{"id":15607,"date":"2020-10-28T00:05:25","date_gmt":"2020-10-27T23:05:25","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=15607"},"modified":"2020-09-03T13:08:56","modified_gmt":"2020-09-03T12:08:56","slug":"aporofobia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/10\/28\/aporofobia\/","title":{"rendered":"APOROFOBIA"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<h1 id=\"db1f\" class=\"graf graf--h3 graf--leading graf--title\" style=\"text-align: center;\">Pobreza: la herencia no\u00a0deseada<\/h1>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Por\u00a0Carmen Alemany Panadero<\/span><\/p>\n<div><span style=\"color: #339966;\">Art\u00edculo publicado el 29 de septiembre de 2018 en<\/span><\/div>\n<div><span style=\"color: #339966;\"><a style=\"color: #339966;\" href=\"https:\/\/medium.com\/@carrmen.alemany\/pobreza-la-herencia-no-deseada-ab0db98c3ac1\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/medium.com\/@carrmen.alemany\/pobreza-la-herencia-no-deseada-ab0db98c3ac1<\/a><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/div>\n<p id=\"91a6\" class=\"graf graf--p graf-after--figure\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1_6__0OtslMxxpo8GdQ57Ntw.jpeg\" rel=\"lightbox[15607]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15608\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1_6__0OtslMxxpo8GdQ57Ntw-300x148.jpeg\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1_6__0OtslMxxpo8GdQ57Ntw-300x148.jpeg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1_6__0OtslMxxpo8GdQ57Ntw-768x380.jpeg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1_6__0OtslMxxpo8GdQ57Ntw-1024x507.jpeg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/1_6__0OtslMxxpo8GdQ57Ntw.jpeg 1591w\" sizes=\"auto, (max-width: 450px) 100vw, 450px\" \/><\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"graf graf--p graf-after--figure\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mis usuarias del Centro de Servicios Sociales de Usera son en su mayor\u00eda mujeres latinoamericanas en situaci\u00f3n vulnerable. Madres solas, con empleos precarios, ingresos de 300\u2013400 euros al mes, residiendo en viviendas compartidas con otras familias, sin calefacci\u00f3n en invierno y viviendo situaciones como desahucios, alquileres ilegales, abusos laborales, empleo sin contrato, etc. Casi todas reciben unos\u00a0<a class=\"markup--anchor markup--p-anchor\" href=\"https:\/\/medium.com\/@carrmen.alemany\/la-situaci%C3%B3n-de-las-mujeres-migrantes-latinas-en-espa%C3%B1a-f657f65d2a76\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-href=\"https:\/\/medium.com\/@carrmen.alemany\/la-situaci\u00f3n-de-las-mujeres-migrantes-latinas-en-espa\u00f1a-f657f65d2a76\">ingresos muy inferiores a los 684 euros\u00a0<\/a>que el indicador AROPE se\u00f1ala como umbral de la pobreza. La mayor\u00eda acuden para solicitar las becas de comedor escolar, la RMI o la emisi\u00f3n de un informe social para acudir por alimentos a entidades ben\u00e9ficas.<\/span><\/p>\n<p id=\"1605\" class=\"graf graf--p graf-after--p\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Muchas de estas madres tambi\u00e9n nos solicitan ayuda para sus hijos. Asistencia de los educadores sociales, apoyo escolar, centros de d\u00eda municipales o integrarse en el grupo de adolescentes del CSS. Estos ni\u00f1os est\u00e1n\u00a0<a class=\"markup--anchor markup--p-anchor\" href=\"https:\/\/medium.com\/@carrmen.alemany\/la-protecci%C3%B3n-de-menores-y-el-ingreso-en-bandas-latinas-f76e5a2e7998\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-href=\"https:\/\/medium.com\/@carrmen.alemany\/la-protecci\u00f3n-de-menores-y-el-ingreso-en-bandas-latinas-f76e5a2e7998\">creciendo en un entorno social adverso<\/a>, marcado por situaciones de pobreza, soledad, largas ausencias de sus progenitores, falta de calefacci\u00f3n o de suministro el\u00e9ctrico, hacinamiento de varias familias en el hogar, microrracismos en la escuela y falta de materiales y recursos educativos. Un 20% de los menores de Usera se encuentran en un proceso de intervenci\u00f3n social. La pobreza en Espa\u00f1a se transmite de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, sin que estos ni\u00f1os y adolescentes encuentren v\u00edas para salir de esta situaci\u00f3n. Esto se conoce como transmisi\u00f3n intergeneracional de la pobreza.<\/span><\/p>\n<p id=\"e836\" class=\"graf graf--p graf-after--p\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El estudio\u00a0<a class=\"markup--anchor markup--p-anchor\" href=\"http:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=77325885020\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-href=\"http:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=77325885020\" data-><em class=\"markup--em markup--p-em\">Infancia, familias monoparentales e inmigraci\u00f3n latinoamericana en Barcelona<\/em><\/a>(Alcalde y P\u00e1vez, 2013), muestra que los ni\u00f1os latinoamericanos de hogares monomarentales se hallan en una situaci\u00f3n de alto riesgo. La carencia de materiales para el aprendizaje, el entorno f\u00edsico (hacinamiento en pisos compartidos, viviendas en mal estado, pobreza energ\u00e9tica) y la falta de acceso a actividades extraescolares afectan al rendimiento escolar y a su integraci\u00f3n social. Por su parte, el informe\u00a0<em class=\"markup--em markup--p-em\">Necesita Mejorar\u00a0<\/em>de Save the Children (2016) denuncia la concentraci\u00f3n de alumnos migrantes o de etnia gitana en determinados centros educativos. Esto lo corroboran sendas advertencias del relator especial de la ONU para el racismo, que denuncian la segregaci\u00f3n de migrantes en determinados barrios y escuelas. En Madrid existen una serie de colegios denominados\u00a0<a class=\"markup--anchor markup--p-anchor\" href=\"https:\/\/medium.com\/@carrmen.alemany\/desventaja-y-segregaci%C3%B3n-educativa-en-los-distritos-del-sur-de-madrid-57b056a70b3f\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\" data-href=\"https:\/\/medium.com\/@carrmen.alemany\/desventaja-y-segregaci\u00f3n-educativa-en-los-distritos-del-sur-de-madrid-57b056a70b3f\">Centros Prioritarios y de Especial Dificultad<\/a>. Se trata de centros educativos que poseen m\u00e1s de un 50% de alumnos migrantes o de etnia gitana. Los dos distritos madrile\u00f1os con m\u00e1s Centros Prioritarios son Puente de Vallecas y Usera. Por todo ello, los ni\u00f1os y adolescentes de familias migrantes de los distritos del sur de Madrid son una poblaci\u00f3n altamente vulnerable, ya que su situaci\u00f3n sociofamiliar, econ\u00f3mica y educativa posee todos los indicadores de riesgo. Estos menores se hallan en riesgo de sufrir pobreza, fracaso escolar, abandono escolar prematuro, caer en conductas de riesgo, consumo de drogas o alcohol e incorporaci\u00f3n a bandas latinas.<\/span><\/p>\n<p id=\"4c88\" class=\"graf graf--p graf-after--p\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El estudio\u00a0<a class=\"markup--anchor markup--p-anchor\" href=\"https:\/\/www.observatoriodelainfancia.es\/ficherosoia\/documentos\/4912_d_transmision-intergeneracional-pobreza.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-href=\"https:\/\/www.observatoriodelainfancia.es\/ficherosoia\/documentos\/4912_d_transmision-intergeneracional-pobreza.pdf\" data->\u00ab<em class=\"markup--em markup--p-em\">La transmisi\u00f3n intergeneracional de la pobreza<\/em><\/a><em class=\"markup--em markup--p-em\">\u00bb\u00a0<\/em>de la Fundaci\u00f3n FOESSA constata que la pobreza se hereda, y que no es extra\u00f1o que los Centros de Servicios Sociales y ONG est\u00e9n hoy atendiendo a los nietos de los usuarios de anta\u00f1o. La pobreza va muy vinculada al complejo fen\u00f3meno de la exclusi\u00f3n social en el que concurren factores econ\u00f3micos, laborales, educativos, familiares, relacionales, y pol\u00edticos. Este informe se\u00f1ala que el fen\u00f3meno de la exclusi\u00f3n social pone en evidencia el mito de la igualdad de oportunidades y el de la desaparici\u00f3n de las clases sociales. La igualdad de oportunidades no es real, y las clases sociales siguen existiendo. Los padres con una situaci\u00f3n privilegiada buscan la mejor educaci\u00f3n y las mejores oportunidades para sus reto\u00f1os, y aquellos que se hallan en situaci\u00f3n de desventaja no gozan de acceso a ese nivel educativo ni a las mismas oportunidades. La movilidad social en Espa\u00f1a es escasa. La proporci\u00f3n de hijos que permanecen en la clase social de sus padres es elevada (FOESSA, Marqu\u00e9s y Herrera, 2010\u00a0, Davia et al, 2013, Cueto et al, 2015) y la proporci\u00f3n de hijos que obtienen logros educativos equiparables a los de sus padres es tambi\u00e9n alta (Moreno 2011). Estos resultados cuestionan la existencia real de la igualdad de oportunidades, y de la meritocracia en s\u00ed misma (no es f\u00e1cil argumentar que el ascenso social se produce en base a m\u00e9ritos propios cuando se heredan tan claramente las condiciones de los padres). Todas las investigaciones realizadas corroboran la transmisi\u00f3n intergeneracional de la pobreza.<\/span><\/p>\n<p id=\"fd17\" class=\"graf graf--p graf--startsWithDoubleQuote graf-after--p\" style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em class=\"markup--em markup--p-em\">\u201cLa transmisi\u00f3n intergeneracional de la pobreza disminuye el nivel de igualdad de oportunidades del que gozan los individuos. En el caso extremo de una sociedad en la que nacer en un hogar pobre condene al individuo a ser pobre de por vida, se estar\u00eda ante una situaci\u00f3n grav\u00edsima, los pobres no tendr\u00edan ninguna posibilidad ni esperanza de salir de la pobreza, ni ning\u00fan incentivo para esforzarse y mejorar, lo que adem\u00e1s de ser sumamente injusto podr\u00eda producir graves conflictos sociales.<\/em>\u201d (INE, 2008).<\/span><\/p>\n<p id=\"c897\" class=\"graf graf--p graf-after--p\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En la transmisi\u00f3n de la pobreza de padres a hijos tambi\u00e9n es fundamental el rol de las instituciones que impulsan o se benefician de dicha transmisi\u00f3n de la pobreza.<\/span><\/p>\n<ul class=\"postList\" style=\"text-align: justify;\">\n<li id=\"e0d7\" class=\"graf graf--li graf-after--p\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong class=\"markup--strong markup--li-strong\">Un sistema educativo que segrega<\/strong>\u00a0alumnos en\u00a0<em class=\"markup--em markup--li-em\">colegios-gueto<\/em>\u00a0e incluso en\u00a0<em class=\"markup--em markup--li-em\">clases-gueto<\/em>\u00a0dentro de un mismo centro educativo (he conocido institutos que concentran a todos los ni\u00f1os migrantes o con dificultades de aprendizaje en 1\u00baE o en 2\u00ba E, dejando el resto de aulas para otro tipo de alumnado, ante la indiferencia de la Inspecci\u00f3n Educativa).<\/span><\/li>\n<li id=\"0861\" class=\"graf graf--li graf-after--li\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong class=\"markup--strong markup--li-strong\">Un mercado laboral que segrega<\/strong>\u00a0y clasifica a los trabajadores creando amplias capas de \u201ctrabajadores pobres\u201d, mano de obra barata para su explotaci\u00f3n. Muchas trabajadoras latinoamericanas o africanas no tienen acceso a empleos bien remunerados pese a traer titulaci\u00f3n de su pa\u00eds de origen. Algunas empresas tienen\u00a0<a class=\"markup--anchor markup--li-anchor\" href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/tecnologia\/2018-07-21\/glovo-apps-uber-eats-nueva-economia_1595442\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/tecnologia\/2018-07-21\/glovo-apps-uber-eats-nueva-economia_1595442\/\" data->empleados durmiendo en las calles<\/a>.<\/span><\/li>\n<li id=\"4ed6\" class=\"graf graf--li graf-after--li\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong class=\"markup--strong markup--li-strong\">Un sistema de protecci\u00f3n social que excluye\u00a0<\/strong>a determinados usuarios de ayudas (la Comunidad de Madrid suspende la RMI a muchas familias por detalles menores o con notificaciones poco claras, lo cual deja en la indigencia absoluta a cientos de familias. El IVIMA no permite el acceso a la vivienda protegida a aquellas personas que viven en ocupaci\u00f3n irregular, con lo que se imposibilita que regularicen su situaci\u00f3n. La protecci\u00f3n del recibo de la luz depende del criterio del trabajador social de turno, por lo que unas familias tienen acceso a este derecho y otras no. Muchas ayudas dependen del criterio del profesional, por lo que unos usuarios las perciben y otros, en igualdad de condiciones, no tienen acceso a ellas).<\/span><\/li>\n<li id=\"b3c9\" class=\"graf graf--li graf-after--li\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong class=\"markup--strong markup--li-strong\">Una clase pol\u00edtica que apoya y fomenta la desigualdad<\/strong>, la segregaci\u00f3n urbana y la aparici\u00f3n de barrios ricos y pobres. Las decisiones pol\u00edticas fomentan la gentrificaci\u00f3n y la turistificaci\u00f3n de barrios, la expulsi\u00f3n de vecinos en situaci\u00f3n precaria para atraer turistas adinerados.<\/span><\/li>\n<li id=\"3eea\" class=\"graf graf--li graf-after--li\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong class=\"markup--strong markup--li-strong\">Unos legisladores que dise\u00f1an pol\u00edticas sociales y fiscales excluyentes.<\/strong>\u00a0En la Comunidad de Madrid existen deducciones fiscales en el IRPF por escolarizar a los hijos en un colegio privado puro (no concertado) o por pagarles clases privadas de ingl\u00e9s, pero no existen deducciones por la compra de material escolar b\u00e1sico, vestimenta y calzado b\u00e1sico, o apoyo escolar para ni\u00f1os con necesidades educativas. El sistema fiscal en Madrid est\u00e1 claramente dise\u00f1ado para beneficiar a las familias adineradas. Un colegio privado no es una necesidad existiendo una amplia red p\u00fablica e incluso concertada, por lo que no es f\u00e1cil argumentar que deba ayudarse a esas familias con dinero p\u00fablico. Un logopeda o el apoyo escolar s\u00ed constituyen una necesidad y no lo cubre ninguna ayuda. Ser\u00eda interesante realizar un an\u00e1lisis de las razones que llevan a los pol\u00edticos a priorizar unos colectivos sobre otros, para subvencionar la escolarizaci\u00f3n en centros privados puros antes que la necesidad de equipamiento b\u00e1sico para familias sin recursos.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p id=\"a638\" class=\"graf graf--p graf-after--li\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el informe de FOESSA se subraya que el impacto de la pobreza aumenta en los hogares con ni\u00f1os. La debilidades del mercado de trabajo, las carencias de los sistemas de protecci\u00f3n social, la falta de voluntad pol\u00edtica, el elevado precio de los cuidados infantiles, las dificultades de conciliaci\u00f3n, las dificultades para el ascenso social o laboral de muchas madres solas, son algunas de las causas. Las ayudas econ\u00f3micas en Espa\u00f1a son reducidas, y como ya hemos visto, la normativa apoya a familias en otro tipo de situaciones. Diversos estudios corroboran el aumento de riesgo de pobreza en hogares con ni\u00f1os. Espa\u00f1a es uno de los pa\u00edses de la UE con una tasa de pobreza infantil m\u00e1s elevada. Uno de cada tres menores en Espa\u00f1a se encuentra bajo el umbral de la pobreza. Se trata de un problema sist\u00e9mico y estructural en nuestro pa\u00eds, en el que destaca la inacci\u00f3n, ineficacia y falta de voluntad de los poderes p\u00fablicos. La variable de g\u00e9nero tambi\u00e9n influye. Las familias m\u00e1s vulnerables son las encabezadas por una mujer sola. As\u00ed se puede comprobar en el informe\u00a0<a class=\"markup--anchor markup--p-anchor\" href=\"https:\/\/www.savethechildren.es\/sites\/default\/files\/imce\/docs\/mas_solas_que_nunca.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener noreferrer\" data-href=\"https:\/\/www.savethechildren.es\/sites\/default\/files\/imce\/docs\/mas_solas_que_nunca.pdf\" data-><em class=\"markup--em markup--p-em\">M\u00e1s solas que nunca: la pobreza infantil en familias monomarentales<\/em><\/a>\u00a0(2015) de Save the Children. Los hogares encabezados por mujeres solas son los m\u00e1s afectados por la pobreza y la exclusi\u00f3n social. Estos ni\u00f1os crecer\u00e1n en hogares y barrios pobres y excluidos, en colegios \u201cprioritarios o de especial dificultad\u201d, ser\u00e1n adolescentes en situaci\u00f3n de riesgo y adultos pobres. Y as\u00ed el ciclo de la pobreza comienza de nuevo. Una nueva familia usuaria de los Servicios Sociales y\/o de las entidades ben\u00e9fico-asistenciales que pueblan nuestros distritos y barrios. La pobreza como herencia familiar.<\/span><\/p>\n<p id=\"7ba0\" class=\"graf graf--p graf-after--p\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong class=\"markup--strong markup--p-strong\">El mito de la igualdad de oportunidades y de la meritocracia<\/strong><\/span><\/p>\n<p id=\"642b\" class=\"graf graf--p graf-after--p\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El derecho a la igualdad de oportunidades y la meritocracia son, hoy por hoy, m\u00e1s una aspiraci\u00f3n o un principio que un derecho. Muchos ni\u00f1os de Usera, Latina, Villaverde, Villa de Vallecas, Puente de Vallecas, San Blas, Ca\u00f1ada Real, no tienen acceso a una igualdad de oportunidades real ni a hacer valer sus m\u00e9ritos o capacidades en igualdad de condiciones. El \u00e9xito en la vida depende en gran medida de en qu\u00e9 familia o barrio nazcas. La igualdad de oportunidades no existe y las clases sociales est\u00e1n m\u00e1s vivas que nunca.<\/span><\/p>\n<p id=\"7d74\" class=\"graf graf--p graf-after--p graf--trailing\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Al tratarse de una problem\u00e1tica multidimensional, las soluciones son complejas, y en ellas hay que tener en cuenta las luchas de poder e intereses de los diferentes grupos. Es complicado eliminar privilegios a determinados sectores, y siempre se encontrar\u00e1 una fuerte resistencia. Ante las urnas, cada ciudadano termina votando a aquellos que apoyan sus intereses, y las personas en situaci\u00f3n privilegiada no suelen apoyar a quien promete aumentar los recursos para las personas m\u00e1s desfavorecidas, por si ello supone perder privilegios para sus propios hijos. Esta lucha de poder queda claramente plasmada en el mapa electoral de Madrid: azul en la mitad norte, rojo en la mitad sur. Y en el mapa social publicado por el Ayuntamiento de Madrid, que muestra claramente a un norte rico y a un sur extremadamente vulnerable.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #339966;\">\u2666<\/span>\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/aporofobia-2.jpg\" rel=\"lightbox[15607]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15615 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/aporofobia-2-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/a><\/p>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\">APOROFOBIA &#8211; El rechazo al pobre<\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\"><span style=\"color: #008000;\">Un desaf\u00edo para la democracia<\/span>\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Adela-Cortina.jpg\" rel=\"lightbox[15607]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-15610\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Adela-Cortina-197x300.jpg\" alt=\"\" width=\"197\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Adela-Cortina-197x300.jpg 197w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/Adela-Cortina.jpg 337w\" sizes=\"auto, (max-width: 197px) 100vw, 197px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">RECENSIONES<\/span><\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/dialnet.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Dialnet.com<\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 12pt;\">Por JOS\u00c9 M. MARGENAT PERALTA<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Adela Cortina consigue, como en otras ocasiones, poner nombre a las realidades, provoca la re\ufb02exi\u00f3n ante problemas ocultados, deliberadamente o no, y avanza en posibles respuestas. La \ufb01losof\u00eda de Adela Cortina es en gran medida una \ufb01losof\u00eda cr\u00edtica que desinstala y desvela ret\u00f3ricas autocomplacientes, ingenuas y aparentemente aceptables por los biempensantes de turno. La profesora Cortina propone, desde el mismo t\u00edtulo del libro, volver a pensar las palabras que parece que nos sirven para entendernos, desenmascarar as\u00ed su uso acomodaticio y revelar su potencial transformador. De ah\u00ed la primera y quiz\u00e1 m\u00e1s llamativa de las tesis de este libro: el rechazo al otro es un rechazo al pobre. Los rechazos al otro, al extranjero, al de otra etnia, al de otra orientaci\u00f3n sexual, al creyente de otra religi\u00f3n, tienen un rasgo en com\u00fan que no s\u00f3lo identi\ufb01ca ese rechazo sino que lo cali\ufb01ca, pues es siempre un rechazo al pobre, al sin recursos, al que no es aut\u00f3nomo, al que no puede salir adelante, hacia arriba o fuera de la exclusi\u00f3n. \u00c9se es el pobre. El rechazo al pobre es la clave de una realidad muy presente \u2013y muy ocultada\u2013 en nuestro debate social, cultural y pol\u00edtico, la que Adela Cortina ha denominado aporofobia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las personas tienen dignidad, tienen valor y no s\u00f3lo precio. Desde una limitada y reductora, porque no compensada, cultura del contrato, los pobres siempre quedan fuera del juego de dar y recibir por inter\u00e9s, incluso molestan. Hay que excluirles, al menos, de los c\u00e1lculos racionales con los que este \u201cmundo\u201d, este \u201cdes\u2013orden\u201d, ha de funcionar. A los pobres hay que hacerlos invisibles. Como los pobres, tambi\u00e9n han de ser ignorados y excluidos los refugiados, los demandantes de asilo, los inmigrantes econ\u00f3micos empobrecidos, los marginados sociales, los irrelevantes para el consumo, como muchos ancianos o ni\u00f1os sin capacidad adquisitiva, los muchos marginalizados sexuales, las v\u00edctimas de violencias intimas, sean familiares o \u2018de g\u00e9nero\u2019, y tantos otros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Este ensayo de A. Cortina es una llamada de atenci\u00f3n con una intenci\u00f3n que se expl\u00edcita como \u201cdesaf\u00edo para la democracia\u201d, el subt\u00edtulo del libro. No es pues una obra de sociolog\u00eda descriptiva ni de \u00e9tica b\u00e1sica, sino un ensayo que pretende una movilizaci\u00f3n del pensamiento y una re\ufb02exi\u00f3n normativa, un ensayo de \ufb01losof\u00eda social y pol\u00edtica, un libro de \u201csabidur\u00eda\u201d cr\u00edtica, pues su autora es una de las personas m\u00e1s capacitadas en el actual panorama hispano para lanzar, acometer y sostener este debate. Como explica la profesora Cortina en la introducci\u00f3n, el libro es tambi\u00e9n el resultado de la convergencia de varios grupos de trabajo de distintas universidades y de al menos dos proyectos de investigaci\u00f3n, todos ellos mencionados expl\u00edcitamente (pp. 15\u201316).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El libro trata de la \u201crealidad innegable y cotidiana de la aporofobia, de la necesidad de ponerle nombre para poder reconocerla, como tambi\u00e9n de buscar sus causas y proponer algunos cambios para superarla\u201d (p. 15). \u00c9ste es el objetivo del libro. Este t\u00e9rmino, \u201caporofobia\u201d, que \ufb01gura en el t\u00edtulo viene us\u00e1ndolo la autora desde hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os (p. 22). La palabra es importante, luego volver\u00e9 sobre la pertinencia de la misma, pero en todo caso no puede decirse que aporofobia sea una ocurrencia ni una improvisaci\u00f3n, sino un concepto que se ha ido a\ufb01rmando y confrontando. En el debate p\u00fablico espa\u00f1ol probablemente est\u00e1 llamado a ejercer cierto in\ufb02ujo; veremos si \u201ccuaja\u201d. En todo caso es un \u201cconcepto potente\u201d. Algunas entidades lo han asumido como propio. Es el caso de la fundaciones Bancaja (p. 21) y RAIS (pp. 26, 30\u201331).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00c9sta una de la virtudes del libro: al crear lenguaje, al \u201cnombrar el mundo\u201d (\u201cmundo\u201d como \u201ccosmos\u201d, como lo contra\u2013puesto al desorden y la fealdad, el \u201ccaos\u201d), una \ufb01l\u00f3sofa hace lo que tiene que hacer: decriptar la oscuridad del lenguaje y \u201ccrear realidad, nombr\u00e1ndola\u201d, es decir llamando a las cosas por su nombre. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La introducci\u00f3n parte de la comparaci\u00f3n constatada entre los 75 millones de turistas extranjeros recibidos en Espa\u00f1a en un a\u00f1o (en 2017 \u201cla Caixa\u201d hace una previsi\u00f3n de m\u00e1s de 83 millones de turistas) con ese \u201cotro tipo de extranjeros\u201d que son los inmigrantes empobrecidos y los refugiados. La crisis humanitaria del \u201cplaneta m\u00f3vil\u201d tan considerable en poblaci\u00f3n como Italia, Reino Unido o Francia (cfr. RFS 71 (2016) 431\u2013454), nos sumerge en un aut\u00e9ntico dilema \u00e9tico: entre la aceptaci\u00f3n entusiasta de los millones de turistas y el rechazo visceral, amedrentado y pusil\u00e1nime de esos centenares de hombres y mujeres que pretenden entrar en Espa\u00f1a y a los que ignoramos, si no con el discurso, s\u00ed con los hechos: entre la acogida y la hospitalidad (\ufb01l\u00eda) y el rechazo por medio del control exterior de fronteras y del rechazo instalado en el interior (fobia): en 2015 Espa\u00f1a se comprometi\u00f3 con los otros estados de la UE a recibir a 173.387 refugiados, hasta la fecha han sido aceptados en nuestro pa\u00eds s\u00f3lo alrededor de 17.000, es decir, un 1,2% de todos los solicitantes de protecci\u00f3n internacional registrados en la UE. No somos su\ufb01cientemente conscientes del enorme cinismo que representa la pol\u00edtica sostenida por el Gobierno espa\u00f1ol que, simplemente, ha resuelto el problema externaliz\u00e1ndolo y haci\u00e9ndolo invisible, aunque tambi\u00e9n ante la colaboraci\u00f3n culpable de otros gobiernos vecinos, el masivo desentendimiento ciudadano y la impotencia o incapacidad de las administraciones ante problemas que parecen superarnos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00c9ste es el punto de partida del libro. Esos extranjeros molestan no por serlo, sino por ser pobres. De ellos es \u201cla culpa de ser pobres\u201d pues cuestionan nuestro estar\u2013 bien y nos inquietan con su pobreza, nos protegemos de ella y de la inseguridad que genera, rechaz\u00e1ndolos e invisibiliz\u00e1ndolos: \u201ces el pobre el que molesta\u201d (p. 14).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El primer cap\u00edtulo (\u201cUna lacra sin nombre\u201d) presenta la diferente percepci\u00f3n que la autora tiene del hecho de la xenofobia y sus relacionados y justi\ufb01ca el uso del neologismo aporofobia. La autora justi\ufb01ca el paso de un t\u00e9rmino particular (xenofobia) a uno general (aporofobia) a partir de algunos casos (pp. 18 y 19) y subraya la asimetr\u00eda entre las convicciones apor\u00f3fobas de superioridad y las declamaciones de igualdad formal. \u00c9ste es un punto clave en las fobias grupales: \u201cla convicci\u00f3n de que existe una relaci\u00f3n de asimetr\u00eda\u201d de quien desprecia, que se considera superior a quien es despreciado o rechazado. No nos \u201crepugnan\u201d los capaces de comprar equipos de f\u00fatbol, pero se cierran las puertas ante los refugiados pol\u00edticos. El problema no es, pues, de raza, etnia o extranjer\u00eda, es de pobreza. El pobre molesta, incluso \u201cnuestro pobre\u201d. Es el \u201cap\u00f3ros\u201d. La historia de ese t\u00e9rmino es recogida en las p\u00e1ginas 22 a 26. La autora reconoce que muchos oyentes o lectores subrayan que eso que oyen o leen con esta palabra y su signi\ufb01cado tiene ver con lo que \u201cles pasa\u201d. Si era Ortega y Gasset el que dec\u00eda que muchas veces \u201clo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa\u201d, tambi\u00e9n es cierto que existe una larga tradici\u00f3n \ufb01los\u00f3\ufb01ca de la primera ilustraci\u00f3n griega (S\u00f3crates) y de la segunda alemana (Kant) desde la que se nos ha invitado siempre a hacer uso de la raz\u00f3n (\u201dsapere aude\u201d). Nombrar las cosas es el camino del reconocimiento, pues \u201clas cuestiones de palabras son cuestiones de cosas\u201d (F. Cubells). El prop\u00f3sito del libro, nuevamente enunciado, cierra ese cap\u00edtulo: pretende ofrecer un ant\u00eddoto frente a la aporofobia que sirva tanto a la educaci\u00f3n formal e informal, como a la construcci\u00f3n de instituciones equitativas, siendo ambas cuestiones clave para una \u00e9tica de la raz\u00f3n cordial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El segundo cap\u00edtulo (\u201cLos delitos del odio al pobre\u201d) introduce sutilmente la consideraci\u00f3n importante que afecta a las claves del odio; \u00e9stas ciertamente residen en el odiado, pero mucho m\u00e1s en el que odia. La autora diferencia entre \u201cincidentes de odio\u201d, \u201cdelitos de odio\u201d y \u201cdiscursos del odio\u201d (pp. 30\u201333) como \u201cpatolog\u00edas sociales\u201d (cfr. A. CORTINA, \u201cLa patolog\u00eda del odio\u201d en El Pa\u00eds, 28\u2013III\u20132017, p. 13), haciendo consideraciones ling\u00fc\u00edsticas de reserva ante estas expresiones que re\ufb02ejan una traducci\u00f3n demasiado lineal y poco pensada del original ingl\u00e9s \u201chate speeches\u201d. El odio se tiene hacia algo abstracto, aunque identi\ufb01cado concretamente en alguien: el pobre, el que no resulta rentable, el prescindible, el sobrante, \u00e9se es sin m\u00e1s ignorado y rechazado, es \u201codiado\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El tercer cap\u00edtulo (\u201cEl discurso del odio\u201d) se abre con una referencia a lo discutible de un t\u00e9rmino que, al menos a los o\u00eddos hispanos, suena demasiado fuerte e impreciso (pp. 45\u201346). M\u00e1s all\u00e1 de lo acertado de la expresi\u00f3n, \u00e9ste es un debate ineludible (p. 45). En este cap\u00edtulo, como m\u00e1s adelante, se hacen repetidas alusiones a un art\u00edculo del profesor J. A. Carrillo Donaire, aparecido en nuestra revista, que fue posteriormente galardonado con un premio para juristas (cf. RFS 70 (2015) 205\u2013243 y RFS 72 (2017) 24, nota 12). La construcci\u00f3n de una democracia radical debe ser el horizonte en que se sit\u00fae un debate entre libertad de expresi\u00f3n y protecci\u00f3n de la imagen y de la identidad (pp. 46\u201349). La clave, como la autora viene proponiendo desde hace a\u00f1os, es el \u201crespeto activo\u201d en lugar de una d\u00e9bil tolerancia pasiva (pp. 58\u201359). Las sociedades abiertas, si quieren ser realmente democr\u00e1ticas (y aqu\u00ed la condicional es esencial) \u201cdeben hacerlo desde el reconocimiento mutuo de la dignidad de las personas que tienen derecho al respeto y a la autoestima\u201d (p. 58). Ni el respeto activo ni la libertad de expresi\u00f3n pueden debilitarse ni relegarse, sino que una \u00e9tica c\u00edvica propia de una democracia radical siempre tiene como primer fundamento el reconocimiento mutuo. La pobreza social es la que convierte a los ciudadanos peor situados en diana del desprecio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El cap\u00edtulo cuarto (\u201cNuestro cerebro es apor\u00f3fobo\u201d) se abre con una larga cita (D. Eagleman, Inc\u00f3gnito. Las vidas secretas del cerebro) que introduce en una perspectiva en cierta forma innovadora y necesaria, en el que la autora, que lleva a\u00f1os publicando art\u00edculos y monograf\u00edas sobre este aspecto, insiste desde la base neurol\u00f3gica en que somos biol\u00f3gicamente xen\u00f3fobos porque nuestro cerebro es xen\u00f3fobo. \u201cCrear riqueza con equidad, erradicar la pobreza y reducir las desigualdades injustas\u201d es lo que desear\u00eda una econom\u00eda \u00e9tica en una democracia deliberativa mundial (p. 61), pero algo nos frena: nuestro cerebro. Existe un abismo entre declaraciones y realizaciones. La exposici\u00f3n de las conclusiones sobre la evoluci\u00f3n de nuestra conciencia moral a partir de L. Kohlberg se relaciona con la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n social de J. Habermas. Seg\u00fan aqu\u00e9l, en nosotros conviven tres tipos de planteamientos morales: individualistas\u2013ego\u00edstas, comunitaristas\u2013protectores y universalistas\u2013altruistas. La contradicci\u00f3n entre unos discursos a favor de sociedades inclusivas y la existencia asim\u00e9trica de una cantidad ingente de excluidos debe ser explicada. Es lo que hace la autora en este cap\u00edtulo, quiz\u00e1 uno de los que nos ha parecido m\u00e1s innovadores y sugerentes del conjunto. Nuestro cerebro genera mecanismos de exclusi\u00f3n: hay una debilidad moral social, pues no hacemos \u2013ni en general las sociedades hacen\u2013 lo que queremos o decimos que queremos. Algo ocurre en nuestro cerebro. Los excluidos son el resultado de esa aporofobia neuronal. Aunque la autora alude a una posible deriva ideol\u00f3gica de la neurociencia, ante la que hay que estar al tanto, y reclama una neurociencia cr\u00edtica (p. 68) la a\ufb01rmaci\u00f3n de la aporofobia neuronal es terminante. La aporofobia tiene su ra\u00edz en nuestra biolog\u00eda: somos biol\u00f3gicamente xen\u00f3fobos, pues estamos atravesados de la tendencia de poner entre par\u00e9ntesis lo que percibimos como perturbador (p. 73). Este podr\u00eda ser el resumen de la tesis del libro. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El quinto cap\u00edtulo (\u201cConciencia y reputaci\u00f3n\u201d), contin\u00faa la argumentaci\u00f3n del anterior re\ufb01ri\u00e9ndose al origen biol\u00f3gico de la conciencia moral. Existen, con ya queda dicho, dos caminos para la transformaci\u00f3n social: la educaci\u00f3n y la construcci\u00f3n de instituciones, pero hay algo previo a la misma, la formaci\u00f3n de una conciencia moral que no supere un mero c\u00e1lculo prudencial ligado a la reputaci\u00f3n o la fama, buenas o malas (p. 86). La autora se plantea: \u00bfpor qu\u00e9 y hasta d\u00f3nde aceptamos lo justo? (p. 85). Esta cuesti\u00f3n le permite entrar en el origen biol\u00f3gico de la moral (aptdo. 3, pp. 87\u201389) que pone de relieve la importancia de la solidaridad intergrupal para la selecci\u00f3n social por medio de las \u201cleyes de grupo\u201d, aquella peque\u00f1a \u201cvoz silenciosa\u201d que marca \u201chasta d\u00f3nde podemos llegar persiguiendo nuestros intereses sin correr riesgos intolerables\u201d (R. Alexander 1987). Para este autor, citado varias veces, la reciprocaci\u00f3n es la base de la cooperaci\u00f3n. Y base de todos los sistemas de moralidad (p. 95). Educar la autonom\u00eda y la compasi\u00f3n es fundamental para orientar la acci\u00f3n, rechazar conductas apor\u00f3fobas, empoderar a los pobres y fomentar la autonom\u00eda y la compasi\u00f3n (p. 95, en la que se insiste en lo dicho en p. 27), lanzando el mensaje de rechazo de las conductas apor\u00f3fobas para que vayan calando en nuestras sociedades. La autora, sin embargo, se pregunta si no queda un punto de obligaci\u00f3n incondicionada en la conciencia moral (p. 96) y a\ufb01rma que existe una auto\u2013obligaci\u00f3n que nace del reconocimiento rec\u00edproco que nos constituye como humanos y pone los cimientos de una sociedad inclusiva: esa ligatio de pertenencia mutua abre el mundo de la gratuidad. En resumen, educaci\u00f3n, instituciones y leyes apoyadas ambas en la conciencia moral son las bases de una apertura a lo justo (y el rechazo de lo injusto) en un pensamiento altruista universalista como el que de\ufb01ende la autora, en una democracia mundial deliberativa, inclusiva, participativa, cosmopolita, transparente y dispuesta a rendir cuentas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Un interesante cap\u00edtulo (\u201cBiomejora moral\u201d), quiz\u00e1 tambi\u00e9n por menos conocido, es el sexto, que se plantea la cuesti\u00f3n central: \u00bfes posible mejorar la orientaci\u00f3n de la conciencia personal?, \u00bfpuede lograrlo la educaci\u00f3n?, \u00bfpodemos educar en virtudes cordiales?, \u00bfes realmente \u00e9ste un camino prometedor? La biomejora moral plantea, obviamente, problemas \u00e9ticos de fondo. \u00bfPor qu\u00e9 es aceptable mejorar las capacidades humanas para empoderar a las personas (Amartya Sen) y no va a ser v\u00e1lida la biomejora desde la neuro\u00e9tica? El debate entre transhumanistas y bioconservadores re\ufb02eja dos posiciones tipo, la de los que est\u00e1n dispuestos a aceptar mejoras con medios biom\u00e9dicos y la de los que no lo est\u00e1n. Para el transhumanismo no se tratar\u00eda s\u00f3lo de llegar a ser el que eres, sino de ser \u201cm\u00e1s de lo que eres\u201d, pero la autora reconoce que hay un tercer grupo, el de quienes no se identi\ufb01can ni con unos ni con otros, sino que simplemente son anti\u2013 anti\u2013mejora pues consideran que la mejora no puede practicarse en la l\u00ednea germinal por las consecuencias de un cambio tal, pero que no cabe oponerse tozudamente a cualquier mejora. El debate es mucho m\u00e1s amplio que el de la biomejora moral; se trata de un debate actual permanentemente abierto. La cuesti\u00f3n que plantea la autora es simplemente la de la biomejora moral sin da\u00f1os a terceros, puesto la autora cree que ciertamente es permisible que las personas intenten mejorarse moralmente a s\u00ed mismas. Esta mejora, basada en m\u00e1s cooperaci\u00f3n y m\u00e1s disposici\u00f3n al altruismo, se basa en el mutualismo rec\u00edproco de personas capaces de dar y de recibir. El juego de dar y recibir resulta bene\ufb01cioso para el grupo y para los individuos que lo componen y no podemos dejar de jugarlo, pues el desarrollo cultural, gracias al lenguaje, hace que las posibilidades humanas actuales sean mucho mayores que hace cuarenta mil a\u00f1os, aunque en ese mismo per\u00edodo la especie humana haya permanecido igual biol\u00f3gica y gen\u00e9ticamente. Anoto el uso de un anglicismo no demasiado frecuente todav\u00eda en nuestra literatura, aunque a veces \u201cparrochialism\u201d sea traducido por parroquialismo (p. 119). Para avanzar en un universalismo que supere el parroquialismo, \u00bfs\u00f3lo existe esta especie de \u201ceugenesia liberal\u201d (p. 122)?, \u00bfno es posible lograr un sentimiento de respeto ante lo que vale en s\u00ed mismo y no para otras cosas? Es cierto que la experiencia compartida de sufrimiento y alegr\u00eda nos ayuda a formar la conciencia moral, sin rehuir ni huir de los otros, sino participando activamente en el destino de quienes sufren. Sufrir no es un deber, participar en el sufrimiento de otros s\u00ed lo es (y esto se a\ufb01rma citando a Kant). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El s\u00e9ptimo cap\u00edtulo (\u201cErradicar la pobreza, reducir la desigualdad\u201d) retorna al tema de la pobreza desde la consideraci\u00f3n, ya anunciada al principio, sobre la pobreza: \u00e9sta no es s\u00f3lo la carencia de medios para sobrevivir, sino la falta de libertad (p. 128) que seg\u00fan Amartya Sen se convierte en la \u201cimposibilidad de llevar a cabo los planes de vida que una persona tenga razones para valorar\u201d (p. 43). Si la pobreza es falta de libertad y es evitable (pp. 130\u2013134), la re\ufb02exi\u00f3n y la acci\u00f3n han de estar orientadas a capacitar (\u201cempoderar\u201d) a la personas para llevar adelante su propio proceso de vida, para ponerse y mantenerse de pie, pues una vida en libertad es un derecho que todos tienen y que debe servir para maximizar el bien de las personas, aunque la autora se inclina por tener en cuenta la teor\u00eda de la justicia como marco com\u00fan para todos que determina \u201clo justo\u201d y tiene primac\u00eda sobre \u201clo bueno\u201d para unos u otros (pp. 138\u2013140) \u201cErradicar la pobreza y reducir las desigualdades es una meta ineludible del mundo econ\u00f3mico para los siglos XX y XXI, en los que nos ha cabido en suerte vivir\u201d (p. 140). \u00c9sta es otra de las tesis subyacentes en todo el libro. El cap\u00edtulo se cierra con cinco grupos de propuestas: reducir las desigualdades como una forma de erradicar la pobreza y logar el crecimiento; en el mundo globalizado, unir el poder de la econom\u00eda a los ideales universales; asumir la responsabilidad social empresarial como una cuesti\u00f3n de prudencia y de justicia; promover el pluralismo de los modelos de empresa; y cultivar las distintas motivaciones de la racionalidad econ\u00f3mica, pues la persona es un h\u00edbrido de homo oeconomicus y de homo reciprocans (pp. 141\u2013148) que lleva a la \u201calianza de quienes se reconocen mutuamente como personas dotadas de dignidad, no de un simple precio, como personas vulnerables, necesitadas de justicia, pero tambi\u00e9n de cuidado y compasi\u00f3n\u201d (p. 148)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El octavo y \u00faltimo cap\u00edtulo (\u201cHospitalidad cosmopolita\u201d) trata expresamente del asilo y de los refugiados, a\ufb01rmando la doble dimensi\u00f3n de la hospitalidad, como derecho y como deber, y concluye en un apartado que podr\u00eda ser s\u00edntesis de la propuesta de la profesora Cortina, sobre la hospitalidad cosmopolita como justicia y como compasi\u00f3n (pp. 166\u2013168). En este cap\u00edtulo la autora presenta el pensamiento de Kant, logrando conjugar categor\u00eda e intenciones a partir de una reivindicaci\u00f3n del principio de hospitalidad como el signo de civilizaci\u00f3n que necesita Europa. El elogio de la hospitalidad personal y social sirve de pre\u00e1mbulo para presentar las dos nociones de hospitalidad en Kant como virtud y como derecho\/deber, como virtud personal y como obligaci\u00f3n institucional. Para avanzar en esta construcci\u00f3n de una hospitalidad inclusiva hemos de empe\u00f1arnos en una sociedad cosmopolita seg\u00fan el op\u00fasculo kantiano sobre La paz perpetua (1795), interpretado seg\u00fan la hip\u00f3tesis de un Estado mundial, recogida en la Cr\u00edtica del juicio (1793\u20131795).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Una vez descrito sumariamente cada uno de los cap\u00edtulos, podemos proponer cierto agrupamiento, pues se pueden per\ufb01lar cinco bloques. Un primer cap\u00edtulo introductorio, m\u00e1s breve y con menos notas, limitado a la proposici\u00f3n de un concepto. Pese a su brevedad no es por ello y por lo que luego veremos, menos importante. Un segundo bloque de los cap\u00edtulos segundo y tercero que introducen a la compleja y variada problem\u00e1tica del \u201codio al pobre\u201d (aporofobia) tanto en los delitos como en las justi\ufb01caciones de los mismos. El concepto \u201crespeto activo\u201d, tantas veces presentado por la profesora Cortina como una de las claves de la \u00e9tica c\u00edvica que \ufb01gura en el ep\u00edgrafe \ufb01nal de ese bloque, \u201cla libertad se construye desde el respeto activo\u201d, argumenta que las sociedades abiertas, \u201csi quieren ser realmente democr\u00e1ticas, deben hacerlo desde el reconocimiento mutuo de la dignidad de las personas que tiene derecho al respeto y a la autoestima\u201d (p. 58). El tercer agrupamiento corresponde a los cap\u00edtulos cuarto, quinto y sexto que tiene como denominador la revisi\u00f3n de los estudios neurocient\u00ed\ufb01cos y de sociolog\u00eda del conocimiento, aunque \u00e9sta en el libro no sea as\u00ed denominada, sobre cuesti\u00f3n de la conciencia, lo que lleva a la autora a cuestionarse, no a invalidar, el camino de la \u201cbiomejora\u201d moral como la mejor forma de superar el discurso excluyente. El cap\u00edtulo s\u00e9ptimo tiene entidad su\ufb01ciente para \ufb01gurar como un bloque diferente, en paralelo con el cap\u00edtulo siguiente y \u00faltimo. Este s\u00e9ptimo est\u00e1 dedicado a la pobreza y la desigualdad, mientras en el \u00faltimo, que tiene una cierta funci\u00f3n conclusiva, se trata de una de las varias propuestas sint\u00e9ticas del libro: la \u201chospitalidad cosmopolita\u201d, a partir de una profunda y detallada consideraci\u00f3n del pensamiento kantiano. Dos cap\u00edtulos pues, de \ufb01losof\u00eda social y pol\u00edtica, uno m\u00e1s cercano a la sociolog\u00eda normativa y otra a la \ufb01losof\u00eda jur\u00eddico\u2013pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Este libro tiene parcialmente origen en algunos art\u00edculos e intervenciones acad\u00e9micas rese\u00f1adas con precisi\u00f3n en las correspondientes primeras notas de los cap\u00edtulos 3, 5, 6 y 8 (pp. 186, 189, 191 y 195 respectivamente), lo que no excluye que los cap\u00edtulos restantes participen de una u otra forma de trabajos previos orales o en cantera, especialmente en los grupos de investigaci\u00f3n indicados en las p\u00e1ginas 15 y 16. Los or\u00edgenes mencionados en las citadas notas son: Universidad Loyola Andaluc\u00eda, Real Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas, revista Sistema, diario El Pa\u00eds y Centro de Estudios Pol\u00edticos y Constitucionales. Es, por ello, me atrevo a decir, una obra en proceso y plural en su origen, aunque sin duda tiene la impronta y el rigor a que nos tiene acostumbrados su autora.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La bibliograf\u00eda (pp. 169\u2013184) es especialmente interesante por su amplitud, y las m\u00faltiples y no tan habituales referencias a autores actuales, adem\u00e1s de a los obligados cl\u00e1sicos, en aspectos de tanto relieve como \u00e9tica de las organizaciones, tema en que la autora ha sido pionera en Espa\u00f1a, \u201chate speech\u201d, bio\u00e9tica, neurobiolog\u00eda y sistemas morales, neuroeducaci\u00f3n, neuro\u00e9tica, ciber\u2013odio e internet, psicolog\u00eda moral evolutiva, identidad y reconocimiento, neurociencia social, neuropol\u00edtica, biomejora moral y otras entradas sobre altruismo reciprocidad y cooperaci\u00f3n; por \u00faltimo, tambi\u00e9n son ricas y variadas las referencias a la \u00e9tica empresarial, el enfoque de capacidades, \u00e9tica del desarrollo o responsabilidad social entre otros. Me permito dejar anotadas m\u00ednimas erratas por si en una segunda edici\u00f3n, pronto esperable, pudiesen tenerse presentes; son en las p\u00e1ginas: 69 (l\u00edneas 9 y 10: atendremos), 94 (l\u00ednea 21, en que se sepa), 133 (l\u00ednea 12, seis palabras repetidas, quiz\u00e1 falte alguna palabra para tener sentido la frase), 135 (l\u00ednea sexta por el \ufb01nal, quiz\u00e1 se contraponga Gran Breta\u00f1a y Europa) y 186 (cap. 3, nota 1, el nombre correcto es Universidad Loyola Andaluc\u00eda).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Al leer este libro me he preguntado qu\u00e9 lugar ocupa o va a tener en la re\ufb02exi\u00f3n de la profesora Cortina (no es de menor inter\u00e9s conocer la visi\u00f3n del proyecto intelectual de la autora, cf. \u201cAutobiograf\u00eda intelectual de Adela Cortina Orts\u201d en \u201cAdela Cortina y Esperanza Guis\u00e1n. De la justicia a la felicidad. Debate de un proyecto moral\u201d: (revista) Anthropos 96 (1989) 9\u201316.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ciertamente \u00e9ste no es un libro menor de la autora; si es de transici\u00f3n es porque introduce nuevas preocupaciones, con\ufb01rma pasos dados y abre rutas. Si consideramos que \u00c9tica m\u00ednima. Introducci\u00f3n a la \ufb01losof\u00eda pr\u00e1ctica, cuya primera edici\u00f3n es de 1986, con pr\u00f3logo de Jos\u00e9 Luis L. Aranguren, signi\ufb01c\u00f3 la obertura de ese proceso (no el inicio que podr\u00edamos rastrear en publicaciones de a\u00f1os anteriores, incluida su tesis doctoral sobre el te\u00edsmo kantiano, Salamanca 1981) podr\u00edamos establecer tres periodos decenales hasta 2017, en que comenzar\u00eda un cuarto per\u00edodo. El primer per\u00edodo se extiende desde 1986 hasta 1997 en que apareci\u00f3 la primera edici\u00f3n de Ciudadanos del mundo; un segundo periodo llega desde ese t\u00edtulo hasta 2007, con la aparici\u00f3n de \u00c9tica de la raz\u00f3n cordial, que a su vez era una reelaboraci\u00f3n ampliada del discurso de ingreso de la autora en la Real Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas (cf. nuestra rese\u00f1a bibliogr\u00e1\ufb01ca, J. M. MARGENAT, RFS 64 (2008) 547\u2013556); ciertamente con \u00c9tica de la raz\u00f3n cordial se produjo un giro relevante en la evoluci\u00f3n de A. Cortina, que dio paso a la tercera etapa que ahora vuelve a profundizar en cuestiones anteriores. El tercer per\u00edodo abarca pues desde 2007 hasta ahora, en que con el libro objeto de este comentario, comienza un cuarto tiempo. Con cierto temblor podr\u00edamos sintetizar en cuatro lemas cada uno de los periodos: 1986\u20131997, la raz\u00f3n discursiva; 1997\u2013 2007, la raz\u00f3n cosmopolita; 2007\u20132017, la raz\u00f3n cordial; y a partir de 2017, la raz\u00f3n inclusiva. En cierto modo, si la raz\u00f3n cordial supuso cierta discontinuidad, en esta cuarta etapa que se inicia con Aporofobia se produce cierto retorno a las etapas primera y, sobre todo, segunda (discursiva, cosmopolita), integrando la perspectiva cordial desde una concepci\u00f3n de \u201chospitalidad cosmopolita\u201d. Si he llamado a esta cuarta etapa, que se abre ahora, \u201cinclusiva\u201d es porque mantiene la coherencia de la \u00e9tica discursiva, implicando a la ciudadan\u00eda cosmopolita, pero de una forma que \u201cincluye\u201d, y s\u00f3lo por eso es tambi\u00e9n sostenible, a partir de una perspectiva cordial de reconocimiento y de compasi\u00f3n. Estamos ante la perspectiva de una \u00e9tica social humana integral, nos hallamos ante un giro similar al que en 2007 supuso la raz\u00f3n cordial como complemento de la raz\u00f3n discursiva que caracteriz\u00f3 toda la primera etapa. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Por \u00faltimo, me re\ufb01ero a algunas cuestiones trasversales que creo oportuno subrayar. Nos encontramos ante un ensayo de \u00e9tica social de variado enfoque y de ricas perspectivas. Se trata de un libro que har\u00e1 hablar y dar\u00e1 que pensar. Por supuesto, es una obra muy adecuada para el trabajo grupal en seminarios acad\u00e9micos o en grupos de re\ufb02exi\u00f3n. Es un libro que no deja indiferente, un libro de los que honran a una comunidad intelectual por proponer ensayos de tal altura y honran a una autora que somete su re\ufb02exi\u00f3n a la discusi\u00f3n p\u00fablica. Estas tres cuestiones son: el t\u00edtulo del libro; la relaci\u00f3n de alteridad; y la gratuidad, ambas como parte de la fundamentaci\u00f3n de una propuesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A) El t\u00edtulo tiene dos valores que creo un deber subrayar, adem\u00e1s de una reserva que surge de su misma justi\ufb01caci\u00f3n. El primer valor es haber acu\u00f1ado un concepto breve y claro, puesto que lo no nombrado no existe; \u00e9ste es uno de los grandes m\u00e9ritos del libro; el segundo aspecto a valorar es la coherencia que mani\ufb01esta su autora al proponer este t\u00edtulo, aunque en el libro se hagan tambi\u00e9n algunas matizaciones interesantes. La reserva tiene que ver con la etimolog\u00eda de la palabra aporofobia. Quede dicho de antemano que la fuerza creadora de un autor reside en la capacidad de nombrar el mundo (p. 17, referencia a Macondo un mundo en que las cosas a\u00fan estaban innombradas).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En griego cl\u00e1sico, as\u00ed como en griego neotestamentario, existen tres palabras para referirse a pobre: \u03b1\u03c0\u03c1\u03bf\u03c3,\u03c0\u03c4\u03c9\u03c7\u03bf\u03c3, \u03c4\u03b1\u03c0\u03b5\u03b9\u03bd\u03bf\u03c3, con signi\ufb01cados bastante diferentes seg\u00fan los autores y los contextos: la primera palabra, \u03b1\u03c0\u03c1\u03bf\u03c3, etimol\u00f3gicamente, m\u00e1s que a la pobreza econ\u00f3mica o a la exclusi\u00f3n, se re\ufb01ere a la incapacidad de salir adelante, de ser viable; un \u03b1\u03c0\u03c1\u03bf\u03c3 literalmente un \u201csin\u2013salida\u201d, viene a ser una persona sin juicio, pobre de consejo, inexplicable o dif\u00edcil; en Her\u00f3doto y en P\u00edndaro aparece con esos signi\ufb01cados: el que no tiene salida, el bloqueado, el sin recursos, si bien es cierto que Plat\u00f3n (Rep\u00fablica 552a) se re\ufb01ere con esta palabra a pobre o indigente, lo mismo que Arist\u00f3teles (Pol\u00edtica, 1279b9, 1289b30), para quien tambi\u00e9n tiene este signi\ufb01cado. En el nuevo testamento la palabra no aparece, y cuando lo hace es como sustantivo, \u03b1\u03c0\u03c1\u03b9\u03b1, que tiene un signi\ufb01cado m\u00e1s an\u00edmico y existencial que socio\u2013econ\u00f3mico: ansiedad, desesperaci\u00f3n, perplejidad, duda o indeterminaci\u00f3n. La segunda palabra, \u03c0\u03c4\u03c9\u03c7\u03bf\u03c3, se re\ufb01ere al mendicante, al que pide limosna, quedando limitada, tanto en el griego cl\u00e1sico como en el neotestamentario, a la realidad de los mendigos y a personas despreciables o no valoradas. La tercera palabra, \u03c4\u03b1\u03c0\u03b5\u03b9\u03bd\u03bf\u03c3, funciona como equivalente de humilde, abajado, bajo, tanto referido a personas de baja estatura como a zonas o lugares bajos, aunque Plat\u00f3n conozca esa palabra como despreciable (Leyes 791d) y como bajo y humilde (Leyes 762d). Humillaci\u00f3n, sumisi\u00f3n, modestia, aunque no necesariamente pusilanimidad opuesta a la\u00a0\u03bc\u03b5\u03b3\u03b1\u03bb\u03bf\u03c6\u03c5\u03c7\u03b7\u03b9\u03b1 que Arist\u00f3teles consideraba una virtud. (Introduzco estas notas a partir dela consulta de ARNDT\u2013GRINGRICH 1957; BAILLY 161950 y LIDDELL\u2013SCOTT 91940).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En resumen \u03b1\u03c0\u03c1\u03bf\u03c3= bloqueado, sin salida, \u03c0\u03c4\u03c9\u03c7\u03bf\u03c3= menesteroso, \u03c4\u03b1\u03c0\u03b5\u03b9\u03bd\u03bf\u03c3= abajado, humilde. De esta breve consideraci\u00f3n etimol\u00f3gico\u2013sem\u00e1ntica extraigo una duda y una justi\ufb01caci\u00f3n. La segunda es clara: no habiendo un t\u00e9rmino un\u00edvoco y claro, a la hora de crear un neologismo la autora tiene derecho a partir del m\u00e1s amplio, y por ello m\u00e1s inclusivo, al usar el signi\ufb01cado del todo por la parte en una especie de sin\u00e9cdoque conceptual, y ampliar el originario de \u03b1\u03c0\u03c1\u03bf\u03c3, re\ufb01ri\u00e9ndose a los pobres en todos los sentidos. Por otro lado, no teniendo la palabra usada, \u03b1\u03c0\u03c1\u03bf\u03c3, un claro sentido econ\u00f3mico, sino muy preponderantemente psicol\u00f3gico\u2013social, convendr\u00eda de\ufb01nir de otra forma la aporofobia sin esa referencia expl\u00edcita a la pobreza econ\u00f3mica como causa de rechazo (p. 21). Parece m\u00e1s preciso hablar de que \u201cquien desprecia asume una actitud de superioridad con respecto al otro\u201d o por lo que su \u201crechazo del otro est\u00e1 legitimado\u201d (p. 18). El otro pobre, el \u201cap\u00f3ros\u201d, es el que en esta vida, como decimos en castellano, pasa estrecheces o vive sin salida (\u03b1-\u03c0\u03c1\u03bf\u03c3) en la estrechez m\u00e1s angustiosa. (Consult\u00e9 esta apreciaci\u00f3n con un compa\u00f1ero recientemente fallecido, profesor de \ufb01lolog\u00eda en la Universidad de Granada, A. T., a quien deseo reconocer p\u00f3stumamente la ayuda recibida). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Esta primera consideraci\u00f3n cr\u00edtica sobre el nombre me lleva a plantear una reserva. \u00bfNo ser\u00eda m\u00e1s correcto hablar de un tri\u00e1ngulo de la exclusi\u00f3n que hay que aceptar \u201cin toto\u201d, integralmente? La exclusi\u00f3n no acontece siempre y s\u00f3lo, aunque muchas veces pueda ser principalmente, por razones econ\u00f3micas. Es muy dif\u00edcil separar en la realidad las tres suposiciones que suelen ir mezcladas. Si parece que una de las fobias es a los que est\u00e1n \u201csin salida\u201d, los pobres en el sentido al que nos hemos referido; hay una segunda actitud que no parte del rechazo y del miedo a la pobreza econ\u00f3mica, sino del rechazo a lo muerto, lo impuro, lo enfermo, desde un cierto fa<\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">natismo c\u00e1taro que encuentra su ra\u00edz en un fundamentalismo acr\u00edtico, que no siempre pone lo econ\u00f3mico en primer lugar; \u00bfpodr\u00edamos hablar de \u03b1\u03ba\u03b1\u03b8\u03bf\u03c1\u03c4\u03bf\u03a6\u03bf\u03b2\u03b9\u03b1 miedo a lo impuro?; un tercer aspecto, quiz\u00e1 m\u00e1s claro, ser\u00eda el intransigentismo que excluye a los que no son \u201cde los nuestros\u201d, otra forma de pureza social, que quiz\u00e1 pudi\u00e9ramos denominar como rechazo de lo mestizo, \u03bc\u03b9\u03b3\u03b1\u03c3\u03a6\u03bf\u03b2\u03b9\u03b1, o rechazo en general de lo otro, \u03b1\u03bb\u03bb\u03b5\u03bb\u03bf\u03a6\u03bf\u03b2\u03b9\u03b1, lo que, por ejemplo, se podr\u00eda proponer a partir de la lectura de L\u00e9vinas realizada por Adela Cortina como \u201cexigencia \u00e9tica incondicionada\u201d (pp. 163\u2013165). S\u00ed, parece que aporofobia puede condensar con virtud esta amalgama compleja de signi\ufb01cados y podr\u00e1 prevalecer sobre otras palabras m\u00e1s circunscritas, siempre que no la reduzcamos a su vez a la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica. A lo mejor no estamos tan lejos de contrastar el status de los que se encuentran ante una v\u00eda magna y los que trabajan por entrar por la puerta estrecha; s\u00f3lo los segundos saldr\u00e1n adelante de sus estrecheces, pues los primeros acabar\u00e1n en perdici\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">B) La relaci\u00f3n de alteridad. La segunda consideraci\u00f3n surge a partir de la cuesti\u00f3n jud\u00eda en la Europa contempor\u00e1nea, contexto que no podemos ignorar. Tras la primera guerra mundial, cuenta Hannah Arendt (Los or\u00edgenes del totalitarismo, 1. Antisemitismo, 1951) que circul\u00f3 esta broma: \u201cAlguien dice: \u2013La culpa de todo es de los jud\u00edos y de los ciclistas. Otro responde: \u2013\u00bfPor qu\u00e9 de los ciclistas?\u201d. Me parece que la forma que nuestra sociedad europea asume hoy para tratar la relaci\u00f3n con la culpa y con el pueblo jud\u00edo es decisiva para todas las otras formas de aproximaci\u00f3n al rechazo de los otros, a la exclusi\u00f3n e incluso al llamado discurso del odio. La relaci\u00f3n con Israel es el paradigma de cualquier otro paradigma de relaci\u00f3n con el otro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La tentaci\u00f3n de la inocencia<\/span><a id=\"ref1a\"><\/a><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref1\">[1]<\/a>, o de una primera ingenuidad irresponsable ante nadie o ante todos, lo que viene a ser lo mismo, nos acompa\u00f1a en este problema que hemos llamado aporofobia. Hay un supuesto antropol\u00f3gico en la relaci\u00f3n con todos los otros a quienes consideramos como alguien que nos concierne, como otros asignados, porque nuestra responsabilidad es \u201ccompa\u00f1era\u201d de todos y por tanto no podemos parcializarla. No se trata de fomentar un sentimiento totalitario de responsabilidad por el que \u201cnos carg\u00e1ramos\u201d con todo lo que debe hacerse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">No podemos ignorar sin embargo que, al menos en Europa, siempre tenemos al fondo la cuesti\u00f3n jud\u00eda como paradigma de nuestra relaci\u00f3n con el otro y con lo otro. Esta referencia no la he encontrado en este ensayo de la profesora Cortina y me parece que sin profundizar en la ra\u00edz antropol\u00f3gica, no s\u00f3lo biol\u00f3gica y neurol\u00f3gica, o en el contexto socio\u2013econ\u00f3mico de la exclusi\u00f3n, no daremos cumplida raz\u00f3n <\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">de la misma. En \u00faltima instancia debemos tener un discurso antropol\u00f3gicamente fundamentado del porqu\u00e9 debemos pasar de ser \u201csocius\u201d del otro a ser \u201cproximus\u201d, es decir, de la raz\u00f3n por la que debemos dar un rodeo para acercarnos al otro y asumir su carga y no debemos dar otro rodeo para apartarnos del excluido <\/span><a id=\"ref2a\"><\/a><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref2\">[2]<\/a>. Al \ufb01nal el cap\u00edtulo sexto del libro (pp. 123\u2013124), citando bellamente a Kant, la profesora Cortina nos re\u2013cuerda que participar activamente en el destino de los otros es una obligatio moral. Hacernos pr\u00f3jimos sigue siendo una tarea abierta; la cuesti\u00f3n jud\u00eda en los dos \u00faltimos siglos es la que esencialmente nos pone sin escapatorias delante de la conveniencia de ahondar en la indiferencia, la destrucci\u00f3n o la hospitalidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">C) Por \u00faltimo, la cuesti\u00f3n de la gratuidad. Una \u00faltima anotaci\u00f3n proviene del mismo proyecto intelectual de la profesora Cortina que formul\u00f3 as\u00ed, aunque de forma m\u00e1s ensay\u00edstica y menos sistem\u00e1tica <\/span><a id=\"ref3a\"><\/a><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref3\">[3]<\/a>, una re\ufb02exi\u00f3n sobre el fundamento antropol\u00f3gico de la gratuidad desde la alianza, lo que a mi juicio podemos echar de menos en el libro ahora comentado. Si uno de los fundamentos de una conducta cosmopolita de hospitalidad (cap\u00edtulo octavo) es la responsabilidad sobre lo real, ese fundamento quedar\u00eda malogrado si no se presentase en paralelo el fundamento que surge de la donaci\u00f3n gratuita universal como ra\u00edz de la desposesi\u00f3n y la salida de lo propio hacia lo que nos concierne del otro y sobre los otros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Finalmente, entre las conclusiones sugeridas o propuestas por la autora creo poder se\u00f1alar tres que recogen su\ufb01cientemente las orientaci\u00f3n del libro: el inter\u00e9s de la educaci\u00f3n, el esfuerzo para la autonom\u00eda y la compasi\u00f3n que se enuncia en el cap\u00edtulo 5 (p. 95), lo que, nuevamente subrayado, es desarrollado en el \u00faltimo cap\u00edtulo (p. 168); la importancia de tener buenas instituciones, construy\u00e9ndolas y mejor\u00e1ndolas o reconstituy\u00e9ndolas continuamente (pp. 123, 127, 144 o 168 entre otras) y, por \u00faltimo, pero no menos importante, \u201cempoderar\u201d o capacitar a las personas, tambi\u00e9n en sus comunidades y grupos para superar las situaciones de debilidad, se mantenga el respeto a las personas y se de\ufb01endan y sostengan las bases sociales de la propia estima, pues debilidad es terreno abonado\u00a0para la aporofobia (pp. 59, 134). El libro podr\u00eda resumirse en estas tres claves complementarias que se necesitan unas a otras: educativa\u2013moral, jur\u00eddico\u2013organizacional y cultural\u2013psico\u2013social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Presentamos en Revista de Fomento Social este estudio de \u00e9tica social integral con sumo gusto e inter\u00e9s porque nos encontramos ante un ensayo que dar\u00e1 lugar a pr\u00f3ximas discusiones y avances posteriores; \u00e9ste es el \ufb01n que los pensadores de re\ufb02exi\u00f3n profunda, como la profesora Adela Cortina, buscan al dar a conocer sus planteamientos. Esperamos que este ensayo nos permita orientar mejor en la pr\u00e1ctica nuestro comportamiento ante una cuesti\u00f3n que, en los dos meses escasos transcurridos desde la aparici\u00f3n del libro y la \u00faltima revisi\u00f3n de estas l\u00edneas, no ha hecho m\u00e1s que mostrarse a\u00fan m\u00e1s como uno de los problemas fundamentales de nuestro tiempo. Quede constancia tambi\u00e9n de nuestro reconocimiento intelectual y c\u00edvico agradecido ante quien ha sido y es capaz de aclarar el sentido de las palabr<\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">as y orientar la re\ufb02exi\u00f3n y la acci\u00f3n de los ciudadanos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline; background-color: #ccffcc; font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em><strong>NOTAS<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a id=\"ref1\"><\/a><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref1a\">[1]<\/a> Cfr. P. BRUCKNER, La tentation de l\u2019innocence, Par\u00eds 1995, Grasset: \u00abJ\u2019appelle innocence cette maladie de l\u2018individualisme qui consiste \u00e0 vouloir \u00e9chapper aux cons\u00e9quences de ses actes, cette tentative de jouir des b\u00e9n\u00e9\ufb01ces de la libert\u00e9 sans souffrir aucun de ses inconv\u00e9nients. Elle s\u2019\u00e9panouit dans deux directions l\u2019infantilisme et la victimisation, deux mani\u00e8res de fuir la dif\ufb01cult\u00e9 d\u2019\u00eatre, deux strat\u00e9gies de l\u2019irresponsabilit\u00e9 bienheureuse\u00bb, p. 14; las cursivas en el original.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<a id=\"ref2\"><\/a><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref2a\">[2]<\/a> Estas expresiones eran las preferidas por Ignacio Ellacur\u00eda \u2013hacerse cargo, cargar y encargarse\u2013 para sintetizar la triple dimensi\u00f3n de la responsabilidad; como trasfondo nos referimos obviamente a la primera formulaci\u00f3n hecha por Paul Ricoeur, luego ampliamente desarrollada y matizada por \u00e9l y por otros autores; cfr. P. RICOEUR, Histoire et V\u00e9rit\u00e9, Par\u00eds 31964 (1955), Seuil, \u201cLe socius et le prochain\u201d, pp. 99\u2013111: \u201con n\u2019a pas un prochain; je me fais le prochain de quelqu\u2019un\u201d, p. 100; \u201cle sens \ufb01nal des institutions, c\u2019est le service rendu \u00e0 travers elles \u00e0 des personnes\u201c, p. 110; \u201cc\u2019est l\u2019histoire \u2013et sa dialectique du prochain et du socius\u2013 qui maintient l\u2019envergure de la charit\u00e9; mais c\u2019est \ufb01nalement la charit\u00e9 que gouverne la relation au socius et la relation au prochain, leur donnant une commune intention\u201d, p. 111; las cursivas en el original).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<a id=\"ref3\"><\/a><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"#ref3a\">[3]<\/a> La perspectiva fue abierta por la autora en Alianza y contrato. Pol\u00edtica, \u00e9tica y religi\u00f3n, Madrid 2001, Trotta, p. 41: Importa, pues, seguir contando aquellos relatos de la santidad de la persona, de su dignidad, que es la base de la justicia exigible. Importa, pues, seguir contando aquellos relatos de la alianza, del mutuo reconocimiento, que son la base desde la que se da a cada uno lo que necesita para tener vida y tenerla en abundancia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>Pobreza: la herencia no\u00a0deseada Por\u00a0Carmen Alemany Panadero Art\u00edculo publicado el 29 de septiembre de 2018 en https:\/\/medium.com\/@carrmen.alemany\/pobreza-la-herencia-no-deseada-ab0db98c3ac1 \u00a0 &nbsp; Mis usuarias del Centro de Servicios Sociales de Usera son en su mayor\u00eda mujeres latinoamericanas en <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/10\/28\/aporofobia\/\" title=\"APOROFOBIA\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":15614,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-15607","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-politica"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15607","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15607"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15607\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}