{"id":17102,"date":"2019-03-04T00:05:34","date_gmt":"2019-03-03T23:05:34","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=17102"},"modified":"2019-03-03T21:14:55","modified_gmt":"2019-03-03T20:14:55","slug":"el-capitalismo-canalla-entrevista-a-cesar-rendueles-el-emperador-esta-desnudo-por-paco-marco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/03\/04\/el-capitalismo-canalla-entrevista-a-cesar-rendueles-el-emperador-esta-desnudo-por-paco-marco\/","title":{"rendered":"EL CAPITALISMO CANALLA, entrevista a C\u00e9sar Rendueles \/\/ \u00abEl Emperador est\u00e1 desnudo\u00bb, por Paco Marco"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>El Emperador est\u00e1 desnudo<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\">Comentario a\u00a0 \u201cSociofobia. El cambio pol\u00edtico en la era de la utop\u00eda digital\u201d &#8211; C\u00e9sar Rendueles\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\"> (Capit\u00e1n Swing, Madrid, 2013)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Por Paco Marco<\/strong><\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.e-revistes.uji.es\/index.php\/kult-ur\/article\/download\/1420\/1238\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.e-revistes.uji.es\/index.php\/kult-ur\/article\/download\/1420\/1238<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">C\u00e9sar Rendueles desarrolla en este ensayo una excelente propuesta de revisi\u00f3n epistemol\u00f3gica\u00a0sutil de aquellas caracterizaciones de la realidad social y humana que pretenden establecerse como hegem\u00f3nicas en estos tiempos convulsos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La sociofobia de la que habla supone un antihumanismo que comparten todos los ismos que pone en la picota y donde se encuentran codo con codo compa\u00f1eros que uno no hubiera imaginado unidos: copyright, copyleft, burocracia, mercado, cooperaci\u00f3n en internet, comunitarismo, formalismo, centralismo, las propuestas identitarias postmodernas, ciberutopismo, consumismo, la astenia pol\u00edtica, el ciberfetichismo, la heteronom\u00eda, y la fragmentaci\u00f3n de la experiencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los martillazos que reparte a diestro y siniestro argumentando clara y s\u00f3lidamente sus acusaciones van dirigidos a dejar en contundente evidencia la desnudez, no s\u00f3lo del emperador \u2014que en este caso ser\u00eda el capitalismo por tratarse del sistema hegem\u00f3nico de organizaci\u00f3n social de vocaci\u00f3n universal y exclusiva\u2014 sino de todos los reyezuelos que \u00e9ste ha fagocitado. No se trata de repetir aqu\u00ed sus argumentaciones, tan s\u00f3lo se\u00f1alar\u00e9 lo que me parece m\u00e1s sugerente y lo que deber\u00eda incorporarse al debate al hilo de su an\u00e1lisis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En primer lugar, la denuncia de que las \u2014as\u00ed denominadas\u2014 ciencias humanas y sociales han ca\u00eddo desde hace muchos a\u00f1os \u2014y lo hemos permitido\u2014 en un aberrante intento de identificarse con las ciencias positivas ignorando su condici\u00f3n praxiol\u00f3gica: \u00abSe trata de conocimientos pr\u00e1cticos donde la experiencia, la recepci\u00f3n y ampliaci\u00f3n del bagaje emp\u00edrico pasado, la imaginaci\u00f3n o la elaboraci\u00f3n anal\u00edtica resultan determinantes\u00bb (p. 156). Donde nos las tenemos que ver con sistemas complejos, abiertos y autorregulados, donde no cabe la simple agregaci\u00f3n lineal de simplificaciones metodol\u00f3gicas, y donde una de las claves consistir\u00e1 en tener en cuenta los contextos de toda \u00edndole. En \u00faltima instancia, en las ciencias humanas y sociales no s\u00f3lo tenemos que gestionar lo racional; lo claro, definido y un\u00edvoco; lo cuantitativo, etc., sino tambi\u00e9n lo irracional, confuso, difuso, ambiguo, cualitativo, etc. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El papanatismo positivista en ciencias humanas y sociales ha ido generando una pel\u00edcula alienante de la interpretaci\u00f3n de la realidad en manos de expertos que sustrae el mundo de nuestra experiencia directa, personal y genuina. Solemos olvidar que los resultados de las investigaciones en ciencias sociales \u2014para no hablar de su dise\u00f1o y financiaci\u00f3n\u2014 se har\u00e1n servir para normalizar la realidad \u2014tanto para justificar el estado de las cosas, como para cambiarlo\u2014 ocultando su caracterizaci\u00f3n ideol\u00f3gica al apelar a la supuesta neutralidad virginal de su cientificidad, o a su acotaci\u00f3n como conocimiento experto para el que nuestra condici\u00f3n de ciudadano no cualifica. El reconocimiento de la fragilidad constitutiva de nuestro conocimiento no nos obliga a divagar en \u00abnarrativas\u00bb cargadas de irracionalidad po\u00e9tica estetizante y autoindulgente, sino a reforzar la exigencia de racionalidad y razonabilidad tanto en los procesos como en los resultados. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nuestro universo social y moral \u00abest\u00e1 habitado por realidades brumosas e indeterminadas, sin l\u00edmites estrictos, de las que tenemos ideas confusas, poco precisas. Estamos condenados a intervenir en ellas mediante dispositivos prudenciales continuos, y a comprenderlas mediante mecanismos explicativos contingentes\u00bb (p. 183).\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">Y reconocer nuestra incapacidad para disponer de \u00abteor\u00edas de la realidad humana\u00bb deber\u00eda ser fuente de alegr\u00eda \u2014por mantenernos en la comprensi\u00f3n\u2014 y alivio \u2014por no finiquitar lo humano\u2014. La sola introducci\u00f3n de \u00e9ste giro redefinir\u00eda sustancialmente nuestra actividad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cabr\u00eda esperar que los aparatosos fracasos de la ciencia econ\u00f3mica en los \u00faltimos tiempos de desbaratamiento del mercado, y con la ayuda de los an\u00e1lisis de (entre otros) Thomas Piketty (2013) \u2014tan denostados por el conservadurismo m\u00e1s feroz del \u00e1mbito cultural anglosaj\u00f3n\u2014 contribuyan a mostrarnos la desnudez de las ciencias humanas y sociales y nos ayuden a recuperar la exigencia de un marco de referencia \u00e9tico en el que insertar nuestro estudio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En segundo lugar, el ataque frontal al capitalismo \u2014en particular a su formato actual de dominio del mercado y de la econom\u00eda financiera\u2014 por ser fuente inequ\u00edvoca de desigualdad, explotaci\u00f3n y alienaci\u00f3n que nos ha alejado de la norma antropol\u00f3gica, negando la pol\u00edtica como b\u00fasqueda \u2014fundamentalmente\u2014 de consenso a desarrollar por los ciudadanos, no por los expertos (cient\u00edficos o tecn\u00f3cratas). La cantinela hist\u00f3ricamente machacona de la uni\u00f3n consustancial de capitalismo y democracia debe ser denunciada por manifiestamente falsa. El capitalismo nos quiere diferentes y necesitados, y la extensi\u00f3n del consumismo a todas las facetas de lo humano hasta transformarlo en una forma de estar en el mundo cumple esos objetivos a la perfecci\u00f3n; hasta el espacio pol\u00edtico convencional ha acabado siendo definido mercantilmente. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En contrapartida, la democracia nos necesita iguales y sin que ning\u00fan asunto quede fuera de nuestra consideraci\u00f3n. El desarrollo actual de la tecnolog\u00eda no resuelve los problemas de escasez o distribuci\u00f3n \u2014sus objetivos en el pasado\u2014 sino que genera otros nuevos o exacerba los antiguos: paro o sobreocupaci\u00f3n, en lugar de tiempo libre; un medio de comunicaci\u00f3n de masas tan potente como la televisi\u00f3n aliena y analfabetiza en lugar de ilustrar. Nos han vendido, y hemos comprado pagando un alto precio, que la desigualdad de clase no es relevante, y nos hemos hipnotizado con todos los suced\u00e1neos de identidad de g\u00e9nero, origen, creencia, cultura, etc., renunciando a los ideales fuertes de la ilustraci\u00f3n y del socialismo \u2014por no hablar de los radicales del anarquismo hist\u00f3rico arrinconados en la m\u00e1s ignorada de las utop\u00edas\u2014 y hasta parece que hayamos abandonado la b\u00fasqueda de una vida buena que ha figurado en el n\u00facleo de nuestra cultura desde la Grecia cl\u00e1sica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En tercer lugar, la creencia ciega y sin posible fundamento de que la tecnolog\u00eda, por s\u00ed misma, es fuente de bienestar y progreso; que genera necesariamente formas sociales novedosas y liberadoras. De ah\u00ed que Rendueles hable del ciberfetichismo y de la sociofobia como \u00abla fase final de aceptaci\u00f3n de la heteronom\u00eda terminal moderna, cuando ya sin ira ni negaci\u00f3n nos sometemos al mercado y tratamos de emular socialmente sus dispositivos b\u00e1sicos\u00bb (p. 158) (la cursiva es m\u00eda). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La fragmentaci\u00f3n de la experiencia humana; el aislamiento y la separaci\u00f3n de la acci\u00f3n y las consecuencias de la acci\u00f3n; la desaparici\u00f3n de la responsabilidad; la virtualizaci\u00f3n de cada vez m\u00e1s \u00e1mbitos, posibilitan unos niveles de alienaci\u00f3n y de p\u00e9rdida de soberan\u00eda personal y social hace a\u00f1os inimaginables: aceptamos sin pesta\u00f1ear la destrucci\u00f3n de vidas humanas por medio de drones a miles de kil\u00f3metros de distancia disociadas de acciones inocentes sobre joysticks y botones en una apacible habitaci\u00f3n en la que intentamos no hacer ruido para no despertar al hijo que duerme; igualmente, aceptamos que acciones automatizadas como consecuencia de decisiones diferenciadas por nanosegundos desde un servidor en la nube alteren los precios de las cosechas en otro continente produciendo hambrunas; \u00bfdesde cu\u00e1ndo nos parece normal que se nos vendan sensaciones en vez de productos?, \u00bfdesde cu\u00e1ndo una chaqueta de Prada produce una sensaci\u00f3n distinta de una copia?, \u00bfo es la informaci\u00f3n a\u00f1adida \u2014propaganda\/publicidad\u2014 de que se trata del objeto genuino la que produce una sensaci\u00f3n diferente?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y en cuarto lugar, la necesidad de una nueva antropolog\u00eda que pivote sobre nuestra condici\u00f3n de seres humanos colectivamente codependientes y capaces de armonizar esta faceta de nuestra naturaleza con la b\u00fasqueda de la libertad personal para fundamentar una \u00e9tica del cuidado mutuo. Cuidado mutuo que materialice un v\u00ednculo pol\u00edtico racional y razonable que posibilite un nuevo contrato social en un nuevo orden postcapitalista donde recuperar la deteriorada solidaridad entre generaciones reclamada por Tony Judt como imprescindible para garantizar el bienestar y la paz sociales. Rendueles subraya la radical fragilidad de la persona para reclamar que \u00abLa emancipaci\u00f3n y la igualdad, la libre realizaci\u00f3n en com\u00fan de nuestras capacidades, no se puede desvincular del mutuo cuidado de nuestras debilidades\u00bb (p. 152).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El aprendizaje y el entrenamiento del trabajo de cuidados s\u00f3lo ocurre a partir de la empat\u00eda en contextos relacionales de proximidad asimilables a lo que en educaci\u00f3n denominamos socializaci\u00f3n primaria y que hist\u00f3ricamente deleg\u00e1bamos en las familias y que ahora ninguna instancia institucionalizada asume.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Afortunadamente, todav\u00eda disponemos de algo m\u00e1s del cincuenta por ciento de la poblaci\u00f3n del planeta \u2014las mujeres\u2014 que por naturaleza y cultura espec\u00edfica disponen de un ingente bagaje de recursos de toda \u00edndole para impregnar al resto de la humanidad del compromiso con el cuidado mutuo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Evidentemente no defendemos una vuelta a un infame pasado de discriminaci\u00f3n y abuso sino una revoluci\u00f3n como la que propon\u00eda Agust\u00edn Garc\u00eda Calvo en 1977 para que la especificidad de la mujer destruyera el Estado. Y hacerlo con el sentido de la responsabilidad social que Rendueles reclama en el cierre de su ensayo: \u00abLa democracia no se puede fragmentar en paquetes de decisiones individuales porque tiene que ver con los compromisos que nos constituyen como individuos con alguna clase de coherencia, con un pasado y alguna remota expectativa de futuro. Y \u00e9sta es una realidad antropol\u00f3gica incompatible con el ciberfetichismo y la sociofobia\u00bb (p. 187).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desnudo total.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Paco Marco<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Universitat Jaume I<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/strong><\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Garc\u00eda Calvo, A. (1977): Qu\u00e9 es el estado. La Gaya Ciencia, Barcelona.<\/p>\n<p>Judt, T. (2010): Algo va mal. Taurus, Madrid.<\/p>\n<p>Piketty, T. (2013): Le capital au xxie si\u00e8cle. \u00c9ditions du Seuil, Paris, 2013 (El capital en el siglo xxi. De pr\u00f3xima publicaci\u00f3n en Fondo de Cultura Econ\u00f3mica).<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Sociofobia-imagen-antigua-1.jpg\" rel=\"lightbox[17102]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17106\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Sociofobia-imagen-antigua-1-300x195.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"468\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Sociofobia-imagen-antigua-1-300x195.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Sociofobia-imagen-antigua-1-768x499.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Sociofobia-imagen-antigua-1-1024x665.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/Sociofobia-imagen-antigua-1.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 class=\"cintillo\"><span style=\"color: #008000;\">C\u00c9SAR RENDUELES \/ FIL\u00d3SOFO Y ESCRITOR<\/span><\/h3>\n<h1>\u201cDeber\u00edamos recordar que todo esto empez\u00f3 con una crisis de acumulaci\u00f3n capitalista\u201d<\/h1>\n<div class=\"firma\">Por ANDR\u00c9S CARRETERO<\/div>\n<p><span style=\"color: #008000;\">Articulo publicado 29 de octubre de 2017 en:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/ctxt.es\/es\/20171025\/Politica\/15860\/entrevista-Rendueles-economia-politica-sistema.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/ctxt.es\/es\/20171025\/Politica\/15860\/entrevista-Rendueles-economia-politica-sistema.htm<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_17107\" aria-describedby=\"caption-attachment-17107\" style=\"width: 768px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cesar-rendueles.jpg\" rel=\"lightbox[17102]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-17107 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cesar-rendueles.jpg\" alt=\"\" width=\"768\" height=\"540\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cesar-rendueles.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/cesar-rendueles-300x211.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-17107\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Foto JORGE APARICIO<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">C\u00e9sar Rendueles (Girona, 1975), fil\u00f3sofo y profesor de sociolog\u00eda en la Complutense, nos recibe en su casa para discutir sobre algunas de las ideas, insertadas en la tradici\u00f3n emancipadora, que ha ido desplegando durante los \u00faltimos a\u00f1os en libros, art\u00edculos y conferencias. Trabajador de la cultura \u2013encargado de la edici\u00f3n de autores cl\u00e1sicos como Karl Marx, Walter Benjamin o Karl Polanyi\u2013, se dio a conocer m\u00e1s all\u00e1 del mundo acad\u00e9mico con la publicaci\u00f3n de\u00a0<em>Sociofobia. El cambio pol\u00edtico en la era de la utop\u00eda digital<\/em>\u00a0(Capit\u00e1n Swing, 2013), un ensayo premiado y de largo recorrido, al que le han seguido una serie de publicaciones que vamos a repasar en busca de sus potencialidades pol\u00edticas.\u00a0 \u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Me gustar\u00eda comenzar pregunt\u00e1ndole por la idea en disputa de \u201cmodernidad\u201d, que se vincula con la subordinaci\u00f3n de las formas de vida a determinadas relaciones comerciales. Se\u00f1ala tambi\u00e9n el sesgo patriarcal de los debates pol\u00edticos de la modernidad: la aplicaci\u00f3n sistem\u00e1tica de las tareas reproductivas y de cuidados como dispositivo de sometimiento de las mujeres.\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La modernidad es esa \u00e9poca en la que, de alguna manera, la ruptura hist\u00f3rica se normaliza y se incorpora a la vida cotidiana. Ser moderno es estar inmerso en esa sensaci\u00f3n de cambio permanente y acelerado, esa sensaci\u00f3n de que algo siempre est\u00e1 a punto de pasar. Es un asunto que captaron muy bien autores como Rousseau o Hegel y eso es lo que hace que nos sigan resultando tan elocuentes. As\u00ed que hablar de una \u00fanica ruptura de la modernidad respecto a otros per\u00edodos es muy arriesgado. Dicho esto, me parece razonable la idea, aproximadamente marxista, de que el cambio medular de la modernidad tiene que ver con la subordinaci\u00f3n de todas las relaciones sociales al sistema mercantil. Otros rasgos sociales o culturales de la modernidad han estado presentes al menos hasta cierto punto en otras sociedades. Hubo precedentes exitosos de la Ilustraci\u00f3n moderna, por ejemplo, en la Atenas cl\u00e1sica. Del mismo modo, las experiencias pol\u00edticas y culturales de democratizaci\u00f3n son muy numerosas. En cambio, no ha existido nada parecido al proceso de subordinaci\u00f3n al mercado de todas las relaciones sociales t\u00edpico de nuestro tiempo. No hay sociedades en las que la instituci\u00f3n del mercado se haya apoderado de esta manera del resto de relaciones sociales. Y esta subordinaci\u00f3n ayuda a explicar las caracter\u00edsticas y limitaciones de otros rasgos de la modernidad. Me refiero a que permite entender por qu\u00e9 la Ilustraci\u00f3n y los procesos de emancipaci\u00f3n han sido como han sido y han llegado hasta donde han llegado. As\u00ed que, aun sabiendo que es reduccionista, me parece que hay un importante poso de verdad en la idea de que la modernidad es, en primer lugar -como dec\u00eda Marx al principio de\u00a0<em>El capital<\/em>-, una sociedad de mercado. Por eso tambi\u00e9n el dominio patriarcal es m\u00e1s complejo en nuestro tiempo que en otras \u00e9pocas, pues mantiene una relaci\u00f3n de congruencia con el capitalismo pero no se reduce a \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A trav\u00e9s de distintas mutaciones del patriarcado la sociedad de mercado ha intentado gestionar aquello que no pod\u00eda ser reducido a la l\u00f3gica de la compra y la venta: las relaciones afectivas, los cuidados, el trabajo reproductivo\u2026 Cada vez m\u00e1s gente se est\u00e1 dando cuenta de que es un terreno con unas potencialidades pol\u00edticas enormes, porque en \u00e9l salen a la luz con mucha violencia algunas contradicciones de nuestra sociedad que tienen que ver con nuestra supervivencia material. Resulta dif\u00edcil no sentir que hay algo monstruoso e inhumano en la sociedad en la que vives cuando no tienes tiempo para cuidar de un familiar enfermo porque tienes que dedicar tus energ\u00edas a un trabajo precario absurdo y socialmente superfluo.<strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En un art\u00edculo reciente reflexionaba retrospectivamente sobre el componente hedonista de cierta filosof\u00eda posmoderna, una despolitizaci\u00f3n que permit\u00eda surfear el sistema con facilidad, de gran influencia sobre la arquitectura durante los a\u00f1os 80 y 90 \u00bfC\u00f3mo fundamenta esta visi\u00f3n cr\u00edtica de la posmodernidad?<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Suelo explicar esto desde un punto de vista autobiogr\u00e1fico. Estudi\u00e9 en los a\u00f1os 90 en la universidad Complutense de Madrid y me tragu\u00e9 el desembarco en Espa\u00f1a de todos los neoheideggerianos. Fue una \u00e9poca complicada para hacer filosof\u00eda: la inteligibilidad no era un valor particularmente apreciado y hab\u00eda un desprecio manifiesto por la ciencia y las ideas tradicionales de \u201cverdad\u201d y \u201cracionalidad\u201d. Eso fue catastr\u00f3fico en un per\u00edodo de auge de la tecnociencia y nos incapacit\u00f3 para entender mucho de lo que estaba pasando. Ocurri\u00f3 algo parecido en el plano pol\u00edtico. En un momento de expansi\u00f3n sin precedentes del mercado y de surgimiento de formas muy agresivas de capitalismo, se produjo una rendici\u00f3n, un desarme intelectual por parte de filosof\u00eda y las ciencias sociales, que se privaron a s\u00ed mismas de las herramientas necesarias para entender lo que estaba ocurriendo y para proponer alternativas. Mientras la derecha elaboraba un programa pol\u00edtico coherente y poderoso, con una enorme capacidad de interpelaci\u00f3n, la izquierda se refugiaba o bien en el elitismo intelectual o bien en la nostalgia obrerista. Volviendo al campo estrictamente filos\u00f3fico, creo que la posmodernidad desarroll\u00f3 un programa intelectual atractivo pero de corto recorrido, que es lo que suele pasar con el idealismo. Me refiero a que hay autores extraordinarios a los que hay que leer, pero que me parece que se agotan en s\u00ed mismos. Seguramente era ya algo evidente en el caso de Heidegger y, de hecho, me resulta digno de admiraci\u00f3n que tuviera el valor de adentrarse en los callejones sin salida a los que conduc\u00eda su pensamiento. Y eso es lo que ocurre, en mi opini\u00f3n, con otros grandes herederos de Nietzsche, como Foucault, Deleuze o Vattimo. Me resultan muy sugerentes, pero no tengo la sensaci\u00f3n de que hayan abierto ninguna senda que otros puedan prolongar.<strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\"><strong>\u00ab<em>ME PARECE URGENTE REVISAR Y RECUPERAR LAS TRADICIONES DE PENSAMIENTO POL\u00cdTICO INSTITUCIONALISTA. ES MUY MALO PARA LA IZQUIERDA QUE HAYAMOS DEJADO ESA TAREA EN MANOS DE AUTORES REACCIONARIOS<\/em>\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Considera las posiciones anti-institucionales m\u00e1s est\u00e9ticas que pol\u00edticas.<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es verdad que aunque me parece que la cr\u00edtica anti-institucional radical procedente de los a\u00f1os 60 y 70 tiene aspectos muy positivos que hay que cuidar, como el cuestionamiento de realidades sociales opresoras heredadas del pasado o la denuncia de las limitaciones del desarrollismo de posguerra, a veces ha acabado siendo compa\u00f1era de viaje involuntaria de las pol\u00edticas mercantilizadoras. Desde mi punto de vista, al neoliberalismo le ha resultado m\u00e1s c\u00f3modo tratar con los herederos de estas posiciones que con aquellos que proven\u00edan de tradiciones emancipatorias cl\u00e1sicas. Es una historia muy compleja, por supuesto, y llena de claroscuros. Pero creo que la cr\u00edtica anti-institucional llev\u00f3 en buena medida a restar importancia a la derrota global del sindicalismo que se produjo en los a\u00f1os ochenta y a entender que la izquierda pod\u00eda centrarse en las cuestiones identitarias y culturales relacionadas con los modos de vida. Creo que fue un proceso catastr\u00f3fico que dej\u00f3 el campo despejado para la contrarrevoluci\u00f3n en las relaciones laborales que se produjo en esa \u00e9poca. En general, me parece urgente revisar y recuperar las tradiciones de pensamiento pol\u00edtico institucionalista. Es muy malo para la izquierda que hayamos dejado esa tarea en manos de autores reaccionarios. Hay una frase de Alba Rico con la que me siento muy identificado: \u201cLa izquierda deber\u00eda ser revolucionaria en lo econ\u00f3mico, reformista en lo institucional y conservadora en lo antropol\u00f3gico\u201d.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Junto a la identidad cultural, la problem\u00e1tica generacional es determinante en la actualidad. \u00bfPodr\u00e1 tomar la suficiente distancia para escapar de su propio marco generacional?<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La verdad es que no. Creo que, como mucho, uno puede intentar ser consciente de que est\u00e1 atrapado en ese marco vivencial. Pertenezco a una generaci\u00f3n pol\u00edticamente da\u00f1ada, que se educ\u00f3 en la derrota. Quienes comenzamos en el activismo a finales de los a\u00f1os 80 hemos vivido de una manera muy particular el aplastamiento del sindicalismo y los movimientos sociales. Por supuesto es algo que viene de m\u00e1s atr\u00e1s, pero en aquella \u00e9poca era ya completamente imposible no darte cuenta de cu\u00e1l era la realidad que te rodeaba. Por ejemplo, una de nuestras mayores batallas, al menos de la que yo me siento m\u00e1s orgulloso, fue la insumisi\u00f3n. Pero, si uno lo piensa de un modo no s\u00e9 si fr\u00edo o c\u00ednico, la verdad es que lo que conseguimos con cientos de condenas y un mont\u00f3n de compa\u00f1eros presos fue acelerar la profesionalizaci\u00f3n del ej\u00e9rcito. Esa cultura de la derrota genera un resentimiento y una amargura que deber\u00eda hacernos reflexionar. Sobre todo porque en Espa\u00f1a, junto a los ejes pol\u00edticos tradicionales, ha ido apareciendo una divisoria muy importante que tiene que ver con la edad y que afecta a temas cruciales. El reflejo p\u00fablico de esa ruptura es la transformaci\u00f3n de los intelectuales org\u00e1nicos del R\u00e9gimen del 78 en una especie de\u00a0<em>grinchs\u00a0<\/em>enfurecidos completamente atrapados en su propio nihilismo generacional. A modo de ejemplo, se me vienen a la cabeza unas recientes declaraciones de Fernando Savater en una entrevista con un diario italiano en la que dec\u00eda, literalmente, que la humillaci\u00f3n de las personas que quer\u00edan votar en el refer\u00e9ndum catal\u00e1n era un momento pedag\u00f3gico necesario para la democracia. La idea de que humillar al 80% del cuerpo electoral es en alg\u00fan sentido bueno para la democracia es tan loca que resulta imparodiable.<strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En la conversaci\u00f3n que sostiene con Joan Subirats en\u00a0<em>Los (bienes) comunes<\/em>\u00a0(Icaria, 2016) hay discrepancias claras respecto del grado de continuidad entre los comunes y la gesti\u00f3n p\u00fablico-estatal de los recursos.<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00ed, a m\u00ed me parece que, al menos en la modernidad, los comunes y lo p\u00fablico forman parte de un continuo de formas de institucionalizaci\u00f3n no mercantil de la econom\u00eda. Hay experiencias comunales modernas con una clara intenci\u00f3n universalista que se solapan con las intervenciones p\u00fablicas m\u00e1s igualitaristas y participativas. A veces desde la teor\u00eda de los bienes comunes se ha caricaturizado lo p\u00fablico-estatal como una especie de masa amorfa de burocracia y opresi\u00f3n, pero la verdad es que hay importantes excepciones. No es ni mucho menos imposible transformar muchas instituciones p\u00fablicas para que tengan una estructura m\u00e1s colaborativa. Pero, sobre todo, las intervenciones p\u00fablicas tienen una capacidad muy grande para romper con los elementos identitarios de las din\u00e1micas comunales. Por ejemplo, en\u00a0<em>El esp\u00edritu del 45<\/em>,\u00a0Ken Loach recuerda c\u00f3mo los programas de vivienda p\u00fablica brit\u00e1nicos consegu\u00edan reunir en los mismos barrios, en los mismos bloques, a gente de procedencias sociales muy diversas. Hoy no existe nada a esa escala, pero sigue siendo cierto que en un colegio p\u00fablico o en un hospital te encuentras con gente que procede de espacios sociales diferentes al tuyo y con la que seguramente no te juntar\u00edas si no te forzara a ello la instituci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfEl desarrollo pr\u00e1ctico de los comunes en el contexto contempor\u00e1neo podr\u00eda funcionar como herramienta para combatir los procesos de despoblaci\u00f3n rural?<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es una pregunta muy complicada. Los comunes tradicionales siguen existiendo en el campo, pero creo que son una realidad conflictiva. A m\u00ed me parece, aunque no soy ni de lejos experto en ese tema, que donde est\u00e1n ofreciendo una alternativa m\u00e1s potente es all\u00ed donde se est\u00e1n acercando a las pr\u00e1cticas cooperativistas, donde se alejan de su versi\u00f3n at\u00e1vica y se transforman en procesos organizativos h\u00edbridos. Los entornos rurales no han salido indemnes de la fragilizaci\u00f3n de las relaciones sociales postmoderna y eso ha afectado mucho a la posibilidad de supervivencia de los comunes tradicionales.<strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>\u00bfPueden articularse en paralelo los bienes comunes y la Renta B\u00e1sica (RB) para generar unos medios de subsistencia m\u00ednima en contraposici\u00f3n a las din\u00e1micas extractivas del mercado?<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hasta cierto punto cuando hoy hablamos de los comunes lo hacemos en un sentido metaf\u00f3rico. El espacio institucional para los comunes no ha sido completamente extirpado, pero lo cierto es que requieren condiciones que en las sociedades de masas no es f\u00e1cil que se den: continuidad en las interacciones, comunidades m\u00e1s o menos estables, un compromiso fuerte con ese sistema de normas\u2026 Es importante que tengamos presentes esas limitaciones para evitar inercias elitistas, porque quienes hoy tenemos m\u00e1s capacidad para poner en marcha proyectos cooperativos solemos ser gente con un cierto colch\u00f3n econ\u00f3mico y un fuerte capital social y cultural. Es razonable que sea as\u00ed y no hay por qu\u00e9 flagelarse por ello pero es un sesgo que no deber\u00edamos perder de vista.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con la Renta B\u00e1sica pasa algo parecido. Entendida como un desarrollo del estado de bienestar, es una propuesta que me parece razonable. Pero conviene no olvidar que Milton Friedman formul\u00f3 una versi\u00f3n coherente y rigurosa de la RB. Creo que es algo que deber\u00eda hacernos pensar. La RB empez\u00f3 a popularizarse entre la izquierda tras el aplastamiento global del sindicalismo y a veces se usa como una forma de sortear los efectos de esa derrota. Creo que es un error. Las formas tradicionales de empoderamiento de los asalariados pasaban por la negociaci\u00f3n colectiva y la organizaci\u00f3n de los trabajadores. La RB, en cambio, es una estrategia dirigida a garantizar un derecho individual que, en el mejor de los casos, relega la din\u00e1mica colectiva a un segundo momento confiando en que los trabajadores, liberados de las presiones del mercado de trabajo, se sentir\u00e1n inclinados a organizarse. Esa es una posibilidad, por supuesto. Pero no es ni mucho menos la \u00fanica. Es perfectamente posible que la RB sea el punto de partida de una precarizaci\u00f3n generalizada y un deterioro de los servicios p\u00fablicos que, como mucho, le venga bien a una minor\u00eda con los recursos sociales y materiales necesarios para surfear el desastre. Creo que eso es lo que entendi\u00f3 Friedman, que no era ning\u00fan idiota.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Los proyectos cooperativistas dependen en gran medida de unos v\u00ednculos geogr\u00e1ficos y afectivos sostenidos en el tiempo y enfrentados a la pol\u00edtica del desarraigo caracter\u00edstica del capital globalizado.<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los proyectos emancipadores tienen condiciones de posibilidad materiales y pol\u00edticas pero tambi\u00e9n sociales. Necesitan de un colch\u00f3n social, de v\u00ednculos e interacciones estables, que permitan asumir riesgos colectivos y desarrollar proyectos de vida compartidos que vayan m\u00e1s all\u00e1 de la precariedad cotidiana. Por eso la mercantilizaci\u00f3n tiene unos efectos tan corrosivos sobre las posibilidades de transformaci\u00f3n pol\u00edtica. La di\u00e1spora migratoria es una de las expresiones contempor\u00e1neas m\u00e1s profundas de ese desarraigo que no es s\u00f3lo geogr\u00e1fico, sino tambi\u00e9n social. Aunque uno vuelva, no es lo mismo volver que haber estado.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Parte de la \u00e9lite global progresista a\u00fan contin\u00faa celebrando el nomadismo contempor\u00e1neo, la falta de ataduras.<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es algo que denunciaron muy pronto pensadores reaccionarios como Christopher Lasch y que m\u00e1s recientemente ha se\u00f1alado Donzelot. Los vencedores de la globalizaci\u00f3n se han emancipado del resto de la sociedad. Antes algunos ricos cultivaban aquella imagen del indiano, un cierto arraigo paternalista. No es casual que muchos bancos tuvieran nombre de lugares, como el Banco de Santander. Eso se ha terminado. En los ochenta surge una elite global desarraigada, en el sentido de que no tiene m\u00e1s patria que su cuenta de banco en alg\u00fan para\u00edso fiscal. En ese sentido, el discurso posmoderno del nomadismo ten\u00eda un punto de autoenga\u00f1o adaptativo, nos hac\u00eda creer que esa emancipaci\u00f3n de los ricos era, en realidad, un cambio cultural generalizado que nos liberaba de antiguas ataduras. En realidad, esa idea de flotar libres es muy adolescente y su prolongaci\u00f3n suele tener un coste existencial enorme. Nuestra sociedad ha generalizado el aprecio por un tipo de vida que, en el mejor de los casos, podemos cultivar durante un per\u00edodo breve y muy determinado. De nuevo era Lasch el que dec\u00eda que el amor, el trabajo, y la familia nos ofrecen un consuelo limitado pero real frente a los terrores de la existencia porque nos vinculan a un mundo independiente de nuestros deseos pero sensible a nuestras necesidades. Pensar que el trabajo va a ser eternamente creativo y emocionante o que el amor va a ser una sucesi\u00f3n inacabable de pasiones desatadas acaban impidi\u00e9ndote encontrar esos consuelos m\u00e1s mundanos y limitados basados en la construcci\u00f3n cotidiana de espacios de sociabilidad compartida.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Esos consuelos y tambi\u00e9n una identidad.<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00ed. Precisamente es as\u00ed como se va formando una identidad, que no es sino una continuidad m\u00e1s o menos ficticia que elaboramos para no enfrentarnos al abismo de la reinvenci\u00f3n constante. La identidad nos permite tener no s\u00f3lo un proyecto de futuro sino tambi\u00e9n un pasado, que tu yo de ahora sea aproximadamente coherente con lo que era. Incluso si eso supone en alg\u00fan sentido un fracaso respecto a tus expectativas pasadas, puede ser un fracaso coherente que permita cierta reconciliaci\u00f3n. Lo que es m\u00e1s dif\u00edcil de vivir es el sinsentido, el tener que estar rehaciendo el proyecto vital cada mes, normalmente al ritmo sordo que te marca el mercado de trabajo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 14pt;\"><em><strong>\u00abA VECES A LA GENTE DE IZQUIERDAS NOS CUESTA DISTINGUIR ENTRE EL MERCADO Y EL SISTEMA MERCANTIL. LOS MERCADOS LIMITADOS A \u00c1REAS BIEN ACOTADAS DE LA REALIDAD SOCIAL PUEDEN SER MUY BENEFICIOS Y AYUDAR A CUBRIR NECESIDADES REALES\u00bb<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<div class=\"texto\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En\u00a0<em>Capitalismo canalla<\/em>\u00a0(Seix Barral, 2015) aborda la presencia originaria del mercado, destacando su efecto democratizador paralelo al \u00e1gora de deliberaci\u00f3n.<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aunque se suele recordar a Polanyi como el gran cr\u00edtico de la mercantilizaci\u00f3n, nunca dej\u00f3 de subrayar que el mercado, como instituci\u00f3n econ\u00f3mica limitada, pod\u00eda tener efectos sociales muy positivos. En varias ocasiones se\u00f1al\u00f3 que la creaci\u00f3n en Atenas de un mercado de bienes de primera necesidad rompi\u00f3 las relaciones de dependencia entre el pueblo y la nobleza. A veces a la gente de izquierdas nos cuesta distinguir entre el mercado y el sistema mercantil. Los mercados limitados a \u00e1reas bien acotadas de la realidad social pueden ser muy beneficios y ayudar a cubrir necesidades reales. La cuesti\u00f3n es que est\u00e9n sometidos a l\u00edmites claros y a la supervisi\u00f3n deliberativa de sus efectos. Tenemos que pensar cu\u00e1nto mercado queremos y hasta d\u00f3nde ha de alcanzar.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Las\u00a0<em>workhouses<\/em>\u00a0son descritas en su libro como dispositivos biopol\u00edticos disciplinarios. Es interesante comparar la presencia f\u00edsica de estos espacios frente a las formas contempor\u00e1neas de reeducaci\u00f3n psicol\u00f3gica y emocional.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las\u00a0<em>workhouses<\/em>\u00a0forman parte de un conjunto de intervenciones de finales del XVIII y principios del XIX con las que las clases altas trataban de establecer las bases sociales de un mercado de trabajo generalizado. Son intervenciones disciplinarias muy variadas que incluyen el esclavismo, la servidumbre voluntaria, el internamiento y que, posteriormente, se van refinando a trav\u00e9s de propuestas muy sutiles y eficaces, como los incentivos salariales o la organizaci\u00f3n cient\u00edfica del trabajo. La direccionalidad fundamental de ese proceso es la internalizaci\u00f3n del proceso de disciplina, que cada vez est\u00e1 menos basada en la coerci\u00f3n f\u00edsica y tiene m\u00e1s que ver con la educaci\u00f3n emocional, de modo que incluso se puede revestir de un aura humanista, como ocurre con la escuela de Elton Mayo. Esa estrategia de psicologizaci\u00f3n, que a mediados del siglo XX adopta un tono relativamente amable, se radicaliza mucho a partir de los a\u00f1os setenta. Se empieza a intentar trasladar a la fuerza de trabajo la l\u00f3gica schumpeteriana del nuevo empresariado, que se ve a s\u00ed mismo como una clase creativa frente a las viejas corporaciones burocratizadas. Creo que Schumpeter es el autor m\u00e1s influyente de nuestros d\u00edas, mucho m\u00e1s que cualquier fil\u00f3sofo; del mismo modo que el libro m\u00e1s importante de nuestra \u00e9poca es el DSM.<strong>\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En el cap\u00edtulo \u201cLa cadena y el montaje\u201d enmarca la rebeli\u00f3n de los cuerpos como resistencia a la infraestructura productiva. Destaca entonces la vieja autonom\u00eda que ten\u00edan los gremios de artesanos sobre su propio trabajo y condiciones de vida.<\/strong>\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A menudo cito algo que dec\u00eda Hobsbawm<strong>\u00a0<\/strong>sobre la revoluci\u00f3n industrial y es que, al menos al principio, tuvo poco que ver con la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Los primeros procedimientos industriales empleaban tecnolog\u00eda inferior a la que utilizaban los mejores artesanos. La revoluci\u00f3n industrial consisti\u00f3 en una reforma de las relaciones laborales, en coordinar a mucha gente para que trabajara seg\u00fan nuevas normas y con nuevos procedimientos. El objetivo fundamental era romper el control sobre el proceso productivo que ten\u00edan los artesanos. En buena medida algo parecido est\u00e1 pasando ahora. Toda la ch\u00e1chara sobre la sociedad digital y la robotizaci\u00f3n est\u00e1 dirigida a ocultar que una parte muy grande de los cambios tecnol\u00f3gicos econ\u00f3micamente significativos buscan privar de poder a los trabajadores, quitarles a\u00fan m\u00e1s control sobre el proceso de trabajo y completar la ruptura del sistema de equilibrios entre capital y trabajo que emergi\u00f3 tras la Segunda Guerra Mundial. No es verdad que los trabajadores se enfrenten a un futuro muy negro porque tienen que competir con m\u00e1quinas cada vez m\u00e1s inteligentes. El solucionismo digital nos oculta que con quien realmente tienen que competir es con los due\u00f1os de esas m\u00e1quinas, que cada vez son m\u00e1s ricos y tienen m\u00e1s poder. Es una larga historia, por supuesto. Los procesos de cualificaci\u00f3n y descualificaci\u00f3n son una parte intr\u00ednseca de la historia del capitalismo desde su nacimiento.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Los espacios de producci\u00f3n arquitect\u00f3nica de la modernidad, con la primac\u00eda del autor masculino y heroico, son sustancialmente distintos de los contempor\u00e1neos, donde aquella figura ha devenido en un nuevo proletariado global que repite tareas sistem\u00e1ticas ante una pantalla de ordenador.<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00ed, pero la contracara de esa proletarizaci\u00f3n de la profesi\u00f3n es la radicalizaci\u00f3n del gesto art\u00edstico por parte de los arquitectos estrella contempor\u00e1neos. Los arquitectos de marca se ven a s\u00ed mismos como una especie de escultores renacentistas con derecho a despilfarrar cientos de millones de euros p\u00fablicos en decoraci\u00f3n urbana de su agrado. Tipos atravesados por las musas que en un arranque de inspiraci\u00f3n hacen un garabato en una servilleta que luego se convierte en un museo de arte contempor\u00e1neo o un edificio de viviendas de proyecci\u00f3n oficial. Es curioso porque es una idea bastante anticuada del artista. Es verdad que es una concepci\u00f3n de la profesi\u00f3n que ya estaba presente en los arquitectos cl\u00e1sicos del siglo XX, como Le Corbusier, por ejemplo. A m\u00ed me resultan, en general, insoportables, pero reconozco que a\u00fan ten\u00edan el sentido com\u00fan y la dignidad de distinguir esas aspiraciones art\u00edstica del trabajo m\u00e1s t\u00e9cnico y artesanal del oficio y entender que eran dos vertientes necesarias. Sigo esperando una autocr\u00edtica que tome en consideraci\u00f3n el papel que desempe\u00f1\u00f3 la arquitectura de autor en la burbuja inmobiliaria.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>En la transici\u00f3n de la subjetividad \u201cdel proletario al propietario\u201d opera el enunciado que pronunci\u00f3 Jos\u00e9 Luis Arrese en el homenaje que le rindieron los agentes de la propiedad inmobiliaria en 1959: \u00abNo queremos una Espa\u00f1a de proletarios sino de propietarios.\u201d\u00a0<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Arrese se anticip\u00f3 al programa privatizador de Thatcher en varias d\u00e9cadas, dando el tono al proyecto social franquista, \u201cuna econom\u00eda de buenos negocios y malas empresas\u201d, donde se buscaron herramientas de apaciguamiento de la fuerza de trabajo. Una de las fundamentales fue la propiedad de la vivienda, que genera un cambio de mentalidad muy importante y que ha tenido un peso enorme en la historia posterior. Somos un pa\u00eds muy patrimonialista, no solo econ\u00f3micamente, sino tambi\u00e9n ideol\u00f3gicamente y eso explica en parte por qu\u00e9 en Espa\u00f1a el voto de clase siempre ha sido muy d\u00e9bil. Mucha gente de izquierdas se queda estupefacta cuando la derecha gana las elecciones una y otra vez. Piensan que los votantes del PP son malvados o idiotas o las dos cosas. La verdad es que la derecha gana porque mucha gente siente que representa sus intereses materiales y eso tiene que ver con el peso del patrimonio inmobiliario en nuestro mapa social.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esa herencia franquista ha permitido a las clases altas establecer un sistema difuso de lealtades que hace que muchas personas de clase trabajadora acepten el liderazgo de grupos con los que, en principio, no deber\u00edan compartir intereses. La propiedad de la vivienda ha sido un dispositivo fundamental de promesa de movilidad social ascendente intergeneracional. Y ha contribuido much\u00edsimo a la paz social: la gente soporta sacrificios enormes para pagar una vivienda con la esperanza de que gracias a ese esfuerzo sus hijos mejoraran su posici\u00f3n social. Otro elemento de este sistema es la red de ense\u00f1anza concertada, que ofrece a un 30% de la poblaci\u00f3n una v\u00eda de escape de la ense\u00f1anza p\u00fablica y vincula a sus usuarios con los intereses de las clases altas a trav\u00e9s del discurso de la meritocracia y el esfuerzo.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Coment\u00f3 en una entrevista, no s\u00e9 si con cierta iron\u00eda:\u00a0\u201cLa tecnolog\u00eda m\u00e1s influyente de los \u00faltimos 35 a\u00f1os en Espa\u00f1a tal vez sea el hormig\u00f3n pretensado, que ha intervenido en muchas construcciones de obra p\u00fablica y ha determinado la estructura especulativa espa\u00f1ola\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que quer\u00eda subrayar era que nuestra comprensi\u00f3n de la tecnolog\u00eda est\u00e1 viciada por nuestro contexto ideol\u00f3gico. Una aportaci\u00f3n importante de la tradici\u00f3n materialista es que nos ayuda a entender que la tecnolog\u00eda importa y mucho, pero que no es evidente cu\u00e1l es la tecnolog\u00eda que m\u00e1s importa. Hay un ensayo de Rose Georger que me encanta. Habla de c\u00f3mo el sistema de containers que permite el transporte de mercanc\u00edas por barco a bajo precio ha revolucionado la econom\u00eda mundial en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Es un cambio poco visible y del que se habla poco, seguramente porque comparado con la inteligencia artificial o el\u00a0<em>high frequency trading<\/em>\u00a0no es nada sexy, pero sus efectos han sido inmensos. Me gusta el ejemplo del container porque dirige la atenci\u00f3n al papel que han desempe\u00f1ado las manufacturas en la globalizaci\u00f3n, que no s\u00f3lo consiste en finanzas e Internet. Del mismo modo, si la base de la econom\u00eda espa\u00f1ola es el turismo y el ladrillo, es razonable pensar que hay desarrollos tecnol\u00f3gicos cruciales que tienen que ver con la obra p\u00fablica, la ingenier\u00eda, etc.<\/span><\/p>\n<p class=\"normal\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Su reivindicaci\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico,\u00a0<em>En bruto<\/em>\u00a0(Los libros de la Catarata, 2016), \u00bfse debe a la renovada preocupaci\u00f3n por las condiciones materiales de existencia detonada durante la crisis?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Creo que el materialismo ha vuelto cuando las ciencias sociales, entendidas en un sentido bastante tradicional, han tomado de nuevo el protagonismo. En particular, ha renacido el inter\u00e9s por la desigualdad. Hasta no hace mucho costaba encontrar bibliograf\u00eda sobre la desigualdad social salvo en c\u00edrculos acad\u00e9micos muy especializados. Desde 2008 se ha producido una explosi\u00f3n de estudios sobre la desigualdad material y ensayistas como Thomas Piketty u Owen Jones han adquirido una visibilidad impensable hace algunas d\u00e9cadas. Creo que esto ha alimentado en paralelo una necesidad, en el campo de la filosof\u00eda, de pensar el modo en que ciertos procesos sociales e hist\u00f3ricos de largo recorrido, ciertas inercias lentas, finalmente tienen efectos muy violentos. Estamos viviendo un periodo pol\u00edtico muy tumultuoso y vivimos con tanta intensidad los procesos coyunturales que a veces surge un espejismo de autonom\u00eda de lo pol\u00edtico y lo discursivo. Deber\u00edamos recordar que todo esto empez\u00f3 hace una d\u00e9cada con una crisis de acumulaci\u00f3n capitalista. Rosa Luxemburgo debe estar parti\u00e9ndose de risa en su tumba.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"firma\">\n<div class=\"modulo_autores\" style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SOCIOFOBIA-Capitalismo-Canalla.png\" rel=\"lightbox[17102]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17108\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/03\/SOCIOFOBIA-Capitalismo-Canalla.png\" alt=\"\" width=\"394\" height=\"246\" \/><\/a><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<\/span><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666<\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span class=\"titu\">La aventura del saber. Con C\u00e9sar Rendueles y el &#8216;capitalismo canalla&#8217;<\/span><\/h2>\n<h4><strong>24 &#8211; enero &#8211; 2019<\/strong><\/h4>\n<div id=\"contenidoshowhide\" class=\"reduced\">\n<div class=\"description\">\n<p><span style=\"font-family: 'times new roman', times, serif; font-size: 14pt;\">Salvador G\u00f3mez Vald\u00e9s entrevista a C\u00e9sar Rendueles, profesor de la Facultad de Sociolog\u00eda y Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad Complutense de Madrid y autor del libro &#8216;Capitalismo canalla&#8217;.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><a href=\"http:\/\/www.rtve.es\/alacarta\/videos\/la-aventura-del-saber\/aventura-del-saber-cesar-rendueles\/4950744\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.rtve.es\/alacarta\/videos\/la-aventura-del-saber\/aventura-del-saber-cesar-rendueles\/4950744\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"\/\/player.vimeo.com\/video\/320691204?title=0&amp;amp;byline=0\" width=\"640\" height=\"360\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"65\" height=\"65\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>El Emperador est\u00e1 desnudo Comentario a\u00a0 \u201cSociofobia. El cambio pol\u00edtico en la era de la utop\u00eda digital\u201d &#8211; C\u00e9sar Rendueles\u00a0 (Capit\u00e1n Swing, Madrid, 2013) Por Paco Marco http:\/\/www.e-revistes.uji.es\/index.php\/kult-ur\/article\/download\/1420\/1238 &nbsp; C\u00e9sar Rendueles desarrolla en este ensayo <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2019\/03\/04\/el-capitalismo-canalla-entrevista-a-cesar-rendueles-el-emperador-esta-desnudo-por-paco-marco\/\" title=\"EL CAPITALISMO CANALLA, entrevista a C\u00e9sar Rendueles \/\/ \u00abEl Emperador est\u00e1 desnudo\u00bb, por Paco Marco\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":17103,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-17102","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17102","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17102"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17102\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17103"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17102"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17102"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17102"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}