{"id":16828,"date":"2020-10-16T00:05:54","date_gmt":"2020-10-15T22:05:54","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=16828"},"modified":"2022-06-26T18:47:56","modified_gmt":"2022-06-26T16:47:56","slug":"el-tema-del-infinito-por-baruch-de-spinoza-republicado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/10\/16\/el-tema-del-infinito-por-baruch-de-spinoza-republicado\/","title":{"rendered":"EL TEMA DEL INFINITO, por Baruch de Spinoza"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>\u00abEl tema del infinito siempre ha parecido a todos dificil\u00edsimo e incluso inextricable, por no haber distinguido entre aquello que es infinito por su propia naturaleza o en virtud de su definici\u00f3n, y aquello que no tiene l\u00edmites, no en virtud de su esencia, sino de su causa; por no haber distinguido, adem\u00e1s, entre aquello que se dice infinito porque no tiene l\u00edmites y aquello cuyas partes no podemos ni igualar ni explicar mediante un n\u00famero, pese a que conocemos su m\u00e1ximo y su m\u00ednimo; y, finalmente, por no haber distinguido entre aquello que s\u00f3lo podemos entender, pero no imaginar, y aquello que tambi\u00e9n podemos imaginar. Si hubieran prestado atenci\u00f3n a todo esto, repito, nunca habr\u00edan sido asediados por tal c\u00famulo de dificultades. Pues habr\u00edan comprendido claramente cu\u00e1l infinito no se puede dividir en partes o no puede tenerlas, y con cu\u00e1l sucede todo lo contrario sin contradicci\u00f3n alguna. Y habr\u00edan comprendido, adem\u00e1s, cu\u00e1l infinito puede ser concebido, sin incoherencia ninguna, como mayor que otro, y cu\u00e1l no, como se ver\u00e1 por lo que diremos enseguida\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_6614\" aria-describedby=\"caption-attachment-6614\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/noche-estrellada-buen-tama\u00f1a-van-gogh.jpg\" rel=\"lightbox[16828]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-6614\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/noche-estrellada-buen-tama\u00f1a-van-gogh.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"553\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/noche-estrellada-buen-tama\u00f1a-van-gogh.jpg 1010w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/noche-estrellada-buen-tama\u00f1a-van-gogh-300x245.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/noche-estrellada-buen-tama\u00f1a-van-gogh-768x627.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6614\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"font-size: 10pt; color: #339966;\"><strong>La noche estrellada ,\u00a0 de Vincent van Gogh (1889)<\/strong><\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>ntra\u00f1able amigo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>U<\/strong>sted me pide que le comunique mis ideas sobre el infinito, y lo hago con much\u00edsimo gusto.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #339966;\"><strong>EL TEMA DEL INFINITO SIEMPRE HA PARECIDO A TODOS DIFICIL\u00cdSIMO E INCLUSO INEXPLICABLE,\u00a0 POR NO DISTINGUIR LAS COSAS CON ATENCI\u00d3N<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>E<\/strong>l tema del infinito siempre ha parecido a todos dificil\u00edsimo e incluso inextricable, por no haber distinguido entre aquello que es infinito por su propia naturaleza o en virtud de su definici\u00f3n, y aquello que no tiene l\u00edmites, no en virtud de su esencia, sino de su causa; por no haber distinguido, adem\u00e1s, entre aquello que se dice infinito porque no tiene l\u00edmites y aquello cuyas partes no podemos ni igualar ni explicar mediante un n\u00famero, pese a que conocemos su m\u00e1ximo y su m\u00ednimo; y, finalmente, por no haber distinguido entre aquello que s\u00f3lo podemos entender, pero no imaginar, y aquello que tambi\u00e9n podemos imaginar. Si hubieran prestado atenci\u00f3n a todo esto, repito, nunca habr\u00edan sido asediados por tal c\u00famulo de dificultades. Pues habr\u00edan comprendido claramente cu\u00e1l infinito no se puede dividir en partes o no puede tenerlas, y con cu\u00e1l sucede todo lo contrario sin contradicci\u00f3n alguna. Y habr\u00edan comprendido, adem\u00e1s, cu\u00e1l infinito puede ser concebido, sin incoherencia ninguna, como mayor que otro, y cu\u00e1l no, como se ver\u00e1 por lo que diremos enseguida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>ero antes expondr\u00e9 brevemente estos cuatro conceptos: la sustancia, el modo, la eternidad y la duraci\u00f3n. Respecto a la sustancia, quisiera indicar lo siguiente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>1<\/strong>\u00ba) A la esencia de la sustancia pertenece la existencia, es decir, que de su sola esencia o definici\u00f3n se sigue que existe; lo cual, si no me falla la memoria, le he demostrado antes, de viva voz y sin acudir a otras proposiciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>2<\/strong>\u00ba) Del primer punto se sigue que la sustancia no es m\u00faltiple, sino que s\u00f3lo existe un a de la misma naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>3<\/strong>\u00ba) Ninguna sustancia puede ser entendida sino como infinita. A las afecciones de la sustancia las llamo modos, y su definici\u00f3n, por cuanto no es la misma definici\u00f3n de la sustancia, no puede implicar existencia alguna. De ah\u00ed que, aun cuando existan, podemos concebirlos como no existentes; de donde se sigue, adem\u00e1s, que mientras nos atengamos a la esencia de los modos y no prestemos atenci\u00f3n al orden de toda la naturaleza, del hecho de que los modos ya existan no podemos concluir que existir\u00e1n o no despu\u00e9s ni que existieron antes o no. De donde se desprende claramente que nosotros concebimos la existencia de la sustancia como totalmente diversa de la existencia de los modos. De aqu\u00ed se deriva la diferencia entre la eternidad y la duraci\u00f3n. Pues por la duraci\u00f3n s\u00f3lo podemos explicar la existencia de los modos, mientras que la existencia de la sustancia se explica por la fruici\u00f3n infinita de existir o, forzando el lat\u00edn, de ser.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/El-infinito-est\u00e1-en-todas-partes.jpg\" rel=\"lightbox[16828]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-6612 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/El-infinito-est\u00e1-en-todas-partes.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"245\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/El-infinito-est\u00e1-en-todas-partes.jpg 330w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/El-infinito-est\u00e1-en-todas-partes-300x223.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/El-infinito-est\u00e1-en-todas-partes-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/a>D<\/strong>e todo lo anterior se desprende claramente que, si como sucede las m\u00e1s de las veces, consideramos \u00fanicamente la esencia de los modos y no el orden de la naturaleza, podemos determinar a voluntad su existencia y duraci\u00f3n, sin destruir en absoluto el concepto que de ellos tenemos, as\u00ed como concebirlos mayores y menores y dividirlos en partes. En cambio, la eternidad y la sustancia, como no pueden ser concebidas m\u00e1s que como infinitas, no admiten nada por el estilo, a menos que destruyamos simult\u00e1neamente su concepto. Por eso aquellos que piensan que la sustancia extensa est\u00e1 formada por partes o cuerpos realmente distintos entre s\u00ed, hablan por hablar, por no decir que desvar\u00edan. Es como si alguien se empe\u00f1ara en formar, mediante la simple adici\u00f3n o conglomerado de muchos c\u00edrculos, un cuadrado o un tri\u00e1ngulo u otra cosa de esencia radicalmente diversa. De ah\u00ed que todo ese f\u00e1rrago de argumentos con que los fil\u00f3sofos se afanan com\u00fanmente por mostrar que la sustancia extensa es finita, caen por su base, puesto que todos ellos suponen que la sustancia corp\u00f3rea est\u00e1 compuesta de partes. Siguiendo el mismo m\u00e9todo, otros autores, una vez persuadidos de que la l\u00ednea consta de puntos, lograron inventar muchos argumentos para demostrar que la l\u00ednea no es divisible al infinito.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #339966;\"><strong>HAY DOS FORMAS DE PERCIBIR LA NATURALEZA\u00a0 DE LAS COSAS: CON LA IMAGINACI\u00d3N, DE FORMA SUPERFICIAL, O CON EL ENTENDIMIENTO, DE FORMA VERDADERA<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>ero si usted me pregunta por qu\u00e9 tenemos una propensi\u00f3n natural a dividir la sustancia extensa, le respondo que la cantidad es concebida por nosotros de dos maneras: abstracta o superficialmente, tal como la tenemos en la imaginaci\u00f3n gracias a los sentidos, y en cuanto sustancia, lo cual s\u00f3lo se consigue mediante el entendimiento. Y as\u00ed, si nos atenemos a la cantidad tal como est\u00e1 en la imaginaci\u00f3n (lo cual sucede muy a menudo y con m\u00e1s facilidad), resultar\u00e1 ser divisible, finita, compuesta de partes y m\u00faltiples. Mas, si la consideramos tal como est\u00e1 en el entendimiento, y la concebimos tal como es realmente en s\u00ed (cosa sumamente dif\u00edcil), entonces constataremos que es infinita, indivisible y \u00fanica, como le he demostrado antes suficientemente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>or otra parte, el tiempo y la medida surgen del hecho de que nosotros podemos determinar a nuestro arbitrio la duraci\u00f3n y la cantidad, en cuanto que a \u00e9sta la concebimos aislada de la sustancia y a aqu\u00e9lla la separamos del modo como se deriva de las cosas eternas. El tiempo nos sirve para medir la duraci\u00f3n, y la medida para determinar la cantidad, de suerte que podamos imaginar a ambas lo m\u00e1s f\u00e1cilmente posible. Adem\u00e1s, del hecho de que separamos las afecciones de la sustancia de la sustancia misma y de que las reducimos a clases, con el fin de imaginarlas lo m\u00e1s f\u00e1cilmente posible, surge el n\u00famero. Por todo lo cual se ve con claridad que la medida, el tiempo y el n\u00famero no son otra cosa que simples modos de pensar o m\u00e1s bien de imaginar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>N<\/strong>ada extra\u00f1o, pues, que todos aquellos que intentaron entender el desarrollo de la naturaleza sirvi\u00e9ndose de semejantes nociones, y por cierto mal entendidas, se hayan enredado tan admirablemente que, al final, no han logrado desenredarse sino trastoc\u00e1ndolo todo y admitiendo los mayores absurdos. Porque, existiendo muchas cosas que no se pueden captar, en modo alguno, con la imaginaci\u00f3n, sino con s\u00f3lo el entendimiento, tales como la sustancia, la eternidad y otras cosas, si alguien se empe\u00f1a en explicarlas mediante nociones que son simples auxiliares de la imaginaci\u00f3n no hace otra cosa que dedicarse a desvariar con su imaginaci\u00f3n. Los mismos modos de la sustancia, si se los confunde con los entes de raz\u00f3n o auxiliares de la imaginaci\u00f3n, nunca ser\u00e1n correctamente entendidos. Ya que, cuando lo hacemos as\u00ed, los separamos de la sustancia y del modo como fluyen de la eternidad, sin los cuales, sin embargo, no pueden ser bien entendidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>ara que usted vea esto con mayor claridad todav\u00eda, vea el ejercicio siguiente. Mientras uno conciba la duraci\u00f3n en abstracto y, confundi\u00e9ndola con el tiempo, comience a dividirla en partes, jam\u00e1s llegar\u00e1 a comprender c\u00f3mo una hora, por ejemplo, puede pasar. Pues, para que pase la hora, es necesario que pase antes su mitad y, despu\u00e9s, la mitad del resto y despu\u00e9s la mitad que queda de este resto; y si prosigue as\u00ed sin fin, quitando la mitad de lo que queda, nunca podr\u00e1 llegar al final de la hora. De ah\u00ed que muchos que no est\u00e1n acostumbrados a distinguir los entes de raz\u00f3n de los seres reales se han atrevido a asegurar que la duraci\u00f3n consta de momentos, con lo cual, queriendo evitar Caribdis, han ca\u00eddo en Escila; ya que es lo mismo formar la duraci\u00f3n de momentos que el n\u00famero de la simple adici\u00f3n de ceros.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #339966;\"><strong>\u00a1CU\u00c1N POBREMENTE HAN RAZONADO MUCHOS, QUE HASTA LLEGARON A NEGAR EL INFINITO EN ACTO!<\/strong><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>D<\/strong>e lo dicho resulta bastante claro que ni el n\u00famero ni la medida ni el tiempo pueden ser infinitos, puesto que no son sino auxiliares de la imaginaci\u00f3n; de lo contrario, el n\u00famero no ser\u00eda n\u00famero, ni la medida, medida, ni el tiempo, tiempo. De donde se colige f\u00e1cilmente por qu\u00e9 muchos que confund\u00edan estos tres con las cosas mismas, por ignorar la verdadera naturaleza de las cosas, negaron el infinito en acto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>ero cu\u00e1n pobremente han razonado \u00e9stos, que lo juzguen los matem\u00e1ticos, para quienes los argumentos de este calibre no pueden ofrecerles dificultad alguna, por tratarse de asuntos que ellos captan clara y distintamente. Pues, aparte de que han descubierto muchas cosas que no se pueden explicar con n\u00famero alguno, lo cual pone en evidencia la incapacidad de los n\u00fameros para determinarlo todo, tambi\u00e9n conocen otras que no se pueden equiparar a ning\u00fan n\u00famero, sino que superan cualquier n\u00famero que se pueda asignar. Y, no obstante, no concluyen de ah\u00ed que dichas cosas superen todo n\u00famero por la multitud de partes, sino porque la misma naturaleza de tal cosa no permite, sin manifiesta contradicci\u00f3n, ser numerada. [\u2026]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>P<\/strong>or todo lo anteriormente dicho se ve con claridad que algunas cosas son infinitas por su propia naturaleza, y no pueden ser concebidas como finitas; que otras lo\u00a0son en virtud de la causa, a la que inhieren, las cuales, mientras se conciben en abstracto, se pueden dividir en partes y ser consideradas como finitas; y que otras, en fin, se llaman infinitas o, si usted prefiere, indefinidas, porque no se pueden equiparar a ning\u00fan n\u00famero, aunque se pueden concebir como mayores o menores; pues no se sigue que deban ser necesariamente iguales aquellas cosas que no se equiparan a un n\u00famero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>F<\/strong>inalmente, he puesto en breves palabras ante sus ojos las causas de los errores y confusiones en torno a la cuesti\u00f3n del infinito y, si no me enga\u00f1o, las he explicado todas, de suerte que no creo que quede ninguna sobe dicho tema que no haya tocado o que no puede ser facil\u00edsimamente resuelta con lo dicho. Por eso no creo que sea menester detenerle por m\u00e1s tiempo con esto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>N<\/strong>o obstante, quisiera advertir, aunque sea de paso, que los peripat\u00e9ticos m\u00e1s recientes han entendido mal, seg\u00fan creo, la demostraci\u00f3n de los antiguos con la que trataban de demostrar la existencia de Dios. Tal como la encuentro en cierto jud\u00edo, llamado Rab Chasdai, reza as\u00ed: \u201cSi se diera un proceso de causas al infinito, todas cuantas cosas existen, ser\u00edan causadas. Es as\u00ed que a nada que sea causado le compete existir necesariamente en virtud de su esencia. Por consiguiente, no existe nada en la realidad cuya esencia pertenezca existir necesariamente. Ahora bien, esto es absurdo, luego tambi\u00e9n aquello.\u201d De ah\u00ed que la fuerza del argumento no reside en que sea imposible que se d\u00e9 el infinito en acto o el proceso de las causas al infinito, sino s\u00f3lo en que suponen que las cosas que no existen necesariamente por su naturaleza no son determinadas a existir, a no ser por una cosa que existe necesariamente por su naturaleza (y la causa no es causada). [\u2026]<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>B<\/strong>asta por hoy. Que siga usted bien y recu\u00e9rdese de m\u00ed, que soy,\u00a0etc.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u2666\u2666\u2666<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"color: #339966;\"><strong>BARUCH DE SPINOZA<\/strong><\/span>,\u00a0<em>Carta de Spinoza\u00a0a Lodowijk Meyer, 20 de abril de 1663.\u00a0<\/em>Correspondencia, Alianza Editorial, 1988. Traducci\u00f3n de Atilano Dom\u00ednguez. <a href=\"http:\/\/www.filosofiadigital.com\/\">FD, 07\/07\/2012<\/a>.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"65\" height=\"65\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00abEl tema del infinito siempre ha parecido a todos dificil\u00edsimo e incluso inextricable, por no haber distinguido entre aquello que es infinito por su propia naturaleza o en virtud de su definici\u00f3n, y aquello que <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/10\/16\/el-tema-del-infinito-por-baruch-de-spinoza-republicado\/\" title=\"EL TEMA DEL INFINITO, por Baruch de Spinoza\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":6613,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-16828","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-filosofia"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16828"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16828\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6613"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}