{"id":15626,"date":"2018-12-30T01:20:33","date_gmt":"2018-12-30T00:20:33","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=15626"},"modified":"2024-04-21T20:28:56","modified_gmt":"2024-04-21T18:28:56","slug":"teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-viii-el-despliegue-de-la-noosfera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/12\/30\/teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-viii-el-despliegue-de-la-noosfera\/","title":{"rendered":"Teilhard de Chard\u00edn \u2013 \u201cEL FEN\u00d3MENO HUMANO\u201d \u2013 Parte VIII \u2013 El despliegue de la Noosfera"},"content":{"rendered":"<h1><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2018\/11\/11\/indice-teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-libro-completo\/\"><span style=\"font-size: 12pt;\">INDICE DE POST DEL FENOMENO HUMANO- Teilhard de Chardin\u00a0<\/span><\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/noosfera.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15786\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/noosfera-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"480\" height=\"360\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/noosfera-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/noosfera-678x509.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/noosfera-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/noosfera-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/noosfera.jpg 720w\" sizes=\"auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px\" \/><\/a><\/p>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\">EL FEN\u00d3MENO HUMANO<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>Teilhard De Chardin<\/strong><\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-PARTE VIII-<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III.-EL PENSAMIENTO<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p><strong>Cap. II. EL DESPLIEGUE DE LA NOOSFERA\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>1. La fase ramificada de los Prehom\u00ednidos\u00a0<\/p>\n<p>2. El haz de los Neandertaloides\u00a0<\/p>\n<p>3. El Complejo \u00abHorno sapiens\u00bb<\/p>\n<p>4. La metamorfosis neol\u00edtica\u00a0<\/p>\n<p>5. Las prolongaciones del Neol\u00edtico y la ascensi\u00f3n del Oeste\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #339966;\"><strong>CAPITULO II<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt; color: #008000;\"><strong>EL DESPLIEGUE DE LA NOOSFERA<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Con el objeto de multiplicar los contactos que son necesarios a sus tanteos y almacenar la variedad polimorfa de sus riquezas propias, la Vida no puede avanzar m\u00e1s que mediante la progresi\u00f3n de masas profundas. As\u00ed, pues, cuando su curso sale de las gargantas en donde le ten\u00eda como estrangulado una mutaci\u00f3n nueva, cuanto m\u00e1s apretada est\u00e1 la hilera de la que emerge y m\u00e1s amplia es la superficie que debe cubrir con su ola, tanto m\u00e1s necesario le es reconstituirse en multitud.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">La Humanidad, al trabajar bajo el impulso de su oscuro instinto, ha desbordado alrededor de su estrecho punto de emersi\u00f3n hasta llegar a sumergir toda la Tierra. El Pensamiento haci\u00e9ndose N\u00famero, can el objeto de conquistar todo el espacio habitable, por encima de cualquier otra forma de la Vida. Dicho de otra manera, el Esp\u00edritu tejiendo y desplegando las capas de la Noosfera. Es en este esfuerzo de multiplicaci\u00f3n y de expansi\u00f3n organizada en donde se resumen y se expresan finalmente, para quienes saben ver, toda la Prehistoria y toda la Historia humanas desde los or\u00edgenes hasta nuestros d\u00edas.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Intentemos, con algunos trazos, dibujar las fases o las ondas sucesivas de esta invasi\u00f3n (fig. 4).<\/span><\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/linea-de-tiempo-prehistoria.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15785 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/linea-de-tiempo-prehistoria-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">1. LA FASE RAMIFICADA DE LOS PREHOM\u00cdNIDOS<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Hacia el final extremo del Plioceno, un amplio movimiento de relevo, una sacudida positiva, parecen haber afectado las masas continentales del Viejo Mundo, desde el Atl\u00e1ntico hasta el Pac\u00edfico. Un poco por todas partes, en esta \u00e9poca, las cuencas van vaci\u00e1ndose, las gargantas se profundizan y grandes masas de aluviones se desparraman por las llanuras. Ninguna huella cierta del Hombre ha sido identificada en parte alguna antes de este gran cambio geol\u00f3gico. Pero apenas terminado, las piedras talladas se encuentran ya, mezcladas con las gravas de todas las terrazas de \u00c1frica, de Europa occidental y de Asia meridional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Del Hombre del Cuaternario inferior, contempor\u00e1neo y autor de estos utillajes, no conocemos m\u00e1s que dos representantes f\u00f3siles, aunque los conocemos bien: el Pitec\u00e1ntropo, de Java, durante mucho tiempo representado por una simple calvaria, pero redescubierto \u00faltimamente gracias a restos mucho m\u00e1s satisfactorios; y el Sin\u00e1ntropo, de China, descubierto por numerosos ejemplares en el curso de los diez \u00faltimos a\u00f1os. Dos seres tan fuertemente emparentados, que la naturaleza de cada uno nos quedar\u00eda oscura si no tuvi\u00e9ramos para comprenderla la gran fortuna de poder compararlos entre s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQu\u00e9 es lo que nos ense\u00f1an estos restos venerables, viejos, por lo bajo, de unos cien o doscientos mil a\u00f1os?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un primer punto sobre el cual los antrop\u00f3logos est\u00e1n de acuerdo es que con el Pitec\u00e1ntropo, tanto como con el Sin\u00e1ntropo, poseemos dos formas ya francamente hom\u00ednidas por su anatom\u00eda. Si se disponen en serie sus cr\u00e1neos con los de los mayores P\u00f3ngidos (Monos) y con el de los Hombres recientes, aparece con evidencia una separaci\u00f3n morfol\u00f3gica, un vac\u00edo, entre ellos y los Antropoides, mientras que por el lado del Hombre constituyen un bloque natural. Cara relativamente corta. Caja craneana relativamente grande; en el Hombre de Trinil, la capacidad cerebral no desciende casi por debajo de los 800 cm 3, y en el Hombre de Pek\u00edn llega, en los\u00a0mayores machos, hasta los 1.100. Mand\u00edbula inferior construida esencialmente hacia adelante en la s\u00ednfisis, en el tipo antropoide.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por fin, y ante todo, extremidades anteriores libres y estaci\u00f3n b\u00edpeda. Ante estos signos, es evidente que nos encontramos ya de manera decidida en la vertiente humana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/prehominidos-teilhard.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15839 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/prehominidos-teilhard-300x212.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"240\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/prehominidos-teilhard-300x212.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/prehominidos-teilhard.jpg 710w\" sizes=\"auto, (max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a>Sin embargo, por hom\u00ednidos que fueran el Pitec\u00e1ntropo y el Sin\u00e1ntropo, a juzgar por su fisonom\u00eda, eran todav\u00eda extra\u00f1as criaturas, como no existen ya, desde hace mucho tiempo, sobre la Tierra. Cr\u00e1neo alargado, fuertemente huidizo hacia atr\u00e1s y con enormes \u00f3rbitas. Cr\u00e1neo\u00a0aplastado, cuya secci\u00f3n transversal, en lugar de ser ovoide o pentagonal, como en nosotros, dibuja una b\u00f3veda ampliamente abierta al nivel de los o\u00eddos. Cr\u00e1neo potentemente osificado, en el que la capa cerebral no forma una giba prominente hacia atr\u00e1s, sino que se halla rodeada posteriormente por un fuerte reborde occipital. Cr\u00e1neo prognato, en fin, en el que los arcos dentarios se proyectan fuertemente hacia adelante, por encima de una s\u00ednfisis, no s\u00f3lo desprovista de ment\u00f3n, sino incluso entrante. Y tambi\u00e9n, para terminar, dimorfismo sexual fuertemente marcado, hembras peque\u00f1as, con dientes y mand\u00edbulas m\u00e1s bien gr\u00e1ciles; machos robustos, con molares y caninos potentes. Ante estos caracteres, en modo alguno teratol\u00f3gicos, sino expresivos de una arquitectura bien establecida y bien reglada, \u00bfc\u00f3mo no \u00edbamos a reconocer una convergencia anat\u00f3mica, hacia abajo, con el mundo \u00absimiesco\u00bb?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una vez todo ello bien considerado, podemos ya, desde ahora, afirmar cient\u00edficamente que, con el Hombre de Trinil y el de Pek\u00edn, gracias a su descubrimiento, conocemos en el interior de la Humanidad un grado morfol\u00f3gico, un estadio evolutivo y un verticilo m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un grado morfol\u00f3gico, dado que sobre la l\u00ednea que separa, por ejemplo, un Blanco de un Chimpanc\u00e9, se colocan, por la forma de su cr\u00e1neo, casi exactamente a la mitad de camino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un estadio evolutivo tambi\u00e9n, dado que, hayan dejado o no descendientes directos en el mundo actual, representan de manera veros\u00edmil un tipo a trav\u00e9s del cual el Hombre moderno debi\u00f3 pasar, en el curso de su filog\u00e9nesis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un verticilo zool\u00f3gico, por fin, dado que por muy estrechamente localizado que estuviera su grupo en el borde extremo del Asia oriental, deb\u00eda de formar parte de un conjunto mucho m\u00e1s amplio, sobre cuya naturaleza y estructura insistir\u00e9 m\u00e1s adelante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En resumen, el Pitec\u00e1ntropo y el Sin\u00e1ntropo son mucho m\u00e1s que dos tipos antropol\u00f3gicos interesantes. A trav\u00e9s de ellos entrevemos toda una oleada de Humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los paleont\u00f3logos han demostrado, pues, una vez m\u00e1s, su sentido de\u00a0las perspectivas naturales de la Vida al aislar, a t\u00edtulo de unidad natural distinta, esta capa humana tan antigua y primitiva. Incluso han creado para ello el nombre de \u00abPrehom\u00ednidos\u00bb. T\u00e9rmino expresivo y correcto si se considera la progresi\u00f3n anat\u00f3mica de las formas. Pero, asimismo, un t\u00e9rmino que lleva el peligro de velar o de colocar mal la discontinuidad ps\u00edquica, en la que hemos cre\u00eddo deber colocar lo m\u00e1s agudo de la hominizaci\u00f3n. Calificar de Prehom\u00ednidos al Pitec\u00e1ntropo y al Sin\u00e1ntropo podr\u00eda insinuar que \u00e9stos no fueran todav\u00eda Hombres en sentido absoluto; es decir, que siguiendo mi manera de expresarme, no habr\u00edan todav\u00eda franqueado el paso de la Reflexi\u00f3n. Ahora bien: a m\u00ed me parece m\u00e1s probable que, aun sin haber alcanzado, ni mucho menos, el nivel en el cual estamos situados, eran ya, uno y otro, dos seres inteligentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Que en realidad fueron tales me parece ya estar requerido en principio por el mecanismo general de la filog\u00e9nesis. Una mutaci\u00f3n tan fundamental como el Pensamiento, que da a todo el grupo humano su aliento espec\u00edfico, no podr\u00eda, a mi manera de ver, haber aparecido s\u00f3lo en curso de desarrollo a la mitad de la altura del tallo. Por el contrario, sostiene todo el edificio. Su lugar est\u00e1, pues, por debajo de cualquier verticilo reconocible en las profundidades inasequibles del ped\u00fanculo, por debajo, pues, de otros seres que, por prehom\u00ednidos que sean por la estructura de\u00a0su cr\u00e1neo, se colocan, de manera distinta ya, por encima del punto de origen y de desarrollo de nuestra Humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero hay m\u00e1s todav\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/sinantropo-teilhard.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-15842\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/sinantropo-teilhard.jpg\" alt=\"\" width=\"190\" height=\"350\" \/><\/a>No conocemos ninguna huella de industria asociada directamente a los restos del Pitec\u00e1ntropo. Y ello por causa de las condiciones del yacimiento: alrededor de Trinil, los f\u00f3siles se hallan en estado de huesos arrastrados hacia un lago por los r\u00edos. Cerca de Pek\u00edn, en cambio, donde el Sin\u00e1ntropo fue sorprendido en su lecho, dentro de una cueva rellena, abundan los instrumentos de piedra mezclados con los huesos quemados. \u00bfEs necesario, tal como lo sugiri\u00f3 Boule, considerar a esta industria (a veces, lo reconozco, de una sorprendente calidad) como los vestigios abandonados por otro Hombre desconocido, al cual el Sin\u00e1ntropo no \u00abfaber\u00bb habr\u00eda servido de caza? Mientras no se haya encontrado ning\u00fan hueso de este Hombre hipot\u00e9tico la idea me parece gratuita y, despu\u00e9s de todo, menos cient\u00edfica. El Sin\u00e1ntropo tallaba ya las piedras y conoc\u00eda ya el fuego. Hasta que tengamos una prueba de lo contrario, estas dos propiedades constituyen, al mismo t\u00edtulo que la propia reflexi\u00f3n, parte integrante del ped\u00fanculo. Reunidos dentro de un haz inseparable, los tres elementos surgen de manera universal, al mismo tiempo que la Humanidad. He aqu\u00ed, de manera objetiva, la situaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Si realmente es as\u00ed, vemos, no obstante, que, a pesar de sus caracteres osteol\u00f3gicos y reminiscentes de los de los Antropoides, los Prehom\u00ednidos estaban psicol\u00f3gicamente m\u00e1s cerca de nosotros y, por consiguiente, desde el punto de vista fil\u00e9tico, menos j\u00f3venes y primitivos de lo que podr\u00edamos pensar. Ya que, en fin, debi\u00f3 de ser necesario mucho tiempo para descubrir la llama y el instrumento cortante&#8230; De tal manera que, detr\u00e1s de ellos, habr\u00eda lugar suficiente para obro verticilo humano que quiz\u00e1 acabaremos por hallar en el Villafranquiense.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al mismo tiempo que el Pitec\u00e1ntropo y el Sin\u00e1ntropo, viv\u00edan ciertamente, tal como dijimos m\u00e1s arriba, otros Hom\u00ednidos llegados al mismo estadio de desarrollo. En cuanto a los mismos, no\u00a0poseemos todav\u00eda m\u00e1s que restos, desgraciadamente insuficientes quiz\u00e1: la famosa mand\u00edbula de Mauer, en Alemania; y en \u00c1frica oriental, el cr\u00e1neo mal conservado del Afric\u00e1ntropo. Esto no es suficiente para determinar la fisonom\u00eda general del grupo. Una observaci\u00f3n, sin embargo, podr\u00eda indirectamente llegar a hacer la luz sobre lo que desear\u00edamos saber.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Del Pitec\u00e1ntropo conocemos actualmente dos especies una relativamente peque\u00f1a; la otra, mucho m\u00e1s robusta y brutal. A ellas se a\u00f1aden dos formas verdaderamente gigantes, representadas, en Java, por un fragmento de mand\u00edbula, y en China del Sur, por dientes aislados`. Lo que, con el Sin\u00e1ntropo, constituye un conjunto (para la misma \u00e9poca y sobre la misma franja continental) de cinco tipos diferentes, seguramente emparentados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta multitud de formas vecinas, comprimidas unas contra otras en una banda estrecha, y tambi\u00e9n esta curiosa tendencia com\u00fan al gigantismo`, \u00bfno nos sugiere la idea de una hoja o \u00abradio\u00bb zool\u00f3gico marginal, aislado, mutando sobre s\u00ed mismo de una manera aut\u00f3noma? Y lo que suced\u00eda entonces en China y en Malasia, \u00bfno tendr\u00eda tambi\u00e9n su equivalente, formando otros radios, m\u00e1s hacia el Occidente?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En este caso, podr\u00eda decirse que, zool\u00f3gicamente hablando, el grupo humano en el Cuaternario inferior no formaba m\u00e1s que un conjunto todav\u00eda poco coherente en el que dominaba toda la estructura divergente habitual en los dem\u00e1s verticilos animales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero ya sin duda tambi\u00e9n en las regiones m\u00e1s centrales de los continentes&#8217;, los elementos de una nueva ola humana m\u00e1s compacta se agrupaban, prestos a barrer este mundo arcaico.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>2. EL HAZ DE LOS NEANDERTALOIDES<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde el punto de vista geol\u00f3gico, despu\u00e9s del Cuaternario inferior cae el tel\u00f3n. Durante el entreacto, los dep\u00f3sitos de Trinil se pliegan. Las tierras rojas de China se abarrancan, a punto de recibir su espeso manto de loess amarillo. El \u00c1frica se tectoniza un poco m\u00e1s con sus fisuras. En otras regiones, los hielos avanzan y retroceden. Cuando el tel\u00f3n vuelve a levantarse, har\u00e1 de ello unos sesenta mil a\u00f1os, y cuando podemos ver la escena, los Prehom\u00ednidos han desaparecido. Y, bajo esta decoraci\u00f3n, la Tierra se halla ocupada ahora por los Neandertaloides.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por lo que se refiere a esta nueva Humanidad, los f\u00f3siles que de ella se conservan son mucho m\u00e1s numerosos que en la \u00e9poca precedente. Efectos de cercan\u00eda, sin duda. Pero tambi\u00e9n efecto de multiplicaci\u00f3n. Lentamente, la red pensante se extiende y se comprime&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Progreso en el n\u00famero. Y, simult\u00e1neamente, progreso en hominizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ante el Pitec\u00e1ntropo y el Sin\u00e1ntropo, la Ciencia pude quedar desconcertada y preguntarse ante qu\u00e9 especie de extra\u00f1o ser se hallaba. Por lo que se refiere al Cuaternario medio, salvo un minuto de duda ante el cr\u00e1neo de Spy o el calvario de Neanderthal, nunca se plante\u00f3 seriamente el problema de que no nos hall\u00e1ramos en presencia de vestigios abandonados por algunas representantes de nuestra raza. Este gran desarrollo del cerebro. Esta industria de las cuevas. Y por vez primera, restos indiscutibles de sepultura. Es decir, todo aquello que define y manifiesta a un Hombre verdadero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Hombre verdadero, pues, y Hombre no obstante que no llegaba a ser exactamente igual que nosotros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-uomo_di_giava.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-15851\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-uomo_di_giava.jpg\" alt=\"\" width=\"320\" height=\"325\" \/><\/a>Cr\u00e1neo generalmente alargado. Frente baja. Orbital fuertes y prominentes. Prognatismo todav\u00eda sensible en la cara. Ausencia ordinaria de fosas caninas. Ausencia de ment\u00f3n. Molares fuertes, sin cuello distinto entre corona y ra\u00edz&#8230; Ante estos diversos caracteres, ning\u00fan antrop\u00f3logo podr\u00eda dejar de identificar, al primer golpe de vista, los restos de un Neandertaloide\u00a0europeo. Nada existe hoy sobre la Tierra, ni siquiera entre las Australianos y los Amos, en efecto, can que confundirlos. Ya dec\u00eda que, en relaci\u00f3n con los hombres de Trinil y de Pek\u00edn, el progreso es manifiesta. Sin embargo, la frontera por delante, y en relaci\u00f3n al Hombre moderno, es apenas menor. Un nuevo grado morfol\u00f3gico que se\u00f1alar, pues. Un nuevo estadio evolutivo que distinguir. E inevitablemente, tambi\u00e9n, en virtud de las leyes de la filog\u00e9nesis, un nuevo verticilo zool\u00f3gico que suponer, y cuya realidad no ha cesado de imponerse ala Prehistoria durante el curso de los \u00faltimos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando se descubrieron en Europa los primeros cr\u00e1neos \u00abmusterienses\u00bb, y cuando se estuvo bien seguro de que no hab\u00edan pertenecido ni a idiotas ni a degenerados, la idea m\u00e1s natural de los anatomistas fue la de imaginarse la existencia durante los tiempos del Paleol\u00edtico medio de una\u00a0tierra poblada por hombres que respond\u00edan exactamente al tipo \u00abNeanderthal\u00bb. Y por ello, una cierta decepci\u00f3n quiz\u00e1, al verificar que, al multiplicarse los hallazgos, no se confirmaba la simplicidad de esta hip\u00f3tesis. De hecho, la diversidad cada vez m\u00e1s evidente de los Neanderthaloides es precisamente la que deb\u00edamos esperar. Y es precisamente esta diversidad, tal como podemos comprenderlo ahora, la que da finalmente a este haz todo su inter\u00e9s y fisonom\u00eda verdadera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el estado actual de nuestra ciencia, dos grupos distintos, que traducen cada uno de ellos un estadio diferente de evoluci\u00f3n fil\u00e9tica, se reconocen entre las formas llamadas \u00abneandertaloides\u201d: el grupo de las formas terminales y un grupo juvenil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">a) Grupo terminal, en primer lugar, en el que sobreviven y despu\u00e9s se extinguen los diversos radios, m\u00e1s o menosaut\u00f3nomos, que compon\u00edan veros\u00edmilmente, seg\u00fan dec\u00edamos, el verticilo de los Prehom\u00ednidos. En Java, el Hombre de Solo, descendiente directo y poco cambiado de los hombres de Trinil. En \u00c1frica, el tipo extraordinariamente brutal del Hombre de Rodesia. Y en Europa, si no me equivoco, el mismo hombre de Neanderthal, el cual, a pesar de su importante y persistente extensi\u00f3n por toda Europa occidental, no parece ser otra cosa que el \u00faltimo florecimiento de una rama terminal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">b) Pero tambi\u00e9n, y al mismo tiempo, el grupo juvenil, nebulosa todav\u00eda mal definida de pseudo-Neandertaloides con caracteres siempre primitivos, pero ya distintamente modernizados o modernizables: cabeza m\u00e1s redonda, \u00f3rbitas menos salientes, fosas caninas mejor marcadas, ment\u00f3n inicial. Tal, por ejemplo, el Hombre de Steinheim. Tales, los Hombres de Palestina. Indudablemente, Neandertaloides. Pero ya de tal modo cercanos a nosotros&#8230; Rama progresiva y adormecida, dir\u00edase, a la espera de un pr\u00f3ximo despertar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Vamos ahora a colocar, bajo una luz conveniente, y en sus aspectos geogr\u00e1ficos y morfol\u00f3gicos, este triple haz. Lejos de formar un complejo extra\u00f1o o perturbador, dibuja una\u00a0ordenaci\u00f3n familiar. Hojas que acaban de caer, hojas todav\u00eda abiertas, pero que empiezan a secarse; hojas todav\u00eda .replegadas, aunque vigorosas, en el coraz\u00f3n de un \u00abbouquet\u00bb de palmas; es decir, la secci\u00f3n completa, casi ideal, de un abanico zool\u00f3gico.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neanderthal-2-teilhard.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15841 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neanderthal-2-teilhard.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neanderthal-2-teilhard.jpg 660w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neanderthal-2-teilhard-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">3. EL COMPLEJO \u00abHOMO SAPIENS\u00bb<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una de las grandes sorpresas de la Bot\u00e1nica es ver, en los inicios del Cret\u00e1ceo, el mundo de las Cicad\u00e1ceas y de las Con\u00edferas bruscamente desplazado e invadido por un bosque de Angiospermas: Pl\u00e1tanos, Encinas&#8230;, la mayor\u00eda de nuestras esencias modernas, reventando, ya realizadas, sobre la flora jur\u00e1sica en alguna regi\u00f3n desconocida del globo. Igual es la perplejidad del antrop\u00f3logo cuando descubre, s\u00f3lo separados en las cuevas por un nivel de estalagmitas, al Hombre de Le Moustier y al Hombre de CroMagnon o al Hombre de Aurignac. En este caso, ninguna ruptura geol\u00f3gica. Y, no obstante, un rejuvenecimiento fundamental de la Humanidad. Obligado por el clima o empujado por la inquietud de su alma, he aqu\u00ed la brusca invasi\u00f3n, par encima de los Neandertaloides, del Homo sapiens.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfDe d\u00f3nde ven\u00eda este hombre nuevo?&#8230; Algunas antrop\u00f3logos quisieran ver en \u00e9l la culminaci\u00f3n de determinadas l\u00edneas ya previstas en \u00e9pocas anteriores, el descendiente directo,\u00a0por ejemplo, del Sin\u00e1ntropo. Por razones t\u00e9cnicas definidas, pero m\u00e1s a\u00fan por analog\u00edas de conjunto, conviene enfocar las cosas de otra manera distinta. Sin duda alguna, el Hombre del Paleol\u00edtico superior debi\u00f3 pasar, en alguna parte y a su manera, por una fase prehominiana y despu\u00e9s por otra neandertaloide. Pero, semejante en esto a los mam\u00edferas, a los Trituberculados y a todas las dem\u00e1s phyla, parece escapar a nuestra visi\u00f3n en el cursa, quiz\u00e1 acelerado, de esta embriog\u00e9nesis. Imbricaci\u00f3n y reemplazamiento, mejor que continuidad y prolongaci\u00f3n, la ley de las relevos, dominando tambi\u00e9n aqu\u00ed a la Historia. As\u00ed, pues, me figuro f\u00e1cilmente al reci\u00e9n llegado como naciendo de una l\u00ednea de evoluci\u00f3n aut\u00f3noma, par largo tiempo oculta, pero secretamente activa -y que un buen d\u00eda emergi\u00f3 triunfante de entre las dem\u00e1s-, sin duda en el coraz\u00f3n mismo de estos Neandertalaides, cuyo haz fecundo y probablemente muy antigua hemos se\u00f1alado m\u00e1s arriba. Dentro de toda hip\u00f3tesis hay un hecho cierto y que todo el mundo admite. El hombre que observamos en la tierra, al final del Cuaternario, es verdaderamente ya el Hombre moderno, y adem\u00e1s en todos los aspectos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Anat\u00f3micamente, en primer lugar, sin duda alguna posible. Esa frente alta, con \u00f3rbitas reducidas; esos parietales ampliamente abombados; esa cresta occipital d\u00e9bil y bien entrada bajo el cerebro que se dilata, esa mand\u00edbula libre, con ment\u00f3n prominente; todos estos caracteres tan marcados en los \u00faltimos habitantes de las cavernas san ya definitivamente los nuestras. Y lo son tanto, que a partir de este momento el Paleont\u00f3loga, habituado a trabajar sobre grandes diferencias morfol\u00f3gicas, ya no se siente c\u00f3modo para distinguir entre ellos y el Hombre actual los restos del Hombre f\u00f3sil. Para realizar este trabajo sutil ya no le bastan sus propios m\u00e9todos ni su forma habitual de mirar, y debe dejar paso a las t\u00e9cnicas (y a las audaces) de la m\u00e1s delicada Antropolg\u00eda. Ya no la reconstrucci\u00f3n mediante grandes l\u00edneas de los horizontes ascendentes de la Vida, sino que sobre un espacio de tiempo que no ultrapasa los treinta milenios, el an\u00e1lisis de los matices entrelazados que tejen nuestro primer plano. Treinta mil a\u00f1os, un per\u00edodo realmente largo a la escala de nuestras vidas. Un segundo para la evoluci\u00f3n. Desde el punto de vista\u00a0osteol\u00f3gico, en este intervalo ning\u00fan corte apreciable a lo largo del phylum humano, e incluso, hasta cierto punto, ning\u00fan cambio mayor en el progreso de su ramificaci\u00f3n som\u00e1tica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/paleolitico-altamira-teilhard.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-15852\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/paleolitico-altamira-teilhard-300x167.jpg\" alt=\"\" width=\"430\" height=\"239\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/paleolitico-altamira-teilhard-300x167.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/paleolitico-altamira-teilhard-768x427.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/paleolitico-altamira-teilhard.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 430px) 100vw, 430px\" \/><\/a>Porque he aqu\u00ed lo que constituye el colmo de nuestra sorpresa. En s\u00ed nada m\u00e1s natural si, estudiada en su punto de emersi\u00f3n, el tallo del Homo sapiens fossilis, lejos de ser simple, manifiesta, en la composici\u00f3n y divergencia de sus fibras, la estructura compleja de un abanico. Esta era precisamente, seg\u00fan sabemos, la condici\u00f3n inicial de todo phylum en el \u00c1rbol de la Vida. Par lo menos hubi\u00e9ramos dado par descontado, en estas profundidades, un bouquet de formas relativamente primitivas y generalizadas: alga como un antecedente, por su forma, de nuestras razas actuales. Pues bien, lo que encontramos es m\u00e1s bien lo contrario. \u00bfCu\u00e1les eran, en efecto, cu\u00e1les eran (hasta donde podemos fiar de los huesos para conjeturar la carne y la piel), en la edad del Renio, los primeros representantes del nuevo verticilo humano recientemente entreabierto? Nada menos ya que lo que vemos vive todav\u00eda hoy aproximadamente en los mismos lugares de la Tierra. Negros, Blancos, Amarillos (o todo lo m\u00e1s pre-Negras, pre-Blancos, pre-Amarillos), y todas estos diversos grupos acantonados ya, aproximadamente, de Sur a Norte, de Este a Oeste, en sus zonas geogr\u00e1ficas actuales. He aqu\u00ed lo que desde Europa a China contemplamos, en el Antiguo Mundo, al final del \u00faltimo glaciar. En el Hombre del Paleol\u00edtico superior, pues, no s\u00f3lo hay que notar los rasgos esenciales de su anatom\u00eda, sino seguir las l\u00edneas maestras de su etnograf\u00eda, y, con\u00a0ello, nos descubrimos a nosotros mismos, descubrimos nuestra propia infancia. No s\u00f3lo ya el esqueleto del Hombre moderno, sino los elementos esenciales de la Humanidad moderna. Igual forma general del cuerpo, igual distribuci\u00f3n fundamental de las razas, igual tendencia (por lo menos esbozada) de los grupos \u00e9tnicos a reunirse, por encima de toda divergencia, en un sistema coherente. Y (\u00bfc\u00f3mo no se seguir\u00eda en la actualidad?) las mismas aspiraciones esenciales en el fondo de las almas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ya hemos visto que en los Neandertaloides se ha manifestado un paso ps\u00edquico, entre otros indicios, por la aparici\u00f3n de las primeras sepulturas en las grutas. Incluso por lo qu\u00e9 hace referencia a los Neandertalianos m\u00e1s primitivos, todo el mundo est\u00e1 de acuerdo en concederles la llama de una verdadera inteligencia. Sin embargo, parece que la actividad de esta inteligencia estuvo ampliamente absorbida por los cuidados de la supervivencia y de la propagaci\u00f3n. Si es que exist\u00eda algo m\u00e1s, no lo conocemos o no lo podemos reconocer. \u00bfQu\u00e9 es lo que pod\u00edan pensar estos primos lejanos? No tenemos la menor idea. En la edad del Reno, en cambio, con el Homo sapiens, hace explosi\u00f3n ya un Pensamiento definitivamente liberado, a\u00fan reciente, que se traduce en los muros de las cavernas. Los reci\u00e9n llegados aportaban ya consigo el Arte, un arte natural\u00edstico todav\u00eda, aunque prodigiosamente maduro. Y gracias al lenguaje de este arte podemos por vez primera entrar sin obst\u00e1culo en la consciencia de unos seres desaparecidos, superando as\u00ed la sola interpretaci\u00f3n de sus huesos. \u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1a proximidad espiritual, incluso en los detalles! Los ritos, expresados en rojo y en negro sobre los muros de las grutas en Espa\u00f1a, en los Pirineos, en el Perigord, \u00bfno se practican todav\u00eda ante nuestros ojos en \u00c1frica, en Ocean\u00eda e incluso en Am\u00e9rica? Tal como ya se ha hecho notar, \u00bfqu\u00e9 diferencia existe, por ejemplo, entre el Brujo de la cueva de los Trois-Fr\u00e9res, vestido con su piel de Ciervo, y tal o cual divinidad de Ocean\u00eda?&#8230; Pero esto no es todav\u00eda lo m\u00e1s importante. Podr\u00edamos confundirnos interpretando\u00a0a la moderna las huellas de unas manos, los bisontes embrujados, los emblemas de fecundidad, todo aquello por medio de lo cual se expresaban las preocupaciones y la religi\u00f3n de un Auri\u00f1aciense o de un Magdeleniense. Por el contrario, no podr\u00edamos equivocarnos all\u00ed donde tanto respecto a la perfecci\u00f3n del movimiento y de las siluetas como al juego imprevisto de las pinceladas ornamentales descubrimos en los artistas de esa \u00e9poca lejana el sentido de la observaci\u00f3n, el gusto por la fantas\u00eda, el placer de crear, esas flores de una conciencia no s\u00f3lo reflexiva, sino exuberante, sobre s\u00ed misma. De esta manera la inspecci\u00f3n de los esqueletos y de los cr\u00e1neos no pod\u00eda defraudarnos. En el Cuaternario superior es ya el Hombre actual el que se nos aparece con toda la fuerza de su nombre: el Hombre todav\u00eda no adulto, pero llegado, sin embargo, a la \u00abedad de la raz\u00f3n\u00bb. Desde este momento, en relaci\u00f3n a nosotros, su cerebro est\u00e1 terminado, tan terminado que desde esta \u00e9poca ninguna variaci\u00f3n mensurable parece haber perfeccionado en m\u00e1s el instrumento org\u00e1nico de nuestro pensamiento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neanderthal-3-teilhard.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15843 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neanderthal-3-teilhard.jpg\" alt=\"\" width=\"631\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neanderthal-3-teilhard.jpg 631w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neanderthal-3-teilhard-300x143.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 631px) 100vw, 631px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al final del Cuaternario, \u00bfse habr\u00eda detenido la evoluci\u00f3n en el Hombre? De ninguna manera. Mas, sin prejuzgar acerca de todo lo que pueda continuar desarroll\u00e1ndose en el secreto de los sistemas nerviosos, esta evoluci\u00f3n, desde esa \u00e9poca, ha desbordado francamente por encima de sus modalidades anat\u00f3micas para extenderse o incluso quiz\u00e1 para emigrar, a trav\u00e9s de lo vivo de s\u00ed misma, hacia las zonas, individuales o colectivas, de la espontaneidad ps\u00edquica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y ahora, bajo esta forma, nos compete reconocerla y seguirla de una manera casi exclusiva.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">4. LA METAMORFOSIS NEOL\u00cdTICA<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A lo largo de los phyla de los seres vivos, al menos entre los animales superiores, en los que podemos seguir las cosas de una manera m\u00e1s c\u00f3moda, la socializaci\u00f3n representa un progreso relativamente tard\u00edo. En realidad se produce como un t\u00e9rmino de maturaci\u00f3n. Por razones estrechamente ligadas de manera muy \u00edntima al poder de la reflexi\u00f3n, la transformaci\u00f3n es acelerada en el Hombre. Aun en lo m\u00e1s lejos en que las podamos aprehender, nuestros antepasados se nos aparecen reunidos en grupos, alrededor del fuego.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A pesar de ello, por claros que puedan ser en estas \u00e9pocas tan antiguas los indicios de asociaci\u00f3n, el fen\u00f3meno no est\u00e1 s\u00f3lo esbozado. Incluso en el Paleol\u00edtico superior las populaciones que en \u00e9l distinguimos nos parecen haber constituido mucho m\u00e1s que unos grupos bastante laxos de cazadores errantes. Es s\u00f3lo en el Neol\u00edtico cuando empieza a producirse entre los elementos humanos la gran fusi\u00f3n que ya no deb\u00eda detenerse. El Neol\u00edtico, la edad que desprecian los prehistoriadores porque es demasiado joven. Edad descuidada por la Historia, dado que sus fases no pueden ser fechadas con exactitud. Edad cr\u00edtica, no obstante, y aun solemne entre todas las edades del Pasada: el nacimiento de la Civilizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-teilhard.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15845 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-teilhard-300x185.jpg\" alt=\"\" width=\"390\" height=\"241\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-teilhard-300x185.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-teilhard.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 390px) 100vw, 390px\" \/><\/a>\u00bfC\u00f3mo se realiz\u00f3 este nacimiento? Una vez m\u00e1s, y siempre en conformidad con las leyes que regulan nuestra visi\u00f3n del Tiempo hacia atr\u00e1s, nada podemos decir. Hace algunos a\u00f1os se hablaba simplemente de la \u00abgran frontera\u00bb entre los \u00faltimos niveles con piedras talladas y las primeras capas con piedras pulimentadas y con cer\u00e1mica. Desde entonces, una serie de horizontes intercalares, mejor identificadas, tienden a cerrar m\u00e1s y m\u00e1s los labias de esta fisura. Sin embargo, y de manera esencial, la grieta perdura. \u00bfJuego de migraciones o efecto de contagio? \u00bfBrusca llegada de alguna oleada \u00e9tnica, agrupada silenciosamente en alg\u00fan lugar lejano de las regiones m\u00e1s f\u00e9rtiles del globo, o propagaci\u00f3n irresistible de innovaciones fecundas? \u00bfMovimiento de pueblos sobre todo, o, sobre todo, movimiento de culturas?&#8230; No es mucho todav\u00eda cuanto podemos decir. Lo cierto es que, despu\u00e9s de una laguna que desde el punto de vista geol\u00f3gico no cuenta, pero en la que, de todos modos, hay que situar al menos el espacio de tiempo requerido\u00a0para la selecci\u00f3n y domesticaci\u00f3n de todos los animales y plantas de los cuales vivimos todav\u00eda hoy, en lugar de las cazadores de Caballos y de Renos, nos hallamos cara a cara con una Humanidad sedentaria y organizada. Durante un lapso de una o dos docenas de milenios, el Hombre se reparti\u00f3 la Tierra y se enraiz\u00f3 en ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un haz de factores, parcialmente independientes unos de otros, parece haber confluido misteriosamente para sostener y forzar el avance de la Hominizaci\u00f3n en este per\u00edodo decisivo de la Socializaci\u00f3n, coma en el instante de la Reflexi\u00f3n. Tratemos de poner orden en todo esto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Consideremos, ante todo, los incesantes progresos de la Multiplicaci\u00f3n. El terreno libre va llen\u00e1ndose a medida que progresa r\u00e1pidamente el n\u00famero de individuos. Los grupos chocan entre s\u00ed. Par este mismo hecho, la amplitud de los desplazamientos disminuye y se plantea entonces el problema de sacar el mejor partido posible de dominios cada vez m\u00e1s limitadas. Podemos imaginar que, bajo la presi\u00f3n de esta necesidad, debi\u00f3 de surgir la idea de conservar y de reproducir en el lugar de residencia todo lo que antes hab\u00eda que ir a buscar y perseguir lejos. La cr\u00eda y el cultivo, reemplazando as\u00ed la recolecci\u00f3n y la caza. El pastor y el agricultor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y a partir de este cambio fundamental se sigue todo lo dem\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En primer lugar, la complejidad de los derechas y deberes hace su aparici\u00f3n en estas agrupaciones crecientes, obligando con ello a imaginar toda una serie de estructuras comunitarias y de jurisprudencias, cuyos vestigios persisten todav\u00eda en la actualidad a la sombra de las grandes civilizaciones, en las populaciones menas progresivas de la Tierra. Se puede decir que, desde el punto de vista social, se ha ensayado todo en materia de propiedad, de moral, de matrimonio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De una manera simult\u00e1nea, la necesidad y el gusto por la investigaci\u00f3n se regularizan y se caldean en los medios m\u00e1s estables y m\u00e1s densos creados por los primeros establecimientos agr\u00edcolas. \u00a1Maravilloso per\u00edodo de investigaci\u00f3n y de invenci\u00f3n en el que estalla, bajo una forma reflexiva y en el frescor inigualable de una nueva aurora, el tanteo eterno de la Vida! En esta \u00e9poca extraordinaria parece haberse intentado todo cuanto pod\u00eda ser abordado. Elecci\u00f3n y mejora de los frutos, de los cereales y de los reba\u00f1os. Ciencia de la cer\u00e1mica. El tejido. Muy pronto, los primeros elementos de una escritura pictogr\u00e1fica y muy r\u00e1pidamente los primeros or\u00edgenes de la metalurgia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y entonces, por este mismo motivo, la Humanidad, m\u00e1s s\u00f3lidamente apretada entre s\u00ed misma, mejor equipada para la conquista, pudo por fin lanzar sus \u00faltimas avanzadillas al asalto de aquellas posiciones que se le hab\u00edan escapado todav\u00eda. Ahora se halla ya en plena expansi\u00f3n. Y, en efecto, es precisamente en la aurora del Neol\u00edtico, cuando, a trav\u00e9s de las tierras de Alaska, desembarazadas de sus hielos, y aun quiz\u00e1 por otras v\u00edas, el Hombre penetra en Am\u00e9rica, para reemprender, con nuevos materiales y con nuevos sudores, su trabajo paciente de instalaci\u00f3n y de domesticaci\u00f3n. Todav\u00eda muchos cazadores y pescadores, a trav\u00e9s de los cuales, y a pesar de la cer\u00e1mica y de la piedra pulida, va continu\u00e1ndose la vida paleol\u00edtica. Pero a su lado, asimismo, verdaderos agricultores, los consumidores de ma\u00edz. Al propio tiempo, sin duda, y a trav\u00e9s del largo\u00a0desfile, siempre visible, de los Pl\u00e1tanos, de los Mangos y de los Cocoteros, otra capa empieza a extenderse a trav\u00e9s del Pac\u00edfico en fabulosa aventura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A la salida de esta metamorfosis, de cuya existencia juzgamos una vez m\u00e1s s\u00f3lo por los resultados, el mundo est\u00e1 recubierto pr\u00e1cticamente por una populaci\u00f3n, cuyos restos, piedras pulimentadas, rodillos de moltura, fragmentos de vasos, afloran all\u00ed en donde se va descubriendo, bajo el humus o las recientes arenas, el viejo suelo de los continentes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una Humanidad, indudablemente, muy fragmentada todav\u00eda. Para poder present\u00e1rnosla nos debemos imaginar lo que fueron Am\u00e9rica o \u00c1frica en los momentos que llegaron all\u00ed los blancos por vez primera: un mosaico de grupos profundamente diversos desde el punto de vista \u00e9tnico y social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y, sin embargo, una Humanidad ya bien dibujada y enlazada. Despu\u00e9s de la edad del Reno, los pueblos llegaron a encontrar poco a poco, incluso en el detalle, un lugar definitivo. Por medio del comercio de los objetos y por la transmisi\u00f3n de las ideas, aumenta la conductibilidad entre ellos. Se organizan las tradiciones. Se desarrolla una memoria colectiva. Por muy delgada y granular que sea esta membrana vital, la Noosfera empez\u00f3 desde entonces a encerrarse sobre s\u00ed misma, aprisionando la Tierra.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-2-teilhard.png\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15846\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-2-teilhard-300x199.png\" alt=\"\" width=\"710\" height=\"472\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-2-teilhard-300x199.png 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-2-teilhard-768x510.png 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-2-teilhard.png 917w\" sizes=\"auto, (max-width: 710px) 100vw, 710px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">5. LAS PROLONGACIONES DEL NEOL\u00cdTICO Y LA ASCENSI\u00d3N DEL OESTE<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De aquellos tiempos en que ignor\u00e1bamos la Paleontolog\u00eda humana nos qued\u00f3 la costumbre de aislar en un peculiar fragmento temporal aquellos seis mil a\u00f1os aproximados de los cuales poseemos documentos escritos o bien datados. Es decir, la Historia por oposici\u00f3n a la Prehistoria. En realidad, una tal separaci\u00f3n no existe. Cuanto m\u00e1s vamos perfilando las perspectivas del Pasado, tanto m\u00e1s constatamos que los tiempos llamados \u00abhist\u00f3ricos\u00bb (hasta comprender en ellos el principio de los tiempos \u00abmodernos\u00bb) no son otra cosa que las directas prolongaciones del Neol\u00edtico. Evidentemente, con una complejidad y una diferenciaci\u00f3n progresivas, seg\u00fan diremos. Pero esencialmente siguiendo las mismas l\u00edneas de direcci\u00f3n y sobre el mismo pelda\u00f1o evolutivo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde el punto de vista biol\u00f3gico, en el que nos colocamos, \u00bfc\u00f3mo podemos definir y representarnos el progreso de la Hominizaci\u00f3n a lo largo de este per\u00edodo tan breve y tan prodigiosamente fecundo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esencialmente, lo que registra la Historia, a trav\u00e9s de la multiplicaci\u00f3n din\u00e1mica de las instituciones, de los pueblos y de los imperios, es la expansi\u00f3n normal del Hamo sapiens en el seno de la atm\u00f3sfera social creada por la transformaci\u00f3n neol\u00edtica. Ca\u00edda gradual de las m\u00e1s viejas escamas, algunas de las cuales, tal como la de los Australianos, est\u00e1n todav\u00eda adheridas en la parte m\u00e1s superficial de nuestra civilizaci\u00f3n y de los continentes. Por el contrario, acentuaci\u00f3n y dominio de ciertos otros tallos, m\u00e1s centrales y m\u00e1s vigorosos, que intentan monopolizar el suelo y la luz. De un lado, desapariciones que podan, y de afro, eclosi\u00f3n de reto\u00f1os que espesan la ramificaci\u00f3n. Ramas que se secan, ramas que duermen; ramas que se lanzan para invadirlo todo. Cruzamiento sin fin de una serie de abanicos, ninguno de los cuales, inclusa visto a la distancia de dos milenios para atr\u00e1s, deja observar de manera clara su ped\u00fanculo. Es decir, toda la serie de acontecimientos, de situaciones, de apariencias, que encontramos de manera habitual en cualquier phylum en v\u00edas de activa proliferaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero \u00bfes ello todo en realidad?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se podr\u00eda\u00a0pensar que lo que, a partir del Neol\u00edtico, constituye la mayor dificultad y al propio tiempo el inter\u00e9s m\u00e1s excepcional de la Filogenia humana es la proximidad misma de los hechos, que permiten seguir, como a ojo descubierto, el mecanismo biol\u00f3gico de la ramificaci\u00f3n de las especies. De hecho, lo que aqu\u00ed ocurre es algo m\u00e1s que esto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mientras la Ciencia no trataba m\u00e1s que de los grupos humanos \u00abprehist\u00f3ricas\u00bb, m\u00e1s o menos aislados, y tambi\u00e9n m\u00e1s o menos en curso de formaci\u00f3n antropol\u00f3gica, se pod\u00edan aplicar aproximadamente las reglas generales de la filogenia animal. A partir del Neol\u00edtico, la influencia de los factores ps\u00edquicos empieza a predominar de una manera franca sobre las variaciones, cada vez m\u00e1s amortiguadas, de los factores som\u00e1ticos. Desde entonces vemos emerger, en el primer plano, las dos series de efectos que hemos anunciado m\u00e1s arriba, al describir en sus grandes l\u00edneas los andares de la Hominizaci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1\u00aa En primer lugar, aparici\u00f3n, a trav\u00e9s de los verticilos geneal\u00f3gicos, de las unidades pol\u00edticas y culturales: compleja gama de agrupaciones que, par encima de los m\u00faltiples planos de la distribuci\u00f3n geogr\u00e1fica, de las uniones econ\u00f3micas, de las creencias religiosas, se muestran\u00a0capaces, despu\u00e9s de haber borrado \u00abla raza\u00bb, de interferir entre ellas en todas las proporciones posibles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">2\u00aa Simult\u00e1neamente, manifestaci\u00f3n, entre las ramas de este nuevo g\u00e9nero, de las fuerzas de coalescencia (anastomosis, confluencias) liberadas en cada una de ellas gracias a la individualizaci\u00f3n de una cobertura o, mejor dicho, de un eje psicol\u00f3gico. Todo un juego conjugado de divergencias y de convergencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es in\u00fatil que insista acerca de la realidad, de la diversidad y de la germinaci\u00f3n continuada de las unidades humanas colectivas, por lo menos virtualmente divergentes. Nacimiento, multiplicaci\u00f3n y evoluci\u00f3n de las naciones, de los Estadas, de las civilizaciones&#8230; El espect\u00e1culo se presenta ante nuestros ojos por todas partes, y sus peripecias llenan los anales de los pueblos. S\u00f3lo existe algo que no debemos olvidar, si queremos penetrar y apreciar el drama que en ello se implica. Bajo esta forma racionalizada -por hominizados que est\u00e9n los acontecimientos-, la Historia humana prolonga realmente, a su manera y su propio grado, los movimientos org\u00e1nicos de la Vida. De acuerdo con los fen\u00f3menos de ramificaci\u00f3n que nos presenta, resulta ser todav\u00eda historia natural.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-5-teilhard.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15848 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-5-teilhard.jpg\" alt=\"\" width=\"538\" height=\"342\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-5-teilhard.jpg 538w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-5-teilhard-300x191.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 538px) 100vw, 538px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mucho m\u00e1s sutiles y m\u00e1s llenos de posibilidades biol\u00f3gicas son, sin embargo, los fen\u00f3menos de confluencia. Intentemos seguirlos en su mecanismo y en sus consecuencias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las reacciones entre las ramas o los phyla animales d\u00e9bilmente \u00abpsiquizados\u00bb se limitan a la competencia y, eventualmente, a la eliminaci\u00f3n. El m\u00e1s fuerte desplaza al m\u00e1s d\u00e9bil y acaba por ahogarlo. No constituyen casi excepci\u00f3n a esta ley brutal, casi mec\u00e1nica, de sustituci\u00f3n entre los animales inferiores, m\u00e1s que las asociaciones (sobre todo funcionales) de \u00absimbiosis\u00bb, o entre los Insectos, los m\u00e1s socializados par la esclavitud de un grupo a otro grupo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el Hombre (o por lo menos, entre los Hombres postneol\u00edticos), la eliminaci\u00f3n pura y simple tiende a hacerse excepcional o, por lo menos, secundaria. Por brutal que sea la conquista, la\u00a0supresi\u00f3n viene siempre acompa\u00f1ada por alguna asimilaci\u00f3n. El vencido, aunque parcialmente absorbido, reacciona sobre el vencedor para transformarlo. Tal como se dice en Geolog\u00eda, existe endomorfismo. A fortiori, pues, en el caso de una invasi\u00f3n cultural pac\u00edfica. Y con mayor raz\u00f3n todav\u00eda si se trata de populaciones an\u00e1logamente resistentes y activas, que se van complementando lentamente bajo una tensi\u00f3n prolongada. Permeabilidad mutua de los psiquismos, unida a una muy notable y bien significativa interfecundidad. As\u00ed es como unas verdaderas combinaciones biol\u00f3gicas se dibujan y se fijan bajo esta doble influencia al remover y al asociar las tradiciones \u00e9tnicas al propio tiempo que los genes cerebrales. De nuevo, pues, sobre el \u00c1rbol de la Vida, este entrecruzarse de los tallos. Ahora, ya en el \u00edntegro dominio del Homo sapiens, la s\u00edntesis.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero, entend\u00e1monos, no exactamente en todas partes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En nuestra Tierra, por causa de la configuraci\u00f3n fortuita de los continentes, existen determinadas regiones m\u00e1s favorables que otras a la uni\u00f3n y a la mezcla de las razas: archipi\u00e9lagos extensos, angostas encrucijadas, amplias llanuras cultivables, sobre todo irrigadas por alg\u00fan r\u00edo caudaloso. La masa humana, en estos lugares privilegiados, ha tendido, de una manera natural y a partir de las instalaciones de la vida sedentaria, a concentrarse, a fusionarse, a\u00a0caldearse. De ah\u00ed, la aparici\u00f3n, seguramente \u00abcong\u00e9nita\u00bb, de determinados polos de atracci\u00f3n y de organizaci\u00f3n sobre la capa neol\u00edtica: presagio y preludio \u00e9ste de alg\u00fan estadio superior e in\u00e9dito para la Noosfera. M\u00e1s a menos destacadas sobre el pasado, podemos descubrir cinco de estos focos de privilegio: Am\u00e9rica central, con la civilizaci\u00f3n maya; los mares del Sur, con la civilizaci\u00f3n polin\u00e9sica; la cuenca del R\u00edo Amarillo, con la civilizaci\u00f3n china; los valles del Ganges y del Indo, con las civilizaciones indias; el Nilo y Mesopotamia, finalmente, con Egipto y Svmer. Focos, todos ellos, aparecidos probablemente (salvo los dos primeros, mucho m\u00e1s tard\u00edos) casi en la misma \u00e9poca. Sin embargo, focos ampliamente independientes entre s\u00ed; cada una de los cuales trabaj\u00f3 de manera ciega para extenderse e irradiar, como si debiera \u00e9l solo absorber y transformar la Tierra entera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el fondo, nos peguntamos, lo esencial de la Historia \u00bfno consiste precisamente en este encuentro, en este conflicto y, finalmente, en la gradual armonizaci\u00f3n de estas grandes comentes somato-ps\u00edquicas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De hecho, esta lucha por la influencia se localiz\u00f3 prontamente. Las focos Maya y Polin\u00e9sico, el primero demasiado aislado en el Nuevo Mundo, y el segundo demasiado disperso en la mon\u00f3tona atomizaci\u00f3n de sus islas lejanas, no tardaran, uno de ellos en extinguirse de manera total, y el otro en irradiar en el vac\u00eda. La suerte, cara al porvenir del Mundo, se jug\u00f3, pues, en Asia y en el \u00c1frica del Norte, entre agricultores de las extensas llanuras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las posibilidades entre estos pac\u00edficos contendientes, vistas a la distancia de una o de dos milenios antes de nuestra era, podr\u00edan parecernos iguales. Ello no obstante, podemos hoy reconocer, una vez aleccionados por el desarrollo de los acontecimientos, la existencia, ya desde entonces, entre las competidores m\u00e1s orientales, de algunos g\u00e9rmenes de debilidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sea par su propio genio, sea por un efecto de inmensidad, China, en primer lugar (me refiero evidentemente a la antigua China), no tuvo ni el gusto ni el impulso necesarios para las\u00a0renovaciones profundas. Espect\u00e1culo singular el de esta regi\u00f3n gigante, que todav\u00eda ayer representaba, tan vivo a nuestra mirada, un fragmento, apenas modificado, de un mundo; ese mismo mundo que pudo existir hace diez mil a\u00f1os&#8230; En esta populaci\u00f3n estrictamente agr\u00edcola, aunque esencialmente organizada de acuerdo con la jerarquizaci\u00f3n de las propiedades territoriales, el emperador era \u00fanicamente el mayor de los propietarios. Populaci\u00f3n \u00e9sta ultraespecializada en la tejer\u00eda, la cer\u00e1mica y el bronce. Una populaci\u00f3n que extremaba hasta la superstici\u00f3n el estudio de los pictogramas y la ciencia de las constelaciones. Una civilizaci\u00f3n incre\u00edblemente refinada, sin duda, pero exactamente igual a su propia escritura, a trav\u00e9s de la cual se refleja tan ingenuamente, sin haber cambiado de m\u00e9todos desde sus or\u00edgenes. As\u00ed, pues, en pleno siglo XIX, todav\u00eda un Neol\u00edtico, no ya juvenil, como en otras regiones, sino simple e interminablemente complicado sobre s\u00ed mismo, y aun no s\u00f3lo siguiendo sus mismas l\u00edneas, sino incluso en su mismo plan, tal como si no le hubiera sido posible desenraizarse de la tierra en donde se hab\u00eda formado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-6-teilhard.jpg\" rel=\"lightbox[15626]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-15849\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/neolitico-6-teilhard.jpg\" alt=\"\" width=\"395\" height=\"263\" \/><\/a>Ahora, bien: mientras China se incrustaba ya en su solar, multiplicando sus tanteos y descubrimientos, sin tomarse la molestia de construir una F\u00edsica, India, por su parte; se dejaba atraer por la Metaf\u00edsica hasta perderse en ella. La India, esta regi\u00f3n por excelencia de las m\u00e1s altas presiones filos\u00f3ficas y religiosas&#8230; Nunca llegaremos a considerar la gran importancia de las\u00a0influencias m\u00edsticas que cada uno de nosotros hemos recibido, en el pasado, a partir de este anticicl\u00f3n. Pero por eficaces que hayan sido estas corrientes, en el sentido de ventilar e iluminar la atm\u00f3sfera humana, hay que reconocer que fueron incapaces de construir la Tierra por exceso de pasividad y de despego. Surgida en su momento preciso, como un enorme soplo, asimismo como un soplo y tambi\u00e9n en su momento, el alma primitiva de la India, pas\u00f3 ya. Y nos preguntamos, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda dejar de ser as\u00ed? Si los fen\u00f3menos se llegan a mirar simplemente como una ilusi\u00f3n (maya) y sus relaciones como una simple cadena (karma), \u00bfqu\u00e9 es lo que pod\u00eda quedar, en estas doctrinas, para animar y dirigir la evoluci\u00f3n humana? Se cometi\u00f3 un simple error, y ello fue todo, en cuanto a la definici\u00f3n del Esp\u00edritu y a la apreciaci\u00f3n de los lazos que le relacionan con las sublimidades de la Materia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed es como, lentamente, nos vamos viendo arrastrados hacia las zonas m\u00e1s occidentales del Mundo, aquellas en las que, a orillas del \u00c9ufrates, del Nilo, del Mediterr\u00e1neo, por una excepcional confluencia de lugares y de pueblos, se iba a producir, en el espacio de algunos milenios, la mezcla favorable gracias a la cual, sin perder nada de su fuerza ascensional, la raz\u00f3n llegar\u00eda a saber concordarse con los hechos, y la religi\u00f3n con la acci\u00f3n. Mesopotamia, Egipto, H\u00e9lade -pronto tambi\u00e9n Roma-, y por encima de todo (volver\u00e9 a ello al final), el misterioso fermento judeo-eristiano, dando su forma espiritual a toda Europa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al pesimista le es f\u00e1cil desde\u00f1ar este per\u00edodo extraordinario en civilizaciones que van derrumb\u00e1ndose una tras otra. Pero \u00bfno resulta mucho m\u00e1s cient\u00edfico reconocer, una vez m\u00e1s, bajo estas sucesivas oscilaciones, la grande espiral de la Vida elevarse irreversible, por relevos, siguiendo as\u00ed la l\u00ednea maestra de la Evoluci\u00f3n? Susa, Memfis, Atenas, pudieron morir. Sin embargo, una consciencia del Universo. siempre en progresiva organizaci\u00f3n, pasa de una mano a otra mientras su empuje va creciendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s adelante, al hablar de la planetizaci\u00f3n progresiva de la Noosfera, voy a dedicarme a\u00a0restituir los dem\u00e1s fragmentos de Humanidad, la parte realmente importante y esencial que les correspondi\u00f3 en la construcci\u00f3n de esta plenitud alcanzada por la Tierra. En el momento presente de nuestra investigaci\u00f3n habr\u00eda que falsear, por sentimiento, los hechos, para no reconocer que, durante los tiempos hist\u00f3ricos, el eje principal de la Antropog\u00e9nesis ha pasado precisamente por el Occidente. Es en esta zona ardiente de crecimiento y de refundici\u00f3n universales en donde se ha hallado o, por lo menos, en donde ha debido ser hallado todo cuanto el Hombre ha hecho en esta \u00e9poca reciente. Y todo ello porque incluso lo que se conoc\u00eda ya de otros sitios, desde el anta\u00f1o remoto, no alcanz\u00f3 un definitivo valor humano m\u00e1s que al incorporarse al sistema de ideas y de actividades europeas. No es una simple candidez celebrar como un gran acontecimiento el descubrimiento de Am\u00e9rica por Col\u00f3n&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De hecho, desde hace seis mil a\u00f1os ha germinado alrededor del Mediterr\u00e1neo una neo-Humanidad, la cual acaba de absorber en estos mismos momentos los \u00faltimos vestigios del mosaico neol\u00edtico; es decir, el brote de otra capa, la m\u00e1s apretada de todas, en la Noosfera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y la prueba est\u00e1 en que de una manera inevitable, de un extremo a otro del Mundo, todos los pueblos, para ser verdaderamente humanos o para llegar a serlo m\u00e1s a\u00fan, se han visto conducidos a plantearse las esperanzas y los problemas de la Tierra moderna en los mismos t\u00e9rminos en que el Occidente lleg\u00f3 a formul\u00e1rselos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"60\" height=\"60\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE DE POST DEL FENOMENO HUMANO- Teilhard de Chardin\u00a0 *** &nbsp; \u00a0 EL FEN\u00d3MENO HUMANO Teilhard De Chardin -PARTE VIII- &nbsp; III.-EL PENSAMIENTO (&#8230;) Cap. II. EL DESPLIEGUE DE LA NOOSFERA\u00a0 1. La fase ramificada <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/12\/30\/teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-viii-el-despliegue-de-la-noosfera\/\" title=\"Teilhard de Chard\u00edn \u2013 \u201cEL FEN\u00d3MENO HUMANO\u201d \u2013 Parte VIII \u2013 El despliegue de la Noosfera\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":15627,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[107],"class_list":["post-15626","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-sabiduria_perenne","tag-teilhard"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15626","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15626"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15626\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15627"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15626"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15626"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15626"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}