{"id":1497,"date":"2017-03-26T01:00:06","date_gmt":"2017-03-26T00:00:06","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=1497"},"modified":"2018-03-06T20:03:03","modified_gmt":"2018-03-06T19:03:03","slug":"toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/26\/toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano-iii\/","title":{"rendered":"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (III)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/03\/12\/toda-espana-era-una-carcel-indice\/\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00cdNDICE<\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>El olor del hambre<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Fuera, en la calle, el hambre, el miedo y la desesperaci\u00f3n se disimulaba~ cantando \u00absalud, dinero y amor\u00bb. O hablando de una lecher\u00eda en la que se trabajaba \u00abm\u00e1s de noche que de d\u00eda\u00bb, que Fern\u00e1ndez Sanz(<a href=\"#23\">23<\/a>) interpreta como el reconocimiento de que se \u00abbautizaba\u00bb generosamente una leche escasa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El 14 de mayo de 1939 sale una orden estableciendo el racionamiento en todo el territorio nacional: \u00abLa necesidad de asegurar el normal abastecimiento de la poblaci\u00f3n y la de impedir que prospere cierta tendencia al acaparamiento de algunas mercanc\u00edas, movida por el agio y fomentada por las falsas noticias, aconsejan la adopci\u00f3n, con car\u00e1cter temporal, de un sistema de racionamiento para determinados productos alimenticios\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El art\u00edculo 6 de ese decreto del Ministerio de Comercio dice: \u00abPor cada familia habr\u00e1 dos cartillas de racionamiento: una para carnes y otra para los dem\u00e1s comestibles\u00bb. Adem\u00e1s se fijan las raciones para ni\u00f1os, mujeres y hombres. En esa misma orden se proh\u00edben las colas para evitar altercados: \u00abSe\u00f1al\u00e1ndose por las Delegaciones de Abastecimientos los d\u00edas y, si lo considerasen necesario, las horas en que deben realizarse los suministros, queda terminantemente prohibida la formaci\u00f3n de colas con tal objeto, ya que ser\u00e1n absolutamente innecesarias\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Con el racionamiento, lleg\u00f3 tambi\u00e9n el estraperlo. El 13 de noviembre de 1941, un \u00abInforme del Auditor de Brigada, Subdirector General de Prisiones al Director General de Prisiones\u00bb(<a href=\"#24\">24<\/a>) da un total de \u00abciento ochenta individuos\u00bb que han ingresado en la Prisi\u00f3n Celular de Barcelona por haber infringido la ley de 26 de octubre de 1939 sobre acaparamiento y elevaci\u00f3n abusiva de precios. De ellos, hab\u00edan sido condenados sesenta y nueve. \u00abTodos ellos\u00bb, dice el informe, \u00abhan sido puestos en prisi\u00f3n atenuada en su domicilio, excepto los hermanos S\u00e1nchez Guerra, durante la tramitaci\u00f3n del proceso. Una vez dictada sentencia s\u00f3lo ingresaron en prisi\u00f3n diez\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">No era la Justicia ni excesiva ni dura con estos delitos. Incluso cuando las penas sub\u00edan a los dos a\u00f1os, el informe recoge que se les aplicaba de una forma que califica de \u00abirregularidad\u00bb y \u00abverdadero esc\u00e1ndalo\u00bb. El auditor destaca especialmente en este sentido a Jos\u00e9 Ban\u00fas y C\u00e1ndido Sol\u00e1, condenados a dos a\u00f1os de prisi\u00f3n menor y que r\u00e1pidamente fueron puestos en libertad \u00abo en prisi\u00f3n atenuada tan extra\u00f1a\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero mientras los estraperlistas, \u00abuna clase derrochona [que] se hac\u00eda notar all\u00ed donde era aparente exhibirse: en la feria taurina, en la tribuna del Barcelona o en la del Madrid, en los estrenos del acartonado y patri\u00f3tico cine nacional y, por supuesto, en las salas de fiesta\u00bb, otros espa\u00f1oles, una gran mayor\u00eda, \u00abbuscaban en las basuras restos comestibles o trozos de carboncillo susceptible de arder y dar calor. Gentes sin hogar acurrucadas en la boca del metro [&#8230;]. A veces la multitud de peatones nocturnos se arremolinaba: eran los casos de desmayo por inanici\u00f3n\u00bb(<a href=\"#25\">25<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0El torero F\u00e9lix Colomo cuenta el peque\u00f1o estraperlo que muchos espa\u00f1oles, hambrientos y desesperados, se ve\u00edan obligados a hacer para sobrevivir: los dos litros de aceite, las patatas tra\u00eddas del pueblo, el caf\u00e9 de Portugal:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0-Para sacarnos unas perras nos dedicamos a traer caf\u00e9 de Portugal. Cruz\u00e1bamos la frontera por las noches, compr\u00e1bamos caf\u00e9 y nos volv\u00edamos para venderlo en Espa\u00f1a. Aqu\u00ed escaseaba de todo, as\u00ed que el caf\u00e9 lo coloc\u00e1bamos con bastante facilidad. Pero, eso s\u00ed, el miedo que yo pasaba en esas noches de contrabando jam\u00e1s lo hab\u00eda conocido en las plazas. M\u00e1s miedo que un miura me daba la oscuridad, y cada encina del campo me parec\u00eda un guardia civil que nos iba a echar la mano encima. Lo m\u00edo, desde luego, no era el contrabando. Pero cuando la necesidad aprieta, uno ha de hacer lo que sea para sacar la familia adelante. Adem\u00e1s, yo no podia torear.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A F\u00e9lix Colorno se le prohibi\u00f3 torear. A \u00e9l y a otros que, con \u00e9l, hab\u00edan servido a la Rep\u00fablica haciendo lo \u00fanico que sab\u00edan: ponerse delante de un toro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Se me prohibi\u00f3 torear en cualquier plaza de Espa\u00f1a. Y la misma suerte que corr\u00ed yo la corrieron toreros corno Miguel Palomino, que lleg\u00f3 a alcanzar el rango de comandante del ej\u00e9rcito republicano, o Luis Prado, Litri JI, que fue capit\u00e1n de las tropas rojas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y cuenta Colomo que otros, por elecci\u00f3n propia o por azar, se quedaron en la zona nacional, corno Marcial Lalanda. Y ejercieron de vencedores.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Puede que corno diestro fuese una maravilla, pero corno persona dejaba mucho que desear. Fue mi cuchillo. El que me mat\u00f3 corno torero. Despu\u00e9s de la guerra tuvo mucho poder. \u00c9l eleg\u00eda qui\u00e9n toreaba y qui\u00e9n no, y actuaba movido por resentimientos y rencores. Mi novia fue un d\u00eda a ver a Lalanda, e intent\u00f3 persuadirle de que diese marcha atr\u00e1s en su decisi\u00f3n de vetarme. Lalanda respondi\u00f3: \u00abSi tengo que hablar de F\u00e9lix Colomo, va a ser para perjudicarle\u00bb. A m\u00ed ni se dign\u00f3 recibirme, aun present\u00e1ndome en su propia casa acompa\u00f1ado de Indalecio Utrilla, su amigo \u00edntimo. Jam\u00e1s compren di el porqu\u00e9 del da\u00f1o que me hizo. Pasados los a\u00f1os, coincid\u00ed con Marcial Lalanda junto a Mat\u00edas Prats y otros periodistas y toreros en el palco de honor de la corrida de la Prensa, hacia 1989. All\u00ed le pregunt\u00e9: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 esa animosidad contra m\u00ed? \u00bfPor qu\u00e9 me hizo tanto mal al acabar la guerra?\u00bb. Y \u00e9l lo \u00fanico que supo decirme fue: \u00abNo te quiero dar explicaciones. Se lo preguntas al juez de tu pueblo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A\u00f1os duros, dice Colorno, que recuerda los comedores del Auxilio Social. Y el \u00abplato \u00fanico\u00bb de los lunes en todos los hoteles, restaurantes y casas de comidas. Cruel iron\u00eda en un pa\u00eds cuya poblaci\u00f3n, en su mayor parte, ten\u00eda aut\u00e9nticas dificultades para conseguir llenar el est\u00f3mago y en el que, sin duda, el plato \u00fanico hubiera sido motivo de alegr\u00eda, de tenerlo, claro.(<a href=\"#26\">26<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La gasolina estaba racionada y sujeta tambi\u00e9n a una cartilla oficial. Y para entrar en espect\u00e1culos v tabernas hab\u00eda de llevarse en sitio visible la insignia del subsidio del Auxilio Social. Era la Espa\u00f1a que bosteza de Machado, pero, en este caso, era el est\u00f3mago lo que ten\u00eda vac\u00edo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En Oca\u00f1a hab\u00eda en esos primeros a\u00f1os de la victoria 7.000 hombres y 2.000 mujeres, seg\u00fan cuenta Miguel N\u00fa\u00f1ez. El Partido empezaba ya a organizarse dentro de la c\u00e1rcel. Los paquetes del exterior se administraban teniendo en cuenta las necesidades de cada uno. La vida en el penal estaba relativamente organizada. Se impart\u00edan clases de las cosas m\u00e1s inveros\u00edmiles: de secretario de ayuntamiento, de milicias, de administraci\u00f3n de empresas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Miguel Hern\u00e1ndez daba clases de poes\u00eda. Eramos m\u00e1s de 700 j\u00f3venes y nos daba clases de literatura. A j\u00f3venes con condenas de 20 o 30 a\u00f1os se les daba clase de poes\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A Oca\u00f1a lleg\u00f3 un d\u00eda el falangista Ernesto Gim\u00e9nez Caballero. Quer\u00eda hablar con Miguel Hern\u00e1ndez para proponerle su puesta en libertad. Quer\u00eda aprovechar su imagen de poeta para demostrar que el r\u00e9gimen era generoso con el enemigo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-A nosotros nos lo cont\u00f3 un testigo de aquella conversaci\u00f3n. Un preso de confianza que estaba siempre en el despacho del director, lugar donde se celebr\u00f3 la entrevista. Hern\u00e1ndez se acerc\u00f3 a la ventana y llam\u00f3 a Gim\u00e9nez Caballero. Le mostr\u00f3 el patio donde est\u00e1bamos los presos y le dijo: \u00abMira. Esos son mis hermanos. Con ellos he luchado y con ellos me quedo\u00bb. Era un hombre magn\u00edfico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">No era a la \u00fanica c\u00e1rcel a la que Ernesto Gim\u00e9nez Caballero acudi\u00f3. Y con la misma intenci\u00f3n de atraer a su causa a algunos presos. Apareci\u00f3 un d\u00eda por el campo de Albatera, tambi\u00e9n en Alicante. Lo cuenta Heliodoro S\u00e1nchez y su testimonio ha sido recogido en el ya citado Libro Blanco de las C\u00e1rceles Franquistas: \u00abUn d\u00eda nos ech\u00f3 un discurso Gim\u00e9nez Caballero. Nos dijo de todo; para terminar, que a pesar de todo entre nosotros hab\u00eda algunos que no eran fusilables\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Miguel Hern\u00e1ndez fue trasladado a la prisi\u00f3n de Alicante, donde muri\u00f3. Iba ya muy enfermo. Hab\u00eda padecido en Oca\u00f1a una terrible bronquitis que apenas le dejaba respirar. En una carta dirigida al poeta malague\u00f1o Carlos Rodr\u00edguez-Spiteri dec\u00eda: \u00abAhora acabo de salir de una enfermedad que me ha retenido en la manta, porque cama no tengo, una semana\u00bb.(<a href=\"#27\">27<\/a>) Florentino Hern\u00e1ndez Girbal cuenta as\u00ed la marcha del poeta: \u00abAl d\u00eda siguiente, de ma\u00f1ana, despu\u00e9s de servirnos la ins\u00edpida sopa, acud\u00ed a la sala 11 para despedirme de Miguel. Con \u00e9l estaban todos los amigos. Ten\u00eda ya atado y listo el petate. Comenz\u00f3 a repartir abrazos. Cuando me lleg\u00f3 la vez estrech\u00e9 su pecho contra el m\u00edo. Al tiempo que le daba una palmadita cari\u00f1osa en la mejilla, me entreg\u00f3 un libro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00a0\u00bb-Toma &#8211; dijo-, para que tengas un recuerdo m\u00edo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bbEra La Espa\u00f1a del Cid de Men\u00e9ndez Pidal, en su edici\u00f3n argentina, que a \u00e9l le hab\u00eda enviado meses atr\u00e1s Jos\u00e9 Mar\u00eda de Coss\u00edo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bbTras el oficial que le conduc\u00eda hacia el primer rastrillo para entregarle a la pareja de civiles, le seguimos. Antes de trasponerlo nos dirigi\u00f3 una \u00faltima mirada y cargado con el petate se alej\u00f3. \u00a1No habr\u00edamos de verle m\u00e1s!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>El Cura Verdugo <\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En el a\u00f1o 1941, seg\u00fan los datos de Prisiones, obtienen la libertad 50.000 reclusos, lo que da idea del n\u00famero de encarcelados. El a\u00f1o anterior hab\u00edan sido vistos por la Comisi\u00f3n de Examen de Presos m\u00e1s de 70.000. Y 1.500 mujeres, \u00abque ofend\u00edan el pudor p\u00fablico por las calles, fomentaban la corrupci\u00f3n social heredada del dominio rojo y propagaban enfermedades repugnantes, han sido recogidas en reformatorios especiales\u00bb. Aquel a\u00f1o se inaugur\u00f3 con una terrible nevada. Hasta los elementos se confabulaban contra un pueblo que tiritaba sin carb\u00f3n en unos hogares en los que Franco hab\u00eda prometido que jam\u00e1s faltar\u00eda la lumbre. Pero faltaba la le\u00f1a. Y faltaba el pan. Sobraban fr\u00edo y saba\u00f1ones. Y miseria. A los abrigos se les daba la vuelta. Y se utilizaban los cartones para tapar los boquetes de los zapatos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tal vez fuera esa nieve de 1941, ese fr\u00edo terrible el que ahora recuerda Miguel N\u00fa\u00f1ez cuando cuenta el horror de las sacas. Y esa tragedia de la muerte que le trae a la memoria los fusilamientos contados por Gila.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Se daban situaciones que no s\u00e9 c\u00f3mo definirlas. A la gente se la llevaban a fusilar a Yepes. Era invierno. Hac\u00eda un fr\u00edo espantoso. Y recuerdo una an\u00e9cdota tremenda. Una ma\u00f1ana, uno de los que iban a fusilar, en el patio, coment\u00f3: \u00ab\u00a1Que fr\u00edo tan grande!\u00bb. Y el guardia civil que lo custodiaba dijo muy serio: \u00abYa lo creo. Y yo, encima, tengo que volver\u00bb. F\u00edjate. A veces &#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Calla un instante Miguel N\u00fa\u00f1ez. Es como si todav\u00eda estuviera escuchando aquellas palabras. No hay amargura en su boca. R\u00ede incluso. Dice, como para s\u00ed:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Qu\u00e9 cosas. La vida &#8230; Es imposible pasar por la vida sin hacer alguna reflexi\u00f3n. C\u00f3mo pod\u00edan ocurrir esas cosas &#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y recuerda tambi\u00e9n a aquel hombre condenado a muerte. Aquel a quien la familia le hab\u00eda ido dando \u00e1nimos y esperanza. Primero que la t\u00eda fulanita trabajaba con un coronel que interceder\u00eda por \u00e9l&#8230; Luego que si el cura, amigo de otro familiar&#8230; Y, al fin, all\u00ed estaban, en capilla, la \u00faltima noche. Todos silenciosos. Esperando. Sin esperanza ya. Y la ni\u00f1a peque\u00f1a que hab\u00eda entrado aquel d\u00eda a despedirse del padre que le dice: \u00abNo te preocupes, pap\u00e1, que a lo mejor los que disparan no te dan&#8230;\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Dios m\u00edo. Tremendo. Es como de Gila, \u00bfverdad? Tremendo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y aquel capell\u00e1n al que llamaban \u00abEl Cura Verdugo\u00bb que acompa\u00f1aba a los pelotones de ejecuci\u00f3n y daba el tiro de gracia al ajusticiado. En esa clase de poes\u00eda de Miguel Hern\u00e1ndez compusieron un romance que ahora N\u00fa\u00f1ez recita, tal vez cojeando en alg\u00fan verso:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Muy de ma\u00f1ana, a\u00fan <\/em><em>de <\/em><em>noche,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>antes <\/em><em>de <\/em><em>tocar diana,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>como <\/em><em>presagio funesto,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>cru<\/em><em>z<\/em><em>a <\/em><em>el patio la <\/em><em>sotana.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>M\u00e1s negro, m\u00e1s que la <\/em><em>noche,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>menos <\/em><em>negro <\/em><em>que <\/em><em>su <\/em><em>alma,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>lleg\u00f3 <\/em><em>al pabell\u00f3n de <\/em><em>celdas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>All\u00ed <\/em><em>o\u00edmos <\/em><em>sus <\/em><em>pisadas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Y <\/em><em>los cerrojos lanzaron<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>agudos gritos de alarma.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>\u00abValor, <\/em><em>hijos <\/em><em>m\u00edos<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>que as\u00ed Dios os <\/em><em>lo <\/em><em>demanda\u00bb.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Los <\/em><em>civiles, <\/em><em>t<\/em><em>e<\/em><em>mblorosos,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>los <\/em><em>ataron <\/em><em>por la espalda<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>por no <\/em><em>ver aquellos ojos<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>que mord\u00edan, <\/em><em>que <\/em><em>abrasaban.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>D<\/em><em>e <\/em><em>pronto <\/em><em>siete disparos<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>taladraron la ma\u00f1ana.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Y <\/em><em>fueron <\/em><em>en <\/em><em>nuestros pechos<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>otras <\/em><em>tantas pu\u00f1aladas.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Los p\u00e1jaros <\/em><em>lugare\u00f1os<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>qu<\/em><em>e <\/em><em>sus pl<\/em><em>uma<\/em><em>s <\/em><em>alisa<\/em><em>b<\/em><em>an<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>s<\/em><em>e <\/em><em>esc<\/em><em>o<\/em><em>ndieron en sus n<\/em><em>i<\/em><em>do<\/em><em>s<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>esperando la alboTada.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>L<\/em><em>a <\/em><em>luna lo <\/em><em>ve\u00eda <\/em><em>t<\/em><em>odo,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>l<\/em><em>o <\/em><em>ve\u00eda <\/em><em>y <\/em><em>se tapaba<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>p<\/em><em>o<\/em><em>r no fijar <\/em><em>la <\/em><em>mi<\/em><em>rada<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>e<\/em><em>n <\/em><em>el li<\/em><em>bro, <\/em><em>en <\/em><em>la<\/em><em> cruz<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>en la <\/em><em>star <\/em><em>ya <\/em><em>descargada.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>M\u00e1s negro, <\/em><em>m\u00e1s que la noche,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>menos <\/em><em>negro <\/em><em>que su <\/em><em>alma,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>como <\/em><em>presagio funesto<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>el cura verdugo marcha.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>\u00a0<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-No s\u00e9 c\u00f3mo se llamaba aquel hombre. Me lo han preguntado alguna vez. Y no lo recuerdo. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s da? A veces la vida te sit\u00faa a un lado o a otro. Eso es as\u00ed. Pero eso no quiere decir nada. Puedes estar en un lado y ser una magn\u00edfica persona. O, como \u00e9ste: estaba en el otro lado. Pero era un aut\u00e9ntico hijo de puta. \u00bfQu\u00e9 importa su nombre? Cuando se desata algo tan terrible como es una guerra civil, aflora el ser humano que hay en cada uno, el aut\u00e9ntico ser humano. Su esencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">No todos los curas eran as\u00ed. Es verdad. Curro tiene otro recuerdo del capell\u00e1n de la c\u00e1rcel de Huelva, aquel que quiso que muriese en paz de Dios Juan Pinto, el muchacho que no tiene ni un mal callej\u00f3n que le recuerde. Tiene la idea Curro de que aquel era un cura republicano, condenado a muerte, indultado in extremis y convertido finalmente en melanc\u00f3lico servidor espiritual de los suyos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-A \u00e9se no lo beatificar\u00e1n nunca, claro, porque era un cura rojo. Me dec\u00eda: \u00abYo s\u00e9, Currito, que los elegidos de Dios mueren j\u00f3venes. Pero, qu\u00e9 quieres que te diga, yo nunca quise ser elegido\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed eran las c\u00e1rceles que vivi\u00f3 Curro L\u00f3pez Real. Primero, vencido y derrotado el ej\u00e9rcito rojo, conoci\u00f3 del espanto de tres campos de concentraci\u00f3n. En el de Los Almendros, en Alicante, inici\u00f3 su andadura de preso republicano. Ni un solo almendro qued\u00f3 all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Hasta las ra\u00edces nos comimos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tambi\u00e9n en Alicante, el campo de Albatera: \u00abA m\u00e1s de 6.000 individuos se eleva el n\u00famero de detenidos rojos (en este campo), entre ellos el ex diputado socialista Molina Conejero, el gobernador civil de Ciudad Real David Antona, ex jefe del Ej\u00e9rcito Rojo Cinnamod [sic] Toral, el ex dirigente socialista Javier [sic] Zabalza y el ex auditor general Valdecabras, que firm\u00f3 la sentencia de muerte de Jos\u00e9 Antonio\u00bb.(<a href=\"#28\">28<\/a>) Eso contaban los peri\u00f3dicos de la \u00e9poca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">De estos dos campos, de Albatera y de Los Almendros, donde estuvo el escritor y periodista Eduardo Guzm\u00e1n, existen testimonios terribles.(<a href=\"#29\">29<\/a>) Heliodoro S\u00e1nchez cuenta: \u00abPude escuchar los lamentos de personas que se met\u00edan llaves de latas de conserva y los dedos en el ano para ver de hacer sus necesidades, pues no las hab\u00edan hecho desde hac\u00eda 20 y m\u00e1s d\u00edas. Tambi\u00e9n vi a hombres en la parrilla, que consist\u00eda en un peque\u00f1o c\u00edrculo alambrado de cara al sol, sin agua ni comida y sin poder andar\u00bb. Rafael S\u00e1nchez Guerra cuenta tambi\u00e9n de ese campo: \u00abEn el mes de marzo murieron de hambre setenta y ocho reclusos y a todos nos espantaba la proporci\u00f3n aterradora de la cifra\u00bb. En Los Almendros hab\u00eda 1.500 personas que, a veces, llegaban a 2.500. El campo estaba dise\u00f1ado para acoger no m\u00e1s de 500 presos\u00bb. Contin\u00faa S\u00e1nchez Guerra: \u00abEra tal el ansia de comer de algunos de los presos, que se hizo preciso nombrar en cada patio un recluso que hiciera guardia permanente al lado de los cajones de basura, para evitar que unos cuantos desgraciados se intoxicaran recogiendo las inmundicias y desperdicios que otros arrojaban. Las c\u00e1scaras de las naranjas, muchas veces pisoteadas y sucias, las devoraban los hambrientos con verdadera fruici\u00f3n\u00bb.(<a href=\"#30\">30<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En ese campo estuvo Curro, y estuvo tambi\u00e9n en Portacoeli, antiguo hospital para tuberculosos, que fue verdaderamente \u00abpuerta del cielo\u00bb para centenares de derrotados, como ellos mismos comentaban con sorna en medio de las calamidades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y de ah\u00ed a la c\u00e1rcel, lo que supuso, dentro de lo que cabe, un cierto alivio. Al menos, en la prisi\u00f3n, los piojos no le com\u00edan a uno vivo como en los campos, y en vez de una hogaza de pan para cada cinco reclusos se les alimentaba con un par de ranchos diarios y un caf\u00e9 en el desayuno. Y, en vez de amontonarse en infectos barracones o al aire libre, cinco o seis presos compart\u00edan celda. C\u00f3rdoba, Huelva, Riotinto, Huelva otra vez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Curro L\u00f3pez Real se hab\u00eda librado, por poco, de la pena de muerte cuando se le juzg\u00f3. Pero pesaba sobre \u00e9l una cadena perpetua. No quiso cumplirla y se escap\u00f3. Aprovechando que le trasladaron a la Colonia Penitenciaria de Dos Hermanas, en Sevilla, un centro de trabajos forzados donde los reclusos redim\u00edan sus supuestos delitos, consum\u00f3 la fuga. Trabajaban los presos en la construcci\u00f3n de un canal para encauzar las aguas del Guadalquivir. Una de las numerosas obras p\u00fablicas que Franco llev\u00f3 a cabo en la posguerra con mano de obra roja. En Dos Hermanas penaron unos 1.300 presos.(<a href=\"#31\">31<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">All\u00ed era el ej\u00e9rcito el encargado de la vigilancia. A campo abierto la fuga parec\u00eda una posibilidad m\u00e1s cercana. As\u00ed que Curro se escap\u00f3. Asegura que, un buen d\u00eda, simplemente, se fue. Aprovech\u00f3 el despiste de los soldados que custodiaban a su grupo y, afirma muy serio, sali\u00f3 corriendo. Sin m\u00e1s. \u00bfY c\u00f3mo fue eso? La memoria, a veces, no da m\u00e1s de s\u00ed. La memoria, en ocasiones, guarda silencios en los que resulta complicado hallar respuesta alguna. Quiz\u00e1 porque, tantos a\u00f1os despu\u00e9s, tampoco importan demasiado los detalles. Curro, sencillamente, escap\u00f3 de all\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Lo dif\u00edcil hubiera sido no fugarse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Logr\u00f3 tomar un tren hacia Huelva al d\u00eda siguiente. Y, lo que son las cosas, en el vag\u00f3n de aquel viejo ferrocarril a carb\u00f3n donde viajaba tom\u00f3 asiento, frente a \u00e9l, uno de los sargentos de la compa\u00f1\u00eda que estaba a cargo de la Colonia Penitenciaria de Dos Hermanas. Para su sorpresa al militarote le dio por pegar la hebra sin sospechar su fuga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-\u00a1Co\u00f1o! Yo a ti te conozco. T\u00fa estabas ayer mismo en Dos Hermanas. \u00bfC\u00f3mo es que has salido libre? Y qu\u00e9 decir. Lo primero que se le pas\u00f3 por la cabeza:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Pues ech\u00e1ndole valor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ech\u00e1ndole valor. Una frase hecha que al ser repetida hoy, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, por Curro todav\u00eda le sale con un agudo acento andaluz que el exilio casi desvaneci\u00f3. Ech\u00e1ndole valor viaj\u00f3 con su carcelero hasta Huelva, compartiendo vino y viandas (\u00abvenga a echarle vino\u00bb, dice Curro), y pensando a cada minuto que en cualquier momento se percatar\u00eda de lo extra\u00f1o de su pronta liberaci\u00f3n. Pero no. Y as\u00ed llegaron hasta su destino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Pues nada, Currito, a ver si esta noche quedamos y nos tomamos unos vinos para celebrar que ya est\u00e1s fuera, hombre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero no entraba en sus planes tal cosa, desde luego. De Huelva, L\u00f3pez Real se llega hasta Villanueva de los Castillejos, donde permanece escondido un compa\u00f1ero de armas, y con ayuda de gente del Partido cruza la frontera a Portugal clandestinamente. All\u00ed intenta que se le reconozca como refugiado pol\u00edtico y lo \u00fanico que consigue es que la polic\u00eda lusa le devuelva a Espa\u00f1a. Otra vez a la c\u00e1rcel: Badajoz. Entre unas c\u00e1rceles y otras, entre campos de concentraci\u00f3n y trabajos forzados hab\u00edan pasado seis largos a\u00f1os desde el fin de la guerra. 1945 y Curro preso en Badajoz.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Hab\u00eda algunos all\u00ed condenados a muerte desde el 39. Tardaron en fusilarles, pero les fusilaron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La Memoria de Prisiones de aquel a\u00f1o se\u00f1ala que presos procedentes de \u00abla rebeli\u00f3n marxista\u00bb, hab\u00eda en las distintas c\u00e1rceles espa\u00f1olas 7. 791, condenados de 20 a\u00f1os y un d\u00eda a 30 a\u00f1os. Y 3.654 que purgaban penas de hasta 20 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La II Guerra Mundial hab\u00eda acabado y las esperanzas de los republicanos cautivos pronto se desvanecieron. Nadie vendr\u00eda a liberarles. Contaban luego los veteranos supervivientes de estas c\u00e1rceles, cuando entraron en prisi\u00f3n los j\u00f3venes antifranquistas procedentes de la universidad y les encontraron a\u00fan all\u00ed, entre rejas, que al caer Berl\u00edn en manos aliadas ondearon banderas tricolores en los centros penitenciarios, y los carceleros tuvieron miedo, y hubo motines y revueltas. \u00bfHubo tal cosa? As\u00ed se contaba a\u00f1os despu\u00e9s. No lo recuerda Curro L\u00f3pez Real. Quiz\u00e1 forme parte de una leyenda elaborada minuciosamente por los presos rojos, quiz\u00e1 ese rumor heroico corri\u00f3 de c\u00e1rcel en c\u00e1rcel y les dio \u00e1nimos para seguir viviendo, sobreviviendo en su cotidiana derrota.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">De vuelta a Huelva, su provincia natal, trasladada por en\u00e9sima vez, Curro atisba cierta posibilidad de abandonar su cautiverio. Jos\u00e9 Tejero es un viejo amigo, acaudalado industrial de recalcitrantes ideales mon\u00e1rquicos, que comparte con Curro su desprecio por un r\u00e9gimen que, si bien no hab\u00eda osado eliminar a un burgu\u00e9s de su fortuna y nombre, s\u00ed le hab\u00eda desterrado por un tiempo a Ciudad Real por su fidelidad a la causa regia al acabar la guerra. Due\u00f1o de f\u00e1bricas conserveras en la ciudad, pone en marcha su red de influencias para lograr un indulto. Habla con unos y con otros. Al fin y al cabo, quiz\u00e1 mal que le pese, pertenece al bando de los vencedores. As\u00ed que, echando mano de sus contactos, Jos\u00e9 Tejero, un buen hombre, seg\u00fan recuerda Curro, un buen amigo, le saca de la c\u00e1rcel. As\u00ed funcionaban las cosas entonces: pudrirse en prisi\u00f3n o salir de la c\u00e1rcel depend\u00eda, muchas veces, del arbitrio de un jerarca de turno. Al fin, en 1947 abandona el centro penitenciario de Huelva. Han pasado siete a\u00f1os, dos meses y un d\u00eda desde que le capturaran. Ahora es libre en la inmensa c\u00e1rcel de la Espa\u00f1a franquista. Y pronto decide tambi\u00e9n huir de esa prisi\u00f3n. Lo hace con quien ha estado esper\u00e1ndole desde los primeros d\u00edas de la derrota: su esposa Eugenia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Ella se fue a Madrid. Huy\u00f3 de madrugada, casi a la carrera, de Huelva porque quer\u00edan pelarla y darle aceite de ricino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y ella, sin darle importancia, un poco avergonzada de sacar a la luz viejas tragedias personales, apostilla sonriendo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Cosas del franquismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y retoma Eugenia el hilo de la memoria, con la c\u00e1rcel a sus espaldas, para hablar del exilio. Otra historia. Muy larga. Primero pasar los Pirineos a pie, casi con lo puesto. Toulouse, Marsella, una frustrada intentona de llegar a T\u00e1nger, donde ni les dejaron bajar del barco, y ya Bruselas. Aquel barco a T\u00e1nger:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; No nos dejaron desembarca~ en el puerto. Ni a estirar las piernas siquiera. \u00c9ramos parias. No nos quer\u00edan en ning\u00fan lado. Como los que vienen ahora de \u00c1frica. Pobrecitos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Bruselas, finalmente, les acogi\u00f3. Bruselas durante treinta a\u00f1os de forzado destierro. Y el regreso a Espa\u00f1a el 12 de octubre de 1978. Y el pisito en Ciudad Lineal. Y el olvido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Nadie sabe si estamos vivos o muertos aquellos que regresamos. Y a nadie le importa ni le tiene por qu\u00e9 importar, supongo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Eugenia sonr\u00ede. Curro asiente. Mejor olvidar, dicen, los a\u00f1os de c\u00e1rcel. No hay que acordarse de tanta infamia. Y todo por la imbecilidad de una mala guerra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-La guerra, qu\u00e9 gilipollez -murmura Eugenia- . Me acuerdo muchas veces de ese verso. Es as\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Curro dice que s\u00ed, asiente con la cabeza. En la tele hay toros y Curro atiende, de reojo, a la faena.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">*******<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">(<a id=\"23\"><\/a>23) Obra citada<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">(<a id=\"24\"><\/a>24) Citado por Jos\u00e9 Manuel Sab\u00edn Rodr\u00edguez. <em>La dictadura franquista (1936-1975). <\/em>Akal. Madrid, 1977.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">(<a id=\"25\"><\/a>25) Rafael Abella. Por el Imperio hacia Dios. Cr\u00f3nica de una posguerra. Planeta. Barcelona, 1978.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">(<a id=\"26\"><\/a>26) Redactando este libro, muri\u00f3 F\u00e9lix Colomo, matador de toros, empresario de hosteler\u00eda de gran \u00e9xito, luchador infatigable y, sobre todo, una persona buena. Fue amigo de mi padre, con quien comparti\u00f3 prisi\u00f3n y alguna vez so\u00f1amos con publicar su vida, mientras charl\u00e1bamos sobre su biograf\u00eda. Sirvan estas l\u00edneas como homenaje a uno de tantos vencidos de aquella guerra atroz. (Nota de R. S.).\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">(<a id=\"27\"><\/a>27) Florentino Hern\u00e1ndez Girbal. Obra citada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">(<a id=\"28\"><\/a>28) Rafael Abella. Obra citada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">(<a id=\"29\"><\/a>29) Libro Blanco de las C\u00e1rceles Franquistas. 1939-1976. Ruedo Ib\u00e9rico. Par\u00eds, 1976.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">(<a id=\"30\"><\/a>30) Rafael S\u00e1nchez Guerra: Mis prisiones. Claridad. Buenos Aires, 1946. Curiosamente, escenas muy semejantes, pero con ni\u00f1os como protagonistas, ha contado en sus dibujos de la serie Paracuellos Carlos Gim\u00e9nez. Era, adem\u00e1s, la misma \u00e9poca. Los ni\u00f1os estaban recluidos en los colegios del Auxilio Social.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">(<a id=\"31\"><\/a>31) Jos\u00e9 Manuel Sab\u00edn: Prisi\u00fan y muerte en la Espa\u00f1a de Postguerra. Anaya&amp;Mario Muchnik. Madrid, 1996.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00cdNDICE El olor del hambre Fuera, en la calle, el hambre, el miedo y la desesperaci\u00f3n se disimulaba~ cantando \u00absalud, dinero y amor\u00bb. O hablando de una lecher\u00eda en la que se trabajaba \u00abm\u00e1s de <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/26\/toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano-iii\/\" title=\"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (III)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1418,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-1497","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1497"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1497\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}