{"id":14771,"date":"2023-01-12T00:05:54","date_gmt":"2023-01-11T23:05:54","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=14771"},"modified":"2023-01-12T10:38:04","modified_gmt":"2023-01-12T09:38:04","slug":"fabula-de-las-abejas-mandeville","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/12\/fabula-de-las-abejas-mandeville\/","title":{"rendered":"\u00abLA F\u00c1BULA DE LAS ABEJAS\u00bb, de Bernard de Mandeville: \u00abLos vicios privados hacen la prosperidad p\u00fablica\u00bb."},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt; color: #008000;\">La f\u00e1bula de las abejas<\/span><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>LOS VICIOS PRIVADOS HACEN LA PROSPERIDAD P\u00daBLICA<\/strong><\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/01\/16\/los-vicios-privados-hacen-la-prosperidad-publica\/\">Punto Cr\u00edtico<\/a>, 16 ENERO 2017<\/span><\/p>\n<figure id=\"attachment_2264917\" aria-describedby=\"caption-attachment-2264917\" style=\"width: 424px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bernard_Mandeville\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2264917 size-full\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Mandeville1a.jpg\" alt=\"La F\u00e1bula de las abejas LOS VICIOS PRIVADOS HACEN LA PROSPERIDAD P\u00daBLICA\" width=\"424\" height=\"399\" data-id=\"2264917\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Mandeville1a.jpg 424w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/Mandeville1a-300x282.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 424px) 100vw, 424px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2264917\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Bernard Mandeville<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Todo comienza con la visi\u00f3n de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Bernard_Mandeville\"><strong>Bernard Mandeville<\/strong><\/a> (1670-1733), y su <em>\u00abF\u00e1bula de las abejas<\/em>\u00ab, conforme a la cual \u00ablos vicios privados hacen la prosperidad p\u00fablica\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tras \u00e9l, lleg\u00f3 <strong>Adam Smith<\/strong> con el \u00ab<em>laissez faire<\/em>\u00ab.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Dejemos hacer. Demos recorrido a los \u201c<em>vicios<\/em>\u201d privados como conformadores de la sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Como advierte <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/05\/16\/el-apoyo-mutuo-por-piotr-kropotkin-resumen\/\"><strong>Kropotkin<\/strong><\/a>, en el final de sus d\u00edas, \u201c<em>Desde 1723. Mandeville, el autor an\u00f3nimo que escandaliz\u00f3 a IngIaterra con su F\u00e1bula de las abejas y los comentarios que a\u00f1adiera, atac\u00f3 de frente la hipocres\u00eda de la sociedad disfrazada con el nombre de moral. Manifestaba c\u00f3mo las costumbre sedicentes morales no son m\u00e1s que una m\u00e1scara hip\u00f3crita; c\u00f3mo las pasiones que se las cree dominar con el c\u00f3digo de la moral vigente toman, por el contrario, una direcci\u00f3n tanto m\u00e1s perniciosa cuanto mayores son las restricciones de este mismo c\u00f3digo<\/em>\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Es decir, estamos ante el \u201c<em><strong>sentimiento moral<\/strong><\/em>\u201d: Intentando describirlo llevamos muchos siglos. Sobre ello, de nuevo <strong>Kropotkin<\/strong>, escribe \u201c<em><strong>Adam Smith<\/strong> ha puesto el dedo sobre el verdadero origen del sentimiento moral. No va a buscarlo en las ideas religiosas o m\u00edsticas; lo encuentra en el simple sentimiento de simpat\u00eda. Veis que un hombre pega a un ni\u00f1o; comprend\u00e9is que el ni\u00f1o apaleado sufre; vuestra imaginaci\u00f3n hace sentir en vosotros el mal que se le infringe, o bien sus lloros, su compungida carita os lo dice; y, si no sois un cobarde, os arroj\u00e1is sobre el hombre que pega al ni\u00f1o, se lo arranc\u00e1is a la fuerza.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><em>Este ejemplo por s\u00ed solo explica casi todos los sentimientos morales. Cuando m\u00e1s poderosa es vuestra imaginaci\u00f3n, mejor pod\u00e9is comprender lo que siente un ser afligido, y m\u00e1s intenso, m\u00e1s delicado ser\u00e1 vuestro sentimiento moral, m\u00e1s compelido os ver\u00e9is a sustituir a ese otro individuo; con mayor agudeza sentir\u00e9is el mal que se le haga, la injuria que le ha sido inferida, la injusticia de la cual ha sido v\u00edctima; mayor ser\u00e1 vuestra inclinaci\u00f3n a impedir el mal, la injuria o la injusticia; m\u00e1s habituado estar\u00e9is por las circunstancias, por los que os rodean, o por la intensidad de vuestro propio pensamiento y de vuestra propia imaginaci\u00f3n a obrar en el sentido en que el pensamiento y la imaginaci\u00f3n os empujan. Cuanto mayor sea en vos ese sentimiento moral, mayor predisposici\u00f3n tendr\u00e1 para constituirse en h\u00e1bito<\/em>\u201d. (La referencia de <strong>Kropotkin<\/strong> a <strong>Adam Smith<\/strong>, lo es, no a su obra \u00ab<em>La riqueza de las naciones<\/em>\u00ab, sino al primer Adam Smith, el de la \u00ab<em><strong>Teor\u00eda de los sentimientos morales<\/strong><\/em>\u00ab).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed, cuando se pretende llenar el concepto y la realidad del Hombre como mero \u00ab<em>ser de naturaleza pol\u00edtica<\/em>\u00ab, se incurre en un narcisismo \u00ab<em>colectivo<\/em>\u00bb que nos lleva a rechazar los Derechos Humanos, los derechos de las minor\u00edas (<em>todos, de una u otra manera, somos parte de alguna minor\u00eda, no lo olvidemos<\/em>), en aras de una mejor \u00ab<em>sociedad<\/em>\u00ab. Pero la sociedad no es sino la suma de los individuos, todos con una misma finalidad: alcanzar deseos o evitar males, tanto monta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El aspecto Social existe aqu\u00ed, no obstante. Los individuos humanos somos la colectividad. Y nuestra naturaleza, es biol\u00f3gica, siendo la faceta social un mecanismo de garant\u00eda de supervivencia de la especie. La sociedad como soporte -medio- del individuo; frente a la sociedad como fin -\u00ab<em>destino en lo universal<\/em>\u00bb se lleg\u00f3 a llamar- en si mismo. \u00bfMam\u00edferos o insectos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La Perfecci\u00f3n es un deseo \u2013inalcanzable, por lo dem\u00e1s. Y como tal deseo, es eminentemente subjetiva. La Democracia Perfecta, por tanto, es un concepto contingente, nunca absoluto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero empecemos por acercarnos en su b\u00fasqueda. La perfectibilidad (<em>perfecci\u00f3n como proceso; din\u00e1mico<\/em>), en cuanto a la Democracia, est\u00e1 en directa dependencia del Principio de Separaci\u00f3n de Poderes. Siempre <a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2021\/02\/03\/naturaleza-y-leyes-de-la-democracia-por-montesquieu\/\">Montesquieu<\/a>.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Sin perder vigencia tal principio, si evoluciona su comprensi\u00f3n. Actualmente, el reto es recuperar el Poder de hacer Leyes. El Parlamento secuestrado por los poderes f\u00e1cticos, que ya no vemos como el lugar en que nos autoregulamos (<em>nunca lo fue; ahora se ve con claridad el proceso antecedente al \u201choy\u201d<\/em>). No nos autoregulamos. Nos regulan. Y no en nuestro beneficio, sino en el de los \u201c<em>se\u00f1oritos<\/em>\u201d de ayer y hoy.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><strong>La Ley no es expresi\u00f3n de la Libertad individual, sino expresi\u00f3n de la jaula de cristal en que la hemos encerrado<\/strong>. Las Leyes aprobadas por este remedo institucional son despreciadas por la inmensa mayor\u00eda. Pero nada podemos hacer al respecto en la situaci\u00f3n de falta de Libertades, de destrucci\u00f3n de la educaci\u00f3n y de la misma comprensi\u00f3n lectora, de inanidad, de desesperanza, en que nos encontramos. La Ley es rechazada por la mayor\u00eda. Esa es la situaci\u00f3n que comenzamos a percibir con claridad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Entonces, el reto es recuperar el poder de hacer leyes por parte de la mayor\u00eda. Recuperar el Poder Legislativo. Y en eso estamos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Una posibilidad \u2013por la que me decanto rotundamente- es un sistema en red por el que los individuos sean los que decidan \u2013por mayor\u00eda- las leyes que han de ser promulgadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Aqu\u00ed entra una concepci\u00f3n \u201c<em>postmodernista<\/em>\u201d, que asumo: La ideolog\u00eda, como la religi\u00f3n o la \u00e9tica (<em>dejemos al margen ahora la moral<\/em>), son asuntos del individuo. Que habr\u00e1n de regir sus decisiones y actos, desde su interior.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Con ello nos acercaremos a una <em>\u201cnueva sociedad<\/em>\u201d, que no s\u00f3lo a una \u201c<em>nueva pol\u00edtica<\/em>\u201d. Asumiendo como decisi\u00f3n propia las decisiones de la mayor\u00eda \u2013no representada, sino presente directamente en la toma de decisi\u00f3n\u2013, sin renunciar a sus propias convicciones, que le pertenecen al individuo, y que son objeto de la Libertad de Expresi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Acepto como propia la voluntad de una mayor\u00eda, de la que discrepo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Desde esa recuperaci\u00f3n del poder de dotarnos de leyes, podremos encauzar la actuaci\u00f3n de los otros dos poderes cl\u00e1sicos, el Poder de Ejecutar las Leyes, y el Poder de aplicarlas al caso concreto (<em>poder Ejecutivo y Poder Judicial<\/em>).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Es un proceso. Y est\u00e1 en marcha. \u00bfPara bien? Depende de nosotros, de nuestra implicaci\u00f3n en el proceso, de la asunci\u00f3n de la necesidad de aprender, y sobre todo, de extraer de nosotros lo que es \u201c<em>m\u00e1s<\/em>\u201d com\u00fan. Que es mucho.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Evitar las divisiones, encontr\u00e1ndonos unos a otros, conforme a nuestra naturaleza solidaria (<em>por altruismo o por ego\u00edsmo, no es la cuesti\u00f3n; lo siento por los <strong>Bentham<\/strong> y compa\u00f1\u00eda<\/em>) es el \u00fanico remedio para que el proceso de \u201c<em>perfecci\u00f3n<\/em>\u201d de la Democracia sea verdaderamente tal. Y para ello hemos de esforzarnos. Esforzarnos en aprender con la mirada limpia, esforzarnos por compartir. Esforzarnos, en suma, por perder el miedo a la Libertad, que deseamos y tememos. Deseamos conforme a nuestra naturaleza; tememos conforme a la naturaleza del poder de imponernos lo que nos es extra\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Porque al final, todo el tinglado del poder se sostiene mediante la <strong>Organizaci\u00f3n de la violencia estatal<\/strong>. O lo que es lo mismo, mediante nuestros impuestos, gracias a nuestro trabajo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Chus<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-566\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/Fabula_de_las_abejas_1.jpg\" alt=\"\" width=\"280\" height=\"392\" data-id=\"566\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\">La f\u00e1bula de las abejas<\/span><\/h2>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong><span style=\"font-size: 14pt;\"><span style=\"font-size: 18pt;\">o c\u00f3mo los vicios privados hacen la prosperidad p\u00fablica.<\/span> <\/span><\/strong><\/em><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abHab\u00eda una colmena que se parec\u00eda a una sociedad humana bien ordenada. No faltaban en ella ni los bribones, ni los malos m\u00e9dicos, ni los malos sacerdotes, ni los malos soldados, ni los malos ministros. Por descontado ten\u00eda una mala reina. Todos los d\u00edas se comet\u00edan fraudes en esta colmena; y la justicia, llamada a reprimir la corrupci\u00f3n, era ella misma corruptible. En suma, cada profesi\u00f3n y cada estamento, estaban llenos de vicios. Pero la naci\u00f3n no era por ello menos pr\u00f3spera y fuerte. En efecto, los vicios de los particulares contribu\u00edan a la felicidad p\u00fablica; y, de rechazo, la felicidad p\u00fablica causaba el bienestar de los particulares. Pero se produjo un cambio en el esp\u00edritu de las abejas, que tuvieron la singular idea de no querer ya nada m\u00e1s que honradez y virtud. El amor exclusivo al bien se apoder\u00f3 de los corazones, de donde se sigui\u00f3 muy pronto la ruina de toda la colmena. Como se eliminaron los excesos, desaparecieron las enfermedades y no se necesitaron m\u00e1s m\u00e9dicos. Como se acabaron las disputas, no hubo m\u00e1s procesos y, de esta forma, no se necesitaron ya abogados ni jueces. Las abejas, que se volvieron econ\u00f3micas y moderadas, no gastaron ya nada: no m\u00e1s lujos, no m\u00e1s arte, no m\u00e1s comercio. La desolaci\u00f3n, en definitiva, fue general. La conclusi\u00f3n parece inequ\u00edvoca: Dejad, pues, de quejaros: s\u00f3lo los tontos se esfuerzan por hacer de un gran panal un panal honrado. Fraude, lujo y orgullo deben vivir, si queremos gozar de sus dulces beneficios\u00bb<\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Bernard de Mandeville<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2265038\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville-apiculteur-miniature.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"354\" data-id=\"2265038\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville-apiculteur-miniature.jpg 1281w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville-apiculteur-miniature-300x253.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville-apiculteur-miniature-1024x863.jpg 1024w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville-apiculteur-miniature-768x647.jpg 768w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville-apiculteur-miniature-610x514.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La f\u00e1bula de las abejas.\u00a0<\/span><span style=\"font-size: 14pt;\">En 1714 <strong>Bernard Mandeville<\/strong> contaba esta f\u00e1bula sobre las abejas: \u00ab<em>Hab\u00eda una colmena que se parec\u00eda a una sociedad humana bien ordenada. No faltaban en ella ni los bribones, ni los malos m\u00e9dicos, ni los malos sacerdotes, ni los malos soldados, ni los malos ministros. Por descontado ten\u00eda una mala reina. Todos los d\u00edas se comet\u00edan fraudes en esta colmena; y la justicia, llamada a reprimir la corrupci\u00f3n, era ella misma corruptible. En suma, cada profesi\u00f3n y cada estamento, estaban llenos de vicios. Pero la naci\u00f3n no era por ello menos pr\u00f3spera y fuerte. En efecto, los vicios de los particulares contribu\u00edan a la felicidad p\u00fablica; y, de rechazo, la felicidad p\u00fablica causaba el bienestar de los particulares. Pero se produjo un cambio en el esp\u00edritu de las abejas, que tuvieron la singular idea de no querer ya nada m\u00e1s que honradez y virtud. El amor exclusivo al bien se apoder\u00f3 de los corazones, de donde se sigui\u00f3 muy pronto la ruina de toda la colmena. Como se eliminaron los excesos, desaparecieron las enfermedades y no se necesitaron m\u00e1s m\u00e9dicos. Como se acabaron las disputas, no hubo m\u00e1s procesos y, de esta forma, no se necesitaron ya abogados ni jueces. Las abejas, que se volvieron econ\u00f3micas y moderadas, no gastaron ya nada: no m\u00e1s lujos, no m\u00e1s arte, no m\u00e1s comercio. La desolaci\u00f3n, en definitiva, fue general. La conclusi\u00f3n parece inequ\u00edvoca: Dejad, pues, de quejaros: s\u00f3lo los tontos se esfuerzan por hacer de un gran panal un panal honrado. Fraude, lujo y orgullo deben vivir, si queremos gozar de sus dulces beneficios<\/em>\u00ab. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un gran panal, atiborrado de abejas que viv\u00edan con lujo y comodidad, m\u00e1s que gozaba fama por sus leyes y numerosos enjambres precoces, estaba considerado el gran vivero de las ciencias y la industria. No hubo abejas mejor gobernadas, ni m\u00e1s veleidad ni menos contento: no eran esclavas de la tiran\u00eda ni las reg\u00eda loca democracia, sino reyes, que no se equivocaban, pues su poder estaba circunscrito por leyes. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Estos insectos viv\u00edan como hombres, y todos nuestros actos realizaban en peque\u00f1o; hac\u00edan todo lo que se hace en la ciudad y cuanto corresponde a la espada y a la toga, aunque sus artificios, por \u00e1gil ligereza de sus miembros diminutos, escapan a la vista humana. Empero, no tenemos nosotros m\u00e1quinas, trabajadores, buques, castillos, armas, artesanos, arte, ciencia, taller o instrumento que no tuviesen ellas el equivalente; a los cuales, pues su lenguaje es desconocido, llamaremos igual que a los nuestros. Como franquicia, entre otras cosas, carec\u00edan de dados, pero ten\u00edan reyes, y \u00e9stos ten\u00edan guardias; podemos, pues, pensar con verdad que tuviera alg\u00fan juego, a menos que se pueda exhibir un regimiento de soldados que no practique ninguno. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Grandes multitudes pululaban en el fruct\u00edfero panal; y esa gran cantidad les permit\u00eda medras, empe\u00f1ados por millones en satisfacerse mutuamente la lujuria y vanidad, y otros millones ocup\u00e1banse en destruir sus manufacturas; abastec\u00edan a medio mundo, pero ten\u00edan m\u00e1s trabajo que trabajadores. Algunos, con mucho almacenado y pocas penas, lanz\u00e1banse a negocios de ping\u00fces ganancias, y otros estaban condenados a la guada\u00f1a y al azad\u00f3n, y a todos esos oficios laboriosos en los que miserables voluntariosos sudan cada d\u00eda agotando su energ\u00eda y sus brazos para comer. [A] Mientras otros se abocaban a misterios a los que poca gente env\u00eda aprendices, que no requieren m\u00e1s capital que el bronce y pueden levantarse sin un c\u00e9ntimo, como fulleros, par\u00e1sitos, rufianes, jugadores, rateros, falsificadores, curanderos, agoreros y todos aquellos que, enemigos del trabajo sincero, astutamente se apropian del trabajo del vecino incauto y bonach\u00f3n. [B] Bribones llamaban a \u00e9stos, mas salvo el mote, los serios e industriosos eran lo mismo: todo oficio y dignidad tiene su tramposo, no existe profesi\u00f3n sin enga\u00f1o. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los abogados, cuyo arte se basa en crear litigios y discordar los casos, opon\u00edanse a todo lo establecido para que los embaidores tuvieran m\u00e1s trabajo con haciendas hipotecadas, como si fuera ilegal que lo propio sin mediar pleito pudiera disfrutarse. Deliberadamente demoraban las audiencias, para echar mano a los honorarios; y por defender causas malvadas hurgaban y registraban en las leyes como los ladrones las tiendas y las casas, buscando por d\u00f3nde entrar mejor. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Los m\u00e9dicos valoraban la riqueza y la fama m\u00e1s que la salud del paciente marchito o su propia pericia; la mayor\u00eda, en lugar de las reglas de su arte, estudiaban graves actitudes pensativas y parsimoniosas, para ganarse el favor del boticario y la lisonja de parteras y sacerdotes, y de todos cuantos asisten al nacimiento o el funeral, siendo indulgentes con la tribu charlatana y las prescripciones de las comadres, con sonrisa afectada y un amable \u00ab<em>\u00bfQu\u00e9 tal?<\/em>\u00bb para adular a toda la familia, y la peor de todas las maldiciones, aguantar la impertinencia de las enfermeras. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De los muchos sacerdotes de J\u00fapiter contratados para conseguir bendiciones de Arriba, algunos eran le\u00eddos y elocuentes, pero los hab\u00eda violentos e ignorantes por millares, aunque pasaban el examen todos cuantos pod\u00edan enmascarar su pereza, lujuria, avaricia y orgullo, por los que eran tan afamados, como los sastres por sisar retazos, o ron los marineros; algunos, entecos y andrajosos, m\u00edsticamente mendigaban pan, significando una copiosa despensa, aunque literalmente no recib\u00edan m\u00e1s; y mientras estos santos ganapanes perec\u00edan de hambre, los holgazanes a quienes serv\u00edan gozaban su comodidad, con todas las gracias de la salud y la abundancia en sus rostros. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[C] Los soldados, que a batirse eran forzados, sobreviviendo disfrutaban honores, aunque otros, que evitaban la sangrienta pelea, ense\u00f1aban los mu\u00f1ones de sus miembros amputados; generales hab\u00eda, valerosos, que enfrentaban el enemigo, y otros recib\u00edan sobornos para dejarle huir; los que siempre al fragor se aventuraban perd\u00edan, ora una pierna, ora un brazo, hasta que, incapaces de seguir, les dejaban de lado a vivir s\u00f3lo a media raci\u00f3n, mientras otros que nunca hab\u00edan entrado en liza se estaban en sus casas gozando doble mesada. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Serv\u00edan a sus reyes, pero con villan\u00eda, enga\u00f1ados por su propio ministerio; muchos, esclavos de su propio bienestar, salv\u00e1banse robando a la misma corona: ten\u00edan peque\u00f1as pensiones y las pasaban en grande, aunque jact\u00e1ndose de su honradez. Retorciendo el Derecho, llamaban estipendios a sus pringosos gajes; y cuando las gentes entendieron su jerga, cambiaron aquel nombre por el de emolumentos, reticentes de llamar a las cosas por su nombre en todo cuanto tuviera que ver con sus ganancias; [D] porque no hab\u00eda abeja que no quisiera tener siempre m\u00e1s, no ya de lo que deb\u00eda, sino de lo que osaba dejar entender [E] que pagaba por ello; como vuestros jugadores, que aun jugando rectamente, nunca ostentan lo que han ganado ante los perdedores. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 recordar todas sus supercher\u00edas? El propio material que por la calle vend\u00edan como basura para abonar la tierra, frecuentemente la ve\u00edan los compradores abultada con un cuartillo de mortero y piedras inservibles; aunque poco pod\u00eda quejarse el tramposo que, a su vez, vend\u00eda gato por liebre. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Y la misma Justicia, c\u00e9lebre por su equidad, aunque ciega, no carec\u00eda de tacto; su mano izquierda, que deb\u00eda sostener la balanza, a menudo la dejaba caer, sobornada con oro; y aunque parec\u00eda imparcial trat\u00e1ndose de castigos corporales, fing\u00eda seguir su curso regular en los asesinatos y cr\u00edmenes de sangre; pero a algunos, primero expuestos a mofa por embaucadores, los ahorcaban luego con c\u00e1\u00f1amo de su propia f\u00e1brica; cre\u00edase, empero, que su espada s\u00f3lo pon\u00eda coto a desesperados y pobres que, delincuentes por necesidad, eran luego colgados en el \u00e1rbol de los infelices por cr\u00edmenes que no merec\u00edan tal destino, salvo por la seguridad de los grandes y los ricos. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed pues, cada parte estaba llena de vicios, pero todo el conjunto era un Para\u00edso; adulados en la paz, temidos en la guerra, eran estimados por los extranjeros y disipaban en su vida y riqueza el equilibrio de los dem\u00e1s panales. Tales eran las bendiciones de aquel Estado: sus pecados colaboraban para hacerle grande; [F] y la virtud, que en la pol\u00edtica hab\u00eda aprendido mil astucias, por la feliz influencia de \u00e9sta hizo migas con el vicio; y desde entonces [G] aun el peor de la multitud, algo hac\u00eda por el bien com\u00fan. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed era el arte del Estado, que manten\u00eda el todo, del cual cada parte se quejaba; esto, como en m\u00fasica la armon\u00eda, en general hac\u00eda concordar las disonancias; [H] partes directamente opuestas se ayudaban, como si fuera por despecho, y la templanza y la sobriedad serv\u00edan a la beodez y la gula. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">[I] La ra\u00edz de los males, la avaricia, vicio maldito, perverso y pernicioso, era esclava de la prodigalidad, [K] ese noble pecado; [L] mientras que el lujo daba trabajo a un mill\u00f3n de pobres [M] y el odioso orgullo a un mill\u00f3n m\u00e1s; [N] la misma envidia, y la vanidad, eran ministros de la industria; sus amadas, tonter\u00eda y vanidad, en el comer, el vestir y el mobiliario, hicieron de ese vicio extra\u00f1o y rid\u00edculo la rueda misma que mov\u00eda al comercio. sus ropas y sus leyes eran por igual objeto de mutabilidad; porque lo que alguna vez estaba bien, en medio a\u00f1o se convert\u00eda en delito; sin embargo, al paso que mudaban sus leyes siempre buscando y corrigiendo imperfecciones, con la inconstancia remediaban faltas que no previ\u00f3 prudencia alguna. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">As\u00ed el vicio nutr\u00eda al ingenio, el cual, unido al tiempo y la industria, tra\u00eda consigo las conveniencias de la vida, [O] los verdaderos placeres, comodidad, holgura, [P] en tal medida, que los mismos pobres viv\u00edan mejor que antes los ricos, y nada m\u00e1s podr\u00eda a\u00f1adirse. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a1Cu\u00e1n vana es la felicidad de los mortales! si hubiesen sabido los l\u00edmites de la bienaventuranza y que aqu\u00ed abajo, la perfecci\u00f3n es m\u00e1s de lo que los dioses pueden otorgar, los murmurantes bichos se habr\u00edan contentado con sus ministros y su gobierno; pero, no: a cada malandanza, cual criaturas perdidas sin remedio, maldec\u00edan sus pol\u00edticos, ej\u00e9rcitos y flotas, al grito de \u00ab<em>\u00a1Mueran los bribones!<\/em>\u00bb, y aunque sabedores de sus propios timos, despiadadamente no les toleraban en los dem\u00e1s. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Uno, que obtuvo acopios principescos burlando al amo, al rey y al pobre, osaba gritar: \u00ab<em>\u00a1H\u00fandase la tierra por sus muchos pecados!<\/em>\u00bb; y, \u00bfqui\u00e9n creer\u00e9is que fuera el brib\u00f3n sermoneador? Un guantero que daba borrego por cabritilla. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Nada se hac\u00eda fuera de lugar ni que interfiriera los negocios p\u00fablicos; pero todos los tunantes exclamaban descarados: \u00ab<em>\u00a1Dios m\u00edo, si tuvi\u00e9semos un poco de honradez!<\/em>\u00bb <em>Mercurio<\/em> sonre\u00eda ante tal impudicia, a la que otros llamar\u00edan falta de sensatez, de vilipendiar siempre lo que les gustaba; pero <em>J\u00fapiter<\/em>, movido de indignaci\u00f3n, al fin airado prometi\u00f3 liberar por completo del fraude al aullante panal; y as\u00ed lo hizo. Y en ese mismo momento el fraude se aleja, y todos los corazones se colman de honradez; all\u00ed ven muy patentes, como en el <em>\u00c1rbol de la Ciencia<\/em>, todos los delitos que se averg\u00fcenzan de mirar, y que ahora se confiesan en silencio, ruboriz\u00e1ndose de su fealdad, cual ni\u00f1os que quisieran esconder sus yerros y su color traicionara sus pensamientos, imaginando, cuando se les mira, que los dem\u00e1s ven lo que ellos hicieron. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Pero. \u00a1Oh, dioses, qu\u00e9 consternaci\u00f3n! \u00a1Cu\u00e1n grande y s\u00fabito ha sido el cambio! En media hora, en toda la Naci\u00f3n, la carne ha bajado un penique la libra. Yace abatida la m\u00e1scara de la hipocres\u00eda, la del estadista y la del payaso; y algunos, que eran conocidos por atuendos prestados, se ve\u00edan muy extra\u00f1os con los propios. Los tribunales quedaron ya aquel d\u00eda en silencio, porque ya muy a gusto pagaban los deudores, aun lo que sus acreedores hab\u00edan olvidado, y \u00e9stos absolv\u00edan a quienes no ten\u00edan. Quienes no ten\u00edan raz\u00f3n, enmudecieron, cesando enojosos pleitos remendados; con lo cual, nada pudo medrar menos que los abogados en un panal honrado; todos, menos quienes hab\u00edan ganado lo bastante, con sus cuernos de tinta colgados se largaron. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La Justicia ahorc\u00f3 a algunos y liber\u00f3 a otros; y, tras enviarlos a la c\u00e1rcel, no siendo ya m\u00e1s requerida su presencia, con su s\u00e9quito y pompa se march\u00f3. Abr\u00edan el s\u00e9quito los herreros con cerrojos y rejas, grillos y puertas con planchas de hierro; luego los carceleros, torneros y guardianes; delante de la diosa, a cierta distancia, su fiel ministro principal, don Verdugo, el gran consumador de la Ley, no portaba ya su imaginaria espada, sino sus propias herramientas, el hacha y la cuerda; despu\u00e9s, en una nube, el hada encapuchada, La Justicia misma, volando por los aires; en torno de su carro y detr\u00e1s de \u00e9l, iban sargentos, corchetes de todas clases, alguaciles de vara, y los oficiales todos que exprimen l\u00e1grimas para ganarse la vida. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Aunque la medicina vive mientras haya enfermos, nadie recetaba m\u00e1s que las abejas con aptitudes, tan abundantes en todo el panal, que ninguna de ellas necesitaba viajar; dejando de lado vanas controversias, se esforzaban por librar de sufrimientos a sus pacientes, descartando las drogas de pa\u00edses granujas para usar s\u00f3lo sus propios productos, pues sab\u00edan que los dioses no mandan enfermedades a naciones que carecen de remedios. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Despertando de su pereza, el clero no pasaba ya su carga a abejas jornaleras, sino que se abastec\u00eda a s\u00ed mismo, exento de vicios, para hacer sacrificios y ruegos a los dioses. Todos los ineptos, o quienes sab\u00edan que sus servicios no eran indispensables, se marcharon; no hab\u00eda ya ocupaci\u00f3n para tantos (<em>si los honrados alguna vez los hab\u00edan necesitado<\/em>) y s\u00f3lo algunos quedaron junto al Sumo Sacerdote a quien los dem\u00e1s rend\u00edan obediencia; y \u00e9l mismo, ocupado en tareas piadosas, abandon\u00f3 sus dem\u00e1s negocios en el Estado. No echaba a los hambrientos de su puerta ni pellizcaba del jornal de los pobres, sino que al fam\u00e9lico alimentaba en su casa, en la que el jornalero encontraba pan abundante y cama y sustento el peregrino.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-2265039\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville.jpg\" alt=\"\" width=\"420\" height=\"375\" data-id=\"2265039\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville.jpg 628w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville-300x268.jpg 300w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/mandeville-610x545.jpg 610w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>La f\u00e1bula de las abejas &nbsp; LOS VICIOS PRIVADOS HACEN LA PROSPERIDAD P\u00daBLICA Punto Cr\u00edtico, 16 ENERO 2017 &nbsp; Todo comienza con la visi\u00f3n de Bernard Mandeville (1670-1733), y su \u00abF\u00e1bula de las abejas\u00ab, conforme <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2023\/01\/12\/fabula-de-las-abejas-mandeville\/\" title=\"\u00abLA F\u00c1BULA DE LAS ABEJAS\u00bb, de Bernard de Mandeville: \u00abLos vicios privados hacen la prosperidad p\u00fablica\u00bb.\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":14773,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":{"0":"post-14771","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-politica"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14771","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14771"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14771\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14773"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14771"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14771"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14771"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}