{"id":1576,"date":"2017-03-31T01:00:03","date_gmt":"2017-03-31T00:00:03","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=1576"},"modified":"2018-03-06T20:03:03","modified_gmt":"2018-03-06T19:03:03","slug":"el-gobierno-de-la-razon-y-la-libertad-del-alma-por-baruch-de-spinoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/31\/el-gobierno-de-la-razon-y-la-libertad-del-alma-por-baruch-de-spinoza\/","title":{"rendered":"EL GOBIERNO DE LA RAZ\u00d3N Y LA LIBERTAD DEL ALMA, por Baruch de Spinoza"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u201c<em>Lo mejor que podemos hacer mientras no tengamos un perfecto conocimiento de nuestros afectos, es concebir una norma recta de vida, o sea, unos principios seguros, confiarlos a la memoria y aplicarlos continuamente a los casos particulares que se presentan a menudo en la vida, a fin de que, de este modo, nuestra imaginaci\u00f3n sea ampliamente afectada por ellos, y est\u00e9n siempre a nuestro alcance. Y el que observe y ponga en pr\u00e1ctica con diligencia todo esto, lo que no es dif\u00edcil, podr\u00e1 sin mucha tardanza dirigir en la mayor\u00eda de los casos sus acciones seg\u00fan el imperio de la raz\u00f3n<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #ff0000;\">*******<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Mientras no nos dominen afectos contrarios a nuestra naturaleza, tenemos la potestad de ordenar y concatenar las afecciones del cuerpo seg\u00fan el orden propio del entendimiento<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_1577\" aria-describedby=\"caption-attachment-1577\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/mascaras_1.jpg\" rel=\"lightbox[1576]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1577\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/mascaras_1.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"332\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/mascaras_1.jpg 680w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/mascaras_1-300x199.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/mascaras_1-678x452.jpg 678w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-1577\" class=\"wp-caption-text\">EMOCIONES<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Demostraci\u00f3n: Los afectos contrarios a nuestra naturaleza, esto es, los que son malos, lo son en la medida que impiden que el alma conozca. As\u00ed, pues, mientras no estamos dominados por afectos contrarios a nuestra naturaleza, no es obstaculizada la potencia del alma con la que se esfuerza por conocer las cosas; y, de esta suerte, tiene la potestad de formar ideas claras y distintas, y de deducir unas de otras; y, por consiguiente, tenemos la potestad de ordenar y concatenar las afecciones del cuerpo seg\u00fan el orden propio del entendimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Escolio: Mediante esa potestad de ordenar y concatenar correctamente las afecciones del cuerpo, podemos lograr no ser afectados f\u00e1cilmente por afectos malos. Pues se requiere mayor fuerza para reprimir los afectos ordenados y concatenados seg\u00fan el orden propio del entendimiento que para reprimir los afectos inciertos y vagos. As\u00ed, pues, lo mejor que podemos hacer mientras no tengamos un perfecto conocimiento de nuestros afectos, es concebir una norma recta de vida, o sea, unos principios seguros, confiarlos a la memoria y aplicarlos continuamente a los casos particulares que se presentan a menudo en la vida, a fin de que, de este modo, nuestra imaginaci\u00f3n sea ampliamente afectada por ellos, y est\u00e9n siempre a nuestro alcance.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por ejemplo, hemos establecido, entre los principios de la vida, que el odio debe ser vencido por el amor o la generosidad, y no compensarlo con odio. Ahora bien, para tener siempre presente este precepto de la raz\u00f3n cuando nos sea \u00fatil, debe pensarse en las ofensas corrientes de los hombres, reflexionando con frecuencia acerca del modo y del m\u00e9todo para rechazarlas lo mejor posible con la generosidad, pues, de esta manera, uniremos la imagen de la ofensa a la imaginaci\u00f3n de ese principio, y podremos hacer f\u00e1cil uso de \u00e9l cuando nos infieran una ofensa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pues si tuvi\u00e9ramos tambi\u00e9n presentes la norma de nuestra verdadera utilidad, as\u00ed como la del bien que deriva de la amistad mutua y la sociedad com\u00fan, y el hecho, adem\u00e1s, de que el supremo contento del \u00e1nimo brota de la norma recta de vida, y de que los hombres obran, como las dem\u00e1s cosas, en virtud de la necesidad de la naturaleza, entonces la ofensa, o el odio que de ella suele nacer, ocupar\u00eda una m\u00ednima parte de nuestra imaginaci\u00f3n, y ser\u00eda f\u00e1cilmente superada; o si ocurre que la ira, nacida habitualmente de las ofensas m\u00e1s graves, no es tan f\u00e1cil de superar, con todo resultar\u00e1 superada -aunque no sin fluctuaciones del \u00e1nimo- en un lapso de tiempo mucho menor que ni no hubi\u00e9ramos reflexionando previamente acerca de estas materias. Del mismo modo, para dominar el miedo se ha de pensar en la firmeza; esto es, debe recorrerse a menudo con la imaginaci\u00f3n la lista de los peligros corrientes de la vida, pensando en el mejor modo de evitarlos y vencerlos mediante la presencia de \u00e1nimo y la fortaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero conviene observar que, al ordenar nuestros pensamientos e im\u00e1genes, debemos siempre fijarnos en lo que cada cosa tiene de bueno, para, de este modo, determinarnos siempre a obrar en virtud del afecto de la alegr\u00eda. Por ejemplo, si alguien se da cuenta de que anda en pos de la gloria con demasiado empe\u00f1o, deber\u00e1 pensar en cosas como el buen uso de ella, el fin que se persigue al buscarla y los medios para adquirirla, pero no en cosas como el mal uso de ella, lo vana que es, la inconstancia de los hombres u otras por el estilo, en las que s\u00f3lo un \u00e1nimo morboso repara.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En efecto: esta \u00faltima clase de pensamientos aflige sobremanera a los muy ambiciosos, cuando desesperan de conseguir el honor que ambicionan, y quieren disimular los espumarajos de su ira\u00a0 bajo una apariencia de sabidur\u00eda. Es, pues, cierto que son los que m\u00e1s desean la gloria quienes m\u00e1s claman acerca del mal uso de ella y la vanidad del mundo. Y esto no es privativo de los ambiciosos, sino com\u00fan a todos aquellos a quienes la fortuna es adversa y son de \u00e1nimo impotente. Pues el avaro, cuando adem\u00e1s es pobre, no para de hablar del mal uso de la riqueza y de los vicios de los ricos, no consiguiendo con ello nada m\u00e1s que afligirse y dar p\u00fablica muestra de su falta de ecuanimidad, no s\u00f3lo para sobrellevar su propia pobreza sino para soportar la riqueza ajena. As\u00ed tambi\u00e9n, los que son rechazados por su amante no piensan sino en la inconstancia y perfidia de las mujeres, y dem\u00e1s decantados vicios de ellas, para echarlo todo en olvido r\u00e1pidamente en cuanto ella los acoge de nuevo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, quien procura regir sus afectos y apetitos conforme al solo amor por la libertad, se esforzar\u00e1 cuanto pueda en conocer las virtudes y sus causas, y en llenar el \u00e1nimo con el gozo que nace del verdadero conocimiento de ellas, pero en modo alguno se aplicar\u00e1 a la consideraci\u00f3n de los vicios de los hombres, ni hacer a \u00e9stos de menos, complaci\u00e9ndose en una falsa apariencia de libertad. Y el que observe y ponga en pr\u00e1ctica con diligencia todo esto, lo que no es dif\u00edcil, podr\u00e1 sin mucha tardanza dirigir en la mayor\u00eda de los casos sus acciones seg\u00fan el imperio de la raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">*******<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">BARUCH DE SPINOZA (1632-1677), \u00c9tica 5: Proposici\u00f3n X. Traducci\u00f3n de Vidal Pe\u00f1a.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Filosof\u00eda Digital, 2012<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cLo mejor que podemos hacer mientras no tengamos un perfecto conocimiento de nuestros afectos, es concebir una norma recta de vida, o sea, unos principios seguros, confiarlos a la memoria y aplicarlos continuamente a los <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/31\/el-gobierno-de-la-razon-y-la-libertad-del-alma-por-baruch-de-spinoza\/\" title=\"EL GOBIERNO DE LA RAZ\u00d3N Y LA LIBERTAD DEL ALMA, por Baruch de Spinoza\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1578,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1576","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-filosofia"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1576","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1576"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1576\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}