{"id":17296,"date":"2019-03-10T00:05:27","date_gmt":"2019-03-09T23:05:27","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=17296"},"modified":"2024-05-06T10:14:43","modified_gmt":"2024-05-06T08:14:43","slug":"fouche-el-genio-tenebroso-por-stefan-zweig-parte-iii-el-mitrailleur-de-lyon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/03\/10\/fouche-el-genio-tenebroso-por-stefan-zweig-parte-iii-el-mitrailleur-de-lyon\/","title":{"rendered":"\u201cFOUCH\u00c9, el genio tenebroso\u201d, por Stefan Zweig (PARTE III &#8211; EL Mitrailleur de Lyon)"},"content":{"rendered":"<p><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2019\/03\/03\/indice-de-post-de-fouche-el-genio-tenebroso-por-stefan-zweig\/\">INDICE DE POST de \u00abFOUCH\u00c9, El genio tenebroso\u00bb, por Stefan Zweig<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/fouch\u00e9-parte-3.jpg\" rel=\"lightbox[17296]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17297\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/fouch\u00e9-parte-3.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"441\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>FOUCH\u00c9<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>EL GENIO TENEBROSO<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>STEFAN ZWEIG<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-PARTE III-<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>CAP\u00cdTULO SEGUNDO\u00a0\u00a0<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>EL MITRAILLEUR DE LYON<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\"><b>(1793)<\/b><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/letra-e.png\" rel=\"lightbox[17296]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-17054 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/letra-e-238x300.png\" alt=\"\" width=\"238\" height=\"300\" \/><\/a>n los anales de la revoluci\u00f3n francesa rara vez se abre una p\u00e1gina sangrienta como la de la sublevaci\u00f3n de Lyon, y, sin embargo, en ninguna capital, ni a\u00fan en Par\u00eds, se ha destacado el contraste social tan claramente como en esta patria de la fabricaci\u00f3n de la seda, primera capital de industria de la entonces a\u00fan burguesa y agraria Francia. All\u00ed forman los obreros, en medio de la revoluci\u00f3n de 1792, por primera vez, una masa proletaria visible, r\u00edgidamente separada de los fabricantes, realistas y capitalistas. No es un milagro que tomen los conflictos, precisamente sobre este suelo ardiente, las formas m\u00e1s sangrientas y fant\u00e1sticas, tanto en la reacci\u00f3n como en la revoluci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los partidarios de los jacobinos, las masas de los obreros y de los sin trabajo se agrupan alrededor de uno de esos hombres singulares que surgen a la superficie en todas las transformaciones mundiales, uno de esos seres puros, idealistas y creyentes, que suelen causar con su fe m\u00e1s mal y derramar m\u00e1s sangre con su idealismo, que los m\u00e1s brutales pol\u00edticos y los m\u00e1s feroces tiranos. Siempre ser\u00e1 precisamente el hombre puro, religioso, ext\u00e1tico, el reformador, quien, con la intenci\u00f3n m\u00e1s noble, dar\u00e1 motivo a asesinatos y desgracias que \u00e9l mismo detesta. En Lyon se llamo Chalier, un sacerdote escapado y antiguo comerciante, para el que la revoluci\u00f3n significo otra vez el cristianismo aut\u00e9ntico y verdadero, entreg\u00e1ndose a ella con amor desinteresado y supersticioso. La elevaci\u00f3n de la Humanidad a un nivel de raz\u00f3n e igualdad signific\u00f3, para este lector apasionado de Juan Jacobo Rousseau, la realizaci\u00f3n en la tierra del reino milenario. Su filantrop\u00eda ardiente y fan\u00e1tica ve en la conflagraci\u00f3n general la aurora de una Humanidad nueva y eterna. Es un idealista conmovedor; cuando cae la Bastilla coge en sus manos una piedra del baluarte y, cargado con ella seis d\u00edas y seis noches, la lleva de Par\u00eds a Lyon, donde la utiliza de ara para un altar. Venera como a un dios a Marat, a este libelista de sangre ardiente, f\u00e9rvido, en el que ve una nueva Pythisa. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aprende sus discursos escritos de memoria y arrebata con sus sermones, m\u00edsticos e infantiles, a los obreros de Lyon. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Instintivamente ve el pueblo en \u00e9l una caridad ardiente y comprensiva. Por otra parte, los reaccionarios de Lyon comprenden que es mucho m\u00e1s peligroso un hombre tan puramente pose\u00eddo por el esp\u00edritu visionario rayando en las fronteras de la locura, rebosante de amor al pr\u00f3jimo, que los m\u00e1s estrepitosos y rebeldes jacobinos. En \u00e9l se concentra todo el amor y contra \u00e9l va todo el odio. Y al primer mot\u00edn encierran en la c\u00e1rcel, como presunto caudillo de los revoltosos a este idealista neurast\u00e9nico y un poco rid\u00edculo. Se logra achacarle una carta falsificada que le compromete, para fundamentar una denuncia en virtud de la cual se le condena a muerte, para escarmiento de radicales y como reto a la Convenci\u00f3n de Par\u00eds. In\u00fatilmente la Convenci\u00f3n, indignada, en v\u00eda mensajero tras mensajero a Lyon para salvar a Chalier, y amonesta, exige y amenaza al magistrado insubordinado. La municipalidad de Lyon reh\u00fasa toda intervenci\u00f3n con arrogancia, decidida a ense\u00f1ar los dientes a los terroristas de Par\u00eds. Hac\u00eda tiempo que hab\u00edan recibido con repugnancia la guillotina, el instrumento del terror. Sin servirse de \u00e9l, lo tuvieron metido en un granero hasta este momento, en el que se preparan a dar una lecci\u00f3n a los paladines del sistema terrorista, estrenando el \u00abfilantr\u00f3pico\u00bb artefacto en la cabeza de un revolucionario. Y precisamente por la falta de uso de la maquina siniestra, y tambi\u00e9n por la torpeza del verdugo, se convierte la ejecuci\u00f3n de Chalier en cruel e infame suplicio. Tres veces cae el filo romo de la cuchilla sin decapitar al reo. El pueblo contempla horrorizado el cuerpo atado y ensangrentado de su caudillo retorcerse a\u00fan con vida, en cruenta tortura, hasta que el verdugo, compadecido, remata la obra de la enmohecida guillotina con un golpe certero de su sable. \u00a1Pero esta cabeza atormentada, cruelmente lacerada, ser\u00e1 Palladium de vindicta para la revoluci\u00f3n y cabeza de Medusa para sus asesinos! <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Produce verdadero espanto en la Convenci\u00f3n la noticia de este crimen. \u00bfC\u00f3mo se atreve una ciudad francesa sola a hacer franca resistencia a la Asamblea Nacional? Hab\u00eda que ahogar en sangre la insolente provocaci\u00f3n. Pero el Gobierno de Lyon sabe muy bien lo que le espera, y de la resistencia pasa abiertamente a la rebeli\u00f3n contra la Asamblea Nacional. Levanta tropas y prepara las obras defensivas necesarias para oponerse por la fuerza al ej\u00e9rcito republicano. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las armas decidir\u00e1n entre Lyon y Par\u00eds, entre reacci\u00f3n y revoluci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_17306\" aria-describedby=\"caption-attachment-17306\" style=\"width: 540px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-2.jpg\" rel=\"lightbox[17296]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17306\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-2-220x300.jpg\" alt=\"\" width=\"540\" height=\"736\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-2-220x300.jpg 220w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-2-768x1047.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-2-751x1024.jpg 751w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-2.jpg 954w\" sizes=\"auto, (max-width: 540px) 100vw, 540px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-17306\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Insurrection of Lyon, vintage engraved illustration. History of France \u2013 1885<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es l\u00f3gico que una guerra civil se considere en este momento como un verdadero suicidio para la joven Rep\u00fablica, pues jam\u00e1s fue una situaci\u00f3n m\u00e1s peligrosa y m\u00e1s desesperada. Los ingleses hab\u00edan tomado Tol\u00f3n, saqueado la flota y el arsenal y amenazaban a Dunquerque, mientras que, por otra parte, avanzaban los prusianos y los austriacos en el Rin y estaba en llamas la Vend\u00e9e. La contienda y la rebeli\u00f3n conmueven a la Rep\u00fablica de una a otra frontera. Pero son los d\u00edas heroicos de la Convenci\u00f3n francesa. Impulsada por un instinto siniestro, de predestinaci\u00f3n, decide responder al peligro con el reto como mejor manera de combatirlo, y as\u00ed rehusan los jefes, despu\u00e9s de la muerte de Chalier, todo pacto con sus verdugos. Potius mori quam foedari, \u00ab<em>Mejor sucumbir que pactar\u00bb<\/em>, mejor otra guerra sobre las siete guerras que se hac\u00edan, que una paz s\u00edntoma de flaqueza. Y este irresistible \u00edmpetu de la desesperaci\u00f3n, esta pasi\u00f3n il\u00f3gica, furiosa, salv\u00f3 a la revoluci\u00f3n francesa lo mismo que a la rusa (amenazada en el exterior por los ingleses y los mercenarios de todo el mundo, en el interior por las legiones de Wrangel, de Denikin y de Koltschak) en el momento de mayor peligro. No les vale a los habitantes de Lyon echarse francamente en brazos de los realistas y confiar el mando de sus tropas a un general del Rey. De las granjas y de los suburbios surgen aludes de soldados proletarios, y el 9 de octubre las tropas republicanas conquistan la segunda capital de Francia. Este d\u00eda es acaso el mas espl\u00e9ndido de la revoluci\u00f3n francesa. Cuando en la Convenci\u00f3n se levanta solemne el Presidente de su asiento y comunica la capitulaci\u00f3n definitiva de Lyon, saltan los diputados de sus asientos y se abrazan de alegr\u00eda; por un momento parece terminada toda discordia. La Rep\u00fablica esta salvada; ha dado un magn\u00edfico ejemplo a todo el pa\u00eds, a todo el mundo, de la fuerza iracunda, de la pujanza irresistible del ej\u00e9rcito popular republicano. Pero fatalmente arrastra a los vencedores el orgullo de la propia bravura a una soberbia incontenible, a un tr\u00e1gico deseo de convertir el triunfo en terror. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Terrible, como el \u00edmpetu de la victoria, ha de ser ahora la venganza contra los vencidos. \u00ab<em>Hay que dar un escarmiento ejemplar, hay que hacer ver que la Rep\u00fablica francesa, que la joven revoluci\u00f3n, reserva el m\u00e1s duro castigo para aquellos que se levantan contra ella<\/em>\u00bb. Y as\u00ed se rebaja ante el mundo entero la Convenci\u00f3n, defensora de la Humanidad, con un decreto cuya pauta hist\u00f3rica parece dada por los Califas y por Barbarroja con su vand\u00e1lica devastaci\u00f3n de Mil\u00e1n. El 12 de octubre propone el Presidente de la Convenci\u00f3n el documento tremendo en que se pide nada menos que la destrucci\u00f3n de la segunda capital de Francia. Este decreto, poco conocido, dice textualmente: <\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>1.\u00ba La Convenci\u00f3n Nacional nombra, a propuesta del Comit\u00e9 de Salud p\u00fablica, un Comit\u00e9 especial de cinco miembros para castigar sin demora, militarmente, la contrarrevoluci\u00f3n de Lyon.<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00bb2.\u00ba Todos los habitantes de Lyon ser\u00e1n desarmados y sus armas entregadas a los defensores de la Rep\u00fablica.<\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00bb3.\u00ba Parte de ellas ser\u00e1n entregadas a los patriotas que fueron oprimidos por los ricos y contrarrevolucionarios. <\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00bb4.\u00ba La ciudad de Lyon ser\u00e1 devastada. Toda la parte habitada por los ricos ser\u00e1 destruida; quedar\u00e1n en pie las casas de los pobres, las viviendas de los patriotas asesinados o proscritos, los edificios industriales y los que sirven para fines ben\u00e9ficos y educativos. <\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00bb5.\u00ba El nombre de Lyon ser\u00e1 borrado del \u00edndice de ciudades de la Rep\u00fablica. En adelante llevara el conjunto de casas que queden en pie el nombre de Ville Affranchie. <\/em><\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00bb6.\u00ba Sobre las ruinas de Lyon se erigir\u00e1 una columna que anuncie a la posteridad los cr\u00edmenes y el castigo de la ciudad realista, y que llevar\u00e1 esta inscripci\u00f3n: Lyon hizo la guerra contra la Libertad. Lyon no existe.<\/em> \u00bb <\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nadie se atreve a protestar contra esta petici\u00f3n delirante de convertir la segunda capital de Francia en un mont\u00f3n de escombros. Se acab\u00f3 el valor c\u00edvico en el seno de la Convenci\u00f3n francesa desde que la guillotina brilla amenazante sobre las cabezas de los que se atreven a susurrar tan s\u00f3lo palabras de clemencia o compasi\u00f3n. Atemorizada del propio terror, del terror por ella impuesto, aprueba un\u00e1nimemente la Convenci\u00f3n el decreto vand\u00e1lico y conf\u00eda su ejecuci\u00f3n a Couthon, el amigo de Robespierre. <\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_17300\" aria-describedby=\"caption-attachment-17300\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Couthon_G._1756-1794.jpg\" rel=\"lightbox[17296]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17300\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Couthon_G._1756-1794-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Couthon_G._1756-1794-225x300.jpg 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Couthon_G._1756-1794.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-17300\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">George Couthon <\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Couthon, el antecesor de Fouch\u00e9, reconoce enseguida el desatino, el suicidio que significa demoler voluntariamente, por un gesto amedrentador, la capital industrial de Francia y sus monumentos de arte. Desde el primer momento est\u00e1 decidido interiormente a eludir el cumplimiento de su misi\u00f3n. Mas para ello es indispensable adoptar una actitud de hipocres\u00eda llena de prudencia. Por eso vela Couthon su designio secreto de respetar la ciudad elogiando de primera intenci\u00f3n desmesuradamente el disparatado decreto de total demolici\u00f3n. \u00ab<em>\u00a1Colegas ciudadanos- exclama-, la lectura de vuestro decreto nos ha llenado de admiraci\u00f3n! S\u00ed; es preciso que la ciudad sea devastada para que sirva, de ejemplo a las que pudieran llevar su atrevimiento a levantarse contra la Patria. Entre todas las medidas grandes y fuertes que ha ordenado hasta ahora la Convenci\u00f3n Nacional, faltaba una, a la que no se hab\u00eda llegado: la de la destrucci\u00f3n total; pero estad tranquilos, Colegas, ciudadanos, y asegurad a la Convenci\u00f3n Nacional que sus principios son los nuestros y sus decretos ser\u00e1n ejecutados al pie de la letra<\/em>.\u00bb Aunque recibe Couthon su encomienda con palabras de paneg\u00edrico, no piensa, en verdad, llevarla a cabo. Se contenta con preparativos teatrales. Inv\u00e1lido de las dos piernas por una par\u00e1lisis temprana, pero de esp\u00edritu inquebrantablemente resuelto, se hace conducir en una litera a la plaza de Lyon, designa con un martillo de plata simb\u00f3licamente las casas que han de ser derribadas y anuncia la instituci\u00f3n de terribles tribunales de vindicta. Con esto se calman los esp\u00edritus m\u00e1s fogosos. En realidad, con el pretexto de la falta de obreros, se emplean s\u00f3lo un par de mujeres y ni\u00f1os que, \u00abpro forma\u00bb, dan algunos golpes indolentes de pico en las casas. Y s\u00f3lo se llevan a cabo contadas ejecuciones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ciudad respira, sorprendida por tan inesperada clemencia tras decretos tan fulminantes; pero los terroristas est\u00e1n alerta, se dan cuenta poco a poco de los prop\u00f3sitos ben\u00e9volos de Couthon e instigan a la Convenci\u00f3n a la violencia. La cabeza destrozada y sangrienta de Chalier es llevada a Par\u00eds como reliquia, presentada con gran solemnidad a la Convenci\u00f3n y expuesta en Notre Dame con el fin de excitar al pueblo. Cada vez con mayor impaciencia se lanzan nuevos requerimientos contra el cunct\u00e1tor Couthon. Se dice de \u00e9l que es excesivamente flexible, indolente, demasiado t\u00edmido. En fin, que no es el hombre capaz de llevar a cabo venganza tan ejemplar. Hace falta un revolucionario verdadero, dispuesto a todo, digno de la confianza que se le otorga; un hombre que no se asuste de la sangre y que se arriesgue: un hombre de acero. Por fin cede la Convenci\u00f3n a tan ruidosas demandas y env\u00eda como verdugo de la ciudad desdichada, en el lugar del excesivamente blando Couthon, a los mas decididos de sus tribunos: al vehemente Collot d&#8217;Herbois (del que circula la leyenda de que, por haber recibido una rechifla como actor en Lyon, es el verdadero hombre para castigar a sus habitantes) y al m\u00e1s radical de los proc\u00f3nsules, al m\u00e1s calificado de los jacobinos y ultraterroristas, a Jos\u00e9 Fouch\u00e9. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfSe trata, en el caso de Fouch\u00e9, designado de la noche a la ma\u00f1ana por la obra asesina, de un verdadero verdugo, de \u00abun ebrio de sangre\u00bb, como se llamaba a los campeones del terror? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si atendemos a sus palabras, ciertamente. Ning\u00fan proc\u00f3nsul se ha conducido en su provincia con mayor energ\u00eda, con mayor esp\u00edritu revolucionario, con mayor radicalismo que Jos\u00e9 Fouch\u00e9. Nadie ha requisado con menos miramientos, nadie ha realizado m\u00e1s concienzudamente el saqueo de las iglesias ni ha hecho desembolsar las fortunas y estrangulado toda resistencia con mayor eficacia. Pero, cosa muy caracter\u00edstica en \u00e9l: \u00fanicamente con palabras, con \u00f3rdenes e intimidaciones, ha instituido el terror. En las semanas que dur\u00f3 su poder en Nevers, Clamecy, no corre ni una gota de sangre. Mientras cruje en Par\u00eds la guillotina como una m\u00e1quina de coser, mientras Carrier ahoga en Nantes, arroj\u00e1ndolos al Loire, a centenares de sospechosos; mientras que todo el pa\u00eds tiembla de fusilamientos, cr\u00edmenes y persecuciones, no tiene Fouch\u00e9 en su distrito una sola ejecuci\u00f3n sobre la conciencia. Conoce muy bien -es el leitmotiv de su psicolog\u00eda- la cobard\u00eda de las gentes; sabe que un gesto feroz y un adem\u00e1n de terror ahorran casi siempre el terror mismo. Y cuando m\u00e1s tarde, en lo m\u00e1s florido de la reacci\u00f3n, se levantan acusadoras las provincias contra sus sojuzgadores, no puede formular el distrito de Fouch\u00e9 en contra suya otra acusaci\u00f3n que la de la amenaza de muerte; pero de una ejecuci\u00f3n efectiva, no puede acusarle nadie. Vemos, pues, que Fouch\u00e9, designado ahora como verdugo de Lyon, no tiene inclinaciones cruentas. En este hombre fr\u00edo, sin sensualidad; en este calculador, en este malabarista mental, hay m\u00e1s de zorro que de tigre. No necesita el vaho de la sangre para excitar sus nervios. Gesticula rabioso, pero sin fiebre interior, con palabras de amenaza, jam\u00e1s pedir\u00e1 ejecuciones por el placer de asesinar, por monoman\u00eda de mando. Obedeciendo al instinto y a la prudencia -no por humanidad-, respeta la vida de los dem\u00e1s mientras no peligra la suya.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_17301\" aria-describedby=\"caption-attachment-17301\" style=\"width: 450px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/fouch\u00e9-parte-3-1-couthon-en-lyon.jpg\" rel=\"lightbox[17296]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17301 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/fouch\u00e9-parte-3-1-couthon-en-lyon.jpg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/fouch\u00e9-parte-3-1-couthon-en-lyon.jpg 450w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/fouch\u00e9-parte-3-1-couthon-en-lyon-300x239.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-17301\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Couthon en Lyon<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este es uno de los secretos de casi todas las revoluciones y el destino tr\u00e1gico de sus caudillos; sin tener sed de sangre, verse obligados a derramarla. Desmoulins pide fren\u00e9tico desde su pupitre burocr\u00e1tico el tribunal para los girondinos. Pero m\u00e1s tarde, cuando, sentado en la sala de justicia, oye caer la palabra \u00abmuerte\u00bb sobre los veintid\u00f3s hombres que \u00e9l mismo ha arrastrado ante los jueces, salta del asiento con palidez mortal, tr\u00e9mulo, se precipita fuera de la sala lleno de desesperaci\u00f3n; \u00a1no, no es eso lo que \u00e9l quer\u00eda! Robespierre, que puso su firma bajo miles de decretos fatales, combati\u00f3 dos a\u00f1os antes, en la Asamblea Constituyente, la pena de muerte, y conden\u00f3 la guerra como un crimen. Danton, a pesar de ser hechura suya el terrible tribunal, llego a gritar estas palabras de desesperaci\u00f3n con el alma atribulada: \u00abSer guillotinado antes que guillotinar\u00bb. Hasta Marat, que pide p\u00fablicamente desde su peri\u00f3dico trescientas mil cabezas, hace todo lo posible para salvar a los que est\u00e1n sentenciados a caer bajo la cuchilla. Todos los que m\u00e1s tarde han de aparecer como bestias sangrientas, como asesinos fren\u00e9ticos, ebrios con el olor de los cad\u00e1veres, todos detestan en su interior (lo mismo que Lenin y los jefes de la revoluci\u00f3n rusa) las ejecuciones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Empiezan por tener a raya a sus adversarios pol\u00edticos con la amenaza de muerte; pero la simiente del drag\u00f3n del crimen surge violenta del consentimiento te\u00f3rico del crimen mismo. No pec\u00f3 por embriaguez de sangre la revoluci\u00f3n francesa, sino por haberse embriagado con palabras sangrientas. Para entusiasmar al pueblo y para justificar el propio radicalismo, se cometi\u00f3 la torpeza de crear un lenguaje cruento; se di\u00f3 en la man\u00eda de hablar constantemente de traidores y de pat\u00edbulos. Y despu\u00e9s, cuando el pueblo, embriagado, borracho, pose\u00eddo de estas palabras brutales y excitantes, pide efectivamente las \u00abmedidas en\u00e9rgicas\u00bb anunciadas como necesarias, entonces falta a los caudillos el valor de resistir: tienen que guillotinar para no desmentir sus frases de constante alusi\u00f3n a la guillotina. Los hechos han de seguir fatalmente a las palabras fren\u00e9ticas. As\u00ed se inicia la desenfrenada carrera, en la que nadie se atreve a quedar atr\u00e1s en la persecuci\u00f3n de la aureola popular. Siguiendo la ley irresistible de la gravitaci\u00f3n, viene una ejecuci\u00f3n tras la otra; lo que empez\u00f3 como juego sangriento de palabras, se convierte en puja feroz de cabezas humanas. Se hacen as\u00ed miles de sacrificios, no por placer, ni siquiera por pasi\u00f3n, y mucho menos por energ\u00eda, sino simplemente por indecisi\u00f3n de los pol\u00edticos, de los hombres de partido, que carecen de valor para resistir al pueblo; por cobard\u00eda, en \u00faltimo t\u00e9rmino. Por desgracia, no es siempre la Historia, como nos la cuentan, historia del valor humano; es tambi\u00e9n historia de la cobard\u00eda humana. Y la pol\u00edtica no es, como se quiere hacer creer a todo trance, gu\u00eda de la opini\u00f3n p\u00fablica, sino inclinaci\u00f3n humillante de los caudillos precisamente ante la instancia que ellos mismos han creado e influenciado. As\u00ed nacen siempre las guerras: de un juego con palabras peligrosas, de una superexcitaci\u00f3n de las pasiones nacionales; y as\u00ed tambi\u00e9n los cr\u00edmenes pol\u00edticos; ning\u00fan vicio y ninguna brutalidad en la tierra han vertido tanta sangre como la cobard\u00eda humana. Si, pues, Jos\u00e9 Fouch\u00e9 llega a ser en Lyon el verdugo de las masas, no ser\u00e1 por pasi\u00f3n republicana (no conoce \u00e9l ninguna pasi\u00f3n), sino \u00fanicamente por miedo de caer en desgracia como moderado. Pero no deciden en la Historia los pensamientos, sino los hechos, y aunque se haya defendido mil veces contra la expresi\u00f3n del mitrailleur de Lyon, quedar\u00e1 ya estigmatizado como tal. Y ni la capa ducal podr\u00e1 ocultar las huellas de sangre de sus manos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El 7 de noviembre llega Collot d&#8217;Herbois a Lyon y el 10 llega Jos\u00e9 Fouch\u00e9. Inician sus trabajos inmediatamente. Pero antes de la verdadera tragedia ponen en escena, entre el exc\u00f3mico y el exsacerdote, una breve comedia sat\u00e1nica que constituye tal vez la m\u00e1s c\u00ednica y provocativa de la revoluci\u00f3n francesa: una especie de misa negra en pleno d\u00eda. Los funerales por el m\u00e1rtir de la Libertad, Chalier, sirven de pretexto para esta desenfrenada org\u00eda ate\u00edsta. Como preludio, a las ocho de la ma\u00f1ana se arrancan de las iglesias las \u00faltimas insignias religiosas; los crucifijos caen de los altares; se las despoja de paf\u00edos y casullas. Se organiza despu\u00e9s una procesi\u00f3n imponente por toda la ciudad hacia la plaza de Terraux. Cuatro jacobinos llegados de Par\u00eds llevan en una litera, cubierta con tapices tricolores, el busto de Chalier materialmente cubierto de flores. Al lado, una urna con sus cenizas y, en una peque\u00f1a jaula, una paloma que consol\u00f3, seg\u00fan se dice, al m\u00e1rtir en la prisi\u00f3n. Solemnes y graves caminan detr\u00e1s de la litera los tres proc\u00f3nsules, en servicio del culto nuevo que debe mostrar al pueblo de Lyon pomposamente la deidad del m\u00e1rtir de la Libertad, Chalier, el dieu sauveur mort pour eux. Pero esta ceremonia pat\u00e9tica, de por s\u00ed ya desagradable, se rebaja a\u00fan con otros est\u00fapidos excesos del peor gusto: una horda estrepitosa arrastra, en triunfo, entre danzas salvajes, c\u00e1lices, custodias e im\u00e1genes de santos; detr\u00e1s trota un burro, al que han puesto art\u00edsticamente sobre las orejas una mitra cardenalicia y que lleva atado al rabo un crucifijo y una Biblia. \u00a1As\u00ed se arrastra el Evangelio, para risa de la chusma alborotada, colgado de la cola de un pobre asno, por el lodo de la calle!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_17302\" aria-describedby=\"caption-attachment-17302\" style=\"width: 649px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-1.jpg\" rel=\"lightbox[17296]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17302 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-1.jpg\" alt=\"\" width=\"649\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-1.jpg 649w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-1-300x222.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/sitio-de-lyon-1-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 649px) 100vw, 649px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-17302\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Fusillade de Lyon<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El son de trompetas marciales ordena alto. En la gran Plaza, donde se ha erigido un altar de ramaje, se coloca solemnemente el busto de Chalier y la urna, y los tres representantes del pueblo se inclinan respetuosamente ante el nuevo santo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Primeramente perora Collot d&#8217;Herbois con la rutina del actor; luego habla Fouch\u00e9. Quien supo callar tan tenazmente en la Convenci\u00f3n, ha recobrado de pronto su voz y lanza su declaraci\u00f3n desmesurada sobre el busto de yeso: \u00abChalier, Chalier, no existes ya. Los asesinos te han inmolado a ti, m\u00e1rtir de la Libertad; pero sus propias sangres ser\u00e1n el \u00fanico sacrificio capaz de apaciguar tu esp\u00edritu airado. \u00a1Chalier! \u00a1Chalier! Juramos ante tu efigie vengar tu martirio; sangre de arist\u00f3cratas te servir\u00e1 de incienso\u00bb. El tercer delegado del pueblo, menos elocuente que el futuro arist\u00f3crata, que el futuro Duque de Otranto, besa la frente del busto y grita estent\u00f3reamente en medio de la Plaza: \u00ab\u00a1<em>Muerte a los arist\u00f3cratas<\/em>!\u00bb <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s del triple homenaje se hace una gran hoguera. Muy serio ve el hace poco a\u00fan tonsurado Jos\u00e9 Fouch\u00e9, con sus dos colegas, como es desatado el Evangelio del rabo del burro y echado al fuego, convirti\u00e9ndose en humo en medio de las llamas que devoran paf\u00edos de iglesia, misales, hostias e im\u00e1genes santas. Luego se hace beber al infeliz cuadr\u00fapedo en un c\u00e1liz consagrado como premio a sus servicios, y, como final de acto de tan p\u00e9simo gusto, los cuatro jacobinos llevan a hombros el busto de Chalier a la iglesia, donde es colocado solemnemente en el lugar del Cristo derribado. Para eterna memoria del solemne festejo, se acu\u00f1a, en los d\u00edas sucesivos, una moneda conmemorativa, de la que no se encuentran ejemplares, tal vez porque el que fue despu\u00e9s Duque de Otranto adquiri\u00f3 todas las existencias y las hizo desaparecer, lo mismo que los libros que describ\u00edan demasiado claramente las ferocidades brutales de su \u00e9poca ultrajacobina y ate\u00edsta. Ten\u00eda \u00e9l buena memoria; pero no quer\u00eda, sin duda, que los dem\u00e1s pudieran recordarle la misa negra de Lyon y todos los dem\u00e1s excesos: hubiera sido demasiado violento y desagradable para Son <em>Excellence Monse\u00edgneur le S\u00e9nateur Ministre<\/em> de un cristian\u00edsimo rey. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por repugnante que sea este primer d\u00eda de Jos\u00e9 Fouch\u00e9 en Lyon, no hay, sin embargo, en \u00e9l m\u00e1s que farsa y mascarada banal: a\u00fan no ha corrido la sangre. Pero al d\u00eda siguiente se recluyen los c\u00f3nsules inaccesibles en una casa apartada, guardada por centinelas armados, defendida de intrusos, con la puerta simb\u00f3licamente cerrada a toda clemencia, a todo ruego, a toda tolerancia. Se constituye un tribunal revolucionario, y de l a tremenda noche de San Bartolom\u00e9 que preparan estos monarcas del pueblo que se llaman Fouch\u00e9 y Collot puede darnos una idea la carta que dirigen a la Convenci\u00f3n: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 40px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00abCumplimos -escriben- nuestra misi\u00f3n con la energ\u00eda de republicanos puros y no descenderemos de la altura en que nos ha colocado el pueblo para ocuparnos de los miserables intereses de unas cuantas personas m\u00e1s o menos culpables. Hemos apartado a todo el mundo de nosotros porque no tenemos tiempo que perder ni favores que otorgar. S\u00f3lo tenemos presente a la Rep\u00fablica, que nos ordena una acci\u00f3n ejemplar, una lecci\u00f3n di\u00e1fana y evidente. No o\u00edmos sino el grito del pueblo que pide venganza por la sangre vertida de los patriotas, venganza r\u00e1pida y tremenda, para que la Humanidad no vuelva a verla correr. Convencidos de que en esta ciudad infame no hay m\u00e1s inocentes que los oprimidos por los asesinos, los encerrados por ellos en los calabozos, mantenemos nuestra desconfianza ante las l\u00e1grimas del arrepentimiento. Nada podr\u00e1 desarmar nuestra severidad. Hemos de confesarlo, colegas ciudadanos: consideramos la benevolencia como debilidad peligrosa, apropiada tan s\u00f3lo para volver a encender esperanzas criminales en el momento preciso en que hay que apagarlas para siempre. Tratar a un s\u00f3lo individuo con benevolencia nos obligar\u00eda a seguir la misma conducta con todos, haciendo con ello ineficaz el \u00e9xito de nuestra justicia. Se trabaja demasiado despacio en las demoliciones: la impaciencia republicana requiere medios mas r\u00e1pidos, como la explosi\u00f3n de las minas, la acci\u00f3n devastadora de las llamas&#8230; Medios que pongan en evidencia el poder del pueblo. Su voluntad no debe ser considerada como la de los tiranos: ha de producir el efecto de una tempestad\u00bb.<\/em> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La tempestad descarga, como anuncia el programa, el 4 de diciembre, y su eco, terrible, rueda pronto por toda Francia. De madrugada son sacados sesenta j\u00f3venes de la prisi\u00f3n, atados de dos en dos. No se los lleva a la guillotina, que, seg\u00fan las palabras de Fouch\u00e9, trabaja \u00abdemasiado despacio\u00bb, sino afuera, al llano de Brotteaux, al otro lado del Rodano. Dos fosas paralelas, cavadas deprisa, dejan prever ya a las v\u00edctimas su suerte. Los ca\u00f1ones, colocados a diez pasos de ellos, indican siniestramente el m\u00e9todo de la matanza colectiva. Se amontona y ata a los indefensos en un pelot\u00f3n de desesperaci\u00f3n humana que chilla, se estremece, llora, enloquece y resiste in\u00fatilmente. Una voz de mando y las bocas de los ca\u00f1ones, tan pr\u00f3ximas que el aliento las roza, truenan mort\u00edferas, vomitando plomo sobre la masa humana, sacudida por el miedo. La primera descarga no acaba con todas las v\u00edctimas: a algunas s\u00f3lo les ha sido arrancado un brazo o una pierna, otras ense\u00f1an los intestinos y a\u00fan queda alguna ilesa. Y mientras la sangre fluye en fuentes a las fosas, se oye una nueva orden y carga la caballer\u00eda con sables y pistolas sobre los que quedan, entrando a tiro y sablazos en medio de este reba\u00f1o humano que se estremece, gime y grita, sin poder huir, hasta que se acaba la \u00faltima voz agonizante. Como premio por la matanza, se les permite a los verdugos despojar a los sesenta cad\u00e1veres a\u00fan calientes, de ropas y calzados, antes de enterrarlos desnudos y destrozados en las fosas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta es la primera de las c\u00e9lebres mitra\u00edllades de Jos\u00e9 Fouch\u00e9, del que m\u00e1s tarde fue ministro de un cristian\u00edsimo rey, que se muestra orgulloso de su obra a la ma\u00f1ana siguiente en una encendida proclama: \u00abLos representantes del pueblo proseguir\u00e1n fr\u00edamente la misi\u00f3n a ellos encomendada. El pueblo ha puesto en sus manos el rayo de su venganza y no ha de abandonarlo hasta que hayan perecido todos los enemigos de la Libertad. No les importar\u00e1 pasar sobre hileras interminables de tumbas de conspiradores para llegar, a trav\u00e9s de ruinas, a la felicidad de la naci\u00f3n y a la renovaci\u00f3n del mundo\u00bb. A\u00fan el mismo d\u00eda se confirma criminalmente este triste \u00abvalor\u00bb por los ca\u00f1ones de Brotteaux, y en un reba\u00f1o humano a\u00fan m\u00e1s numeroso. Esta vez son doscientas diez las v\u00edctimas conducidas, con las manos atadas a la espalda, y tendidas a los pocos minutos por el plomo de la metralla y por las descargas de la infanter\u00eda. La operaci\u00f3n es la misma que la primera vez, s\u00f3lo que se facilita la inc\u00f3moda tarea a los verdugos no oblig\u00e1ndolos, tras la penosa matanza, a ser adem\u00e1s los sepultureros de sus v\u00edctimas. \u00bfA qu\u00e9 abrir tumbas para estos malvados? Se les quitan los zapatos ensangrentados de los pies r\u00edgidos y se arrojan sencillamente los cad\u00e1veres desnudos, palpitantes algunos, a las aguas movidas del R\u00f3dano, que les sirven de tumba. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero a\u00fan pretende Fouch\u00e9 velar este horror, cuyo vaho repugnante se extiende por todo el pa\u00eds, con la capa apaciguadora de palabras de himno. Que el Rodano se envenene con estos cad\u00e1veres desnudos le parece un acto pol\u00edtico de alabanza, porque llegaran flotando a Tol\u00f3n, prestando all\u00ed testimonio palpable de la venganza republicana inflexible y tremenda. <\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00abEs necesario -escribe- que los cad\u00e1veres ensangrentados que hemos arrojado al Rodano naveguen a lo largo de sus orillas y lleguen a su desembocadura en el infame Tol\u00f3n, para que intensifiquen ante los ojos de los cobardes y crueles ingleses la impresi\u00f3n de horror y la sensaci\u00f3n del poder del pueblo.\u00bb En Lyon, claro est\u00e1, ya no es necesaria una intensificaci\u00f3n tal, pues las ejecuciones y las matanzas se siguen sin interrupci\u00f3n. Para celebrar la conquista de Tol\u00f3n, que acoge Fouch\u00e9 con \u00abl\u00e1grimas de alegr\u00eda\u00bb, arrastra \u00abdoscientos rebeldes ante los ca\u00f1ones\u00bb. In\u00fatiles son todos los llamamientos a la clemencia. Dos mujeres que hab\u00edan implorado compasi\u00f3n excesiva por la libertad de sus maridos ante el tribunal de sangre, son atadas al lado de la guillotina. Nadie puede llegar ni a las cercan\u00edas de la casa de los delegados para pedir moderaci\u00f3n. Pero tanto como las detonaciones de los fusiles, truenan las palabras de los proc\u00f3nsules: \u00abS\u00ed, nos atrevemos a decirlo, hemos vertido mucha sangre impura; pero \u00fanicamente por humanidad y por deber&#8230; No dejaremos el rayo que hab\u00e9is puesto en nuestras manos hasta que no lo manifest\u00e9is por vuestra voluntad. Hasta entonces seguiremos sin interrupci\u00f3n la lucha contra nuestros enemigos de la manera m\u00e1s radical, terrible y r\u00e1pida, hasta aniquilarlos\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mil seiscientas ejecuciones en pocas semanas dan fe de que, por una vez, Jos\u00e9 Fouch\u00e9 dijo la verdad. <\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_17303\" aria-describedby=\"caption-attachment-17303\" style=\"width: 320px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/collot.jpg\" rel=\"lightbox[17296]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17303\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/collot-211x300.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"455\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/collot-211x300.jpg 211w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/collot-721x1024.jpg 721w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/collot.jpg 760w\" sizes=\"auto, (max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-17303\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Jean Marie Collot d\u00b4Herbois<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con la organizaci\u00f3n de estas carnicer\u00edas y las comunicaciones llenas de alabanza propia, no olvidan Jos\u00e9 Fouch\u00e9 y sus colegas otro triste encargo de la Convenci\u00f3n; ya el primer d\u00eda hicieron llegar a Par\u00eds la queja de que la demolici\u00f3n ordenada se llevaba a cabo, bajo su antecesor, \u00abdemasiado despacio\u00bb. \u00ab<em>Ahora -escriben- las minas aligerar\u00e1n la obra de destrucci\u00f3n. Ya han comenzado a trabajar los zapadores y dentro de dos d\u00edas volaran los edificios de Bellecour.<\/em>\u00bb Estas fachadas c\u00e9lebres, comenzadas bajo Luis XIV, obras de un disc\u00edpulo de Mansard, por ser las m\u00e1s bellas, fueron las primeras condena das a la demolici\u00f3n. Con brutalidad son expulsados los moradores de esta fila de casas y se da ocupaci\u00f3n a centenares de hombres y mujeres sin trabajo, que en unas semanas de insensato derribo destruyen las magn\u00edficas obras de arte. La desdichada ciudad est\u00e1 llena de suspiros y quejas, de ca\u00f1onazos y de muros que se derrumban; mientras que el comit\u00e9 de justice se dedica a tumbar hombres y el comit\u00e9 de d\u00e9molition a derribar casas, lleva a cabo el comit\u00e9 des substances una implacable requisa de v\u00edveres, telas y objetos de arte. Se hacen los registros casa por casa, desde el s\u00f3tano hasta el tejado, en busca de personas escondidas y de joyas; nada se libra del terror de Fouch\u00e9 y Collot, los dos hombres que, invisibles e infranqueables, protegidos por centinelas, viven ocultos en una casa inaccesible. Se han demolido los palacios m\u00e1s bellos; est\u00e1n medio vac\u00edas las c\u00e1rceles -aunque vuelvan a llenarse constantemente-, saqueados los comercios, regados con la sangre de mil personas los prados de Brotteaux. Es entonces cuando deciden, al fin, algunos ciudadanos arriesgados (aunque su decisi\u00f3n pueda costarles la cabeza) acudir a Par\u00eds y presentar a la Convenci\u00f3n una solicitud para pedir que la ciudad no quede totalmente arrasada. Naturalmente, el texto de la s\u00faplica es muy cauto. No falta el tono marcial en \u00e9l ni la inclinaci\u00f3n cobarde ante el decreto destructor, \u00ab<em>que parece dictado por el genio del Senado romano\u00bb; pero luego ruegan \u00abperd\u00f3n por el franco arrepentimiento, para la debilidad coaccionada; perd\u00f3n -nos atrevemos a decirlo- para los inocentes a quienes se ha desconocido<\/em>\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero los c\u00f3nsules han sido informados a tiempo de la denuncia sigilosa, y Collot d&#8217;Herbois, por ser el mas elocuente de los dos, vuela a Par\u00eds en posta acelerada para parar el golpe. Al d\u00eda siguiente tiene la osad\u00eda, en la Convenci\u00f3n y ante los jacobinos, de defender la matanza colectiva como una forma de \u00abhumanidad\u00bb. \u00ab<em>Quer\u00edamos -dice- librar al mundo del espect\u00e1culo tremendo de ejecuciones constantes, ininterrumpidas<\/em>.\u00bb Por eso acordaron los comisarios aniquilar en un mismo d\u00eda y de una vez a todos los condenados y traidores, debiendo buscarse el origen de este prop\u00f3sito en una v\u00e9ritable sensibilit\u00e9. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ante los jacobinos se entusiasma con mayor fervor a\u00fan por el nuevo sistema \u00abhumanitario\u00bb. \u00ab<em>S\u00ed, hemos tumbado doscientos condenados con una sola descarga, y esto es lo que se nos reprocha. \u00a1Pero esto es, en realidad, un acto de moderaci\u00f3n! Si se arrastra a la guillotina a veinte condenados, puede decirse que mueren los \u00faltimos veinte veces. Con nuestro sistema caen veinte traidores de una vez.<\/em>\u00bb Y, efectivamente, estas frases gastadas, sacadas precipitadamente del tintero sangriento de la jerga revolucionaria, hacen su efecto: la Convenci\u00f3n y los jacobinos aprueban las declaraciones de Collot y dan con el lo a los proc\u00f3nsules plenos poderes para continuar las ejecuciones. El mismo d\u00eda celebra Par\u00eds la inhumaci\u00f3n de Chalier en el Pante\u00f3n -un honor que hasta entonces s\u00f3lo se hab\u00eda concedido a Juan Jacobo Rousseau y a Marat -, y su concubina recibe, como la de Marat, una pensi\u00f3n. Oficialmente es declarado as\u00ed el m\u00e1rtir santo nacional y con ello t\u00e1citamente aprobada, como justa venganza, toda violencia por parte de Fouch\u00e9 y de Collot. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, cierta incertidumbre se apodera de \u00e9stos, pues la situaci\u00f3n empieza a ser peligrosa en la Convenci\u00f3n, en la que se vacila entre Danton y Robespierre, entre la moderaci\u00f3n y el terror. Hay, pues, que obrar con cautela, y para ello deciden los dos repartirse los papeles: Collot d&#8217;Herbois se queda en Par\u00eds para vigilar la opini\u00f3n en los comit\u00e9s y en la Convenci\u00f3n, para rechazar de antemano un posible ataque con la vehemencia brutal de su elocuencia, dejando confiada la prosecuci\u00f3n de las matanzas a la \u00abenerg\u00eda\u00bb de Fouch\u00e9. No debemos olvidar que durante aquella \u00e9poca fue Jos\u00e9 Fouch\u00e9 se\u00f1or \u00fanico y omnipotente, pues de manera h\u00e1bil intentar\u00e1 luego cargar sobre su colega -de esp\u00edritu mas abierto &#8211; todas las violencias cometidas. Los hechos demuestran que en la \u00e9poca en que Fouch\u00e9 manda solo, no trabaja menos mort\u00edferamente la guada\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/arrresto-asesino-de-Collot.jpg\" rel=\"lightbox[17296]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17308 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/arrresto-asesino-de-Collot.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/arrresto-asesino-de-Collot.jpg 500w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/arrresto-asesino-de-Collot-300x217.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cincuenta y cuatro, sesenta, cien personas por d\u00eda caen durante la ausencia de Collot. Y se sigue derribando muros, saqueando las casas y vaciando las c\u00e1rceles con las continuas ejecuciones. Y a\u00fan alardea Jos\u00e9 Fouch\u00e9 y encomia sus haza\u00f1as con sanguinario entusiasmo: \u00ab<em>Si las sentencias de este tribunal infunden pavor a los delincuentes, en cambio tranquilizan y consuelan al pueblo, que les presta o\u00eddo y las aprueba. Se cree de nosotros, sin raz\u00f3n para ello, que hemos concedido, en alguna ocasi\u00f3n, a un culpable el honor del indulto: \u00a1y ni uno s\u00f3lo hemos concedido<\/em>!\u00bb <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero \u00bfque sucede &#8230; ? Fouch\u00e9 cambia repentinamente de tono. Con su fino olfato presiente que en la Convenci\u00f3n van a soplar los vientos de un cambio brusco. Hace alg\u00fan tiempo que no responde el mismo eco a la charanga estridente de sus ejecuciones. Sus amigos jacobinos, sus correligionarios ate\u00edstas H\u00e9bert, Chaumette, Ronsin, han enmudecido de pronto&#8230; y para siempre, pues oprime sus gargantas inesperadamente la garra implacable de Robespierre. Con h\u00e1biles cambios de postura, pasando del campo de los enardecidos al campo de los tibios, inclin\u00e1ndose a la derecha o a la izquierda, ha saltado repentinamente desde la sombra sobre los ultrarradicales este tigre de la moralidad. Ha conseguido que Carrier, que ahogaba en Nantes a sus v\u00edctimas con esa misma meticulosidad con que Fouch\u00e9 fusilaba a las suyas en Lyon, fuera citado ante la Asamblea para rendir cuentas; ha arrastrado a la guillotina, por medio de Saint-Just, en Estrasburgo, al feroz Eulogio Schneider; ha calificado oficialmente los espect\u00e1culos ate\u00edstas populares, como los celebrados por Fouch\u00e9 en Lyon, de verdaderas estupideces y los ha suprimido en Par\u00eds. Y, como siempre, los diputados obedecen temerosos a su gesto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A Fouch\u00e9 le sobrecoge el temor de siempre: el temor de no estar con la mayor\u00eda. Los terroristas han ca\u00eddo en desgracia, \u00bfa qu\u00e9, pues, seguir en sus filas? Lo mejor ser\u00e1 pasar pronto a los moderados con Danton y Desmoulins, que piden un \u00ab<em>tribunal de indulgencia<\/em>\u00bb; desplegar sin tardanza la capa para que la hinche de nuevo el viento. Bruscamente, el 6 de febrero, manda suspender las mitraillades, y s\u00f3lo la guillotina (de la que dec\u00eda en sus libelos que trabajaba demasiado despacio) sigue cortando vacilante, dos o tres cabezas miserables por d\u00eda. Verdaderamente una peque\u00f1ez, comparado con las antiguas fiestas nacionales sobre el llano de Brotteaux. En cambio, inicia con toda su energ\u00eda un ataque repentino contra los radicales, contra los organizadores de sus fiestas y ejecutores de sus \u00f3rdenes. Del Saulo revolucionario surge de pronto un humano San Pablo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Rotundamente se pasa al lado contrario. Califica a los amigos de Chalier de \u00abanarquistas y rebeldes\u00bb; disuelve bruscamente una o dos docenas de comit\u00e9s revolucionarios, y sucede algo muy extraordinario: los habitantes de Lyon, amedrentados, mortalmente asustados, ven de pronto en el h\u00e9roe de las mitraillades , en Fouch\u00e9, a su salvador. Los revolucionarios de Lyon, en cambio, escriben, una tras otra, cartas enfurecidas en las que le culpan de flojedad, de traici\u00f3n y de \u00ab<em>opresi\u00f3n de los patriotas<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_17304\" aria-describedby=\"caption-attachment-17304\" style=\"width: 280px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Saint-just.jpg\" rel=\"lightbox[17296]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17304\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Saint-just-230x300.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"366\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Saint-just-230x300.jpg 230w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Saint-just.jpg 369w\" sizes=\"auto, (max-width: 280px) 100vw, 280px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-17304\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Saint-Just<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos cambios audaces, este pasarse osadamente en pleno d\u00eda al campo contrario, estas fugas en pos del vencedor, son el secreto de Fouch\u00e9 en la lucha, de la que s\u00f3lo as\u00ed ha podido salir con vida. Ha hecho juego doble. Y si le acusan ahora en Par\u00eds de benevolencia exagerada, puede se\u00f1alar las mil tumbas y las fachadas demolidas de Lyon. Si le acusan, por otra parte, como sanguinario, puede apoyarse en las acusaciones de los jacobinos que le culpan de su \u00abmoderaci\u00f3n exagerada\u00bb. Seg\u00fan sople el viento, puede sacar del bolsillo derecho una prueba de inflexibilidad y del izquierdo una prueba de humanidad; puede presentarse lo mismo como verdugo que como salvador de Lyon. Y, efectivamente, con este truco h\u00e1bil de prestidigitador consigue m\u00e1s tarde echar toda la responsabilidad de las matanzas sobre su colega, mas franco y mas recto, sobre Collot Dherbois. Pero no a todos consigue enga\u00f1ar as\u00ed: inflexible, vela en Par\u00eds Robespierre, el enemigo que no le perdona el haber suplantado a su amigo Couthon en Lyon. Desde la Convenci\u00f3n hab\u00eda observado Robespierre la duplicidad de este hombre, y persigue incorruptible todas sus vueltas y giros, aunque Fouch\u00e9 quiera agazaparse deprisa ante la tempestad. Y la desconfianza tiene en Robespierre garras de hierro: de ella no se libra nadie. El 22 de Germinal logra que el Comit\u00e9 de Salud p\u00fablica expida un decreto amenazante para Fouch\u00e9, en el que se le obliga a presentarse inmediatamente en Par\u00eds para justificar los acontecimientos de Lyon. El que sentenci\u00f3 cruelmente durante tres meses tiene, a su vez, que aparecer ahora ante el tribunal. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ante el tribunal, \u00bfpor qu\u00e9? \u00bfPorque hizo degollar cruelmente en tres meses a dos mil franceses, como colega de Carrier y de los otros verdugos colectivos? Pero aqu\u00ed surge y se pone en evidencia la genialidad de esta \u00faltima maniobra, c\u00ednica y descarada, de Fouch\u00e9: no, no tiene que justificarse por haber oprimido la societ\u00e9 populaire radical, ni por haber perseguido a los patriotas jacobinos. El mitrailleur de Lyon, el verdugo de dos mil v\u00edctimas, est\u00e1 acusado -inolvidable farsa de la Historia- de la falta m\u00e1s noble que conoce la humanidad: de piedad excesiva.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"65\" height=\"65\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE DE POST de \u00abFOUCH\u00c9, El genio tenebroso\u00bb, por Stefan Zweig *** &nbsp; &nbsp; &nbsp; FOUCH\u00c9 EL GENIO TENEBROSO STEFAN ZWEIG -PARTE III- &nbsp; CAP\u00cdTULO SEGUNDO\u00a0\u00a0 EL MITRAILLEUR DE LYON (1793) &nbsp; n los anales <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/03\/10\/fouche-el-genio-tenebroso-por-stefan-zweig-parte-iii-el-mitrailleur-de-lyon\/\" title=\"\u201cFOUCH\u00c9, el genio tenebroso\u201d, por Stefan Zweig (PARTE III &#8211; EL Mitrailleur de Lyon)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":17310,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[111],"class_list":["post-17296","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea","tag-zweig"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17296\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17310"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}