{"id":1784,"date":"2017-04-16T01:00:52","date_gmt":"2017-04-16T00:00:52","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=1784"},"modified":"2018-03-06T20:03:03","modified_gmt":"2018-03-06T19:03:03","slug":"1784","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/04\/16\/1784\/","title":{"rendered":"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (VI)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/03\/12\/toda-espana-era-una-carcel-indice\/\">\u00cdNDICE<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>CAP\u00cdTULO III<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>LOS HIJOS DEL R\u00c9GIMEN SE REBELAN<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>Los estudiantes quieren <\/strong><strong>hablar<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La de los cincuenta fue una d\u00e9cada convulsa. De cambios. Triunfaban en los cines pel\u00edculas de muy distinto signo: <em>Historias de <\/em><em>la radio, <\/em><em>Muerte de un ciclista, Jerom\u00edn, \u00a1Bienvenido, Mister Marshall!, <\/em>o <em>Vio<\/em><em>letas <\/em><em>imperiales. <\/em>Antonio Buero Vallejo, un ex preso, un rojo que hab\u00eda compartido celda con Miguel Hern\u00e1ndez y con Miguel N\u00fa\u00f1ez, estrenaba <em>Historia de una escalera<\/em><em>. <\/em>Y en el teatro Calder\u00f3n de Madrid la Espa\u00f1a ca\u00f1\u00ed triunfaba en la voz del Pr\u00edncipe Gitano y Dolores Vargas en su espect\u00e1culo <em>El terremoto moreno<\/em><em>. <\/em>El f\u00fatbol se convert\u00eda en el mejor instrumento para hacer olvidar la pobreza y la falta de libertades. Las gargantas enronquec\u00edan con el gol de Zarra que situaba el amor patrio-futbol\u00edstico por encima de cualquier bandera. Un pueblo medio analfabeto devoraba los 200.000 ejemplares del diario <em>Marca, <\/em>publicaci\u00f3n deportiva del Movimiento. Todav\u00eda, inici\u00e1ndose la d\u00e9cada, en Madrid mor\u00edan de enfermedades infecciosas y parasitarias 10.230 vecinos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Mientras los movimientos obreros iban tomando cada vez m\u00e1s fuerza, los hijos del r\u00e9gimen se volv\u00edan contra sus mayores y el inconformismo y la rebeld\u00eda entraban en las aulas. Los des\u00f3rdenes estudiantiles de 1956 le costar\u00edan el ministerio a Joaqu\u00edn Ruiz-Gim\u00e9nez, acusado por los falangistas m\u00e1s ac\u00e9rrimos de mantener una pol\u00edtica excesivamente permisiva. Aquel a\u00f1o en la radio se escuchaba una canci\u00f3n que har\u00eda furor entre unos ni\u00f1os a\u00fan azotados por la avitaminosis: la canci\u00f3n del Cola-Cao. Nac\u00eda Televisi\u00f3n Espa\u00f1ola. Y un rojo vencido y derrotado volcaba en los tebeos sus ansias de justicia: V\u00edctor Mora entregaba los primeros guiones del Capit\u00e1n Trueno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y por entonces un grupo de estudiantes firmaban un manifiesto que pondr\u00eda al r\u00e9gimen contra la pared: <em>El Manifiesto <\/em><em>a <\/em><em>los <\/em><em>Universitarios <\/em><em>Madrile\u00f1os <\/em>(Ap\u00e9ndice I). Un a\u00f1o antes se hab\u00edan reunido en un descampado de la Ciudad Universitaria varios j\u00f3venes que constituyeron el primer n\u00facleo de estudiantes comunistas(<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[43]<\/a>) Se trataba de Enrique M\u00fagica Herzog, Jes\u00fas L\u00f3pez Pacheco, Julio Diamante y Juli\u00e1n Marcos. Poco despu\u00e9s se unir\u00edan a ellos Javier Pradera, Ram\u00f3n Tamames,Javier Muguerza y el falangista Dionisio Ridruejo. Con el apoyo del rector La\u00edn Entralgo, leyeron el manifiesto convocando un Congreso Nacional de Estudiantes. De dicho documento se difundieron el d\u00eda primero de febrero de 19 <em>56 <\/em>en la Universidad de Madrid doscientas copias a ciclostil, y fue el desencadenante \u00a0de los sucesos estudiantiles de febrero de ese mismo a\u00f1o. Su redacci\u00f3n final se debi\u00f3 a Miguel S\u00e1nchez Mazas Ferlosio, y en su elaboraci\u00f3n intervinieron, entre otros, Enrique M\u00fagica Herzog,Jes\u00fas L\u00f3pez Pacheco y Ram\u00f3n Tamames.(<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[44]<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Como reacci\u00f3n, grupos de \u00abcamisas azules\u00bb irrumpieron en la Universidad. En los tumultos, un joven falangista result\u00f3 herido de gravedad por los disparos de sus propios compa\u00f1eros. Los medios del r\u00e9gimen pusieron el grito en el cielo. Y numerosos j\u00f3venes fueron a parar a la c\u00e1rcel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En 1956 entraron en prisi\u00f3n 181 penados por delitos contra la seguridad del Estado. Entre ellos, Javier Pradera, Enrique M\u00fagica, Miguel S\u00e1nchez Mazas, Dionisio Ridruejo, Jos\u00e9 Mar\u00eda Ruiz Gallard\u00f3n, Ram\u00f3n Tamames y Gabriel Elorriaga. La sublevaci\u00f3n universitaria se hac\u00eda con los hijos del r\u00e9gimen y hasta con algunos padres del r\u00e9gimen como Dionisio Ridruejo, y el r\u00e9gimen, en boca de su Caudillo, en Consejo de Ministros, tildaba a los estudiantes revoltosos de \u00abjaraneros y alborotadores\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lo que s\u00ed puede asegurarse es que ninguno de ellos era desconocido para las fuerzas de seguridad del Estado. Las andanzas de M\u00fagica, por ejemplo, o las de S\u00e1nchez Drag\u00f3, Julio Diamante o Javier. 116 Pradera eran suficientemente conocidas por la polic\u00eda que no ahorraba calificativos al juzgarles en sus informes. El elaborado un a\u00f1o antes, en noviembre de 1955(<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[45]<\/a>) no tiene desperdicio y demuestra que todas sus actividades ten\u00edan un escrupuloso seguimiento (Ap\u00e9ndice II).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>Los que quer\u00edan ser poetas,<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>los que quer\u00edan <\/strong><strong>ser <\/strong><strong>ministros<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La vida, al final, es una iron\u00eda, a veces cruel, a veces s\u00f3lo curiosa. Enrique M\u00fagica lleg\u00f3 a ministro. Y a su cargo tuvo, precisamente, el sistema penitenciario del que el franquismo le convirti\u00f3 en inquilino. En 1956 entr\u00f3 en la c\u00e1rcel de Carabanchel por vez primera. Pas\u00f3 tres meses y medio entre rejas. Cursaba el quinto curso de Derecho, estaba en San Sebasti\u00e1n en el momento en el que se produjeron los incidentes en la Universidad Complutense de Madrid, en los que un joven falangista result\u00f3 herido de bala por sus propios compa\u00f1eros, en medio de una intensa refriega con los estudiantes. All\u00ed, a San Sebasti\u00e1n, le lleg\u00f3 a M\u00fagica la noticia de que le buscaban para detenerle. Pod\u00eda haber marchado a Francia, al exilio. tan cerca la frontera. Pero prefiri\u00f3 entregarse en el cuartel m\u00e1s pr\u00f3ximo a su domicilio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Cumpl\u00eda el servicio militar y se present\u00f3 de uniforme. Le trataron bien. Los polic\u00edas de la Brigada Pol\u00edtico-Social que le interrogaron no ahorraron paternalismo con quien consideraban, simplemente, un joven de buena familia algo descarriado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Me dec\u00eda aquel agente: \u00abPero \u00bfsabe usted lo que han hecho? Van a provocar ustedes otra guerra civil. Mire, mire usted la lista de detenidos\u00bb. Y all\u00ed est\u00e1bamos todos: Tamames, Ridruejo, Pradera &#8230; Eso s\u00ed, con el don por delante: don Enrique M\u00fagica, don Miguel S\u00e1nchez Mazas. As\u00ed que pens\u00e9: \u00abCo\u00f1o, pues no est\u00e1 la cosa tan mal si nos tratan de don\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Le trasladaron a Carabanchel enseguida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-All\u00ed, la verdad, reinaba un ambiente de lo m\u00e1s acogedor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y es que en la c\u00e1rcel madrile\u00f1a le esperaban sus mejores camaradas. Los mismos que con \u00e9l hab\u00edan redactado el <em>Manifiesto <\/em><em>de <\/em><em>estudiantes. <\/em>Los mismos que aparec\u00edan en el informe de la Direcci\u00f3n General de Seguridad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El <em>Manifiesto, <\/em>evidentemente, era obra de j\u00f3venes militantes comunistas. Aunque ello no se le pasase por la cabeza a alguno de los mentores de ese grupo de universitarios cr\u00edticos con el r\u00e9gimen. Por ejemplo, a Dionisio Ridruejo, que .en cuanto sali\u00f3 de la c\u00e1rcel escribi\u00f3 un exhaustivo informe a sus ex compa\u00f1eros de filas falangistas asegur\u00e1ndoles que s\u00f3lo de \u00abcanallada\u00bb se pod\u00eda calificar el acusar a M\u00fagica de comunista siendo 118 como era un \u00abbuen muchacho, algo rebelde\u00bb. Luego se enterar\u00eda de que s\u00ed, de que M\u00fagica y Pradera y los otros eran comunistas. Se lo comunic\u00f3 en La Taurina, una taberna de la calle de Alcal\u00e1 el propio Pradera, que, luego, le presentar\u00eda a Federico S\u00e1nchez, que tambi\u00e9n ser\u00eda ministro, olvidado ya el alias y recuperada su condici\u00f3n de ilustre Jorge Sempr\u00fan. \u00c9l fue el encargado de dej\u00e1rselo claro:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Oye, Dionisio, que somos comunistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Comunistas y, sobre todo, demasiado j\u00f3venes como para que les venciera el temor o la desesperanza. En la c\u00e1rcel, en esa primera prisi\u00f3n de Carabanchel, reinaba el optimismo. Incluso cierta euforia. A ellos, hijos de los prohombres del r\u00e9gimen o bien v\u00e1stagos de la burgues\u00eda, en cierto modo, se les respetaba. Los malos tratos quedaban para los presos comunes o para esos viejos republicanos que llevaban a\u00f1os dando tumbos de prisi\u00f3n en prisi\u00f3n por toda Espa\u00f1a. Hubo, eso s\u00ed, alg\u00fan momento especialmente malo. Como cuando M\u00fagica fue castigado a diecisiete d\u00edas de celda baja por no guardar el debido respeto durante la ceremonia del Mi\u00e9rcoles de Ceniza. Celdas bajas: cuartos sombr\u00edos en un repugnante s\u00f3tano donde se encerraba a los presos en compa\u00f1\u00eda de un colch\u00f3n que se retiraba cada ma\u00f1ana. Pero esos malos ratos, en aquel centro penitenciario de Carabanchel de 1956, eran los menos. Iban entrando nuevos compa\u00f1eros: Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3, Julio Diamante, Francisco Bustelo, Juli\u00e1n Marcos&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Aquello se anim\u00f3. Hab\u00eda un gran optimismo. El m\u00e1s optimista, quiz\u00e1s, era Miguel S\u00e1nchez Mazas, al que llam\u00e1bamos \u00abel hombre que dijo que Franco cay\u00f3 ayer\u00bb. La situaci\u00f3n era extra\u00f1a. Hab\u00eda una cierta rutina vacacional. Le\u00edmos all\u00ed <em>El Jarama <\/em>de S\u00e1nchez Ferlosio, reci\u00e9n publicado; Dionisia y Tamames pintaban.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Carabanchel en 1956 queda en la memoria como un paisaje de juventud si no feliz, s\u00ed de primeras ilusiones. Comenzaba algo nuevo. Pero no todo ser\u00eda as\u00ed. Enrique M\u00fagica, d\u00e9cadas despu\u00e9s Defensor del Pueblo, cambia el gesto cuando recuerda sus siguientes detenciones. En Carabanchel pas\u00f3 tres meses y medio en el 56. M\u00e1s de cuatro meses en la prisi\u00f3n de Martutene en 1959.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Javier Pradera ya hab\u00eda acabado la carrera de Derecho y hab\u00eda hecho oposiciones al Cuerpo Jur\u00eddico del Aire. En febrero le detuvieron con los promotores del Congreso Nacional de Estudiantes. Con \u00e9l cayeron todos los dem\u00e1s que hab\u00edan organizado el evento: Dionisia Ridruejo, Miguel S\u00e1nchez Mazas, Jos\u00e9 Mar\u00eda Ruiz Gallard\u00f3n, Enrique M\u00fagica, Ram\u00f3n Tamames.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Yo era del Cuerpo Jur\u00eddico del Aire y cuando fueron a por m\u00ed se dieron cuenta de que yo. ten\u00eda fuero militar. Y me mandaron detenido, bajo palabra de honor, a un pabell\u00f3n de oficiales en la base a\u00e9rea de Getafe. \u00c9sa fue mi primera experiencia, que no fue exactamente carcelaria. No pod\u00eda salir de la base. Estuve mes y medio o dos meses.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 s\u00ed fue a la c\u00e1rcel. Era de los m\u00e1s j\u00f3venes de los conjurados. \u00abFernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 \/ ni\u00f1o a\u00fan de pelarg\u00f3n\u00bb, escribi\u00f3 de \u00e9l Jes\u00fas L\u00f3pez Pacheco en la c\u00e1rcel, en un romance sat\u00edrico donde se hac\u00eda repaso de las decenas de alumnos y profesores d\u00edscolos detenidos durante la que fue primera sublevaci\u00f3n universitaria del franquismo. A S\u00e1nchez Drag\u00f3, con dieciocho a\u00f1os, le hab\u00eda dado su bautismo marxista Enrique M\u00fagica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Est\u00e1bamos en la c\u00e1rcel los que quer\u00edamos ser poetas y los que quer\u00edan ser ministros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Eso dice Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3. \u00c9l quer\u00eda ser poeta. Le detuvieron en febrero del <em>S <\/em>6. Como a M\u00fagica, Pradera, Tamames y dem\u00e1s. Joaqu\u00edn Ruiz-Gim\u00e9nez, ministro de Educaci\u00f3n al que las travesuras pol\u00edticas de S\u00e1nchez Drag\u00f3 y los suyos le costaron el puesto, era primo de su madre. Y fue \u00e9l quien avis\u00f3 a su familia de que lo mejor era que, tras los primeros incidentes en la Universidad y con un joven falangista herido de bala, se quitase de en medio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Me fui a Ferrol del Caudillo a casa de un t\u00edo m\u00edo. All\u00ed estuve hasta que mi madre llam\u00f3 por tel\u00e9fono y me dijo: \u00abYa ha venido la polic\u00eda\u00bb. Tom\u00e9 un tren, me present\u00e9 en Madrid y estuve tres d\u00edas detenido en la DGS, en la Puerta del Sol. Lo que m\u00e1s me sorprendi\u00f3 es que no saliese a relucir mi militancia comunista. No&#8217; lo sab\u00eda la polic\u00eda, pero, en fin, teniendo en cuenta que tampoco lo sab\u00eda ni el propio Dionisia Ridruejo&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Se aplica inicialmente a S\u00e1nchez Drag\u00f3, al igual que a otros universitarios, el art\u00edculo 288 del C\u00f3digo de Justicia Militar, que permit\u00eda condenar a penas de 12 a\u00f1os de c\u00e1rcel hasta pena de muerte a \u00ablos que se sublevaren en armas a las \u00f3rdenes de una potencia extranjera\u00bb. Durante varios d\u00edas, en una celda de castigo en Carabanchel, el miedo hace mella. El miedo y &#8211; recuerda el entonces literato en ciernes-un fr\u00edo siberiano, propio de un mal febrero en Madrid. Hasta que el tribunal militar correspondiente se inhibe y pasan a la galer\u00eda donde ya est\u00e1n instalados el resto de los j\u00f3venes rebeldes. Se libra en aquella ocasi\u00f3n de la c\u00e1rcel, gracias a un amigo polic\u00eda de la Brigada Pol\u00edtico-Social, Antonio L\u00f3pez Campillo. Pero cuando sus mandos averiguan lo que el agente ha hecho, el polic\u00eda ocupa el lugar de S\u00e1nchez Drag\u00f3 en prisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Y lo mejor de todo es que, como bienvenida, el Partido Comunista en pleno decide juzgar, all\u00ed en la c\u00e1rcel, a tan peculiar represor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero eso forma parte de ciertas conductas promovidas por la direcci\u00f3n comunista con las que. S\u00e1nchez Drag\u00f3 nunca estar\u00e1 de acuerdo, y que pronto le har\u00e1n convertirse en un disidente. Aunque, inicialmente, para el escritor, Carabanchel es una fiesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Se abre un periodo que, para m\u00ed, he de admitirlo, fue jubiloso. Lo pasamos maravillosamente. Le\u00edmos, nos instruimos, se establecieron una serie de redes pol\u00edticas que luego ser\u00edan important\u00edsimas para el desarrollo del antifranquismo. Y luego que, para un escritor como yo, era entrar en contacto con un mundo maravilloso: la c\u00e1rcel. Adem\u00e1s, ven\u00edan las ni\u00f1as de la facultad y nos sent\u00edamos h\u00e9roes. Estuvo muy bien.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 asegura que, enseguida, se mezcl\u00f3 gozosamente con la poblaci\u00f3n reclusa. Huyendo, entre otras cosas, del tedio de la pol\u00edtica. Se sent\u00edan, dice, h\u00e9roes, y all\u00ed, recuerda, llev\u00f3 a cabo una de las acciones m\u00e1s heroicas de su existencia: leer, f\u00f3sforo a f\u00f3sforo, cuando cortaban la luz por la noche, novelas enteras. El trato, magn\u00edfico, reitera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Aparte del hecho de estar aislados y de no tener contacto alguno con el sexo d\u00e9bil, no hab\u00eda grandes problemas. Hombre, que no sab\u00edamos cuando \u00edbamos a salir. Pero a m\u00ed me sirvi\u00f3 de mucho aquella experiencia. Yo, como escritor, soy hijo de la c\u00e1rcel y el exilio. Fueron las dos experiencias que marcaron mi carrera y mi existencia. Los presos eran maravillosos contando sus historias. Fue tan fruct\u00edfero que, incluso, pasados los a\u00f1os, cuando muri\u00f3 Franco, con cierto cachondeo, ped\u00ed a mis antiguos correligionarios que, en pago de los servicios prestados, si llegaban al poder, me metieran cada a\u00f1o dos o tres meses en la c\u00e1rcel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lo que no hab\u00eda era contacto con los antifranquistas de primera hora, que penaban en condiciones mucho menos benignas. De hecho. Carabanchel, \u00b7en principio, era prisi\u00f3n de paso, no penal para los irreductibles. \u00c9sos iban a dar con sus huesos a otros centros. S\u00e1nchez Drag\u00f3 y el resto de sus camaradas hab\u00edan sido instalados en la galer\u00eda de los locos y los fuguistas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Ve\u00edas escenas tremendas. Un d\u00eda apareci\u00f3 un t\u00edo con la polla fuera atravesada de lado a lado por una aguja que me dec\u00eda: \u00abEh, majo, mira lo que hago, mira lo que hago, dame dos pesetas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">All\u00ed era dif\u00edcil que los j\u00f3venes comunistas reci\u00e9n iniciados al combate democr\u00e1tico coincidieran con la vieja guardia de la lucha contra Franco. De hecho, en los dos meses de primera c\u00e1rcel que vivi\u00f3 S\u00e1nchez Drag\u00f3 apenas recuerda contacto alguno con veteranos del Partido. Afinando la memoria, quiz\u00e1s, lejanamente, se acuerda de cierta ocasi\u00f3n en que intercambi\u00f3 unas pocas palabras con un tal Chicho, comunista con trienios de prisi\u00f3n y torturas, en Carabanchel de camino hacia otro centro. Un hombre destrozado por la represi\u00f3n. Alguien muy distinto de lo que ellos representaban: el nuevo y animoso antifranquismo. Dos meses estuvo Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 en la c\u00e1rcel. Sali\u00f3 y volvi\u00f3 a entrar dos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1958.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Esa vez nos pillaron hasta el cuello. Repetimos algunos: Juli\u00e1n Marcos y yo, entre otros. Los dem\u00e1s eran chicos casi reci\u00e9n afiliados al PCE. Y all\u00ed s\u00ed sali\u00f3 a relucir ya nuestra militancia. Se cant\u00f3 de plano. Yo fui el \u00faltimo en ser interrogado e iba acojonado. Intent\u00e9 negarlo todo, pero la polic\u00eda me dijo que no fuera gilipollas porque mis camaradas hab\u00edan cantado. As\u00ed que, de nuevo, ca\u00edmos en las garras del 288 del C\u00f3digo de Justicia Militar. En esa ocasi\u00f3n hubo momentos muy duros. Casi era mejor estar procesado por el TOP que por un tribunal militar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las cosas ya no son como al principio. Ese periodo jubiloso al que S\u00e1nchez Drag\u00f3 se refiere en la narraci\u00f3n de su primer ingreso en prisi\u00f3n ha concluido. La fiesta de bienvenida en Carabanchel para los j\u00f3venes de buena familia metidos a subversivos ha terminado, y empieza la cotidiana experiencia de ser un preso pol\u00edtico, con sus grandezas y sus miserias. En esa segunda detenci\u00f3n S\u00e1nchez Drag\u00f3 se ve en la c\u00e1rcel compartiendo patio y galer\u00eda con socialistas (apenas un pu\u00f1ado), obreros de berroque\u00f1a fe marxista y, sobre todo, comienza a percatarse de que no encaja en el PCE. Lo explica a su manera:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-La convivencia no era f\u00e1cil. El PCE de entonces se distingu\u00eda por hacer gala de un estalinismo en las formas insoportable. Te pondr\u00e9 un ejemplo. All\u00ed, en aquellos d\u00edas, yo comet\u00ed el que quiz\u00e1s es el acto m\u00e1s vil de mi existencia. Hab\u00eda un raterillo de M\u00e1laga que se pasaba las horas muertas con nosotros, simplemente escuch\u00e1ndonos disertar de pol\u00edtica y cultura. Era un cr\u00edo casi analfabeto fascinado por lo que dec\u00edamos. Ven\u00eda a nuestra celda, se sentaba en un rinc\u00f3n y atend\u00eda a nuestra charla. S\u00f3lo eso. Pero alguien avis\u00f3 al Partido, a los mandos del Partido en la c\u00e1rcel, de que aquel chico era homosexual. As\u00ed que se nos llam\u00f3 a cap\u00edtulo a varios, y se nos dijo que era una verg\u00fcenza que militantes comunistas tuvi\u00e9semos relaci\u00f3n alguna con alguien as\u00ed. Y aquel pobre chaval fue expulsado de nuestra celda a la primera ocasi\u00f3n y sin mediar explicaci\u00f3n. As\u00ed eran las cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Fue uno de los primeros encontronazos entre S\u00e1nchez Drag\u00f3 y la direcci\u00f3n del Partido. Acat\u00f3 las \u00f3rdenes de sus jefes pol\u00edticos entonces, pero enseguida opt\u00f3 por la insubordinaci\u00f3n. El desencuentro entre el Partido y su persona resultaba evidente. Claramente S\u00e1nchez Drag\u00f3 se alejaba de la disciplina comunista y, al poco tiempo, dio pruebas de ello. Fue con ocasi\u00f3n de una huelga de hambre que el PCE quiso poner en marcha entre sus presos. Se trataba de reivindicar el derecho de los presos a tener una fregona con la que limpiar la celda. En aquellos d\u00edas los reclusos s\u00f3lo dispon\u00edan de una bayeta para tales menesteres. Toda una humillaci\u00f3n, a juicio del PCE. O, quiz\u00e1s, simplemente una mera excusa para plantar cara a la represi\u00f3n franquista. Sea como fuere, S\u00e1nchez Drag\u00f3 no entendi\u00f3 las razones para una huelga de hambre, y desobedeci\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Era un disparate, un se\u00f1oritismo absurdo el pedir una fregona para no tener que arrodillarnos al limpiar las celdas. Y me plant\u00e9. Se llevaron a los huelguistas a las celdas de castigo y, para colmo, la protesta fue un desastre, al d\u00eda y medio hab\u00edan comido todos y se acab\u00f3 lo que se daba. Era todo surrealista. Se impon\u00edan desde el PCE normas incomprensibles. Por ejemplo, yo consegu\u00ed que un funcionario algo rojillo con el que simpatic\u00e9 me pasase un peri\u00f3dico, algo que estaba prohibid\u00edsimo all\u00ed. Cada d\u00eda, al acabar su turno, \u00e9l dejaba olvidado su peri\u00f3dico y yo lo cog\u00eda. Despu\u00e9s, claro, lo pon\u00eda en com\u00fan con el resto de compa\u00f1eros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bb\u00bfHab\u00eda algo malo en ello? Parece que s\u00ed. La direcci\u00f3n del Partido en la c\u00e1rcel me llama un buen d\u00eda para comunicarme que no puedo seguir haciendo lo que hago. \u00bfPor qu\u00e9? Porque si los camaradas leen la prensa franquista pueden desmoralizarse. As\u00ed que me proponen que, una vez yo hubiera le\u00eddo el peri\u00f3dico, lo cediese a un comit\u00e9 de censura que decidir\u00eda lo que pod\u00eda hacerse p\u00fablico al resto de los presos comunistas y lo que no. Aqu\u00e9lla fue la gota que colm\u00f3 el vaso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 es excluido del Partido. No expulsado porque, asegura, para ser expulsado hab\u00eda que matar a diez camaradas o algo similar. Simplemente se exclu\u00eda al disidente. As\u00ed que, de la noche a la ma\u00f1ana, el joven universitario y futuro literato se convierte en l\u00edder de una difusa ala liberal del PCE opuesta a la ortodoxia oficial. Pero eso no basta. Y pide a la direcci\u00f3n de la c\u00e1rcel que le trasladen con los presos comunes. Resultado: no s\u00f3lo se le traslada a \u00e9l sino a todos los presos pol\u00edticos a compartir galer\u00edas y celdas con delincuentes comunes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Los comunes nos adoraban. As\u00ed que, al menos yo, sal\u00ed ganando.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero d\u00eda a d\u00eda las cosas se ponen peor. Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 cuenta y no para acerca de las peque\u00f1as infamias que, a su juicio, se promov\u00edan desde el PCE. Las viejas querellas partidistas el desprecio a otros presos pol\u00edticos de filiaci\u00f3n no comunista, eran algo cotidiano entre rejas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Hab\u00eda un anarquista, F\u00e9lix Carrasquer, que hab\u00eda entrado ciego en la c\u00e1rcel. Ciego permanec\u00eda en Carabanchel, con veinte a\u00f1os de c\u00e1rcel tras de s\u00ed. El resto de los presos ten\u00edan que sacarle a pasear al patio dada su minusval\u00eda. Algo que crispaba a los popes comunistas de la prisi\u00f3n, que no ahorraban en denuestos para aquel pobre viejo a\u00fan convencido defensor de los ideales \u00e1cratas. S\u00e1nchez Drag\u00f3 as\u00ed lo recuerda. Como recuerda cierto infantilismo que la c\u00e1rcel introduc\u00eda en las conductas de los j\u00f3venes reclusos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Se discut\u00eda, a veces, por puras estupideces. Por un cacho de pan. Jug\u00e1bamos a las chapas. Y luego, claro, hab\u00eda hijos de puta entre los funcionarios, como en cualquier lado. Hab\u00eda un carcelero que nos pon\u00eda por los altavoces una canci\u00f3n muy de moda entonces que dec\u00eda: \u00abAnda, bambino, tira el cigarrillo, m\u00e1rchate a tu casa&#8230; \u00bb para cachondearse de nosotros. Cosas as\u00ed, en cualquier caso, menores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero, en medio de aquellas miserias, llega la hora de recobrar la libertad. Muere P\u00edo XII y, mediante un indulto, numerosos reclusos, entre ellos detenidos por cuestiones pol\u00edticas, salen a la calle. Vuelta a la rutina universitaria, aunque muy vigilado. Tanto que, un buen d\u00eda, con motivo de una huelga, en la calle O&#8217;Donnell de Madrid\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Eran las ocho de la ma\u00f1ana. Yo dorm\u00eda en pelota picada y vino a mi cuarto una de las dos 128 criadas que ten\u00edamos a avisarme de que la polic\u00eda estaba en casa y quer\u00edan llevarme preso. Muy h\u00e1bilmente hicieron pasar al sal\u00f3n a los polic\u00edas, y yo sal\u00ed de mi dormitorio y logr\u00e9 escapar, tal y como vine al mundo, por la puerta de servicio, que daba a una escalera interior. Sub\u00ed a casa de mi abuelo, que viv\u00eda en nuestro mismo edificio, y no hab\u00eda nadie, se hab\u00eda ido a misa. Tuve que ir al bajo, donde viv\u00eda mi t\u00eda, que al abrir ahog\u00f3 un grit\u00f3 tremendo, debi\u00f3 de pensar. que yo era un s\u00e1tiro que ven\u00eda a violarla o algo as\u00ed, desnudo como iba. Me dio cobijo y, a las pocas horas, mi madre cogi\u00f3 un coche, se coloc\u00f3 a la puerta de nuestro edificio y yo sal\u00ed como una bala, me met\u00ed dentro y escap\u00e9. Y lo mejor de esta historia es que pasaron unos d\u00edas y todo pareci\u00f3 olvidarse. La polic\u00eda no volvi\u00f3 por mi casa, y pese a que cuando vinieron a por m\u00ed parec\u00eda una cuesti\u00f3n de vida o muerte detenerme, luego se olvidaron del asunto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero, visto lo visto, Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 decide irse fuera de Espa\u00f1a. Ha acabado la carrera de Rom\u00e1nicas y est\u00e1 estudiando Filolog\u00eda italiana. Pide una beca que el gobierno italiano concede a j\u00f3venes universitarios espa\u00f1oles. Previamente ha de echar mano de su cercan\u00eda familiar con ciertos prohombres del r\u00e9gimen para conseguir el pasaporte. Sorprendentemente, al Gobierno espa\u00f1ol le importa un pepino que este joven cabecilla comunista se largue al extranjero. Pero no as\u00ed al Gobierno italiano, que rechaza la solicitud debido a sus antecedentes subversivos. Insiste en su petici\u00f3n, con el apoyo de sus contactos acad\u00e9micos, y, finalmente, desde Italia se da el visto bueno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">All\u00ed comienza un primer exilio en el que el activismo pol\u00edtico no cesa. Conoce, entre otros compa\u00f1eros de armas, a \u00c1ngel S\u00e1nchez-Gij\u00f3n, y all\u00ed fundan ambos, junto a otros j\u00f3venes antifranquistas, la Alianza Democr\u00e1tica Popular Espa\u00f1ola. Un intento apartidista de canalizar la ayuda exterior a la lucha contra Franco. Cuando, un verano, varios de los miembros de la ADPE vuelven a Espa\u00f1a, son detenidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Fuimos detenidos por un chivatazo. Y, ahora, pasado el tiempo, d\u00edgase el nombre del traidor: \u00d3scar Carasol, entonces supuesto antifranquista y a la llegada de la democracia, senador por el PSOE.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 ajusta cuentas. &lt;&lt;D\u00edgase el nombre del traidor\u00bb, clama. Y as\u00ed lo hace. La traici\u00f3n queda al descubierto cuando, al ser interrogado, ve en manos de la polic\u00eda un documento escrito en un papel de caracter\u00edsticas especiales, un original, no copia, que s\u00f3lo alguien de la organizaci\u00f3n pod\u00eda haber pasado. En 1962 entra, por tercera vez, en la c\u00e1rcel de Carabanchel.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Aquel a\u00f1o se pusieron en esa prisi\u00f3n 57 pel\u00edculas y 55 documentales. Posiblemente S\u00e1nchez Drag\u00f3 viera alguna de aquellas cintas, perfectamente elegidas y cuidadosamente censuradas: <em>Altar mayor, Fray Escoba, Los ca\u00f1ones de Navarone, \u00bfD\u00f3nde vas, Alfonso XII? El beso de Judas, La tuna pasa. Con qui\u00e9n andan nuestras hijas <\/em>&#8211; in\u00fatil, innecesaria y hasta cruel pregunta a unos padres que, 130 no por voluntad propia, ten\u00edan dif\u00edcil saberlo- , <em>La guerra de Dios <\/em>o <em>Quince bajo la lona. <\/em>Y uno muy apropiado. <em>Di\u00e1logos de carmelitas: <\/em>de celda carcelaria a celda monacal. T\u00edtulo que, las cosas como son, ven\u00eda al pelo a la poblaci\u00f3n descarriada que llenaba las c\u00e1rceles. Sin embargo, la elecci\u00f3n de algunos documentales, para quienes no pod\u00edan moverse de los cuatro muros de su celda, rozaba lo s\u00e1dico: <em>Regiones de Espa\u00f1a, Del bosqu<\/em><em>e a la f\u00e1brica, Los pap\u00faes, Fiesta en Salamanca, As\u00ed es la jungla, Alrededor del mundo <\/em>o <em>Viaje a la Ant\u00e1rtida<\/em><em>. <\/em>La <em>M<\/em><em>emoria de Prisiones <\/em>de ese a\u00f1o justificaba las proyecciones de la siguiente forma: \u00abDe acuerdo con lo permitido por el Reglamento de los Servicios, se organizan programas de cine para la poblaci\u00f3n reclusa en sesiones necesarias para que a todos llegue el influjo ben\u00e9fico de este divertimento. La programaci\u00f3n viene a cargo de los maestros y capellanes, que cuidan de que este instrumento complementario de la educaci\u00f3n llene cumplidamente su primordial finalidad\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">S\u00e1nchez Drag\u00f3 conoci\u00f3 en Carabanchel a los primeros presos de ETA.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Una gente excelente -dice- . Estuve tres meses en la c\u00e1rcel. Ya hab\u00eda gente del FELIPE. del Partido Socialista, etc\u00e9tera. De los detenidos en aquella ca\u00edda fui el \u00faltimo en salir. El d\u00eda de Nochebuena, a las diez de la noche, cuando me estaba preparando para celebrar con mis compa\u00f1eros de reclusi\u00f3n la Navidad, me sacan de la c\u00e1rcel. Y empieza una situaci\u00f3n disparatada. Se me rebaja la pena de prisi\u00f3n a la de arresto domiciliario.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bbAs\u00ed que en mi casa comenzamos a hacer vida conjunta mi padrastro, mi madre, las dos criadas y dos grises que estaban all\u00ed permanentemente, en dos butaquitas del descansillo. Como hab\u00eda conseguido una plaza de profesor de italiano en el Instituto Beatriz Galindo, entonces s\u00f3lo para chicas, pido permiso al juez para acudir diariamente al trabajo. \u00a1Y al juez le parece bien! Con lo cual, durante las horas de trabajo, los dos grises se quedaban en mi casa vigilando a no se sabe qui\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En la misma situaci\u00f3n, cuenta S\u00e1nchez Drag\u00f3, vigilado en su propio domicilio, estaba su camarada \u00c1ngel S\u00e1nchez-Gij\u00f3n. Pero sin un duro porque no le daban trabajo y no pod\u00eda salir de casa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ocho meses dura la reclusi\u00f3n domiciliaria. Se celebra el juicio que ten\u00eda pendiente, y se condena a Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3 a dos a\u00f1os, cuatro meses y un d\u00eda de prisi\u00f3n mayor. No llegar\u00e1 a ingresar en la c\u00e1rcel. En 1963 pasa la frontera con el pasaporte de un amigo, Pepe Fern\u00e1ndez (diez a\u00f1os mayor que Drag\u00f3, bajito y pelirrojo, seg\u00fan dice). Comienzan siete a\u00f1os de exilio. Siete largos a\u00f1os de viajes y de nostalgias. Y un buen d\u00eda, a punto de volar una vez m\u00e1s y quiz\u00e1 definitivamente hacia la India, decide pedir al Gobierno espa\u00f1ol que le deje volver. Toma S\u00e1nchez Drag\u00f3 papel y l\u00e1piz y escribe al Sr. Ministro de Justicia sin saber siquiera su nombre. Entre lo poco que recuerda de lo que verti\u00f3 en aquel texto est\u00e1 una afirmaci\u00f3n 132 acerca de que \u00abtoda democracia para serlo tendr\u00eda que ser foral o no ser\u00eda\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Yo creo que, quiz\u00e1, entre otras cosas, eso debi\u00f3 de gustar al ministro, que hab\u00eda sido carlista o algo as\u00ed, y por tanto foralista. Antonio Mar\u00eda Oriol me parece que se llamaba, que luego fue secuestrado por los GRAPO. Un perfecto caballero al que la carta le lleg\u00f3 el d\u00eda de su santo, y al ver mis ganas de volver me dio el visto bueno. Me entregaron un salvoconduoto en la embajada y me vine para Espa\u00f1a. Por cierto que en la frontera yo estaba convencido de que iba a tener alg\u00fan problema, pero el agente de polic\u00eda que all\u00ed estaba no me hizo ni caso. Yo mir\u00e9 dentro de la garita y vi que hab\u00eda una lista de subversivos en la que se me inclu\u00eda y se lo indiqu\u00e9. \u00abAh, es verdad\u00bb, me respondi\u00f3 sin darle importancia. \u00abPues vaya usted ma\u00f1ana a la comisar\u00eda\u00bb. As\u00ed funcionaban los mecanismos de represi\u00f3n franquista, entre el paternalismo y la pura chapuza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">S\u00e1nchez Drag\u00f3 no era un arrepentido, sino todo lo contrario. Aun as\u00ed, el Consejo de Ministros aprob\u00f3 su indulto y qued\u00f3 limpio de polvo y paja. La c\u00e1rcel quedaba atr\u00e1s. Recapitulando, admite que la prisi\u00f3n que \u00e9l vivi\u00f3 no fue la misma que la de los que penaron en El Dueso, Oca\u00f1a, Puerto de Santa Mar\u00eda, viejos antifranquistas a los que la polic\u00eda maltrataba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Javier Pradera volvi\u00f3 por segunda vez a la c\u00e1rcel en 1958. Tambi\u00e9n como S\u00e1nchez Drag\u00f3. La conflictividad obrera que se hab\u00eda venido arrastrando desde la cuenca minera asturiana, en 1957, se extiende al Pa\u00eds Vasco y Catalu\u00f1a. El Gobierno declara el estado de excepci\u00f3n en Asturias en marzo de 1958. Y Pradera es detenido dos meses antes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-En Madrid hubo una ca\u00edda muy grande de la direcci\u00f3n del Partido Comunista. Yo segu\u00eda conservando el fuero militar y me llevaron a la c\u00e1rcel de Alcal\u00e1 de Henares. Era un viejo cuartel. All\u00ed estuve un a\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Recuerda Javier Pradera que las condiciones eran psicol\u00f3gicamente duras, sobre todo, por el aislamiento que se sufr\u00eda. Con \u00e9l compart\u00edan prisi\u00f3n oficiales arrestados por muy diferentes motivos, incluida alguna borrachera. Sonr\u00ede ahora cuando dice:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Hab\u00eda uno al que hab\u00edan arrestado porque ten\u00eda un l\u00edo con un corneta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En Alcal\u00e1 de Henares hab\u00eda entonces un gran n\u00famero de paracaidistas. Eran reclutas, voluntarios que los fines de semana sol\u00edan volver a sus actividades habituales y entre los que se encontraba un alto porcentaje de peque\u00f1os delincuentes. Oficiales y soldados estaban separados. Y Pradera estaba separado de los dem\u00e1s oficiales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Aquellos recuerdos, esa situaci\u00f3n un tanto absurda &#8211; \u00e9l solo, paseando solo- se hacen m\u00e1s amargos cuando habla de la muerte de un muchacho, un paracaidista que intent\u00f3 fugarse, borracho. con otros reclutas. Redujeron a la guardia, dispararon al aire. No mataron a nadie, pero les condenaron a todos a treinta a\u00f1os de prisi\u00f3n. Y a uno de ellos, a muerte. Lo fusilaron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Era un chico de Palencia &#8211; dice.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Un d\u00eda a Javier Pradera el director de la prisi\u00f3n le explic\u00f3 por qu\u00e9 estaba continuamente vigilado. Le hab\u00edan comunicado que aquel prisionero era el asesor jur\u00eddico del Partido Comunista de Espa\u00f1a y que deb\u00edan vigilarle porque exist\u00eda el temor de que los rusos mandaran un helic\u00f3ptero para liberarle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Absolutamente en serio&#8230; Lo cre\u00edan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En el mes de noviembre hubo un indulto general- el mismo que puso en la calle a Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3- con motivo de la muerte de P\u00edo XII. Tambi\u00e9n Pradera qued\u00f3 en libertad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>Obreros y estudiantes<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">1963 fue un a\u00f1o terrible. El comunista Juli\u00e1n Grimau hab\u00eda sido detenido un a\u00f1o antes y brutalmente torturado por la polic\u00eda. En el mes de abril fue juzgado, en una parodia de proceso, en consejo de guerra y condenado a muerte. Toda la Europa democr\u00e1tica se movi\u00f3 pidiendo el indulto de Grimau. Franco no hizo caso a las peticiones de clemencia, ni de reyes &#8211; Isabel II de Inglaterra-. ni de gobernantes &#8211; Willy Brandt, Kruschev-, ni de la Iglesia -el cardenal Montini, que ser\u00eda despu\u00e9s el papa Pablo VI<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y no s\u00f3lo no tuvo piedad alguna con Grimau, sino que, poco despu\u00e9s, fueron ejecutados por garrote vil dos anarquistas: Francisco Granados y Joaqu\u00edn Delgado. Estaban acusados de dos atentados contra dependencias de la Direcci\u00f3n General de Seguridad y de la Organizaci\u00f3n Sindical(<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[46]<\/a>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En 1963 la conflictividad laboral estuvo centrada, otra vez, en la cuenca minera asturiana. La represi\u00f3n fue dur\u00edsima. Las humillaciones a los mineros eran tales que un centenar de intelectuales, entre los que se encontraban Jos\u00e9 Bergam\u00edn, los poetas Vicente Aleixandre, Gabriel Celaya y Jos\u00e9 Agust\u00edn Goytisolo, el dramaturgo Antonio Buero Vallejo o el escritor y actor Fernando Fern\u00e1n G\u00f3mez, escribieron una carta de protesta a Manuel Fraga Iribarne, entonces ministro de Informaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Entre las vejaciones y arbitrariedades cometidas contra los huelguistas hubo hechos que recordaban las pr\u00e1cticas m\u00e1s miserables que los vencedores utilizaron con los vencidos durante y despu\u00e9s de la guerra civil. A dos mujeres les cortaron el pelo al cero. Fraga lo neg\u00f3, pero matiz\u00f3: \u00abde ser cierto, ser\u00eda realmente discutible (el acto), aunque las sistem\u00e1ticas provocaciones de estas damas a la fuerza p\u00fablica lo hac\u00edan m\u00e1s explicable\u00bb.(<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[47]<\/a>) Fraga, con L\u00f3pez Rod\u00f3 y Navarro Rubio, estaba en el Consejo de Ministros que debati\u00f3 la pena de muerte de Grimau. Nunca justific\u00f3 su postura e, incluso, en sus memorias habla de que los cargos \u00aberan muy serios\u00bb. Los cargos contra Grimau se refer\u00edan fundamentalmente a hechos de guerra, no probados en ning\u00fan caso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El a\u00f1o acaba con el nacimiento de una instituci\u00f3n de doloroso recuerdo en la mente de muchos espa\u00f1oles. El Gobierno crea el Tribunal de Orden P\u00fablico, tristemente conocido como el TOP. Creado el 2 de diciembre de 1963, con competencias para \u00abenjuiciar los delitos singularizados por la tendencia en mayor o menor gravedad a subvertir los principios b\u00e1sicos del Estado, perturbar el orden p\u00fablico o sembrar la zozobra en la conciencia nacional\u00bb, sustituy\u00f3 a los Tribunales Militares y al Tribunal Especial de represi\u00f3n de Masoner\u00eda y Comunismo. La \u00faltima sentencia que dict\u00f3 fue la 2.908. Dur\u00f3 13 a\u00f1os. Y se disolvi\u00f3 por acuerdo del Consejo de Ministros de 30 de diciembre de 1976.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El primer juicio que celebr\u00f3 fue contra Timoteo Buend\u00eda G\u00f3mez, acusado de haber gritado, borracho, en una tasca de Legan\u00e9s que \u00abSe cagaba en Franco\u00bb, cuando vio aparecer por el televisor la imagen del Caudillo. Su estado et\u00edlico no fue una atenuante. Se le conden\u00f3 a diez a\u00f1os y un d\u00eda de prisi\u00f3n el20 de marzo de 1964. El Tribunal estaba formado por Enrique Amat, Antonio Torres Dulce-Ruiz y Francisco Mateu (<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[48]<\/a>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Durante los 13 a\u00f1os que el TOP estuvo funcionando se dictaron 3.892 sentencias, de ellas, 2.908 condenatorias, casi un 75%. Por el Tribunal de Orden P\u00fablico pasaron m\u00e1s de 10.000 espa\u00f1oles. Adem\u00e1s de los m\u00e1s de 20.000 que se enfrentaron a los Juzgados de Orden P\u00fablico. Los delitos m\u00e1s frecuentes fueron propaganda ilegal, asociaci\u00f3n il\u00edcita y des\u00f3rdenes p\u00fablicos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ese a\u00f1o de 1963 hab\u00eda 316 penados por delitos contra la seguridad interior del Estado. De ellos, 33 ten\u00edan menos de 25 a\u00f1os. Y dos, no hab\u00edan cumplido los 21. En las c\u00e1rceles espa\u00f1olas hab\u00eda el 31 de diciembre de 1963 un total de 11.395 reclusos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Javier Pradera entra en Carabanchel en 1963. Y -vidas paralelas- coincide otra vez con Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3. Cuenta Pradera que el joven S\u00e1nchez Drag\u00f3 ven\u00eda de Italia seguido por la polic\u00eda. Tra\u00eda con \u00e9l una pel\u00edcula sobre la Italia fascista y quer\u00eda organizar una proyecci\u00f3n para que los que estaban en el interior vieran las im\u00e1genes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; A S\u00e1nchez Drag\u00f3 lo ven\u00edan siguiendo porque pensaban que ten\u00eda algo que ver con unos petardos que hab\u00edan estallado en Madrid por aquella 138 \u00e9poca y que los reivindicaba uno que se llamaba el Capit\u00e1n Montenegro. Como S\u00e1nchez Drag\u00f3 era muy as\u00ed, pensaron que \u00e9l era el Capit\u00e1n Montenegro y le detuvieron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Javier Pradera ya hab\u00eda dejado el Cuerpo Jur\u00eddico y trabajaba en la editorial Fondo de Cultura Econ\u00f3mica. Lo detuvieron y lo encerraron. Reflexiona ahora sobre aquella detenci\u00f3n que piensa que no es que fuera ileg\u00edtima, es que era hasta ilegal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Supongo que lo .hicieron para que me echaran del empleo. Porque todas las acusaciones se vinieron abajo enseguida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Registraron su casa y se llevaron algunos libros. El juez, un juez especial, se llamaba Blanco Camarero y le proces\u00f3 por propaganda ilegal. El juzgado de Blanco Camarero, dedicado a propaganda ilegal, se convertir\u00eda en el Tribunal de Orden P\u00fablico. El expediente pas\u00f3 a este nuevo tribunal y, all\u00ed, el juez Garralda lo sobresey\u00f3. Tres procesamientos tuvo Pradera. Y tres sobreseimientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero est\u00e1bamos ante el juez Blanco Camarero. Pradera intent\u00f3 hacerle ver lo absurdo de las acusaciones:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Se\u00f1or juez, para que sea propaganda ilegal ha de haber m\u00e1s de dos ejemplares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-A ver si le proceso a usted por desacato &#8211; contest\u00f3 el magistrado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Eran libros de Lenin, de Marx que le costaron dos meses en Carabanchel. All\u00ed estaban unos cuarenta mineros asturianos que Pradera recuerda como gente muy divertida. Tiene esa misma sensaci\u00f3n que conserva S\u00e1nchez Drag\u00f3 de que aquella era una buena \u00e9poca en la c\u00e1rcel madrile\u00f1a. En la sexta galer\u00eda se encontr\u00f3 a los mismos camaradas: Chicho S\u00e1nchez Ferlosio, \u00c1ngel S\u00e1nchez-Gij\u00f3n, Fernando S\u00e1nchez Drag\u00f3, \u00c1ngel de Lucas&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-En la prisi\u00f3n no hab\u00eda maltrato. S\u00ed lo hab\u00eda en la Direcci\u00f3n General de Seguridad, adonde me llevaron las tres veces que me hab\u00edan detenido. Me interrogaron el comisario Conesa, Yag\u00fce&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Javier Pradera mira casi treinta a\u00f1os atr\u00e1s. Se queda unos momentos pensativo. Dice con una sonrisa, como de alivio, como de complicidad:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Yo sal\u00ed bien librado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En aquellos a\u00f1os Enrique M\u00fagica hab\u00eda sido trasladado a Burgos. All\u00ed estuvo entre 1962 y 1964. Fue, dice, lo m\u00e1s duro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Nos trasladaron esposados en tren hasta el penal de Burgos desde Bilbao. All\u00ed estuvimos hasta que nos llevaron al consejo de guerra a Madrid. \u00cdbamos siempre en tren, en un vag\u00f3n de tercera del tren correo, apartados del resto de los viajeros. Y recuerdo, \u00bfpor qu\u00e9 recordar\u00e9 yo esto?, que sonaba en alguno de esos viajes, en alguna de las estaciones, por los altavoces, Manolo Escobar cantando <em>El <\/em><em>P<\/em><em>orrompompero. <\/em>Nos condenaron a seis a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El penal de Burgos. Y el fr\u00edo. La c\u00e1rcel burgalesa estaba edificada en terreno pantanoso, cuenta M\u00fagica, y los presos combat\u00edan el fr\u00edo que calaba hasta los huesos como pod\u00edan. \u00c9l con tres o cuatro jers\u00e9is. El fr\u00edo. El mismo fr\u00edo de diferentes latitudes que hizo a Marcelino Camacho vestir incansablemente esos jers\u00e9is de cuello vuelto que se convirtieron en imagen de una \u00e9poca y un pa\u00eds. Fr\u00edo en Burgos y en otras c\u00e1rceles que unos a\u00f1os m\u00e1s tarde recorrer\u00eda el secretario general de Comisiones Obreras. En Burgos M\u00fagica y otros como \u00e9l hab\u00edan dejado de ser muchachos revoltosos; eran ahora, simplemente, rojos cumpliendo condena. All\u00ed se encuentra M\u00fagica con numerosos veteranos antifranquistas, gentes con demasiados a\u00f1os de c\u00e1rcel y miserias a las espaldas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Hab\u00eda 400 o 500 presos pol\u00edticos. Comunistas, socialistas, anarquistas. Un tal Enrique Marco, secretario general en el interior de la CNT clandestina en el47. Entrabas en el penal y te topabas con un preso que sal\u00eda despu\u00e9s de veinte a\u00f1os. Gente que entr\u00f3 cuando se batallaba en Stalingrado y sal\u00eda con Franco a\u00fan en el poder. Era impresionante. Much\u00edsimos comunistas. Las esperanzas convertidas en mitos es lo que manten\u00eda viva a esa gente. Y el Partido Comunista se ve\u00eda en el deber de mantener los mitos. Era preferible la fe ciega, s\u00f3lo cierta esperanza milenarista pod\u00eda sostener a aquellos hombres en pie. El gran enga\u00f1o que fue el comunismo all\u00ed ten\u00eda una explicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Los presos pol\u00edticos se hab\u00edan organizado en comunas. Y pese a estar prohibido absolutamente todo, se burlaba del mejor modo posible la vigilancia de los funcionarios. Se escuchaba clandestinamente la radio. Se le\u00edan peri\u00f3dicos que entraban ilegalmente, ya que, por supuesto, all\u00ed s\u00f3lo circulaba <em>Redenci\u00f3n, <\/em>la prensa de las c\u00e1rceles. Y cada quince d\u00edas, visita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Me visitaban mi madre, mi hermano Fernando, asesinado luego por ETA, y mi actual mujer, a la que conoc\u00ed en la Semana Santa del 62.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Se hicieron novios carte\u00e1ndose, M\u00fagica en el penal de Burgos, ella en libertad, en Logro\u00f1o. Ella, Tina D\u00edaz, le visitaba. Despu\u00e9s seguir\u00edan el noviazgo a la salida de la c\u00e1rcel. Noviazgo que acabar\u00eda en boda. Pero muy pronto M\u00fagica volver\u00eda a ser detenido. En enero del 71.Junto a Felipe Gonz\u00e1lez y Nicol\u00e1s Redondo, cuando \u00e9l ya era socialista y hab\u00eda abandonado, de modo no poco traum\u00e1tico, el PCE.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero estamos todav\u00eda en Burgos. Y en Burgos es donde Enrique M\u00fagica deja de ser comunista y se convierte en militante del PSOE. En pleno franquismo y cuando el \u00fanico partido de oposici\u00f3n al r\u00e9gimen era el Partido, M\u00fagica se integra en las filas de la socialdemocracia. A\u00f1os antes hab\u00eda conocido en Carabanchel a un hist\u00f3rico militante socialista: Antonio Amat, <em>Guridi <\/em>en la clandestinidad, con quien simpatiz\u00f3 r\u00e1pidamente. Luego, de c\u00e1rcel en c\u00e1rcel, M\u00fagica lee, reflexiona, se distancia de la ortodoxia comunista. Y en el penal de Burgos, un buen d\u00eda, le pide a su novia, a su actual mujer, que comunique a Antonio Amat que quiere militar en el PSOE. Dicho y hecho, y Enrique M\u00fagica provoca un verdadero cataclismo pol\u00edtico en su entorno. Sus hasta entonces camaradas 142 le dan la espalda. 1963 y M\u00fagica que se convierte en un paria pol\u00edtico en el penal de Burgos. Es, para sus camaradas de entonces, \u00b7\u00abla traici\u00f3n de Burgos\u00bb. Todav\u00eda hoy prefiere no hablar de todo aquello:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Mejor no revivir ciertas cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ciertas cosas. Como lo que cont\u00f3 a Julio Fern\u00e1ndez, autor de una biograf\u00eda de M\u00fagica, acerca de un diario que escribi\u00f3 en la c\u00e1rcel, tras su salida del PCE, y que intent\u00f3 hacer llegar a Antonio Amat a trav\u00e9s de un militante comunista que sal\u00eda de prisi\u00f3n: \u00abDise\u00f1\u00f3 un plan consistente en que Antonio Amat y el preso, que era natural de Barcelona, se encontraran en la estaci\u00f3n de Miranda de Ebro, donde el segundo estaba obligado a hacer transbordo. Al preso se le describi\u00f3 con todo detalle c\u00f3mo era f\u00edsicamente Antonio Amat. Y a Amat, a trav\u00e9s de Tina, se le hizo llegar la descripci\u00f3n del preso. Los dos hombres deb\u00edan encontrarse en el and\u00e9n de la estaci\u00f3n de Miranda, justo debajo del reloj. Amat preguntar\u00eda: \u00ab\u00bfSabe usted qu\u00e9 hora es?\u00bb, y el preso le entregar\u00eda el diario de M\u00fagica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Llegado el momento, Amat est\u00e1 en la estaci\u00f3n, pero nadie se detiene bajo el reloj. De pronto, pasa un hombre que en algo pod\u00eda parecerse al que Tina le hab\u00eda descrito, y lanza la contrase\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-\u00bfSabe usted qu\u00e9 hora es?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y el otro contesta:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Parece imb\u00e9cil; lleva usted cinco minutos debajo del reloj, \u00bfy quiere que yo le diga la hora?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El diario, por supuesto, qued\u00f3 en manos de sus antiguos camaradas. Nunca ha podido recuperarlo \u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En aquel PCE de los a\u00f1os sesenta las deserciones no eran contempladas de modo ben\u00e9volo. Y Enrique M\u00fagica, desde 1963 socialista, detenido despu\u00e9s por su militancia izquierdista junto a los que un d\u00eda iban a gobernar Espa\u00f1a, prefiere dejar a un lado los malos recuerdos. Porque, en realidad, \u00e9l no es uno de esos comunistas conversos que reniegan de su pasado. No. Habla, incluso, con cierto cari\u00f1o de sus antiguos camaradas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Los comunistas creen que no han gobernado nunca en Espa\u00f1a y, en realidad, lo han hecho. Comunistas (ex comunistas) hubo en los gobiernos del PSOE y los hay ahora con el PP. Incluso m\u00e1s ahora. Hay m\u00e1s ex comunistas en los consejos de ministros de Aznar que hubo en los de Felipe.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lo dice con cierta sorna, pero sin malicia. All\u00ed, en la c\u00e1rcel, en 1956, cuenta S\u00e1nchez Drag\u00f3, estaban los que quer\u00edan ser ministros y los que quer\u00edan ser poetas. Enrique M\u00fagica lleg\u00f3 a ministro.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_1787\" aria-describedby=\"caption-attachment-1787\" style=\"width: 190px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Portada_Toda_Espa\u00f1a_era_una_c\u00e1rcel_p.jpg\" rel=\"lightbox[1784]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1787 size-medium\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Portada_Toda_Espa\u00f1a_era_una_c\u00e1rcel_p-190x300.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Portada_Toda_Espa\u00f1a_era_una_c\u00e1rcel_p-190x300.jpg 190w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/04\/Portada_Toda_Espa\u00f1a_era_una_c\u00e1rcel_p.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 190px) 100vw, 190px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1787\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">\u00abToda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel\u00bb Rodolfo y Daniel Serrano. Ejemplar de la biblioteca de AUSAJ <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: center;\">*******<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[43]<\/a> Santos Juli\u00e1: <em>Los socialistas en la pol\u00edtica <\/em>r Tauros. Madrid, 1996<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[44]<\/a> Tomado de www.filosof\u00eda.org que, a su vez, cita <em>Jaraneros <\/em><em>y <\/em><em>alborotadores <\/em>(Ediciones de la Universidad Complutense. Madrid, 1982<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[45]<\/a> Informe interno elaborado por la Direcci\u00f3n General de Seguridad. Publicado en <em>Jaraneros <\/em><em>y <\/em><em>alborotadores, <\/em>ya citado<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[46]<\/a> Carmen Molinero y Pere Ysas: \u00abModernizaci\u00f3n econ\u00f3mica e inmovilismo pol\u00edtico\u00bb. En <em>Historia de Espa\u00f1a. Siglo <\/em><em>XX. <\/em>VV AA. Ediciones C\u00e1tedra. Madrid, 1999.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[47]<\/a> Citado por Carmen Molinero y Pere Ysas. Obra citada.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[48]<\/a> Jos\u00e9 Maria Mohedano: \u00abEl Tribunal de Orden P\u00fablico\u00bb. En <em>Historia de la Transici\u00f3n. <\/em>Coleccionable de <em>Diario 16.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00cdNDICE CAP\u00cdTULO III LOS HIJOS DEL R\u00c9GIMEN SE REBELAN Los estudiantes quieren hablar La de los cincuenta fue una d\u00e9cada convulsa. De cambios. Triunfaban en los cines pel\u00edculas de muy distinto signo: Historias de la <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/04\/16\/1784\/\" title=\"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (VI)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1418,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1784","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1784","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1784"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1784\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}