{"id":1462,"date":"2017-03-19T01:00:35","date_gmt":"2017-03-19T00:00:35","guid":{"rendered":"http:\/\/puntocritico.com\/?p=1462"},"modified":"2018-03-06T20:03:03","modified_gmt":"2018-03-06T19:03:03","slug":"toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/19\/toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano-ii\/","title":{"rendered":"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (II)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/2017\/03\/12\/toda-espana-era-una-carcel-indice\/\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00cdNDICE<\/span><\/a><\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La esperanza perdida<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Unos hab\u00edan quedado atrapados en Espa\u00f1a. Otros buscaban al otro lado de la frontera escapar a tanta miseria. Como Eduardo Encinas. Hab\u00eda nacido en Burgos en 1922. De ni\u00f1o vino para Madrid, en uno de los traslados del padre, funcionario. Vivi\u00f3 la guerra, el exilio, los campos de concentraci\u00f3n, el hambre, el estraperlo. \u00a1Recuerda tan bien aquellos a\u00f1os! Lo peor es que no siempre puede uno olvidar. Aunque quisiera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">C\u00f3mo olvidar la bomba en Cuatro Caminos y las semanas pasadas en el Hospital de Jornaleros donde fue internado a consecuencia de las heridas recibidas. Y cuando, siguiendo al padre, ya en Catalu\u00f1a, en Figueras, \u00e9l, voluntario al servicio de la Rep\u00fablica, adolescente apenas, mand\u00f3 abrir un almac\u00e9n de alimentos para que toda aquella gente comiera. Aquella gente fam\u00e9lica que buscaba la frontera, salir del horror de unas tropas que avanzaban a sangre y fuego.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">C\u00f3mo olvidar su propia huida desde Figueras a la Junquera. Y el fr\u00edo y la lluvia que les empapaba. Esa lluvia y ese fr\u00edo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-\u00cdbamos tres y llev\u00e1bamos una sola gabardina. Fue espantoso, tanta gente&#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Recuerda que alguien le coment\u00f3 entonces que hab\u00edan visto por all\u00ed a don Antonio Machado. No sabe si fue esa noche u otra. Sabe s\u00ed, que alguien se lo coment\u00f3 y que luego, m\u00e1s tarde, supo tambi\u00e9n que Antonio Machado hab\u00eda muerto en Colliure.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Jos\u00e9 Machado(<a href=\"#14\">14<\/a>) \u00a0cuenta el exilio de los Machado, con Antonio y la madre enfermos y agotados, mezclados entre la multitud desesperada que hu\u00eda:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abLa oscuridad, complicada con la lluvia que ca\u00eda a torrentes, hac\u00eda muy dif\u00edcil caminar. En aquellas condiciones, enfermos y vacilantes, avanz\u00e1bamos penosamente sobre la triste ruta[ &#8230; ] .Antonio, siempre resignado y silencioso, contemplaba a la madre con su fino y blanco pelo pegado a las sienes por la lluvia, que se deslizaba por su bello rostro como un claro velo de l\u00e1grimas. Y as\u00ed, chorreando y empapados hasta los huesos m\u00e1s que andar, eran arrastrados y estrujados a empellones, por una multitud que en forma de avalancha, pugnaba a toda costa por ganar la frontera\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Era Eduardo Encinas uno m\u00e1s de aquellos espa\u00f1oles que hu\u00edan hacia ninguna parte. Cuando atraves\u00f3 la frontera, empez\u00f3 su peregrinar por los campos de concentraci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Nos metieron los franceses en un campo de concentraci\u00f3n. Mor\u00eda la gente de disenter\u00eda. Despu\u00e9s, nos llevaron en un tren hasta otro campo. Un tren lento, lento, lento. Estuve en Bram, un campo de internamiento espantoso. Los colchones eran puros piojos. S\u00f3lo daban de comer algarrobas, y medio kilo de pan para cada diecis\u00e9is. Recuerdo que al que actuaba en las fiestas de los pueblos le regalaban un pan.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ser m\u00fasico por hambre. Y qu\u00e9 remedio. Bastaba, dice Encinas, con aprenderse <em>La <\/em><em>leyenda del beso.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La familia estaba dispersa. Apenas sab\u00eda de ella. Eduardo se hab\u00eda enterado de que su padre estaba detenido y condenado a muerte. Que su hermano hab\u00eda logrado huir a Carcasona, en Francia. Y que a \u00e9l le devolv\u00edan a Espa\u00f1a. Un tren le trajo a \u00e9l y a otros exiliados por Ir\u00fan. Les entregaron a las autoridades franquistas en San Sebasti\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Por cierto que en San Sebasti\u00e1n vi a una mujer repartiendo pl\u00e1tanos. Despu\u00e9s del hambre que hab\u00edamos pasado, no me lo pod\u00eda creer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Le trasladaron a Bilbao. Ten\u00eda diecis\u00e9is a\u00f1os. -Me dejaron libre con la condici\u00f3n de que me presentara a la Guardia Civil all\u00ed donde fuera. As\u00ed que volv\u00ed con mi familia a Barcelona, y de all\u00ed nos fuimos a Madrid.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Era Eduardo Encinas el mayor de los hermanos. La ni\u00f1a m\u00e1s peque\u00f1a ten\u00eda apenas nueve a\u00f1os. Comenz\u00f3 a vender peri\u00f3dicos. Y recuerda que a las dos de la madrugada iba a recoger un mazo con el que recorr\u00eda las calles de un Madrid oscuro y triste.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Te daban una peseta si lograbas colocar veinte. Tambi\u00e9n nos dedic\u00e1bamos algo al estraperlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y, mientras, Miguel N\u00fa\u00f1ez, apenas unos a\u00f1os mayor que Eduardo Encinas, esperaba en la c\u00e1rcel de Yeser\u00edas. Y si Eduardo Encinas pegaba la oreja en los caf\u00e9s y escuchaba las acaloradas discusiones sobre la marcha de Europa, sobre la alianza germano- sovi\u00e9tica, y callaba, callaba, Miguel N\u00fa\u00f1ez en la prisi\u00f3n discut\u00eda, justificaba alianzas, aseguraba que el comunismo triunfar\u00eda en el mundo. Era en las c\u00e1rceles donde quiz\u00e1s m\u00e1s se pod\u00eda hablar. Se discut\u00eda mucho en prisi\u00f3n. Se hablaba de la guerra perdida, pero, sobre todo, se hablaba de pol\u00edtica internacional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; Un gran tema de discusi\u00f3n era el pacto germano- sovi\u00e9tico. Para muchos era una traici\u00f3n a la democracia y a las libertades. Para otros, entre los que me encontraba yo, que ten\u00edamos la fe del carbonero, la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica tendr\u00eda sus razones al hacerlo. Era una cuesti\u00f3n de estrategia, de ganar tiempo. Recuerdo que en una de aquellas discusiones defend\u00eda mis teor\u00edas con el ardor que me daba la juventud. Y, en un momento dado, el otro, enfadado por mi desparpajo, me dijo: \u00abY t\u00fa, mocoso, \u00bfqu\u00e9 experiencia tienes?\u00bb. Y yo, muy convencido, le contest\u00e9: \u00abYo tengo la experiencia de toda la clase obrera del mundo\u00bb. Y el otro, claro, se qued\u00f3 acojonado. Era un periodo muy raro. Muy convulso. Las c\u00e1rceles eran como campos de concentraci\u00f3n. El Partido todav\u00eda no se hab\u00eda reorganizado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Las discusiones pol\u00edticas continuaban entre los muros de la c\u00e1rcel. Melque Rodr\u00edguez cuenta algo muy parecido. Tal vez se tratara de la misma conversaci\u00f3n. Y si no lo era, al menos el sentido era el mismo: \u00abLas discusiones adquir\u00edan a veces caracteres de violencia y no faltaron quienes llegaron a las manos. Los comunistas pose\u00edamos gran confianza en la URSS; est\u00e1bamos seguros de que no pod\u00eda traicionar a los pueblos, pero no sab\u00edamos explicar el paso dado de manera convincente\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En cada prisi\u00f3n PSOE, PCE y anarquistas hab\u00edan formado comit\u00e9s de c\u00e1rcel, y tras las rejas se manten\u00eda vivo un activismo pol\u00edtico que atenuaba, 33 en cierto modo, el des\u00e1nimo de saberse abandonados a su suerte. Ten\u00edan noticias de lo que estaba pasando fuera. A la c\u00e1rcel de Huelva, donde estaba Curro L\u00f3pez Real, hoy con ochenta y ocho a\u00f1os, la memoria limpia a veces, la memoria huidiza a veces, siete a\u00f1os de c\u00e1rcel, treinta de exilio, socialista, siempre socialista, llegaban peri\u00f3dicos portugueses que alg\u00fan funcionario con manga ancha dejaba introducir o, tambi\u00e9n de modo clandestino, el diario <em>Espa\u00f1a de <\/em><em>T\u00e1nger, <\/em>as\u00ed los reclusos sab\u00edan de los avatares de una II Guerra Mundial en la que enseguida depositaron sus esperanzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Cre\u00edan, como tantos derrotados, que una victoria aliada har\u00eda caer a Franco. Aunque, curiosamente, rememora Curro, en los primeros d\u00edas de la contienda europea, los comunistas, all\u00ed en prisi\u00f3n, celebraban los triunfos b\u00e9licos de Hitler. Todav\u00eda estaba vigente el pacto Ribbentrop-Molotov, la siniestra alianza entre Stalin y los nazis por la que la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica se anexion\u00f3 Estonia, Letonia y Lituania y dej\u00f3 v\u00eda libre al totalitarismo alem\u00e1n. Luego, muy pronto, tambi\u00e9n los comunistas se har\u00edan furibundos aliad\u00f3filos, tal y como se dec\u00eda en la terminolog\u00eda de la \u00e9poca. Pero, a\u00fan entre rejas, partidarios del bolchevismo, socialistas y \u00e1cratas manten\u00edan sus diferencias. Al fin y al cabo, hab\u00edan llegado a matarse entre ellos durante la guerra, as\u00ed que la desconfianza persist\u00eda. Aunque para sus carceleros y verdugos no hab\u00eda diferencia alguna entre aquella turba de rojos, fuera cual fuese su filiaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Que la dictadura tem\u00eda a los rojos, aun estando en prisi\u00f3n y a quienes desde el exterior intentaban la m\u00e1s m\u00ednima resistencia, parece demostrarlo el discurso de Franco pronunciado en la noche del 31 de diciembre de 1939, y reproducido convenientemente, bajo imperial retrato del Caudillo, por la revista <em>Red<\/em><em>enci\u00f3n, <\/em>el \u00f3rgano propagand\u00edstico de Prisiones:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abNo por peque\u00f1os hemos de despreciar a nuestros enemigos. A nadie se oculta que vivimos los momentos pol\u00edticos m\u00e1s interesantes de nuestra Historia, y en ellos han de unirse para el ataque los enemigos internos de nuestra naci\u00f3n con la eterna anti-Espa\u00f1a, entre los que destacan esos peque\u00f1os grupos de cretinos que pasean su miseria f\u00edsica y moral alternando las tertulias fr\u00edvolas con los lugares de cr\u00e1pula para verter en ellos las consignas que desde el extranjero les remiten y que no vacilan en buscar ambiente hasta en aquellos sectores de poblaci\u00f3n afectados por el \u00e1rea penitenciaria, intentando echar sobre el r\u00e9gimen que parecen patrocinar el bald\u00f3n de hermanarlo con una monstruosa impunidad para los cr\u00edmenes de nuestros hermanos. \u00a1\u00a1Cabe m\u00e1s miseria f\u00edsica y moral!!\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Al margen de la curiosa redacci\u00f3n -un solo punto en todo el largo p\u00e1rrafo-, sorprenden las \u00faltimas frases, de oscur\u00edsimo significado y m\u00e1s oscura sintaxis, y sobre todo que ya Franco apuntara algunas de sus obsesiones: el peligro exterior. Ni que decir tiene que sus referencias a las \u00abtertulias\u00bb, a los \u00ablugares de cr\u00e1pula\u00bb, s\u00f3lo quedan superadas por las que hace a la \u00abmiseria f\u00edsica y moral\u00bb que tan bien ilustra sobre la idea de que los rojos eran feos y bajitos, cuando menos. Se supone.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En el mismo discurso, Franco advert\u00eda ya del peligro que la falta de pan pod\u00eda producir entre la poblaci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abOtras veces es la falta eventual de pan en alg\u00fan pueblo o la escasez de art\u00edculos el motivo explotado para sus torpes maquinaciones. N o basta salirles al paso con la correcci\u00f3n, es necesario paralelamente, divulgar c\u00f3mo los sacrificios de nuestra naci\u00f3n son \u00ednfimos en relaci\u00f3n con los que sufrieron otros pueblos que sufrieron guerra\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">*******<\/p>\n<h1 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Muerte al amanecer<\/span><\/h1>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y lo peor, con todo, no era el hambre, que persist\u00eda con ranchos o sin ellos, o el hacinamiento, o el calor en verano o el fr\u00edo en invierno de los presos. O la tuberculosis, que a tantos se llevaba.(<a href=\"#15\">15<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Eran los fusilamientos. Diarios y masivos. Los fusilamientos que se viv\u00edan dentro y fuera de la prisi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">&#8211; \u00bfQu\u00e9 se le dice a un hombre al que van a matar cuando amanezca?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lo pregunta Curro L\u00f3pez Real. No hay pose 6-am\u00e1tica ni sensibler\u00eda alguna que valga. Sentado en su butac\u00f3n, mirando de reojo el televisor en esta tarde de toros y primeros calores madrile\u00f1os, el viejo soldado republicano inquiere sin esperar que, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os, alguien vaya a encontrar la respuesta adecuada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-A ver. \u00bfQu\u00e9 se le puede decir a un hombre al que van a matar?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lo pregunta Curro L\u00f3pez Real. Desde muy joven militante socialista en Huelva, su tierra natal. De familia perteneciente a la peque\u00f1a burgues\u00eda ilustrada andaluza cuya bandera fue la tricolor porque era la de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza, la de la cultura, la de las Cortes de C\u00e1diz. Estudiante de ingenier\u00eda y aprendiz de revolucionario en los a\u00f1os treinta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Cuando hubo que tomar las armas para defender la Rep\u00fablica as\u00ed lo hizo, como tantos de los suyos. En 1939 estaba en Alicante, pero no quiso marcharse. Y lo pag\u00f3 con muchos d\u00edas de campos de concentraci\u00f3n, trabajos forzados y prisiones. Y con noches de esperar el alba al lado de quienes iban a morir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Que est\u00e9 conmigo Currito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Y Currito, un muchacho de entonces apenas veinte a\u00f1os, pasaba la noche en vela junto al que en pocas horas ser\u00eda uno de los miles de ejecuta- 37 dos por el victorioso ej\u00e9rcito de Franco. Perdi\u00f3 la cuenta ya en aquellos d\u00edas del n\u00famero de buenos amigos a los que dijo adi\u00f3s para siempre. Y, sin embargo, el olvido ha sido cruel para con algunos de aquellos infortunados compa\u00f1eros de armas. Juan Pinto, alcalde socialista de La Palma del Condado, compart\u00eda con \u00e9l miserias en la c\u00e1rcel de Huelva, all\u00e1 por la d\u00e9cada de los cuarenta. Curro no se acuerda del a\u00f1o de su fusilamiento ni tampoco de lo que ambos pudieron conversar en las largas horas previas a la ejecuci\u00f3n. C\u00f3mo acordarse. Pero hay cosas que no se olvidan. Por ejemplo, el momento en el que el sacerdote de la prisi\u00f3n vino a tomar confesi\u00f3n a Juan Pinto.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-El \u00faltimo servicio que puedo hacer a mi partido es morir dignamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">As\u00ed dej\u00f3 dicho. Y dignamente fue fusilado despu\u00e9s de entregar su pelliza a Currito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Tiemblo, pero es de miedo, Currito, no de fr\u00edo. Mejor qu\u00e9datela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Un fusilamiento m\u00e1s. S\u00f3lo eso. Y Curro se encabrona un poco, s\u00f3lo un poco, cuando cae en la cuenta, as\u00ed lo dice, de que Juan Pinto no tiene una mala placa en homenaje a su memoria ni una calle o callej\u00f3n siquiera con su nombre en el pueblo del que fue alcalde.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Cuando llegaban del consejo de guerra a los condenados a muerte se les llevaba a la galer\u00eda. En la de Miguel N\u00fa\u00f1ez eran 209. Es una cifra que no ha necesitado apuntar nunca, que recuerda perfectamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Un compa\u00f1ero hizo un poema que empezaba: \u00abDoscientos nueve rostros, ojos de mirar perdidos &#8230; \u00bb. Cuando sacaban a alguno, aquello era un desgarramiento atroz, claro. Era una agon\u00eda. Sacaban a unos, pero los que quedaban estaban esperando lo mismo. Y nunca sab\u00edas qui\u00e9nes ser\u00edan los pr\u00f3ximos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Tampoco hay coincidencias en las cifras de ejecutados. Jes\u00fas A Mart\u00ednez y \u00c1ngel Bahamonde(<a href=\"#16\">16<\/a>) dan la de 40.000 en la posguerra, periodo de l\u00edmites inciertos, pero que se puede circunscribir a los primeros a\u00f1os de la Victoria. D\u00edaz-Balart cita a Charles Foltz, un corresponsal americano que da un total de 192.684 personas ejecutadas entre el 1 de abril de 1939 y el 30 de junio de 1944. El periodista asegura que se trata de cifras oficiales. Stanley G. Payne(<a href=\"#17\">17<\/a>) \u00a0pone en duda que estas cifras sean ciertas: \u00abElementos de la oposici\u00f3n espa\u00f1ola citan enormes cifras -370.000 o m\u00e1s- de fusilados despu\u00e9s de 1939, pero no hay manera de verificar la validez de esas cifras\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La \u00fanica informaci\u00f3n dada por una fuente gubernamental a un corresponsal norteamericano en 1944 -y aun esta cifra oficiosa es de dudosa veracidad- se\u00f1ala que se llevaron a cabo 192.684 ejecuciones, entre 1939 y 1944. Tambi\u00e9n recoge Marta N\u00fa\u00f1ez D\u00edaz-Balart la cifra que aporta el reportero ingl\u00e9s A V Philips, quien asegura que en un a\u00f1o &#8211; de marzo de 1939 a marzo de 1940- los ejecutados s\u00f3lo en Madrid alcanzaron la cifra de 100.000 (<a href=\"#18\">18<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Posiblemente sea ya un debate est\u00e9ril el n\u00famero de ejecutados. De la importancia de los fusilamientos, da buena idea el que el propio Miguel N\u00fa\u00f1ez sit\u00fae en su galer\u00eda 209 condenados a muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El expediente de Luis Cruz Lechuga, condenado a muerte el 7 de agosto de 1939, es un buen ejemplo de c\u00f3mo se instru\u00edan los sumarios y de los delitos de los que se les acusaban. Casi setenta a\u00f1os despu\u00e9s resulta estremecedor comprobar la nimiedad de las faltas y, sobre todo, la idea que los vencedores ten\u00edan de la victoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Luis Cruz Lechuga ten\u00eda veinticinco a\u00f1os, seg\u00fan su ficha clasificatoria. Era hijo de Andr\u00e9s y de Carmen. Resid\u00eda en Baeza Ja\u00e9n). En el juicio sumar\u00edsimo de urgencia que se le instruye se dice: (<a href=\"#19\">19<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abJuzgado Militar: Prisioneros. Domicilio: del informado- Baeza Ga\u00e9n) Abastos n\u00b0 35.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Sumar\u00edsimo de urgencia n\u00fam &#8230;.. .<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Nombre del informado: Luis Cruz Lechuga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Filiaci\u00f3n pol\u00edtica o sindical antes del 18 de julio de 1936: Izquierda Republicana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Cargos desempe\u00f1ados durante el periodo revolucionario y fecha en que los ejerci\u00f3: Militante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bfHizo propaganda revolucionaria en m\u00edtines? S\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bfExalt\u00f3 en sus conversaciones p\u00fablicas la causa roja? S\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bfInsultaba a nuestro Ej\u00e9rcito nacional o a sus Generales? S\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Personas que por su intervenci\u00f3n fueron asesinadas (h\u00e1ganse constar los nombres y domicilios de las v\u00edctimas, expresando si el informado actu\u00f3 como autor material o como inductor). Se ignora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00cddem de las que por su intervenci\u00f3n fueron detenidas, con expresi\u00f3n de los nombres y domicilios de las mismas, tiempo que estuvieron detenidas y suerte posterior de ellas. Se ignora qui\u00e9nes fueron aunque intervino en detenciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Bienes que fueron requisados o confiscados por el informado, con expresi\u00f3n de las circunstancias que concurrieron en el hecho. Igual que en la anterior pregunta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bfPrest\u00f3 servicios como miliciano a las \u00f3rdenes del comit\u00e9, Ayuntamiento o agrupaciones revolucionarias? Del Ayuntamiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bfIntervino en la destrucci\u00f3n e incendio de las im\u00e1genes y objetos sagrados? Se ignora. \u00bfFue voluntario a las filas rojas? S\u00ed. \u00bfQu\u00e9 graduaci\u00f3n obtuvo en ellas? Comisario pol\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Observaciones.- (Ind\u00edquense, adem\u00e1s de las que el informante estime oportunas, nombre de dos personas, al menos, de reconocida solvencia moral y adictas al glorioso movimiento, que puedan atestiguar los extremos anteriores) Pueden citarse caso necesario gran n\u00famero de personas que avalen la anterior informaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Baeza a 26 de mayo de mil novecientos treinta y nueve<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A\u00f1o Triunfal (Firma y sello)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El sello es de la alcald\u00eda de Baeza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Sr. Juez Militar de Prisioneros de la Auditor\u00eda de Guerra del Ej\u00e9rcito.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El juicio fue r\u00e1pido. El fiscal mantuvo la petici\u00f3n de pena de muerte, dice el expediente en apenas media docena de l\u00edneas. Y dice tambi\u00e9n: \u00abEl defensor expuso que si se estiman probados los hechos se le impongan treinta a\u00f1os y si no seis meses y un d\u00eda\u00bb. \u00abO\u00eddo al procesado manifest\u00f3 lo siguiente.- Que no tuvo intervenci\u00f3n en los hechos por los que se le condena\u00bb. El folio lleva fecha de 7 de agosto de 1939.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La sentencia dictada ese mismo d\u00eda en Alcal\u00e1 de Henares ocupa escasas l\u00edneas y los resultandos y considerandos muestran mejor que cualquier discurso el esperpento y el sarcasmo de la Administraci\u00f3n de Justicia. Los delitos eran: Luis Cruz Lechuga, de veinticinco a\u00f1os, estaba afiliado a las JSU, con anterioridad al Glorioso Movimiento Nacional. Fue voluntario al frente de Toledo. Y ascendido, \u00absin duda por m\u00e9ritos de campa\u00f1a al cargo de comisario pol\u00edtico\u00bb y, posteriormente, a teniente. Todos estos delitos, resumidos en la \u00abadhesi\u00f3n a la rebeli\u00f3n\u00bb, ven\u00edan agravados -dice la sentencia por la \u00abperversidad y trascendencia de los hechos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abFALLAMOS que debemos condenar y condenamos al procesado Luis Cruz Lechuga como autor de un delito de adhesi\u00f3n a la rebeli\u00f3n con las agravantes referidas, a la pena de muerte y accesorias legales correspondientes, haciendo expresa reserva de la acci\u00f3n por responsabilidad civil en cuant\u00eda indeterminada\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El 17 de agosto de ese mismo a\u00f1o, el auditor declara firme la sentencia y deja \u00aben suspenso la ejecuci\u00f3n de la pena de muerte hasta que se reciba el enterado de S. E. El General\u00edsimo Jefe del Estado \u00bb. El 14 de octubre de 1939, el auditor de guerra de la 1\u00aa Regi\u00f3n Militar recibe el enterado de la Asesor\u00eda Jur\u00eddica del Cuartel General de S. E. El General\u00edsimo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Ilmo. Sr.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">S. E. EL JEFE DEL ESTADO, noticiada que le ha sido la parte dispositiva de la sentencia que pronunci\u00f3 el consejo de guerra Permanente reu- 43 nido en Alcal\u00e1 de Henares, para ver la causa instruida a Luis Cruz Lechuga, se d\u00e1 <em>[<\/em><em>sic] <\/em>por ENTERADO de la pena impuesta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lo que traslado a V Y. Para conocimiento y efectos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Dios guarde a V Y. Muchos a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Burgos 14 de octubre de 1.939.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A\u00f1o de la Victoria.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El Asesor. (La firma es ilegible).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La pasi\u00f3n de Luis Cruz Lechuga, de veinticinco a\u00f1os, de profesi\u00f3n dependiente, soltero, acusado del terrible crimen de haber sido leal al Gobierno legalmente constituido, termin\u00f3 el 17 de noviembre de 193 9. As\u00ed lo recoge el certificado de defunci\u00f3n extendido en el Registro Civil de Alcal\u00e1 de Henares: \u00abfalleci\u00f3 a las siete horas a consecuencia de un schot <em>[<\/em><em>sic<\/em><em>] <\/em>traum\u00e1tico por disparos de arma de fuego\u00bb(<a href=\"#20\">20<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">A veces, el cinismo de los vencedores superaba cualquier imaginaci\u00f3n. C\u00e9sar Barrio Vega, de dieciocho a\u00f1os, vecino de Manzaneda, municipio de Luanco, fue condenado a pagar quinientas pesetas en sentencia del Tribunal Regional de Responsabilidades Pol\u00edticas de Oviedo. La sentencia reconoc\u00eda que el inculpado carec\u00eda de bienes. Pero lo terrible es que la sentencia declaraba en sus resul<\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">tandos que C\u00e9sar Barrio Vega \u00abfue juzgado en consejo de guerra celebrado en Gij\u00f3n y por sentencia de 30 de mayo de 193 9 fue condenado a la pena de muerte, que fue cumplida\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Manuel \u00c1lvarez G\u00f3mez, secretario en funciones del tribunal terminaba el texto de la sentencia con el protocolo habitual. \u00abAs\u00ed por esta nuestra sentencia lo pronunciamos y firmamos -Jos\u00e9 Benito -Andr\u00e9s Basanta Silva b <em>[<\/em><em>sic<\/em><em>] <\/em>-Ram\u00f3n Cabezas -Rubricados- Asimismo certifico que el doce del corriente (noviembre de 1939) fue notificada la anterior sentencia y declarada firme el dieciocho del mismo mes y a\u00f1o por haber sido votada por unanimidad\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El r\u00e9gimen, tan interesado en la muerte, sent\u00eda mayor inter\u00e9s a\u00fan por la salud del alma del preso. En la <em>Memoria del Patronato de Redenci\u00f3n de Penas <\/em>se hace especial menci\u00f3n a ello. \u00abCuando se tiene conocimiento de que a un procesado le ha sido pedida en juicio la \u00faltima pena por el Ministerio Fiscal, se le a\u00edsla de los dem\u00e1s de igual suerte en departamento aislado, a fin de hacerle objeto de una especial y constante atenci\u00f3n religiosa, que facilite el arrepentimiento final si llega la confirmaci\u00f3n de la pena. Este es uno de los trabajos m\u00e1s arduos y graves de los capellanes de prisiones\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Lo arduo del trabajo ten\u00eda, sin embargo, para sus afanes de redenci\u00f3n, sus frutos. As\u00ed, en las p\u00e1ginas de la <em>Memoria <\/em>se alardea de que \u00ablas estad\u00edsticas obtenidas de todas las Prisiones Provinciales 45 sobre el n\u00famero de reos que mueren penitentes var\u00edan del 60 al 90%\u00bb. Bien es verdad que, a continuaci\u00f3n, lamentaba que muchos murieran cantando <em>La Internacional <\/em>y pronunciando blasfemias.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Con la frialdad de un entom\u00f3logo, el autor de la Memoria describe as\u00ed el cap\u00edtulo de Porcentaje de arrepentimiento final: \u00abPor regla general casi todos los elementos intelectuales mueren arrepentidos y la obcecaci\u00f3n es, por el contrario, mayor en los delincuentes m\u00e1s incultos. Hay, sin embargo, regiones como Andaluc\u00eda, donde, a pesar de la incultura religiosa de muchas comarcas, mueren arrepentidos casi todos los campesinos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La particular estad\u00edstica no se limitaba s\u00f3lo al porcentaje de arrepentidos. En la citada <em>Memoria, <\/em>se estudia el arrepentimiento por regiones, con curiosos resultados: \u00abClasificados los reos por regiones puede decirse, seg\u00fan los datos recogidos, que los m\u00e1s obstinados son los de Murcia, Valencia, Asturias (zona minera) y la masa obrera de Barcelona.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bbClasific\u00e1ndolos por partidos pol\u00edticos, mueren cristianamente por el siguiente orden: nacionalistas vascos, republicanos, anarquistas, comunistas y socialistas (de la vieja escuela de Pablo Iglesias).\u00bb<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bbEn total el porcentaje medio de arrepentimiento final es de un setenta a un setenta y cinco por ciento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bbEn diversas ejecuciones se ha dado el contraste impresionante de que, mientras un grupo mor\u00eda besando el crucifijo y dando vivas a Espa\u00f1a, otro esperaba la ejecuci\u00f3n cantando <em>La Internacional <\/em>y pronunciando blasfemias y maldiciones\u00bb.(<a href=\"#21\">21<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Miguel N\u00fa\u00f1ez lo recuerda de otra forma. Aunque viviera tambi\u00e9n momentos de dolor, de desesperaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-En general, en lo que yo he conocido, la gente se iba con la idea de que su muerte hab\u00eda servido para algo. Yo recuerdo sacas al grito de \u00a0\u00ab\u00a1Viva la Rep\u00fablica! \u00a1Camaradas, seguid adelante! \u00bb. Aunque tambi\u00e9n hab\u00eda momentos terribles. Yo s\u00f3lo recuerdo dos casos en los que tuvieron que sacarles a rastras.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Calla un momento. Suspira. Dice Miguel:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Era normal. \u00bfEs que hay que exigir hero\u00edsmos a todo el mundo?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Pero Miguel N\u00fa\u00f1ez hace ya tiempo que contest\u00f3 a esa pregunta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Ahora las cosas se ven de otra manera &#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Miguel N\u00fa\u00f1ez fue llevado a Oca\u00f1a. Era director general de Prisiones M\u00e1ximo Cuervo Radiga<\/span><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">les. Todav\u00eda ri\u00e9ndose, recuerda Miguel que entre los presos se dec\u00eda: <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abAnda, cr\u00eda cuervos que luego los har\u00e1n directores de prisiones\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">-Este buen hombre, autoridad militar, por supuesto, hizo poner su divisa en los muros de las c\u00e1rceles. Unos cartelones enormes que dec\u00edan: \u00abEn nuestros organismos penitenciarios debe presidir la seriedad de un banco, la disciplina de un cuartel y la caridad de un convento\u00bb. Ya ves, se qued\u00f3 tan pancho despu\u00e9s de inventarse aquello. En Oca\u00f1a, entonces estaban, entre otros: Antonio del Amo, Florentino Hern\u00e1ndez Girbal, Jos\u00e9 Antonio Areste, Miguel San Jos\u00e9, Fernando Fem\u00e1ndez Revuelta, Jos\u00e9 Armero Pla, Juan Esteban Anad\u00f3n, Fidel Manzanares, Domingo Mart\u00edn Vigil, Jos\u00e9 S\u00e1nchez Rodr\u00edguez, Francisco Garc\u00eda de la Pe\u00f1a, Miguel Hem\u00e1ndez &#8230;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Miguel Hem\u00e1ndez &#8230; no s\u00e9 &#8230; Era una persona &#8230; Nos dejaban escribir una tarjeta postal con 20 l\u00edneas cada 15 d\u00edas. El llegaba y te dec\u00eda: \u00ab\u00bfQu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 haces?\u00bb. \u00abPues escribo a mi madre o a mi novia\u00bb, le contestabas. \u00abTrae, que voy a ponerle algo\u00bb. Y escrib\u00eda una frase: \u00abYo tambi\u00e9n te quiero \u00bb, o una florecita, alg\u00fan dibujo. Todav\u00eda no estaba enfermo. Pero lo pasaba muy mal cada vez que su mujer, Josefina, le escrib\u00eda cont\u00e1ndole lo mal que se pasaba en la calle. No s\u00e9\u2026 Pienso que, tal vez, no deber\u00eda haberle contado c\u00f3mo lo estaban pasando. Porque eso s\u00f3lo serv\u00eda para hacerle sufrir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Del sufrimiento que los presos soportaban ante la ausencia de noticias de los familiares o, por el contrario, por la impotencia de saber las necesidades que pasaban hay testimonios estremecedores. De Miguel Hern\u00e1ndez es esta carta, all\u00e1 por el a\u00f1o 1942:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Josefina:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Manda inmediatamente tres o cuatro kilos de algod\u00f3n y gasa, que no podr\u00e9 curarme hoy si no me mandas. Se ha acabado todo en esta enfermer\u00eda. Comprender\u00e1s lo dif\u00edcil dt! curarme aqu\u00ed. Ayer se me hizo con trapos y mal. Que mande Elvira el calcio tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Bueno, besos a mi hijo. Te quiere<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify; padding-left: 30px;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Miguel<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Diego Lechuga G\u00e1mez, preso en la c\u00e1rcel de Ondarreta, de San Sebasti\u00e1n, en la 6a galer\u00eda de Pol\u00edticos, familiar de Luis Cruz Lechuga, condenado a muerte el 7 de agosto de 1939, se queja en una postal a su mujer Carmen Cruz de Lechuga, en Baeza (Ja\u00e9n) de la falta de regularidad con que le llegan las noticias. Escribe Diego Lechuga con letra menuda y apretada, para llenar en lo posible la \u00fanica postal que pod\u00eda mandar:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abSi a partir de esta misma fecha no recibo carta con regularidad, es decir todas las semanas, no escribo m\u00e1s pase lo que pase\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">En otra postal de fecha 17 de junio de 1946, expresa la angustia por la salud de los hijos:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abHace unas noches que so\u00f1\u00e9 con vosotros y vi a Diego que estaba muy malcarado y delgado, y 49 ahora t\u00fa me dices que est\u00e1 tan desmejorado me quedo m\u00e1s fr\u00edo que un pez. Nada tengo que decirte referente a esto, ya que t\u00fa har\u00e1s cuanto est\u00e9 a tu alcance por \u00e9l\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">La situaci\u00f3n en la calle era, en ocasiones, peor que la que exist\u00eda entre los muros. Es verdad que el rancho, sobre todo al principio, era escaso y malo. Pero hab\u00eda algo que llevarse a la boca.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">Com\u00edamos habas con gusanos. Y un m\u00e9dico que estaba con nosotros nos dec\u00eda que no dej\u00e1ramos los gusanos, que eran prote\u00ednas -cuenta Miguel N\u00fa\u00f1ez.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">El escritor y periodista Florentino Hern\u00e1ndez Girbal narra c\u00f3mo era la vida en Oca\u00f1a aquellos primeros a\u00f1os:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00abEl hambre en Oca\u00f1a era lacerante y angustiosa, incapaz con lo que daban de nutrir medianamente un cuerpo. Quien por el alejamiento no pod\u00eda recibir nada de su casa, perd\u00eda fuerzas, caminaba como un son\u00e1mbulo, iba a la enfermer\u00eda y ya no sal\u00eda de ella vivo. Los m\u00e9dicos presos que trabajaban all\u00e1 me dec\u00edan:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bb-Se mueren, simplemente, de hambre. Faltan alimentos y medicinas, y de esas las m\u00e1s elementales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">\u00bbYo vi morir as\u00ed en la Prisi\u00f3n de San Ant\u00f3n, tirado en un petate, al doctor Pi\u00f1a de Rub\u00edes, la mayor autoridad espa\u00f1ola en an\u00e1lisis espectral. Y Luis Zubillaga, que hab\u00eda sido presidente de la Audiencia de Madrid, pudo acabar en Oca\u00f1a de igual modo, pero las ayudas que recibi\u00f3 le salva- 50 ron. Era un panorama triste, incierto y desolador \u00bb(<a href=\"#22\">22<\/a>)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\">*******<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"14\"><\/a>14 Jos\u00e9 Machado: <em>\u00daltimas ro\/edades del poeto Antonio Machado. <\/em>Ediciones de la Torre. Madrid, 1999<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"15\"><\/a>15 Tampoco es f\u00e1cil saber el n\u00famero de presos fallecidos como consecuencia de la enfermedad, el abandono, el hambre o la miseria. Jos\u00e9 Manuel Sab\u00edn, en <em>Prisi\u00f3n y muerte en la Espa\u00f1a de Postguerra <\/em>(Anaya &amp; Mario Muchnik. Madrid, 1996), da algunas cifras que resultan reveladoras. En 1941, en la c\u00e1rcel de C\u00f3rdoba, murieron 502 presos. Por tuberculosis mueren en 1941, 138, por avitaminosis, 43, por bronconeumon\u00eda, 34. Cita el propio Sab\u00edn el caso de Juli\u00e1n Besteiro, muerto en la c\u00e1rcel de Carmona como consecuencia de una septicemia originada por una herida infectada en un dedo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"16\"><\/a>16 A. Bahamonde <em>y ]. <\/em>A. Mart\u00ednez. Obra citada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"17\"><\/a>17 Stanley G. Payne: <em>Los militares y la pol\u00edtica en la Espa\u00f1a contempor\u00e1nea.\u00a0<\/em>Ruedo Ib\u00e9rico. Par\u00eds, 1968. Citado en <em>Libro Blanco\u00a0<\/em><em>de las C\u00e1rceles Franquistas, <\/em>de la misma editorial.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"18\"><\/a>18 Marta N\u00fa\u00f1ez D\u00edaz-Balart. Obra citada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"19\"><\/a>19 Para mejor comprensi\u00f3n, se transcribe en negrita lo que es impreso original y en redonda lo que aparece rellenado a mano.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"20\"><\/a>20 Su sobrino nieto, Diego Lechuga, al que debo este testimonio, busc\u00f3 y encontr\u00f3 tras innumerables gestiones y con infinita paciencia, el expediente, ya en el periodo democr\u00e1tico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"21\"><\/a>21 Ni la <em>Memoria del Patronato de Redenci\u00f3n de Penas <\/em>de 1939- 1940 ni las posteriores, citan jam\u00e1s el n\u00famero de ejecutados. Profundamente preocupados por la salvaci\u00f3n del alma, s\u00ed se recoge, por ejemplo, que el d\u00eda 27 de abril, ni siquiera un mes despu\u00e9s de la Gloriosa Victoria, fiesta de La Merced, en la Prisi\u00f3n de Barcelona hicieron la primera comuni\u00f3n 21 reclusos. Debidamente preparados por el Capell\u00e1n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: arial, helvetica, sans-serif; font-size: 14pt;\"><a id=\"22\"><\/a>22 Florentino Hem\u00e1ndez Girbal: <em>A los 97 a\u00f1os. <\/em>Ediciones Lira. Madrid, 1999.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u00cdNDICE La esperanza perdida Unos hab\u00edan quedado atrapados en Espa\u00f1a. Otros buscaban al otro lado de la frontera escapar a tanta miseria. Como Eduardo Encinas. Hab\u00eda nacido en Burgos en 1922. De ni\u00f1o vino para <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2017\/03\/19\/toda-espana-era-una-carcel-por-rodolfo-serrano-y-daniel-serrano-ii\/\" title=\"Toda Espa\u00f1a era una c\u00e1rcel. Por Rodolfo Serrano y Daniel Serrano (II)\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1418,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-1462","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-miscelanea"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1462\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1418"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}