{"id":1615792,"date":"2021-01-22T00:05:24","date_gmt":"2021-01-21T23:05:24","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=1615792"},"modified":"2026-02-19T22:38:29","modified_gmt":"2026-02-19T21:38:29","slug":"spinoza-y-el-surgimiento-de-la-democracia-por-atilano-dominguez-parte-i-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/01\/22\/spinoza-y-el-surgimiento-de-la-democracia-por-atilano-dominguez-parte-i-2\/","title":{"rendered":"SPINOZA Y EL SURGIMIENTO DE LA DEMOCRACIA, por ATILANO DOM\u00cdNGUEZ (Parte I)"},"content":{"rendered":"<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2022\/02\/25\/spinoza-y-el-surgimiento-de-la-democracia-por-atilano-dominguez-y-parte-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-schema-attribute=\"\">SPINOZA Y EL SURGIMIENTO DE LA DEMOCRACIA, por ATILANO DOMINGUEZ (Parte II)<\/a><\/span><\/p>\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; color: #339966;\">SPINOZA Y EL SURGIMIENTO DE LA DEMOCRACIA<\/span><\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">Por ATILANO DOMINGUEZ\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_4530\" aria-describedby=\"caption-attachment-4530\" style=\"width: 550px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/democracia-en-la-Antigua-Grecia.jpg\" rel=\"lightbox[1615792]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4530\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/democracia-en-la-Antigua-Grecia.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"425\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/democracia-en-la-Antigua-Grecia.jpg 980w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/democracia-en-la-Antigua-Grecia-300x232.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/democracia-en-la-Antigua-Grecia-768x594.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4530\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Democracia en la Grecia Antigua<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La idea de democracia es tan antigua como actual. Desde Her\u00f3doto, que hablaba de <em>isonom\u00eda o igualdad ante la ley<\/em>, y Pericles, que ya us\u00f3 el t\u00e9rmino democracia o gobierno del pueblo <a id=\"ref1a\"><\/a><a href=\"#ref1\">[1]<\/a>, hasta los complejos sistemas de nuestras democracias, han pasado veinticinco siglos y ha evolucionado, por tanto, esa idea. No es, sin embargo, nuestro prop\u00f3sito reconstruir aqu\u00ed dicha evoluci\u00f3n, sino trazar una brev\u00edsima s\u00edntesis de las ideas democr\u00e1ticas de Spinoza y preguntamos por su significado hist\u00f3rico y por su actualidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Para fijar, desde ahora, un punto de mira m\u00e1s concreto a nuestra exposici\u00f3n, quiz\u00e1 convenga se\u00f1alar que las democracias actuales se inspiran en las declaraciones de derechos del hombre que presidieron las revoluciones americana (1776) y francesa (1789), a saber, libertad, igualdad y seguridad <a id=\"ref2a\"><\/a><a href=\"#ref2\">[2]<\/a>. De esos derechos se deriva, en efecto, la idea de la soberan\u00eda popular, seg\u00fan la cual todo el derecho pol\u00edtico se funda en el pueblo, puesto que es el pueblo quien ratifica por referendum la constituci\u00f3n y elige el parlamento mediante elecciones generales. Sobre esa base de la soberan\u00eda popular y de las elecciones generales se organizan nuestros sistemas democr\u00e1ticos, por ejemplo la constituci\u00f3n espa\u00f1ola de 1978, cuya clave es la divisi\u00f3n de poderes (legislativo o parlamento, ejecutivo o gobierno y judicial) y cuyo control y garant\u00eda residen en el Tribunal constitucional <a id=\"ref3a\"><\/a><a href=\"#ref3\">[3]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Evidentemente, no encontraremos en Spinoza esta doctrina en sus detalles, entre otras razones, porque \u00e9l pensaba en un Estado peque\u00f1o, como las ciudades-estado griegas o la propia Holanda, que era su patria, y es un siglo anterior a la primera constituci\u00f3n moderna. Pero pensamos que sus ideas han contribuido poderosamente a sentar las bases te\u00f3ricas e incluso pr\u00e1cticas de nuestras democracias. Dividiremos, pues, nuestra exposici\u00f3n en cuatro puntos: 1) Derecho natural y democracia; 2) Del estado natural al pol\u00edtico o de la anarqu\u00eda a la democracia; 3) Formas de gobierno y democracia; 4) Aportaci\u00f3n de Spinoza a la democracia liberal.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 18pt; color: #339966;\">1) <strong>DERECHO NATURAL Y DEMOCRACIA<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Desde el primer traductor alem\u00e1n del <em>Tratado pol\u00edtico<\/em> (Ewald, 1785) hasta los actuales historiadores de la ideas pol\u00edticas, se ha venido denunciando que la importancia y la influencia del pensador jud\u00edo en este campo son mucho mayores que el espacio y el relieve a \u00e9l concedidos. Este hecho ha obedecido, seg\u00fan creemos, no tanto al temor de citar al ateo excomulgado, cuanto a su asociaci\u00f3n y subordinaci\u00f3n a Hobbes <a id=\"ref4a\"><\/a><a href=\"#ref4\">[4]<\/a>, y, en \u00faltima instancia, a su determinismo metaf\u00edsico. Un historiador clarividente ha formulado el problema con toda precisi\u00f3n: \u00abeste fil\u00f3sofo de la necesidad, que ha concebido a Dios, su acci\u00f3n creadora y su gobierno en el mundo como una geometr\u00eda viviente e infalible, no ha tenido otro objetivo que garantizar al hombre la libertad de las pasiones, la libertad pol\u00edtica y la libertad religiosa\u00bb. Tal ser\u00eda, dice, \u00abla mayor paradoja del spinozismo\u00bb <a id=\"ref5a\"><\/a><a href=\"#ref5\">[5]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Efectivamente, esta dificultad se presenta con toda crudeza en el momento mismo en que Spinoza aborda el tema pol\u00edtico. Nos permitimos citar un texto que suele causar esc\u00e1ndalo y que no hace, en nuestra opini\u00f3n, sino deducir el concepto de derecho natural a partir de la metaf\u00edsica. \u00abEl poder de la naturaleza es el mismo poder de Dios, que tiene el m\u00e1ximo derecho a todo. Pero, como el poder universal de toda la naturaleza no es m\u00e1s que el poder de todos los individuos en conjunto, se sigue que cada individuo tiene el m\u00e1ximo derecho a todo lo que puede o que el poder de cada individuo se extiende hasta donde alcanza su poder determinado. En esto, sigue diciendo Spinoza, no reconozco diferencia alguna entre los hombres y los dem\u00e1s individuos de la naturaleza, ni entre los hombres dotados de raz\u00f3n y los dem\u00e1s que ignoran la verdadera raz\u00f3n, ni entre los tontos y locos y los sensatos &#8230; De ah\u00ed que, mientras consideramos que los hombres viven bajo el imperio de la sola naturaleza, aquel que a\u00fan no ha conocido la raz\u00f3n o que no tiene todav\u00eda el h\u00e1bito de la virtud, vive con el m\u00e1ximo derecho seg\u00fan las leyes del solo apetito, exactamente igual que aquel que rige su vida por las leyes de la raz\u00f3n\u00bb<a id=\"ref6a\"><\/a><a href=\"#ref6\">[6]<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pese a sus ambig\u00fcedades, este c\u00e9lebre texto no aboga por el derecho del m\u00e1s fuerte ni por la anarqu\u00eda, sino por el derecho natural de todos los individuos, incluidos los d\u00e9biles. Para comprenderlo, reconstruyamos su g\u00e9nesis dentro del sistema. El spinozismo es una filosof\u00eda de la producci\u00f3n de las cosas por la sustancia y de la salvaci\u00f3n del hombre por el conocimiento. Ahora bien, lo que, en nuestra opini\u00f3n, le confiere su profunda din\u00e1mica, es su articulaci\u00f3n en tomo a dos parejas de conceptos: sustancia infinita y modos finitos a nivel metaf\u00edsico, raz\u00f3n e imaginaci\u00f3n a nivel antropol\u00f3gico. Ante la imposibilidad de justificar aqu\u00ed estas dos tesis, no podemos menos de esperar que la propia coherencia de nuestro discurso las confirme de alg\u00fan modo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Dentro del marco sistem\u00e1tico que acabamnos de dise\u00f1ar, el texto antes citado tiene un sentido bien claro y positivo. Que todos los individuos o cosas singulares, es decir, todos los modos finitos y, por tanto, el hombre poseen un derecho supremo a todo cuanto pueden, significa que, como est\u00e1n determinados por Dios en su ser y en su actuar, su poder es parte del poder divino y, en ese sentido, es un poder supremo, anterior a cualquier otro poder individual. Que el derecho natural del hombre no se define por la raz\u00f3n, sino por el apetito, no significa, sin embargo, que se reduzca al instinto, sino m\u00e1s bien que, como el hombre no es s\u00f3lo raz\u00f3n y, adem\u00e1s, no posee una voluntad libre o indiferente, con capacidad de elecci\u00f3n, ese poder o derecho, que constituye la esencia misma del individuo humano, no es otra cosa que el <em>conatus<\/em> o <em>cupiditas,<\/em> como tendencia a conservar el propio ser.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Si a esto a\u00f1adimos, como hace Spinoza en el mismo contexto, que no todos los hombres est\u00e1n dotados de raz\u00f3n, sino que la mayor\u00eda pasan gran parte de su vida antes de alcanzarla o de ejercerla, comprenderemos por qu\u00e9 el texto del <em>Tratado teol\u00f3gicopol\u00edtico<\/em>, que venimos comentando, concede ese derecho natural lo mismo a los locos que a los cuerdos. De hecho, el <em>Tratado pol\u00edtico<\/em> llega a la misma conclusi\u00f3n y por id\u00e9nticas razones. Tras analizar el concepto de libertad y de mostrar los l\u00edmites de la raz\u00f3n, afirma: \u00ablos hombres se gu\u00edan m\u00e1s por el ciego deseo que por la raz\u00f3n y, por lo mismo, su poder natural o su derecho no debe ser definido por la raz\u00f3n, sino por cualquier tendencia por la que se determinan a obrar y se esfuerzan en conservarse\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">He ah\u00ed por qu\u00e9 el sistema spinoziano lleva a concebir el derecho natural humano como apetito consciente o con capacidad de serlo y no, como hiciera una larga tradici\u00f3n, que va de Arist\u00f3teles y los estoicos a Su\u00e1rez y Grocio, como <em>recta ratio<\/em> o <em>sana ratio<\/em>. Este cambio significa que toda tendencia humana, sea consciente o inconsciente, adecuada o inadecuada, acci\u00f3n o pasi\u00f3n, merece el t\u00edtulo de derecho humano. En nuestra opini\u00f3n, esta doctrina tiene, pues, un sentido plenamente democr\u00e1tico y actual, ya que defiende, como antes dijimos, el derecho de todos, sin exceptuar a los m\u00e1s d\u00e9biles y, entre ellos, a los ni\u00f1os. A \u00e9stos alude Spinoza cuando llama la atenci\u00f3n sobre el hecho siguiente: \u00abtodos (los hombres) nacen ignorantes de todas las cosas y, antes de que puedan conocer la verdadera norma de vida y adquirir el h\u00e1bito de la virtud, transcurre gran parte de su vida, aun en el caso de que reciban una buena educaci\u00f3n. Entre tanto, sin embargo, tienen que vivir y conservarse en cuanto puedan, es decir, seg\u00fan les impulse el apetito, ya que es lo \u00fanico que les dio la naturaleza, que les neg\u00f3 el poder actual de vivir seg\u00fan la sana raz\u00f3n. No est\u00e1n, pues, m\u00e1s obligados a vivir seg\u00fan las leyes de la mente sana que lo est\u00e1 el gato a vivir seg\u00fan las leyes del le\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<figure id=\"attachment_4529\" aria-describedby=\"caption-attachment-4529\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Danza-de-aldeanos-Rubens.jpg\" rel=\"lightbox[1615792]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-4529 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Danza-de-aldeanos-Rubens-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4529\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Danza de aldeanos, de Rubens<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; font-size: 18pt; color: #339966;\">2)<strong> DEL ESTADO NATURAL AL ESTADO POL\u00cdTICO O DE LA ANARQU\u00cdA A LA DEMOCRACIA. <\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">De cuanto acabamos de decir se desprende que el hombre spinoziano no est\u00e1 regido por una mec\u00e1nica geom\u00e9trica, como aquella que rige los astros, sino por una dispersi\u00f3n o anarqu\u00eda, que no podr\u00e1 menos de transformarse en conflicto y en guerra. Ahora bien, si esto es as\u00ed, \u00bfc\u00f3mo salir de ella e instaurar el orden, la paz y la democracia? No cabe duda de que ah\u00ed entrar\u00e1n en juego las dos fuerzas humanas antes mencionadas: la imaginaci\u00f3n y la raz\u00f3n. De la naturaleza de cada una y de sus relaciones mutuas depender\u00e1 la naturaleza del Estado democr\u00e1tico. Analic\u00e9moslas, pues, por separado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>\u00a0 \u00a0 <span style=\"font-size: 18pt;\">\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 18pt; color: #339966;\"> a) Estado natural e imaginaci\u00f3n.<\/span><\/strong><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El hombre spinoziano es un modo finito que se define como idea de un cuerpo actualmente existente. Pues bien, mientras los astros se mueven en esferas independientes y se rigen por una mec\u00e1nica invariable, el cuerpo humano est\u00e1 sometido a continuos impactos o choques procedentes de los cuerpos externos e incluso de sus partes internas, que lo hacen cambiar de rumbo incesantemente. Como idea de ese cuerpo, el alma percibir\u00e1, a trav\u00e9s de sus huellas o impresiones, no s\u00f3lo su propio cuerpo y los que actualmente le tocan, sino tambi\u00e9n otros muchos que s\u00f3lo lo han afectado indirectamente. La facultad de percibir los cuerpos externos a trav\u00e9s de sus afecciones en el nuestro se llama imaginaci\u00f3n. Esta misteriosa facultad, cuyas leyes ya describiera Arist\u00f3teles, es la responsable de que el mundo de las vivencias humanas no sea una armon\u00eda, sino un conflicto permanente, cuyos poderes m\u00e1gicos ha analizado en nuestros d\u00edas Freud.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Veamos la g\u00e9nesis psicol\u00f3gica de estos conflictos. El punto de partida es que nuestro conocimiento sensible, tanto externo como interno, es de car\u00e1cter imaginativo. Ahora bien, la imaginaci\u00f3n es una facultad esencialmente subjetiva y existencial. Subjetiva, porque, como dice el mismo Spinoza, \u00ablas ideas que tenemos de los cuerpos exteriores, revelan m\u00e1s bien la constituci\u00f3n de nuestro cuerpo que la naturaleza de los cuerpos exteriores\u00bb. Existencial, porque, en virtud de la propia subjetividad e inmediatez de sus im\u00e1genes, damos por existentes todos los cuerpos cuyas afecciones nos est\u00e1n presentes, aunque ya no existan o nunca hayan existido. Ambas caracter\u00edsticas unidas conducen a la inadaptaci\u00f3n del individuo a la realidad y m\u00e1s concretamente a los dem\u00e1s hombres.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En efecto, en cuanto potencia imaginativa, el hombre tender\u00e1, por un lado, a supervalorar su propia subjetividad o su propio yo, pasando de la alegr\u00eda a la filaut\u00eda o amor propio, al orgullo y la gloria, y, finalmente, a la soberbia, que es, seg\u00fan Spinoza, una simple ilusi\u00f3n acerca de nuestra propia val\u00eda, es decir, una aut\u00e9ntica megaloman\u00eda de car\u00e1cter obsesivo. Y, por otro, en virtud de las leyes de asociaci\u00f3n de im\u00e1genes (en las que la contig\u00fcidad y el contraste prevalecen sobre la semejanza, porque los cuerpos son sumamente variados y dispares), se ampl\u00eda al infinito el campo de las sensaciones. Surgir\u00e1n, pues, sentimientos opuestos, es decir, conflictos entre los afectos de un mismo individuo, tales como la esperanza y el miedo, el amor y los celos, la compasi\u00f3n y la emulaci\u00f3n, hasta el punto de que muchas veces el sujeto quiere lo que no quiere o ni sabe lo que quiere.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pues bien, como el sentimiento que es la ra\u00edz de todos y los impulsa a todos, es el deseo o <em>cupiditas<\/em> y \u00e9ste no tiene l\u00edmite, los sentimientos dominantes ser\u00e1n los bien conocidos por la \u00e9tica cl\u00e1sica y denunciados por Spinoza como aut\u00e9nticas enfermedades desde el pr\u00f3logo del <em>Tratado de la reforma del entendimiento<\/em>, a saber: la avaricia, la lujuria o libido y la ambici\u00f3n. Pero es en la ambici\u00f3n donde la fuerza del deseo y del subjetivismo imaginativo alcanza su m\u00e1ximo dominio. \u00abLa ambici\u00f3n es un deseo que mantiene y fortifica a todos los afectos y, por lo mismo, dif\u00edcilmente puede ser vencido. Pues, siempre que el hombre es pose\u00eddo (<em>tenetur<\/em>) por alg\u00fan afecto, lo es tambi\u00e9n, necesariamente, por la ambici\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La din\u00e1mica imaginativa nos conduce, pues, a la soberbia y a la ambici\u00f3n y con ellas a los conflictos y enemistades con nuestros semejantes. \u00abEste esfuerzo por conseguir que todos aprueben lo que uno ama u odia, es, en realidad, ambici\u00f3n. Y as\u00ed vemos que cada cual, por naturaleza, desea que los dem\u00e1s vivan seg\u00fan su propia \u00edndole, y, como todos desean lo mismo, se estorban los unos a los otros y, queriendo todos ser amados o alabados de todos, resulta que se odian entre s\u00cd\u00bb. Esta tesis final de la <em>Etica<\/em> es recogida y sintetizas en el <em>Tratado pol\u00edtico<\/em> en esta frase lapidaria: \u00ablos hombres son enemigos por naturaleza\u00bb. La l\u00f3gica del propio sistema, y no la dependencia de Hobbes, ha conducido, pues, a Spinoza a definir el estado natural en los mismos t\u00e9rminos que el autor del Leviat\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/pintura-siglo-XVI-para-post-spinoza.jpg\" rel=\"lightbox[1615792]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4532\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/pintura-siglo-XVI-para-post-spinoza.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"402\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/pintura-siglo-XVI-para-post-spinoza.jpg 3441w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/pintura-siglo-XVI-para-post-spinoza-300x201.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/pintura-siglo-XVI-para-post-spinoza-768x514.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/pintura-siglo-XVI-para-post-spinoza-1024x686.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #339966;\"><strong>\u00a0<span style=\"font-size: 18pt;\"> b) Estado pol\u00edtico y raz\u00f3n<\/span><\/strong><\/span><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Es evidente que la ley suprema de la tendencia a la propia conservaci\u00f3n, que no es otra cosa que la misma <em>cupiditas<\/em>, incitar\u00e1 constantemente a todos los individuos a salir de tal situaci\u00f3n, que los hunde alternativamente en la soledad obsesiva y la miseria o en los conflictos y enemistades con los dem\u00e1s. Ahora bien, el problema es c\u00f3mo superarla. Descartado cualquier l\u00edder providencial, como Mois\u00e9s, o carism\u00e1tico, como Cromwell, a los que aludiremos al tratar de la monarqu\u00eda, parece que no queda otra v\u00eda que la de la raz\u00f3n, puesto que, como acabamos de ver, la imaginaci\u00f3n, lejos de resolver los conflictos, los crea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta opini\u00f3n del fil\u00f3sofo racionalista, formulada en sus tres obras de tema pol\u00edtico (<em>Etica, Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico y Tratado pol\u00edtico<\/em>), puede resumirse como sigue. Puesto que la imaginaci\u00f3n y las pasiones conducen a los hombres a la miseria y al odio mutuo, se ver\u00e1n empujados a unir sus fuerzas y a constituir una sociedad, regida por las leyes o normas de la raz\u00f3n y respaldada por la coacci\u00f3n, de suerte que ning\u00fan ciudadano persiga su bien en perjuicio de los dem\u00e1s, sino que todos sometan sus deseos o intereses particulares al inter\u00e9s com\u00fan se\u00f1alado por la raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Contra esta interpretaci\u00f3n se ha presentado, sin embargo, otra muy distinta, que se inscribe dentro de una visi\u00f3n general del sistema spinoziano que tiende a privilegiar a los individuos, a los cuerpos y a las pasiones positivas. Su representante m\u00e1s brillante es sin duda el italiano Antonio Negri en su monograf\u00eda La <em>anomalogia selvaggia<\/em> (1981). Tras poner como pilares de la filosof\u00eda de Spinoza la potencia, la imaginaci\u00f3n y la multitud, descubre en ella una democracia radical y revolucionaria, cuya base te\u00f3rica ser\u00eda la imaginaci\u00f3n colectiva y no un contrato racional o mediatizador, y cuyo significado hist\u00f3rico consistir\u00eda en oponerse frontalmente al absolutismo estatal de Hobbes, Rousseau y Hegel para inscribirse en la corriente del democratismo popular, que ir\u00eda de Maquiavelo a Marx.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Aunque tal interpretaci\u00f3n es sumamente sugestiva, porque supone una relectura totalmente personal de la obra de Spinoza, en la que se concede especial relieve al <em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/em> y a ciertas <em>Cartas,<\/em> nos resultan cuestionables tanto su base te\u00f3rica como su:: apreciaciones hist\u00f3ricas. Dado que a la proyecci\u00f3n hist\u00f3rica nos referiremos en el \u00faltimo punto de este estudio, nos limitaremos aqu\u00ed a sus argumentos te\u00f3ricos, que, seg\u00fan creemos, son los tres siguientes. Primero, la raz\u00f3n no ser\u00eda com\u00fan a todos los hombres, puesto que todos nacen ignorantes. Segundo, la raz\u00f3n tampoco ser\u00eda eficaz frente a las pasiones, puesto que un afecto s\u00f3lo puede ser vencido por otro m\u00e1s fuerte y contrario. Tercero; Spinoza sostendr\u00eda en el <em>Tratado pol\u00edtico<\/em> lo contrario de lo dicho en el <em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico<\/em>, puesto que en \u00e9l ya no habla de pacto racional, sino de sentimiento com\u00fan, como se ve en este texto: \u00abdado que los hombres se gu\u00edan &#8230; m\u00e1s por la pasi\u00f3n que por la raz\u00f3n, la multitud tiende naturalmente a asociarse, no porque la gu\u00ede la raz\u00f3n, sino alg\u00fan sentimiento com\u00fan\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">No es el momento de analizar a fondo estos argumentos, pero s\u00ed de hacer una observaci\u00f3n a cada uno de ellos. Primera, seg\u00fan confesi\u00f3n expl\u00edcita de la <em>Etica<\/em>, las nociones comunes, por las que se define la raz\u00f3n, no s\u00f3lo son comunes a todos los objetos por ellas representados, sino tambi\u00e9n a todos los hombres. Segunda, la raz\u00f3n tiene poder, si no de dominar las pasiones, s\u00ed de moderarlas y dirigirlas, puesto que tambi\u00e9n sus ideas son afectos, aunque no pasivos, sino activos; valgan de ejemplo la fortaleza, la moralidad (<em>pietas<\/em>) y la generosidad, en virtud de los cuales la vida del sabio es preferible a la del ignorante. Tercera, en consonancia con las dos observaciones precedentes, el texto citado supone que el hombre tambi\u00e9n se gu\u00eda por la raz\u00f3n y afirma, adem\u00e1s, que el sentimiento aludido es afecto com\u00fan, lo cual parece suponer que no es puramente imaginativo (singular), sino racional (com\u00fan). De hecho, el mismo <em>Tratado pol\u00edtico<\/em>, del que se ha tomado el texto que comentamos, asocia continuamente, como el <em>Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edti<\/em>co, los conceptos de libertad y de paz a los de raz\u00f3n y similares (<em>una veluti mente, communi consensu, convenire, etc.<\/em>). \u00bfNo es sintom\u00e1tico que en ese tratado no aparezca nunca el t\u00e9rmino imaginaci\u00f3n y tan s\u00f3lo una vez el de <em>pasi\u00f3n<\/em>, siendo as\u00ed que el t\u00e9rmino raz\u00f3n aparece 140 veces, paz 70 veces y libertad 55 veces? Baste una breve cita como ejemplo: \u00abas\u00ed como en el estado natural el hombre m\u00e1s poderoso es aquel que se gu\u00eda por la raz\u00f3n, as\u00ed tambi\u00e9n es m\u00e1s poderosa y m\u00e1s aut\u00f3noma aquella sociedad que es fundada y regida por la raz\u00f3n\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pues bien, la sociedad constituida mediante el impulso de las pasiones y la gu\u00eda de la raz\u00f3n, es decir, el Estado definido como poder colectivo y formado por la uni\u00f3n de todos, merece a Spinoza ser calificado de democracia. \u00abEl derecho de dicha sociedad se llama democracia. Esta se define, pues, la asociaci\u00f3n general de los hombres, que posee colegialmente el supremo derecho a todo lo que puede\u00bb. Ello significa que la democracia es para \u00e9l, antes que un r\u00e9gimen pol\u00edtico o forma de gobierno, la esencia misma del Estado. \u00bfY qu\u00e9 es esto sino la tesis de la soberan\u00eda popular? Por si quedara alguna duda, Spinoza a\u00f1ade, en un texto que citaremos al hablar de la democracia (\u00a7 3,c), que ha tratado de los fundamentos del Estado democr\u00e1tico con preferencia a los dem\u00e1s, porque ellos son tambi\u00e9n el fundamento de las otras dos formas de Estado, lo cual implica, una vez m\u00e1s, que el Estado democr\u00e1tico es el Estado sin m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-67320\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/spinoza.jpeg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"292\" data-id=\"67320\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<p class=\"entry-title\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/08\/18\/spinoza-y-el-surgimiento-de-la-democracia-por-atilano-dominguez-parte-ii\/\">SPINOZA Y EL SURGIMIENTO DE LA DEMOCRACIA, por ATILANO DOMINGUEZ (Parte II)<\/a><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\">\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">NOTAS:<\/span><\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref1\"><\/a><a href=\"#ref1a\">[1]<\/a> HERODOTO, Historia. III. 80-82; para Pericles (Oraci\u00f3n f\u00fanebre): TUCIDIDES, Historia de !aguerra del Peloponeso, 11, 36-41; cfr. Jean TOUCHARD, Historia de las ideas pol\u00edticas, trad. esp.de J. Pradera, Madrid, Tecnos (1977).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref2\"><\/a><a href=\"#ref2a\">[2]<\/a> Cfr. Antonio TRUYOL, Historia de la filosof\u00eda del derecho y del Estado, Madrid, Revista de Occidente (1976); J. TOUCHARD (cit.nota 1). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"reff3\"><\/a><a href=\"#ref3a\">[3]<\/a> Constituci\u00f3n espa\u00f1ola (aprobada por referendum el 6-12-1978), Introducci\u00f3n (referendum), T\u00edtulo I (derechos fundamentales), T\u00edt.III (Cortes Generales), T\u00edt.IV (Gobiemo),T\u00edt.VI (Poder Judicial) y T\u00edt. IX (Tribunal Constitucional). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref4\"><\/a><a href=\"#ref4a\">[4]<\/a> Cfr. Atilano DOMINGUEZ, Spinoza, en F. VALLESPIN (dir.): Historia de la teor\u00eda pol\u00edtica, Madrid, Alianza Editorial,11 (1990), pp. 3!0-311. Baste se\u00f1alar, a modo de ejemplo, que mientras G. H. SABINE, A history of political theory, N. York, 1932 (trad. esp. M\u00e9xico, FCE, 1945), s\u00f3lo le dedicaba unas l\u00edneas, y A. TRUYOL (cit. nota 1), lo estudia asociado a Hobbes y por analog\u00eda con \u00e9l, aunque no como simple continuaci\u00f3n (ll,166ss.), y habla del \u00abliberalismo autoritario\u00bb de Spinoza y del \u00ababsolutismo liberal\u00bb de Hobbes y Espinosa (11 ,268), J. TOUCHARD (cit. nota 1) lo sit\u00faa m\u00e1s bien en la secci\u00f3n dedicada al \u00abocaso del absolutismo\u00bb y denuncia el problema por nosotros aludido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref5\"><\/a><a href=\"#ref5a\">[5]<\/a> N. ABBAGNANO, Historia de la filosof\u00eda, trad. esp., Barcelona, Montaner y Sim\u00f3n, II ( 1973).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"ref6\"><\/a><a href=\"#ref6a\">[6]<\/a> Citaremos las obras de Spinoza por las siglas habituales: Tratado teol\u00f3gico-pol\u00edtico (TIP), Tratado pol\u00edtico (TP), Etica (E), Korte verhandeling (KV: Tratado breve); Principios de filosof\u00eda de Descartes (PPC); Epistolae (Ep); Tr. de Intellectus emendatione (IE)<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-21449 size-medium\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Spinoza-CAUTE-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" data-id=\"21449\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Spinoza-CAUTE-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Spinoza-CAUTE-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Spinoza-CAUTE-768x768.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Spinoza-CAUTE-1024x1024.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Spinoza-CAUTE.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>SPINOZA Y EL SURGIMIENTO DE LA DEMOCRACIA, por ATILANO DOMINGUEZ (Parte II) &nbsp; \u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666\u2666 SPINOZA Y EL SURGIMIENTO DE LA DEMOCRACIA Por ATILANO DOMINGUEZ\u00a0 &nbsp; La idea de democracia es tan antigua como actual. 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