{"id":1457182,"date":"2020-12-01T00:05:01","date_gmt":"2020-11-30T23:05:01","guid":{"rendered":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/?p=1457182"},"modified":"2025-04-26T13:10:53","modified_gmt":"2025-04-26T11:10:53","slug":"caos-y-complejidad-menos-es-mas-por-sergio-de-regules","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/12\/01\/caos-y-complejidad-menos-es-mas-por-sergio-de-regules\/","title":{"rendered":"CAOS Y COMPLEJIDAD: \u00abMenos es m\u00e1s\u00bb, por Sergio de R\u00e9gules"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center;\">\u201cCaos y complejidad\u201d, de Sergio de R\u00e9gules: Introducci\u00f3n a una vers\u00e1til postura ante los problemas de la ciencia<\/h1>\n<p class=\"td-post-sub-title\" style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"font-size: 18pt;\">Un ensayo que se apa\u00f1a muy bien a la hora de ofrecer una visi\u00f3n b\u00e1sica de estos temas.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<div class=\"td-module-meta-info\">\n<div class=\"td-post-author-name\">\n<div class=\"td-author-by\" style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por\u00a0 Alejandro Serrano<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">2019, <a href=\"https:\/\/shackletonbooks.com\/ciencia\/25-el-mundo-es-un-caleidoscopio.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow noreferrer\">Shackleton Books<\/a><\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><a href=\"https:\/\/www.fantasymundo.com\/caos-y-complejidad-de-sergio-de-regules-introduccion-a-una-versatil-postura-ante-los-problemas-de-la-ciencia\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fantasymundo.com<\/a><\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>\n<figure id=\"attachment_1457277\" aria-describedby=\"caption-attachment-1457277\" style=\"width: 678px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1457277 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/sergio-de-regules-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"1457277\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1457277\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #008000;\">Sergio de R\u00e9gules<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Existe una tendencia general a calificar a la <\/span><strong style=\"font-size: 14pt;\">ciencia<\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00a0como un conjunto de disciplinas del saber humano que acumulan datos y conocimiento de forma met\u00f3dica, precisa y medible, y los analizan con el fin de establecer conclusiones firmes sobre el mundo que nos rodea, que en ocasiones muy concretas tornan nuestro universo en predecible, o que al menos facilitan una visi\u00f3n sobre \u00e9l que semeja mucho a la de un reloj, que se rige por movimientos arreglados por anticipado que dependen de la disposici\u00f3n de sus partes. Seg\u00fan esa visi\u00f3n, el universo se concibe dentro de un orden establecido, de corte\u00a0<\/span><strong style=\"font-size: 14pt;\">determinista<\/strong><span style=\"font-size: 14pt;\">, donde lo que ocurra es consecuencia inevitable de una serie de variables que pueden mutar pero tambi\u00e9n ser tenidas en cuenta para realizar predicciones a gran o peque\u00f1a escala. <\/span><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Seg\u00fan esta visi\u00f3n de la ciencia y del universo, los fen\u00f3menos que podemos prever se derivan de nuestra incapacidad para tener en cuenta todas las variables de algunos sistemas o de causas incontrolables, como los movimientos de la bolita de la ruleta del casino. Pero la estad\u00edstica se encargar\u00eda en estos casos de establecer una idea general de las cosas, que llegar\u00edan a ser absolutamente predecibles en el momento exacto en el que pudi\u00e9ramos tomar en cuenta todos los movimientos de la bolita de la ruleta -quiz\u00e1 debido a un aumento en la capacidad de procesamiento de los aparatos de medici\u00f3n-, y todo lo que podr\u00eda afectarla en el medio que la circunda.<\/span><\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ciencia naci\u00f3 con la necesidad de anticipar, de prever, de darnos un asidero fiable y facilitarnos la supervivencia material, y en ello se ha centrado durante siglos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El peque\u00f1o ensayo \u201cCaos y complejidad\u201d, del f\u00edsico mexicano\u00a0<strong>Sergio de R\u00e9gules<\/strong>, trata precisamente del fin de esta visi\u00f3n determinista de la ciencia y del universo que habitamos. En el siglo XIX aparecieron fen\u00f3menos gobernados por ecuaciones simples pero cuyo desarrollo no es predecible a largo plazo, ya que su comportamiento depende de forma muy sensible de las condiciones iniciales del fen\u00f3meno. Un cambio muy peque\u00f1o en estas conduce enseguida a diferencias tan grandes que, a menos que se conozcan las condiciones iniciales con una precisi\u00f3n enorme, no se puede predecir el comportamiento de un sistema m\u00e1s all\u00e1 de unos cuantos ciclos de vida. A finales del siglo XX, a esta complejidad inaprensible se la denomin\u00f3 \u201c<strong>caos determinista<\/strong>\u201d, inaugurando con esta definici\u00f3n una nueva visi\u00f3n de la ciencia. <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1457288 alignleft\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-book.jpg\" alt=\"\" width=\"279\" height=\"420\" data-id=\"1457288\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-book.jpg 279w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-book-199x300.jpg 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 279px) 100vw, 279px\" \/><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">A partir de entonces, el caos se introdujo por todas las grietas de la ciencia, lo que oblig\u00f3 a reevaluar infinitud de fen\u00f3menos y m\u00e9todos de an\u00e1lisis. Se encontraron comportamientos impredecibles por doquier, desde un sistema formado por tres cuerpos que se mueven en el espacio en funci\u00f3n de la influencia de sus mutuas atracciones gravitacionales, hasta el ritmo de los latidos del coraz\u00f3n, la econom\u00eda mundial, la atm\u00f3sfera y los fen\u00f3menos metereol\u00f3gicos en general, los anticuerpos de nuestro sistema inmunitario\u2026 El <\/span><strong style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">caos<\/strong><span style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">\u00a0como concepto cient\u00edfico rein\u00f3 durante dos d\u00e9cadas, y aunque no lleg\u00f3 a encarnar la \u201crevoluci\u00f3n\u201d que se esperaba cuando se descubri\u00f3 su influencia en nuestro d\u00eda a d\u00eda, abri\u00f3 caminos que llevaron a un nuevo movimiento cultural cient\u00edfico (en palabras del autor de este libro), denominado \u201c<\/span><strong style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">ciencia de la complejidad<\/strong><span style=\"font-size: 14pt; text-align: justify;\">\u201d, hermano del caos, y que m\u00e1s que una disciplina cient\u00edfica r\u00edgida es una postura que adoptar ante los problemas de la ciencia.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Un sistema suele denominarse (no hay una acepci\u00f3n can\u00f3nica) esencialmente como\u00a0<strong>complejo<\/strong>\u00a0en t\u00e9rminos cient\u00edficos cuando en \u00e9l existe una conexi\u00f3n entre escalas muy diferentes, que hace imposible desentra\u00f1arlas del todo, y que para su estudio necesita de gran n\u00famero de especialistas multidisciplinares por la asombrosa complejidad de sus interacciones. Un ejemplo arquet\u00edpico lo tenemos en un estanque situado en un bosque. En \u00e9l hay plancton, mosquitos, peces, otros animales y plantas\u2026 en alg\u00fan momento alguien vierte un t\u00f3xico que afecta al plancton, pero que no afecta al resto de organismos que viven en el estanque. Muere el plancton y este hecho afecta a todo el sistema, pero \u00bfc\u00f3mo? \u00bfQu\u00e9 ocurrir\u00e1 en el estanque? Si el plancton era el alimento de una especie, que a su vez es el principal alimento de otra, etc\u2026 \u00bfC\u00f3mo afecta eso a la vida del estanque?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Desentra\u00f1ar todas las variables y consecuencias en un sistema complejo como un peque\u00f1o estanque es tarea imposible, pero aproximarse a ello requiere del\u00a0<strong>an\u00e1lisis multidisciplinar<\/strong>, ya que todo en \u00e9l est\u00e1 conectado, y cada acontecimiento marcar\u00e1 la vida de las especies que lo habitan. Lo mismo ocurre con otros sistemas complejos, como la evoluci\u00f3n de la vida en una ciudad \u2013a menudo comparada con un fractal-, el movimiento de un banco de peces, la econom\u00eda mundial, la evoluci\u00f3n general de la vida en la Tierra, etc. Incluso ciertos movimientos de protesta, como los de Hong Kong de estos d\u00edas, el chileno o algunos originados en nuestro propio pa\u00eds.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">No existe una definici\u00f3n rigurosa de la complejidad como tal, y por lo tanto tampoco del \u00e1mbito de su estudio, pero s\u00ed hay pautas aceptadas que permiten reconocer ambos, sacadas de este libro:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">1.- Los sistemas complejos est\u00e1n compuestos de muchos objetos, o agentes, que interact\u00faan a muchas escalas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">2.- Manifiestan comportamientos emergentes (el todo es m\u00e1s que la suma de sus partes).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">3.- Se autoorganizan (no requieren autoridad centralizada ni \u201cmano invisible\u201d para generar orden: \u00a1temblad, autoridades!).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">4.- Operan al borde del caos (son flexibles y capaces de adaptarse).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">5.- Est\u00e1n abiertos a su entorno (intercambian con este materia, energ\u00eda e informaci\u00f3n y extraen orden de la turbulencia ambiente).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">6.- Los aspectos din\u00e1micos de su comportamiento son universales (los mismos patrones generales se observan igualmente en sistemas biol\u00f3gicos que f\u00edsicos y sociales).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u201cCaos y complejidad\u201d es un peque\u00f1o ensayo de apenas 170 p\u00e1ginas, pero que se apa\u00f1a muy bien a la hora de ofrecer una visi\u00f3n b\u00e1sica del paso de la ciencia tradicional al caos (como sin\u00f3nimo de desorden puro) y m\u00e1s tarde a la complejidad. Un librito en el que el f\u00edsico Sergio de R\u00e9gules logra tornar accesibles conceptos complicados, con los que tratamos de aprehender los fen\u00f3menos m\u00e1s intrincados conocidos hasta ahora. Por supuesto, para profundizar en conceptos como caos o complejidad ser\u00edan necesarios otro tipo de ensayos, m\u00e1s voluminosos y t\u00e9cnicos, pero si eres ne\u00f3fito, antes hay que disponer de una visi\u00f3n general de estos temas. Y este t\u00edtulo de Shackleton Books la da de forma adecuada, con un lenguaje accesible y ejemplos con los que alguien que se aproxime a estos temas por primera vez lograr\u00e1 no s\u00f3lo una visi\u00f3n inicial clara, sino muy posiblemente interesarse m\u00e1s en serio por los temas que trata.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/p>\n<div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 12pt;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Sergio de R\u00e9gules<\/strong> <\/span>(Tampico, M\u00e9xico, 1964) es f\u00edsico y divulgador cient\u00edfico. Desde hace m\u00e1s de veinticinco a\u00f1os escribe columnas, art\u00edculos y libros e imparte charlas, as\u00ed como cursos para divulgadores en M\u00e9xico y varios pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina. En 2014 obtuvo una beca en literatura de la\u00a0<em>Fundaci\u00f3n Civitella Ranieri<\/em>\u00a0de Nueva York por su trabajo como escritor cient\u00edfico. Ha sido dos veces finalista del\u00a0<strong>Premio Internacional de Divulgaci\u00f3n de la Ciencia Ruy P\u00e9rez Tamay<\/strong>, convocado por el\u00a0<em>Fondo de Cultura Econ\u00f3mica<\/em>\u00a0con los libros \u201cCielo sangriento\u201d y \u201cEl mapa es el mensaje\u201d. Trabaja como coordinador cient\u00edfico y colaborador de la revista\u00a0<em>\u00bfC\u00f3mo ves?<\/em>\u00a0de la\u00a0<em>Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico<\/em>.<\/span><\/p>\n<\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1457319\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-5.png\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"308\" data-id=\"1457319\" \/><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\"><strong>*******<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 24pt;\"><strong>\u00abMenos es m\u00e1s\u00bb<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><span style=\"font-size: 18pt;\">(INTRODUCCI\u00d3N a \u201cCaos y complejidad\u201d)<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Por Sergio de R\u00e9gules<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1457343\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-2.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"442\" data-id=\"1457343\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">De una cadena largu\u00edsima en la catedral de Pisa cuelga una pesada l\u00e1mpara de ara\u00f1a. Hace muchos a\u00f1os, su imponen te vaiv\u00e9n le llam\u00f3 la atenci\u00f3n a un chico de dieciocho a\u00f1os que estaba estudiando medicina en la Universidad de Pisa. Se cuenta que la l\u00e1mpara se mec\u00eda en la brisa, pero hoy, cuando uno la mira, cuesta imaginarse que se pueda mover con el viento, as\u00ed que el vaiv\u00e9n que cautiv\u00f3 al chico debi\u00f3 de tener otra causa. Hay quien sugiere que en 1582, cuando el joven <strong>Galileo Galilei<\/strong> se qued\u00f3 embelesado con sus oscilaciones, hab\u00eda un mecanismo de poleas que permit\u00eda bajarla para encender o apagar las velas. Al volver a izarla, la l\u00e1mpara deb\u00eda de mecerse durante unos minutos hasta que la resistencia del aire amortiguaba el movimiento. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Galileo<\/strong> era hijo de m\u00fasico y pose\u00eda \u00e9l mismo habilidades musicales. Quiz\u00e1 por eso se interes\u00f3 en el ritmo, o el per\u00edodo, del p\u00e9ndulo: \u00bfcuanto tiempo tardaba en completar un vaiv\u00e9n? En esa \u00e9poca no hab\u00eda relojes de pulsera, pero Galileo se las apa\u00f1\u00f3 con su propio pulso. La l\u00e1mpara iba hacia un lado, se deten\u00eda y part\u00eda en sentido inverso, primero m\u00e1s r\u00e1pido y luego m\u00e1s despacio, hasta detenerse del otro lado. Y venga otra vez a desplazarse, ida y vuelta, ida y vuelta. Eso s\u00ed: con cada vaiv\u00e9n, la separaci\u00f3n entre los dos extremos de la oscilaci\u00f3n se iba reduciendo. \u00bfTambi\u00e9n se reduc\u00eda el per\u00edodo del p\u00e9ndulo? \u00bfTardaba menos en ir y volver cuando el vaiv\u00e9n se amortiguaba? Galileo observ\u00f3 con asombro que no: el per\u00edodo se manten\u00eda constante aunque la amplitud del movimiento disminuyese. Fue una revelaci\u00f3n. Ese d\u00eda el mundo renacentista perdi\u00f3 un m\u00e9dico pero gan\u00f3 un f\u00edsico extraordinario. Galileo se enamor\u00f3 de la regularidad oculta en la complejidad del mundo y dedic\u00f3 su vida a reducir la naturaleza a principios matem\u00e1ticos simples. Su \u00faltimo disc\u00edpulo y primer bi\u00f3grafo, <strong>Vincenzo Viviani<\/strong>, tras narrar esta an\u00e9cdota en su vida de Galileo, a\u00f1adi\u00f3: \u00ab<em>A partir de esto se dio cuenta de que el fil\u00f3sofo no debe menospreciar jam\u00e1s los efectos de la naturaleza, por m\u00e1s que parezcan m\u00ednimos e inobservables, sino valorarlos todos igualmente<\/em>\u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El p\u00e9ndulo y sus vaivenes regulares y predecibles le sugirieron a Galileo una buena manera de cuantificar el paso del tiempo: primero, para tomar el pulso de sus futuros pacientes; luego, cuando ya estaba claro que no ser\u00eda m\u00e9dico, para aplicarlo a sus observaciones celestes, lo que habr\u00eda de ser de gran provecho para la astronom\u00eda y la geograf\u00eda. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Galileo se volvi\u00f3 un h\u00e1bil fabricante de instrumentos para la ciencia. Dise\u00f1\u00f3 un \u00ab<em>comp\u00e1s militar<\/em>\u00bb (una regla de c\u00e1lculo) que vend\u00eda para complementar su salario. En 1609 construy\u00f3 varios \u00ab<em>anteojos<\/em>\u00bb que consist\u00edan en tubos con lentes en los extremos ingeniosamente dispuestas para amplificar im\u00e1genes de objetos lejanos. En enero de 1610, con uno de estos anteojos, Galileo encontr\u00f3 en el cielo otro reloj natural: cuatro lucecitas que se ve\u00edan en la vecindad de J\u00fapiter. Tras observarlas durante varias semanas y con vencerse de que no eran estrellas fijas, sino que giraban al rededor del planeta, Galileo las llam\u00f3 \u00ab<em>planetas med\u00edceos<\/em>\u00bb en honor a su mecenas <strong>C\u00f3simo de Medici<\/strong>, gran duque de Toscana. Los movimientos de los planetas med\u00edceos (hoy llamados \u00ab<em>sat\u00e9lites galileanos<\/em>\u00bb) eran tan regulares y predecibles, que Galileo ide\u00f3 una manera de usarlos para saber la hora en altamar y, a partir de esta medida, deducir la posici\u00f3n geogr\u00e1fica de un nav\u00edo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1457342\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-3.jpg\" alt=\"\" width=\"440\" height=\"311\" data-id=\"1457342\" \/><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La regularidad metron\u00f3mica del p\u00e9ndulo, de los sat\u00e9lites de J\u00fapiter y de otros astros dio lugar, tiempo despu\u00e9s, a una concepci\u00f3n del universo que se expresa en uno de los primeros libros de divulgaci\u00f3n de la ciencia de la \u00c9poca Moderna: <strong>Conversaciones sobre la pluralidad de los mundos<\/strong>, una especie de bestseller publicado en 1686 por el escritor franc\u00e9s <strong>Bernard Le Bovier de Fontenelle<\/strong>. En el libro se narran las conversaciones que durante varias no ches sostuvieron el narrador y la marquesa de G***, amiga suya, en cuya residencia campestre el narrador se dispone a pasar una temporada. Una noche, en el parque de la residencia, el narrador consigue interesar a la noble dama en la astronom\u00eda, y, particularmente, en una idea muy reciente: que <em><strong>los planetas son otros mundos y podr\u00edan estar habitados<\/strong><\/em>. Pero, para empezar, el narrador le explica a su amiga la nueva forma de proceder de los fil\u00f3sofos naturales, que ya no buscan entender el mundo en t\u00e9rminos de cualidades metaf\u00edsicas, sino de causas y efectos cuantificables.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El narrador lo ilustra con el ejemplo de una representaci\u00f3n teatral, aprovechando que por aquella \u00e9poca la nueva \u00f3pera <strong>Faet\u00f3n<\/strong>, de <strong>Jean-Baptiste Lully<\/strong>, causaba furor en Par\u00eds por sus efectos especiales. En el momento culminante del drama, Faet\u00f3n coge sin permiso el coche volador de su padre, Apolo, y se eleva hacia los cielos para demostrar su linaje divino. El p\u00fablico de la representaci\u00f3n se maravilla con el vuelo de Faet\u00f3n sin preguntarse sus causas, explica el narrador, pero un verdadero fil\u00f3sofo, impulsado por la curiosidad, ir\u00e1 a mirar detr\u00e1s de bastidores, donde descubrir\u00e1 que el personaje sube \u00ab<em>porque es tirado por cuerdas, y porque baja una masa m\u00e1s pesada que \u00e9l. Y as\u00ed ya no se cree que un cuerpo se remueva si no es tirado, o m\u00e1s bien arrojado, por otro cuerpo. Ya no se cree tampoco que suba o baje, si no le obliga un contrapeso, o un resorte<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Seg\u00fan eso<\/em>\u00bb, dice la marquesa, \u00ab<em>\u00bfla filosof\u00eda ha llegado ya a ser muy mec\u00e1nica?<\/em>\u00bb. A lo que el narrador contesta: \u00ab<em>Tan mec\u00e1nica, que es de temer no se averg\u00fcencen de ello los hombres. Ya quieren que el Universo sea en grande, lo que es un reloj en peque\u00f1o; conduci\u00e9ndose todo en \u00e9l por movimientos arreglados que dependen de la disposici\u00f3n de las partes<\/em>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00ab<em>Confesad la verdad<\/em>\u00bb, a\u00f1ade el narrador, \u00ab\u00bf<em>no ten\u00edais una idea m\u00e1s sublime del Universo, haci\u00e9ndole m\u00e1s honor que el que se merece? Yo he visto gentes que le estimaban menos despu\u00e9s que le conocieron<\/em>\u00bb. La respuesta de la marquesa es un preanuncio de la opini\u00f3n que cundi\u00f3 durante el Siglo de las Luces: \u00ab<em>Pues yo lo estimo m\u00e1s desde que s\u00e9 que se parece a un reloj. Es de maravillar que siendo tan admirable el orden de la naturaleza, estribe en unos fundamentos tan simples<\/em>\u00bb.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1457341\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-4.jpg\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"345\" data-id=\"1457341\" srcset=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-4.jpg 259w, https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-4-80x60.jpg 80w\" sizes=\"auto, (max-width: 460px) 100vw, 460px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">El universo-reloj, que se conduce por movimientos arreglados que dependen de la disposici\u00f3n de las partes, es el universo de Galileo y de su sucesor <strong>Isaac Newton<\/strong>, contempor\u00e1neo de Fontenelle. Es un universo en el que todo lo que pasa sigue pautas matem\u00e1ticas que podemos conocer y en el que se puede predecir el comportamiento de las cosas (<em>o de los \u00ab<strong>sistemas<\/strong>\u00bb, como llaman los cient\u00edficos a cualquier trozo del universo en el que hayan decidido fijarse: desde un p\u00e9ndulo y su entorno inmediato hasta una ciudad, e incluso una galaxia<\/em>), porque lo que haga el sistema en este instante es consecuencia inevitable de lo que hizo en el instante anterior, y esto, a su vez, de lo que hizo en el instante anterior: un universo determinista y determinado, sin caprichos ni veleidades. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este universo conserva la capacidad de asombrarnos y tomarnos por sorpresa porque hay fen\u00f3menos que dependen de un n\u00famero de variables tan grande que resulta engorroso, como, por ejemplo, el estado del tiempo, o bien de causas incontrolables, como los saltos de la bolita de la ruleta que decidir\u00e1n si ganamos una fortuna en el casino. Estos fen\u00f3menos requieren las t\u00e9cnicas de las probabilidades, una manera de pasar por encima de los detalles y hacerse una idea general de las cosas, pero en el fondo incluso ellos podr\u00edan ser tan predecibles como los movimientos de la l\u00e1mpara de la catedral de Pisa y de los sat\u00e9lites de J\u00fapiter.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Esta visi\u00f3n tranquilizadora del cosmos y de nuestra capacidad de reducirlo a reglas simples habr\u00eda de reinar durante tres siglos. La ciencia y la tecnolog\u00eda modernas son sus hijas, o m\u00e1s bien su encarnaci\u00f3n: cada ordenador, cada tel\u00e9fono inteligente, cada avi\u00f3n y cada sat\u00e9lite artificial predica la doctrina de los ciclos, las repeticiones, los patrones; una doctrina de leyes de la naturaleza que toman la forma m\u00e1s simple, y, sobre todo, de causas y efectos que se corresponden en magnitud: los grandes efectos vienen de grandes causas y, rec\u00edprocamente, las causas m\u00e1s peque\u00f1as tienen efectos peque\u00f1os. Este libro trata sobre el ocaso de esta ilusi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\"><strong>Nuestra idea de la ciencia se basa en la posibilidad de anticipar<\/strong>. Esta depende de que consigamos identificar patrones en el funcionamiento de la naturaleza, ya sea que encontremos emp\u00edricamente repeticiones en los fen\u00f3menos que nos interesan, o que infiramos leyes generales que se aplican a una amplia variedad de fen\u00f3menos. Una vez que tenemos leyes de la naturaleza como las de la f\u00edsica, para predecir el comportamiento de un pedazo del universo por lo general necesitamos determinar, por medici\u00f3n, unas condiciones iniciales. La bala de ca\u00f1\u00f3n tiene una trayectoria fat\u00eddicamente determinada por su velocidad inicial y la inclinaci\u00f3n del ca\u00f1\u00f3n. Durante mucho tiempo dimos por sentado que una peque\u00f1a diferencia en las condiciones iniciales engendra una peque\u00f1a diferencia en el comportamiento resultante: la bala de ca\u00f1\u00f3n ligeramente m\u00e1s r\u00e1pida o m\u00e1s lenta, o aquella que sale de un ca\u00f1\u00f3n un poco menos inclinado, termina por caer cerca de donde cay\u00f3 la bala original. As\u00ed pues, no se requer\u00eda una gran precisi\u00f3n al medir las condiciones iniciales para poder predecir el comportamiento del sistema. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">En el siglo XIX aparecieron fen\u00f3menos gobernados por ecuaciones simples que, sin embargo, no son predecibles a largo plazo porque su comportamiento depende muy sensiblemente de las condiciones iniciales: una diferencia muy peque\u00f1a conduce en poco tiempo a diferencias de comportamiento tan grandes que, a menos que conozcamos las condiciones iniciales con cientos de cifras decimales de precisi\u00f3n, no podremos predecir el comportamiento m\u00e1s all\u00e1 de unos cuantos ciclos. A finales del siglo xx se le dio el nombre de \u00ab<strong><em>caos determinista<\/em><\/strong>\u00bb a esta complejidad irreducible que acechaba detr\u00e1s de las ecuaciones simples.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La ciencia del caos nos ha revelado que los fen\u00f3menos regulares y predecibles son un pu\u00f1ado entre una infinidad de problemas que se resisten a un an\u00e1lisis cabal. Uno podr\u00eda pensar que ya lo sab\u00edamos, que todos esos fen\u00f3menos que, por complejos, nos obligan a recurrir a las probabilidades son ejemplos de lo anterior, en cuyo caso la ciencia del caos no habr\u00eda aportado mucho a nuestra visi\u00f3n del mundo. La mala noticia (<em>\u00bfo ser\u00e1 buena?<\/em>) es que no: <strong>hemos encontrado comportamientos impredecibles incluso en fen\u00f3menos en principio muy simples<\/strong>, como tres cuerpos que se mueven en el espacio bajo la influencia de sus mutuas atracciones gravitacionales. Si en la vida cotidiana dos es compa\u00f1\u00eda y tres es multitud, en la f\u00edsica la diferencia entre dos y tres es mucho m\u00e1s profunda: dos es orden y predictibilidad, y tres es el derrumbe de nuestras ilusiones de controlar y entender a fondo el universo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Descubrirlo fue como toparse con la serpiente en el para\u00edso, pero estamos aprendiendo a vivir en esta \u00e9poca posted\u00e9nica en la que ya no podemos suponer que menos es m\u00e1s. Y, contra lo que cab\u00eda esperar, no se est\u00e1 tan mal. Hemos encontrado el caos oculto en una gran variedad de circunstancias: en la atm\u00f3sfera y en los fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos, en el ascenso y ca\u00edda de poblaciones animales y de civilizaciones, en la econom\u00eda mundial, en los huracanes y en los ritmos fisiol\u00f3gicos. El caos asoma la nariz en las palpitaciones del coraz\u00f3n y la respuesta del sistema inmunitario a los pat\u00f3genos que nos asedian. Pero el caos, en el sentido cient\u00edfico, no es el pandem\u00f3nium total: oculta patrones, regularidades de un orden superior que se pueden entender. Incluso hemos hallado reglas universales, las mismas exactamente para la atm\u00f3sfera, las poblaciones, la econom\u00eda, las tormentas, el coraz\u00f3n o los anticuerpos, gracias a lo cual la ciencia del caos ha sido fruct\u00edfera. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">La sorpresa del caos determinista ha perdido algo del impacto inicial que hizo que algunos clamaran, en los a\u00f1os ochenta, que nos encontr\u00e1bamos ante la tercera gran revoluci\u00f3n de la ciencia del siglo XX (<em>despu\u00e9s de la teor\u00eda de la relatividad y la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica<\/em>). El caos no desencaden\u00f3 la revoluci\u00f3n que se esperaba; m\u00e1s bien se ha integrado al arsenal intelectual del cient\u00edfico del siglo XXI. En los \u00faltimos treinta a\u00f1os los caminos que abri\u00f3 han confluido en una gran avenida. M\u00e1s que una nueva teor\u00eda (<em>o, quiz\u00e1, menos que una nueva teor\u00eda<\/em>), es un nuevo movimiento cultural cient\u00edfico, que se llama \u00ab<strong><em>ciencia de la complejidad<\/em><\/strong>\u00bb. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">Este libro no es una cronolog\u00eda del caos y la complejidad. M\u00e1s bien es un cat\u00e1logo comentado de los sucesos m\u00e1s importantes y los conceptos que han ido emergiendo de ellos, con muchos ejemplos que me parecen interesan tes. Consid\u00e9renlo una gu\u00eda para encauzar la curiosidad. En el cap\u00edtulo \u00ab<strong><em>F\u00edsicos en el para\u00edso<\/em><\/strong>\u00bb surge la doctrina del universo-reloj, determinista y predecible. Con esta visi\u00f3n de la ciencia incluso se descubre un nuevo planeta. El cap\u00edtulo \u00ab<strong><em>Donde viven los monstruos<\/em><\/strong>\u00bb narra la historia de dos problemas ca\u00f3ticos cl\u00e1sicos y explica su relaci\u00f3n con los l\u00edmites de nuestra capacidad de calcular y predecir, incluso con ordenadores. En el cap\u00edtulo \u00ab<strong>Pandemonium: el caos determinista<\/strong>\u00bb cunde el caos, o al menos la popularidad de la palabreja. Se describen los m\u00e9todos matem\u00e1ticos que se emplean para domesticar el caos y hacen su aparici\u00f3n los <em>fractales<\/em>, inquietantes figuras geom\u00e9tricas que van de la mano de lo ca\u00f3tico. Durante un par de d\u00e9cadas la visi\u00f3n ca\u00f3tica sirvi\u00f3 para hincarles el diente a montones de problemas que se resist\u00edan al tratamiento reduccionista habitual. De eso trata el cap\u00edtulo \u00ab<strong><em>Los a\u00f1os ca\u00f3ticos<\/em><\/strong>\u00bb. El cap\u00edtulo \u00ab<em><strong>Donde las vacas esf\u00e9ricas no se aventuran: del caos a la complejidad<\/strong><\/em>\u00bb culmina en una manera menos reduccionista y m\u00e1s multidisciplinaria de hacer ciencia. <strong><em>Si todo sale como yo desear\u00eda, este libro les dar\u00e1 una buena idea del panorama general de la teor\u00eda del caos y su fruto m\u00e1s suculento, las ciencias de la complejidad<\/em><\/strong>.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-1457320 size-mh-magazine-content\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/caos-y-complejidad-1-678x381.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"381\" data-id=\"1457320\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-size: 14pt;\">\u00abCaos y complejidad\u00bb; Sergio de R\u00e9gules, 2019. Shackleton Books, S.L. Introducci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"font-size: 18pt; color: #008000;\">*******<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 14pt;\">RELACIONADOS:<\/span><\/strong><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"EWcvbD7ijj\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/06\/08\/cocidos-como-ranitas-sin-informacion-no-hay-escapatoria-parte-i-republicado\/\">COCIDOS COMO RANITAS; sin informaci\u00f3n, no hay escapatoria (parte I)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCOCIDOS COMO RANITAS; sin informaci\u00f3n, no hay escapatoria (parte I)\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/06\/08\/cocidos-como-ranitas-sin-informacion-no-hay-escapatoria-parte-i-republicado\/embed\/#?secret=nFuGGMCbu5#?secret=EWcvbD7ijj\" data-secret=\"EWcvbD7ijj\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"rz5faS2EMt\"><p><a href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/06\/09\/cocidos-como-ranitas-sin-informacion-no-hay-escapatoria-parte-ii-republicado\/\">COCIDOS COMO RANITAS; sin informaci\u00f3n, no hay escapatoria (Parte II)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abCOCIDOS COMO RANITAS; sin informaci\u00f3n, no hay escapatoria (Parte II)\u00bb \u2014 Punto Cr\u00edtico Derechos Humanos\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/06\/09\/cocidos-como-ranitas-sin-informacion-no-hay-escapatoria-parte-ii-republicado\/embed\/#?secret=vads28Y3pe#?secret=rz5faS2EMt\" data-secret=\"rz5faS2EMt\" width=\"500\" height=\"282\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-9528\" src=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mosca_Punto_Cr\u00edtico_40.png\" alt=\"\" width=\"80\" height=\"80\" data-id=\"9528\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>\u201cCaos y complejidad\u201d, de Sergio de R\u00e9gules: Introducci\u00f3n a una vers\u00e1til postura ante los problemas de la ciencia Un ensayo que se apa\u00f1a muy bien a la hora de ofrecer una visi\u00f3n b\u00e1sica de estos <a class=\"mh-excerpt-more\" href=\"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/2020\/12\/01\/caos-y-complejidad-menos-es-mas-por-sergio-de-regules\/\" title=\"CAOS Y COMPLEJIDAD: \u00abMenos es m\u00e1s\u00bb, por Sergio de R\u00e9gules\">[&#8230;]<\/a><\/p>\n<\/div>","protected":false},"author":3,"featured_media":1457420,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_exactmetrics_skip_tracking":false,"_exactmetrics_sitenote_active":false,"_exactmetrics_sitenote_note":"","_exactmetrics_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":{"0":"post-1457182","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","7":"category-miscelanea"},"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1457182","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1457182"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1457182\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1457420"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1457182"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1457182"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/puntocritico.com\/ausajpuntocritico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1457182"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}