{"id":15040,"date":"2018-11-25T01:00:02","date_gmt":"2018-11-25T00:00:02","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=15040"},"modified":"2024-04-21T20:30:50","modified_gmt":"2024-04-21T18:30:50","slug":"teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-iii-el-interior-de-las-cosas-y-la-tierra-juvenil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/11\/25\/teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-iii-el-interior-de-las-cosas-y-la-tierra-juvenil\/","title":{"rendered":"Teilhard de Chard\u00edn \u2013 \u201cEL FEN\u00d3MENO HUMANO\u201d \u2013 Parte III- El interior de las cosas y La Tierra juvenil"},"content":{"rendered":"<h1><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2018\/11\/11\/indice-teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-libro-completo\/\"><span style=\"font-size: 12pt;\">INDICE DE POST DEL FENOMENO HUMANO- Teilhard de Chardin\u00a0<\/span><\/a><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-caratula-parte-iii.jpg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15054\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-caratula-parte-iii-194x300.jpg\" alt=\"\" width=\"276\" height=\"427\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-caratula-parte-iii-194x300.jpg 194w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-caratula-parte-iii-661x1024.jpg 661w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-caratula-parte-iii-97x150.jpg 97w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-caratula-parte-iii.jpg 720w\" sizes=\"auto, (max-width: 276px) 100vw, 276px\" \/><\/a><\/p>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\">EL FEN\u00d3MENO HUMANO<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #008000;\">Teilhard De Chardin<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">-PARTE III-<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">I. LA PREVIDA\u00a0<\/span><\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p><strong>Cap. II. EL INTERIOR DE LAS COSAS<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>1. Existencia\u00a0<\/p>\n<p>2. Leyes cualitativas del crecimiento\u00a0<\/p>\n<p>3. La energ\u00eda espiritual\u00a0<\/p>\n<p>A) El Problema de las dos Energ\u00edas\u00a0<\/p>\n<p>B) Una l\u00ednea de soluci\u00f3n\u00a0<\/p>\n<p><strong>Cap. III. \u00a0LA TIERRA JUVENIL\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>1. El Exterior\u00a0<\/p>\n<p>A) El Mundo que cristaliza\u00a0<\/p>\n<p>B) El Mundo que se polimeriza\u00a0<\/p>\n<p>2. El interior<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #339966;\"><strong>CAPITULO II<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\">EL INTERIOR DE LAS COSAS\u00a0<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>En el plano cient\u00edfico prosigue la controversia entre materialistas y espiritualistas, entre\u00a0deterministas y finalistas. Despu\u00e9s de un siglo de disputas, cada partido se queda acantonado en\u00a0sus posiciones, presentando al adversario razones s\u00f3lidas que lo justifiquen.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Dentro de lo que yo pueda comprender, esta lucha, en la cual me he hallado mezclado de una\u00a0manera personal, me da la impresi\u00f3n de que su persistencia se debe menos al aprieto en que se\u00a0encuentra la experiencia humana para conciliar dentro de la Naturaleza ciertas apariencias\u00a0contradictorias de mecanismo y de libertad, de muerte y de inmortalidad, que a la dificultad\u00a0experimentada por los dos grupos de mentalidades para situarse en un terreno com\u00fan. Por una\u00a0parte, los materialistas se obstinan en hablar de los objetos como si consistieran s\u00f3lo en acciones\u00a0exteriores, en relaciones \u00abtransientes\u00bb. Por otra parte, los espiritualistas est\u00e1n empe\u00f1ados en no\u00a0salirse de una especie de introspecci\u00f3n solitaria, en la que los seres no son considerados de otra\u00a0manera que encerrados en s\u00ed mismos, en sus operaciones \u00abinmanentes\u00bb. Aqu\u00ed y all\u00e1 se lucha sobre\u00a0dos planos diferentes, sin encontrarse unos a otros, y cada uno no ve m\u00e1s que la mitad del\u00a0problema.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Mi convicci\u00f3n es la de que los dos puntos de vista exigen complementarse y que pronto\u00a0llegar\u00e1n a reunirse en una especie de Fenomenolog\u00eda o de F\u00edsica generalizada, en la que la cara\u00a0interna de las cosas ser\u00e1 considerada tanto como la cara externa del Mundo. De otra manera es\u00a0imposible, me parece, englobar por medio de una explicaci\u00f3n coherente, tal como la Ciencia debe\u00a0tender a realizarlo, la totalidad del Fen\u00f3meno c\u00f3smico.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Acabamos de describir en sus interrelaciones y en sus dimensiones mensurables el Exterior de\u00a0la Materia. Necesitamos ahora, para avanzar m\u00e1s en direcci\u00f3n al Hombre, extender la base de\u00a0nuestras construcciones futuras algunas cosas tienen su interior, su \u00abrespecto de s\u00ed mismas\u00bb,\u00a0podr\u00edamos decir, y \u00e9ste presenta sus relaciones definidas, sean cualitativas entitativas, con los\u00a0desarrollos que la ciencia reconoce a la Energ\u00eda c\u00f3smica. He aqu\u00ed tres afirmaciones que forman las\u00a0tres partes de este nuevo cap\u00edtulo.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>El tratarlas, como debo hacerlo aqu\u00ed, me obligar\u00e1 a desbordarme por encima de la Previda y a\u00a0anticiparme un poco sobre la Vida y el Pensamiento. Pero \u00bfno es lo propio\u00a0 -y la dificultad-\u00a0 de toda\u00a0s\u00edntesis el que su t\u00e9rmino se halle ya implicado en sus propios inicios?<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilard-de-chardin-parte-3-.jpg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15053\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilard-de-chardin-parte-3--300x164.jpg\" alt=\"\" width=\"407\" height=\"223\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilard-de-chardin-parte-3--300x164.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilard-de-chardin-parte-3--274x150.jpg 274w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilard-de-chardin-parte-3-.jpg 303w\" sizes=\"auto, (max-width: 407px) 100vw, 407px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>1.-\u00a0EXISTENCIA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Si existe una perspectiva claramente lograda por los \u00faltimos progresos de la F\u00edsica, es\u00a0precisamente la de que hay, para nuestra experiencia, en la unidad de la Naturaleza, esferas (o\u00a0estadios) de \u00f3rdenes diferentes, caracterizadas cada una de ellas por el predominio de ciertos\u00a0factores que se hacen imperceptibles o insignificantes en la esfera o estadios vecinos. A la escala\u00a0media de nuestros organismos y de nuestras construcciones, la velocidad parece no alterar la\u00a0naturaleza de la Materia. Ahora bien: sabemos hoy que en los valores extremos alcanzados por los\u00a0movimientos at\u00f3micos esta velocidad modifica profundamente la masa de los cuerpos: Entre los\u00a0elementos qu\u00edmicos \u00abnormales\u00bb, la regla ser\u00e1 la estabilidad y la longevidad. Y he aqu\u00ed que esta\u00a0ilusi\u00f3n ha sido destruida gracias al descubrimiento de las sustancias radiactivas. A la medida de\u00a0nuestras humanas existencias, las monta\u00f1as y los astros parecen un modelo de majestuosa\u00a0inmovilidad. Ahora nos damos cuenta de que, observada a lo largo de grandes espacios de tiempo,\u00a0la corteza terrestre va modific\u00e1ndose sin cesar bajo nuestros pies, al mismo tiempo que los cielos\u00a0nos arrastran hacia un tremendo\u00a0 cicl\u00f3n de estrellas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En todos estos casos y en otros semejantes no existe la aparici\u00f3n absoluta de una nueva\u00a0magnitud. Toda masa es modificada por su velocidad. Todo cuerpo irradia. Todo movimiento,\u00a0suficientemente puesto al ralenti, se vela de inmovilidad. Sin embargo, a una escala o por causa de\u00a0una intensidad diferente, se nos aparece un cierto fen\u00f3meno que invade el horizonte, que apaga\u00a0todos las dem\u00e1s matices y da a todo el espect\u00e1culo su tonalidad particular.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Esto es lo que se nos presenta al considerar el interior de las cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Dentro del terreno de la F\u00edsico-qu\u00edmica, por una raz\u00f3n que vamos a indicar en seguida, los\u00a0objetos no se manifiestan m\u00e1s que a trav\u00e9s de sus determinismos externos. A los ojos del F\u00edsico no\u00a0existe leg\u00edtimamente (por lo menos hasta ahora) m\u00e1s que un \u00abexterior\u00bb de las Cosas. Esa misma\u00a0actitud intelectual se le permite tambi\u00e9n al bacteri\u00f3logo, cuyos cultivos son tratados (al margen\u00a0de algunas dificultades importantes) como si fueran reactivos de laboratorio. Pero esta misma\u00a0actitud es ya mucho m\u00e1s dif\u00edcil en el mundo de las Plantas. En el caso del bi\u00f3logo que se interesa\u00a0por la conducta de los Insectos o los Celent\u00e9reos, tiende a hacerse ya insostenible. En el caso de\u00a0los Vertebrados, es ya realmente in\u00fatil. Finalmente fracasa de manera total con el Hombre,\u00a0respecto al cual, no puede esquivarse en modo alguno la existencia de un \u00abinterior\u201d&#8230; toda vez\u00a0que \u00e9ste constituye el objeto de una intuici\u00f3n directa y la trama misma de todo conocimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">La aparente restricci\u00f3n del fen\u00f3meno de conciencia a las formas superiores de Vida que ha\u00a0servido, durante mucho tiempo, de pretexto a la Ciencia para eliminarle de sus construcciones del\u00a0Universo. Con el objeto de desembarazarse del Pensamiento, se clasificaba a \u00e9ste bajo una\u00a0cualquiera de estas calificaciones: rara excepci\u00f3n, funci\u00f3n aberrante, epifen\u00f3meno. Pero \u00bfqu\u00e9 le\u00a0habr\u00eda sucedido a la F\u00edsica moderna si se hubiera clasificado, sin m\u00e1s, al Radio entre los cuerpos\u00a0\u00abanormales\u00bb? Evidentemente, la actividad del Radio no ha sido, no pod\u00eda ser despreciada, toda vez\u00a0que, por ser mensurable, introduc\u00eda su fuerza, su viabilidad, hacia el tejido exterior de la materia,\u00a0mientras que la consciencia, para ser integrada en un sistema del Mundo, obliga a considerar la\u00a0existencia de una faz o dimensi\u00f3n nueva en la Trama del Universo. Muchas veces retrocedemos\u00a0ante cualquier esfuerzo. Pero \u00bfqui\u00e9n no ver\u00e1, tanto en un caso como en otro, que se plantea a los\u00a0investigadores un problema id\u00e9ntico y que debe ser resuelto por el mismo m\u00e9todo: descubrir lo\u00a0universal a trav\u00e9s de lo excepcional?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">\u00daltimamente lo hemos experimentado demasiado a menudo para que nos sea posible todav\u00eda\u00a0dudar: una anomal\u00eda natural no es nunca m\u00e1s que la exageraci\u00f3n hasta hacerse sensible, de una\u00a0propiedad que est\u00e1 extendida por todas partes al estado de inaccesible. Observado de una\u00a0manera correcta, aunque no fuera m\u00e1s que en un solo punto, un fen\u00f3meno tiene necesariamente,\u00a0en virtud de la unidad fundamental del Mundo, un valor y unas ra\u00edces ubicuistas. \u00bfHacia d\u00f3nde\u00a0nos conduce esta regla si la aplicamos al caso del self-conocimiento humano?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\"><em>\u00abLa conciencia no aparece con evidencia total m\u00e1s que en el Hombre -nos sent\u00edamos tentados\u00a0a exclamar-, y, por tanto, se trata de un caso aislado, que no interesa a la Ciencia.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\"><em>\u00abLa conciencia aparece con evidencia en el Hombre -debemos afirmar corrigi\u00e9ndonos-, y, por\u00a0tanto, entrevista en este \u00fanico rel\u00e1mpago, tiene una extensi\u00f3n c\u00f3smica y, como tal, se aureola de\u00a0prolongaciones espaciales y temporales indefinidas.\u00bb<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Esta conclusi\u00f3n resulta gr\u00e1vida en consecuencias. Y, sin embargo, me siento incapaz de ver\u00a0c\u00f3mo, en buena analog\u00eda con todo el resto de la Ciencia, podr\u00edamos sustraernos a ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En el fondo de nosotros mismos, sin discusi\u00f3n se nos presenta, a trav\u00e9s de una especie de\u00a0desgarro interior en el coraz\u00f3n mismo de los seres. Ello es suficiente para que, en uno u otro\u00a0grado, este \u00abinterior\u00bb s\u00e9 nos imponga como existente en todas partes y desde siempre en la\u00a0Naturaleza. Dado que en un punto determinado de ella misma la Trama del Universo posee una\u00a0cara interna, resulta indiscutible que es bifaz por estructura, es decir, en toda regi\u00f3n del espacio y\u00a0del tiempo, de la misma manera que es, por ejemplo, granular: coextensiva a su Exterior, existe un\u00a0Interior de las Cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">De lo cual resulta l\u00f3gicamente la siguiente representaci\u00f3n del Mundo, desconcertante para\u00a0nuestra imaginaci\u00f3n, pero de hecho la \u00fanica asimilable por nuestra raz\u00f3n. Considerada en su nivel\u00a0m\u00e1s bajo, all\u00ed precisamente donde nos coloc\u00e1bamos al empezar estas p\u00e1ginas, la Materia original\u00a0es algo m\u00e1s que este hormigueo particular tan maravillosamente analizado por la F\u00edsica moderna.Bajo esta hoja mec\u00e1nica inicial, nos es necesario concebir, aunque sea llevado hasta su m\u00ednimaexpresi\u00f3n, pero absolutamente indispensable para explicar el estado del Cosmos durante los\u00a0tiempos subsiguientes, una hoja \u00abbiol\u00f3gica\u00bb. No hay mayor posibilidad de fijar experimentalmente\u00a0un principio absoluto a estas tres expresiones de una misma cosa: Interior, Consciencia y, por\u00a0consiguiente, Espontaneidad, de la que hay en hacer lo mismo en cualquiera de las dem\u00e1s l\u00edneas\u00a0del Universo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En una perspectiva coherente del Mundo, la Vida presupone inevitablemente, y en lontananza\u00a0ante ella, la Previda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Pero entonces, objetar\u00e1n a la vez espiritualistas y materialistas, si todo es, en el fondo, viviente\u00a0o, por lo menos, previniente en la Naturaleza, \u00bfc\u00f3mo es posible que llegue a identificarse y a\u00a0triunfar una ciencia mecanicista de la Materia?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">\u00bfEs que los cuerpos, determinados en el exterior y \u00ablibres\u00bb en el interior, serian por sus dos\u00a0caras irreductibles e inconmensurables?&#8230; En este caso, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 vuestra soluci\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">La respuesta a esta dificultad se halla ya contenida impl\u00edcitamente en las observaciones\u00a0presentadas m\u00e1s arriba, respecto a la diversidad de las \u00abesferas de experiencias\u00bb que sesuperponen en el interior del Mundo. Ella misma se nos presentar\u00e1 de una manera m\u00e1s clara en el\u00a0momento en que nos hayamos dado cuenta de qu\u00e9 leyes cualitativas se vale para variar y crecer,\u00a0en sus manifestaciones, lo que acabamos de llamar el Interior de las Cosas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/boson-teilhard-parte-3.jpg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15055 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/boson-teilhard-parte-3-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">2.- LEYES CUALITATIVAS DEL CRECIMIENTO<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Armonizar los objetos en el Tiempo y en el Espacio sin pretender fijar las condiciones que\u00a0pueden regir su ser profundo. Establecer en la Naturaleza una cadena de sucesi\u00f3n experimental, y\u00a0no una relaci\u00f3n de causalidad \u00abontol\u00f3gica\u00bb. Dicho de otra forma, ver -y no explicar-, tal es, no hay\u00a0que olvidarlo, el \u00fanico fin del presente estudio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde este punto de vista fenomenol\u00f3gico (que es el punto de vista de la Ciencia), \u00bfno ser\u00e1\u00a0posible ultrapasar la posici\u00f3n en que acaba de detenerse nuestro an\u00e1lisis de la Trama del\u00a0Universo? Acabamos de reconocer en ella la existencia de una faz interna consciente, que por\u00a0todas partes .refleja necesariamente la cara extrema, \u00abmaterial\u00bb, la \u00fanica que es considerada\u00a0habitualmente por la Ciencia. \u00bfNos es posible ahora ir m\u00e1s lejos y definir conforme a qu\u00e9 reglas\u00a0esta segunda cara, generalmente oculta, viene a transparentarse y, despu\u00e9s, a emerger en ciertas\u00a0regiones de nuestra existencia?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">S\u00ed, segu\u00eda parece, e incluso muy simplemente, siempre que se expresen de un extremo a otro\u00a0tres observaciones, que cada uno de nosotros ha podido hacer, pero que no alcanzan su\u00a0verdadero valor hasta que uno se dedica a encadenarlas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>A) Primera observaci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Considerado al estado prevital, el Interior de las Cosas, cuya realidad acabamos de admitir,\u00a0hasta en las formas nacientes de la Materia, no debe ser imaginado como formando una hoja\u00a0continua, sin como afectado por la misma granulaci\u00f3n que la propia Materia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pronto tendremos ocasi\u00f3n de volver sobre este punto capital. Mirados desde lo m\u00e1s lejos que\u00a0podamos, los primeros seres vivos se manifiestan a nuestra experiencia, sea en magnitud, sea en\u00a0n\u00famero, como especies de \u00abmega\u00bb o de \u00abultramol\u00e9culas\u00bb: una multitud enloquecedora de n\u00facleos\u00a0microsc\u00f3picos. Ello quiere decir que, por razones de homogeneidad y de continuidad, lo\u00a0previviente se adivina por debajo del horizonte como un objeto que participa de las estructuras y\u00a0de las propiedades corpusculares del Mundo. Observada tanto desde dentro como desde fuera, la\u00a0Trama del Universo tiende, pues, a resolverse tambi\u00e9n, hacia atr\u00e1s, en una polvareda de\u00a0part\u00edculas:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1. perfectamente semejante entre s\u00ed (por lo menos si se las observa a una gran distancia);<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">2. coextensivas cada una de ellas a la totalidad del dominio c\u00f3smico;<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">3, misteriosamente enlazadas entre s\u00ed, finalmente, por una .Energ\u00eda de conjunto. Estas dos\u00a0caras, externa e interna, del mudo se corresponden punto por punto cuando se las considera\u00a0sumergidas en estas profundidades. De tal manera, que se puede pasar de una a otra con la \u00fanica\u00a0condici\u00f3n de reemplazar \u00abinter-acci\u00f3n mec\u00e1nica\u00bb por \u00abconsciencia\u00bb en la definici\u00f3n adoptada\u00a0anteriormente para los centros parciales del Universo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El atomismo es un una propiedad com\u00fan al Interior y al Exterior de las cosas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\"><strong>B) Segunda observaci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atomos-chardin-parte-3.jpg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-15070\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atomos-chardin-parte-3-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atomos-chardin-parte-3-300x300.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atomos-chardin-parte-3-150x150.jpg 150w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/Atomos-chardin-parte-3.jpg 350w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/a>Los elementos de Consciencia, pr\u00e1cticamente homog\u00e9neos entre s\u00ed en el origen (exactamente\u00a0igual que los elementos de materia que ellos subtienden), van complicando y diferenciando poco a\u00a0poco su naturaleza en el curso de la Duraci\u00f3n. Desde este punto de vista y considerada desde el\u00a0\u00e1ngulo puramente experimental, la Consciencia se manifiesta como una propiedad c\u00f3smica de\u00a0magnitud variable sometida a una transformaci\u00f3n global en sentido ascendente, este fen\u00f3meno\u00a0enorme, que iremos siguiendo a lo largo de los acrecentamientos la Vida y hasta el Pensamiento,\u00a0ha acabado por parecernos trivial. Seguido en la direcci\u00f3n inversa, nos conduce, tal como lo\u00a0hemos se\u00f1alado antes, a la noci\u00f3n menos familiar de estados inferiores cada vez m\u00e1s vagos y\u00a0como distendidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Refractada hacia atr\u00e1s en la Evoluci\u00f3n, la Consciencia se extiende cualitativamente sobre un\u00a0espectro de matices variables, cuyas t\u00e9rminos inferiores se pierden en la noche. En la noche de los\u00a0tiempos; es decir, del pasado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">C) Tercera observaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para terminar, tomemos de dos regiones diferentes de este espectro dos part\u00edculas de\u00a0consciencia que han alcanzado grados diferentes de evoluci\u00f3n. A cada una de ellas le corresponde,\u00a0seg\u00fan acabamos de ver, por construcci\u00f3n, una cierta agrupaci\u00f3n material definida, de la cual\u00a0constituyen el Interior.\u00a0Comparemos entre s\u00ed estas dos agrupaciones y pregunt\u00e9monos c\u00f3mo se disponen entre ellas y en relaci\u00f3n con la parcela de Consciencia que cada una de ellas recubre\u00a0respectivamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La respuesta es inmediata.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sea cual sea el caso considerado, podemos estar seguros de que a la consciencia m\u00e1s\u00a0desarrollada corresponder\u00e1 siempre a un armaz\u00f3n m\u00e1s rico y mejor ajustado. El m\u00e1s simple\u00a0protoplasma es ya una substancia con una complejidad inaudita. Esta complicaci\u00f3n aumenta, en\u00a0proporci\u00f3n geom\u00e9trica, desde el Protozoo a los Metazoos, cada vez m\u00e1s elevados. Y as\u00ed sucede\u00a0siempre y por todas partes en lo que concierne a todo lo dem\u00e1s. El fen\u00f3meno se nos presenta de\u00a0nuevo tan obvio, que dej\u00f3 ya de asombrarnos hace mucho tiempo. Y no obstante, su importancia\u00a0es decisiva. En efecto, gracias a \u00e9l tenemos un \u00abpar\u00e1metro\u00bb tangible que permite entrelazar, no ya\u00a0s\u00f3lo en posici\u00f3n (punto por punto), sino tambi\u00e9n tal como se verificar\u00e1 m\u00e1s adelante, en el\u00a0movimiento, las dos hojas externa e interna del Mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La concentraci\u00f3n de una consciencia, podr\u00edamos decir, var\u00eda en raz\u00f3n de la simplicidad del\u00a0compuesto material, al que dobla. O tambi\u00e9n: una consciencia resulta tanto m\u00e1s acabada cuanto\u00a0que dobla un edificio material m\u00e1s rico y mejor organizado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Perfecci\u00f3n espiritual (o \u00abcentreidad\u00bb consciente) y s\u00edntesis material (o complejidad) no son sino\u00a0las dos caras o mitades entrelazadas de un mismo fen\u00f3meno.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desde este punto de vista, se podr\u00eda decir que cada ser est\u00e1 construido (en el plano\u00a0fenomenol\u00f3gico) como una elipse sobre dos focos conjugados: un foco de organizaci\u00f3n y otro de\u00a0centraci\u00f3n ps\u00edquica, ambos variando solidariamente en el mismo sentido.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y con ello henos ya llegados ipso facto a la soluci\u00f3n del problema planteado. Busc\u00e1bamos una\u00a0ley cualitativa de desarrollo, capaz de explicar, de esfera en esfera, en primer lugar la invisibilidad,\u00a0despu\u00e9s la aparici\u00f3n y luego la dominancia gradual del Interior en relaci\u00f3n con el Exterior de las\u00a0Cosas. Esta ley aparece por s\u00ed misma desde el momento en que el Universo se concibe como\u00a0pasando de un estado A, caracterizado por un n\u00famero muy grande de elementos muy simples (es\u00a0decir, con un Interior muy pobre), a un estado B, definido por un n\u00famero menor de agrupaciones\u00a0muy complejas (es decir, con un Interior m\u00e1s rico).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el estado A, los centros de Consciencia, por ser a la vez muy numerosos y extremadamente\u00a0laxos, no se manifiestan m\u00e1s que por medio de efectos de conjunto, sometidos a leyes\u00a0estad\u00edsticas. Obedecen, pues, en forma colectiva, a leyes matem\u00e1ticas. Estamos en el terreno\u00a0propio de la F\u00edsico-Qu\u00edmica.En el estado B, por el contrario, estos elementos, menos numerosos y al propio tiempo mejor\u00a0individualizados, escapan poco a poco a la esclavitud de los grandes n\u00fameros. Dejan transparentar\u00a0su espontaneidad fundamental y no mensurable. Podemos empezar a verlos y a seguirlos uno a\u00a0uno. Y a partir de aqu\u00ed alcanzamos el mundo de la Biolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Todo el desarrollo posterior de este Ensayo no ser\u00e1 otra cosa, en suma, que esta historia de\u00a0lucha entablada en el Universo entre lo M\u00faltiple unificado y la Multitud inorganizada; es decir,\u00a0aplicaci\u00f3n, a todo lo largo del mismo, de la gran Ley de complejidad y de Consciencia, ley que\u00a0implica por s\u00ed misma una estructura, una curvatura, ps\u00edquicamente convergentes del Mundo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero no nos precipitemos. Y puesto que aqu\u00ed nos estamos ocupando todav\u00eda de la Previda,\u00a0retengamos solamente que no existe, desde un punto de vista cualitativo, contradicci\u00f3n alguna en\u00a0admitir que un Universo con apariencias mecanizadas est\u00e9 construido de \u00ablibertades\u00bb, con tal que\u00a0estas libertades est\u00e9n contenidas en \u00e9l en un estado suficientemente grande de divisi\u00f3n y de\u00a0imperfecci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pasando ahora, para terminar, al punto de vista m\u00e1s delicado de la cantidad, veamos si es\u00a0posible definir, sin oposici\u00f3n con las leyes admitidas por la F\u00edsica, la Energ\u00eda contenida en un\u00a0Universo as\u00ed concebido.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-parte-3-naturaleza-dual-de-la-materia.jpg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15056\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-parte-3-naturaleza-dual-de-la-materia-300x240.jpg\" alt=\"\" width=\"613\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-parte-3-naturaleza-dual-de-la-materia-300x240.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-parte-3-naturaleza-dual-de-la-materia-768x614.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-parte-3-naturaleza-dual-de-la-materia-1024x819.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-parte-3-naturaleza-dual-de-la-materia-188x150.jpg 188w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/teilhard-parte-3-naturaleza-dual-de-la-materia.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 613px) 100vw, 613px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">3. LA ENERG\u00cdA ESPIRITUAL<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ninguna noci\u00f3n nos es tan familiar como la de Energ\u00eda espiritual. Y, sin embargo, ninguna nos\u00a0resulta cient\u00edficamente tan oscura como ella. Por un lado, la realidad objetiva de un esfuerzo y de\u00a0un trabajo ps\u00edquico est\u00e1 tan fundamentada, que sobre ella se asienta toda la \u00c9tica. Y por otro, la\u00a0naturaleza de esta potencia interior es tan impalpable, que, fuera de ella, se ha podido edificar\u00a0toda la Mec\u00e1nica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En ning\u00fan otro lugar se nos presentan m\u00e1s crudamente las dificultades en las que a\u00fan nos\u00a0hallamos para agrupar, dentro de una misma perspectiva racional, Esp\u00edritu y Materia. As\u00ed como\u00a0tampoco en ning\u00fan otro lugar se manifiesta m\u00e1s tangiblemente la necesidad urgente de tender un\u00a0puente entre las dos orillas, f\u00edsica y moral, de nuestra existencia, si queremos que se animen\u00a0mutuamente las dos facetas, espiritual y material, de nuestra actividad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Ciencia ha decidido ignorar provisionalmente la cuesti\u00f3n de entrelazar de una manera coherente las dos Energ\u00edas del cuerpo y del alma. Ser\u00eda muy c\u00f3modo obrar como ella. Por\u00a0desgracia (o por ventura), encerrados, como lo estamos aqu\u00ed, en la l\u00f3gica de un sistema en el que\u00a0el Interior de las Cosas tiene tanto o m\u00e1s valor que su Exterior, tropezamos de lleno con la\u00a0dificultad. Es imposible evitar el choque; es necesario avanzar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las consideraciones que siguen no tienen, naturalmente, la pretensi\u00f3n de aportar una soluci\u00f3n\u00a0verdaderamente satisfactoria al problema de la Energ\u00eda espiritual. El fin que se proponen es\u00a0simplemente el de mostrar, como un ejemplo, lo que deber\u00eda ser, tal como lo concibo, la l\u00ednea de\u00a0investigaci\u00f3n adoptada y el g\u00e9nero de explicaci\u00f3n perseguido por una ciencia integral de la\u00a0Naturaleza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\">\n<span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>A) El Problema de las dos Energ\u00edas<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-dual-chardin-punto-omega.png\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-15059\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-dual-chardin-punto-omega-300x158.png\" alt=\"\" width=\"343\" height=\"181\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-dual-chardin-punto-omega.png 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-dual-chardin-punto-omega-280x147.png 280w\" sizes=\"auto, (max-width: 343px) 100vw, 343px\" \/><\/a>Dado que en el fondo mismo de nuestra consciencia humana la cara interna del Mundo\u00a0aparece y se refleja sobre s\u00ed misma, parecer\u00eda que no tendr\u00edamos m\u00e1s que mirarnos a nosotros\u00a0mismos para comprender en qu\u00e9 relaciones din\u00e1micas se encuentran, en un punto cualquiera del\u00a0Universo, el Exterior y el Interior de las Cosas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De hecho, esta lectura es de las m\u00e1s dif\u00edciles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En nuestra acci\u00f3n concreta sentimos perfectamente c\u00f3mo se combinan las dos fuerzas\u00a0existentes. El motor funciona, es verdad, pero no llegamos a descifrar su actuaci\u00f3n, que parece\u00a0contradictoria. Lo que constituye para nuestra raz\u00f3n la aguzada punta, tan irritante, del problema\u00a0de la Energ\u00eda espiritual es el sentido agudo que tenemos de la dependencia y de la independencia\u00a0simult\u00e1neas de nuestra actividad en relaci\u00f3n con las fuerzas de la materia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dependencia, en primer lugar. Esta es de una evidencia al mismo tiempo deprimente y\u00a0magn\u00edfica. \u00abPara pensar hay que comer.\u00bb En esta f\u00f3rmula brutal se expresa toda una econom\u00eda,\u00a0que, seg\u00fan el punto desde donde se mire, constituye la tiran\u00eda o, muy por el contrario, la fuerza\u00a0espiritual de la Materia. La especulaci\u00f3n m\u00e1s elevada, el amor m\u00e1s incandescente, se doblan y se\u00a0pagan, lo sabemos demasiado bien, con un gasto de energ\u00eda f\u00edsica. Ora ser\u00e1 el pan el que sea\u00a0necesario, ora el vino, ora la infusi\u00f3n de un elemento qu\u00edmico o de una hormona, ora la excitaci\u00f3n\u00a0de un color, ora la magia de un sonido que, atravesando nuestros o\u00eddos como una vibraci\u00f3n,\u00a0emerger\u00e1 en nuestro cerebro bajo la forma de una inspiraci\u00f3n&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Energ\u00eda material y Energ\u00eda espiritual, sin duda alguna, se sostienen y se prolongan una a otra\u00a0por medio de algo. En el fondo, de alguna manera, no debe haber actuando en el Mundo m\u00e1s que\u00a0una Energ\u00eda \u00fanica. Y la primera idea que nos viene a la mente es la de representarnos el \u00abalma\u00bb\u00a0como un foco de transmutaci\u00f3n, hacia el cual, a trav\u00e9s de todas las avenidas de la Naturaleza, la\u00a0fuerza converger\u00eda para interiorizarse y sublimizarse en belleza y en verdad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien: esta idea, tan seductora, de una transformaci\u00f3n directa de una a otra de las dos\u00a0Energ\u00edas, debe abandonarse ya, apenas entrevista. Y ello porque, tan claramente como su ligaz\u00f3n,\u00a0se manifiesta su mutua independencia en cuanto se intenta acoplarlas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abPara pensar hay que comer\u00bb, insisto. Pero, como contrapartida, \u00a1cu\u00e1ntos pensamientos\u00a0distintos nacidos del mismo trozo de pan! Como las letras de un alfabeto, del cual pueden salir\u00a0tanto la mayor incoherencia como el m\u00e1s bello poema nunca o\u00eddo, las mismas calor\u00edas parecen\u00a0tan indiferentes como necesarias a los valores espirituales que alimentan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Las dos Energ\u00edas, f\u00edsica y ps\u00edquica, distribuidas respectivamente sobre las dos caras, externa e\u00a0interna, del Mundo, tienen en su conjunto el mismo aspecto. Ambas est\u00e1n constantemente\u00a0asociadas y de alg\u00fan modo pasan la una a la otra.\u00a0Sin embargo, parece imposible hacer\u00a0superponer sus curvas de una manera simple. Por un lado, s\u00f3lo un \u00ed fracci\u00f3n \u00ednfima de Energ\u00eda\u00a0\u00abf\u00edsica\u00bb es utilizada por lo desarrollos m\u00e1s elevados de la Energ\u00eda espiritual. Y por otro lado, esta\u00a0fracci\u00f3n m\u00ednima, una vez absorbida, se traduce en el cuadro interior por las oscilaciones m\u00e1s\u00a0inesperadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Una tal desproporci\u00f3n cuantitativa basta para desechar la idea, demasiado simple, de \u00abcambio\u00a0de forma\u00bb (o de transformaci\u00f3n directa) y, por consiguiente, la esperanza de hallar nunca un\u00a0\u00abequivalente mec\u00e1nico\u00bb de la Voluntad o del Pensamiento. Las dependencias energ\u00e9ticas entre el\u00a0interior y el Exterior de las Cosas son indiscutibles. Sin embargo, no pueden traducirse, sin duda\u00a0alguna, m\u00e1s que por un simbolismo complejo, en el cual figuran t\u00e9rminos de \u00f3rdenes diferentes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>B) Una l\u00ednea de soluci\u00f3n<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para escapar a un dualismo de fondo imposible y anticient\u00edfico y para salvaguardar, no\u00a0obstante, la natural complicaci\u00f3n de la Trama del Universo, yo propondr\u00eda, pues, la siguiente\u00a0representaci\u00f3n que va a servir de fondo a todo el resto de nuestros desarrollos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Admitimos que, esencialmente, cualquier energ\u00eda es de naturaleza ps\u00edquica. Sin embargo,\u00a0a\u00f1adiremos que, en cada elemento particular, esta energ\u00eda fundamental se divide en dos\u00a0componentes distintos: una energ\u00eda tangencial, que hace al elemento solidario de todos los\u00a0elementos del, mismo orden (es decir, de la misma complejidad y de la misma \u00abcentreidad\u00bb) que\u00a0\u00e9l en el Universo, y una energ\u00eda- radial, que le atrae, en la direcci\u00f3n de un estado cada vez m\u00e1s\u00a0complejo y m\u00e1s centrado, hacia adelante.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A partir de este estado inicial y suponiendo que dispone de una cierta energ\u00eda tangencial libre,\u00a0est\u00e1 claro que la part\u00edcula as\u00ed constituida se halla en situaci\u00f3n de aumentar con alg\u00fan valor su\u00a0complejidad interna, asoci\u00e1ndose con part\u00edculas vecinas, y, como consecuencia (dado que su\u00a0centreidad se halla con ello autom\u00e1ticamente acrecentada), se hace ascender de igual manera su\u00a0energ\u00eda radial, la cual, a su vez, podr\u00e1 reaccionar, bajo la forma de una nueva ordenaci\u00f3n, dentro\u00a0del campo tangencial. Y as\u00ed sucesivamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Dentro de esta perspectiva, en que la energ\u00eda tangencial representa la \u00abenerg\u00eda\u00bb a secas,\u00a0habitualmente considerada por la Ciencia, la \u00fanica dificultad es explicar el juego de las\u00a0ordenaciones tangenciales en concordancia con las leyes de la Termodin\u00e1mica. Ahora bien, a este\u00a0prop\u00f3sito pueden hacerse las siguientes observaciones<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">a) En primer lugar, como la variaci\u00f3n de la energ\u00eda radial en funci\u00f3n de la energ\u00eda tangencial\u00a0se opera, en virtud de nuestra hip\u00f3tesis, con el intermedio de una ordenaci\u00f3n, se sigue que un\u00a0valor tan grande como se quiera de la primera puede estar ligado a un valor tan peque\u00f1o como se\u00a0quiera de la segunda, dado que una ordenaci\u00f3n extremadamente perfeccionada puede no exigir\u00a0m\u00e1s que un trabajo extremadamente d\u00e9bil. Todo lo cual da perfectamente cuenta de los hechos\u00a0comprobados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">b) En el sistema aqu\u00ed propuesto, en segundo lugar, uno se halla conducido parad\u00f3jicamente a\u00a0admitir que la energ\u00eda c\u00f3smica es constantemente creciente, no s\u00f3lo bajo su forma radial, sino\u00a0tambi\u00e9n, cosa m\u00e1s grave, bajo su forma tangencial (ya que la tensi\u00f3n entre elementos aumenta\u00a0con su misma centreidad), y esto parece contradecir al principio de Conservaci\u00f3n de la Energ\u00eda en\u00a0el Mundo. Sin embargo, observ\u00e9moslo: este acrecentamiento de lo Tangencial, de segunda\u00a0especie, el \u00fanico inc\u00f3modo para la F\u00edsica, no se hace sensible m\u00e1s que a partir de valores radiales\u00a0muy elevados (caso del Hombre, por ejemplo, y de las tensiones sociales). Por debajo y para un\u00a0n\u00famero aproximadamente constante de part\u00edculas iniciales en el Universo, la suma de las energ\u00edas\u00a0tangenciales c\u00f3smicas queda pr\u00e1ctica y estad\u00edsticamente invariable en el curso de las\u00a0transformaciones. Y esto es todo cuanto necesita la Ciencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">c) Y, finalmente, dado que, en nuestro esquema, el edificio entero del Universo en v\u00edas de\u00a0centraci\u00f3n est\u00e1 constantemente sostenido, en todas sus fases, por sus ordenaciones primarias, es\u00a0evidente que su culminaci\u00f3n est\u00e1 condicionada, hasta los estados m\u00e1s elevados, por un cierto\u00a0quantum primordial de energ\u00eda tangencial libre, que gradualmente va agot\u00e1ndose, tal como lo\u00a0exige la Entrop\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Considerado en su conjunto, este cuadro satisface las exigencias de la Realidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, quedan a\u00fan tres cuestiones sin resolver<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>a) \u00bfEn virtud de qu\u00e9 energ\u00eda especial, en primer lugar, se propaga el Universo siguiendo su\u00a0eje principal, en la direcci\u00f3n, menos probable, de las m\u00e1s elevadas formas de complejidad y\u00a0centreidad?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>b) \u00bfExiste, seguidamente, un l\u00edmite y un t\u00e9rmino definidos por lo que se refiere al valor\u00a0elemental y a la suma total de las energ\u00edas radiales desarrolladas en el curso de la transformaci\u00f3n?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>c) Esta f\u00f3rmula \u00faltima y resultante de las energ\u00edas radiales, finalmente, si existe, \u00bfest\u00e1 sujeta\u00a0y destinada a desagregarse reversiblemente un d\u00eda, de acuerdo con las exigencias de la Entrop\u00eda,\u00a0hasta una reca\u00edda indefinida en los centros pervivientes, y aun por debajo de los mismos, por\u00a0agotamiento y nivelaci\u00f3n gradual de la energ\u00eda libre tangencial contenida en las capas sucesivas\u00a0del Universo y de las cuales ha emergido?<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estas tres cuestiones no podr\u00e1n recibir una respuesta satisfactoria sino hasta mucho m\u00e1s\u00a0adelante, cuando el estudio del Hombre nos haya conducido hasta la consideraci\u00f3n de un polo\u00a0superior del Mundo, el \u00abpunto Omega\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-espiritual-chardin-parte-3.jpg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15060\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-espiritual-chardin-parte-3.jpg\" alt=\"\" width=\"773\" height=\"655\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-espiritual-chardin-parte-3.jpg 840w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-espiritual-chardin-parte-3-300x254.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-espiritual-chardin-parte-3-768x651.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/energia-espiritual-chardin-parte-3-177x150.jpg 177w\" sizes=\"auto, (max-width: 773px) 100vw, 773px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<span style=\"color: #008000;\">\u2666<\/span>\u2666<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #339966;\">CAP\u00cdTULO III<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">LA TIERRA JUVENIL<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Har\u00e1 de ello nada menos que algunos miles de millones de a\u00f1os que, no, seg\u00fan parece, merced\u00a0a un proceso regular de evoluci\u00f3n estelar, sino como consecuencia de alg\u00fan azar incre\u00edble (\u00bfun\u00a0rozamiento entre estrellas?, \u00bfuna ruptura interna?&#8230;), un pedazo de materia formado de \u00e1tomos\u00a0particularmente estables se separ\u00f3 de la superficie del Sol. Y sin romper los lazos que le un\u00edan al\u00a0resto de las cosas, justamente a la distancia del astro-padre necesaria para sentir su irradiaci\u00f3n\u00a0con una intensidad mediata, este pedazo se aglomer\u00f3, se enroll\u00f3 sobre s\u00ed mismo y adquiri\u00f3 una\u00a0figura.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Aprisionando dentro de su esfera y de su movimiento el porvenir del Hombre, un nuevo\u00a0astro-un planeta, esta vez-acababa de nacer.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Hasta aqu\u00ed hemos dejado errar nuestros ojos sobre las capas ilimitadas en donde se despliega\u00a0la Trama del Universo.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>Limitemos y concentremos ahora nuestra atenci\u00f3n sobre el objeto m\u00ednimo oscuro, aunque\u00a0fascinante, que acaba de aparecer. El constituye el \u00fanico lugar del Mundo en donde nos es a\u00fan\u00a0dado el seguir en sus fases \u00faltimas, y hasta nosotros mismos, la evoluci\u00f3n de la Materia.\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><em>A\u00fan fresca y cargada de potencialidades nacientes, observemos c\u00f3mo se balancea, en las\u00a0profundidades del Pasado, la Tierra Juvenil.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">1. EL EXTERIOR<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/polimero-chardin-parte-3.jpeg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-15061\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/polimero-chardin-parte-3-300x169.jpeg\" alt=\"\" width=\"354\" height=\"199\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/polimero-chardin-parte-3-300x169.jpeg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/polimero-chardin-parte-3-266x150.jpeg 266w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/polimero-chardin-parte-3.jpeg 348w\" sizes=\"auto, (max-width: 354px) 100vw, 354px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que en este globo reci\u00e9n nacido, podr\u00eda parecer, despierta el inter\u00e9s del f\u00edsico, por un golpe\u00a0de azar dentro de la masa c\u00f3smica, es la presencia-inobservable en otro lugar cualquiera -de\u00a0cuerpos\u00a0 qu\u00edmicamente compuestos. A las temperaturas extremas que reinan en las estrellas, la\u00a0Materia no puede subsistir sino en los estados m\u00e1s disociados. S\u00f3lo los cuerpos simples existen en\u00a0estos astros\u00a0 intrascendentes. En la Tierra, esta simplicidad de los elementos se mantiene todav\u00eda\u00a0en la periferia, en los gases m\u00e1s o menos ionizados de la Atm\u00f3sfera y de la Estratosfera y,\u00a0probablemente tambi\u00e9n, muy al fondo, en los metales de la \u00abBarisfera\u00bb. Sin embargo, entre estos\u00a0dos extremos, una larga serie de sustancias complejas, hu\u00e9spedes y productos exclusivos de los\u00a0astros \u00abextintos\u00bb, se escalona en zonas sucesivas, manifestando ya en su origen las fuerzas de\u00a0s\u00edntesis incluidas en el Universo. Zona de la S\u00edlice, en primer lugar, preparando la armadura s\u00f3lida\u00a0del planeta. Zona del Agua y del \u00e1cido carb\u00f3nico, despu\u00e9s, envolviendo a los silicatos por medio\u00a0de una cobertura inestable, penetrante y m\u00f3vil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Barisfera, Litosfera, Hidrosfera, Atm\u00f3sfera, Estratosfera. Esta composici\u00f3n fundamental ha\u00a0podido variar y complicarse mucho en el detalle. Sin embargo, considerada en sus grandes trazos,\u00a0debi\u00f3 ya establecerse as\u00ed desde los or\u00edgenes. Y a partir de la misma van a desarrollarse, en dos\u00a0direcciones diferentes, los progresos de la Geoqu\u00edmica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><span style=\"color: #008000;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">A) El Mundo que cristaliza<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En una primera direcci\u00f3n, la m\u00e1s com\u00fan con mucho, la energ\u00eda terrestre ha tendido, desde el\u00a0principio, a exhalarse y a liberarse. S\u00edlice, Agua, Gas carb\u00f3nico: estos \u00f3xidos esenciales se\u00a0formaron quemando y neutralizando (sea ellos solos, sea en asociaci\u00f3n con otros cuerpos simples)\u00a0las afinidades de sus elementos. Siguiendo este esquema prolongado, naci\u00f3 progresivamente la\u00a0rica variedad del \u00abMundo Mineral\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">El Mundo Mineral.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mundo mucho m\u00e1s flexible y m\u00e1s m\u00f3vil de la que pudo sospechar la Ciencia antigua:\u00a0vagamente sim\u00e9trico a la metamorfosis de los seres vivos; conocemos hoy, aun en las rocas m\u00e1s\u00a0s\u00f3lidas, una transformaci\u00f3n perpetua de las especies minerales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, Mundo relativamente pobre en sus combinaciones (no conocemos en total,\u00a0seg\u00fan los \u00faltimos conocimientos, m\u00e1s que algunos centenares de silicatos en la Naturaleza), por\u00a0estar estrechamente limitado en la arquitectura interna de sus elementos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Lo que caracteriza \u00abbiol\u00f3gicamente\u00bb, podr\u00edamos decir, a las especies minerales es haber\u00a0elegido, semejante en esto a tantos organismos inevitablemente fijados, un camino que las cerr\u00f3\u00a0prematuramente en s\u00ed mismas. Por su estructura nativa, sus mol\u00e9culas son incapaces de crecer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Para crecer y extenderse, deben de alguna manera salir de s\u00ed mismas y recurrir a un subterfugio\u00a0puramente externo de asociaci\u00f3n enlazarse y encadenarse, \u00e1tomo a \u00e1tomo, sin fundirse ni unirse\u00a0de verdad. Ora se ordenan en hileras, como en el jade; ora se distribuyen en capas, como en la<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 14pt;\">mica; ora se disponen en tresbolillos s\u00f3lidos, como en el granate.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De esta forma nacen agrupaciones regulares, de composici\u00f3n a menudo muy alta, sin\u00a0corresponder, no obstante, a ninguna unidad propiamente centrada. Simple yuxtaposici\u00f3n, sobre\u00a0una red geom\u00e9trica, de \u00e1tomos o de agrupaciones at\u00f3micas relativamente poco complicadas. Un\u00a0mosaico indefinido en peque\u00f1os elementos: tal es la estructura del cristal, legible hoy gracias a los\u00a0rayos X, sobre una fotograf\u00eda. Y \u00e9sta es la organizaci\u00f3n, simple y estable, que debi\u00f3 adoptar desde\u00a0el origen, en su conjunto, la Materia condensada que nos rodea.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Considerada en la masa principal, la Tierra, vi\u00e9ndola de tan lejos hacia atr\u00e1s como nos sea\u00a0posible, se vela de geometr\u00eda; cristaliza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, no de manera total.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">\n<span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>B) El Mundo que se polimeriza<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/polimero-2-chardin-parte-3.jpg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-15067 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/polimero-2-chardin-parte-3.jpg\" alt=\"\" width=\"254\" height=\"198\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/polimero-2-chardin-parte-3.jpg 254w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/polimero-2-chardin-parte-3-192x150.jpg 192w\" sizes=\"auto, (max-width: 254px) 100vw, 254px\" \/><\/a>En el curso y en virtud incluso de la marcha inicial de los elementos terrestres hacia el estado\u00a0cristalino, se desprend\u00eda de manera constante una energ\u00eda y se hac\u00eda libre (exactamente como\u00a0sucede a nuestro alrededor en la Humanidad, actualmente, bajo el efecto de la m\u00e1quina). Esta\u00a0energ\u00eda acrecent\u00e1base con la que proporciona de manera constante la descomposici\u00f3n at\u00f3mica\u00a0de las sustancias radiactivas. As\u00ed era como iba engros\u00e1ndose incesantemente con la vertida por los\u00a0rayos solares. \u00bfAd\u00f3nde pod\u00eda ir a parar esta potencia hecha disponible en la superficie de la Tierra\u00a0juvenil? \u00bfSe perd\u00eda simplemente alrededor del globo en oscuros efluvios?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Otra hip\u00f3tesis, mucho m\u00e1s probable, nos sugiere el espect\u00e1culo actual. Demasiado d\u00e9bil ya\u00a0para sustraerse en forma de incandescencia, la energ\u00eda libre de la Tierra naciente era, por el\u00a0contrario, capaz de replegarse sobre s\u00ed misma en una labor de s\u00edntesis. Es que entonces, como\u00a0hoy, pasaba, con absorci\u00f3n de calor, hacia la construcci\u00f3n de ciertos compuestos carbonosos,\u00a0hidrogenados o hidratados, nitrogenados, parecidos a los que nos maravillan por su poder de\u00a0acrecentar indefinidamente la complicaci\u00f3n y la inestabilidad de sus elementos. Reino de la\u00a0polimerizaci\u00f3n, en el cual las part\u00edculas se engarzan, se agrupan y se intercambian, como en los\u00a0cristales, en el extremo de redes te\u00f3ricamente infinitas, pero ahora mol\u00e9cula a mol\u00e9cula, de\u00a0manera que forman cada vez, por medio de una asociaci\u00f3n cerrada o, por lo menos, limitada, una\u00a0mol\u00e9cula cada vez mayor y m\u00e1s compleja.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estamos construidos de y en este mundo de los \u00abcomplejos org\u00e1nicos\u00bb. Y no hemos adquirido\u00a0la costumbre de considerarlo s\u00f3lo en relaci\u00f3n directa con la Vida ya constituida, dado que \u00e9sta se\u00a0halla \u00edntimamente asociada con \u00e9l ante nuestra vista. Y, adem\u00e1s, por el hecho de que su incre\u00edble\u00a0riqueza de formas, que deja muy por detr\u00e1s de s\u00ed la variedad de los compuestos minerales, no\u00a0interesa m\u00e1s que a una m\u00ednima porci\u00f3n de la sustancia terrestre, estamos instintivamente\u00a0llevados a no atribuirle m\u00e1s que una situaci\u00f3n y una significaci\u00f3n subordinadas en la Geoqu\u00edmica,\u00a0como en el Amon\u00edaco y en los \u00f3xidos de los cuales se rodea el rel\u00e1mpago.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Me parece esencial, si queremos m\u00e1s tarde fijar el puesto del Hombre en la Naturaleza,\u00a0restituir al fen\u00f3meno su antig\u00fcedad y su fisonom\u00eda verdaderas.\u00a0Quimismo mineral y quimismo org\u00e1nico. Sea cual sea la desproporci\u00f3n cuantitativa de las\u00a0masas respectivamente afectadas por ellas, estas dos funciones no son ni pueden ser otra cosa\u00a0que las dos caras inseparables de una misma operaci\u00f3n tel\u00farica total. Tanto como la primera, por\u00a0consecuencia, la segunda debe ser considerada como ya esbozada desde la primavera de la Tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed es como se hace sentir aqu\u00ed el motivo sobre el cual se ha construido todo este libro: \u00ab<em>En el\u00a0Mundo nada podr\u00eda estallar un d\u00eda como final a trav\u00e9s de los diversos umbrales (por cr\u00edticos que\u00a0sean) traspasados sucesivamente por la Evoluci\u00f3n, que no ha sido primero oscuramente\u00a0primordial.<\/em>\u00bb Si, desde el primer momento en que fue posible, lo org\u00e1nico no hubiera empezado a\u00a0existir sobre la Tierra, nunca hubiera empezado m\u00e1s tarde.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Alrededor de nuestro planeta naciente, adem\u00e1s de los primeros esbozos de una Barisfera\u00a0met\u00e1lica, de una Litosfera silicatada, de una Hidrosfera y de una Atm\u00f3sfera, hay, pues, motivos\u00a0para considerar la formaci\u00f3n de una cobertura especial, ant\u00edtesis podr\u00edamos decir, de las cuatro\u00a0primeras: zona templada de la polimerizaci\u00f3n, en la cual el Agua, el Amon\u00edaco, el \u00c1cido carb\u00f3nico,\u00a0flotaban ya, ba\u00f1ados de rayos solares. Desde\u00f1ar esta vaporosa vestimenta ser\u00eda despojar al astro\u00a0juvenil de su ornato m\u00e1s esencial. Porque es en ella donde gradualmente, si nos fiamos a las\u00a0perspectivas que he desarrollado m\u00e1s arriba, va a concentrarse pronto el \u00abInterior de la Tierra\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cristales-nieve-chardin-parte-3.jpg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15062 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cristales-nieve-chardin-parte-3.jpg\" alt=\"\" width=\"660\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cristales-nieve-chardin-parte-3.jpg 660w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cristales-nieve-chardin-parte-3-300x150.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cristales-nieve-chardin-parte-3-280x140.jpg 280w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<strong><span style=\"font-size: 18pt;\">2. EL INTERIOR<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<span style=\"font-size: 14pt;\">Cuando me refiero al \u00abInterior de la Tierra\u00bb, no quiero indicar aqu\u00ed, seg\u00fan se comprende, las\u00a0profundidades materiales en donde, a unos kil\u00f3metros bajo nuestros pies, se oculta uno de los\u00a0m\u00e1s irritantes misterios de la Ciencia la naturaleza qu\u00edmica y las condiciones f\u00edsicas exactas de las\u00a0regiones internas del Globo. Con esta expresi\u00f3n designo, tal como hice en el cap\u00edtulo precedente,\u00a0a la cara \u00abps\u00edquica\u00bb de la porci\u00f3n de Trama c\u00f3smica encerrada en los or\u00edgenes de los tiempos,\u00a0dentro del radio estrecho de la Tierra juvenil. En el fragmento de sustancia sideral que acaba deaislarse, igual que por todas partes, en el resto del Universo, un mundo interior va a doblar\u00a0inevitablemente, punto por punto, el exterior de las cosas. Esto lo mostramos ya anteriormente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Sin embargo, aqu\u00ed las condiciones se han hecho diferentes. La Materia no se extiende ya bajo\u00a0nuestros ojos en capas indefinibles y difusas. Ahora se ha enrollado sobre ella misma, dentro de\u00a0un volumen cerrado. \u00bfDe qu\u00e9 manera su hoja interna va a reaccionar ante este repliegue?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un primer punto a considerar es que, por el hecho mismo de la individualizaci\u00f3n de nuestro\u00a0planeta, una cierta masa de consciencia elemental se halla aprisionada en los or\u00edgenes, dentro de\u00a0la Materia terrestre. Algunos cient\u00edficos se han cre\u00eddo forzados a atribuir a algunos g\u00e9rmenes\u00a0interestelares el poder de inseminar los astros enfriados. Esta hip\u00f3tesis desfigura, sin llegar a dar\u00a0ninguna explicaci\u00f3n, la grandeza del fen\u00f3meno viviente, as\u00ed como tambi\u00e9n la de su noble\u00a0corolario, el fen\u00f3meno humano. De hecho, tal hip\u00f3tesis es completamente in\u00fatil. \u00bfPor qu\u00e9\u00a0habr\u00edamos de buscar en el espacio con destino a nuestro planeta os principios incomprensibles de\u00a0fecundaci\u00f3n? La Tierra juvenil, ya por su propia composici\u00f3n qu\u00edmica inicial es por ella misma, y en\u00a0\u00a0su totalidad, el germen incre\u00edblemente complejo que necesitamos. Osar\u00eda decir que de manera\u00a0cong\u00e9nita llevaba la Previda en s\u00ed y \u00e9sta en una cantidad definida. Toda la cuesti\u00f3n se reduce a\u00a0considerar de qu\u00e9 manera, a partir de este quantum primitivo, esencialmente el\u00e1stico, pudo\u00a0emerger todo el resto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/INTERIOR-DE-LA-TIERRA-CHARDIN-parte3.jpg\" rel=\"lightbox[15040]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15068 size-medium alignright\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/INTERIOR-DE-LA-TIERRA-CHARDIN-parte3-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/INTERIOR-DE-LA-TIERRA-CHARDIN-parte3-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/INTERIOR-DE-LA-TIERRA-CHARDIN-parte3-200x150.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/INTERIOR-DE-LA-TIERRA-CHARDIN-parte3-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/INTERIOR-DE-LA-TIERRA-CHARDIN-parte3-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/INTERIOR-DE-LA-TIERRA-CHARDIN-parte3.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Con el fin de concebir las primeras fases de esta evoluci\u00f3n, nos bastar\u00e1 comparar entre s\u00ed,\u00a0t\u00e9rmino a t\u00e9rmino, de una parte, las leyes generales que hemos cre\u00eddo poder establecer en el\u00a0desarrollo de la Energ\u00eda espiritual y, por otra parte, las condiciones f\u00edsico-qu\u00edmicas atribuidas hace\u00a0un momento a la Tierra nueva. Hemos dicho ya que, por su misma naturaleza, la Energ\u00eda espiritual\u00a0crece de manera positiva y absoluta, sin l\u00edmite reconocido, en valor \u00abradial\u00bb, de acuerdo con la\u00a0complejidad qu\u00edmica creciente de los elementos, de los cuales esta energ\u00eda representa la\u00a0duplicatura interna. Pero, adem\u00e1s, seg\u00fan lo hemos precisamente reconocido en el p\u00e1rrafo\u00a0precedente, la complejidad qu\u00edmica de la Tierra aumenta, en conformidad con las leyes de la\u00a0Termodin\u00e1mica, en aquella zona particular, superficial, donde sus elementos se polimerizan.\u00a0Confrontemos ahora, una a otra, estas dos proposiciones. Ambas interfieren y se esclarecen\u00a0mutuamente, sin ambig\u00fcedad posible. Ambas concuerdan en afirmarnos que, apenas incluida en\u00a0la Tierra naciente, la Previda sale del torpor a que parec\u00eda condenarle su difusi\u00f3n en el espacio.\u00a0Sus actividades, hasta entonces adormecidas, se ponen en movimiento, pari passu, con el\u00a0despertar de las fuerzas de s\u00edntesis incluidas en la Materia. Sincr\u00f3nicamente y en toda la periferia\u00a0del Globo reci\u00e9n formado, la tensi\u00f3n de las libertades internas empieza a ascender.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y ahora contemplemos de una manera m\u00e1s atenta esta superficie misteriosa de nuestro\u00a0Planeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En ella debemos advertir una primera caracter\u00edstica. Se trata de la extremada peque\u00f1ez y el\u00a0n\u00famero incalculable de part\u00edculas en que se resuelve. Por encima de varios kil\u00f3metros de espesor,\u00a0en el agua, en el aire, en los limos que se depositan, ultramicrosc\u00f3picos granos de prote\u00ednas\u00a0recubren de forma densa la superficie de la Tierra. Nuestra imaginaci\u00f3n se echa atr\u00e1s ante la idea\u00a0de contar todos los fl\u00f3culos de esta nieve. Y ello no obstante, si hemos comprendido de verdad\u00a0que la Previda se hallaba ya emergida en el \u00e1tomo, \u00bfno deb\u00edamos ya contar con estas mir\u00edadas de\u00a0grandes mol\u00e9culas?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Con todo, debemos considerar algo m\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">M\u00e1s notable a\u00fan, en cierto sentido, que esa multitud, y justamente tan importante como ella\u00a0para tenerla en cuenta en los desarrollos futuros, es la unidad que engloba en s\u00ed, en virtud de su\u00a0g\u00e9nesis misma, la polvareda primordial de las consciencias. Lo que hace acrecentar las libertades\u00a0elementales, repito, es esencialmente el aumento del poder de s\u00edntesis de las mol\u00e9culas que\u00a0subtienden. Sin embargo, esta s\u00edntesis, lo repito tambi\u00e9n, no tendr\u00eda lugar si el Globo, en su\u00a0conjunto, no llegara a replegar dentro del interior de una superficie cerrada los estratos de su\u00a0propia sustancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed, pues, en cualquier punto que consideremos a la superficie de la Tierra, el acrecentamiento\u00a0del Interior no se produce m\u00e1s que en favor de un doble enrollamiento conjugado, enrollamiento\u00a0de la mol\u00e9cula sobre s\u00ed misma y enrollamiento del Planeta sobre s\u00ed mismo. El quantum inicial de\u00a0consciencia contenido en nuestro Mundo terrestre no est\u00e1 simplemente formado por un agregado\u00a0de parcelas apresado de manera fortuita dentro de una misma red. Representa una masa solidaria\u00a0de centros infinitesimales estructuralmente entrelazados por sus condiciones de origen y por su\u00a0desarrollo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aqu\u00ed nuevamente, aunque descubri\u00e9ndose ahora sobre un dominio mejor definido y llevado a\u00a0un orden nuevo, reaparece la condici\u00f3n fundamental que caracterizaba ya a la Materia original:\u00a0unidad de pluralidad. La Tierra naci\u00f3 probablemente de un azar. Pero, de acuerdo con una de las\u00a0leyes m\u00e1s generales de la Evoluci\u00f3n es azar apenas aparecido, fue utilizado inmediatamente y\u00a0refundido en seguida en algo que resulta ser dirigido de una manera natural. Por el mecanismo\u00a0mismo de su nacimiento, la pel\u00edcula en la que se concentra y se profundiza el Interior de la Tierra\u00a0emerge a nuestros ojos bajo la forma de tul Todo org\u00e1nico en el que ya no ser\u00eda posible ahora\u00a0separar ning\u00fan elemento de los dem\u00e1s que le envuelven. Aqu\u00ed, un nuevo indivisible que aparece\u00a0en el coraz\u00f3n del Gran Indivisible que es el Universo. Con toda verdad se trata de una Prebiosfera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Es de esta envoltura \u00fanicamente de la que nos vamos ahora a ocupar: s\u00f3lo y enteramente de\u00a0ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Siempre abocados hacia los abismos del Pasado, observemos su cambiante color.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">A trav\u00e9s de las edades, de una en una, el matiz va progresando. Algo va a estallar ahora sobre\u00a0la Tierra juvenil. \u00a1La Vida! \u00a1He aqu\u00ed la Vida!<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"60\" height=\"60\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE DE POST DEL FENOMENO HUMANO- Teilhard de Chardin\u00a0 *** &nbsp; \u00a0 EL FEN\u00d3MENO HUMANO Teilhard De Chardin -PARTE III- &nbsp; I. LA PREVIDA\u00a0 (&#8230;) Cap. II. EL INTERIOR DE LAS COSAS\u00a0 1. Existencia\u00a0 2. <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/11\/25\/teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-iii-el-interior-de-las-cosas-y-la-tierra-juvenil\/\" title=\"Teilhard de Chard\u00edn \u2013 \u201cEL FEN\u00d3MENO HUMANO\u201d \u2013 Parte III- El interior de las cosas y La Tierra juvenil\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":15066,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[107],"class_list":{"0":"post-15040","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sabiduria_perenne","8":"tag-teilhard"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15040","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15040"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15040\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15066"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15040"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15040"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15040"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}