{"id":14927,"date":"2018-12-02T01:00:25","date_gmt":"2018-12-02T00:00:25","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=14927"},"modified":"2024-04-21T20:30:31","modified_gmt":"2024-04-21T18:30:31","slug":"teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-iv-la-aparicion-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/12\/02\/teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-iv-la-aparicion-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Teilhard de Chard\u00edn \u2013 \u201cEL FEN\u00d3MENO HUMANO\u201d \u2013 Parte IV- La aparici\u00f3n de la vida"},"content":{"rendered":"<div><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2018\/11\/11\/indice-teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-libro-completo\/\">INDICE DE POST\u00b4s\u00a0 EL FENOMENO HUMANO &#8211; Teilhard de Chardin\u00a0<\/a><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cuadro-sinoptico-teilhard-de-chardin-parte-4.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15058 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cuadro-sinoptico-teilhard-de-chardin-parte-4.jpg\" alt=\"\" width=\"728\" height=\"546\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cuadro-sinoptico-teilhard-de-chardin-parte-4.jpg 728w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cuadro-sinoptico-teilhard-de-chardin-parte-4-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cuadro-sinoptico-teilhard-de-chardin-parte-4-200x150.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cuadro-sinoptico-teilhard-de-chardin-parte-4-678x509.jpg 678w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cuadro-sinoptico-teilhard-de-chardin-parte-4-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/11\/cuadro-sinoptico-teilhard-de-chardin-parte-4-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 728px) 100vw, 728px\" \/><\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>***<\/strong><\/span><\/h1>\n<h1>\u00a0<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\">EL FEN\u00d3MENO HUMANO<\/h1>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">Teilhard De Chardin<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">&#8211;<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">PARTE IV-<\/span><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 14pt;\">II. LA VIDA<\/span><\/p>\n<p><strong>Cap. I. LA APARICI\u00d3N DE LA VIDA<\/strong><\/p>\n<p>1. El Paso de la Vida\u00a0<\/p>\n<p>A) Microorganismos y megamol\u00e9culas\u00a0<\/p>\n<p>B) Una era olvidada<\/p>\n<p>C) La revoluci\u00f3n celular\u00a0<\/p>\n<p>1) Revoluci\u00f3n externa\u00a0<\/p>\n<p>2) Revoluci\u00f3n interna\u00a0<\/p>\n<p>2. Las apariencias iniciales de la Vida\u00a0<\/p>\n<p>El medio\u00a0<\/p>\n<p>La peque\u00f1ez y el n\u00famero<\/p>\n<p>El origen del n\u00famero<\/p>\n<p>Las conexiones y la figura\u00a0<\/p>\n<p>3. La Primavera de la Vida\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">II. LA VIDA<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #339966;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">CAP\u00cdTULO I\u00a0<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"color: #008000;\">LA APARICI\u00d3N DE LA VIDA<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Despu\u00e9s de lo que acabamos de admitir sobre las potenciales germinadoras de la Tierra juvenil, podr\u00eda parecer y se podr\u00eda objetar al t\u00edtulo de este nuevo cap\u00edtulo que nada queda ya en la Naturaleza para se\u00f1alar un comienzo de la Vida. Mundo mineral y Mundo animado: dos creaciones antag\u00f3nicas, si las observamos masivamente, en sus formas extremas, a la escala media de nuestros organismos humanos, y, sin embargo; masa \u00fanica, que se funde gradualmente en s\u00ed misma si llegamos a forzarnos, sea por medio del an\u00e1lisis especial, sea (lo que viene a ser lo mismo) por retroceso en el tiempo, hasta la escala de lo microsc\u00f3pico y, m\u00e1s abajo a\u00fan, de lo \u00ednfimo. <\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfTodas las diferencias no se aten\u00faan precisamente a estas profundidades? Ning\u00fan l\u00edmite claro (esto lo sab\u00edamos ya desde hace mucho tiempo) entre el animal y el vegetal, al nivel de los seres unicelulares. Y, cada d\u00eda menos, ninguna barrera segura (lo recordaremos pronto) entre el protoplasma \u00abvivo\u00bb y las prote\u00ednas \u00abmuertas\u00bb, al nivel de los grandes conjuntos moleculares. Muertas se llama todav\u00eda a estas sustancias inclasificadas. Pero \u00bfno hemos reconocido que ellas mismas ser\u00edan incomprehensibles si no poseyeran ya, en su m\u00e1s \u00edntimo interior, alguna psiquis rudimentaria? <\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En un sentido es, pues, verdad. Ya no podr\u00edamos fijar a la Vida, con mayor raz\u00f3n que a cualquier otra realidad experimental, un cero temporal absoluto, como en otro tiempo cre\u00edamos poder hacerlo. <\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Para un Universo determinado, y para cada uno de sus elementos, no existe, en el plano de la experiencia y del fen\u00f3meno, m\u00e1s que una sola y misma duraci\u00f3n posible, y \u00e9sta sin l\u00edmite hacia atr\u00e1s. Cada cosa, por lo que la hace ser m\u00e1s ella misma, prolonga as\u00ed su estructura, ahonda sus ra\u00edces en un Pasado cada vez m\u00e1s lejano. Todo ha empezado, desde los or\u00edgenes, a causa de una extensi\u00f3n muy atenuada de s\u00ed mismo. No hay nada que hacer, pues, de manera directa, contra esta condici\u00f3n b\u00e1sica de nuestro conocimiento. <\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero haber reconocido y aceptado, definitivamente, para todo ser nuevo, la necesidad y la realidad de una embriog\u00e9nesis c\u00f3smica no suprime en modo alguno, para aqu\u00e9l la realidad de un nacimiento hist\u00f3rico. <\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En todos los terrenos, cuando una magnitud ha crecido de manera suficiente, cambia bruscamente de aspecto, de estado o de naturaleza. La curva refluye; la superficie se reduce a un punto; el s\u00f3lido se derrumba; el l\u00edquido hierve; el huevo se segmenta; la intuici\u00f3n estaba sobre los hechos amontonados&#8230; Puntos cr\u00edticos; cambios de estados, rellanos sobre la pendiente; saltos de todas las especies en curso de desarrollo: la \u00fanica manera actualmente, pero una manera verdadera a\u00fan, para la Ciencia, de concebir y de sorprender \u00abun primer instante\u00bb. <\/span><\/em><\/p>\n<p><em><span style=\"font-size: 14pt;\">En este sentido elaborado y nuevo, incluso despu\u00e9s (precisamente despu\u00e9s) de lo que hemos dicho de la Previda, nos queda por considerar y por definir un comienzo de la Vida. <\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Durante unas permanencias que no podr\u00edamos precisar, pero ciertamente inmensas, la Tierra, ya lo suficientemente fr\u00eda para que pudieran formarse y subsistir en su superficie las cadenas de mol\u00e9culas carbonadas; la Tierra, probablemente envuelta en una capa acuosa de la que emerg\u00edan s\u00f3lo los primeros brotes de los futuros continentes, habr\u00eda parecido desierta e inanimada a un observador armado de nuestros m\u00e1s modernos instrumentos de investigaci\u00f3n. Recogidas en esta \u00e9poca, sus aguas no habr\u00edan dejado ninguna part\u00edcula m\u00f3vil en nuestros filtros m\u00e1s tupidos. S\u00f3lo habr\u00edan dejado ver agregados inertes dentro del campo de nuestros m\u00e1s grandes aumentos.<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\"> Ahora bien: he aqu\u00ed que en un momento dado, m\u00e1s tarde, despu\u00e9s de un tiempo lo suficientemente amplio, estas mismas aguas empezaron ciertamente, en determinados lugares, a agitarse con la presencia de seres min\u00fasculos. De este pulular inicial sali\u00f3 la sorprendente masa de materia organizada cuya trama compleja constituye hoy la \u00faltima (o mejor la pen\u00faltima) de las envolturas de nuestro planeta: la Biosfera. <\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Probablemente nunca sabremos (a menos que, por casualidad, la Ciencia del ma\u00f1ana llegue a reproducir el fen\u00f3meno en laboratorio) la Historia por ella misma; en todo caso nunca encontrar\u00e1 directamente los vestigios materiales de esta emersi\u00f3n de lo microsc\u00f3pico fuera de lo molecular, de lo org\u00e1nico fuera de lo qu\u00edmico, de lo viviente fuera de lo previviente. Pero una cosa es cierta y es que una tal metamorfosis no podr\u00eda explicarse por medio de un proceso simplemente continuo. Por analog\u00eda con todo lo que nos ense\u00f1a el estudio comparado de los desarrollos naturales, necesitamos situar en este momento particular de la evoluci\u00f3n terrestre una maturaci\u00f3n, una mutaci\u00f3n, un umbral, una crisis de primera magnitud: el inicio de un orden nuevo. <\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">Ensayemos ahora determinar cu\u00e1les debieron ser, de una parte, la naturaleza y de otra las modalidades espaciales y temporales de este paso, de manera que satisfagamos a la vez las condiciones presumibles de la Tierra juvenil y a las exigencias contenidas en la Tierra moderna.<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-4.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15201\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-4-300x241.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"418\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-4-300x241.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-4-768x617.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-4-187x150.jpg 187w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-4.jpg 894w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\n<span style=\"font-size: 18pt;\"><strong>1. EL PASO DE LA VIDA<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Materialmente, y mirando desde fuera, lo mejor que podr\u00edamos decir en este momento es que la Vida propiamente dicha empieza con la c\u00e9lula. Cuanto m\u00e1s concentra la Ciencia, desde hace un siglo, sus esfuerzos sobre esta unidad qu\u00edmica y estructuralmente ultracompleja, m\u00e1s evidente resulta que tras ella se oculta el secreto cuyo conocimiento establecer\u00eda el lazo de uni\u00f3n, presentado, pero no verificado a\u00fan, entre los dos mundos de la F\u00edsica y de la Biolog\u00eda. La c\u00e9lula grano natural de vida, tal como el \u00e1tomo es el grano natural de la Materia inorganizada. Sin ninguna clase de dudas es la c\u00e9lula lo que debemos tratar de comprender si queremos medir en qu\u00e9 consiste de manera espec\u00edfica el Paso de la Vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Mas para comprender, \u00bfc\u00f3mo debemos mirar?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Se han escrito ya vol\u00famenes enteros sobre la c\u00e9lula. No bastan ya bibliotecas enteras para contener las observaciones minuciosamente acumuladas sobre su contextura, sobre las funciones relativas de su \u00abcitoplasma\u00bb y de su n\u00facleo, sobre el mecanismo de su divisi\u00f3n, sobre sus relaciones con la herencia. Ello no obstante, considerada en s\u00ed misma, la c\u00e9lula se mantiene ante nuestros ojos tan enigm\u00e1tica, tan cerrada como nunca. Llegar\u00eda a parecernos como si una vez llegados a cierta profundidad de explicaci\u00f3n estuvi\u00e9ramos dando vueltas, sin poder avanzar, alrededor de alg\u00fan impenetrable reducto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfNo ser\u00e1 que los m\u00e9todos histol\u00f3gicos y fisiol\u00f3gicos de an\u00e1lisis han dado ya actualmente todo cuanto pod\u00edamos esperar y que el ataque para progresar deber\u00eda ser reemprendido desde un nuevo \u00e1ngulo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> De hecho, y por razones obvias, la Citolog\u00eda se ha construido casi enteramente, hasta ahora, a partir de un punto de vista biol\u00f3gico: la c\u00e9lula considerada as\u00ed como un microorganismo o un proto-viviente que era necesario interpretar en relaci\u00f3n con sus formas y asociaciones m\u00e1s elevadas. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Ahora bien: al obrar as\u00ed hemos dejado sencillamente en la sombra la mitad del problema. Como un planeta en su primer cuadrante, el objeto de nuestras investigaciones ha iluminado por la cara que mira hacia atr\u00e1s las cimas de la Vida. Pero sobre los estratos inferiores de lo que hemos llamado la Previda contin\u00faa flotando en la noche. He aqu\u00ed, probablemente, lo que, hablando cient\u00edficamente, prolonga de manera indebida para nosotras su misterio. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La c\u00e9lula, por maravillosa que se nos presente en su aislamiento en medio de las dem\u00e1s construcciones de la Materia, no podr\u00eda ser comprendida (es decir, incorporada a un sistema coherente del Universo) -igual en esto a cualquier otra cosa en el Mundo-m\u00e1s que colocada entre un Futuro y un Pasado, sobre una l\u00ednea de evoluci\u00f3n. Nos hemos ocupado mucho de sus diferenciaciones, de su desarrollo. Conviene ahora hacer converger nuestras investigaciones hacia sus or\u00edgenes, es decir, hacia las ra\u00edces que ahondan en lo inorganizado, si queremos poner el dedo sobre la verdadera esencia de su novedad. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En oposici\u00f3n con lo que la experiencia nos ense\u00f1aba en todos los dem\u00e1s terrenos, nos hemos habituado o resignado demasiado a considerar la c\u00e9lula como un objeto sin antecedentes. Tratemos de ver en qu\u00e9 se convierte si la contemplamos y la tratamos, tal como es debido, como algo a la vez largo tiempo preparado y profundamente original; es decir, como algo nacido. <\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><em>A) MICROORGANISMOS Y MEGAMOL\u00c9CULAS<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y en primer lugar la preparaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Un primer resultado en el que desemboca cualquier esfuerzo por observar la Vida inicial en relaci\u00f3n a lo que la precede, m\u00e1s bien que en relaci\u00f3n con lo que la sigue, es el de hacer que surja una particularidad respecto de la cual resulta extra\u00f1o que nuestros ojos no se hubieran sorprendido m\u00e1s; es decir, que en y por la c\u00e9lula es el Mundo molecular \u00aben persona\u00bb (si as\u00ed puedo hablar&#8230;) el que aflora, pasa y se pierde en el seno de las m\u00e1s altas construcciones de la Vida. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Me explico. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-6.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-15203\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-6-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"330\" height=\"248\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-6-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-6-200x150.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-6-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-6-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-6.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 330px) 100vw, 330px\" \/><\/a>Cuando contemplamos una Bacteria siempre pensamos en las Plantas y en los Animales superiores. Y he aqu\u00ed, precisamente, lo que nos deslumbra. Pero procedamos de otra manera. Cerremos los ojos a las formas m\u00e1s avanzadas de la Naturaleza viviente. Dejemos asimismo de lado, como conviene, la mayor\u00eda de los Protozoos, casi tan diferenciados en sus l\u00edneas como los\u00a0Metazoos. Y, en les Metazoos, olvidemos las c\u00e9lulas nerviosas, musculares, reproductoras, a menudo gigantes, y en todo caso ultraespecializadas. Limitemos as\u00ed nuestra mirada a estos elementos, m\u00e1s o menos independientes, exteriormente amorfos o polimorfos, tal como ellos pululan en las fermentaciones naturales-c\u00f3mo circulan en nuestras venas-, c\u00f3mo se acumulan en nuestros \u00f3rganos bajo la forma de tejidos conjuntivos. Restrinjamos, dicho de otra manera, el campo de nuestra visi\u00f3n a la c\u00e9lula tomada bajo las apariencias m\u00e1s simples y, por tanto, m\u00e1s primitivas que podamos todav\u00eda observaren la Naturaleza actual. Y despu\u00e9s, una vez hecho esto, observemos esta masa corpuscular en relaci\u00f3n con la Materia que recubre. Yo pregunto: \u00bfpodr\u00edamos dudar un momento en reconocer el parentesco evidente que conecta, en su composici\u00f3n y en sus comportamientos, el mundo de los protovivientes con el mundo de la F\u00edsico Qu\u00edmica?&#8230; Esta simplicidad en la forma celular, esta simetr\u00eda en la estructura, estas dimensiones min\u00fasculas, esta identidad externa de los caracteres y de los comportamientos dentro de lo M\u00faltiple&#8230; \u00bfno son acaso, imposible des conocerlos, los trazos, los h\u00e1bitos de lo Granular? Es decir, \u00bfno nos hallamos todav\u00eda en este primer pelda\u00f1o de la Vida, si no en el coraz\u00f3n, por lo menos en el \u00abborde\u00bb mismo de la \u00abMateria\u00bb?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Sin exageraci\u00f3n, tal como el Hombre se funde, anat\u00f3micamente, a los ojos de los paleont\u00f3logos, en la masa de Mam\u00edferos que le preceden, as\u00ed la c\u00e9lula, considerada en v\u00eda descendente, se anega, cuantitativa y cualitativamente, en el mundo de los edificios qu\u00edmicos. Prolongada inmediatamente hacia su pasado, converge visiblemente hacia la Mol\u00e9cula. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ahora bien: esta evidencia no es ya una simple intuici\u00f3n intelectual. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Hace tan s\u00f3lo algunos a\u00f1os, lo que acabo de decir aqu\u00ed sobre el paso gradual del Grano de Materia al Grano de Vida habr\u00eda podido parecer tan sugestivo, pero tambi\u00e9n tan gratuito, como las primeras disertaciones de Darwin o de Lamarck sobre el transformismo. Sin embargo, he aqu\u00ed que las cosas est\u00e1n cambiando ahora. Desde los tiempos de Darwin y de Lamarck, numerosos hallazgos han venido a establecer la existencia de las formas de tr\u00e1nsito que postulaba la teor\u00eda de la Evoluci\u00f3n. De manera paralela, los \u00faltimos progresos de la Qu\u00edmica biol\u00f3gica empiezan a establecer la realidad de agregados moleculares que parecen reducir y jalonar el abismo que se supon\u00eda abierto entre el protoplasma y la Materia mineral. Si algunas medidas (indirectas todav\u00eda) son admitidas como correctas, tal vez sea por millones como deban estimarse los pesos moleculares de ciertas sustancias proteicas naturales, tales como los \u201cvirus\u201d, tan misteriosamente asociados a las enfermedades microbianas en las Plantas y en los Animales. Mucho m\u00e1s peque\u00f1as que cualquier Bacteria -tan peque\u00f1as de hecho que ning\u00fan filtro puede a\u00fan retenerlas-, las part\u00edculas que forman estas sustancias son, no obstante, colosales comparadas con las mol\u00e9culas habitualmente tratadas en la qu\u00edmica del Carbono. Resulta verdaderamente sugestivo comprobar que, aun cuando no pueden ser confundidas con una c\u00e9lula, algunas de sus propiedades (principalmente su capacidad de multiplicaci\u00f3n al contacto de un tejido vivo) anuncian ya las de los seres propiamente organizados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Gracias al descubrimiento de estos corp\u00fasculos gigantes, la existencia prevista de estados intermedios entre los seres vivos microsc\u00f3picos y lo ultramicrosc\u00f3pico \u00abinanimado\u00bb entra en el dominio de la experimentaci\u00f3n directa. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">De ahora en adelante ya no s\u00f3lo por necesidad intelectual de continuidad, sino gracias a estos indicios positivos, nos es posible afirmar que, de acuerdo con nuestras anticipaciones te\u00f3ricas sobre la realidad de una Previda, existe alguna funci\u00f3n natural que relaciona verdaderamente, en su aparici\u00f3n sucesiva y en su existencia presente, lo Microorg\u00e1nico con lo Megamolecular. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y he aqu\u00ed que esta primera verificaci\u00f3n nos lleva a dar un paso m\u00e1s hacia una mejor comprensi\u00f3n de las preparaciones y, como consecuencia, de los or\u00edgenes de la Vida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-7.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-15204 size-full aligncenter\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-7.jpg\" alt=\"\" width=\"468\" height=\"286\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-7.jpg 468w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-7-300x183.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-7-245x150.jpg 245w\" sizes=\"auto, (max-width: 468px) 100vw, 468px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px; text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 18pt;\">B) UNA ERA OLVIDADA<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No me hallo en situaci\u00f3n de apreciar, desde el punto de vista matem\u00e1tico, ni el buen fundamento ni los l\u00edmites de la F\u00edsica relativista. Pero, hablando como naturalista, debo reconocer que la consideraci\u00f3n de un medio dimensional en el que Espacio y Tiempo se combinan org\u00e1nicamente, es el \u00fanico medio que hasta ahora hayamos encontrado para explicar la distribuci\u00f3n de las sustancias materiales y vivas alrededor de nosotros. En efecto, cuanto m\u00e1s progresa nuestro conocimiento de la Historia del Mundo, tanto m\u00e1s nos es dado descubrir que la repartici\u00f3n de los objetos y de las formas en un movimiento dado no se justifica m\u00e1s que por un proceso cuya duraci\u00f3n temporal var\u00eda en raz\u00f3n directa de la dispersi\u00f3n espacial (o morfol\u00f3gica) de los seres considerados. Cualquier distancia espacial, cualquier diferenciaci\u00f3n morfol\u00f3gica, supone y expresa una duraci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Tomemos el caso, particularmente simple, de los Vertebrados actuales. En tiempo de Linneo la clasificaci\u00f3n de estos animales estaba suficientemente avanzada para que su conjunto manifestase una estructura definida que se expresara en \u00d3rdenes, Familias, G\u00e9neros, etc&#8230; Sin embargo, los naturalistas de entonces no aportaban ninguna explicaci\u00f3n cient\u00edfica a esta ordenaci\u00f3n. Ahora bien: hoy sabemos que la sistem\u00e1tica linneana representa simplemente la secci\u00f3n llevada al tiempo actual en un haz divergente de linajes (phyla) aparecidos sucesivamente durante el curso de <span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">los siglos, de tal manera que la diferenciaci\u00f3n zool\u00f3gica de los diversos tipos vivientes que tenemos ante nuestros ojos expresa y mide en cada caso una diferencia de edad. En la constelaci\u00f3n de las Especies, cualquier existencia y cualquier posici\u00f3n llevan consigo de esta forma cierto Pasado, cierta G\u00e9nesis. De manera particular, todo hallazgo realizado por el zo\u00f3logo de un tipo m\u00e1s primitivo que los hasta entonces conocidos por \u00e9l (pongamos el caso del Amphioxus) no tiene como \u00fanico resultado el de extender un poco m\u00e1s lejos la gama de formas animales. Tal descubrimiento implica, ipso facto, un estadio, un verticilo, un anillo m\u00e1s en el tronco de la Evoluci\u00f3n. No nos es posible, por ejemplo, colocar al Amphiaxus en su lugar dentro de la Naturaleza actual m\u00e1s que imaginando en el Pasado, por debajo de los Peces, una fase entera de Vida \u00abprotovertebrada\u00bb. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En el Espacio-Tiempo de las bi\u00f3logas, la introducci\u00f3n de un t\u00e9rmino o estadio morfol\u00f3gico suplementario exige itamediatamente traducirse par una prolongaci\u00f3n correlativa del eje de las duraciones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Consideremos este principio y volvamos al examen de las mol\u00e9culas gigantes, cuya existencia acaba de sorprender la Ciencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Es posible (aunque poco probable) que estas part\u00edculas enormes no constituyan ya hoy en la Naturaleza m\u00e1s que un grupo excepcional y relativamente restringido. Pero por raras que se las pueda suponer, por muy modificadas, incluso, que uno las imagine, por su asociaci\u00f3n secundaria con los tejidos vivos que parasitan, no existe ninguna raz\u00f3n para considerarlas como seres monstruosos o aberrantes. Todo nos lleva, por el contrario, a considerarlas como representando, aun cuando sea en el estadio de supervivencia y de residuo, un estadio particular en las construcciones de la Materia terrestre. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Forzosamente, entonces, se insin\u00faa as\u00ed una zona de lo Megamolecular entre las otras dos zonas que hemos supuesto lim\u00edtrofes de lo Molecular y lo Celular. Pero entonces tambi\u00e9n, y por este mismo hecho, en virtud de las relaciones reconocidas m\u00e1s arriba entre el Espacio y la Duraci\u00f3n, se descubre y se inserta detr\u00e1s de nosotros un per\u00edodo suplementario en la Historia de la Tierra. Un nuevo c\u00edrculo sobre el tronco, un nuevo intervalo, pues, que hay que sumar a la vida del Universo. El descubrimiento de los virus o de otros elementos semejantes no enriquece s\u00f3lo con un t\u00e9rmino importante nuestra serie de estados o formas de la Materia. Nos obliga a intercalar una era hasta entonces olvidada (una era de lo subviviente) dentro de la serie de las edades que miden el Pasado de nuestro planeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">As\u00ed es como volvemos a encontrar, bajo una forma terminal bien definida, partiendo y redescendiendo de la Vida inicial, esta fase y esta cara de la Tierra juvenil a la que hab\u00edamos llegado a conjeturar m\u00e1s arriba cuando remont\u00e1bamos las pendientes de lo m\u00faltiple elemental. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Evidentemente, nada podr\u00edamos decir a\u00fan de manera precisa acerca de la cantidad de Tiempo requerida para el establecimiento en la Tierra de este mundo megamolecular. Pero si no podemos so\u00f1ar con atribuirle una cifra, caben algunas consideraciones para dirigirnos hacia una cierta apreciaci\u00f3n de su orden de magnitud. Por tres razones, entre otras, el fen\u00f3meno considerado no pudo proceder m\u00e1s que con una extrema lentitud. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En primer lugar, resulta depender de manera muy estrecha, en su aparici\u00f3n y en sus desarrollos, de la transformaci\u00f3n general de las condiciones qu\u00edmicas y t\u00e9rmicas de la superficie del planeta. A diferencia de la Vida, que parece propagarse con una velocidad propia en un medio material que se hizo pr\u00e1cticamente estable con relaci\u00f3n a ella, las megamol\u00e9culas no pudieron formarse m\u00e1s que a un ritmo sideral (es decir, incre\u00edblemente r\u00e1pido) de la Tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En segundo lugar, la transformaci\u00f3n, una vez empezada, debi\u00f3, antes de poder formar la base necesaria para una emersi\u00f3n de la Vida, comunicarse a una masa de Materia suficientemente importante y suficientemente extendida para constituir una zona o envoltura de dimensiones tel\u00faricas. Y eso tambi\u00e9n hubo de exigir mucho tiempo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En tercer lugar, las megamol\u00e9culas llevan veros\u00edmilmente en s\u00ed mismas las huellas de una larga historia. \u00bfC\u00f3mo imaginar, en efecto, que, como los corp\u00fasculos m\u00e1s simples, hayan podido edificarse bruscamente y quedar como tales, una vez para siempre? <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Su complicaci\u00f3n y su inestabilidad sugieren m\u00e1s bien algo as\u00ed como las de la Vida, un largo proceso aditivo, proseguido, por acrecentamientos sucesivos, sobre una serie de generaciones. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">A tenor de esta triple consideraci\u00f3n, podemos juzgar de manera aproximada que fue necesaria una duraci\u00f3n quiz\u00e1 superior a la de todos los tiempos geol\u00f3gicos desde el C\u00e1mbrico para la formaci\u00f3n de las prote\u00ednas sobre la superficie de la Tierra. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">As\u00ed es como se profundiza con un plano m\u00e1s por detr\u00e1s de nosotros este abismo del Pasado, que una invencible debilidad intelectual nos llevar\u00eda a comprimir en una lonja cada vez m\u00e1s fina de Duraci\u00f3n, mientras que la Ciencia nos impele, con sus an\u00e1lisis, a distenderla cada vez m\u00e1s. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Y as\u00ed se nos suministra, de acuerdo con el s\u00e9quito de nuestras representaciones, una base que nos era necesaria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Ning\u00fan cambio profundo puede producirse en la Naturaleza sin un largo per\u00edodo de maturaci\u00f3n. Como contrapartida; una vez aceptado un tal per\u00edodo, es fatal que se produzca lo, completamente nuevo. Una Era terrestre de la Megamol\u00e9cula: no se trata solamente de un t\u00e9rmino suplementario a\u00f1adido a nuestro cuadro de las duraciones. Es tambi\u00e9n, y mucho m\u00e1s, la exigencia de un punto cr\u00edtico que venga a concluirla y a cerrarla. Exactamente lo que necesit\u00e1bamos para justificar la idea de que una frontera evolutiva de primer orden viene a situarse al nivel marcado por la aparici\u00f3n de las primeras c\u00e9lulas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Pero, en fin de cuentas, \u00bfc\u00f3mo podemos imaginar la naturaleza de esta frontera, de esta ruptura?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-2.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15199\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-2-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"510\" height=\"383\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-2-300x225.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-2-200x150.jpg 200w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-2-326x245.jpg 326w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-2-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-2.jpg 480w\" sizes=\"auto, (max-width: 510px) 100vw, 510px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><em><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">C) LA REVOLUCI\u00d3N CELULAR<\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px; text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif; color: #008000;\">1) Revoluci\u00f3n externa<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Desde un punto de vista exterior, que es precisamente aquel en el que se coloca ordinariamente la Biolog\u00eda, la originalidad esencial de la C\u00e9lula parece ser la de haber hallado un m\u00e9todo nuevo para englobar unitariamente una masa mayor de Materia. Descubrimiento largamente preparado, sin duda, por las vacilaciones de las cuales salieron poco a poco las Megamol\u00e9culas. Pero al mismo tiempo descubrimiento lo bastante brusco y revolucionario para haber encontrado inmediatamente en la Naturaleza un \u00e9xito prodigioso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Estamos a\u00fan lejos de poder definir el principio mismo (sin duda luminosamente simple) de la organizaci\u00f3n celular. Sin embargo, la conocemos lo bastante como para medir la extraordinaria complejidad de su estructura y la no menos extraordinaria fijeza de su tipo fundamental.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En primer lugar, complejidad. En la base del edificio celular, seg\u00fan nos ense\u00f1ar\u00e1 Qu\u00edmica, encontramos albuminoides, sustancias org\u00e1nicas nitrogenadas (\u00ab\u00e1cidos aminados\u00bb), con pesos moleculares enormes (hasta 10.000 y m\u00e1s a\u00fan). Estos albuminoides, asociados a cuerpos grasos, al agua, al f\u00f3sforo y a toda suerte de sales minerales (potasa, sosa, magnesia, compuestos met\u00e1licos diversos&#8230;), constituyen un \u00abprotoplasma\u00bb, esponja organizada constituida por part\u00edculas innumerables en las que empiezan a jugar de manera apreciable las fuerzas de viscosidad, de \u00f3smosis, de cat\u00e1lisis, caracter\u00edsticas de la Materia que ha alcanzado sus grados superiores de agrupaciones moleculares. Pero eso no es todo. En el seno de este conjunto, en la mayor\u00eda de los casos, un n\u00facleo que encierra a los \u00abcromosomas\u00bb se destaca sobre un fondo de \u00abcitoplasma\u00bb, quiz\u00e1 formado \u00e9l mismo de fibras o de bastoncillos (\u00abmitocondrias\u00bb).Cuanto m\u00e1s\u00a0aumentan los microscopios y m\u00e1s destacan los colorantes, tanto m\u00e1s tambi\u00e9n los elementos estructurales nuevos aparecen dentro de este complejo, ora en altura, ora en profundidad. Un triunfo de multiplicidad org\u00e1nicamente encerrado en un m\u00ednimo de espacio.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Y en seguido lugar, por indefinidas que sean las modulaciones posibles de su tema fundamental, por inagotablemente variadas que sean las formas que reviste de hecho en la Naturaleza, la C\u00e9lula persiste en todos los casos esencialmente semejante a s\u00ed misma. Ya lo hemos dicho anteriormente. Frente a ella, nuestro pensamiento duda en buscar sus analog\u00edas en el mundo de lo \u00abanimado\u00bb o en el de lo \u00abinanimado\u00bb. \u00bfNo se parecen las C\u00e9lulas entre s\u00ed como mol\u00e9culas m\u00e1s que corno animales?&#8230; Con todo derecho las consideramos como las primeras formas de vida. Pero \u00bfno es tambi\u00e9n exacto considerarlas justamente corno representantes de otro estadio de la Materia, algo tan original en su orden como lo electr\u00f3nico, lo at\u00f3mico, lo cristalino o lo pol\u00edmero? \u00bfUn nuevo tipo de material para un nuevo estadio del Universo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En la C\u00e9lula, a la vez tan una, tan uniforme y tan complicada, es en donde reaparece, en suma, la Trama del Universo con todos sus caracteres, aunque elevada esta vez a un pelda\u00f1o ulterior de complejidad y, por consiguiente, y al mismo tiempo (si la hip\u00f3tesis que nos gu\u00eda en el curso de estas p\u00e1ginas es v\u00e1lida), a un grado superior de interioridad, es decir, de consciencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 60px; text-align: justify;\"><span style=\"color: #008000; font-size: 18pt;\"><strong><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">2) Revoluci\u00f3n interna<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Habitualmente se concuerda en hacer \u00abempezar\u00bb la vida ps\u00edquica en el Mundo con los inicios de la Vida organizada; es decir, con la aparici\u00f3n de la C\u00e9lula. Aqu\u00ed, pues, me incorporo a las perspectivas y a la manera de hablar comunes al colocar en este estadio peculiar de la Evoluci\u00f3n un paso decisivo en el proceso de la Consciencia sobre la Tierra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Pero dado que he admitido un origen mucho m\u00e1s antiguo y en realidad primordial para los primeros esbozos de inmanencia en el interior de la Materia, me incumbe ahora la tarea de explicar en qu\u00e9 puede realmente consistir la modificaci\u00f3n espec\u00edfica de energ\u00eda interna (\u00abradial\u00bb) que corresponde al establecimiento interno (\u00abtangencial\u00bb) de la unidad celular. Si en la larga cadena de los \u00e1tomos, despu\u00e9s de las mol\u00e9culas, despu\u00e9s aun de las megamol\u00e9culas, hemos colocado las oscuras y lejanas ra\u00edces de una actividad libre elemental, se debe explicar ps\u00edquicamente la revoluci\u00f3n celular no como un inicio absoluto, sino como una metamorfosis. Sin embargo, \u00bfc\u00f3mo representarnos el salto (o incluso encontrar un sitio para este salto) de lo preconsciente incluido en la Previda a lo consciente, por elemental que sea, del primer ser viviente verdadero? \u00bfExisten, pues, varias maneras de que un ser posea un Interior?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En este punto, lo confieso, es dif\u00edcil ser claro. M\u00e1s adelante, en el caso del Pensamiento, aparecer\u00e1 posible, al primer golpe, una definici\u00f3n ps\u00edquica del \u00abpunto cr\u00edtico humano\u00bb, porque el Paso de la Reflexi\u00f3n lleva en s\u00ed algo de realmente definitivo, y tambi\u00e9n porque para medirlo no tendremos m\u00e1s que leer en el fondo de nosotros mismos. En el caso de la C\u00e9lula, por el contrario, comparada con los seres qu\u00e9 la preceden, no nos puede guiar la introspecci\u00f3n m\u00e1s que por analog\u00edas repetidas y lejanas. \u00bfQu\u00e9 es lo que sabemos del \u00abAlma\u00bb de los animales, incluso los m\u00e1s cercanos a nosotros? En lo que concierne a tales distancias por debajo y hacia atr\u00e1s en el Tiempo, nos hemos de resignar a la vaguedad en nuestras especulaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En estas condiciones de oscuridad y en este margen de aproximaci\u00f3n existen, al menos, tres observaciones posibles, suficientes para fijar de una manera \u00fatil y coherente la posici\u00f3n del despertar celular en la serie de las transformaciones ps\u00edquicas que preparan sobre la Tierra la aparici\u00f3n del fen\u00f3meno humano. Incluso, y a\u00fan a\u00f1adir\u00eda sobre todo, dentro de las perspectivas aqu\u00ed aceptadas, es decir, que una especie de consciencia rudimentaria precede a la eclosi\u00f3n de la Vida, un tal despertar o salto 1) ha podido, o a\u00fan mejor, 2) ha debido producirse; y as\u00ed 3) se halla parcialmente explicada una de las m\u00e1s extraordinarias renovaciones hist\u00f3ricamente experimentadas por la faz de la Tierra.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En primer lugar, es perfectamente concebible que sea posible un salto esencial entre dos estados o formas, incluso inferiores, de consciencia. Para recoger y volver a situar en sus propios t\u00e9rminos la duda formulada antes, existen, en efecto, dir\u00e9 muchas maneras diferentes para un ser de tener un Interior. Una superficie cerrada, al principio irregular, puede convertirse en centrada. Un c\u00edrculo puede aumentar su orden de simetr\u00eda al convertirse en esfera. Ya sea por ordenaci\u00f3n de sus partes, ya sea por adquisici\u00f3n de una nueva dimensi\u00f3n, nada impide que el grado de interioridad propio de un elemento c\u00f3smico pueda variar hasta el punto de elevarse de manera brusca hasta un pelda\u00f1o m\u00e1s alto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Ahora bien: que tal mutaci\u00f3n ps\u00edquica haya debido precisamente acompa\u00f1ar al descubrimiento de la combinaci\u00f3n celular, he aqu\u00ed lo que resulta inmediatamente de la ley que hemos reconocido m\u00e1s atr\u00e1s como reguladora del Interior y del Exterior de las Cosas en sus relaciones mutuas. Acrecentamiento del estado sint\u00e9tico de la Materia, y con ello de manera correlativa dec\u00edamos aumento de la consciencia para el medio sintetizado. Transformaci\u00f3n cr\u00edtica en la ordenaci\u00f3n \u00edntima de los elementos -eso es lo que debemos a\u00f1adir ahora-, y por ello, ipso facto un cambio de naturaleza en el estadio de consciencia de las parcelas del Universo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Y ahora contemplemos de nuevo, a la luz de estos principios, el sorprendente espect\u00e1culo que presenta la eclosi\u00f3n definitiva de la Vida sobre la superficie de la Tierra juvenil. Este impulso hacia adelante en la espontaneidad, este desencadenamiento lujuriante de creaciones fant\u00e1sticas, esta expansi\u00f3n desenfrenada, este salto hacia lo improbable&#8230; \u00bfno es precisamente \u00e9ste el acontecimiento que nuestra teor\u00eda deb\u00eda hacernos esperar? \u00bfLa explosi\u00f3n de energ\u00eda interna consecutiva y proporcionada a una superorganizaci\u00f3n fundamental de la Materia?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Realizaci\u00f3n externa de un tipo esencialmente nuevo de agrupaci\u00f3n corpuscular que permite la organizaci\u00f3n m\u00e1s flexible y mejor centrada de un n\u00famero ilimitado de sustancias consideradas en todos los grados de magnitud particulares; y, simult\u00e1neamente, aparici\u00f3n interna de un nuevo tipo de actividad y de determinaci\u00f3n consciente; por medio de esta doble y radical metamorfosis podemos ahora definir de manera razonable, en lo que hay de espec\u00edficamente original, el tr\u00e1nsito cr\u00edtico de la Mol\u00e9cula a la C\u00e9lula, el Paso de la Vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Antes de abordar las consecuencias que tendr\u00e1 para el resto de la Evoluci\u00f3n nos queda por estudiar desde m\u00e1s cerca las condiciones de realizaci\u00f3n hist\u00f3rica de este paso primero en el espacio y despu\u00e9s en el tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Este ser\u00e1 el objeto de los p\u00e1rrafos siguientes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-3.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15200 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-3.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"520\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-3.jpg 600w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-3-300x260.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-3-173x150.jpg 173w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt; font-family: georgia, palatino, serif;\"><strong>2. LAS APARIENCIAS INICIALES DE LA VIDA<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Dado que la aparici\u00f3n de la C\u00e9lula es un acontecimiento que ha tenido lugar en las fronteras de lo \u00ednfimo, dado que ha operado sobre elementos delicados hasta en extremo, hoy disueltos en sedimentos ya desde hace mucho tiempo transformados, no existe ninguna esperanza, ya lo he dicho, de hallar jam\u00e1s huellas del mismo. Es as\u00ed como chocamos desde el principio con esta condici\u00f3n fundamental de la experiencia, en virtud de la cual los or\u00edgenes de todas las cosas tienden a ser materialmente inasequibles la ley universalmente encontrada en Historia y que m\u00e1s adelante llamaremos \u00absupresi\u00f3n autom\u00e1tica de los ped\u00fanculos evolutivos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Venturosamente para nuestro esp\u00edritu existen varias maneras de aprehender la Realidad. Por lo que se refiere a aquello que escapa a la intuici\u00f3n de nuestros sentidos, nos queda todav\u00eda el recurso de aprisionarlo y de definirlo aproximadamente por una serie de procedimientos indirectos. \u00bfNos interesa a trav\u00e9s de esta v\u00eda indirecta, la \u00fanica que nos queda abierta, acercarnos a una representaci\u00f3n posible de la Vida reci\u00e9n nacida? Entonces, pues, podemos proceder de la manera y a trav\u00e9s de las etapas siguientes.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><em><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">EL MEDIO<\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Para empezar es necesario, mediante un retroceso que puede alcanzar un millar de millones de a\u00f1os, borrar la mayor\u00eda de las superestructuras materiales que prestan hoy a la superficie de la Tierra su fisonom\u00eda particular. Los ge\u00f3logos est\u00e1n lejos de ponerse de acuerdo sobre el aspecto que podr\u00eda presentar nuestro planeta en esas \u00e9pocas lejanas. De buen grado me la figuro, por mi cuenta, como rodeada de un oc\u00e9ano sin l\u00edmites (\u00bfnuestro Pac\u00edfico no ser\u00e1 su vestigio actual?), del cual empezaban apenas a emerger, en algunos puntos aislados y por erupciones volc\u00e1nicas, las protuberancias continentales. Estas aguas eran sin duda m\u00e1s tibias que en la actualidad-m\u00e1s cargadas tambi\u00e9n de todos los quimismos libres que las edades deb\u00edan absorber y fijar progresivamente-. Fue en este licor, pesado y activo -en todo caso inevitablemente en un medio l\u00edquido-, donde las primeras c\u00e9lulas debieron de formarse. Tratemos de distinguirlas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">A esa distancia su forma no se nos aparece m\u00e1s que de una manera confusa. Granos de protoplasma, con o sin n\u00facleo individualizado; por analog\u00eda con lo que parece presentar en la Naturaleza actual sus huellas menos alteradas, eso es todo cuanto podemos hallar para imaginarnos los caracteres de esta generaci\u00f3n primordial. Pero si los contornos y la construcci\u00f3n individual siguen siendo indescifrables, algunos caracteres de otro g\u00e9nero se afirman con precisi\u00f3n, los cuales, para ser cuantitativos, no tienen menos valor: quiero decir una peque\u00f1ez incre\u00edble y, como consecuencia natural, un n\u00famero asombroso.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-8.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15205\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-8-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"530\" height=\"259\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-8-300x147.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-8-768x375.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-8-280x137.jpg 280w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-8.jpg 827w\" sizes=\"auto, (max-width: 530px) 100vw, 530px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 18pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">LA PEQUE\u00d1EZ Y EL N\u00daMERO<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Llegados a este punto es necesario que nos entreguemos a uno de estos \u00abesfuerzos para ver\u00bb de los que habl\u00e9 en mi pr\u00f3logo. Durante muchos a\u00f1os podemos contemplar el cielo estrellado sin intentar, aunque sea por una sola vez, figuramos verdaderamente la distancia y, por consiguiente, la enormidad de las masas siderales. De manera semejante, por familiarizados que est\u00e9n nuestros ojos con el campo de un microscopio, nos arriesgamos a no \u00abrealizar\u00bb nunca la desconcertante diferencia de dimensiones que separa uno de otro el Mundo de la Humanidad y el mundo de una\u00a0sola gota de agua. Hablamos con exactitud de seres mensurables en cent\u00e9simas de mil\u00edmetro. Y, sin embargo, \u00bfhemos intentado nunca reponerlos a su escala dentro del marco en que vivimos? Este esfuerzo de perspectiva es, no obstante, indispensable si queremos penetrar en los secretos o simplemente en el \u00abespacio\u00bb de la Vida naciente, la cual no ha podido ser otra cosa que una Vida granular.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">No podr\u00edamos dudar de que las primeras c\u00e9lulas hayan sido min\u00fasculas. As\u00ed lo exige su forma de origen a partir de las megamol\u00e9culas. Y as\u00ed la establece directamente la inspecci\u00f3n de los seres m\u00e1s simples que encontramos todav\u00eda en el mundo viviente. \u00a1Las Bacterias, cuando las perdemos de vista, no tienen ya m\u00e1s que 0,2 mil\u00e9simas de mil\u00edmetro de largo!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Ahora bien: parece existir en el Universo una relaci\u00f3n de naturaleza entre el tama\u00f1o y el n\u00famero. Ya sea consecuencia de un espacio relativamente mayor, abierto ante nuestros ojos, ya sea como consecuencia de una disminuci\u00f3n a compensar dentro de su radio efectivo de acci\u00f3n individual, cuanto m\u00e1s peque\u00f1os son los seres, tanto m\u00e1s aparecen en multitudes. Mensurables en micrones, las primeras c\u00e9lulas debieron de cifrarse en mir\u00edadas&#8230; La Vida, por muy cerca de su punto de emersi\u00f3n que la estrechemos, se presenta, pues, ante nosotros simult\u00e1neamente como microsc\u00f3pica e innumerable.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">De por s\u00ed este doble car\u00e1cter no tiene nada por lo que deba sorprendernos. En el momento preciso de emerger de la Materia, \u00bfnos resulta natural que la Vida se presente rezumante a\u00fan del estado molecular? Pero ya no nos basta ahora mirar hacia atr\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Lo que queremos ahora es comprender el funcionamiento y el porvenir del Mundo organizado. En el venero mismo de este progreso encontramos el N\u00famero, un n\u00famero inmenso. \u00bfC\u00f3mo figurarnos las modalidades hist\u00f3ricas y la estructura evolutiva de esta multiplicidad nativa?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 18pt;\"><em><span style=\"font-family: georgia, palatino, serif;\">EL ORIGEN DEL N\u00daMERO<\/span><\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Apenas nacida (a la distancia desde la que la contemplamos), la Vida se nos presenta ya en pleno hormigueo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Para explicar semejante pluralidad en el arranque mismo de la evoluci\u00f3n de los seres animados y tambi\u00e9n para precisar su naturaleza, dos l\u00edneas de ideas se abren ante nuestro esp\u00edritu.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Podemos, en primer lugar, suponer que, no habiendo aparecido las primeras c\u00e9lulas m\u00e1s que en un punto o en un peque\u00f1o n\u00famero de puntos, se multiplicaron, no obstante, casi instant\u00e1neamente, tal como la cristalizaci\u00f3n se propaga en una soluci\u00f3n saturada. La Tierra juvenil, \u00bfno se hallaba precisamente en un estado de hipertensi\u00f3n biol\u00f3gica?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Por otra parte, a partir de y en virtud de las mismas condiciones de inestabilidad inicial, podemos tambi\u00e9n concebir que el tr\u00e1nsito de las Megamol\u00e9culas a la C\u00e9lula se haya efectuado casi simult\u00e1neamente en un gran n\u00famero de puntos. \u00bfNo es as\u00ed como se realizan, en la misma Humanidad, los grandes descubrimientos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">\u00bf\u00bbMonofil\u00e9tico\u00bb o \u00abpolifil\u00e9tico\u00bb? \u00bfMuy comprimido y simple en origen, pero floreciendo con una rapidez extrema? \u00bfRelativamente amplio y complejo, por el contrario, desde el principio, pero\u00a0dilat\u00e1ndose en seguida con una velocidad media? \u00bfC\u00f3mo resulta m\u00e1s conveniente representarse, en su base, el haz de seres vivientes?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">A lo largo de la historia de los organismos terrestres, en el origen de cada grupo zool\u00f3gico, se encuentra en el fondo el mismo problema: \u00bfsingularidad de un tallo?, \u00bfhaz de l\u00edneas paralelas? Y precisamente porque los comienzos escapan siempre a nuestra visi\u00f3n directa experimentamos sin cesar la misma dificultad para optar entre dos hip\u00f3tesis, casi igualmente plausibles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Esta vacilaci\u00f3n nos molesta y nos irrita.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Pero, de hecho, \u00bfhay, por lo menos aqu\u00ed, lugar a escoger? Por desle\u00eddo que se le suponga, el ped\u00fanculo inicial de la Vida terrestre debi\u00f3 de contener un n\u00famero apreciable de fibras hundi\u00e9ndose en la enormidad del mundo molecular. E inversamente, por amplia que uno pueda figurarse su secci\u00f3n, debi\u00f3 de presentar, como cualquier realidad f\u00edsica naciente, una aptitud excepcional para florecer en formas nuevas. En el fondo las dos perspectivas no difieren m\u00e1s que por la importancia relativa concedida a uno u otro de los dos factores (complejidad y \u00abexpansibilidad\u00bb iniciales), que son los mismos en ambos casos. Ambos, por otra parte, implican entre los primeros vivientes un estrecho parentesco evolutivo en el seno de la Tierra juvenil. Dejemos, pues, sus oposiciones secundarias con el objeto de concentrar nuestra atenci\u00f3n sobre el hecho esencial que iluminan en com\u00fan. Este hecho, a mi manera de ver, puede expresarse as\u00ed<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">\u00ab\u00bbDesde cualquier lugar por donde se le contemple, el Mundo celular naciente se descubre como ya infinitamente complejo. Ya sea por causa de la multiplicidad de sus puntos de origen, ya sea como consecuencia de una r\u00e1pida diversificaci\u00f3n a partir de algunos focos de emersi\u00f3n, ya sea, hay que a\u00f1adir, por raz\u00f3n de diferencias regionales (clim\u00e1ticas o qu\u00edmicas) en la envoltura acuosa de la Tierra, nos vemos conducidos a entender la Vida, considerada en su estadio protocelular, como un enorme haz de fibras polimorfas. Incluso, y ya a estas profundidades, el fen\u00f3meno vital no puede ser tratado a fondo m\u00e1s que como un problema org\u00e1nico de masas en movimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Problema org\u00e1nico de masas o multitudes, bien digo, y no simple problema estad\u00edstico de grandes n\u00fameros. \u00bfQu\u00e9 significa esta diferencia?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-1.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15198\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-1-300x220.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-1-300x220.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-1-204x150.jpg 204w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-1-80x60.jpg 80w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-1.jpg 320w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 18pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">LAS CONEXIONES Y LA FIGURA<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Aqu\u00ed reaparece, a la escala de lo colectivo, el umbral que separa los dos mundos de la F\u00edsica y de la Biolog\u00eda. Mientras no se trataba m\u00e1s que de soldar las mol\u00e9culas y los \u00e1tomos, pod\u00edamos servirnos y contentarnos con las leyes num\u00e9ricas de la probabilidad para dar cuenta de los comportamientos de la Materia. A partir del momento en que, al adquirir las dimensiones y la espontaneidad superior de la C\u00e9lula, la m\u00f3nada tiende a individualizarse en el seno de la pl\u00e9yade, una m\u00e1s complicada ordenaci\u00f3n se dibuja en la Trama del Universo. Por dos motivos, como m\u00ednimo, ser\u00eda insuficiente y falso el imaginar la Vida, incluso tomada en su estadio granular, como una especie de hervidero fortuito y amorfo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En primer lugar, la masa inicial de las c\u00e9lulas debi\u00f3 hallarse sujeta en su interior, desde el primer momento, a una forma de interdependencia que no fuese ya un simple ajuste mec\u00e1nico, sino un comienzo de \u00absimbiosis\u00bb o vida en com\u00fan. Por fino que haya sido el primer velo de materia\u00a0org\u00e1nica extendido sobre la Tierra, \u00e9ste no hubiera podido ni establecerse ni mantenerse sin alguna red de influencias y de intercambios que lo convirtiera en un conjunto biol\u00f3gicamente conexa. Desde el origen, la nebulosa celular represent\u00f3 forzosamente, a pesar de su multiplicidad interna, una especie de superorganismo difuso. No s\u00f3lo una espuma de vidas, sino, hasta cierto punto, una pel\u00edcula viviente. Simple reaparici\u00f3n, al fin y al cabo, bajo una forma y en un orden m\u00e1s elevados, de las condiciones mucho m\u00e1s antiguas que presid\u00edan ya, seg\u00fan hemos visto, el nacimiento y el equilibrio de las primeras sustancias polimerizadas en la superficie de la Tierra juvenil. Y simple preludio tambi\u00e9n de la solidaridad evolutiva, mucho m\u00e1s avanzada, cuya existencia, tan manifiesta en los vivientes superiores, nos obligar\u00e1 cada vez m\u00e1s a admitir la naturaleza propiamente org\u00e1nica de las conexiones que las re\u00fanen en un todo en el seno de la Biosfera.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En segundo lugar (y esto es m\u00e1s sorprendente) los innumerables elementos que compon\u00edan, en sus or\u00edgenes, la pel\u00edcula viviente de la Tierra, no parecen haber sido reunidos ni conjugados exhaustivamente o al azar. Sin embargo, su admisi\u00f3n dentro de esta envoltura primordial da m\u00e1s bien la impresi\u00f3n de haber sido guiada por una misteriosa selecci\u00f3n o dicotom\u00eda previas. Los bi\u00f3logos lo han hecho resaltar: seg\u00fan el grupo qu\u00edmico a que pertenecen, las mol\u00e9culas incorporadas a la materia animada son todas asim\u00e9tricas de la misma manera; es decir, que si un haz de luz polarizada las atraviesa, todas ellas hacen girar el plano de este haz en un mismo sentida: son todas dextr\u00f3giras o todas lev\u00f3giras, seg\u00fan los casos. Todav\u00eda m\u00e1s notable: todos los seres vivientes, desde las m\u00e1s humildes Bacterias hasta el Hombre, contienen exactamente (entre tantas formas qu\u00edmicamente posibles) los mismos tipos complicados de vitaminas y de fermentos. Tal es el caso de los Mam\u00edferos superiores, todos ellos \u00abtrituberculados\u00bb, e incluso el de los Vertebrados ambul\u00e1tiles, todos ellos \u00abtetr\u00e1podos\u00bb. Pues bien, tal similitud de la sustancia viviente en unas disposiciones que no parecen necesarias, \u00bfno sugiere ya en el origen una elecci\u00f3n o un triaje? En esta uniformidad qu\u00edmica de los protoplasmas sobre determinados puntos accidentales se ha querido hallar la prueba de que todos los organismos actuales descienden de una agrupaci\u00f3n ancestral \u00fanica (caso del cristal cayendo en un medio hipersaturado). Sin ir m\u00e1s lejos, podr\u00eda decirse que la tal uniformidad establece s\u00f3lo el hecho de una cierta hendidura inicial -entre dextr\u00f3giros y lev\u00f3giros, por ejemplo (seg\u00fan los casos) &#8211; en la masa enorme de Materia carbonada llegada al umbral de la Vida (caso de su descubrimiento en n puntos a la vez). Poco importa realmente. Lo interesante es que en las dos hip\u00f3tesis el mundo terrestre viviente toma la misma y curiosa apariencia de una Totalidad reformada a partir de una agrupaci\u00f3n parcial: cualquiera que haya podido ser la complejidad de su impulso original, no agota m\u00e1s que una parte de lo que hubiera podido ser. Tomada en su conjunto, la Biosfera no representar\u00eda de este modo m\u00e1s que una simple rama en medio y por encima de otras proliferaciones menos progresivas o menos afortunadas de la Previda. Lo cual no quiere decir sino que, considerada de forma global, la aparici\u00f3n de las primeras c\u00e9lulas plantea ya los mismos problemas que el origen de cada uno de los tallos m\u00e1s tard\u00edos que llamaremos phylum. \u00a1El Universo hab\u00eda ya empezado a ramificarse, va, sin duda, ramific\u00e1ndose indefinidamente, por debajo mismo del \u00c1rbol de la Vida!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Multitud abigarrada de elementos microsc\u00f3picos, multitud bastante grande como para envolver la Tierra, y, no obstante, multitud lo suficientemente emparentada y seleccionada como\u00a0para formar un Todo estructural y gen\u00e9ticamente solidario; as\u00ed es, en suma, como se nos aparece, vista a una larga distancia, la Vida elemental.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Estas determinaciones, repit\u00e1moslo, conciernen exclusivamente a los rasgos generales, a los caracteres de conjunto. Debemos resignarnos a ello: es lo que deb\u00edamos esperar. Seg\u00fan todas las dimensiones del Universo, una misma ley de perspectiva difumina ineluctablemente, dentro del campo de nuestra visi\u00f3n, las profundidades del Pasado y los segundos planos del Espacia. Todo lo que est\u00e1 muy lejos y es muy peque\u00f1o no podr\u00eda presentarse m\u00e1s que difuminado. Para que nuestra mirada penetrase m\u00e1s hacia el interior en el secreto de los fen\u00f3menos que acompa\u00f1aron su aparici\u00f3n, ser\u00eda necesario que la Vida continuara, en alg\u00fan lugar de la Tierra, surgiendo ante nuestros ojos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Pues bien, y \u00e9ste es el \u00faltimo punto a considerar antes de cerrar el presente cap\u00edtulo, esta posibilidad no nos es dada en modo alguno.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-9.png\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15206 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-9.png\" alt=\"\" width=\"715\" height=\"481\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-9.png 715w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-9-300x202.png 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-9-223x150.png 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 715px) 100vw, 715px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">3. LA PRIMAVERA DE LA VIDA<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-13.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-15209 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-13-296x300.jpg\" alt=\"\" width=\"296\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-13-296x300.jpg 296w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-13-148x150.jpg 148w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-13.jpg 608w\" sizes=\"auto, (max-width: 296px) 100vw, 296px\" \/><\/a>A priori, ser\u00eda perfectamente imaginable que, en los l\u00edmites de lo microsc\u00f3pico y de lo \u00ednfimo, la misteriosa transformaci\u00f3n de las megamol\u00e9culas en c\u00e9lulas, esbozada desde hace millones de a\u00f1os, continuara a\u00fan desapercibida alrededor de nosotros. \u00a1Cu\u00e1ntas fuerzas que consider\u00e1bamos muertas para siempre en la Naturaleza han demostrado, bajo un an\u00e1lisis m\u00e1s minucioso, estar todav\u00eda en acci\u00f3n! La corteza terrestre no ha terminado a\u00fan de elevarse o de deprimirse bajo nuestros pies. Las cadenas de monta\u00f1as se est\u00e1n elevando todav\u00eda en nuestro horizonte. Los granitos contin\u00faan alimentando y ensanchando el z\u00f3calo de los continentes. El mismo mundo org\u00e1nico no cesa en la superficie de su gran ramaje de hacer germinar nuevos capullos. Lo que una lentitud extrema llega a realizar disimulando un movimiento, \u00bfpor qu\u00e9 no lo realizar\u00eda, asimismo, una extrema peque\u00f1ez? Nada se opondr\u00eda en s\u00ed a que, por masas infinitesimales, la sustancia viva est\u00e9 a\u00fan a punto de nacer ante nuestros ojos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Sin embargo, nada parece indicar-todo, por el contrario, parece disuadirnos de pensar-que suceda as\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Todo el mundo conoce la famosa controversia que enfrent\u00f3, va a hacer un siglo, a los partidarios y a los adversarios de la \u00abgeneraci\u00f3n espont\u00e1nea\u00bb. De los resultados de la batalla parece se quiso extraer, en aquella \u00e9poca, m\u00e1s de lo que conven\u00eda: como si la derrota de Pouchet cerrara cient\u00edficamente toda esperanza de dar una explicaci\u00f3n evolutiva a los primeros or\u00edgenes de la Vida. Sin embargo, hoy todo el mundo est\u00e1 de acuerdo sobre este punto: del hecho de que en el seno de un medio previamente desembarazado de todo germen, la Vida no pueda aparecer en el laboratorio, no se podr\u00eda concluir, en contraposici\u00f3n a toda clase de evidencias generales, que en otras condiciones y en otras \u00e9pocas el fen\u00f3meno no se haya producido. Las experiencias de Pasteur no pod\u00edan ni pueden probar nada contra un nacimiento de c\u00e9lulas en el pasado de nuestro planeta. Como contrapeso, su \u00e9xito, inagotablemente confirmado por un uso universal de los m\u00e9todos de esterilizaci\u00f3n, parece demostrar perfectamente una cosa: es decir, que dentro del campo y de los l\u00edmites de nuestras investigaciones, el protoplasma no se forma ya de una manera directa en la actualidad a partir de las sustancias inorg\u00e1nicas de la Tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Ello nos obliga, para empezar, a la revisi\u00f3n de ciertas ideas demasiado absolutas que pudi\u00e9ramos alimentar sobre el valor y el uso, en Ciencia, de las explicaciones mediante las causas actuales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Hace un momento lo recordaba. Muchas de las transformaciones terrestres que hubi\u00e9ramos jurado estar terminadas desde hace mucho tiempo se prolongan todav\u00eda en el Mundo que nos rodea. Bajo la influencia de esta verificaci\u00f3n inesperada que viene a halagar nuestras preferencias naturales hacia las formas palpables y manejables de la experiencia, nuestro esp\u00edritu se inclina f\u00e1cilmente a pensar que nunca hubo en el Pasado, como no lo habr\u00eda en el Porvenir, nada absolutamente nuevo bajo el sol. Un poco m\u00e1s todav\u00eda y llegar\u00edamos a reservar para s\u00f3lo los acontecimientos del Presente la plena realidad del Conocimiento. En el fondo, \u00bfno ser\u00e1 simple \u00abconjetura\u00bb todo cuanto haya podido existir fuera de lo Actual?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Es absolutamente necesario reaccionar contra esta limitaci\u00f3n instintiva de los derechos y del dominio de la Ciencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">No; el Mundo no podr\u00eda precisamente satisfacerse con las condiciones impuestas por lo Actual -no ser\u00eda ya el gran Mundo de la Mec\u00e1nica y de la Biolog\u00eda-, si no nos encontramos perdidos en \u00e9l como esos insectos cuya ef\u00edmera existencia ignora todo cuanto rebasa los l\u00edmites de una estaci\u00f3n. En el Universo, precisamente en virtud de las dimensiones que le descubre la medida del Presente, debi\u00f3 de suceder toda una serie de acontecimientos que no tuvieron al Hombre como testigo. Mucho antes del despertar del Pensamiento sobre la Tierra, debieron producirse diversas manifestaciones de la Energ\u00eda c\u00f3smica que no tienen ejemplo en la actualidad. Al lado del grupo de fen\u00f3menos registrables de manera inmediata, para la Ciencia existe una clase particular de hechos a considerar en el Mundo -los m\u00e1s importantes en su especie, por el hecho de ser los m\u00e1s significativos y los m\u00e1s raros: aquellos que no dependen ni de la observaci\u00f3n ni de la experimentaci\u00f3n directas- y que solamente puede revelar esta rama tan aut\u00e9ntica de la \u00abF\u00edsica\u00bb que es el Descubrimiento del Pasado. Y la aparici\u00f3n primera de los cuerpos vivientes, a juzgar por los repetidos fracasos para encontrar a nuestro alrededor sus equivalentes o para reproducirla, senos presenta precisamente como uno de los m\u00e1s sensacionales de estos acontecimientos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Una vez esto expuesto, avancemos algo m\u00e1s en nuestros razonamientos. Existen dos maneras posibles para que una determinada cosa no coincida en el Tiempo con nuestra visi\u00f3n. O no la vemos, por el hecho de que no se reproduce sino a tan largos intervalos que nuestra existencia est\u00e1 comprendida toda entera entre dos de sus apariciones, o se nos escapa m\u00e1s radicalmente a\u00fan, por el hecho de que, una vez realizada, ya no se repite jam\u00e1s. As\u00ed, pues, Fen\u00f3meno c\u00edclico, de muy largo per\u00edodo (como tantos que la Astronom\u00eda conoce), o fen\u00f3meno propiamente singular (tal como lo ser\u00edan S\u00f3crates o Augusto en la historia humana). \u00bfEn cu\u00e1l de estas dos categor\u00edas de lo inexperimental (o mejor, de lo preterexperimental) convendr\u00eda catalogar, de acuerdo con los descubrimientos pasterianos, la formaci\u00f3n inicial de las c\u00e9lulas a partir de la Materia, el Nacimiento de la Vida?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">No faltan hechos que aportar en favor de la idea de que la Materia organizada germinar\u00eda peri\u00f3dicamente sobre la Tierra. M\u00e1s adelante, cuando trate de dibujar el \u00c1rbol de la Vida, habr\u00e9 de mencionar la coexistencia, en nuestro Mundo viviente, de estos grandes conjuntos (los Protozoos, las Plantas, los P\u00f3lipos, los Insectos, los Vertebrados&#8230;), cuyos contactos, mal\u00a0fusionarlos entre s\u00ed, podr\u00edan explicarse bastante bien a causa de un origen heterog\u00e9neo. Algo as\u00ed como esas intrusiones sucesivas, escalonadas a lo largo de distintas edades, de un mismo magma, cuyas venas entrelazadas forman el complejo eruptivo de una misma monta\u00f1a&#8230; La hip\u00f3tesis de pulsaciones vitales independientes justificar\u00eda c\u00f3modamente la diversidad morfol\u00f3gica de las principales Ramificaciones reconocidas por la Sistem\u00e1tica. Y, adem\u00e1s, no chocar\u00eda de hecho contra ninguna dificultad por el lado de la Cronolog\u00eda. En cualquier caso, la longitud de tiempo que separa los or\u00edgenes hist\u00f3ricos de dos Ramificaciones sucesivas es ampliamente superior a la que mide la edad de la Humanidad. Nada hay, pues, de extra\u00f1o en el hecho de que vivamos en la ilusi\u00f3n de que nada sucede ya. La Materia parece muerta. Pero, en realidad, \u00bfno estar\u00eda preparando par todas partes alrededor de nosotros la pr\u00f3xima pulsaci\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-5.jpg\" rel=\"lightbox[14927]\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-15202\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-5-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"520\" height=\"347\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-5-300x200.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-5-768x512.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-5-225x150.jpg 225w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/teilhard-parte-4-5.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 520px) 100vw, 520px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Deb\u00eda se\u00f1alar, y hasta cierto punto defender, esta concepci\u00f3n de un nacimiento espasm\u00f3dico de la Vida. Ello no obstante, no lo har\u00e9 as\u00ed para detenerme en ella. Contra la tesis de varios impulsos vitales, sucesivos y diferentes en la superficie de la Tierra se erige, en efecto, como una objeci\u00f3n decisiva, la similitud fundamental de los seres organizados.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Ya hemos mencionado en el presente cap\u00edtulo este hecho tan curioso de que todas las mol\u00e9culas de sustancias vivas resultan ser asim\u00e9tricas de la misma manera y que contienen exactamente las mismas vitaminas. Pues bien, cuanto m\u00e1s se complican los organismos, tanto m\u00e1s se hace evidente su parentesco nativo. Este parentesco nativo. Este parentesco se manifiesta en la uniformidad absoluta y universal del tipo celular. Aparece, en los Animales sobre todo, en las soluciones id\u00e9nticas aportadas a los diversos problemas de la percepci\u00f3n, de la nutrici\u00f3n, de la reproducci\u00f3n: por todas partes sistemas vasculares y nerviosos, por todas partes alguna forma de sangre, por toda partes g\u00f3nadas, por todas partes ojos&#8230; Este parentesco se prosigue en la similitud de los m\u00e9todos empleados por los individuos para asociarse en organismos superiores o para socializarse. Estalla, por fin, en las leyes generales de desarrollo (\u00abontog\u00e9nesis\u00bb y \u00abfilog\u00e9nesis\u00bb), que dan al Mundo viviente, considerado en su conjunto, la coherencia de un solo manantial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Aunque una u otra de estas m\u00faltiples analog\u00edas sean explicables por el ajuste de un mismo \u00abmagma previviente\u00bb en condiciones terrestres id\u00e9nticas, no parece se pueda considerar su haz unido como expresi\u00f3n de un simple paralelismo o de una simple \u00abconvergencia\u00bb. Aun cuando el problema f\u00edsico y fisiol\u00f3gico de la Vida no comporta m\u00e1s que una sola soluci\u00f3n general sobre la Tierra, esta soluci\u00f3n de conjunto deja forzosamente indecisas una multitud de determinaciones accidentales, particulares, de las cuales parece prohibido pensar que se hayan encontrado las mismas dos veces. Ahora bien: hasta en estas modalidades accesorias todos los seres vivientes se parecen entre s\u00ed, incluso entre grupos &#8216;muy distintos. En virtud de ello, las oposiciones observables actualmente entre Ramificaciones zool\u00f3gicas pierden mucho de su importancia (\u00bfno son simplemente resultado de un efecto de perspectiva, combinado con un progresivo aislamiento de los phyla vivientes?), y en el naturalista va creciendo la convicci\u00f3n de que la eclosi\u00f3n de la Vida sobre la Tierra pertenece a la categor\u00eda de los acontecimientos absolutamente \u00fanicos, los cuales, una vez realizados, no se repiten jam\u00e1s. Hip\u00f3tesis \u00e9sta menos inveros\u00edmil de lo que podr\u00eda parecer a primera vista, por poco que uno se forme una idea conveniente de lo que se oculta bajo la historia de nuestro planeta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En Geolog\u00eda y en Geof\u00edsica existe a\u00fan la moda de conceder una importancia preponderante a los fen\u00f3menos de periodicidad. Los mares, que avanzan y se retiran; las plataformas continentales, que ascienden y descienden; las monta\u00f1as, que crecen y se nivelan; los hielos, que avanzan y retroceden; el calor de radiactividad, que se acumula en profundidad y que despu\u00e9s se vierte en superficie&#8230; Ya no se trata m\u00e1s que de esos majestuosos \u00abir y venir\u00bb en los tratados que describen las peripecias de la Tierra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Esta predilecci\u00f3n por la R\u00edtmica en los acontecimientos corre parejas con la preferencia por lo Actual en las causas. Y, como esta \u00faltima, se explica por necesidades racionales precisas. Lo que se repite se hace, por lo menos virtualmente, observable. Podemos hacer de ello el objeto de una ley. Hallamos tambi\u00e9n en ello puntos de referencia para medir el tiempo. Soy el primero en reconocer la calidad cient\u00edfica de estas ventajas. Pero no puedo tampoco privarme de pensar que un an\u00e1lisis exclusivo de las oscilaciones registradas por la corteza terrestre o por los movimientos de la Vida dejar\u00eda precisamente fuera de sus investigaciones el objeto principal de la Geolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Porque, al fin, la Tierra no es ya simplemente una especie de gran cuerpo que respira, se levanta y desciende&#8230;, sino que, m\u00e1s importante a\u00fan que todo eso, hubo de comenzar en alg\u00fan momento; pasa por una sucesi\u00f3n ligada de equilibrios movibles; tiende veros\u00edmilmente hacia alg\u00fan estado final. Tiene un nacimiento, un desarrollo y, sin duda, una muerte hacia adelante. Debe, pues, estarse realizando alrededor nuestro, m\u00e1s profundo que cualquier pulsaci\u00f3n expresable en eras geol\u00f3gicas, un proceso de conjunto, no peri\u00f3dico, que define la evoluci\u00f3n total del planeta; algo m\u00e1s complicado qu\u00edmicamente y m\u00e1s intr\u00ednseco a la Materia que al \u00abenfriamiento\u00bb del que se hablaba antes; una cosa, sin embargo, que resulta ser algo, a pesar de todo, irreversible y continuo. Una curva que no desciende y cuyos puntos de transformaci\u00f3n, como consecuencia, no se reiteran nunca. Una sola marea ascendente bajo el ritmo de las edades&#8230; Pues bien: el fen\u00f3meno vital pide, me imagino, se le sit\u00fae sobre esa curva esencial en relaci\u00f3n con esa ascensi\u00f3n de fondo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Si la Vida, un d\u00eda, pudo aislarse en el Oc\u00e9ano primitivo, fue sin duda porque la Tierra (y en esto precisamente era juvenil) se encontraba entonces, por obra de la distribuci\u00f3n y la complejidad global de sus elementos, en un estado general privilegiado que permit\u00eda y favorec\u00eda la edificaci\u00f3n de los protoplasmas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Y si la Vida, en consecuencia, no se forma ya directamente hoy a partir de los elementos contenidos en la Litosfera o en la Hidrosfera es aparentemente porque el hecho de que la aparici\u00f3n misma de una Biosfera ha trastrocado, empobrecido y distendido de tal manera el quimismo primordial de nuestro fragmento de Universo, que el fen\u00f3meno no podr\u00eda ya jam\u00e1s (sino de manera quiz\u00e1 artificial) reproducirse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Desde este punto de vista, que me parece apropiado, la \u00abrevoluci\u00f3n celular\u00bb se descubrir\u00eda, pues, como expresando, sobre la curva de la evoluci\u00f3n tel\u00farica, un punto cr\u00edtico y singular de germinaci\u00f3n, un momento sin posible paralelo. S\u00f3lo una vez sobre la Tierra del protoplasma, como una sola vez en el Cosmos de los n\u00facleos y de los electrones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Esta hip\u00f3tesis tiene la ventaja de proporcionar una raz\u00f3n a la similitud org\u00e1nica, profunda, que se\u00f1ala, desde la Bacteria al Hombre, a todos los seres vivientes, al mismo tiempo que explica por\u00a0qu\u00e9, en ninguna otra parte y jam\u00e1s, no sorprendemos la formaci\u00f3n del menor grano viviente si no es por generaci\u00f3n. Y \u00e9ste era precisamente el problema.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Sin embargo, la hip\u00f3tesis tiene a\u00fan otras dos consecuencias notables para la Ciencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">En primer lugar, al destacar el fen\u00f3meno vital de la muchedumbre de los dem\u00e1s acontecimientos terrestres peri\u00f3dicos y secundarios, para hacer de \u00e9l una de las principales referencias (o par\u00e1metros) de la evoluci\u00f3n sideral del globo, viene a rectificar nuestro sentido de las proporciones y de los valores y renueva as\u00ed nuestra perspectiva del Mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Seguidamente, por el hecho mismo de mostramos el origen de los cuerpos organizados como ligado a una transformaci\u00f3n qu\u00edmica sin precedentes y sin correspondencia en el curso de la historia terrestre, nos inclina a considerar la energ\u00eda contenida en la capa viviente de nuestro planeta como desarroll\u00e1ndose a partir y en el interior de una especie de quantum cerrado, definido por la amplitud de esta emisi\u00f3n primordial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">La\u00a0Vida naci\u00f3 y se propaga sobre la Tierra como una pulsaci\u00f3n absolutamente solitaria.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; font-family: georgia, palatino, serif;\">Se trata ahora de seguir la propagaci\u00f3n de esta onda \u00fanica hasta el Hombre y, si es posible, m\u00e1s all\u00e1 del Hombre.<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/author\/punto-critico\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-48\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"60\" height=\"60\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>INDICE DE POST\u00b4s\u00a0 EL FENOMENO HUMANO &#8211; Teilhard de Chardin\u00a0 \u00a0 *** \u00a0 &nbsp; *** \u00a0 EL FEN\u00d3MENO HUMANO Teilhard De Chardin &#8211;PARTE IV- &nbsp; II. LA VIDA Cap. I. LA APARICI\u00d3N DE LA VIDA <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2018\/12\/02\/teilhard-de-chardin-el-fenomeno-humano-parte-iv-la-aparicion-de-la-vida\/\" title=\"Teilhard de Chard\u00edn \u2013 \u201cEL FEN\u00d3MENO HUMANO\u201d \u2013 Parte IV- La aparici\u00f3n de la vida\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":15072,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[107],"class_list":{"0":"post-14927","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-sabiduria_perenne","8":"tag-teilhard"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14927","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14927"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14927\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15072"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14927"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14927"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14927"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}