado de naturaleza\u00a0 en la institucionalizaci\u00f3n \u00a0del estado \u00a0pol\u00edtico. \u00a0Por el contrario, en el caso de Spinoza habr\u00eda que hablar m\u00e1s bien que de un abandono del estado natural, de <\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">1988, p. 91. Allendesalazar \u00a0coincide en esa afirmaci\u00f3n \u00a0con el juicio de L. Strauss, \u201cHow to Study Spinoza\u2019s <em>Theologico-Political \u00a0Treatise<\/em>\u201d, en <em>Persecution \u00a0and \u00a0the Art \u00a0of Writing<\/em>, \u00a0The \u00a0University of Chicago Press, 1988 (1952), pp. 163 y 170. En mi opini\u00f3n me parece m\u00e1s acertada la visi\u00f3n de Barbone y Rice, quienes reconocen que si bien ambas obras poseen estilos diferentes,\u00a0 la argumentaci\u00f3n en \u00a0el <em>Tratado \u00a0teol\u00f3gico pol\u00edtico <\/em>\u201coffers \u00a0a new \u00a0account \u00a0of\u00a0 how \u00a0political \u00a0philosophy is to be \u00a0done, based on freeing it from the tethers of scriptural exegesis, but it does not itself provide independently reasoned support for the extension of the new method to political philosophy. This is the task which Spinoza seeks to address in the TP\u201d, de manera que puede decirse que su teor\u00eda jur\u00eddico-pol\u00edtica \u00a0es \u201cin fact internally consistent\u201d; <em>vid., <\/em>Spinoza, <em>Political Treatise<\/em>, trans. by S. Shirley, int. and notes by S. Barbone and L. Rice, pref. essay by D. Den Uyl, Hackett Publishing Company, Indianapolis, 2000 (1677), pp. 8-9 y 12, respectivamente; se insistir\u00e1 en las mismas ideas en la p. 20. <\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">su metamorfosis, en la medida en que aquello que se modifica, el estado natural, permanece en lo modificado, el estado pol\u00edtico, al que \u201c<em>los hombres tienden por naturaleza<\/em>\u201d <a href=\"#nota6\"><span style=\"color: #ff0000;\">(6)<\/span><\/a>, de donde cabe deducir que el estado pol\u00edtico no es ajeno a nuestra propia naturaleza, sino consustancial con ella, por lo que nunca cabr\u00eda abandonar el estado natural en la institucionalizaci\u00f3n del estado pol\u00edtico, sino todo lo contrario; en tanto que existen unos \u201c<em>fundamentos \u00a0naturales del Estado<\/em>\u201d que no hay que \u201c<em><strong>extraerlos de las ense\u00f1anzas \u00a0de la raz\u00f3n, sino que deben ser deducidos \u00a0de la naturaleza o condici\u00f3n com\u00fan de los hombres<\/strong><\/em>\u201d <a href=\"#nota7\"><span style=\"color: #ff0000;\">(7)<\/span><\/a>.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Adem\u00e1s, Spinoza no niega ni trata de abandonar el estado natural, pues \u201cargues for a theory of civil right based upon natural right\u201d <a href=\"#nota8\"><span style=\"color: #ff0000;\">(8)<\/span><\/a>. Reconoce que \u00fanicamente en la medida en que no es posible asegurar nuestra pervivencia en el estado natural por s\u00ed solo, es por lo que se requiere la institucionalizaci\u00f3n del estado pol\u00edtico, aunque \u00e9ste no puede construirse rompiendo con la raz\u00f3n de su creaci\u00f3n que no es sino el aseguramiento \u00a0de nuestra pervivencia f\u00edsica. De ah\u00ed que se intente no romper con el estado natural, sino afianzarlo, en el sentido de que lo que hay que hacer es preservar nuestra naturaleza, nuestra vida, para lo que creamos instituciones jur\u00eddico-pol\u00edticas que permitan el desarrollo de toda nuestra potencialidad. Por eso podr\u00e1 afirmar que \u201c<em>el derecho natural, que es propio del g\u00e9nero humano, apenas si puede ser concebido, sino all\u00ed donde los hombres poseen derechos comunes<\/em>\u201d <a href=\"#nota9\"><span style=\"color: #ff0000;\">(9)<\/span><\/a>,es decir, que el derecho natural \u00a0se concibe mejor no tanto en el estado natural, como en el estado pol\u00edtico. Hoy dir\u00edamos, que habr\u00eda que crear las condiciones jur\u00eddico-pol\u00edticas \u00a0que permitan \u00a0el ejercicio \u00a0de \u00a0nuestras libertades subjetivas \u00a0de acci\u00f3n o autonom\u00eda \u00a0privada. Por tanto habr\u00eda que instaurar un estado pol\u00edtico y sus supremas potestades, pero no de manera absoluta, sino bajo ciertas condiciones, ya que dicho estado y su potestad habr\u00edan de asegurar en \u00e9l nuestra libertad, por lo que no ser\u00eda justificable la institucionalizaci\u00f3n \u00a0de un estado en el que se impusiera un r\u00e9gimen de esclavitud <a href=\"#nota10\"><span style=\"color: #ff0000;\">(10)<\/span><\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">As\u00ed pues, \u201c<em><strong>el estado pol\u00edtico [\u2026] se instaura para quitar el miedo general [\u2026] y por eso busca, ante todo, aquello que intentar\u00eda \u00a0conseguir, \u00a0aunque en vano, en el estado natural, todo aquel que se gu\u00eda por la raz\u00f3n<\/strong><\/em>\u201d <a href=\"#nota11\"><span style=\"color: #ff0000;\">(11)<\/span><\/a>. Pero ese estado pol\u00edtico no est\u00e1, tal y como hemos visto, al margen de nuestra naturaleza, \u00a0ya que \u201c<em><strong>todos los hombres, sean b\u00e1rbaros \u00a0o cultos, \u00a0se unen en todas partes por costumbres \u00a0y forman alg\u00fan estado pol\u00edtico<\/strong><\/em>\u201d <a href=\"#nota12\"><span style=\"color: #ff0000;\">(12)<\/span><\/a>.Los hombres son de tal \u00edndole, dir\u00e1 Spinoza, que \u201c<em><strong>les resulta \u00a0imposible \u00a0vivir fuera de todo derecho \u00a0com\u00fan<\/strong><\/em>\u201d <a href=\"#nota13\"><span style=\"color: #ff0000;\">(13)<\/span><\/a>. No se tratar\u00eda, \u00a0por tanto, de pasar de un estado a otro, sino de asegurar en un estado, el pol\u00edtico, lo <\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">que es propio del otro, el natural, que se mantiene como el n\u00facleo de sentido del primero, \u00a0esto es, el estado \u00a0natural \u00a0y lo que lo define, el derecho natural \u00a0de los hombres, constituyen la raz\u00f3n legitimadora de la institucionalizaci\u00f3n del estado pol\u00edtico, as\u00ed como su l\u00edmite, un l\u00edmite interno, en tanto que el estado pol\u00edtico se institucionaliza para afirmar la posibilidad \u00a0de la realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0nuestra \u00a0propia naturaleza, \u00a0de \u00a0nuestro \u00a0derecho \u00a0natural, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0de nuestro \u00a0poder. Adem\u00e1s, \u00a0ese l\u00edmite act\u00faa como freno de la autoridad instituida. Las supremas potestades no se configuran como absolutas, sino limitadas \u00a0por el respeto que han de manifestar hacia \u00a0la naturaleza de \u00a0los \u00a0hombres. \u00a0La \u00a0visi\u00f3n \u00a0es \u00a0radicalmente \u00a0distinta \u00a0a\u00a0 la \u00a0de Hobbes, en tanto que el poder soberano que se institucionaliza \u00a0en su modelo\u00a0 es un poder absoluto, irrestricto, que no tiene ni puede tener ning\u00fan l\u00edmite, tampoco los derechos naturales de los hombres, que fueron en los que se apoy\u00f3 su institucionalizaci\u00f3n. As\u00ed pues, mientras que Hobbes parte del estado \u00a0de naturaleza y lo abandona, Spinoza parte del estado natural no para abandonarlo, sino para afirmarlo en la institucionalizaci\u00f3n \u00a0del estado pol\u00edtico.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la\u00a0 concepci\u00f3n \u00a0de Spinoza \u00a0sobre \u00a0el\u00a0 l\u00edmite \u00a0del poder \u00a0pol\u00edtico es deudora de su \u00e9poca, en tanto que piensa tal l\u00edmite desde el derecho natural, aunque esto lo haga de una manera que recuerda m\u00e1s que a la tradici\u00f3n judeocristiana, al mundo griego y la concepci\u00f3n aristot\u00e9lica del l\u00edmite que ha de tener toda ley, en tanto que la misma hab\u00eda de tender, de acuerdo con Arist\u00f3teles, \u00a0a la consecuci\u00f3n de la ciudad virtuosa, una ciudad que respeta el orden de la naturaleza <a href=\"#nota14\"><span style=\"color: #ff0000;\">(14)<\/span><\/a>, si bien ahora la virtud que importa fundamentalmente es la del hombre, que ser\u00e1 virtuoso, en tanto que realiza su propia naturaleza. No podemos olvidar que lo mismo \u00a0hicieron, a finales \u00a0del siglo XVIII, los americanos \u00a0al considerar como fundamento y, por tanto, l\u00edmite de su orden pol\u00edtico los derechos naturales definidos como verdades evidentes \u00a0por s\u00ed mismas <a href=\"#nota15\"><span style=\"color: #ff0000;\">(15)<\/span><\/a>. Sin embargo, no es esto lo que interesa resaltar, sino el hecho de que pensara el estado pol\u00edtico y su suprema potestad de manera limitada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<h2><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">1. LA ENEMISTAD \u00a0EN EL ESTADO NATURAL<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">En el estado natural no hay justicia ni injusticia, es un estado \u201c<strong><em>sin religi\u00f3n ni ley, y por lo mismo sin pecado ni injuria\u201d <a href=\"#nota16\"><span style=\"color: #ff0000;\">(16)<\/span><\/a>. En ese estado, el hombre \u201ces su propio juez\u201d(II-12) <a href=\"#nota17\"><span style=\"color: #ff0000;\">(17)<\/span><\/a>, en tanto que el derecho de la naturaleza consiste en \u201clas reglas de la naturaleza de cada individuo, seg\u00fan las cuales concebimos que cada ser est\u00e1 naturalmente determinado a existir y a obrar de una forma precisa [\u2026por lo que] <\/em><\/strong><\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><strong><em>la naturaleza, absolutamente considerada,\u00a0 tiene el m\u00e1ximo derecho a todo lo que puede, es decir, el derecho de la naturaleza se extiende hasta donde llega su poder<\/em><\/strong>\u201d <a href=\"#nota18\"><span style=\"color: #ff0000;\">(18)<\/span><\/a>.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tampoco en el estado natural tiene m\u00e1s derecho la raz\u00f3n que el apetito, el \u201c<em><strong>derecho natural de cada hombre no se determina [\u2026] por la sana raz\u00f3n, sino por el deseo y el poder<\/strong><\/em>\u201d <a href=\"#nota19\"><span style=\"color: #ff0000;\">(19)<\/span><\/a>, ya que mientras que \u201c<em>los hombres \u00a0viven bajo el imperio de la sola naturaleza, aquel que a\u00fan no ha conocido la raz\u00f3n o que no tiene todav\u00eda el h\u00e1bito de la virtud, vive con el m\u00e1ximo derecho seg\u00fan las leyes del solo apetito, exactamente igual que aquel que dirige su vida por las leyes de la raz\u00f3n. En otros t\u00e9rminos, as\u00ed como el sabio tiene el m\u00e1ximo derecho a todo lo que dicte la raz\u00f3n o a vivir seg\u00fan las leyes de la raz\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n el ignorante y el d\u00e9bil de esp\u00edritu \u00a0tiene el m\u00e1ximo \u00a0derecho \u00a0a todo lo que aconseja \u00a0el apetito \u00a0o a vivir seg\u00fan las leyes del apetito<\/em>\u201d <a href=\"#nota20\"><span style=\"color: #ff0000;\">(20)<\/span><\/a>. Por eso, el derecho natural \u201c<em>no proh\u00edbe sino lo que nadie desea y nadie puede; no se opone a las ri\u00f1as, ni a los odios, ni a la ira, ni al enga\u00f1o, ni absolutamente a nada de cuanto aconseje el apetito<\/em>\u201d(II-8). Esto puede sostenerse porque la naturaleza humana no se rige s\u00f3lo y exclusivamente por las leyes de la raz\u00f3n humana, sino que esa naturaleza las excede en tanto que se rige tambi\u00e9n por las del ciego deseo o apetito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">De ah\u00ed que Spinoza defIenda que tanto los ignorantes como los sabios siguen el orden \u00a0de la naturaleza, y no\u00a0 admita, \u00a0en consecuencia, que \u00a0pudiera \u00a0pensarse que los primeros \u00a0perturben \u00a0ese orden, puesto que los hombres \u00a0que se gu\u00edan por el apetito, sin ayuda\u00a0 de la raz\u00f3n, \u201c<em>no por eso alteran \u00a0el orden natural, sino que lo siguen necesariamente<\/em>\u201d(II-18). Si se defendiera la posici\u00f3n contraria, esto es, que las acciones de los ignorantes perturban el orden natural, tal defensa exigir\u00eda la admisi\u00f3n de que \u201clos hombres \u00a0est\u00e1n en la naturaleza como un Estado dentro de otro Estado\u201d(II-6). Esto s\u00f3lo puede sostenerse si se parte de una determinada metaf\u00edsica \u00a0del alma humana, \u00a0que la concibe \u00a0como \u00a0no producida \u00a0por causas \u00a0naturales, sino que \u201ces creada inmediatamente por Dios y que es tan independiente de las dem\u00e1s cosas, que posee un poder absoluto para determinarse y para usar rectamente de la raz\u00f3n\u201d(II-6). \u00a0Pero esto no sucedi\u00f3 ni con el primer hombre, que no pudo evitar su ca\u00edda. Adem\u00e1s, si admiti\u00e9ramos que ese primer hombre \u201c<em><strong>tuvo la potestad de usar rectamente su raz\u00f3n\u201d(II-6), entonces \u00bfc\u00f3mo pudo ser enga\u00f1ado? Por eso, Spinoza rechazar\u00e1 aquella interpretaci\u00f3n, pues la \u201cexperiencia [\u2026] ense\u00f1a hasta la saciedad que no est\u00e1 en nuestro poder tener un alma sana m\u00e1s que tener un cuerpo sano [\u2026] no podemos dudar en absoluto que, si estuviera igualmente en nuestras manos vivir seg\u00fan las prescripciones \u00a0de la raz\u00f3n que ser guiados por el ciego deseo, \u00a0todos se guiar\u00edan \u00a0por la raz\u00f3n y ordenar\u00edan \u00a0sabiamente \u00a0su vida. Ahora bien, esto no sucede as\u00ed, en absoluto, sino que cada uno es arrastrado\u00a0 por su propio placer<\/strong><\/em>\u201d(II-6). De igual modo sucedi\u00f3 \u00a0con el primer hombre, que \u201c<em>no tuvo la potestad de usar rectamente de la raz\u00f3n, sino que estuvo, como nosotros, sometido a las pasiones<\/em>\u201d(II-6).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><span style=\"background-color: #ccffcc;\"><strong>NOTAS:\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota1\"><\/a>1. T, \u00a0int.,\u00a0 notas \u00a0e \u00edndices \u00a0de A. Dom\u00ednguez, \u00a0Alianza \u00a0Editorial, \u00a0Madrid, \u00a01986 \u00a0(1670). Al f inal del prefacio, p. 73, utiliza la misma frase.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota2\"><\/a>2. T, int., \u00edndice y notas de A. Dom\u00ednguez, Alianza Editorial, Madrid, 1986 (1677).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota3\"><\/a>3. Spinoza siempre escribe la palabra estado con min\u00fascula cuando se ref iere al estado natural y con may\u00fascula cuando lo hace con el estado pol\u00edtico. En el texto he mantenido su graf\u00eda s\u00f3lo en las citas y en los ep\u00edgrafes. Tampoco utiliza la expresi\u00f3n estado de naturaleza, sino la de estado<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota4\"><\/a>4. Hay \u00a0autores \u00a0que sostienen \u00a0que Spinoza \u00a0estableci\u00f3 \u00a0una diferencia \u00a0clara \u00a0entre \u00a0los f ines \u00a0de ambos tratados, pues \u201c[s]i su preocupaci\u00f3n \u00a0en el Tratado Teol\u00f3gico Pol\u00edtico resid\u00eda en la urgencia de separar \u00a0la f ilosof\u00eda \u00a0de la teolog\u00eda, \u00a0en el Tratado \u00a0Pol\u00edtico \u00a0su objetivo \u00a0es diferenciar \u00a0la pol\u00edtica \u00a0de la moral\u201d, <em>, <\/em>M. Allendesalazar, \u00a0<em>Spinoza<\/em><em>. Filosof\u00eda, pasiones y pol\u00edtica<\/em>, Alianza Universidad, Madrid,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota5\"><\/a>5. W. Russell Mead, \u201cThe once and future liberalism\u201d, \u00a0<em>The American \u00a0Interest<\/em>, vol. VII, \u00ba 4, marzo-abril \u00a02012, \u00a0p. 13. No obstante, \u00a0habr\u00eda \u00a0que subrayar \u00a0que los inicios \u00a0de tales \u00a0preocupaciones liberales son algo anteriores, \u00a0al menos tanto como la obra de Spinoza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota6\"><\/a>6. Spinoza, <em>Tratado pol\u00edtico, op. ,<\/em>VI-1, p. 122.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota7\"><\/a>7. Spinoza, <em>Tratado pol\u00edtico, op. , <\/em>I-7, p. 83.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota8\"><\/a>8. Barbone y Rice, \u201cIntroduction\u201d \u00a0a Spinoza, <em>Political Treatise, op. , <\/em>p. 8.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota9\"><\/a>9. Spinoza, <em>Tratado pol\u00edtico, op. , <\/em>II-15, p. 93.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota10\"><\/a>10. <em>V, <\/em>al respecto, Spinoza, <em>Tratado pol\u00edtico, op. cit., <\/em>VII-29, p. 160.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota11\"><\/a>11. Spinoza, <em>Tratado pol\u00edtico, op. , <\/em>III-6, p. 103.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota12\"><\/a>12. Spinoza, <em>Tratado pol\u00edtico, op. , <\/em>I-7, p. 83.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota13\"><\/a>13. Spinoza, <em>Tratado pol\u00edtico, op. , <\/em>I-3, p. 80.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota14\"><\/a>14. <em>V, <\/em>sobre ello, Arist\u00f3teles, <em>\u00c9tica nicom\u00e1quea<\/em>, 1151a, 15 y <em>Pol\u00edtica<\/em>, 1252b, 8 y 1257b, 13.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota15\"><\/a>15. <em>V, \u00a0<\/em>H. Arendt, \u00a0<em>Sobre \u00a0la revoluci\u00f3n<\/em>, \u00a0trad. \u00a0de P. Bravo, Alianza \u00a0Editorial, \u00a0Madrid, \u00a02004 (1963, 1965), pp.. 188 y ss.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota16\"><\/a>16. Spinoza, <em>Tratado teol\u00f3gico\u2026, \u00a0op. , <\/em>p. 346.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota17\"><\/a>17. La cifra entre par\u00e9ntesis se ref iere al cap\u00edtulo y par\u00e1grafo correspondiente del <em>Tratado pol\u00edtico<\/em>.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota18\"><\/a>18. Spinoza, \u00a0<em>Tratado \u00a0teol\u00f3gico\u2026, \u00a0op. , <\/em>pp. 331-332. \u00a0En esta \u00faltima p\u00e1gina, \u00a0332, seguir\u00e1 diciendo \u00a0que \u00a0\u201ctodo \u00a0lo que \u00a0una \u00a0cosa \u00a0hace \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0su\u00a0 naturaleza, \u00a0lo hace \u00a0con \u00a0el m\u00e1ximo derecho, puesto que obra tal como est\u00e1 determinada \u00a0por la naturaleza \u00a0y no puede obrar de otro modo\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota19\"><\/a>19. Spinoza, <em>Tratado teol\u00f3gico\u2026, \u00a0op. , <\/em>p. 333.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"><a id=\"nota20\"><\/a>20. Spinoza, <em>Tratado teol\u00f3gico\u2026, \u00a0op. , <\/em>p. 332.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"70\" height=\"70\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cHe puesto, no obstante, todo empe\u00f1o en no equivocarme \u00a0y, sobre todo, en que cuanto he escrito, estuviera plenamente de acuerdo con las leyes de la patria, la piedad y las buenas costumbres\u201d. B. Spinoza, <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/04\/19\/los-fundamentos-del-estado-politico-en-spinoza-parte-1-4\/\" title=\"LOS FUNDAMENTOS DEL ESTADO POL\u00cdTICO EN SPINOZA, por Jos\u00e9 Joaqu\u00edn Jimenez S\u00e1nchez &#8211; (Parte 1\/4)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":18209,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-18207","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18207","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18207"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18207\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18209"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18207"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18207"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18207"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}